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AUDIENCIA DE AUDIENCIA DE COMUNICACIÓN DE SENTENCIA


Fecha : 25 noviembre de 2017
RUC : 1200597905-4
RIT : 107-2017
Juez Redactor : Jessica Bronfman Vargas
Juez Integrante : Irene Gonzalez Minvielle
Juez Presidente : Rosanna Bianchetti Andrade
Acusado : JUAN AGUSTIN BUZETA NOVOA (Ausente)
Defensores Privados : Sergio Contreras Paredes (Ausente)
: Nicolás Muñoz Biggs (Ausente)
Fiscal : Eduardo Fajardo de la Cuba (Presente)
Querellante CDE : Luis Díaz Aracena (Ausente)
Querellante Particular : Fernando Satelices Ariztia (Ausente)
Delito : FRAUDE AL FISCO CONDENADO (2)
Hora inicio/término) : 11:14 AM / 11:20 AM
Nº registro de audio : 1200597905-4-1053
Encargada de Acta y Sala : VPS

Certifico: Que, el fundamento para lo resuelto y la audiencia se encuentran respaldados en forma íntegra en el registro de
audio de este Tribunal, según lo dispuesto en el auto acordado de la Excma. Corte Suprema al 28 de Enero de 2002 y que lo
resuelto en audiencia fue notificado por el estado diario. En Quillota, a veinticinco de noviembre de dos mil diecisiete.

LUIS CARDENAS CIFUENTES


JEFE UNIDAD DE CAUSAS (S)
TRIBUNAL DE JUICIO ORAL EN LO PENAL DE QUILLOTA

MINISTERIO PÚBLICO DE LA LIGUA C/ JUAN AGUSTIN BUZETA NOVOA


FRAUDE AL FISCO REITERADO
1
RUC 1200597905-4
RIT 107-2017

Quillota, a veinticinco de noviembre de dos mil diecisiete.

VISTO, OIDO Y CONSIDERANDO:


PRIMERO: Que con fecha siete de noviembre al diecisiete de
noviembre del año en curso ante la Sala del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal
de Quillota, presidida por la Juez doña Rosanna Bianchetti Andrade, e
integrada, por las jueces doña Irene González Minvielle, y doña Jessica
Bronfman Vargas, se llevó a efecto la audiencia del juicio oral de la causa RIT
N° 107-2017, seguida por el delito de fraude al fisco reiterado, en contra del
acusado JUAN AGUSTIN BUZETA NOVOA, cédula nacional de identidad N°
12.631.708-5, sin apodo, estudios superiores, soltero, nacido en Portales el 20
de marzo de 1974, 43 años, domiciliado en Pasaje Titán 5062, Casa J, Estación
Central, Santiago.
Sostuvo la acusación el Ministerio Público de La Ligua representado por
el fiscal don Eduardo Fajardo de la Cuba, con domicilio en Santa Maria Eufrasia
1311, San Felipe, y forma de notificación el correo electrónico
efajardo@minpublico.cl .
Presentaron querellas el Consejo de Defensa del Estado, representado
por el abogado Luis Díaz Aracena y (Tomás Palacios Portales), con domicilio en
Prat 772, piso 2, Valparaíso y forma de notificación el correo electrónico
luisdiaz@cde.cl , y, el abogado Fernando Santelices Ariztia, en representación
de Pablo Valdés Aldunate, Raimundo Rojas Guerra y César Ramírez Navia, con
domicilio en Benjamín 2944 of 23, Las Condes, Santiago, Chile, y forma de
notificación el correo electrónico fsantelices@bbis.cl.
Por su parte la defensa del acusado estuvo a cargo de los abogados
defensores particulares don Sergio Contreras Paredes y Nicolás Muñoz Biggs,
con domicilio ya registrado en el tribunal, y forma de notificación al correo
electrónico sergio.contreras@ppulegal.com.
2
SEGUNDO : Que la acusación del Ministerio Público tuvo por
fundamento la siguiente relación de hechos:

HECHO 1

En el período comprendido entre los años 2010 y 2011, el acusado JUAN


AGUSTÍN BUZETA NOVOA, abogado, en ese entonces Jefe del Departamento
Jurídico de la Municipalidad de Zapallar, y FELIPE ORTEGA REYES (ya
condenado por éstos hechos), abogado, concertados al efecto, defraudaron a
la Municipalidad de Zapallar a través de una serie de actuaciones cuyo objetivo
consistió en extraer ilícitamente de dicha entidad altas sumas de dinero por
concepto de pagos realizados a Ortega Reyes por servicios inexistentes,
ocasionando a dicha entidad un perjuicio determinado en la suma de
$13.777.780.- pesos. ORTEGA REYES fue contratado a honorarios por la
Municipalidad de Zapallar, en una primera instancia en el período
comprendido entre el 1 de enero de 2010 y 31 de marzo de 2010, para prestar
servicios “Realización de capacitaciones a microempresarios de la comuna en
materias jurídicas; realización de informes en derecho en materias de
educación”. Fue contratado luego para el período del 01 de abril de 2010 y 30
abril 2010 para prestar servicios de “Realización de capacitaciones a
microempresarios de la comuna en materia jurídica, realización de informes en
derecho en materia de educación; absolución de consultas y elaboración de
informes en derecho sobre materias propias de la gestión municipal a
requerimiento del Alcalde; elaboración de estudios, análisis e informes sobre
proyectos de ley que digan relación con materias propias de la gestión
municipal”, en ambos casos por una suma única de $2.222.222 pesos brutos, de
acuerdo a los contratos ya referidos.

Respecto de los servicios contratados, Felipe ORTEGA REYES sólo emitió


un informe en derecho “sobre vacancia por salud incompatible respecto a
profesionales de la Educación” con fecha 12 de abril de 2010, informe de dos
páginas y media de extensión, escrito a doble espacio, de 53 líneas; y cuyo
contenido constituye una copia del contenido relevante de los Dictámenes de
Contraloría General de la República N° 67.553 de fecha 3 de diciembre de
3
2009 y N° 24.044, de 30 de mayo de 2007; pese a lo cual emitió la boleta
respectiva por la suma de $2.000.000 pesos líquidos. Con fecha 28 de abril de
2010 el imputado BUZETA NOVOA, en su calidad de asesor jurídico de la
municipalidad, certificó que los servicios encomendados se habían cumplido a
cabalidad, lo que permitió el pago a ORTEGA REYES de tal suma, mediante
Decreto N°1.597.

Luego, Felipe ORTEGA fue contratado desde el día 1 de julio de 2010 y


el 31 de diciembre de 2010, por la suma de $666.666 pesos mensuales, por
concepto de “Apoyo en el Departamento Jurídico en especial atención de las
organizaciones comunitarias y público en general para consultas y orientación
en materias jurídicas, revisión de ordenanzas y Reglamentos Municipales y
actualización de catastro de terrenos municipales”, servicios que no fueron
prestados por ORTEGA REYES, pese a lo cual BUZETA NOVOA certificó
falsamente mes a mes la prestación de ellos, permitiendo así el pago mensual
al primero de la suma de $600.000 pesos líquidos. Posteriormente, Felipe
ORTEGA REYES fue contratado del 1 de enero de 2011 hasta el 30 de junio de
2011, por la suma de $888.888 pesos mensuales, por el mismo concepto,
servicios que no fueron prestados por ORTEGA REYES, pese a lo cual BUZETA
NOVOA certificó falsamente mes a mes la prestación de ellos, permitiendo así
el pago mensual al primero de la suma de $800.000 pesos líquidos.

Durante la vigencia de los respectivos contratos de honorarios, se emitía


un informe mensual de las actividades desarrolladas por Ortega Reyes, cuyo
contenido es casi idéntico mes a mes, pese a que los servicios informados no
fueron realizados por éste, y sin embargo certificados en su ejecución por el
acusado.

Asimismo, al margen de informe copiado, ORTEGA REYES no emitió


otros informes en derecho; nunca prestó ningún tipo de asesoría jurídica a
departamentos de la Municipalidad de Zapallar y muchos de los servicios que
justificaron formalmente su contratación fueron ejecutados por otros
funcionarios de la Municipalidad de Zapallar, como ocurre con la labor de
“actualización del catastro de terrenos municipales ”, que fue realizada por
4
funcionarios del departamento jurídico, Sres. Fernando Moya, Leopoldo
Rodríguez, Catalina Costa, Daniela Asenjo y Eduardo Jara; y como ocurre
también con la función de revisión de Ordenanzas y Reglamentos municipales,
ejecutadas por Fernando Moya Muñoz.

HECHO 2

En el período comprendido entre enero de 2009 y el primer semestre de


2011, el acusado JUAN AGUSTÍN BUZETA NOVOA, Asesor Jurídico de la
Municipalidad de Zapallar, y JACQUELINE DE JESÚS TAPIA OLIVARES
(condenada por éstos hechos), concertados al efecto, defraudaron a la
Municipalidad de Zapallar a través de una serie de maquinaciones tendientes a
obtener el pago de elevadas sumas de dinero por concepto de prestación de
servicios inexistentes o ficticios por parte de TAPIA OLIVARES, ocasionado a
dicha entidad edilicia un perjuicio determinado en una suma no inferior a
$10.669.992.- pesos.

JACQUELINE TAPIA OLIVARES, de profesión profesora de matemáticas,


fue contratada por la Municipalidad de Zapallar, a instancias de BUZETA
NOVOA para los efectos de “Apoyo técnico al Departamento de Asesoría
Jurídica en la elaboración de talleres” para los años 2009, 2010 y 2011,
pagándosele en razón de dichos servicios la suma de $333.333 pesos mensuales
durante el año 2009, la suma de $348.333 pesos mensuales durante el año
2010 y la suma de $415.000 pesos mensuales hasta al menos el 30 de junio del
año 2011, pese a que dichos servicios jamás fueron ejecutados; y cuya finalidad
obedecía al único propósito de incrementar ilegalmente y a costa del erario
municipal los ingresos del acusado, lo que se conoce comúnmente como
“sobresueldo”.

En esa dinámica comisiva, JUAN BUZETA NOVOA, aprovechándose de


su calidad de funcionario público y Asesor Jurídico de la Municipalidad de
Zapallar, se encargó de qué los dineros asociados a la contratación de TAPIA
OLIVARES fuesen pagados por la Municipalidad de Zapallar pese a que ésta no
prestó servicio alguno, certificando falsamente mes a mes la recepción
5
conforme de dichos servicios ficticios; para obtener de parte de TAPIA
OLIVARES, posteriormente, una parte del dinero así obtenido, defraudando de
esta forma al Fisco.

HECHO 3.

Durante el período comprendido entre el mes de junio de 2011 y el mes


de junio de 2012, el acusado JUAN BUZETA NOVOA, Asesor Jurídico de la
Municipalidad de Zapallar y MACARENA DEL CARMEN HERRERA OLMOS,
ambos concertados al efecto, defraudaron a la Municipalidad de Zapallar a
través de una serie de actuaciones cuyo objetivo consistió en extraer dineros de
dicha entidad por concepto de remuneraciones improcedentes a esta última,
cuyo destino final era aumentar artificialmente el sueldo de BUZETA NOVOA y
posteriormente, para evitar que HERRERA OLMOS denunciara tal ilicitud a las
autoridades.

Inicialmente, en el primer semestre de 2011, HERRERA OLMOS prestó


servicios para la Municipalidad de Zapallar por concepto de “ Asesoría a los
contribuyentes de la Comuna respecto a los procedimientos y alternativas de
pago de deudas morosas”, asignándosele una remuneración mensual de
$222.222 pesos.

En el mes de junio de 2011, el imputado BUZETA NOVOA propuso a


HERRERA OLMOS un aumento de su remuneración bajo el compromiso de que
ésta le entregase una parte del dinero asociado a dicho incremento, propuesta
que fue aceptada por Macarena HERRERA. En razón de dicho acuerdo,
mediante contrato de fecha 30 de junio de 2011 MACARENA HERRERA
OLMOS fue contratada por la Municipalidad de Zapallar para la prestación de
los mismos servicios, pero incrementándose su remuneración mensual a la
suma de $500.000 pesos brutos ($450.000 pesos líquidos).

Durante la vigencia del nuevo contrato, y a partir del mes de julio de


2011, HERRERA OLMOS entregó mensualmente a BUZETA NOVOA la suma de
$200.000 pesos a través de depósitos sucesivos en su cuenta de ahorro del
6
Banco de Chile N° 33405380-43; procedimiento que se mantuvo hasta el mes
de noviembre de 2011 en que decidió no seguir realizando dichos depósitos.

El perjuicio ocasionado a la Municipalidad de Zapallar asciende a la


suma de $800.000.- pesos.”
A juicio del Ministerio Público, los hechos anteriormente descritos son
constitutivos del delito de hechos configuran el delito reiterado de Fraude al
Fisco, tipificado en el artículo 239 Código Penal.
Que concurren en el presente caso concurre en beneficio del acusado, la
circunstancia modificatoria de responsabilidad penal prevista en el artículo 11
N° 6 del Código Penal, de irreprochable conducta anterior.
Estima que el delito materia de esta acusación, se encuentra en grado
ejecución de consumado, de acuerdo a lo señalado en el artículo 7° del
mismo cuerpo legal y le imputa participación en los delitos materia de la
acusación, según lo dispuesto en el artículo 15 Nº1 del Código Penal
Por último, solicita se condene al acusado Juan Agustin Buzeta
Novoa, a la pena de Siete (7) años de presidio mayor en su grado mínimo ,
así como a la pena principal de inhabilitación absoluta temporal de siete
(7) años para cargos y oficios públicos y a una multa que ascienda al 50%
del perjuicio causado, más las accesorias del artículo 28 del Código
Penal, de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y
derechos políticos y la de inhabilitación absoluta para profesiones titulares
mientras dure la condena y se le condene en costas.
TERCERO : Que, el querellante, Ilustre Municipalidad de Zapallar,
representado por el Consejo de Defensa del Estado, presentó acusación
particular, reproduciendo los mismos hechos de la acusación fiscal, y
compartiendo con esta la calificación jurídica de los mismos, como la
concurrencia de la modificatoria del artículo 11 N° 6 del Código Penal, el
grado de desarrollo del delito y la participación del acusado. Sin embargo,
solicito una pena diversa, por estimar que conforme al relato de los hechos y,
de acuerdo a lo prevenido en el artículo 239 del CP, sobre todo en su inciso 3°
que establece una forma especial de determinación de pena y como la “…
7
defraudación…” total excede las 400 unidades tributarias mensuales ,
dicha norma ordena que se “…aplicará…” la pena de presidio mayor en su
grado mínimo, sin margen a ninguna discrecionalidad y en consideración a que
claramente existe más de un delito, siendo ellos de la misma naturaleza por
afectación del mismo bien jurídico, pueden ser considerados como uno solo, y
por aplicación del inciso 1° del artículo 351 del CPP, a causa de la manifiesta
reiteración referida, procede aumentar esa pena al menos en un grado, con lo
cual se llega al rango de presidio mayor en su grado medio. Como de
conformidad al artículo 67 del CP, cuando la pena señalada al delito es un
grado de una divisible, si concurre una atenuante, como en este caso, la pena
se aplicará en el mínimum, por lo que el Consejo de Defensa del Estado solicita
se condene al acusado por el delito reiterado de fraude al Fisco a la
pena de once años de presidio mayor en su grado medio, así como a la
pena principal de inhabilitación absoluta temporal de siete años para
cargos y oficios públicos y a una multa que ascienda al 50% del perjuicio
causado, cuantía de las penas que se pide 7 regular de este modo por
aplicación del artículo 69 del CP, habida consideración de la mayor extensión
del daño causado con el delito reiterado que se castiga, más las accesorias del
artículo 28 del Código Penal, esto es, la de inhabilitación absoluta perpetua
para cargos y oficios públicos y derechos políticos y la de inhabilitación
absoluta para profesiones titulares mientras dure la condena, todo por la
participación que le ha correspondido al acusado en los tres grupos de hechos,
en calidad de autor, conforme se previene en el N° 1 del artículo 15 del citado
código, y se condene al acusado al pago de las costas de la causa, de acuerdo a
lo señalado en los artículos 45 y 47 del Código Procesal Penal, en relación con
el artículo 24 del Código Penal
Citó como preceptos legales aplicables, los artículos 2, 3 números 4 y 5, 6
y 45 de la Ley Orgánica del Consejo de Defensa del Estado (DFL Nº 1, de 28 de
julio de 1993); artículos 1, 2, 7, 11 N° 6, 14 Nº 1, 15 Nº 1, 18, 22, 24, 28, 50, 67,
69, 239 incisos 1° y 3° del Código Penal y artículos 45, 46, 259, 261 y 262 del
Código Procesal Penal.
8
Que los hechos del Consejo del Consejo de Defensa del Estado
son los siguientes:
Hechos Nº 1.
En el período comprendido entre los años 2010 y 2011, el acusado JUAN
AGUSTÍN BUZETA NOVOA, abogado, en ese entonces Jefe del Departamento
Jurídico de la Municipalidad de Zapallar y FELIPE ORTEGA REYES, abogado,
concertados al efecto, defraudaron a la I. Municipalidad de Zapallar a través de
una serie de actuaciones cuyo objetivo era extraer ilícitamente altas sumas de
dinero por concepto de pagos realizados a Ortega Reyes por servicios
inexistentes, ocasionando a dicho municipio un perjuicio de $13.777.780.-
Ortega Reyes a instancias del acusado Buzeta Novoa, fue contratado a
honorarios por la Municipalidad de Zapallar, en una primera ocasión, en el
período entre el 1 de enero de 2010 y 31 de marzo de 2010 para prestar
servicios de “Realización de capacitaciones a microempresarios de la comuna
en materias jurídicas y realización de informes en derecho en materias de
educación” y fue contratado luego para el período 1 de abril de 2010 y 30 de
abril de 2010 para prestar servicios de “Realización de capacitaciones a
microempresarios de la comuna en materias jurídicas; realización de informes
en derecho en materias de educación absolución de consultas y elaboración de
informes en derecho sobre materias propias de la gestión municipal a
requerimiento del Alcalde; elaboración de estudios, análisis e informes sobre
proyectos de ley que digan relación con materias propias de la gestión
municipal”, en ambos casos por una suma única de $2.222.222. brutos, de
acuerdo a contratos ya referidos.
Respecto de los servicios contratados, Felipe Ortega Reyes sólo emitió
un informe en derecho sobre “vacancia por salud incompatible respecto a
profesionales de la Educación”, con fecha 12 de abril de 2010, informe de dos
páginas y media de extensión, escrito a doble espacio y cuyo contenido
constituye una copia del contenido relevante de los Dictámenes de Contraloría
General de la República N° 67.553, de fecha 3 de diciembre de 2009, y N°
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24.044, de 30 de mayo de 2007, pese a lo cual emitió la boleta respectiva por
las sumas comprendidas en los referidos contratos.
Con fecha 28 de abril de 2010 el acusado Buzeta Novoa, en su calidad de
asesor jurídico de la municipalidad, certificó que los servicios encomendados
se habían cumplido a cabalidad, lo que permitió el pago a ORTEGA REYES de
tales sumas.
Luego, Felipe ORTEGA fue contratado para el período comprendido
entre el 1 de julio de 2010 y el 31 de diciembre de 2010, por la suma de
$666.666. mensuales, por concepto de “Apoyo en el Departamento Jurídico en
especial atención de las organizaciones comunitarias y público en general para
consultas y orientación en materias jurídicas, revisión de ordenanzas y
Reglamentos Municipales y actualización de catastro de terrenos municipales”,
servicios que no fueron prestados por ORTEGA REYES, pese a lo cual BUZETA
NOVOA certificó falsamente mes a mes la prestación de ellos, permitiendo así
el pago mensual al primero de la suma de $600.000 líquidos por todo el
período comprendido en el contrato.
Posteriormente, Felipe ORTEGA REYES fue contratado para el período
comprendido entre el 1 de enero de 2011 hasta el 30 de junio de 2011, por la
suma de $888.888. mensuales, por el mismo concepto, servicios que no fueron
prestados por ORTEGA REYES, pese a lo cual BUZETA NOVOA certificó
falsamente mes a mes la prestación de ellos, permitiendo así el pago mensual
al primero de la suma de $800.000. líquidos, por todo el período comprendido
en el referido contrato.
Durante la vigencia de los respectivos contratos de honorarios, se emitía
un informe mensual de las actividades desarrolladas por Ortega Reyes, cuyo
contenido es casi idéntico mes a mes, pese a que los servicios informados no
fueron realizados por éste, y sin embargo certificados en su ejecución por el
acusado Buzeta Novoa.
Asimismo, al margen del informe copiado, ORTEGA REYES no emitió
otros informes en derecho, nunca prestó ningún tipo de asesoría jurídica a
departamentos de la Municipalidad de Zapallar y muchos de los servicios que
10
justificaron formalmente su contratación fueron ejecutados por otros
funcionarios de la Municipalidad de Zapallar, como ocurre con la labor de
“actualización del catastro de terrenos municipales”, que fue realizada por
funcionarios del departamento jurídico, Sres. Fernando Moya, Leopoldo
Rodríguez, Catalina Costa, Daniela Asenjo y Eduardo Jara, y como ocurre
también con la función de revisión de Ordenanzas y Reglamentos municipales,
ejecutadas por Fernando Moya Muñoz.
2.- Hechos Nº 2.
En el período comprendido entre enero de 2009 y el primer semestre de
2011, el acusado JUAN AGUSTÍN BUZETA NOVOA, Asesor Jurídico de la
Municipalidad de Zapallar y JACQUELINE DE JESÚS TAPIA OLIVARES,
concertados al efecto, defraudaron a la Municipalidad de Zapallar a través de
una serie de maquinaciones tendientes a obtener el pago de elevadas sumas de
dinero por concepto de prestación de servicios inexistentes o ficticios por parte
de TAPIA OLIVARES, ocasionando a dicha entidad edilicia un perjuicio
determinado en una suma no inferior a $10.669.992.-
JACQUELINE TAPIA OLIVARES, de profesión profesora de matemáticas,
fue contratada por la Municipalidad de Zapallar, a instancias de BUZETA
NOVOA para los efectos de “Apoyo técnico al Departamento de Asesoría
Jurídica en la elaboración de talleres para microempresarios en aspectos
tributarios”, para los años 2009, 2010 y 2011, pagándosele en razón de dichos
servicios la suma de $333.333 mensuales durante el año 2009, la suma de
$348.33 mensuales durante el año 2010 y la suma de $415.000 mensuales hasta
al menos el 30 de junio del año 2011, pese a que dichos servicios jamás fueron
ejecutados, y cuya finalidad obedecía al único propósito de incrementar
ilegalmente y a costa del erario municipal los ingresos del acusado Buzeta
Novoa, lo que se conoce comúnmente como “sobresueldo”.
En esa dinámica comisiva, JUAN BUZETA NOVOA, aprovechándose de
su calidad de funcionario público y Asesor Jurídico de la Municipalidad de
Zapallar, se encargó de que los dineros asociados a la contratación de TAPIA
OLIVARES fuesen pagados por la Municipalidad de Zapallar pese a que ésta no
11
prestó servicio alguno, certificando falsamente mes a mes la recepción
conforme de dichos servicios ficticios, para obtener de parte de TAPIA
OLIVARES, posteriormente, una parte del dinero así obtenido.
3.- Hechos Nº 3.
Durante el período comprendido entre el mes de junio de 2011 y el mes
de junio de 2012, el acusado JUAN BUZETA NOVOA, Asesor Jurídico de la
Municipalidad de Zapallar y MACARENA DEL CARMEN HERRERA OLMOS,
ambos concertados al efecto, defraudaron a la Municipalidad de Zapallar a
través de una serie de actuaciones cuyo objetivo consistió en extraer dineros de
dicha entidad por concepto de remuneraciones improcedentes a esta última,
cuyo destino final era aumentar artificialmente el sueldo de BUZETA NOVOA y
posteriormente, para evitar que HERRERA OLMOS denunciara tal ilicitud a las
autoridades.
Inicialmente, en el primer semestre de 2011, HERRERA OLMOS prestó
servicios para la Municipalidad de Zapallar por concepto de “Asesoría a los
contribuyentes de la Comuna respecto a los procedimientos y alternativas de
pago de deudas morosas”, asignándosele una remuneración mensual de
$222.222.
En el mes de junio de 2011, el imputado BUZETA NOVOA propuso a
HERRERA OLMOS un aumento de su remuneración bajo el compromiso de que
ésta le entregase una parte del dinero asociado a dicho incremento, propuesta
que fue aceptada por HERRERA OLMOS. En razón de dicho acuerdo, se
suscribió, a instancias de Buzeta Novoa, el contrato de fecha 30 de junio de
2011 entre MACARENA HERRERA OLMOS y la Municipalidad de Zapallar para
la prestación de los mismos servicios, pero incrementándose su remuneración
mensual a la suma de $500.000 brutos ($450.000 líquidos).
Durante la vigencia del nuevo contrato, y a partir del mes de julio de
2011, HERRERA OLMOS entregó mensualmente a BUZETA NOVOA, conforme
a lo acordado, la suma de $200.000. a través de depósitos sucesivos en su
cuenta de ahorro del Banco de Chile N° 33405380-43, procedimiento que se
12
mantuvo hasta el mes de noviembre de 2011 en que la imputada Herrera
Olmos decidió no seguir realizando dichos depósitos.
El perjuicio ocasionado a la Municipalidad de Zapallar asciende a una
suma no inferior a los $800.000. que corresponde a lo pagado en exceso, sumas
que fueron depositadas, como se ha dicho, a Juan Buzeta Novoa.”
CUARTO: Que, los querellantes particulares, Pablo Valdés Aldunate,
Raimundo Rojas Guerra y César Ramírez Navia, representados por el abogado
Fernando Santelices Ariztía, presentaron acusación por los mismos hechos que
el Ministerio Público. Agregando, que los mismos configuran los delitos
reiterados de fraude al Fisco, ilícito tipificado y sancionado en el artículo
239 del Código Penal, en relación al artículo 351 del Código Procesal Penal;
que beneficia al acusado la circunstancia atenuante prevista en el artículo 11
N° 6 del Código Penal, no perjudicándole circunstancias agravantes.
Que los delitos reiterados de fraude al Fisco del artículo 239 del Código
Penal (en relación al artículo 351 del Código Procesal Penal) se encuentran
todos en fase de ejecución consumada, de acuerdo al artículo 7; y se atribuye al
acusado en todos ellos la calidad de autor ejecutor, del artículo 15 N° 1, todas
reglas del Código Penal.
Por lo cual, dada la penalidad abstracta asignada al delito, la cuantía del
perjuicio ocasionado (suma de dinero superior a 40 UTM), dicho perjuicio
global y la pluralidad de los delitos en relación tanto al art. 351 del Código
Procesal Penal, como al artículo 69 del Código Penal, y la presencia de sólo una
atenuante ordinaria, la pena privativa de libertad solicitada es la pena de ocho
años de presidio mayor en su grado mínimo; la pena privativa de derechos
de inhabilitación absoluta temporal de diez años, en su grado máximo,
para cargos, empleos y oficios públicos; y la pena patrimonial de multa
correspondiente al 50% del perjuicio ocasionado, más las penas accesorias
del artículo 28 del Código Penal y las costas causadas.
QUINTO: Que, la parte querellante, la I. Municipalidad de Zapallar,
representada por el Consejo de Defensa del Estado, sobre la base de los
mismos hechos de la acusación particular que reprodujo, presentó demanda
13
civil de indemnización de perjuicios en contra del acusado JUAN AGUSTIN
BUZETA NOVOA, solicitando que en definitiva sea condenado a pagar a la
Ilustre Municipalidad de Zapallar, a título de indemnización de perjuicios, la
suma de $25.247.772 (veinticinco millones doscientos cuarenta y siete mil
setecientos setenta y dos pesos) o el valor que tribunal competente determine
con arreglo al proceso y a derecho, más reajuste, intereses y costas. Fundó esta
pretensión en que, de conformidad a lo previsto en los artículos 2314, 2316 y
2329 del Código Civil, el que ha cometido un delito que ha inferido daño a
otro, es obligado a la indemnización de los perjuicios ocasionados. Que el
hecho punible que se atribuye al acusado también ha ocasionado un daño
patrimonial importante a la I. Municipalidad de Zapallar, constituyendo
simultáneamente un ilícito civil que da lugar a la responsabilidad
extracontractual en conformidad a las normas del Código Civil. De tal forma
que, habiendo cometido el delito que se indica, el acusado y demandado civil,
ha inferido daño o perjuicio a dicha Municipalidad y está obligado a pagar la
indemnización correspondiente. Con ocasión de la comisión de los hechos
descritos precedentemente, el daño emergente ocasionado a la I.
Municipalidad de Zapallar asciende a la suma de $25.247.772., todo sin
perjuicio de lo que tribunal competente determine como perjuicio
indemnizable a título de daño emergente, en mérito de los antecedentes
allegados y pruebas que se rindan durante el juicio. Agregó además, para que
la indemnización sea oportuna e íntegra, como señala la ley, la suma que el
tribunal ordene pagar al demandado a título de indemnización, lo sea con más
el reajuste que experimente el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fijado por
Instituto Nacional de Estadísticas (INE) o factor que haga legalmente sus veces
y que se devengue desde la fecha en que la I. Municipalidad de Zapallar
dispuso de los dineros defraudados y el mes anterior a la fecha del pago
efectivo, o bien, el que se devengue en y por el período que el tribunal estime
conforme al mérito del proceso y con arreglo a derecho; además con el objeto
recién indicado, solicitó además que la indemnización que se disponga pagar
debidamente reajustada, lo sea con más intereses corrientes o legales
14
devengados en el mismo período de tiempo que el indicado en el párrafo
anterior, o bien, el que el tribunal estime conforme al mérito del proceso y con
arreglo a derecho. Por último en cuanto a las costas, conforme lo previsto en
los artículos 45 y 47 del Código Procesal Penal, solicitó que el demandado sea
condenado al pago de ellas.”
SEXTO: Que, al momento de efectuar su alegato de apertura el
Ministerio Público manifestó que el delito de fraude al fisco tiende a la
protección del correcto desempeño de la función pública, que se ve vulnerada
cuando un funcionario público que tiene el deber de velar por los intereses
fiscales no lo hace, por cierto, el sujeto activo de este delito es un funcionario
público. Los hechos de la acusación dan cuenta que el acusado Juan Buzeta
Novoa, en su calidad de abogado jefe del Departamento Jurídico, gestionó la
contratación de dos profesionales Miguel Ortega y Jacqueline Tapia, personas
que fueron contratadas por un periodo precisado en la acusación y que mes a
mes recibían pagos mensuales que provenían de las arcas de la Municipalidad
de Zapallar por servicios que nunca prestaron, el acusado certificaba que estos
servicios fueron ejecutados, y estas personas fueron condenados justamente
por estos mismos hechos, en que el acusado certificaba la ejecución de estos
servicios. El acusado permitió además a través de su cargo el aumento de
sueldo de Macarena Herrera, funcionaria municipal, de modo que este
incremento al igual que las otras maniobras permitía que estos pagos fueran a
dar a Juan Buzeta Novoa. Se aportaran testigos, peritos, prueba documental,
toda la cual permitirán al tribunal formarse una idea de cómo era la conducta
del acusado a través de maniobras de servicios falsos o aumento en razón de su
cargo, permitieron que salieran dineros de la Municipalidad de Zapallar en
beneficio propio, generando así un perjuicio fiscal por altas sumas de dinero,
configurando un ilícito de fraude al Fisco, por lo que reitera su petición de
condena señalada en la acusación.
Por su parte, en la misma oportunidad el querellante representado
por el Consejo de Defensa del Estado señaló en su alegato de apertura
que la acusación se trata de tres grupos de hechos, el primero involucra a otro
15
abogado, Felipe Ortega, en calidad de coautor, que abarca el periodo
comprendido entre los años 2010 y 2011. Un segundo grupo de hechos que
involucra a doña Jacqueline Tapia, también condenada por los mismos hechos
en procedimiento abreviado anterior. Y finalmente un tercer grupo de hechos,
que involucra a doña Macarena Herrera Olmos, que abarca el periodo
comprendido entre junio 2011 y junio 2012. En lo que refiere a estos hechos,
en criterio del Consejo de Defensa del Estado, constituyen un delito reiterado
de fraude al fisco, en que le ha cabido participación en calidad de autor y el
perjuicio en primer grupo de hechos asciende a $13.777.780; en el segundo
grupo de hechos asciende a $10.669.992, y en el tercer grupo a $800.000,
totalizando todo la suma de $25.000.000, como cantidad defraudada, en el
periodo comprendido entre enero 2009 y junio 2012. En cuanto a dinámica
comisiva se remite a lo mencionado por el Ministerio Público, con los mismos
medios de prueba que ya ha mencionado, estima que se lograra acreditar más
allá de toda razonable que hubo contrataciones fraudulentas, por trabajos que
no se ejecutaron o incluso ejecutaron otros, y sin embargo, mes a mes el
acusado los certificaba como ejecutados, emitía informes que adolecen
también de falsedad, lo que generaba posteriormente el decreto de pago
respectivo, con el consiguiente cheque girado contra una de las cuentas
corrientes de la Municipalidad de Zapallar. Por los hechos descritos ha
deducido demanda civil indemnizatoria por el monto global señalado, que
pide se acoja en los términos señalados en el libelo correspondiente.
El querellante particular representado por el abogado Santelices, en
su alegato de apertura manifestó que este juicio se acreditaran todos los
elementos del tipo penal, que estamos ante un funcionario público que en el
ejercicio de sus funciones ocasionó un perjuicio a la Municipalidad, que hubo
abuso de la confianza depositada en él, que existió una negociación entre el
Estado y terceros, que han sido condenados por estos hechos. Hubo
incumplimiento de funciones y también hubo maquinaciones, se demostrara
cómo conducta del acusado fue contrario al principio de probidad
administrativa y al desempeño honesto y leal de las funciones que exige su
16
cargo y que el acusado en su actuar, a diferencia de la probidad administrativa,
primo el interés personal de éste por sobre el interés público. Viniendo esto de
un abogado con especialidad en derecho administrativo, magister en mención
en derecho público, no solamente se cumple con los elementos objetivos del
tipo, sino también con los elementos subjetivos del tipo penal por el cual ha
sido acusado, por lo que solicita que se le condene por estos hechos a las penas
ya solicitadas.
Finalmente, la defensa, en su alegato de apertura expuso que su
teoría dice relación con la obligación que tienen los acusadores de acreditar
más allá de toda duda razonable la conducta, lo cual no lograran e incluso si
fueren probados que puedan sub subsumirse en el delito de fraude al Fisco. En
cuanto a los hechos imputados, distingue, en el primero, el acusado y Felipe
Ortega dice la acusación que actuaron concertadamente, pero no probaran
que existe concierto previo para defraudar, y existe una condena en
procedimiento abreviado por parte de Felipe Ortega, pero él tendrá que
explicar porque llega a esa negociación con el Ministerio Público, lo que sabe
muy bien, porque fue su abogado, cuáles fueron sus motivaciones que lo
llevaron a llegar procedimiento abreviado. Se dirá que hubo servicios
inexistentes, pero va a acreditar que tales servicios si se realizaron, más aun que
después de 5 años de investigación la Fiscalía no pudo recabar información que
estaba en la Municipalidad. Se dirá que su representado intervino en
operaciones en razón de su cargo, especial relevancia tendrán entonces los
contratos y documentos que se exhibirán para decir si intervino o no en las
operaciones de su cargo, tampoco se podrá probar que la Municipalidad sufrió
un perjuicio. La acción imputada, en el hecho 1 y 2 es la misma, se dice haber
certificado que los servicios encomendados se cumplieron a cabalidad, pero se
demostrara qué es lo que tenía que certificar, a qué título tenía que certificar y
como la acusación se equivoca al decir lo que debía certificar. En el hecho 1 y
2, no se acreditará que la conducta sea de aquella en que el funcionario
interviene en razón de su cargo. Además declarará doña Jacqueline Tapia, que
declaró en dos oportunidades ante el Ministerio Público, en la primera ocasión
17
él era su abogado, el año 2013, y luego el año 2015, en que Ministerio Público
le da copia de la declaración de su clienta, se da cuenta que ésta señorita fue a
declarar sin avisarle y cambio absolutamente la versión, diciendo que ella
quería cooperar con la investigación y llega a un procedimiento abreviado, no
se sabe porque cambio su versión, si hubo alguna ganancia secundaria. Pero
más allá de eso, no habrá corroboración de lo que ella dice, pues en el hecho 2
son solo sus dichos, no hay elemento de la lógica necesario para arribar a
sentencia condenatoria. En el hecho 3, Macarena Herrera Olmos, declaró a lo
menos en 4 oportunidades, y se verá que sus declaraciones desde 2012 hasta la
última, van cambiando en cuestiones esenciales. Veremos cómo esta coautora
como dice los hechos de la acusación, nunca fue imputada ni formalizada, pero
igual se le dice coautora.
En cuanto al acusado se demostrará que fue a declarar en todas las
oportunidades en que Ministerio Público lo requirió, voluntariamente abrió sus
cuentas corrientes y en 2015 la PDI lo invitó a hacer pericias caligráficas y
concurrió. Todo su accionar desde mediados 2012 hasta ahora, ha sido
colaboración sustancial en demostrar su inocencia en los hechos investigados.
En 5 años, los funcionarios de PDI solo hicieron dos cosas, sentarse a escuchar
declaraciones de testigos y acarrear papeles desde la Municipalidad hasta el
Ministerio Público.
Por último, en cuanto a demanda civil alegó la prescripción en la
audiencia de preparación de juicio oral, la cual fue desechada por la juez de
garantía erróneamente. Si tomamos en consideración la acusación del
Consejo de Defensa del Estado, los hechos se perpetraron entre 2010 y 2011
(el primero), entre el 2009 y 2011 (el segundo) y entre el 2010 (el tercero), y
conforme al artículo 61 Código Procesal Penal, la prescripción de la acción civil
en el proceso penal, se interrumpe cuando se formaliza, entonces se pueden
pedir medidas cautelares reales, lo que no hizo el Consejo de Defensa del
Estado. Y la otra forma de interrupción, es si cuando hay diligencias tendientes
a acreditar su pretensión civil, lo que tampoco podrá acreditar el Consejo de
Defensa del Estado, pues no hizo ninguna acción tendiente a interrumpir la
18
acción civil. También en este ámbito de la acción civil se probará una
excepción de pago parcial.
SEPTIMO: Que, en su alegato de clausura el Ministerio Publico señaló
que con la prueba presentada por Fiscalía, en su concepto han acreditado los
elementos del tipo penal del delito reiterado de fraude al fisco, en el cual ha
cabido participación al acusado como autor ejecutor. Ello, porque en primer
lugar acredito la calidad de funcionario público de Buzeta Novoa, lo cual logró
con los antecedentes aportados consistentes en decretos de alcaldía, en los
cuales consta la celebración de contratos a honorarios a suma alzada entre la
entidad edilicia, Municipalidad de Zapallar y el acusado, en los cuales éste
debía prestar servicios de asesoría jurídica al alcalde, en su calidad de jefe de
servicio y gestiones propias de la Municipalidad, al efecto invoca el artículo
260 del Código Penal. En dicha calidad el acusado procede, mediante su
coordinación o requerimientos a la contratación de Felipe Ortega Reyes. Sobre
estos hechos prestaron declaración los testigos aportados por la Fiscalía
Catalina Costa, Leopoldo Rodríguez, y Eduardo Jara, la primera de ellas es
abogado y los otros egresados en derecho trabajaron para la Municipalidad de
Zapallar físicamente, uno de ellos en la oficina de Catapilco, sin perjuicio que
se reunía de manera periódica en la oficina de Zapallar. Ellos, identificaron a
Buzeta como el abogado jefe jurídico, y señalaron que fueron ellos quienes
prestaron diversos servicios y asesorías, realizaron informes en derecho, dieron
asesorías a la comunidad de Zapallar y Catapilco, y realizaron gestiones propias
de la Municipalidad por las cuales fueron contratados. Estos testigos, al ser
consultados por Felipe Ortega Reyes, salvo Leopoldo Rodríguez, jamás lo
habrían visto en la Municipalidad, no saben qué hizo Felipe Ortega Reyes. En
las reuniones que se mantenían semanalmente, todo este equipo jurídico, entre
ellos el acusado, jamás se mencionó el nombre Felipe Ortega Reyes, jamás se
dijo que es lo que debía hacer o algún informe, y esa era la instancia en la que
debía tocarse a Felipe Ortega Reyes, por lo tanto, siendo estos testigos quienes
conformaban el equipo jurídico, aportaron cuales fueron las funciones por las
cuales se pagó a Felipe Ortega, que son en particular, según lo que aparecía en
19
su glosa “consultas jurídicas a la comunidad, informes en derecho,
actualización de catastro de bienes municipales inmuebles, asesoría al
departamento jurídico en materias de relevancia, en particular en materia
civiles”, el propio Ortega reconoció en juicio dijo que no hizo nada respecto al
catastro, por lo demás esta función fue elaborada por los abogados Catalina
Costa , Leopoldo Rodríguez y Eduardo Jara, éstos dos últimos eran quienes
absorbían las consultas de la comunidad, así lo refirieron, y cuando fue
consultado Ortega dijo que realizaba consultas de organizaciones, pero al
preguntarle dónde y cuándo, no supo responder, verificables no existen, y
además qué consulta se requería de un abogado externo, las propias de la
gente corriente, partición, herencia, no son materias complejas para que se
requiera la contratación de un abogado externo, porque los abogados propios
de la Municipalidad absorbían esas consultas. Sobre el informe en derecho que
podría ser lo relevante, los mismos abogados que declararon como testigos de
la Fiscalía refirieron ellos haber realizado informes en derecho, la defensa
aportó informes en derecho supuestamente elaborados por Felipe Ortega,
pero ninguno tiene la firma de él, ninguno está acompañado de un correo
electrónico que fundamente su requerimiento previo, y además están firmados
por Juan Buzeta. Estos servicios por los cuales fue contratado Felipe Ortega
jamás se prestaron. Existe en uno de los decretos de pago acompañados un
informe en derecho referido a un tema sobre una vacancia, que es una burda
copia de dictámenes de la Contraloría General de la República, y además la
firma que contiene que dice ser de Felipe Ortega es falsa, y es importante el
tema de la firma falsa porque fue el propio Felipe Ortega que en estrados
afirmó delante del tribunal que todas las firmas que aparecían en los decretos
de pago, en los contratos de prestación de servicios y en informes mensuales
eran de él, y eso es grave, porque fue el perito, Jorge Bustos, quien afirmó que
éstas firmas en su totalidad eran falsas, cabe preguntarse entonces porqué
Felipe Ortega afirma que las firmas son auténticas, hay un interés de Felipe
Ortega en que juicio sea favorable a Juan Buzeta, pareciera que sí, y de ahí
nace la amistad, el concierto, Felipe Ortega facilitó su nombre y sus boletas
20
para esta elaboración de contratos que jamás prestó. Además Felipe Ortega
dijo que él no trabajaba gratis, y es curioso, porque todas las platas que recibía
fueron traspasadas a la cuenta corriente de Jacqueline Díaz, conviviente de
Juan Buzeta, así lo refirió la perito analista financiero Claudia Serrano en orden
a establecer que todas las platas una vez que eran depositadas en cuenta de
Felipe Ortega, inmediatamente quedaban liberados los fondos, los transfería
por el total a la cuenta de Jacqueline Díaz, y porque lo hacía, porque había una
triangulación de dinero, el cual iba a parar definitivamente a la cuenta de Juan
Buzeta, y la explicación otorgada fue insólita, una “linda amistad”, discurso
aprendido, lo cual no se acreditó, solo fue una justificación, quedo en evidencia
cuando Felipe Ortega al declarar faltó a la verdad porque dijo que llegó a la
Municipalidad por el alcalde Cox, sin embargo al hacer ejercicio de
contradicción, quedo en evidencia que llegó a la Municipalidad por Juan
Buzeta, aparece nuevamente el interés en orden a dar una versión distinta con
la finalidad aparente de buscar una sentencia favorable a Juan Buzeta. Llama
también la atención que quien aparece depositando los cheques a Felipe
Ortega sea Juan Buzeta en la mayoría de los casos, y en los menos, Macarena
Herrera por instrucción de Juan Buzeta, por la supuesta carga laboral que
mantenía dentro del departamento jurídico, que incluso requería la
contratación de terceros, y sin embargo aparece Buzeta realizando labores de
estafeta, es curioso que justamente los cheques que aparece depositando son
relativos a las personas que aparecen vinculadas e involucradas en los hechos.
Más allá de la prueba testimonial acompañada, se aportó prueba documental,
un fallo condenatorio por esta misma causa y mismo Ruc donde fue condenado
Felipe Ortega, por estos mismos hechos, en co autoría con Juan Buzeta, Felipe
Ortega declara en el juicio que sus servicios fueron prestados, lo cual atenta
contra las reglas de la lógica, y las máximas de las experiencia, da cuenta que
estos servicios jamás fueron prestados. En el caso de Jacqueline Tapia, hecho
dos, se pudo escuchar su relato, y fue bastante clara, coherente y creíble, de
cómo ella fue contactada por Jacqueline Díaz, su amiga, la que fue negada por
ésta, la madrina de su hijo, para que se contactara con Juan Buzeta, pareja de
21
Jacqueline Díaz, porque le quería pedir un favor en orden a facilitar su nombre
y boletas de honorarios, la iniciación de actividades para ellos fue realizado por
la propia Díaz, por unas supuestas capacitaciones que dio Dideco a través del
departamento jurídico, Jacqueline Tapia dijo que ella no hizo nada, y lo único
que recibía era una plata que era depositada en su cuenta corriente la cual ella
debía hacer llegar a Juan Buzeta o a Jacqueline Díaz a través de un cheque, los
primeros entregados a Buzeta y los últimos abiertos. Esta testigo es creíble
porque ella ya fu condenada por estos hechos y nada gana acá con declarar, su
relato fue coherente, y la defensa intentó hacer ejercicio de evidenciar
contradicciones y no se logró porque ella estaba aportando la verdad, ella dijo
primero no haber prestado servicio alguno, que desconoce en qué consistieron
estos talleres, y dijo que cuando se inició investigación, Buzeta le refirió que
había una persecución política en su contra, que iba a ser citada a declarar y
que debía decir que éstos servicios fueron prestados, además, a través de un
pauteo que le dio Fernando Moya, y es lo que ella declara la primera vez en
Fiscalía, acompañada por el defensor de Buzeta, que estos servicios fueron
prestados, sin embargo Jacqueline Tapia refirió, porqué, por problemas
familiares decide contar la verdad, y se acerca a Fiscalía y dice que ella no
prestó ningún servicio, y que todo esto fue por una petición de Juan Buzeta a
través de Jacqueline Díaz, ella daba boletas y recibía una plata en su cuenta, la
cual entregaba a Juan Buzeta o Jacqueline Díaz. En esas circunstancias le pide a
Buzeta que le haga llegar antecedentes de estos supuestos servicios antes de la
declaración, y le entregan un archivador que no contiene nada relativo a la
glosa por la cual fue contratada Jacqueline Tapia, que era apoyo técnico al
departamento jurídico en la elaboración de talleres, supuestamente para
microempresarios en temas contables, archivador de eso no tiene nada, tiene
otras materias, tiene fotos de Prodemu, hasta tiene copias de la carpeta de
investigación penal de la fiscalía, además Buzeta se quedó con una copia,
porqué. Volviendo atrás, quien certificaba que éstos servicios se prestaron a
cabalidad, según los dichos de Buzeta, era el propio acusado, no lo hacía por
nada, sino en cumplimiento de las funciones propias de su cargo, y si él no
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certificaba la ejecución conforme o a cabalidad, el decreto simplemente no se
pagaba, y esa es la maniobra que realiza el acusado en orden a lograr el
perjuicio fiscal y liberación de los fondos, platas, que tal como se probó, iban
directamente al patrimonio de Buzeta. En caso de Macarena Herrera, ella
declaró y fue clara al decir cómo conoció al acusado en una oficina particular
en La Ligua, luego cómo es que él la llevó a la Municipalidad de Zapallar, por
intermedio de Eliecer Fuenzalida, cercano a Buzeta, y la contratan por una
suma cercana a $250.000 pesos, y luego se le sube inexplicablemente el sueldo
a $450.000 pesos, con la finalidad, tal como declaró la testigo, era para
entregar la diferencia de $200.000 pesos a Buzeta para que pagara su magister,
ésta plata fue depositada en la cuenta de ahorros de Buzeta, y así fue
acreditado a través de los propios comprobantes de depósitos, que fueron
exhibidos a dicha testigo. Indicó que Macarena Herrera no es cualquier testigo,
porque ella conocía el detalle y manejo que hacía el acusado dentro de la
Municipalidad con Eliecer Fuenzalida, ella denunció estos hechos, y no es una
denuncia cualquiera, en revancha de algo, porque con ella permitió iniciar una
investigación, en la cual se ha condenado a varias personas, no es infundada.
Por último, señaló que todas estas platas que se entregaron a Felipe Ortega,
Jacqueline Tapia y Macarena Herrera son fondos municipales, y así se acreditó
con la documentación diversa, decreto de alcaldía, decreto de pago aportados,
estableciéndose así el perjuicio en cada uno de los hechos por los montos
referidos, y en el caso de Herrera solo lograron acreditar la suma de $600.000
pesos. En cuanto a decreto de pago, ellos fueron aportados al juicio, no están
en su totalidad, y los que están no todos están completos, ocurrió esto porque
estos documentos pasaron por manos del acusado antes de ser entregados a la
policía, sobre ello declaró Pamela Meza, Ramón Cisterna, Claudia Tapia,
quienes dijeron que por instrucción de Eliecer Fuenzalida, debían ser revisados
por el departamento jurídico, Buzeta y Moya, la pregunta es porqué debían ser
revisados por ellos, y porqué Ramón Cisternas en un momento decidió no
enviar más los decretos al departamento jurídico. La prueba que aportó la
defensa son diversos correos entre Felipe Ortega, Fernando Moya y Buzeta,
23
pero por fecha son todos correos antiguos, del año 2009, y los hechos por los
cuales se imputa a Felipe Ortega son del año 2010 en adelante, sólo hay un par
de correos de diciembre 2010 y es relativo a una carta de cobranza
extrajudicial, Felipe Ortega recibía un sueldo de $600.000 pesos mensuales y
luego $800.000 pesos mensuales, sumas eran para elaborar un borrador de
carta prejudicial, respecto de informes en derecho ya se refirió. La prueba de la
defensa, la testimonial, quedó en evidencia que había un discurso aprendido, y
al ser contrastado con declaraciones anteriores o por hechos puntuales, la
mayoría de los casos no podían dar razón de sus dichos ni respuestas
satisfactorias. Por lo anterior, solicita se imponga la pena requerida en la
acusación.
Agregando en su Réplica que es bueno no confundir temas del derecho
administrativo con el derecho penal, son conceptos distintos, como lo hace el
colega defensor, y tal como adelanto el querellante particular, el defensor no
se ha hecho cargo de la prueba rendida por la Fiscalía, los testigos no fueron
desacreditados, no se refirió a los peritos, tampoco a las falsificaciones de las
firmas, y dice entonces que Juan Buzeta debía certificar, y que eso da lugar a
que Recursos Humanos, Teresa Lamoliatte efectuara pagos cuando él
certificaba, pero hay que precisar dos puntos. Primero, qué certificaba Juan
Buzeta, la ejecución conforme, y según sus palabras “a cabalidad” la ejecución
de éstos servicios, qué servicios, los que aparecían informando mes a mes
Felipe Ortega Reyes y Jacqueline Tapia, y eso lo hace ¿porque es un
desconocido, un extraño en la Municipalidad?, no, lo hace en la función propia
de su cargo, como abogado jefe del departamento jurídico, esa es la maniobra
que permite el pago, y ahí está la ejecución que permite la salida de las platas
fiscales a estos terceros, las que llegaban finalmente a Juan Buzeta. Lo anterior
es importante porque le artículo 260 del Código Penal, tiene un concepto
amplio de funcionario público, el acusado actuaba con un contrato de
honorarios, y es cierto, no se discute, y al efecto acompaña un fallo de la Corte
Suprema relativo al caso Mop Gate Recurso n°2321/2007, Resolución n°
12.588, de 19 de mayo de 2008, en su considerando 47 aborda este tema, y
24
dice “Que la expresión “función pública” significa “función del Estado”,
enfoque desde el cual cabe hablar de una función pública legislativa,
administrativa y judicial, siendo bastante, para ser titular de ella, con disponer
de investidura suficiente, emanada de autoridad competente. En esta
perspectiva, ninguna relevancia tiene que el empleado ocupe o no un cargo
público o que lo sirva a honorarios o incluso “ad honores”, en la medida que el
propio legislador ha restado toda importancia a este factor remuneratorio
como antecedente para elaborar su concepto, en la disposición penal tantas
veces citada”. De modo que el artículo 260 se refiere a la función, no al tipo de
contrato, y el acusado hacía funciones públicas, representaba en calidad de
abogado jefe a una Municipalidad, asesoraba al jefe máximo, asesoraba a las
unidades o departamentos de la Municipalidad de Zapallar, comparecía a las
sesiones del concejo, era un integrante más, firmaba como abogado jefe
jurídico, era la cara visible, era parte de la unidad de asesoría jurídica, esas son
funciones públicas, de modo que no es efectivo que no se acreditó esta
operación, porque precisamente esa es la operación que permite el pago del
documento, más allá de las formalidades que decía Teresa Lamoliatte, quien
fue formalizada por una falsificación de un documento público, y ese decreto
de pago se pagó, ella misma lo dijo, y sin embargo no estaba con las firmas, por
lo tanto lo de las formalidades era bien discutible, no era tan estricto como ella
afirmaba, y lo que permitía el pago era la certificación conforme del trabajo, y
en eso era determinante la función del acusado. Luego, la defensa dijo que en
estos extensos años de investigación, 5 años, la defensa también pudo pedir
diligencias, y parece que no pidió ninguna. Reseña que no está presente el sr.
Valdés, concejal, que sí fue ofrecido en la acusación, pero se pidió su exclusión
por la defensa, porque no declaró, entonces sí a la defensa le interesaba hoy
no está acá no por culpa de la fiscalía, en cuanto a Jacqueline Díaz que no
habría sido citada a declarar, es falso, sí fue citada y existe una instrucción
particular en que se pide citarla, y no compareció, tampoco autorizó a levantar
su secreto bancario, por lo tanto sí se hicieron diligencias. En cuanto a
Jacqueline Tapia, ella mismo dijo que se entrevistó con el defensor, que
25
también era su abogado, sólo 5 minutos antes de declarar en fiscalía la primera
vez, y eso no es una defensa de fondo, sino formal, ese abogado era defensor
de Juan Buzeta, Fernando Moya, Felipe Ortega Reyes y Eliecer Fuenzalida,
justamente de este conglomerado de personas, los cuales han sido
condenados, de modo que Jacqueline Tapia nunca tuvo defensa, y por eso
prestó una segunda declaración en la cual aclara los puntos, y declara
finalmente en juicio dando la misma versión que dio en la segunda declaración,
que es la verdad. Respecto a Ana Varas, también es testigo de la defensa, y no
está acá, ellos la liberaron, y la defensa tiene todas las herramientas legales
para efectos de hacer valer su comparecencia, y si no compareció es culpa de la
defensa. Finalmente, en cuanto a Macarena Herrera siempre dio razón de sus
dichos y dijo que no se pudo acreditar que las platas eran fiscales, pero claro
que lo eran y ella explicó por qué pagó atrasada, y fue porque Ana Varas estaba
con licencia, y recién en septiembre pudo pagar, y de acuerdo a los depósitos
aportados hizo tres pagos, uno de $70.000 otro de $130.000 y otro de
$200.000, y en octubre otros de $200.000, y explicó por qué en un mes pagó
dos veces $200.000, de modo que es falso que no se haya podido establecer
que éstas platas eran fiscales, son fiscales porque corresponden al aumento de
sueldo. Precisó que el acusado durante el tiempo de investigación siempre
negó los hechos, declaró en juicio y simplemente desconoció su participación,
más allá de la prueba que rindió la fiscalía, por lo que reitera su solicitud de
condena.
Por su parte el querellante particular, en su alegato de clausura,
expuso que a pesar que en esta causa había una serie de condenados, incluso
coimputados que declararon en este juicio, no era una tarea fácil acreditar los
hechos que como parte acusadora se ha presentado, ello debido a que han
pasado muchos años desde la ocurrencia de los mismos y los testigos que han
declarado aquí tenían que afrontar no solamente el tema respecto a la
memoria que podían tener de los hechos sino a la vez sortear presiones y
amenazas que recibieron por estos hechos, y a su vez enfrentar algo que es muy
natural un vínculo y una cercanía que tuvieron con una persona que era
26
compañero suyo en una Municipalidad, si a eso se suma quizás lo no
gratificante que puede ser sentarse, bajo cualquier circunstancia a declarar en
un juicio, porque a cualquier persona ello lo pone nervioso, hace que la
dificultad de demostrar esta información era relevante, pero a pesar de ello
estima que la información fue aportada de manera veraz, que es creíble y que
además pudo superar el contra chequeo que hizo la defensa, en ese sentido le
parece que no solo la prueba del Ministerio Publico, sino también parte de la
prueba de la defensa permiten acreditar los elementos del tipo. En cuanto a los
elementos particulares del delito, primero es necesario aclarar y separar las
aguas entre el derecho administrativo y el derecho penal, más allá que el
artículo 119 del Estatuto Administrativo de funcionarios Municipales
expresamente dice que la función administrativa es independiente de las
responsabilidades civiles y penales, hace presente ello en atención a la
importancia que tiene el artículo 260 del Código Penal, el cual establece un
concepto de funcionario público amplio, por sobre de lo que establece el
derecho administrativo, tanto es así que para la doctrina especializada, como lo
son los profesores Rodríguez y la profesora Ossandón, han señalado cómo al
legislador penal no le interesa la calificación jurídica que merezca el
desempeño de un trabajo o la responsabilidad en la administración, sino el
hecho de que un sujeto interviene en el funcionamiento de la administración
dependiendo de él la corrección de un servicio público, y eso es lo que estamos
juzgando acá, tal como además fue respaldado esto por los testigos de la
defensa, como Cox o Moya, lo que pasa es que, como ha dicho el profesor
Etcheberry para el derecho penal es la función la que crea al empleado y no a
la inversa, en el sentido de que no son necesarios el nombramiento ni la
remuneración, lo cual es necesario tener presente, porque actuó el sr. Buzeta
en operaciones por razón de su cargo? Evidentemente, a él le correspondía en
su función certificar y velar por la corrección de los servicios que se encargaban
por el departamento jurídico para su pago, sin dicho certificado, no procedía el
pago, en este sentido, Buzeta ejercía la jefatura jurídica y se regía por el Ley
Orgánica Constitucional de Municipalidades, a su vez, Teresa Lamoliatte dijo
27
que la unidad técnica que certificaba si los trabajos se prestaron, en ese caso
jurídicos, era jurídica, por lo que interviene en el proceso y tiene competencia
para participar en las operaciones cuestionadas en la acusación el sr. Buzeta, y
le correspondía un grado de responsabilidad en la corrección de los
procedimientos de contratación de estas personas, y esto es la clave, porque
esto es actuar en razón de su cargo, y la prueba fundamental de esto es el sr.
Eliecer Fuenzalida, fue el propio Administrador municipal quien dijo que el sr.
Buzeta tenía un grado de responsabilidad aquí, y que tenía las competencias
para actuar, por lo tanto es absolutamente evidente que el acusado actuaba en
funciones en razón de su cargo. El propio sr. Fuenzalida da cuenta cómo con el
acusado se crea este departamento jurídico, que se rige por Ley Orgánica
Constitucional de Municipalidades, también otros testigos dijeron como el sr.
Buzeta firmaba como unidad jurídica, incluso los propios decretos iban
firmados al principio con las iniciales de Juan Buzeta y luego por jurídica, el
mismo sr. Urrejola dijo que se presentaba como asesor jurídico, en las actas de
los concejos aparece como asesor jurídico de la Municipalidad, en ese sentido
él estaba en ejercicio de esta función, tal como lo indica el artículo 260 del
Código Penal. También en función de su cargo podía encargar informes en
derecho, tal como lo dijeron los abogados, podía gestionar capacitaciones y
encargarlas al departamento jurídico, podía requerir la contratación de
personal de apoyo, y lo importante es que él como contraparte técnica, como
unidad técnica le correspondía velar por la corrección de estos trabajos, por
eso cree que actuaba en operaciones en razón de su cargo y en el marco dentro
del cual se cometen éstos delitos. Otro elemento del delito es la infracción al
principio de probidad, el cual exige poner el interés general por sobre el
particular que se tiene que dar al uso de los recursos públicos, uso eficiente,
conforme a criterios de eficacia, Ley Orgánica Constitucional de Bases del
Estado que define expresamente la probidad, artículos 52 y 53, y también el
artículo 8 de la Constitución, aquí no hubo un desempeño leal conforme al
cargo, un uso eficiente de los recursos por parte del acusado, sí ejercía una
función pública, pero no solamente hay una infracción al deber de probidad,
28
sino también hay un engaño, y desde el punto de vista penal, el engaño que se
podría exigir dependiendo de cómo se quiera entender el delito de fraude al
fisco no es el mismo ardid que se exige para el delito de estafa, este engaño
queda en evidencia cuando vemos la coordinación, cómo se hizo la gestión, y la
finalidad que tenían estos procesos defraudatorios, pagar la educación del
acusado, aumentar el sueldo del acusado, pero cómo eran estos
procedimientos de pago, ya lo explicó el fiscal cómo fueron los que se hicieron
con Jacqueline Tapia y también cómo se hizo con Felipe Ortega Reyes,
mediante falsificaciones de documentos, de firmas, gestionando devoluciones
mediante cajeros automáticos, etc, falsificaciones que tal como dijo el fiscal,
fueron acreditadas por el perito. Además, éste dijo que las firmas de Jacqueline
Tapia, habían algunas que eran falsas por imitación y otras falsas por
correspondencia, y que no se necesitaba ser perito para apreciar su falsedad,
esto muestra y deja en evidencia cómo el sr. Buzeta sabía que estos
comprobantes y todo esto iba a pasar por unos chequeos formales de otras
unidades, pero él sabía que era la unidad técnica que iba a verificar si se daba
cumplimiento a estos servicios, y por lo tanto era sobre él que pesaba la verdad
en la práctica si se habían dado esos trabajos o no, en ese sentido el acusado
sabía y actuaba con precisión, y eso es dolo. Ya se refirió el fiscal lo que sucedió
con todos los otros decretos, cómo llegó la PDI y finalmente como dice Pamela
Meza, éstos decretos se los comieron los ratones. En cuanto al perjuicio, éste
queda en evidencia cuando vemos la ruta del dinero del sr. Ortega, ya el fiscal
destacó que Felipe Ortega Reyes no trabaja gratis pese a eso, el dinero cuando
se le pagaba, el mismo día era tomado el cheque por Juan Buzeta y depositado
el mismo día en su cuenta y ese mismo día se le hacía una transferencia a
Jacqueline Díaz, a veces no era el mismo día, lo que pasaba cuando estábamos
frente a un viernes y lunes. Al escuchar a la testigo Jacqueline Díaz y se le
preguntó específicamente sobre esto, dijo no tener explicación para esto, en
eses sentido, aquí salió la plata de fondos públicos para éstos pagos que no se
hicieron, el propio sr, Ortega, supuestamente especialista en estas materias,
dijo que la plata salió de arcas municipales, al igual que Teresa Lamoliatte, y
29
quien recibía plata de Jacqueline Tapia era Juan Buzeta, el mismo que coordinó
la contratación y validación, el perjuicio es evidente, al igual que no se
justificaba el sobresueldo a Macarena Herrera, y no era real el sueldo que se le
pagaba, los informes en derecho y capacitaciones de Ortega no se hicieron,
Ortega le entregaba inmediatamente la plata a Jacqueline Díaz, pareja de Juan
Buzeta. Lo que haya hecho Felipe Ortega Reyes con su socio en forma previa o
incluso la vinculación política que pudo tener con el alcalde, o las asesorías
personales que le pudo dar, no son objeto de este juicio, y la pregunta es si
todo estaba dentro del marco de la legalidad, por qué no se hizo un contrato
conforme a la ley, trataran de decir que esto tiene que ver con la glosa, las
partidas presupuestarias, pero eso no tiene ningún sentido desde el punto de
vista penal. Además Felipe Ortega Reyes aceptó un procedimiento abreviado
por las más diversas razones, pero él es especialista en estas materias,
trabajando por años en Municipalidades, especialista en derecho
administrativo, si él creía que esto era una mera irregularidad administrativa,
subsanable desde el punto de vista jurídico, ¿iba a aceptar ser condenado por
estos hechos? Hoy Felipe Ortega Reyes saca un certificado de antecedentes y
dice que es condenado por fraude al fisco, ¿eso se acepta sin más, solamente
por un tema matrimonial? No, aquí hay un tema que hay que tener presente, la
glosa no tiene ningún sentido desde el punto de vista penal, porque además
ella era determinada por Finanzas o Secpla, pero además el propio acusado
dijo al principio de que la asignación o no de la glosa podía corresponder a una
irregularidad, también lo dijo Ortega, además legalmente esa glosa se usa para
contratos específicos, para situaciones puntuales, que no tengan que ver con el
funcionamiento de la Municipalidad, pero aun esa irregularidad no tiene
ningún sentido penalmente, porque la única relevancia aquí es el rol de la
unidad Técnica, que es la de velar porque los trabajos se hacen y no por la glosa
que se lleva, y eso es importante porque desde el punto de vista administrativo
lo más importante es la firma de la unidad técnica o contraparte administrativa
del prestador de servicio, ello debido a que ésa unidad va a dar fe, desde el
punto de vista público, de que los servicios se prestaron y por lo tanto que hay
30
que pagarlos, lo cual lo dijo el propio Sr. Urrejola, a propósitos de la cantidad
de funcionarios que tenía a su cargo en el Consejo de Defensa del Estado, él
señaló que no podía estar pendiente de los 500 funcionarios, sino que depende
de la unidad técnica o la unidad a cargo quienes ven si ese trabajo se prestó o
no, también ratificado por Juan Carlos Reinoso que dijo que la firma de la
unidad técnica es la más importante, igual Ramón Cisternas, incluso Pamela
Meza, luego, quién es la contraparte técnica en los servicios jurídicos, el Sr.
Buzeta. Cabe destacar que se podrá decir que a Felipe Ortega Reyes lo
contrató el sr. Cox, pero éste mismo dijo él, cuando se contrataba un abogado,
no estaba encargado de ver si esos trabajos se hacían o no, sino la unidad
técnica. En cuanto a la prueba de la defensa, todos los testigos mostraron una
cercanía especial con el acusado, fueron erráticos y poco veraces en la
información que entregaban, y extrañamente en sus dichos se muestran algún
grado de coordinación en la línea de lo planteado, por ejemplo entre Ortega y
Díaz, ambos hablaron de una “linda amistad”. Ahora bien, como prueba de la
defensa tenemos un alcalde destituido por notable abandono de deberes, del
cual Buzeta era su persona de confianza, más un administrador condenado por
malversación de fondos públicos en el marco de esta red de corrupción que
había en la Municipalidad de Zapallar, más una jefa de Recursos Humanos que
falsificaba decretos, más una funcionaria, ex pareja del acusado, que fue citada
por la Fiscalía y no fue a declarar, pero que faltó a la verdad en cosas tan
simples, como cuando le preguntó si había trabajado en la Municipalidad de
Pirque y dijo que sí, pero resulta que no hablaba con Buzeta desde el año 2012,
y el acusado trabajó allí hasta marzo de 2017, más un concejal que más allá de
su estampa dio muestras de una simpatía particular por Buzeta y con
funcionarios involucrados en estos hechos, y que a la vez se mantuvo en forma
paralela, durante los años de esta investigación, como jefe máximo del órgano
que representa los intereses del Estado y a su vez era parte de este concejo en
el cual estaban sucediendo estas cosas. Quedó en evidencia que en el año
2012, se planteó en las sesiones, que aquí no solamente había querellas y
denuncias infundadas, sino una investigación del Ministerio Publico, asistencias
31
de la PDI, y todo daba cuenta de una investigación seria y a pesar de eso no se
hizo nada. Finalmente, en cuanto al Sr. Urrejola quedó claro que la querella se
hizo al final de su período, quién siendo testigo de los tres hechos nada dijo de
Jacqueline Tapia, nada aportó respecto de Macarena Herrera y algo quizás dijo
de Felipe Ortega Reyes, y en los aspectos funcionales, todas sus observaciones
fueron meras especulaciones, como él mismo lo dio a entender, entonces él es
más bien un testigo de conducta. A pesar de lo anterior, los testigos de la
defensa aportaron el grado de información necesario para acreditar todos los
otros puntos señalados. Respecto a Jacqueline Tapia todos vimos la verdad, la
sencillez, la humildad y el arrepentimiento con el cual se sentó esta humilde
profesora a hablar aquí, contó cuánto gana, cuánto era lo que se estaba
pagando por esos trabajos y la indignación que le generó esto, él cree que ella
es más bien una víctima del acusado. Si ella fue condenada por estos hechos,
hay verdad jurídica indiscutible de que éstos hechos se cometieron, además
Ortega también, sería injusto que Buzeta no fuera condenado.
En su Réplica señaló que en primer lugar no sabe con qué versión de las
otorgadas por Teresa Lamoliatte quiere la defensa que nos quedemos, si
aquella que falsificaba las firmas y que no hacía los contratos como se
pretendió decir por el acusado, porque los contratos los redactaba jurídica, o
nos quedamos con la versión de ella que envía este mail, en octubre del año
2012, cuando la investigación ya estaba absolutamente en curso y donde todos
estos hechos estaban en conocimiento. En segundo lugar, el sr. Cox no fue
absuelto, sino se declaró no perseverar, no hay sobreseimiento ni una sentencia
absolutoria. En tercer lugar la defensa no explicó por qué Ortega aceptó el
abreviado, y sólo alega por incorporar sentencias de condenados, lo cual ya
está completamente zanjado por la Corte Suprema, acompañando en este
sentido una copia de la causa Rol 3003 del año 2010, en donde la sala
integrada por los ministros Sres. Nibaldo Segura, Jaime Rodríguez, Rubén
Ballesteros, Hugo Dolmestch y Carlos Künsemüller abordan precisamente este
punto, y en donde incluso se da cuenta de la razón del origen de la norma de
prohibición de la incorporación de antecedentes de los abreviados, que tiene
32
más bien que ver con evitar que se pongan en conocimiento las tratativas
propias, y además tiene que ver con el propio imputado, pero nada impide
incluso incorporar las sentencias como prueba nueva en el juicio oral. Luego, se
habla de éstos informes que fueron entregados al concejal Valdés, y el concejal
Sr. Urrejola también dejó entrever, que eso es lo que pasa, que las actas de los
concejos se firman en un montoncito, se las pasan al inicio de la sesión y las
firman, entonces tratar de sacar a partir del acta que se hubieren recibido, pero
aún más, no sabemos quién redactó esa acta y cómo se hizo, pero además sería
creíble que le iban a entregar el material original, sin quedarse con una copia
de los documentos entregados por los abogados, pero sí cuando a Jacqueline
Tapia le entregan el material el acusado se queda con una copia, entonces los
informes precisos de todos los abogados esos se entregan en original y no
están. Luego comparar grandes estudios jurídicos con el estudio Meza- Buzeta,
o con una oficina jurídica de una Municipalidad para determinar las labores de
un procurador, no tiene sentido hacerlo. Señaló que le parece arriesgado del
defensor poner su crédito profesional respecto a cuál fue su relación con
Jacqueline Tapia, porque aquí se dio cuenta que se generó un material
adecuatorio para obstruir de alguna manera la investigación, cree que su
versión es sumamente veraz, y pese a que en varios minutos del alegato de
clausura del defensor intentó poner a Jacqueline Tapia como una persona poco
creíble o poco veraz.
En la misma oportunidad, en su alegato de clausura, el querellante
institucional, representado por el Consejo de Defensa del Estado, manifestó
que penalmente se adhiere a lo expuesto por el Ministerio Publico y el
querellante particular, estimando que se ha acreditado más allá de toda duda
razonable los tres hechos que se imputan al acusado, y lo mismo respecto a la
participación del sr. Buzeta como autor del artículo 15 n°1 del Código Penal, y
debe responder por ello penalmente como autor de fraude al fisco del artículo
239 del Código Punitivo, en carácter de reiterado. Civilmente, estima que el
daño derivado del fraude penal, base de la condena en contra del acusado,
como autor de delito reiterado ya mencionado, se refleja y se aplica en lo civil,
33
con los mismos medios de prueba ya referidos, tanto por el Ministerio Público
como el querellante particular y que ellos han hecho suyo. Lo segundo es que el
hecho dañoso está acreditado a su entender y procede acoger la demanda civil
indemnizatoria interpuesta por su parte por la suma señalada en la acusación
particular, sin perjuicio de lo que se determine debido al alcance que hizo el
Ministerio Publico respecto de los hechos de Macarena Herrera, respecto de la
cual se acreditó un perjuicio equivalente a $600.000 pesos, más reajustes e
intereses y con costas, entendiendo que se ha satisfecho a cabalidad las
exigencias del artículo 2314, 2316 y 2329 del Código Civil, entre otros. Por
último, la parte más complicado a su parecer, es que la defensa planteó en su
alegato de apertura, que son las excepciones de prescripción de la acción civil
y de pago parcial. Sobre el tal tema, el considerando séptimo del auto de
apertura señala “Excepciones de previo y especial pronunciamiento: Durante la
audiencia, la defensa del acusado, opuso a la acusación la excepción la que fue
desestimada”, y, el considerando octavo reseña: “Excepciones a la demanda
civil: Durante la audiencia, el defensor del acusado opuso excepciones a la
demanda civil interpuesta, las que fueron rechazadas por estimar que en la
etapa procesal se carecía de antecedente relevantes para resolverlas y
corresponder a cuestiones propias del tribunal de fondo”. Señala que en éstos
considerandos hay dos errores importantísimos, uno es que no indica cuáles son
esas excepciones, y en segundo lugar, lo más relevante, es que de esas
excepciones, que fueron dos, una que es la excepción de prescripción sí fue
resuelta por el tribunal de garantía, se pronunció respecto el fondo, tiene la
pista y el minuto del audio donde consta aquello. El punto aquí es que así como
está redactado el auto de apertura en este considerando octavo, por esa
falencia referida, este tribunal no tiene competencia para conocer de estas
excepciones anunciadas en la apertura por la defensa, dicho de otro modo, ese
mero anuncio no subsana el error que contiene este considerando. Señalará
normativa de refuerzo que sirve a su postura, sin perjuicio de ello, cabe
destacar que el auto de apertura fija el objeto del juicio, lo que está ahí se
discute, y no están las excepciones, y además ya se resolvió una de ellas. En
34
cuanto a la normativa de respaldo, artículo 263, 264 y 265 del Código Procesal
Penal, el primero relativo a las facultades del acusado para actuar en audiencia
de preparación de juicio oral, entre ellas deducir excepciones de previo y
especial pronunciamiento, y el artículo 264 señala cuáles son éstas, y el artículo
265 señala que no obstante lo dispuesto en el artículo 263, si las excepciones
previstas en las letras c) y e), cosa juzgada y extinción responsabilidad penal,
del artículo anterior no fueren deducidas para ser discutidas en la audiencia de
preparación del juicio oral, ellas podrán ser planteadas en el juicio oral. Con las
otras excepciones, hay que dirigirse al artículo 63 que dice que todos los
incidentes y excepciones deducidos con ocasión de la interposición o
contestación de la demanda deberán resolverse durante la audiencia de
preparación del juicio oral, sin perjuicio de lo establecido en el artículo 270.
Indica que es efectivo que el auto de apertura no es del todo claro, y todos los
intervinientes solicitaron en su oportunidad o complementación o reposición
del mismo, pero no se advirtió este vicio, ya que el auto de apertura debió
consignar lo de las excepciones a que ha hecho mención, por lo que cómo está
el auto de apertura, este tribunal carece de competencia para conocer de ellas,
conforme el artículo 281 del Código Procesal Penal, la remisión del auto de
apertura fija la competencia del tribunal y también delimita la competencia del
tribunal de garantía. Un ejemplo de esto es el artículo 341 del mismo texto
legal, a propósito de la congruencia que se exige para los efectos de la
condena. Independiente de lo señalado, la excepción de prescripción de la
acción civil fue resuelta el 17 de marzo de 2017 por el Juzgado de Garantía, y la
rechazó y está ejecutoriada, debe alegar la cosa juzgada, entendiendo que esa
resolución es una sentencia interlocutoria de segundo grado, por cuanto
resuelve sobre un trámite que debe servir de base para el pronunciamiento de
una sentencia definitiva o interlocutoria, artículo 158 y 178 del Código de
Procedimiento Civil. Por lo que dicho acto emanado de un órgano
jurisdiccional competente, no puede ser puesto nuevamente en discusión. Es
verdad que la cosa juzgada se relativiza cuando hablamos de la licitud o ilicitud
de la prueba, y hay quienes estiman en este último caso que el tribunal oral en
35
lo penal puede rever lo resuelto por garantía, pero en este caso concreto no es
así. Entiende que la jurisprudencia, en este sentido, es decidora, va en esta
línea y cita como ejemplo fallo de la Ilustrísima Corte de Apelaciones de
Valparaíso de 3 de marzo de 2017 dictada en causa Rol Reforma Procesal Penal
59-2017, que incide en la causa Rit 151-2016 del Tribunal de Juicio Oral de San
Antonio. Respecto a la excepción de pago parcial, que seguramente se fundará
en la suma pagada o depositada de $3.000.000 pesos por el imputado Felipe
Ortega Reyes, que consignó en el Juzgado de Garantía para intentar reparar
con celo el mal causado. Hoy se incorporará el fallo condenatorio de Felipe
Ortega en procedimiento abreviado, que acogió dicha atenuante de
reparación de mal causado, pero ella no puede beneficiar a un tercero, por
mucho que se trate de un coimputado, y que se diga que dicha consignación
tiene una naturaleza indemnizatoria, de lo cual él discrepa, porque el mal
causado puede repararse de distintas formas, por ejemplo con un tratamiento
psicológico, no necesariamente de forma patrimonial, no faculta a este
imputado para disponer de esta consignación por mucho que se invoquen las
normas del pago o de la subrogación. Considera que la reparación celosa está
relacionada en su núcleo con la extensión del mal penal, con la mayor o menor
extensión del mal producido por el delito conforme al artículo 69 del Código
Penal, que va mucho más allá del daño meramente patrimonial. Con todo lo
dicho, respecto a esta excepción de pago parcial, cree que esta no es la ocasión
sobre un eventual pronunciamiento por el artículo 472 del Código Procesal
Penal, porque hace un se hace un reenvío a las normas sobre juicios ejecutivos
en obligaciones de dar, artículo 434 n°1 del Código de Procedimiento Civil, y el
artículo 464 n°9 del mismo texto. En aras de la buena fe y de la correcta
administración de justicia, y sin perjuicio de lo que exponga la defensa,
propone escuchar registro de audio de audiencia de preparación de juicio oral.
Expresando en su Réplica que primero hace suyas todas las alegaciones del
Ministerio Público y del Querellante Particular. Y segundo, no hubo oposición
de la excepción de pago parcial anunciada, lo cual los libera de cualquier
controversia. Tercero, agradece al defensor que no cuestiona lo que él señaló
36
respecto de la resolución del juez de garantía, en orden a que se resolvió la
excepción de prescripción, y que él estima de que no obstante aquello este
tribunal tendría competencia para conocer de aquello, en ese sentido se remite
a lo ya señalado, al estimar que hay cosa juzgada.
Finalmente, la defensa en su alegato de clausura expresó que al
inicio del juicio que los querellantes y el Ministerio Público no iba a poder
probar los extremos de la acusación, y si llegaba a hacer eso, dichos hechos no
podrían adecuarse al tipo penal. Respecto a lo primero, en el hecho n° 1 la
acción imputada a su representado, como consta en el auto de apertura son
tres, que el Sr. Buzeta con fecha 28 de abril de 2010, en su calidad de asesor
jurídico certificó que lo servicios encomendados se habían cumplido a
cabalidad, cuestión que repite en dos oportunidades más, pero la acción
realizada por el acusado, que es la correspondencia necesaria para cualquier
sentencia, hechos acusados versus la acción desplegada por un acusado, debe
tener una identidad, a ellos los acusan de haber certificado falsamente mes a
mes determinados servicios, y se indican qué servicios en la acusación, de
forma clara, precisa y circunstanciada, dice realización de capacitaciones a
microempresarios de la comuna en materia jurídica, realización de informes en
derecho en materias de educación, absolución de consultas y elaboración de
informes en derecho sobre materias propias de la gestión municipal, etc, se
determinan que ésos son los servicios que Buzeta habrían certificado
falsamente, pero esa es la acción desplegada por el acusado?, y la propia
Fiscalía, luego de 5 años de investigación, da cuenta que la acción desplegada
fue otra, y eso lo señala la prueba de cargo. Así, la prueba documental, de la n°
11 a la 21 indica una cuestión distinta, indica que el Buzeta enviaba un
memorándum a Teresa Lamoliatte señalando que los servicios encomendados
por su unidad, se prestaron a cabalidad, nunca dijo que los servicios descritos
en la acusación en forma detallada, precisa y circunstanciada fueron prestados.
Pero además esta gran prueba de cargo, Ramón Cisternas, jefe de Finanzas y
con un rol titular en la administración municipal dice que lo que certificó Juan
Buzeta son los hechos encomendados, Juan Carlos Reinoso también contestó
37
que se certifican los hechos encomendados, no existe ningún testigo ni
testimonio en este juicio que diga que el acusado certificó o dio cuenta de que
se habían realizado los servicios descritos en la acusación. Entonces, cualquier
ciudadano de la República sujeto a una acusación, pedirá lo que la ley le
entrega como derecho, para poder ir más allá, y traspasar el umbral del
principio de inocencia, se exige que se destruya cualquier duda razonable, y
después de 5 años de investigación se pudo dar cuenta que el acusado no
certificó los servicios descritos en la acusación, cuando vino Nicolás Cox, el
alcalde, dijo que lo que debía hacer Buzeta era certificar los servicios
encomendados por su unidad, el alcalde o el Administrador municipal
Fuenzalida, y éste último lo reitera, la contraparte técnica de Juan Buzeta en su
contrato de honorarios dice qué es lo que debe certificar, Recursos Humanos
dijo que por orden de ella se debe certificar los servicios encomendados,
cuestión que también dijo Fernando Moya, Felipe Ortega Reyes y el propio
acusado, y Urrejola de alguna forma. Cuando Teresa Lamoliatte se sentó y dijo
que la instrucción la dio ella, y hay un correo electrónico que se acompaña por
la defensa, de 20 de enero de 2012, donde se instruye lo que deben informar
las personas contratadas de forma externa, da luces de cuál era la labor que
tenía el acusado, asimismo en su declaración señala que “el informe del
prestador debía ser una copia de la glosa del contrato”, y ella dijo que
absolutamente, hay otro antecedente que Ministerio Publico no trajo a juicio, y
consiste en cómo era la forma en que otros prestadores de servicios externos
señalaba en sus certificados, y qué es lo que certificaba su contraparte técnica,
asimismo, porqué el querellante, con tres concejales, no aportaron esos
documentos, sino ellos, documento n°4, que es un juicio de cuentas, cómo era
la forma en que informaban prestadores externos, y cómo certificaba su
contraparte técnica, se percibe que ellos también cometieron fraude al fisco y
no fueron perseguidos. El segundo punto de la acusación que debía probar el
Ministerio Publico y querellantes, es que no hubo realización de éstos servicios
por Felipe Ortega Reyes, y el Fiscal trajo como gran prueba a una abogada que
trabajó 11 meses, sin experiencia, y a dos procuradores, uno de los cuales se
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demoró 25 años en sacar su título, y esa es la gran prueba para decir que en esa
unidad jurídica, éstas personas no tenían conocimiento de las contrataciones
externas que hacía el alcalde, pues bien, ellos sí trajeron prueba , Nicolás Cox,
que fue absuelto de todos los cargos, dijo que él contrató a Felipe Ortega
Reyes, da cuenta de porqué se vinculó y dijo cuáles fueron los servicios que él le
encomendó, así Eliecer Fuenzalida dio cuenta que Felipe Ortega Reyes trabajo
en la Municipalidad, se refirió a qué caso, señalando un período de tiempo en
el 2010 en el tema de las patentes, incluso Ramón Cisternas, prueba de cargo
con quien negoció el fiscal una salida dijo que “no se acuerda de los abogado
externo pero había uno, de quien no recuerda el nombre, con el cual se reunió
por un problema de un sumario a partir de unas patentes que se vendían en
otra Municipalidad, recordaba el hecho, el cual es el mismo al que describió
Teresa Lamoliatte, igual Sergio Urrejola, concejal a cargo del área de finanzas,
y dijo que sí que Felipe Ortega Reyes lo recuerda, lo que es corroborada por
Fernando Moya, quien no fue perseguido penalmente, pese a que también
certificó. Por lo tanto, si se analiza la Ley Orgánica Municipal se nota que el
alcalde, concejal, administrador municipal, finanzas, Rh, y en jurídica Fernando
Moya, dan cuenta de un vínculo que tenían con Felipe Ortega Reyes. También
hay correos electrónicos del año 2009, 2010 y 2011, incluso vino él acá por
segunda vez y reconoció uno a uno los documentos entregados por ellos,
entonces se pregunta por qué le Ministerio Publico no trajo un solo mail que
diera cuenta de una sola vinculación fraudulenta entre el acusado y Felipe
Ortega Reyes, o con Jacqueline Díaz, porque basta recordar que en su primera
declaración de 2013 el acusado dio autorización para que revisaran sus correos
electrónicos, y después trajeron a declarar a unas niñas que habrían escuchado
que la persona de informática dijo que éstos computadores no fueron
reformateados, prueba que no existen, pese a que Ministerio Publico tiene esos
computadores, y sin ellos igual podría acceder a esos correos. Asimismo, en la
misma línea tendiente a rechazar la prueba de cargo, indicó que cuando
trajeron a declarar a Catalina Costa, Leopoldo Rodríguez, Eduardo Jara o
Macarena Herrera que ellos no habrían visto ni escuchado, en el período que
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tuvieron a Felipe Ortega Reyes. Al efecto, Leopoldo Rodríguez y Eduardo Jara,
procuradores, es común a nivel de oficina particular que los procuradores
desconozcan a quien o quienes se les encargan trabajos en la oficina. Pero hay
una prueba documental del Ministerio Publico, la n°82, que debe relacionarse
con prueba de la defensa n° 13, que se refiere a la sesión ordinaria n°20 de
agosto del 2012, donde uno de los querellantes, el Sr. Valdés, en el n° 5.1 firmó
que recibió conforme 4 archivadores, con más de 2500 páginas donde
constaban informes de Felipe Ortega Reyes, y lo dijo el sr. Urrejola, y Valdés no
lo trajeron a declarar y nunca declaró nada, por lo tanto esa prueba existe,
lamentablemente esa prueba la tiene Valdés y ellos no tiene copia, pero sí
tiene que se entregaron esos documentos. Luego correos del n° 1 al 20 de la
prueba de la defensa, del n°36 al 39 reconocidos por Felipe Ortega Reyes , lo
mismo con documentos del n° 26 al 28, por lo tanto existe prueba del trabajo
de Felipe Ortega Reyes. En cuanto al hecho n° 2, hay que ir a la acción
imputada, y según la acusación señala que Jacqueline Tapia es contratada a
instancias de Juan Buzeta, para que ella preste unas boletas, haga un encargo
que no realizó y entregue dineros al acusado, y lo que se pudo acreditar con
prueba de cargo, solo trajeron a Jacqueline Tapia, de quien él fue su abogado,
y le llamó la atención que cuando se produjo ésta entrega de documentos, él
estaba al tanto, era su abogado, lo que él no sabía, y agradece al fiscal que en
una audiencia, 2 meses después de la declaración, se la entrega, y recién ahí
supo que Jacqueline Tapia había ido a declarar, sin embargo cuando ella viene
a declarar acá y dice el motivo por el cual habría cambiado su declaración,
menciona un wasap que habría recibido su pareja, cuestión que nunca declara,
pese a que ella indicó decirlo al fiscal, en presencia de un policía, y viene este
policía, que frente al contra examen de la defensa, o no sabía o no recordaba,
investigación en la cual éste policía se encargó de estar sentado mientras el
fiscal preguntaba o de traer papeles de la Municipalidad, no fue capaz de
corroborar la versión de Jacqueline Tapia, entonces qué hay detrás de ese
cambio. La acusación dice que le entregó cheques al acusado, pero éste abrió
todas sus cuentas, vino la perito, que es empleada del Ministerio Publico, y se
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pudo percatar que algunas de las conclusiones a las que arribó no estaban en
su informe pericial, y tratando de explicar si encontró algún cheque desde la
cuenta de Jacqueline Tapia al acusado dijo que ninguno, no hay corroboración
de esa parte de la acusación, ni tampoco los dichos de esta testigo, queda en el
aire la declaración solitaria de esta señora. Pero además la testigo dijo que le
entregó plata por un año a Jacqueline Díaz, entonces porque Jacqueline Díaz
no fue, y no se le tomó declaración en 5 años o por qué no la citaron a este
juicio, por qué no la formalizaron si ella era parte de esta maquinaria, sino que
él la tuvo que llamar para que viniera, y efectivamente no es una persona a la
cual él le confiaría muchas cosas, pero hay que extraer de sus palabras, algunos
elementos como que no corroboró la versión de Jacqueline Tapia, ni en la
entrega de la plata ni en estas supuestas reuniones que se habrían tenido,
tampoco se corroboró científicamente que haya recibido dinero de parte de
Jacqueline Tapia, y, si hubiesen sido amigas, no hay una sola foto o testimonio
que dé cuenta de que compartieron, por lo tanto, es necesario ponderar esto
de acuerdo al artículo 297, con los principios de la lógica y la denominada
“razón suficiente”, cita fallo de Corte Suprema. Más aun, todo esto se quiere
corroborar con un procedimiento abreviado, lo cual no está permitido, por la
naturaleza del mismo, no se pueden comunicar acá ninguna de sus
circunstancias. Finalmente, respecto al hecho 3, el hecho imputado es que el
acusado propuso a Herrera Olmos un aumento de su remuneración bajo el
compromiso de que ésta le entregase una parte del dinero asociado a dicho
incremento, esta señora prestó 3 declaraciones, la primera de 5 de junio de
2012, en que fue a Santiago, asesorada por su amigo Holmes, que era
querellante en esta causa, señaló en todas esas oportunidades que nunca cedió
a la presión de Buzeta y que nunca le entregó el dinero, sin embargo después, 1
mes aproximadamente, frente al fiscal dijo que sí hizo entrega entre junio a
noviembre, pero de la prueba se establece que hay 4 depósitos, septiembre y
octubre, y ella decía que cada vez que le pagaban ella depositaba, y ellos dicen
que ella realizaba trabajos, entre ellos tener que ir a depositar plata de Juan
Buzeta, y que fue despedida porque se quedó con esa plata. No hay prueba que
41
esto haya sido de la forma en que se señala en la acusación, pero además
porque el Ministerio Publico no puede probar un hecho trascendental a la luz
del tipo penal que es el perjuicio sufrido por la entidad edilicia, y no hay ningún
decreto de pago asociado al hecho n° 3, entonces de donde podrá probar el
Ministerio Publico que la plata que le entregó o depositó Macarena Herrera a
Buzeta provenía del erario municipal, entiende esta defensa que no tiene cómo
hacerlo, por lo que el tribunal no podrá dar una solución de continuidad. Por
último en el caso lineal de estos tres hechos, ninguno de sus colegas a dicho
por qué se le privó a este tribunal conocer la versión de Ana Varas, que por
disposición legal tenía el deber de controlar los actos internos de la
Municipalidad. Es más, en esta cadena que se ha producido desde que se
contrata a una persona hasta que comienza el proceso de pago, interviene
Control, con Ana Varas, Secretaría Municipal con el sr. Molina, Finanzas con
Ramón Cisternas, y el alcalde o Administrador municipal, y si tiene que haber
engaño a la gestión municipal, que no es el mismo requerido en la estafa,
saltaron entonces a dos personas que deberían haber sido engañadas, y no las
traen estando en el auto de apertura, Ana Varas ni al secretario municipal, el sr.
Molina, por lo tanto no hay solución de continuidad, el tribunal no podrá
subsidiar esos dos elementos que el Ministerio Publico ni querellantes trajeron.
En cuanto a la demanda civil, reconoce que se discutió la prescripción de la
acción civil y hubo pronunciamiento sobre ello, no recuerda detalles, pero
estima que éste tribunal sí tiene competencia, porque se la otorgó el juez de
garantía, y además si no hubiese sido así, contaba con los recursos procesales,
y considera que ésta prescrita porque el artículo 2332 del Código Civil
establece que son 4 años contados desde la perpetración del hecho, aquí los
hechos ocurrieron en año 2012, tal como lo dice la acusación, pero se
interrumpió, artículo 61 del Código Penal, con la interposición de la demanda,
pero además hay otra forma de interrupción que es si una vez formalizado, año
2015, si el demandante civil realiza, por ejemplo medidas cautelares reales, las
que no ocurrieron, por lo que no hay interrupción de la prescripción, y, si se va
al artículo 2342 señala que hay 2 formas de interrumpir la prescripción, la
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natural, la que no ha ocurrido, o judicial, que es por demanda, y nos remitimos
nuevamente a normas del artículo 61 y 62 ya referidas, por lo que estima que
acción está prescrita. Pero además, hay jurisprudencia que dice que plazo no se
cuenta desde ocurrido el hecho sino desde ocurrido el pago material, y lo que
sucede es que si se cuentan los pagos hasta cuando se presentó la demanda
civil, esa operación aritmética dará como resultado que han transcurrido más
de 4 años, por lo que esta prescita la acción indemnizatoria. Su defensa es la
ley, en el caso del tipo penal se debe saber necesariamente que el empleado
público y las operaciones en que interviene por razón de su cargo, se pregunta
qué cargo ocupó el acusado, que según artículo 40 inciso 2, 47 y 28 de la Ley
Orgánica Constitucional no ocupó cargo, dicha ley habla de “funcionarios” y no
de “funcionarios a honorarios” sólo los de planta y contrata, si es empleado
público o no, probablemente en los términos del artículo 260 del Código Penal,
y él no discute sobre ello, sino qué cargo ocupó y si a partir de ese cargo tenía
que realizar operaciones, y si dentro de ellas estaba el certificar, y si se leen
documentos del n°1 al 7, que son los contratos de honorarios podrá ver que en
la glosa no consta que haya sido una de las operaciones que debía realizar en
razón de su cargo. Finaliza con la lectura de un fallo de la Contraloría
documento n° 13219 de fecha 27 de febrero de 2013 que se refiere a esta
situación, pago de honorarios a asesor jurídico, prescripción de acción de
cobro, al respecto de conformidad con el artículo 4 inciso 3 de la ley 18.883,
Estatuto Administrativo para funcionarios municipales, las personas que
prestan servicios a honorarios se rigen por la reglas que establezca el
respectivo contrato y no les son aplicables las disposiciones estatutarias
señaladas en ese cuerpo legal, “en ese contexto debe precisarse que quienes se
desempeñen en la administración sobre la base de honorarios no tiene calidad
de servidores y tienen como norma reguladora de sus relaciones con ella el
aludido convenio, de modo que los derechos y obligaciones recíprocos de la
parte se encuentran subordinados a lo acordado por ella”, por lo que para
certificar un hecho se requiere ser ministro de fe, por lo que la ley es su asilo,
43
por lo que solicita se absuelva a su representado, y se declare la prescripción de
la acción civil.
En su Réplica expresó que es efectivo lo señalado por el querellante
institucional, hubo una discusión, hubo debate y se resolvió pero lo que él no
recuerda es si la resolución dice que esto (la excepción de prescripción de la
demanda civil) lo tiene que ver el tribunal oral, y cree que el tribunal tiene
competencia porque se la dio, de buena o mala forma, el tribunal de garantía, y
es resolución no fue recurrida. En cuanto a lo expuesto por el Ministerio
Publico, le interesa recalcar que ellos no dicen que si el concepto de empleado
público puede aplicarse o no, sino que son los otros dos elementos del tipo
penal, el “cargo” y “operaciones”, es eso lo que cuestiona, y por eso es el
reenvío a la Ley Orgánica Constitucional, porque qué cargo ocupaba el
acusado conforme a la ley, y según el reglamento interno de la Municipalidad y
el contrato, y a partir de ese cargo, cuáles son las operaciones que realizaba
para saber y determinar si la certificación, era de las operaciones que debía
realizar en razón de su cargo, esto resta punibilidad a este caso, porque de ser
así, no ser una operación propia de su cargo, la figura se desplaza al artículo
470 n°8, es una estafa, y ahí es donde el legislador hace una diferenciación
entre ambas figuras, sin perjuicio que en ambas figuras el engaño, como forma
de defraudación, debe estar presente, en el fraude al fisco sin “mise en scene”,
pero con cierto nivel, y por eso el no traer por parte de quien tiene que probar
esto a Ana Varas o al secretario Municipal, el Sr. Molina, hace que dos de las
firmas del decreto de pago, el tribunal no pueda fallar sin solución de
continuidad. En cuanto al sr. Valdés, efectivamente ellos lo excluyeron porque
no declaró en los 5 años de investigación. Respecto a Jacqueline Díaz, ellos
tenían, al igual que dicen de él, los mismos medios para hacerla comparecer, y
en 5 años no lo hicieron, respecto a Jacqueline Tapia, no es verdad que fueron
5 minutos, lamentablemente eso quedará entre ella y él, pero no fue así, y él sí
tuvo conocimiento de dicha reunión, lo que nunca tuvo conocimiento si,
porque el fiscal le entregó la segunda declaración en una audiencia, 1 o 2
meses después, ni siquiera el fiscal le avisó que había declarado, y el cambio de
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versión, y él le pidió diligencias de investigación, y nunca lo hizo. En cuanto a
Ana Varas, es el Ministerio Publico quien debe probar la ocurrencia de los
hechos, ellos tienen la carga probatoria, en cambio él hizo todo lo posible para
que viniera. En cuanto a Macarena Herrera, si la acusación dice que actuaron
“concertados” con el acusado, porque el Ministerio Publico nunca la formalizó
a ella, cómo podrán probar el concierto, Finalmente, cuando el querellante
habla de Teresa Lamoliatte y dice que fue sancionada por falsificar una firma,
eso no es así, si no por qué no llegaron a juicio oral, solo hubo una suspensión
condicional, ella no falsificó absolutamente nada, y correo remitido es de
enero de 2012, y no de octubre de 2012, es de antes de la primera declaración
de Macarena Herrera en Fiscalía. Sobre el informe entregado al Sr. Valdés,
ellos no tiene una copia del mismo, lo que sí hay es que un querellante firmó, y
en 5 años de investigación, nunca ha dicho que no se le entregó tal documento,
se le entregaron 2500 páginas de informe, y no lo trajo.
OCTAVO: Que el acusado JUAN AGUSTIN BUZETA NOVOA,
legalmente informado de los hechos materia de la acusación y su calificación
jurídica, así como de su derecho de guardar silencio o declarar como medio de
defensa, manifestó su deseo de prestar declaración y exhortado a decir
verdad, expuso que es abogado, con magister en derecho, con mención en
derecho público en la Universidad Católica de Valparaíso, es el menor de 2
hermanos, su hermana también es abogada, su padre es contador, y su madre
es secretaria jubilada. Se tituló en el año 2001, y empezó a trabajar en
septiembre de ese mismo año como redactor de fallos del primer juzgado de
Policía Local de Maipú. De ahí pasó a dependencias de la división jurídica,
donde llegó a ser subdirector jurídico de la municipalidad de Maipú. En el año
2004 asumió como secretario abogado titular del Juzgado de Policía Local de
Maipú, hasta marzo año 2006. Señaló que en diciembre de 2006 se comunicó
con él Eliecer Fuenzalida, que era en ese entonces el administrador municipal
de la Municipalidad de Zapallar, él lo había conocido a él en la Municipalidad
de Maipú, y le dijo que tenían unos problemas de índole legal que necesitaban
tener un asesor jurídico permanente, y concertó una reunión con el alcalde de
45
esa época, Nicolás Cox, y en febrero 2007 lo llamó el alcalde, y le dijo que
requiere de un abogado permanente que trabaje con ellos, y se trasladó para
allá en dicha fecha, fue contratado a honorarios, bajo la idea de armar una
Unidad Jurídica, porque hasta ese momento no estaba en la planta municipal el
cargo, tampoco estaba definido el departamento., eso fue posterior. En
primera instancia trabajaba solo, después se sumó una secretaria, la que
básicamente apoyaba a ser fiscal en los sumarios que hacían, él no llevaba
sumarios porque no tenía responsabilidad administrativa. Ahora, en cuanto a
hechos imputados, en lo relacionado con la contratación de Ortega,
específicamente en la acusación se indica que se habrían concertado para
defraudar a la Municipalidad, con el objeto de realizar ciertas prestaciones que
serían inexistentes, sobre el particular, explica que él en el año 2004 conoció al
abogado Ortega, porque era socio de otro abogado de nombre Rodrigo Flores,
en la Municipalidad de Maipú, porque se dedicaban a defender a alcaldes en
juicio de remoción, y él defendió al alcalde de Maipú. En el año 2008, fue el
primer problema que tuvo el alcalde de Zapallar con unos concejales, por ello,
el alcalde que era de Renovación Nacional, consultó al Instituto de Libertad si
conocían algún abogado, porque había un rumor de que algunos concejales
iban a presentar una acusación por notable abandono, y en ellos le
recomendaron a Rodrigo Flores, y el alcalde le pregunto si él lo conocía, y él
dijo que sí, desde la época que trabajaba en Maipú, y el alcalde lo contrató,
para que asesora a la Municipalidad durante ese período, y en ese período,
Rodrigo Flores trabajaba con Felipe Ortega, eso fue hasta año 2009, y desde el
1 de enero 2010, el alcalde conversa con Ortega para que lo asesorara en
cuanto a unos funcionarios municipales que tenían sumarios en Contraloría,
por la venta de permisos de circulación en Santiago, y por eso, el alcalde pacta
con Ortega su primer contrato, fijan sus prestaciones, su remuneración, y se
firmó el contrato de dicho profesional. El abogado Ortega ya venía realizando
gestiones para la Municipalidad, tanto en asesorías para temas de sumarios por
algunos funcionarios, y, en el año 2009 patrocino un recurso de protección a
favor del secretario municipal. En el año 2010, el abogado Ortega empezó a
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prestar servicios contractuales, la defensa de funcionarios y otros servicios que
la Unidad Jurídica le encargaba, porque ya en el año 2010 el departamento ya
había crecido, habían más profesionales, y éstas asesorías externas se
justificaban por la falta de profesionales expertos en materia municipal, y
además por la gran cantidad de trabajos que existían en la Unidad Jurídica, se
requería de personas que tuvieran expertiz en la materia. En cuanto a la glosa
de los contratos, relacionado con las certificaciones realizadas, precisa que los
contratos a honorarios que hacía la Municipalidad, no solamente era para
profesionales sino que también a administrativos, pasaban por una cuenta
presupuestaria y se imputaban a un gasto, que en el clasificador presupuestario
que rige a Municipalidades, es llamado “servicios comunitarios”, que por ley
dicen relación a servicios por ciertos programas que la Municipalidad ejecuta
durante el año respectivo. Cuando las Municipalidades aprueban los
presupuestos anuales, además deben desarrollar planes y programas que
ejecutan y deben aprobar, llamados “Instrumentos de gestión”, en ellos, se
detallan los programas que anualmente ejecuta la Municipalidad, por lo tanto,
cuando se contrataba a una persona a honorarios, él debía asociarlo a un
programa determinado, y su glosa de contrato debía relacionarlo con un
programa, por ejemplo, en el caso del abogado Ortega, su primer contrato, en
su glosa dice “capacitación a microempresarios”, porque estaba en un
programa relacionado con ello, en su segundo contrato dice “atención a
público o atención a organizaciones de la comuna”, y se desarrollaban otras
prestaciones que realizaba cada prestador, y eso era transversal para todos los
contratados a honorarios, porque la planta de la Municipalidad de Zapallar era
de 30 personas, incluido el alcalde, las contratas no pueden exceder el 20% del
gasto en planta, es decir, 40 personas aproximadamente, y el resto de las
personas que trabajan en la Municipalidad eran a honorarios bajo esta
imputación a la cuenta de servicios comunitarios. Se podía tener una secretaria
por ejemplo, que en su contrato dijera “atención a deudores morosos”, pero
realizaba trabajos administrativos. El contrato de Felipe Ortega, fue firmado
por el alcalde, no intervino en él, el profesional ya prestaba servicios a la
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Municipalidad, y mensualmente se certificaba que dicho profesional realizaba
las tareas que la Unidad le encargaba, sin perjuicio de ello, por instrucciones de
la Administración Municipal y de Recursos Humanos, la persona contratada a
honorarios, cuando realizara su informe debía detallar lo que su glosa de
contrato dijera, por ello, mensualmente, cada persona a honorarios siempre
tenía su mismo informe, se repetían mes a mes, pero el Jefe de Departamento
donde trabajaba, certificaba el cumplimiento de sus servicios, que fue lo que él
hizo con Ortega. Sin perjuicio de ello, no estaba dentro de sus funciones hacer
esas certificaciones, porque él contractualmente estaba a honorarios, era un
asesor jurídico, era el abogado más antiguo, pero él no tenía una jefatura ni
responsabilidad administrativa, eso implica sin derechos ni obligaciones
administrativamente, por ello descarta la acusación consistente en
certificaciones falsas respecto de Felipe Ortega. Precisó que siempre se
informó de los servicios que prestaban todas las personas que trabajaban en la
Unidad Jurídica, incluso en mayo de 2011, él debía asistir a todos los concejos
municipales, a requerimiento de un concejal, querellante en esta causa, el que
pidió un detalle de todos los trabajos que realizaban las personas en la Unidad
Jurídica, incluyendo a Felipe Ortega, y en esa oportunidad se le entregaron 4
archivadores con toda la documentación y servicios prestados, respecto de lo
que había realizado particularmente Felipe Ortega. Indicó que él certificaba
era lo que él podía ver con sus sentidos, determinar efectivamente el trabajo
que se le encomendaba a la Unidad, y estos servicios básicamente pasaban por
informes en derecho, y, se le pidió también, a fines del año 2010 revisar unas
cartas para enviar a los deudores morosos, algunos temas relacionados con
reglamentos y ordenanzas Municipales, entre ellos, la idea de la Municipalidad
de iniciar un servicio de bienestar, revisó el reglamento interno de la
Municipalidad, revisó la dotación del personal de salud y de educación, ya que
Felipe Ortega tenía experiencia en materias de educación y salud, por lo tanto
ese era el trabajo que él había ejecutado durante todo ese tiempo. Añadió que
él no intervino en su contrato, tampoco participaba en el proceso de pago de
ninguna persona contratada en la Municipalidad, eso lo veían en Recursos
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Humanos y Finanzas, y luego el Departamento de Control, además quien
autorizaba el pago era el alcalde o el administrador municipal, y la secretaría
municipal, es decir, no había intervención suya.
En cuanto a la segunda imputación, con Jacqueline Tapia, la cual dice relación
con esta contratación de esta persona para efectos de pagar un sobresueldo, y
que esos servicios no se prestaron. Señaló que este contrato se realizó porque
anualmente los departamentos municipales realizan ciertas metas de gestión,
para efectos de pagar unos bonos legales, programas que hace cada
departamento, los aprueba el concejo, y a fin de año, el departamento de
control revisa su cumplimiento, y luego, el concejo aprueba dicho
cumplimiento y pago respectivo a los funcionarios, los de planta y contrata que
existan en cada departamento. Ahora bien, el contrato de Jacqueline Tapia
decía relación con apoyo al departamento jurídico para la realización de
capacitaciones a microempresarios de la comuna en materias legales, y, a fines
del año 2008, el administrador municipal, Eliecer Fuenzalida, y el director de
Dideco, Claudio Cofré, le señalan que dentro de las metas de Dideco para el
año 2008, se encontraban capacitaciones a microempresarios, y le dijeron si
era posible poder ejecutar eso, y es la primera intervención que tiene con
dichas capacitaciones. Esto lo replica Dideco en año 2009, 2010 y 2011, no
eran parte de sus funciones, ni del departamento jurídico, y la única petición
que él hizo es que revisaran los materiales y se hicieran más didácticos para los
destinatarios, y siempre las capacitaciones eran efectuadas por él u otro
abogado que estuviera en el departamento para el cumplimiento de las metas
de Dideco, y ahí, Claudio Cofré le dijo que tenían a una persona que ya había
trabajado con ellos, que era una profesora, y que la contratarían en el año
2009, y ahí nace el contrato de Jacqueline Tapia, y lo que se hacía era que a
través de la coordinación con Dideco, ellos le enviaban un informe mensual,
su boleta de honorarios, y los materiales supuestamente corregidos que se
hacían. Efectivamente hubo una negligencia de su parte, y no percibió si dicha
persona realizaba efectivamente los trabajos, se confiaba de lo que le remitían
mensualmente. Ellos, como unidad legal, nunca sabían cuando se realizaban
49
capacitaciones porque era un tema que coordinaba Dideco con las
organizaciones, no había posibilidad de que él pudiera intervenir respecto a la
duración de un contrato, tampoco sus renovaciones, salvo la gente que se
desvinculaba, la municipalidad lo que hacía era renovar la dotación completa
de personas a honorarios, por tanto descarta la imputación en cuanto a que
Jacqueline Tapia hubiese sido contratada a instancias suyas.
En cuanto al hecho tres, la imputación respecto a Macarena Herrera, en orden
a ser contratada por un valor determinada, y en el segundo semestre del año
2011 subir artificialmente sus remuneraciones, para efectos de realizar un
sobresueldo para él, y que se habrían concertado para ello, y además que él
habría realizado alguna actuación para que ella no informara a la
municipalidad. Precisó que ella trabajó antes con él, en el año 2010, él con otro
abogado tenían una oficina particular en La Ligua. A fines año 2010, la
municipalidad comenzó una serie de demandas a deudores morosos por
concepto de sociedad de inversiones, y ellos iban a comenzar esas demandas, y
el administrador le dijo que quería una persona que le ayudara, porque eran
como 40 o 50 demandas, y ahí se realizó el primer contrato a Macarena
Herrera, por la suma de $200.000 aproximadamente, y eso dice relación
porque ella primero trabajaba directamente en La Ligua, no en dependencias
de la municipalidad, y el segundo semestre, como trabajó bien, el
administrador la contrató directamente para que trabajara físicamente en la
municipalidad, y pacta con ella el honorario que se paga a cualquier
administrativo, pactado directamente con el administrador, sin su intervención.
Y, en cuanto a los depósitos que hace Macarena Herrera, en el año 2011
cuando ella trabajaba en La Ligua, además de las labores propias que se le
pedían, por la municipalidad, él le pedía ciertas labores personales, como el
pago de cuentas personales, etc, y entonces él le transfería dineros; en agosto
del 2011 él tomó conocimiento de que ciertos pagos personales que ellos le
habían encargado a Macarena Herrera , que están documentados, no se habían
realizado, y además habían honorarios, de su oficina particular, que no se había
entregado, pese a que clientes decían haber pagado. Precisa que el segundo
50
contrato de Herrera partió el 1 de julio de 2011. En septiembre, el incidente de
no pago de cuentas personales, Herrera realizó tres depósitos, en una cuenta
de ahorro del Banco de Chile, y el origen de esta cuenta de ahorros viene del
año 2002, cuando él tenía una cuenta corriente ahí, pero en el año 2005 él
cerró esa cuenta, pero sin embargo quedó activa esa cuenta de ahorros hasta
noviembre, que fue cuando tomó conocimiento de ella y la cerró, y el Banco le
explicó que cuando se contrataban productos de cuenta corriente venía ésa
cuenta de ahorros , más una línea de crédito, más una cuenta de ahorros, la
cual estuvo activa hasta 2011, y fue ahí donde Herrera depositó los dineros
antes mencionados, en septiembre, hizo tres depósitos por ahí, por montos de
$130.000, $70.000 y $200.000, en un período coetáneo, y un cuarto depósito a
principios de octubre por $200.000, lo que da una suma total de $600.000, que
no dice relación con la imputación que a él se le hace. En noviembre del 2011
él se enteró de estos depósitos porque ella le dijo que le había depositado unos
dineros en una cuenta de ahorros, lo cual él desconocía, él no le dijo nada, y
asocio pago con cuentas pendientes, fue al banco, se enteró existencia de esta
cuenta, y cerró la cuenta ahorros y los traspasó a fondos mutuos, por lo tanto
nunca hubo ninguna intervención ni menos la imputación que se hace. Indicó
que Macarena Herrera en noviembre cortó estos pagos, y en diciembre,
cuando terminaba el contrato de ella, se le renovó su contrato a partir del año
siguiente por el semestre siguiente, y a partir del 1 de enero no trabaja para el
departamento jurídico sino para finanzas, porque a requerimiento del director
de finanzas, necesitaba de un departamento de cobranza, le pidió al
administrador municipal que Macarena Herrera y otra persona formaran parte
de ese departamento, y en enero comenzó a trabajar con ella. Finalmente, en
abril se produjo la desvinculación de Macarena Herrera, y ella presentó una
denuncia en la Inspección del Trabajo, y luego hace su primera declaración en
Santiago, por lo que no hay ninguna intervención de su parte. Respecto a la
colaboración que ha prestado en la causa, alzo su secreto bancario y se ha
sometido a pericias caligráficas, siempre dispuesto a colaborar con la
investigación.
51

Al ser interrogado por el Ministerio Público, expresó que en febrero del año
2007 ingresó a la municipalidad, en una primera instancia, cumpliendo
funciones propias del quehacer jurídico, informes en derecho, revisión de
contratos de personal de planta y honorarios, código del trabajo, asesoraba a
distintos departamentos municipales, al alcalde, y al concejo municipal, y
asistía a sesiones del concejo que hacían 3 veces al mes, funciones que después
aumentaron, y también se adicionaron otras funciones por ejemplo estaba a
cargo de la oficina de transparencia, y en el año 2008 el alcalde con ministerio
de vivienda firmaron un convenio y él participo en su coordinación. Le pagaban
primero $1.200.000 aproximadamente, y llegaron a pagarle hasta $1.800.000 o
$1.900.000, no cumplía ni le pagaban horas extras, pero sí su contrato
contemplaba el reembolso de gastos de traslado y bencina, entre otros, porque
debía viajar a Santiago, La Ligua y Valparaíso. Precisó que su jefe directo era el
alcalde, Nicolás Cox, que definía funciones que realizaba, y quien lo subrogaba
era el administrador municipal Eliecer Fuenzalida, a quien conoció en la
municipalidad de Maipú, cuando él trabajaba allí, pero con quien no tuvo
contacto sino hasta diciembre del año 2006 en que lo llamó para que fuera a
trabajar a Zapallar, recalcando que no eran amigos, sólo conocidos. Indicó no
recordar con precisión la época en que llegó el sr. Fuenzalida a trabajar a la
Municipalidad, cree que fue a fines del año 2005, o principios año 2006,
primero como asesor, y después como administrador municipal. No tuvo
contacto con él durante 2 años, 2004 a 2006, y luego lo contactó. Refirió que
no tenía estafeta en su departamento, sólo una persona que lo ayudaba como
procurador. Añadió que desde que ingresó al departamento, primero trabajaba
solo en el año 2007, y a fines del 2007 se integró una secretaria, luego en año
2008 se sumó un egresado de derecho, Patricio Cabezas, que trabajó hasta
marzo del 2008, de ahí se sumó Fernando Moya, Leopoldo Rodríguez, que era
egresado de derecho y que lo ayudaba como procurador, veía sumarios y
trabajaba directamente en Catapilco, luego se añadió Eduardo Jara en oficina
de Catapilco, posteriormente se sumó Catalina Costa, y también abogados
52
externos que trabajaban para la municipalidad, pero no directamente en
dependencias municipales, pero si veían materias específicas, como José María
Santa María, Felipe Ortega, Eduardo Arévalo, Cristian Cortes, y Rodrigo Flores,
luego se fue Catalina Costa, y llegó Daniela Asenjo, a fines del 2011, o
principios de 2012, en definitiva, su departamento se componía de 5 personas,
más abogados externos, y ahí estaba Felipe Ortega. Explicó que fue el alcalde y
el administrador municipal quienes pidieron la contratación de abogados
externos, él nunca lo solicitó, además no pasaba por él la contratación. Expresó
que él prestó declaración en dos oportunidades ante el Ministerio Público, la
primera vez no recuerda lo relatado, por lo que para efectos de evidenciar una
contradicción, se hizo lectura a declaración de fecha 28 de mayo de 2013, en la
cual el imputado reconoce su nombre y firma, y lee: ” correspondió al
departamento de recursos humanos redactar los contratos de dichos abogados,
los cuales fueron requeridos sus servicios por el departamento jurídico, yo los
pedí para que prestaran apoyo en asesorías legales para ciertas materias”.
Entonces, respecto a dichas contrataciones él solicita requerimientos pero
dependían del alcalde y administrador municipal la contratación, y dependía
de la disponibilidad presupuestaria, en conjunto con el departamento de
finanzas, y no era un tema que pasara por una decisión suya su contratación, en
algunos casos, él proponía, y en particular a Felipe Ortega, lo recomendó el
Instituto Libertad al alcalde, de parte de Rodrigo Flores, y el alcalde le
consultó a él si lo conocía, y ahí él le dijo que sí, que trabajó con él en 2004, y
alcalde le pide contactarse con él, pero no interviene en el nombramiento de
este abogado. Señaló que a Felipe Ortega le pagaron en su primer
contrato recibió una remuneración de $2.000.000 líquidos, luego fue de
$600.000 líquidos, y después $800.000., y los servicios que debía prestar, en un
primer contrato asumió la defensa de los funcionarios por este sumario que
había por Contraloría por venta de permisos de circulación, a instancias de
algunos funcionarios involucrados; luego realizó, a fines de 2010, trabajos para
la Unidad Jurídica como informes en derecho, revisión de ordenanzas y
reglamentos municipales, elaboración de cartas para deudores morosos, revisó
53
dotación de planta de salud, y de educación, entre otras labores. Explicó que
necesitaban de contratación de Felipe Ortega Reyes por dos razones, una
debido a que los abogados que estaban en la Municipalidad de forma
permanente no tenían especialización en materia municipal, por ejemplo
Catalina Costa, llegó recién titulada, al igual que Fernando Moya que llegó en
mismas condiciones, y, en segundo lugar debido a la especificidad de ciertas
materias que requerían profesionales en esa área, pese a que él sí tenía dichos
conocimientos, tenía mucho trabajo, y no daba abasto, no podía delegar sus
funciones, por instrucciones del alcalde todo lo revisaba y firmaba él. Indicó
que él hacía memorándums en los que certificaba que las labores
encomendadas, en este caso a Felipe Ortega Reyes se habían realizado, que las
tareas pedidas se cumplían, y él está seguro que ésos servicios fueron
prestados. Añadió que Felipe Ortega Reyes adjuntó un informe en derecho en
uno de sus informes y además él tenía los respaldos de los informe él le pedía,
y que él revisaba, pero iban con “su” firma, por exigencias del alcalde, pero no
recuerda el contenido del mismo, solo por la acusación sabe que es una copia
de dictámenes de la Contraloría.
Señaló que para pagar un cheque en el servicio, es necesario que el prestador a
honorarios emita un informe, el cual por requerimientos del departamento de
recursos humanos debía ser el detalle de la glosa del contrato, esa boleta e
informe pasaban a recursos humanos, y luego al Departamento de Finanzas, y
Tesorería, que finalmente emitía el cheque, de ahí al Departamento de
Control, que revisaba la documentación requerida, y luego al administrador
municipal o alcalde que firmaba el decreto de pago, y luego al secretario
municipal. Se emitía cheque, y algunas veces, en el caso de Ortega, lo retiraba
él y, en algunas oportunidades, él también realizaba el depósito de dicho
cheque, debido a que él iba al banco a cobrar su cheque, porque no tenía
cuenta corriente, sin perjuicio algunos depósitos también fueron realizados por
otras personas, entre ellas, también Macarena Herrera realizó esos depósitos
pero no antes del 2011. Precisó que a otros abogados, Arévalo, Alarcón,
Jacqueline Tapia, y también otras personas, él les hacía depósitos, personas que
54
también fueron investigados, entonces él cobraba esos cheques y los
depositaba. Se Procedió a exhibir prueba documental contenida en número 11
al 17, el n° 11 consistente en un decreto de pago n°1597 de fecha 28 de abril
de 2010 relativo al contrato de honorarios por prestación de servicios de Felipe
Ortega Reyes, por un monto de $2.222.222 pesos, y documentación adjunta,
principalmente contiene un informe en derecho sobre vacancia por salud
incompatible respecto a profesionales de la educación; n°12 que corresponde
a un decreto de pago n° 2919 de fecha 29 de julio de 2010 relativo a mismo
contrato anterior, por un monto de $666.667 pesos, más informe de prestación
servicio mes de julio de 2010; n°13 decreto de pago n° 3243 de fecha 26 de
agosto de 2010, mismo contrato anterior, por la suma de $666.667, con
idéntico informe de prestación de servicios anterior; n° 14 decreto de pago n°
3830 de fecha 29 de septiembre de 2010, relativo a mismo contrato anterior,
por la suma de $666.667 pesos, con informe de prestación de servicios idéntico
al anterior, y se adjunta además un comprobante de depósito en cuenta de
Felipe Ortega Reyes, y aparece depositado por persona de iniciales “J B”; n°15
decreto de pago n° 4521 de fecha 8 de noviembre de 2010 con mismo contrato
anterior, por la suma de $666.667, con idéntico informe de prestación de
servicios al anterior, más colilla de depósito de cheque realizado por Juan
Buzeta; n°16 decreto de pago n° 4857 de 29 de noviembre de 2010, mismo
contrato anterior, por la suma de $666.667, mismo informe de prestación de
servicios anterior, más colilla de depósito realizado por Juan Buzeta; y, n° 17
decreto de pago n° 5435 de fecha 29 de diciembre de 2010, mismo contrato
anterior, por la suma de $666.667 pesos, con informe de prestación de servicios
igual al mes anterior, más colilla de depósito efectuado por persona con letras
JB. Todos los decretos de pago cuentan con firma de Eli en calidad de alcalde
subrogante. Concluida la exhibición, explicó que a veces él retiraba los cheques
y otras veces, otras personas, que era una práctica habitual, y eran cheques
nominativos. Tratándose de personas que no trabajaban permanentemente en
la Municipalidad, los retiraban directamente ellos, o bien solicitaban su
depósito, físicamente se retiraban de la Tesorería Municipal, y, los que
55
trabajaban directamente en la Municipalidad, lo retiraban personalmente de
Tesorería. Luego alguien hacía esos depósitos, como por ejemplo el secretario
municipal, o gente que tenía a su cargo, y ellos depositaban. Indicó que su
fecha de pago eran los días 30 o primeros 5 días de cada mes, y era él el que
cobraba su cheque los primeros días del mes, lo que coincidía con las fecha de
depósitos de Felipe Ortega Reyes. Explico que los informes de Felipe Ortega
Reyes eran genéricos, por requerimiento de Recursos Humanos que indicaron
que en ellos debían detallar sus glosas, les pedían que no adjuntaran los
trabajos efectivamente realizados, sino sólo lo que señalaba su glosa de
contrato, por eso, si se revisan todos los Decretos de Pago, la práctica era esa,
su boleta, su informe, que básicamente era el detalle de su glosa contractual,
pero por ejemplo en agosto el informe dice una serie de tareas realizadas las
cuales a él le consta su realización porque todos los que trabajaban en
departamento jurídico así como Felipe Ortega Reyes, estaban en el
departamento, incluso le llamó la atención que en la investigación nunca se
llevaron documentación de la oficina, sólo se llevaron un computador, pese a
que ellos hicieron un compendio del trabajo específico de cada abogado, sin
perjuicio que él no se dejó ningún respaldo, porque era un trabajo que estaba
en la oficina. Señaló que la investigación comenzó en el año 2012 a la fecha,
pero que él no aportó ninguna prueba. Respecto a la persona de Jacqueline
Díaz, expresó que es su ex pareja y funcionaria, que comenzó la relación en el
año 2008 hasta 2013, eran pololos, vivían en casas separadas, y convivieron 1
año aproximadamente en casa de ella, después él se fue de Zapallar en 2013, y
trabajó en 2014 en Zapallar pero viajaba, mientras que ella no tenía ninguna
vinculación con Felipe Ortega Reyes, ella es administrador público, trabajaba
en esa época en la Dideco. En cuanto a relación de ella con Jacqueline Tapia,
ellas se conocían, habían trabajado en la Dideco juntas, no sabe de otro tipo de
vinculación, no sabe si tienen parentesco. Precisó que conoce a Jacqueline
Tapia, que la vio en un par de ocasiones, y que durante el juicio conversaron, y
ella le pidió información de la causa, pero fue un trato profesional, sólo la vio
un par de ocasiones, no tenía una vinculación con ella, sólo sabe que es una
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profesora de matemáticas que ya había trabajado haciendo clases para adultos
en Cachagua, y cree que vivía en Zapallar o Cachagua, pese a lo anterior, él
igual aparece depositándole cheques, porque era la práctica habitual que
trabajaba en el departamento jurídico. Se expresó que ella aparece como
imputada en el hecho n°2, pero como no era una función propia del
departamento, ellos no tenían que hacer capacitaciones, él coordinó todo con
Dideco, y eran ellos, en este caso relacionado con Jacqueline Tapia, que debían
hacer las capacitaciones, por lo que ellos le entregaban un informe y boleta
respectiva, intercambio de materiales, y él reconoce su negligencia en orden a
no verificar el servicio, y él efectivamente certificó que se prestó el servicio,
que le entregaron un informe mensual y boleta respectiva, por lo que reconoce
su actuar negligente. Añade que las capacitaciones no las hacía ella, ella sólo
debía revisar los materiales, no era parte de su contrato, a él le consta que las
capacitaciones se hicieron, las hizo él u otro abogado a instancias de Dideco, él
hizo algunas capacitaciones a microempresarios de la comuna, unas se hicieron
en Zapallar, en la casa consistorial, otras en Catapilco, en la oficina municipal, y
normalmente eran a fines de año, ellos decían cuando se hacían y armaban las
listas de asistencia, él hizo anualmente 4 o 5 en temas distintos, como
constitución de sociedades, temas de contabilidad básica, cómo constituir
sociedades de responsabilidad limitada, dirigidas a microempresarios, y se
levantaba una lista de asistencia. Ellos entregaban materiales a Dideco, a la
persona contratada para su revisión y para que lo hicieran más didáctico, y
cuando se consolidaba el material ellos decidían cuando se hacía capacitación,
finalmente a él le entregaban materiales Jacqueline Díaz y Claudio Cofre, que
era el encargado de Dideco. Detalló que las capacitaciones las hacia él y
Fernando Moya, ellos preparaban los temas, lo mandaban a Dideco, y éstos lo
hacían más didáctico. Refiere que efectivamente él firmo cosas que no le
constaban. En cuanto a Jacqueline Tapia, él no puede dar fe que ella revisara
los materiales que iban a ser entregados, incluso él sólo se encontró con ella en
2 ocasiones aproximadamente. Para evidenciar una contradicción se le exhibe
declaración ya referida precedentemente, y lee:” y en caso de la señora
57
Jacqueline Tapia porque se requirió de sus servicios? Esto dice relación con las
metas que se fija cada departamento dentro de la Municipalidad, y que se
deben cumplir cada año, y que se pagan al año siguiente de acuerdo a la ley.
Dideco le pidió que les colabore en cumplir su meta, en particular capacitar a
microempresarios de la comuna, les señalo que no tengo problema, pero
requiero que alguien me ayude en elaboración de material que se les iba a
entregar a los microempresarios, y que se refería a los distintos temas en los
que los microempresarios querían ser capacitados. A Jacqueline Tapia
básicamente se le pidió que trabajara en el material que se iba a entregar para
que tuviera un lenguaje pedagógico. Nos reuníamos cada 15 días o 1 vez al
mes, y le mostraba el material a exponer, para que ella los modificara e hiciera
los cambios para ser más didácticos antes de su exposición, para que ella los
hiciera más didácticos para su final exposición, la que era realizada por mí una
vez por semana en un periodo de 4 semanas”. Expone que él no se reunía
directamente con Jacqueline Tapia, que la declaración anterior no fue exacta,
porque no era 1 vez a la semana en 4 semanas, sino que se refería que era una
vez que se definían las fechas de las capacitaciones, éstas se hacían 1 vez por
semana, y duraban 4 semanas. Precisa que cuando Dideco definía las fechas de
capacitación, generalmente a fines de año, 1 vez a la semana, durante 4
semanas, por eso es inexacta su declaración. Indicó que él declaró 2 veces en la
fiscalía, y la segunda vez fue en contexto de llegar a un procedimiento
abreviado. Retornando al tema de Jacqueline Tapia, expresó que posterior a su
primera declaración, ella lo llamó, y le solicitó información de lo que estaba en
la carpeta, de los materiales, le pidió que él hiciera un dossier de documentos,
y se reunió con ella, él le entregó un archivador que contiene las declaraciones
de la carpeta investigativa, material que era parte del contrato que ella tenía, y
antecedentes de las capacitaciones realizadas, que eran parte del trabajo de
Dideco. Se procede a exhibir prueba documental consignada bajo el n°84, y el
imputado reconoce el archivador como el que él entregó a Jacqueline Tapia, y
respecto del cual él se dejó una copia para él. Al abrirlo, aparece una
declaración de Jacqueline Tapia, de fecha 27 mayo de 2014 ante el Ministerio
58
Público, afirmando el imputado que él le dio una copia de eso, que contenía las
declaraciones ante fiscalía, a requerimiento de ella. Hay fotos también que
corresponden a capacitaciones efectuadas por Dideco, pero respecto a otras
metas que ellos tenían, a microempresarios y otras entidades, ello debido a que
se acompañó dossier completo de las meta de Dideco, ahí estaban listados de
asistencia, esta información es la acompañada por Dideco para asegurar su
cumplimiento, precisando que no hay fotos de las capacitaciones que él realizó
y tampoco hay un listado donde aparezca él como capacitador. En cuanto a
Macarena Herrera, a ella la conoció en el año 2010, en La Ligua, cree que se la
presentaron en un café, y ella trabajaba con Jorge Ahumada, y no resultó el
trabajo que hacían, y Jorge se la presentó para ver si podía trabajar con él en su
oficina particular, no sabe en qué mes. Esa oficina era pagada por él con
Fernando Moya, que era abogado, mantienen una relación profesional hace
años, pero son sólo conocidos, no amigos, y no trabajaba nadie más con ellos.
Macarena Herrera llegó el segundo semestre de 2010 aproximadamente. La
oficina estaba ubicada en una galería, no sabe la dirección. Macarena dentro
de la oficina hacia labores administrativas, revisaba causas, y le pagaba
$80.000, sin contrato, pero si producía más la oficina le pagaban más, le
pagaron hasta fines de 2010, cuando ya no se dedicaban a la oficina. Entre él y
Maca Herrera había una relación laboral. En un momento fue contratada por la
Municipalidad de Zapallar el primer semestre de 2011, en enero, y ello se
generó porque él habló con Eliecer Fuenzalida, y ella se entrevistó con él,
vieron el pago, y debía ver temas de cobranza, así se originó su contrato, él
conversó con el administrador. Trabajó hasta junio de 2011 y luego desde 1
julio hasta el 31 de diciembre 2011, y después otro contrato en enero 2012
hasta junio 2012. Trabajaba en La Ligua físicamente, primero en la oficina que
él arrendaba, los primeros meses de 2011, y después en su casa y otras partes.
Detalló que ella tenía labores de cobranza, iba a tribunales, hacía trámites, no
necesitaba materiales o papeles. En segundo semestre la Municipalidad la
contrató porque su trabajo estaba bien catalogado, y la idea del Administrador
Municipal era tener una oficina de cobranza, quería a alguien permanente
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pero desde la Municipalidad, y ahí se trasladó físicamente a la Municipalidad y
hacía lo mismo, pero debía trasladarse y de forma permanente, y se le pagaba
el honorario de un administrativo. Le subieron el sueldo porque estaba en
dependencias municipales, debía viajar desde su casa a Zapallar, y además era
el sueldo de un administrativo, el que autorizó alza de sueldo fue el
administrador municipal, y el jefe de finanzas ve la disponibilidad
presupuestaria, Eliecer Fuenzalida con el Jefe de Finanzas, Ramón Cisternas.
Finalmente, en cuanto a los depósitos en su cuenta de ahorros del Banco Chile,
ignora cómo Macarena Herrera supo de esa cuenta, cree que con un ejecutivo
del Banco, pero él ignoraba la existencia de esa cuenta, además en esa época él
lo único que tenía era una cuenta Rut para depósitos de devolución de
impuestos y otras cosas. No tenía cuenta corriente por temas de negocios, la
cerró en 2005, y no abrió otra porque estuvo en Dicom, por lo que no tenía
acceso a ello.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular interrogó al acusado, el cual expresó que en contratos
a honorarios, la ley municipal establece dos formas de contratar personal a
honorarios, a suma alzada, los que no pueden exceder del 10% del gasto en la
planta, y, contratos a honorarios a través de éstas glosas que él explicó, que era
por “servicios comunitarios”, que están definidos en el clasificador
presupuestario, entonces todos los contratos a honorarios que hacía la
Municipalidad, no solo de abogados, estaban imputados a esa glosa. Es
correcto afirmar que de acuerdo al Ministerio de Hacienda la contratación
asignándola a dicha glosa comprende contratación a honorarios para
prestación de servicios ocasionales y transitorios, pero la realidad, no sólo en
Zapallar, por las plantas exiguas, en este caso de 30 personas. También es
correcto señalar que ese mismo decreto de Hacienda dice que se debe tratar
de cosas ajenas a la administración de la Municipalidad, y también que
conforme al artículo 28 de Ley Orgánica Constitucional de la Municipalidad la
elaboración de informes jurídicos le corresponde a la dirección jurídica. Por lo
tanto, cuando se hacía el pago a Felipe Ortega Reyes conforme a esta glosa, él
60
validaba este pago pese a no estar conforme al decreto mencionado, porque
obviamente todo lo que diga relación con gestión interna de la Municipalidad,
de acuerdo a los dictámenes de la Contraloría, no pueden imputarse a gastos
por honorarios, pero era la realidad del municipio, y no solo respecto de
abogados, también administrativos, secretarias, pero es efectivo que no se
puede contratar a una persona a honorarios para realizar gestiones internas
municipales, pero en la realidad se hace normalmente. Si él no validada el
pago, no es tan así que el pago no se hiciera, porque no estaba dentro de su
función el certificar, porque él no era el jefe de la unidad, por ejemplo en su
caso, nadie validaba su pago, pero realmente no sabe, era una instrucción
dada, no era que legalmente tenía que ser de esa forma para validar algo. En
cuanto a Felipe Ortega Reyes, dijo que se contrató por su experiencia en
materias municipales, particularmente en materias de educación y salud, y
además por el requerimiento del alcalde de contratar a Rodrigo Flores que
trabajaba con él, así llegó a la Municipalidad. Es correcto además que hay un
departamento jurídico que debe hacer informes en derecho, y que cuando él
llegó no existía dicho departamento, más allá que en la ley lo indique, la cual
señala ciertas funciones que deben realizar las municipalidades, no estaba
estructurado un departamento jurídico, no había personal de planta que se
hiciera cargo de eso y tampoco estaba definido en los reglamentos internos de
la Municipalidad, pero hablar legalmente de un departamento jurídico es
inadecuado, pero sí la ley contempla una división jurídica, que contempla
ciertas funciones que deben realizar las Municipalidad a través de sus
departamentos, obras, jurídico, y el Administrador municipal. El departamento
jurídico que formó tenía abogados con no mucha experiencia, salvo él, y por
eso fue necesario contratar a Felipe Ortega Reyes, por su experiencia, y cuando
le encargó informe en derecho a él, éste debía ser realizado acorde con su
experiencia. Se le exhibe prueba documental signada bajo el N°11 del Auto de
Apertura, esto es el informe de Felipe Ortega el cual reconoce, y además
reconoce dos dictámenes de la Contraloría General de la República,
acompañados como prueba propia en Auto de Apertura, el primero es el
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dictamen n°067553/2009, y procede a leer el tercer párrafo, que indica “Sobre
el particular, cabe señalar que el artículo 2° transitorio de la referida ley n°
19070, dispone que la aplicación de estas normas estatutarias a los
profesionales de la educación que sean incorporados a una dotación docente,
no importará término de la relación laboral para ningún efecto, incluidas las
indemnizaciones por años de servicio a que pudieren tener derecho con
posterioridad a la vigencia de esta ley”, luego lee párrafo 4 que dice “Agrega el
inciso segundo de esta disposición, que las eventuales indemnizaciones
solamente podrán ser percibidas al momento del cese efectivo de servicios,
cuando éste se hubiere producido por alguna causal similar a las establecidas
en el artículo 3° de la ley n° 19.010. En tal caso, la indemnización respectiva se
determinará computando sólo el tiempo servido en la administración municipal
hasta la fecha de entrada de vigencia de este estatuto y las remuneraciones
que estuviere percibiendo el profesional de la educación a la fecha de cese”.
Luego procede a leer el párrafo 2° y 3° del informe de Felipe Ortega Reyes, el
cual señala “Sobre el particular, cumplo señalar que el citado artículo 2°
transitorio de la referida ley n° 19.070, dispone que la aplicación de estas
normas estatutarias a los profesionales de la educación que sean incorporados
a una dotación docente, no importará término de la relación laboral para
ningún efecto, incluidas las indemnizaciones por años de servicio a que
pudieren tener derecho con posterioridad a la vigencia de esta ley”, y el
párrafo tercero del informe señala “Agrega el inciso segundo de esta
disposición, que las eventuales indemnizaciones solamente podrán ser
percibidas al momento del cese efectivo de servicios, cuando éste se hubiere
producido por alguna causal similar a las establecidas en el artículo 3° de la ley
n° 19.010. En tal caso, la indemnización respectiva se determinará computando
sólo el tiempo servido en la administración municipal hasta la fecha de entrada
de vigencia de este estatuto y las remuneraciones que estuviere percibiendo el
profesional de la educación a la fecha de cese”. Concluido el ejercicio, el
acusado señala que los dos textos hacen mención expresa a una norma legal,
que es lo que él leyó. Agregó que conforme al artículo 4° del Estatuto
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Administrativo de las Municipalidades, se permite la contratación a honorarios
sólo respecto de servicios accidentales, y él como asesor legal no validó
contratación de éstas personas, era la forma que tenía la Municipalidad de
contratar personas, incluyéndolo a él. Detalló que él fue el primer abogado que
llegó en forma permanente a trabajar a la Municipalidad, donde ni el alcalde ni
el Administrador municipal eran abogados. Reseñó que no estaba dentro de sus
funciones el justificar los trabajos. En cuanto a la contratación de Felipe Ortega
Reyes, debido a su experiencia y cantidad de trabajo que ellos tenían, él igual
tenía una oficina privada, y además iba a depositar cheques de otras personas,
porque él iba todos los meses al Banco, era un trámite que él hacía
personalmente. Recordó que durante sus funciones, la Policía de
Investigaciones fue una oportunidad junto al Fiscal, e incautaron
computadores, y después volvieron y se llevaron otro computador, eso fue lo
único que sacaron del departamento, y su actitud frente a ello fue entregar
toda la documentación, fue entregar toda la información, y la segunda vez que
fueron a buscar decretos de pago, el administrador les pidió revisar, porque
habían muchos documentos que estaban traspapelados y no correspondían al
pago de una persona, entonces les pidió revisarlos para que se llevaran la
documentos que correspondían, el resto se entregó en forma voluntaria, tanto
su computador y computadores del departamento. Por lo tanto él revisó que la
información entregaba a PDI fuera correcta, no se sacaron informaciones.
Finalmente, expresó que él sí recomendó a Macarena Herrera, pero no hizo
nada respecto a Felipe Ortega Reyes.
Al ser contrainterrogado por su Defensa, en cuanto al hecho n°1, y en tema de
la relación contractual de la Municipalidad con Felipe Ortega Reyes, el que
contrata es el alcalde o Administrador municipal y ellos también fijan los
honorarios, y, en cuanto a la glosa que se encuentra en el contrato de
honorarios de Felipe Ortega Reyes debía asociarse al ítem presupuestario
respectivo, y quien determina qué glosa del contrato de Felipe Ortega Reyes
deba asociarse a un ítem presupuestario particular d la Municipalidad no es él,
porque eso correspondía directamente en su origen a la aprobación del
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presupuesto que hacía anualmente que preparaba el alcalde con la aprobación
del concejo antes del 15 de diciembre, y en eso se fijaban los programas, y
cuando se contrataba a una persona, era el departamento de Recursos
Humanos el que fijaba la glosa para ver junto con la disponibilidad
presupuestaria y bajo qué programa se circunscribía ese contrato, se hacía la
glosa determinada de dicha persona. Precisó que lo que él certifica como
labores encomendadas es distinto a lo que aparece en la glosa del contrato,
porque lo que la persona hace en su informe es detallar la glosa de su contrato,
y cuando a él le pedían certificar era que efectivamente que el departamento
jurídico encargaba un trabajo y éste se hubiera realizado, como dicen los
memorándums, que se haya efectuado a cabalidad, es decir que lo que se le
solicitó a él se haya cumplido, lo solicitado, que es distinto a la glosa, porque la
glosa solo tenía un fin funcional o instrumental para efectos de poder imputar
ese pago respectivo y poder pagarle a esa persona. Según la ley orgánica de
municipalidades, el encargado de imputar glosas de los contratos a los ítems
presupuestarios es realizado por el departamento de Finanzas, y ninguna
persona de dicho departamento fue formalizada o condenada por estos
hechos. Señaló que las personas que firman los decretos de pagos era el jefe de
Finanzas, el jefe de Control, y el alcalde o Administrador municipal
dependiendo a qué honorario se refería y el secretario municipal, y en la
especie, ninguna de estas personas fue formalizada ni condenada por los
hechos. En cuanto a las tareas encomendadas a Felipe Ortega Reyes, señaló
que lo que él le pedían eran básicamente informes en derecho, revisión del
reglamento interno, asuntos del Servicio de Bienestar que la Municipalidad
quería formar, el texto del estatuto de ese servicio y una serie de prestaciones
que generalmente él le solicitaba, ya sea vía correo electrónico o en forma
presencial cuando iba a la Municipalidad, por eso es que él no certifica la glosa
del contrato de Felipe Ortega Reyes, conducta que nunca fue reprochada por
alguna persona de la Municipalidad. Agrego que en el giro de un cheque
interviene el jefe de Finanzas, ve la disponibilidad presupuestaria y debe
generar el pago respectivo que hace la Tesorería, interviene el departamento
64
de personal y de recursos humanos, ellos tramitaban el pago de todos los
honorarios de la Municipalidad, y ellos dieron instrucción de que cada
prestador debía señalar en su informe solamente lo que contenía su glosa y no
lo que materialmente habían realizado, interviene el departamento de control,
luego el Administrador municipal o el alcalde, y el secretario municipal, y
finalmente el tesorero municipal emite el cheque con la documentación
acompañados, él nunca intervino en procesos respectivos. En cuanto a la
segunda imputación, él reconoce que actuó negligentemente, porque certificó
sin saber. Precisa que la Dideco en el año 2008 fijan sus metas, entre ellas las
capacitaciones a microempresarios, y en el año siguiente hacen lo mismo, y ahí
nace el contrato de Jacqueline Tapia. Lo que hace Jacqueline Tapia con estos
programas, de las metas de Dideco, no tenía relación con lo que hacía el
departamento jurídico, él no veía su contrato, no lo firmaba él, eso lo veía
recursos humanos, y ellos, dependiendo de la labor que hiciera, fijaba sus
prestaciones, y así podía pagar bonos o reembolsos, generalmente a los
funcionarios externos no les pagaban eso. Indicó que el archivador entregado a
Jacqueline Tapia en fecha que habló con ella, el abogado de Jacqueline Tapia
era Sergio Contreras, su actual abogado defensor. Agregó que cuando él
certifica que ella hizo sus labores y le pagan los honorarios, él creyó que ella
trabajó porque de Dideco le mandaron las boletas e informes, específicamente
Jacqueline Díaz, de Organizaciones Comunitarias, y Claudio Cofre de Dideco,
y ninguno de ellos fue formalizados ni condenados por esta investigación. La
glosa contractual de Jacqueline Tapia es la misma glosa que tiene Felipe
Ortega Reyes. Finalmente, en cuanto a la tercera imputación, indicó que
Macarena Herrera no fue formalizada, fue el Administrador municipal quien la
contrató y fijó sus honorarios. Ella trabajó en el departamento jurídico hasta
diciembre de 2011, y desde enero de 2012 pasa a depender del departamento
de administración y finanzas, específicamente del departamento de cobranza,
se traslada físicamente a otra dependencia municipal. En cuanto a Catalina
Costa, ella llegó a la Municipalidad porque su marido postuló como psicólogo a
la Municipalidad, fue entrevistado y querían contratarlo como psicólogo en un
65
colegio, y él dijo que necesitaba que su señora, que era abogada trabajar, y ahí
le dijeron que la contratarían, pese a que ella no tenía experiencia, y trabajaba
en oficina de control, no en departamento jurídico, y trabajó ahí hasta marzo
de 2011. Al cónyuge de Catalina Costa no le renovaron contrato, y se fue en
febrero de 2011, y Catalina también.
El Tribunal para efectos de aclarar los dichos del imputado, solicitó precisara el
vínculo legal que tenía con la municipalidad cuando llegó al cargo en febrero
200, y señaló que fue contratado a honorarios, calidad que mantuvo hasta
2014, pese al cambio de contrato que se efectuó en 2013.
El Ministerio Público, en uso de la facultad del artículo 332 del Código
Procesal Penal, formuló una pregunta relativa a las personas que intervienen en
el decreto pago, y el imputado expresó que él certifica que la persona realizó
las labores encomendadas.
NOVENO: Que, los intervinientes no acordaron convenciones
probatorias.

DECIMO: Que a fin de establecer los elementos constitutivos de los tipos


penales materia de la acusación, el Ministerio Público incorporó prueba
testimonial, constituida por las declaraciones de Felipe Ortega Reyes, Macarena
Herrera Olmos, Jacqueline Tapia, Catalina Costa, Leopoldo Rodríguez, Eduardo
Jara, Claudia Tapia Basáez, Jorge Jiménez Escudero, Juan Reinoso Figueroa,
Enriqueta Guajardo Pérez, Ramón Cisternas Espergue, Pamela Meza Astudillo, y
Rodrigo Fuentes Cueto, junto con la declaración de los peritos Jorge Bustos
Roldan y Claudia González Serrano, más la prueba documental.

DECIMO PRIMERO: Que en sus declaraciones ante el tribunal los


testigos del Ministerio Público manifestaron lo siguiente:

1-. FELIPE HUMBERTO ORTEGA REYES, abogado, respecto hechos 1 y 2,


previo juramento señaló que su vínculo con la Municipalidad de Zapallar se
inicia a principios del año 2008, porque en esa época él era socio de un
abogado, Rodrigo Flores, que tenía mucho vínculo con el Instituto de Libertad,
dependiente del partido Renovación Nacional que era del mismo partido del
66
alcalde Nicolás Cox, por eso él se vinculó profesionalmente con el alcalde Cox,
y por ello fue su primer acercamiento laboral con la Municipalidad de Zapallar.
En los años 2008 y 2009, recordó que estaba contratado el abogado Flores y
por eso él desarrolló varias gestiones profesionales para el municipio, así por
ejemplo, recuerda la decisión del municipalidad de cerrar una disco, tuvo que
litigar y alegar en Corte de Apelaciones un recurso de protección en contra de
la municipalidad en el año 2009, asimismo le tocó litigar y asesorar al alcalde
Cox en un juicio de remoción por notable abandono de deberes que se estaba
desarrollando en su contra, en 2008, además de ejercer una acción de
inhabilidad en contra de una funcionaria de apellido Vicuña, ambas situaciones
en 2008, ante el Tribunal Electoral Regional. Luego, de estos 2 años, en 2010
firmó el contrato con Municipalidad de Zapallar, y vínculo contractual duró
hasta julio de 2011, y ahí desarrolló otro tipo de funciones, siempre
vinculándose con el alcalde Cox, con el Administrador Municipal, y también
con el jefe de asesoría jurídica, el imputado. Explicó que dentro de su contrato,
como estamento público, se basa su presupuesto en glosas o clasificadores
presupuestarios, y esos son los presupuestos que aprueba el alcalde con el
concejo municipal anualmente, y las municipalidades cuando contratan
personal, deben imputar esa contratación a esas glosas, previamente
aprobadas en el presupuesto, y producto de ello sus contratos fueron
imputados a la glosa cuyo número no recuerda, pero se trata de la glosa
“servicios comunitarios”, la verdad es que en el ámbito público municipal, y
siendo abogado de “confianza” del alcalde, por afinidad política, lo que
necesariamente aparecen como acciones a efectuar, normalmente se cumplen
algunas a cabalidad, otras no se efectúan, e incluso se hacen otras que no están
en ese decreto de funciones, y en base a eso, y producto de lo que él cree, por
la contingencia política de Zapallar, se vio envuelto en una querella criminal en
su contra y otras personas. Repitió que él llegó la municipalidad por su
sociedad con Rodrigo Flores, quien fue requerido por el alcalde, y allí el
imputado era una suerte de “contraparte” técnica, recordando que a Juan
Buzeta lo conoció cuando eran jóvenes, en Maipú, pero lo conoció por algo
67
profesional, no es amigo de él. Para evidenciar contradicción, se le exhibe
declaración de fecha 22 mayo de 2014, donde aparece su nombre y firma, y
lee:” tiene usted alguna vinculación de amistad o algún tipo de vínculo con
algunos de los funcionarios o profesionales de la Municipalidad? Aparte de
Juan Buzeta, ninguno”. Realiza el mismo ejercicio respecto a la llegada del
testigo a la Municipalidad de Zapallar, exhibe la misma declaración, y lee:”
quien requirió de sus servicios? Yo llegue a la municipalidad por Juan Buzeta,
ya que lo conocía de antes, ya que sé que trabajaba en la Municipalidad Maipú,
en Policía Local, y no recuerdo cuando pero nos encontramos, y me contó que
estaba trabajando en la Municipalidad de Zapallar, y le dijo que podía requerir
de sus servicios”. Precisó que conoce al imputado desde año 2004 a 2006, en la
Municipalidad Maipú, agregando que lo que declaró antes es incorrecto, Juan
Buzeta dijo que podía necesitar sus servicios no que los necesitara. En cuanto a
lo que le pagaban en la Municipalidad refirió que en el año 2009 no le pagaron
nada, que en 2010 tenía contrato con la Municipalidad, a honorarios, y tenía
varias glosas, por ejemplo, catastro bienes municipales, revisión de bases,
confección de ordenanzas, capacitación a microempresarios, de esas glosas, en
cuanto a remuneración variaban contratos, cree que el primer contrato fue por
$800.000 líquidos a honorarios. No todos los servicios fueron ejecutados, los
que constan en glosas, tal como ya lo refirió, la glosa del contrato era “servicio
comunitario”. Señaló que él informaba mensualmente la realización de
determinados servicios, que eran los que estaban en su contrato, por ejemplo
confección de catastros, etc. Él hacía y firmaba informes, se los mandaba a
contraparte técnica, el abogado de la municipalidad, el imputado, Juan Buzeta,
a quien identifica en la sala de audiencias indicando su ubicación en la misma.
Expresó que no sabe cómo él, Juan Buzeta, verificaba si los servicios se
prestaban o no, los que no prestó igual informaba como realizado, y como le
pagaron supone que se certificaron igual. Para evidenciar una contradicción,
exhibe misma declaración anterior, y lee:” y como él podía saberlo, bastaba que
solo le informara? No bastaba que él solo le informara, sino que él chequeaba
la veracidad de dichas actividades, y recién certificaba labor cumplida para el
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pago.” Entonces el imputado debió haber verificado, no le consta que lo hizo.
No recordó si todos los meses él hacía informes iguales o distintos, pero si eran
distintos lo eran mínimamente. Agregó que en cuanto a la forma de pago de la
Municipalidad dependía, a veces coincidía en que él iba a la Municipalidad y
retiraba el mismo el cheque, otras veces se lo depositaba la Municipalidad en
su cuenta corriente, cuando él lo retiraba de la oficina de Finanzas, u otra
dependencia, físicamente se lo entregaba la secretaria del alcalde, otras veces
la jefa de finanzas. En las otras oportunidades se lo depositaba a veces un
funcionario municipal, y otras el imputado, porque él le pedía que lo hiciera,
cuando iba a La Ligua, lo hacía por deferencia profesional. Para depositar los
cheques de terceros, solo es necesario cruzarlo, ignora si cheque era
nominativo, venía con su nombre, pero no sabe si era abierto o no. Refirió que
él tiene una cuenta en el Banco Chile, y con esa plata hacia muchas cosas, pago
deudas, servicios, y ahorro. Relató que él conoce a Jacqueline Díaz, ella
trabajaba como funcionaria en la Municipalidad de Zapallar, y él tuvo una
linda amistad con ella. Reconoció que efectivamente él le hizo transferencias a
Jacqueline Díaz , no recuerda fechas, sí por motivos, y es porque ella es madre
soltera, tiene un hijo estudiando, y le pidió dinero prestado, entre $800.000 o
$1.000.000 aproximadamente, no recuerda cuanto le prestó en total. Le prestó
como 6 veces dinero, no recuerda bien. Conoció a Jacqueline Díaz en 2008 en
Zapallar, era funcionaria, también tenía cierta confianza con el alcalde, ella
trabajaba en finanzas, y también en esa época veía los permisos circulación.
Supo que Jacqueline Díaz tenía una relación de pareja con el imputado, eran
convivientes, entonces por eso él tenía una suerte de amistad con Juan Buzeta,
pero porque era amigo de Jacqueline. Explicó que Jacqueline Díaz le devolvió
el dinero en efectivo que le prestó, sin registro de ello, le devolvió en total
$5.000.000, no recuerda bien, él le prestaba y le devolvía el dinero, era
responsable en eso, él se lo prestó en 2010 o 2011, y se la devolvió en 2013
aproximadamente, en efectivo, él le transfería el dinero. Exhibe a testigo
prueba documental n° 7 a 10:
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N°7: Decreto alcaldía n° 4879/2009, se aprueba contrato suscrito entre
municipalidad y Felipe Ortega Reyes, aparece el contrato con su firma, es de
fecha 31 de diciembre de 2009, en lo pertinente dice la realización de curso de
capacitación a microempresarios de la comuna en materia jurídicas, realización
de informes en derecho en materia de educación, se paga la suma de
$2.222.222, firmado por el alcalde subrogante Eliecer Fuenzalida. No recuerda
si por este contrato elaboró un informe específico en derecho; n°8 Decreto
Alcaldía n° 1.143/2010, aparece realización de curso de capacitación a
microempresarios de la comuna en materia jurídicas, realización de informes
en derecho en materia de educación, absolución de consultas y elaboración de
informes en derecho sobre materias propias de la gestión municipal a
requerimiento del alcalde, elaboración de estudios y análisis de informes sobre
proyectos de ley que digan relación con materias propias de la gestión
municipal, la suma es de $2.222.222, firmado por el alcalde subrogante Eliecer
Fuenzalida, además contiene contrato de honorarios con su firma, aquí si
efectuó informe aunque en algún caso fue pretencioso llamarlo así, algunos sí y
otros no, algunas veces copió dictámenes de la Contraloría; n°9 Decreto
Alcaldicio n°2330/2010, en la glosa dice “apoyo técnico al departamento de
asesoría jurídica, en especial atención de las organizaciones comunitarias y
público en general para consultas y orientaciones en materia jurídica, revisión
de ordenanzas y reglamentos municipales y actualización de catastro de
terrenos municipales”, por la suma de $666.667 y se imputa a glosa de
“servicios comunitarios”, firmado por alcalde subrogante de la época Eliecer
Fuenzalida, lleva contrato de honorarios y cuenta con su firma; n°10 Decreto
Alcaldicio n° 4558/2010 la glosa es “apoyo técnico al departamento de
asesoría jurídica, en especial atención de las organizaciones comunitarias y
público en general para consultas y orientaciones en materia jurídica, revisión
de ordenanzas y reglamentos municipales y actualización de catastro de
terrenos municipales”, la suma es de $888.888, se imputa a glosa de “otros
servicios comunitarios”, firmado por alcalde Nicolás Cox y lleva el contrato de
honorarios que cuenta con su firma; n° 11 decreto de pago n° 1597 de 28 abril
70
2010, el tesorero municipal le pagara la suma de $2.222.222 que corresponde
al contrato de honorarios para la realización de capacitaciones a
microempresarios de la comuna de Zapallar en materia jurídica, realización de
informes en derecho en materia de educación, entre otros, a requerimiento del
alcalde, elaboración de estudio, firmado por Eliecer Fuenzalida alcalde
subrogante, contiene devengo, comprobante de egreso, retiro del cheque,
decreto de alcaldía, el contrato de honorarios, su boleta honorarios, un informe
237/2010 de Juan Buzeta al encargado departamento Recursos humanos
donde indica que se han realizado a cabalidad los servicios encomendados a
Felipe Ortega Reyes en el mes de marzo de 2010, más un informe en derecho
suscrito por él. Aquí él informó sobre la vacancia por salud incompatible
respecto de las profesionales de la educación, del estatuto docente, se citan
dictámenes de la Contraloría y también una conclusión, él cita dictamen, y por
ese informe cobró $2.222.222; n°12 Decreto de Pago n°2919 de 29 de julio
2010 el tesorero municipal le pagara la suma de $666.667, firmado por Eliecer
Fuenzalida en calidad de alcalde subrogante, su boleta de servicios, su informe
y el memorándum de Juan Buzeta, un comprobante de depósito del Banco de
Chile, procede a leer su informe remitido a la Municipalidad respecto a
servicios prestados, y lee: 1.- entrega de textos con las observaciones
presentadas por el departamento jurídico de reglamento municipal;2.-
atención de consultas jurídicas a organizaciones comunitarias de la comuna de
Zapallar; 3.- elaboración de informes en derecho requeridos por el
departamento jurídico; 5.- actualización de catastros de terrenos municipales
entregados en comodato; 6.- asesorías a departamento jurídico en materias de
relevancia jurídica, en especial en materias civiles. Refiere que aparece su
firma, y atendido lo expuesto precedentemente, algunos de los servicios leídos
no fueron realizados, como por ejemplo el catastro de terrenos municipales,
debido a un tema de mala práctica administrativa; n°13 decreto de pago n°
3243 de 29 de agosto de 2010 el tesorero municipal le pagara la suma de
$666.667, firmado por Eliecer Fuenzalida en calidad de alcalde subrogante, se
acompaña su boleta de honorarios, su informe de prestación de servicios, lee
71
los mismos servicios leídos en decreto de pago anterior, comprobante de
depósito, memorándum de Juan Buzeta y el decreto de pago, de ésos servicios,
él no realizó el catastro, y en cuanto al pago expresó que recepcionado el
informe Juan Buzeta remite un memorándum a Recursos Humanos señalándole
que se encuentran a cabalidad efectuadas las prestaciones del contrato, y por
ende que siga el trámite normal de pago, en cuanto a la forma de chequear el
cumplimiento de las labores, en el transcurso del mes él conversaba con Juan,
habían correos electrónicos, asistía a reuniones con él o con el alcalde, o iban a
Santiago a su oficina, había eso, se reunía con funcionarios municipales,
concurrió a La Ligua, etc. Se reunía en Santiago y en el municipio, por lo menos
iba para el municipio una vez al mes, por lo menos, salvo que hubiese un
requerimiento expreso del alcalde y ahí concurría de forma urgente. Correos
que intercambiaba con Juan Buzeta están referidos a estos servicios u otros, no
recuerda con precisión a qué labores específicas están referidos porque habían
muchas otras labores que no están en el contrato, por un tema presupuestario,
e igual se realizaban; n°14 decreto de pago n°3830 de 29 de septiembre de
2010 para Felipe Ortega por la suma de $666.667, por la glosa de contrato que
se acompaña más adelante, suscrito por Eliecer Fuenzalida, en su calidad de
administrador municipal, contiene además su boleta de honorario, el informe
de septiembre, entrega de texto con las observaciones presentadas por el
departamento jurídico según el reglamento interno, atención de consultas
jurídicas, atenciones comunitarias, elaboración de informes en derecho
requeridos por el departamento de asesoría jurídica, actualización de catastro
de terrenos municipales y asesorías en el mes de septiembre al departamento
jurídico, contiene además el memorándum de Juan Buzeta a la encargada de
Recursos Humanos de que se han realizado a cabalidad los servicios
encomendados al abogado Felipe Ortega, más un comprobante de depósito, y
el decreto de pago. Señala el fiscal que el informe de agosto es igual al informe
de septiembre, y el testigo dice que son iguales en la forma, solo cambia la
fuente del texto, pero el contenido es el mismo; n° 15 decreto de pago n° 4521
para Felipe Ortega por la suma de $666.667, suscrito por Eliecer Fuenzalida,
72
como administrador municipal, contiene además su boleta de honorario, su
informe que es idéntico a los anteriores, memorándum de Juan Buzeta, más
comprobante de depósito, y decreto de pago; n° 16 decreto de pago n°4857
para Felipe Ortega por la suma de $666.667, por la glosa de pago que consta
en su contrato, suscrito por Eliecer Fuenzalida, como administrador municipal,
contiene además su boleta de honorario, su informe firmado por él que señala
como servicios atención de consultas jurídicas a organizaciones comunitarias,
elaboración de informes en derecho requeridos por el departamento de
asesoría jurídica, actualización de catastro de terrenos municipales entregados
en comodato, y asesoría al departamento en materia de relevancia jurídica en
especial en materia civil, precisa que la atención de consultas jurídicas era muy
informal, habían dirigentes sociales que concurrían a la municipalidad y le
pedían ayuda a uno, o la elección de la nueva junta de vecinos tuvo un vicio, o
situaciones así, reuniones de pasillo, o cuando eran materias más serias se
sentaban un rato, no eran materias complejas, las podría haber resuelto el
departamento jurídico dependiendo de la especialidad y de la materia, eran
materias no complejas para él. Además el documento contiene el
memorándum de Juan Buzeta, más comprobante de depósito, y decreto de
pago; n°17 decreto de pago n° 5435 páguese a Felipe Ortega la cantidad de
$666.667, por la glosa del contrato, suscrito por ninguna alcalde, sólo por el
jefe de finanzas y el jefe de control subrogante, contiene su boleta de
honorarios, su informe que lleva su firma y es idéntico al ya señalado, contiene
las mismas labores a realizar que el anterior, refiriendo que en esa época veía
temas administrativos, no era especialista en temas civiles, y pese ello aparece
en su informe debido a una inobservancia administrativa, por el tema de la
glosa presupuestaria, es la glosa donde había presupuesto, ahora bien,
probablemente alguna vez respondió a la departamento jurídico o a Juan
Buzeta o al propio alcalde alguna opinión, pero no se declara un experto en
materia civil. Además contiene el memorándum de Juan Buzeta, comprobante
de depósito y decreto de pago; N°18 decreto de pago n° 325 de 27 enero de
2011 páguese a Felipe Ortega la suma de $888.889, suscrito por Eliecer
73
Fuenzalida, administrador municipal, y la glosa dice contrato a honorarios para
apoyo al departamento jurídico en especial atención a las organizaciones
comunitarias y público en general para consultas y orientaciones en materia
jurídica, revisión de ordenanzas y reglamentos municipales, y actualización de
catastro de terrenos municipales. Se acompaña boleta de honorarios, el
informe suscrito por él, memorándum de Juan Buzeta, contrato de servicios,
comprobante de depósito, en el cual no se alcanza a ver el nombre de quien lo
depositó, y decreto de pago. Señaló que le sonaba mucho el nombre de
Macarena Herrera, porque él iba y conocía harta gente en Zapallar. En su
informe aparecen labores de atención de consultas jurídicas de organizaciones
comunitarias y otros grupos intermedios de la comuna de Zapallar, elaboración
de informes en derecho requeridos por el departamento jurídico, actualización
del catastro de terrenos municipales entregados en comodato, y asesorías en el
mes de enero al departamento en materia de relevancia jurídica, en especial en
materias civiles. Explica que las asesorías que prestaba a organizaciones
comunitarias es igual a como ya explicó, pero no existe ninguna
materialización o acta de reuniones mantenidas con ellos; n°19 decreto de
pago n° 706 páguese a Felipe Ortega la suma de $888.889, suscrito por Eliecer
Fuenzalida, como administrador municipal, contiene boleta de honorarios, su
informe firmado por él, el cual es prácticamente idéntico al anterior,
memorándum de Juan Buzeta, comprobante de depósito en su cuenta, y el
decreto de pago; n° 20 decreto de pago n° 1871 páguese a Felipe Ortega la
suma de $888.889, suscrito por Eliecer Fuenzalida, administrador municipal y
otros funcionarios más, la glosa es apoyo al departamento jurídico, en especial
atención a organizaciones comunitarias y público en general para consultas y
orientación en materia jurídica, realización de ordenanzas y reglamentos
municipales, y actualización de catastro, contiene su boleta de honorarios,
memorándum de Juan Buzeta, informe con su firma, deposito en su cuenta
corriente y decreto de pago. Su informe contiene las mismas labores que el
anterior; n° 21 decreto de pago n° 2678 páguese a Felipe Ortega la suma de
$888.889, suscrito por Eliecer Fuenzalida, como alcalde subrogante, con la
74
misma glosa anterior, contiene además boleta a honorarios, su informe,
memorándum de Fernando Moya, cheque retirado por Fernando Moya, y
decreto de pago.
Señala que los informes leídos efectivamente son idénticos, pero es debido a la
glosa presupuestaria. Si se prestan ciertos servicios, debe señalar lo que se hizo
realmente, y si no se hizo así fue por una inobservancia administrativa. Refirió
que él prestó dos veces declaración en Fiscalía, y para evidenciar una
contradicción, exhibe declaración con su firma, de fecha 14 de diciembre de
2015, prestada en presencia de su abogado defensor Sergio Contreras, y lee: “
señalar que efectivo aparece prestando varios servicios profesionales como
abogado de la municipalidad de Zapallar. Y al efecto reconozco que hubo
glosas por las que aparece contratado, y que nunca presté servicio alguno,
como por ejemplo las asesorías o capacitaciones a microempresarios de la
comuna. Además en lo relativo al contrato que tuvo vigencia hasta el 31 de
diciembre de 2010, referido al catastro de bienes municipalidad, tampoco
presté servicio alguno”. Señala que prestó algunos servicios, por ejemplo
reuniones con grupos intermedios, redacción de minutas para departamento
jurídico, otras no las realizó, pero muchos sí. Él presto declaración como
imputado, procesalmente, no recuerda si ya había sido formalizado, en mayo
2016 tuvo un juicio abreviado, condenado por el Juzgado de Garantía La Ligua
por fraude al fisco, por prestar servicios no efectivamente ejecutados, por
ejemplo lo de los microempresarios, catastro de bienes raíces de la
municipalidad , sólo recuerda esos hechos ahora. Indicó que él conoce a
Fuenzalida de la Municipalidad de Zapallar, no sabe si trabajó antes en una
Municipalidad, más allá de ser Eliecer Fuenzalida el jefe de Buzeta no conoce
otra relación entre ambos. Añadió que él tramitó una causa de Zapallar, un
recurso de protección en el año 2009 contra la Municipalidad de Zapallar por
el cierre de una disco de nombre “Amandita”, cree que era Cachagua, la
tramitó en la Corte de Apelaciones, con alegatos, y mantuvo contacto por esa
tramitación, esa causa era de su socio Flores, y él se la encomendó a él, no le
pagaron nada por esa causa, pero igual no trabajó gratis, porque su socio tenía
75
contrato en Zapallar, y él cobró probablemente, él tuvo contacto o reunión con
el alcalde, que era imputado, y con Eliecer Fuenzalida para coordinar la
defensa. No recuerda fecha en la cual alegó ante la Corte de Apelaciones.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular interrogó al testigo, y éste expresó que Juan Buzeta
era el jefe del servicio jurídico de la municipalidad de Zapallar, y, en tal
calidad era su contraparte técnica, le correspondía al imputado en cuanto a
pagos que se le efectuaban, ser el primer paso, porque certificaba el
cumplimiento a cabalidad de los servicios realizado por él, es decir, sin la
actuación Buzeta, no había pago para él. Recordó que en el juicio del año 2008
por notable abandono de deberes del alcalde, no se condice con los contratos
imputados, esos servicios se pagaron a través de su socio Flores. En cuanto a la
inhabilidad de la funcionaria Vicuña, también está fuera de las imputaciones en
esta causa, fuera del periodo esta acusación. Indicó que él ha trabajado con
otras municipalidades, y su contratación decía relación con asesoramiento al
alcalde, y por eso llegó a esta municipalidad. Señaló que efectivamente sus
pagos salieron de la Municipalidad y fueron depositados o bien se retiraron
esos cheques, salió plata de arcas municipales. Respecto de los préstamos a
Jacqueline Díaz coinciden temporalmente con los pagos por asesorías. Se le
exhibe documento de decreto de pago n° 4879 de diciembre 2009, donde lee
el contrato, cláusula primera, donde la glosa indica “realización de
capacitación a microempresarios”, y además contiene un informe en derecho,
por lo cual cobró $2.222.222, sumas que salieron de las arcas municipales,
entre enero 2010 y marzo 2010 pese a que no realizó ninguna capacitación ni
informe en derecho en educación, lo cual en palabras del testigo no es del todo
correcto, porque sí contesto varias consultas, asumieron la representación de
funcionario, había un proceso licitatorio, entre otros, pero de esas dos glosas, la
capacitación no se hizo, igual no hay un informe en derecho de esa época. En
tema de catastros él no hizo trabajo alguno, en alguna de las declaraciones
ante Ministerio Público no dio explicación de la mala práctica administrativa,
tampoco a ser una práctica en relación a glosas y forma de pago de
76
municipalidad, en segunda declaración sí habla de “glosas”, para refrescar
memoria, le exhibe declaración de fecha 14 diciembre de 2015, y lee, y hace
mención a “glosas” solamente y no a ítem presupuestario. Señaló que no
recuerda haberse reunido fuera de la municipalidad con Macarena Herrera,
solo recuerda que una vez que llevo a una niña a su casa en La Ligua, pero no
sabe si era Macarena Herrera.
Al ser contrainterrogado por la Defensa, explicó que él declaró como imputado
no como testigo, y la segunda declaración fue en presencia del abogado
defensor, en contexto de procedimiento abreviado, en que debía declarar
ciertas cosas, sabía que era abogado del imputado, y se sometió a abreviado
por un contexto personal, una crisis matrimonial, y por su trabajo, el tema de la
inhabilidad para ejercer cargos públicos afecta sus ingresos, además en reunión
con fiscalía se acordó una pena baja de 41 días y el pago de una suma de
dinero para resarcir daño causado, lo pregunto a Sergio Contreras, y con otro
abogado penalista, y le dijeron que en su contexto laboral, quizás no era la
mejor salida, pero era la menos mala. Quería terminar lo antes posible el tema
Zapallar. Indicó que en declaración dijo que imputado “podía” requerir sus
servicios en 2013, y finalmente quien lo requirió fue el alcalde a través de su
socio Flores y vínculo con el partido. En cuanto a los documentos exhibidos,
expresó que el primer paso era certificar que los servicios prestados se
realizaron, en el documento n° 20 por ejemplo, que es un decreto de pago con
firma de Eliecer Fuenzalida, Ana Varas y Ramón Cisternas, ahí Juan Buzeta no
cumple ninguna función, envió memorándum de Buzeta al departamento de
Recursos Humanos, él no conoce a funcionaria de ese departamento, y hay
diferencia entre lo dicho a abogado y lo informado a recursos humanos. A él
aparte de los servicios del contrato, en el mes también habían otras
prestaciones, tanto a de la unidad jurídico, como del alcalde. En cuanto a
servicios encomendados por departamento jurídico, éstas consistían en revisión
de ordenanzas, bases administrativas, revisión sumarios administrativos,
revisión de decretos alcaldicios, actos administrativos, y esos servicios
encomendados sí se hicieron, y fueron íntegramente cumplidos. Precisó que al
77
mencionar que habían cosas de su contrato que efectivamente no se
cumplieron, el tema del pago por esos servicios no lo vio Juan Buzeta, sino no
ve el Administrador municipal en relación con la imputación presupuestaria, es
él el que sabe dónde hay ítem o dineros donde imputar contrato. En cuanto a
su relación con Jacqueline Díaz, reconoce que fue una relación sentimental,
que hubo “algo” efectivamente entre ellos. Indicó que era necesaria la
certificación del imputado para que le pagaran, si no estaba Buzeta era otro
funcionario el que certificaba, por ejemplo Fernando Moya fue uno de los
otros que certificó, así sucedió en el documento n°20. Ahora bien, si la jefa de
control no hubiese firmado, No se pagan los honorarios tampoco, si no firma el
alcalde tampoco, si no firma el administrador municipal no le pagan. Detalló
que la función de control, que es una unidad autónoma del alcalde, no es un
funcionario de confianza del alcalde, sino que se reporta directamente al
concejo municipal y ante cualquier tipo de ilegalidad, el jefe de control debe
representar dicho actuar al concejo y o a la Contraloría General de la
República. Refirió que él informaba al imputado en relación al cumplimiento
de su glosa contractual, sin perjuicio de que imputado dijo que en cuanto al
tema de contrato de honorarios asociados a glosa presupuestaria, por orden de
Recursos Humanos debía en los informes de los contratados poner aquella
glosa que estaba en su contrato, lo cual es correcto porque además cualquier
otra prestación que informara que no estuviera en su contrato, la
administración tendría un enriquecimiento sin causa, y sería susceptible de ser
demandada la municipalidad. Señaló que respecto al cumplimiento de las
gestiones para el departamento jurídico, se reunía con Juan Buzeta en su
oficina, es decir, se comunicaba con el verbalmente, o con el funcionario
afectado, buscaban soluciones, incluso se reunía con gente de la Contraloría
General de la República Regional, y, en su calidad de defensor, o en su trabajo
de asesor o abogado de la alcaldía, debía hacer gestiones de carácter más
informal, menos reglamentadas o reguladas. Buzeta dijo que encargaba
trabajos pero por orden del alcalde todos sus informes eran firmados por él,
por lo que muchas cosas que él realizó a requerimiento del alcalde, las
78
desconocía Buzeta, porque él se reportaba directamente al alcalde Cox, pero
igual le enviaba mail a Buzeta.

2.- MACARENA DEL CARMEN HERRERA OLMOS, comunicadora y


trabajadora independiente, quien previo juramento señaló que llego a trabajar
con Juan Buzeta Novoa a través de un contacto de un amigo que le indicó que
él buscaba un asistente para su oficina de la Ligua, y él le hizo el contacto, la
llamaron, se reunieron y acordaron trabajar en una oficina ubicada en La Ligua
como asistente. Al principio era 2 días a la semana, de acuerdo a carga de
trabajo el primer mes, ellos firmaron contrato en diciembre de 2010, y en
enero 2011, no se trabajó por vacaciones de él, entonces empezaron a trabajar
en febrero, y su labor consistía en hacer diligencias de él en La Ligua propias de
su función de abogado de la Municipalidad de Zapallar, por ejemplo depósitos
al Banco, y además la oficina cumplía la finalidad de fijar un domicilio que era
necesario por el trabajo que tenía Juan Buzeta en la Municipalidad. Expresó
que el contrato que celebraron fue de palabra, le pagaban $80.000 mensuales,
y la oficina estaba ubicada en calle Ortiz de Rosas n°749, en una galería, ése era
el lugar donde ella trabajaba físicamente junto a Fernando Moya, Leopoldo
Rodríguez y Jorge Ahumada, que fue quien la contactó para el trabajo. Sucedió
que en un periódico local llamado “La Zeta de Zapallar” apareció una noticia
sobre los contratos de prestadores externos que habían en el departamento
jurídico de la Municipalidad, y ahí la mencionaban a ella, era como que se les
pagaba por algo y no cumplía ninguna función, por lo que desde ese momento
se le solicitó que fuera a trabajar físicamente a la municipalidad, ahora con un
contrato por $220.000, firmado con fecha junio del 2011, porque la noticia
apareció en mayo del mismo año. Luego de esta noticia, en la Municipalidad se
pusieron nerviosos, y el Administrador municipal, a través de Fernando Moya,
le dijo que debía cumplir con horarios de trabajo. Ella llegó a trabajar
físicamente a la Municipalidad de Zapallar en junio de 2011, en el
departamento jurídico, donde su jefe directo era Juan Buzeta Novoa, y debía
realizaba funciones iguales a las que efectuaba en La Ligua. La municipalidad le
79
pagaba $200.000, en contrato bajo modalidad o glosa “trabajo de
procuraduría”, firmó contrato a honorarios semestral. Añadió que en
departamento jurídico también trabajaba Adriana como secretaria, el abogado
jefe Juan Buzeta, Fernando Moya, Leopoldo Rodríguez y Catalina Costa. En el
departamento, Leopoldo Rodríguez era el encargado de redactar contratos,
Fernando Moya asistía a las audiencias, Catalina Costa hacía contratos, y veía
temas de licitación, entre otras cosas. Explicó que si bien, después de la noticia,
ella se fue a trabajar a la Municipalidad, igual se quedaba en La Ligua algunos
días, y que pasaron unos meses, y fue citada por Juan Buzeta Novoa a La Ligua y
éste le comentó que el Administrador municipal le quería dar un beneficio o
un apoyo para que estudiara un diplomado en la Universidad de las Américas, y
que la única forma de sacar ese dinero era a través de su contrato, entonces
que en vez de ganar $220.000 en el contrato iba a decir $420.000, sin perjuicio
que su carga de trabajo no se aumentaría, es decir, iba a realizar la misma
labor. Recordó que en ese momento ella no le encontró nada de extraño a lo
propuesto, porque confiaba en él, y además había escuchado cómo
funcionaban las cosa en la municipalidad respecto a temas de honorarios, era
algo habitual que se daba, pero, pasaron 2 meses y se le asignó una nueva
función, no contemplada originalmente, tarea que estaba vinculada a los
trabajos pagados a abogados los cuales nunca se cumplieron, entonces se le
asignó este nuevo trabajo que consistía en cobrar a las sociedades de inversión
dineros por concepto de patentes morosas, labor por la cual ya se le estaba
pagando a dos abogados por más de 6 meses para el cumplimiento de dicha
función, la cual no se había realizado, y habían comenzado algunos concejales
a pedir cuenta de esos servicios, y por ello se le encargó contactar a éstas
sociedades de inversiones, organizar la deuda que mantenían, y preparar, con
los que no se llegaba acuerdo, la vía ejecutiva de cobranza, por lo tanto, sí se
incrementó su trabajo, fue bastante buena la labor, se tramitó, se cobró y se
cumplió con los objetivos, e incluso el jefe de Finanzas, Ramón Cisternas, le dijo
que estaba contento con su trabajo, y que quería cambiarla a departamento de
Finanzas, y por eso estaba conversando con el Administrador municipal,
80
precisando que hasta ahí ella había devuelto 3 sueldo de $200.000. Agregó que
luego de la reunión en un café con Juan Buzeta, se concretó el cambio de su
contrato, que era de junio de 2011, y le aumentaron el sueldo en agosto de
2011, explicando que hubo un desfase de pago, porque la jefa de la unidad de
control estaba con licencia, entonces no autorizaban su pago, pero sí se le pagó
en agosto el incremento, que en definitiva estaba dirigido para Juan Buzeta
Novoa, y así, ella lo depositaba en la cuenta de Juan Buzeta del Banco de Chile,
cuenta que ya manejaba porque anteriormente le había depositado cheques y
otros dineros, es una cuenta vista, de la cual el propio imputado le dijo de esa
cuenta . Relató que ella hizo tres depósitos posteriores a agosto, no recuerda
fechas, montos de $200.000, $80.000 y $60.000, y ella llenaba los
comprobantes de depósito. Se le exhibe prueba documental n°57, que son 4
depósitos, todos de ella, n°1 es de 1885112-1 de fecha 27 septiembre 2011 en
cuenta de ahorros de Juan Buzeta Novoa, sucursal La Ligua; n°2 $70.000; n°3
de 1 septiembre 2011 $200.000; n°4 $200.000 de octubre. Depósitos fueron
hechos en devolución de su incremento de su contrato. Señaló que Eliecer
Fuenzalida era el Administrador municipal de Zapallar, y había escuchado que
era amigo de Juan Buzeta Novoa, que se conocían de otra Municipalidad,
añadiendo que fue Eliecer Fuenzalida quien gestionó el incremento de su
contrato. Procedió a reconocer a Juan Buzeta, mediante la descripción de su
vestimenta, como presente en la sala de audiencia. En cuanto a Felipe Ortega
Reyes y Arévalo, ellos eran los que debían cumplir con el trabajo de los
deudores de patentes, precisando que ella vio una vez a Felipe Ortega Reyes,
pero sí lo conocía de nombre porque le depositaba cheques en La Ligua, lo
hacía por instrucción de Juan Buzeta Novoa, y también depositaba cheques a
Jacqueline, por $400.000, a Felipe Ortega Reyes por $600.000, y también
Eduardo Arévalo por $600.000, a quien después se le aumentó a $800.000.
Señaló que se citó a Felipe Ortega Reyes para ver el tema de trabajos no
realizados, pero nunca contestó teléfono, y también a otro abogado externo
encargado del tema de una funcionaria y tampoco contestó. Precisó que ella
físicamente trabajó en la municipalidad del 2011 a 2012, y vio sólo una vez a
81
Felipe Ortega Reyes, sabía que él debía hacer asesorías en cobranzas
extrajudiciales a sociedades de inversiones, ningún otro servicio. En cuanto a
Jacqueline, señala que ella conoce a dos Jacquelines, una que era pareja de
Juan Buzeta Novoa, funcionaria de Dideco, y la otra Jacqueline es la que
conoció hoy y a la que le depositaba cheques. Respecto a la primera de ellas,
sabe que era pareja de Juan Buzeta Novoa, que eran convivientes, que vivían
en Zapallar, en la casa de ella, y que convivieron desde que llegó el imputado
hasta que ella trabajó allá, año 2012, ellos también tenían una casa en La Ligua
que no usaban, y ella pagaba el arriendo de esa casa. Respecto a la segunda
Jacqueline, refirió que le llamaba la atención realizar depósitos a una persona
que no conocía ni había visto en el departamento, porque ella nunca se
presentó en el departamento jurídico ni en la municipalidad, y tenía un
contrato a honorarios para capacitar a comerciantes en temas de contabilidad,
porque parece que es profesora de matemáticas, pero ella nunca hizo ninguna
capacitación, sin perjuicio de que sí se hizo la capacitación, sabe que después
que apareció la noticia en el diario, algunos comerciantes la leyeron y se
molestaron, y fueron a hablar con el administrador municipal o alcalde, y ahí se
hizo la capacitación. Expresó que quien hizo dicha capacitación fue el papa de
Juan Buzeta Novoa, que es contador, fue una vez, y en la municipalidad, lo cual
le consta porque ella compró las carpetas y materiales para entregar a los
comerciantes, junto a Fernando Moya, completaban formularios de PPM,
contabilidad básica, dirigida a pequeños empresarios. Precisó que ella ignora si
se le pago al padre de Juan Buzeta Novoa. En cuanto a los depósitos
efectuados a Juan Buzeta, refiere que fueron cuatro depósitos, tres en
septiembre y uno en octubre, y los hizo porque sus pagos del contrato nuevo
salieron desfasados, se demoraron mucho en salir de la unidad de control, y,
además como era cambio de contrato unido a la licencia de la jefa del
departamento de control, pero después de octubre no hubo más pagos,
porque ella decidió no devolver más plata, porque su función cambio, ya no
hacía la función por la que se le pagaba $200.000 y pensó que era injusto, por
lo que Juan Buzeta Novoa se molestó mucho, y se contrató a una abogada que
82
pasó a usar su escritorio, no recuerda nombre, sólo que era novia de un
arquitecto de la municipalidad, por eso ella le contó esta situación a una
encargada de Recursos Humanos, de nombre Macarena, le contó los hechos y
ella le dijo que haría gestiones, porque no podía suceder, pero igual sucedía
porque los sueldo eran bajos, y que entonces iba a ver la forma de poder
cambiarla a otro departamento para que cumpliera la misma función, y, cuando
volvió a trabajar la semana siguiente, la instalaron en una oficina de convenios
en la municipalidad y le cambiaron el contrato, y pasó de ser del departamento
jurídico a finanzas, automáticamente, en un día, y empezó a trabajar haciendo
el mismo trabajo que hacía en jurídica, pero ahora para otro departamento,
que era el que recibía el dinero de cobranzas, su sueldo sería de $550.000, pasó
un mes y su contrato no estaba firmado por el jefe de departamento jurídico
Juan Buzeta Novoa, y él también debía visarlo, sí tenía la firma de todos los
otros departamentos, no lo visaba porque él decía que ella no podía ganar ese
dinero, entonces estuvo esos 6 meses sin contrato, pero igual le pagaban.
Hasta ahí Recursos Humanos estaba al tanto de la situación, de que ella ya no
devolvía dinero a Juan Buzeta Novoa, se cortó la relación y Fernando Moya le
pedía algunas cosas, porque ella tenía contacto con tribunal y contacto con
algunos testigos. Reseña que en esos 6 meses ella hizo una buena gestión en
cobranza, y llegó a un acuerdo en orden a ganar un porcentaje de lo que ella
recuperara durante el semestre, entonces se demandó a sociedades de
inversiones, porque se había contratado a Felipe Ortega Reyes y Arévalo para
dicha gestión, pero finalmente las patrocinaron Fernando Moya y Juan Buzeta
Novoa y no los abogados a quienes se les pago para eso, incluidos los exhortos,
los que tramitó ella personalmente y no abogados contratados para eso. Relató
que pasó período sin contrato, y su jefe Ramón Cisternas le decía que estaba
intentado convencer a Juan Buzeta Novoa para que le firmara el contrato, pero
éste no quería porque era mucho dinero, incluso un día fue a la oficina, abrió el
chat de la municipalidad, y un compañero de oficina le preguntó por los
honorarios que se pagaban por trabajos no realizaban, le dijo si sabía algo
respecto a Juan Buzeta Novoa y empieza a entablar una conversación para
83
sacarle información, y ese mismo día a las 17:00 horas la llama Ramón Cisternas
a su oficina, quien estaba reunido con alcalde, y en eso salió el alcalde, y entró
ella a la oficina de su jefe, y él le dijo que debía dejar de prestar servicios por
orden de la administración. Estuvo 6 meses en el departamento de finanzas.
Precisa que Ramón Cisternas le dijo que el administrador le ordenó aquello, y
pasaron unos días en que no la contactaron, y luego se juntó en la
municipalidad con Teresa Lamouliett, y ésta le explico que eran situaciones
frecuentes, que los sueldos eran bajos y trato de justificar el actuar de Juan
Buzeta Novoa, y le dijo que la compensarían y le pagarían 3 meses de sueldo
para que buscara nuevo trabajo. En esa ocasión estaba Juan Buzeta Novoa en
municipalidad, y quiso hablar con ella, pero ella se negó, porque era muy tarde,
21:00 horas, y, pasaron 21 días, y ella debía emitir la boleta para que le pagaran
el mes, y automáticamente se la rechazan, por lo que llamó por teléfono a
Teresa, y le dijo que era obvio que sería así, porque Juan Buzeta Novoa estaba
indignado, y ella dijo que denunciaría la situación. Fue así como ella denunció
los hechos de que le habían pedido devolver parte de su sueldo, la situación de
los abogados externos que nunca trabajaron en el departamento jurídico, y
todas las situaciones irregulares que había visto, por ejemplo que la glosa de
los informes mensuales de estos abogados eran exactamente iguales a la que
ella emitía, es decir, ellos hacían el trabajo que ella hacía, hizo la denuncia en
la Fiscalía Nacional. Se procede a exhibir a la testigo prueba documental del
n°51 a 53, señalando la testigo que el primero de ellos, n° 51 corresponde a un
decreto alcaldicio n° 4540/2010 de 1 enero 2011 a 30 de junio de 2011, por la
suma de $222.222. Aparecen firmas del alcalde, Nicolás Cox, y secretario
municipal, Antonio Molina. Se adjunta a dicho decreto, su contrato que dice las
labores que debía realizar, el cual contiene la firma de Nicolás Cox y suya; n° 52
decreto alcaldicio n° 2489/2011, de fecha 1 de julio de 2011 a 31 diciembre de
2011, la glosa ahí señalada dice “asesoría a los contribuyentes de la comuna,
respecto a los procedimientos y alternativas de pago de deudas morosas”,
documento que está firmado por Eliecer Fuenzalida, en calidad de alcalde
subrogante, y del secretario municipal; n° 53 decreto alcaldicio n° 5009/2011,
84
contrato de fecha 1 de enero de 2012 a 30 de junio de 2012, por la suma de
$525.000, en el cual la glosa dice “ Preparación mensual de contribuyentes
morosos por derechos de inversión, preparación de correspondencia a
deudores morosos por cobro de derechos de inversión y atención sobre
procedimientos y alternativas de pago de deudas morosas por concepto de
derechos de inversión”, precisando la testigo que éste fue el último contrato
que nunca fue firmado por el departamento jurídico, leyendo que en la
cláusula cuarta de su contrato dice que “ la prestadora deberá efectuar los
servicios de acuerdo a las instrucciones impartidas por el Director de
Administración y Finanzas o en su defecto por el Administrador municipal ,
quienes actuarán como Unidad Técnica del presente contrato, quienes
acuerda, desde ya, entregar todas las facilidades, materiales y elementos
necesarios para cumplir fielmente las labores encomendadas”, contrato que
cuenta con la firma de Nicolás Cox. Concluido el ejercicio, expresó que ella
devolvía $200.000 y le quedaba para ella $320.000, y los cheques los traían
inspectores municipales a La Ligua y ella los depositaba. La municipalidad tenía
cuenta en el Banco Chile.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.
La Defensa contrainterrogó a la testigo la que señaló que ha declarado dos
veces en la Fiscalía, y la primera vez fue en la Fiscalía Centro Norte. Explicó que
ella vivió en Santiago, pero en junio 2012 vivía en La Ligua, y fue a declarar a
Santiago porque era la instancia donde debía hacerlo, no quiso en La Ligua, y
no la ayudó Felipe Holmes, un abogado que tramitó una causa contra el
alcalde, añadiendo que él no la llevó a Santiago a declarar, pero sí conversó
con él, porque se conocían de antes, pero no le dijo a donde debía ir
específicamente. Relató que en primera declaración en el Ministerio Público
ella dijo que nunca le pasó plata a Juan Buzeta Novoa, precisando que ella
nunca hizo devolución de dinero. Para evidenciar una contradicción, se le
exhibe una declaración de fecha 5 junio 2012, está firmada por ella y fue
prestada en la Fiscalía Metropolitana, y lee: “ A fines de noviembre de 2011
85
Buzeta la citó a un café de La Ligua y le propuso textualmente que el
administrador municipal le quería ayudar en el pago de su universidad y la
única manera de obtener dinero de la municipalidad era subirme el sueldo a
mi, de tal forma que yo le entregara la diferencia a él, yo me negué por
considerarlo un asunto poco ético…. El jefe de Finanzas Ramón Cisternas me
dijo entonces que Buzeta no quería que yo ganara el sueldo por el que me
habían contratado en Finanzas que era de $525.000. Buzeta continuó
persiguiéndome tratando de que yo le entregara parte de mi sueldo a lo que
siempre me negué… Eso más el hecho de que no me presté para que Buzeta
pudiera obtener dinero de la municipalidad debe haber causado mi despido”.
Hay una versión distinta ahora, pero debe primar la versión de hoy, porque los
tres párrafos leídos son de diferentes períodos y contratos, y, en las 6 páginas
de declaración nunca dijo haber transferido dinero a Buzeta, porque estaba en
una situación sin trabajo, complicada, y su principal preocupación era ser
imputada por estos mismos hechos. Agregó que su amigo Felipe Holmes,
abogado, no le advirtió de las consecuencias jurídicas de su declaración, no lo
conversaron, por eso declaró por segunda vez en el Ministerio Público de San
Felipe. Expresó que efectivamente ella depositaba en Banco Scotiabank como
dijo en una declaración, pero sólo una vez, pese a que Buzeta en estrados dijo
no tener cuenta allí, y es debido a que él tiene un fondo mutuo ahí. Relató que
en segunda declaración de fecha 19 de julio de 2012, prestada en la Fiscalía de
San Felipe, llegó allá porque fue notificada por la PDI, y ahí dijo que sí le
depositaba $200.000 a Buzeta, porque tenía la certeza de que no sería parte de
la investigación, lo consultó con abogados amigos, como Cristian Macaya, no
con Felipe Holmes, porque no estaba en Chile en esa época, sin perjuicio de
ignorar que era querellante en esta causa. Ella quería dar a conocer un hecho
ilícito, en el cual participó. El fiscal nunca la formalizó ni citó como imputada.
En la segunda declaración dijo que entre agosto y septiembre, por desfase de
su contrato, realizó depósitos a Buzeta. Para evidenciar una contradicción, se le
exhibe declaración prestada en San Felipe de fecha 19 de julio de 2012, está
firmada por ella y lee: ” Dado el modo que me lo propone y como no le causaba
86
ningún perjuicio acepte, y desde el mes de julio que comencé con mi sueldo
incrementado comencé a depositar a Juan Buzeta Novoa en su cuenta de
ahorro guardo a la fecha comprobantes de depósito que podría aportar más
adelante, fue en el mes de noviembre y debido a que me aumentaron carga de
trabajo y seguía ganando lo mismo decidí no depositar suma acordada”.
Precisa que julio se paga en agosto, y así sucesivamente, por eso la diferencia
entre los meses. Indicó que ella tenía experiencia en oficinas de abogados,
había trabajado con 4 o 5 abogados al llegar a oficina de Buzeta, y cuando
llegó a la municipalidad, su contrato decía asesoría a contribuyentes, decía así
porque ese contrato fue después de la noticia que decía que abogado externos
contratados para ese servicio no lo hicieron. Esta asesoría se llevaba a cabo y
ella iba a Santiago y la hacía, eran asesorías respecto a las cobranzas de las
sociedades de inversiones, contribuyentes de Zapallar pero con domicilio en
Santiago. Detalló que hubo un período en que no tenía contrato visado por
jurídico, pero igual le pagaban sueldo, ese contrato existía, decreto también,
ella hacia informe mensual, emite boleta, y unidad de control emite pagos.
Expresó que no habló nunca con Ramón Cisternas ni Eliecer Fuenzalida el tema
de Buzeta, sino con Teresa de Recursos Humanos, tampoco habló con Ana de la
Unidad de Control. Finalmente refirió que ella realizaba otras funciones
generales, Buzeta le ordenaba pagar cuentas personales, básicas, de su hogar,
de Jacqueline Díaz también pago cuentas en Banco Estado, donde tenía un
beneficio social, un subsidio habitacional por el que pagaba $20.000, y lo hizo
en dos o tres ocasiones.
3.- JACQUELINE DE JESÚS TAPIA OLIVARES, profesora de matemáticas,
quien previo juramento expresó que en el año 2008 o 2009 ella trabajaba en la
nocturna de Zapallar haciendo clases de nivelación a adultos mayores, lugar
donde trabajó un par de meses y renunció, y la contactó Jacqueline Díaz
porque Juan Buzeta Novoa necesitaba un favor de su parte, entonces ella fue a
casa de Juan Buzeta Novoa, que vivía cerca de ella, y le preguntó que
necesitaba y él le dijo que necesitaba unas boletas porque iba a hacer unos
cursos en la municipalidad, y necesitaba un profesor que emitiera estas boletas
87
para pagarle a profesores que harían estos cursos, le dijo que le haría un
contrato, que diría que ella preparaba el material, pero que no haría clases,
sólo iba a facilitar las boletas. Le dijo que era todo legal, que estaba aprobado
por el concejo, y, como ellos eran cercanos a su familia, ella accedió a eso y le
emitió las primeras dos boletas, y las siguientes las hizo Jacqueline Díaz porque
ella tenía su clave del Servicio de Impuestos Internos, porque ella le hizo su
iniciación de actividades, y como ella está trabajando desde las 8:00 am a las
5:00 pm haciendo clases jamás se podían comunicar con ella. Pasaron los años,
y Juan Buzeta Novoa y Jacqueline Díaz le dijeron que les había ido bien en los
cursos, que la comunidad acogió bien los cursos, y que iban a seguir emitiendo
boletas, y de vez en cuando le llevaban algunos papeles para que los firmara, e
iban todos los meses a buscar el cheque, lo depositaban en su cuenta corriente,
por el valor de las clases del curso, que eran como $300.000 aproximadamente,
y como cajero no da esa suma, Jacqueline Díaz le propuso idea que le hiciera
cheque con valor o monto depositado, y ella todo los meses lo hacía y
entregaba a Jacqueline Díaz. Los primeros cheques los hizo a nombre de Juan
Buzeta Novoa, y después Jacqueline Díaz le pidió que se los diera sin nombre,
y ellos siguieron haciendo cursos, le depositaban a ella el dinero de esas clases,
eso ocurrió como por más de 1 año, entre año y medio a 2 años, no recuerda
con precisión, y después de eso terminó el curso y las boletas, y la llamó Juan
Buzeta Novoa a su casa, le dijo que querían conversar, y le contó que había una
investigación hacia él y otros funcionarios, que había un “complot político” y
que estaban “como poniendo en duda” estas clases y todo lo hecho, le dijo que
la llamarían a declarar y que ella debía contar que ella había preparado los
materiales y que ellos habían hecho el curso y que él le había pagado a
profesores y que todo estaba en regla. Y, ella dijo que estaba bien, y luego la
llamaron, y fue a hablar con el fiscal, pero previo a eso Fernando Moya le envió
un mail, y éste contenía como una pauta de lo que debía decirle al fiscal, y le
decía que tenía que estar tranquila y que un abogado la acompañaría y Juan
Buzeta Novoa la llevaría a San Felipe. El día de la declaración, Juan Buzeta
Novoa la llevo a la Fiscalía de San Felipe a declarar, y ella relató los hechos, que
88
ella había preparado los materiales, como se lo dijeron. Pasó mucho tiempo, y
empezaron a llegar mensajes al wasap de su pareja, q la involucraban a ella en
este ilícito, decía frontalmente que ella se había robado $11.000.000 pesos de
la municipalidad, que ella tenía una relación con Juan Buzeta Novoa que no la
dejaba claro, tuvo problemas con su pareja por eso, y le explicó, y éste le dijo
que debía ir a hablar con el fiscal y contar la verdad, que no preparó material,
que Jacqueline Díaz usó su clave. Antes de eso, Juan Buzeta Novoa la cito en
un café en Maitencillo, junto a Fernando Moya, y le entrego un archivador, ahí
supuestamente estaba el material de las clases, el listado de personas q
asistieron, fotos de cursos y muchas copias de boletas a su nombre, contratos
de trabajo y se dio cuenta que muchas de las firmas no eran de ellas, entonces
Juan Buzeta Novoa le dijo que la llamarían de nuevo, esto fue antes donde
formalización, ahí estaban respaldos de que clases sí se hicieron, y que se
presentara, ella no estaba tranquila, reviso archivo, y comparó su jornada
laboral y sueldo actual con el del contrato, era ilógico que por una clase al mes
le pagaran 300 mil, mientras ella está todo el día en una sala de clases y gana
un tercio de eso, y entro en dudas, empezó a ver papeles, supuestamente el
material que habían hecho en el curso, la dejaba mal parada a ella, y decidió
hablar con el fiscal y contar la verdad.
Al ser interrogada por el Ministerio Público, expresó que Jacqueline Díaz
al principio buscó a su mamá por un trabajo, y después ella contó que tenía una
relación sentimental con Juan Buzeta Novoa, y de ahí éste iba para festividades
a su casa, ellos eran pololos, vivían juntos en Zapallar, y después se
construyeron una casa en Zapallar y seguían juntos, vivieron juntos como 3 o 4
años, desde 2008 hasta 2013 aproximadamente. Señaló que Jacqueline Tapia
tenía una relación como de una hermana con su madre, íntima con su madre,
incluso es madrina de su hijo. Refirió que ella se juntó con Juan Buzeta Novoa
en casa de él, y después le llevaron papeles que decían relación con que se
habían realizado los cursos, que estaba hecho el depósito, como comprobantes
que ella debía firmar, a veces le llevaban 2 meses juntos, o contratos. Reseñó
que ella tiene una cuenta corriente en el banco Chile, ahí le depositaban los
89
dineros, sumas que variaban, $313.000 aproximadamente, e iba aumentando,
cuando llegaba el cheque, iba Jacqueline Díaz a buscarlos, mes a mes, salvo
una vez, en que a ella se le acabaron los cheques y se había ido a vivir a
Cachagua, y les dijo que no tenía cheques, y ella tuvo que ir dos días seguidos
al cajero a sacar la plata. Indicó que ella fue a San Felipe con el abogado de
Juan Buzeta Novoa, no recuerda su nombre, le dijeron lo que debía decir, y en
segunda declaración dijo la verdad. Juan Buzeta Novoa le pasó un archivador
con la finalidad de que estuviera tranquila. Se le exhibe a testigo prueba
documental n° 84, que corresponde al archivador recibido de parte de Juan
Buzeta Novoa, son mínimos 2 años de cursos, y acá hay un material, un
powerpoint que se hace en dos horas de clases, y otro powerpoint que ella
podría hacerlo en 1 hora y media de clases, y eran para capacitaciones de
microempresarios de la comuna, y materiales hablan algo de leyes, de
organización, podría tener algo que ver, pero es muy pobre el material, si le
pagan $300.000 por el curso, ella se esmera más, refiriendo que ella de lo
contenido allí no preparó nada. Se le exhiben documentos n°22 a 26, el n°22
corresponde a un decreto alcaldicio n°4249/2008, de 30 de diciembre de
2008, en el cual se aprueba el contrato suscrito con la testigo, e indica que la
prestadora deberá ejecutar la prestación de “apoyo técnico al departamento
de asesoría jurídica en la elaboración de talleres para el período 2009”, trabajo
por el cual se canceló la suma de $333.333, firmado por Eliecer Fuenzalida, en
calidad de alcalde subrogante, se adjunta a dicho documento su contrato de
prestación de servicio, el cual lleva su firma y la de Eliecer Fuenzalida; n°23
decreto alcaldicio n°2374/2009, mismas funciones que el anterior, por una
suma de $333.333, contiene firma de Nicolás Cox, se adjunta su contrato de
prestación de servicio, aparece su firma en él, pero duda que sea realmente su
firma, pero sí se parece, duda porque ella no hace la “a” de esa forma; n° 24
decreto alcaldicio n° 4799/2009 del 1 enero de 2010 hasta 30 junio de 2010
con igual función de apoyo técnico ya descrito, ahí en el contrato sí aparece su
firma, y contrato está suscrito por Eliecer Fuenzalida, en calidad de alcalde
subrogante; n°25 decreto alcaldicio n° 2221/2010 del 1 julio 2010 al 31
90
diciembre 2010, por la suma de $384.333, por misma labor de apoyo técnico,
contrato firmado por ella pero no la hizo efectivamente ella; n° 26 decreto
alcaldicio n° 4573/2010 del 1 enero 2011 al 30 junio 2011 por la suma de
$415.000, contrato está firmado por ella, pero sin que ella la realizara
efectivamente. Indicó que no sabe quién es Eliecer Fuenzalida, porque los
papeles se los llevaban a su casa, ella no tuvo contacto con la municipalidad. Se
le exhiben pruebas documentales del n°28 al 34 del auto de apertura,
señalando respecto del n° 28 que se trata de un Decret3o de Pago de
26/02/2009 para Jacqueline Tapia por la suma de $666.666, por contrato a
honorarios para el apoyo técnico al departamento jurídico, aparece su firma.
Se adjuntan a tal decreto, entre otros, colilla de retiro de cheque de la
Municipalidad, el cual contiene su firma, y además hay un powerpoint que no
fue elaborado por ella; n°29 Decreto de Pago n° 1285 de 22/04/2009 por la
suma de $333.333 a Jacqueline Tapia, correspondientes al mismo concepto
anterior, se adjunta una boleta de honorarios, y su contrato, pero no hay firma
suya, sólo una fotocopia de su firma; n° 30 Decreto de Pago n°2370 de
30/06/2009 por la suma de $333.333, se adjunta una fotocopia de su contrato
el cual sí tiene firma suya, y también un documento en el cual señala haber
realizado la labor encomendada, documento que sí contiene su firma,
materiales que ella realmente no elaboró, sólo los firmó, y Jacqueline Díaz le
entregó ese documento, pero ella no los hizo, sólo lo firmó; n° 31 Decreto de
Pago 2704 de 27/07/2009 por la suma de $333.333, con el mismo contrato a
honorarios, aparece firmado el informe de prestación de servicios pero no es
realmente su firma, dice relación con la entrega de materiales para
capacitaciones; n° 32 Decreto de Pago 3955 de 06/10/2009 por la suma de
$333.333, con el mismo contrato a honorarios ya referido, se anexa un decreto
de pago y colilla de depósito del banco a su cuenta, aparece su número
1310189801, no sabe quién lo depositó; n° 33 Decreto de Pago 4759 de
30/11/2009 la suma de $333.333, y dice que cancela boleta de honorarios
correspondiente a servicio de asesoría judicial a instituciones de la comuna de
Zapallar del mes de noviembre, está la boleta, un informe de prestación de
91
servicio y la firma en tal documento no corresponde a su firma pese a que dice
su nombre, hay un recibo de depósito con su número de cuenta y depositado
por JB; n° 34 Decreto de Pago 5052 de 15/12/2009 por la suma de $333.333,
contiene la misma cancelación anterior por los servicios ahí detallados, hay una
boleta de honorarios y otro informe de prestación de servicios que no es
efectivamente su firma, y comprobante de depósito que refiere que fue
depositado por persona con iniciales “J B”. Se exhiben documentos n° 35 a
44 del auto de apertura, señalando respecto del documento n° 35 que
corresponde a decreto de pago n° 684, de la Municipalidad de Zapallar, de
fecha 25/02/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por prestación
de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, por suma de $696.666 por
servicio de apoyo técnico a servicio de asesoría jurídica en elaboración de
talleres de enero y febrero de 2010. Aparece informe de prestación de servicio
con una firma que no es suya, sí la fotocopia del contrato, aparece boleta y otro
informe firmado que no corresponde a su firma, y el contrato fotocopiado; n°
36 Decreto de Pago N°1.602, de la municipalidad de Zapallar, de fecha
28/04/2010, relativo a pago de servicios de Jacqueline Tapia Olivares, por la
suma de $696.666, por el mismo contrato, informe prestación de servicio
donde tampoco corresponde a su firma, y fotocopia del contrato que sí es su
firma, más colilla de depósito de cheque realizado por Juan Buzeta; n°37
Decreto de Pago N°1.986, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha
25/05/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por prestación de
servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, por la suma de $348.333, por el
mismo contrato, se anexa boleta de honorarios, un informe de prestación de
servicios que no contiene su firma, y firma de fotocopia del contrato sí es suya;
n°38 Decreto de Pago N°2.456, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha
23/06/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por prestación de
servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, la suma de $348.333 con el
mismo contrato a honorarios anterior, la boleta e informe de prestación de
servicios que no lleva su firma, y fotocopia contrato de trabajo con su firma;
n°39 Decreto de Pago N°2.830, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha
92
26/07/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por prestación de
servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, con el mismo contrato anterior,
contiene un informe de prestación de servicios con una firma que no
corresponde a su firma, más boleta de honorarios, y fotocopia del contrato que
sí contiene su firma, además hay una boleta de depósito con las iniciales JBN;
n°40 Decreto de Pago N°3.273, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha
30/08/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por la suma de
$348.333 pesos, por prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia
Olivares, con el mismo contrato, contiene boleta de honorarios, informe de
prestación de servicios que no corresponde a su firma, más fotocopia de
contrato que sí lleva su firma, más un comprobante de depósito; n°41 Decreto
de pago N°3.675, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha 27/09/2010,
relativo a pago por contrato de honorarios por la suma de $348.333 pesos, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, con el mismo
contrato, se exhibe la boleta, un informe de prestación de servicios con una
firma que no corresponde a la suya, y el comprobante de depósito que señala
que fue depositado por persona con iniciales “J B”; n°42 Decreto de Pago
N°4.368, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha 26/10/2010, relativo a
pago por contrato de honorarios, por la suma de $348.333 pesos, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, contiene el
mismo contrato, más informe de prestación de servicios con una firma que no
corresponde a la suya, boleta de honorarios, y comprobante de depósito que
da cuenta que fue depositado por persona con iniciales “J B”; n°43 Decreto de
pago N°4822, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha 29/11/2010, relativo a
pago por contrato de honorarios, por la suma de $348.333 pesos, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, con el mismo
contrato, se exhibe la boleta, un informe de prestación de servicios con una
firma que no corresponde a la suya, y el comprobante de depósito; n°44
Decreto de Pago N°5.436, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha
29/12/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por la suma de
$348.333 pesos, por prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia
93
Olivares, con el mismo contrato, se exhibe la boleta, un informe de prestación
de servicios con una firma que no corresponde a la suya, y el comprobante de
depósito que fue realizado por persona con iniciales “J B”; n°27 Decreto de
Pago N°3.179, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha 28/08/2009, relativo
a pago por servicios de contrato de honorarios, por la suma de $333.333 pesos,
relativo a los servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, con el mismo
contrato, se exhibe la boleta, un informe de prestación de servicios con una
firma que sí corresponde a la suya, hay un decreto de pago que pese a tener su
nombre y firma, no corresponde realmente a la suya. Se le exhiben prueba
documental del n°45 a 50 del auto de apertura, y señala respecto del n°45
que es un Decreto de Pago N°326, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha
27/01/2011, relativo a pago por contrato de honorarios, por la suma de
$415.000 por prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares,
con el mismo contrato, se exhibe la boleta, un informe de prestación de
servicios con una firma que no corresponde a la suya, y el comprobante de
depósito; n°46 Decreto de Pago N°643, de la Municipalidad de Zapallar, de
fecha 21/02/2011; relativo a pago por contrato de honorarios, por la suma de
$415.0000, por prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares,
con el mismo contrato, se exhibe la boleta, un informe de prestación de
servicios con una firma que no corresponde a la suya, y el comprobante de
depósito, que aparece realizado por persona con iniciales “J B”; n°47 Decreto
de Pago N°1.182, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha 28/03/2011,
relativo a pago por contrato de honorarios, por prestación de servicios de
Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, por la suma de $415.000, con el mismo
contrato, se exhibe la boleta, un informe de prestación de servicios con una
firma que no corresponde a la suya; n°48 Decreto de Pago N°1.700, de la
Municipalidad de Zapallar, de fecha 28/04/2011, relativo a pago por contrato
de honorarios, por prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia
Olivares, por el mismo monto anterior, con el mismo contrato, se exhibe la
boleta, un informe de prestación de servicios con una firma que no
corresponde a la suya, y el comprobante de depósito realizado por persona con
94
iniciales “J B”; n°49 Decreto de Pago N°2.223, de la Municipalidad de Zapallar,
de fecha 27/05/2011, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, por el mismo
monto anterior, con el mismo contrato, se exhibe la boleta, un informe de
prestación de servicios con una firma que no corresponde a la suya, y el
comprobante de depósito realizado por Macarena Herrera; n°50 Decreto de
Pago N°2.714, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha 28/06/2011, relativo
a pago por contrato de honorarios, por prestación de servicios de Jacqueline
De Jesús Tapia Olivares, por el mismo monto anterior, con el mismo contrato,
se exhibe la boleta, un informe de prestación de servicios con una firma que no
corresponde a la suya, y el comprobante de retiro de cheque realizado por
Macarena Herrera. Añadió que los pagos efectuados fueron por servicios que
ella nunca prestó, no sabe si fueron realmente ejecutados. Finalmente
reconoce a Juan Buzeta Novoa como presente en la sala de audiencias, y
describe su ubicación.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.
La Defensa contrainterrogó a la testigo, y ella expresó que sí acompañó el mail
de Fernando Moya a la investigación, a su abogado defensor de nombre
Mauricio, no al fiscal. Y, en cuanto a los wasaps que le llegaron a su pareja sí se
lo dijo al fiscal, pero eran del celular de su pareja. Respecto al archivador
entregado, no recuerda si ella lo pidió, sólo que Fernando le dijo que le
entregaría ese material para que estuviera más tranquila, para evidenciar
refrescar memoria le exhibe su segunda declaración de fecha 5 de mayo 2015,
está firmada por ella y prestada ante fiscalía de San Felipe, luego de leer en
silencio, refiere que ella le pidió que le pasara algo, porque justo en ese
momento llegó carabineros a notificarla de la formalización, ella tenía que
decir que había preparado materiales, entonces mando wasap a Fernando o a
Juan Buzeta Novoa para que le entregaran algo sobre lo cual declarar, en este
momento ella quería comprobar que lo que le decía Juan Buzeta Novoa era
verdad o mentira, si se hicieron o no capacitaciones, ella estaba en una
95
situación complicada porque le llegaban a su pareja wasap de un robo de
dinero sobre una relación con Juan que no dejaba claro, involucraba a su
familia, además una formalización eran palabras mayores, ya no era un curso o
algo simple sino de algo más de peso, por eso le pidió informe a Juan Buzeta
Novoa para sentirse tranquila, con ella misma, de saber que decía la verdad, no
sabía si Juan Buzeta Novoa hizo cursos o capacitaciones, era sólo la palabra de
Juan Buzeta Novoa contra el fiscal, quería comprobar, y ahí se da cuenta que
quizás se realizaron cursos pero con ese material para pagar $300.00 o
$400.000 con 2 powerpoint lo encuentra absurdo. Añadió que cuando llegaron
los wasap anónimos, al parecer era de una funcionaria municipal, no se hizo
investigación para saber quién los envió.
4.- CATALINA COSTA NAVARRO, abogada, quien previo juramento señaló
que ella trabajó como abogada del departamento jurídico de la municipalidad
de Zapallar desde marzo del 2010 a febrero del 2011 y su jefe directo era Juan
Buzeta Novoa, formaron un equipo jurídico, y trabajó allí casi 1 año completo,
donde debía revisar bases de licitación, realizar informes en derecho, contratos
entre la municipalidad y contratistas, entre otras funciones. Trabajaban en el
departamento jurídico, que tenía 2 lugares físicos donde funcionaba, en el
edificio consistorial que quedaba en la costa donde trabajaban Juan Buzeta
Novoa, Fernando Moya, Leopoldo Rodríguez y ella, más una secretaria llamada
Adriana Godoy, precisando que Leopoldo también trabajaba en la oficina de
Catapilco, y ella siempre trabajó en la costa, y también trabajaba Eduardo Jara,
en Catapilco, pero con él solo coincidieron un par de meses. Refirió que Juan
Buzeta Novoa era el jefe, por lo que hacía de un poco de todo, por ejemplo, le
revisaba los informes, siempre estaba disponible para consultas, pero
desconoce qué más hacía, ya que la principal carga de la oficina eran las
licitaciones y contratos. Indicó que a su juicio no eran necesarios abogados
externos, porque eran varios en el departamento jurídico, y además considera
que era bueno el nivel que tenían, Eduardo era muy calificado, Leopoldo se
dedicaba a sumarios administrativos, también muy dedicado, Fernando Moya
era un excelente profesional, entonces para la cantidad de trabajo y habitantes
96
de la comuna no se justificaba la contratación de más personal. Ella trabajó de
marzo 2010 a febrero 2011, en realidad fue menos de 1 año. Señaló que la
municipalidad contrató abogados externos, durante el año que ella trabajó en
la Municipalidad, y en ese período ella se dio cuenta de muchas cosas, y las
denunció, y cuando salió de ese trabajo, formó con un grupo de amigos un
diario llamado “la Zeta de Zapallar”, y, junto con lo que ella vio trabajando en
la municipalidad y lo que pudo investigar trabajando en el diario, se dio cuenta
que habían varios abogados que ella no conocía y que prestaban servicios
constantes al municipio, es decir, decían que prestaban servicios en los
papeles, pero no lo hacían efectivamente, por ejemplo, con Eduardo Jara y
Leopoldo Rodríguez realizaron durante varios meses un catastro de
propiedades municipales, y un día llegó a la oficina un cheque por $500.000 o
$600.000 pesos a nombre de una persona que no conocían, y que se llamaba
Felipe Ortega, y ella preguntó a su secretaria el por qué le pagaban a él por un
trabajo que hicieron ellos, y no le dio una respuesta, no sabía, y así pasaba con
muchos trabajos, añadiendo que ella y los otros abogados del departamento,
todos los meses junto a su boleta de honorarios que entregaban a la
municipalidad, debían entregar un detalle de los trabajos realizados durante el
mes, y ella era bien detallista en ese punto, ponía las licitación, quién era el
contratista, etc, y lo dejaba en el escritorio de la secretaria. Posteriormente,
cuando estaba trabajando para el diario, se dio cuenta que entre esos papeles,
habían dos o tres abogados externos, que ella no conocía, y más aún que
ponían en sus informes trabajos que hacía ella, éstos abogados eran Felipe
Ortega Reyes, Cristian Alarcón, y también Cristian Cortes, de hecho uno de los
trabajos de más carga que se hizo en la municipalidad, y que no lo hizo ella,
sino Fernando Moya y Eduardo Jara, fue la escritura pública de transferencia
de 138 viviendas sociales de Catapilco, y ahí ella presenció algo particular,
porque su oficina estaba al lado de la unidad de control, y la jefa de esa unidad
era Ana Varas, y en un momento ésta se le acercó y le preguntó cuánto cobraría
ella por hacer una escritura pública por una transferencia de 138 casas, y ella le
dijo que no cobraría nada porque es parte del trabajo que pueden hacer en la
97
Unidad Jurídico, y ésta le insiste y le dice que si fuera abogada particular
cuánto cobraría, y ella le dijo que a qué iba su pregunta, y respondió que un
estudio caro podía cobrar $3.000.000 por ejemplo, y ésta le dijo que era
porque le llegó un estado de pago por $6.000.000 de pesos aproximadamente,
en que la municipalidad le pagaba a Cristian Cortés por hacer ese trabajo, y ella
le dijo que ese era un pago injustificado porque eso lo podría haber hecho ella
en su trabajo en el departamento jurídico. Luego, cuando ella salió de la
Municipalidad, y trabajó en el diario, lo habló con Eduardo Jara y éste le dijo
que ese trabajo lo había hecho él con Moya, pero no lo habían terminado, sino
otra persona. Lo mismo con otros trabajos como el catastro de bienes que hizo
ella. Precisó que ella no conoció nunca a Felipe Ortega Reyes ni a Cristián
Cortés. Añadió que ella nunca vio a un abogado externo ingresar a su oficina, y
ella nunca necesitó consultar a un abogado externo tampoco, no sabe si el
alcalde lo requirió, sí sabe que Juan Buzeta Novoa asesoró al alcalde en temas
personales. Explicó que cuando el alcalde tenía dudas jurídicas recurría al
departamento jurídico, incluso llegaban consultas de concejales, y ella hacía
informes y los revisaba Juan Buzeta Novoa y él los firmaba. Manifestó que un
informe de derecho suyo, versaba por ejemplo, el determinar si era legal que
un condominio pidieran la cédula de identidad en la portería, y en general, ella
redactaba un informe con un formato dado, con un encabezado y lógica,
buscaba jurisprudencia administrativa de la Contraloría General de la
República, y hacia un informe de 2 o 3 páginas con su opinión jurídica, se lo
enviaba a Juan Buzeta Novoa, éste lo corregía, lo firmaba y lo mandaba al
Concejo. En cuanto a informes en derecho de abogados externo, indicó que
cuando ella trabajaba en la municipalidad no vio nunca uno, pero ella no era la
encargada de recibir éstos documentos, pero luego, cuando trabajó en el
diario investigando, ahí se dio cuenta que había un informe que hizo Juan
Buzeta Novoa o de un abogado que supuestamente hizo las escrituras públicas
de las viviendas, dando cuenta de que se había hecho ese trabajo. Explicó que
el Administrador Municipal en esa fecha era Eliecer Fuenzalida, y ella supo que
había trabajado junto con Juan Buzeta Novoa en otro municipio, que eran
98
cercanos, y operadores políticos de Renovación Nacional, que eran cercanos,
no sabe si familiares. En cuanto a Ana Varas, ésta sí le señaló otros pagos, varias
irregularidades que le comentó, otra que recuerda fue que le llegó un estado
de pago firmado por Eliecer Fuenzalida en que se le pagaba a una persona por
hacer un informe y Ana Varas notó que era un informe copiado de internet, y
ella pudo corroborar que había sido copiado, y se lo dijo a Eliecer Fuenzalida
en orden a que no iba a pagar eso hasta que no le justificara eso, porque el
informe no servía para nada, y ahí Eliecer Fuenzalida le dijo que aprobara el
estado porque era una forma de subirle el sueldo a Juan Buzeta Novoa, y así,
por éstas situaciones ella renunció, ella veía que siempre eran los mismos
contratistas los que se adjudicaban licitaciones, nunca se cobraban boletas de
garantía por incumplimientos, etc. Indicó que también conoció en la
municipalidad a Macarena Herrera, no sabe su profesión, pero sí sabía que
Juan Buzeta Novoa mientras trabajaba en la municipalidad tenía una oficina
particular en La Ligua y que Macarena Herrera era su secretaria allá, entonces
la llamaba a veces, y se topaba con ella, y trabajando en el diario se dio cuenta
que la municipalidad le pagaba un sueldo mensual a Macarena Herrera, siendo
que ella siempre trabajó en La Ligua y nunca la vio en la municipalidad, y tenía
un contrato a honorarios con la municipalidad. Refirió que para iniciar el
catastro de propiedades le entregaron un archivador con antecedentes de
propiedades, y durante varios meses estuvo con sus colegas revisando en el
Conservador de bienes Raíces las inscripciones de dominio, hizo un informe
dando cuenta de lo investigado, con listado de propiedades de la
municipalidad a esa fecha, pero éste no era un trabajo mensual, solo se
actualizó, porque no se compran propiedades todos los meses, de hecho
mientras ella trabajó sólo se hizo 1 vez este catastro. Expresó que la
municipalidad tenía bienes inmuebles a nombre de ella, por lo que se le exhibe
a la testigo prueba material relativa al n°83 del auto de apertura que
corresponde a un archivador con información relativa al catastro realizado,
pero ella no armó la carpeta, ella sí revisó todos los títulos de dominio, e hizo
una planilla con todas las propiedades de la municipalidad, con datos de la
99
inscripción, pero sí recuerda que junto con su informe debía entregar un
archivador ordenado, cree que lo hizo Fernando Moya o Eduardo Jara. Indicó
que el diario La Zeta de Zapallar se creó en 2011, pudo ser en Semana Santa el
primer número, y obtuvieron información respecto a los servicios pagados y no
realizados con peticiones por ley de transparencia, más información que tenía
ella en su computador por haber trabajado en municipalidad, y les costó mucho
obtenerla. Explicó que Juan Buzeta Novoa no cumplía horarios en la
municipalidad, era libre, no fijo como ellos, no estaba siempre a las 8:30 am, y
otras veces se iba más tarde, era relativo, pero ella lo veía constantemente allí.
También él tenía una oficina en La Ligua pero entiende que era para causas
particulares. Finalmente procede a identificar a Juan Buzeta Novoa como
presente en la sala mediante la descripción de su ubicación.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular interrogó a la testigo, y ella precisó que la
información para su diario la obtuvo por otra persona a cargo del diario, y no
recuerda quien estaba a cargo de la oficina de transparencia.
La Defensa contrainterrogó a la testigo, y ella expuso que estudió derecho en
la Universidad de Chile, entre los años 2001 a 2006, se tituló 2007, y después se
fue a hacer un magister a Australia. Indicó que ella declaró una vez en el
Ministerio Público, donde estaba sólo ella y el fiscal, y también fue al tribunal
electoral de Valparaíso, para dar cuenta de lo vivido en la municipalidad, la
llamaron por una causa en que se reclamó al alcalde por notable abandono de
deberes. En cuanto a Eduardo Jara, comentó que él no era abogado, que
Leopoldo Rodríguez era egresado de derecho, y que los únicos abogados
titulados eran Moya, Juan Buzeta Novoa y ella. Señaló que ella sigue
trabajando con Eduardo Jara, no son socios, pero sí tienen una oficina juntos
hasta hoy, pero que no conversaron de los hechos hoy cuando llegaron juntos,
no han hablado del tema. La defensa le señaló a la testigo que ayer había
prestado declaración Felipe Ortega Reyes, y dijo que él también hacía informes
en derecho para la municipalidad, ante lo cual la testigo responde que ella no
recibía informes de otras personas, ella hacía informes y los revisaba Juan
100
Buzeta Novoa. Además ella tuvo reuniones, pero no con Felipe Ortega Reyes, a
quien no conoce, pero sí tuvo reuniones con el alcalde por ejemplo. A
Macarena Herrera no la vio en la municipalidad, porque ella no trabajaba ahí,
sin embargo, ayer declaró ella, y dijo que empezó a trabajar físicamente en la
municipalidad en junio 2011. Expresó que ella no entrevistó nunca a Felipe
Ortega Reyes en labores de investigación en su diario, ellos trabajaban solo en
base a documentos que entregaba la municipalidad por ley de transparencia, y
tienen respaldo del pago efectuado. Respecto a su cónyuge, manifestó que él
trabajaba en la municipalidad, en el área de educación, y en marzo de 2011 no
fue renovado su contrato, y ella se fue en febrero de 2011, y sucedió que su
cónyuge tenía que tomarse vacaciones, es psicólogo, y fue a consultar si le
renovarían contrato en marzo, y su jefa le dijo que sí, y cuando ella se fue de
municipalidad, sabían que ella alegaba en contra del alcalde y por las
irregularidades, y además hicieron un trabajo con Eduardo Jara a la parroquia
de la zona, y ellos no sabían de los problemas del párroco con alcalde de
Zapallar, y cuando su marido volvió de vacaciones, le dijeron que no le
renovarían el contrato, en definitiva fue por culpa de ella. Cuando trabajaba en
la municipalidad ella usaba el correo institucional, pero se caía y tenían uno
particular, y de ahí también mandaba mails a Juan Buzeta Novoa.
5. LEOPOLDO ENRIQUE RODRÍGUEZ LEÓN, abogado, quien previo
juramento señaló que es funcionario actual de la municipalidad, que entre los
años 2009 y 2011 él se desempeñaba para la municipalidad de Zapallar,
prestaba servicios al departamento jurídico, lo hacía en calidad de prestador
de servicios, fundamentalmente cumplía con labor de procurador. Señaló que
él egresó de la carrera en el año 2004, ingresó a la municipalidad en el año
2007, y su jefe directo en el departamento jurídico era Juan Buzeta Novoa,
también trabajaban allí en esa fecha otros abogados como Fernando Moya,
Catalina Costa, Eduardo Jara, que era un egresado de derecho, y una secretaria,
y le parece que había otra secretaria. En cuanto a sus tareas éstas consistían en
ser un coordinador con los abogados en juicios en que la municipalidad tenía
interés, aparte de eso también cumplía otras labores, principalmente atender
101
consultas y dar orientaciones jurídicas a residentes de la comuna, un
consultorio jurídico gratuito, y otras tramitaciones administrativas, como
revisión de títulos de dominio de la municipalidad, etc. Explicó que sabe que la
municipalidad requirió de la contratación de abogados externos, recuerda que
era para atender juicios, la defensa en recursos de protección o reclamos de
ilegalidad, que son usuales en la municipalidad, abogados externos como
Rodrigo Flores y Felipe Ortega Reyes, a ellos solamente los recuerda
contratados para actos de defensa, para otros temas no habían abogados
externos. Añadió que él atendía las consultas de los vecinos, la mayoría de
índole sucesorio, actos o contratos, derecho de familia, laboral, subdivisiones
prediales, no eran materias complejas, eran temas acotados a la zona, en
Catapilco que es zona agrícola, no eran complejos, al menos no por las materia
sino por cantidad de personas involucradas, sabe que no se necesitaron
abogados externos para esas materia, bastaba él y Eduardo Jara para Catapilco.
Precisó que él trabajaba en el año 2009 a 2010 en la oficina consistorial de
Zapallar, pero viajaba a atender la oficina de Catapilco, y, durante 2010 en
adelante atendía permanentemente en Catapilco hasta año 2013. Indicó que él
no vio a Juan Buzeta Novoa reunido con abogados externos cuando estuvo en
el departamento jurídico, él no necesitó de asesoría de un abogado externo,
agregando que era Juan Buzeta Novoa el que estaba encargado del
departamento jurídico y el que asistía a los concejos municipales con el alcalde.
En cuanto a su remuneración, detalló que a él le pagaban mensualmente entre
$500.000 a $600.000 a honorarios, y que tenía un horario que cumplir, de
lunes a viernes. Respecto a Catalina Costa, señaló que trabajó con él durante
un período, hasta el año 2010, y, en cuanto a los bienes inmuebles de la
municipalidad sabe que el departamento jurídico estaba encargado de
mantener actualizado un catastro de los mismos, y se le encargaba a él la
búsqueda de títulos y certificados respectivos para archivarlos, él hizo esas
funciones, específicamente coordinaba con Catalina Costa ese trabajo, y en
años 2009 y 2010 hicieron la búsqueda de todos los títulos que aparecieren
inscritos a nombre de la municipalidad de Zapallar en el Conservador de Bienes
102
Raíces de La Ligua, hicieron un listado, se encargó de ir a chequearlos, buscar
cada título, y finalmente entregarlos a Catalina Costa. Tardaron
aproximadamente en todo ese proceso 2 meses, y no se justificaba realizar esa
tarea cada 6 meses. Se le exhibe al testigo prueba material n° 83 del auto de
apertura, en la cual reconoce el archivador que contiene el catastro de los
bienes municipales, el cual él elaboró junto con Eduardo Jara. Cuando la
municipalidad necesitaba consultar temas más complejos no sabe si
consultaban a estudios jurídicos, pero considera que durante el periodo que él
trabajó, el equipo del departamento jurídico era llevadero, la carga de trabajo
era equitativa, no era necesario contratar a abogados externos para
descongestionar el trabajo, habían tres abogados y dos egresados de derecho,
él y los otros también sacaban sus trabajos a tiempo. Agregó que el
administrador municipalidad en ese momento era Eliecer Fuenzalida, quien
llegó en el año 2007, e ignora la relación existente fuera del municipio entre él
y Juan Buzeta Novoa. Indicó que los horarios de trabajo de Juan Buzeta Novoa,
consistía en una jornada ordinaria de trabajo, terminaba más tarde a veces.
Finalmente manifestó no recordar haber leído informes en derecho de
abogados externos. Procede a identificar a Juan Buzeta como presente en la
sala de audiencias mediante la descripción de su ubicación.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular interrogó al testigo, y éste expuso que él debía
informar de los trabajos realizados para que le pagaran, por eso cada mes
emitía un informe de prestación de servicios detallado, debía relatar
específicamente las tareas que realizaba por cada gestión, no genéricamente,
con días, gestiones, tribunales visitados, resoluciones que conocía, etc. Ese
informe mensual variaba de acuerdo a las labores, sí tenían una estructura
general, porque debían acomodarse a la glosa de su contrato.
La Defensa contrainterrogó al testigo, quien detalló respecto al catastro de
bienes en comodato de la municipalidad que él no participó en su elaboración,
pero igual se le consultaban porque estaba relacionado con los bienes en
dominio del municipalidad. Indicó que conoce a Macarena Herrera, porque
103
ella trabajó para la municipalidad de Zapallar, trabajó en el departamento
jurídico, y después fue traslada a departamento de Finanzas, que la materia de
cobranza se haya trasladado a dicho departamento, no recuerda, ella veía
deudas por patentes de inversiones. Exhibe declaración prestada ante
Ministerio Público con fecha 15 abril 2014, reconoce su firma y lee para sí, y
precisa que veía cobranzas por patentes de sociedades comerciales, por lo cual
se separó del departamento jurídico y pasó al Departamento de Finanzas, y
desde ese momento Macarena Herrera depende de Finanzas. Señaló que él no
vio a Macarena Herrera dando asesorías a contribuyentes de la comuna
respecto a los procedimientos y alternativas de pago de deudas morosas.
Añadió que él no fue procurador de un estudio jurídico externo, y que desde
2010 trabajó en forma permanente en Catapilco, sólo iba a Zapallar para
reuniones, y sus informes eran firmados por Juan Buzeta Novoa. Señaló que él
se tituló en enero del año 2016, que no ha hecho ningún post título en materias
municipales, sólo algunas capacitaciones y que ganó experiencia en su trabajo.
Que llegó a la municipalidad de Zapallar, por una oferta que se le hizo para
pertenecer al departamento jurídico, lo invitó Juan Buzeta Novoa, y
previamente lo citó el alcalde Nicolás Cox.
6. EDUARDO ANDRÉS JARA OVIEDO, abogado, quien previo juramento
señaló que desde el año 2009 al 2011 trabajó en el departamento jurídico de la
municipalidad de Zapallar, su jefe directo era Juan Buzeta Novoa. Él realizaba
funciones de atender consultas de los vecinos de la comuna de Catapilco que
asistían a dicha consulta, además se complementaba con algunos informes en
derecho, redacción de algunas escrituras y cosas puntuales que surgían. Tenía
horario de lunes a viernes de las 9:00 a 17:30, a veces se iba en las tardes al
edificio consistorial a cumplir otras labores. Las consultas que le hacían eran de
temas de familia o sucesorias, había algunas cosas más raras como
liquidaciones de comunidades o casos de violencia, pero eran los menos. Él
trabajó en la municipalidad de Zapallar durante 1 año aproximadamente,
desde noviembre o diciembre 2009 hasta finales 2010. Todas las semanas
habían reuniones en el departamento jurídico de Zapallar, mínimo, y cuando se
104
requería de su apoyo, asistía con mayor frecuencia, pero era relativo. Señaló
que estas reuniones eran presididas por Juan Buzeta Novoa con participación
de Fernando Moya, Catalina Costa, Leopoldo Rodríguez, la secretaria, y otra
funcionaria de nombre Yesenia, y en ellas trataban temas generales, y cada uno
daba cuenta de su labor específica, se conversaban otros temas como ayuda de
ideas, organizaban funcionamiento del equipo, no se conversó la necesidad de
requerir abogado externo, desde sus labores, él nunca necesitó apoyo para
realizar sus tareas. En cuanto a informes en derecho, él también elaboraba al
menos 1 a la semana, sabía que también se le encargaban a Fernando Moya y
Catalina Costa. Indica que no recuerda si hubo temas que necesitaran asesoría
de abogado externo, cosas más complejas las veía Juan Buzeta Novoa o
Fernando Moya. Durante el período que trabajó en la municipalidad, él apoyo
en algunos aspectos a Catalina Costa en el catastro de bienes inmuebles, ella
era la encargada de eso, por eso llegó a la municipalidad, y más de una vez
ayudó con los bienes inmuebles ubicados en Catapilco, pero fue una ayuda muy
marginal, porque ella estaba a cargo de eso. En reuniones periódicas que
realizaban nunca asistió un abogado externo. Expresó que él realizó escrituras
relacionadas con atención de público de Catapilco, cesiones de derecho,
compraventa, disolución sociedades conyugales, derechos reales de uso, entre
otras, y también empezó a estructurar la escritura de adjudicación de 138
viviendas sociales, ayudando a Fernando Moya que era el encargado de eso, no
sabe si se hizo finalmente una o 138 escrituras, porque él trabajó en una sola.
Reconoce a Juan Buzeta Novoa como presente en la sala.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.
La Defensa contrainterrogó al testigo, y éste señaló que Catalina Costa llegó a
trabajar dos meses después que él, como abogada, se había especializado en
derecho ambiental, y había trabajado en un estudio jurídico. Leopoldo
Rodríguez era egresado de derecho, no se había titulado, no podía tener
estudios de post grado, pero era él el que más sabía de materias municipales,
venía trabajando con 2 o 3 alcaldes anteriores, desconoce qué labor cumplía
105
antes. Agregó que él no tenía experiencia en derecho municipal cuando
ingresó. Supone que Juan Buzeta Novoa y Fernando Moya veían cosas más
complejas, y ellos hacían informes en derecho, y en materias determinadas,
como salud municipal, él, por su parte, emitía informes de derecho, pero para
él todo era complejo y estudiaba harto, y evacuaba informes en diversas
materias, no sabe si informes de derecho más complejos se le encargaban a
otros abogado, aunque presume que no se hacía porque en reuniones
semanales nunca se planteó que el equipo estuviera compuesto por más gente,
pero no puede tener certeza. No sabía de la existencia de un contrato de
Felipe Ortega, pero sí supo que una cosa extra que se le encargó fue la
modificación o actualización de los contratos de prestación de servicio de
toda la municipalidad, y le llamó la atención ver que habían contratos con
abogados externos, 3 o 4, lo que para él era una novedad que existieran esas
personas, porque en reuniones semanales nunca se habló de ellos, y consultó
por ellos, a Adriana Godoy, la secretaria, porque se trataba de servicios que
prestaba el equipo jurídico, y ella levantó los hombros, y él interpreto que le
respondió “mejor que no preguntara”, y ese fue el conocimiento que tuvo de
contratos con abogados externos, además se les pagaban sueldos más altos que
los suyos. Señaló que él realizó informes en derecho en materia educacional
también. Las materias complejas que él presumía que veía Juan Buzeta Novoa y
Fernando Moya deben haber sido por dudas de directores de áreas sobre
materias de mayor envergadura, ya que sus informes en derecho eran de
cuestiones más domésticas, quizás los otros eran más mezclados con cuestiones
políticas del municipio, y esas cosas complejas supone que eran evacuadas por
el departamento jurídico. La municipalidad puede contratar abogados
externos. Señaló que él actualmente trabaja con Catalina Costa desde hace 5
años, son amigos, y en su ámbito personal le es indiferente la causa de Zapallar,
él no ha participado en el diario La Zeta, Catalina Costa sí participa. La glosa de
su contrato estaba acotada a atención de público en Catapilco, pero ajeno a
eso debía emitir un informe mensual de lo que hacía.
106
7.- Claudia Andrea Tapia Basáez, ingeniero comercial, quien previo
juramento señaló que ella entre los años 2006 a 2013 trabajó en la
municipalidad de Zapallar, en el departamento de finanzas. Ingresó a la
municipalidad en abril 2006 al departamento de Tesorería, estuvo un año ahí y
se fue Finanzas hasta el año 2013, el cual estaba a cargo de varios jefes, la
mayor parte del tiempo su jefe era Ramón Cisternas, y el segundo a cargo era
ella. Fue despedida de la municipalidad para liberar presupuesto para
contratar a otras personas. Sabe que Ramón Cisternas ya no está en la
municipalidad por fraude al fisco, ella sabe que hubo muchos contratos de
servicios falsos, pago de honorarios fantasmas, también ciertas preferencias
por algunos contratistas o para adjudicar servicios en función a coimas de las
jefaturas departamentos, eso está vinculado a un conjunto de personas, como
Eliecer Fuenzalida, Juan Buzeta Novoa y no recuerda a más. Respecto de éste
último supo que estaba involucrado porque habían varios contratos que se
decían que eran falsos, pero ella no lo constató, pero igual ella no conocía a
ésas personas que prestaban esos servicios, siendo que algunos servicios se
debían prestar en el edificio mismo, que es pequeño, y lo que se decía era que
eran contratos con abogados falsos, así habían contratos en el área de finanzas
con labores que realizaba ella, como por ejemplo para el cierre contable, que
lo hacía ella, por eso sabía que eran falsos. En cuanto a los abogados
contratados sólo recuerda un nombre que es Juica Mujica. Respecto a
Decretos de Pago por servicios falsos, no sabe qué pasó con ellos, porque
muchos se perdieron, no sabe cuándo, y fueron requeridos por el Ministerio
Público, y cuando la PDI llegó a la municipalidad solicitaron todos los Decreto
de Pago de ciertos contratos cuestionados, todas las copias físicas que debían
ser entregados en la alcaldía, éstos Decreto de Pago fueron entregados por
ellos, pero antes de llevárselos la DI, la secretaria Pamela Meza los llevaba a
otra oficina, pero no sabe quién los revisaba allá, los llevaban específicamente
al departamento jurídico, cuyo jefe era Juan Buzeta Novoa y Fernando Moya.
Entonces, cuando llegó la PDI, Ramón Cisternas le comentó a ella que “niños
acá quedó la cagá”, refiriéndose a un secreto a voces de que en la
107
municipalidad habían cosas irregulares, pero todos los funcionarios lo
mantenían en silencio, porque si uno decía algo los despendían, porque
estaban contratados a honorarios, por 6 meses y les cambiaban contrato para
poder mantenerse, estaban “amenazados” por eso, siempre había ese temor.
Expresó que Pamela Meza entregaba los Decreto de Pago a alguien, para
refrescar memoria se le exhibe su declaración prestada con fecha 18 julio 2013,
y lee :” fue así como la secretaria Pamela Meza, nos comentó que al ir a dejar
los Decretos a Juan Buzeta Novoa”. Es efectivo lo leído, y comentó también que
decretos fueron revisados y sacadas algunas hojas, lo dijo Pamela, ella no lo vio,
y dijo que Juan Buzeta Novoa con Fernando Moya sacaban esas hojas. Los
decretos entregados a PDI en la municipalidad faltaban muchos decretos
porque se sacaban del municipio para entregar los cheques y nunca volvían. En
cuanto al pago, no recuerda que debe contener el Decreto de Pago, cree que
contiene el contrato, decreto alcaldicio, boleta de honorarios y la certificación
de la persona que constaba que recibía el servicio conforme, esa era
documentación necesaria, el proceso se iniciaba con una solicitud de un
servicio, eso se subía a Chilecompras o si era a honorarios se hacían un
contrato, y después se llevaba boleta o factura dependiendo del servicio,
llegaba al departamento encargada, el jefe respectivo certificaba el servicio y
de ahí a finanzas para el pago. En cuanto a los servicios requeridos, en Finanzas
lo pedía el jefe de área, él firmaba solicitud y certificaba que servicio fuera
prestado conforme, cada jefe de departamento hacía lo mismo, no sabe en
detalle, era más informal el tema de decidir quién prestaba servicio, y cuando
ya estaba decidido llegaba la solicitud a Finanzas o bien se hacía por decreto
alcaldicio. Hay distintos tipos de servicio, por ejemplo si requerían servicios
jurídicos, no sabe, porque eso llegaba de Secretaría el decreto alcaldicio,
llegaba el contrato, lo veía recursos Humanos, a ellos solo le llegaban boletas
de servicio honorarios. Para pagar un servicio se debía certificar que se prestó
ese servicio, sino no se pagaba, porque en departamento de Control el decreto
de pago quedaba estancado, es lo que debía ocurrir, pero igual habían algunos
que salían sin certificaciones, y por eso habían decretos pago que se perdieron,
108
porque les faltaban certificaciones. El cheque se entregaba en Tesorería, es la
norma, pero igual otros se entregaban por fuera, se los llevaban y entregaban
las mismas personas, era algo que se veía mucho, pero no era lo legal, no se
podía hacer, ella no operaba cheques, desconoce quien realizaba esas
prácticas. El administrador municipal a esa fecha era Eliecer Fuenzalida,
desconoce qué relación tenía con Juan Buzeta Novoa.
El Consejo de Defensa del Estado no efectuó preguntas.
El Querellante particular no efectuó preguntas.
La Defensa contrainterrogó a la testigo, la que indicó que si el Decreto de Pago
no tenía la firma del alcalde o administrador municipal no debía pagarse pero
no sabe si alguna vez se pagó igual, porque hubo irregularidades, y papeles que
desaparecieron. Añadió que en Decreto de Pago también está la firma del
director de finanzas, si faltaba esa firma no debía pagarse, también firma la
Unidad de control, sin esa firma, no debía pagarse, existían muchas firmas, y si
faltaba una el decreto no debía pagarse, pero no está segura si igual se hizo.
Nunca Juan Buzeta Novoa le pidió pagar un Decreto de Pago sin una firma o
fuera de la ley. Señaló que ella denunció estas irregularidades que presenció a
su jefe. Agregó que no recuerda el contrato de Juan Buzeta Novoa. Agregó
que conoció a Macarena Herrera y ésta le comentó que debía pagar una parte
de su sueldo a Juan Buzeta Novoa, se lo dijo después que estaba desvinculada,
no sabe si es verdad, detallando que Macarena Herrera tenía contrato con
departamento de Finanzas pero estaba en el departamento jurídico, y el jefe de
Macarena Herrera en un momento fue Ramón Cisternas, y ella estaba a cargo
de las patentes, pero cuando cambió a departamento jurídico no recuerda.
8.- Jorge Alejandro Jiménez Escudero, profesor, quien previo juramento
señaló que en el año 2009 él trabajaba como delegado municipal de la
municipalidad de Zapallar, pero en Catapilco, que trabajó como delegado
hasta el año 2010, y hasta 2014 como director de educación de la comuna, y
hasta marzo de 2016 como director de la escuela de Cachagua. Cuando fue
jefe DAEM de la municipalidad de Zapallar, precisamente desde marzo de
2011 hasta mediados 2014. En su cargo dependía del alcalde, y su función era
109
coordinar todos los temas que tenían que ver con educación de los
establecimientos de la comuna, el liceo y las 3 escuelas, y una incidencia menor
en los jardines, había que administrar proyectos que venían del ministerio, ver
la relación con la Superintendencia de Educación, agencias de calidad, Seremis
y departamento provincial de educación, y en lo interno, coordinar temas
pedagógicos y administrativos, que tenían que ver con el personal, tema
contractual, relación con directores de establecimientos para la labor
pedagógica, y más cosas. Cuando tenía dudas jurídicas recurría al
departamento jurídico, y el responsable de dicho departamento era Juan
Buzeta Novoa, y también a Fernando Moya, les hacía consultas de orden
contractual, muchas normativas asociadas al Ministerio, éstas consultas y
respuestas eran regularmente informales, iba a su oficina y exponía un tema,
otras veces lo hacía en reunión con alcalde o administrador municipal. Durante
el período que fue DAEM no fue asesorado por otros abogados externos,
después supo que llegaron otros abogados externos, uno de apellido Solis y
otro niño que no recuerda su nombre, los que sí trabajaban en la
municipalidad.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.
La Defensa contrainterrogó al testigo, quien expuso que las asesorías que
recibía del departamento jurídico fueron escasas, a veces en conversaciones o
bien por escrito. No cree que otras personas de su departamento hayan
requerido ayuda al departamento jurídico, porque él era el encargado de eso.
Desde que hacía consulta hasta que le contestaban eran mucho tiempo,
porque hay mucha normativa, y abogados estaban muy ocupados.

El Querellante particular para precisar los dichos del testigo, consultó que
cuantas asesorías se hacían por escrito y cuantas era informales, a lo que el
testigo respondió que la mayoría eran informales.
9.- Juan Carlos Reinoso Figueroa, contador e ingeniero, Tesorero Municipal
de la Municipalidad de Zapallar, quien previo juramento señaló que desde el
110
año 1995 a la fecha ocupa ese cargo. Sus labores son recaudar todos los
ingresos municipales, y a la vez custodiar los mismos, y custodiar especies
valoradas, aparte también está encargado de rentas y patentes comerciales, y,
por lo exiguo de la planta municipal les corresponde generar ingresos
municipales como patentes comerciales, cobro de derechos de aseo
domiciliarios, publicidad, letreros camineros, permisos temporales, etc. Junto a
él, en Tesorería trabaja actualmente la secretaria, que hace labores
administrativas con él, los cajeros, la caja principal que funciona en la
Municipalidad, más 2 cajas accesorias, más todo el personal que presta apoyo
administrativo, la secretaria se llama Claudia Figueroa, pero en período
investigado la secretaria era Enriqueta Guajardo. En cuanto a los Decretos de
Pago ellos se relacionan con Tesorería porque se emiten en departamento de
Administración y Finanzas, ese decreto es firmado por la jefe de Administración
y Finanzas, luego el director de Control de la municipalidad, y una vez con
ambas firmas, validado todo el proceso, lo remiten a Tesorería, y en ese
momento ellos emiten el respectivo cheque municipal, luego ellos envían el
cheque y el decreto de pago al departamento de Administración y Finanzas
para que ellos procedan a la firma que es bi personal, tanto de la jefa de
finanzas y posteriormente el alcalde de turno o Administrador Municipal . El
jefe de Finanzas en 2009 a 2012 era Ramón Cisternas, y Eliecer Fuenzalida era
el administrador municipal. La entrega del documento era realizado en
Tesorería, era lo normal o habitual, también si alguien lo solicitaba,
depositaban el cheque, y lo hacía específicamente la secretaria que estaba en
Tesorería, Guajardo en esa época, pero lo hacía siempre alguien de Tesorería.
Agregó que hubo una serie de denuncias y problemas suscitados por el no
cumplimiento de procedimientos, de formas, incumplimiento de normas
legales, acusaciones justas e injustas, y ha sido difícil para ellos lo vivido. Sabe
que se ha denunciado a Ramón Cisternas, Eliecer Fuenzalida, al alcalde Cox,
Juan Buzeta Novoa, y a muchos otros. Respecto de Juan Buzeta Novoa sabe que
hubo cosas o documentaciones que no pasaron por su departamento, o
cheques o decretos, que no se entregaron, pero no puede acusar
111
específicamente a Juan Buzeta Novoa. Se refiere a documentos que no sabe de
qué personas, sólo sabe que eran asesores a honorarios, no recuerda nombres,
y prestaban asesorías legales, en algunos de los casos, añadió que él
personalmente no tuvo contacto con nadie, no los conocía de nombre
tampoco. Para refrescar memoria se le exhibe la declaración prestada en
Fiscalía , con fecha 1 de agosto de 2013, reconoce su firma, y lee:” respecto a
situaciones irregulares al tenor de la presente investigación debo señalar que
respecto al abogado Fernando Sánchez, Felipe Ortega Reyes, Eduardo Arévalo
Frutero, Rodrigo Rojas González, Claudio Juica, debo señalar que no los
conozco, y nunca han prestado servicios para la municipalidad a los cuales
nosotros como tesorería tampoco en ninguna ocasión hemos efectuado el
pago, por lo que al no ser así necesariamente fue efectuado por otra unidad lo
cual es totalmente irregular”. Solamente por lo consultado recuerda a Felipe
Ortega Reyes, quizás su secretaria por los depósitos que hacía, a él no. El jefe
de departamento jurídico en esa fecha, en parte del período fue Juan Buzeta
Novoa, no sabe si todo el período. El que certificaba el cumplimiento de
servicios jurídicos, es la unidad técnica, el jefe del departamento que solicitó el
servicio, certifica que los servicios fueron prestados.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular interrogó al testigo y éste señaló que es correcto
señalar que la firma más importante en la cadena del Decreto de Pago es la del
jefe de servicio que certifica el cumplimiento del servicio, desde su punto de
vista y en su experiencia, sí es importante que quien certifica y quien solicita el
servicio, y en ese caso el que certifica da fe que el servicio fue prestado, pero
también desde el punto de vista legal como municipal, en cuanto a Contraloría
General de la República, también es muy importante la firma del departamento
de control, el cual valida que todo el procedimiento esté correcto, por lo que
ambas son importantes, pero el que da fue que el servicio se prestó es la
contraparte técnica del servicio.
La Defensa contrainterrogó al testigo, quien manifestó que nunca Juan Buzeta
Novoa le pidió firmar un documento o dejar pasar una irregularidad. Agregó
112
que en declaración ya referida, de fecha 1 de agosto de 2013, lee: ”debiendo
señalar que el pago se efectúa una vez que el resto de los departamentos es
decir Administración y Finanzas, departamento de Control, alcalde, y secretario
municipal han visado el Decreto de Pago correspondiente haciendo presente
que de no existir una de estas firmas, no se puede efectuar el pago”. A cargo
del departamento de Control, a la fecha de los hechos, estaba Ana Varas
Cuevas. En cuanto a certificaciones que hizo Juan Buzeta Novoa, él debía
certificar alguna de las asesorías de los señores que leyó hace un momento. Al
declarar Felipe Ortega Reyes, dijo que se reunía 1 vez al mes con alcalde, y él
no participaba en reunión con alcalde, él dijo que nunca entregó cheque ni
hizo depósito a Felipe Ortega Reyes.
10.- Enriqueta del Carmen Guajardo Pérez, pensionada, quien previo
juramento señaló que actualmente no trabaja, pero sí lo hacía en la
Municipalidad de Zapallar desde el año 1975 a marzo de 2011, los últimos 6
años trabajó en el departamento de la Tesorería Municipal. Su jefe directo era
Juan Carlos Reinoso, y ella allí debía hacer labores administrativas, atención de
público, patentes comerciales, entrega de documentos, específicamente de
cheques, y otras labores. El departamento se supone estaba relacionado con
dineros del municipio. Este departamento custodia y entrega los documentos
para pago, cheques u otra documentación relacionada con el pago, para que
entregaran cheque a prestador debía la persona retirar el cheque con su carnet
de identidad, puede solicitar que se lo depositaran en una cuenta o darle un
poder notarial a otra persona para retirar. Cuando se solicitaba depósito en
cuenta bancaria era un funcionario destinado por el tesorero para hacerlo,
normalmente el cajero, era lo habitual, no se podía pagar a un prestador por un
departamento distinto a Tesorería, eran las instrucciones por ser los
encargados de la custodia del departamento, otro departamento podría haber
hecho una transferencia, pero tratándose de un cheque eran ellos. No sabe si
se pagó a través de cheque a un prestador por otro departamento, documentos
entregados no eran correlativos.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
113
El Querellante particular no formuló preguntas.
La Defensa contrainterrogó al testigo, la que expuso que un funcionario de la
municipalidad podía retirar un cheque de un prestador externo de la
municipalidad sí éste lo autorizaba, con un poder notarial se podía o con un
correo que lo dijese. Nunca Juan Buzeta Novoa le pidió cometer un acto
irregular en el pago de cheques.
El Querellante para aclarar los dichos de la testigo, le consultó cómo era el
procedimiento para que se depositara el cheque pagado, ante lo cual la testigo
contestó que una persona podía enviar un correo solicitando que le
depositaran el cheque, n° de cuenta, pero ese correo no decía que funcionario
iría a depositar.
12.- Ramón Alberto Cisternas Espergue, contador, quien previo juramento
señaló que actualmente se dedica a un negocio familiar, pero antes trabajaba
en la municipalidad de Zapallar, trabajó allí desde el año 1996 al 2015, cumplía
funciones como contador del departamento de salud hasta el año 2008, luego
postuló a jefe de finanzas, cargo de planta, y obtuvo el cargo y estuvo ahí hasta
julio de 2015, y dejó de trabajar allí porque fue condenado por unos actos que
cometió, no recuerda delitos particularmente. Cuando era jefe de finanzas,
estaba a su cargo el encargado de contabilidad Claudia Tapia, de la confección
de decretos de pago Daniel Bugueño, la secretaria era Pamela Meza, del
servicio Solange Vicencio e Isabel Valenzuela después en mismo cargo, de la
conciliación bancaria Francisca Olivares, y a su cargo estaba el departamento
de Tesorería y Recursos Humanos. A cargo del departamento jurídico cuando
él estaba en municipalidad estaba Juan Buzeta Novoa que trabajaba con otros
abogados como Fernando Moya, Leopoldo Rodríguez y la secretaria era
Adriana Godoy, en un tiempo también trabajó ahí Catalina y otro abogado más.
Sabe que el departamento jurídico requirió contratación de abogados
externos, varios, uno de apellido Frutero, pero sabe que habían más, unos 4,
pero no recuerda nombres, y no sabe para qué servicios fueron contratados,
sólo tuvo contacto físico con uno de ellos, él los asesoró sobre tema de permiso
de circulación, fue al municipio y habló con ellos en caso de una posible
114
defensa, porque municipalidad fue a Santiago a una venta de permisos de
circulación y en Vitacura fueron sorprendidos vendiendo y fueron denunciado
a Contraloría General de la República, esto ocurrió en 2008 o 2009, no
recuerda con exactitud. Se enteró de abogado externo porque departamentos
afectados solicitan al departamento de Recursos Humanos o a la
administración un requerimiento de algún servicio o la adquisición de algún
producto, por lo que se generó un contrato de prestación de servicios,
solicitado por el departamento jurídico, lo solicitó Juan Buzeta Novoa. Para
refrescar memoria, se le exhibe declaración de fecha 3.08.2012 prestada ante
Fiscalía, en la cual reconoce su firma, y lee: “ respecto a lo que se me consulta
en relación al trabajo efectuado por los abogados Felipe Ortega Reyes,
Eduardo Arévalo, y Cristián Alarcón, recuerdo haber confeccionado los
respectivos Decreto de Pago para estas personas ignorando cual es el trabajo
que realizaron, no recordando los monto s pagados, sin embargo nunca vi a
éstas personas trabajando en alguna labor en las dependencias de la
municipalidad”. En cuanto a los Decreto de Pago, precisó que ellos debe tener
una orden de compra o un contrato de prestación de servicio que se deben
adjuntar con la boleta o factura, éstas deben ser certificadas por la unidad
técnica que haya solicitado el servicio o la adquisición de bienes, que
certifiquen que efectivamente se haya cumplido lo que dice la factura o boleta
de servicio, este decreto pasaba a la firma del jefe de Finanzas, posteriormente
era dirigido al departamento de control, volvía a finanzas, se enviaba a la
confección de cheque a la Tesorería, volvía a finanzas y dependiendo de los
montos, sobre 50 unidades tributarias mensuales pasaban a firma directa del
alcalde o quien lo representara, inferior a este monto, quien firmaba el decreto
era el Administrador Municipal junto con el cheque. El que certificaba la
prestación de servicio, en este caso, si era abogado, era Juan Buzeta Novoa, si
no va esa certificación no debiera realizarse el pago. No sabe cómo llegó Juan
Buzeta Novoa a la municipalidad, sólo cuando llegó Eliecer Fuenzalida, Juan
Buzeta Novoa llegó con él, ignora relación que tenían, sabe que trabajaron
juntos en Maipú. Expresó que él fue condenado por irregularidades, en esa
115
investigación sí hubo otros condenados, fueron varias personas condenadas por
prestar facturas ideológicamente falsas, el ex Administrador Municipal
también, ex funcionarios por la misma infracción, y fueron objeto de
investigación Eliecer Fuenzalida, Juan Buzeta Novoa, y Ramón Cisternas. La
PDI requirió Decreto de Pago relativos a varias personas como Víctor Hugo
Olivares, Jorge Ahumada, Daniel Figueroa, los abogados leídos (3), con esa
petición llegó el fiscal Gajardo con la PDI, los recibieron en la oficina del
Administrador Municipal, no sabe si por el Administrador Municipal o Juan
Buzeta Novoa, no estaba el alcalde, y de ahí fueron a oficina de Finanzas,
solicitando que le diera los decretos que tenían en una lista de nombres, y ellos
empezaron a buscar, eran decretos del 2009 al 2012, de todos los nombres que
pidieron, el 90 o 95% fueron entregados el mismo día cerca de las 23:00, la
entrega fue paulatina, a medida que tenían decretos los entregaban, se
demoraron en entrega porque debían buscarlos, porque estaban en diferentes
bodegas, tanto en el municipio como externo, como en policía local, y también
se les dijo que todo decreto de pago debía ser revisado por el departamento
jurídico antes de ser entregados al fiscal, esa instrucción la dio el ex
Administrador Municipal, Eliecer Fuenzalida, por lo que eran entregados
después que fueran revisados por el departamento jurídico, por Juan Buzeta
Novoa y Fernando Moya, desconoce la finalidad de esa revisión, sabe que se
demoraban harto en revisar, porque cada 15 minutos llegaban de la PDI o el
fiscal a pedirlos, y ellos no los tenían físicamente en su oficina, aunque habían
encontrado los decretos, no podían entregarlos porque no estaban en su poder
sino en departamento jurídico. Después que Juan Buzeta Novoa o Fernando
Moya revisaban decretos, los entregaba a Finanzas, y ahí ellos los pasaban a la
policía, desconoce si decretos entregados a departamento jurídico retornaban
en la misma condición, ellos sólo entregaban, no revisaban. Esa dinámica se
mantuvo por un par de horas, porque la policía y fiscal llegaban cada 10 o 15
minutos, y se llegó a la determinación de no llevar más los decretos al
departamento jurídico y entregarlos directamente, él nunca dijo que decretos
116
que encontraba los mandaba a jurídica. Recuerda a Juan Buzeta Novoa y lo
reconoce como presente en la sala.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas
El Querellante particular interrogó ante lo cual el testigo expresó que en el
ejercicio de sus funciones se asignaban recurso de la municipalidad, debía
ejecutar recursos asignados, quien debe confeccionar el presupuesto es la
unidad de SECPLA, que en Zapallar no estaba, por eso lo hace Finanzas, pero
luego SECPLA y Finanzas lograban hacer un presupuesto unificado. Asignar una
partida a una determinada glosa “servicios comunitarios” corresponde a
SECPLA, así lo dice la ley, y Finanzas debiera ejecutar lo propuesto, a la unidad
técnica no le influye a qué partida de asigna. La labor de certificación cambia si
cambia glosa, en principio no debiera cambiar certificación ni glosa, si se
contrata para pintar una pared glosa no puede decir que hizo otra cosa
La Defensa contrainterrogó, y el testigo manifestó que fue condenado en un
procedimiento abreviado, declaró algunas cosas para obtener una
determinada pena. En cuanto a abogado externos contratados, él no recuerda
trabajo que ellos realizaron, pero él en su labor de jefe de finanzas, debía velar
que se realizaran éstas funciones, pero al momento de objetar un pago o
servicio, el Administrador Municipal lo llevó a su oficina y le dijo que él no era
el encargado de ver si se ejecutó o no, porque para eso había una unidad de
control que debía velar por el cumplimiento, unidad a cargo de Ana Varas al
tiempo de los hechos, ella debía cerciorarse que trabajos se hubiese verificado.
La glosa y certificación que hace jefe unidad técnica debe ser equivalente, hay
varias certificaciones hechas por Juan Buzeta Novoa, que no es la glosa sino
que se hicieron servicios encargados por la unidad, no certificó la glosa
efectivamente. En cuanto a asignación presupuestaria de trabajadores
externos, éstas glosas, de Felipe Ortega Reyes tenían un correlato
presupuestario de “servicio comunitario”, y ésa glosa lo asigna el departamento
de Finanzas, Juan Buzeta Novoa no tenía nada que asignar a ítem
presupuestario. El contrato de honorarios entre municipalidad y prestadores, y
funciones a realizar lo ve el alcalde, Juan Buzeta Novoa no intervine, pero
117
alguien solicitó el servicio, si fue Juan Buzeta Novoa sí tiene que ver, si no, no,
también el alcalde o Administrador Municipal pueden solicitar el servicio,
respecto a Felipe Ortega Reyes no sabe quién requirió sus servicios, no sabe
quién fijó las funciones a realizar por Felipe Ortega Reyes. Como jefe de
servicio de Finanzas también requirió personal externo fuera de su planta, y el
presupuesto para el pago de ellos venía de cuenta “servicios comunitarios”, era
algo común en la municipalidad. Cuando materialmente un jefe de unida
requiere un servicio externo es una ficha técnica que se debe llenar con
nombres de la persona a contratar, antecedentes que se deben adjuntar, con el
motivo para que sea contratado, y se manda a departamento Recursos
Humanos, al departamento de Finanzas para ver si existe disponibilidad
presupuestaria, y termina con firma de alcalde o Administrador Municipal
según corresponda, si están de acuerdo o no, en caso de Felipe Ortega Reyes u
otros abogados leído, él no recuerda si vio esas fichas de requerimiento, no
sabe por tanto si requerimiento fue hecho por Juan Buzeta Novoa, suscriben
esas fichas el requirente y Recursos Humanos, Finanzas y el alcalde o
Administrador Municipal, si alcalde o Administrador Municipal requieren estos
servicios deberían llenar igualmente esta ficha. En relación a honorarios de
personas externas lo fija según él, la persona que prestará el servicio y el
requirente, entre ellos ven tema de montos. Conoce a Macarena Herrera,
trabajo en cobranza en departamento de Finanzas, ella cobraba, pero en su
glosa contractual aparece “asesoría a contribuyentes de la comuna...”, no hacía
asesorías con persona, conversaba con persona y buscaba medios de pago o
posibilidades de pago de patentes comerciales de sociedades de inversiones.,
tesorería estaba a cargo de procedimiento de cobro, ella se dedicaba a
contactar a clientes y ver cómo solucionar y pagar, pero quien emitía cobros
era Tesorería, era habitual que personas a honorarios realicen labores que no
están contenidas en su glosa. Su relación con Macarena Herrera era
profesional, de compañeros, no era su amiga, ella no le informó de ninguna
irregularidad, ni que parte de su sueldo debía entregárselo a Juan Buzeta
Novoa, nadie de su unidad le comentó que Macarena Herrera comentó esta
118
situación, ella antes de Finanzas trabajó en departamento jurídico, él ignora el
por qué el cambio, con él hablo Eliecer Fuenzalida y le dijo si necesitaba
servicios de Macarena Herrera, que era muy buena en servicios de cobranza y
que le podía ayudar mucho a obtener recurso que estaban pasivos, y él dijo que
si, que era necesario alguien en Cobranza. A él le tocó certificar servicios de
personas a honorarios de otros servicios, constataba que cumplían con labores
que él encomendaba.
El querellante particular en ejercicio derecho para aclarar dichos del testigo,
cuando alcalde requiere un servicio lo hace a través de unidad técnica, por
ejemplo si requiere de un abogado, debe hacerlo a través de departamento
jurídico, por lo que igual va firma de jefe fe unidad, y dicha unidad igual debe
certificar o verificar que el servicio se haya cumplido.

13.- Pamela Alessandra Meza Astudillo, administración hotelera


internacional, quien previo juramento señaló que antes ella trabajaba en la
municipalidad de Zapallar en el departamento de Administración y Finanzas, su
jefe era Ramón Cisternas, entró en noviembre de 2010, no recuerda bien, y
trabajó hasta noviembre de 2013. Su función como secretaria era ingresar
facturas en libro de novedades, se las entregaba a Daniel Bugueño para que él
realizara los decretos de pago, llegaban decretos de pago también para que se
fueran visados por Ramón Cisternas, ella debía revisarlos que estuvieran bien
en los nombres de la factura, que correspondieran a nombre del decreto, y eso
se lo debía entregar a Ramón Cisternas, al igual que realizar memorándums,
oficios, entre otras. El abogado jefe del departamento jurídico era Juan Buzeta
Novoa, y el Administrador Municipal era Eliecer Fuenzalida, y sabe que no
prestan servicios actualmente, porque Eliecer Fuenzalida fue condenado en
una causa, y ella sabe que ese día cuando llego la PDI a la Municipalidad de
Zapallar ella se encontraba en la oficina de Administración y Finanzas, y Ramón
en su oficina, era horario de almuerzo, no estaban sus compañeros, cuando
entró la PDI a la oficina le indican si estaba su jefe directo, ella dijo que si, e
ingresaron a la oficina de Ramón Cisternas, luego de conversar con él, Ramón
119
salió de la oficina con personal de la PDI, y le indica que se asegure de llamar o
buscar a todos sus compañeros de departamento, y ella lo hizo, cuando éstos
llegaron, Ramón cerró la puerta y les dijo que debían buscar un listado de
decretos, éstos Decreto de Pago eran varios, los dividió en grupos y sacaron
Decretos de Pago de la bodega porque la PDI los pedía con urgencia. Sus
compañeros y ella buscaron los Decreto de Pago y en ese instante Ramón
Cisternas habla por teléfono y ella cree que estaba hablando con Juan Buzeta
Novoa, y le dijo que ningún decreto puede salir de la oficina sin que fuera
visado por él (por Juan Buzeta) , y más tarde llegó Eliecer Fuenzalida, Juan
Buzeta Novoa y el alcalde Nicolás Cox, los que no estaban en el Municipalidad,
entran a la oficina, no entró el alcalde, y les preguntaron que qué estaban
haciendo, y Ramón les dijo que llegó la PDI y pidieron decretos de pago, ellos
trabajaron hasta las 21:00 , y en la noche Daniel Bugueño, encargado de
decretos, los llevó a Juan Buzeta Novoa a su oficina, y los dejo ahí para que los
visara, luego volvió a oficina y dijo que los habían entregado y que Juan Buzeta
Novoa lo llamaría para que los fuera a buscar. Hasta ahí, Bugueño volvió a la
oficina Juan Buzeta Novoa y él le entregó una cantidad mínima de decretos,
faltaban muchos de los entregados, y, Bugueño le preguntó que qué pasó, y
Juan Buzeta Novoa dijo que los demás decretos se los comieron los ratones,
Bugueño volvió a oficina, y estaban con Ramón, ella y Bugueño, y, éste le dijo
que estos eran los decretos que Juan Buzeta Novoa entregó, ya que los demás
dice que se los comieron los ratones, entonces Ramón dijo que si ellos se lavan
las manos él también lo va a hacer, y da orden de que de ahí en adelante todos
los decretos de pago fueran entregados directamente a la PDI., y así lo hicieron
ellos. En departamento jurídico estaba Moya, en municipalidad trabajaba como
abogado, y estaba con Juan Buzeta Novoa ese día. Esos decretos de pago
estaban asociados a Jorge Ahumada, y otras personas, abogados que no
existían en la municipalidad, no recordar sus nombres. Reconoce a Juan Buzeta
Novoa como presente en la sala de audiencias.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.
120
La Defensa al contrainterrogar a la testigo, ésta explicó que ellos, los
profesionales, realizaban boletas de servicios, porque para que un decreto de
pago se autorice por Finanzas, llegaban facturas a la oficina, se registraban, se
entregaba a persona encargada Daniel Bugueño, y él lo realizaba, se
imprimían, se certificaba por un departamento que trabaja haya sido en un
área determinada, y de ahí se entregaban a distintos deptos., ya sea Ramón
Cisternas, el Administrador Municipal y también pasar por jurídico, luego
Bugueño lo entregaba a Tesorería, después de su visación, para que tesorería
realizara el cheque y luego él lo entregaba a si era de un monto de $1.800.000
lo firmaba el Administrador Municipal, y si era mayor lo llevaba a alcaldía,
Nicolás Cox. En la unidad de control en ese momento trabajaba Ana Varas y
veían que estuviera correcto. Señaló que ella en un momento cuando ellos
entregaron decretos temprano a Juan Buzeta Novoa, sí ellos sacaban
certificados, ella lo vio, pero en su declaración aparece que lo que la PDI
necesitaba, esos decretos no aparecieron, porque se lo comieron los ratones.
Ella sabe que no se entregaron todos los decretos requeridos, porque el mismo
Ramón Cisternas dijo que se lavaría las manos.

14.-Rodrigo Hernán Fuentes Cueto, oficial PDI San Felipe, quien previo
juramento señaló que en el año 2012 el fiscal presente , en compañía
subcomisario García Barrera, los convocaron para una investigación por el
delito de fraude al fisco en municipalidad Zapallar. A razón de ello, en primera
instancia les correspondió ir a dicha municipalidad, con el fiscal, para requerir
gran cantidad de documentación, principalmente después, contratos y otros
documentos afines. Señaló que desde un principio, y con su experiencia,
pudieron percibir un clima de hostilidad al momento de la recepción de los
funcionarios, y bastante nerviosismo, corrían de un lado para otro, en esa
oportunidad no estaba el alcalde, tampoco el Administrador Municipal ni
tampoco el acusado, que era el jede de jurídico, fueron atendidos por el
encargado de Unidad Financiera Ramón Cisternas, al solicitar documentación,
llegaron al mediodía aproximadamente, trabajaron hasta las 24:00
121
aproximadamente, hubo demora en entrega de documentación, les llamó la
atención, porque denotaba que había desorden administrativa, y los mismos
funcionarios se preguntaban entre ellos donde estaba la documentación,
faltaba documentación, y así, posteriormente y después de estas peticiones de
documentos, tomaron conocimiento que había una orden por parte de Juan
Buzeta Novoa de filtrar la documentación a entregar a la PDI, es decir, que la
documentación debía pasar primero por sus manos o departamento jurídico ,
esto conforme a declaraciones que se obtuvieron de testigos del mismo
departamento, Claudia Tapia entre ellos y Pamela Meza. Cuando obtuvieron
documento, faltaban muchos después que no estaban adjuntos a contrato, o
faltaban los contrato, siempre había un documento faltante, y al consultar a
persona que los atendía, Ramón Cisternas no daba explicación consistente. D
acuerdo a declaraciones obtenidas de testigos del departamento jurídico y de
Unidad Financiera ellos señalaron, Meza y Tapia, que en una oportunidad en
este periodo consultándole al Juan Buzeta Novoa y Fernando Moya en relación
a documentos faltantes, les dijeron que los documentos se los habían comido
los ratones, lo otro importante era que cuando se visaban los documentos,
bajaban donde estaba la PDI, venían menos cantidad de los que se habían ido a
dejar, lo cual según ellas, habían ánimo de ocultar o no exhibir ciertos docs.
Respecto a esta situación, durante periodo de trabajo hubo una situación que
les llamo atención, en orden a computadores solicitados para periciar, en
particular recuerda que a solicitud del fiscal, se incautaron o entregas
voluntarias de un computador, se estableció que todos los computadores que
eran de departamento jurídico y que se encontraban en departamento de
informática, al ser entrevistado el encargado de ese departamento Rodrigo
González y 2 funcionarios más, se logra determinar que efectivamente en
atención a lo dispuesto por departamento jurídico durante el periodo en que
se estaba haciendo estas diligencias, el departamento jurídico por intermedio
de Juan Buzeta Novoa solicito el retiro de 2 computadores, uno que usaba
secretaria Buzeta, Godoy, y el otro no recuerda quien lo usaba pero también
fue retirado y dejado en departamento de informática, aduciendo que ambos
122
computadores estaban en mal estado, situación que fue dilucidad por personal
de dicho departamento que estaban en buen estado y no necesitaban ninguna
reparación, a su vez, gente que declaró la petición era retirarlos y fueran
formateados, lo que finalmente no se hizo por parte del jefe del departamento,
porque él sabiendo que estaba esta investigación, quiso evitarse problemas.
Existen hechos puntuales que involucran a Juan Buzeta Novoa en esta
investigación, peses a existir otras personas condenadas por estos hechos,
abogados entre ellos, se señalaba que realizaban ciertas gestiones en sus
respectivas áreas y nunca las efectuaron, en particular, el abogado Felipe
Ortega Reyes que fue contratado por municipalidad, el departamento jurídico
para realizar gestiones a nivel municipal y educacional, en particular recuerda
un supuesto catastro de bienes municipales, la documentación para contratar a
esta persona fue visada por Buzeta, sin embargo esta persona, a las diversas
entrevistas no era conocida en la municipalidad como alguien que hubiese
efectuado alguna de las gestiones que señalaba el documento, es así que en su
presencia, este abogado, declaro en 2 oportunidades, entre 204 y 2015, en la
primera indico que sí efectuó las labores mencionadas, y en segunda
declaración, cuando ya habían otras declaraciones y señalaban no conocerlo y
desconocer su labor en la municipalidad, él indicó voluntariamente que no
efectuó éstas diligencias que nunca, no haber efectuado ningún trabajo para la
municipalidad, es más, incluso dijo que uno de los informes que realizó lo copió
de un documento de la Contraloría General de la República, si bien cumplía
formato y estaban documentos requeridos para estas contrataciones,
información contenida no era real. Hay otra situación de apellido Cristián
Cortés, en particular este señaló que había sido contratado para realizar otras
funciones, similares a Felipe Ortega Reyes, unas escrituras de un sector de Villa
Nueva, Catapilco, y dijo haber realizado estas diligencias, pero en transcurso
investigación se tomó declaración a los abogados que trabajaban en la
municipalidad que dependían de Juan Buzeta Novoa, Catalina Costa, Leopoldo
Rodríguez ,Fernando Moya y Eduardo Jara, todos ellos, menos Moya,
desconocían los trabajos profesionales efectuados por estos dos abogados, es
123
más, en lo relativo a Felipe Ortega Reyes la labor principal que él señaló o para
lo que fue contratado, Catalina Costa dijo que esa labor, catastro, lo hizo ella,
ciertamente ayudada por sus colegas del departamento, en el caso del sr.
Cortés, en relación a las escrituras de Catapilco, el sr. Jara dijo que eso, junto
con otros funcionarios del departamento fueron realizadas por el, desconocía
el supuesto trabajo de Cortés. De igual manera, la testigo Meza, Godoy
secretaria del departamento jurídico y otras personas, dijeron no conocer a
estos abogados, sí reconocían que en la labor administrativa realizaban haber
visto en documentos cheques de pago para ellos, los contratos, e informes.
También hay otro hecho que sucedió en un contrato que le fue efectuado a una
profesora de matemáticas de la comuna, Jacqueline Tapia, ella fue contratada
con la finalidad de efectuar ciertos talleres a microempresarios de la zona,
talleres contables, y conforme avanzó investigación se supo que ese contrato o
bien esta persona no habría efectuado estos trabajos para los que fue
contratada, esto por los mismos dichos de los funcionarios, ellos no habían visto
el trabajo de ésta persona, no la vieron haciendo estas charlas o capacitaciones,
pudiendo determinarse con declaraciones de los otros, que finalmente esta
situación, y según dichos misma imputada, que ella fue contactada en año 2008
por Jacqueline Díaz , en esa época era pareja de Juan Buzeta Novoa, y le
solicitó que se entrevistara con Buzeta, Jacqueline Tapia accedió, y le propuso
un contrato para efectuar estas labores de capacitaciones por un monto de
dinero, pero lo particular era que esas capacitaciones no las haría ella, sino otra
persona, y el dinero que percibía ella por este supuesto trabajo tampoco sería
para ella sino debía ser entregado a Buzeta, Jacqueline Tapia accedió a la
petición, aduce que como conocía a Jacqueline Díaz , había un nivel de
confianza, pensó que no era irregular, y accedió a entregar sus boletas de
honorarios para que fuera utilizado su nombre para efectuar estas gestiones,
esto fue en año 2009 al 2011. Otra situación importante, es que ella indicó que
Juan Buzeta Novoa acudió a su domicilio, llevándole los contratos y
documentación necesaria para que fuera firmado por ella. También hay una
situación llamativa, y es que hubo otras declaraciones de Jacqueline Tapia, la
124
primera ella indica someramente el trabajo ofrecido, dijo que lo realizó, pero
desconocía muchas cosas, por ejemplo si sabía rubro por el cual tributa y ella lo
ignoraba. Hay una segunda declaración de ella, y señala voluntariamente lo
que realmente ocurrió, declaró en cuanto a intervención de Juan Buzeta Novoa
en orden a realizar esta operación fraudulenta, dijo que en la primera
declaración mintió por instrucción de Buzeta, el cual fue quien le dijo cómo
debía declarar y lo que debía decir sobre reconocer firmas que estaban en cada
uno de los documentos, y que siempre debía decir que esos servicios se
efectuaron tal cal, además que Juan Buzeta Novoa y Fernando Moya
prepararon un archivador con material, que ella dice que es muy básico, con el
cual ella podía respaldarse de que efectivamente estos supuestos servicios se
habían efectuado. Hay otra situación, en relación a ex funcionaria municipal
Macarena Herrera, en la investigación, de acuerdo a sus dichos, se pudo
determinar que ella inicialmente trabajaba en una oficina particular de Buzeta
en La Ligua, conjuntamente con un contratista, Jorge Ahumada, ya condenado,
y con el abogado Fernando Moya, y posteriormente Juan Buzeta Novoa le
ofreció trabajo en la municipalidad, realizando labores en el área jurídica, pero
luego, con el trascurso del tiempo, Buzeta le dijo que estaba estudiando, y que
cuenta con autorización de Eliecer Fuenzalida , el Administrador Municipal le
iban a subir el sueldo, duplicar, la finalidad era que Macarena Herrera debía
depositar a Juan Buzeta Novoa $200.000 mensuales para que él pudiese usar
ese dinero para pagar sus estudios, situación que ocurrió unos meses, y llega un
momento en que Macarena Herrera no sigue haciéndolo porque era mucho
trabajo el que tenía, y su sueldo era justo, y por eso, le sacaron su escritorio,
una presión de Buzeta y termino trabajando en Finanzas, y el jefe de finanzas le
comunicó que ya no podía seguir trabajando en municipalidad por decisión de
Administrador Municipal. En relación a toda esta dinámica, desde el punto de
vista investigativo, señala que existía un ánimo de Buzeta, y Administrador
Municipal y otros funcionarios en defraudar a la municipalidad, durante la
investigación, las apersonas al momento de declarar ante el fiscal u otros
funcionarios, se notaba que estaban presionado, por perder su trabajo, la
125
cabeza de estos hechos delictuales tenían cargos importantes en
municipalidad, eran determinantes, por lo cual obviamente para el resto
municipalidad era complicado denunciar cualquier hecho sabiendo que las
represalias serian perder su fuente laboral. Precisó que fueron a municipalidad
en año 2012, entre junio y agosto, pedían Decreto de Pago de abogados,
Arévalo Frutero, Felipe Ortega Reyes, Rojas, Cortés de abogados y Fuenzalida
que era contratista. Indicó que entre Juan Buzeta Novoa y Eliecer Fuenzalida se
conocían con anterioridad según antecedentes indagados, trabajaron en
Municipalidad Maipú, y fue Eliecer Fuenzalida quien le ofreció trabajo en
departamento jurídico, el que se estaba formando. Agregó que Juan Buzeta
Novoa ingresó a trabajar en Municipalidad por lo menos en 2007 en adelante,
y a esa fecha ignora estado civil, o si tenía pareja. Jacqueline Díaz, era la pareja
de Juan Buzeta Novoa, y también funcionaria municipal, trabajaba en Dideco,
no recuerda haberle tomado declaración. Reconoce a Juan Buzeta Novoa como
presente en la sala de audiencias.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.
La Defensa contrainterrogó y el testigo señaló que es subcomisario de la PDI y
lleva 19 años en la PDI, pertenece a Bicrim San Felipe, un principio de
investigación es el de corroboración de la información, en cuanto a Juan Buzeta
Novoa, debía incautar contratos de honorarios de él, las funciones en razón del
cargo, señala primeramente solo algunas funciones, pero él no sabe derecho
administrativo, recuerda que debía realizar gestiones jurídicas para la
municipalidad, para los vecinos, y también facultad de contratar o sugerir
contratación de funcionarios, esto último él lo supo porque era su labor, si
necesitaba apoyo en algún punto, sobrepasado de trabajo, él puede hacerlo, lo
supo de las declaraciones de Juan Buzeta Novoa, además desde 2012 hubo una
serie de investigaciones y de ahí también logró saber lo anterior, no sabe qué
declaración en particular. Los peritajes de esta investigación no le
corresponden a él, cada policía hizo su labor determinada, en su caso lo que él
hizo fue ubicar testigos y contrarrestar declaraciones de acuerdo a
126
instrucciones de Fiscalía. En conclusiones primera investigación no recuerda si
dijo que habían antecedentes que corroboraban la existencia del delito,
informe es de fecha 19 noviembre de 2012, su primera orden de investigar, y,
para refrescar memoria se le exhiben dichas conclusiones, y la reconoce, se
incluye en ella varios puntos específicos, y lee para sí sus conclusiones, y
efectivamente allí dice que dio por establecido el delito con antecedentes que
existían en ese momento. Respecto a Macarena Herrera dio inicio a esta
investigación, hizo primera denuncia en Fiscalía Santiago. Hasta esa fecha él no
había contrastado declaración con otras declaraciones, y concluyó existencia
del delito porque correspondía a los antecedentes existentes, el quién y cómo
hubo fraude al fisco se determina a lo largo de la investigación, no es algo
categórico, policialmente por antecedentes lo había. En segunda declaración
de Felipe Ortega Reyes dijo que nunca efectuó las diligencias, para evidenciar
una contradicción se le exhibe declaración de 14 diciembre 2015 de Felipe
Ortega Reyes, firmada por fiscal y él, y lee: “ Al efecto reconozco que hubo
glosas por las que parezco contratado y que nunca preste servicio alguno,
como por ejemplo las asesorías o capacitaciones a microempresarios de la
comuna, además en lo relativo al contrato que tuvo vigencia hasta el 31 de dic
de 2010, referido al catastro de bienes municipales tampoco preste servicio
alguno”. Señala que en su conocimiento, en orden a su investigación, persona
dijo que no realizó servicio, no recuerda con precisión, no tiene antecedentes a
sí realizó otras labores Felipe Ortega Reyes, sólo las investigadas, las que
estaban en glosa de su contrato, no se efectuaron. Se le imputa a Juan Buzeta
Novoa haber certificado situaciones no efectuadas, en caso de Felipe Ortega
Reyes, lo ya expuesto, él sí tuvo en su poder decretos de pago de Felipe Ortega
Reyes donde hay una certificación de Juan Buzeta Novoa, ignora si certificó
servicios encomendados por su unidad o la glosa de su contrato. No recuerda
estar presente en interrogación de Nicolás Cox, cree que si ante Teresa
Lamoliatte, sí ante declaración de Ana Varas, él sólo estuvo presente en esa
declaración, él no recuerda si él preguntó o solo el fiscal. Para refrescar
memoria, exhibe declaración de Nicolás Cox, la cual aparece firmada por él, es
127
de fecha 30.05.2014, y lee para sí el texto marcado, y recordó que sí estuvo
presente y que el alcalde dijo que sí conocía a Felipe Ortega Reyes y habla de la
labor que realizó en la municipalidad para lo cual fue contratado. En relación a
Ana Varas, dijo recordar estar presente en una de sus declaraciones, y sobre
Felipe Ortega Reyes ahí dijo no recordar lo señalado. Respecto a Jacqueline
Tapia también estuvo presente en segunda declaración de ella, no supo de
unos wasap que llegaron a su pareja, y por eso dijo la verdad, y estaba el fiscal y
él presente, pero no recuerda eso. Ella dijo que había entregado un cheque a
Juan Buzeta Novoa, él conoce que le entregaba dinero a Juan Buzeta Novoa a
razón de esta suerte de acuerdo que hicieron, no corroboró con este cheque,
sólo unos comprobantes de operaciones entre Juan Buzeta. En primera
declaración Buzeta dijo entregar dinero a Macarena Herrera para el pago de
cuentas, él no lo corroboró porque le correspondía a una perito, había un
equipo multidisciplinario. Macarena Herrera dijo que aumento sueldo era para
pagar una universidad de Juan Buzeta Novoa, no hizo ninguna diligencia
tendiente a saber si había una universidad que fuese pagada por Juan Buzeta
Novoa. Respecto contratos Felipe Ortega Reyes, estaban firmados por Cox y
otros por Eliecer Fuenzalida, él no recuerda haberles preguntados motivos de
contratación o remuneración a pagar.

II.- Peritos del Ministerio Publico, Querellante institucional y


Querellante Particular:
1.-JORGE PATRICIO BUSTOS ROLDAN, perito documental de la PDI, quien
previo juramento señaló que elaboró dos informes de dos personas distintas.
Comenzará con informe de Jacqueline Tapia n° 29/ de fecha 2.10.15, para
realizar este peritaje que tenía por fin determinar la autenticidad o falsedad de
la firma, más la posible participación escrituraria de la misma, en 42 docs. Entre
éstos se encuentran decretos del Director de Administración y Finanzas de la
Municipalidad Zapallar, contratos de prestación de servicios entre
municipalidad y Jacqueline Tapia, informes mensuales de prestaciones de
servicios, comprobantes de depósito y pago., éstos se compararon las letras y
128
firmas genuinas tomas a Jacqueline Tapia en año 2014 por peritos
documentales de Lacrim central. Dentro de los 42 documentos, signados del 1
a 42, se llegó a 4 conclusiones, la primera de ellas explica que la autenticidad
de la firma de Jacqueline Tapia para los documentos signados con n° 1 .2.4.11,
distintos documentos; en la segunda conclusión se expresa que hay una
semejanza en morfología global en el recorrido de la línea, en el diseño
particular de la letra T, J, P, la cantidad de momentos escriturarios, cantidad de
veces que se levanta el lápiz para seguir escribiendo, 8 veces es el promedio
normal de ella, entre otros aspectos caligráficos. Falsedad de firma para
documento 6 al 9, 12 al 16, 18, 20 al 28, 30, 32 al 35, 37, 38, 40, 41, todos ellos
la firma trazada es falsa, específicamente porque hay diferencias en el diseño
de la letra T, J, P, hay diferencias en velocidad escrituraria, hay trazos
tembloroso y lentos, hay solo 4 momentos escriturarios, a diferencia de los 8
habituales, entre otras características, son firmas falsa por imitación; en la
tercera conclusión se expresa que para los documentos n°3 y 5, es falsa pero
por no correspondencia, es completamente distinta, ni se parecen; y ,
finalmente en la cuarta conclusión expone que no se pudo determinar la
participación caligráfica, si escribió o no, por falta de material de cotejo
especifico.
Observa que en documento n° 28 del auto de apertura, que corresponden al n°
1 y 2 de su pericia, el Decreto de Pago n°643 contiene firma genuina el
comprobante de pago. Se le entregaron 4 cadenas de custodia relacionados
con Jacqueline Tapia, por ejemplo Decreto 3179, año 2009, n° 27 del Auto de
Apertura, y así todos los documentos periciados. Se le exhibe prueba de
Jacqueline Tapia relativa a n°28 a 34 del AA, corresponde a cadena de custodia
analizada, n°28 Decreto 643 de 26.02.2009 firma genuina en primera hoja
decreto, en colilla cheque firma genuina también; n°29 Decreto1285 fecha
22.04. 2009, no hay pericia de ese documento porque no hay firma; n° 30
Decreto 2370 de 30.06.2009 firma genuina; n° 31 decreto 2704 de 27.07.2009
firma falsa en informe de prestación de servicio; n°32 Decreto 3955 de
6.10.2009 firma falsa en informe prestación de servicio; n° 33 Decreto 4759 de
129
30.11.2009 firma falsa en informe de prestación de servicio; n° 34 Decreto
5052 de 15.12.2009 firma falsa en informe de prestación de servicio. En
segunda cadena de custodia, que comprende documentos n° 35 al n° 44 del
Auto de Apertura, respecto de los cuales señala que en el n° 35 Decreto 684 de
25.02.2010 firma falsa en informe de prestación de servicio; n° 36 Decreto
1602 de fecha 28.04.2010 firma falsa en informe de prestación de servicio;
n°37 Decreto 1986 de 25.05.2010 firma falsa en informe de prestación de
servicio; n° 38 2456 de 23.06.2010 firma falsa en informe de prestación de
servicio; n°39 decreto 2830 de 26.07.2010 firma falsa en informe de prestación
de servicio; n°40 decreto 3273 de 30.08.2010 firma falsa en informe de
prestación de servicio; n° 41 decreto 3675 de 27.09.2010 firma falsa en informe
de prestación de servicio; n° 42 decreto 4368 de 26.10.2010 firma falsa en
informe de prestación de servicio; n° 43 decreto 4822 de 29.11.2010 firma falsa
en informe de prestación de servicio; n° 44 decreto 5436 de 29.12.2010 firma
falsa en informe de prestación de servicio; n° 27 decreto 3179 de 28.08.2009
firma falsa en informe de prestación de servicio. En tercera cadena de
custodia, se exhiben documentos n° 22 a 26 del Auto de Apertura, y señala n°22
decreto de alcaldía 4249/2008 firma genuina; n°23 decreto alcaldía
2374/2009 firma falsa en contrato de Prestación de servicio entre
municipalidad Zapallar y Jacqueline Tapia; n°24 decreto de alcaldía
4799/2009 firma falsa en contrato de Prestación de servicio entre
municipalidad Zapallar y Jacqueline Tapia; n°25 decreto de alcaldía
2221/2010 firma falsa en contrato de Prestación de servicio entre
municipalidad Zapallar y Jacqueline Tapia; n°26 decreto de alcaldía
4573/2010 firma falsa en contrato de Prestación de servicio entre
municipalidad Zapallar y Jacqueline Tapia. En cuarta cadena de custodia, se le
exhiben documentos n° 45 al 50 del auto de apertura, y señala del n° 45
decreto de pago 326 de 27.01.2011 informe de prestación de servicios falsa;
n°46 Decreto de Pago 643 de 21.02.2011 informe de prestación de servicios
falsa; n° 47 Decreto de Pago 1182 de 28.03.2011 informe de prestación de
servicios falsa; n°48 Decreto de Pago 1700 de 28.04.2011 informe de
130
prestación de servicios falsa; n° 49 Decreto de Pago 2223 de 27.05.2011
informe de prestación de servicios falsa; y n° 50 Decreto de Pago 2714 de
28.06.2011 informe de prestación de servicios falsa.
En cuanto a la segunda pericia, informe n° 279 del 21 de noviembre de 2016
éste alude a Felipe Ortega Reyes, son 20 documentos, decretos de
municipalidad, contrato prestación de servicios, informes mensuales, informes
en derecho, comprobantes depósitos y de pago. También se comparó con
material genuino tomado por peritos documental de Lacrim Santiago, en este
caso se concluyeron 4 puntos, primero que la firma falsa por diferencias en el
recorrido de la línea, en la extensión en el diseño general y particular de las
firmas que están trazadas en los documentos signados en su informe bajo los
n°s 1, 8 al 14, 17 y 18; en segundo lugar que no se pudo determinar la falsedad
o autenticidad de la firma porque la documentación estaba en fotocopia, más
la alta variabilidad de la firma, para los documentos en su informe, 3, 5, 6, 15 ,
16, 19, y 20; en su tercer punto indicó que se logró determinar que en
documento n° 12 la escritura ahí presente procede de la mano de Felipe
Ortega Reyes, por similitudes en recorrido de la línea y específicamente en las
letras f, e, p, y en n° 1 , 7, 8, y 9, entre otros aspectos caligráficos; y finalmente,
en cuarto punto refiere que en los documentos 2 -4-7 no proceden de la mano
de Felipe Ortega Reyes.
Se le exhiben documentos del n° 7 al 10 del Auto de apertura, en n°7 Decreto
de alcaldía 4879/2009 contrato de prestación de servicio entre Municipalidad
Zapallar con Felipe Ortega Reyes, sin pronunciamiento porque es fotocopia ; n°
8 Decreto alcaldía 1143/2010 contrato de prestación de servicio entre
Municipalidad Zapallar con Felipe Ortega Reyes, firma falsa; n° 9 decreto de
alcaldía 2330/2010 contrato de prestación de servicio entre Municipalidad
Zapallar con Felipe Ortega Reyes, firma falsa; n° 10 decreto alcaldía 4558/2010
contrato de prestación de servicio entre Municipalidad Zapallar con Felipe
Ortega Reyes, firma falsa. Se le exhibe segunda cadena de custodia, abarca n°
11 a 17 del auto de apertura, señala en n° 11 Decreto de Pago 1597 de
28.04.2010 en contrato de prestación servicio entre municipalidad Zapallar y
131
Felipe Ortega Reyes, firma falsa y también hay un informe en derecho sobre
vacancia por salud incompatible respecto a profesionales de la educación con
firma falsa, otro documento es una colilla de pago con firma falsa; n°12
Decreto de Pago 2929 de 29.07.2010 informe de prestación de servicio, sin
pronunciamiento por ser fotocopia; n° 13 Decreto de Pago 3243 de 26.08.2010
informe de prestación de servicio, sin pronunciamiento por ser fotocopia; n° 14
Decreto de Pago 3830 de 29.09.2010 informe de prestación de servicio, sin
pronunciamiento por ser fotocopia; n° 15 Decreto de Pago 4521 de 08.11.2010
informe de prestación de servicio, sin pronunciamiento por ser fotocopia; n° 16
Decreto de Pago 4857 de 29.11.2010 informe de prestación de servicio, sin
pronunciamiento por ser fotocopia; n° 17 Decreto de Pago 5435 de 29.12.2010
informe de prestación de servicio, sin pronunciamiento por ser fotocopia. Se le
exhibe tercera cadena de custodia que comprende documentos del n° 18 al n°
21, expone en n° 18 Decreto de Pago 325 de 27.01.2011 informe de prestación
de servicio falso; n° 19 Decreto de Pago 706 de 22.02.2011 informe de
prestación de servicio, fotocopia, sin pronunciamiento; n° 20 Decreto de Pago
1871 de 11.05.2011 informe de prestación de servicio, fotocopia, sin
pronunciamiento; n° 21 Decreto de Pago 2678 de 28.06.2011 informe de
prestación de servicio, fotocopia, sin pronunciamiento. Se le exhiben muestras
caligráficas que tuvo a la vista, las cuales reconoce como material de cotejo
para realizar pericia.
De las firmas que tuvo a la vista de Jacqueline Tapia, sólo cuatro son genuinas,
el resto son todas falsas, la mayoría de las letras son falsas por imitación y otras
falsas por correspondencia. Respecto de Felipe Ortega Reyes concluyó que sólo
el ejemplar n° 12 procede de él, no recuerda bien qué documento es, cree que
es un comprobante de depósito de pago, en el resto son firmas falsas o no
pudieron ser periciadas, proceso de imitación firma Felipe Ortega Reyes. En
informe de derecho exhibido la firma también es falsa.
El Consejo de Defensa del Estado no formula preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.
132
La Defensa contrainterrogó al perito, quien indicó que a él le llegaron muestras
caligráficas de Juan Buzeta Novoa, entre 7 u 8, no recuerda bien, se le exhiben
documentos para refrescar memoria, reconoce material, ninguna fue tomada
por él, de los informes que declara, no recuerda haber hecho informe de Juan
Buzeta Novoa, sólo Jacqueline Tapia y Felipe Ortega Reyes. Señaló que él no
puede determinar quién es el autor de firma falsa, para una firma ilegible es
imposible, si tiene muchas letras incorporadas hay una mínima posibilidad de
hacerlo, se hace comparando la firma en duda con muestras entregadas por
fiscalía de las posibles personas que podrían haber participado en confección
de dicha firma, tomar muestras de mismas letras que hay en la firma, pero es
poco probable de probar, y no le fue encargado a él. En cuanto a material
caligráfico no recuerda material de Nicolás Cox, sí de Eliecer Fuenzalida, se le
exhibe material para refrescar memoria, reconoce muestras como integrantes
de la misma cadena de custodia anteriores. No conoce a Jacqueline Díaz, en
contratos exhibidos sólo cotejó firma de Jacqueline Tapia pero no la del otro
contratante.
2.- Claudia González Serrano, contador público y auditor, quien previo
juramento señaló que se le solicito una perica contable por fraude al fisco en la
Municipalidad Zapallar. Ella perició a dos personas, Eliecer Fuenzalida y Juan
Buzeta Novoa pero solamente se referirá a éste último. La pericia solicitada
consistió en revisar y analizar cuentas corrientes, un análisis bancario de ésta
persona, y también una revisión de su situación tributaria, y posteriormente del
análisis bancario ver si dentro de las operaciones existían movimientos con
relación a pagos hechos por municipalidad Zapallar por supuestos servicios,
prestados por terceros a la municipalidad. Los antecedentes a la vista para
hacer la pericia fueron sus cuentas corrientes, la cuenta de ahorro del banco
Chile, una cuenta Rut de banco Estado, chequera electrónica de banco Estado,
cuenta de ahorro banco BBVA, una respuesta de Coopeuch que daba cuenta
de un crédito, y una respuesta de banco Scotiabanc en que señalaba q Juan
Buzeta Novoa no mantenía productos con ellos, también un reporte de deudas
y acreencias de la Superintendencia de bancos e instituciones financieras,
133
decretos alcaldicios donde consta pago d honorarios a Juan Buzeta Novoa,
contrato con servicios a honorarios, y Decreto de Pago, también para Felipe
Ortega Reyes se analizó cuenta corriente banco Chile, decreto alcaldicios,
Decreto de Pago, y contrato de esta misma persona, esto debido a que dentro
de pericia se le solicito que si había operaciones relacionadas con terceros, que
la Municipalidad de Zapallar les pagara y se pudiera relacionar con personas
investigadas, Juan Buzeta Novoa, se expusieran en el informe. También de Juan
Buzeta Novoa se revisaron antecedentes tributarios remitidos por SII,
consistentes a su declaración de impuesto a la renta, formulario 22, y detalles
de vector externo, que es un informe que indica inversiones, compras y ventas
de una persona, también se realizó sistema “Siaper” de Contraloría General de
la República para verificar el registro de estas personas, si han sido funcionario
del estado, y, si era necesario, cheques y boletas de depósito en efectivo. Los
procedimientos utilizados fue analizar primero cuentas corrientes, revisando
toda la información bancaria correspondiente, y verificando cuales eran las
cuentas principales, donde había más movimiento, una vez identificada esta
cuenta se revisó en concordancia con otras cuentas mencionadas, para evitar
duplicidad de los montos, y una vez hecho esto, se analizaron los conceptos de
depósitos y abonos, y de giros y cargos, todo esto por años, y luego por totales.
El periodo de revisión fue desde 1 de enero 2009 a 31 de diciembre 2012, y en
relación a información tributaria, el trabajo consistió en identificar ingresos
declarados, quienes eran los pagadores de estas rentas, totalizarla y luego
determinar si acaso estas inversiones eran consistentes con los ingresos
declarados, y si estos ingresos eran coincidentes con depósitos y abonos de las
cuentas bancarias. También en este caso, de Felipe Ortega Reyes, se revisó el
detalle de sus transferencias electrónicas, de la cuenta de Banco Chile, porque
se verificó que habían pagos efectuados por supuestos servicios prestados a la
municipalidad Zapallar. Luego de estos procedimientos también se hicieron
cuadros que forman parte del informe pericial y se exhibirán posteriormente.
Los resultado obtenidos de revisión de cuentas de Juan Buzeta Novoa. Se
determinó que la cuenta que tenía mayor movimiento era su cuenta Rut de
134
Banco Estado, n° 12631708 y, la cuenta de ahorros del Banco Chile n°
033405380. También el Banco BBVA respondió que tenía una cuenta de
ahorros pero sin movimiento, saldo de $993 en período revisado. En Baco
Scotiabank dijo que no tenía productos en ese banco. Coopeuch informo que
pidió un crédito de $9.800.000 que se encontraba castigado y en avenimiento,
del cual pago 3 cuotas de $49.000, por lo tanto, las cuentas principales era la
de ahorro Banco Chile y cuenta Rut banco estado. D revisión cuenta ahorros,
se observó que tenía movimiento desde 1 feb 2010 al 31 enero 2012, y los
principales correspondientes a 4 depósitos en efectivo realizados en
septiembre y octubre de 2011, los cuales totalizan $600.000 y los depósitos
fueron realizados por Macarena Herrera. A continuación de ellos, el 8 de
noviembre de 2011 Juan Buzeta Novoa retiró esos fondos, el saldo, que eran
$578.000 aproximadamente, esto porque se habían descontado comisiones
pendientes, $20.000 aproximadamente. Y ese era todo movimiento en cuenta
ahorros banco Chile. Luego en cuenta a cuenta Rut se identificó el principal
concepto de depósitos y abonos correspondía a devoluciones de Tesorería de
impuestos, $4.692.000 aproximadamente, luego en otros conceptos, también
había depósitos en efectivo $600.000, y depósitos con documentos por
$580.000, que totalizan $1.180.000., y esos son todos los movimientos
acumulados entre 2010 a 2012. En 2009 no hubo depósitos. Luego en relación
a cuenta Rut los giros realizados eran por caja o Redbanc o cajero automático
ascendían a $3.447.000, y los otros conceptos eran comisiones bancarias,
seguros, y pagos con Redbanc, y todos estos giros ascendían a $4.163.000.
Luego, estos valores totalizados en periodo de revisión, 2009 a 2012, se
consolidaron, se sumaron abonos y depósitos de la cuenta de ahorros banco
chile y cuenta Rut, llegando a que el total consolidado, de ambas cuentas, en
relación a depósitos y abonos ascendieron a $6.472.462 pesos, y los giros y
cargos consolidados en mismo periodo $4.163.000 aproximadamente, es el
mismo monto ya señalado, porque los únicos giros y cargos parecidos en
cuentas correspondieron a cuenta Rut.
135
En relación a antecedentes tributarios, se observó que el principal concepto o
renta declarada en formulario 22 de impuesto a la renta, en los años
comerciales 2009 a 2012, correspondiente a años tributarios 2010 a 2013,
fueron honorarios pagados por la Municipalidad de Zapallar , además habían
rentas por sueldo en año tributario 2011 por $200.000 aproximadamente,
luego en año 2012 por $1.00.000 aproximadamente, y en año 2013 hay un
monto por sueldo, también rentas de capitales mobiliarios, que son intereses
pero por montos muy bajos, en total de los ingresos declarados, por honorarios,
sueldo y capitales mobiliarios en año tributario 2010 ascendieron a
$19.600.000 aproximadamente, en año tributario 2011 $18.800.000
aproximadamente, en año tributario 2012 $27.200.000, año tributario 2013
$26.000.000 aproximadamente. En cuanto a inversiones realizadas en mismo
periodo, se observó en año tributario 2011 inversión en fondo mutuo por
$2.00.000, luego en año 2012 también inversión en fondo mutuo por
$5.000.000, y en año 2013 tributario en fondo mutuo por $3.500.000
aproximadamente, en estos mismos tres años, luego de hacer inversión había
un rescate de fondo mutuo. La otra situación que se observó fue en relación a
Felipe Ortega Reyes que prestó servicios para municipalidad de Zapallar de
acuerdo a contrato y decretos alcaldicios revisados, en el periodos junio 2010 a
31 de diciembre de 2010, 6 meses, y 6 meses del 2011, del 1 de enero al 30 de
junio de 2011, esto sustentado en decreto alcaldicio 2330 de 2010 por los
honorarios del segundo semestre de 2010, cuyo monto bruto era de $666.667
monto liquido $600.000, y desde enero a junio 2011 el honorario bruto era de
$888.889 y monto liquido $800.000, esto con decreto alcaldicio 2553-2010, y
Decreto de Pago con año que correspondiera. En relación a pagos efectuados
por Municipalidad a honorarios, fueron 12 pagos sustentados en decretos ya
señalados, los que eran depositado en cuenta de banco chile de Felipe Ortega
Reyes, n° 1620958206, y una vez depositados ahí, él realizaba en forma
simultaneo o con 1 o 2 días de desfase una transferencia de fondos por monto
integro depositado a la cuenta corriente también del banco de chile de la sra
Jacqueline Díaz , cuenta n° 1310217808, se hizo esta observación porque la
136
sra. Jacqueline Díaz seria pareja de Juan Buzeta Novoa, y de esta manera
fondos que eran de la Municipalidad de zapa pagados al amparo de decretos
alcaldicios al sr. Felipe Ortega Reyes eran transferidos todos, en su totalidad a
la sra. Jacqueline Díaz , el destino de los fondos era Juan Buzeta Novoa, esto de
acuerdo a la experiencia de todos los informes, y modus operandi q se usa para
perder la vista de los fondos, era una hipótesis. En cuanto a las conclusiones
relacionadas con pagos de municipalidad zapa a Felipe Ortega Reyes que
luego eran transferidos a Jacqueline Díaz , pareja de Juan Buzeta Novoa, por lo
que comento anteriormente, el receptor final de fondos era Juan Buzeta
Novoa, como segunda hipótesis, llama la atención el bajo movimiento de las
cuentas corrientes de Juan Buzeta Novoa, ya que los pagos de los honorarios no
están depositados en sus cuentas, es decir, la municipalidad le pagaba con un
cheque, lo cobraba y sacaba el efectivo, pero no pasaba por sus cuentas
bancarias. En cuanto a las inversiones realizadas al realizar ejercicio de dividir
rentas declaradas por año, en año tributario 2010 y 2011 da $1.400.000 pesos
mensuales, y en año 2012 y 2013 $2.000.000 aproximadamente, y
dependiendo de su nivel de gastos, podría o no haber justificado inversiones en
fondos mutuos, por $2.00.000 en año tributario 2011, 2012 $5.000.000, año
2013 $3.000.000. En montos consolidados, año 2010 a 2012 el monto de
depósitos y abonos ascendió a $6.472.000 aproximadamente, y los giros a los
$4.163.000 ya referidos, en ese lapso de 3 años.
Desde 2004 a la fecha trabaja en Ministerio Público, ha desarrollado muchos
informes, y muchos peritajes con asistencia a varios juicios. En cuanto a
transferencias que hacia Felipe Ortega Reyes a Jacqueline Díaz, eran cercanas a
fecha de depósito, el total que transfirió $8.430.000, y el total que le pago
municipalidad a Felipe Ortega Reyes fue de $8.400.000. Se le exhibe prueba
documental signada con n° 91 del auto de apertura, cuadro n°1 da cuenta del
análisis cuenta de ahorros de banco chile Juan Buzeta Novoa; n°2 y 3 análisis
de cuenta Rut Banco Estado; n° 4 corresponde al consolidado de ambas
cuentas, suma de cuenta de ahorros y cuenta Rut; n°5 resumen de depósitos y
abonos y giros y cargos; n°6 transferencias de Felipe Ortega Reyes a Jacqueline
137
Díaz; n°7 corresponde a ingresos declarados en formulario 22 y que se
confeccionó con información remitida por Servicio de Impuestos internos,
principal ingreso por concepto de honorarios cancelados por Municipalidad
Zapallar; n° 8 inversiones realizadas.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.
La Defensa contrainterrogó a la perito la cual señaló que su empleador es el
Ministerio Público, y que supo que Jacqueline Díaz era pareja de Juan Buzeta
Novoa, lo supo por la revisión de antecedentes aparecía este movimiento
bancario, no sólo preguntó por ella sino por otras personas que surgieron del
levantamiento bancario, y le preguntó al fiscal. Para poder llegar a la
conclusión, consultó al fiscal y éste le dijo la relación que mantenían Juan
Buzeta Novoa y Jacqueline Díaz, y formuló hipótesis. No fue dirigida por el
Ministerio Público, su hipótesis se refirió de antecedentes aportados. Ella sí
señaló dicha hipótesis en su informe, en las conclusiones debiera estar. Para
refrescar memoria, se le exhibe su informe de fecha 23.02.2016 y lee” En el
caso de Juan Buzeta la comparación entre los ingresos declarados y los
depósitos en cuenta corriente no entrega información útil para llegar a
conclusión ya que los honorarios percibidos desde la Municipalidad Zapallar no
se encuentran registrados en sus cuentas. Al relacionar información bancaria
de Juan Buzeta con terceros que recibirían pagos de la Municipalidad de
Zapallar se observa que pagos efectuados a Felipe Ortega Reyes que se
realizaban mediante depósito con cheque en cuenta corriente n° 1620986206
del Banco de Chile, de la cual esta persona es titular, una vez depositados al día
siguiente o subsiguientes se realiza una transferencia a la cuenta corriente n°
1310217808 del Banco de Chile, cuyo titular es Jacqueline Díaz Bustamante
quien sería pareja de Juan Buzeta Novoa. El monto transferido conforme a la
modalidad descrita desde la cuenta corriente de Felipe Ortega Reyes a
Jacqueline Díaz ascendió a $8.430.000.”Por tanto sí lo consignó en sus
conclusiones. No contó con declaración de Jacqueline Díaz, no era necesario
para arribar a esta hipótesis, no era motivo de su peritaje, ella solo hizo análisis
138
bancario. Al declarar Macarena Herrera, ella no la conoce ni la ubica, depósitos
en efectivo en cuenta de ahorros en Banco Chile. De éste banco, aparecían
movimientos desde año 2010, Macarena Herrera deposito en efectivo
$600.000 en año 2010. Se le exhibe anexo de su informe, para evidenciar una
contradicción, lee para sí cartola cuenta ahorros banco Chile de Juan Buzeta
Novoa, rectifica que movimientos son del año 2011. En año 2010 no hay
movimientos de entrada ni salida de dinero de cuenta de Juan Buzeta Novoa.
En relación a fondos mutuos, pudo haberse sacado dinero, y luego retornarlo a
fondos mutuos el año siguiente, puede ser, pero en año tributario 2011 invirtió
$2.000.000 y rescató un poco más, pero al año siguiente invirtió $5.000.000,
puede que se hayan usado los $2.000.000 anteriores. De los ingresos percibidos
y declarados había que hacer una serie de descuentos para ver si había
capacidad de ahorro de $2.000.000, luego de hacer una operación aritmética,
y eso así como lo dice ahora, no lo incorporó en informe. Hizo análisis de
propiedades de Juan Buzeta Novoa, el Servicio Impuestos Internos remitió
vector externo, y ahí debiera aparecer aquello, y no habían bienes raíces. No
estaba dentro de antecedentes remitidos las relaciones familiares que tenía
Juan Buzeta Novoa, en orden a si le prestaban dinero por ejemplo o no. En
cuanto al levantamiento secreto financiero, no sabe si lo hizo él o por orden de
un tribunal. Ella contó con Decreto alcaldicio ya referidos, donde se
consignaba monto de honorarios de Juan Buzeta Novoa. En cuenta de ahorros
BBVA, tenía $993 pesos, sin movimientos. En chequera electrónica de Banco
Estado no recuerda si hay movimientos hacia Jacqueline Díaz ni Felipe Ortega
Reyes. Declaró en tribunal Jacqueline Tapia quien dijo que entregó unos
cheques a Juan Buzeta Novoa, eso lo ignoraba, ella solo conoce información
remitida por el banco, ella no detectó ese cheque, no tuvo a la vista cuentas de
Jacqueline Tapia, a ella le llegó información expuesta en informe, no recuerda
nada más. Respecto a antecedentes tributarios, información que recibe SII se
conforma de información de agentes retenedores que hacen a personas
naturales, en este caso, la Municipalidad de Zapallar por honorarios que pago a
Juan Buzeta Novoa, debió retener el impuesto y en una declaración jurada que
139
obliga el SII informa dichas retenciones anualmente, de todos a los que pago
honorarios, lo mismo los retenedores de impuesto, luego con esa información,
el SII elabora una propuesta de declaración de impuesto, y ahí la persona revisa
que estén todos los ingresos que recibió, y puede aceptar o modificarla, y al
aceptarla la remite a SII, también debe considerar interés y pérdidas de los
fondos mutuos, no la inversión de fondos mutuos, el SII revisa montos
declarados por Juan Buzeta Novoa cuando no cuadran montos, las
declaraciones que recibió desconoce si impugnó o no, porque SII no lo hace en
el mismo año, es posterior, no necesariamente estaban justificadas las
declaraciones, de su experiencia muchas cosas no se detectan hasta su revisión,
que puede ser aleatoria, no puede aseverarlo, y no revisó posteriormente.
III.-Prueba Documental y otros medios de prueba ofrecidos por el
Ministerio Publico, Querellante Particular y Querellante Institucional:
1.- Copia de Decreto de Alcaldía N°4.080/2008, de la Municipalidad de
Zapallar, de fecha 30/12/2008, relativo a contrato de servicios entre
dicho municipio y el acusado, contrato que regirá desde el día
01/01/2009 al 30/06/2009, con su respectiva cadena de custodia;

2.- Decreto de Alcaldía N°2.297/2009, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 30/06/2009, relativo a contrato de prestación de servicios entre
dicho municipio y el acusado, el que regirá desde el día 01/07/2009 al
31/12/2009, con su respectiva cadena de custodia;

3.- Decreto de Alcaldía N°4.754/2009, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 31/12/2009, relativo contrato de prestación de servicios entre
dicho municipio y el acusado, el que regirá desde el día 01/01/2010 al
31/12/2010, con su respectiva cadena de custodia;

4.- Decreto de Alcaldía N°4.509/2010, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 31/12/2010, relativo a relativo a contratación de prestación de
servicios entre dicho municipio y el acusado, el que regirá desde el día
01/07/2009 al 31/12/2009, con su respectiva cadena de custodia;
140
5.- Decreto de Alcaldía N°2.582/2011, de la Municipalidad de Zapallar, de
fecha 01/07/2011, relativo a modificación de contrato de prestación de
servicios entre dicho municipio y el acusado, con su respectiva cadena
de custodia;

6.- Copia de Decreto de Alcaldía N°4.971/2011, de la Municipalidad de


Zapallar, de fecha 29/12/2011, relativo a contrato de prestación de
servicios entre dicho municipio y el acusado, el que regirá desde el día
01/01/2012 al 31/12/2012, con su respectiva cadena de custodia;

7.- Copia de Decreto de Alcaldía N°4.879/2009, de la Municipalidad de


Zapallar, de fecha 31/12/2009, que aprueba contrato de prestación de
servicios de Felipe Humberto Ortega Reyes, que rige desde el
01/01/2010 al 31/03/2010, adjunta documentación, con su respectiva
cadena de custodia;
8.- Decreto de Alcaldía N°1.143/2010, de la Municipalidad de Zapallar, de
fecha 05/04/2010, que aprueba contrato de prestación de servicios de
Felipe Humberto Ortega Reyes relativo a realización de capacitaciones a
microempresarios, que rige de 01/04/2010 al 30/04/2010, adjunta
documentación, con su respectiva cadena de custodia;

9.- Decreto de Alcaldía N°2.330/2010, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 09/07/2010, que aprueba contrato de prestación de servicio que
rige a contar de 01/07/2010 al 31/12/2010, adjunta documentación,
con su respectiva cadena de custodia;

10.- Decreto de Alcaldía N°4.558/2010, de la Municipalidad de


Zapallar, de fecha 31/12/2010, que aprueba contrato de prestación de
servicios de Felipe Ortega Reyes, que rige desde el 01/01/2011 al
30/06/2011, adjunta documentación, con su respectiva cadena de
custodia;

11.- Decreto de Pago N°1.597, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 28/04/2010, relativo a contrato de honorarios por prestación de
servicios de Felipe Humberto Ortega Reyes, y documentación adjunta,
141
en particular “informe en derecho sobre vacancia por salud incompatible
respecto a profesionales de la educación, con supuesta firma de Ortega
Reyes”, con su respectiva cadena de custodia;

12.- Decreto de Pago N°2.919, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 29/07/2010, relativo a contrato de honorarios por prestación de
servicios de Felipe Humberto Ortega Reyes, y documentación adjunta,
con su respectiva cadena de custodia;

13.- Decreto de Pago N°3.243, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 26/08/2010, relativo a contrato de honorarios por prestación de
servicios de Felipe Humberto Ortega Reyes, y documentación adjunta,
con su respectiva cadena de custodia;

14.- Decreto de Pago N°3.830, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 29/09/2010, relativo a contrato de honorarios por prestación de
servicios de Felipe Humberto Ortega Reyes, y documentación adjunta,
con su respectiva cadena de custodia;

15.- Decreto de Pago N°4.521, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 08/11/2010, relativo a contrato de honorarios por prestación de
servicios de Felipe Humberto Ortega Reyes, y documentación adjunta,
con su respectiva cadena de custodia;

16.- Decreto de Pago N°4857, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 29/11/2010, relativo a contrato de honorarios por prestación de
servicios de Felipe Humberto Ortega Reyes, y documentación adjunta,
con su respectiva cadena de custodia;

17.- Decreto de Pago N°5435, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 29/12/2010, relativo a contrato de honorarios por prestación de
servicios de Felipe Humberto Ortega Reyes, y documentación adjunta,
con su respectiva cadena de custodia;
142
18.- Decreto de Pago N°325, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha
27/01/2011, relativo a pago de contrato de honorarios de Felipe Ortega
Reyes, adjunta documentación, con su respectiva cadena de custodia;

19.- Decreto de Pago N°706, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha


22/02/2011, relativo a pago de contrato de honorarios de Felipe Ortega
Reyes, adjunta documentación, con su respectiva cadena de custodia;

20.- Decreto de Pago N°1.871, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 11/05/2011, relativo a pago de contrato de honorarios de Felipe
Ortega Reyes, adjunta documentación, con su respectiva cadena de
custodia;

21.- Decreto de Pago N°2.678, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 28/06/2011; relativo a pago de contrato de honorarios de Felipe
Ortega Reyes, adjunta documentación, con su respectiva cadena de
custodia;

22.- Decreto Alcaldía N°4.249/2008, de la Municipalidad de Zapallar,


de fecha 30 de diciembre del año 2008, relativo a contrato de prestación
de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, que adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

23.- Decreto de Alcaldía 2.374/2009, de la municipalidad de Zapallar,


de fecha 30/06/2009, relativo a contrato de prestación de servicios de
Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, que adjunta antecedentes, con su
respectiva cadena de custodia;

24.- Decreto de Alcaldía N°4.799/2009, de la Municipalidad de


Zapallar, de fecha 31/12/2009, relativo a contrato de prestación de
servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, que adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

25.- Decreto de Alcaldía N°2.221/2010, de la municipalidad de


Zapallar, de fecha 01/07/2010, relativo a contrato de prestación de
143
servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, que adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

26.- Decreto de Alcaldía N°4.573/2010, de la municipalidad de


Zapallar, de fecha 31/12/2010, relativo a contrato de prestación de
servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, que adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

27.- Decreto de Pago N°3.179, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 28/08/2009, relativo a pago por servicios de contrato de
honorarios, relativo a los servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares,
adjunta antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

28.- Decreto de Pago N°643, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha, 26/02/2009, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

29.- Decreto de Pago N°1285, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 22/04/2009, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;
30.- Decreto de Pago N°2.370, de la Municipalidad de Zapallar, de
fecha 30/06/2009, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

31.- Decreto de Pago N°2.704, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 27/07/2009, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

32.- Decreto de Pago N°3955, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 06/10/2009, relativo a pago por contrato de honorarios, por
144
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

33.- Decreto de Pago N°4759, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 30/11/2009, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

34.- Decreto de Pago N°5052, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 15/12/2009, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

35.- Decreto de Pago N°684, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha


25/02/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por prestación
de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

36.- Decreto de Pago N°1.602, de la municipalidad de Zapallar, de


fecha 28/04/2010, relativo a pago de servicios de Jacqueline Tapia
Olivares, con su respectiva cadena de custodia;

37.- Decreto de Pago N°1.986, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 25/05/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

38.- Decreto de Pago N°2.456, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 23/06/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

39.- Decreto de Pago N°2.830, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 26/07/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;
145
40.- Decreto de Pago N°3.273, de la Municipalidad de Zapallar, de
fecha 30/08/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

41.- Decreto de pago N°3.675, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 27/09/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

42.- Decreto de Pago N°4.368, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 26/10/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva de custodia;

43.- Decreto de pago N°4822, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 29/11/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

44.- Decreto de Pago N°5.436, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 29/12/2010, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

45.- Decreto de Pago N°326, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha


27/01/2011, relativo a pago por contrato de honorarios, por prestación
de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

46.- Decreto de Pago N°643, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha


21/02/2011; relativo a pago por contrato de honorarios, por prestación
de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;
146
47.- Decreto de Pago N°1.182, de la Municipalidad de Zapallar, de
fecha 28/03/2011, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

48.- Decreto de Pago N°1.700, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 28/04/2011, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

49.- Decreto de Pago N°2.223, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 27/05/2011, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

50.- Decreto de Pago N°2.714, de la Municipalidad de Zapallar, de


fecha 28/06/2011, relativo a pago por contrato de honorarios, por
prestación de servicios de Jacqueline De Jesús Tapia Olivares, adjunta
antecedentes, con su respectiva cadena de custodia;

51.- Copia Decreto de Alcaldía N°4.540/2010, de la Municipalidad de


Zapallar, de fecha 31/12/2010, relativo a contrato de prestación de
servicios entre dicho municipio y Macarena Herrera Olmos, que rige a
contar de 01/01/2011 a 30/06/2011, adjunta antecedentes, con su
respectiva cadena de custodia;

52.- Copia Decreto de Alcaldía N°2.489/2011, de la Municipalidad de


Zapallar, de fecha 30/06/2011, relativo a contrato de prestación de
servicios entre dicho municipio y Macarena Herrera Olmos, que rige a
contar de 01/07/2011 a 31/12/2011, adjunta antecedentes, con su
respectiva cadena de custodia;

53.- Copia Decreto de Alcaldía N°5.009,/2011, de la Municipalidad de


Zapallar, de fecha 29/12/2011, relativo a contrato de prestación de
servicios entre dicho municipio y Macarena Herrera Olmos, que rige a
147
contar de 01/01/2012 a 30/06/2012, adjunta antecedentes, con su
respectiva cadena de custodia;

54.- Oficio Banco Chile, de fecha 08/08/2012, firmado por Juan Carlos
Camacho Contreras, Jefe de Operaciones sucursal San Felipe, que
informa, de los productos bancarios que registra el acusado Juan Buzeta
Novoa

55.- Oficio Banco Chile de fecha 27/02/2013, firmado por Juan Carlos
Camacho Contreras, Jefe de operaciones, sucursal San Felipe, que
adjunta detalle de cartolas de la cuenta de ahorro N°3340538043, cuyo
titular es Juan Agustín Buzeta Novoa, en periodo comprendido entre
01/01/2009 a febrero del año 2013, adjunta antecedentes;

56.- Oficio del Banco de Chile, de fecha 24/01/2014, firmado por


Guillermo Opazo Brito, Jefe de operaciones Subrogante, quien a través
de dicho oficio adjunta cuatro comprobantes de depósito en cuenta de
ahorro N°334-05380-43, a nombre Juan Agustín Buzeta Novoa, y un
comprobante de giro de dinero de la misma cuenta de ahorro;
57.- Cuatro Boletas únicas de depósitos de moneda nacional, Banco
Chile originales, y que llevan los siguientes números: N°1885112-1, de
fecha 27/09/2011, en efectivo por un monto de $130.000.- pesos;
N°6231194-9, de fecha 12/09/2011, en efectivo por un monto de
$70.000.- pesos; N°6222927-3, de fecha 01/09/2011, por la suma de
$200.000.- pesos; N°1903313-3, de fecha 24/10/2011, por un monto de
$200.000.- pesos; y un comprobante de giro original de cuenta de
ahorro a la cuenta de ahorro N°4509407, todos de la cuenta de Ahorro
N°33405380-43, con su respectiva cadena de custodia;
58.- Oficio Banco BBVA, de fecha 06/08/2012, firmado por Carmen
Palomer Roggerone, Abogado de Servicios Jurídicos y Negocios
Bancarios, que informa sobre los productos bancarios que registra el
acusado Juan Buzeta Novoa.
148
59.- Oficio Banco BBVA, de fecha 20/08/2013, firmado por Carmen
Palomer Roggerone, Abogada de Servicios Jurídicos, Negocio Bancario,
que remite cartola bancaria de cuenta de ahorro N°0504-0026-
000200030321, cuyo titular es el acusado, adjunta cartola;

60.- Oficio del Banco Estado, de fecha 06/08/2012, firmado por


Gabriel Narea Gómez, agente sucursal San Felipe, que informa de los
productos bancarios que registra el acusado Juan Buzeta Novoa;

61.- Oficio del Banco Estado, de fecha 23/01/2013, firmado por Mario
López Silva, jefe de atención clientes, sucursal San Felipe, que remite
cartolas con todos los movimientos bancarios de la cuenta RUT
N°12631708, cuyo titular es Juan Buzeta Novoa, relativo al periodo
01/01/2009 a enero del año 2013, adjunta antecedentes;

62.- Oficio Coopeuch, de fecha 09/08/2012, firmado por Juan Pablo


Rivadeneira Amesti, que informa que Juan Agustín Buzeta Novoa es
socio de esa cooperativa, y productos que mantiene a su nombre;

63.- Oficio Coopeuch, de fecha 21/01/2013, firmado por Juan Pablo


Rivadeneira Amesti, Fiscal de Banco, que informa que el acusado es
cliente, así como del estado de un crédito de consumo que registra;

64.- Oficio banco Estado, de fecha 30/06/2015, firmado por Margarita


Bracamonte Aylwin, Jefe de Atención del Clientes (s), sucursal San
Felipe, que informa de los productos bancarios que registra Jacqueline
Díaz Bustamante, cédula de identidad N°11.728.711-4

65.- Oficio Banco Chile de fecha 25/06/2015, firmado por Oscar


cabrera Jorquera, Jefe de Gestión, sucursal San Felipe, quien informa de
los productos bancarios que registra Jacqueline Alejandra Díaz
Bustamante;

66.- Oficio del Banco Security, de fecha 01/10/2012, firmado por


David Díaz Bravo, Gerente Operaciones Procesos Centrales y Sucursales,
que informa que Felipe Humberto Ortega Reyes, es cliente de esa
149
institución bancaria y que registra número de cuenta corriente N° E-
0672335-01, y línea de crédito asociada;

67.- Oficio del Banco Security, de fecha 17/06/2014, firmado por


David Díaz Bravo, gerente operaciones, que adjunta cartolas con los
movimientos de la cuenta corriente E-0672335-01, del periodo
comprendido entre 01/01/2009 31/12/2012, cuyo titular es Felipe
Ortega Reyes;

68.- Oficio Banco Chile, de fecha 13/09/2012, firmado por Juan Carlos
Camacho Contreras, Jefe Operaciones sucursal San Felipe, que informa
de los productos bancarios que registra Felipe Ortega Reyes y Jacqueline
Tapia Olivares;

69.- Oficio Banco Chile, de fecha 07/08/2014, firmado por Jorge


Oyarzún Valenzuela, Abogado, que remite detalle de cartolas de la
cuenta Vista N°71620054809, y cuenta corriente N°1620986206, cuyo
titular es Felipe Ortega Reyes, adjunta cartolas;

70.- Oficio Banco Chile, de fecha 16//11/2015, firmado por Jorge


Oyarzún Valenzuela, Abogado, quien remite comprobante o boletas
únicas de depósito N°0642557-3, por un monto de $600.000.- pesos, de
fecha 01/10/2010; N°6241567-4, por un monto de $600.000.- pesos, de
fecha 12/11/2010; N°1240764-9, por un monto de $800.000.- pesos, de
fecha 02/02/2011; N°5994507-1, por un monto $800.000.- todos
depositados en la cuenta corriente N°1620986206, cuyo titular es Felipe
Ortega Reyes;

71.- Cuatro comprobantes o boletas únicas de depósito N°0642557-3,


por un monto de $600.000.- pesos, de fecha 01/10/2010; N°6241567-4,
por un monto de $600.000.- pesos, de fecha 12/11/2010; N°1240764-9,
por un monto de $800.000.- pesos, de fecha 02/02/2011; N°5994507-1,
por un monto $800.000.- todos depositados en la cuenta corriente
150
N°1620986206, cuyo titular es Felipe Ortega Reyes, con su respectiva
cadena custodia;

72.- Oficio Banco Chile, de fecha 07/10/2015, firmado por Jorge


Oyarzún Valenzuela, Abogado, quien remite Boletas únicas de depósitos
N°7105946-3; N°4543512-0; N°4528048-4;

73.- Tres Boletas Únicas de Deposito Moneda Nacional, originales del


Banco Chile, que llevan los siguientes números: N°7105946-3, de fecha
02/09/2010, por un monto de $600.000.- pesos; N°4543512-0, por un
monto de $600.000.- pesos, de fecha 03/12/2010; y N°4528048, por un
monto de $600.000.- pesos, de fecha 04/01/2011, todos aparecen
depositados por Juan Buzeta o “JB” a la cuenta corriente N°1620986206,
cuyo titular es Felipe Ortega Reyes, con su respectiva cadena de
custodia;

74.- Oficio Banco Chile, de fecha 25/07/2014, firmado por Jorge


Oyarzún Valenzuela, Abogado, quien remite detalle de cartolas con
detalle de transferencias electrónicas, relativo a la cuenta corriente
N°1310189801, cuyo titular es Jacqueline Tapia Olivares; (se desistió)

75.- Oficio de Coopeuch de fecha 26/09/2012, firmado por Camilo


Fernández Biondi, Fiscal (s), que informa que Jacqueline de Jesús Tapia
Olivares es socia de esa institución y registra una libreta de ahorro
unipersonal; (se desistió)

76.- Oficio de Coopeuch, de fecha 10/06/2014, firmado por Camilo


Fernández Biondi, Subgerente Legal, que informa sobre los productos
que registra Jacqueline Tapia Olivares; (se desistió)

77.- Oficio de Coopeuch, de fecha 12/02/2015, firmado por Camilo


Fernández Biondi, que remite las cartolas con todos los movimientos
bancarios que registra cuenta de ahorro de Jacqueline Tapia Olivares; (se
desistió)
151
78.- Oficio del Banco Estado, de fecha 11/06/2014, firmado por Mario
López Silva, Jefe de atención de clientes, que informa sobre los
productos bancarios que registra Jacqueline Tapia Olivares; (se desistió)

79.- Oficio Banco Chile, de fecha 10/06/2014, firmado por Guillermo


Opazo Brito, Jefe de operaciones subrogante, que informa de los
productos bancarios que registra Jacqueline Tapia Olivares;

80.- Oficio Banco Chile, de fecha 04/09/2014, firmado por Jaime


Rodríguez León, Jefe de Gestión Clientes, sucursal La Ligua, que informa
de los productos bancarios que registra la Ilustre Municipalidad de
Zapallar en dicha entidad bancaria;

81.- Oficio Banco Chile, de fecha 07/10/2015, firmado por Jorge


Oyarzún Valenzuela, Abogado, quien remite detalle de cartolas de la
cuenta corriente N°1313542005, cuyo titular es la Ilustre Municipalidad
de Zapallar, adjunta cd con el detalle;

82.- Oficio de la Municipalidad de Zapallar, de fecha 12/12/2012,


firmado por el Secretario Municipal, Antonio Molina Daine;

83.- Archivador que contiene información sobre catastro de bienes


municipales, con su respectiva cadena de custodia;

84.- Archivador que contiene copias de diversos antecedentes, y que


fuera entregado por el acusado Jacqueline Tapia Olivares, con el fin de
justificar los servicios, con su respectiva cadena de custodia;

85.- Oficio Ordinario N°77313072399, Del Servicio de Impuestos


Internos, de fecha 23/10/2013, firmado por doña Vivian Sanzana
Tiznado, Jefa de Unidad de San Felipe, que informa sobre situación
tributaria del acusado Buzeta Novoa;

86.- Oficio Ordinario N°77314092314, del Servicio de Impuestos


Internos, de fecha 14/04/2014, firmado por doña Vivian Sanzana
Tiznado, Jefa de Unidad de San Felipe, que informa sobre situación
tributaria del acusado Buzeta Novoa, complementando anterior oficio;
152
87.- Diecisiete hojas de Sistema de Consulta Tributaria Integrada del
SII, relativo a Juan Buzeta Novoa en su calidad de contribuyente;

88.- Veintiuna hojas de Sistema de Consulta Tributaria Integrada del


SII, del contribuyente Store Tech limitada, RUT N°77.840.230-0, de la
que el acusado Buzeta Novoa es socio y representante legal;

89.- Oficio N°120/2014, de la Municipalidad de Zapallar, de fecha


10/06/2014, firmado por el Alcalde Nicolás Cox Urrejola, quien adjunta
decretos de pago, feriados legales y liquidaciones de sueldo del
acusado, años 2009 a 2013, adjunta antecedentes;

90.- Oficio de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, de


fecha 03/10/2016, que informa que Juan Agustín Buzeta Novoa, realizó
un magister en Derecho con mención en derecho público, adjunta
antecedentes;

91.- Diez recuadros explicativos de cruce de información que


contienen detalles de montos declarados por el acusado Buzeta al SII en
el periodo investigado, así como los bienes e ingresos declarados y
movimientos bancarios del acusado, así como también los movimientos
bancarios de Felipe Ortega Reyes, durante el periodo investigado;

92.- Muestras caligráficas de Felipe Ortega Reyes, y Jacqueline De


Jesús Tapia Olivares, con su respectiva cadena de custodia;

93.- Copias autorizadas y certificación de ejecutoria de sentencia


condenatoria del Juzgado de Garantía de la Ligua de causa RUC
N°1200597905-4, RIT N°1136-2012, de fecha 11/08/2016, relativo a
condena de Jacqueline de Jesús Tapia Olivares;

94.- Copias autorizadas y certificación de ejecutoria de sentencia


condenatoria del juzgado de Garantía de La Ligua de causa RUC
N°1200597905-4, RIT N°1136-2012, de fecha 09/05/2016, relativo a
condena de Felipe Humberto Ortega Reyes;
153
DECIMO SEGUNDO: Que, el Querellante institucional se adhirió a toda la
prueba del Ministerio Publico, no presentó prueba propia, mientras que el
Querellante particular se adhirió a la prueba testimonial del Ministerio Publico,
salvo en lo relativo a la declaración de María Eugenia Ibarra Urra, Marta Cuevas
Alarcón, Pablo Rojas Gutiérrez, Ana Varas Cuevas, Gerardo Molina Daine,
Nicolás Cox Urrejola y Ramón Cisternas, se adhirió a la prueba pericial y
documental, agregando como prueba documental propia dos dictámenes de la
Contraloría General de la República de fecha 3 de diciembre de 2009 y 30 de
mayo de 2007.

DÉCIMO TERCERO: Que, la Defensa para acreditar sus alegaciones


ofreció prueba testimonial consistente en la declaración de Nicolás Cox
Urrejola, Fernando Moya Muñoz, Teresa Lamoliatte Vargas, Eliecer Fuenzalida
Cornejo, Felipe Ortega Reyes , Sergio Urrejola Monckeberg y Jacqueline Díaz
Bustamante, más prueba documental.

Al efecto, tal como se señaló, prestó declaración:


1. Nicolás Nataniel Cox Urrejola, jubilado, quien previo juramento señaló
que desde el año 2004 fue alcalde de la Municipalidad de Zapallar, y sus
funciones están descritas en la ley orgánica constitucional de municipalidad,
fundamentalmente consiste en la administración del municipio, con todo lo
que eso significa. La organización de la municipalidad normalmente en
cumplimiento de la ley deben desarrollar un reglamento interno, que contiene
un organigrama que define cada una de los cargos y funciones de cada
persona, así el alcalde es la máxima autoridad, a continuación en línea de
gestión viene el Administrador Municipal y los distintos departamentos que
funcionan en el municipio, él inició su alcaldía con un reglamento vigente de la
administración anterior, y en año 2012 presentó al concejo de acuerdo a sus
atribuciones, un proyecto de nuevo reglamento, el cual fue aprobado en el mes
de marzo de 2012, y contiene el organigrama de 22 dependencias municipales,
y entiende que es el actual reglamento vigente. Algunas dependencias esta la
administración municipal son el departamento de desarrollo comunitario,
departamento social, departamento de mantención, departamento de
154
administración y finanza, departamento de recursos humanos, departamento
de educación, departamento de salud, departamento de control, de secretaría
municipal, de informática, de control de gestión, de transparencia, y otros. En
la municipalidad trabajaban, contabilizando todos los departamentos, con
salud y educación, una cifra variable de 420 a 530 personas. En cuanto a la
relación contractual con éstas personas, señaló que los funcionarios
municipales están afectos a ley de plantas, de 1994, en donde se fijó la planta
de funcionarios que quería ella administrarse, la municipalidad, y se fijó con la
cantidad de personas que estaban en ese momento, 29 personas, además la ley
le permite anexar, bajo la figura de contrata, el 20% de la planta, por lo tanto
6 funcionarios más, y todo el resto de funcionarios están bajo categoría de
honorarios, y dentro de éstos hay honorarios a suma alzada, que no pueden
exceder del 10% del valor económico del costo de la planta, y el resto son
honorarios por asesorías, eso en lo que es municipio propiamente tal, porque el
departamento de educación funciona bajo estatuto docente, y el
departamento de salud también con reglas propias. Todas las personas pueden
ser contratadas a honorarios, las que fueran necesarias para el trabajo
municipal y que no estuvieran contempladas dentro de los funcionarios de
planta o funcionarios a contrata. Supo que se contrataron funcionarios a
honorarios en todas las unidades del municipio, en general si trabajan más de
450 personas y la planta o contrata es de 30 personas, y habían 2 a honorarios a
suma alzada, el resto era a honorarios cumpliendo las más diversas funciones,
había personal cumpliendo labores administrativas, secretario, encargados de
departamentos, y profesionales asesores. Para que se les pagara a personas
contratadas a honorarios, precisa que primero esa persona tiene un contrato
donde se fija su trabajo y luego cuando se cumple ese contrato, el contratado
emite su boleta de honorarios, esa boleta es recibida en el departamento de
recursos humanos, ellos inician un recorrido para obtener finalmente su pago,
pasa por departamento de Administración y Finanzas, luego departamento de
control, y posteriormente llega a Tesorería, para que se emita el cheque, y
también por disposiciones de ley, todos los cheques son nominativos, y en esas
155
condiciones, el alcalde procedía a la firma. Todo el municipio funciona bajo un
presupuesto anual, que debe ser presentado por la administración al concejo
municipal en el mes de octubre del año anterior, el concejo lo debe aprobar
con fecha tope el 15 de diciembre del año anterior, y este presupuesto va a la
Contraloría General de la República Regional y a la Subsecretaria de Desarrollo
Regional, y es uno de los 4 instrumentos básicos para poder administrar el
municipio, y ese presupuesto está hecho por departamento y tiene la base para
poder pagar estos honorarios, lo que corresponde a personal municipal,
contiene la glosa presupuestaria, que es el camino que les determina la
Contraloría para poder producir estos pagos. El trabajo municipal consiste
básicamente en el desarrollo de las comunidades, por lo tanto la glosa está
bajo el desarrollo comunitario, porque los municipios tienen distintas tareas,
como educación, salud, y el resto de los programas son comunitarios, por lo
tanto la glosa presupuestaria tiene que ver con los planes comunitarios. El
alcalde o municipio contrata a profesionales externos, y las funciones del
contratado las define él en función de las necesidades que le ha manifestado
cada departamento, se les paga cargo a la glosa comunitaria, si el contrato es
realizado por este asesor, no es efectivo que las tareas por las que se le
contrata están expresamente descritas en glosa, sino que el asesor externo
tiene un contrato, se le encarga el trabajo y debe rendir, junto con su boleta de
trabajo realizado, el informe adecuado de las tareas que desempeñó, es así
porque la glosa presupuestaria es una autorización otorgada por la Contraloría
General de la República, por lo que cuando ésta se concluye es imposible
trabajar en municipios con cantidad de personas determinadas por ley, lo que
es inamovible, contempla un presupuesto distinto y una realidad distinta a las
necesidades de la comunidad. Recordó que se contrataban profesionales
atendido el crecimiento explosivo durante su administración, desde su
presupuesto y también egresos, entonces él quiso otorgar un profesionalismo
al municipio, y por ello se hicieron infinidad de acuerdos, asociaciones con
otros municipios, con públicos y con privados y fue necesario contratar
asesorías externas, y muy importante era en el departamento jurídico. Allí no
156
trabajaban de planta nadie, sí contratados a honorarios como Juan Tobar como
abogado externo, en sus inicios, en diciembre 2004, al poco tiempo contrató,
por el Instituto de Libertad, a Rodrigo Flores, en el año 2005 o 2006, en el año
2007 decidió contratar a Juan Buzeta Novoa, el que trabajó durante 7 años,
desde el 2007 hasta 2014, era un asesor suyo, del alcalde, y fue, por su
antigüedad, el asesor en que él tenía más confianza, para que revisara los
trabajos e informes que hacían los otros abogados. Indicó que junto a Juan
Buzeta Novoa ingresó Fernando Moya, no recuerda cuando ingresó
exactamente, pudo ser 2008, también como abogado externo trabajaron en el
municipio José María Eyzaguirre, Juan Carlos Urquidi, Felipe Hurtado, Felipe
Ortega Reyes, el que fue contratado porque trabajaba con Flores y participó
con él y luego lo contrató, Claudio Arellano, como procuradores estaban
Eduardo Jara y Leopoldo Rodríguez, y otro abogado de apellido Cortés, que fue
asesor en tema de comité de viviendas de Alto de Catapilco, y otros
profesionales contratados para asesorías. Cuando llegó Juan Buzeta Novoa no
existía la departamento jurídico porque él tenía contratado asesores externos
que no estaban de planta en el municipio, no con horario completo, la Unidad
Jurídica se creó con reglamento interno del año 2012, y a su cargo estaba Juan
Buzeta Novoa y Fernando Moya como los dos abogados que se pagaban vía
honorarios, pero bajo modalidad de suma alzada, que es el 10% del valor
económico de la planta. Las funciones de Juan Buzeta Novoa constan en
reglamento interno, como departamento jurídico tenía que asesorar al alcalde
y municipio, básicamente en todo lo que tenga que ver con contratos,
asociaciones entre municipios, sobretodo en ámbito de derecho público. Felipe
Ortega Reyes fue contratado en una oportunidad en 2008, para defender o
asesorar a funcionarios municipales en un sumario que había realizado la
Contraloría General de la República referente a los permisos de circulación, y
la segunda vez lo contrató como asesor personal de él, para estudiar la
posibilidad de producir un cambio importante en la salud y educación
municipal. Indicó que él contrató a Juan Buzeta Novoa, se le exhibe
documento n°3 del auto de apertura, reconoce un decreto de alcaldía, un
157
contrato de prestación de servicios, en clausula quinta “en que el prestador
deberá efectuar los servicios de acuerdo a las instrucciones impartidas por el
Administrador Municipal, unidad técnica del presente contrato, quien acuerda
desde ya otorgar facilidades materiales...”El Administrador Municipal en época
que Juan Buzeta Novoa trabajaba en municipalidad era Eliecer Fuenzalida. La
cláusula leída significa que la unidad técnica del contrato de Juan Buzeta
Novoa era la administración municipal, ellos debían encargar trabajos a éste
asesor. No sabe qué instrucciones se impartieron a Juan Buzeta Novoa en
relación a Felipe Ortega Reyes. Los informes que recibía Juan Buzeta Novoa
debía visarlos, es decir, indicar que se cumplieron los trabajos encargados por
la unidad técnica, el alcalde o el mismo Juan Buzeta Novoa. Se le exhibe
documento n° 18 del auto de apertura que corresponde a un decreto de pago
donde el tesorero municipal pagara a Felipe Ortega Reyes la suma de $888.889
y que corresponde a un contrato de honorarios de apoyo a departamento
jurídico, en especial atención de organizaciones comunitarias y público en
general, entre otras. Cuenta con firma de jefe de control el que controla que
exista el contrato, que tenga glosa correspondiente, que finanzas le haya dado
el visto bueno, que está presupuestado, y en definitiva control acepta el pago
porque si no el tesorero no emite el cheque. Finanzas debe ver que esté en el
presupuesto contemplado y que existan fondos correspondientes para el pago,
la jefa de control era Ana Varas. Hay un memorándum de Juan Buzeta Novoa
dirigido a Teresa Lamoliatte, el que contiene un informe de prestación de
servicio de Felipe Ortega Reyes, Teresa era la jefa de departamento de
Recursos Humanos, debía enviárselo a ella porque todos los contratos de
asesores y funcionarios los veían ahí. Juan Buzeta Novoa informaba a Teresa
que se realizaron a cabalidad los servicios encomendados por el departamento
jurídico por Felipe Ortega Reyes. Indicó que él no le encomendó servicios a
Felipe Ortega Reyes , era un contrato de asesorías a la municipalidad, se reunía
con él en su oficina o en la de él, y le informaba de materias en las que él pidió
asesoría, se hacían a lo menos dos o tres mensuales, fundamentalmente en su
oficina, y también a veces viajaba a Santiago a la oficina de él, le encomendó a
158
él la asesoría de un sumario contra el director de educación, y el trabajo
importantísimo que fue transformar el departamento de salud, transformar
postas en Cesfam, también asesoró al departamento de educación. Felipe
Ortega Reyes trabajó con él asesorándolo en estas materias desde 2007 a 2011,
las asesorías se materializaban a veces por instrucciones, a veces por memo de
él, o personalmente. También hacía requerimientos a través de Juan Buzeta
Novoa, él firmaba los cheques de pago porque todos los informes de Felipe
Ortega Reyes iban firmados por Juan Buzeta Novoa. Recuerda que también
trabajó en el departamento jurídico Macarena Herrera, la cual llegó a la
municipalidad porque trabajaba con Juan Buzeta Novoa y Moya en la oficina
que tenían en La Ligua, añadió que en esos años la cobranza municipal estaba
radicada en este estudio, de Buzeta y Moya, y la funcionaria de ellos era ella,
pero en un minuto él estimo necesario que la cobranza de la municipalidad
estuviera radicada en oficinas de la municipalidad, y les pidió a ellos que
Macarena Herrera se trasladara a trabajar al departamento jurídico, hasta que
después también modifico esto, y las funciones de cobranza se las entregó a la
Unidad Financiera y ahí Macarena Herrera dependió de ellos, trabajó allí por 6
meses, y después el departamento de Recursos Humanos le solicitó la renuncia.
También trabajó en departamento jurídico Catalina Costa, abogada, que
ingresó al municipio y estuvo allí por 1 año y medio aproximadamente, y
renunció, cuando llegó tenía muy poco experiencia municipal, y Leopoldo
Rodríguez y Eduardo Jara, no tenían ninguna experiencia porque no eran
profesionales. Macarena Herrera dejó de trabajar en la municipalidad porque
encontraron que ella no cumplía con la normativa ética de los funcionarios
municipales, no hay constancia de reclamos presentados por ella contra otra
persona de la municipalidad. Señaló que él fue formalizado por fraude al fisco,
en agosto 2015, y luego le comunicaron que no perseverarían en la
investigación. Dentro de las políticas de remuneración del municipio hay un
estándar mínimo de remuneración, entonces cuando trabajaba Macarena
Herrera con Buzeta y Moya tenía una remuneración inferior a la asignada en el
municipio, que era de alrededor de $450.000 mensuales. Explicó que en la
159
Unidad Financiera el jefe de Macarena Herrera era Ramón Cisternas. En
relación al departamento jurídico las personas mencionadas fueron
contratadas por él, sus funciones también las fijaba él. Leopoldo Rodríguez
trabajó en la municipalidad, y cuando él ingresó era procurador de un juicio en
que defendía a la municipalidad José María Eyzaguirre, desde año 2002, y
después lo contrató él en el año 2006.
Al ser contrainterrogado por el Ministerio Público, señaló que él fue alcalde de
Zapallar hasta agosto de 2016, año en que fue destituido por un fallo por no
supervigilar un detrimento patrimonial de $90.000.000, sin falta a la probidad.
Este detrimento ocurrió durante 12 años de gestión, donde el presupuesto
municipal, y los ingresos fueron de $90.000.000.000. Otros funcionarios suyos
fueron condenados por delitos, Eliecer Fuenzalida por delito de fraude al fisco
en período de 2008 a 2012, bajo su mando, también Ramón Cisternas
condenado por fraude al fisco, en mismo período, así también particulares
vinculados a municipalidad, incluso algunos prestadores de servicios que
participaron en querellas, ignora si Felipe Ortega Reyes fue condenado. El
Instituto Libertad tiene una asociación de ayuda profesional a municipios
ligados a un partido político, que es Renovación Nacional. Desde 2009 a 2012
el jefe de departamento jurídico de Zapallar era Juan Buzeta Novoa, pero en el
orden interno no tenía categoría de jefe, porque era a honorarios, no tienen
responsabilidad administrativa, pero sí estaba a cargo de eso Juan Buzeta
Novoa, y la jefa de departamento de control era Ana Varas. En cuanto a Felipe
Ortega Reyes llega a la municipalidad a requerimiento suyo, junto a otros
abogados externos tales como Juan Tobar, Rodrigo Flores, José María
Eyzaguirre, Felipe Hurtado, Juan Buzeta Novoa, Fernando Moya, Catalina Costa
y otros ya nombrados, se le exhibe su declaración de fecha 30 de mayo de
2014 prestada ante la Fiscalía en la cual reconoce su firma y lee: “a petición de
quien fueron contratados los servicios de los abogados? A petición del
abogado jefe don Juan Buzeta Novoa.” Precisa que los servicios que dio Felipe
Ortega Reyes a la municipalidad tiene relación con un sumario a funcionarios
municipales por permisos de circulación, y también asesorías al departamento
160
de educación y salud, las que se materializaron a través de informes que le
entregó a él, y reuniones en que participaron ambos, independientes de los
servicios que pidió Juan Buzeta Novoa o el jefe técnico. Señaló que él como
alcalde no recuerda si le pidió un servicio particular a Felipe Ortega Reyes.
Para refrescar memoria, le exhibe misma declaración precedente, y lee para sí,
y refiere que él dijo en declaración que no tuvo otras asesorías de Felipe
Ortega Reyes, la municipalidad tuvo las asesorías correspondientes. A la
municipalidad Felipe Ortega Reyes iba 2 o 3 veces al mes, y se entrevistaba con
él, y seguramente con Juan Buzeta Novoa. En Decreto de Pago exhibido dijo
que el que prestaba servicio debía emitir un informe y tenían un contrato, e
informe debía ser firmado por Juan Buzeta Novoa, y para obtener pago debía
acompañarse el informe del trabajo realizado, que el servicio que
efectivamente realizó, y eso lo debe verificar la contraparte técnica y unidad
de control, que en caso de Felipe Ortega Reyes la contraparte técnica era el
departamento jurídico, es decir, Juan Buzeta Novoa , y, en caso de certificar
que no estaba conforme con servicios realizados, no se pagaba, o al menos él
no pagaba.
El Consejo de Defensa del Estado al contrainterrogarlo logró que el testigo
precisara que él fue destituido por el Tricel, con fecha agosto de 2016.
El Querellante particular contrainterrogó al testigo, quien señaló que su
destitución no recuerda si fue objeto de un recurso en la Corte Suprema, al
menos él no lo hizo. Explicó que no existe relación entre la glosa de pago y el
pago mismo que se hace, porque dentro de la municipalidad se asignan fondos
según el presupuesto. En la ley de planta, de 1994, esa planta tampoco
consideraba dentro de las unidades de municipalidad, la unidad de control, sin
embargo ejerce en la práctica ese rol, tampoco estaba departamento jurídico,
pero había un asesor externo que era Juan Buzeta Novoa, que por la
antigüedad que tenía en municipalidad y como estaba de forma permanente
allí, hacía las veces de jefe, pero del 2012 el reglamento interno sí contempla
un departamento jurídico, y peses a que la ley orgánica no ha sido modificada,
sólo fijo la planta, en el año 2002 sí contempla departamento jurídico y unidad
161
de control. Señaló que Ana Varas firmaba como funcionario municipal, igual
que Juan Buzeta Novoa firmaba como asesor jurídico de la municipalidad,
recalcando que Juan Buzeta Novoa no interviene en la función de
administración de la municipalidad, él como asesor jurídico y jefe del
departamento jurídico tenía que poner el visto bueno a los trabajos que se
hacían en el departamento jurídico, verificar si trabajo se había realizado, pero
no interviene en la administración de la municipalidad para nada. Juan Buzeta
Novoa no era una persona de su confianza, porque ellas están definidas en el
reglamento interno, solo era un profesional al que nombró jefe de
departamento jurídico.
La Defensa para efectos de aclarar dichos del testigo, pregunto en cuanto que
él al decir que quien requiere a Felipe Ortega Reyes es él, y después en
declaración leyó que fue a petición de Juan Buzeta Novoa, ante lo que el
testigo detalla que él conoció a Felipe Ortega Reyes y le consultó a Juan Buzeta
Novoa si estaba de acuerdo o no en su contratación. En segundo término, en
cuanto a glosa y contrato, dijo que las funciones de la glosa y las funciones del
contrato no eran lo mismo en el caso de Felipe Ortega Reyes, porque explicó
que en la mínima flexibilidad que hay en municipalidad, la glosa presupuestaria
por la cual se pagan honorarios la determina la Contraloría General de la
República, la glosa no necesariamente refleja el trabajo que se le puede
encargar a los abogado externo, es una glosa presupuestaria que no tiene que
ver con las tareas encomendadas, entonces Juan Buzeta Novoa certificaba el
trabajo realizado y no la glosa del contrato.
El Ministerio Público en uso del mismo derecho anterior, obtuvo que el testigo
señalara que efectivamente si el profesional aparece informando un trabajo es
porque realmente lo realizó.

2.- Fernando Moya Muñoz, abogado, quien previo juramento señaló que
estudio en Universidad de Chile, y ha trabajado en municipalidades de Pirque,
Zapallar y San Vicente de Tagua Tagua, y en una Corporación. En Zapallar
trabajo desde marzo de 2008 hasta junio de 2013, en ese periodo se
162
desempeñó en la unidad de asesoría jurídica, al llegar a Zapallar se le asignó un
escritorio en dependencias de la Secretaria Municipal, luego pasó al
departamento jurídico durante año 2008, y su función era de asesoría legal y
apoyo administrativo al departamento jurídico y específicamente al
departamento de salud y educación, en 2008. Posteriormente, las funciones
encomendadas fueron ser encargado del módulo legal, de EGIS (entidad de
gestión inmobiliaria social), y enlace con el Consejo de Transparencia, y en
conjunto, durante ese periodo, asumía la defensa de la municipalidad en
distintos tipos de demandas. En el departamento jurídico trabajó con Juan
Buzeta Novoa, Adriana Godoy, la secretaria, Cristian Cortés, Eduardo Arévalo,
Cristian Alarcón, Catalina Costa, Eduardo Jara, Leopoldo Rodríguez, Daniela
Asenjo, Nicole Jeldres y Yesenia Fernández. Su contrato tenía naturaleza de
honorarios a suma alzada a persona natural, es decir, la glosa presupuestaria
del honorario a suma alzada es para dotar a la municipalidad de profesionales y
técnicos con el límite de un gasto, que es el 10% de lo que se gasta en la planta
municipal. También hay contratos de honorarios bajo glosa de servicios
comunitarios, y la diferencia entre ambos es que con glosa no tiene tope del
10% del gasto de la planta, es decir, a todos los contratados que no se podía
por suma alzada, se les contrataban por glosa servicios comunitarios, y entre
ellos se contrató a Felipe Ortega Reyes, Cristian Alarcón, Arévalo, Catalina
Costa, Rodrigo Flores. Cuando él llegó al departamento jurídico lo único que
tenía era a Juan Buzeta Novoa, y al mes siguiente se asignó a una secretaria
para que tuviera responsabilidad administrativa, y funcionara como actuaria
de los sumarios administrativos. Señaló que él llego a la municipalidad porque
su compañero de memoria Cabezas, trabajó 3 meses en la municipalidad, y en
febrero le dijo que iba a renunciar, y le dijo si él estaba interesado, y él mando
su curriculum vitae a recursos humanos, y fue entrevistado por Eliecer
Fuenzalida. Reseñó que sus funciones son determinadas por Eliecer Fuenzalida.
Señaló que conoce a Felipe Ortega Reyes que es un abogado que trabajaba con
Flores, lo conoce desde 2008, lo conoció en Zapallar, porque Flores era
abogado de Renovación Nacional, y estaba adscrito al Instituto Libertad,
163
entonces Flores y Ortega iban a la Municipalidad de Zapallar desde el año
2008, y luego se contrató a Felipe Ortega Reyes producto de que hubo una
denuncia por parte de Director de Educación en contra de funcionarios de la
municipalidad, por vender permisos de circulación en Santiago, y por eso el
alcalde Cox solicitó a Felipe Ortega Reyes que defienda a estos funcionarios,
en el 2010. Indicó que Felipe Ortega físicamente tiene pelo cano, es un poco
más alto que él, moreno, de 40 y tantos años, afirmando que a él sí le tocó
relacionarse profesionalmente con Felipe Ortega Reyes, porque durante un
período le mandó documentación para que la revisara, ordenanzas y
reglamentos, y las formas de relacionarse eran por teléfono, por mail, y en
reuniones que tenían en la municipalidad de Zapallar , una o tres veces al mes
promedio, en que iba y se reunía con alcalde o Administrador Municipal y con
Juan Buzeta Novoa. Añadió que en las reuniones se hablaba de problemas
jurídicos suscitados en el departamento de educación, y en departamento de
salud. Le encargaba trabajos a Felipe Ortega Reyes por parte de Nicolás Cox, el
Administrador Municipal y también por Juan Buzeta Novoa, sabe de encargos
porque participó en reuniones con él, y además por mail le pedían
determinadas investigaciones o su opinión jurídica. Mantuvo mail desde 2009 a
principios 2012 con Felipe Ortega Reyes, sobre todo en materia de educación y
revisión de ordenanzas y reglamentos municipales. Exhibe prueba documental
signada con n°s 7, 9, 12, 13, 16, 32 y 33 respecto al hecho 1. En n° 7 oficio 4420
se lo envía él a Felipe Ortega Reyes el 27 de agosto de 2009, adjuntando un
requerimiento de la Contraloría General de la República, se lo envió con copia
a Juan Buzeta Novoa porque debe saber esta situación, y además porque se le
encomendó mandárselo a Felipe para que emitiera un pronunciamiento
respecto a lo señalado por Contraloría; n°9 es un mail de 22 de septiembre de
2009 de Leopoldo Rodríguez para Juan Buzeta Novoa con copia a Fernando
Moya, Leopoldo Rodríguez es un egresado de derecho, cuando él llegó a
Zapallar, trabajaba de procurador de una causa, y después se le encomendaron
más causas., le envía una vista de borrador de un sumario administrativo, debía
revisarlo y determinar si estaba ajustado a derecho. Leopoldo Rodríguez
164
inicialmente tramitaba causas, no estaba en Municipalidad, después se le
asignó un escritorio; n° 12 es un mail sin asunto de 16 de octubre de 2009 de
Fernando Moya a Felipe Ortega Reyes, es una elección de una unidad
comunitaria, presentaron un requerimiento a justicia electoral para anular
elección, le pedía opinión a Felipe Ortega Reyes; n° 13 mail de reclamo
farmacia Cruz Verde, de Juan Buzeta Novoa a Felipe Ortega Reyes, se
solicitaba un pago a farmacia y ellos presentaron un reclamo, se pedían un
borrador de contestación; n° 16 es un mail respecto a reconsideración de un
funcionario municipal, era un docente que hacía reclamos a la Contraloría
General de la República y ésta ya se había pronunciado respecto a la elección
en un cargo titular. Se contrató a Felipe Ortega Reyes desde enero 2010 a junio
de 2012, se le pedía a él asesoría porque Felipe Ortega Reyes trabajaba con
Flores y era un nexo con él, y por confianza que tenía Cox con él. Durante 2010
y 2011 él se relacionaba con Felipe Ortega Reyes mediante mails, llamados
telefónicos y reuniones en municipalidad; n°27 es un mail de Fernando Moya
para Felipe Ortega Reyes de 3 de noviembre de 2010, se le encarga a Felipe
Ortega Reyes la contestación de la demanda civil interpuesta por fuegos
artificiales contra la Municipalidad, porque un proyectil impactó a un
veraneante en la pierna y le ocasionó quemaduras, persona demandó a
municipalidad y al estado, el envío a Felipe Ortega Reyes de este documento
fue por Juan Buzeta Novoa, el alcalde sabía de esta derivación a Ortega; n° 28
es un mail de 2 de marzo de 2011 enviado por Fernando Moya a Felipe Ortega
Reyes es respecto a ordenanza de animales domésticos, borrador de proyecto,
se le envió para su estudio, porque se incorporaban a propietarios de mascotas
y su obligación de instalar un chip, Felipe Ortega Reyes estaba contratado
especialista en estas materias, sabía de esto el alcalde, Administrador
Municipal, Buzeta y él. La respuesta de estos trabajos cuando iba a
municipalidad hacían correcciones, trabajos se certificaban al momento de
emitir su boleta y respectivo informe, sus respuestas eran en reuniones o él
llegaba, también hay mails. Se certificaba porque para proceder a pagar a un
honorario, primero es necesario tener un contrato firmado que debía estar
165
decretado, luego el profesional debía emitir un informe, y por obligación de
Recursos Humanos se debía certificar que los servicios encomendados se
habían cumplido, después de certificación, los documentos pasan a Recursos
Humanos y luego a finanzas y luego septo de control, como eran abogados
Recursos Humanos le pedía que quien certifique sea la departamento jurídico,
a él le correspondía certificar trabajos de Felipe Ortega Reyes y otros
profesionales, no recuerda fechas, en octubre de 2010, él certificaba que
servicios encomendados fueron prestados, también certificó a Jacqueline Tapia
en mismo período, y otros. A él no se le formalizó por certificaciones realizadas.
Se exhiben documentos n° 21 y 29 del auto de apertura, prueba documental
del Ministerio Público, el n° 21 es el Decreto de Pago n° 2678 de junio 2011, de
Felipe Ortega Reyes por $888.889; y lee el documento n° 29, ya incorporado,
ante lo que él precisa que la certificación dirige documento a Recursos
Humanos, eso es lo que él puede certificar, lo encomendado, el tema es que
Felipe Ortega Reyes tenía contrato con servicios comunitarios, una glosa con
varias materias, se certificó lo encomendado no más. Felipe Ortega Reyes hizo
un informe, la instrucción de certificar viene de departamento de Recursos
Humanos. Felipe Ortega Reyes tenía una forma de informar porque el
departamento de Recursos Humanos instruye respecto a la forma del mismo, y
debía ser conforme a la glosa de su contrato, instrucción la dio Teresa
Lamoliatte, por una instrucción de la Contraloría. El informe con labores
ejecutadas por Felipe Ortega Reyes no tiene relación con el objeto del contrato
que celebró con municipalidad y su glosa, porque en informe involucra otras
materias, Felipe Ortega Reyes realizaba funciones distintas a las contenidas en
su glosa de contrato, no realizaba toda la glosa del contrato, porque tenía que
hacer lo que el alcalde y departamento jurídico le pedían, eso lo sabía el
alcalde y Administrador Municipal, y también Teresita Lamoliatte, le consta
que ella lo sabía porque ella instruyo esto, y además estuvo en reunión con
Felipe Ortega Reyes respecto a permisos de circulación; n° 27 del Ministerio
Público Decreto de Pago n° 3179, certifico labores realizadas por Jacqueline
Tapia, sí las realizó, le consta por información remitida de Dideco, Claudio
166
Cofré era el director de ese departamento, también trabajaba Jacqueline Díaz
y Juan Minai, él certificó porque contrato de ella estaba a cargo de
departamento jurídico pero no era particularmente una prestación que
estuviera relacionada con ellos, era una capacitación contable legal, pero
documentación llegaba de Dideco, le entregaban boleta e informe de
prestación de servicio, y él hacía certificación, no lo tenía a la vista, pudo haber
un tipo de negligencia en su actuar, pero no fue formalizado ni condenado por
estos hechos. Jacqueline Tapia es una profesora de matemáticas, que en su
momento la Dideco estableció un plan de metas, que eran capacitaciones a
microempresarios, implicaba que durante el año debían cumplirse estas
capacitaciones para que el próximo año se les pagara un bono, él ha hablado
con Jacqueline Tapia, cuando supo de la querella contra funcionarios
municipales, Jacqueline Tapia se comunicó con él y le pidió un respaldo de
todas las prestaciones que realizó, llamó y habló con él, no sabe por qué con él,
le dijo que requiere copia de todo lo que realizó para municipalidad, y
entonces él le dice que le entregara todas las copias solicitadas a
departamento de Dideco, se las pide a Jacqueline Díaz , y ésta se las entrega,
saca fotocopias, se juntó con Jacqueline Tapia y le entrega un archivador, se
juntó también Juan Buzeta Novoa. Respecto hecho 2, exhibe documental n° 8
tiene un archivador que es el entregado a Jacqueline Tapia, contiene listados
de asistencia, documentación de Claudio Cofré, documentación se la entregó
en un café de Maitencillo, a la semana prestó declaración en fiscalía y entregó
carpeta, y dijo que nunca trabajó para la Municipalidad, que ella no elaboró
esa documentación, que firmas no eran de era, y que era para pagar sueldo a
un funcionario Juan Buzeta Novoa y otro. Material entregado a Jacqueline
Tapia no sabe quién lo elaboró, se lo mandaron de Dideco, Cofré o Díaz, no
citaron a declarar a Díaz según sus antecedentes, Jacqueline Díaz es
funcionaria de Dideco de la Municipalidad Zapallar, de planta, en su momento
fue pareja de Juan Buzeta Novoa, eran pololos, no convivieron. En año 2010
intentó con Juan Buzeta Novoa abrir una oficina en La Ligua, por 6 meses, pero
no resultó, compartían gastos oficina, quedaba en Ortiz de Rosas, arriendo era
167
de $50.000, ahí trabajó también Macarena Herrera, que era una joven de La
Ligua que les recomendó Jorge Ahumada que podía ser las veces de estafeta,
Jorge es un contratista de Municipalidad de Zapallar, él no tenía vinculación
con él, el tema es que la municipalidad quiso demoler su casa, y se acercó para
su defensa jurídica, y ellos presentaron escritos y se hicieron parte, es toda
relación con él. Macarena Herrera trabajaba con ellos, iba 2 veces a la semana
a la oficina, le pagaban $40.000 aproximadamente él, y Juan Buzeta Novoa
una cifra similar, cumplí funciones de trámites administrativos, presentar
escritos, a Juan Buzeta Novoa le pagaba servicios de dividendos, cuotas del
auto, luz, agua, etc. Comunicación entre Juan Buzeta Novoa y Macarena
Herrera, le mandaba mails con indicaciones, y después le rendía una especie de
cuentas, él vio esos mails. Exhibe prueba documental de hecho 3, de la defensa,
n°s 2 a 5, el n° 2 es un mail de 28 de febrero de 2011 de Macarena Herrera a
Juan Buzeta Novoa en el cual acompaña un comprobante de depósito de
$80.000 por pago de una deuda, no aparece enviado con copia a él; n° 3 mail
con título “pago”, de Macarena Herrera a Juan Buzeta Novoa en el cual detalla
pagos a realizar en el mes, reenviado a Rexsa Chile donde mantenía una deuda
Juan Buzeta Novoa, él supo de él porque se mandaban con copia a mail
institucional de la oficina; n° 4 es un mail de Juan Buzeta Novoa a Macarena
Herrera de 5 de junio de 2011, en la cual avisa que hizo una transferencia para
pago de deudas de Juan Buzeta Novoa, están con copia a correo institucional;
n°5 es un mail de Macarena Herrera a Juan Buzeta Novoa relativo a los pagos
que debe efectuar Juan Buzeta Novoa en el mes. Después Macarena Herrera
por la carga de trabajo de la municipalidad de Zapallar, que aumento, se le
ofreció trabajar allá siendo procuradora, le pagaba la municipalidad $200.000
sin tener que ir a municipalidad, solo en La Ligua , luego la carga de trabajo
aumentó, y Eliecer Fuenzalida planteó idea de que estuviera permanentemente
en la Municipalidad, Eliecer Fuenzalida no tiene vinculación con Juan Buzeta
Novoa, simplemente era su jefe y Administrador Municipal de la época, y ahí se
fue a trabajar permanentemente a Zapallar con un horario, y su honorario
aumentó a $500.000 aproximadamente, que era el valor que se pagaba a
168
administrativos con jornada completa en municipalidad, supo de aumento
porque él veía documentación necesaria para cancelar sus honorarios. Ella
estaba contratada a honorarios, debía certificarse su trabajo, y lo hacía el
departamento jurídico, en alguna oportunidad lo hizo, trabajaba para
departamento jurídico pero aumento carga de trabajo considerablemente por
un dictamen de la Contraloría General de la República, relacionado a
sociedades de inversiones, las que empezaron a mandar cartas con tres
peticiones, que se les eximiera del pago, entre otras peticiones, y otras
sociedades dejaron de pagar, y ahí entra Macarena Herrera con otros
funcionarios, y los llamaba para que pagaran. Después de eso, Eliecer
Fuenzalida conversó con Ramón Cisternas y analizaron que era conveniente
establecer una unidad de cobranza extrajudicial, y trabajaba con 3 personas
más de Finanzas, bajo dependencia de Ramón Cisternas, ahí tuvo problemas
con compañeras de trabajo, luego Eliecer Fuenzalida se enteró por Jacqueline
Díaz que Macarena Herrera se quedó con plata que le había entregado Juan
Buzeta Novoa para pagar una deuda, por eso, como Macarena Herrera iba a
Santiago a buscar documentación, pierde confianza de Eliecer Fuenzalida y
pide que le terminen su contrato. Le consta que Macarena Herrera no hizo
depósitos encomendados por Juan Buzeta Novoa, sólo se lo reseñó Juan Buzeta
Novoa, porque habían pagos de dividendos comunes a varios funcionarios, y se
les notificó que no se habían pagado. Macarena Herrera después de trabajar en
municipalidad denuncio a la Dirección del Trabajo, despido injustificado de
Municipalidad Zapallar, lo sabe porque llegó un acta de citación a la
municipalidad. Se le exhibe prueba documental hecho 3 de la defensa, n° 1
acta de comparendo de conciliación de la Dirección del Trabajo de 4 junio de
2012, la reclamante Macarena Herrera reclama finiquito e indemnización
correspondiente, y fue despedida por Ramón Cisternas, concurre por la
Municipalidad Juan Buzeta Novoa quien no reconoce ninguno de los hechos, al
día siguiente Macarena Herrera fue a denunciar a la Fiscalía Nacional, en
ámbito laboral no hubo demanda posterior, quedó ahí. Se le exhibe parte de
prueba documental n° 51 del Ministerio Público que es un Decreto alcaldicio n°
169
4540/2010 relativo al contrato de prestación de servicios entre Municipalidad
con Macarena Herrera, asesoría a contribuyentes de la comuna, no vio a maca
haciendo eso, es solo para hacer coincidir la prestación con glosa de servicios
comunitarios. Actualmente, después de 9 años que se conocen, tiene relación
de amistad, tienen unas causas en común, máximo 6.
El Ministerio Público contrainterrogó al testigo, quien expuso que fue a 3 o 4
audiencias en el Juzgado Garantía en La Ligua, a acompañar a Juan Buzeta
Novoa, y también acompañó a otros imputados como Jorge Ahumada. El
abogado defensor le pidió que viniera, y no conversó con Juan Buzeta Novoa
de este tema. En cuanto a abogado externo contratados por Municipalidad,
Felipe Ortega Reyes era uno de ellos, el que requirió específicamente sus
servicios fue el alcalde Cox, entonces para evidenciar una contradicción se le
exhibe su declaración prestada en Fiscalía, con fecha 22.05.2014, donde
reconoce su firma, y lee:” quien requirió los servicios de dichos abogados? El
asesor jurídico de ese entonces, don Juan Buzeta Novoa”. Hay una diferencia
entre lo leído y lo declarado hoy, es debido a que cuando contestó fue a quien
requería los servicios cuando ya estaba contratado, pero quien requirió los
servicios fue el alcalde y el Administrador Municipal. El alcalde tenía acceso a
abogados y le recomendó Flores a Felipe Ortega Reyes, el alcalde a veces
imponía abogados, por ejemplo Catalina Costa llegó por una solicitud de una
empresa. En los mails remitidos a Felipe Ortega Reyes hay mail de respuestas
de Felipe Ortega Reyes, por ejemplo uno en que estaba “ok” la propuesta, de lo
exhibido no hay ninguno con archivo adjunto respuesta extensa de Felipe
Ortega Reyes. Felipe Ortega Reyes iba a Municipalidad y se reunían en la sala
de concejo municipal, o en dependencias departamento jurídico o en la sala
del alcalde, iba máximo 3 veces al mes. En departamento jurídico estaban él,
Catalina Costa, Leopoldo Rodríguez, físicamente no, porque Catalina Costa y
Leopoldo Rodríguez en el mismo piso pero no misma oficina, no se presentaron
entre Felipe Ortega Reyes y esos abogados. Se reunían una vez a la semana el
departamento jurídico, pero solo duró dos meses, no resultó porque todos
tenían cosas que hacer, en ninguna oportunidad se trató tema de que Felipe
170
Ortega Reyes prestaba asesorías, porque Catalina Costa ni Leopoldo Rodríguez
necesitaban saberlo, porque era un asesor directo del alcalde. Se le mostraron
dos decretos de pagos con su certificación, él certificó que se cumplieron
labores encomendadas, respecto a Jacqueline Tapia él certificó que servicios
encomendados fueron cumplidos a cabalidad, lo corroboró con documentos de
Dideco. En caso de Felipe Ortega Reyes, glosa no coincidía con servicios
prestados, a petición de Teresa Lamoliatte de Recursos Humanos, pero Cox
dijo que lo que se debía certificar era lo que realmente se había hecho y no lo
que aparecía en glosa, entonces debió ser que Teresa no le informó nunca a
alcalde la instrucción impartida. Señaló su mail, y en cuanto al conocimiento de
que maca pagaba deudas de Juan Buzeta Novoa, señaló que tuvo conocimiento
pese a que no aparece remitido con copia a su mail, sino al institucional,
eventualmente todos sabían los pagos de deudas de Juan Buzeta Novoa.
Respecto a Jacqueline Tapia, se le encargaba documentación para hacer
capacitaciones, no sabe porque los antecedentes de lo que había hecho se los
pidió a él, y no a Dideco, él no conocía a Jacqueline Tapia, sí a su pareja de
nombre Rigeo. Sabe que Jacqueline Tapia tiene una relación de familiaridad
con Jacqueline Díaz, se juntó con Jacqueline Tapia un fin de semana por eso
fue en un café y no en la municipalidad. Las copias de carpeta investigativa del
archivador entregado fueron aportadas por él, y era importante para que
tuviera acceso a lo que se estaba investigando respecto de ella, le señaló que
ella podía pedir copias a fiscalía, entiende que su abogado defensor era el
mismo suyo y de Juan Buzeta Novoa, Sergio Contreras. Cuando fue la PDI a
requerir Decreto de Pago, la primera vez el 2 de agosto de 2012, él no estaba
presente, no tuvo acceso a Decreto de Pago solicitados, pero tres personas
dijeron que Decreto de Pago antes de entregárselos a PDI debían ser revisados
por Fernando Moya y Juan Buzeta Novoa, explica que no es efectivo, no llegó a
municipalidad ese día, sabe día exacto porque lo llamó un concejal y le dijo
que estaban retirando unos computadores, llego a zapa después de las 18:00
horas, y cuando lo entrevisto la primera vez no le pregunto nada de los Decreto
de Pago, él le dijo la existencia de ellos, y él se fue a Santiago, no estuvo ni
171
cuando sacaron computadores ni cuando pidieron Decreto de Pago. A él le
daban órdenes Juan Buzeta Novoa, el alcalde o Administrador Municipal, pero
los dos estaban contratados bajo la misma modalidad que Juan Buzeta Novoa,
a cargo de unidad jurídica no había nadie a cargo, pero no era un cargo legal.
Señaló que antes de Zapallar trabajó en Santiago tramitando causas laborales,
hizo práctica en Corporación de Maipú, no sabía que Juan Buzeta Novoa
trabajó en Municipalidad Maipú. Sabe que Catalina Costa estaba encargada de
hacer informes en derecho de patentes municipales, Leopoldo Rodríguez
informes en derecho no hizo, y Eduardo Jara menos, y Juan Buzeta Novoa y él sí
lo hicieron, sobre varias materias, muchos, pero era necesario contratar a otros
abogados por la expertiz para determinadas materias, sobre todo educación y
salud, entre otras, es decir, informes de Felipe Ortega Reyes eran sobre
materias difíciles o complejas.
El Consejo de Defensa del Estado contrainterrogó al testigo quien expuso que
Jacqueline Tapia entregó la carpeta en Fiscalía, porque en una audiencia
respectiva se detalló ese hecho, él estaba de público. En cuanto a Jorge
Ahumada, era el alcalde de La Ligua quien ordeno demolición de su casa, y él al
ser un funcionario a honorarios de Zapallar no tenía inhabilidad para
defenderlo.
El querellante particular contrainterrogó al testigo, y éste señaló que Juan
Buzeta Novoa es un prestador de servicios dentro de la Municipalidad,
interviene en funcionamiento de la municipalidad, como jefe jurídico no
necesariamente le correspondía la corrección de los servicios jurídicos que
encarga la municipalidad, sí debía hacer visaciones. Ninguno de esos mails
exhibidos fueron aportados a investigación ni por él ni por Juan Buzeta Novoa.
Relató que la asesoría de Ortega en demanda de fuegos artificiales, la que
tenía dos vertientes, una del Consejo de Defensa del Estado y además que
Municipalidad había contratado este servicio de fuegos, y ese servicio estaba
involucrado un seguro, la idea era que hiciera contactos con empresa de
seguros y ellos acordaran una solución con el afectado, es una asesoría extensa,
y Felipe Ortega Reyes hizo negociación para llegar a transacción. Señaló que
172
certificó trabajo de Jacqueline Tapia, el departamento jurídico era la
contraparte técnica de los trabajos de Jacqueline Tapia, hubo una negligencia
de su parte pero era un programa de la Dideco, que es distinto a ser una
contraparte técnica, él debía certificar una labor que él no encomendó, pero él
no verificó correctamente que se hizo servicio. Juan Buzeta Novoa no guardo
una copia del archivador a Jacqueline Tapia, él dijo que él guardó una copia de
documentación contenida en dicho archivador.

3. Teresita Lamoliatte Vargas, ingeniero comercial, quien previo juramento


señaló que ella ha trabajado en varios bancos y después en municipalidad de
Zapallar, en el año 2007 y diciembre de 2013, desarrollaba cargo desde abril
2008 a diciembre 2013 jefa de Recursos Humanos, antes en finanzas. En
Recursos Humanos era la jefa, y trabajaba con una secretaria, Érica Valenzuela,
después de esos años llegó Macarena del Rio. Ella estaba contratada con media
contrata y honorarios, explicando que el problema que había en la
municipalidad de Zapallar era que la planta era pequeña, 29 a 30 personas, y
de acuerdo a la ley solo un porcentaje de planta podía ser a contrata y el resto
a honorarios, entonces para poder tener responsabilidad administrativa debía
tener una parte de un contrato “a contrata”. Como área de Recursos Humanos
debía preocuparse de gente que se contrataba, hacerle los contratos de
acuerdo a la ley, proveyendo a cada departamento de los trabajadores
necesarios para cumplir sus funciones, y de resguardar que esos trabajadores
recibieras sus pagos y los medios necesarios para hacer el trabajo. Conoció las
unidades de Secretaría, Dideco, Finanzas, Jurídico, y otras. En departamento
jurídico conoció durante 2008 a 2012, a Juan Buzeta Novoa, Catalina Costa,
Daniela Asenjo, Fernando Moya, Macarena Herrera, Adriana Godoy, Eduardo
Jara, Leopoldo Rodríguez, y después había asesores externos, como Rodrigo
Flores, Alarcón, Arévalo Frutero y Felipe Ortega Reyes. Sabía que Juan Buzeta
Novoa entró en 2007, cuando ella llegó él ya estaba, y siempre a honorarios.
Conoció a Felipe Ortega Reyes, el que hacía asesorías generalmente a la
Municipalidad era Rodrigo Flores que tenía experiencia en estatuto municipal,
173
y Flores asesoraba a muchas municipalidades, entonces en un momento tenía
mucho trabajo y se retiró, pero en su reemplazo le presentó al alcalde a Felipe
Ortega Reyes, y él iba de vez en cuando a municipalidad, lo asesoraba en temas
puntuales, su trabajo lo desarrolló entre fines de 2009, cuando empezó sumario
a Darío Marambio que era el director de educación, y después siguió en abril
2010 con una investigación de Contraloría General de la República en un tema
de permisos de circulación, y a Felipe Ortega Reyes se le contrató para ver ese
tema, y fue contratado por el alcalde o el Administrador Municipal, porque
eran los dos que decidían las contrataciones de la Municipalidad. Ella hizo el
contrato de Felipe Ortega Reyes, como Recursos Humanos. Los honorarios de
Ortega salían del dinero municipal, los honorarios de estos profesionales salían
del clasificador presupuestario, era necesario determinar de qué ítem
presupuestario salía el dinero, y el fijador presupuestario es estricto, la mínima
diferencia de palabras hace que el trabajo de una persona sea clasificado en
otra cuenta, ella cuando hacía un contrato de honorarios, cuando ya estaba
autorizado por el alcalde, se juntaba con control, y con el director de finanzas,
y veían qué glosa se le ponía al contrato para ver en qué parte del clasificador
presupuestaria se podía encasillar ese trabajo, así, como finanzas, todos los
meses mandaba un balance a Contraloría General de la República y ese
balance se revisa que esté de acuerdo al clasificador presupuestario, y finanzas
y control eran estrictos en que todo estuviera de acuerdo a ese orden, y ellos
objetaban que la glosa del contrato que hicieran fuera de acuerdo a
clasificador presupuestario. Se le exhiben documentos n° 8 a 10 del auto de
apertura, prueba Ministerio Público, corresponde a contratos de Felipe Ortega
Reyes y decreto alcaldicio que autorizan estos contratos, son los que ella hizo,
esos contratos se imputan a glosa otros servicios comunitarios, la mayoría de las
veces por el tema de clasificador presupuestario, las glosas todas terminaban
en servicios comunitarios, era la glosa más amplia que permitía todo lo que no
podía ser incluido en otras glosas. La glosa de Felipe Ortega Reyes la
redactaba con control y finanzas para que fuera una mezcla entre lo que él
podría haber hecho, que no era lo que siempre necesariamente hacía, y las
174
glosas que la Contraloría General de la República y el clasificar presupuestario
permitía. En determinación de la glosa de contrato Felipe Ortega Reyes no
participaba para nada Juan Buzeta Novoa. El proceso para que Municipalidad
gire cheque a Felipe Ortega Reyes, para el pago de los honorarios debían
emitir su boleta de honorarios, hacer un informe que se pedía que fuera
exactamente la glosa del contrato, después la unidad técnica, en este caso
jurídico, certificaba haber recibido conforme los servicios efectuados, eso lo
recibían ellos como Recursos Humanos y verificaban que viniera la boleta, el
informe firmado, el certificado firmado, y que esa persona tuviese contrato con
el decreto alcaldicio correspondiente y eso lo pasaban a la unidad de control,
ellos hacían el mismo proceso pero en lo que más hacían hincapié era porque
el informe realizado por el prestador no era de acuerdo a la glosa del contrato.
El informe debía ser una copia de la glosa del contrato, ellos dieron muchas
veces esa instrucción a los prestadores, mandaron mails, la secretaria de
Recursos Humanos por petición suya, salía lo que debía entregar cada
honorario para que le fuera pagado su honorario a fin de mes. Se le exhibe
prueba documental n° 3 de los hechos comunes del auto de apertura, de la
prueba de la defensa, el que corresponde a un mail de mando secretaria del
departamento de Recursos Humanos, hicieron una planilla y se la mandaron a
todos los honorarios, les mandaron modelo de informe, mail de 20 de enero de
2012, indica documentos necesarios a adjuntar para efectos del pago. Antes
de eso hubo instrucciones verbales a funcionarios, en que boleta de honorarios
e informe debían ser de acuerdo a glosa del contrato, normalmente les pedían
adjuntar contrato al decreto, pero la mayoría no lo hacía, ese requerimiento lo
hicieron ellos como Recursos Humanos pero porque control lo exigía. En
cuanto a trabajos efectivamente realizados por el prestador no se informaban,
y no necesariamente coincidían con los de la glosa, la certificación era relativa
a la realización de trabajos encomendados por el jefe directo, Administrador
Municipal o alcalde. Prestador no debía acompañar una copia de todos los
trabajos realizados durante el mes. Respecto a Macarena Herrera, ella
trabajaba primero en jurídico en cobranzas, y ella había trabajado en cobranza
175
en Santiago, tenía experiencia, y llegó a municipalidad a jurídico, esto fue en
año 2011, ellos una vez a la semana en La Ligua y después la trasladaron a
Finanzas, con misma labor, el Administrador Municipal la cambió a ese
departamento. Después a principios 2012 se le desvinculó por un tema de
probidad. Para que se pagaran honorarios sus contratos debían estar firmados,
visados por unidad correspondiente y decreto alcaldicio firmado, en cuanto a
Macarena Herrera no cree posible que se le pagara contrato sin que éste
estuviera firmado. Señaló que Macarena Herrera mientras trabajó nunca le
contó algún problema, cuando se fue sí, la llamó para reunirse con ella, pero
fuera del horario laboral, llegó un día 12 de abril posiblemente, recuerda día
por la muerte de un hermano suyo, llegó a las 18:00, reunión larga y ahí le dijo
que le conservaran el trabajo, sus problemas personales, tenía 2 hijos que
mantener, y hablaron de eso mucho, y también le planteo irregularidades que
habría visto en abogados externos de jurídico, que según ella no trabajaban,
como Felipe Ortega Reyes, pero ella le dijo que ella misma lo había visto acá.
En relación a Juan Buzeta Novoa ella no dijo nada. Ella fue citada a declarar
como imputada en la investigación de Municipalidad, le preguntaron si
conocía irregularidades de la Municipalidad, y le dijeron que Macarena
Herrera había hecho una denuncia, y si ella conocía esos motivos, pero no fue
formalizada.
El Ministerio Público contrainterrogó a la testigo quien manifestó que no es
simpatizante de un partido político. En cuanto a su contratación, sus funciones
eran iguales en lo relativo a media contrata y honorarios, estaba el día
completo cumpliendo las mismas funciones. Para contratar a un abogado el
alcalde pedía contratación, pero si departamento jurídico pedía un contrato el
que pedía contrato o le decía que lo contratara era el alcalde o Administrador
Municipal, después ellos hicieron un formulario en que cada unidad pedía una
contratación, pero debía venir autorizado por el alcalde o Administrador
Municipal. En particular, Felipe Ortega Reyes prestó servicios de sumario
Marambio, y después en tema Contraloría General de la República con sumario
por permisos de circulación, a ella le tocó reunirse varias veces con él, ella
176
organizaba reuniones, aparte de esos servicios no recuerda. No sabe si Felipe
Ortega Reyes fue condenado por estos hechos. En relación a Felipe Ortega
Reyes su glosa de contratación no la recuerda, y su informe debe haber estado
relacionado con esa glosa, si informaba un servicio distinto al de la glosa,
control no pagaba, pero Cox dijo que se debía informar lo que se había hecho,
a lo mejor se lo informaba a él, pero para el pago no es eso lo que debe
informar. Decreto de pago debe llevar firma de control, finanzas, secretaría, y
alcalde o Administrador Municipal o ambas, sin ellas no se paga, ella fue
formalizada por falsificación de instrumento firma, en La Ligua respecto de
persona de control, Ana Varas, vinculada a persona prestadora de servicios de
Rodrigo Rojas, no sabe porque fue falsificada porque ella no trabajaba con
decretos de pago, no pasaba por Recursos Humanos y nunca requirió una
firma, seguramente había un Decreto de Pago sin firma, Finanzas no debió
pagarlo, pero igual se pagó, era responsabilidad de ellos, no entraba Recursos
Humanos, ni jurídico ni control. Esa causa fue cerrada no se probó su
responsabilidad en los hechos, ella fue suspendida condicionalmente. A su
parecer, no sería necesario que se acompañara un informe de las labores
efectivamente realizadas, por un tema práctico, de volumen de documentos
adjuntados, y además porque podía ser contrario a lo expuesto en la glosa.
Macarena Herrera no habló de sobresueldos en departamento jurídico, sí le
dijo que había abogados que no trabajaban y que esa plata se iría a Juan Buzeta
Novoa, no habló con nadie de esa conversación.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular contrainterrogó y la testigo dijo que su departamento
se componía de 3 personas, y siempre necesitaba apoyo de departamento
jurídico porque contrato debían ser de acuerdo a la ley y estatuto
administrativos, para pago de bono o a veces pedían informes sobre
determinada materias, a ellos jurídica sí los ayudaba en redacción de contratos.
El mail exhibido fue enviado por su secretaria, ella usaba como departamento
un mail determinado, y de ahí se mandaba correo a todos.
177
4. Eliecer Francisco Fuenzalida Cornejo, empresario, quien previo
juramento señaló que es ingeniero civil industrial, ha trabajado en la
municipalidad de Maipú en el año 2000, por 4 años, y después se dedicó al área
privada de perforaciones, con una empresa en Santiago por dos años, y
después recibió llamado de ex alcalde Cox para trabajar de Administrador
Municipal de la municipalidad de Zapallar donde se desempeñó durante 6
años y fracción, también como alcalde subrogante, después renunció y ahora
trabaja en un emprendimiento personal. Estuvo en Zapallar desde noviembre
de 2006 hasta diciembre de 2012 cuando presentó su renuncia al concejo. En la
ley orgánica está a la cabeza el alcalde, el Administrador Municipal, el
secretario y luego direcciones, en 2006 solo habían 6 direcciones, las que
estaban en la ley era el Administrador Municipal, la Secretaría Municipal,
Secretaría de planificación, la dirección de obras, aseo y ornato, y
administración y finanzas, no habían más unidades. Después se crea unidades
como la Dideco, la unidad de control, a cargo de Ana Varas, y se busca un
abogado permanente, y la dirección de operaciones, los jardines de infantes,
entre otras. La función del Administrador Municipal es coordinar y velar que las
diferentes unidades cumplan con sus metas, es el segundo jefe de servicio,
asegurar cumplimiento de metas encomendadas por el alcalde. Cuando él
llegó a municipalidad no habían abogados permanentes, sólo Juan Tobar, que
era externo, y le enviaban documentos a La Ligua para que los revisara, estaba
Mauricio Cisternas, Leopoldo Rodríguez , que eran egresados, y esos eran los
únicos, después de ese año, él tomó contacto en 2007, después de 2 años de no
haber visto a Juan Buzeta Novoa porque trabajo con él por 3 años, lo llamó
para que se entrevistara con el alcalde, él accedió, y se reunieron, y lo contrató
y empezó a ser el abogado permanente de la municipalidad. Ingresó a
municipalidad Juan Buzeta Novoa el 2007, lo contrató el alcalde, sus funciones
eran comenzar a dar forma a un departamento jurídico para responder a
requerimientos del alcalde respecto a todas las necesidades de revisión de
decretos, reglamentos e informes en derecho, supervisar los juicios y abogados
externos, el jefe de Buzeta era él y el alcalde jerárquicamente. Juan Buzeta
178
Novoa tenía un contrato a honorarios, igual que todos los contratos que se
hacen para contratar profesionales. El contrato de Juan Buzeta Novoa lo hizo el
departamento de Recursos Humanos, en específico, Teresita Lamoliatte, que
era la encargada. Por el orden que corresponde en su tramitación, él lo veía
antes de la firma del alcalde, salvo que éste lo pidiera directamente. Se le
exhibe prueba documental n° 3 del auto de apertura de la prueba del
Ministerio Público, corresponde al decreto alcaldicio n° 4754/2009 fechado 31
de diciembre de 2009 decreta que se aprueba contrato de Juan Buzeta Novoa,
su remuneración de $1.400.000, regiría desde 1 de enero 2010 hasta el 31 de
diciembre de 2010, se imputa a una cuenta presupuestaria n° 21503001000
honorarios a suma alzada de personas naturales, reconoce el contrato, y explica
clausula quinta y lee: “ el prestador deberá efectuar...” de acuerdo a ella, el jefe
de Juan Buzeta Novoa era él y el alcalde, debía ejecutar sus labores de acuerdo
instrucciones que le dieran ellos, esa cláusula se replica en otros contratos
entre las mismas partes. ( prueba documental n°1,2,4,5 y 6 que corresponden a
otros contratos de Juan Buzeta Novoa con la Municipalidad). Recuerda otros
abogados que trabajaron de forma permanente para el departamento jurídico
Patricio Cabezas, Fernando Moya, Daniela Asenjo, Catalina Costa, Eduardo que
era egresado, también prestaron servicios a departamento jurídico habían dos
secretarias, una Adriana Godoy que era de planta, no recuerda nombres, y
Macarena Herrera. Hubo varios asesores no permanentes, como Rodrigo
Flores que trabajaba con Felipe Ortega Reyes, Rodrigo llegó a municipalidad
porque fue recomendado al alcalde por el Instituto Libertad en 2008, cuando
alcalde se reunión con el presidente de ese Instituto y ahí se lo recomendaron.
Felipe Ortega Reyes era un abogado que trabajaba en sociedad con Flores,
prestaba servicios y atendían directamente requerimientos que le hacían, en
2010 Flores tuvo una incompatibilidad con un juicio y ahí el alcalde habló con
Felipe Ortega Reyes y se integró a trabajar a honorarios al Municipalidad,
quien contrató a Felipe Ortega Reyes fue el alcalde, él tomo decisión de
contratarlo. Ortega trabajó desde 2008 para la Municipalidad hasta el 2011,
fue contratado en 2010. Redactó contrato de honorarios el departamento de
179
Recursos Humanos, y sigue tramitación correspondiente. A Ortega se le
pagaban sus honorarios debían venir de las cuentas de honorarios servicios
comunitarios o de suma alzada, no recuerda, la mayoría contrato de
municipalidad era servicios comunitarios, era el ítem donde había presupuesto
para contrataciones. Se le exhiben pruebas documentales n°8 al 10 del auto de
apertura de la prueba del Ministerio Público, el primer documento
corresponde a decreto alcaldicio 1143/2010 de fecha 5 abril 2010 aprueba
contrato de Felipe Ortega Reyes, su remuneración de $2.222.222, eso lo
determina el alcalde, en clausula 5 dice impútese al gasto cuenta servicios
comunitarios”, los otros documentos (n° 9 y 10) se imputan al mismo gasto. Se
imputa servicio de abogado a cuenta de servicio comunitario porque en la
municipalidad existe un presupuesto restringido y es allí donde se pueden
imputar honorarios de profesionales que trabajan en la municipalidad, la ley lo
exige así, en la dirección de Recursos Humanos y departamento Finanzas se
fijaban las imputaciones de los gastos. Sabe que Felipe Ortega Reyes durante
2010 y 2011, partió trabajando con Flores en diferentes proyectos de defensa,
recuerda especialmente tema de una disco, en que él litigó para la
municipalidad, también él le encomendó poder asesor a funcionarios
municipales después de una acusación por venta de permisos de circulación en
Santiago en abril año 2010, los funcionarios estaban preocupados por
investigación de Contraloría, y él le ordenó a Felipe Ortega Reyes que los
orientara y les explicara jurídicamente en qué consistía la investigación, y
pudiese decirle que harían una defensa de ellos, esa asesoría duró entre 4 y 6
meses, personalmente él lo vio varias veces en reuniones con el alcalde en las
cuales él participó, pidiéndole informes para diferentes temas jurídicos del
alcalde, también participó en redacción de organigrama y reglamento interno
de la municipalidad, eso fue a fines de 2011 y año 2012. El alcalde le
encomendaba bastante trabajo a Felipe Ortega Reyes, al igual que los otros
abogados, la relación entre Felipe Ortega Reyes y alcalde se materializaba con
reuniones que se tenían tanto en su oficina, en la suya, en Santiago, Felipe
Ortega Reyes iba a municipalidad 1 o 2 veces al mes, cuando estaban viendo
180
tema del organigrama o asesoraba a funcionarios iba varias veces, 1 o 2 veces a
la semana. Felipe Ortega Reyes se relacionaba con él y con Juan Buzeta Novoa
y con funcionarios como Ramón Cisternas, con el Tesorero, Secretario
Municipal, en relación al tema de la venta de permisos. El proceso de pago de
honorarios a Felipe Ortega Reyes era igual que todos debían entregar un
informe, que era visado por unidad técnica, y después iba a departamento de
finanzas donde seguía circuito, al departamento de Tesorería donde se
generaba el documento, y se generaba el pago, al igual que todos los
honorarios que no se pagaban por transferencia sino con documento. Felipe
Ortega Reyes debía informar respecto a sus cometidos realizados, lo que hacía
y lo que decía su glosa, porque lo que la glosa debía ser compatible con su
contrato, debía corresponder a lo que se había contratado, había esa
instrucción de Recursos Humanos, Teresita Lamoliatte, copiar glosa
presupuestaria a su contrato. Juan Buzeta Novoa con ese informe debía
certificar las labores encomendadas a Felipe Ortega Reyes, las que les diera él,
el Administrador Municipal o el alcalde. Él le decía a Juan Buzeta Novoa lo que
tenía que hacer en razón de certificación trabajo de Ortega, le entregó función
de certificar él, porque era su jefe de la unidad técnica. Juan Buzeta Novoa
debía certificar el cumplimiento de labores que encomendó unidad, ajenas a lo
que decía la glosa, las labores encomendadas a veces eran diferentes a lo que
decía su glosa básicamente porque la imputación de cada honorario que
trabajaba en la municipalidad era a través del ítem servicios comunitarios, por
lo tanto debían certificar lo que se realizaba según lo encomendado y la glosa.
Macarena Herrera trabajó en unida jurídica, él la conoció antes cuando
trabajaba en ofician particular de Juan Buzeta Novoa, año 2009-2010, y Juan
Buzeta Novoa le pidió que si podía Macarena Herrera podía ayudarlos en
Municipalidad para trabajar en demandas que estaban realizando por patentes
comerciales, ahí él contrato a Macarena Herrera a tiempo parcial, media
jornada, sin horario para que básicamente trabajara en La Ligua revisando casos
de demandas de patentes no pagadas, morosos, le pagaban $200.000, después
aumentaron los temas de patentes, tenían muchas demandas, y decidió
181
contratarla en forma completa, habló con ella y se integró a Municipalidad de
forma permanente, con horario, trabajaba en el departamento jurídico
primeramente, después el alcalde por razones de servicio le pidió que tema de
cobranza lo viera departamento de finanzas, y ahí paso a trabajar con Ramón
Cisternas, que era el jefe de ese departamento, y en demandas era apoyado
por el departamento jurídico. Luego, en 2012 viajó a Santiago con Jacqueline
Díaz, y le contó que la habían llamado del banco y que no tenía pagados sus
dividendos, y ella le pasaba plata a Juan Buzeta Novoa para que se los pagara, y
éste se la entregaba a Macarena Herrera para que pagara y no lo había hecho,
al regreso habló con el alcalde, le conto esa situación, y le dijo que no podía
ser, habló también con Ramón Cisternas que era su jefe directo, y le pidió que
terminara su contrato, Ramón Cisternas dijo que eso no podía pasar, conocía
hace años a Jacqueline Díaz , 10 a 15 años, era una situación que no podía
suceder y estuvo de acuerdo en despedirla. Luego Macarena Herrera hizo una
denuncia por despido injustificado. Jacqueline Díaz es la encargada de
operaciones comunitarias de Dideco, debía coordinar las diferentes
actividades que realizaban las organizaciones comunitarias, capacitaciones,
entre otras. Sabía que Juan Buzeta Novoa tenía una relación de pareja con
Jacqueline Díaz. Señaló que él tuvo un vínculo con investigación realizada, fue
condenado por fraude al fisco a 4 años y 360 días, por hechos distintos a los de
ahora, por un juicio abreviado.
El Ministerio Público contrainterrogó al testigo, quien expuso que simpatizaba
con Renovación Nacional al momento de trabajar en Municipalidad, hoy en día
no tiene nada que ver con política. En el año 2005 él prestó labores de asesor
para implementación sistema chilecompras en municipalidad de Zapallar, y ahí
el alcalde conoció su trabajo, y dejaron de verse 1 año, hasta que tuvo
problemas con el administrador anterior, y lo contactó a él. Cuando trabajaba
en la municipalidad de Maipú el alcalde era Roberto Sepúlveda, cree que era
de la UDI y después pasó a ser de Renovación Nacional. Indicó que él fue
condenado por fraude al fisco y cohecho, tuvo dos penas. Conoce a Rodrigo
Rojas González, era amigo de universidad y trabajaba con él, y efectivamente él
182
fue condenado por hechos relacionados con esta persona, lo ayudaba con
licitaciones, prestaba servicios a municipalidad, fue condenado por estos
hechos porque con él hubo un tema de sobresueldos, Rojas le pasaba dinero a
él, y su abogado era el abogado defensor presente. En cuanto a abogados que
mencionó en forma externa trabajaban Felipe Ortega Reyes, Flores, Cisternas,
Arévalo, y como internos Juan Buzeta Novoa, Cabezas, Moya, Costa, Asenjo, y
Rodríguez. Respecto a abogados externos requirió su contratación el alcalde.
Para evidenciar una contradicción se le exhibe su declaración de fecha
27.05.2013, prestada ante la Fiscalía, en la cual reconoce su firma, y lee:” usted
aprobó (mediante decreto alcaldicio) los contratos de prestación de servicios
de los abogados Eduardo Arévalo Frutero, Felipe Ortega Reyes, Cristian Bravo
Cortes, y Cristian Alarcón Sánchez? Debo decir que no recuerdo con exactitud
si estaba como alcalde subrogante puede que haya sido así, pero a
requerimiento del departamento de jurídico”. Entonces Felipe Ortega Reyes no
fue contratado a requerimiento de departamento jurídico sino del alcalde Cox,
en declaración dio respuesta general que se dio, pero específicamente es como
lo dice ahora. Cada unidad técnica obviamente debe dar su opinión a los
profesionales que se contratan, sobre todo con abogados externos, Felipe
Ortega Reyes, Flores y Cisternas lo vio directamente el alcalde. Juan Buzeta
Novoa fue contratado a honorarios suma alzada, eso significa que es son
especialista en una materia, en este caso, en derecho, en informes jurídicos, en
lo que corresponde para llevar un departamento jurídico, derecho público, a
diferencia contrato honorario “no suma alzada” o simples, como Felipe Ortega
Reyes, a los que se contrataban en forma externa se hacían para tareas
puntuales, no del día a día, Juan Buzeta Novoa realizaba estas últimas
funciones de la municipalidad. Felipe Ortega Reyes se reunión con Ramón
Cisternas, Tesorero, y todos los profesionales que trabajaron en tema de
permisos de circulación, no recuerda si hubo otras reuniones entre Felipe
Ortega Reyes y otros jefes de servicio, salvo las ya mencionadas. En cuanto a
servicios que prestó Felipe Ortega Reyes a Cox, recuerda que fue reunión
respecto a juicio de la “Amandita”, alcalde no quería que siguiera funcionando,
183
y Felipe Ortega Reyes recibió varias instrucciones del alcalde, no recuerda otro
caso. También participó en ordenanzas y reglamentos, determinar el
ordenamiento jurídico a aplicar, no lo hacía Juan Buzeta Novoa eso porque la
carga de trabajo era enorme, Juan Buzeta Novoa debía ver a todos los
abogados, trabajos en Catapilco, y muchas consultas para ser resueltas, revisar
cada uno de los decretos alcaldicios, más de 6000 en el año, y el alcalde no
firmaba nada que no estuviera firmado por jurídico, hacían la última revisión. El
profesional no necesariamente hacían el trabajo que decía la glosa, sino que
era la única forma que había en municipalidad, para poder contratar a esos
profesionales, no solo en departamento jurídico, también en Finanzas y otros,
informaba lo que hacía más la glosa, por lo que si Felipe Ortega Reyes hizo una
labor fuera de su glosa debía informarla también. Respecto a Macarena
Herrera la conoció en ofician de Juan Buzeta Novoa en La Ligua, fue allí
porque tenían reuniones allá, para ir a hacer trámites en banco, tenían
reuniones y una vez fue para saber cómo era su oficina. Con Jacqueline Díaz
viajó a Santiago a visitar una empresa que le sacaban permiso de circulación en
Zapallar y ahí le comentó de lo Macarena Herrera, dividendos impagos de
febrero o marzo 2012.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas
El Querellante particular contrainterrogó al testigo, y éste señaló que Recursos
Humanos hacían contratos de profesionales a honorarios, ellos los redactaban.
Dideco en Municipalidad existe como unidad desde 2007/2008, y como
departamento desde 2012 cuando se implementó organigrama. No existía
departamento jurídico hasta que llegó Juan Buzeta Novoa en 2007, dicha
unidad si estaba contemplada en Ley Orgánica Municipal, aplicables a ellos,
pero hay que diferenciar que si no hay funcionarios de planta suficientes para
desarrollar unidades legales, se contratan personas a honorarios. Se le exhibe
prueba documental n° 1 y 2 del auto de apertura del Ministerio Público, en
dichos decretos se indican unidades que deben controlar dicho decreto de
alcaldía, en el n°1 no aparecen iniciales de departamento jurídico, en el n°2
aparecen iniciales de departamento jurídico y de Juan Buzeta Novoa. Se le
184
exhiben documentos n° 3 a 5, en dichos decretos alcaldicio, en el costado
inferior izquierdo no aparecen iniciales de Juan Buzeta Novoa, sí iniciales de
departamento jurídico, no están personalizadas las iniciales; n°11 Decreto de
Pago n° 1597 de 28.04.2010 se habla de servicios encomendados por esta
unidad asesora, en el inferior van con copia a departamento jurídico,
acompañado de decreto alcaldicio en el cual aparecen no iniciales de Juan
Buzeta Novoa, sí del departamento jurídico; n°18 memorándum se habla de
servicios encomendados por esta unidad asesora, en el inferior van con copia a
departamento jurídico, formalmente desde diciembre de 2009 existía un
departamento jurídico a cargo de Juan Buzeta Novoa, entonces él sí tenía
validación para participar en el proceso, lo que dice relación con capacidad y
juricidad, entonces Juan Buzeta Novoa tenía dentro de sus funciones validar
esos contratos, sí le correspondía un grado de responsabilidad a Juan Buzeta
Novoa en este punto.

5.- Felipe Ortega Reyes, abogado, quien previo juramento expresó que
relación con Juan Buzeta Novoa se materializaba a través de mail, llamados
telefónicos, entre otros. Se le exhiben mails prueba documental n° 1 al 20 de la
defensa, respecto hecho 1, menos el n° 12, los documentos que tiene en su
mano son n° 1 era su cuenta de mail que uso por muchos años, y además
porque viene copiado a Juan Buzeta Novoa y Rodrigo Flores Osorio, hay un
documento adjunto consistente en informe en derecho relacionado con el n°2,
que es un informe en derecho sobre transparencia de la función pública, él lo
hizo; n°3 tiene su mail, con copia a su socio, y dice relación con informe de
alegación realizada en Corte de Apelaciones de Valparaíso; n°4 es una copia de
la contestación de recurso de protección anterior; n° 5 mail de Juan Buzeta
Novoa a su mail, referido al mismo tema anterior; n°6 aparece su mail, y con
copia a Flores, él redactó o revisó decreto de suspensión del jefe de educación;
n°7 mail remitido por Fernando Moya a él con copia a Juan Buzeta Novoa ,
relacionado con denuncia del jefe DAEM a Contraloría, por un hostigamiento
laboral; n°8 mail remitido por Juan Buzeta Novoa a él, dice relación con vista
185
fiscal del sumario administrativo, él revisó y apoyó legalidad de la investigación
sumaria; n°9 mail remitido por Leopoldo Rodríguez, trabajaba en
departamento jurídico de Municipalidad Zapallar, dice relación son sumario
administrativo anterior, lo vio varias veces, lo saludó, y declaró el mismo día
que él; n°10 mail remitido por él a Juan Buzeta Novoa con copia a Flores, es el
borrador con correcciones a una vista fiscal de un sumario administrativo, él
hizo uno comentarios sobre ello; n°11 mail de Juan Buzeta Novoa a él, donde le
señala que recibió una reclamación electoral; n°12 mail de Fernando Moya
para Flores, Juan Buzeta Novoa y él referido a resolución del Tribunal Electoral;
n°13 mail dice relación con un reclamo de Farmacias Cruz Verde, es de Juan
Buzeta Novoa para él y Flores; n°14 mail de él a Juan Buzeta Novoa con
borrador de reconsideración a Contraloría por un dictamen de un concurso
para elegir al nuevo director de educación de la comuna, él redactó borrador;
n°15 serie de mails de 22 diciembre de 2009, de Juan Buzeta Novoa a él, donde
corrigió bases del concurso; n°16 mail de Juan Buzeta Novoa a él y Flores,
relacionado con reconsideración por Municipalidad por un concurso público;
n° 17 mail 7 de enero 2010 es un borrador de oficio de Contraloría, él lo revisó
porque se lo encargó Juan Buzeta Novoa; n°18 mail de él a Juan Buzeta Novoa
de 7 enero 2010 referido a situación de un docente que había impugnado o
reclamado ante Contraloría, él remitió borrador; n°19 mail de 18 de enero de
2010 es un oficio de reconsideración por funcionario anterior, él contestó unas
preguntas de Juan Buzeta Novoa, e hizo última revisión antes de firma alcalde;
n°20 es una solicitud de Juan Buzeta Novoa a él para que remita borrador
cartas de cobranza extrajudicial, él remitió borrador de cartas. Se le exhiben
documentos n° 27 a 30, del hecho 1, respecto del n° 27 señala que corresponde
a un mail de 3 de noviembre de 2010, remitido por Fernando Moya a él, y es un
exhorto remitido al municipio por una demanda por fuegos artificiales, apoyó
la defensa y se reunió con el demandante, y coordinó con alcalde,
Administrador Municipal y Juan Buzeta Novoa para que empresa aseguradora
respondiera; n°28 de 2 de marzo 2011 remitido por Fernando Moya a él, y dice
relación con ordenanza de tenencia responsable de animales, revisó ordenanza
186
remitida, n°29 es un decreto alcaldicio n° 850 de 31 de mayo de 2004, se lo
mandaron de municipio para ver si había que hacer modificaciones a la
ordenanza; n°30 es un decreto alcaldicio n° 1290/1999 que es ordenanza de
participación ciudadana, él debía adecuarlo a la realidad de la comuna y a la
normativa administrativa. Respecto a informes en derecho evacuados, exhibe
documentos n°36 a 39 de la prueba documental de la defensa respecto al
hecho n° 1, en cuanto al n° 36 señala que es un informe jurídico n°8/2010 de
fecha 22 febrero 2010 y es de Juan Buzeta Novoa a Nicolás Cox, relacionado
con la cancelación de una patente, él trabajó en ese informe, seguramente
concurrió fue a hablar con Buzeta, exhibió comentarios, lo edita y lo firma, él
era el que tenía vínculo directo con alcalde; n°37 informe jurídico n° 103/2011
es de Juan Buzeta Novoa e informa sobre la procedencia de boleta de garantía
y posibilidad de reemplazar caución, fue por una solicitud de una proveedora
para devolución por una obra pública, aquí hizo lo mismo que lo anterior,
Buzeta exhibe borrador, y él tuvo que comentar y discutir, y luego lo firmaba; n°
38 informe jurídico n° 89 de 18 de abril de 2011 es de Juan Buzeta Novoa que
informa sobre la invalidación de Resolución n° 49 de 2009; n° 39 es un informe
jurídico de 23 de mayo de 2011 de Juan Buzeta Novoa sobre negativa para
efectuar una modificación presupuestaria, él trató de explicar la
responsabilidad solidaria de concejales ante déficit municipal, recuerda dos
concejales de la época, Valdés, y Sergio Urrejola. Señaló que el tuvo a la vista
documentos sobre bienes entregados en comodato por la Municipalidad,
también desarrollo informes para departamento de educación y salud primaria.
Se le exhibe documental n° 23 a 25, indicando que el n° 23 dice relación con un
contrato de comodato y una persona, le remitieron este contrato para ver la
factibilidad de ponerle término porque estaba vigente hasta 2052, él explicó al
alcalde o equipo directivo, que los comodatos como se otorgan pueden dejarse
sin efecto; n°24 es un listado de funcionarios del departamento de educación,
lo tuvo a la vista para informar que había una sobredotación de docentes,
habían más profesores que los necesarios para una educación municipal
óptima, documento se lo entregó Juan Buzeta Novoa; n°25 es una nómina de
187
funcionarios de la atención primaria de salud, él lo tuvo a la vista porque Cox
dentro de su plan quería transformar atención primaria en algo más
profesional, debía modificar dotación para que muchas postas fueran centros
de salud más pequeños, él revisó dotación y la ajustó a los planes del alcalde.
Agregó que en su labor revisó una serie de reglamentos, se le exhibe
documento n° 32 corresponde a reglamento de servicio de bienestar de la
municipalidad, lo tuvo a la vista porque revisó borrador de reglamento, se lo
entregó Juan Buzeta Novoa, desconoce quién lo hizo.
El Ministerio Público contrainterrogó al testigo, y éste expuso que sobre
documentos 1 al 16 son del año 2008 y 2009. En cuanto a mail n° 16 es de 2009,
y n° 20 mail de 29 de diciembre de año 2010 solicitando un borrador de cartas
de cobranza, la complejidad es que es distinto a un borrador normal, no sabe si
los abogados del departamento jurídico sabían hacerlo. En prueba n° 36, n° 37,
n° 38 y n° 39 que son informes jurídicos, pero no aparece su firma, no
correspondía efectuarlos, no hay respaldo de mail en que aparezca que él
envió esos informes a Juan Buzeta Novoa, solamente los exhibidos por
defensor, que son de año 2008, 2009 y uno de 2010.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El Querellante particular no formuló preguntas.

6.- Sergio Urrejola Monckeberg, abogado, quien previo juramento señaló


que fue elegido en 2008 como concejal de la Municipalidad de Zapallar, entre
otros cargos que ejerció. Trabajó desde 2008 a 2012 en Municipalidad, del
alcalde era Nicolás Cox en ese momento. Al ingresar existían unas comisiones,
la de salud, educación, finanzas, y obras, él planteó desde un comienzo presidir
comisión de finanzas y obras, habían áreas que no existían, recién área de
control, no había área jurídica, solo un abogado que trabajaba a honorarios.
Trabajaba en finanzas, el jefe era Ramón Cisternas, y él como concejal a cargo
de dicha unidad, era saber ingresos municipalidad, la fuente de ellos, y por ahí
hizo su trabajo, notó que algunas áreas tenían bajos ingresos, como comisiones
por bienes raíces, y bajas contribuciones, en ésas áreas se focalizó. Pidió
188
antecedentes a alcalde para comparar permisos de edificación y recepciones
finales, y encontró 500 casa no recibidas, y denunció a la Contraloría General
de la República, por la responsabilidad que podía tener la Municipalidad, la
dirección de obras, fue a Fiscalía Regional de Valparaíso, y se inició una
investigación y generó $200.000.000 de pesos para Municipalidad, logró
suspensión del cargo del director de obras, entre otras funciones, también a las
patentes de sociedades de inversiones, no pagaban patentes y tenían patentes
de comunas donde cobraban menos, no en Santiago. Cuando él llegó la
municipalidad, aumentó el presupuesto en 2012 a $9.000.000.000, y eso causó
molestia entre varias personas. Actuó con departamento jurídico para lo
anterior, trabajó con Juan Buzeta Novoa de recurrir de protección ante Ica
contra una dictamen Contraloría General de la República que los obligaba a
dejar sin efecto un cobro, lo presentó el recurso Juan Buzeta Novoa, lo alegó
en Corte de Apelaciones, tuvo éxito, y fallo molestó a la Contraloría General de
la República, y les dijo que actuación era ilegal y arbitraria, y privaba del
derecho de propiedad a la Municipalidad, la Contraloría General de la
República apeló a la Corte Suprema y Juan Buzeta Novoa lo alegó allá también,
y fallo confirmó lo resuelto, gracias a ese fallo todas las municipalidades se han
visto beneficiadas con cobro de éstas patentes, lo mismo con tema de
contribuciones. Además, él conversó tema de legalidad con el alcalde, para ver
temas de contratos de licitación y otros, y le dijo que era necesario tener más
abogados en este pseudo departamento jurídico que no existía, el primer
abogado que trabajó fue Moya, Costa y un abogado que trabajaba en otras
cosas, contratado por el alcalde, por tema de pago patentes vehículos, porque
hubo un reclamo porque la Contraloría General de la República sostuvo que
sacar patentes en otras jurisdicciones era una falta grave, y él sostuvo que era
necesario contratar un abogado porque el estatuto administrativo lo permite, y
así contrató a abogado Felipe (Ortega Reyes), que los defendió en 2010 o 2011
para esto, y trabajaba en cosas que le pedían el alcalde, juicio duró 4 o 5 meses,
y después le hacía trabajos al alcalde porque era constantemente acusado en
Contraloría. A Felipe lo conoció, una o dos veces con él, iba a sesiones del
189
conejo, él no estaba todos los días en municipalidad, pero supo por el alcalde
que se juntaban cuando iba a Santiago. Señaló que él participó en sesiones del
concejo, falto 1 o 2 veces, se realizaban 2 o 3 veces al mes, los días lunes,
participó en dos comisiones referidas, y trabajaba con consultas que le hacían
abogados, y Felipe le ayudaba a contestar, o estudiar preguntas. Recordó que
en concejos, él no sabía de ninguna acción ilícita o ilegal del actuar de un
funcionario, lo hubiese denunciado inmediatamente, él siempre intentó
defender labor de abogados, insultos de concejal a Juan Buzeta Novoa eran
porque a Buzeta le pedían todas las semanas informes, y los elaboraba siempre,
y concejal era Pablo Valdés. Pedían trabajos de todos los abogados
permanentemente, Pablo Valdés, o los hacía pedir por concejal Ramírez y
Rojas, muchas veces hablaban por él, los insultos eran para Buzeta, y también
para él, hasta que una vez lo denunció y lo suspendieron por unos meses, los
amenazaba a él y al alcalde. Se le exhibe documento n° 13 de la defensa,
hechos comunes, y corresponde a un acta de sesión ordinaria de 25 de julio de
2011, tiene su “ mosca” en cada página, contiene modificaciones
presupuestarias del departamento de finanzas, y en ítem “varios” se pedían
todos los antecedentes, que era donde se daban insultos, ahí aparece en
página 4 que el alcalde tuvo una reunión con juntas de vecinos donde el
departamento jurídico entregó materiales, en página 13 el alcalde ofrecía la
palabra a cada concejal, y en turno de Pablo Valdés, y se señala que Juan
Buzeta Novoa entrego labores realizadas por Fernando Moya y Felipe Ortega
Reyes, y de otros abogados contratados con labores realizadas durante los
últimos 6 meses, con informes en derecho entre otros. Señaló que él estuvo en
esa sesión, acta firmada por Valdés. En cuanto a entrega de éstos 4
archivadores, con informes de Felipe Ortega Reyes, él no tuvo interés en lo
entregado a Valdés, sí le llamó la atención de que le pidieran estos
antecedentes de abogados, porque él los vio que trabajaban, además que
trabajo en Municipalidad es especial, puede estar una tarde completa con una
organización vecinal, prestaba asesoría, y eso no se plasma, y se entregaban
antecedentes y no habían comentarios luego respecto de ellos. El concejal
190
Valdés insultaba sólo a Buzeta porque era el único abogado que iba a sesiones.
Respecto al pago de honorario de abogado externo, por ejemplo Felipe Ortega
Reyes, cuando había reuniones de presupuesto, como él era el concejal más
votado, cuando no iba a alcalde, debía distribuir fondos a recibir por
municipalidad, platas se reciben a mitad de año aproximadamente, entonces
veía que había planta de 25 personas del año 1980, que sólo podían contratar a
honorarios de acuerdo a un porcentaje de la planta, y el resto debía contratarse
en un glosa para luego imputarlo a esa glosa, si se imputa a una glosa distinta
se comete malversación fondos públicos, entonces se imputa a glosa servicios
comunitaria, y ahí le pagaban a Felipe Ortega Reyes , con esa glosa, que es con
la cual se le contrata, el proceso de pago era que le llegaban a alcalde un alto
de cheques que venían con 5 o 6 vistos buenos, y los revisaba uno por uno, visto
bueno de jefe control, finanzas, el que encargó trabajo, y luego alcalde los
firmaba, él le preguntó cómo revisaba esto, y lo hacía porque venían
autorizaciones en ellos. Felipe Ortega Reyes para que se le pagara su
honorario, cree que en boleta de honorarios debió poner glosa servicios
comunitarios, y que alguien certificara su trabajo, se imagina que quién le pidió
el trabajo. A cargo del tema de imputación glosas a contratos de honorarios
cree, porque él no revisa papeles, que era finanzas con departamento de
personal, Administrador Municipal y el alcalde. El encargado de departamento
de personal era Teresita Lamoliatte. Precisó que en tema de gestiones que él
realizó por contribuciones, denunció a dirección de obras, contra Servicio de
Impuestos Internos por no hacer su trabajo, estuvo involucrado en hechos
concejal Pablo Valdés, fue imputado, y después también Felipe Ruiz.
Al ser contrainterrogado por el Ministerio Público, el testigo explicó que él hoy
no simpatiza con ningún partido político, antes con Renovación Nacional, al
igual que Nicolás Cox, con quien no es amigo, ni vecino, sólo tienen mismo
apellido. Fue nombrado consejero del Consejo de Defensa del Estado el 5 de
marzo de 2010, nombrado por el Presidente de la República Sebastián Piñera.
Juan Buzeta Novoa dentro de municipalidad Zapa al principio era abogado a
honorarios, y estaba encargado de ir a sesiones de concejo, contratos que se
191
hacían, los temas de licitaciones, le enseñó tema de licitación de la basura,
realizaba funciones propias de la labor municipal, tiene incluso informes de
Buzeta. Buzeta participaba en calidad de asesor jurídico del alcalde o
municipalidad en las sesiones de concejo. En cuanto a sesión relativa a hechos
investigados hoy, fue en agosto de 2011-2012 se discutió que apareció en
televisión con unos fiscales, querellantes y micrófonos empezaron a interrogar
a distintos funcionarios municipales, como secretaria del alcalde, y en sesión se
trató y él dijo que le parecía lamentable que se enlodara a todos los
funcionarios municipalidad por un espectáculo que trajeron por la tv, y en esa
oportunidad el alcalde le dije que le pidieron más antecedentes y los entregó,
en esa oportunidad se investigaba a secretaria de alcalde por pago de horas
extraordinarias, al Administrador Municipal de nombre Eliecer Fuenzalida, no
sabe si se investigaba a alguien más Supo que Eliecer Fuenzalida fue
condenado por hechos por los que se investigaba en esa oportunidad, Felipe
Ortega Reyes también fue condenado por estos mismos hechos, no lo sabía. No
sabe que hechos se le imputan a Juan Buzeta Novoa, cree que denuncia debió
ser un poco antes de que fue televisión, él pidió querella y nunca se la dieron,
porque él dijo que si él sabía de un acto delictual, lo denunciaría
inmediatamente, cuando se presentó querella por Consejo de Defensa del
Estado él no supo, pero si hubiese sabido se habría inhabilitado. Su opinión
profesional de Juan Buzeta Novoa es buena, puesto que es el único abogado
que le ganó a la Contraloría lo que todas las Municipalidad se han visto
beneficiadas, considera que sus informes fueron criteriosos, y bien
fundamentados, tiene capacidad técnico profesional.
El Consejo de Defensa del Estado contrainterrogó sobre fechas, es decir, fue
consejero y pdte del Consejo de Defensa del Estado desde marzo 2012 a marzo
2014. No sabe fecha de querella.
El Querellante particular contrainterrogó y el testigo dijo que en paralelo era
concejal y miembro del Consejo de Defensa del Estado, nunca se discutió una
situación concreta en concejo municipal durante agosto de 2012, pero en
sesión 20 agosto 2012 sí se discutió este tema, y Valdés dijo que se habían
192
presentado querellas contra estos funcionarios, asimismo en sesión del 13 de
agosto de 2012 él expreso su apoyo a éstos funcionarios, pero precisó que en
esa sesión lo recuerda y él dijo que solidarizaba con todos los empleados
municipales, y no con alguien que cometiera un acto ilícito, él pidió
antecedentes, y nunca se los entregaron, es distinto conocer los hechos y que
se haya presentado una querella, él nunca conoció los hechos, nunca se dijeron,
en concejo normalmente se insultaba a todas las personas, alcalde y demás
funcionarios, se habló de querella y puede que se haya dicho de investigación
de Ministerio Público. El 24 febrero 2014, los concejales presentaron una carta
al Consejo de Defensa del Estado para que se inhabilitara conocer materias de
Municipalidad Zapallar. El presidente del Consejo cuando tiene 12.000 causa,
nunca pregunta por una causa, nunca participo en área penal, y nunca llamó a
Valparaíso por ninguna causa, como concejal y vecino sabía de investigación
Municipalidad Zapallar, no conocía antecedentes, no tenía derecho a ello,
tampoco los pidió ante el Consejo de Defensa del Estado, pese a ser su
presidente, y en concejo nunca se los entregaron, él siempre defendió al
alcalde, porque era un hombre honorable. En cuanto a redacción actas
municipales, muchas veces se firman al inicio de otra sesión, sólo a veces, el
secretario mandaba actas del lunes, el martes o miércoles de semana siguiente,
él podía hacer observaciones, y las revisaba y firmaba, no quedaban 4 o 5 actas
sin firmar atrasadas, puede que 1 concejal faltara, pero normalmente secretario
al iniciar acta la pasaba para firmar, pero en acta leída, habían 6 actas
pendientes, puede ser, porque el que no firmaba era siempre el mismo, él tuvo
pendiente de 1 firma como 6 meses porque preguntó y pidió una información.
Juan Buzeta Novoa era asesor jurídico municipal, firmaba como tal los
documentos, en sesiones concejo se le individualizaba como tal y cumplía
permanentemente tal función, y se regía por Ley Orgánica Municipal.

7.- Jacqueline Díaz Bustamante, administrador pública, quien previo


juramento señaló que se desempeñó en la Municipalidad Zapallar desde el año
1992 a la fecha, es funcionaria de planta. Entre 2008 y 2011 la composición
193
orgánica de Municipalidad estaba encabezada por el alcalde, tiene un
Administrador Municipal, un secretaria municipal, una unidad de control,
unidad de administración y finanza, Dideco, medio ambiente, aseo y ornato,
Secpla, permisos de circulación, Tesorería, Delegación de Catapilco, Salud y
educación. El alcalde era Nicolás Cox. Junto con funcionarios de planta hay
funcionarios a contrata, a honorarios y código del trabajo. Respecto
funcionarios a honorarios, podían ser bajo modalidad permanente, desarrollan
funciones administrativas dentro de la municipalidad con una jornada laboral,
y otros temporales, con asesorías externas, en sus años de servicio siempre han
existido éstos últimos. Al año 2008 la planta era pequeña, entre 27 a 30
personas, y el resto de los funcionarios por un total de 300 a 400. Todas las
unidades requerían asesores. Ella trabajó en unidad Dideco, actualmente en
Finanzas, a cargo de activos fijos. Cuando trabajaba en Dideco lo hacía con
Claudio Cofré, Daniel Samur, Patricio Drago y Jorge Soto. Asesores externos en
relación a Dideco, tuvieron relación con algunos abogados, periodistas y gente
que asesora directamente a la jefatura, algunos abogados como Felipe Ortega
Reyes, Cristián Cortés, y Hernán Contreras. Felipe Ortega Reyes se vinculó con
Dideco porque su jefe, Cofré le pedía asesorías, y le pedía a ella que lo llamara,
o cuando iba a municipalidad le pedía que se lo ubicara, sabe que era socio de
Flores, que también trabajaba con Mauricio Cisternas, pero antes de alcalde
Cox, conoció a Ortega por un juicio de la Municipalidad por permisos de
circulación, donde hubo muchos involucrados, y Ortega los preparó para la
Contraloría, juicios de cuenta, los ordeno en sus declaraciones, tema de
responsabilidades. Ella estuvo involucrada en sumario, también Eliecer
Fuenzalida, Ramón Cisternas, Pamela Figueroa, Fabián Cisternas, y otros. Por
ello ella se juntó con Ortega para ver tema de defensa. En enero de 2010 les
informaron de este sumario. Otros abogados permanentes de la Municipalidad
eran Juan Buzeta Novoa , Catalina Costa y otros que no eran abogados, como
Leopoldo Rodríguez que era procurador, Eduardo Jara, que era egresado, y
funcionarios administrativos de departamento jurídico, como Adriana Godoy y
Yesenia Fernández, que eran secretarias, también un achica que estaba y no
194
estaba, Macarena Herrera. Juan Buzeta Novoa prestaba funciones de abogado
permanente, llegó en año 2007, era la única persona en departamento jurídico,
antes sólo abogados externos, y después pusieron más personas, un abogado
de apellido Cabezas, después secretaria Godoy, después Fernando Moya y así
se integró el resto. En cuanto a Macarena Herrera no sabe qué funciones
cumplía en jurídica, pero sí en finanzas, tenía cobranza de sociedades de
inversiones, antes de jurídico trabajaba en oficina de Juan Buzeta Novoa en La
Ligua, en año 2010-2011, y de ahí fue contratada para Municipalidad, para
tema de cobro de patentes de sociedades de inversiones, porque en 2010 se
requería una persona con expertiz en la materia. Macarena Herrera trabajó en
la Municipalidad hasta mediados de 2012, lo sabe perfectamente, porque la
desvincularon ahí y ella hizo varias “pataletas”, mandó mails amenazando a
todo el mundo, supo que fue desvinculada por una conversaciones que tuvo
con Eli en un viaje a Santiago, porque ella veía administrativamente el área de
vivienda, y Eliecer Fuenzalida le preguntó porque le tenía bronca a ella, y dijo
que desde 2011 la notificaron pro unos pagos que dejó de hacer relativos a su
casa que ella obtuvo por un subsidio habitacional, no sabe si le tenía bronca o
no, y un señor Matamala en La Ligua le dijo que podían rematarle la casa, y eso
se lo comentó a Eliecer Fuenzalida, y él dio orden a jefatura, Ramón Cisternas
que había que desvincularla. Macarena Herrera pagaba sus dividendos, porque
Juan Buzeta Novoa le dijo que no se preocupara porque Macarena Herrera iba
a hacer sus pagos y ella confió. En esos años ella tenía relación sentimental con
Juan Buzeta Novoa, entre años 2009 a 2012, vivieron juntos un período corto,
año 2011. Respecto a Dideco, conoció a otros asesores externos como Arratia,
Jaure, Jacqueline Tapia y otros. Jacqueline Tapia es una profesora que hizo
clases en la nocturna y para Dideco les hizo un tema de metas para el
cumplimiento anual de la gestión, se les cancela bono a funcionarios
municipales, y también a honorarios permanentes, lo vio Cofré con el
departamento jurídico, porque eran metas a desarrollar por Pablo Bugueño, y
él no tenía expertiz para realizarlo, y por eso se encomendaron externamente
las metas. Este trabajo dependía del departamento jurídico, ellos debían hacer
195
capacitaciones a los microempresarios, y Jacqueline Tapia específicamente
debía entregar materiales a Claudio Cofré de Dideco, y él los entregaba a el
departamento jurídico, y éstos organizaban talleres. En cuanto a pago de
honorarios de Jacqueline Tapia, debía entregar su boleta e informe, se los
entregaba a Recursos Humanos, no a Dideco. Ella usa cuenta corriente en
Banco Chile, no sabe desde qué año, y a Jacqueline Tapia la conoce de antes de
la Municipalidad, porque su abuela es tía de su ex marido, por eso la ubica,
pero Jacqueline Tapia estuvo poco tiempo en Zapallar por estudios. En cuanto
a servicios de Jacqueline Tapia nunca le entregó un cheque. Ella sabe los
hechos de juicio actual contra Juan Buzeta Novoa, y vino hoy a declarar porque
recibió llamado de defensor, y le dijo que si no venía iría a buscarla con
carabineros. Supo que hubo más funcionarios de la municipalidad involucrados,
ella nunca fue acusada, ni formalizada y no la citaron a declarar.
El Ministerio Público contrainterrogó a la testigo quien declaró que es madrina
del hijo de Jacqueline Tapia, cree que desde 2015. Su relación con Jacqueline
Tapia es la descrita anteriormente, no es amiga de ella, sí amiga de su madre, y
su familia la acogió, la abuela de Jacqueline, en su casa. Sabía dónde vivía
Jacqueline en ésa época, en Cachagua, no cerca de ella, que vivía en La Ligua.
La madre de Jacqueline Tapia nunca trabajó para ella, sí para Juan Buzeta
Novoa, le hacía el aseo y mantención de casa de Zapallar. Con Buzeta fueron
pareja, pero extraña, porque él no estaba nunca, se involucró con él por un
compañero de trabajo que le decía que buscara un pololo, relación duró 2 o 3
años, empezaron en 2009 hasta fines 2012, porque él se fue de Zapallar en
2013. Ella no realizó inicio de actividades de Jacqueline Tapia, ni siquiera hizo
su inicio, se lo hizo una secretaria de Recursos Humanos. No recuerda que le
haya pedido a Jacqueline Tapia que conversara con Buzeta, porque él era
egoísta. Jacqueline Tapia llegó a Municipalidad porque Claudio preguntó en
general, no a ella particularmente, si conocía a alguien, esa chica que había
venido para acá, que trabajaba en la nocturna, y le dijo que sí, no la
recomendó, sólo le preguntaron y ella dio su nombre, porque ella no tenía
trabajo pese a su labor en nocturna, le pagaban poco, pensó que podía aportar
196
a Dideco porque era profesora de matemáticas y necesitaba a alguien que
enseñara contabilidad a la gente, no sabe qué conocimientos podía aportar,
quizás se equivocaron administrativamente. Sabe que capacitaciones consistían
en hacer charlas a microempresarios de Zapallar, relativas a materias que no
recuerdan, no era su meta, Jacqueline Tapia debía entregar material,
desconoce cuál porque ella se relacionaba directamente con la jefatura, ella
supo que entregó material porque ella lo vio, cuando estuvo contratada, en
año 2008 o 2009, lo vio 14 o 6 veces en el año, dejaba materiales en Dideco,
entregaba a Claudio Cofré pero siempre después de las 7 u 8, pero clases
nocturnas no eran todos los días, eran en Catapilco desde las 9 a las 11, sabia
horario porque tuvo problema con su ex pololo, víctima de violencia, y dijo que
dejaría de hacer clases por eso, se lo dijo en general, se enteró porque ella
estaba allí cuando lo comentó, en la Dideco, antes había comentado horarios
clases nocturna, ella tenía contacto con su abuela y mama, con Jacqueline
Tapia directamente no, visitaba a la abuela de Jacqueline semanalmente, en
comuna de Zapallar. Respecto a prestación de servicio de Jacqueline Tapia,
certificaba que esos servicio fueron realizados, lo hacía Juan Buzeta Novoa lo
sabe porque Claudio Cofré se los llevaba a él. Las capacitaciones se realizaron
por Juan Buzeta Novoa y Fernando Moya, no sabe cuántas hicieron, físicamente
una se hizo en un club deportivo y otra en municipalidad, no sabe cuándo, sí
supo que Buzeta y Moya lo hicieron porque Bélgica Cisternas, presidenta de
una agrupación, le dijo a Claudio que quería hacer una comida de
agradecimiento a Buzeta y Moya, ella vio capacitación en Municipalidad, no
vio lo que se expuso, vio que llegó gente y estaban profesionales con
materiales entregados, hubo una exposición, pero no sabe qué, no vio su
exposición, pero sí solicitaron data, no sabe en qué fecha fue, horario era
después de las 19:00 horas, por lo que dijo Bélgica. Fuera de estos dos casos no
vio nada más. Felipe Ortega Reyes prestó asesoría a Dideco, lo veía con Claudio
porque tenía problemas con la comunidad, atención de público o algo así,
como regularización, a ella le pedían buscar al abogado, que era Juan Buzeta
Novoa. Leopoldo Rodríguez no sabe si daba asesorías a vecinos, trabaja en
197
municipalidad desde año 2002 como procurador. Felipe Ortega Reyes
asesoraba a la comunidad como regularización de terrenos, y no recuerda en
qué más. Felipe Ortega Reyes aparece transfiriendo dineros a su cuenta porque
él le realizaba préstamos porque era muy amiga de él, una linda amistad, le
prestó plata para pagar gastos como educación de su hijo, ella ganaba
$700.000 u $800.000 pesos, no recuerda cuantas veces hizo transferencias, lo
hacía cada vez que ella se lo pidió, fueron varias veces, unas 20 veces, y aún le
debe, no es padre de su hijo. Ella le pagó plata prestada, sólo una parte, ha
pagado $3.000.000, siempre le prestaba, le pagaba en efectivo, le ha prestado
su casa para que veranee, estas devoluciones en efectivo se hicieron en el año
2013, en un motel.
El Consejo de Defensa del Estado no formuló preguntas.
El querellante contrainterrogó a la testigo, y dijo que último contacto con
Buzeta fue en 2012, no han hablado de éstos hechos, sí trabajó en
Municipalidad de Pirque, Buzeta no sabe si trabajó allí hasta hace poco. Los
préstamos de Ortega coinciden con días de pago de él, y Buzeta retiraba
cheques, no sabe porque se da esa coincidencia. Capacitaciones efectuadas
con materiales de Jacqueline Tapia coinciden con período de contrato de
Tapia, 2009 a 2011.

ii.- Prueba Documental de la Defensa


Respecto el Hecho Nº 1.
1. Correo electrónico de fecha 6 de octubre de 2008 de FELIPE ORTEGA a
JUAN BUZETA NOVOA, que remite y adjunta informe en derecho sobre
análisis de ley 20.285, de transparencia de la función pública y acceso a la
información de la Administración del Estado.
2. Copia de informe en derecho sobre análisis de la ley 20.285, de
transparencia de la función pública y acceso a la información de la
Administración del Estado, adjunto a correo electrónico de fecha 6 de octubre
de 2008.
198
3. Correo electrónico de fecha 15 de febrero de 2009, de FELIPE ORTEGA
REYES a JUAN BUZETA NOVOA, que remite y adjunta contestación e informe
del Alcalde de la Municipalidad de Zapallar por Recurso de Protección Rol 20-
2009.
4. Copia de contestación e informe del Alcalde de la Municipalidad de
Zapallar, por Recurso de Protección, causa Rol Nº 20-2009.
5. Correo electrónico de fecha 23 de abril de 2009, de JUAN BUZETA NOVOA
a FELIPE ORTEGA REYES, remitiendo minuta de alegato Recurso de Protección
Amandita, causa Rol Nº 20-2009.
6. Correo electrónico de fecha 12 de junio de2009, de JUAN BUZETA NOVOA
a FELIPE ORTEGA REYES, que remite resolución de suspensión y que contiene
Resolución en sumario administrativo, dirigido en contra del Director de
Educación Municipal de Zapallar.
7. Correo electrónico de fecha 27 de agosto de 2009, de FERNANDO MOYA
MUÑOZ a FELIPE ORTEGA REYES, remitiendo Oficio Nº 4420, de la Contraloría
Regional de Valparaíso.
8. Correo electrónico de fecha 23 de septiembre de 2009, de JUAN BUZETA
NOVOA a FELIPE ORTEGA REYES, remitiendo borrador de vista fiscal en
sumario administrativo por bulling, solicitando revisión jurídica.
9. Correo electrónico de fecha 22 de septiembre de 2009, de LEOPOLDO
RODRIGUEZ a JUAN BUZETA NOVOA, que remite vista fiscal de sumario Liceo
de Zapallar, y que contiene además correo electrónico de fecha 1 de octubre
de 2009, de JUAN BUZETA NOVOA a FELIPE ORTEGA REYES, en que reenvía
borrador de vista fiscal de sumario Liceo de Zapallar para su revisión jurídica.
10. Correo electrónico de fecha 1 de octubre de 2009, de FELIPE ORTEGA
REYES a JUAN BUZETA NOVOA, que remite dictamen con enmiendas de vista
fiscal sumario administrativo Liceo de Zapallar, que adjunta documento
corregido y con comentarios al margen.
11. Correo electrónico de fecha 9 de octubre de 2009, de JUAN BUZETA
NOVOA a FELIPE ORTEGA REYES, que remite reclamación electoral.
199
12. Correo electrónico de fecha 16 de octubre de 2009, de FERNANDO MOYA
MUÑOZ a FELIPE ORTEGA REYES, que remite resolución del Tribunal Electoral
de la V Región para sus comentarios y revisión jurídica.

13. Correo electrónico de fecha 30 de octubre de 2009, de JUAN BUZETA


NOVOA a FELIPE ORTEGA REYES, que remite reclamo de Farmacia Cruz Verde,
y que contiene reclamo de la farmacia Cruz Verde.
14. Correo electrónico de fecha 21 de diciembre de 2009, de FELIPE ORTEGA
REYES a JUAN BUZETA NOVOA, que remite borrador de reconsideración de
funcionario municipal Marcelo Fernández.
15. Cadena de Correos electrónicos de fecha 22 de diciembre de 2009, de
CRISTINA VALENCIA, Directora Subrogante de la Dirección de Educación
Municipalidad de Zapallar a JUAN BUZETA, que remite las bases concurso
DAEM Zapallar, quien con fecha 24 de diciembre de 2009 remite a FELIPE
ORTEGA REYES para su revisión jurídica.
16. Correo electrónico de fecha 21 de diciembre de 2009, de JUAN BUZETA
NOVOA a FELIPE ORTEGA REYES, que remite reconsideración del funcionario
municipal don Marcelo Fernández.
17. Correo electrónico de fecha 7 de enero de 2010, de JUAN BUZETA
NOVOA a FELIPE ORTEGA REYES, que remite reconsideración recurso profesor
de inglés Marcelo Fernández.
18. Correo electrónico de fecha 7 de enero de 2010, de FELIPE ORTEGA REYES
a JUAN BUZETA NOVOA, que remite reconsideración de la Contraloría
General de la República por presentación del funcionario municipal don
Marcelo Fernández.
19. Correo electrónico de fecha 18 de enero de 2010, de JUAN BUZETA
NOVOA a FELIPE ORTEGA REYES, que remite Oficio Nº 299, del Alcalde de la
Municipalidad de Zapallar a la Contraloría General de la República, cuyo se
adjunta Oficio respectivo.
200
20. Correo electrónico de fecha 9 de diciembre de 2010, de JUAN BUZETA
NOVOA a FELIPE ORTEGA, solicitando borrador de cartas de cobranza
extrajudiciales.
21. Copia de Informe jurídico Nº 100, de fecha 18 de mayo de 2011, firmado
por JUAN BUZETA NOVOA, que informa sobre composición del departamento
de asesoría jurídica, y que contiene servicios del profesional FELIPE ORTEGA
REYES.(se desistió)
22. Copia de Informe jurídico Nº 135, de fecha 21 de julio de 2011, firmado
por JUAN BUZETA NOVOA, que remite antecedentes solicitados por concejal
Pablo Valdés, en sesión ordinaria Nº 11 de 2011, que contiene servicios
prestados por el abogado FELIPE ORTEGA REYES.
23. Copia de comodato entre la Municipalidad de Zapallar a Miguel Basáez
Guajardo, documento que contiene propiedad municipal, para revisión de
título respectivo en el Conservador de Bienes Raíces de La Ligua, al profesional
FELIPE ORTEGA REYES.
24. Listado de funcionarios del Departamento de Educación del año 2009.
Planta docente requerida para estudio y revisión al profesional FELIPE ORTEGA
REYES.
25. Nómina de funcionarios APS (Atención Primaria Salud) de la Municipal de
Zapallar año 2009. Planta de Salud requerida para estudio y revisión del
profesional FELIPE ORTEGA REYES.
26. Copia causa Rol 20-2009, de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, por
Recurso de Protección local comercial Amandita, patrocinada y alegada a favor
de la Municipalidad de Zapallar por el abogado FELIPE ORTEGA REYES.
27. Correo electrónico de fecha 3 de noviembre de 2010, de FERNANDO
MOYA MUÑOZ a FELIPE ORTEGA REYES, que remite copia de demanda civil
por fuegos artificiales dirigido en contra de la Municipalidad de Zapallar para
estudio y revisión de abogado FELIPE ORTEGA REYES.
201
28. Correo electrónico de fecha 2 de marzo de 2011, de FERNANDO MOYA
MUÑOZ a FELIPE ORTEGA REYES, que remite copia de Ordenanza de Tenencia
Responsable de Animales Domésticos.
29. Copia de Ordenanza de Registro Municipal de Entidades receptoras de
transferencias, aprobado por Decreto Alcaldicio Nº 850, de fecha 31 de mayo
de 2004, entregado al abogado FELIPE ORTEGA REYES para su revisión y
estudio.
30. Copia de Ordenanza Municipal de Participación Ciudadana de la
Municipalidad de Zapallar, aprobado por Decreto Alcaldicio Nº 1290, de fecha
25 de octubre de 1999, entregado al abogado FELIPE ORTEGA REYES para su
revisión y estudio.
31. Copia de reglamento interno de funcionamiento del concejo municipal de
la municipalidad de Zapallar, aprobado por Decreto Alcaldicio Nº 2386, de
fecha 14 de agosto de 2008, entregado al abogado FELIPE ORTEGA REYES para
su revisión y estudio.
32. Borrador de reglamento de servicio de bienestar de la municipalidad de
Zapallar, entregado al abogado FELIPE ORTEGA REYES para su revisión y
estudio.
33. Correo electrónico de fecha 8 de febrero de 2012, de JUAN BUZETA
NOVOA a FERNANDO MOYA, DANIELA ASENJO, LEOPOLDO RODRIGUEZ,
que contiene catastro de inmuebles municipales.
34. Correo electrónico de fecha 22 de noviembre de 2012, de JUAN BUZETA
NOVOA a FERNANDO MOYA, DANIELA ASENJO, LEOPOLDO RODRIGUEZ,
que contiene catastro de inmuebles municipales actualizado.
35. Correo electrónico de fecha 22 de enero de 2014, de NICOL JELDES a
JUAN BUZETA NOVOA, que contiene catastro de inmuebles municipales.

36. Copia de informe jurídico Nº 8, de fecha 22 de febrero de 2010, de JUAN


BUZETA NOVOA, que informa sobre cancelación patente otorgada local
Avenida Cachagua.
202
37. Copia de informe jurídico Nº 103, de fecha 25 de abril de 2011, de JUAN
BUZETA NOVOA, que informa en derecho sobre procedencia de boleta de
garantía y posibilidad de reemplazar caución.
38. Copia de informe jurídico Nº 89, de fecha 18 de abril de 2011, de JUAN
BUZETA NOVOA, que informa en derecho acerca de invalidación de
Resolución Nº 49, de 2009.
39. Copia de informe jurídico Nº 102, de fecha 23 de mayo de 2011, de JUAN
BUZETA NOVOA, que informa en derecho sobre rechazo de modificación
presupuestaria presentada en sesión de concejo municipal de fecha 23 de
mayo de 2011.

-Respecto al Hecho Nº 2.
1. Copia de Informe Jurídico Nº 96 de fecha 18 de mayo de 2011 de JUAN
BUZETA NOVOA que informa labores realizadas por doña JACQUELINE TAPIA
OLIVARES.(se desiste).
2. Copia nómina de asistencia capacitación microempresarios Zapallar-
Cachagua de fecha 5 de octubre de 2011 a MICROEMPRESARIOS DE LA
COMUNA.
3. Copia de certificado de acuerdo Nº 51, de fecha 15 de mayo de 2012, del
Secretario Municipal de Zapallar que certifica que en sesión ordinaria Nº 13,
de fecha 14 de mayo de 2012, bajo acuerdo 51 se aprueba metas de la
Municipalidad de Zapallar año 2012.
4. Copia de certificado 255, de fecha 28 de diciembre de 2011, que contiene
certificado de director de desarrollo comunitario de la municipalidad de
Zapallar que se ha cumplido la meta de capacitación a MICROEMPRESARIOS
DE CATAPILCO.
5. Copia de Memorándum Nº 68, de fecha 7 de mayo de 2009, que certifica
metas de la Dirección de Desarrollo Comunitario, entre otros, capacitación de
MICROEMPRESARIOS DE LA COMUNA
6. Copia de programa de mejoramiento de la gestión municipal del año 2011,
informe final de evaluación de abril de 2012.
7. Copia de programa de mejoramiento de la gestión municipal del año 2009,
informe final de evaluación de abril de 2010.
203
8. Archivador de antecedentes entregados a Jacqueline Tapia por JUAN
BUZETA NOVOA.

-Respecto al Hecho Nº 3.
1. Acta de comparendo de conciliación de la Dirección del Trabajo, de fecha 4
de junio de 2012, de Macarena Herrera Olmos, en contra de la Municipalidad
de Zapallar.
2. Copia de correo electrónico de fecha 28 de febrero de 2011, de MACARENA
HERRERA a JUAN BUZETA NOVOA, que acompaña comprobante de depósito.
3. Copia de correo electrónico de fecha 29 de abril de 2011, de MACARENA
HERRERA a JUAN BUZETA NOVOA, que acompaña detalle de pago incluyendo
por concepto de DIVIDENDO.
4. Copia de correo electrónico de fecha 5 de junio de 2011, de JUAN BUZETA
NOVOA a MACARENA HERRERA OLMOS, que informa transferencia efectuada
para pago DIVIDENDO.
5. Copia de correo electrónico de fecha 1 de diciembre de 2010, de
MACARENA HERRERA a JUAN BUZETA NOVOA, que detalla valores de
cuentas a pagar en el respectivo mes incluyendo pago DIVIDENDO.

6. Copia liquidación de pago dividendos BANCO ESTADO de fecha 3 de agosto


de 2011 que contiene pagos efectuados por concepto de DIVIDENDO.
7. Comprobantes de pago UNIVERSIDAD CATOLICA DE VALPARAISO,
correspondiente a depósito en efectivo de fecha 15 de mayo de 2011, y
comprobantes de cartola bancaria BANCO DE CHILE de cobro de cheque dado
a la Universidad para cancelación mensualidad por la suma de $224.000 pesos
cada una desde 31 de mayo de 2011 hasta el 31 de julio de 2012.(se desiste)
8. Copia de registro de audiencias a organizaciones de la comuna y/o
habitantes de la comuna de la Municipalidad de Papudo del año 2012, que
consta audiencia solicitada por doña MACARENA HERRERA OLMOS a la
Alcaldesa de Papudo, con fecha 3 de mayo de 2012.(se desiste)
9. Correo electrónico de fecha 19 de febrero de 2011, de JUAN BUZETA a
MACARENA HERRERA.

-Respecto a la Prueba común Hechos N°1, 2 Y 3.


204
1. Copia de Libro de Informes Jurídico de años 2009 a 2014.
2. Copia de Informe Final Nº 44 de la Contraloría General de la República, de
fecha 27 de diciembre de 2013.(se desiste)
3. Correo electrónico de fecha 20 de enero de 2012, del Departamento de
Recursos humanos que contiene instrucciones sobre informe y entrega de
boletas de honorarios.
4. Copia de juicio de cuentas Nº 13 de 2015, del Tribunal de Cuentas de la
Contraloría General de la República, en el que dan cuenta Nicolás Cox,
Gerardo Molina, Teresa Lamoliatte, Ana Varas, Juan Carlos Reinoso, Jorge Soto,
Patricio Drago, Eliecer Fuenzalida y Ramón Cisternas. Se refiere en particular a
decreto de pago n° 1457 de 29 de marzo de 2012, a nombre de Jaime Arratia
Liebig, por la suma de $555.556, se adjunta certificado de labores que cumplió
por parte de Gerardo Molina que dice “que recibió conforme el servicio de
digitalización y archivo de documentos de los permisos de circulación y de las
organizaciones comunitarias de acuerdo a las leyes vigentes, correspondiente
al mes de febrero de 2012”, se acompaña boleta, más un informe mensual de
prestaciones de servicios de Jaime Arratia Liebig, y dice “digitalización del
ingreso al registro computacional de permisos de circulación, periodo 2012”,
luego hay decreto de pago a nombre de Arratia por $500.000, depositado por
Antonio Molina; otro decreto de pago n°2842 con colilla de deposito, otro
decreto de pago con colilla de depósito, otro más por $100.000 con colilla de
depósito; más decreto de pago n° 2705 a nombre de Maximo Wiliams
Cisternas Jaure, por la suma de $444.444 pesos, cuya glosa dice “apoyo a la
dirección de desarrollo comunitario para para la realización de actividades
municipales efectuadas por la Ilustre Municipalidad de Zapallar “, con boleta
de honorarios, certificado emitido por Eliecer Fuenzalida en el cual señala
“haber recibido conforme el “apoyo a la dirección de desarrollo comunitario
para la realización de actividades municipales efectuadas por la Ilustre
Municipalidad de Zapallar”, más un informe correspondiente al mes de junio
de 2011, en el que Máximo Cisternas Jaure dice “en el presente mes se ha
abocado en el apoyo a las diferentes actividades organizadas por instituciones
de la comuna, desarrolladas en el presente mes de octubre y las actividades de
205
la dirección de desarrollo comunitario durante el presente mes, destacando
considerar además la mantención de los equipos de sonido de propiedad del
municipio”. Luego se acompaña un decreto de pago n°1093, a nombre de
Jaime Arratia Liebig, por la suma de $100.000, más colilla de depósito
depositado por Tesorería Zapallar, con misma glosa ya leída; luego decreto de
pago n° 3570 a nombren de Vanessa Espergue Alarcón, glosa “encargada
comunal de la coordinación de entrega de documentos, afiches, revista y otros
del departamento de desarrollo comunitario mes de julio”, retirado por Brendy
Alarcón, con certificado de Jorge Soto González, encargado de desarrollo
Comunitario de la Ilustre Municipalidad de Zapallar, que certifica haber
recibido conforme los trabajos realizado por doña Vanessa Espergue Alarcón
durante el mes de agosto de 2012, más un informe mensual de prestación de
servicios de septiembre de 2012, en el cual se lee la misma glosa del contrato
5. Copia de reglamento interno de estructura de funciones de la Municipalidad
de Zapallar, aprobado por decreto alcaldicio 1025, de fecha 13 de marzo de
2012.
6. Copia de presupuesto municipal año 2010 contenido en decreto alcaldicio
4473, de fecha 16 de diciembre de 2009, de la municipalidad de Zapallar.
7. Copia de instrumentos de gestión año 2009, de la municipalidad de Zapallar.
(se desiste)
8. Copia de planta de municipalidad de Zapallar contenida DFL Nº 227-19321.
9. Copia de presupuesto municipal e instrumentos de gestión 2011, de la
municipalidad de Zapallar aprobado por decreto alcaldicio 4139, de fecha 15
de diciembre de 2010.
10. Copia de certificado de fecha 16 de diciembre de 2011 de jefa de recursos
humanos de la municipalidad de Zapallar que certifica número de funcionarios
de planta.
11. Copia de informe jurídico 228, de fecha 19 de diciembre de 2011, que
informa en derecho respecto de presentación efectuada por Luis Grez y Diego
Damn, que informa del personal de unidad de asesoría jurídica, entre otras
materias, informe remitido a la Contraloría General de la República.
12. Correo electrónico de fecha 2 de Octubre de 2012 de Fernando Moya a
Luciano Pérez sobre catastros de inmuebles municipales.
206
13. Sesión Ordinaria Numero 20 de fecha 25 de Julio de 2011 del Concejo
Municipal de Zapallar.

14. Correo electrónico de fecha 7 de febrero de 2011, de FERNANDO MOYA a


MACARENA HERRERA.
15. Correo electrónico de fecha 2 de marzo de 2011, de MACARENA HERRERA
a FERNANDO MOYA.
16. Correo electrónico de fecha 8 de febrero de 2012, de JUAN BUZETA,
remitiendo catastro de inmuebles municipales.
17. Correo electrónico de fecha 22 de noviembre de 2012, de JUAN BUZETA,
remitiendo catastro de inmuebles municipales actualizado a septiembre de
2012.
18. Correo electrónico de fecha 22 de enero de 2014, de NICOL JELDES a
JUAN BUZETA, remite catastro inmuebles municipales.
19. Copia de propiedades de archivo Excel denominado catastro inmuebles
municipales.
20. Copia decreto de pago Nº 644, de fecha 23 de febrero de 2011 de
MACARENA HERRERA.
21. Copia de consulta cuenta cliente de JUAN BUZETA de Banco de Chile, de
fecha 3 de marzo de 2015, respecto de fondo mutuo.
22. Copia de colilla Nº 4509407 del Banco de Chile, por apertura fondo mutuo
por la suma de $579.222 pesos.
23. Correo electrónico de fecha 6 de noviembre de 2009, de TERESITA
LAMOLIATTE a JUAN BUZETA, remite correo electrónico de CATALINA COSTA
NAVARRO.
24. Correo electrónico de fecha 8 de enero de 2010, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, sobre noticia de nueva contratación.
25. Correo electrónico de fecha 16 de marzo de 2010, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, remite decreto alcaldicio para adquisición de plotter.

26. Correo electrónico de fecha 24 de marzo de 2010, de CATALINA COSTA a


JUAN BUZETA, que remite contrato de pavimentación Valle de Catapilco.
27. Correo electrónico de fecha 1 de abril de 2010, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, remite mandato Eduardo Arenas.
28. Correo electrónico de fecha 13 de abril de 2010, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, remite consulta empresa Bitumix.
207
29. Correo electrónico de fecha 22 de abril de 2010, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, remite contrato reparación vereda 28 de marzo.
30. Correo electrónico de fecha 29 de abril de 2010, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, remite consulta servidumbre ESVAL.
31. Correo electrónico de fecha 11 de junio de 2010, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, Oficio respuesta CB Holding.
32. Correo electrónico de fecha 18 de agosto de 2010, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, que remite dictamen contraloría general de la república por
sociedades de inversión pasiva.
33. Correo electrónico de fecha 25 de enero de 2011, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA, que remite materias urgentes.( se desiste)
34. Correo electrónico de fecha 4 de febrero de 2011, de CATALINA COSTA a
JUAN BUZETA.
35. Correo electrónico de fecha 8 de enero de 2009, de LEOPOLDO
RODRIGUEZ a JUAN BUZETA, remite propuesta de trabajo.
36. Correo electrónico de fecha 19 de enero de 2009, de LEOPOLDO
RODRIGUEZ a JUAN BUZETA, borrador apelación de José Cisternas.(se desiste)
37. Correo electrónico de fecha 2 de febrero de 2009, de LEOPOLDO
RODRIGUEZ a JUAN BUZETA, remite escrito ampliación de plazo para
informar.(se desiste)

38. Correo electrónico de fecha 6 de febrero de 2009, de LEOPOLDO


RODRIGUEZ a JUAN BUZETA, remite preguntas sumario de boleta garantía.(se
desiste)
39. Correo electrónico de fecha 20 de febrero de 2009, de LEOPOLDO
RODRIGUEZ a JUAN BUZETA, remite extracto diligencias recurso de
protección Amandita.
40. Correo electrónico de fecha 24 de marzo de 2009, de JUAN BUZETA a
LEOPOLDO RODRIGUEZ, solicita detalle de juicios.
41. Correo electrónico de fecha 27 de marzo de 2009, de LEOPOLDO
RODRIGUEZ a JUAN BUZETA, remite resolución Amandita.
Se desistió de todo el resto de los documentos.

DECIMO CUARTO: Que este tribunal, ponderando con libertad los


elementos de prueba enunciados en los motivos que preceden, pero sin
contradecir los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los
208
conocimientos científicamente afianzados, ha adquirido la convicción, más allá
de toda duda razonable, de que se han acreditado los siguientes hechos:

HECHO 1

En el período comprendido entre los años 2010 y 2011, Felipe Ortega


Reyes fue contratado por la Municipalidad de Zapallar, como abogado a
honorarios, en una primera ocasión en el período comprendido entre el 1 de
enero de 2010 y 31 de marzo de 2010, para realizar capacitaciones a
microempresarios de la comuna en materias jurídicas y realización de informes
en derecho en materias de educación”. Luego para el período del 01 de abril
de 2010 y 30 abril 2010 para realizar las mismas funciones reseñadas más la
absolución de consultas y elaboración de informes en derecho sobre materias
propias de la gestión municipal a requerimiento del Alcalde; elaboración de
estudios, análisis e informes sobre proyectos de ley que digan relación con
materias propias de la gestión municipal”, en ambos casos por una suma única
de $2.222.222 pesos.

Respecto de estos servicios, Ortega Reyes sólo emitió un informe en


derecho “Sobre vacancia por salud incompatible respecto a profesionales de la
Educación” con fecha 12 de abril de 2010, informe que solo reproduce dos
dictámenes de la Contraloría General de la República, pese a lo cual Juan
Agustín Buzeta Novoa, abogado, en ese entonces asesor jurídico permanente
de la referida Municipalidad, certificó con fecha 28 de abril de 2010 que los
servicios encomendados se habían cumplido a cabalidad, lo que permitió el
pago a ORTEGA REYES.

Luego, ORTEGA REYES fue contratado desde el día 1 de julio de 2010 y


el 31 de diciembre de 2010, por la suma de $666.666 pesos mensuales, y desde
el 1 de enero de 2011 hasta el 30 de junio de 2011, por la suma de $888.888
pesos mensuales por concepto de “Apoyo en el Departamento Jurídico en
especial atención de las organizaciones comunitarias y público en general para
consultas y orientación en materias jurídicas, revisión de ordenanzas y
Reglamentos Municipales y actualización de catastro de terrenos municipales”,
209
servicios que éste no prestó, funciones que fueron efectuadas por otros
funcionarios del departamento jurídico, pese a lo cual BUZETA NOVOA
certificó que Ortega Reyes realizó mes a mes éstas labores, permitiendo así el
pago por dichos períodos, perjudicando a la Municipalidad de Zapallar en la
suma de $13.777.780 pesos.

HECHO 2

En el período comprendido entre enero de 2009 y el primer semestre de


2011, JUAN AGUSTÍN BUZETA NOVOA, Asesor Jurídico de la Municipalidad
de Zapallar, contactó a JACQUELINE TAPIA OLIVARES, profesora de
matemáticas, para ser contratada por la Municipalidad de Zapallar a efectos de
prestar “Apoyo técnico al Departamento de Asesoría Jurídica en la elaboración
de talleres”, para los años 2009, 2010 y 2011, pagándosele en razón de dichos
servicios la suma de $333.333 pesos, $348.333 pesos, y $415.000 pesos
mensuales respectivamente, pese a que dichos servicios jamás fueron
ejecutados, Buzeta Novoa certificó mes a mes la recepción conforme de los
mismos para así obtener de parte de TAPIA OLIVARES, el dinero pagado por
ese concepto, perjudicando de esta forma a la entidad edilicia en la suma de
$10.669.992 pesos.
Respecto el Hecho 3, se estimó que la prueba rendida durante el
desarrollo de este juicio oral, no fue suficiente para establecer, más allá de
toda duda razonable, la participación del acusado imputada por los
acusadores, respecto al delito de fraude al fisco en relación al hecho n° 3 de la
acusación, porque de los antecedentes allegados no se vislumbra un perjuicio
al Fisco.

DÉCIMO QUINTO: Que los hechos descritos en el considerando


precedente se encuentran acreditados de la siguiente manera:
a.- Respecto al Hecho n°1
i.- En cuanto a la fecha de comisión
En la acusación se determinó que el período durante el cual ocurrieron
los hechos fue el comprendido entre el año 2010 al año 2011, cabe
primeramente mencionar que de acuerdo a lo relatado por el propio acusado,
210
él comenzó a prestar servicios en la Municipalidad de Zapallar en el año 2008,
cuando fue contratado bajo la modalidad de honorarios a suma alzada, y se
mantuvo en tal calidad hasta el año 2014, lo cual se confirma, parcialmente,
con la prueba documental n° 1 a 6, que alude al contrato de servicios de la
Municipalidad con él de fecha 30 de diciembre de 2008, que regía desde el 01
de enero de 2009, hasta el último decreto de alcaldía acompañado según el
cual el contrato regía hasta el 31 de diciembre de 2012. Por su parte, respecto
a la contratación de Felipe Ortega Reyes, él mismo fue quien expresó que fue
contratado en el año 2010, y que su vínculo contractual duró hasta julio del
2011, lo cual se confirma con la prueba documental del Ministerio Publico,
contemplada en los n°s 1 a 10 del auto de apertura los cuales se refieren a los
contratos celebrado entre el municipio y Felipe Ortega Reyes, siendo el
primero de ellos de fecha 31 de diciembre de 2009, el cual comenzaba a regir
el 01 de enero de 2010, mientras que el último acompañado es de fecha 28 de
diciembre de 2010, que rige desde el 01 de enero de 2011 al 30 de junio de
2011. Junto a la anterior, se contó con la declaración de Costa Navarro, quien
expuso que ella trabajó en la Municipalidad de Zapallar entre marzo 2010 a
febrero de 2011, y durante ese período se contrataron abogados externos, a los
cuales ella no conocía, y de los cuales se decía que realizaban trabajos que en
verdad no realizaban, entre ellos, Felipe Ortega Reyes. Finalmente, todo lo
anterior fue ratificado por el propio acusado quien manifestó que pese a que
Felipe Ortega Reyes realizó trabajos para la Municipalidad entre los años 2008
a 2009, su contrató comenzó el 1 de enero de 2010.
ii.- En cuanto al sujeto activo del tipo penal, que requiere que sea
un funcionario público.
Previo a precisar la forma cómo se acreditó este punto, cabe tener
presente el concepto de funcionario público. Sobre el particular, cabe destacar
los dispuesto en el artículo 260 del Código Penal, el cual indica que “se reputa
empleado todo el que desempeñe un cargo o función pública, sea en la
Administración central o en instituciones o empresas semifiscales, municipales,
autónomas u organismos creados por el Estado o dependientes de él, aunque
211
no sean de nombramiento del Jefe de la república ni reciban sueldos del
Estado. No obstará a esta calificación el que el cargo sea de elección popular.
Sin perjuicio de que administrativamente el concepto de funcionario público
no coincida con la definición penal ya reseñada, se entiende en términos
amplios que se trata de un sujeto que interviene en el funcionamiento de la
Administración, dependiendo de él la corrección de un servicio público, por lo
tanto, penalmente funcionario y empleado público son sinónimos, no así en
sede administrativa en la cual se estima que el funcionario público goza de
cierta autoridad o autonomía de determinación, no así el empleado público
que es un subordinado al funcionario y sólo realiza tareas de ejecución, tal
como señala Luis Rodríguez Collao y María Magdalena Ossandón Widow en su
libro “Delitos contra la Función Pública”, segunda edición actualizada, de
Editorial Jurídica de Chile. Luego de esta precisión del concepto de funcionario
público, cabe detallar que la mayoría de los testigos del Ministerio Publico,
aludieron a que el acusado era “el jefe del departamento jurídico de la
Municipalidad de Zapallar”, de lo cual fluye que para desempeñar tal cargo
debía ser considerado un funcionario público, así, lo indicó Felipe Ortega Reyes
al referirse al acusado como “jefe de asesoría jurídica”, como también que éste
era “su contraparte técnica” dentro del Municipio, que supone ser el “jefe” de
un determinado departamento o unidad municipal, el cual debe certificar que
los servicios requeridos fueron realizados. Por su parte, Macarena Herrera
indicó en estrados que “ ella llegó a trabajar físicamente a la Municipalidad de
Zapallar en junio de 2011, en el departamento jurídico, donde su jefe directo
era Juan Buzeta”, luego Catalina Costa manifestó que ella trabajó en el
municipio entre marzo de 2010 a febrero de 2011, en el departamento
jurídico, y que su jefe directo era Juan Buzeta, mismo sentido en el cual declaró
Leopoldo Rodríguez, quien prestó funciones en el municipio desde 2007 a
2011 en el departamento jurídico, al igual que Eduardo Jara Oviedo, abogado
quién prestó servicios a la Municipalidad entre los año 2009 al 2011, período
durante el cual trabajó en el departamento jurídico cuyo jefe directo era el
acusado. En el mismo tenor se expresó Tapia Basáez, quien trabajó en la
212
entidad edilicia desde el año 2006 a 2013 refiriendo que el jefe del
departamento jurídico era Juan Buzeta, al igual que Jorge Jiménez Escudero,
quien se desempeñó en tal lugar desde 2009 a 2014, unido a lo expuesto por
Reinoso Figueroa, quien se desempeñó como Tesorero Municipal desde el año
1995 a la fecha, y reconoció que durante el tiempo en que estuvo Felipe
Ortega Reyes, el jefe del departamento jurídico era Juan Buzeta, al menos en
parte de dicho período, al igual que lo señaló Ramón Cisternas, jefe del
departamento de Finanzas, quien se desempeñó en municipio desde 1996 a
2015, y también Pamela Meza, quien trabajó en Municipalidad durante 2010 a
2013. Al efecto, también se contó con decretos alcaldicios del acusado,
consignados en los números 1 a 6 como prueba del Ministerio Publico en el
auto de apertura, en los cuales, principalmente se expresa que éste debe
cumplir con labores de “ apoyo profesional en área jurídica, asesoría legal a las
distintas dependencias municipales, revisión de bases de licitación elaboradas
por la Secretaría Comunal de Planificación, elaboración de informes en
derecho, asesoría legal a miembros de la comunidad y funcionarios municipales
en áreas de derecho público, área municipal, área de familia, materias civiles y
penales, preparar respuesta a descargos emanados ante el Consejo para la
Transparencia, en conformidad a las disposiciones contenidas en la Ley 20.285,
elaboración de minutas de escrituras públicas derivada de licitaciones llevadas
a cabo por el Municipio de Zapallar durante el año 2012”. Unido a lo anterior,
el propio acusado relató que cuando llegó a la Municipalidad de Zapallar en el
año 2007 fue bajo la idea del alcalde Cox de formar un departamento jurídico,
para lo cual necesitaba un abogado en forma permanente, porque en ese
momento no estaba considerado en la planta municipal, tampoco estaba
definido el departamento, y luego de su llegada se fue sumando gente,
primero una secretaria, y posteriormente otros abogados. Con lo anterior,
queda demostrado que penalmente el acusado era un funcionario público
durante los años 2010 a 2011.
iii.- En cuanto a la conducta de intervenir en las funciones
señaladas en razón de su cargo.
213
Previamente se indicó cuáles eran las funciones que debía cumplir el
acusado en razón de lo mencionado en su contrato, principalmente “apoyo
profesional en área jurídica, asesoría legal a las distintas dependencias
municipales, revisión de bases de licitación elaboradas por la Secretaría
Comunal de Planificación, elaboración de informes en derecho, asesoría legal a
miembros de la comunidad y funcionarios municipales en áreas de derecho
público, área municipal, área de familia, materias civiles y penales, preparar
respuesta a descargos emanados ante el Consejo para la Transparencia, en
conformidad a las disposiciones contenidas en la Ley 20.285, elaboración de
minutas de escrituras públicas derivada de licitaciones llevadas a cabo por el
Municipio de Zapallar durante el año 2012”. Sin perjuicio de lo referido,
existían otras funciones que debía efectuar atendida su calidad de “jefe “del
departamento jurídico, las cuales no están explicitadas en el contrato que
celebró con la Municipalidad, tal como lo es la de certificar el cumplimiento de
las tareas encomendadas a los abogados, tanto externos como internos, o bien
asistir a todas las reuniones del concejo municipal o revisar decretos alcaldicios
o de pago una vez archivados, por mencionar algunas. Cabe precisar, que dicha
labor de certificación, le correspondía a cada jefe de departamento respecto a
las personas o funcionarios que prestaban servicios para dicha unidad, tal como
lo mencionó Felipe Ortega Reyes, al referir que era su “contraparte técnica”
(jefe de departamento) era a quien le remitía su informe con las labores
efectuadas, y él debía certificar si éstos se habían prestado o no, tal como lo
mencionó Claudia Tapia Basáez, quien trabajó en la Municipalidad de Zapallar
en el departamento de Finanzas durante años 2006 a 2013, quien expresó que
los decretos de pago para ser cancelados debían contener el contrato, decreto
alcaldicio, boleta de honorarios y la certificación de la persona que constaba
que recibía el servicio conforme, y era el jefe del respectivo servicio el que
debía hacerlo, de lo contrario no se pagaba normalmente. A su vez, Reinoso
Figueroa, Tesorero Municipal desde 1995 a la fecha, manifestó que la firma
más importante en la cadena del decreto de pago es la del jefe de servicio que
certifica el cumplimiento del servicio, en el mismo sentido se expresó Ramón
214
Cisternas, Jefe de Finanzas, quien expuso que los decretos de pago junto con
adjuntar el contrato u orden de compra, deben ser certificados por la unidad
técnica que haya solicitado el servicio o la adquisición de bienes, que
certifiquen que efectivamente se haya cumplido lo que dice la factura o boleta
de servicios, por lo que si el servicio prestado era de un abogado, quien debía
certificar era el acusado. Lo anterior, se confirma con la prueba documental
contenida en los números 11 a 21 de la prueba del Ministerio Publico del auto
de apertura, relativa a los decretos de pago a nombre de Felipe Ortega Reyes,
en los cuales junto con el respectivo decreto, se adjunta el decreto de alcaldía,
el contrato de prestación de servicios, la boleta de honorarios y un
memorándum del jefe técnico de la municipalidad, en este caso del acusado,
dirigido a la encargada de Recursos Humanos en el cual indica que “Por medio
de la presente vengo en informar a usted que se han realizado a cabalidad los
servicios encomendados por esta unidad asesora por el mes de don Felipe
Ortega Reyes. Adjunto además boleta de honorarios respectiva para su
resolución”, junto con adjuntar un informe de prestación de servicios, en el cual
el profesional indica respecto de la prestación de servicio efectuada en un mes
determinado al departamento de Asesoría Jurídica, según contrato de
prestación de servicio vigente, y enumera entrega de texto con las
observaciones presentadas por el departamento Jurídico al Reglamento
Interno Municipal, atención de consultas jurídicas a las organizaciones
comunitarias de Zapallar, elaboración de informes en derecho requeridos por
el departamento de asesoría jurídica, actualización de catastro de terrenos
municipales entregados en comodato, y asesoría en el mes de determinado al
departamento jurídico en materias de relevancia jurídica, en especial en
materias civiles”, el cual cuenta con la firma del profesional, además algunos
contienen informes en derecho, colilla de depósito en el Banco.
iv.- En cuanto a defraudar o consentir en que se defraude entes
fiscales y municipales.
Sobre este punto, cabe hacer una precisión del verbo rector del tipo
penal aludido, esto es “defraudar o consentir en defraudar”, ya que de acuerdo
215
a lo expresado en el texto legal ya referido (Delitos contra la Función Pública),
se indica que este delito lleva incorporado una forma de estafa, por lo que
exige para su consumación alguna clase de engaño por el cual se causa un
perjuicio, agregando que tal engaño no requiere de un ardid especial, porque
precisamente, debido a la posición del funcionario, la dinámica defraudatoria
no pasa necesariamente por el despliegue de un engaño hacia otra persona, ya
que es por definición el funcionario con capacidad de decidir el resultado del
proceso por su intervención en él quien realiza la operación fraudulenta, es
decir, a dicho funcionario le compete la determinación o vigilancia de lo que el
Estado debe recibir o, si éste está obligado a una contraprestación, de lo que el
Estado entrega a particulares. A su vez, el vocablo “consentir” supone
conocimiento, no se requiere una concertación previa con el tercero que
comete el fraude, sino supone alguna conducta de cooperación en el hecho. En
este caso en particular, la defraudación consistió en que el acusado certificó
que los servicios encomendados se habían cumplido a cabalidad cuando éstos
realmente no fueron cumplidos o bien fueron realizados por otros abogados
pertenecientes a al departamento jurídico. Específicamente, en la especie
ocurrió que el acusado certificó la realización de labores que no se cumplieron
por parte de Felipe Ortega Reyes, donde encontramos el elemento del engaño,
luego, tal certificación hizo incurrir a los otros departamentos involucrados en
el pago de profesionales en un error, toda vez que aparecían como realizadas
las labores encomendadas, por lo que los demás encargados de tramitar dicho
decreto de pago consideraban cumplidos los requisitos exigidos para el mismo,
lo cual generaba una disposición patrimonial del Municipio en favor de Felipe
Ortega Reyes, lo que naturalmente le ocasionaba un perjuicio al ente
municipal, toda vez que estaba cancelando servicios que no fueron prestados o
bien, servicios que al ser realizados por otros funcionarios ya contratados,
estaba siendo cancelados dos veces. Primeramente, cabe destacar que el
engaño realizado por el acusado, no solamente se limitaba a certificar labores
no realizadas por Felipe Ortega Reyes sino además no cerciorarse que las
firmas contenidas en los informes supuestamente remitidos por Felipe Ortega
216
Reyes relativos a las labores que realizó, no le pertenecían, toda vez que el
perito documental expresó que en cuanto a los 20 documentos analizados
relativos a Felipe Ortega Reyes, en 5 de ellos la firma contenida era falsa por
diferencias en el recorrido de la línea, y en 3 de ellos, la firma no procede de la
mano de Felipe Ortega Reyes, es decir, en casi la mitad de los periciados,
existía firma falsa en los contratos de prestación de servicios y en los informes
del profesional, incluso existía una firma falsa en un informe en derecho sobre
“vacancia por salud incompatible respecto a profesionales de la educación”.
Respecto a esto, el testigo Felipe Ortega Reyes que él hacía los informes con
tareas realizadas y los mandaba al acusado, pero que ignoraba cómo éste
controlaba que éstos efectivamente se efectuaron, y al exhibírsele la misma
documentación anterior, reconoció como propia la firma contenida en tales
documentos, detallando que los informes que él acompañaban era casi
idénticos entre sí debido a que debían coincidir con la glosa de su contrato, y si
se prestan algunos servicios y otros no, debieran informarse sólo los realizados,
y si no lo hizo así fue por una inobservancia administrativa. A lo anterior,
debemos añadir lo expuesto por el propio acusado en su relato, quien
manifestó que pese a que no estaba dentro de sus funciones, el igualmente
certificaba, porque era el abogado más antiguo, pero no tenía una jefatura ni
responsabilidad administrativa, sin perjuicio de ello, él siempre informó de los
servicios que prestaban todas las personas que trabajaban en el departamento
jurídico, y, que los informes que se acompañaban por el profesional prestador
del servicio, siempre eran iguales porque debían reproducir en ellos la glosa de
su contrato, pero lo que él debía certificar era que éste profesional cumpliera
las labores que él le encomendaba, y en ése sentido él certificó. Luego, tal
como se señaló inicialmente, es necesario junto al engaño ya referido, un error,
que en la especie está constituido por el hecho de que los demás
departamentos involucrados en el pago de un servicio al percibir que el
documento contaba con la certificación realizada por el jefe del respectivo
departamento que encargó la labor, unido al resto de la documentación
requerida para el pago, procedían a dar el visto bueno para que se realizara el
217
pago, efectuándose éste finalmente, tal como dan cuenta los documentos
signados bajo el n° 11 al 21 de la prueba del Ministerio Publico del auto de
apertura. En cuanto a la certificación que realizó Juan Buzeta en orden a
servicios que aparecen como “realizados” por Felipe Ortega Reyes, cabe
mencionar la declaración de los abogados y egresado s de derecho que
trabajaban en ese entonces en el departamento jurídico, quien fueron los que
realmente efectuaron dichas labores, como Catalina Costa, que indicó que ella
fue la encargada, en coordinación con otro funcionario, de efectuar el catastro
de bienes municipales, el cual Felipe Ortega Reyes expresamente reconoció no
haber efectuado, sin perjuicio que aparezca en uno de sus informes como una
labor efectuado por él, así mismo Leopoldo Rodríguez ratificó lo anterior,
expresando que él ayudó a Catalina Costa a efectuar el referido catástro, al
igual que lo hizo Eduardo Jara, incluso éste último manifestó que él no sabía
del contrato de Felipe Ortega Reyes, pero sí le llamó la atención ver que habían
contratos con abogados externos, de los cuales nunca se habló en las reuniones
semanales que hacían en el departamento jurídico, y por ello le consultó a la
secretaria de ese entonces de porqué existían estos abogados si se trataba de
servicios que prestaba el equipo jurídico, ante lo cual ella “levantó los
hombros”, y él interpretó que contestaba que “mejor no preguntara”, situación
similar a la relatada por Catalina Costa, quien indicó que ella mensualmente
entregaba un informe muy minucioso de las labores que ella realizaba en el
mes, y que en tal dinámica pudo advertir la presencia de otros informes, del
mismo tenor suyo, evacuados por abogados externos, a los cuales ella no
conocía, y que indicaban haber realizado labores que hacía ella, abogados
como Felipe Ortega Reyes, Cristian Alarcón y Cristián Cortés, además recordó
que en una oportunidad la jefa de la Unidad de Control de la Municipalidad le
consultó acerca de cuanto cobraría ella por realizar una escritura pública de
transferencia de 138 casas, a lo cual ella respondió que nada debido a que eso
era una labor propia del trabajo que realizaban en el departamento jurídico, y
que Ana Varas insistió en el tema porque tenía en su poder un decreto de pago
por $6.000.000 a nombre de Cristián Cortés por la realización de tal labor,
218
cuando ella sabía que esa gestión fue efectuada por Fernando Moya y
Leopoldo Rodríguez. Con lo expuesto, se ha podido demostrar que el acusado
certificó que Felipe Ortega Reyes realizó labores que realmente no efectuó, ya
sea porque realmente no se realizaron o bien porque fueron ejecutadas por
otras personas.
v.- En cuanto al resultado, ocasionar con tal actuar una pérdida o
privación de un lucro legítimo al Estado.
Tal como se señaló precedentemente, producto del engaño, que hizo
incurrir en un error a los diversos departamentos que intervienen en el pago de
un servicio, lo que ocasionó una disposición patrimonial por parte de la
Municipalidad de Zapallar, en razón de servicios que no se ejecutaron, lo cual
evidentemente le ocasiona un perjuicio o pérdica económica. Ello se acredita,
tal como se refirió precedentemente con los decretos de pago existentes a
nombre de Felipe Ortega Reyes, contemplados desde el n° 11 al 21 de la
prueba del Ministerio Publico, señalados en el auto de apertura, documentos
en los cuales se adjunta una colilla de depósito en una cuenta corriente cuyo
titular es Felipe Ortega Reyes, luego de lo cual, tal como refiere la perito
contable Claudia González, una vez depositados, y casi de forma simultánea, o
bien con 1 o 2 días de desfase, éste hacía una transferencia del total
depositado a la cuenta corriente de Jacqueline Díaz, quien era pareja de Juan
Buzeta a la época, concluyendo de manera hipotética que en definitiva dichos
fondos llegaban a la cuenta de Juan Buzeta. De lo anterior, podemos concluir
que efectivamente salían fondos del erario municipal para el pago de Felipe
Ortega Reyes, por servicios que en definitiva nunca fueron realizados por éste,
perjuicio por una suma total de $13.777.780, monto al cual se arriba al contar
remuneración recibida por asesoría de 1 de enero de 2010 a marzo de 2010,
por una suma única de $2.222.222, más asesoría mes de abril de 2010 por una
suma única de $2.222.222, más remuneración por contrato de 1 de julio de
2010 a 31 de diciembre de 2010 por una suma mensual de $666.667 pesos, lo
que da una suma de $4.000.002, más la suma percibida por contrato de 1 de
enero de 2011 a 30 de junio de 2011, por la suma mensual de $888.889, lo que
219
multiplicado por 6 meses da un total de $5.333.334, sumados todos estos
resultados se arriba al perjuicio ocasionado.

b.- Respecto al Hecho n°2


i.- En cuanto a la fecha de comisión
En la acusación se hace alusión al período comprendido entre los años
2009 al primer semestre de 2011. Tal como se explicitó respecto del hecho n°
1, el acusado comenzó a prestar servicios para la Municipalidad de Zapallar
entre los años 2008 hasta el año 2014, bajo la modalidad de contrato a
honorarios a suma alzada. Por su parte, Jacqueline Tapia habría supuestamente
prestado sus servicios a la Municipalidad, tal como ella expresó, entre los años
2008 o 2009, no recuerda con precisión, por un período aproximado de 2 años
aproximadamente, oportunidad en la cual ella, como profesora de
matemáticas, realizaba clases de nivelación a adultos mayores, oportunidad en
la cual se acercó Jacqueline Díaz y le expresó que Juan Buzeta, su pareja,
necesitaba un favor, quien, una vez reunidos le indicó que iba a hacer unos
cursos en la Municipalidad y necesitaba de un profesor que emitiera dichas
boletas para poder pagarle a los profesores, por lo que le podía hacer un
contrato, que dijera que ella preparaba el material, sin que ella hiciera las
clases, sólo debía facilitar sus boletas, advirtiéndole que todo era legal y que
estaba aprobado por el concejo, razón por la cual aceptó junto con que
Jacqueline Díaz era cercana a su familia, por lo que ella emitió las dos primeras
boletas, y las siguientes las hizo Jacqueline Díaz debido a que ella tenía la clave
del SII, porque ella no tenía tiempo para hacerlas debido a su trabajo. Añadió
que esto se prolongó por años, y de vez en cuando le llevaban algunos papeles
para que firmara, y además iban todos los meses a buscar el cheque lo
depositaban en su cuenta, $300.000 aproximadamente, y luego ella, a
proposición de Jacqueline Díaz, les hacía un cheque, y ellos lo cobraban. Luego
de pasados 2 años en esta misma dinámica, la llamó Juan Buzeta y le dijo que
había una investigación en su contra y estaban dudando de la realización de
dichas cursos, y que cuando la llamaran a declarar debía decir que había
220
preparado los materiales, y que ellos habían hecho los cursos, y, previo a ir a
declarar, Fernando Moya le envió un mail con una “pauta” de lo que debía
indicar al fiscal, y refiriéndole que un abogado la acompañaría, y en
declaración ante el fiscal dijo que ella había preparado los materiales, sin
embargo, tiempo después llegaron unos mensajes al celular de su novio con
información que la involucraba en el robo de $11.000.000 de pesos de la
Municipalidad, y hacía ver que ella tenía una suerte de “relación” con Juan
Buzeta, y su pareja entonces le recomendó ir a hablar nuevamente con el fiscal
y contar la verdad, lo cual hizo, revelando que ella realmente no preparó
ningún material, y que Jacqueline Díaz había usado su clave, precisando que
previo a ir a declarar la primera vez en Fiscalía, Juan Buzeta y Fernando Moya le
entregaron un archivador que contenía el “supuesto” material que ella había
elaborado para las clases a dictar, entre otros documentos, y en dicho
momento ella se dio cuenta que muchas de las firmas contenidas en tales
documentos no eran suyas, además de que los materiales acompañados no se
condecían con el sueldo que le pagaban, y por eso también decidió conversar
con el fiscal. A ello, se suma lo expuesto por el funcionario policial Rodrigo
Fuentes Cueto, quien participó de la investigación de los hechos, y estuvo
presente en la declaración de los testigos, quien expuso que Jacqueline Tapia
fue contactada en el año 2008 por Jacqueline Díaz, y accedió a entregar sus
boletas de honorarios, pese a que no realizaría ningún servicio, durante los año
s 2009 a 2011. Junto a esto, se contó con prueba documental consistente en
decretos alcaldicios y decretos de pago, comprendidos en los n° 22 al 50 de la
prueba del Ministerio Publico del auto de apertura, en los cuales el primero de
ellos da cuenta de la contratación de Jacqueline Tapia desde el 30 de
diciembre de 2008 al 28 de junio de 2011, de acuerdo al último decreto de
pago.
ii.- En cuanto al sujeto activo del tipo penal, que requiere que sea
un funcionario público.
Para efectos de no repetir lo referido respecto a este punto, se tiene
presente lo expuesto precedentemente.
221

iii.- En cuanto a la conducta de intervenir en las funciones


señaladas en razón de su cargo.
Sobre el particular, en este caso sucede algo similar a lo expuesto a
propósito del hecho n°1 en orden a que el acusado respecto de Jacqueline
Tapia, debía certificar que ella había prestado a cabalidad los servicios
encomendados, tareas que en este caso, según el contrato de Jacqueline Tapia
consistían en “ apoyo técnico al departamento de asesoría jurídica en la
elaboración de talleres para el período 2009”, tal como reza documento
acompañado al decreto de alcaldía n° 4.249/2008, y los siguientes hasta el año
2011. Por su parte, en los decretos de pago acompañados, junto con traer
adjuntos documento que dice “obligación”, se acompaña un memorándum de
Juan Buzeta dirigido a la encargada de departamento de recursos humanos, en
el cual se indica que “ por medio de la presente vengo en informar a usted que
se han realizado a cabalidad los servicios encomendados por esta unidad
asesora por el mes respectivo a doña Jacqueline Tapia Olivares,
correspondiente a los servicios prestados a este departamento”, más la boleta
de honorarios que cuenta con timbre de “asesor jurídico”, junto a colilla de
retiro de cheque por Jacqueline Tapia. Es decir, el acusado certificaba que
Jacqueline Tapia hubiese prestado los servicios encomendados, pese a que tal
como él explicó, ella no trabajaba para el departamento jurídico sino para
Dideco, porque eran ellos quienes le encargaron al departamento jurídico que
realizara unas capacitaciones y eran ellos quienes entregaban el material a
Juan Buzeta para que efectuara tales cursos, y él lo único que pidió fue que los
materiales que él entregada fueran “revisados” por alguien de Dideco para que
se hicieran más didácticos para los destinatarios, y fue ahí que el jefe de dicha
unidad, Claudio Cofré le mencionó a Jacqueline Tapia, sin perjuicio de que a él
no le correspondiera certificar la prestación conforme de dichos servicios, lo
hizo, y en tal sentido reconoce una negligencia de su parte en orden a que él
no percibió directamente si tales servicios se realizaron o no, sólo confió en la
documentación remitida por Dideco.
222
iv.- En cuanto a defraudar o consentir en que se defraude entes
fiscales y municipales.
Al efecto, cabe reproducir los mismos conceptos previos, en orden a qué
se debe entender por defraudar o consentir en defraudar entes municipales, y
por cierto, en esta caso también se da el engaño, que induce a un error, y ello a
una disposición patrimonial que finalmente ocasiona un perjuicio edilicio toda
vez que éste canceló a una persona por un servicio que derechamente no se
realizó. A propósito del engaño, cabe tener presente que el perito documental
que compareció al juicio, manifestó que él realizó un informe n° 29 de fecha 2
de octubre de 2015, el cual tenía por finalidad determinar la autenticidad o
falsedad de la firma en 42 documentos, entre los cuales se encuentran
contratos de prestación de servicio de Jacqueline Tapia, informes mensuales de
prestación de servicios, comprobantes de depósitos y pago, más diversos
decretos alcaldicios y de pago, firmas que fueron comparadas con las letras y
firmas genuinas tomadas a Jacqueline Tapia, y en la cual se concluyó que hay
firma falsa por imitación respecto de 28 documentos, la mayoría de ellas
contenida en informe de prestación de servicios, lo cual fue ratificado por la
propia Jacqueline Tapia quien al prestar declaración reseñó que la firma
contenida en tales informes no era de ella, expresando por ejemplo a propósito
que en uno de ellos sale que entregó un determinado material, que ella nunca
realizó ningún material. Es decir, nuevamente en este hecho, Juan Buzeta
certificó como realizadas labores que no le constaba que se hubiesen
efectuado realmente, reconociéndolo en su propia declaración, toda vez que
no le correspondía a él efectuar tal certificación, ya que el jefe técnico de las
labores a ejecutar por Jacqueline Tapia era Claudio Cofré, de Dideco. Sin
perjuicio de que hasta este momento, según lo hechos, sólo podría existir una
“inobservancia administrativa” en los términos referidos por el acusado, llama
la atención que Jacqueline Tapia señala en su declaración que los dineros
cancelados por estos “supuestos” materiales que ella entregaba revisados, eran
depositados en su cuenta corriente y ella debía hacer un cheque,
primeramente a nombre de Juan Buzeta o Jacqueline Díaz para el retiro
223
inmediato de dichos fondos, en una dinámica similar a la referida a Felipe
Ortega Reyes. Cabe destacar que pese a que la perito contable, Claudia
González, refirió que no tuvo conocimiento de éstos primeros cheques a
nombre de Juan Buzeta, debido a que ella no perició la cuenta de Jacqueline
Tapia, sí llama la atención que en algunas colillas de depósito en el Banco
aparezca en casilla de “depositado por” las iniciales del acusado, “JB”, mientras
que en otros aparece “Juan Buzeta” y en otros “Municipalidad de Zapallar”.
v.- En cuanto al resultado, ocasionar con tal actuar una pérdida o
privación de un lucro legítimo al Estado.
Al efecto, el perjuicio, al igual que en caso anterior, se traduce en que la
Municipalidad de Zapallar canceló una suma de dinero mensualmente, por un
período de casi 2 años, por servicios que nunca se efectuaron, ya que la propia
supuesta autora de tales servicios reconoció que ella jamás elaboró material
alguno para la realización de capacitaciones a microempresarios,
evidenciándose el perjuicio ocasionado con los respectivos decretos de pago
acompañados por la Fiscalía, en la prueba documental n° 27 a 50 del auto de
apertura, por una suma total de $10.669.992, monto al cual se arriba al sumar
remuneración de contrato de 1 de julio de 2009 a 30 de junio de 2009 por
$333.333, es decir en total $1.999.998, más remuneración contrato de 1 de
julio de 2009 a 31 de diciembre 2009, con $333.333 pesos mensuales, lo que
da un total por los 6 meses de $1.999.998, luego cabe sumar el contrato de 1
de enero de 2010 a 30 de junio de 2010 por una suma mensual de $348.333, lo
que da suma total durante los 6 meses de $2.089.998, más contrato de 1 de
julio de 2010 al 31 de diciembre de 2010 por mismo monto anterior,
percibiendo durante los 6 meses la suma de $2.089.998, y finalmente, dinero
percibido por contrato de 1 de enero de 2011 a 30 de junio de 2011, por una
suma mensual de $415.000, lo que refleja que en los 6 meses que duró tal
contrato percibió un total de $2.490.000, montos que sumados en total arrojan
la suma de $10.669.992 antes referido.

c.- Respecto al Hecho n°3


224
Tal como se advirtió en el veredicto, los supuestos fácticos del delito de fraude
al fisco, en los hechos relacionados con Macarena Herrera no fueron
acreditados con la prueba de cargo, toda vez que no se evidenció en ellos un
real perjuicio económico a las arcas municipales, por cuanto, se demostró que
Macarena Herrera fue contratada por la Municipalidad, que ella desempeñó
las funciones de cobranza de sociedades de inversiones, y que en un momento
determinado, y según la propia declarante Macarena Herrera aumentaron las
funciones que debía realizar, razón por la cual el aumento de remuneración
que experimentó era ajustado a la realidad. Ahora bien, el traspaso de este
incremento de su remuneración al acusado, con el fin de que costeara sus
estudios de post título, forma parte de actos que no están relacionados con la
Municipalidad, ya que ella contrató a una persona, quien realizó las labores
para las cuales fue contratada, y se le pagó un sueldo acorde al pago de otros
administrativos, por lo que, la disposición que haga ella del dinero que ingresó
a su patrimonio, escapa del objeto de esta causa, y dice relación,
eventualmente con acciones particulares a ejercer por la afectada, más no de
constitutivas de un delito de fraude al fisco, toda vez que no se evidencia
ningún perjuicio patrimonial de la entidad edilicia. Al efecto, si bien, la perito
contable indicó que en cuenta de ahorros del acusado se observó movimiento
desde el 1 de febrero al 31 de enero de 2012, el principal correspondiente a
depósitos efectuados por Macarena Herrera por un total de $600.000, ello no
es suficiente para establecer que dichos dineros provengan de arcas fiscales,
sino más bien del patrimonio propio de la depositante, y tampoco se pudo
determinar la razón por las cuales se realizaban tales depósitos, sólo se contó
con la declaración de Macarena Herrera que lo expuso, pero ningún otro
testigo corroboró lo por ella relatado, y se generan dudas razonables atendido
lo señalado por ella, junto con el acusado, Jacqueline Díaz, y Fernando Moya
quienes expusieron que Macarena Herrera se encargaba de efectuar diversos
pagos al acusado, pagos de cuentas personales, así como en su oportunidad,
cobraba a clientes que habían sido asesorados por el estudio jurídico de Buzeta
y Moya, por lo que no se puede establecer fehacientemente que los dineros
225
depositados en la cuenta del acusado por Macarena Herrera hayan sido del
erario municipal.

DÉCIMO SEXTO: Que, la unión lógica y sistemática de todos los hechos


consignados en el razonamiento anterior, permiten calificarlos jurídicamente
como constitutivos de dos delitos reiterados de fraude al Fisco, previsto y
sancionado en el artículo 239 del Código Penal; al haberse acreditado que el
acusado obtuvo del Fisco de Chile un pago indebido al que no tenía derecho,
presentando documentación adulterada en relación a los verdaderos trabajos
realizados por los profesionales Felipe Ortega Reyes y Jacqueline Tapia,
certificando que éstos habían cumplido a cabalidad dichas labores, cuando
realmente no fueron realizadas.

En efecto, en autos concurren todos los elementos que tipifican el


referido ilícito, esto es, la concurrencia copulativa de los siguientes requisitos:
a) sujeto activo, que es un empleado público; b) conducta, que intervino en las
señaladas funciones en razón de su cargo y consintió en que se defraudaran a
los entes fiscales y municipales, mediante engaño y mala fe ; c) resultado:
ocasionar con tal actuar pérdida o privación de un lucro legítimo al Estado.

DÉCIMO SÉPTIMO: Que, del modo como se ha razonado en los motivos


precedentes, se estableció, irrefutablemente, la participación en los hechos
del acusado Juan Buzeta Novoa , como autor material y directo en los
términos del n°1 del artículo 15 del Código Penal, toda vez que en su calidad
de empleado público, y, en razón de su cargo, jefe del departamento jurídico
de la Municipalidad de Zapallar, certificó que los trabajos realizados por Felipe
Ortega Reyes y Jacqueline Tapia fueron cumplidos a cabalidad, permitiendo
con ello, en definitiva, el pago de los mismos, por servicios que jamás se
prestaron realmente por las personas referidas.
En cuanto al hecho n° 1, fue el propio Felipe Ortega Reyes quien declaró
que no todos los servicios que constan en su contrato fueron efectivamente
realizados, como por ejemplo, el catastro de bienes municipales, que fue
226
efectuado por otro abogado del departamento jurídico, específicamente por
Catalina Costa junto a la ayuda de otros dependientes de dicha unidad, tal
como lo expresó ella en estrados. A su vez, Felipe Ortega Reyes indicó que
efectivamente él realizó informes en derecho, pero, de la prueba documental
exhibida, tanto por el Ministerio Publico, el querellante particular y la misma
defensa, se advierte que ninguno de los exhibidos puede atribuirse a él, ya que
uno de ellos, junto con ser una copia de los dictámenes de Contraloría General
de la República, según lo expuesto por el perito documental, la firma
contenida en él no corresponde a Felipe Ortega Reyes, se trata de una firma
falsa por diferencias en el recorrido de la línea, en la extensión en el diseño
general y particular de las firmas trazadas, mientras que en los otros informes
en derecho exhibidos por la defensa, todos ellos cuentan con la firma de Juan
Buzeta, por tanto no se le puede atribuir a él la elaboración de los mismos, pese
a que él señale que por instrucciones administrativas los informes debían ir
firmados siempre por Buzeta, por lo que primeramente no se entiende porqué
contiene una firma de una persona que no es Buzeta, y luego, porque esa otra
firma no fue realizada por la persona que aparece firmando , y luego se añade
la situación referida a la razón de esto último, ya que Felipe Ortega Reyes fue
contratado para, entre otras tareas, específicamente para elaborar informes en
derecho, los cuales sin perjuicio de ser elaborados por él, debían ir firmados
por otra persona, porque a lo más podrían ir firmado por ambos, pero no sólo
por el acusado. Luego, en cuanto a las otras tareas que debía realizar como
capacitaciones a microempresarios de la comuna en materias jurídicas,
elaboración de estudios, análisis e informes sobre proyectos de ley que digan
relación con materias propias de la gestión municipal, y apoyo en el
Departamento Jurídico en especial atención de las organizaciones
comunitarias y público en general para consultas y orientación en materias
jurídicas, y revisión de ordenanzas y Reglamentos Municipales, explicó que por
ejemplo en cuanto a la atención de consultas y orientación en materia jurídica,
éstas se producían de manera informal, iban dirigentes sociales o juntas de
vecino y le pedían ayuda, eran reuniones de pasillo, no eran materias
227
complejas, las podían resolver dentro del departamento jurídico , tarea que
llama la atención toda vez que él señaló que por lo menos iba una vez al mes a
la Municipalidad, salvo que se requiriera su presencia de modo urgente, caso
en el cual él concurría inmediatamente, situación que no se condice con esta
informalidad en la absolución de consultas de la comunidad, porque al tener un
día y hora determinado, o bien una forma de comunicación expedita con él,
difícilmente un dirigente comunal podía coincidir con “el día” que iba Felipe
Ortega Reyes al Municipio. Así, ya varias de las tareas que supuestamente debía
cumplir Felipe Ortega Reyes, derechamente no se cumplían o bien no se
cumplían “a cabalidad” como certificaba el acusado, siendo él quien debía
velar por el correcto cumplimiento de aquellas para efectos de generar el pago
del servicio, toda vez que los otros encargados de la revisión del decreto de
pago, sólo hacían una revisión formal de la documentación acompañada, y más
bien relacionada con la disponibilidad de los fondos para el pago, más no así
del cumplimiento efectivo de los servicios realizados. Si eventualmente,
observáramos que hasta aquí aparece la figura del acusado, y suponemos que
las certificaciones que efectuaba sólo se debían a una “irregularidad
administrativa”, ya sea por qué fue negligente y no verificó si efectivamente se
realizaban tales servicios, o bien, porque él debía certificar no la glosa del
contrato, sino las labores efectivamente encomendadas como alega la defensa,
no estaríamos en presencia de un delito de fraude Fisco, sino probablemente
de una falta administrativa, y habría que aplicar dichas normas. Sin embargo, la
participación del acusado continúa porque es él quien en la mayoría de los
casos aparece cobrando los cheques de Felipe Ortega Reyes, y más aún
depositándolos en la cuenta corriente de éste, pese a que según su declaración
inicial, se tuvo que contratar abogados externos en ayuda del departamento
jurídico, atendida la gran carga de trabajo que ellos tenían, y además por la
necesidad de contar con expertos en materias municipales, por lo que no se
entiende, el por qué él aparece no sólo retirando el cheque de Felipe Ortega
Reyes si no también depositándolo en el Banco, y no en una o dos
oportunidades, sino en la mayoría de la documentación acompañada, montos
228
íntegro que de manera inmediata eran transferidos a la cuenta corriente de
Jacqueline Díaz, que era pareja de Juan Buzeta, según lo expuso la perito
contable González Serrano, lo cual en su experiencia, dicha operación tenía
por objeto perder la vista de los fondos, cuyo destinatario final era el acusado.
Llama la atención acá el hecho de que Felipe Ortega Reyes, pese a reconocer
que le prestaba dinero a Jacqueline Díaz, el cual luego era devuelto en
efectivo, por lo tanto aquello no es comprobable, sin embargo mes a mes no
solo le prestaba algo de dinero, sino le transfería íntegramente toda su
remuneración, todos los frutos de su trabajo mensual en el Municipio eran
destinados a prestárselos a Jacqueline Díaz con quien mantenía sólo una “linda
amistad”, préstamos que fueron realizados durante todo el período por el cual
estuvo contratado por la Municipalidad, en definitiva, y pese a lo expuesto por
Felipe Ortega Reyes, sí trabajaba gratis, ya que desempeñaba las funciones de
su contrato y pese a que le pagaban él no veía ese dinero porque era
inmediatamente transferido a Jacqueline Díaz, la cual “supuestamente” se lo
devolvía tiempo después, por lo que en conclusión que él, en la mayoría de los
casos, no intervenía en ningún acto relativo a su pago, ya que no retiraba el
cheque, no lo depositaba, y luego sólo transfería tal dinero a otra persona,
situación que al menos resulta llamativa y poco clara, y no fue suficientemente
clarificada con la declaración de Felipe Ortega Reyes, ni del acusado, más aún
si en el hecho n° 2 se repiten las mismas dos personas ya mencionadas,
Jacqueline Díaz y el acusado, interviniendo de manera similar en el cobro de
cheques de otro profesional contratado a honorarios por el Municipio de
Zapallar, tal como se detallará a propósito de tal hecho. Cabe destacar que
hubo concordancia, entre todos los testigos del Ministerio Publico, y de la
defensa incluso, en que quién debía certificar que los servicios de una
determinada unidad se cumplían, era el jefe de dicho servicio, y más allá de las
alegación tendiente a precisar que Juan Buzeta no era jefe del servicio jurídico,
porque no era un funcionario de planta sino un funcionario contratado a
honorarios a suma alzada, los cuales eran muy limitados, y eran distintos s los
funcionarios contratados simplemente a honorarios, lo que ya le da un carácter
229
distinto respecto de los otros funcionarios, a ellos debemos agregar que él
mismo señaló que fue el primer abogado contratado de forma permanente por
el Municipio, y fue el encargado de crear la unidad jurídica del Municipio,
unido al hecho de ser el único abogado contratado por el municipio que asistía
a todas las reuniones del concejo municipal, y se presentaba allí como jefe del
departamento jurídico, unido al hecho de que él es experto en materias
municipales y de derecho público, no resulta creíble la alegación tendiente a
descartar que haya sido el acusado quién debía certificar el cumplimiento de
las tareas encomendadas en su calidad de jefe de servicio, ya que él siempre
actuó en tal calidad, y aceptó hacerlo, asumiendo así todas las
responsabilidades que ello conlleva, más allá si aquello estaba explicitado en su
contrato o no, tal como aceptó realizar otras labores no contempladas
exactamente en su listado de labores a realizar, tal como se expresó
previamente, como cobrar y depositar cheques, lo cual pese a ser considerado
como algo menor o una “deferencia profesional” como expuso Felipe Ortega
Reyes, ello implicaba perder bastante tiempo en tal diligencia, puesto que
desde Zapallar debía trasladarse a la Ligua, tiempo que debió ser valioso
atendida la carga de trabajo que tenían en su departamento, así también
consintió en asistir a todas las reuniones del concejo municipal, lo cual
expresamente tampoco estaba consignado en su contrato, como además
también revisó los decretos de pago y alcaldicios que estaban archivados,
cuando fueron requeridos por la Policía de Investigaciones, labor que
expresamente no está contemplada en su contrato y más aún, se desconoce la
finalidad de aquello, toda vez que se trataba de documentación que ya había
sido revisada en su oportunidad para obtener el pago por los respectivos
profesionales, por lo que se ignora el motivo de aquella “revisión” y más aún la
desaparición de alguno de tales documentos, tal como refirieron los testigos
Meza y Cisternas entre otros. El conjunto de estas situaciones y conductas
desplegadas por el acusado, permiten tener por acreditada su participación en
los hechos consignados bajo el n° 1.
230
En cuanto al hecho n°2, en relación con Jacqueline Tapia, la
participación del acusado consistió nuevamente en certificar en su calidad de
jefe del servicio de cumplimiento de las labores encomendadas a Jacqueline
Tapia. Al efecto, explicó ésta al declarar en estrados, que supuestamente su
labor consistía en realizar unos materiales para unas capacitaciones a
microempresarios, y que se había acercado a ella, una amiga de la familia,
Jacqueline Díaz y le había dicho que Juan Buzeta necesitaba un favor, el cual
consistía en que le emitiera boletas, como que había prestado tales servicios,
para así con tal documento cobrar su remuneración y entregársela a los
profesores que efectivamente harían esos cursos, lo cual era completamente
válido, y no le implicaría a ella realizar ninguna labor, por lo cual ella aceptó. En
estrados reconoció que ella no hizo ningún material relativo a la capacitación
de microempresarios, más aún, que al ser advertida por el acusado de que
había una investigación en su contra, probablemente la llamarían a declarar,
razón por la cual se juntó Fernando Moya y él y le entregaron un archivador con
el material que “supuestamente” ella elaboró, el cual al ser analizado por la
testigo expresó que era muy básico en atención a lo que supuestamente debía
ser y acorde a la remuneración que le pagaba el municipio, por lo que pese a
ello, inicialmente sostuvo que efectivamente ella hizo tal material, luego por
motivos personales, decidió relatar la verdad, y reconocer que ella sólo prestó
sus boletas y nunca efectuó trabajo alguno. A ello debemos agregar que al
exhibírsele los decretos de pago y alcaldicios a su nombre, sólo en unos pocos
reconoció su firma en un contrato, el cual se fotocopio para todos los otros
documentos, y lo más importante, respecto a los informes que debía emitir el
prestador de servicios relativo al cumplimiento de la labor encomendada, ella
señala que las firmas no fueron realizadas por ella, pese a ser similares a las
suyas, lo cual quedo ratificado con la declaración del perito documental quien
expuso que de los 42 informes que pericio, en 24 de ellos la firma trazada es
falsa, específicamente porque hay diferencias en el diseño de la letra T, J y P,
hay diferencia en velocidad escrituraria, hay trazos temblorosos y lentos, hay
solo 4 momentos escriturarios a diferencia de los 8 momentos escriturarios,
231
que es el promedio, entre otras características, son firmas falsas por imitación,
luego expresó que en dos documentos la firma es falsa pero por no
correspondencia, es completamente distinta, ni se parece, y en otros 12
documentos no se pudo efectuar pericia por falta de material de cotejo, y solo
en 4 de ellos se pudo acreditar la autenticidad de la firma, todo lo cual
aumenta la veracidad del relato de Jacqueline Tapia. Cabe destacar, que sobre
este hecho, el acusado reconoció parcialmente una negligencia de su parte,
por cuanto explicó que fue otro departamento, que para el cumplimiento de
sus metas, le encargó realizar capacitaciones a microempresarios, y él aceptó,
con la sola condición de que los materiales que él realizara fueron revisados
por alguien de tal departamento para hacerlos más didácticos a los
destinatarios del curso, y para ello, el otro departamento contrató o solicitó la
contratación de Jacqueline Tapia, por lo que en principio el que debía
certificar el cumplimiento de tal labor, de simplificar en buenas cuentas los
materiales por el acusado enviados, era el jefe de tal unidad, lo cual no consta
en la documentación acompañada, ya que aparece el acusado certificando que
Jacqueline Tapia cumplió a cabalidad con los servicios requeridos, y en tal
sentido, detalla el acusado que hubo una negligencia de su parte al no percibir
por sus propios sentidos el hecho de que el trabajo se hubiere realizado. Al
efecto cabe precisar que la finalidad y persona contratada para tales fines
resulta llamativo, toda vez que se trata de una profesora de matemáticas que
supuestamente debía sintetizar y simplificar los materiales de contabilidad
realizados por el departamento jurídico, no comprendiéndose con nitidez
porqué ella tendría los conocimientos necesarios, jurídicos y contables, para
realizar tal labor, ya que para simplificar los documentos jurídicos remitidos se
requiere de cierto grado de conocimiento que permita discernir qué es lo más
relevante, y luego aquello expresarlo en términos “didácticos”, labor para la
cual una profesora de matemáticas no debe porqué contar con tales
conocimientos, sino lo lógico sería que el departamento que debía hacer las
capacitaciones era quien remitiera un material preliminar que fuera revisado
por el departamento jurídico, quienes son los que cuentan con los
232
conocimientos jurídicos necesarios, y ellos redactarlos de manera más sencilla
para hacerlos accesibles a los destinatarios, por lo que ya desde sus orígenes la
supuesta petición formulada por el acusado resulta curiosa. Pues bien, tal como
se expresó precedentemente, pese a que Jacqueline Tapia fue contratada por
el departamento jurídico, sus funciones debían ser cumplidas para otro
departamento, que debió ser en definitiva los que remitieran, al departamento
jurídico la documentación necesaria por el pago, o bien fueran ellos y hubiese
un documento que lo acredite que había dado cumplimiento a su labor, sin
embargo aparece Juan Buzeta certificando que los servicios fueron prestados a
cabalidad, cuando aquello no le constaba, toda vez que realizados los
materiales para estas capacitaciones, y según él explicó, eran remitidos a el
otro departamento, y ellos los hacían más didácticos y los reenviaban al jurídica
para que se hicieran capacitaciones. Claramente, el acusado con una mínima
diligencia podría haber revisado éstos documentos para ver si se habían
redactado en términos más sencillos, o en general para ver si se había hecho
alguna modificación al texto original que él mismo había remitido. Tal como en
caso anterior, hasta este punto, la conducta del acusado era atribuible a una
negligencia administrativa, y podría ser sancionado en sede administrativa, sin
embargo, y en un modo similar al actuar anterior, nuevamente aparece la
figura del acusado a propósito del pago y cobro de cheques por esos supuestos
servicios prestados por Jacqueline Tapia. Así, en varios de los decretos de pago
exhibidos en audiencia, quien aparece retirando y depositando los cheques de
la Municipalidad en la cuenta corriente de Jacqueline Tapia es Juan Buzeta,
colocando en algunos de ellos, sólo sus iniciales, “JB”, reproduciéndose al
efecto, lo misma observación planteada a propósito de los depósitos de Felipe
Ortega Reyes, los cuales, tal como expresó la testigo, una vez depositados ella
hacía un cheque con el nombre en blanco, por el total de la suma depositada
por la Municipalidad y se lo entregaba a Jacqueline Díaz, pareja de Juan
Buzeta, lo cual realizó por aproximadamente dos años, no detallándose por la
testigo el porqué de ésta situación, si el que había solicitado la realización de
préstamo de boletas era el acusado, a través de Jacqueline Díaz. Cabe destacar
233
sobre este punto, que Juan Buzeta señaló que no conocía a Jacqueline Tapia,
que ella fue contratada por que el departamento que le pidió que hiciera las
capacitaciones la conocía de antes, pero en principio él no tenpia ningún
vínculo con ella, y es aquí donde aparece la figura de Jacqueline Díaz, pareja
de Buzeta, que, pese a que lo negó en su declaración en juicio, era amiga de
Jacqueline Tapia, y fue ella, tal como señaló la testigo quien se acercó a ella y
le pidió que conversara con Buzeta ya que éste quería pedirle un favor, es
decir, fue Jacqueline Díaz quien se contactó con Tapia, y aprovechándose de
esta cercanía existente entre ambas, y la confianza que depositó Jacqueline
Tapia en Jacqueline Díaz, quien es madrina de su hijo, permitió que el acusado
pudiese realizar, nuevamente, estos cobros de dinero por servicios no
prestados realmente. Quedó demostrado además, que Juan Buzeta sabía
perfectamente que los servicios que él certificaba como cumplidos,
verdaderamente no lo estaban, y ello se demuestra en el archivador que
preparó para Jacqueline Tapia tendiente a exhibirle los materiales que ella
supuestamente había mandado al Municipio para la realización de los talleres
para los cuales fue contratada, archivador que no sólo contenía supuesta
información relativo a ello, sino también declaraciones de otras personas
prestadas ante fiscalía, situación no tiene mayor explicación en dos puntos,
primero el por qué acompañar declaraciones prestadas en fiscalía si lo que se
quería era demostrar que un trabajo se cumplió, y en segundo término, porque
era necesario entregarle materiales que ella misma había realizado, cuando
debió tener una copia de ellos en caso de haberlo efectuado, razonamientos
que no fueron esclarecidos durante el juicio. Otro punto que llama la atención
sobre estos hechos, es, tal como se indicó era que el acusado cobraba y
depositaba en la cuenta de su pareja un cheque de alguien que remotamente
conocía, por servicios que sabía que no se habían prestado, lo cual realizó en
reiteradas ocasiones, por un plazo de 2 años, aludiendo en su explicación a que
ello se debió a una negligencia de su parte, lo cual es poco creíble, y permite
sostener que él intervino en dichas operaciones en calidad de autor directo.
234
DECIMO OCTAVO: Que, en cuanto a las alegaciones de la defensa, ya
en su alegato de apertura manifestó que tanto el Ministerio Publico, como los
querellantes no podrían probar la ocurrencia de los hechos, y luego, en caso de
hacerlo no podrían demostrar que tales hechos son constitutivos de fraude al
Fisco. Indicó, respecto del hecho uno que no se podría acreditar la
concertación del acusado con Felipe Ortega Reyes, el por qué éste aceptó un
procedimiento abreviado, que sí se prestaron los servicios detallados en
acusación, que el acusado no intervino en razón de su cargo, y que no hubo un
perjuicio patrimonial para la Municipalidad. Respecto al Hecho n°2, la
información otorgada por la testigo Jacqueline Tapia no podrá ser corroborada
con ningún otra prueba. Y, común a ambos hechos, acreditará qué es lo que
debía certificar el acusado y a qué título debía hacerlo.
En cuanto al primer hecho, cabe precisar qué tal como señalan los
autores Luis Rodríguez Collao y María Magdalena Ossandón Widow, “este tipo
penal exige alguna clase de engaño por la cual se causa un perjuicio, engaño
que no necesariamente debe constituir una acabada mise en scene. Incluso se
estima que el perjuicio puede provenir del incumplimiento de los deberes
funcionarios, aunque no exista propiamente engaño, si bien habitualmente
habrá al menos una mentira. Así también lo ha interpretado la jurisprudencia,
que se refiere al engaño, abuso de confianza o mala fe del funcionario, sin
exigir un especial ardid de su parte. Precisamente, debido a la posición del
funcionario, la dinámica defraudatoria no pasa necesariamente por el
despliegue de un engaño hacia otra persona, ya que es por definición el
funcionario con capacidad de decidir el resultado del proceso por su
intervención en él quien realiza la operación fraudulenta”. Es decir,
probablemente Juan Buzeta y Felipe Ortega Reyes no se “concertaron” para
defraudar a la Municipalidad, pero sí al menos acordaron mentir en orden a
que los supuestos servicios que debía cumplir Ortega, pese a su
incumplimiento, o bien a su realización de ellos por otras personas, serían
igualmente considerados como realizados por su “contraparte técnica en el
municipio” que era Juan Buzeta. Tampoco se explicó bien el hecho del
235
documento acompañado consistente en un informe en derecho que reproducía
exactamente un dictamen de la Contraloría General de la República, no
introduciendo ninguna modificación o conclusión propia en el mismo, y más
curioso aún, cuenta con una firma que no corresponde a Felipe Ortega Reyes,
tal como lo señaló el perito documental, cabe preguntarse entonces quién
realizó dicha firma, quién estaba interesado en hacer parecer que las labores
que tenía encomendadas Felipe Ortega Reyes estaban siendo cumplidas “a
cabalidad”, cuando realmente ni siquiera estaban siendo cumplidas, e incluso
fue el propio Felipe Ortega Reyes que dijo que efectivamente llamar a ese
texto “informe en derecho, era pretencioso”, más aun estimando que él fue
contratado por el Municipio atendida su expertiz en temas municipales,
especialmente en materias de educación y salud, por lo que malamente puede
estimarse que una copia de un dictamen de la Contraloría General de la
República, y sin decir en el texto que se está reproduciendo un dictamen de
dicha institución, es a lo menos llamativo, y demuestra que hay una persona
interesada en hacer parecer que el trabajo encomendado a Felipe Ortega
Reyes está siendo cumplido. Luego, quedó demostrado tanto por los testigos
del Ministerio Público, como de la defensa, que Buzeta actuó o intervino en
razón de su cargo, certificó que los servicios encomendados fueron cumplidos a
cabalidad, en su calidad de jefe del departamento jurídico, lo cual ocasionó un
perjuicio patrimonial al Municipio, toda vez que ésta realizó un pago por
servicios que no fueron realizados por las personas a quienes se les canceló. Al
efecto, el testigo Cox señaló que contrató a Buzeta, y pese a no ser de las
personas que legalmente se califican “de confianza”, lo nombró jefe del
departamento jurídico, fue una de las dos abogados que podían contratar a
honorarios a suma alzada, y en tal calidad, cuando le llegaban informes de los
profesionales contratados a honorarios, relativos al cumplimiento de las
labores encargadas, debía visarlos, es decir, indicar que se habían cumplido
dichas labores, y que en caso de no estar conforme con los servicios realizados,
ellos no se pagaban. Precisó que la glosa del contrato no necesariamente
refleja el trabajo que se le puede encargar al abogado externo, la glosa
236
presupuestaria no tiene que ver con las tareas encomendadas, y lo que Juan
Buzeta certificaba era el trabajo realizado y no la glosa del contrato. Esto
último se contradice con lo expuesto por la testigo Teresa Lamoliatte , quien en
su calidad de Jefa de Recursos Humanos, recalcó que los informes de los
prestadores de servicio externos, debían copiar en sus informes relativos al
cumplimiento de las tareas, la glosa de su contrato, que ella, en concordancia
con lo requerido por la Contraloría General de la República, mandó un mail
con tal instrucción, por lo que básicamente todos los informes de los
prestadores debían ser iguales mes a mes. Por su parte, el testigo Fernando
Moya indicó que el informe con labores ejecutadas por Felipe Ortega Reyes no
tiene relación con la glosa del contrato celebrado entre el profesional y el
Municipio, porque en informe se involucran otras materias, y Felipe Ortega
Reyes realizaba funciones distintas a las contenidas en su glosa del contrato,
no realizaba toda la glosa del contrato, porque debía hacer lo que le solicitaba
el alcalde y el departamento jurídico, por lo tanto lo que se debía certificar es
que los servicios encomendados se habían cumplido, y en tal sentido lo hizo
Juan Buzeta y él en algunas oportunidades, tanto respecto de Felipe Ortega
Reyes como de Jacqueline Tapia. A su respecto, Eliecer Fuenzalida relató que lo
que debía informar Felipe Ortega Reyes era respecto a sus cometidos
realizados, lo que hacía y decía su glosa, porque la glosa debía ser compatible
con su contrato, corresponder a lo que se había contratado, así era la
instrucción dada por Teresa Lamoliatte de Recursos Humanos, por lo que el
acusado con ese informe debía certificar las labores encomendadas a Felipe
Ortega Reyes, tanto las que le otorgara él, en su calidad de Administrador
municipal, como el alcalde y el propio acusado. Precisó que era Juan Buzeta el
que debía certificar porque era su jefe de la unidad técnica que debía certificar
el cumplimiento de las labores que encomendó la unidad, ajenas a lo que decía
la glosa, porque a veces eran diferentes. Añadió que los contratos a honorarios
podían ser a suma alzada, como en el caso de Buzeta, que se contrataba a
profesionales especialistas en una materia, para que realizaran las funciones
del día a día del municipio, mientras que otros profesionales eran contratados
237
simplemente a honorarios, para que se encargaran de casos puntuales, como
en el caso de Felipe Ortega Reyes, como por ejemplo el caso del cierre de una
disco. Esto era así porque la carga de trabajo que tenía el acusado era enorme,
porque debía ver a todos los abogados, trabajos en Catapilco, y muchas
consultas para ser resueltas, revisar cada uno de los decretos alcaldicios, más
de 6.000 en el año, y el alcalde no firmaba nada que no estuviera firmado por
jurídico. Finalmente indicó que se debía informar lo que se hizo, más la glosa,
por lo que si Felipe Ortega Reyes hizo una labor fuera de su glosa debía
informarla también. De lo anterior, se puede concluir que el acusado procedió
a certificar o validar que los servicios encomendados a los profesionales,
Ortega Y Tapia, fueron cumplidos a cabalidad, labor que desempeñó en el
ejercicio de su calidad de empleado público en el desempeño de su cargo, jefe
del departamento jurídico de la Municipalidad de Zapallar, más allá de la
explicación otorgada por el propio acusado, en orden a que él al estar
contratado a honorarios, no podía desempeñarse como jefe de una unidad, ya
que en la práctica, así lo hizo, en pleno conocimiento de aquello, ya que es
experto en materias municipales y derecho público como él mismo lo indicó, y,
además, cabe destacar que penalmente, en virtud del artículo 260 del Código
Penal, se le considera empleado público para todos los efectos de los ilícitos
contemplados en tal título, dentro de ellos el 239 del mismo Código que se
refiere a fraude al fisco, refiriendo el mismo artículo que el empleado público
que en las operaciones en las que interviene por razón de su cargo, que es
precisamente lo que ocurrió en la especie, porque Juan Buzeta en el ejercicio
de su rol de jefe de departamento, certificó o constató que determinados
servicios se habían realizado, cuando verdaderamente ello no había ocurrido,
de hecho no hubo un solo testigo que dijera que Juan Buzeta no era el jefe del
departamento jurídico , todos los testigos fueron contestes en tal sentido, así
como al señalar que tal certificación era esencial para que se procediera al
pago del prestador de servicios respectivos, por lo que claramente se puede
concluir que sí interviene en la tramitación de un decreto de pago, y
consecuentemente en la administración de la Municipalidad, al ser él o más
238
bien su certificación, junto con la de otros departamentos, los que permiten
que el municipio realice una disposición patrimonial, por ello se entiende que
quedó plenamente acreditado su intervención en operaciones en razón de su
cargo. Unido a lo anterior, aun cuando la defensa estime haber acreditado que
lo que realmente debía certificar el acusado era el cumplimiento de las labores
encomendadas y no la glosa del contrato, no existe prueba alguna tendiente a
enumerar cuales eran las tareas encomendadas por el alcalde, Administrador
municipal y el propio acusado a Felipe Ortega Reyes, las cuales, según la
descripción que hizo el testigo Fuenzalida debían ser labores puntuales,
atendido el contrato a honorarios que tenía Felipe Ortega Reyes, no hay un
solo documento que señale cuáles son precisamente las labores encomendadas
a Felipe Ortega Reyes, y tampoco cómo Juan Buzeta se enteraba de las tareas
específicas que le encomendaba el alcalde o el Administrador municipal a
Ortega, además, el propio Ortega reconoció que no todas las labores de su
glosa se cumplieron, y que ello era una práctica habitual en los Municipios, así
descartó de plano la ejecución de un catastro de bienes municipales por
ejemplo, y las que refirió cumplir, no existe un antecedente escrito de ellas,
pese a que el acusado elaboró un informe con las labores específicas cumplidas
por cada uno de los abogados de su departamento jurídico, no se dejó para sí
una copia de dicha información. Sin perjuicio de lo anterior, cabe reconocer
que Felipe Ortega Reyes si prestó asesorías al alcalde en materias puntuales,
ninguna de las cuales se ve reflejada en sus contratos ni informes remitidos
para obtener el pago por sus servicios, pese a que podría haber puesto, tal
como lo dijo Eliecer Fuenzalida el cumplimiento de la glosa junto con las otras
labores encomendadas. Ahora bien, la defensa también acompañó documentos
consistentes en mails que los distintos abogados del departamento jurídico
habrían remitido a Ortega para su revisión o comentarios, sin embargo ninguno
de ellos contiene un archivo adjunto en el cual se desarrolle o se advierta una
trabajo extenso por parte de Ortega, incluso algunos se remiten a decir que
todo está correcto, no se advierte en sus respuestas un aporte sustancial en los
documentos y borradores que se le remiten, de hecho no hay un mail que haya
239
sido remitido por Ortega con una contestación o documento generado por él,
siempre son sólo comentarios o supuestas revisiones que hacía de documentos
que ya estaban listos y habían sido realizados por los abogados contratados del
departamento jurídico. En cuanto al hecho n°2, relativo a que la versión de
Jacqueline Tapia no podría ser corroborada con ninguna otra prueba, si bien es
cierto que respecto de ella la prueba principal es su declaración, más lo
expuesto por la perito en orden a que las firmas contenidas en los informes que
daban cuenta de los servicios realizados eran falsas, la testigo de la defensa,
Jacqueline Díaz permitió corroborar gran parte del relato otorgado por
Jacqueline Tapia, toda vez que primeramente negó su vínculo de amistad con
Jacqueline Tapia, para luego señalar que pese a que es madrina de su hijo, y
que es cercana a su familia, de conocer sus horarios y días de trabajo, así como
los problemas que había tenido ésta con su pareja, dijo que no era amiga de
ella, y que no recordaba haberle pedido a ella que conversara con Buzeta,
mientras que el acusado dijo no conocer a Jacqueline Tapia, entonces no se
pudo aclarar cómo fue que Jacqueline Tapia prestó sus boletas a Juan Buzeta si
ellos no se conocían, sin perjuicio que coincidentemente Jacqueline Díaz era la
pareja del acusado durante dicho período. Luego señaló que ella sabía en qué
consistía el trabajo de Jacqueline Tapia, y vio que lo entregaba a Claudio Cofré,
su jefe, pero siempre lo hacía después de las 19:00 o 20:00 horas, pese a que
daba clases nocturnas, en Catapilco, entre las 21:00 a 23:00 horas, algunos días
de la semana, lo cual llama la atención, ya que supone que al menos Claudio
Cofré y Jacqueline Díaz permanecían hasta esa hora esperando tales
materiales, sin perjuicio que podrían haber sido entregados en un horario
normal de funcionamiento los días en que no hacía clases, o bien remitirlos por
mail. Luego no explicó porque varios cheques de Jacqueline Tapia se
depositaban en su cuenta bancaria, desconociendo absolutamente la entrega
de cheques por parte de Jacqueline Tapia. En su relato, existen una serie de
versiones de cómo sucedieron las cosas que con muy poco creíbles, más aun
cuando al final de su declaración se le consultó donde más había trabajado,
indicando que un tiempo estuvo en la Municipalidad de Pirque, al igual que el
240
acusado, pero nunca habló con él en tal lugar, lo que demuestra que su
declaración es poco veraz, y no da una explicación detallada de cómo
sucedieron efectivamente los hechos, porque al entregar una versión, se
intentaba ahondar en ella, en más detalles, terminando la testigo contestando
que no sabía realmente o no se acordaba, a diferencia del relato de Jacqueline
Tapia que fue consistente y coherente, dio razón de sus dichos, y entregó
detalles de lo que expuso ahora y previamente en fiscalía, razón por la cual se
logró tener por establecido el hecho n°2 de la acusación.
Cabe resaltar que la prueba testimonial de la Defensa en sus
declaraciones incurrió en innumerables contradicciones, respuestas evasivas
que no aportaban sustancialmente al debate, o de hechos que apoyan más bien
la postura del Ministerio Publico. Así, primeramente Nicolás Cox, alcalde del
Municipio de Zapallar durante el tiempo en que ocurrieron los hechos, indicó
que no era efectivo que las tareas por las que se contrata a una persona estén
expresamente consignadas en la glosa del contrato, y que el prestador externo
del servicio debe acompañar, para que se le efectúe el pago, un informe de las
tareas que desempeñó que le fueron encargadas por la respectiva unidad
técnica, por el jede de dicha unidad o bien por él, relato que se contradice con
lo expuesto por otros testigos en orden a que el informe debía ser una “copia”
de la glosa del contrato respectivo para que se pudiera cancelar. Luego, señaló
que en el año 2007 decidió contratar a Juan Buzeta, quien era “un asesor suyo”,
del alcalde, y lo hizo porque era el asesor más antiguo y en quien tenía más
confianza, para luego señalar que Juan Buzeta no era una persona de su
confianza porque ellas están definidas en el reglamento interno, que sólo era
un profesional al que nombró jefe del departamento jurídico. Luego, agregó
que el acusado, como asesor jurídico u jefe del departamento jurídico tenía
que poner el visto bueno a los trabajos que se hacían en dicha unidad, verificar
si el trabajo se había realizado, y, en caso de certificar que no estaba conforme
con los servicios realizados, el servicio no se pagaba, o al menos, él no lo
pagaba, de lo cual se concluye que Juan Buzeta sí intervenía en operaciones
por razón de su cargo, y dicho actuar cobraba suma relevancia, en cuanto a que
241
si él no certificaba, no se pagaba el servicio. Luego, declaró Fernando Moya,
abogado que se desempeñaba en el departamento jurídico junto con el
acusado, quien refirió que conoce a Felipe Ortega Reyes porque le tocó
relacionarse profesionalmente con él, y se le exhiben una serie de correos
electrónicos en los cuales se le solicita revisión de determinados documentos,
como por ejemplo el n°7 de la prueba de la defensa respecto al hecho n°1, en
la cual consta la remisión de un mail de Fernando Moya a Felipe Ortega Reyes y
Juan Buzeta, en el cual se le remite un oficio 4420 de la Contraloría General de
Valparaíso, y dice “para su conocimiento”, se adjunta archivo, sin embargo no
hay un mail de “respuesta” a tal remisión; luego se le exhibe un mail enviado
por Leopoldo Rodríguez a Juan Buzeta, con copia a él, en la cual se remite vista
sumario Liceo de Zapallar, y luego aparece que el acusado reenvió tal
documento a Felipe Ortega Reyes, pero no hay tampoco ninguna respuesta a
aquello, y así mismo sucede en los otros correos remitidos, aparece sólo su
remisión sin obtener ninguna respuesta, y menos un archivo adjunto que diera
cuenta de que Felipe Ortega Reyes hizo algo con los documentos enviados.
Posteriormente, preciso que esas respuestas eran por mail, lo cual al menos con
la prueba aportada se descarta, también se daban en reuniones a las cuales
asistía, en el entendido que iba 1 a 3 veces en el mes a Zapallar. Luego precisó
que el informe con labores ejecutadas por Ortega no tiene relación con el
objeto del contrato, con la glosa contractual, y Ortega realizaba funciones
distintas a las contenidas en su glosa, hacía lo que el alcalde y el departamento
jurídico le pedían, sin embargo, el alcalde dijo que él no le encomendó
servicios a Ortega, sino que fue contratado para dar “asesorías a la
Municipalidad”, y prosigue el testigo y señala que Felipe Ortega Reyes debía
cumplir con las labores que le encomendaba el alcalde y el departamento
jurídico, cabe preguntarse entonces cómo Juan Buzeta sabía las supuestas
labores que le encomendaba el alcalde, donde constan tales tareas, para
efectos de poder determinar si se cumplieron, y más aún, si se cumplieron “a
cabalidad”, añadiendo que el Administrador municipal y Teresa Lamoliatte
sabían de estas labores a realizar, las cuales no constan en ninguna
242
documentación, por lo que sólo sabemos que Juan Buzeta certificaba el
cumplimiento de ciertas labores, de las cuales se ignora en qué consistían, pero
que sin embargo ello, están cumplidas a cabalidad, y no dicen relación con la
glosa del contrato celebrado entre Felipe Ortega Reyes con el Municipio.
Luego respecto del hecho n°2, señaló que él también certificó que los trabajos
presentados por Jacqueline Tapia estaban conformes, porque
contractualmente dependía del departamento jurídico, pero la prestación a la
cual estaba obligada no estaba relacionada con ellos, entonces cabe
preguntarse cómo podía certificar algo de lo cual no sabía fehacientemente si
se cumplió o no, para luego añadir, que cuando ella supo de la querella
interpuesta en contra de diversos funcionarios del Municipio, se comunicó con
él y le pidió un respaldo de todo lo que ella había hecho, y él le indica que se
las solicitará a Dideco, a Jacqueline Díaz, quien se las entrega, y él se junta con
Jacqueline Tapia y Juan Buzeta y le hacen entrega de un archivador con toda la
documentación requerida, situación que resulta llamativa, primero en cuanto a
que Jacqueline Tapia no tuviese ningún documento o copia de sus trabajos
relativo a los materiales que supuestamente corrigió, y segundo, que llamara a
una persona con quien no tenía vínculo alguno, de hecho dijo que no la
conocía, mientras que a la madrina de su hijo, Jacqueline Díaz que trabajaba en
el departamento para el cual en la práctica debía realizar dichos materiales, no
le solicita una copia del material efectuado. Luego, al ser consultado respecto a
la contradicción existente entre lo expuesto por el alcalde Cox y lo ordenado
por Teresa Lamoliatte, en orden a que el informe debía ser una copia de la
glosa contractual o bien un reflejo del cumplimiento de las labores
encomendadas, explicó que probablemente Teresa Lamoliatte nunca le
comunicó dicha instrucción al alcalde, es decir, algo tan relevante como el
contenido del informe de prestador de un servicio, que permite el pago del
mismo, nunca fue informado al jefe máximo del municipio, lo cual también
resulta del todo poco claro. Finalmente, para acreditar que el “jefe” del
departamento jurídico era Buzeta, cabe destacar que pese a que tanto el
testigo como el acusado estaban contratados exactamente bajo la misma
243
modalidad, Fernando Moya señaló que a él le daban órdenes Juan Buzeta, el
alcalde y el Administrador municipal. Luego declaró Teresa Lamoliatte, jefa de
Recursos Humanos al momento de ocurrencia de los hechos, quien
inicialmente indicó que los contratos los redactaba el departamento de
Control y de Finanzas, por el tema de la glosa, lo cual de por sí resulta curioso
toda vez que la redacción de un contrato es un tema principalmente jurídico,
para luego añadir que ellos determinaban la glosa a fijar de acuerdo a lo que
tal persona podría haber hecho, lo que no era necesariamente lo que hacía, lo
cual resulta más llamativo aún, porque cómo pueden estos dos departamentos,
encargados más bien de temas presupuestarios y de fiscalización de los
procedimientos, saber qué trabajos realizaba un profesional contratado por
una unidad jurídica determinada, y luego exigir, el departamento de Recursos
Humanos que los informes relativos al cumplimiento de las tareas
encomendadas debe ser una copia de la glosa, es decir, las tareas
encomendadas real y efectivamente, así como su cumplimiento siguen siendo
un misterio para todos, y por consiguiente su verificación también. Sin
embargo, luego de señalar esto, Teresa Lamoliatte indicó que sí jurídica los
ayudaba en la redacción de los contratos, pese a que inicialmente dijo que Juan
Buzeta no participó para nada en la determinación de la glosa de Felipe Ortega
Reyes. Al declarar Eliecer Fuenzalida señaló que Juan Buzeta debía certificar las
labores encomendadas a Felipe Ortega Reyes, tareas solicitadas por el alcalde,
por él, o por Juan Buzeta, certificación que debía hacer en su calidad de jefe de
la unidad técnica respectiva, previo informe emanado de Felipe Ortega Reyes
en el cual detallara los cometidos realizados, más lo que decía su glosa, es
decir, estamos ante una tercero versión de qué es lo que debe certificar el
acusado, Cox señaló que debía indicar las labores realmente ejecutadas, luego
Teresa Lamoliatte refirió que debía certificar el cumplimiento de la glosa, y
ahora el entonces Administrador municipal dice que debe certificar ambas.
Añadió el testigo que los contratos a honorarios, como el de Felipe Ortega
Reyes suponían su contratación para tareas puntuales, no las comunes o que se
realizaban día a día, porque de éstas últimas estaba encargado Juan Buzeta, y
244
entonces como la carga de trabajo era enorme, ya que debía ver a todos los
abogados, los trabajos en Catapilco, muchas consultas para resolver, revisar
todos los decretos alcaldicios, que eran más de 6000 al año, todo pese a lo cual
el acusado, específicamente retiraba cheques de Felipe Ortega Reyes y
Jacqueline Tapia para ir a depositárselos, todos los meses en el Banco ubicado
en La Ligua, lo cual también llama la atención que se pierda tanto tiempo ,
mensualmente, con un trabajo que puede realizar cualquier estafeta del
Municipio. Posteriormente, volvió a prestar declaración Felipe Ortega Reyes a
quien se le exhibieron una serie de correos electrónicos remitidos a su cuenta
para la revisión de documentos jurídicos. Luego declaró Sergio Urrejola, quien
fue concejal de la Municipalidad de Zapallar durante los años 2008 a 2012, y
detalló que hubo una sesión relativa a los hechos hoy investigados, la que fue
en agosto de 2011 o 2012, en la cual se discutió que había aparecido en la
televisión unos fiscales, querellantes y se habían interrogado a algunos
funcionarios municipales. Agregó que él fue presidente del Consejo de
Defensa del Estado entre 2012 a 2014, ignorando la fecha exacta de la
querella, agregando que él había manifestado su apoyo a los funcionarios
querellados, de la cual él no tenía mayores antecedentes. Finalmente, prestó
declaración Jacqueline Díaz, funcionaria de Dideco durante la ocurrencia de
los hechos y pareja de Juan Buzeta durante los años 2009 a 2012, cabe destacar
las evidentes contradicciones en que incurrió al señalar no ser amiga de
Jacqueline Tapia, sin perjuicio de lo cual era madrina del hijo de ésta, y amiga
de la madre y abuela de ella, junto con saber dónde, cuándo y horarios precisos
en que trabajaba, más los conflictos que tuvo con su pareja por el tema laboral,
pese a casi no conocerla, según ella. Luego, se le consultó donde más había
trabajado, indicó que en la Municipalidad de Pirque por un tiempo, y pese a
que trabajaba en el mismo lugar que Buzeta nunca cruzó una palabra con él.
Luego señaló ignorar el por qué Ortega le prestaba dinero apenas le pagaba, y
que era Juan Buzeta el que se lo depositaba en su cuenta, no pudiendo
entregar una cifra exacta del dinero que le prestó, del cual , pese a que señala
que fue devuelto, esto se hizo en efectivo, por lo que no hay prueba de aquello.
245
Luego señaló que ella vio que se efectuaron las capacitaciones por Juan Buzeta
y Fernando Moya, que ignora cuántas, pero sabe que una fue en un club
deportivo, pese a que no asistió y la otra en la Municipalidad, en la cual ella si
bien no vio que se expuso si observó a gente reunida, y había profesionales con
materiales entregados, y hubo una exposición, le pidieron un data, pero ella no
vio lo que se expuso ahí, no sabe en qué fecha, lo cual no necesariamente pudo
ser una capacitación, también podía ser una reunión para “absolver” las
consultas de la comunidad, tal como debían hacerlo los abogados del
departamento jurídico. De lo anterior, se coligen la serie de contradicciones de
los testigos de la defensa, por lo que no aportan mayormente información
sustantiva para el esclarecimiento de los hechos. Por ello, las alegaciones de la
defensa serán desestimadas, atendido a que se logró acreditar que el acusado
actuó en su calidad de empleado público, en operaciones determinadas en
razón de su cargo, más allá de que su cargo así como éstas operaciones consten
específicamente en la Ley Orgánica Constitucional o en el Reglamento Interno
de la Municipalidad de Zapallar, hay que considerar que la citada ley no
establece o enumera las funciones precisas de cada jefe de unidad, sino que al
hacer alusión a ellas éstas se redactan en términos amplios, y así es cómo
ninguna de ellas menciona el “certificar los trabajos ejecutados por personal a
su cargo”, sino que ello es una función propia del cargo de jefe de unidad
técnica, sin perjuicio que la norma del artículo 50 de dicha ley, señale respecto
de las fiscalizaciones que “sin perjuicio de las facultades generales de
fiscalización interna que correspondan al alcalde, al concejo, y a las unidades
municipales dentro del ámbito de su competencia.”, le atribuye genéricamente
la fiscalización a cada unidad dentro de su competencia, y pese a que el
acusado, según sus dichos, no haya sido jefe de dicha unidad, cabe resaltar que
éste no es ningún ignorante en materia municipal, de lo que dio cuenta él
mismo al señalar su expertiz en materia municipal, habiendo trabajado
previamente en el Municipio de Maipú, y contando con un Magister en la
materia, por lo que él sabía que estaba realizando labores propias de un jefe,
asumiendo con ello la responsabilidad que ello trae aparejado, colocando su
246
firma en cada memorándum o certificación que los servicios prestados por
Felipe Ortega Reyes y Jacqueline Tapia habían sido cumplidos, aceptando
voluntariamente tal responsabilidad, por cuanto implicaba intervenir con ello,
y mediante su firma, en trámites necesarios para que el profesional
determinado obtuviera el pago de un servicio que nunca efectuó, siendo
además el primer abogado contratado de forma permanente por el Municipio,
con uno de los pocos cupos que habían para contratar a profesionales a
honorarios a suma alzada, y el de mayor antigüedad, todo lo cual da cuenta que
tanto el alcalde, Administrador municipal y demás funcionarios, y él mismo, se
consideraba jefe del servicio jurídico, desempeñándose durante toda su carrera
en el Municipio en tal carácter, concurriendo a todas las reuniones del concejo
municipal, tal como expresó, y más aun realizando informes sobre el trabajo de
todos los abogados del departamento jurídico por un lapso de 6 meses, pese a
según la defensa, no ser el “jefe” de tal unidad, debido a que sólo estaba
contratado a honorarios
DECIMO NOVENO: Que, llamados los intervinientes a debatir sobre
antecedentes relevantes a considerar al momento de aplicar la pena, conforme
lo dispuesto en el artículo 343 inciso cuarto del Código Procesal Penal, el
Ministerio Público incorporó extracto de filiación y antecedentes del acusado,
sin anotaciones penales. Por ende, corresponde se le conceda la atenuante de
irreprochable conducta anterior. Atendido ello, solicita se imponga la pena de
7 años de presidio mayor en su grado mínimo, en concordancia con lo expuesto
en los artículos 239 inciso 3 y artículo 351, atendida la reiteración, ambos del
Código Procesal Penal, más la pena de inhabilitación absoluta temporal para
cargos, empleos u oficios públicos por 7 años, más una multa que ascienda al
50% del perjuicio causado, más accesorias del artículo 28 del Código Penal,
esto es la inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y
derechos políticos y la de inhabilitación absoluta para profesiones titulares
mientras dure la condena, más las costas de la causa.

A su vez, el querellante institucional, Consejo de Defensa del Estado,


solicitó la imposición de una pena privativa de 11 años de presidio mayor en su
247
grado medio, atendida la extensión del mal causado, reconociendo la
concurrencia de la atenuante del artículo 11 n°6 del Código Penal, precisando
que arriba a tal pena en aplicación del artículo 239 inciso tercero, y que por
tratarse de un ilícito reiterado, en aplicación del artículo 351 del Código
Procesal Penal, corresponde aumentar la pena en un grado, alcanzando la pena
privativa de presidio mayor en su grado medio. Junto a la sanción anterior,
solicita se imponga la pena principal de inhabilitación absoluta temporal de 7
años para cargos y oficios, y una multa que ascienda al 50% del perjuicio
causado, más accesorias del artículo 28 del Código Penal, esto es la
inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos
políticos y la de inhabilitación absoluta para profesiones titulares mientras dure
la condena, más las costas de la causa.

En la misma oportunidad, el querellante particular solicitó la imposición


de una pena privativa de 8 años de presidio mayor en su grado mínimo,
atendido lo dispuesto en el artículo 239 inciso 1 y 3 del Código Penal, y
teniendo presente que concurre la atenuante de irreprochable conducta
anterior, unido a lo referido en el artículo 351 del Código Procesal Penal. En
cuanto a la pena principal de inhabilitación absoluta temporal en su máximo,
10 años, reiterando lo ya expuesto respecto a las penas de multa, accesorias y
costas de la causa.

Por su parte la defensa, señala que favorecen al acusado tres


atenuantes de responsabilidad penal, la primera de ellas es indiscutida por el
Ministerio Publico y los querellantes, que es la del artículo 11 n°6 del Código
Penal, esto es la irreprochable conducta anterior, la cual se concluye de la
lectura del extracto de filiación y antecedentes penales carente de toda
anotación prontuarial. La segunda atenuante que él estima procedente es la
del artículo 11 n°9, ya que su representado declaró en la etapa investigativa, y
también lo hizo en el presente juicio, y además accedió a alzar el secreto
bancario de sus cuentas para que el Ministerio Publico pudiera revisar sus
cuentas, y también accedió a la revisión de todos sus correos electrónicos.
248
Finalmente también estima concurrente la aminorante del artículo 11 n° 7 del
Código Penal, ya que con fecha 17 de noviembre de 2017 se ha efectuado un
depósito por el acusado de una suma de $3.000.000 pesos, para cuya
configuración se debe atender según la jurisprudencia a la situación económica
del imputado y a la situación económica de la víctima. Respecto de la primera
de ellas, se acompañan en este acto dos informes sociales, elaborados por
Zaida Andrea Garrido y Marisol Salcedo Horta, ambas trabajadoras sociales,
adjuntándose su curriculum vitae, en los cuales se da cuenta dela situación
económica del acusado. Mientras que respecto a la situación patrimonial de la
víctima, esto es, la Municipalidad de Zapallar, según los propios dichos del ex
alcalde Cox, tenía un patrimonio que va desde los $3.000.000.000 a
$9.000.000.000 pesos anuales, por lo que la suma supuestamente defraudada,
y consecuentemente la extensión del mal causado es mínima. En caso de no
acoger atenuantes del n° 7 y 9 descritas, solicita se califique la atenuante del
artículo 11 n°6, en aplicación del artículo 68 bis, para ello expresa que ambos
informes dan cuenta de los antecedentes necesarios fundantes, estamos ante
una persona que no ha tenido ningún tipo de vínculo criminológico anterior,
que tiene arraigo social y familiar, que además tiene un trabajo remunerado,
que es padre de familia, y hay un menor de edad que depende de él. Además
viene en alegar la media prescripción, por el artículo 103 del Código Penal,
porque si fue condenado por los hechos n°1 y 2, hay que atender a la fecha de
comisión de estos delitos, en el caso del hecho n° 1 esto ocurre entre el año
2010 y junio del 2011, y la prescripción se interrumpe según la doctrina y
jurisprudencia moderna, artículo 233 letra a) del Código Procesal Penal,
cuando se produce la formalización, la cual en la especie ocurrió en el año
2015, probablemente sus colegas le dirá n que esto debe interpretarse
conforme a las normas del artículo 96 del Código Penal, que es cuando se
dirige la investigación, y que dicha investigación se habría dirigido con la
denuncia, pero no, la investigación realmente se dirige contra un ciudadano de
la República cuando se le comunica los hechos por los cuales se debe defender,
y eso ocurrió en agosto de 2015, por lo tanto ha transcurrido a lo menos, más
249
de la mitad de la pena de simple delito, ello porque el artículo 239 del Código
Penal establece tres hipótesis, la primera y más amplia que señala que el delito
tiene una pena en abstracto de presidio menor en su grado medio a máximo, y
luego otorga una facultad, pero ya no es en abstracto, y permite al tribunal
elevar en un grado la pena cuando lo defraudado exceda de 40 Unidades
Tributarias Mensuales, pero no es la pena establecido, y el principio de
legalidad y tipicidad exige la pena concreta, por lo tanto, si vamos a las
cuantías de lo defraudado, en el hecho n°1 y 2, son cuantías inferiores a 400
UTM, y esa hipótesis es la única que eleva la pena a la pena de crimen, así,
respecto del hecho n° 1 y n° 2 concurre la media prescripción por el artículo
233 letra a). En concreto la pena solicitada, concurriendo la media prescripción
y 2 atenuantes, la pena de 540 días de presidio menor en su grado mínimo; si
no concurre la media prescripción y sí las tres atenuantes, solicitará la pena de
3 años de presidio menor en su grado medio; si se estima que sólo concúrrela
atenuante del artículo 11 n°6 y la califica, pedirá la pena de 3 años y un día de
presidio menor en su grado máximo; si se considera que sólo concurre 1
atenuante, y no se califica, estima que son dos penas en abstracto de presidio
menor en su grado medio a máximo, y por la reiteración debe aumentarse en 1
grado, es decir, de presidio menor en su grado máximo a presidio mayor en su
grado mínimo, y en ese escenario, con 1 atenuante y sin agravantes, permite
que el tribunal vaya a la pena inferior, que se movería en el presidio menor en
su grado máximo, 3 años y un día a 5 años. Respecto a la situación del artículo
69 y la extensión del mal causado, solicita que se pondere esta situación de la
siguiente forma, que si la defraudación fue de $24.000.000 pesos y el
patrimonio de la víctima alcanza a lo menos los $3.000.000.000 pesos, la
correlación es ínfima. Además solicitará que conforme a la ley n° 18.216 se le
sustituya la pena privativa por alguna de las medidas ahí establecidas. Si la
pena es entre 2 a 3 años solicita que se le conceda la libertad vigilada, y si la
pena es entre 3 y 5 años, la pena sustitutiva de libertad vigilada intensiva, todo
ello de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 15 bis, que la actividad anterior y
posterior entregan antecedentes al tribunal que no volverá a realizar una
250
conducta y no haber sido condenado anteriormente, y para demostrar el
arraigo social y familiar se cuenta con dos informes sociales ya reseñados.
Además solicita la aplicación del artículo 38 de la ley antes mencionada. En
relación a la multa, solicita su rebaja prudencial al mínimo, más la concesión
mínima de 12 cuotas para su pago. Y finalmente, respecto a las costas, solicita
se le exima por no haber sido completamente vencido.

En cuanto a las alegaciones realizadas por el defensor, el Ministerio


Publico expuso que no se configuran las atenuantes del artículo 11 n° 9 debido
a que el secreto bancario se levantó judicialmente, y además el acusado en
todas sus declaraciones estorbó en el esclarecimiento e investigación de los
hechos, mientras que la atenuante del artículo 11 n°7 tampoco se configura
toda vez que el depósito no es oportuno, se produce el día de hoy. En cuanto a
la media prescripción de la pena, considera que la Formalización de la
investigación no es la única institución que la suspende, y recalca que ya en el
año 2012 se presentaron querellas por los concejales, por lo que no se cumple
el plazo necesario para esta prescripción. No se dan atenuantes alegadas ni
tampoco la media prescripción.

El querellante institucional y particular se adhiere a lo expresado por el


Ministerio Publico.

VIGESIMO: Que, tal como convinieron los intervinientes, concurre en


favor del acusado la circunstancia atenuante del artículo 11 N° 6 del Código
Penal, esto es, su irreprochable conducta anterior, según da cuenta su extracto
de filiación exento de anotaciones penales. Que, en cuanto a la atenuante del
artículo 11 n°7 del mismo texto, se estima que ella no concurre atendido lo
expuesto por el Ministerio Publico, esto es, el hecho de ser inoportuna, ya que
los hechos son del año 2012 aproximadamente, y el depósito se produjo recién
5 años después, y el mismo día en que concluyó el juicio, y además, el monto
depositado es exiguo atendido el monto defraudado, teniendo además
presente los ingresos del acusado, los cuales tal como se indican en los
informes sociales acompañados, exceden los $3.000.000 pesos mensuales.
251
Respecto a la atenuante del artículo 11n° 9 del Código Penal, ella también será
desestimada, por cuanto más allá de haber prestado declaración durante la
etapa de investigación, e incluso en este propio juicio, él negó todos los hechos
por los cuales fue acusado, no reconociendo ninguna responsabilidad en los
hechos por los cuales se le acuso, no respondiendo las preguntas de manera
clara y preciso, sino extendiéndose a puntos sobre los cuales no se le estaba
preguntando, y más aun introduciendo conceptos propios del derecho
administrativo, materia en la cual él es experto, a objeto de no contestar o
desviar lo que se le estaba preguntando, razón por la cual se estima que no ha
colaborado en la investigación, y menos dicho actuar podría ser calificado de
“sustancial”. Finalmente, en cuanto a la alegación de la media prescripción,
ésta será desestimada toda vez que no se han acreditado los presupuestos
fácticos de la misma establecidos en la ley, por lo que dicha alegación será
desestimada, dado además que en el caso concreto el tribunal emitió un
veredicto condenatorio por dos delitos reiterados de fraude al fisco,
sancionado en el artículo 239 del Código Penal, castigados con presidio menor
en su grado medio a máximo, pero por tener una atenuante, debemos partir
de la pena de presidio menor en su grado medio, sin embargo el inciso
segundo de dicho artículo establece que en caso que el monto defraudado sea
superior a 40 UTM, el tribunal podrá aumentar la pena en 1 grado, tal como se
hará en la especie, aplicándose en consecuencia la pena de presidio menor en
su grado máximo. A lo anterior, se suma que se trata de un delito reiterado, lo
que faculta al tribunal, según lo dispuesto en el artículo 351 del Código
Procesal Penal, a aumentar la pena en uno o dos grados, por consiguiente,
aplicando dicho aumento en el mínimo permitido, la pena en concreto a
imponer se fijará en el rango de presidio mayor en su grado mínimo, lo que
implica estar ante una pena de crimen, en que el plazo de prescripción de la
acción penal es de 10 años conforme al artículo 94 del Código Penal, de modo
que para alegar la media prescripción es necesario que hayan transcurrido a lo
menos 5 años, lo que no acontece en la especie, de acuerdo a los propios
dichos de la defensa que ha manifestado que su representado fue formalizado
252
en el año 2015. Además, cabe exponer que el propio testigo de la defensa,
Sergio Urrejola, señaló que ya durante el año 2011 o 2012 se habían
presentado querellas en contra de varios funcionarios municipales, y que tal
tema se había discutido en una sesión del concejo municipal, unido aquello, a
que de acuerdo a la información con que cuenta el tribunal, la querella criminal
habría sido presentada en el tribunal de La Ligua el 2 de agosto de 2012, por
Fidel Rojas y César Ramírez, por el delito de fraude al fisco y cohecho en contra
de él o los culpables de tales ilícitos, relativo a hechos de licitaciones y
ejecución de proyectos adjudicados mayoritariamente al empresario Jorge
Ahumada, a quien se le vinculo en una estrecha relación comercial y de amistad
con los funcionarios Juan Buzeta y Eliecer Fuenzalida. Se menciona como
segundo hecho ilícito el pago a abogados externos por trabajos suscitados por
funcionarios municipales, a quienes se les realizaba mensualmente pagos en
dinero por prestaciones de servicios simuladas y que son ejecutados realmente
por funcionarios municipales en el ejercicio de sus funciones ordinarias, ardid
construido aparentemente para incrementar al margen de la ley, los sueldo de
algunos altos cargos de la Municipalidad que participarían de esta trama. Otro
hecho cuya investigación se solicita es el relativo a cobros a particulares por
servicios municipales gratuitos. Es decir, con lo anterior, incluso en el evento de
que se hubiera acompañado documentación necesaria para acreditar el tiempo
transcurrido entre la ocurrencia del hecho y la fecha de formalización, ha
quedado evidenciado que la prescripción se interrumpió en agosto del 2012,
por lo cual se desechara la alegación de la Defensa de aplicar la media
prescripción.

VIGESIMO PRIMERO Que, en lo referente a la aplicación de la pena


que debe imponerse al acusado, se tiene presente lo siguiente que el delito de
fraude al Fisco, conforme a la norma vigente a la fecha de comisión del ilícito
(2009-2011), se encuentra sancionado con la pena de presidio menor en su
grado medio a máximo, inhabilitación especial perpetua para el cargo u oficio
en sus grados medio a máximo y multa de diez al cincuenta por ciento del
perjuicio causado. En el inciso segundo de la norma se indica que si la
253
defraudación excediere de cuarenta unidades tributarias mensuales, el juez
podrá aumentar en un grado la pena señalada en el inciso anterior. Por su
parte, el artículo 351 del Código Procesal Penal, referido a la reiteración de
crímenes o simples delitos, como ocurre en esta causa, se impondrá la pena
correspondiente a las diversas infracciones, estimadas como un solo delito,
aumentándola en uno o dos grados. En la especie, favorece al encartado una
circunstancia atenuante y no lo perjudica ninguna agravante, por lo que de
acuerdo a las normas citadas, es decir, tratándose de un delito reiterado, en el
cual el monto defraudado total es de $24.447.772 pesos, es decir, excede las
400 UTM la pena a aplicar debería estar en el rango del presidio mayor en su
grado medio. En relación al monto de la multa, conforme lo indica el artículo
70, se le impondrá en el mínimo, atendida la cuantía a la que resultará
condenado en esta causa por concepto de demanda civil, lo que hace presumir
que sus facultades económicas se verán gravemente afectadas.

VIGESIMO SEGUNDO: En cuanto a la forma de cumplimiento de la


pena privativa de libertad, en razón de la pena impuesta, no se cumple con los
requisitos establecidos en el artículo 14 y siguientes de la Ley n° 18.216, de
acuerdo a lo solicitado por el abogado defensor, ya que la pena sustitutiva de
libertad vigilada, exige que la pena privativa o restrictiva de liberta que se
impusiere en la sentencia sea superior a 2 años y no superior a 3 años, mientras
que la libertad vigilada intensiva, requiere que la pena privativa impuesta sea
superior a 3 años pero inferior a 5 años, lo cual no se da en la especie, razón
por la cual no se podrá sustituir la pena privativa que se impondrá, y su
cumplimiento deberá ser efectivo. Respecto a los informes sociales
acompañados, uno de ellos, de fecha 18 de febrero de 2016, por Zaida Garrido,
la cual recomienda que en caso de condena se le conceda al acusado alguna
pena sustitutiva, llama la atención que éste se elabora sobre una única
entrevista realizada a Juan Buzeta, de duración 1 hora y 20 minutos para
recabar información, no contando con ningún documento que acredite los
dichos del mismo, y en el cual, bajo ítem “antecedentes afectivos y contexto
social”, sólo se hace alusión a una relación amorosa del acusado, producto de la
254
cual nació su hijo, y no se menciona, curiosamente, la relación afectiva que
mantuvo por alrededor de 3 años con Jacqueline Díaz, con quien incluso
convivió por un período de tiempo, lo cual hace dudar de la información ahí
contenida. Luego, el segundo informe pericial social, elaborado por Marisol
Salcedo H., también contempla una sola entrevista con el acusado, sin perjuicio
de haber tenido documentación que acredita en parte los dichos del mismo, y
nuevamente en ítem relativo al ámbito relacional afectivo, tampoco se hace
alusión a la relación afectiva con Jacqueline Díaz, y además, escapando
absolutamente de su ámbito de competencia, y sin poseer un antecedente
material al respecto, indica que “ha prestado colaboración con la
investigación”. Por lo anterior, ambos informes reflejan que la información allí
aportada no es del todo fidedigna según lo acreditado en esta causa,
concluyendo hechos que no han sido corroborados por las peritos.

VIGÉSIMO TERCERO: Que, en cuanto a la prueba de cargo y de la


defensa que no ha sido expresamente mencionada, se entiende que ella no
aporta información relevante para la decisión del presente caso. Por su parte,
la prueba documental de la defensa, respecto del hecho n°1, n°22, 31 no serán
ponderados toda vez que no aportan información relevante a la causa, el n° 22
es un informe jurídico de Juan Buzeta a Nicolás Cox en el cual remite
información solicitada por el concejal Valdés en sesión de 2011, donde se
adjunta información de los abogados que prestan asesorías al departamento
correspondiente durante los últimos 6 meses, en cuyo desglose sólo se dicen
indican por ejemplo las escrituras públicas elaboradas, o demandas ejecutivas
interpuesta, atribuyéndoselos a “abogados de este departamento”, sin detallar
a qué abogados específicamente se le encargaron tales tareas, lo cual podría
ser verificado de contar con tal informa, el que no se acompañó a esta causa,
por lo tanto, en definitiva de ello se puede colegir solamente que los abogados
del departamento jurídico, durante los 6 meses anteriores a julio del 2011
hicieron trabajos ahí detallados, sin saber en particular quién los hizo, porque
sabemos por ejemplo que Catalina Costa hizo un catastro de bienes
municipales, pero lo relevante es saber qué hizo detalladamente Felipe Ortega
255
Reyes, razón por la cual no se ponderará esta prueba. En cuanto al documento
n°31, que corresponde a una copia del reglamento interno del concejo
municipal, no se adjunta ningún correo o documento que dé cuenta de su
entrega para la revisión de Felipe Ortega Reyes, cuyo nombre no aparece
mencionado en el texto acompañado. En cuanto a los documentos n°33, 34, y
35, todos corresponden a correos electrónicos que no fueron exhibidos a los
deponentes que intervienen en ellos, no pudiendo ser corroborado el texto de
los mismos por sus autores. En cuanto a la prueba documental consignada bajo
acápite Hechos Comunes, el n°11 corresponde a un informe jurídico n°
228/2011 remitido por Juan Buzeta al alcalde Cox respecto a la presentación
efectuada por Luis Grez, Diego Damn y Matías Page a la Contraloría, en cuya
parte destacada por el defensor, refiere el texto que según Ley n° 18.883 se
podrán contratar personas a honorarios cuando deban realizarse labores
accidentales que no sean las habituales de la municipalidad, sólo para la
prestación de servicios para cometidos específicos, redacción que nada dice
relación con los hechos de esta causa, ya que lo discutido no es propiamente la
contratación de Felipe Ortega Reyes o Jacqueline Tapia, sino que contratados
no realizaron los trabajos para los cuales fueron requeridos, en el caso de
Felipe Ortega Reyes en virtud de lo anterior, no se explica ser contratado para
absolver consultas de los vecinos de la comuna, o realizar informes en derecho,
las que no pueden ser consideradas como labores “accidentales”, ya que son las
propias que debían cumplir los abogados y egresado de derecho que
trabajaban en el departamento jurídico, razón por la cual, atendida su no
vinculación con los hechos de la causa, no será ponderado. Luego, el n°21
corresponde a una copia de consulta cuenta cliente, reporte de movimiento de
Juan Buzeta, en el cual se desconoce a qué cuenta corresponde, ya que solo
aparece escrito a mano “Fondo Mutuo”, y además eventualmente tendría
relación con el hecho n°3, por el cual el acusado fue absuelto. El n°22 se trata
de una copia de un documento, que al no ser exhibido a su autor, el acusado, se
desconoce su pertinencia con los hechos de la causa, o simplemente a qué
corresponde, por cuanto nuevamente, sólo aparece escrito a mano con lápiz
256
pasta “documento apertura fondo mutuo”. Luego, los documentos n°24, 31, 34,
35, 39, 40 y 41 corresponden a correos electrónicos que no fueron exhibidos a
ninguno de los intervinientes en los mismos, lo que impidió corroborar la
información contenida en ellos, por lo que no serán valorados.

En cuanto a la acción civil:


VIGESIMO CUARTO: Que en cuanto a la demanda civil de
indemnización de perjuicios, el Consejo de Defensa del Estado dedujo acción
en contra de Juan Agustín Buzeta Novoa, fundando dicha acción en los hechos
materia de la acusación, agregando que con ocasión de la comisión reiterada
de estos hechos, el daño emergente ocasionado al Fisco de Chile asciende a
$25.247.772 pesos (veinticinco mil doscientos setecientos setenta y dos pesos)
a título de indemnización de perjuicios.

Agrega que por expresa disposición del artículo 2314, 2316 y 2329 del
Código Civil, que señalan que el que ha cometido un delito que ha inferido
daño a otro, es obligado a la indemnización de los perjuicios ocasionados.
Además el hecho punible que se atribuye al acusado también ha ocasionado un
daño patrimonial importante a la Municipalidad, constituyendo
simultáneamente un ilícito civil que da lugar a la responsabilidad
extracontractual de conformidad a las normas del Código Civil, por lo que el
acusado está obligado a pagar la indemnización correspondiente, que en la
especie asciende a $24.447.772, toda vez que debe descontarse del monto
inicial la suma que se había atribuido al hecho n°3 de la acusación, por el cual
fue absuelto el acusado. Pide, en definitiva, se condene al demandado Juan
Agustín Buzeta Novoa a pagar al Fisco de Chile, a título de indemnización de
perjuicios la suma de $24.447.772, o el valor que el tribunal determine con
arreglo al proceso y a derecho, correspondiente al daño o perjuicio causado al
Fisco de Chile por sus conductas delictivas, más los intereses corrientes o
legales devengados sobre dicha suma, entre la fecha en que la sentencia quede
ejecutoriada y la fecha del pago efectivo y total y al pago de las costas de la
causa.
257
Que, al contestar la demanda civil en sus alegatos de clausura, la defensa
solicitó su rechazo, de la misma , reconoce que se discutió la prescripción de la
acción civil y hubo pronunciamiento sobre ello, no recuerda detalles, pero
estima que éste tribunal sí tiene competencia, porque se la otorgó el juez de
garantía, y además si no hubiese sido así, contaba con los recursos procesales,
y considera que ésta prescrita porque el artículo 2332 del Código Civil
establece que son 4 años contados desde la perpetración del hecho, aquí los
hechos ocurrieron en año 2012, tal como lo dice la acusación, pero se
interrumpió, artículo 61 del Código Penal, con la interposición de la demanda,
pero además hay otra forma de interrupción que es si una vez formalizado, año
2015, si el demandante civil realiza, por ejemplo medidas cautelares reales, las
que no ocurrieron, por lo que no hay interrupción de la prescripción, y, si se va
al artículo 2342 señala que hay 2 formas de interrumpir la prescripción, la
natural, la que no ha ocurrido, o judicial, que es por demanda, y nos remitimos
nuevamente a normas del artículo 61 y 62 ya referidas, por lo que estima que
acción está prescrita. Pero además, hay jurisprudencia que dice que plazo no se
cuenta desde ocurrido el hecho sino desde ocurrido el pago material, y lo que
sucede es que si se cuentan los pagos hasta cuando se presentó la demanda
civil, esa operación aritmética dará como resultado que han transcurrido más
de 4 años, por lo que esta prescita la acción indemnizatoria. Junto a lo anterior,
en su alegato de apertura alegó la excepción de pago parcial.

VIGESIMO QUINTO: Que, respecto a las alegaciones de la defensa, en


orden a estimar la prescripción de la acción así como el pago parcial de la
obligación, ellas serán desestimadas, atendido lo dispuesto en los artículos 63,
263 y 271 del Código Procesal Penal. A saber, el artículo 63 de dicho texto
legal indica que “Todos los incidentes y excepciones deducidos con ocasión de
la interposición o contestación de la demanda deberán resolverse durante la
audiencia de preparación del juicio oral, sin perjuicio de lo establecido en el
artículo 270”, luego el artículo 264 indica cuáles son las excepciones de previo
y especial pronunciamiento que se pueden oponer, entre ellas se encuentra la
incompetencia del juez de garantía, Litis pendencia, cosa juzgada, falta de
258
autorización para proceder criminalmente, cuando la Constitución o la ley lo
exigieren, y, la extinción de la responsabilidad penal. A su vez, el artículo 265
señala que no obstante lo dispuesto en artículo anterior, si las excepciones
previstas en las letras c) y e), que corresponden a cosa juzgada y extinción de la
responsabilidad penal, no fueren deducidas para ser discutidas en la audiencia
de preparación del juicio oral, ellas podrán ser planteadas en el juicio oral.
Finalmente el artículo 271 indica que el juez (de garantía) resolverá de
inmediato las excepciones de incompetencia, Litis pendencia y falta de
autorización para proceder criminalmente, y, tratándose de las restantes
excepciones previstas en el artículo 264, el juez podrá acoger una o más de las
que se hubieren deducido y decretar el sobreseimiento definitivo, siempre que
de los antecedentes se encuentre suficientemente justificado ello, en caso
contrario, dejará la resolución de la cuestión planteada para la audiencia de
juicio oral. Junto a lo anterior, cabe tener presente que el propio auto de
apertura, en su considerando n°8, indica que se opusieron excepciones a la
demanda civil, las que fueron rechazadas por estimar que en la etapa procesal
se carecía de antecedentes relevantes para resolverlas y corresponder a
cuestiones propias del tribunal de fondo. De lo anterior, y tal como lo indica el
citado artículo 63, todas las excepciones e incidentes deben ser resueltas ante
el tribunal de garantía, él es el competente, el llamado naturalmente a
resolver, tal como ocurrió en la especie, toda vez que tanto el demandante
civil, como el demandado civil expresaron que la excepción de prescripción fue
debatida y resuelta en tal oportunidad, no siendo posible que el tribunal de
garantía “otorgue” competencia a este tribunal para conocer de ella, toda vez
que quien otorga competencia a los tribunales para conocer de un
determinado asunto es la ley, y no otro tribunal. En tal sentido, respecto de la
resolución de la excepción de prescripción ha operado la preclusión, no siendo
competente este tribunal para conocer de ella. Ratificando lo anterior, cabe
destacar los artículos 264, 265 y 271 del Código Procesal Penal, que en
definitiva vienen en señalar taxativamente, y no a título de ejemplo, tal como
se desprende de su sola redacción, cuáles son las excepciones que pueden
259
oponerse, y dentro de ellas cuáles son las únicas dos excepciones de que puede
conocer el Tribunal de juicio oral en lo penal, cosa juzgada y extinción de la
responsabilidad penal, por lo que todas las otras excepciones que se opongan
deben ser resueltas por el juez de garantía, tal como se desprende del artículo
63 del mismo texto legal, y si no se hizo aquello en la oportunidad respectiva,
debieron ejercerse en tal momento los recursos procesales que
correspondieren. Atendido lo expuesto, y aplicando el mismo razonamiento
para la excepción de pago parcial, ambas excepciones serán rechazadas.

VIGÉSIMO SEXTO: Que, conforme fuera resuelto en la parte penal de


esta sentencia y lo dispuesto en los artículos 1437, 2314 y 2317 del Código
Civil, habiéndose cometido un delito que ha inferido daño a otro –en este caso
al Fisco de Chile-, su autor deber ser obligado a la indemnización.

En el delito de fraude al Fisco, uno de los elementos del tipo penal es el


perjuicio, es decir, la privación de un lucro legítimo o la pérdida ocasionada, en
la especie, al Estado de Chile mediante la defraudación, y en este caso
asciende, a título de daño emergente, a la cantidad de $24.447.772, según se
razonó en los motivos anteriores y que corresponde a la suma total pagada por
la Municipalidad de Zapallar, a funcionarios contratados a honorarios los
cuales no desarrollaron ningún servicio en su favor, perjuicio que fue latamente
acreditado al señalarse los hechos que el tribunal dio por establecidos y los
elementos típicos del delito por el cual se decidió la condena del acusado.

Por otra parte, en concepto de estos jueces, el perjuicio se produjo en la


fecha en que se pagaron los montos indebidos por concepto de honorarios, en
el hecho n° 1 entre los años 2010 a 2011, y en el hecho n° 2 entre los años 2009
a 2011.

Que los presupuestos de la responsabilidad civil en materia


extracontractual en este caso por hechos ilícitos están constituidos por el nexo
causal existente entre éste y el daño, circunstancia que concurre en la especie,
por cuanto, precisamente por la conducta dolosa del acusado -capaz de
260
cometer delito o cuasidelito civil-, ya analizada, se produjo el daño patrimonial
que en la especie sufrió el Fisco de Chile.

En cuanto a los intereses, se ordenará pagar los corrientes fijados para


obligaciones de dinero reajustables, calculados sobre la referida suma, que se
devenguen a contar desde que esta sentencia quede ejecutoriada y hasta el
pago efectivo, sin costas, por no haber resultado totalmente vencido.

Por todo lo anterior, se acoge la demanda civil de indemnización de


perjuicios interpuesta por el Consejo de Defensa del Estado en contra de Juan
Agustin Buzeta Novoa, ya individualizado, quien deberá pagar al Fisco de Chile
la cantidad de $24.447.772 pesos por concepto de daño emergente causado,
con los intereses que ya indicados.

Por estas consideraciones y teniendo además presente, lo dispuesto en


los artículos 1, 3, 5, 11 N° 6, 14, 15 N° 1, 18, 21, 22, 24, 25, 29, 50, 51, 59, 68,
69, 70,93, 94, 95, 96, 97, 103, 239 y 260 del Código Penal; artículos 1°, 8°, 12,
36, 45, 46, 47, 53, 59, 76, 102, 282 a 291, 295, 296, 297, 298, 314, 323, 324,
325 a 338, 340, 341, 342, 343, 344, 346 , 348 y 351 del Código Procesal Penal;
Ley 18.695, Orgánica Constitucional de Municipalidades; Ley N° 18.216 y sus
modificaciones y artículos 1437 y 2314 y siguientes del Código Civil:

SE DECLARA:

I.- Que, se ABSUELVE al acusado Juan Agustin Buzeta Novoa, cédula


nacional de identidad N°12.631.708-5, de la acusaciones formulada en su
contra como autor del delito de Fraude al Fisco, prescrito y sancionado en el
artículo 239 del Código Penal, en grado de consumado, respecto de
Macarena Herrera, y los hechos acaecidos supuestamente entre el mes de junio
del 2011 al mes de junio del 2012, en la comuna de Zapallar.

II.- Que se CONDENA al acusado Juan Agustín Buzeta Novoa, cédula


nacional de identidad N°12.631.708-5, ya individualizado, a la pena única de
cinco años y un día de presidio mayor en su grado mínimo, como autor
de dos delitos reiterados de FRAUDE AL FISCO, previsto y sancionado en el
261
artículo 239 del Código Penal, en grado de consumado, cometidos en la
comuna de Zapallar, entre los años 2009 y 2011. Asimismo, conforme lo
dispuesto en el artículo 239 del Código Penal, se le condena a las accesorias de
inhabilitación absoluta perpetua para derechos políticos y a la de inhabilitación
absoluta para cargos y oficios públicos durante el tiempo de la condena.

Se le condena, además, a la pena de multa del 10% ( diez por ciento)


del perjuicio causado, cuyo monto será determinado en la etapa de ejecución
de este fallo. Para el pago de la multa se le conceden diez cuotas mensuales,
iguales y sucesivas.

Si el sentenciado no tuviere bienes para satisfacer la multa impuesta,


sufrirá por vía de sustitución y apremio, la pena de reclusión, regulándose un
día por cada un quinto de unidad tributaria mensual en que se deberá
determinar, sin que pueda nunca exceder de seis meses.

III.- Que conforme lo dispuesto en el artículo 47 del Código Procesal


Penal, se exime del pago de las costas al sentenciado, toda vez que no fue
condenado por todos los cargos en que se alzó acusación en su contra.

IV.- Que, no reuniendo el condenado los requisitos de los artículos 15 y


15 bis de la ley 18.216, la pena privativa referida deberá cumplirse de manera
efectiva, teniendo presente que el condenado, de acuerdo a la certificación de
la Jefa de Unidad de Administración de causas y sala, registra a la fecha 182
días de abono, atribuibles al cumplimiento de la medida cautelar de arresto
domiciliario nocturno que cumplió desde el 18 de marzo de 2015 a 16 de
diciembre de 2015.

V.- Que no se ordena la toma de huella genética al condenado , por


no tratarse de condena por alguno de los delitos mencionados en el artículo 17
de la Ley N° 19.970.

VI.- Que se acoge la demanda civil de indemnización de perjuicios


interpuesta por el Consejo de Defensa del Estado, en representación del Fisco
de Chile, en contra de Juan Agustin Buzeta Novoa , ya individualizado, quien
262
deberá pagar al Fisco de Chile la cantidad de$24.447.772 pesos, la que deberá
enterar con los intereses corrientes que se devenguen desde la fecha que la
presente sentencia quede firme y ejecutoriada y la fecha de su pago total y
efectivo, sin costas, por no haber resultado totalmente vencido.

Devuélvanse, en su oportunidad, los elementos de prueba incorporados


al juicio y al acusado la suma de 3.000.000.- millones de pesos consignada con
fecha 17 de noviembre del presente año, por no haber sido acogida la
reparación celosa del mal causado.-

Regístrese y comuníquese oportunamente al Juzgado de Garantía de La


Ligua para su cumplimiento, de conformidad a lo dispuesto en los artículos 14
letra f) y 113 inciso 2° del Código Orgánico de Tribunales, y artículo 468 del
Código Procesal Penal. Hecho, archívese.

Sentencia redactada por la Juez Suplente doña Jessica Bronfman Vargas.

RUC 1200597905-4
RIT 107-2017

Sentencia pronunciada por la sala del Tribunal de Juicio Oral en lo


Penal de la ciudad de Quillota, presidida por la magistrado doña
Rossanna Bianchetti Andrade, e integrada además por los jueces doña
Irene González Minvielle y doña Jessica Bronfman Vargas.
263

En Quillota, a veinticinco de noviembre de dos mil diecisiete, notifiqué por el


Estado Diario la resolución precedente de esta fecha .