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Modelos económicos en Argentina (desde el siglo XIX hasta la

actualidad)
A partir de la ruptura colonial en 1810 comienzan las luchas
por dos modelos de país federales vs unitarios, proteccionistas
vs liberales, comerciantes vs terratenientes.
Con la unión de los todas las provincias bajo la presidencia
Bartolomé Mitre en 1862 comienza el proceso de formación
del estado nacional.
1¿Cómo podemos caracterizar al ESTADO? Y ¿LA NACIOÓN?
Para consolidar un estado se debe, entre otras cosas,
organizar económicamente al país. Argentina tuvo estados
nacionalistas o populismos, estados oligárquicos liberales y
estados ausentes. Esto dependió del rumbo económico que el
país tomara consecuentemente con el contexto mundial y
latinoamericano.
En esta materia vamos a estudiar como cada modelo
económico respondió a intereses locales e internacionales ,
con consecuencias políticas, económicas, sociales y
ambientales tanto en las diferentes clases sociales como en
los diferentes espacios geográficos que conforman a la Rep.
Argentina.
2-lee las breves caracterizaciones de los modelos económicos
y reelabora con tus palabras cada uno. Extrae las palabras
claves de cada uno. Encierra las palabras desconocidas.
Las características que definieron al modelo agrario
exportador fueron las siguientes:
La dependencia económica del mercado externo. La condición
de Argentina como país periférico de la economía-mundo
capitalista dio lugar a que los centros industrializados
europeos tuvieran poder de decisión sobre la organización de
la producción argentina. En el mercado mundial se fijaban los
precios de los productos y se decidía el destino de las
inversiones de capitales. De este modo, indirectamente, se
determinaba qué productos convenía producir en el país.
El latifundio como unidad de producción agropecuaria. La casi
totalidad de la producción destinada a la exportación se
obtenía en grandes propiedades rurales ubicadas en la región
pampeana.
La intervención del Estado. La fuerte expansión de la
demanda mundial de productos agropecuarios de clima
templado y la disposición en nuestro país de tierras fértiles
para esta producción, no eran condiciones suficientes para
posibilitar el crecimiento de la producción y de las
exportaciones agropecuarias. El Estado tuvo un papel decisivo
para asegurar el funcionamiento del modelo agrario
exportador. Sus acciones más importantes fueron: garantizar
la libre circulación de bienes y capitales, favorecer la
expansión de la red de transportes y otras obras de
infraestructura facilitar la puesta en producción de las nuevas
tierras de frontera, estimular la inmigración extranjera para
obtener fuerza de trabajo, y organizar un sistema jurídico y
monetario.
La participación de capitales extranjeros. Las inversiones de
capitales extranjeros fueron un sustento indispensable para el
desarrollo del modelo agrario exportador. Estos capitales
estuvieron destinados a realizar las obras que facilitaban el
transporte y la comercialización de los productos argentinos
en él mercado internacional. El mayor volumen de las
inversiones de capital —de origen inglés—permitió la
expansión del ferrocarril y la modernización del puerto de la
ciudad de Buenos Aires. Las inversiones extranjeras también
se destinaron a fundar bancos y empresas exportadoras que
realizaban los negocios de compra y venta. Y, finalmente,
fueron capitales ingleses los que instalaron los primeros
frigoríficos que permitieron que la producción ganadera de
carnes y sus derivados llegara a los mercados europeos con
mejor calidad y, por lo tanto, obtuviera mayor precio. En
algunas de estas actividades, los capitalistas ingleses se
fueron asociando con capitalistas argentinos.
La inmigración extranjera. Hacia 1860, la escasez de mano de
obra en la zona pampeana planteaba un obstáculo para iniciar
la explotación de las tierras. El problema no podía resolverse
esperando el crecimiento vegetativo de la población
existente, y la población de otras regiones del país también
era escasa y se caracterizaba por su inmovilidad. La solución
se encontró en la incorporación de fuertes contingentes
migratorios del exterior. Entre 1857 y 1914, del saldo
inmigratorio neto de 3.300.000 personas, el 90% se radicó en
la región pampeana, pero sólo una cuarta parte —800 mil—
quedaron en las zonas rurales.
El desequilibrio regional. Las producciones destinadas a la
exportación se obtenían, fundamentalmente, de la región
pampeana del país. Y en el interior de ésta, Buenos Aires y su
puerto fueron el núcleo que centralizó los intercambios con el
mercado internacional. Por esta razón, también en ese núcleo
se concentraron los grupos de mayor poder económico y los
centros de decisión política que trabajaban por el
mantenimiento de este modelo económico que los
beneficiaba. Por estas razones, en las otras regiones del país,
las economías extrapampeanas, cuyas producciones no se
destinaban al mercado internacional, comenzaron a depender
de la economía pampeana. Este fue el caso, por ejemplo, de
la producción de azúcar en Tucumán y de vinos en Mendoza,
destinada al abastecimiento del mercado interno.
El fortalecimiento de este modelo de organización de la
economía y la sociedad, consolidó el dominio de un grupo
social sobre el conjunto de la sociedad. Los terratenientes
exportadores se fueron constituyendo en el grupo de
capitalistas agrarios, y actuaron asociados con capitalistas
extranjeros.
Modelo de industrialización sustitutiva de importaciones
Este modelo basado en el crecimiento del sector industrial,
estuvo vigente desde principios de la década de 1930 hasta
avanzado de los años 70". Es decir que, durante de más de 40
años este modelo prevaleció bajo distintos gobiernos y
circunstancias históricas, impulsado por el sector industrial, es
el principal motor del crecimiento productivo Argentino.
Precisamente, fue este el sector el que experimento una gran
expansión, debido a la mayor capacidad adquisitiva de
la población, esto evitaba la entrada del país, de
los bienes manufacturados importados, similares a los que se
producen en la Argentina.
El origen de este modelo de desarrollo, se puede ubicar en
la crisis internacional ocurrida luego de la Gran Depresión de
1929.
La abrupta caída de los precios de los productos exportables
argentinos principalmente cereales y carnes, provocada por la
reducción de la demanda internacional de esos productos
traslado la crisis internacional a nuestro territorio.
Ante esta situación los sectores económicos y políticos de
mayor poder (ganaderos, grandes comerciantes, etc.),
decidieron cambiar el rumbo de la economía nacional.
Intentaron entonces, sustituir el modelo agroexportador, por
otro modelo que pudiera enfrentar la aguda contracción de
la producción y el empleo.
Como las actividades agropecuarias destinadas a
la exportación ya no aseguraban suficiente rentabilidad,
debido a la depresión mundial, estos sectores comenzaron a
incentivar la industrialización.
La primera etapa del modelo de sustitución
de importaciones (1930-1955)
Múltiples son las causas del surgimiento del modelo de
sustitución de importaciones. En primer lugar, podemos
mencionar la necesidad de la clase dirigente de ese momento
de dar respuesta a la crisis social y productiva que se estaba
produciendo en nuestro país. Otra causa fue la búsqueda de
nuevas opciones productivas por parte de los capitales
destinados a la actividad agroexportadora, ya que esta no era
tan rentable debido a la mencionada crisis mundial.
En esta primera etapa se privilegio el desarrollo de
la industria liviana (alimentos, textiles y metalurgia para
maquinaria agrícola básica y algunos artefactos del hogar).
Este proceso de industrialización genero la aparición de
pequeños y medianos empresarios de origen nacional y
absorbió la mano de obra reclutada entre los inmigrantes que
se asentaron en las grandes ciudades del Litoral, en busca
de trabajo para subsistir.
El estado fue implementando en forma programada
una política económica de marcado intervencionismo en el
mercado de producción, distribución y consumo de bienes
y servicios.
La segunda etapa del modelo de sustitución de importaciones
(1955-1975)
Se trata del proyecto denominado desarrollismo, variante del
modelo de sustitución de importaciones, que pretende crear
en el país un perfil industrial nuevo dedicado a la fabricación
de vehículos automotores, toda la línea de artefactos para el
hogar, insumos de la
industria química y petroquímica, hierro, acero, equipos para
la industria liviana y repuestos, maquinaria pesada para el
agro, tractores; partes y piezas para las actividades
emergentes, industria plástica y farmacéutica, etc.
La inversión en capital y tecnología implica un saldo
cuantitativo y cualitativo de gran importancia. Ya no son los
pequeños y medianos empresarios nativos los principales
protagonistas del quehacer económico urbano.
Aparecen inversores externos que aprovechan la promoción,
el crédito industrial y el proteccionismo aduanero para
instalarse y producir para el mercado interior.
Las nuevas inversiones ya no son actividades de
baja productividad que requiere elevada demanda de mano
de obra. Sino que ahora con las innovaciones tecnológicas es
suficiente para una gran producción, pero recae la demanda
de empleo.

El modelo de desarrollo neoliberal


A principios de la década de 1970, las condiciones que habían
permitido el crecimiento económico de la postguerra
comenzaron a dar señales de agotamiento a mediados de
1975 un nuevo giro de la economía capitalista internacional
impone un drástico reajuste en las relaciones productivas y
financieras donde se replantea el modelo económico social
vigente hasta entonces.
Con el cambio de escenario internacional diversos factores
provocan el cierre del ciclo histórico vigente desde la gran
depresión de los años 30. Entre ellos podemos mencionar tres
factores.
La caída de los niveles de ganancia de las empresas
multinacionales en el mundo desarrollado: La reducción de los
niveles de ganancia empresarial obedeció también a otros
factores uno de los principales fue el agotamiento del modelo
tecnológico.
2- El incremento en el precio del petróleo:
Dispuesto en 1973 por los países miembros del (OPEP)
también acentúa la declinación del modelo fordista, como este
modelo se basaba esencialmente en el consumo abundante
del petróleo barato, esta suba inesperado, trata de pensar en
otro sistema de producción que disminuya la incidencia del
petróleo en el régimen productivo que permita reemplazarla
por otros.
(OPEP) Organización de países exportadores de petróleo.
3- El acentuado incremento del precio de comercialización del
petróleo:
A partir de 1974 sus productos recibieron el triple de ingreso
monetario, el régimen de propiedad de las petroleras resulta
distinta: en algunos casos se trata de empresas estatales en
otros, son empresas de capital privado o mixto (estatal-
privado)
El nuevo paradigma tecnológico se basa principalmente en la
microelectrónica que multiplica la velocidad para acceder a
las tecnologías basadas en la difusión de la información.
Modelo neoliberal
El neoliberalismo se impuso primero en Estados Unidos y en
Reino Unido (aunque se experimentó previamente en el Chile
de Pinochet), y su aplicación es muy distinta entre los países
del mundo. No obstante, el patrón es el mismo y los efectos
más similares que diferentes.
1. La desregulación del comercio y las finanzas, tanto en su
nivel nacional como internacional.
2. La privatización de muchos servicios otrora brindados por el
Estado.
3. La cesión por parte del Estado de su compromiso de regular
activamente las condiciones macroeconómicas,
especialmente en lo referente al empleo.
4. Brusca reducción en el gasto social.
5. Reducción de los impuestos aplicados a las empresas y
familias.
6. Ataques desde el gobierno y las empresas a los sindicatos,
desplazando el poder a favor del capital y debilitando la
capacidad de negociación de los trabajadores.
7. Proliferación de los trabajos temporales sobre los trabajos
fijos.
8. Competición desenfrenada entre las grandes empresas, en
relación a un entorno menos agresivo propio de la
configuración de posguerra.
9. Introducción de principios de mercado dentro de las
grandes empresas, particularmente en lo referente a las
remuneraciones de los trabajadores de más poder.