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Taller

1. Respuesta

Violación al derecho de inspección

“Art. 447. DERECHO DE LOS ACCIONISTAS A LA INSPECCIÓN DE LIBROS. Los documentos indicados
en el artículo anterior, junto con los libros y demás comprobantes exigidos por la ley, deberán
ponerse a disposición de los accionistas en las oficinas de la administración, durante los quince días
hábiles que precedan a la reunión de la asamblea.

Los administradores y funcionarios directivos así como el revisor fiscal que no dieren cumplimiento
a lo preceptuado en este artículo, serán sancionados por el superintendente con multas sucesivas
de 10 mil* a 50 mil* pesos para cada uno de los infractores.”

*Nota: Para la multa, de interpretarse conforme a la Ley 222 de 1995 Art. 86, Núm. 3.

“Art. 86. Además la Superintendencia de Sociedades cumplirá las siguientes funciones: …

3. Imponer sanciones o multas, sucesivas o no, hasta de 200 s.m.m.l.v., cualquiera sea el caso, a
quienes incumplan sus órdenes, la ley o los estatutos.”

Como anota la norma anterior, quienes impidan el ejercicio del Derecho de Inspección se harán
acreedores a las sanciones legales previamente establecidas para tal efecto (hasta 200 s.m.m.l.v.)
numeral 3° del artículo 86 de la ley 222 de 1995.

De igual manera, el artículo 48 de la Ley 222 de 1995 señala lo siguiente:

“Art. 48. DERECHO DE INSPECCION. Los socios podrán ejercer el derecho de inspección sobre los
libros y papeles de la sociedad, en los términos establecidos en la ley, en las oficinas de la
administración que funcionen en el domicilio principal de la sociedad. En ningún caso, este derecho
se extenderá a los documentos que versen sobre secretos industriales o cuando se trate de datos
que de ser divulgados, puedan ser utilizados en detrimento de la sociedad.

Las controversias que se susciten en relación con el derecho de inspección serán resueltas por la
entidad que ejerza la inspección, vigilancia o control. En caso de que la autoridad considere que hay
lugar al suministro de información, impartirá la orden respectiva.

Los administradores que impidieren el ejercicio del derecho de inspección o el revisor fiscal que
conociendo de aquel incumplimiento se abstuviera de denunciarlo oportunamente, incurrirán en
causal de remoción. La medida deberá hacerse efectiva por la persona u órgano competente para
ello o, en subsidio, por la entidad gubernamental que ejerza la inspección, vigilancia o control del
ente.”

Como se anota en las normas antes mencionadas, impedir el Derecho de Inspección a quienes
tengan el derecho de ejercerlo es sancionado de dos maneras: con las multas y la remoción de
administradores y revisores fiscales, según el caso.
¿Impedir el derecho de inspección genera nulidad de las decisiones que se tomen?

Ya en la reunión, los integrantes del máximo órgano social, con quórum decisorio válido, aceptan
los estados financieros o balance de ejercicio anterior. Significa que dicha mayoría está conforme
con los balances discutidos.

Así lo anota la Supersociedades en su Concepto 220-34648 de 2013 “…De lo dicho se concluye que
la transgresión al ejercicio del derecho de inspección, fue sancionada por el legislador con sanciones
de carácter pecuniario de acuerdo con el ordinal 3° del artículo 86 de la ley 222 de 1995, o con la
remoción de los administradores; por tanto esta omisión no comporta un vicio que de origen a una
nulidad, de tal suerte que basta con que el máximo órgano social apruebe los estados financieros
de fin de ejercicio, sin que se requiera ningún acto de ratificación….”

Por supuesto que, como sigue anotando la Supersociedades “…Lo anterior, sin perjuicio de la
posibilidad que le asiste al accionista de poner en conocimiento del máximo órgano social, los
hechos que a su juicio constituyen una violación a su derecho de inspección por parte de los
administradores; o denunciar tal conducta a este organismo. En el evento en que se trate de una
sociedad inspeccionada podrá presentar la respectiva queja por conducto del grupo de conflictos
societarios de esta Superintendencia, siempre que esté dentro de los presupuestos del artículo 87
de la ley 222 de 1995 modificada por el Decreto 019 de 2012….”.

2. Respuesta

Según lo establecido en el artículo 22 de la ley 222 de 1995: “son administradores, el representante


legal, el liquidador, el factor, los miembros de juntas o consejos directivos y quienes de acuerdo con
los estatutos ejerzan o detenten esas funciones.”

De acuerdo con lo anterior, las sociedades pueden contar con tantos administradores, adicionales
al representante legal, como lo dispongan sus estatutos, de tal forma que únicamente aquellos
cargos que sean incluidos estatutariamente como de administración detentarán tal condición. Así
lo señaló la Superintendencia de Sociedades por medio del concepto 220-177552 del 5 de diciembre
del 2012.

En lo que corresponde a la responsabilidad solidaria e ilimitada que poseen los administradores,


solo recaerá sobre quienes efectivamente se encuentren catalogados con dicha calidad en los
estatutos de la sociedad. De ahí la importancia que tiene establecer claramente al interior de la
compañía, mediante los estatutos, quiénes, además del gerente y los miembros de la junta directiva
administran la sociedad.
3. Respuesta

El informe o dictamen de Revisor Fiscal contiene un conjunto de elementos que implican unas
dimensiones relativas al individuo que elabora el escrito, a su actividad y evidencias logradas en la
ejecución de su trabajo, al entorno empresarial del que se extrae el correspondiente dictamen y del
escrito mismo que establece unas nuevas lecturas, relaciones y tareas para el ente económico
dictaminado y los sujetos de control con que interactúa dicho ente. Si bien es cierto, la primera
mirada debe ser desde la perspectiva legal, esta ponencia no puede solo considerar los elementos
de contenido de un dictamen o informe en revisoría fiscal desde dicha perspectiva de manera
unidimensional, sino que mas bien debe ubicar como centro discursivo la confluencia de una mirada
que considera los elementos legales, profesionales y contextuales relativos a una redacción o escrito
conocido como dictamen de Revisoría Fiscal.
Ley 603 de 2001 que modificó el artículo 47 de la ley 222/95 en lo pertinente al informe de gestión
y resalta sobre el ente fiscalizador sobre propiedad intelectual y derechos de autor en aras de
impedir la evasión de tributos en dicha materia.

En la práctica la redacción debe caracterizar al Revisor Fiscal y su forma de comunicar, sin


menospreciar los elementos formales de la comunicación que exige este tipo de textos. Se puede
afirmar que no es posible hablar de un modelo estándar, sino más bien de una estructura básica de
los informes o dictámenes del revisor y que se desprenden de los requerimientos legales
establecidos en código de comercio Colombiano (especialmente de los artículos 208 y 209). En la
redacción de un informe o dictamen, es conveniente diferenciar el informe detallado del dictamen
de revisoría fiscal. El primero hace referencia a situaciones particulares que fundamentan su opinión
profesional y que es importante para explicar, describir y/o representar las situaciones particulares
que se encontraron en el desarrollo de sus 14 funciones; su redacción debe guardar coherencia con
la estructura del dictamen, no obstante es de libre asociación en su redacción. El segundo, consta
de, al menos, los siguientes elementos estructurales: Identificación del ente económico, y de los
estados financieros objeto de examen; la naturaleza y alcance de la labor de revisoría; y, por ultimo,
su opinión profesional4 . Esta opinión es complementada con otras disposiciones relacionadas con
los aportes al sistema de seguridad integral, cumplimiento de formalidades tributarias y relativas a
los derechos de autor, así como otras disposiciones especiales de acuerdo a las características y
prácticas de cada ente económico (ver disposiciones especiales en normas tributarias, salud,
entidades públicas, financieras, cooperativas, valores, Por tal motivo, en su Circular 300-000002 la
Supersociedades indicó que los administradores deberán considerar las siguientes directrices:

a. Los administradores deberán hacer las indagaciones y verificaciones que les permita afirmar de
manera objetiva y veraz en el informe de gestión, el estado de cumplimiento de las normas de
propiedad intelectual y derechos de autor, dejando las evidencias que permitan verificar su
cumplimiento.

b. Es responsabilidad de la junta directiva constatar el cumplimiento de las normas de propiedad


intelectual y de derechos de autor por parte de la sociedad. Aquellos miembros de junta directiva
que no estuvieren satisfechos con las actividades adelantadas por el representante legal o con las
explicaciones contenidas en el informe de gestión, en lo relativo al cumplimiento de las normas
sobre propiedad intelectual y derechos de autor, deberán formular las salvedades
correspondientes, para evitar eventuales sanciones.