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Introducción faty

La dolarización es el proceso por el cual un país adopta de manera oficial o extraoficial el uso de la moneda
estadounidense, de allí el origen del término, para su uso en transacciones económicas dentro del país. La moneda
extranjera estadounidense reemplaza a la moneda nacional en todas sus funciones (reserva de valor, unidad de cuenta,
medio de pago). Es adoptada como moneda de curso legal exclusiva o predominante, perdiendo o cediendo parte de
soberanía monetaria.

La dolarización consiste en la práctica de utilizar divisas, en este caso el dólar estadounidense, en forma paralela o
alternativa a la moneda propia de un país. La principal ventaja de un país que utiliza el dólar es que al hacerlo aumenta la
estabilidad financiera y se reduce la inflación

Razones o fundamentos para la dolarización[editar]

Hay principalmente tres razones o fundamentos para realizar la dolarización:

1. La colonización,

2. Si un país adopta esta medida de manera independiente.

3. En tercer lugar, como medio para luchar contra una crisis.

Países con economías dolarizadas

Tenemos países como el salvador, panamá ecuador

Hablemos de la dolarización en ecuador

Ecuador adoptó oficialmente el dólar como moneda de curso legal en el año 2000, luego de que el país sufriera una gran
crisis económica e inflacionaria a finales de la década de 1990.

Ecuador emprendió una serie de reformas económicas en 1994, las autoridades económicas consideraron que una
política de liberalización del mercado financiero y tasas de intereses no reguladas sería la mejor opción para atraer
capitales y mejorar la economía del país, sin embargo no se pensó que en su economía interna no existía una adecuada
regulación ni supervisión del sistema financiero, además el sistema de banda cambiaria fue adoptado por el Banco Central
para regular la cotización del sucre con respecto al dólar, sin embargo para 1997, se empieza a observar un movimiento
ascendente de la cotización del dólar en relación a la moneda nacional.

Los graves efectos del fenómeno de “El Niño” entre 1998 y 1999, la caída del precio del barril del petróleo (principal
producto de exportación) y el riesgo país incrementándose, hizo que al país le resulte más difícil acceder a financiación
externa.

No obstante las razones de fondo de la crisis ecuatoriana son internas, generadas por una inestabilidad política que se
inició con la expulsión de Abdalá Bucaram como presidente del país en febrero de 1997 y la llegada de Fabián Alarcón
como presidente interino, el mismo que no tenía un rumbo trazado en la conducción económica del país, sumado a una
corrupción galopante, relaciones conflictivas con el Perú y por si fuera poco un déficit fiscal insostenible.
Debido a que no se procuró una apropiada regulación ni supervisión al sistema financiero, esto dio lugar a que los dueños
de los bancos soliciten créditos vinculados dando como garantía empresas que solo existían en el papel, lo que fue una
práctica común en muchos bancos privados, y en la que las instituciones encargadas de ejercer el control no se dieron por
enteradas o en todo caso no hicieron nada por evitarlo, lo que motivó que muchos bancos cerraran, provocando
desconfianza en el sistema, masivos retiros de dinero y por consiguiente la quiebra de muchos bancos, como en un efecto
dominó.

Las finanzas públicas arrojaban números en rojo, si en 1997 el déficit fiscal fue del 2 % del Producto Interno Bruto (PIB)
para 1998 este se ubicó en un 6% del PIB, en tanto que el saldo en cuenta corriente con relación al PIB era –4 % en 1997
para el año siguiente estuvo en –12 %, lo que provocó no solo el deterioro general de las cuentas nacionales, sino
también la incapacidad de cumplir con el servicio de la deuda externa, cayendo en moratoria y con ello la imposibilidad
de acceder a financiamiento externo.

El proceso de dolarización fue parcialmente exitoso, aunque con un alto grado de encarecimiento a la subsistencia de la
población, ayudó a estabilizar y mejorar las condiciones macroeconómicas y la confianza en general de la población en su
país y su economía. La dolarización le ha dado una ventaja a Ecuador: por un lado, al tener una moneda internacional,
puede pagar sus importaciones sin necesidad de canjes costosos, pero eso no ha logrado detener el aumento del costo de
vida y las dificultades para la llegada de las esperadas inversiones, así como la productividad entre otras naciones
similares ha decrecido. En contraparte, la estabilidad económica relativa está fortalecida por las remesas de los
emigrantes ecuatorianos que fueron a Europa y Estados Unidos y por el alto precio del petróleo en los años siguientes ya
que el Ecuador basa su economía en los recursos naturales.12 Debido a la dolarización se dio el fenómeno migratorio de
ecuatorianos hacia Europa especialmente España y también bajó el turismo incluso dentro de las misma provincias, la
mayoría de las personas no podían viajar debido a que no tenían dinero para hacerlo.

cronología de la dolarización ecuatoriana

9 de enero: Jamil Mahuad, entonces Presidente de la República, anuncia la aplicación del nuevo esquema, y decide fijar el
tipo de cambio den 25 000 sucres, y pide al Banco Central apruebe la reforma. El 3 de enero el dólar se ubicaba en 21 600
sucres, llegó a cotizarse hasta en 28 000.

Enero 10: El Directorio del Banco Central aprueba la propuesta de dolarización, cuatro de los cinco miembros llegaron a
un acuerdo. El Fondo Monetario ofrece apoyo al Ecuador y el ministro de Finanzas explica que la dolarización tendrá tres
etapas: la adopción de un tipo de cambio fijo, la adopción de una serie de reformas y la sustitución de los sucres por
dólares.

Enero 11: Se da la propuesta de desagio; se plantea que, mediante una fórmula, la tasa para los créditos se ubique en
14,05% y la tasa para los depósitos en 8,27%. Las autoridades inician la discusión del proyecto “Trolebús”. La tasa
referencial del Banco Central, a corto plazo, se reduce de 150% al 25%.

Enero 13: Los consumidores advierten un exagerado incremento de precios de productos de consumo básico. La reacción,
según las autoridades, es especulativa. Los comerciantes sostienen que se trata de un ajuste a los niveles de un dólar de
25 000 sucres. Los analistas advierten que el ajuste es normal en una primera etapa de la dolarización.
Enero 17: Walter Zunic comanda el grupo de expertos del Banco Mundial que asesora a la Superintendencia de Bancos,
en los ajustes para implementar la dolarización. Llegan alrededor de 44 millones de dólares de la reserva monetaria del
país, desde los Estados Unidos, para respaldar el proceso dolarizador.

Enero 19: Los indígenas llegan a Quito, organizan marchas. El ministro de Defensa (e), Carlos Mendoza, recibe a una
delegación de la Conaie.

Enero 20: El Gobierno anuncia que el costo de la hora de trabajo se fijará en 60 centavos de dólar. Se plantea, dentro de
las reformas, la unificación salarial y la contratación por horas.

Enero 21: El Gobierno de Mahuad es derrocado por una intentona golpista, de civiles y militares.

Enero 22: El efímero triunvirato (Vargas, Mendoza y Solórzano), da paso a Gustavo Noboa, quien se posesiona como
presidente de la República. Noboa confirma la dolarización.

Enero 28: Se instalan los nuevos miembros del Directorio del Banco Central: Eduardo Cabezas y Jorge Ycaza. Modesto
Correa es el nuevo presidente del Directorio y Miguel Dávila, gerente del mismo.

Enero 31: El INEC anuncia que la inflación de enero es el 14,3% y la anual se proyecta en 78,1%.

Febrero 1: Las autoridades preparan un nuevo decreto para reducir las tasas de interés. El Conelec anuncia, para julio, un
incremento del 135% de las tarifas eléctricas para ajustarlas a un esquema de dolarización.

Febrero 2: Las Cámaras apoyan una alza salarial del 50% para que los salarios recuperen, en parte, su capacidad
adquisitiva. Los empresarios exigen reformas previas.

Febrero 7: El ministro de finanzas anuncia que el Gobierno procederá al envío de un primer paquete de reformas para
sustentar la dolarización y emite un documento para insistir en la reducción de las tasas de interés.

Marzo 13: En el registro oficial No. 034 se oficializa la dolarización en el Ecuador, la ley se denomina Ley de
Transformación Económica del Ecuador.

Conociendo el concepto de dolarización, se puede decir que existen dos clases de dolarización:

• La dolarización informal; y,

• La dolarización oficial.

La dolarización informal.- Por lógica, un proceso de dolarización primero adquiere un carácter informal. Que es un
proceso espontáneo, en respuesta al deterioro del poder adquisitivo de la moneda local. Los agentes, entonces, se
refugian en activos denominados en monedas fuertes, normalmente el dólar, aunque la moneda extranjera no sea de
curso obligatorio.

El proceso de dolarización informal tiene tres etapas:

• Primera, conocida como sustitución de activos, en que los agentes adquieren bonos extranjeros o depositan cierta
cantidad de sus ahorros en el exterior;
• Segunda, llamada sustitución monetaria, los agentes adquieren medios de pago en moneda extranjera, billetes dólares
o cuentas bancarias en dólares; y finalmente,

• Tercera, cuando muchos productos y servicios se cotizan en moneda extranjera: alquileres, precios de automóviles o
enseres domésticos, y se completa cuando aún bienes de poco valor se cotizan en la moneda extranjera, alimentos,
bebidas, diversiones, etc.

La dolarización oficial.- Como se indicó, los procesos de dolarización surgen en un país como resultado de la pérdida de
confianza en las funciones tradicionales de la moneda local.

La dolarización total descansa sobre algunos principios específicos: (tomado del folleto “la dolarización” emitido por el
Banco Central del Ecuador).

• La moneda única es el dólar y desaparece la moneda local. En el caso del Ecuador se contempla que la moneda local
circula solamente como moneda fraccionaria.

• La oferta monetaria pasa a estar denominada en dólares, y se alimenta del saldo de la balanza de pagos y de un monto
inicial suficiente de reservas internacionales;

• Los capitales son libres de entrar y salir sin restricciones; y,

• El Banco Central reestructura sus funciones tradicionales y adquiere nuevas funciones.

Varios analistas en América Latina y en el Ecuador, consideran que, previa a la implementación de la dolarización formal
se requieren de ciertos requisitos como: un elevado nivel de reservas internacionales, un sistema bancario y financiero
solvente, equilibrio en el sector fiscal y externo de la economía y flexibilidad laboral, sin embargo, si estas condiciones
existieran, tendría poco sentido dolarizar formalmente la economía, puesto que significaría que la política monetaria
habría sido la correcta e iba por el sendero de la estabilidad.

La dolarización formal Carmen


es una medida extrema y tiene sentido porque el manejo económico ha causado crisis y solamente un cambio de rumbo
puede romper las expectativas inflacionarias y devaluatorias.

Para dolarizar, se necesita por lo mínimo reemplazar los billetes sucres por billetes dólares, es decir, la emisión. También
se debe tener suficiente cantidad de dólares para cubrir los depósitos de la banca en el Banco Central y los bonos de
estabilización monetaria (BEMs), por ser éstos pasivos fácilmente convertibles por los bancos en billetes.

Claro está, no se necesitan dólares billetes para cubrir todos los depósitos bancarios a la vista y a plazo, porque los
depósitos son rubros contables, son entradas numéricas en los libros de los bancos, se convierten en billetes cuando un
depositante retira sus fondos. En el mundo actual es imposible no tener cuentas bancarias y utilizar solo billetes.
Espinosa Goded: "La dolarización salvó a Ecuador del bolivarianismo"

El brillante profesor de la Universidad Francisco de Quito de Ecuador hace balance de la delicada situación que atraviesa
su país.

El español Luis Espinosa Goded es uno de los profesores más brillantes de la Universidad Francisco de Quito, el centro de
educación superior más prestigioso de Ecuador. Libre Mercado se ha entrevistado con él para hacer balance de la
delicada situación que atraviesa el país, fuertemente golpeado por el "socialismo del siglo XXI" que impulsó el ex
presidente Rafael Correa.

- ¿Qué balance hace de la Era Correa en el terreno económico?

El correísmo ha sido nefasto para la economía de Ecuador. Era un modelo basado en los altos precios del petróleo, que a
su vez permitieron un mayor endeudamiento público. El crecimiento se consiguió a base de duplicar el tamaño del
Estado, hasta hacerlo absolutamente ineficiente e insostenible. Y ese fuerte crecimiento del Estado ha sido letal para
empresas y familias, puesto que se produjo la multiplicación de las agencias de control desde la que se hostiga al sector
privado. Todo esto ha aislado a la economía ecuatoriana del exterior y también ha ido de la mano de un programa de
infraestructuras inútiles, ineficaces, marcadas por los sobrecostes y la corrupción. El resultado es un Estado sobre
endeudado, con una dimensión inabarcable, sin capacidad ni programas que mejoren la productividad… De modo que la
empresa privada está lidiando con unas instituciones difícilmente compatibles con el progreso.

- ¿Hubo reducción de la pobreza y, si la hubo, fue sostenible y fue mayor que en anteriores gobiernos?

Sobre la reducción de la pobreza en Ecuador, hay que señalar que este es un proceso que empezó a darse con fuerza en el
año 2000, con la dolarización de la economía, y también hay que apuntar que, del 2000 al 2007, esa caída de la pobreza
se produjo a ritmos muy acelerados. Desde el 2007, cuando empieza el correísmo, al 2014, los altos precios del petróleo y
las dádivas del gobierno sí permiten una reducción de la pobreza, pero a menor ritmo que el observado de 2000 al 2007.
Y, del 2014 al 2017, en la última etapa del correísmo, ya con precios del petróleo moderados, no hubo reducción alguna
de la pobreza, lo que en un país como Ecuador es grave.

- ¿Qué papel ha jugado la dolarización en la economía ecuatoriana?

La dolarización es lo más importante que le ha ocurrido a la historia económica de Ecuador. Es la política económica que
ha logrado que más ecuatorianos puedan salir de la pobreza, porque para salir de la pobreza solo hay un camino: crear y,
sobre todo, acumular riqueza. Antes de la dolarización, los ecuatorianos no podían ahorrar, puesto que el sucre se
devaluaba constantemente. Desde la dolarización, existe al fin la posibilidad de ahorrar y de prosperar en Ecuador. Ha
sido una salvación. Pero, claro está, una política monetaria no puede solucionar todos los problemas de la economía ni
acabar con los problemas reales de productividad ni con políticas liberticidas del "socialismo del siglo XXI".

- ¿Qué balance hace del primer año de gobierno de Lenin Moreno en el terreno económico?

Lenin Moreno no sabe de economía, no entiende la economía y, lo que es peor, no le importa la economía. Se presentó a
las elecciones sin programa económico, simplemente prometiendo dádivas socialistas, como que el Estado construya
325.000 casas o que aumente el subsidio a la pobreza. Recordemos que concurrió a las elecciones de la mano de Correa.
Hace menos de un año era su delfín, aunque ahora parecería que se odian desde siempre. Lo más grave es que se mintió
a los ciudadanos sobre la situación económica del país, ocultando por ejemplo la deuda asumida en los últimos años.

- ¿Sigue Moreno algún rumbo o solo se dedica a improvisar?

En este primer año ha tenido tres ministros de economía y finanzas. El primero, De La Torre, se dedicó a endeudar todavía
más al Estado. La segunda, Viteri, venía de haber sido ministra de Correa y apenas estuvo dos meses en el cargo, puesto
que no tenía credibilidad alguna. Esta semana se ha nombrado a Richard Martínez, que procede la Cámara de la Industria
y la Producción. Viene del mundo empresarial, aunque él en concreto nunca ha sido empresario. Esta trayectoria errática
demuestra que Moreno no tiene ni idea de qué hacer con la economía. Es más: ni siquiera ha sido su prioridad, puesto
que su agenda se ha centrado en deshacer el correísmo en lo político, pero no lo económico.

- ¿Qué aspectos le preocupan más de la economía de Ecuador de cara al resto de legislatura?

La economía de Ecuador es insostenible en estos momentos. Tiene un gasto público desorbitado, que solo se puede
seguir manteniendo a base de altos precios del petróleo (a día de hoy lo son) y de un endeudamiento que aumenta a
razón de casi 1000 millones mensuales (el 1% del PIB). La empresa ecuatoriana ha sufrido diez años de hostigamiento por
parte del Estado: a través de Hacienda, el código laboral, las inspecciones, etc... Además, la economía está aislada del
mundo por las altísimas tasas arancelarias que se han impuesto. Peor aún, apenas ha habido inversión extranjera directa
en los últimos diez años: Ecuador tiene el menor porcentaje por habitante de toda América Latina, ya que no hay
seguridad jurídica ni confianza.

Con este panorama la situación de la economía es muy negativa a futuro, básicamente insostenible. La dolarización evita
que una crisis del Estado se traslade a todos los ciudadanos. Además, hay una banca privada bastante responsable, lo que
aleja miedos de corralitos o quiebras financieras. Pero de ahí a una economía fuerte, que pueda generar crecimiento y
crear empleo formal a ese 40% de los ecuatorianos que están sobreviviendo a base de trabajar en el sector informal…
queda muchísimo por hacer.

Dolarización: lo que está en juego

Los ordenamientos jurídicos no sólo están conformados por reglas escritas y explícitas –contenidas en Constituciones,
leyes y otros textos secundarios– sino también por costumbres, usos y prácticas habituales aceptados generalizadamente
–como el caso de las costumbres comerciales. Por ejemplo en el Ecuador, al igual que en muchas otras legislaciones, el
Código de Comercio reconoce la costumbre comercial como parte de la normativa jurídica formal.

Estas prácticas pueden tener más fuerza que las leyes explícitas, especialmente cuando éstas no son más que producto de
algún oscuro acuerdo político, interés económico particular o incluso, meras herramientas para cumplir los caprichos y
necesidades temporales de gobernantes autoritarios. Friedrich Hayek, el padre de la Escuela Austríaca de Economía y
quien consideraba al Estado de Derecho como la infraestructura básica sobre la cual se debe construir una política
económica eficiente, hacía una clara distinción entre lo que denominaba como "reglas de la ley" y "reglas del hombre"
para diferenciar justamente estos casos donde una norma jurídica formal no era producto de este tipo de reconocimiento
general por parte de la sociedad, sino más bien mero instrumento para fines particulares.

Leyes formales sin esta legitimidad social difícilmente pueden construir institucionalidad o terminan siendo fácilmente
pisoteadas y hasta despreciadas por la sociedad en su conjunto. La Constitución del 2008 recoge en su Art. 98 el
"derecho a la resistencia" que sustentaría no sólo la oposición a un acto gubernamental sino también la oposición a la
aplicación de una "ley" sin este tipo de “soberanía popular”, lo que podríamos calificar como una “ley ilegítima”.

Este implícito acuerdo social y masivo, que aceptó el dólar como moneda, significó el reconocimiento, como sociedad, del
fracaso por construir una institucionalidad sólida.

Este tipo de leyes no explícitas pueden terminar siendo mucho más estables y legítimas que normas jurídicas formales.
La dolarización se convirtió en una de estas "leyes", donde su fuerza, estabilidad y vitalidad radica fundamentalmente en
una generalizada y profunda aceptación social. Hay que tener presente que entre 1998 y 2008, fecha en que se reformó
la Constitución, ésta mantenía al sucre como la moneda nacional de circulación general, aunque en el intercambio
comercial y financiero el dólar ha sido y es la única moneda reconocida en el Ecuador desde el año de 2001, fecha en que
el Banco Central canjeó los viejos sucres por los dólares que mantenía en sus reservas.

Todos tenemos claro porqué se dolarizó: el país había quebrado como consecuencia de la crisis bancaria y de la segunda
moratoria de su deuda externa declarada a finales de 1999. Sin embargo, conviene revisar por qué la dolarización pudo
adquirir la fuerza y legitimidad para esta generalizada aceptación social, pese a que la misma Constitución se oponía a
ella.

Este implícito acuerdo social masivo que aceptó el uso del dólar como moneda "nacional" no fue más que el
reconocimiento indirecto de nuestra sociedad de su fracaso para construir una institucionalidad sólida que pudiera
administrar una política monetaria –definiciones relacionadas con la emisión del dinero y su rol en la economía– y una
política cambiaria –condiciones para convertibilidad de la moneda nacional frente a otras monedas– autónomas y
técnicas, que aseguraran tanto la estabilidad macroeconómica, como la de la misma moneda.

La facilidad con que se había abusado del Banco Central hasta esa fecha convenció a todos de que había que poner fuera
del alcance de nuestros actores económicos, políticos y sociales esa herramienta. En más de una ocasión se demostró
que intereses económicos particulares o intereses políticos dominantes –a los cuales no necesariamente les preocupaba
sostener la estabilidad de la moneda y brindar certezas a los emprendedores nacionales– se impusieron sobre el
bienestar general. Baste mencionar la imposición legal que se aplicó al Banco Central en 1999 para adquirir los Bonos
AGD al margen de su política monetaria autónoma, incluso constitucionalmente; los créditos del Banco Central en los
años 80 al gobierno para viabilizar el exorbitante gasto público –entre ellos, la denominada sucretización– que
terminaron por quebrar a esa institución y al país; o los múltiples casos de devaluación que habían afectado el tipo de
cambio para beneficiar a sectores exportadores o importadores, según el interés dominante en su momento.

Estos vaivenes e interferencias impuestos a toda la sociedad por los intereses económicos dominantes o políticos
abusivos afectaban a la mayoría y desincentivaban al emprendedor, manteniendo una ola de escepticismo y permanente
desconfianza que corroe el tejido social e impulsan procesos de insatisfacción social que fácilmente se transforman en
violencia. Este tipo de escepticismo respecto de leyes e institucionalidad lo estamos viendo estos días incluso en los
países desarrollados con movimientos como el 1%, los Indignados y Occupy Wall Street. Si las instituciones no sirven, el
contrato social falla y quienes lo han aceptado cómo válido terminan por rebelarse contra éste. Y las negativas
consecuencias para la sociedad son inevitables.

Dado el alto grado de aceptación y popularidad general, es evidente que la sociedad ha reconocido masivamente los
beneficios de la dolarización como una institución pragmática y sólida para restringir este tipo de abusos. Fue la
respuesta para una sociedad que necesitaba contar con certidumbres monetarias y cambiarias para que las actividades
económicas legítimas fueran premiadas con un rédito acorde a sus esfuerzos lícitos individuales y no castigadas en
beneficio de intereses particulares o políticos. Impidió que un Estado demagógico y que gastaba más de lo que tenía
socializara su irresponsabilidad a la sociedad en su conjunto a través de la inflación de los precios, altas tasas de interés y
permanentes devaluaciones. La dolarización hizo su magia.

En estos días en que todos nos preguntamos si todavía tenemos Constitución, leyes e instituciones que rijan la conducta
de los gobernantes y restrinjan los abusos, lo poco que todavía queda de credibilidad se basa en una fe ciega de que,
gracias a la "institución" dolarización, todos estamos protegidos.

Las autoridades debieran transparentar sus actuaciones, con el objeto de mantener la credibilidad social en la
dolarización.

La discusión actual en relación con el dinero electrónico y luego respecto al uso del oro de las reservas del Banco Central
como respaldo para un préstamo para el Estado es de fundamental trascendencia en un país que tuvo que sacrificar su
soberanía monetaria, para asegurarse de que no se repitieran las escenas de inestabilidad e incertidumbre, productos de
los abusos de la política monetaria y cambiaria del pasado.

La preocupación no debiera girar en torno a si la ley actual o las leyes por venir (el Código Monetario Financiero) permiten
al gobierno la emisión del dinero electrónico o el uso de las reservas del Banco Central como respaldo de los préstamos
que necesita el gobierno para financiar su déficit fiscal. Las autoridades debieran transparentar y justificar plenamente
sus actuaciones con el objeto de mantener esta credibilidad en la dolarización. Aunque no se debe perder de vista
también que la misma discusión sobre estos temas puede ser una buena cortina de humo que esté solapando los reales
problemas económicos del país, vinculados con un gasto fiscal sin límites ni controles y un déficit fiscal con serias
dificultades para financiarlo, por la desconfianza que Ecuador genera en los potenciales acreedores, los cuales podrían
haber puesto en serio riesgo la sostenibilidad de la misma dolarización.

Los gobernantes debieran comprender que lo que está en riesgo este momento no es un mero sistema monetario o la
credibilidad de un gobierno. Lo que se juega es la confianza y credibilidad de toda la sociedad en la estabilidad de la
única institución que ha funcionado bien para otorgar estabilidad en materia económica y que ha sostenido un proceso
de crecimiento económico sostenido durante casi 15 años. Sobre todo porque no se ve cómo la debilidad de las
instituciones actuales pueda ofrecer una alternativa a la confianza que la sociedad puso en la dolarización hace cerca de
15 años como mecanismo para aislar a la política monetaria de intereses políticos y particulares, temporales y
demagógicos. Las consecuencias económicas, políticas y sociales de violar la confianza de una sociedad asentada en la
dolarización son de difícil pronóstico, precisamente porque estas certezas atraviesan todo el tejido social y crearían un
escenario de desestabilización de todo tipo que no podría ser controlado por nadie.

Antecedentes De La Moneda Norteamericana Daniel


El Gobierno de los Estados Unidos, mediante decreto, creó como unidad de circulación al dólar a partir del 2 de abril de
1792. Las primeras monedas acuñadas en esta denominación salieron dos años más tarde, es decir, en 1794, hechas en la
Casa de Filadelfia “Philadelphia Mint”. Se emitieron monedas del dólar del tamaño de las monedas coloniales españolas,
en plata pura. Ininterrumpidamente ese tamaño se mantuvo en los Estados Unidos desde 1794 a 1935.
Entre 1971-1978 se acuñaron, pero en aleación de cobre-níquel, el tipo Eisenhower. Para 1979 a 1981 se acuñaron
monedas de tamaño pequeño.

El dólar es la primera unidad de dinero que fue divida en unidades decimales: un dólar igual a cien centavos. Hoy, la
mayoría de países usan un sistema decimal similar.

Antecedentes y fin del sucre

En la Constitución firmada en 1830 en Riobamba, nada está claro, con respecto a los asuntos monetarios del país. El caos
monetario que se vivía entonces obligó al Gobierno de Flores a crear en 1832 una casa de moneda, encargada de acuñar
una moneda nacional, para sanear el sistema de circulación monetaria. Pero ese objetivo nunca se dió. Poseer una
moneda ecuatoriana, en esa época, era tener una credencial de desventaja ante cualquier otra moneda del mundo. Ante
esas circunstancias, en 1863, esta casa fue eliminada, y el país continuó con la improvisación.

Luego de la desaparición de la casa de amonedación de Quito, en 1863, se formaron los primeros bancos particulares, los
cuales solicitaron al Gobierno permiso para acuñar moneda de circulación nacional, y este lo concedió.

En esas circunstancias nació el Sucre, en 1884, cuya adopción como moneda oficial obedeció a la necesidad de
racionalizar una actividad económica totalmente viciada. En el año 2000 el sucre cumplió 116 años, totalmente acabado,
sin poder adquisitivo.

Aunque en el decreto de creación del sucre, firmado el 22 de marzo de 1884, no se mencionan las razones del nombre,
resulta evidente que las autoridades quisieron rendir homenaje al mariscal Antonio José de Sucre, héroe de la
Independencia ecuatoriana. Así, el sucre nació a fines del siglo XIX, para apalear una época económica débil y corrupta;
ahora desaparece, con el mismo objetivo, por el descalabro económico del país.

En el mismo decreto, se prohíbe la importación de moneda inferior en peso o ley a la nacional; la que se introdujera sería
decomisada y reexportada en forma de barras. Era el Gobierno del entonces presidente José María Plácido Caamaño.

Como el Gobierno carecía de capital para emprender por su cuenta, la acuñación de la nueva moneda, recurrió a la banca
nacional. Fue el Banco de Quito el encargado de contratar la elaboración de 40.000 sucres en moneda de níquel (30.000,
en monedas de medio décimo; 5.000, en monedas de un centavo; y 5.000 en monedas de medio centavo); por lo cual
ofrecería al Gobierno el 5% de la utilidad, es decir, 2.000 sucres. Los datos señalan que el Banco de Quito cumplió el
contrato con ayuda del Banco Internacional, que por entonces se formaba en Guayaquil., y así mandó a acuñar las
monedas de vellón en la casa inglesa de Birminghan entre 1884 y 1886.

A principios del siglo XX, la banca privada controlaba el movimiento económico en el Ecuador, lo cual dio lugar a
numerosos fraudes, como el del Banco Comercial y Agrícola, que emitieron billetes sin respaldo por más de 18 millones
de sucres, cifra astronómica para esa época. Ese fue solo uno de tantos actos de corrupción que atentaron contra la
moneda ecuatoriana.

El 9 de octubre de 1925, se expidió el decreto de fundación del Banco Central del Ecuador, con lo cual se intentó ordenar
la economía, pero todo esfuerzo ha fracasado.
En la actualidad, existen defensores del sucre que inclusive al cambio de modelo económico, lo han denominado la
segunda muerte de sucre: “la primera muerte ocurrió en la selva de Berruecos. La segunda, en el símbolo monetario que
consagró su memoria”.

Diferencia entre dolarización y convertibilidad

Pablo Lucio Paredes en su libro de la dolarización Pág. 31, lo diferencia así: ” las diferencias entre los dos son muy
pequeñas pero a la vez gigantes.

la dolarización consiste, en que todos los sucres que circulan en la economía…tienen que ser efectivamente cambiados
por los dólares del Banco Central. De esta manera circulan dólares en la economía y desaparecen los sucres.

En la convertibilidad, lo que hace el Banco Central es decir a la gente: en el país va ha circular sucres y dólares a
conveniencia….al mismo tiempo que asegura, que cuando la gente quiera cambiar sucres por dólares en cualesquier
momento, el mismo lo va ha cambiar”

Entonces, en convertibilidad.- el sucre no desaparecería, se hubiese, como primer paso, realizado una paridad cambiaria
de 25.000 sucres, equivalen a un dólar; pero los sucres no desaparecen del mercado y la población puede escoger
cualquiera de las dos monedas.

Mientras que en la dolarización se canjean todos los sucres por dólares; es decir, se retira de circulación la moneda
nacional, para cambiarla por el dólar.

Pero aquí surge una pregunta: ¿en el Ecuador que es lo que se esta implementado? ¿Convertibilidad o dolarización?,
sabiendo que el Banco Central del Ecuador decidió acuñar monedas nacionales, que será el 20% del circulante en el país,
entonces el nuevo esquema económico, ¿es verdaderamente una dolarización total?, ¿es un esquema híbrido?, tema que
en este caso no me pertenece profundizar.

Al implementar un nuevo esquema económico, de hecho que tiene ventajas y desventajas, y en especial, en una
economía inestable como la nuestra. A continuación se anotaran según mi criterio, las principales ventajas y desventajas,
pero no se profundizará sobra cada una de ellas, por cuanto no es el objetivo del presente trabajo.

Ventajas de la dolarización.-

Las autoridades de gobierno y analistas económicos, han mencionado que la dolarización traerá las siguientes ventajas al
Ecuador.

• La inflación, que es el ritmo del incremento de precios, se reducirá a un solo dígito (por debajo del 10%) a mediano
plazo. En el año de transición, que es el 2000, la inflación inclusive crecerá, por el proceso de nivelación de los precios.

• Las tasas de interés internas se ajustarán a los niveles internacionales, se ubicarán en alrededor del 14% para los
créditos y en el 8% para los depósitos, (spread de 6 puntos).

• Se recuperará el ahorro, porque se elimina el riesgo de la devaluación, y se facilitará el financiamiento porque es más
factible acceder a créditos en el sistema financiero.

• Aumento de la productividad de las empresas, ya que podrán reducir sus costos, en especial los financieros.
• Beneficia a los asalariados, a los empleados; por cuanto no se deteriora la capacidad adquisitiva de sus sueldos, cuando,
como dicen los analistas económicos: “se sincere la economía”.

• Facilita la planificación a largo plazo, pues permite la realización de cálculos económicos que hacen más eficaces las
decisiones económicas.

• Se genera disciplina fiscal, en tanto el gobierno no puede emitir dinero. La corrección del déficit fiscal solo se puede
hacer mediante financiamiento, vía préstamos o impuestos.

Desventajas de la dolarización.-

Como se mencionó, con la dolarización existen también desventajas, entre las principales están las siguientes:

• Pérdida del señoreaje que es la diferencia que existe entre el costo intrínseco del papel, más su impresión como billete
y el poder adquisitivo del mismo, al dolarizar la economía, significará la pérdida del señoreaje para el Estado Ecuatoriano,
según datos del Banco Central significará entre US$ 35 y 40 millones; no obstante, las autoridades económicas esta
manteniendo conversaciones con las autoridades del Tesoro de los Estados Unidos y de la Reserva Federal para que el
señoreaje sea compartido.

• Pérdida de flexibilidad en la política monetaria, en un sistema monetario dolarizado el gobierno nacional no puede
devaluar la moneda o financiar el déficit presupuestario mediante la creación de inflación porque no puede emitir dinero.

• Problemática de shocks externos.

• Los productos costarán más, pero luego de un proceso de adaptación, habrá una estabilidad.

• El costo por una sola vez, de convertir precios, programas de computación, cajas registradoras y máquinas vendedoras
automáticas de moneda doméstica a moneda extranjera

• Costo de perder un Banco Central local como prestamista de última instancia, en especial para los bancos ineficientes.
Para las Cooperativas de Ahorro y Crédito, jamás ha existido un apoyo, más bien nos van quitando ciertas ventajas
competitivas (pagar el impuesto a la renta).

6. La dolarización y las tasas de interés

Hablar de tasas de interés, es también hablar de inflación, con la dolarización, una de las ventajas es que la inflación
bajará a niveles internacionales, a un dígito (a excepción del año 2000, que es el año de transición), por lo tanto, las tasas
de interés también se verán obligadas a bajar. Inclusive el gobierno de ese entonces, Doctor Mahuad, con fecha del 20 de
enero del 2000, mediante decreto ejecutivo No: 1723 regula las tasas de interés, tanto activas como pasivas, o lo que se
le conoce como la ley del desagio, lo que obligó a las empresas de intermediación financiera a bajar las tasas de interés,
inclusive las pactadas. Para lo cual el se utilizó una formula que es la siguiente:

NT = {{ CC * ( 1 + TC )} * 100 }

Donde:

NT = Nueva tasa.
CC = Coeficiente de conversión (0.659 para tasas activas y 0.743 para tasas pasivas)

TC = Tasa de contrato.

La dolarización y el ahorro

El esquema supone un serio ajuste para la economía de los ecuatorianos. El salario básico representa, a un tipo de cambio
de 25 000 sucres, un total de 50 dólares; ésta cifra es más de dos veces inferior a la de diciembre de 1998. En un primer
momento, el efecto de la dolarización reducirá la capacidad de compra de la población, y por tanto, volverá más pobres a
los ecuatorianos; pero, se estima que a mediano plazo la economía podría recuperarse, aunque tal posibilidad depende
de la seriedad de la aplicación del nuevo sistema económico, es decir, los sueldos y salarios no cubren ni siquiera la
canasta básica familiar, entonces es lógico pensar que no existe capacidad de ahorro, por más atractivas tasas de interés
que se oferten.

En el pasado (con el sucre), en especial los jubilados y otros ahorristas que “sobrevivían” de las tasas de interés, se
sienten perjudicados por la baja de las mismas, pero es necesario realizar un análisis detenidamente al respecto, ya que
con la modalidad anterior en lugar de ganar, estaban perdiendo, pero con el nuevo esquema, aunque se gane poco en los
ahorros verdaderamente se está ganando

Por ejemplo un ahorrista tiene 10 millones de sucres para ahorrar en un banco, en una economía inflacionaria bien se
podría estar recibiendo una tasa de interés del 50% por la inversión, lo que equivaldría a 5 millones de sucres anuales, o
416.666 sucres mensuales, aparentemente bastante; pero de hecho es un engaño, ya que si le restamos la inflación del
año 1999 que fue del 60.70%, resulta que en lugar de ganar se ha estado perdiendo (10.7 puntos menos), porque al fin
del año, para mantener la capacidad adquisitiva debería tener 16 millones de sucres, mientras que con la tasa de interés
apenas llega a 15 millones de sucres.

Para un mejor entendimiento del como determinar la tasa real que paga una intermediaria financiera, es bueno valerse
de la siguiente formula; está se aplicará a las tasas e interés pasivas que mantenía u banco, en el año 1999.

De lo que se puede decir que el banco estaba pagando a sus ahorristas una tasa negativa real del 23.58%, por lo que en
lugar de apoyar a la red de ahorristas, les a perjudicado, para subvencionar a la red de deudores, que se vieron
beneficiados significativamente.

Pero si los ahorristas hubiesen invertido en dólares, si bien la tasa de interés, es mucho menor pero hubiesen mantenido
el poder adquisitivo de su dinero.

Para confirmar lo anotado

se realizará un ejemplo con la misma formula y con la tasa de interés pasiva actual de un banco que es del 6%, y la
inflación que se dice, bajará en unos dos años a un 3% anual. Por lo tanto la tasa de interés pasiva real será la siguiente:

Por lo tanto, con el nuevo esquema, por lo menos el banco entregará a su socio ahorrista, una tasa de interés real positiva
de un 2.91%, razón por lo cual el banco debe capacitar a sus ahorristas en este campo, para que no den opiniones ligeras
con respecto a las tasas de interés.
Por lo tanto para los ahorristas que quieren vivir de los intereses en los ahorros, se ven truncadas sus aspiraciones. Este
periodo de transición de hecho va ha ser muy dura, por lo tanto, se tiene que buscar alternativas de solución.