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Colegio Gimnasio Campestre San Sebastián

SÍNTESIS
NOMBRE: _________________________________________ GRADO: _______
ÁREA: Ciencias Sociales FECHA: ____________________ PERIODO: Cuarto
DOCENTE: Juan Pablo Santos Florez

La Europa de la posguerra

La década de 1920 fue una época de luces y sombras. En un principio, se sufrió


inestabilidad económica, debido a la recuperación de los países europeos tras la I
Guerra Mundial, y subsistieron las tensiones entre Francia y Alemania. Pero a
partir de 1924, la economía pareció mejorar y se creó un clima de entendimiento
entre las potencias. Esta prosperidad llegó a su fin con la Crisis de 1929 que
desestabilizó la economía a escala mundial.

La Crisis y la recuperación de Europa

Tras la Primera Guerra Mundial, la hegemonía europea quedó debilitada por la


destrucción causada por el conflicto. Mientras tanto, Estados Unidos con su
industria intacta, la mitad de las reservas mundiales de oro y su condición de
principal acreedor de casi todos los países europeos se perfiló como la mayor
potencia mundial. Además, Japón y la Unión Soviética se volvieron potencias
regionales en ascenso.

Desde 1920, los países europeos buscaron reconstruir sus industrias y para ello,
adoptaron políticas proteccionistas que les permitieron reducir sus importaciones
de productos norteamericanos. Esto causó la reducción del comercio mundial y
por ello, se presentó sobreproducción en Estados Unidos. Esto tuvo efectos como
la disminución de los precios de los productos y varias monedas europeas antes
estables, como el franco, la libra esterlina y el marco alemán perdieron su valor.
Además, la imposibilidad de Alemania de pagar las reparaciones de guerra hizo
que, entre 1923 y 1924, los ejércitos de Francia y Bélgica ocuparan la región
alemana del Ruhr.

Entre 1924 y 1928, la producción mundial parecía volver a la normalidad, por lo


que aumentaron los movimientos bancarios, sin embargo, Europa, no se había
recuperado totalmente: Alemania sufría la hiperinflación del marco y la confianza
en el sistema de mercado capitalista menguado.
El mecanismo de funcionamiento del Plan Dawes.

Entonces, los Estados Unidos y sus aliados, con el fin de estabilizar el comercio
mundial, crearon en 1924 el Plan Dawes, según el cual:

 Estados Unidos concedió créditos a Alemania con el fin de reactivar su


economía para que pudiera pagar las reparaciones de guerra.
 Los alemanes se comprometieron a usar los ingresos de los impuestos al
consumo, de las aduanas y del sistema ferroviario para pagar las
reparaciones.
 El dinero de las indemnizaciones sería usado por los Aliados para pagar las
deudas que adquirieron con Estados Unidos durante la guerra.
 Francia y Bélgica terminarían con su ocupación del Ruhr.

La aplicación de este plan ayudó a que, en el período de 1924 a 1928, la


producción y el comercio mundial se restablecieran logrando que las principales
economías mundiales volvieran a crecer. Por ello, en Estados Unidos los bancos
otorgaron créditos con el fin de fortalecer el consumo y se creó el sistema del
pago a plazos. Todo esto permitió que las personas pudieran adquirir
electrodomésticos, automóviles y otros productos a crédito. A este período de
euforia consumista, varios historiadores lo han llamado “los felices años 20”.
Muchas personas y empresas usaron el dinero prestado por los bancos para
comprar acciones en la Bolsa de Valores, que en ese momento ofrecía altos
rendimientos, en lugar de invertir en actividades productivas.

La crisis económica

A finales de los años veinte, la economía estadounidense presentaba altos niveles


de especulación financiera que no tenían respaldo en la economía real o
productiva, por esto cuando se presentaron fuertes bajas en la Bolsa de Valores
de Nueva York el pánico se apoderó de los pequeños inversionistas, quienes
empezaron a vender sus acciones. Esto hizo que ocurriera el Crac del 29 en que
millones de acciones perdieron su valor los días 24, 28 y 29 de octubre de 1929.

Consecuencias de la crisis y los intentos de solución

La caída de la Bolsa inició una crisis en cadena que llevó a una depresión
económica en los Estados Unidos. Al perder toda su inversión, muchas personas
y empresas no pudieron pagar sus créditos, lo que provocó quiebras bancarias;
en 1932, unos cinco mil bancos de este país habían cerrado. En la industria,
muchas empresas se vieron obligadas a reducir su producción o cerrar, porque el
nivel de consumo se redujo drásticamente. Hacia 1932, la producción mundial
cayó a un 40%, mientras que el comercio internacional se redujo a un tercio.

En el ámbito social, casi todos los sectores se vieron afectados, en las ciudades
los trabajadores asalariados vieron cómo el valor de sus ingresos se redujo a casi
la mitad o, ante el cierre de bancos y fábricas, millones perdieron sus empleos. En
el sector agrícola, miles de campesinos debido al descenso de los precios y la
demanda no pudieron afrontar sus deudas, de modo que fueron despojados de
sus tierras y cayeron en el desempleo.

Además, la crisis económica que afectó a este país norteamericano se extendió en


poco tiempo a Europa. Esto sucedió porque los estadounidenses redujeron
drásticamente sus importaciones y con ello, la producción agrícola e industrial
europea se redujo, lo que generó el incremento del desempleo.

Adicionalmente, los Estados Unidos paralizaron la inversión exterior y repatriaron


los capitales que tenían en Europa porque eran la base de su recuperación. Esto
causó el hundimiento de los sistemas bancarios y económicos de Alemania y
Austria. Mientras que Gran Bretaña abandonó, en 1931, el patrón oro para poder
devaluar su moneda.

En todos los países se implantaron políticas para salir de la crisis. En Estados


Unidos, durante su presidencia Franklin D. Roosevelt (1933-1945) puso en
marcha un Programa llamado New Deal (Nuevo acuerdo), que imponía una mayor
intervención del Estado en la economía. Por ello, el gobierno ofreció créditos a los
industriales, invirtió en obras públicas, aumentó la protección social y dio
subvenciones para la agricultura. Todo esto con el fin de crear empleo,
incrementar el consumo y relanzar la economía.

Por otra parte, la Sociedad de Naciones convocó la Conferencia Económica de


Londres (1933) para que los países cooperaran entre sí para salir de la crisis.
Pero este evento fracasó porque los países europeos propusieron condonar las
deudas intergubernamentales para superar la depresión y Estados Unidos rechazó
la idea y no participó en las negociaciones.

En 1925 se estableció la Conferencia de Locarno, donde se instauró un sistema


de garantías mutuas entre Alemania, Francia, Bélgica, Reino Unido e Italia para
garantizar el compromiso de respetar las fronteras occidentales de Alemania, así
como la desmilitarización de la región de Renania. Con la firma de este pacto,
nació un nuevo estilo en las relaciones internacionales basado en el diálogo y el
acuerdo.

El ascenso de los totalitarismos

En el período de entreguerras muchos ciudadanos estuvieron descontentos con la


forma en que las democracias respondieron a las tensiones políticas internacionales
y a los problemas económicos. Esto llevó a la aparición de regímenes totalitarios
en la Unión Soviética, Italia, Alemania, Japón y España. Aunque existen diferentes
definiciones de totalitarismo, generalmente se considera que sus características
principales son:

 La implantación de un sistema de gobierno de un partido único.


 La subordinación de la libertad individual al poder del Estado personificado
en la figura de un líder con poderes ilimitados.
 El culto al nacionalismo, al militarismo y a la violencia por lo que impulsaron
carreras armamentistas que llevaron al surgimiento de nuevas guerras.
 El uso intensivo de los medios de comunicación para adoctrinar a la
población.
 La represión sistemática de la oposición y la supresión de las libertades y los
derechos de los ciudadanos.

El fascismo en Italia

Tras la Gran Guerra, Italia fue afectada por una inflación alta y un desempleo
creciente, lo que desencadenó una agitación social. En 1919, varias huelgas
hicieron temer a las clases medias y altas el triunfo de una Revolución comunista,
por lo cual apoyaron al líder derechista Benito Mussolini, quien ese mismo año
fundó el Partido Fascista o Fasci Italiani di Combattimento. Esta organización
reprimió de manera violenta a los militantes de izquierda y defendió un programa
nacionalista, anticomunista, antiliberal y antidemocrático.
En octubre de 1922, Mussolini organizó la Marcha sobre Roma, donde una masiva
concentración de militantes fascistas ocupó los edificios públicos de esta ciudad y
presentó un ultimátum al Gobierno. En vista de la situación, el rey Víctor Manuel III
ofreció a Mussolini el control del gobierno. A partir de ese momento, se buscó
instalar un Estado totalitario, proceso que culminó con la expedición, entre 1925 y
1928, de “las leyes fascistísimas” que suprimieron las libertades individuales,
cerraron el Parlamento, prohibieron todos los partidos y los sindicatos diferentes al
fascista, crearon una Policía Política y aumentaron la intervención del Estado en la
economía.

El ascenso de Stalin en la URSS

Cartel ensalzando a Stalin. Allí, se presenta a este gobernante como una persona
bondadosa y amante de los niños.

Lenin murió en 1924 y la dirección del Partido Comunista y del Estado Soviético
pasó a ser ejercida por un reducido grupo de dirigentes entre los que estaban
Joseph Stalin, León Trotski, Lev Kamenev y Grigori Zinoviev, pero entre ellos
las luchas y los enfrentamientos eran continuos porque tenían puntos de vista
distintos. Paulatinamente fue imponiéndose Stalin, que había sido nombrado
Secretario General del Partido Comunista, en 1922.

De forma gradual, Stalin fue acumulando poder y, para 1929 ya había impuesto
una dictadura personal caracterizada por el uso de la propaganda para ensalzar su
imagen, el dominio de los cargos del Estado por medio del Partido Comunista, el
control absoluto de la cultura y la economía y el uso del terror (por medio de la
Policía Política conocida como Comisariado del Pueblo Para Asuntos Internos)
para silenciar la oposición política.

El nazismo
En 1919, Adolf Hitler, un excabo del ejército alemán, se adhirió al Partido
Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores o Partido Nazi y, en 1921,
asumió su liderazgo. Este partido tuvo un carácter marginal hasta el momento en
que Alemania fue afectada por la crisis económica de 1929, entonces los nazis
obtuvieron una mayor cantidad de votos en el Parlamento y, en 1933, Hitler fue
nombrado Canciller del mariscal Hindenburg.

Rápidamente los nazis se tomaron el poder del Estado, acusaron a los comunistas
del incendio del Reichstag, es decir del parlamento, en 1933, encarcelaron a sus
miembros y declararon ilegales a todos los partidos políticos, excepto al partido nazi.
Para asegurar su poder, Hitler ordenó asesinar a sus adversarios dentro del partido,
en la llamada “noche de los cuchillos largos” en 1934. Tras la muerte de
Hindenburg, Hitler asumió el cargo de presidente y se convirtió en el Führer, o líder
supremo de Alemania. Para establecer un Estado totalitario y asumir el control
absoluto sobre la población, el partido Nazi:

 Persiguió a los opositores con ayuda de la Policía Secreta o Gestapo y de


las Escuadras de Defensa o S. S., y los envió a campos de concentración.
 Controló los medios de comunicación para enaltecer la figura del Führer.
 Difundió la ideología nazi desde la escuela y, desde 1936, obligó a todos los
jóvenes a ingresar a la Juventudes Hitlerianas.

Nacionalismo japonés

Desde el siglo XIX, Japón se convirtió en una potencia militar y económica en


ascenso. Sin embargo, su desarrollo tenía como obstáculo la falta de materias
primas y de combustibles fósiles en su territorio. Por ello, la élite dirigente delineó
un plan de expansión imperialista para obtener recursos naturales de sus vecinos
asiáticos. Gracias a este plan, las Fuerzas Armadas japonesas derrotaron a China
en 1894-1895 y a Rusia en 1904-1905. Además, durante la Primera Guerra Mundial
ocuparon las colonias de Alemania en Asia.

En la década de 1920, el militarismo japonés se siguió consolidando y el poder


político se repartió entre el emperador y los dirigentes militares. Luego en 1931,
Japón invadió Manchuria e instauró el Estado títere de Manchukuo, esto generó
la protesta de la Sociedad de Naciones y por ello, en 1933, el gobierno japonés
abandonó esta organización. En 1937, Japón invadió China.

Franquismo español

A comienzos de la década de 1930, España entró en una etapa de modernización


política con la llegada al poder de los republicanos que instauraron libertades
individuales y políticas y separaron al Estado de la Iglesia católica. Como
respuesta fue creado el Partido de la Falange Española Tradicionalista, de
tendencia fascista. El clima de libertades políticas de la República permitió la
victoria, en 1936, del Frente Popular, un partido conformado por grupos
anarquistas, socialistas, republicanos y nacionalistas. Sin embargo, a fines de este
año, el general Francisco Franco, apoyado por las fuerzas falangistas, Italia y
Alemania, efectuó un golpe de Estado con el que instauró la Junta de Defensa
Nacional y prohibió todos los partidos, menos el Partido de la Falange. Así,
comenzó la Guerra Civil que enfrentó a los nacionalistas contra las fuerzas
republicanas. Finalmente, en 1939, luego de la tortura y el asesinato de miles de
partidarios de la República, Franco instaló su dictadura de carácter autoritario,
católica a ultranza y nacionalista

La Segunda Guerra Mundial

Este conflicto ocurrió entre 1939 y 1945 y provocó la aparición de un nuevo orden
mundial en que Europa pasó a tener un papel secundario a la sombra de dos
superpotencias, Estados Unidos y la URSS.

Causas de la confrontación

A finales de la década de 1930, las potencias totalitarias —la Alemania nazi, la Italia
fascista y el Japón militarista— adoptaron una política de expansión territorial muy
agresiva. Por ello, en 1938, Alemania anexó a Austria y a la región checa de los
Sudetes, esto fue reconocido por Francia y Gran Bretaña en la Conferencia de
Múnich, pues las potencias democráticas aplicaron la Política de
Apaciguamiento, según la cual si aceptaban las conquistas alemanas evitarían una
nueva guerra. Sin embargo, ello no detuvo a Hitler, quien logró la desmembración y
la anexión de Checoslovaquia en marzo de 1939.

En Asia, Japón inició la invasión de China en 1937 y logró que Italia y Alemania
reconocieran su Estado de Manchukuo, ubicado en la Manchuria de China. Luego,
en mayo de 1939, Alemania e Italia firmaron el Pacto de Acero para apoyarse en
caso de una guerra y en septiembre de 1940, Japón se unió a ellos a través del
Pacto Tripartito, con lo que se conformó el Eje Berlín-Roma-Tokio.

Detonantes de la guerra

En el segundo semestre de 1939, Hitler se propuso conquistar la ciudad de Danzig


que desde la firma del Tratado de Versalles, en 1919, estaba bajo el control de
Polonia y de la Sociedad de Naciones. Para preparar la invasión, Alemania firmó en
agosto de 1939 un Pacto Secreto de No Agresión con la Unión Soviética, por el
que ambos países se repartían Polonia, y la URSS obtenía Finlandia y los Estados
Bálticos.

Luego el 1.° de septiembre de 1939, los alemanes, usando el pretexto de un ataque


polaco simulado a una estación alemana de radio, invadieron Polonia. Hitler
esperaba que Francia y Gran Bretaña se limitaran a condenar el hecho, pero estos
países declararon la guerra a Alemania el 3 de septiembre.

Fases y frentes de la guerra

La Segunda Guerra Mundial puede dividirse en dos fases, la primera caracterizada


por la ofensiva de las potencias del Eje entre 1939 y 1941 y la segunda por la
contraofensiva de los Aliados entre 1942 y 1945.

Ofensiva de las potencias del Eje 1939-1941

En este período, las fuerzas del Eje consiguieron significativas victorias que les
permitieron dominar gran parte de Europa y Asia Oriental.

 El Frente Occidental. En los inicios de la guerra, las fuerzas reales


enfrentadas mostraban una amplia superioridad del Reich, a pesar de que el
Reino Unido y Francia, eran superiores en población y en recursos
económicos. Así, las fuerzas de infantería y las divisiones de operaciones
terrestres alemanas superaban ampliamente a las de Polonia, Francia y el
Reino Unido. De igual forma predominó el poder de las fuerzas aéreas
germanas. Por eso, desde septiembre de 1939, el ejército alemán usó la
Guerra Relámpago o Blitzkrieg, que consistió en realizar bombardeos
seguidos de ataques rápidos con fuerzas móviles para impedir al enemigo
realizar una defensa coherente, para someter en poco tiempo a la mayor
parte de Europa Occidental. Con esta táctica, la resistencia polaca fue
vencida en cuatro semanas.

Luego, en abril de 1940, los alemanes ocuparon Dinamarca y Noruega, pese


a que ambos países eran neutrales. En mayo, el ejército alemán lanzó una
ofensiva hacia el occidente invadiendo Holanda y Bélgica para luego dar
inicio a la batalla de Francia. Las divisiones franco-británicas del norte de
Francia fueron acorraladas y por ello, el ejército francés pidió el armisticio en
junio. Entonces, Francia quedó dividida en una zona ocupada por los nazis y
otra dirigida por un gobierno francés colaboracionista con sede en Vichy.

El siguiente episodio de la guerra fue la batalla de Inglaterra, allí entre julio y


octubre de 1940 la aviación alemana (Lutwaffe) bombardeó las ciudades y
los centros industriales británicos. Sin embargo, bajo el liderazgo de Winston
Churchill, los ciudadanos y la Real Fuerza Aérea resistieron el ataque e
impidieron el triunfo de Hitler en Europa.

 El Norte de África y el Mediterráneo. En septiembre de 1940, los italianos


invadieron Egipto, pero fueron rechazados por los ingleses, esto motivó la
intervención alemana en 1941. Bajo el mando de Erwin Rommel, el Afrika
Korps permitió a las fuerzas del Eje consolidar su dominio en Libia e invadir
el Egipto británico en 1942.

En los Balcanes, entre noviembre de 1940 y marzo de 1941, Hungría,


Rumania y Bulgaria se adhirieron al Eje; mientras que Yugoslavia y Grecia
decidieron resistir, por lo que fueron ocupadas por las fuerzas alemanas en
abril de 1941. Hasta la primavera de ese año, la guerra había tenido como
escenario fundamental el continente europeo y el norte de África. La agresión
alemana a la URSS y la del Japón a la flota naval estadounidense en el
Pacífico, ampliaron el campo de las operaciones.

 El Frente Oriental. A pesar de haber firmado el Pacto Germano-Soviético,


Hitler siempre consideró al régimen comunista soviético como su gran
enemigo. Por ello, en junio de 1941 inició la Operación Barbarroja, mediante
la cual, un colosal ejército de 6 millones de alemanes y sus aliados invadió la
Unión Soviética.

Inicialmente, los alemanes lograron importantes avances. Sin embargo, la


resistencia de Leningrado y la llegada del crudo invierno ruso estancaron la
ofensiva militar alemana, lo que permitió al ejército soviético reorganizarse
logística y estratégicamente e iniciar una gran contraofensiva.