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INTRODUCCIÓN

Vivimos en una sociedad obsesionada con la comida, y las dietas, y es que quien no
quiere tener el cuerpo y peso ideal, sin embargo es obvio que esto no se consigue
fácilmente, hay que hacer muchos sacrificios y alimentarse sanamente para poder
conseguirlo, además de hacer ejercicio frecuentemente y tomar mucha agua.

Pero qué pasa cuando se procura tener el cuerpo y peso que la propaganda televisiva
nos exige de una manera rápida y peligrosa; pues es ahí que nacen este tipo de
desórdenes alimenticios en el cual las personas tratan de todos los medios posibles de
bajar de peso y verse esbeltas sin importarles su salud, ni las consecuencias que esto
conlleva.

Esta monografía compila de manera resumida los diferentes transtornos alimenticios


que existen, como la anorexia, bulimia, etc, además de qué factores las desencadenan,
tanto físicos, como sociales y psicológicos, y muchas de las consecuencias que generan
estos trastornos en la vida de las personas que lo sufren y de su la gente a su alrededor.
Veremos también que tipo de público es quien más lo sufren, y como podemos combatir
estos peligrosos desórdenes alimenticios.

Es importante conocer estos tipos de transtornos dado que cualquier persona puede
caer en estas trampas alimenticias, y sin conocimiento no habría manera de
identificarlas y ayudarlas.
TRANSTORNOS ALIMENTICIOS
I. CONCEPTO
Los trastornos de la alimentación son afecciones graves que se relacionan con
las conductas alimentarias que afectan negativamente la salud, las emociones y
la capacidad de desempeñarte en áreas importantes de la vida. Los trastornos
de la alimentación más frecuentes son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa,
y el trastorno alimentario compulsivo.
La alimentación saludable es la ingesta de tipo apropiado y cantidades
adecuadas de alimentos y bebidas para proporcionar la nutrición y la energía
con el fin de conservar órganos, tejidos y células del cuerpo, al igual que ayuda
el crecimiento y desarrollo normal. La mayoría de los trastornos de la
alimentación se caracterizan por fijar excesivamente la atención en el peso, la
figura corporal y la comida, lo que causa conductas alimentarias peligrosas.
Estas conductas pueden tener una repercusión considerable en la capacidad del
cuerpo para obtener la nutrición adecuada. Los trastornos de la alimentación
pueden causar daños en el corazón, el aparato digestivo, los huesos, los dientes
y la boca, y derivar en otras enfermedades.
Con frecuencia, estos trastornos se manifiestan en la adolescencia y los primeros
años de la adultez, aunque pueden aparecer a otras edades. Con tratamiento,
puedes volver a tener hábitos alimentarios más saludables y, a veces, revertir
las complicaciones graves causadas por el trastorno de la alimentación.
Una dieta no balanceada puede provocar o ser causante de un desorden
alimenticio permitiendo el paso a problemas en la conservación de lienzos del
cuerpo, el crecimiento y su desarrollo, el funcionamiento del sistema
nervioso y cerebro, así como también problemas en los sistemas musculares y
óseos.

Los desórdenes alimenticios entre los varones generalmente ocurren


entre atletas, especialmente los luchadores. Tienen distintos orígenes, pero
cualquiera que sea, siempre tendrán consecuencias graves para el organismo.
De la misma manera en que el ritmo de vida provoca desbalances por el anhelo
de obtener la figura ideal. (Sánchez 2010, pág.16)

II. TIPOS

Existen tres tipos de desórdenes de la alimentación: anorexia nervosa, bulimia


nervosa y ED-NOS (“Desórdenes Alimenticios No Especificados”).
1. ANOREXIA NERVIOSA

La Anorexia Nerviosa se caracteriza principalmente por la auto-inanición


(auto-negarse las comidas) y la pérdida excesiva de peso. Normalmente,
esto implica un miedo extremo de ganar peso o un temor a engordar. A pesar
de que estos individuos pueden ser muy delgados o incluso peligrosamente
bajo peso, se ven a sí mismos como "gordos". Ellos pueden tratar de alcanzar
o mantener lo que ellos piensan que es su peso corporal ideal, literalmente
muriéndose de hambre. También podrán ejercerse en exceso.

Existen dos tipos:

 Anorexia nerviosa restrictiva: El enfermo apenas come y en muchos


casos realiza ejercicio en exceso.
 Anorexia nerviosa purgativa: El enfermo utiliza métodos purgativos tales
como vómitos, diuréticos o laxantes después de haber ingerido
cantidades ínfimas de comida.

2. BULIMIA NERVIOSA

La bulimia nerviosa, llamada frecuentemente «bulimia», es un trastorno de la


alimentación grave y potencialmente mortal. Cuando padeces bulimia, tienes
episodios de atracones y purgas que incluyen la sensación de pérdida de
control sobre tu alimentación. Muchas personas con bulimia también
restringen lo que comen durante el día, lo que suele causar más episodios
de atracones y purgas.
Durante estos episodios, es normal que consumas una gran cantidad de
alimentos en un tiempo corto, para luego intentar deshacerte de las calorías
extra de una manera poco saludable. Debido a la culpa, la vergüenza y el
temor intenso a aumentar de peso por comer en exceso, puedes provocarte
vómitos, puedes ejercitarte desmesuradamente o puedes usar otros
métodos, como los laxantes, para deshacerte de las calorías.

La Bulimia Nerviosa se caracteriza principalmente por periodos en los cuales


uno come demasiado (atascarse), seguidos por purgas. Frecuentemente
estos atasques se hacen en forma secreta.
Los síntomas incluyen los siguientes:

 Episodios repetitivos de atasques y purga.


 Una pérdida de control durante los atasques.
 Purgarse tras los atasques (por vómito auto-inducido, utilización de
laxantes, pastillas de dieta, diuréticos, ejercicio excesivo o ayunos).
 “Estar a dieta” frecuentemente.
 Una preocupación extrema por el peso y la figura.

 tener miedo a subir de peso;


 estar sumamente insatisfecha con la forma, el tamaño y el peso de su
cuerpo;
III. CAUSAS DE LOS DESÓRDENES ALIMENTICIOS

Las causas de los desórdenes alimenticios no están del todo claras. De todos
modos, se cree que en ellas participa una combinación de factores psicológicos,
genéticos, sociales y familiares.

1. FACTORES PSICOLOGICOS

- Experiencias traumáticas en la vida. Vivencias como la muerte de un


ser querido, la perdida de una relación, o una mudanza a otra ciudad y
escuela, son capaces de generar sentimientos de pérdida de control e
ineptitud. Comer y hacer ejercicios puede convertirse para el adolescente
en un modo de reenfocar su atención y alejarlo del trauma. En estos el
desorden alimenticio se convierte en un mecanismo de defensa.
- Disfunción familiar: Para los adolescentes que viven en familias
disfuncionales, un trastorno de alimentación se convierte en una tentativa
de experimentar un sentido de control en su propia vida. Sobre todo
cuando los padres son protectores. El desorden de alimentación les
proporciona un falso sentido de seguridad y control.
- Un aplastante sentido de fracaso y falta de control. Muchos
adolescentes que padecen de desórdenes, también tienen tendencias
perfeccionistas, tratan de calmar el estrés, la ansiedad y el temor al
fracaso mediante una alimentación disfuncional.
- Problemas sociales: algunas personas sufren burlas y hostigamiento
escolar, tienen problemas para hacer amistades y conservarlas, piensan
que el ser delgado les proporcionara éxito y popularidad.

2. FACTORES GENÉTICOS:
Si una persona tiene antecedentes familiares de un trastorno de la
alimentación, existe una alta probabilidad de que dicha persona también
desarrolle un trastorno similar. Debido a esta relación entre la prevalencia
de los trastornos de la alimentación entre personas con genes similares,
los expertos han determinado que la genética juega un papel en el
desarrollo de los trastornos de la alimentación.

IV. EFECTOS DE LOS DESÓRDENES ALIMENTICIOS

Aunque es cierto que desorden alimenticio puede dar como resultado graves
problemas de salud mental y de conducta, así como de trauma (como abuso
sexual), también es cierto que puede dar lugar a graves problemas de salud
estrictamente física. La anorexia y la bulimia pueden provocar deshidratación y
otras complicaciones médicas, como los problemas cardíacos y la insuficiencia
renal. En casos extremos, los desórdenes alimenticios pueden conducir a
malnutrición grave e incluso a la muerte.

En el caso de la anorexia, el cuerpo entra en modo de inanición, y la falta de


nutrición puede afectar al organismo de muchas maneras:

 Una caída en la presión sanguínea, el ritmo respiratorio y el pulso;


 Pérdida de cabello o rotura de uñas;
 Ausencia de la menstruación;
 Crecimiento de lanugo (un pelo suave que puede crecer en toda la piel);
 Mareos o incapacidad para concentrarse;
 Anemia;
 Hinchazón en las articulaciones, y
 Huesos frágiles.

Los síntomas incluyen los siguientes:


 Una preocupación constante por mantener un peso corporal bajo.
 Usualmente 15% menos del peso normal que se mide de acuerdo a la
estatura y edad de la persona.
 Un miedo intenso hacia el aumento de peso y la obesidad.
 Una imagen corporal distorsionada.
 La pérdida de tres períodos menstruales consecutivos (amenorrea).
 Una preocupación extrema por el peso y la figura.
 Volverse muy delgada, frágil o demacrada;
 Pesarse de manera reiterada;
 "Llenarse con agua" deliberadamente al ir a ver a un profesional de la
salud que la va a pesar;