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Cebada

Su cultivo se conoce desde tiempos remotos y se supone que procede de dos centros de origen
situados en el Sudeste de Asia y África septentrional. Se cree que fue una de las primeras plantas
domesticadas al comienzo de la agricultura.

La cebada ocupa el cuarto lugar en importancia entre los cereales, después del trigo, maíz y arroz.
La razón de su importancia se debe a su amplia adaptación ecológica y a su diversidad de
aplicaciones.

Las exigencias en cuanto al clima son muy pocas, por lo que su cultivo se encuentra muy
extendido, aunque crece mejor en los climas frescos y moderadamente secos, con precipitaciones
de 300 a 600 mm anuales. Requiere pocas unidades de calor para su madurez fisiológica y se
desarrolla a altitudes desde 1800 a 3000 msnm.

Para germinar necesita una temperatura mínima de 6ºC. Florece a los 16ºC y madura a los 20ºC.
Tolera muy bien las bajas temperaturas, ya que puede llegar a soportar hasta -10ºC. En climas
donde las heladas invernales son muy fuertes, se recomienda sembrar variedades de primavera,
pues éstas comienzan a desarrollarse cuando ya han pasado los fríos más intensos.

Los suelos arcillosos, húmedos y encharcados, son desfavorables para la cebada, aunque en ellos
se pueden obtener altos rendimientos si se realiza un buen laboreo y se conserva la humedad del
suelo.

Siembra en voleo consiste en la distribución de la semilla se puede realizar manualmente o con


maquina “voleadora” la cual consiste en esparcir de manera uniforme la semilla en el terreno.
Para después taparla con un paso ligero de rastra, la semilla no debe quedar a profundidad de mas
de 5 cm.

Para asegurar la producción y calidad de la cebada bajo condiciones de temporal, es importante


tomar en cuenta la época de siembra y el ciclo de cultivo de las variedades seleccionadas, lo cual
depende del ciclo de lluvias y de la presencia de heladas
La cantidad de semilla depende del tipo de cebada (de invierno o de primavera). En la cebada de
invierno sembrada a voleo se emplean de 150-180 kg/ha, y si se realiza en líneas esta cantidad
disminuye de 120 a 125 kg/ha.

La cantidad de semilla a emplear es muy variable. Normalmente la cantidad empleada oscila entre
120 y 160 kg/ha. La siembra a chorrillo con sembradora, es el método más recomendable, pues
hay un mayor ahorro de semilla.

La cebada posee vitaminas del grupo B, ácido fólico, colina y vitamina K, es buena fuente de
potasio, magnesio y fósforo, pero su mayor virtud es la riqueza en oligoelementos: hierro, azufre,
cobre, cinc, manganeso, cromo, selenio, yodo, molibdeno. Contiene lisina (aminoácido limitante
en el trigo).

El efecto anti colesterol de la cebada se potencia por su contenido de fibra soluble (beta glucanos).

Contribuye a la eliminación del estreñimiento. Esto se debe al buen contenido de fibra soluble,
imprescindible para el equilibrio de la microbiota intestinal.

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