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Capítulo 3:

Intelectualismo y apriorismo

El Intelectualismo

El antagonismo existente entre el racionalismo y el empirismo hace que surjan nuevas


corrientes entre ellas el intelectualismo. Esta plantea una posición de equilibrio en la que
atribuye el origen del conocimiento humano tanto al pensamiento como a la experiencia.

Sostiene que ciertamente hay juicios lógicamente necesarios y universalmente válidos pero no
como elementos exclusivos de la razón sino derivados de la experiencia.

La palabra intelectualismo significa leer en el interior. Plantea esta corriente esta corriente que
en el pensamiento, además de las representaciones intuitivas sensibles, hay los conceptos.

El fundador de esta teoría es Aristóteles quien por ser discípulo de Platón, estuvo influenciado
por el racionalismo, aunque por seguir la corriente naturalista se inclina hacia el empirismo,
logrando así una síntesis de los dos.

Planteó Aristóteles que las ideas representan el núcleo esencial y racional de la cosa, núcleo
que las propiedades empíricas rodean con su envoltura. Así, la experiencia se convierte en la
base del conocimiento puesto que por medio de los sentidos obtenemos imágenes perceptivas
de los objetos concretos cuyas imágenes contienen la esencia de la cosa.

Santo Tomás de Aquino, desarrolló esta teoría en la Edad Media y plasmó la concepción de
que los principios supremos del conocimiento, contenidos en las leyes lógicas del
pensamiento, radican, en últimos término, en la experiencia.

El Apriorismo

Al igual que el intelectualismo, busca mediar entre el racionalismo y el empirismo. A diferencia


del intelectualismo, esta teoría presenta elementos a priori, independientes de la experiencia
pero no como contenidos como los planteaba el racionalismo, sino como factores de
naturaleza formal.

No son conceptos perfectos, sino formas del conocimiento. El autor Juan Hassem, señala que
los factores a priori semejan, en cierto sentido, a recipientes vacíos que la experiencia llena
con contenidos concretos.

El principio del apriorismo dice: “los conceptos sin las intuiciones están vacíos, las intuiciones
sin los conceptos están a ciegas”. En esta teoría, el factor a priori no procede de la experiencia
sino del pensamiento, de la razón. Aquí el pensamiento se conduce espontánea y activamente.
El fundador de esta corriente es Kant quien declaró que el conocimiento procede del
pensamiento. Kant también establece una conexión entre los contenidos de la percepción y de
las formas del pensamiento. De esta destaca la forma intelectual de la causalidad
estableciendo una conexión entre la causa y el efecto.
Finalmente, el apriorismo se acerca al racionalismo y refiere el factor racional no a la
experiencia sino a la razón
Intelectualismo
Con este término nos referimos, en general, a toda posición filosófica en la que se hacen
prevalecer los elementos intelectivos sobre la voluntad, la intuición o las emociones de los
seres humanos, tanto en el ámbito de la moral como en el del conocimiento.

El ejemplo clásico de intelectualismo moral lo representa la postura defendida por Sócrates,


según la cual quien conoce el bien no puede dejar de actuar correctamente, identificando el
obrar bien con el conocimiento del bien, y el obrar mal con el desconocimiento del verdadero
bien, con la ignorancia.
EL INTELECTUALISMO.
Doctrina filosófica que media entre el racionalismo y el empirismo, sostiene el predominio del
entendimiento sobre la sensibilidad y la voluntad.
El intelectualismo es una corriente epistemológica que sostiene que la base del conocimiento
la forman conjuntamente la experiencia y el pensamiento, el intelectualismo sostiene junto
con el racionalismo que hay juicios lógicamente necesarios y universalmente válidos no sólo
sobre objetos ideales sino también sobre los objetos reales, pero mientras que el racionalismo
considera que estos conceptos o elementos de juicio son conceptos a priori de nuestra razón,
el intelectualismo los deriva de la experiencia.
CARACTERISTICAS:
-Enseña que aun los conocimientos necesarios y universales derivan de los datos de la
experiencia.
-Sostiene que la experiencia y la razón son las dos condiciones indispensables para la
formación de
conocimientos universales y necesarios. Ni la experiencia por sí misma, ni la razón por sí
misma,
son capaces de producir conocimientos de esa clase.
- La adquisición de conocimientos universales y necesarios requiere la actividad de una función
superior a los sentidos y a la conciencia. Dicha función superior es la razón.