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Cuál es la Alimentación Adecuada en el Embarazo: Llevar una dieta sana y

equilibrada durante el embarazo es fundamental para el buen desarrollo de la


gestación. La embarazada deberá llevar una alimentación rica en nutrientes para
favorecer el desarrollo del bebé y mantener un buen hábito alimenticio. Para ello
es importante que sigas estas
recomendaciones para evitar comer más de
la cuenta. El exceso de peso y embarazo trae
asociados problemas de salud tanto para la
mujer embarazada como para el bebé.

Nutrientes en la alimentación de la embarazada


La correcta alimentación durante el embarazo

Los nutrientes se dividen en cinco grupos, es importante que te asegures el aporte


de todos ellos a lo largo de las semanas de embarazo.

Carbohidratos en el embarazo: Deben aportar más de la mitad de las calorías


diarias, ya que son el “combustible” para nuestro organismo y también para
nuestro bebé. Deben estar repartidos entre alimentos integrales, verduras y frutas,
para aportar además fibra, minerales y vitaminas.

En lugar de una chocolatina, toma alguna fruta rica en vitamina C como naranja,
fresa o melón. Puedes elegir entre las verduras de hoja verde como la espinaca,
de color naranja como la zanahoria o boniato y las de almidón, como la patata.

Proteínas en la gestación: Las proteínas mantienen los músculos, crean células,


enzimas y hormonas. Ayudan además a la creación de las células de la sangre y
al sistema inmunitario. Debes consumir carnes magras, pollo, pescados, lácteos
bajos en grasa, algunos cereales, huevos, nueces…en tu dieta diaria.

Grasas en la dieta de la embarazada: Los pescados son ricos en grasas Omega3,


fundamentales para el desarrollo neurológico del bebé. En la mujer gestante
ayudan a regular la presión arterial y la coagulación de la sangre.

Los pescados azules son ricos en estos ácidos grasos, debes incluirlos en tu dieta
al menos 3 veces por semana. Cuidado con el pez espada o el atún puesto que
tienen un alto contenido en mercurio.

Vitaminas para el embarazo: Los suplementos prenatales suplen casi todas las
necesidades de las diferentes vitaminas, aun así deben formar parte de la dieta
diaria en función de 3 a 4 piezas de fruta. Prácticamente todas las vitaminas son
buenas en el embarazo, aunque hay que tener especial cuidado con la vitamina A,
ya que en exceso puede causar problemas en el desarrollo del bebe.
Tipos de Alimentación Adecuada en el Embarazo

En los primeros meses no notarás un aumento del apetito pero llegado el tercer
mes tendrás más hambre. Elige bien los alimentos
para que tanto tú como tu hijo recibáis lo mejor.
Elimina de tus menús el exceso de grasas y aumenta
el consumo de frutas y verduras.

PREPARA LA DESPENSA
Leche, yogur y quesos. Son la fuente más importante
del calcio, un mineral imprescindible durante todo el
embarazo y sobre todo en el último trimestre.
Para conseguir el aporte necesario de calcio debes
tomar cuatro raciones diarias de lácteos. Por ejemplo:
1 vaso de leche, dos yogures y 70 g de queso fresco.

Frutas y verduras. Son una excelente fuente de fibra


que te ayudará a prevenir el estreñimiento, algo muy
común durante el embarazo. Es necesario que incluyas cinco raciones diarias en
tu menú. Aportan a tu organismo vitaminas y minerales imprescindibles.

En el menú de tu comida y de la cena debes incluir siempre algo de verdura. Evita


las más flatulentas como la coliflor y aumenta las de hoja verde, ricas en ácido
fólico. Incluye una pieza de fruta o zumo natural en el desayuno y la merienda.
Cereales. Son esenciales ya que te aportan el extra de energía que ahora
necesitas. Olvídate de no comer pan y consume diariamente dos raciones de
patatas, pastas o arroz. Carne, pescado y huevo. El pescado es esencial en tu
dieta, aporta los ácidos grasos esenciales de tipo omega y yodo.
Intenta tomarlo tres veces por semana, alternando el resto de días con carnes y
huevos. Evita las hamburguesas, salchichas, los patés y las carnes grasas.
Legumbres. Aportan hidratos de carbono y proteínas vegetales esenciales en esta
etapa. Inclúyelas más en tu menú. El aceite de oliva se convertirá en la grasa más
sana de tu dieta. Aliña con él ensaladas y todo tipo de verduras al vapor.

¿QUÉ PASA CON LA BEBIDA?


Durante estos nueve meses notarás que tienes más sed. Esto es debido a que tu
respiración es más acelerada que antes, sudas más y tus riñones realizan un
trabajo extra para eliminar el aumento de residuos. Da de beber a tu cuerpo pero
escoge bien la bebida. El agua es la mejor opción. Calma tu sed sin aportarte
ninguna caloría. Te permite digerir mejor los alimentos y, sobretodo, evitar el
estreñimiento. Toma con moderación: Zumos de frutas naturales, una o dos veces
al día para no aportar un exceso de azúcares. Infusiones: apuesta por la
manzanilla y el té sin teína. Batidos de leche o yogur desnatados, que te ayudan a
incrementar tu ración diaria de lácteos o leches vegetales.
Refrescos sin gas. Ni se te ocurra:
Cualquier refresco con gas. Principalmente porque no te calman la sed, resultan
indigestos y contienen demasiados azúcares.
Qué es el control prenatal?
El control prenatal se define como el cuidado que proporciona el equipo de salud
como médicos y enfermeras a la mujer que está en embarazo, con el objeto de
garantizar las mejores condiciones de salud para ella y al bebé durante la
gestación y posteriormente, una óptima atención del parto.

Cuáles son las acciones básicas que incluye el control prenatal?

Identificar el riesgo de la embarazada


Prevenir y controlar las enfermedades asociadas al embarazo
Educar y promover los cuidados en salud
Cuáles son los objetivos básicos del control prenatal?

Atención integral de la mujer embarazada


Disminución de las enfermedades, complicaciones y muerte materna y del bebé.
Recomendaciones:

Se recomienda realizar el primer control prenatal en el primer trimestre, idealmente


antes de la semana 10 de gestación.
Es importante que las mujeres embarazadas porten los datos de su control
prenatal (carné materno), el cual debe estar disponible y ser actualizado en cada
cita.
¡Debes llevarlo a todas partes, nunca se sabe en qué momento debas consultar!

Dentro de las actividades, que se deben realizar durante las citas de control
prenatal están:

Actualizar tu Historia Clínica y diligenciar la cartilla o el carné prenatal (debes


exigirlo)
Solicitud de exámenes (algunos generales y otros especiales, dependiendo de la
condición particular de cada paciente)
Evaluación clínica general, que incluye: toma de la presión arterial, peso y talla, y
una exploración de los principales órganos del cuerpo, exploración del aparato
genital, las mamas, además es importante la medición del tamaño del útero, para
valorar como va creciendo el feto, escuchar el latido del corazón fetal.
Dentro de los exámenes, se debe solicitar una prueba de tolerancia a la glucosa
(Curva de azúcar), que en la mayoría de los casos se solicita entre la semana 24 a
28 de embarazo
Además se deben Ordenar las ecografías gestacionales: si se tiene 13 semanas +
6 días de embarazo o menos, se debe ordenar transvaginal, si se tiene 14
semanas o más de gestación, se ordena Ecografía abdominal, En general suelen
ser tres, una por cada trimestre, aunque pueden ser menos o más, en función de
cómo transcurra tu embarazo.
A veces es necesario que se realicen otras pruebas o consultas a otros
especialistas de acuerdo a tus antecedentes o por enfermedades previas o
actuales.
Durante las visitas al control prenatal, podrás estar acompañada por tu pareja o
cualquier otra persona de tu confianza. Además en cada una de ellas, debes
preguntar lo que desees y plantear las dudas que tengas.

¡Una buena relación con el personal de salud que atiende tu embarazo aumenta tu
seguridad y tu tranquilidad durante el mismo!.

El número de visitas suele oscilar entre 8 y 10 (una por mes), pero puede variar,
según las necesidades de tu embarazo. La frecuencia de las visitas suele ser
mayor al final de la gestación. Se recomienda tener una cita de control cada 15
días, a partir de la semana 36 de gestación.

Mediante el control prenatal, podemos vigilar la evolución del embarazo y preparar


a la madre para el parto y la crianza de su hijo. Por eso debes asistir
periódicamente a tus citas.
Tipos Control prenatal
Hemos resumido en otras paginas de la web los riesgos más frecuentes de la
gestación, y la Consulta Prenatal va a tratar

de detectar si los riesgos se concretan en problemas reales y si aparecen nuevos


riesgos.

De forma más amplia lo puede ver en el Documento de la Conselleria de Sanitat (


si quiere obtenerlo pinche aquí)

La consulta prenatal incluye dos tipos de controles:

1) Los controles básicos que se efectúan a todas las gestantes, usualmente por
las matronas en los Centros de Salud.

2) Los controles específicos que se efectuaran unos sobre todas las gestantes, los
cribados prenatales;

otros en gestantes con riesgos muy concretos.

Los Cribados que habitualmente hacemos en el Hospital General de Valencia:

+ Cromosomopatías (Síndrome de Down) en la semana 12,

+ Malformaciones en la semana 20

+ Función Placentaria en la semana 34, tambien en la 30 en gestaciones con


patologias.

+ Controles selectivos se hacen en el riesgo de prematuridad (medición de la


longitud del cérvix) y en otras patologías.

Los controles básicos asumen que el estado de salud es bueno, con hábitos de
vida adecuados, el embarazo, que no es una enfermedad,

debe de cursar bien. Hay problemas que pueden aparecer durante el embarazo o
riesgos que pueden definirse mejor con algunas exploraciones adicionales.

El programa asistencial básico lo contempla su cartilla de Embarazada y lo recoge


el Documento de la Consellería que le hemos indicado antes.

Básicamente incluye:
- Un listado de condiciones de riesgo en la gestación, que se sigue de:
- Cumplimentación de la Historia Clínica, con exploración general y ginecológica,
incluyendo una citología vaginal
- Control mensual del aumento de peso, de la tensión arterial y de la presencia
de proteínas, glucosa y acetona en orina.

- Control mensual, a partir del quinto mes del crecimiento del fondo uterino, de la
presencia de edemas en los tobillos, de movimientos fetales, con auscultación
clínica fetal.

- Determinación de Grupo sanguíneo y del Rh, de anticuerpos irregulares, la


glucemia, creatinina, ácido úrico, y del Hemograma así como la situación de
defensas o de afectación por algunas infecciones:
Rubeola, Sífilis, Toxoplasma, Hepatitis B y SIDA al inicio del embarazo.

- Nueva determinación de la analítica sanguínea de anticuerpos irregulares,


glucosa, creatinina, ácido úrico, y Hemograma en la semana 28.

- Cultivo rectal y vaginal para detectar la presencia del estreptococo B en la


semana 36

El valor de todas estas pruebas esta generalmente aceptado. Si en su Historia


Clínica no aparecen datos que sugieran algún riesgo en particular, ni en el control
prenatal tiene desviaciones, no se necesitarían más pruebas. Esta parte del
programa la desarrollan las matronas en los Centros de salud.

Controles prenatales por trimestre


Primer trimestre del embarazo
Es el período comprendido entre la semana 6 y la semana 12 del embarazo, y
donde tendrá lugar el primer control prenatal de la mujer. Es un control de gran
importancia, debido a que las primeras semanas del embarazo son el momento
perfecto para establecer los correctivos necesarios en la salud de la madre y en el
desarrollo de su hijo. Los aspectos que se evalúan en este tipo de consultas
médicas son los siguientes:
Los factores de riesgo en el embarazo: en este caso el médico evaluará la edad
de la madre, los hábitos pocos saludables como el alcohol y el tabaco, además de
evaluar si existen antecedentes de consumo de drogas.
Antecedentes médicos personales: se refiere a las patologías preexistentes en la
madre. Las más conocidas son la diabetes, el hipotiroidismo, enfermedades
cardíacas, respiratorias, renales, infecciones del tracto urinario, enfermedades de
transmisión sexual, entre otras.
Antecedentes médicos familiares: se trata de todas aquellas enfermedades
importantes que padezcan los familiares cercanos de la madre, que puedan influir
en la genética y posterior desarrollo del bebé. En este aspecto también se toman
en cuenta las cirugías que se haya hecho la madre previa al embarazo.
Antecedentes obstétricos: es el historial médico de la madre en cuanto a los
embarazos previos, cirugías obstétricas, si existieron abortos o complicaciones en
embarazos anteriores, tratamientos por esterilidad u otras enfermedades.
Datos sobre el embarazo en curso: el médico evaluará datos sobre el embarazo
actual, tales como la fecha del último período o menstruación, la edad gestacional
y la fecha probable para el parto. Además de estas evaluaciones de rigor, el
médico especialista tendrá la potestad de solicitar las siguientes pruebas médicas
o análisis en este tipo de controles prenatales: Prueba inmunológica de embarazo
(PIE): se realiza si la madre aún no ha confirmado su embarazo totalmente.
Pruebas de química sanguínea y compatibilidad del grupo sanguíneo de la
embarazada y su hijo. Exámenes HB y HTO, cuya finalidad es determinar si la
embarazada padece de anemia.
Rubeola Sífilis
Toxoplasmosis
Papanicolaou (Examen para determinar el cáncer de cuello uterino)
Ecografía transvaginal, siendo un estudio exploratorio que busca conocer a fondo
el desarrollo del bebé
Efecto del alcohol, tabaco y drogas en el embarazo
Pruebas físicas
Evaluar los factores de riesgo según la historia clínica de la paciente
Aumento de peso Nutrición y dieta saludable durante el embarazo
Riesgo de toxoplasmosis (contacto con animales o mascotas)
Amenazas de aborto o parto prematuro, conocidos como “signos de alarma”
Segundo trimestre del embarazo
Es la segunda etapa de los controles prenatales que comprenden el período
desde la semana 12 hasta la semana 24 del embarazo, y donde el médico
solicitará la realización de estudios médicos como ecografías, estudios especiales
y un esquema de vacunación. En esta etapa del embarazo la pareja o la madre
podrán conocer con más claridad aspectos importantes del desarrollo del bebé,
tales como su sexo, su tamaño e incluso las posibles enfermedades que está
propenso a padecer o padece. Uno de los aspectos más importantes de este
período del embarazo es la historia clínica, través de la cual se pueden identificar
y descartar algunos factores de riesgo, tales como: Existencia de diabetes
gestacional Anemia
Infecciones del tracto urinario
Hipertensión arterial, Embarazo múltiple. En este caso el especialista podrá
preguntar a la madre si ésta tuvo embarazos múltiples antes de la realización del
chequeo, para así poder contar el número de fetos del embarazo actual. Amenaza
de parto pre término. Defectos de nacimiento, Abortos espontáneos, Hemorragia
vaginal. En cuanto a las pruebas físicas, los controles durante el embarazo en este
período comprenden la examinación de la presión arterial, el peso, la frecuencia
cardíaca del feto y su actividad y la altura uterina.

Tercer y último trimestre del embarazo


En este período que va desde la semana 24 del embarazo hasta el día del parto,
el médico deberá evaluar lo siguiente:
En cuanto al examen físico, las pruebas a realizar tienen que ver con la presión
arterial, el peso, los edemas o la retención de líquidos en la madre, la frecuencia
cardíaca del bebé, su actividad y posición. Así mismo, el médico podrá ordenar un
chequeo de cérvix, con el propósito de observar si éste de está dilatando y
adelgazando. Otras pruebas que pueden solicitarse son las siguientes:
Citoquímico de orina
VDRL HB (hemoglobina) y HTO (hematocrito)
Directo y GRAM de flujo vaginal, para la detección de posibles infecciones
vaginales e infecciones de transmisión sexual
Cultivo de FV para Estreptococo del grupo B: se realiza entre la semana 35 y 37
del embarazo, donde el médico tomará una muestra de la vagina y el recto de la
mujer para descartar una infección recurrente llamada Estreptococo del grupo B.
Ecografía obstétrica: se solicita su realización para determinar la edad, el
crecimiento y la posición del bebé, identificando cualquier inconveniente
relacionado con su desarrollo, buscar embarazos múltiples, la condición de la
placenta y el líquido amniótico. Con respecto a las recomendaciones para el tercer
trimestre de los controles prenatales, el médico deberá indicar tips y cuidados a
realizar si la madre o la pareja va a realizar viajes. Así mismo, se deberán realizar
recomendaciones sobre las posturas y aspectos a considerar al momento de tener
relaciones sexuales. Otro aspecto a considerar son los cuidados pediátricos del
bebé al momento de nacer y lo que deben esperar los padres al momento del
trabajo de parto. A partir de la semana 36 hasta el día del parto, la madre deberá
acudir semanalmente o incluso varias veces durante la semana al especialista
para que le sean indicadas todos los aspectos a considerar en el proceso de dar a
luz a su hijo. El especialista se encargará de solicitar exámenes ecográficos o de
laboratorio que considere pertinentes en los días previos al parto.
¿Cuáles son las señales de peligro?
Si durante el embarazo presentas alguno de los siguientes síntomas y signos,
debes Saber que tu vida y la de tu bebé pueden estar en peligro; acude de
inmediato al servicio de emergencias más cercanas:
No debe haber sangrados
En un embarazo normal no debe haber sangrados. TODO sangrado durante el
embarazo (poca o mucha cantidad) es peligroso para la embarazada y su bebé.
Acude al servicio de emergencia más cercano para ser evaluada y si es muy
abundante el sangrado llama a la línea única de emergencias 9-1-1.
La salida del líquido amniótico
La salida de líquido amniótico o “agua de fuente” puede ser normal cuando se
empieza la labor de parto. En este momento es importante acudir al centro de
salud u hospital para la atención de tu parto. Pero si la salida de líquido se da
antes de las 38 semanas, en forma abundante o apenas como un escurrimiento
(gotitas), esto NO es normal y puede complicar tu vida y la de tu bebé. No
permitas que introduzcan medicinas naturales u objetos en tu vagina bajo ningún
concepto, mucho menos si hay salida de líquido, pues esto aumenta el riesgo de
infecciones. Tampoco permitas un exceso de tactos vaginales (más de uno en 4
horas) si existiera salida de líquido. Busca atención médica de forma urgente.
Dolores intensos en el abdomen
Si presentas un intenso dolor en el abdomen o vientre que hace que tu abdomen
se ponga duro, que se incrementa en tiempo, intensidad y frecuencia, es decir que
se hace más fuerte y más seguido, o se presenta de forma súbita y constante,
debes acudir de forma emergente a un servicio de salud cercano. Mucho más si
aún no estás en los días en que se espera tu parto. ¡No pierdas tiempo!
Dolor de cabeza, zumbidos, lucecitas
Si presentas síntomas como intenso dolor de cabeza, zumbido o ruidos en los
oídos, mareos, ver lucecitas o visión borrosa repentina, dolor repentino en la boca
del estómago, con o sin hinchazón de los pies, manos o cara, significa que tu
presión arterial está subiendo y que tú y tu bebé pueden estar en peligro. Estas
molestias pueden presentarse durante el embarazo, parto o después del parto.
Más si tuviste antecedentes de pre eclampsia o eclampsia en tus embarazos
anteriores. Ante cualquiera de estos síntomas, acude inmediatamente a la unidad
de salud más cercana; allí te mediremos y controlaremos tu presión arterial para
cuidar tu salud y la de tu bebé.
Recuerda en los controles prenatales es importante que siempre te midan y que tu
conozcas los valores de tu presión arterial. ¡Exígelo: es tú derecho y saberlo es tu
responsabilidad!
Convulsiones
TODA convulsión en el embarazo es una emergencia. Deben llevarte al servicio
de emergencia más cercano si se produce una convulsión. Las convulsiones
pueden presentarse como una complicación de la presión alta en el embarazo y es
muy peligroso para ti y tu bebé. Si tuviste antecedentes de convulsiones en el
embarazo anterior, no olvides comentarlo a tu doctor y exigir que controlen tu
presión arterial. Con estos antecedentes es importante que planifiques tu siguiente
embarazo.
Los movimientos del bebé
Los movimientos del bebé se sienten a partir del quinto mes de embarazo si es el
primer bebé y a partir del cuarto mes en aquellas mujeres que ya han tenido un
embarazo previamente. Los movimientos del bebé se vuelven más frecuentes
conforme él o ella crece, y disminuyen cerca de la fecha de parto por el poco
espacio que tiene, debido a que ha completado su crecimiento, pero continúa
haciéndolo. Los movimientos del bebé están relacionados con la alimentación de
la madre. La falta de movimientos del bebé puede ser una señal de peligro. Es
importante que si detectas que tu bebé no se mueve o disminuye la frecuencia de
sus movimientos, no pierdas tiempo y busques de inmediato atención médica.
Acude al servicio de emergencias más cercano.
Infecciones en vías urinarias
Las infecciones de vías urinarias y genitales son muy comunes durante la vida de
una mujer. Durante el embarazo estas infecciones pueden presentarse con
síntomas como dolor y ardor al orinar, mal olor en la orina, secreciones vaginales
o ningún síntoma. Las infecciones de vías urinarias o genitales pueden producir
disminución en el crecimiento de tu bebé y que el parto se dé antes de tiempo; por
eso es importante acudir al control prenatal para poder detectarlas a tiempo y
recibir el tratamiento médico adecuado. Este es uno de los chequeos que el
médico realizará durante los controles prenatales. Algunas infecciones de vías
urinarias pueden desencadenar cuadros infecciosos que ponen en riesgo tu vida y
la de tu bebé. Acude a los controles prenatales, observa estos síntomas y
comunícaselo a tu doctor.
La fiebre
La fiebre es con frecuencia un signo de qué algo anda mal. Puede ser evidencia
de un proceso infeccioso. En una mujer embarazada, en el parto y después del
parto la fiebre siempre debe preocuparnos, por ser una señal de peligro. Si tienes
fiebre, acércate a un establecimiento de salud del MSP para recibir la atención y
tratamiento adecuado. No te auto-mediques jamás si estás embarazada, ni tomes
medicación que no te la haya dado un médico. Busca atención calificada por tu
salud y la de tu bebé.
Cuidados el parto
El ideal es que acudas siempre a recibir atención médica adecuada y oportuna
para el momento de tu parto. Un parto normal es un proceso fisiológico y la
mayoría de veces sin mayores complicaciones. Sin embargo, existe un porcentaje
de partos que pueden ser demorados o complicarse por varias circunstancias y
convertirse en una tragedia para la madre y/o el bebé. Para evitar estas
complicaciones, los médicos y/u obstetrices durante los controles prenatales
valoran en qué presentación vendrá tu bebé, factores de riesgo que se puedan
presentar y tomarán medidas para estar preparados en el momento del parto. Por
esto es importante que la atención la recibas en centros de salud que brindan este
servicio o en los hospitales a dónde te referirá tu médico u obstetra tras la
evaluación de tu embarazo. Los controles prenatales pueden identificar a tiempo
algunas posibles complicaciones del embarazo y parto; es por esto que es
importante acudir lo más pronto posible a tus controles prenatales en cuanto
sepas que estás embarazada y es incluso mejor si planificas tu embarazo con
tiempo para evitar riesgos. Algunos riesgos no se pueden predecir y pueden
presentarse complicaciones durante el parto; es por eso que para tener tu parto
más controlado, confía en la atención profesional de los médicos del MSP.
Muchos niños en el mundo quedan huérfanos cada año por la muerte de sus
madres, lo cual significa una importante disminución de sus oportunidades,
cuidados, educación, rendimiento escolar y una precoz exposición a factores como
maltrato, violencia o trabajo infantil.
La pérdida de una madre deja importantes secuelas sociales, económicas,
afectivas y psicológicas para los niños que quedan huérfanos y sus familias. No
pierdas tiempo en identificar estas señales de peligro y en buscar ayuda, así
venceremos a la muerte materna.

Tipos de Señales de Peligro


Para algunas mujeres, el proceso de gestación puede ser un periodo de mucho
miedo, ansiedad y preocupación debido al estado de salud tanto de su bebé como
de ella, ya que la omisión de algún síntoma nuevo o no dar la importancia
necesaria a cierto malestar puede ponerlos en riesgo.
La médico cirujana Adriana López Zárate comenta que es muy importante que, en
esta etapa, las mujeres estén atentas a cualquier cambio que presente: “Cuando
algo no anda bien, el cuerpo inmediatamente lo manifiesta, por ello es importante
no minimizar cualquier anomalía, por muy simple que parezca”.
La especialista señala que si bien es cierto que durante el embarazo las mujeres
experimentan diversas molestias, las principales señales de alarma por las cuales
deben contactar de manera inmediata al médico son:
Sangrados vaginales
Dolor abdominal y pélvico intenso, tipo cólico
Contracciones uterinas
Dolor de cabeza
Zumbidos de oídos
Ver lucecitas
Dejar de sentir movimientos fetales
Edema o hinchazón principalmente de pies o generalizado
Náuseas y vomito sin causa aparente
Fiebre
Molestias urinarias
Salida transvaginal de líquido amniótico (se conoce como que se rompe la fuente)
La especialista explica que es muy importante que no se tenga duda en acudir a
recibir atención médica inmediata -independientemente del tiempo de gestación
que se tenga-, si la mujer presenta alguno de los primeros 7 síntomas, ya que el
tiempo oportuno de atención puede hacer la gran diferencia en lo que se refiere al
bienestar del bebé y la madre.