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Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Primer día de la Novena:

María llena de Gracia

La Virgen María es la única criatura humana que ha merecido, con toda justicia y propiedad, el
título de llena de Gracia.

Poseer la Gracia es igual a tener la presencia de Dios. Significa armonía total con Dios en el pensar,
sentir y actuar. Admiramos y celebramos esta gozosa realidad en plenitud de Gracia de Dios en
María, y tratamos de asimilar en nuestra vida la misma actitud de la Virgen, su apertura a la acción
de Dios y su aceptación de la voluntad divina.
Lectura bíblica: A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, que se
llamaba Nazaret, a una joven prometida a un hombre de la estirpe de David, de nombre José, la
joven se llamaba María.

El ángel entrando a donde estaba ella, le dijo: Salve, llena de Gracia, el Señor está contigo. Ella se
turbó al oír estas palabras preguntándose qué saludo era aquel. El ángel le dijo: Tranquilízate
María, que Dios te ha concedido su favor, pues, mira vas a concebir, darás a luz un hijo y le
pondrás el nombre de Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el
trono de David, su antepasado, reinará para siempre en la casa de Jacob y su reinado no tendrá
fin. Palabra del Señor.

(Tomado del Evangelio de San Lucas 1,26-33)

Oración: Dios Padre de bondad que adornaste a María desde el primer instante de su existencia,
con la plenitud de gracia, concédenos llevar una vida entregada a tu voluntad, como pide el estado
de Gracia, al cual nos llamas. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina
por los siglos de los siglos. Amén.

Se rezan tres Ave María

Virgen del Rosario, ruega por nosotros.

Virgen del Rosario, ruega por nosotros.

Virgen del Rosario, ruega por nosotros.


Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Segundo día de la Novena:

Bendita por tu fe

Jesucristo pedía una única cosa a quien se le acercaba en demanda de un milagro: Tener fe.

Para entrar en su Reino, para seguirle como discípulo, la condición indispensable es creer en su
palabra y fiarse de Él.

Por eso la Virgen María es la primera creyente y cristiana, porque fue la primera en aceptar la
Palabra de Dios y poner toda su fe y confianza en el Señor que la llamó.
Es la bendita entre todas las mujeres porque creyó, ésta es la razón de su maravillosa existencia y
el fundamento de que Dios es el Poderoso y la única respuesta a Él es una entrega incondicional.

Ella es modelo para nosotros, hemos de aprender de su firmeza en la fe, porque tuvo que recorrer
un duro camino de fe, fiada de Dios y atenta a descubrir sus designios.

Lectura bíblica: …Unos días después, María se puso en camino y fue a toda prisa a la montaña, a
un pueblo de Judea, entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de
María, la criatura dio un salto en su vientre. Llena del Espíritu Santo, dijo Isabel a voz en grito:
¡Bendita tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me
visite la Madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en
mi vientre. Y, ¡Dichosa tú, que has creído! Porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. Palabra
del Señor.

(Tomado del Evangelio de San Lucas 1,39-45)

Oración: Señor Dios omnipotente, tú nos has llamado al conocimiento de la verdad y has
infundido la fe en nosotros, pedimos tu asistencia para que, confirmados en la fe seamos apoyo de
los demás y testigos de tu verdad ante el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Se rezan tres Ave María

Virgen del Rosario, ruega por nosotros.

Virgen del Rosario, ruega por nosotros.

Virgen del Rosario, ruega por nosotros.


Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Tercer día de la Novena:

María, unida a Dios en la oración

La comunicación íntima con Dios tiene lugar cuando la persona humana se abre al infinito en el
silencio.

La Virgen María, sin duda, ofrece un claro ejemplo de comunicación sumisa e íntima con Dios.

Lectura bíblica: Cuando recéis, no hagáis como los hipócritas, que son amigos de rezar de pie en
las sinagogas y en las esquinas, para exhibirse ante la gente. Ya han cobrado su paga, os lo
aseguro. Tú, en cambio, cuando quieras rezar, entra en tu cuarto, y rézale a tu Padre que está
escondido, y tu Padre, que viera escondido, te recompensará. Pero cuando recéis, no seáis
palabreros como los paganos, que se imaginan que por hablar mucho les harán más caso. No seáis
como ellos, que vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes que se lo pidáis. Palabra del Señor.

(Tomado del Evangelio de San Mateo)

Oración: Señor Dios, por tu Hijo Jesús, nos enseñas a llamarte Padre, y manifiestas el deseo de que
te invoquemos en la necesidad; te pedimos nos des espíritu de oración, para que, como María,
hagamos de nuestra vida una ofrenda de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Se rezan tres Ave María

Virgen del Rosario, ruega por nosotros (se repite tres veces)
Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Cuarto día de la Novena:

María, modelo y Patrona

Los cristianos tenemos un modelo de identificación único, que no decepciona: Jesús de Nazaret.
Junto a Él la Virgen María, perfecta en la grandeza que le concedió el Señor, cercana y viva, por ser
humana. En muchos pueblos y ciudades tienen a María por Patrona. Esto no debe reducirse sólo a
una ocasión de fiesta y regocijo popular, a rendirle unos homenajes pasajeros, debe ser un motivo
y ocasión para profundizar en lo que significa como figura modélica y tratar de imitarla.

Texto bíblico: Entonces se aparecerá el reinado de Dios a diez muchachas que tomaron sus
candiles y salieron a recibir al novio. Cinco eran necias y cinco sensatas. Las necias, al coger los
candiles, se dejaron el aceite; en cambio las sensatas, llevaron alcuzas de aceite además de los
candiles. Como el novio tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó
gritar: “¡Que llega el novio, salid a recibirlo!”. Se despertaron todas y se pusieron a despabilar los
candiles. Las necias dijeron a las sensatas: “Dadnos de vuestro aceite, que los candiles se nos
apagan. Pero las sensatas contestaron: “Por si acaso no hay bastante para todas, mejor es que
vayáis a la tienda a comprarlo”. Mientras iban a comprarlo llegó el novio; las que estaban
preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Cuando por fin llegaron las
otras muchachas, se pusieron a llamar: “¡Señor, Señor, ábrenos!”. Pero Él respondió: “Os aseguro
que no sé quiénes sois. Por tanto, estad en vela, que no sabéis el día ni la hora. Palabra del Señor.

(Tomado del Evangelio de San Mateo: 25,1-13)

Oración: Dios bondadoso y eterno, que en María has mostrado tu poder y gloria, haciendo de ella
la perfecta criatura humana, pedimos tu ayuda, para que imitándola alcancemos un día la dicha
del cielo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Se rezan tres Ave María

Virgen del Rosario, ruega por nosotros. (Se repite tres veces).
Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Quinto día de la Novena:

María, signo de esperanza

La esperanza es virtud típica y característica del cristiano, porque en el presente nos sentimos
confortados por el futuro mejor, que se nos ofrece. Exige la esperanza auténtica unas actitudes
singulares; implica un talante diferente. Significa estímulo e impulso para el aquí y ahora, la mirada
está en el futuro. La Virgen María es quien cultivó más a fondo la confianza en Dios y, a la vez se
entregó a su tarea terrena plenamente. Dios constituyó a María en signo o señal de esperanza
para todos.
Texto bíblico: Vivía entonces en Jerusalén un cierto Simeón, un hombre honrado y piadoso, que
aguardaba el consuelo de Israel, el Espíritu Santo estaba con él y le había avisado que no moriría
sin ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando los padres de Jesús
entraban para cumplir con el niño lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios
diciendo: “Ahora, Señor, según tu promesa, despides a tu siervo en paz, porque mis ojos han visto
a tu Salvador, lo has colocado ante todos los pueblos como luz para alumbrar a las naciones, y
gloria de tu pueblo Israel”.

Su padre y su madre estaban admirados por lo que decía el niño. Palabra del Señor.

(Tomado del Evangelio de San Lucas 2, 25-33)

Oración: Señor, Dios eterno, que has sembrado esperanza en el mundo, con tu palabra y tu acción
salvadora, danos fuerza para caminar hacia ti, mientras dura la espera de los bienes que nos tienes
prometidos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Se rezan tres Ave María

Virgen del Rosario, ruega por nosotros. (Se repite tres veces)
Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Sexto día de la Novena:

María, esclava del Señor

Los evangelistas ponen pocas frases en boca de María. En una de ellas, del pasaje de la
Anunciación, la Virgen se declara a sí misma la esclava del Señor. Se sitúa, divididamente, en el
lado de los que nada se reservan, entrega hasta su voluntad. Es la culminación práctica y real de la
pobreza de espíritu; nada retiene para sí, porque renuncia, incluso, a sus propias ideas, a sus
criterios y posiciones: es el sacrificio total de sí misma.
Su actitud tiene un profundo significado. Ante Dios y su plan, no cabe otra respuesta que la
disponibilidad más absoluta y el despojamiento integral. María es la esclava del Señor por
vocación, y, con ello, asume la pobreza de espíritu en su más alta expresión.

Texto bíblico: Entonces dijo María: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu
en Dios, mi Salvador, porque se ha fijado en su humilde esclava”.

Pues, mira, desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho tanto
por mí; Él es Santo y su misericordia llega a sus fieles generación tras generación. Su brazo
interviene con fuerza, desbarata los planes de los arrogantes, derriba del trono a los poderosos y
exalta a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia
a Israel, su siervo, acordándose, como lo había prometido a nuestros padres de la misericordia en
favor de Abraham y su descendencia por siempre. Palabra del Señor.

(Tomado del Evangelio de San Lucas 1, 46-56)

Oración: Señor y Dios nuestro, que te complaces siempre en la entrega de la voluntad y la


disponibilidad de corazón, danos entendimiento para comprender tus planes y fortaleza para
realizarlos como fieles siervos. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Se rezan tres Ave María

Virgen del Rosario, ruega por nosotros. (Se repite tres veces)
Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Séptimo día de la Novena:

María, fiel a su vocación

La Virgen María constituye también un modelo para nuestra vida cristiana como vocación especial
dada por Dios. Ella cumplió a la perfección el plan de Dios sobre ella.

María tuvo una vocación sublime y única: Ser madre de Dios y colaborar en la tarea salvadora de
Jesús; la fidelidad y entrega absoluta a su misión es lo que nosotros tenemos que imitar en María,
la Virgen fiel.
Texto bíblico: No me elegiste vosotros a mí, fui yo quien os elegí a vosotros y os destiné a que os
pongáis en camino y deis fruto, y un fruto que dure, así, lo que le pidáis al padre alegando mi
nombre, os lo dará. Esto es todo lo que os mando: Que os améis unos a otros. Cuando el mundo os
odie, tened presente que primero me ha odiado a mí. Si pertenecierais al mundo, el mundo os
querría como a cosa suya, pero como no le pertenecéis, sino que al elegirlos yo os he sacado de él,
el mundo os odia.

Acordaos de aquello que os dije yo: Que un siervo no es más que su amo, si a mí me han
perseguido lo mismo harán con vosotros, y el caso que han hecho de mis palabras lo harán con las
vuestras. Os tratarán así por causa mía, porque no reconocen al que me ha enviado. Si yo no
hubiera venido y les hubiera hablado no tendrían culpa, ahora en cambio no tienen excusa.

Oración: Señor Dios y Padre nuestro, que en tu voluntad providente dispones que todos tengamos
una misión en el mundo, concédenos claridad de mente para descubrir nuestra vocación, y fuerza
para ser fieles a ella. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.

Se rezan tres Ave María.

Virgen del Rosario, ruega por nosotros. (Se repite tres veces)
Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Octavo día de la Novena:

María, fuente de santidad

La Virgen María alcanzó en grado sumo la santidad; la distinguimos, en nuestro decir cristiano, con
el calificativo de Santísima, justificado sobradamente por el grado de perfección de sus virtudes y
la sintonía plena y radical con la voluntad de Dios.

María manifiesta su entrega a Dios y cumple su voluntad, no solo en los momentos importantes,
en que ocurre el acontecimiento llamativo, sino sobre todo, en la vida oscura y rutinaria de cada
día. María aparece como modelo para todos, puesto que Dios nos ha llamado a ser santos,
normalmente mediante el cumplimiento perfecto de nuestros deberes sencillos en la vida.
Texto bíblico: Por el camino entró Jesús en una aldea, y una mujer de nombre Marta lo recibió en
su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que se sentó a los pies del Señor para escuchar sus
palabras. Marta, en cambio, se distraía con el mucho trajín, hasta que se paró delante y dijo:

-Señor, ¿No se te da nada de que mi hermana me deje trajinar sola? Dile que me eche una mano.

-Pero el Señor le contestó: Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas; solo una es
necesaria. Si, María ha escogido la parte mejor, y esa no se le quitará.

(Tomado del Evangelio de San Lucas, 10, 38-42)

Oración: Señor, Padre Santo, en Cristo nos llamas a la perfección, y en María, nos ofreces el
modelo de santidad cristiana, concédenos la ayuda generosa de tu gracia, para que, cumpliendo tu
voluntad cada día, te agrademos y alcancemos la gloria prometida. Te lo pedimos por Cristo
nuestro Señor. Amén

Se rezan tres Ave María

Virgen del Rosario, ruega por nosotros. (Se repite tres veces)
Novena a la Santísima Virgen del Rosario

Patrona de Cabimas

Saludo inicial: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contricción: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he
cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno.
Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia me has de
conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

Oración y petición a la Virgen del Rosario: ¡Oh! Santísima Virgen del Rosario, recibe mi oración y
súplica, para que me alcances de tu Divino Hijo vivir en contínua conversión, el perdón y dolor de
mis pecados y el espíritu de oración y penitencia.

Dame la fuerza y el remedio para mis enfermedades, el auxilio divino para la vida, la paciencia y
serenidad en mis dificultades y contrariedades, tu protección ante los peligros de cada día.

Alcánzame de tu Divino Hijo todas las gracias que beneficien mi camino hacia el Reino de Dios.
Bendice y protege a mi familia de todos los peligros, te pido que a nadie le falte trabajo, casa,
vestido, estudios y sustento.

Protege a toda la Costa Oriental del Lago, especialmente a nuestro municipio Cabimas, guíanos
por caminos de esperanza y amor.

Nuestra Señora del Rosario, te pido, si para mi bien, me alcances de tu amado Hijo la gracia que
más necesito con este momento.

Padre nuestro, Ave María y Gloria.

Noveno día de la Novena:

María, camino hacia Cristo

A la Virgen María le corresponde una tarea importante en los planes de Dios: Ser madre de Jesús,
el Salvador. Pero esta realidad incluye in aspecto menos grato para el corazón de una madre: es un
hijo para los demás. Ello implica renuncia y dolor ante las circunstancias que rodearán la vida de
Jesús.

María es la madre más plenamente entregada a hacer posible la vocación de su hijo. Bien pronto
ha de darse cuenta de que Jesús no le pertenece, pues ha venido para ocuparse en las cosas de
Dios Padre. La renuncia alcanza la culminación cuando tiene que aceptar la inmolación cruenta en
la cruz.

María nos trajo al Dios hombre, y su tarea se concreta en facilitar su encuentro con los hombres.
Por eso se constituye en camino hacia Cristo, nos lo da y nos conduce a Él.

Texto bíblico: Jesús nació en Belén de Judea en tiempo del Rey Herodes. En esto, unos magos de
Oriente se presentaron en Jerusalén, preguntando: ¿Dónde está ese rey de los judíos que ha
nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a rendirle homenaje. Al enterarse el Rey
Herodes se sobresaltó y con él Jerusalén entera. Convocó a todos los sumos sacerdotes y letrados
del pueblo y les pidió información sobre dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos contestaron:

En Belén de Judea, así lo escribió el profeta:” Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos
la última de las ciudades de Judá, pues de ti saldrá un jefe que será pastor de mi pueblo, Israel”.
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran cuándo había aparecido la
estrella, luego los mandó a Belén encargándoles:

Averiguad exactamente qué hay de ese niño, y cuando lo encontréis, avisadme para ir yo también
a rendirle homenaje. Con este encargo del rey, se pusieron en camino; de pronto, la estrella que
habían visto salir comenzó a guiarlos hasta pararse encima de donde estaba el niño. Ver la estrella
les dio muchísima alegría.

Al entrar en casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas le rindieron homenaje;
luego abrieron sus cofres y como regalos le ofrecieron oro, incienso y mirra. Avisados en sueños de
que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

(Tomado del Evangelio de San Mateo 2, 1-12)

Oración: Señor, Dios nuestro, que has establecido la vida de los hombres como un camino hasta
encontrarte a ti, te rogamos nos concedas fuerza para conseguirlo, siendo María guía y aliento en
nuestros pasos. Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.

Se rezan tres Ave María

Virgen del Rosario, ruega por nosotros. (Se repite tres veces)

Gracias Señor, por permitirnos dirigirnos a ti por intercesión de la Santísima Virgen Nuestra Señora
del Rosario, bendice a nuestras familias, a tus sacerdotes y a nuestra Costa Oriental del Lago,
especialmente a nuestro municipio Cabimas.

Gracias, Señor, bendícenos.