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En el cielo de lo clnemolosrnfíQ, «cabo ck opoyursc un nslro (E.Jiloriol), - CRÓNICA DE PARlS: EMrctioí
de lo jemono. por/ff/i" Desjurdins. - CRÓNICA DE MADRID; Demosiorlos bamilítos, o la cípoñolndo.
por tJo3ní>rrw,da. - EL RETABLO DE MAE5E PEDRO; Tcairo de Arle Popular. - Ideo, y acción, por Maico Sari/o3. - Lo que opino Ignacio
iskíla» sobre d leolro calolún. - Poelos c!c hoy; Trespoemos. [mt J.mn Ouiiérrez CilU. - PÁGINA MUSICAL: Fox - terrier, del nMMÍro
Horonai. - FRENTE A LA PANTALLA: Grflfkos de More Nostrum. El Águila Nesro y El hijo del Catd. Pruebas de pellcvilos. - LA MODA EN
EL CINE: Lo sonrlio en lo ponialla. por MÚJ fi/adv.í. - MUSEO FÜTOGRAl-iCO: Retrato de Rodolfo Volenllno. - PELE - MELÉ: Teorías de
Atorln sobre el leatro. ~ ARGUMENTO DE LA SEMANA: -'Budo. el Profeta de Aslu"', por los principes Hlmansu Roi y Seeto Devis.

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AÑO I NúM. 5 ¡:

Gerente : Isidro Bulto Casanovas M


Administrador y Apoderado : J. Oiível Viveí Director técnico y Apoderado : S. T o r r o Benet
Redacción y Administración: París, 134 y Villarroel, 186 - Telt-íono 734 G. - BARCELONA •-'"•• -'

Director literario: Mateo Santos Oficinas en Madrid: Hortaleza, 46, pral.


Redactor jefe : Martínez de Ribera 2 DE SEPTIEMBRE DE 1926 Delegado: D o m i n g o R o m e r o
Director musical : Maestro G. Faura Director: L u i s G ó m e z M e s a
uiiiJJiiiiiiiiNiiiiiiMitiiiiiiiiiMNiiiiiiiiMtiiiiiiiiiiiiiiiiJiiiiiiiiniiniiitiiiiiiNJiiiiiiiiitiuiiiiiNiJiiiiriiNniii IIIIIIIUIIIIIIIIIII iiiiiiiiNiiiiiniiiii

En el cielo de la cinematografía,
acaba de apagarse un astro
Este astro de la pantalla, que acaba de apagarse al soplo
helado de la Muerte, no era un artista más, sino un artista
único. Porque era único, como Douglas Fairbanks, como Char-
les Chaplin, como unos cuantos más, tuvo en seguida imitado-
res que, naturalmente, no llegarán jamás a igualar su arte. El
que imita, es que carece de personalidad; es decir, de luz pro-
pia y necesita el rejlejo de otro astro que brille por SÍ sólo.
Rodolfo Valentino, por ser un elegido de los dioses, ha
muerto muy joven. También murió en la plenitud de su vida el
inoloidable Wallace Reid, otro gran actor del séptimo arte, al
que rozaron pronto las doradas alas de la gloria, igual que a
Valentino.
Pero ni Wallace Reid, ni ningún intérprete del lienzo, tuvo
el don de la simpatía en grado tan alto como Rodolfo Valen-
tino. Este irresistible atractivo de la simpatía, le rindió muchos
corazones femeninos de las mujeres que aún sueñan un poco en
América y en Europa.
Se ha dicho, tomándolo cotrto motivo de r e c l a m e , que Ro-
dolfo Valentino era el prototipo de la belleza masculina. Pero
esto mismo se ha dicho de otros grandes actores del arte mudo,
entre ellos John Barrymore, J. Warren Kérrigan, Antonio Mo-
reno, Ramón Novarro y, últimamente, George O'Brien, al que
se pretende equipararlo en prestancia varonil y en cualidades
artísticas a Valentino.
Lo de menos en el artista, sobre todo si pertenece al sexo
fuerte, es la belleza física. Se puede ser el hombre inás guapo
del mundo, como se llamó durante una temporada a ]. Warren
Kérrigan, y el artista más pésimo de la pantalla. No hay un
tipo único de belleza, ni la belleza personal tiene importancia
alguna en sí relacionada con el arte.
Sara Bernhardt pudo haber sido un dechado de perfecciones
físicas, pero no habría sido una gran trágica sin aquel enorme
temperamento dramático que poseía. Tanto valdría decir que
no se puede ser genial sin ser hermoso.
Si de Rodolfo Valentino se enamoraron muchachas senti-
n^entales, fué por la excelencia de su arte exquisito, que lo
convertía en el Caballero ideal con que sueñan las muchachitas
románticos que üiüen este siglo mercantilista y prosaico. Él
también era un soñador, pues después de su segundo divorcio,
acariciaba la ilusión de contraer terceras nupcias con la sensual
RODOLFO VALENTINO y morena actriz húngara Pola Negri. ^ Quien iba a decirle que
sus nuevos desposorios habían de ser con la Dama Pálida, como
en una de lui úlllmai películas. llaman los poetas a la muerte ? Tal vez ésta se sintió celosa de
Pola Negri y le arrebató a su amado, próxima ya la hora de la
Ululada
realización de su amor.
"£L ÁGUILA T^MGRA" Con la muerte de Rodolfo Valentino, el arte cinematográfico
ha perdido uno de sus intérpretes más geniales. Podrá haber
astros deslumbradores, pero este que acaba de apagar c o n su
helado soplo la Dama Pálida, era Uno.

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CRÓNICA PE A R I f
ESTRENOS DE LA SEMANA se le condena a ser pasado par las a r m a s a Mae Murray, que encarna a la danzarina
la m a ñ a n a del siguiente día. Olga, que no Gaby, da poca realidad a ese tipo de pari-
consigue aplacar la cólera del príncipe, re- sién de los bajos fundus... \ ¡jern es tan
Teodoro y Compañía curre a Kusnowitch para salvar a su marido. bonita !...
El financiero la atrae hacia su yacht y la
(Film Aubcrt) ra|.)ta. Pero el príncipe se apercibe a tiempo
y logra librar a la danzarina de la asechanza
Cruzamiento conyugal
S e ' t r a l a de una divertida comedia cineina-
tugráfica, tirando a \'ode\'i].
que !e ha tendido Kusnowitch. Luego re- (Gaumont - Metro Goldwyn)
nuncia a su a m o r por ella \ facilita la eva-
Una m u n d a n a -st; \ e obligada, para evi- sión a Alexis Orloff. 1MI un mismo día se efectúa la unión de
tar un escándalo, a hacerse pasar por u n a cuati^o corazones j u v e n i l e s : de u n a parte,
Laura La Plante y Pat O'Malley, prota-
actriz: de renombre, lo que dn motivo a equí- Margarita y J u a n R a t h b u r n , y de otra, Elisa
gonistas de esta película, Interprcian énla
vocos muy gi-ariosos. V Víctor Moran, por medio de! matrimonio.
de un modo admii'able.
L a ' m a y o r parte de los intérpretes juegan Ha transcurrido un a ñ o . Los dos m a t r i -
sus papeles como si estuvieran sobre e¡ esce- monios se hacen vecinos; después amigos.
nario hablado, error lamentable que nos re- La rosa del arroyo Frivola y coqueta, Elisa Morón flirtea se-
trotrae al cineniaU')grafo de la aníeguerru.
No obstante, se destaca la belleza y plas-
(Gaumont - Metro Goldwyn) ria men le con J u a n Rathburn ; y un día,
Margarita V \'íctor los sorjirenden besiiñdo.se
ticidad de M m e . Savelli, la encantadora gra- La acción de este film, lie u n a ingenuidad tie LUÍ modo que no da lugar a dudas. E n
cia de Mlle. Alexiane y la concienzuda labor licenciosa, se desarrolla en P a r í s . \ista de esto, Mai*garita, la cabeza m á s se-
de Marccl Le\'esque, Una bailarina llamada Gaby, el ídolo de rena del cuarteto, toma u n a resolución enér-
una homboaeyti nocturna, está estrecha- gica, a fin de arreglar la situación de todos.
[líente \'igilada por el comisario de policía Propone M a r g a r i t a irse a ¡lasar los cuatro
Amor de principe Lecoinle, que tiene la sospecha de que la una temporada al campo. Elisa guisará para
J u a n , y M a r g a r i t a tendrá a su cuidado todo
(Universal Film) muchacha está comprometida en ilícitas com-
lo concerniente a Víctor. SÍ la prueba no es
binaciones.
satisfactoria, b a s t a r á con invertir el orden
Olga MiclíhaTlowa, joven danzarina de un Un filántropo americano busca en los ba-
de factores para bien de todos, y Elisa recu-
teatro de San Petersburgo, es solicitada por j()S fondos sociales un alma que salvar. El
perará a Víctor, y J u a n volverá a Margarita.
e! gran duque Sergio de Rusia y por el azar, encarnado en la persona de M. Chrifity
financiero Kusnowitcli ; pero la linda artista C a b a n n e , iiicilciir en scbne, le hace conocer Rence Adorée, Creigthon H a l e , Eleanor
estíi desposada con Alexis Orloff, joven ofi- a (iaby. El filántropo se e n a m o r a de Gaby, Boardman y Lew Cody, interpretan con
cial de !a guarilia del gran duque, y rechaza v a despecho <ie u n a comedia desvergon- liinaoiir este cruzamiento conyugal.
el festejo. zada que !e representa la bailarina, la per-
Un h e r m a n o de Alexis, furibundo nihilis- dona y se casa con ella. El Club de los Tres
ta, es encarcelado, y Olga pide al gran du- Nosotros vemos un comisario de policía
que que intervenga para que sea puesto en de revista, completamente ridículo, y un (Gaumont' Metro Goldwyn)
libertad. Alexis, que ve a su esposa en com- París pintoresco que no existe ¡ pero no es
pañía del príncipe, se arroja sobre éste y lo esta la primera vez que esto sucede y no KÍ'A Club de los Tresn es u n a asociación
abof<'lea. Alexis es arrestado al instante, y puede sor[3rendernus. de peligrosos malhechores, que se compone
de un ventrílocuo — el profesor Eco—, de
L<Hliaiiiiiiiiii[iitiiiittiiiiiiiiiiiiliriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii;iiiiiiiitiiiiliiiiiiiiitiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiitiiiiuiiiliiiiiiiiiiiiiitiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiillli[itu mi e n a n o y de un gigante.
El ventrílocuo se disfraza de vieja d a m a ,
mientras c¡ue el enano se transforma en bebé,
líllos suponen que as/ no los reconocerán fá-
cilmente y no despertarán las sospechas de
Almacén de vidrios y cristales planos la casa donde tienen intención de operar.
P a r a dar m á s carácter al disfraz, el ventrí-
locuo rdquila, bajo el nombre de Madame
O ' G r a d y , u n a tienda de loros.
U n a noche, el gigante y el enano, sorpren-
Fábrica de espejos - Marcos y molduras didos por un intruso al introducirse en luia
casa, lo asesinan.
La policía se pone sobre la pista de los tres
bandidos ; pero éstos cargan la responsabili-
dad de! crimen sobre Héctor Mac Donald,

V. García Simón
KtlIlllJiíllllItlIMIllIUlItlIlllItlirilllUIIIIIIIIIIIItIttIIIIIIIIIIIIIIIIEIlitlIlMIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIINlIlIMHttIIIIIIIIIII
uno de sus empleados, y huyen.
Rosa O ' G r a d y , cómplice de los tres malhe-.
ihores, que a m a a Héctor, suplica al pro-
fesor líco que lo salve. Este, que también la
•i I I a m a , se deja p r e n d e r ; y el día del juicio de-
clara la \ e r d a d de los hechos. Su espontánea
declaración le vale la clemencia de los jueces.
Via Layetana, núm. 13 - Telefono 3870 A. Héctor y Rosa serán dichosos, mientras
que un chimpancé, representando el papel de
ii la justicia i n m a n e n t e , estrangula a los dos
asesinos.
ni / / BARCELON / / Mae Busch admii'able en su interpretación
de Rosa O ' G r a d y . Lon Chaney, e n el de pro-
fesor Eco, nos m u e s t r a u n a vez m á s su
ciencia \- su virtuosidad en el arte de la ca-
racterización. JKAN DKSJ.ARIJINS
riiiiiiiiiiitiiiituniitittiuiiiiiiniiiiiiiiiiniiiHiiiiiiiiiiiiiiiiiiitiiiiiiiiiiiiiiiiiMiMiiniiiiiiiiiiiiiiiiiiittiiiniiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiitiuin

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CRÓNICA ADHID
Demasiados bandidos^ o la españolada Un puñado de noticias
Cuatro son las películas de bandidos culas de las casas esiiañolas son basadas —Ha salido para Salamanca la compañía
(jue están filmando, o han filmado ya, las en novelas y uliras de teatro, ]wr lo me- que ha de filmar «El estudiante de Sala-
casas madrileñas. Veamos los títulos : nos tengan nuestros cinematografistas manca», adaptación cinematográfica de don
mejor tino en Ui elección de asuntos que l''üdc'rÍ(,o Dean.
i(Kl l>audido de la sierrai), «Los siete n i -
ños de Kcija)!, >(Luis Candelas o El han de trasladar a la pantalla. —Continúan los preparativos para la clne-
liandido de Madridu y (dina extraíia Francia ha filmado varias películas versi('ín de la novela cervantina uLa ilustre
a\'entura de Luis Caiidelasn. con episodios de la vida de Napoleón. Al Fregón,-!)).
ITiía vez puestos a sonar la pandereta Iiaccr la cine\-ersión de varias novelas de
española, debieran filmarse también — sus escritores m á s ilustres o populares, —-Han regresado de .Mi can te los artistas
y ello estará ya, sesm'ameiUe, en la ca- ha sabido elegir. ((I,os Miserables», de que lian interprelndo Iri cinta (d-os cuatro
Víctor'Plugo, y uLos tres mosqueteros», Robinsüncsii, que fui'' dirigida por el señor
beza (¡ !) de algunos cinemato,q;rafistas Blrmner.
es])añoles— 'lEl Bartiucro de Cantilla- de Alejandro D n m a s , c[ue son dos bellos
nan, «Jaime, el Barbudo) y ijosé María, ejenqilüs de lo (¡ue decimos. —Se nos dice que en breve se empezara a
L-] rey de Sierra Morena». ¿ Es que la historia de T-íspaña no tiene filmar una película con el lítulo de (d.os siete
Lueg-o nos lamentamos de que en el figuras dignas de hacerlas revivir en la niños <lc Rcij.ii).
extranjero se dé aire a una falsa leyenda pantalla? ¿ E s tpie no hay novelas espa-
esjiañola y nos consideren un ]íaís pinto- ñolas q u e nierezeaii ser animadas en el —Se ha vendido la exclusiva parji la Ar-
blanco lienzo ? gcntlna y Chile de (d^uis Candelas».
resco y ]joco seguro r)ara viajeros y tu-
ristas. l*"ntre esas figuras, están el Cid, Her- — Ihio de estos dfas serán presentadas en
Bien está la leyenda cuando no me- nán Cortés, el G r a n Capitán, Bernardo pruííba privada, ((El cura de aldea», de la
noscaba el prestigio y la seriedad de un del Carpió y otros muchos guerreros y Atlántida, y nE! bandido de la sierra», de
])ueblo y cuando n o va en perjuicio de su con(¡uistadore.s. I-'ílicioncs Ard.'ivi'n.
historia. La leyenda, amalgamada con Entre esas novelas hay una tan grande,
la historia, sirve muchas veces para qui- (|ue bastaría ptir sí sola para demostrar — La Hércules Funis cuenta con una nue-
tarle a ésta pesadez y hasta para dar una que nuestros cinematografistas tienen va j)e!fcilla : «La sirena del Cantábrico».
visión m á s clara de determinada época, La ha dirigido A. G. Carrasco y figura
una idea exacta de una de las más nobles
como protagonista Celia Escudero, Los de-
lis como la anécdota en la l>iog'rafía, q n e aplicaciones del cinema : el Quijote. más papeles princi|)ales los interpretarán,
ayuda a conocer mejor al biografiado. Las aventuras del Hidalgo manchego José \Íc!ü, Ja\'Íer Ribera, Juan Nadal, José
Pero leyenda a todo pasto y leyenda tendrían en la pantalla un interés enor- Jimeno y Antonio Mata.
negra y adnlterada, no, Y si es que que- me. T a n t o es así, que se viene hablando La fotografía es de Enrique lílanco y el
remos exjjlotarla, aunque con fines poco de que una casa extranjera piensa tras- lugar de la acción es la cosía cántabra.
dignos, no abramos luego la boca, cosa ladar al lienzo la obra inmortal del in-
<Íe vm palmo, porque eu parte del extran- mortal don Miguel de Cervantes.
jero se crea de buena fe que en España Acaso se nos salga al paso diciendo qne
Chismorreo para pasar el rato
no hav más que toreros, bandidos, baila- la cineversión de películas como la del
rinas, caniaores de flamenco y hembras Cid y don Quijote son m u y costosas y —Se chismorrea que el tenor Ocaña ob-
bravias, de rompe y rasga, que llevan la l»or lo mismo de imposible realización tuvo un legítimo triunfo en Pardiñas la no-
navaja en la lig'a y q u e son catjaces de ¡lor una casa española ; pero esto, en úl- che de su presentación cantando ¡(Marina».
pegarle un navajazo al lucero del alba. timo término, no sería una razón en Y que en esta obra de Arrieta desafinan
apoyo de que se filmen cintas a liase del tanto otros tenores <je más postín, que mere-
Durante una época, nuestras sierras
bandolerismo español. Novelas clásicas cerían ii- a Ocaña.
estuvieron pobladas de bandidos con pa-
tillas, de boca de hacha, trabuco naran- y modernas ha>' que podrían ser filma- —Que el día 4 se presentará en Lara la
jero y m a n t a zamorana. Para pintar esta das con m u c h o menos dinero q u e el ipie actriz Carmen Díaz. Y que siendo la prime-
época, en lo que respecta al bandoleris- haría falta para animar en la pantalla la ra vez que actúa en Madrid, es de esperar
mo, bastaría con una sola película. Lan- colosal figm'a de i(Don Quijote de la que no sea la última.
zar cuatro casi a la vez es dar a entender Manchan.
•—Que uLa cruz de Pe])ita», que hacen en
(pie los únicos héroes populares que ha Todo menos tanta pelíeida de l)andi- el Centro, no tiene nada que ver con la cruz
tenido Esi)aña han sido bandoleros. dos y tanta españolada. lie Aurora Redondo, pÉ-otagonista de la
Ya que no se escriben argumentos di- comedia. . •, -. , - ,..
rectamente para el cine y todas las ]jelí- NOSABEN.MJA
—Que en Pavón se estrenará este invierno
ima revista del maestro (luerrero, Y que, tra-
tándose de Guei'rero, será una revista militar.
—Que Fleta ha llegado en auto de San
Sebastián. Y que se lia dirigido en seguida
En Alcázar de San Juan, donde residía, ha fallecido doña Dominga Grande al teatro Martín donde tiene un asunto con
Nieto, madre de nuestro entrañable amigo don Domingo Romero, figura pre- pendientes, digo i)endiente.

eminente del foro español, teniente Alcalde del Ayuntamiento de Madrid y —Que el juguete cómico de (iarefa Alvarez
y Abali, iiClara Luna», estrenado en el tea-
representante en la üilla cortesana de nuestra revista. tro Kursaal, de San Sebastián, ha obtenido
Doña Dominga Grande, a la que nosotros tuoímos ocasión de conocer y tratar, éxito. Y que es un juguete muy mono.

era una dama üirtuosa, muy respetada y querida en la ciudad manchega en —Que en esta obra Irene Alba cosechó mu-
chos aplausos, y que Bonafé cisfuvo graciosí-
9ue ha muerto. simo en su papel de Mecenas. Porque, claro,
COPULAR FILM se adhiere de todo corazón al dolor que embarga en estos no podía tomárselo en serlo.

^omentos a nuestro ilustre y dilecto amigo y camarada, don Domingo Romero —Y que en el Victoria Eugenia, también
de la capital guipuzcoana, se estrenó una co-
y a sus hermanos. media de Fernández del Villar, titulada <(Los
balazos". Y que el autor no dió en el blanco.

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El retablo de maesc Pedro
Lo que opina Ignacio Iglesias ofrecido por la publicación de «La baldufa
d'or» u n a gran cantidad que el señor Igle-
llegar j a m á s a él de ese modo, como lo hace
la heroína de «La arlesiana», de Alfonso
s o b r e el t e a t r o c a t a l á n sias no ha querido aceptar, porque desea Daudet, que sin dejarse ver por el especta-
ver su obra en la escena, no por el egoís- dor convive con él en todo m o m e n t o .
mo de un mayor rendimiento, sino por e! .Además de estas obras para el teatro, está
Hace pocos días aún que un rotativo ma- noble deseo de verla realizada dentro del realizando un tomo de poesías y otro con
drileño publicaba una conversación habida niarco para eí que la escribió. T a m p o c o le una colección de anécdotas que se titulará
t n t r e Ignacio Iglesias y uno de sus redac- anima el afán de notoriedad, pues este hom- <(EI tresor deis humils», con un prólogo de
tores. Como el tema de la charla era el tea- !)re, por demás sencillo, está en contra de -Maragal!, que nu es de Maragall, pero al
tro catalán y como las manifestaciones del ludo lo que sea salir ante el público y pe- que trata de achacársele autori/:ado por estas
gran d r a m a t u r g o eran interesantísimas y es- rorar emocionado el día del .estreno : estos palabras del autor de uLa vaca ciegan :
tán relacionadas con sus últimas produccio- histrionismos le molestan, pues cree que se "Bienaventurado el hombre que sabe in-
nes para el teatro, creemos un acierto recoger runq'e la ilusión del espectador obrando de \ e n t a r cosas ían hermosas y sabe atribuír-
el espíritu de aquella interviú. este modo, cuando tan hermoso sería no selas a otroii. '
Opina Ignacio Iglesias, que as( como en
otras épocas el teatro estaba abierto para
todos los actores que llevasen en el alma
algo de artistas, hoy, a causa de las exigen-
cias del Sindicato de Actores, que obliga a T E A T R O DE A R T E POPULAR
e n t r a r en el teatro como meritorio, naufra-
ga, debido a los diques que se la oponen, la
voluntad mejor templada ; lo cual es causa
de que no brillen en la escena m á s que los
elementos viejos, que impiden, sin darse
Ideas y acción
cuenta, el paso a la Juventud cuando ésta va
impelida al arte, por el arte. De esta ma- lí otros los alejaron del teatro cómicos y
nera — dice — fácilmente se deja ver que
umprcsas. De estos, Valle Inclan y Una-
el teatro se va convirtiendo c-n u n a indus-
tria en la que todo vive menos !a manifes- Este ensayo, que va por su segtmda mimo, por ejemplo.
tación artística. parte (x) y, acaso, en ella finalice, no Mientras no les sea dado a los empre-
se escribe con la pretensión de definir las sarios el precioso don de la inteligencia
Acertadísima es la visión que de la reali-
re.c:lns por (|iie ha de regirse el teatro ele para comprender que lo que atrae al pú-
tlad tiene el eximio d r a m a t u r g o catalán, que
cuenta actualmente con dos obras para E n - arte popular. Mi trabajo no es erudito blico al teatro no es un nombre que suc-
rique Borras : «La llar apagada» y (tEl per- ni de crítica, lo cual requiere una docu- iiti, sino una obra que tiene calidad dra-
dón», en las cuales ha puesto todo el a m o r de mentación copiosa y precisa y un estu- mática, y mientras actores y actrices
su vida. (iLa llar apagadan fué por é! escrita dio a fondo de la materia. Es trabajo de sigan creyendo que hay que tomarles la
con lí'igrimas en los ojos. periodista curioso que desflora un tema medida artística antes de hacerles las co-
T a n t o la una como la otra, que ya han liara que críticos y eruditos lo encaucen medias para que se amolden bien a sus
sido leídas por Enrique Borras, serán estre- tlcbidamente, si les atrae y sugestiona. facidtades como a su cuerpo el traje que
nadas mucho antes que «La baldufa d ' o m ,
Hn la primera parte de mi ensayo for- encargan a su sastre o a su modista, no
la cual no se atreven a estrenar los empre-
sarios por tratarse de una obra de g r a n es- muU-, provisionalmente, tres juicios. A podrá librarse a la escena española de lo
pectáculo que, a pesar de todo, no costaría saber : Que el teatro espaiio! contempo- chabacano y anodino.
m á s de 30,000 ¡>esetas el ser llevada a la es- ráneo no cuenta con cultivadores tan El despectivo dístico de Lope :
cena. Por lu menos, así opina ei escenógra- ]jrt'claros como la novela y el periodis-
fo señor .Marma, el cual tiene, hace tiempo, '(Puusto que el vulgo es necio, y lo paga
mo. Que nuestra literatura dramática
heclios los proyectos de decorados. [es justo
está necesitada de nuevos valores. Y q u e
I-a Sociedad General de Ediciones le ha hablarle en necio para darle gusto.n
existe un último modelo de teatro de
arte popular : el ruso. no tiene aplicación en nuestra época, y
ííl<í-;!':.ü;áLiP'.:;'^--:..¡f!Í.Dv 'J:,'. '.:•. Podrían citarse más de media docena es de presumir que tampoco en la stiya
de novelistas de primer orden y selec- la tuviera.
cionar hasta dos docenas de nombres que El vulgo necio habría que buscarlo
dan categ;oría y modernidad al periodis-
m o español.
ahora, en todo caso, entre la aristocra-
cia y la alta burguesía. El pueblo, que
siente la inquietud del momento y que
i;
A cambio de esto, ¿ cuántos dramatur-
gos y comediógrafos merecen ser seña- busca en todo renovaciones y noveda-
lados ? Del teatro castellano, si se ex- des que eleven la ética social, aceptaría
ceptúan a los que tienen ya realizada su también con entusiasmo una orientación
obra : Arniches, los Quintero y Bena- sana y moderna dentro de la dramática.
vente, n i n g u n o . Se vislumbra alguna Siendo el pueblo el único sector de la
posibilidad de autor dramático, pero sociedad verdaderamente preparado para
nada más. Del teatro catalán, aparte acoger lo nuevo y el que tiene en todas
Iglesias y Rusiñol, por igual causa que las cosas la visión clera del porvenir, el
Benavente, los Quintero y Arniches, dos modelo de arte dramático que conviene
nombres ú n i c o s : Puíg y Ferrater y a nuestra escena, es el teatro ruso.
Amiehatis. Después de una larga era de retórica
E n esto le lleva Cataluña ventaja a mala en política, en literatura y en arte,
Castilla. jíalabrería gárrula que nos ha llevado a
Ahora bien, ¿hay en Espaila escritores muchos desastres y fracasos, es necesaria
de fibra dramática, capaces de remozar otra de ideología pura, encerrada en un
la escena? Para mí es indudable que se molde verbal y artístico, sobrio y pre-
puede contestar a rajatabla : sí, los hay. ciso. Después de tanto suceso pueril y
¿ Pero dónde están ? Los unos permane- estéril y de tanto gesto fanfarrón, preci-
cen en el anónimo a pesar suyo, a los san acciones que tengan un norte ideal.
El teatro de arle popular ha de estar
(1) I.i^iiBií el iirtírulo "Teatro de ¡irte i)o|)ular.—Tipim nutrido de ideas, no de frases; pleno de
y carjirleres", publiradü en P! número 3 de esta rcvis-
la, correspondiente al día 19 de aeoato próximo pasado. acciones, no de peripecias; con muchos

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El tercer acto d a prueba de un m a l g u s t o de recorrer, cambie sus abrojos por las rosas
verdaderamente l a m e n t a b l e ; en él no existe perfumadas de la caridad bien entendida.
n i n g u n a bella emoción, a pesar de q u e en POPULAR FILM se pone a la disposición de
algunos momentos hace u n a s c u a n t a s pi- los organizadores de este festival, sin que
ruetas y a p u n t a un sentimentalismo r a m - crea con esto haber dado término a la obli-
plón, que anuncia un sacrificio, m u y de gación que tiene de hacer algo por los huér-
heroína de folletín, q u e no se realiza mer- fanos de Blasco, a los cuales d e m o s t r a r á
(.-ed a u n a sucesión de cosas traídas por los cariñosamente y con arreglo a sus fuerzas, la
líelos y mal a m a ñ a d a s , que dejan al pobre piedad que siente por los hijos del q u e fué
y sudoroso espectador avergonzado de t a n t a en vida un hombre altruista y honrado.
puerilidad y e n g a ñ o tanto.
Al autor de u n a obra se le puede perdo-
nar u n a equivocación cuando es honrado el
procedimiento — todos no hemos nacido p a r a
Saloncillo
hacer obra t e a t r a l — ; pero al q u e no se le
pueden perdonar tales y tan atroces equivo- Diálogos cogidos al vuelo en u n a peña de
caciones es al traductor, pues da prueba en autores, cómicos y periodistas.
•ístos casos, no solamente de q u e desconoce
el teatro, sino de q u e no tiene e! menor Priiner diálogo :
roncepto de la belleza y del buen gusto.
— F e r n á n d e z Lepina tiene el don de equi-
L a compañía iiFantasion tiene elementos
\-ocarse siempre.
sobrados para realizar u n a obra m á s intere-
—¿Por qué?
sante que la hasta ahora realizada, y es
una pena que artistas del t e m p e r a m e n t o de —Fíjate bien. «El amigo Abel» tiene un
Olvido Legufa, Rosario Leonís, Emilio V a - bonito asunto de \^odevil y lo h a convertido
lentf y Manuel F. de la Somera, se lancen en comedia anodina, con su moraleja final y
a la realización de obras tan incoloras como todo, (d-uzbelinaii tiene a r g u m e n t o y tipos
esta «Luzbelinan, que no tiene m á s encanto de opereta, y los ha malogrado en otra co-
niriih Lcgnin, la bfiiíla u merilismti arlri:
de In conipañía "Fanlasio- que el q u e la presta la señora Leguía, cuya media insulsa y de un sentimentalismo cursi,
labor como actriz nos sigue pareciendo ex- —¡ Pues es cierto! Ya me parecía a m í que
caracteres y uingún tipo ; insuflado de celente. aquella escena de a m o r del tercer acto esta-
humanidad. (íLuzbelinaM, a juicio nuestro, es un libro
ba pidiendo un vals.
Ivsta definición nos acerca al teatro de malo de opereta vienesa, a! que le falta la
Shakespeare, el genio de la dramaturgia, música, porque ningún compositor de ta-
y nos aleja del teatro de Lope de Vega, lento quiso c a r g a r con tan grave responsa-
Segundo diálogo :
el ((monstruo de la naturaleza» por fe- bilidad.
cundo, que no por intenso. Pero es que —cQ'J^ opinas de la reposición de «Iris»,
el teatro de Shakespeare, q u e p o r la dis- el d r a m a de S a m b l a n c a t ?
tancia resulta clásico, es nuevo por la Sobre el festival a favor de los —Que es u n a excelente idea a la que e n -
substancia. cuentro un gran defecto.
Hl teatro ruso, como todo teatro que huérfanos de Eduardo Blasco —Me parece que incurres en u n a contra-
aspire a tener un valor universal de con- dicción.
—-Me explicaré. E s u n a buena idea, por-
trastación de ideas, tiene esos puntos de En el Centro Aragonés h a surgido la idea
que el teatro necesita obras de ese calibre.
contacto con el de Shakespeare, si bien laudable de organizar u n festiva! a favor
Pero la encuentro el defecto a la idea, no al
se diferencia en la técnica y en el matiz de los huérfanos de E d u a r d o Blasco, que
d r a m a , de q u e la reposición la h a g a el
que es negro o gris. fué d u r a n t e muchos años empresario del
íiTeatre Intim».
T e a t r o Goya. POPULAR FILM se a d h i e r e con
El teatro de Andreiew es un a n a t e m a ; toda el alma a esta obra generosa con que —Y eso, ¿por q u é ?
el de Shakespeare una sonrisa. Y, sin •ie trata de rendir tributo a ía memoria del —Muy sencillo. P o r q u e tratándose de u n a
embargo, la moral de los personajes de m u e r t o , realizando en pro de sus pobres obra del formidable S a m b l a n c a t , se llenará
amlx)s dramaturgos es innata : senti- huérfanos un acto q u e lleve a su triste hogar el teatro de público. Espectáculos íntimos,
miento moral. i^.\ beso caritativo de u n a noble acción. banquetes íntimos, e t c . , se dice cuando ¡os
que asisten a él no pasan de u n a docena. Y
Nuestro teatro debe tomar del ruso la Numerosísimos h a n sido los ofrecimientos
la función que se celebrará el día 8 en el
ideología y la acción, pero no el gesto de cooperación hechos a! digno Presidente
Pompeya, de Gracia, tendrá carácter de
demasiado sombrío, q u e adulteraría, sin del Centro Aragonés — de quien partió la
popular.
provecho, el carácter específico de la idea de este homenaje postumo — por dis-
tintas asociaciones y particulares, q u e h a n —Me rindo. '•
raza latina.
querido significar de este mcdo la admi-
MATEO SANTOS ción que sienten por los hijos de aquel hom-
bre honrado que demostró en vida su sano
amor a lo bello, logrando que bajo sus a u s -
Representaciones de la Com- picios las m á s interesantes manifestaciones
Iftañía Fantasio: "Luzbelina" del arte teatral pasasen por la sala del T e a -
tro Goya, y que hoy, con su m u e r t e , nos
d e m u e s t r a el poco egoísmo q u e a n i m ó s u s
Con este título y traducida por Fern^indez
empresas en pro del arte puro.
I^epina, estrenó !a compañía íiFantasíon u n a
romedía de W a l t e r W e r n e r , que el público .Fiasta la fecha, todo son facilidades p a r a
escyc¡i(5 con el respeto q u e merecen estos a s e g u r a r el éxito de este festival, en que u n a
autores, a pesar de q u e la obrita e s franca- vez m á s se pone a prueba el buen sentir de
mente mala, y fueron muchos los esfuerzos la ciudad de los condes, siempre deseosa de
realizados por Olvido Legufa y Emilio V a - acoger bajo su protección la pena de los q u e
lentí cnn objeto de salvar de! fracaso esta algo hicieron por engrandecerla, y dispuesta
anodina comedía, cuyo a r g u m e n t o , a m á s a q u e por esta vez la memoria de Blasco
de e s t a r m u y sobado, carece de gracia e sea h o n r a d a e n sus hijos desgraciados, a los
interés. que la generosidad de su buen padre dejó sin
Los dos primeros actos de esta obrita son fuerzas para luchar y a ú n no preparados
los mejor finalizado.s, sin que esto quiera para enfrentarse con la vida.
decir que tengan nada de particular. D e El m a n t o blanco de la caridad trata de
ellos, las únicas escenas q u e resaltan son acoger bajo su noble protección el a l m a de
'as que tienen a su cargo Olvido Legufa y estos pobres y débiles seres que hoy lloran la
Rmilio Valentf en sus respectivos papeles pérdida de aquel buen compañero nuestro
^^ Üdith, la alocada multímillonaria, Reina que supo enjugar las lágrimas de los q u e a
de los Cangrejos, y Boris, el prfncipe des- él acudieron llevados por la m a n o negra del
tronado, personaje sin u n a n o r m a l traza que dolor. H03', que sus hijos lloran abandona-
'^ defina, deslabazado y seco como todos los dos, somos nosotros los que hemos de cal-
m a r su pena, haciendo q u e la senda q u e h a n Maniml F. de la Somera, notable ador de la r.ompañla
dsniás personajes de la comedia. que acliia en el ieairo Barcelona

• ^ ' ^ ^ ' ^ ' ^ ^ ^ N . ^ W W ,'WSftflrtPirtr^-VVtfVVVVVVVVVVVVW 'VW^JVWVW^JV^^^^JV^^^^^^^'^''f'^'^^W^m


¿Reemplazará el color al blanco y al negro?
Después de varios años, ciertos profe- nieiUe los colores de obscuro tono se ha- a fin de obtener un éxito para sus pro-
tas cinematoffráficos nos anuncian el ad- cían percibir con alguna perfección. ducciones que, reflejándose sobre los po-
venimiento del film en colores que des- Todos los directores de escena de ta- bres cerebros del bajo público retrasaron
tronará sin piedad el film en negro y len!') mediocre quisieron utilizar el color la evolución del arte cinematográfico,
blanco. Hasta el día, tales predicciones pues un film en colores, hoy por hoy, no
hacen sonreir, porque los lilnis en colores puede nunca acercarse al arte pictórico,
proyectados en la pantalla parecen acapa- y no dejará de ser, pese a quien pese,
POETAS DE HOY más (lue una fotografía iluminada sin
rar el monopolio de! mal gusto. Pintadas
a mano nos muestran unas casitas rosa- arte ni personalidad.
das de tejados rojos, rodeadas de árboles Tres poemas líl único conato serio que se ha ]-ealÍ-
de un verde uniforme y antipático : las zado hasta la fecha, ha sido llevado a
tintas se desbordan unas soljre otras y se )'iireii .sobre el intinUil iliiiiiiiiiuin
cabo ]ior H e n r i Diamant-Berger en su
mezclan sin armonía, haciendo que se las ]iroducción (ii\'íarionnettes)). Este «aníma-
¡os vidrios y las flores del olvido,
confunda con esos cromos mal impresos lenrn francés comprendió que el film en
V en el aire, de arotnas ímpre^uiidn.
y concebidos por esos pintores de iiitima colores debía ser en casi todas sus partes
flota un niiisnucio de humo tidor^jie-
categoría, inhábiles para combinar los to- realizado en el estudio con decorados ad-
\ ¡'ido.
nos. Sin valor artístico, estos films en mirablemente estudiados y dirigidos pnr
colores ejercen sobre d público popular nn pintor que, con los suficientes conoci-
De los enltipizados corredores
mientos técnicos, hubiese calculado la
una perniciosa influencia, a la que puede viene lili rumor de aladas despedidas...
íi traducción ij de los colores soJire la pan-
achacársela sin temor el haber retardado ¡Oiic deseo de nnhicas v amores
talla.
la evolución del buen gusto entre los es- Vitalia por las e.slaueias v la.s vidas!
pectadores- Su mayor defecto proviene En esta producción el modo de vestir
de que han sido presentadas estas foto- Parlen ¡os carruajes de la iiodw, (k' las ((Marionnettes)) fué combinado
grafías en colores, sin que pueda notarse V por las invisibles alafuedas igualmente con los colores dútiles», así
en ella ningini cai-ácter verdaderamente ¡leva un idilio cierno cada coche, como también el maquillaje de los ar-
artístico. eterno como el f¡Íro de las ruedas. tistas.
Algunos críticfjs reprocharon a Dia-
Muchas personas no llegan a compren-
)' del ¡cstin un queda rn el a-mhíenle mant-Berger la puerilidad del escenario ;
der la diferencia que existe entre una
más que un desdén de pálidas fVíiyíMi- solamente hubo uno que se dio cuenta
obra de arte realizada ¡wr un pintor y
\eins del talento de este gran iianimateur»
una fotografía iluminada, y hay algunos
V un Dios que apoya su esi reliada fi-ancés, haciendo un verdadero estudio
que serían capaces de dar la preferencia
\frrnir del film en colores que Diamant-Bcrger
a la fotografía, porque para ellos la foto
en c¡ halcón desierto de mis ansias
realizaba situando su obra en un cuadro
es la reproducción exacta de la naturale-
lie cuento de hadas, que le permitía den-
y.ü, y no tienen en cuenta que no basta
tro de una cierta mesura, componer su
fotografiar un paisaje para crear una obra
sinfonía de colores sin caer en lo inve-
de arte, jiues si esto fuese así, desde la
Sola, xolila en el mundo
rosínu'l.
invención de la fotografía las artes de!
dibujo y la pintura hubieran recibido un nñ madre se quedaría A j->esar du esta prueba — la mejor de
golpe mortal, lo cual no ha sucedido. el día que me partiera las realizadas — sigo creyendo que el
a conquistar otra vida. film en colores no llegará en muchos años
Así como un literato al confeccionar — so pena de un gran invento — a tener
]'o bien quisiera la í^loria
nna novela está obligado a inspirarse en una importancia decisiva", y continúo di-
en el inundo o en el rielo.
la vida y no a copiarla, del mismo modo ciendo que los Kfihns-cromos» son causa
Vi) hien quisiera, mi amor,
un pintor debe interpretarla y llevarla a de ipie el verdadero arte cinematográfico
la tela, según sus apreciaciones persona- izar tus alas al sueño.
¿Pero dónde encontraría
uncuentre ciertos obstáculos que los
les, pues SI solamente tratasen de copiar creadores del <(fihn-colori> han colocado
!a naturaleza, todas sus obras se parece- lo '¡ue dejara entre sonihias?
t;n su camino, elucubrando la ignorancia
rían . ¿ Pero dónde hrillari.i
ik> :m in'icleo importante con las aberra-
iiiá.s claramente la aurora,
Amamos del pintor la audacia y la oi-i- ciones siempi'e continuadas con que in-
que en el alba de mi vida,
ginalidad que llegan a definir su carác- tentan defender sus t>roducciones.
que iba a quedarse Ion .solo y
ter y crean una verdadera sinfonía lu-
minosa con su paleta. Kl objetivo al CosrPERK CRAVON
contrario de lo que sucede con la obra
pictórica — lo ve todo de la misma ma-
.\caho de verme solo
nera, y su única labor es labor de buen
gusto en la elección de vistas que son
en el fondo de mí f>ozo. Avance de la próxima tem-
En el fondo de mis ojos
traducidas por la máquina sin que se
acabo iie venne roto. p o r a d a del t e a t r o Goya
manifieste en ellas ni el carácter ni el
estilo propio del operador. La piedra que nos remueve
Los films en colores realizados hasía Sc^*ún miesLrt.s infíinnes, píisado m a ñ a -
los recuerdos, ha caido. n.-i iibrir/i sus puertas el Gnya para una
el día, pueden probar palpablemente que y al dar en estas honduras i';LMi[)ariii ;irtístira. fuya duración será de diez
no se ha llegado a ninguna perfección en toda el alma me ha partido. nu'ses KÍ no fnüan los buenos propó=;Ítos del
esta nueva manifestación del séptimo empresario de! eitadn eoliseo.
arte. En los Estados Unidos se realizai-on ¡\'ieio pozo que recoí¡es ! ,.is (-(HUpani'as que actúan'in son las si-
pruebas por el procedimiento Tecni-co- —como un árbol de mil nidos— f^uienles :
lor, las cuales no llegaron a constituir un ¡generaciones de Hiivias 1.a (le l-'ernandn Porredfn, con la e n r a n t a -
éxito lisonjero. IVCÍHI Poirier realizó para derrannidas por cien sii^los! t.\>ic-c: Manolita Riiix como primera a c t r i z ; del
León Gaumont nn pequeño film en colo- I al 7 (le octLihrr hará sus presentaciones
Ti^'i-ldla Valencia ; el niismn día 7 de octubre
res que permite espei-ar algo más cuando Kn la cisterna del tiempo
(lí'bLilar.-i la compañía vie María Palou ; des-
el procedimiento sea más perfecto. T.,os acabo de verme solo:
IHH'S la que dirige Ernost-o Vilrhes, de la que
ingleses pretendieron mostrarnos en «La el amor en el brocal, es primera actriz la gentil h-ene López Here-
gloriosa aventuran hasta qué extremo se y el corazón en el fondo. dia ; mái= tarde la de Francisco Morano, y
podía utilizar el color registrado directa- el .Sábado de (iloria la gran trágica M a r g a -
mente por el objetivo ; la prueba no fué Jlh\K ("iliTIlílUíiíZ (iu.T rita Xirí.;u, al frente de su compañía, cerrará
perfecta ni mucho menos, líues sola- la temporada con el broche de oro de su arte.

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Rodolfo Valentino
en varias escenas de
"EL ÁGUILA I^EGRA*
y de
EL HIJO DEL CAID'

^A,^%%vvv^^^^..^w•.rtJ^.•.^J^v%^.'^i.v%"uftrti%--vvsjvvSi%'
UVí
í v'^wvVi^vvv^dVV^.%ív^dvv^"-%%v'»vvvvsr^-V"-%^iV-%vv-oV^
La interpretación es magnífica, así como
Pruebas de películas la fotografía.
El actor que encarna el papel de Valjean,
es un artista excelente, que en todo momen-
"Mare Nostrum" La fotografía, en interiores o e.xteriores, e s
to da a su rostro la expresión adecuada, con
magnífica y está tomada con verdadero gus-
una sobriedad digna de encomio.
(Metro - Goldwyn) to hasta en sus inenores detalles. L a deco-
De Paul Jorge, el viejo actor francés, en
ración, aunque no requiere grandes derro-
su iirob) de Monseñor Myriei, y a dijo lo bas-
La stniEina pasada se pasó en prueba priva- ches, está ajustadísima a nuestras costum-
tante en el número 3 de POPULAR FILM
da, un el ((Pathé Cinemui', ia película " M a r e bres, que en toda la obra han sido estudia-
nuestro redactor en París, Jean Desjardins.
nostrum», producción de la iMelro Goldwyn, das con prolijo esmero.
Sandra Milowanoff, cuya belieza cautiva
y cuyos principales [jrotagünistas son Anto- Los que pudiésemos llamar (itrucosu de
desde el primer m o m e n t o , es u n a de las ve-
nio iViortjno y Alice 'I't^rry. esta obra, han sidn admirablemente resuel-
deltes de! cinema de temperamento artístico
lista t o m a d a esta obra de la admirable liis, V nos dan la impresión q u e más fiel-
m á s exquisito. Su Cosette es insuperable.
novtla de Blasco Ibañez que lleva el niismo mente se acerca a la realidad.
La casa Ciaumont ¡Duede vanagloriarse de
titulo, y ¡la sido dii-igida en todas sus partes Ln fin, es una verdadera superproducción,
poseer una de las películas que obtendrán un
por el gran urealisatcLin) de la Goldwyn, Rex. c'ii la cual la emoción late intensamente, ha-
éxito m á s rotundo en la próxima temporada.
Inffram, el cual ha dado en esta superproduc- ciéndonos por unos instantes sus esclavos,
ción una prueba m á s del talento y buen gus- sin que podamos, ni un solo m o m e n t o , se-
lii que rigen sus realizaciones. ñalarla tacha alguna ; pues, como decía an-
Laboriosa ha debido ser, para Rex In- tes, hasta los personajes episódicos realizan £1 asalto al ambulante d e
gram, la elección de exteriores e interiores ; una labor admirable, probada con exceso por correos-(L. Gaumont)
pero no lo ha dejado de ser menos la elec- nEI Tritónu, viejo lobo de m a r y su cocinero,
ción de tipos, algunos de los cuales son el tío Caragol, cuya actuación en toda la T a m b i é n en el Kursaal se pasó en prueba
interesantísimos y demuestran lo cxagerada- [)bra es oportunísima y digna de ser seña-
jirivada esta película.
nu-ínle miniicioya que ha sido la ¡jusca de los lada.
idCl asalto a! a m b u l a n t e de correos», sin
pursonaj'es que habían de intervenir en este Felicitamos a la Metro Goldwyn por el necesidad de la t r a m a amorosa, es un film
cinedrama, pues no ya es laudable el acierto acierto con que ha sido realizado este her- que interesa y emociona por su fuerte dra-
de que sea el i>rotagonÍsta un español, sino moso film, y a u g u r a m o s un éxito franco para matismo.
que en la mayoría de los casos parece R e x esta su magnífica superproducción, uMarc De tener que clasificarlo, diríamos que es
i n g r a m haberse dedicado a d a r vida, h a s t a nostrumii, que tan alto pone la labor de los un melodrama trazado con mucho arte.
'•n los menores detalles, a los [jersonajes directores de la Goldwyrf. La interpretación es estimable y la direc-
ci-eados por la fantasía de nuestro gran no- ción acertadísima.
velista valenciano. Es película que por su asunto, lleno de pe-
Nadie mejor que un l a t i n j podía haber Los MíserableS'(L. Gaumont) ripecias y emoción, con matices sentimenta-
llevado a cabo la creación del papel del les, entrará muy bien en nuestro público el
Capitán LUÍses, y con exceso h a pagado An- En el salón K u r s a a l se pasó en prueba día que se estrene.
tonio ¡Moreno la elección de R e x I n g r a m , privada, hace ocho días, esta admirable ver-
llegando a comjieneti'arse con su papel a la sión cinematográfica de la novela del gran
perfección, y dando pruebas d u r a n t e toda la Víctor H u g o .
obra de las grandes dotes de actor que viven .\] episodio de la Revolución francesa es
i'n él. Solamente Antonio Moreno podía a lo que menos importancia se le concede Datos biográficos d e Rodolfo
haber dado a su papel esa alegría expansiva en la película. Basta para darle sabor de
e infantil al mismo tiempo, que se m a n i - época, la lucha en una barricada y otras es- Valentino
fiesta en los hijos de levante, y sólo él podía cenas, como en !a que aparece la casa que
llegar sin aniirmalidades al justo equilibrio servía de cuarlel general a los revoluciona- Rodolfo Valentino era italiano. A los vein-
emocional que ha de regir los encontrados rios, y la de la huida de J u a n Valjean por lilrés años de edad, ei afán de aventura,
sentimientos y la enconada lucha entre el una alcanlarilla conduciendo a un herido. muy arraigado en él, le decidió a embarcarse
amor y el deber que \'ibra intensa en toda la Lo que tiene m á s relieve en el a r g u m e n t o es en calidad de e m i g r a n t e , y sin m á s fortuna
libra. No hay en su labor exaltaciones efec- la \'ida de J u a n Valjean, el hombre bueno que sus ilusiones, en un barco que zarpaba
lisfas, ni emplea para llegar al corazón del que roba [Jor llevar im pedazo de pan a los para Norteamérica.
piiblirij de otras a r m a s que no sean las que suyos, que ei presidio lo convierte en un in- La primera ocupación de Valentino fué la
IP dicta su talento artístico, que en este film di\'iduo feroz y peligroso, y que, finalmente, de j a r d i n e r o ; luego, d u r a n t e unas s e m a n a s ,
nos ha clcmoslratlo puede rayar a gran al- la i)ondad de un sacerdote. Monseñor My- entró en un r e s t a u r a n t e como pinche de co-
tura. riel, despierta la suya, que sólo estaba ador- cina, y poco tiempo después debutaba como
.\licr Terry realiza también en üMare nos- mecida en el fondo d é su alma. bailarín de tango en un cabaret de Broad-
Iriuiin una de sus uiejiires producciones, y Los amores de Cosette (Sandra Milowa- way. Su pareja era una bailarina muy bella
sal)e ser altanera, apasionada, serena y mi- noff) con el joven Mocmerj', ponen una nota V muy popular en Nueva York, llamada Bon-
mosa, sin salirse del plano en que la coloca lírica al a r g u m e n t o . nie Glass.
y la define el autor de esta gran novela es- Henrv Fescourt, diiector de esta cinever- De\ cabaret pasó al Ritz con otra pareja :
pañola, a la que ha prestado su cni-anto y sión de «Los Miserables", ha demostrado J o a n a Sawser, bailarina también muy po-
su belleza esia deliciosa primera uslarn de que posee dominio de !a técnica y una clara [)ular.
la -NJetro (.íoldwyn. visión del arte cinematográfico. De esta época data la fama de bailarín que
tenía Valentino, el que hablando de esta
habilidad suya, dijo en cierta ocasión que
los pies le eran m á s útiles que la cabeza.
Efectivamente, Rodolfo Valentino d u r a n -
le los cuatro años que se dedicó al baile,
ganó bastante dinero y celebridad.
El arte m u d o le ganó pronto la voluntad,
V como y a su nombre corría en todo Norte-
américa de boca en boca, no le fué difícil in-
Y I>RODÍG!OSd INVENTO gresar en una comijañía cinematográfica.
En las dos primeras películas en que tomó
LOS CABRLLOS BLANCOS lomarán su primitivo color natural a LOS OCHO DÍAS parte, figuraba como intérprete la bellísima
tle usar el INSUSTITUIBLE ACEITE VEGETAL MEXICANO, PREMIADO GRAN PRIX, .Mae Miu'rav ; después pasó a la Universal,
CRUCES Y MEDALLAS. No moiichn absolutamente nada y por esto se usa con las mismas interpretando otras dos películas. Dorothy
manos, como cualquier BRILLANTINA. ¥.\ uso de este ACREDITADÍSIMO artículo no es Gish que vió en él un gran artista, le hizo
proposiciones ventajosas para que figurara
para feñir los cabellos de tal o cua! color: es únicamente para devolver a los CABELLOS
con ella en otra cinta.
BLANCOS su primifivo COLOR NATURAL, CON TODA GARANTÍA, hoyan sido ésíos Con Clara Kimball interpretó iiOjos de
RUBIOS. CASTAÑOS O NEGROS, sin que nadie pueda ni imaginarse que rsfén teñidos. ju\-entud)i, y m á s tarde trabajó para la Pri-
Se garanfiza también que no le caen los cabellos con su u s o . Concesionario: E. SARRA. mer Circuito, la Metro, SelznicU, Universal,
Se vende en todas las perfumerías de España. Precio, 6 y 10 pesetas. Con uno de los de P a r a m o u n t , etc.
a 10 péselas hay cantidad suficienJe para un ano de uso. Pero donde se destacó verdaderamente la
personalidad de Rodolfo Valentino como
actor cinematográfico, fué en uLos cuatro

•JWm ^v^AAí1•n.^Art/uvuFvvv^^•v^.•l^V''^Jv^^^•.^•vvvvvu
10 ÜVpL
!^^JV^rbVvv^rtrt^vv-%^J•«^rfVwvv^iVW^JVW^^^rtrtftA^vvv^.Añ•^^ <v,r,fv'^j«,,^jv-j'jvvv^jv'j'jvvvvjvv\rj^^^
iilh, Richard B:u-!;hlemess, MiUon Sills, Le-
jinetfs del Apocalipsis», cineversión de la
célebre novela de Blasco Ibañez.
P a u l J o r g e y un o b i s p o w\s Slone. .Aileen l^ringle, Virginia Valli y
Rastó esta película para que Valentino me- : romano Conrad Nagel,
rpi-iera el título de nasii de la pantalla. O t r a s (le las producciones Kírst National,
.\ KLOR cuatro jineles del Apocalipsis)) si- IJni'ante el curso de su reciente estancia son : 'lEl batelero del Volga» — de la que
guieron otras grandes producciones, como en Avignon, Paul Jorge solicitó de su direc- hablamos e.xtcnsamente en nuestro número
" S a n a r e y arena», uMonsieur Beaucaireí), tor de esfena, en uLas l á g r i m a s de Col(itteii, de ta s e m a n a pasada, bajo el título de «Los
"l'ül grumete)! v " L a d a m a de las cameliasu. permiso para visitar el musco de Avignón, remeros del Volga», a nuestro juicio m á s
Valentino tuvo un gran partido entre las en el que se encierran objetos bellísimos, pues acertado—, que se compara en grandiosidad
¡nujeres y, no oljstante, fué desafortunado quería conocerle al mismo tiempo que el cas- •A (iLos Diez Mandamientos», y nRl rey de los
en amores. tillo (le los P a p a s , obra maravillosa de dis- reyes», basada en la historia de C r i s t o , am-
lln Méjico se casó con N a t a e h a R a m b o v a , tintos estilos que causa la admiración de bas del mago de la pantalla Cecíl B . de
t^scenógrafa que pintó los decorados de " L a todos los turistas. Mille.
dama de las Cameliasi>, y aunque rusa por Paul Jorge, ha sido siempre a m a n t e de Los papeles de María Magdalena, Judas,
su origen, americana por su nacimiento. coleccionar objetos antiguos y se encontra- San Juan y Caifas, los desempeñan Seena
Los celos do N a t a c b a roiupieron pronto ba cierta m a ñ a n a a d m i r a n d o u n a colección Ow-en. Rodolfo y José Scliildkraut y Douglas
i'iin la felicidad del matrimonio, y el actor y de hierros forjados cuando se acercó a él un b'airbanks (hijo), respectivamente. Para el
la esrenógrafíi se divorciaron. eclesiástico, diciéndole : ¡lapel de Cristo se señala a H. B, \\'aiiier.
-Sin embargo, a la hura de la muerte, h a —Se me acaba de hablar Je usted, señor,
sido Natacba Rambova la que ha cerrado y be querido asegurarme por mí mismo, 4ea>
los ojos del esposo, idolatrado por ella y de que no haJ)íanme e n g a ñ a d o . Realmen-
anindo por infinidad de mujeres de todo el te, \'uestra creación en uLos Miserables» es La lisia lie producciones que presentará
immdo. admiralile y estoy seguro que ejercerá una en b-spaña la pró.xima temporada Artistas
excelente influencia moral sobre los especta- Unidos, es muy extensa. Ocupan en ella
dores .del cine. Yo os suplico que satisfa- lugar preferente estos t í t u l o s : ((El pirata
{ Los cabellos de Jackie Coogan gáis mi curiosidad. ¿ E s cierto que habéis
lomado por modelo a un eclesiástico de
negi'o», ((El hijo del Caíd», cEl Águila Ne-
gra» ^— estas dos iihimas interpretadas por
vuestra familia, como .se me lia afirmado? Rotiolfo Valentino, y de ellas se publican va-
Los eabellüs de Jackie Coogan iian sido
¿O bien' ha compuesto usted mismo el tipo rias escenas en este mismo número—•, (¡El
rortados. Lo decimos esto con la honda pena
merced al estudio de !a obra de Víctor Circo», ('i ... Y supo ser madre l>\ KEI go-
que nos produce e! mal fin de aquella cabe-
Mugo? rrii'm», ((El generabí y «Amor vagabundo».
llera de oro que fué d u r a n t e un tiempo el or-
gullo de este pequeño gran artista de la Paul Jorge, le contesta que no ha tenido Lf)s intérpretes de dichas películas no pue-
pantalla. ocasión de tomar a nadie por modelo y que den ser mejores : Mary Pickford, Norma y
f-a noticia de que los cabellos de Jackie su tipo se debe a su estudio y también al de Constanza T a l m a d g e , Allce Joyce, í.>oug!as
habían sido cortados, ha conmovido pro- su director Luitz Morat, l'airbanks (padre c hijo), J a c k Pickford,
fundamente a muchos de sus admiradores, C u a n d o luego después quiere saber quién John Barryíiiote, Antonio Moreno, Rodolfo
los cuales, en la misma s e m a n a que supie- era su interlocutor, se entera con la natural \'alentino, Bustcr Keaton, ^^'illiaIn S. H a r t
rim la nueva, se dirigieron a los padres de sorpresa, que había sido felicitado por un v Tulio Cafininali.
Jackie, suplicándoles un mechón de los do- obispo de R o m a , que se encontraba en .'Vvig-
rados cabellos. non para efectuar ciertas investigaciones en
P a p á Coogan que es un hombre de recur- la biblioteca de la villa.
sos, entre los cientos de peticiones que ¡e Don Adolfo y don Eduardo VÜaseca, de
a b r u m a b a n , se dirigió a varios peluqueros l.-i casa Vilaseca y Ledesma, S. A., hacen
demandándoles mechones de pelo del mis- Gacetilla cinematográfica ]iúblico su agradecimiento a c u a n t a s perso-
mo i'olor que el de su hijo, a fin de servir nas se lian interesado por su estado, por el
tanta petición ; de esle modo envía cente- .Agredecemos las palabras de sincera amis- accidente que sufrieron hace poco y el cual
nares de mechones de cabellos rubios, que tad y c a m a r a d e r í a que nos dedica el notable no tuvo graves consecuencias, por fortuna.
lian logrado llevar ima ilusión a los mil ad- y popidar periodista cinematográfico don
miradores de su lindísimo hijo, por lo que D a m i á n Molino, en la sección dCinemato-
grafía» de nuestro querido colega (lEl D i -
'ir le puede perdonar la triste burla.
luvio", aparecido el viernes iiltimo.
Cecilia Sorel se ha casado
Puede estar seguro el señor Molino de que ¿Se retirará de la escena?
Abel Gancc ha terminado cuantos redactamos POPULAIÍ FII,.M seremos
.siempre compañeros leales de todos los pe- La prensa francesa da la noticia de que Ui
su película "Napoleón" riodistas de cine, que, amigos o enemigos, ilustre actriz Cecilia Sorel se ha casado con
.-•aben ser dignos y nobles hasta en sus ata- el conde Ciuiliermo de Segur.
Abel (i anee, realizador de n Napoleón», ques. El esposo de la famosa comedÍant;i perte-
romenzará uno de estos días a m o n t a r su nece a la m á s rancia nobleza provenzal, y
cinta ((Napoleón», la que le ha costado cuatro había representado comedias, en unión de
años de trabajo. A veinliséis ascienden las películas marca Cecilia Sorel, en muchos salones aristocrá-
(I Napoleón II se estrenará ei día 15 de ¡'""irst National que distribuirá la Metro ticos, pues siente una gran afición por el arte
no\'iembre pnSximo en el teatro de la Opera Coldwyn, entre las que figuran: ¡(El mundo escénico. Entre la ascendencia del conde Cui-
de París. perdido» y nEl ángel de las tinieblas», dos llermo de Segur, figura una escritora : la
Esta pelíeiila, basada en la vida del corso, superproducciones de gran valor artístico. i-ondesa de Segur.
no tiene nada que \'er con otra de igual títu- Las principales «estrellaSi) que toman par- La boda se ha efectuado en un retiro lleno
lo en la que Raquel Meller interpreta el papel te en e s t a s películas, son : Dorothy (Üsh, de encanto y poesía de Provenza. Y se dice
de Emperatriz Josefina, Claire Windsor, Ana Q. Nílsson, Calleen L|uc ("ecilia Sorel, en lo sucesivo condesa de
Moore, Dorothy M. Kail, L a r r y Semon, Segur, a b a n d o n a r á la escena. Lo cual sería
j a c k Mülhall, Rnnald Colman, Corinne Crif- una ijérdida estimable para el teatro francés.
En e s t o s m o m e n t o s Su-
g r a n e s c r u z a el c h a r c o

DE CINE
C u a n d o aparezcan estas líneas, el prndii-
criir Manolo Sugrañes cruzará el charco con
tumbo a América. CARTEI.»
En Cuba y Méjico presentará S u g r a ñ e s sus
re\-islas del teatro Cómico i<Kiss-mcii, nOui- j MANUFACTURA GENERAL DE IMPRESOS - LITOGRARA
Ouiíi y «Yes-Yesii, teniendo el proyecto df
regresar después a E s p a ñ a . Si lo híciej a
como piensa, su colaborador, el inquieto pe-
'•lodista Braulio .Solsona, sería el encargado
R E P R O D U C C I O N E S DE
ARTE-CATÁLOGOS
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n." 674 G.
PAPBLDÍCARTA^TAR-
j E T A ñ y D E M Á S TRA-
BAJOS COMERCIALES
I
de terminar esta lotiniée artística por Amé-
rica. Villarroel, 223 - París, 130
Que el éxito aconi[3añe al popular empre-
^íirio del Cómico. El e.sfuerzo que realiza me-
FOLCH B A R C E L O NA = ?
lere l^i halagüeña compensación del triunfo.

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L A J% A EN EL CINE
a s o a n i a 1 1 a^
L;is mujeres más peligrosas y los hom- a la cruz, símbolo de at]uella sonrisa
bres más atraycntes, son los que saben acogedora con que hacia sí atrajo a la
sonreírse a tiemix). El arma más podero- Inimanidad el Cruzado de Galilea.
sa de don J u a n debió ser su sonrisa. Los ^.r\ el cine es donde hemos podido ob-
hombres que no saben sonreírse deben servar con mayor seguridad el éxito de
tener lugar aparte en los infiernos. Los la sonrisa. Los artistas del cine tienen tal
grandes triunfadores han sido siempre arma, como principal elemento de triun-
hombres que han saliído sonreírse a fo. Las fotografías con que ilustramos
tiempo. estas líneas son prueba vera/, de estas
observaciones. Dos grandes triunfadores
Todas estas apreciaciones me las han son Ramón Novarro, el favorito de las
sugerido las estrellas ;• los ases de la damas y uno de los liombres más simpá-
pantalla que supieron con su sonrisa ticos de la pantalla, y Hoot Oibson, el
atraerse la simpatía del público, hasta el formidable caballista que de vaquero
extremo de que no se comiirende al ac- pasó a ocupar uno de los primeros lu-
tor si no se ve iluminado su rostro con la gares entre los ases de la ((Universal)).
sonrisa que les caracteriza. Uno de estos 'Panto el uno como el otro deben su
grandes genios de la pantalla y quizá del triunfo a la sonrisa que anima todas sus
que puede asegurarse que debe su triun- producciones.
fo a esta manifestación de la simpatía, es Al igual que ellos, la deliciosa Ana
Douglas Fairlianks. Kl protagonista de Forrest, la insustituible uvedette» de la
"El Zorro)! sonríe siempre : cuando hace ííParamount)), tiene su mayor atractivo
el amor y cuando se bate, cuando está en su sonrisa ; esta luz que ilumina su
abatido por la desgracia y cuando corre
Ana Fonest

me refiero a las fuerzas de atracción y


repulsión, elementos principales de la
gravitación universal. Cuando en un es-
píritu el poder de atracción vive latente-,
se convierte en el centro de un pequeño
m u n d o de espíritus afines, a los que ilu-
mina generalmente con la única luz que
es capaz de persistir en el espíritu hu-
mano, con la simpatía simbolizada poi"
la sonrisa amplia y acogedora, que es la
única posibilidad de equilibrio entre el
espíritu central y los espíritus menores
que constituyen su sistema, por así de-
cirlo. E n aquellos que domina la repul-
sión, el fenómeno es a la inversa y ja-
más logra ser centro más que de sí mis-
mo ; son estos los que hemos dado en
llamar ((ombligos del universo)), y que
por no poder atra(2r a un pequeño grupo,
se separan de todos para no vivir más
que consigo mismos. La mayor parte de
estos espíritus no saben reírse y odian la
sonrisa de los demás, a la que temen ;
Hoot Oibson
íluiimi .Vít/'iirrii
así debe ser el odio que Satán profesa
rostro, ha tenido en su vida de artista
a caballo por la llanura, acariciado por el mayor influjo que la luz de sus magní-
sol de la libertad. ficas pupilas de un intenso verde mar.
La belleza masculina o femenina atraen Si analizamos, solamente a la ligera,
de un modo sereno y dulce a la par, por las producciones de las (¡vedettes» y de
el sólo prodigio de su encanto : no nece- los ((ases)) de la pantalla, que nos han su-
sita la belleza otras armas que las de su gerido las más bellas emociones, vere-
propio hechizo para hacer sentir su po- mos que este algo que nos obliga a que
der de atracción sobre todo lo que la les admiremos, es la simpatía que derro-
rodea ; pero, sin embargo, existen belle- chan y que llega a nuestro espíritu tra-
zas hostiles, cuya hostilidad es efecto de ducida por una sonrisa llena de gracia
mía sequedad del espíritu (¡ue entenebre- en las mujeres y plena atracción en los
ce las puras líneas, robándolas su princi- ¡lombres.
pal encanto. Los espíritus secos son con- Los grandes trágicos nos hacen sentir
trarios a toda manifestación exterior, y emociones más intensas, pero menos du-
en lugar de desarrollar sus emociones a raderas. El gesto con que el drama alte-
la ]jcriferia, las hacen converger en sí ra las facciones del actor se olvida pron-
mismos ; generalmente suelen vivir do- to. La sonrisa no se olvida nunca...
minados por la egolatría y llegan en la Fíasta en la vida real, ¿quién no tiene
mayoría de los casos a creerse seres su- en sus recuerdos grabada la flor de una
periores. E n los !inmano.s, como en los sonrisa (]\\Q. nos cautivó para unos ins-
cuerpos celestes, viven dos fuerzas con- tantes o pai'a toda la vida ? Las almas
trarias cjuc, así como en los segundos se líuenas suelen pagar en esa delicada mo-
dan unidas, en los primeros viven sepa- neda que nada cuesta y tanto valor
radas V formidablemente diferenciadas : tiene. -, „

^rtAArtrfV1rtnívvvv^iVvvvvvv^^nArt.vs%v^.v^rtA«^•«
12
I Museo fotográfico de POPULAR FILM

RODOLFO VALENTINO
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el astro de la pantalla fallecido recientemente a consecuencia de una endocarditis séptica ;¡
^^'''^^'•^rtrfWWWrwVWSAAÉVVVVldVSnrtlVWS/VVV^fVV^ WU^WV^tfV^\A^V^W^t^W^\^^PW^^WWl^'^ír
13
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•^^'M:-j!-'
E L 1% E L E
En el Bosque celebró su í
Teorías de Azorín sobre el teatro beneficio el tenor Rosich í
Ivn el Bosque, cuii\'ei"tido en teatro de ó[je-
A/.orín, el fino estilista que lia dado a sentarnos a los jiersonajes en lucha con \':\, celebró su benffií'io c\ tentir Jiüín Rosich
;inlr niinieroso pi'ibliL-o.
la moderna prosa castellana transijareii- el actor, sin conseguir nunca encarnar
So organizó un programa fonnado con el
cia de nuiíiaiUia], Íia teori/afio estos días el) éste. No nos atreveríamos a decir ípie acio primero de «Bohfinieii, ten-ero de «Tos-
sobre el teatro, el pesimismo de Pirandello está plena- rai) y cuarto de uFavaritau. Rosich tuvo que
()tro escritor, N^icolás (<(>n/.ález Rui/,, mente justificado ; [lero el hijo que se d:i \•i^a^ (d.a dorina i' movüe» y el a.'Xdiós a la
IK.1 publicado en ¡(Kl Debatei), de Ma- a luz con intenscj dolor en la creación ar- \'idai).
di'id, con el título ((Consideraciones s(j- tística puede difícihnente tomar forma [)('S|jiics interpretó nSpirto gen(ili>, la can-
bre el Tcíiti'Oü, un artículo en el que co- bumana; N o es muchas veces el que ve ción ((MLiñ<'C|iiita)) y la jota de «d^a alegría ác
menta la nueva orientación del exinn'o el autor, y es mucho menos el que ve el la hucrtaii. Lo dijo con tan singular maes-
autor dé «Los Pueblos", y del que entre- actor. L,a discrepancia ijuede existir, y Iría, que el público, entusiasmado, solicitó hi
sacamos los párrafos esenciales. en ese caso el autor debe poner acota- repetición, a lo que no accedió el beneficiado.
• Dice >íic(.)!ás (ion/.álcz Rui/. : Con lo que' había cantado era suficienL*'
ciones.
píira rendir al artista de mayores facultades.
(iNü vamos a disentir las ideas de "Citaremos a Azorín mi caso del que él En resumen, fué una noi'he Iriunfal para
Azorín. Vamos a hablar de ellas. Ni lle- se olvida y que está !iien a la mano : las el cantante.
van el encanto de la novedad ni siquiera acotaciones de Valle Tnclán. ¿ H a rejia-
constituyen un radical atrevimiento. rado Azorín en las primorosas acotacio-
Mejor S(jn nn regreso al fuero clásico. nes de f.a marquesa Rosalinda? ¿Se atre-
Nuestra portada
Sencillo/ y profundidad, claridad y siem- verá a decir (¡ue sobran? ¿ E s cpie acaso Una de las bellezas más puras de H o -
I)re sencillez. Concordancia de Azorín no contribuyen tanto como el diálogo a llywood, una de las grandes ingenuas de
consiíio mismo. Pero una declaración dar la nota de and>iente y de dolor? N o la j}anta]la es Betty Bronson, que figura
vale unas veces jjor la ,manei-a cómo se son simplemente de agradable lectura, es en nuestra ]iortada para demostrar a los
dice y otras por quien lo dice. Recono,/- (]ue so}i indispensables. lectores de Poi'in.Aii FII.M que nos hemos
camos, sin perder la debida reverencia, iiPero Azorín busca el teatro en su quedado cortos en el elogio.
pero también con atrevimiento aleare, médula, y [lor lo visto esta médula —
(pie convienen a Azüríii nada más tpic las diálogo — se halla en una mayor imita-
dos últimas cosas. ción de la realidad. ¿ Q u é i calidad? De La a l e g r í a de vivir
I'Azorín considera muy !>oco menos (pie la conversación. ¿Qué conversación ? • Defhíitivanionte, la compañía cómira que
inútiles las acotaciones. Reconoce la agu- Azorín lia citado a Benavente, y es el dirige Fernando l'orrpdón, y en la que figura
deza y gracia de una acotación de los apoyo mejor que ha podido encontrar como primera aclri/ Manolita Ruiz, se pre-
Quintero, o la deliciosa pirueta de una para su teoría, .Sin embargo, examine- sentará el sábado t-n el teatro Goya con !:i
acotación de Bernard Sliaw. Pero consi- mos el diálogo de Beuavente en al,guua chistcíísima comedia en cuatro actos, de Paso
dera que el teatro es diálo^^o, y que de y Abatí, f(La alegría del vívíni.
obra de aquellas en que se busca esa se-
éste debe deducir un director de escena Que Porredón y sus huestes puedan decir
jnejanza con la conversación natural que
la presentación, y nn autor la caracterís- después de su debut que la vida es un en-
Azorín echa de menos. ¿Parece bien La canto.
tica e interpretación. Asotín — esperé- malquerida? En ese drama de fuerte diá-
moslo ~ no pondríi acotaciones. N o las lo.gü, de diálogo prodigioso, hablan los
ha puesto en la vida, ¿Qué es su Don l)ersonajes del modo literario y realista Juventud Artística del Film
Juan, por ejemplo, sino una novela sin que conviene, y, sin embargo, en la vida Bajo la denominación de njuventud Artís.-
acotaciones? ¡ Y qué curioso resultaría no liablarían así. Hablarían peor y nos tica del Filmu se ha constituido en Barcelo-
saber cómo han visto a don Juan los di- dirían peor lo que sienten. N o veríamos na ima sociedad, CLIVO domicilio es la Pia/.a
versos lectores, incluidos varios cómicos tan claro sii espíritu como lo vemos cuan- Rea!, número S, principal.
eminentes ! Si lo hubieran visto igual to- Pretende esta sociedad cooperar en cuan-
do habla pov ellos un artista. Créese el
dos, tendría razón Azorín. Pero es más tas cíimpañas se inicien e.n pro de la cinema-
personaje vívo, y él hablará solo y de
posilíle que haya tantos don Juan como tografía.
manera que a veces dirá por su cuenta De.scamos muchos éxitos a esios admira-
lectores.
cosas que el autor no sospechó," dores del síptimo arte.

"Un liomlire de teatro, el ririmei' hom- "Si por el diálogo comprende el direc-
bre de teatro del n u u i d o — c o n ese Ber- tor de escena la iiresentación y el actor
ESTAFETA
nard Shaw que pone largas acotaciones la interpretación, bastará que el público Kii l:i irai)i>.-ii!iilid:id CIR coiilf.slíir iiiin i)i>i- IIII:L («(ÍÜS
liis i'arhi.'i que riTibiiiios estos (i(as, rclii.'iláiidünos pnv
— es Pirandello. Y Pirandello nos ha escuche el diálogo por teléfono para que l;i iiri'Kcnlaciúti. iinr In raiitliui literaria y por D! inti--
contado ya su esi)antoso drama al pre- se lo figure todo, escenas y tipos.)i ri''í! iafiir;iiiit.ivi) (iií POETHÜ FII.M, KPaii p.staH líiinas ile
«riititiid para tridos liis Icr.torps y Icutiirafi qiiii nos aiii-
man en nuestra empresa y teñirán la sefínrídad de qne
ntrres[)onderciiios a sus fra.ses de aliento niej^rando
aúa luíis la revista de modo paiilalirio y continuo.
I-:, líi'íirííii'cz Mielfin.— t'ní/íidoííri. — Kerlaiiie al (•:!]•-

KALiVIINE
lero, [}[ws de e.=(a iidiiiinistradón de Correos salen iinii-
Unijiiienle los ejeiiipl:ires.
I'ii\i II Nitiis.~Chtd(i/t.-~Ya di.iiniiiK a usleile^í que
IcaeiiiDS un priíyeelo piíia esa p i s i n a que rea 1 i/.are-
EL M E J O R S E L L O iruj.s en nuntienld oporhino y serla perder ustedefi el
lii>iM|)n enviándunos Iraliajtis toda ve/ qne desrono-
C O N T R A EL D O L O R leri, romo e.s natural, nuestra idea. Ni> obalanle, lew
airradeeeiiios sil inleréfí,. •>.
Laboratorio P. METADIER .hi^liiiu .irrlml. — (<ii''m.-—].n¡í CUAJIB u n e a usleii
le inleresan, son : Tarauíouiil., Melro-Coldwyn. tJni-
versal, FON, Firí-t National, fea sneiedad no está aún
T O U R S i'du.sfihiída.
.!. ('. (!.-• Aliaiun.-—í'.niñus por KU felieilarión
De venta sn todas tas buenas farmacias i|iie esliuii) en lo que vale. No retiríi üriffinal ninííuini
(le usted. J'or'ri.\Fi FII.M trata cíelusiviimentfl de cines
y droguerías de España. y teatros. |mr lo qne no es posible pnliliear traliiijus
eon leiJitiH de otra Índole.
Dapósito pe.-al para Espafia : EslabletimiHntQs DfllMfll) QüVcRCS, S. l : h m industria. M, Barcelana [,1'in vniinu'cvii.—('¡iiildii. — De clneinutosrafía. si.
I'erii Mijo fi'- pulilieará lu ipui vaina la pena y IÍS
¡Tiiilil enviar ii n'conu'iniar arllealos inedinrres.

''-vvv^iVvvv^ft/^l%H^rtJVV^A^^AArtru^ft^vvvJvuv^A
14 avpfua/hp/ni
• A ' J V U . W V - V V - ^ . VJVMIV. '-vuv^iV^rtiV;rtAni.V1»^

Argumento de la semana
Buda, e Exclusiva Internacional Films, por los príncipes Hínt&nsu Raí y Seeía Devis

TT TV

ll.'ii't' dus mi] {jttitiiciüus ;ituis ([UR ]'t-iii:iliii Suildliu- ( n i i m l o el p r i n c i p e í.iautaiiia, h e r e d e r o del _ reino I'n LII,;. ( ¡ l a h i i r m ciavchó con su p a d r e a v i s i t a r al
i||i:n';i i'ii \:t muuiri'ii iiiús [imxitii!! ;kl .-^iiforado tiiai'ii^ii ma^ pró.\¡oio ai s a g r a d o i n a e i / o n i o n l a ñ u s o hiinala- )LoMe |)aiia|)liani'.
ii<iiiil:u'u>sii liiíJiiduyi'. .',0. Ileiíó a la edad de diex. y ocho a ñ o s , , a s i s t i ó jior SaliL'i el rey (pir llanapliaiic lenia una hija her-
Kl iT.v. iMuy (Hidrr'ií'ii. i'nii UII:L 1II'II;I cspusii y L'IIII un p r i i a e r a ve/, a u n a eiiceria lie Kncelee eon un leopardo i;ii>sa, bella enli'e bis bella.- y :íi'iili! eiilre las lícntiles,
lliu-lliu di'ii'il <\uf Uí ri'í^|ii'l-ili:i, lili era, sin e u i b a r c ü , •ni'^ieslrado. y q u i s o prolcir si el p r i n c i p e ^e prenilalia de la nm-
r.-üz. SiLTiiian al priuc¡|)c nmt veintena de m o n t e r o s . A c h a c h a , lira esta p r u e b a la decisiva, acasu, |iucs
•-a izqiiiiTrla, c a h a l i r a n d o u n brio.so corcel, i b a el j n - (•'opa, q u e a s i s e l l a n i a b a la h i j a d e ! n o b l e , a d e m á s
\'«r (¡i':íifíiii() diviiiii, .sin d u d a , i'l lioiiilirc. ricu o iio-
\f\i lleví'di'lla, un noble del reino y el amlRO dilecto de hermosa i'ra p u r a como iiii ámre!, e s t a n d o su
lire, df lOiíVíidu .jcrarfiuin ii lU' condición huiiiilíln, licr-
''.• I p r í n c i p e . D e t r á s de los m o n t e r o s iba la c a r r e t a abrai a d o r n a d a de la bondad, como lo e s t a b a su
iiiosi) II feo, jnvcn o vieji., t'Kl!Í i'otideiiHdn n ¡u< li:illnr
run el l e o p a r d o a a i a e s t r a d o , a! q u e gnardalirin dos cln-rpo de la bi'llei^a,
,i;tmá>; nii la ííprra roiiiiilctíi iliclia. El rey Suildlui-
dliaiia no [loiijii (iiiL'ln'aiiiar i-stc dl^'>iKnio, quo f s c o r s i a v i d o r c s de palacio, más feroces q u e el teniihle Pero, n a i i n a l m e i i t e , el rey no h a b l ó a sa hijo de
la iiiiii'rlf li> Niiicú (|iit' ií^iiala a los iiiorlali'ti, siuiidii fflillo. l í o p ' |ior t e m o r a q u e se ri'ccl.ira (|tle se I r a l a b a de
una cxcciiciiiii d r la ii'iíUi, .\1 ií;Llope se i n t e r n a r o n los c a l a d o r e s en el bosque. forzar su vnliiiita<f, qiiiláinlole asi el deseo de cna-
S|- ih'|.IIvieron cu un calvero, d i v i s a n d o u n frrnpo d e ipiiir.ii ,1 l i jnvcn, de lo cinc casi iiu d u d a b a Suil-
í l'iTo i|ni' (IB, sil d i r á , ID I|IIP, le r a l l a l i a ¡i.ira ser d h o d h a n a , p e e s mi existía en el reino belleza t a n
IVIix a un solierano coliiiadi) úc- IHIIIOS dones y Bru- iíacelas. S a l l a r o n al l e o p a r d o q u e se lanKó en psrsc-
i-ación de sus v í c t i m a s . La presencia de la fiera asuF- iicretrriiia.
vias'r Li' fallalia el desceiidipnle a Quien confiar en lii
liiii;i iFi)iirla]ia los dpwtiniis del reinn. iji prciicupación ló a las (rácelas, q u e hu.veron a t r a v é s i!ol b o s q u e , C a m a m a y l^opa se e n c o n l r a r o i i fríuite a frente sin
hjrluiiidiu'a, (luti prniia una nulic nrtrrii cu el punsa- \ una de ellas, q u e (¡iiedó r e b a s a d a , a l c a n z ó al fin q u e nailie |)ri'p;irase la e n l r e v i s t a , y sin q u e e! uno
iiiifnlo del rey Suddliorlhana y <•!! el de su esposa, la il leoiiardo, que d a n d o un s a l t o t e r r i b l e , e a y ó sobre s u p i e r a quién i r a el olro.
reina Mayí'., era la falla de un liiju. s u s lomos d e r r i b á n d o l a en I t e r r a . | L u e « o la lieiíollfl Filé ello a al es de lle^'ar al palacio de D a n a p h a n e .
claváiirinle en el cuello los d i e n l e s f u e r t e s y a g u d o s . (Ja u t a nía, al ver a la j o v e n q u e p a s e a b a acoinjia-
I.a t.radii'ió!) i n d i a ile luiiiel lienipo o r d e n a u n e si fi.ad.i rie ana de sus diiiicellas. quedó ¡ í n i l a m e n t e Bor-
lijs s i d o priineroB aiuis de itialrinionio real lian sido Ilevedelta, que no se Imiíia r e p a r a d o de! p r i n c i p e ,
se a d e l a n t ó con éste h a c i a el luKar en que e s t a b a n |)ren'Íido y .'^e d e t u v o en m i t a d del ciiinimí, a d m i -
estériles, h a b l a (jiie d a r l i h e r l a d al e l e f a n t e a l - r a n d o lan r a r a belleza.
o r a d o p a r a q u e (•] eüffiese, eiiiifoniie el disiiiínio do (•I leopardo y su v i c t i m a , lil p r i n e i p u r t i t n t a i n a , asoai-
braiio del s a n g u i n a r i o e s p e c t á c u l o q u e so ofrecía a sus El rey SIRUÍÓ anilaielo, p u e s vio salir a su encuen-
los dioses, eiitri' los liijos de los s u b d i t o s al q u e liu- tro ai noble a quien iba a v i s i t a r .
liierii de o e u p a r e! t r o n o . ojos, í'.NClamó ;
-J P e r o eslas criieklades pueden .^ier u n a diversión !•:! p r i n c i p e se ;icereó a ia l i n d a m u c h a c h a , salu-
Aih-ertidíi p o r s u s viejos y s a b i o s eonso.ieros, S u d - p i r a los h o m b r e s ' : . , . ; líasta de sacrifieios e s t é r i l e s ! . . . dáu'lola síeiitilmente, De.sp'iés e x c l a m ó :
dliddliaiía m a n d ó salir lieraldos u n e a n u a r i a r a n a su ; Tcr'i.ioó ]:\ caza ' • l^s |)iisilile q u e ba.va en el uilindo u n a belleza
piieblii qne la t r a d i r i ó n y la eostitniliro s e r l a respe- t a n p u r a cunio la l a y a ' - . , . j N o eres un h e r m o s o
t a d a roiía) s i e m p r e , en a q u e l enso. J l ü h i a n ido t l e c a n d o alRunos m o n t e r o s y se m i r a r o n
11.11 e s t r a ñ e z a , no c o m p r e n d i e n d o la compasión del sueño?
ToíioR loa siíbditoB de aijuel sey poderoso a c a r i c i a - I.a joven lo miró ilnlcciiienlo, n a i i a d a |)or las iiala-
p r í n c i p e p a r un a n i m a l .
loo la idea de q u e era el hijo de c a d a uno de ellos hr;is y la ( r a ü a r d í a del moxo, y repuso :
el q u e iiierei'ía la hivi'sliiiura d e la r e a l e z a , Ciiaado f.e llevaron al leaparilo, el p r í n c i p e e c h ó
¡lie a t i e r r a , a i r a r r ó jior l a s finas a s t a s a la trácela, —V tú, q u e h a s s a b i d o e a n a r mi Corazón i o n una
Kl (lia d i s p u e s t o p a r a l a n inipnrUiulo y I r a s c e u d e n - sida y e n e e n d i d a frase, i q o i é i i eresP
I i r á n d c l a a la c a r a como si le pidiera perdón por l,'i
tal a e t o , se p n s o en l i b e r t a d al eletaiile saffrado, al —Soy el i'ríneipp Cíüul.'nna. i V tá'r
c n i e l d a d conT'tida con ella.
q u e los dioses gonfialian la e l e i e l ó n . —Yo soy la hija del viejo D a n a p h a n e , y me l l a m o
U.'vcdetla Si' b u r l a b a s o n r i e n d o de lo que él creía
Se e n p a i a n n r o n l a s ralles de la c i u d a d , que ha lila • Idiüiibid iái)ir<ipia de un p r i n c i p e . (•opa.
inv:idido la i n n e l i e d n i o b r e . ,\i p a s o del e l e f a n t e sa- \ pii^ii dejab;ui el bosque, emprendí io el re- t'll p r i n c i p e , (iitonces. la a c a r i c i ó eon s u a v i d a d la
líi-ado. l a s m a d r e s a l z a b a n a sus liijos en el t r o n o de barbilla, m i r á n d o s e cu aquellos ojos n e g r o s , g r a n d e s
^rcsu ; pilarán,
su.'' h r a z o s , que es el m á s noble de lo.< troiius, cada y soñadores.
Vqufüa fué la p r i m e r a y la ú l t i m a vez ipie t l a u -
una de ellas eon la esi)eranza de q u e fuera el s u y o •Te a m o , (¡opa - • m u r m u r ó ,
l a r a sa.lió de. c a c e r í a .
el eli'irido. P e r o el e n o r m e p a q i i i d e r n m cruiíaba iiidi- - Vil no s/' si es a m o r lo q u e tú me i n s p i r a s . P e r o
ferenlc b-tlaneeando la I r o a i p a con la s o l e a m i d a d q u e si es .'imor s e n t i r s e i n u n d a d a de dulce omoeión, si es
el easo r e q u e r í a . a m o r d e s e a r q u e y a no le s e p a r e s de mf, yo t a m b i é n
\i\ espcelíiculo piíiloresio, lleno <le color, emoeionn- te a m o , p r i n c i p e ( J a u t a m a — repuso la v i r g i n a l don-
bu a la m u l t i t u d . Alfínnos n i ñ o s lloraban a s i i s l a d o s . l ' n a n o i l n , el rey S n d d l i o d h a n a t u v o un sueño ex- cella.
.Ujriiiias inu.ieres, al ver q u e el e l e f a n t e s a t r r a d o n o I r i ñ i i , H i . n i b l i s f i j a r a s d e pesadillu c e r c a b a n su le- — T a m p o c o yo, l i a s t a e s t e i n s t a n t e feliz d e mi vida,
h a c i a easo del n i ñ o q u e le m o s t r a b a n , decían con de.s- cho. .\ la i r a ñ a i í a siiíuíenle o r d e n ó quo s a l i e r a n en sabía lo que, e r a a m o r . P e r o sí, a m o r es !o q u e ain-
cuasiielo : l'iisc;i de jiii l.-il.jr. ciiiim así lo hicieron sin d i l a c i ó n . biis Ncnlimos, bella n o p a ,
- - - . l i s q u e el hijo d e mis e n t r a ñ a s no es dipmu lie V.\ ea'iisajero halló a tres f a k i r e s en el inleriiu- de l''l rey y l l a m i p h a n a p r e s e n c i a b a n el idilio a corta
un t r o n o ' : un I cnev.i. Se d e t u v o d e l a n t e del que c r e y ó q u e ha- l i i s l a n c i a . . \ q u é l afirmó g o z o s o :
Por fin, la I r m n p a "leí i i a q n i d e r m o ciñó siiavemen- bí;! de ¡iilcr|)rc|.;ir mejor el s u e n o del rey, y le dijo : - t í u e s t r o s lujos se q u i e r e n , n a i i a p h a n e .
le iior la p i n t u r a a un n i ñ o , a l z á n d o l o eoBa de un -.Síic'ien.e a p a l a c i o . - S í , poderoso m o n a r c a . V a u n q u e esto me h a l a g a
a u l r i i del suelo. A q u e l l o q n o r f a d e c i r q u e e s t a b a lie- IJI fakir, sin p r o n u n c i a r u n a p a l a b r a , se pu.io en y e s p i r a m í el m á s g r a n d e honor, t u h i j o , el prln-
r h a la eleeeióü. píe y eriió a a n d a r I r a s i-l m e n s a j e r o . ci|)e, t e n d r á luu! g a n a r la m a n o do G o p a .
I'ero en a q u e l uioraenlo, la r e i n a M a y a , q u e eslab-i Kn la sala del t r o n o , S n d d l i o d h a n a y s u s consejeros —-, P o r q u é ?
ion s u s fiamas en el j a r d í n de p a l a c i o , sinfió do En- . i l í n a r d a h a n al f a k i r , l.'irindo lloiíó éste, el rey le -l'orqia> son ya varios los prelendienti-s. V no ig-
hilo los dolores del p a r t o , y e\i-lamó : F-xplicó f:n í;n'fi<i, sin n a j i l i r uinfírm iletalie. El faliir. n o r a s irue p a r a (pie yu ¡iiieda e n t r e g a r a ii'i b i j a al
- [ S o s t c n e d n i e ! l i l e ¡iivaiie un dulce d e s m a y o 1 i N o í o que li' h 'loa e s c u c h a d o a t e n t a ] j i e u t e y a n a vez q u e príuei|ie. ( l a u t n n i a ha de vencer en torneo público
<[ue se apitit en mi vicnire una n u e v a v i d a ! l El t r o n o • '. r.w bujio l e r m i n a d o su r e l a t o , eaceniiió u n a píique- a lodo'- los que le d i s p a i a n a Cufia.
de mi rey y esposo tiene ya li'iiitímo h e r e d e r o 1 iVi In.'iíiieía, e x t e n d i e n d o las m a n o s sobre la coluin- —Tienes razón, D a n a p l i a n í ' , iicro mi hijo s a l d r á
Al m i s m o tiompfi, el p r o f e t a . \ r i t a , un a n c i a n a es- iiiüa de h u m o q a e de ella se e l e v a b a , proiiuneió u n a s vencedor de sus r i v a l e s .
(juelélifo, de b a r b a s lilaiicas, l a n I n e n s a s q u e casi p a l a b r a s (¡ni' niniíúii s e n t i d o t e n í a n p a r a s u s o y e n t e s , Poco después, los regios v i s i l a n t e s r e g r e s a b a n u pa-
se le e n r e d a b a n en las p i e r n a s . IIÍKO SU a p a r i c i ó n j u n - -••• q u e d ó un r;ilo en é x t a s i s m i r á n d o s e al onihliKo. y lacio.
to a P a l a c i o , y e l e v a n d o ojos y lirazos h a c i a el cielo, liii'U'.i liabló asi :
exclamó : Cuandii l e liijn vea la veje-i, la e n f e r m e d a d o la
— i H i i e r l o s q u e volveréis a la vida !... ¡Vivos q u e t e n e r l e en su derredor, q u e r r á r e n u n c i a r a l (roño de
l e ñ é i s (iiie n m r i r ! . , . ¡ S a l u d , que h a venido e! v e r d a . sui~ ii(:i,\ori ^ V scjiíiir el c a m i n o de los d e s h e r e d a d o s l.os h e r a l d o s a n u n c i a n el torneo en q u e el p r í n c i p e
dero rey, hijo t!e r o y e s ! de l;i ,-uerir. I'on i [i hijo en la dulce c o m p a ñ í a de I b t n l a m a y varios c;dialleros de la nobleza h a b í a n de
V el profeta Arila empezó a r e c o r r e r IUB calles de bellas n m j c r o . que i'l a m o r a l e j a r á la t r i s t e z a y el d i s p u l a r s e la nauíii de l-i h e n i m s a C o p a .
la c i u d a d , r e p i l i e n d o s i e m p r e su profélica c a n t i n e l a : lielinvo. Iilegó el dia del t o r n e o , l.os palcos del coso e s t a b a n
—liMuertos quf volveréiR a la v i d a ! . . . ¡Vivos (¡ae Dicho c-lii, el f a k i r se l o m ó a su i n m u n d a cueva, al e s t a d o s de g e n t e , riestacándose la belleza de las
t e n é i s q u e m o r i r ! . . . ¡ S a l u d , q u e lia venido el v e r d a - a a~ pro))la de a l i m a ñ a s q u e de Iniíabres. m u c h a c h a s de lodo el reino. í b i p a , r o d e a d a de v a r i a s
d e r o rey, h i j o d e r e y e s ! j ó v e n e s d e l a n o b l e z a , o c u p a b a el p a l c o pr¡nci|)al.
I,a m u c h e d u m b r e q u e d ó s o r p r e n d i d a , líl e l e f a n t e sa- 1:1 p r i m e r o en a p a r e c e r fué el p r i n c i p e Ciautaimi,
í í i a d o dejó c n i d a d o s a i m - n l e en t i e r r a al n i ñ a q u e q u e d e s p u é s de s a l m i a r a l ' o p a . lanzó el r e t o :
h a b l a cotíido con la t r o m p a unos se>íandos a n t e s , y - I'JI q u e q u i e r a d i s p u t a r m e la m a n o d e In hermoBU
pro-sipuiú su camino', lenta y m a j e s t u o s o . L a s iloncellas má.'' licrmosas de la c o m a r c a fueron n(,pii, i|ue s a l g a a la p a l e s t r a .
,\visa(Io del Rcalo a c o i u c e i o i i e n l o . nvAa i r n i t o a ú n llevadas a iialaeio, Mrdro ellas, . h a b í a al^un.'is d a n z a - Varios mozos a c e p t a r o n el r e t o , e n t r e ellos, Ile-
por i n e s p e r a d o , el rey S n d d l i o d h a n a , corrió j u n t o a r i n a s y o t r a s que t o c a b a n los m á s r a r o s i n s t r u - vedelta.
•sil espfisa, q u e c u a n d o éi lleitó a c a b a b a d e d a r a lux mentos, VA l o m e o c o n s l a b a d e t r e s e j e r c i c i o s diferenleR :
sobre un b l a n d o lecho de liieriías p e r f u m a d a s , inipro- Kn el J a r i i i n de iHlacio, el príiu-ipe G a u t a m a es- a n o de lialiilidad, otro tli' tino y el ú l t i m o de fuerza
vis.ulo iior s u s d a m a s en c! j a r d í n , a un roilizo y c u c h a b a .-ius m ú s i c a s , lán(iu¡daa .v dulces y veía d a n - y bravura.
líuapo i n f a n t e , c u y a s tierna!; sienes e s t a b a n d e s t i n a - zar semidv.-.iiadas, i n i á l a n l i s y llenas <ic s e n s u a l i d a d , (.¡anlama y Devedetf.i vencieron jior igual en los
d a s a c e ñ i r corona. a las d-iic/ariiias. Pero el a m o r y la alelaría no iia- do> p r i m e r o s , e l i m i n a d o s los d e m á s , t e n í a n iiue . d i s -
S u d d l i ü d h a n a se arrodilló al l a d o de su esposa, fili- cian en el .-'.laia del pi-incii)c, (|ue sí al p r i n c i p i o vio p n l a r s e ellos ,-olos la m a n o de Clopa on la p r u e h a
ráii'iola .con m á s a m o r (|iie n a n e a . I'^lla le s o n r e í a con lijos ciiri'isos aquel o p e c l á c u l o , so a b u r r i ó p r o n t o hiial.
dichosa. lie 1-1, uaiiailo piir la nmlaiicnlía y la trislc/.a. M o n l a r o n , pues, a caballo, s a l i e n d o de nuevo a la
P e r o a q u e l hijo de sus e n t r a ñ a s h a b í a de eostarle I.as d a n / , u r i n a s freiizahati s u s bailes exóticos, d a n d o jiiileslra. H a b í a n de a c o m e t e r s e con í m p e t u , y el
e! precioso don ile su vid>i. .•1 .-ns cuerpos r i t m o de e s t a t u a que se a n i m a p o r el que d e r r i b a r a liel caballo a su c o n t r a r í o , s e r í a de-
L a r e i n a M a y a s i n t i ó de r e p e n t e aflojarse sur, iiiíhií^n. de t e n e r v e n a s p o r ' las q u e corre u n a sunftre c l a r a d o vencedor.
m á s e n l o s , n u b l a r s e s u s ojos. V d u l c e m e n t e , como q u i e n .•iriliente y j n v e a i l , p r o c u r a m i o e x c i t a r a f i a u t a m a . H i c i e r o n c a r a c o l e a r a sus corceles p a r a d e m o s t r a r
se eníretra al s u e ñ o , vencido jiur él, cerró los ojos Tero lodo iinitil, VA p r í n c i p e a c a b a b a s i e m p r e [»o- >u d e s t r c z 1 como j i n e t e s , (¡.'iiitama, tuás i m p a c i e n t e
liara s i e m p r e j a m á s . nii'iidiise en pie y a l e j á n d o s e del Rrupo do doncellas, q u e su riv.il, l a n z ó el b r u t o que c a b a l g a b a en direc-
I)e los rosales coMien/aron a d e s p r e n d e r s e l a s rosas b e l l a m e n t e .-eniidesnndas, q u e le ofreeiau i n s i n u a n t e s ción a i l e v e d e l t a , que c s q u i v ú el e n c u e n t r o . K e p i t i ó
h a s t a c u b r i r el c.idávev d e la r e i n a M a y a , la íloc de su c a s t i d a d . v a r i a s \ e c e s el niísino j u e g o , e s p e r a n d o , sin d u d a ,
M i e n t r a s , el profeta A r i t a c o n t i n u a b a su c a i n i n u t:! ii-.ozo, aniiiiue f u e r t e , v a r o n i l y lleno de vida, f a t i g a r al p r i n c i p e , Pero éste p e r m a n e c í a sereno y
h a r á a n u n c i u r al reino e n t e r o : no s^'iitla e n t r e t a ñ í a s h e r m o s a s y f r a g a n t e s m u j e r e s líeme en su m o n t u r a ,
~ i M u e r t o s q u e volveréis a la v i d a ! , . . [Vivos que i I espolazo del deseo, el a n s i a de la posesión. Su f i o p a pedia a los dioses q u e d i e r a n la v i c t o r i a al
tenéis q u e m o r i r ! . . . ¡ S a l u d , q u e lia venido el verda- corazón y su c a r n e j>i r m a n e e í a n i g n o r a n d o q u é cosa elegido de su corazón, s i g u i e n d o a n h e l a n t e las peri-
'í'íro rey, hijo de r e y e a í -• es ct a m o r . pecias de la l u c h a .

15
lV^^^uvvvv^A^A^^A^rrt^iV%%v'v^AíVwvvw^rt.vwvvvvw^vwvv^. vvirirtíWvl-vvvv^A.^rt^Arv^^^vv^^rJvvvvv^tfvvvvVlrtrtdVVVv%B
Jiii un moiiioiitu ciuc Dcvedetta creyó veiitajoHO p:mi —As/ lo haré, señor.
él, guiíi su corcel al encuentro de! que montabii cl .abrazó el príncipe a su criado, acarició la cabeza
prlncijie y que, a nn csriolnzo que ('KIO le dio en los de su corcel y ochó a andar, perdiéndo.se a poco en
i.iarcs, partió eonm una flecliü. Rl clioque fm'' Ire- las revueltas y encrucijadas del camino.
íiieniln, 1in)tnl. So vió un instrintc a Bcvecictdi viiciliii-
en su montura, y luecu (iesplomarHc a tierra con lii
liCKitdez de un fardu, iiiieulnis el príncipe frenalm su (Cuando Gopa se enteró por sus damas del abandono,
eabalcradiira y sonreía a la bolla Gopa, gozíisu de su desconsuelo fué grande. No comprendía cómo Gau-
H1I (riuiifo. lama había sido capaz de huir de su lado, y fueron
inútiles las palabras de esperanza que le dirigieron
sus damas, llenas también de tribulación.
La princesa mandó llamar inmediatamente al rey,
Triinscurridas unas semanas, so cololtranm con tuda el (|uc al saber la triste nueva arrugó el entrecojo,
pumpa los CKponñalcK dul principa Gautuuia con la pui^s sabía que eran inútiles cuantos esfuerzos se rea-
lierninsa Gopa, lizaran por forcor el destino de su hijo. No obstante,
De todos los Jutt'ires del reino acudieron [irineipes ocultó sus pen.samientos a Gopa, condolido de su pena.
y nolili-s a !a fiesta de la boda. Sn trasladaban a la I.legó en esto cl sirviente que habí;i acompañado a
ciudad en ciiinellos, elefardiis. caballos y bueyes, óstos Gautama, que cumplió el encargo de ésto, entregando
uncidos a los ¡(picos y írAKÍles coclieeillos de aquel la espada a la princesa. Lo preguntaron si sabía
lioinpo. La riqueza de los lujosos tienes era enornie. -: ''^^^^í}kir'fi^':.-^.'• f*?*- adonde se encaminalia el príncipe, y repuso :
A la cabeza de todos se pusieron los rccifn casados, -Ni ól mismo lo sabe.
qiio iban senlados cit una artística silla, sobre el ,.: -^'h :>,:.
elefante saRrado. lOntonces, la enamorada Gopa, ordenó que salieran
emisarios por todos los lugares en busca de su ama-
[•:i rey, que. no había olvidado la prcdiición del fa- do. Tocios tos caballeros de palacio. inr:luso Devedelta,
kir, uiandó antes de la Ixida preparar para sus hi- Viilviósi; Gautama hacia .'¡u avo'i:pañantr, y con cabalgaron al instante, partiendo al galope de sus ve-
jos un lu.toso y siilit:irio pabicio, en donde las pala- :;(eiito melancólico, le dijo : Joi'cs rorceles por distintos caminos, di.spuestos a re-
bras veje/, enfermedad y niucrle nunca fueran oídas. -VaiiiiLS pronto a palacio. Un lugar de ver un gresar a palacio llevando consigo al fugitivo principe.
Kiumio feliz, tal como me lo pintaban, he visto la .Mientras tnnlo, Gautama seguía por valles, llanoB y
ruina ile la vida montañas, la dura jornada. En uno de los caminos
V mientras se dirigían a palacio, preguntó a su bailó dormido on el suelo a un anciano, que cubría
I,a vida en el palacio de los príncipes se deslizaba .servidor : de harapos sus nacidas carnes. Lo despertó y le dijo_:
Iildcida y iilcgre. Gaulan¡a .v Gopa. se arrullaban —Dime. íNos volverenios todos tan espantosamente —:OuiereR cambiar tus mugrientos harapos por mis
como tiernos (orlólos al son iie miisicaa lónguidaB, viejos como eso desdichado que dejamos atrásV ricas vestiduras? A mí me pesan ya mucho.
que sumergían el espíritu en la brillante regii^n del —-Si, ;ilto/,a — repu.so el criado. Aquel hombre miró con cxtrañeza al caminante y
ensueño. Sus servidores se enorgullecían de estar bajo —;Tambión la princesa Gopa? creyéndolo un loco, sonrió y repuso:
el mandato de tan trentil y enamorada pareja. —Tambión la princesa Gopa, alteza. --•Si le empeñas. llagamos c! cambio.
ha luna do miel de los jóvenes principes, Inna El príncipe se despojó rápidamente de los collares
llena, lucía esplendoro.ía en el cielo azul y transpa- VI do perlas que rodeaban su cuello y se quitó sus ves-
rente de la dicha, sin que la mis tenue nubécula la tiduras, poniéndose las sucias y deagarradas del
ocnllara. A partir de aquel día el príncipe Gautama no pudo mendigo.
Pero lie aquí que cierto d(a e>:piisn el príncipe borrar de su imaginación los tres grandes males que
azotan inexorables a la humanidad. Hecho eslo, conjinuó su marcha.
Gaiilatita el deseo do salir de su feliz clausura para
conocer de cerca, sin mixtificaciones palatinas, ein He un .solo golpe, la verdad, la gran verdad, se le
la máscara del engaño, a! pueiiio que había de resir. había revolado, grabándose en su alma con caracte-
Al enterarse el rey del capricho de su hijo, temió res indelebles. No. La verdad no era aquella fingida Mediada l a tarde de aquel día, un grupo de caba-
(pie alfío viniera a lurbar la edénica placiiie/. en que alegría que le rodeaba, ni aquel lujo exorbitante de lleros se topó con cl mendigo que había cambiado sus
vivi.i desdo sus esponsales con la linda Gnpa; pero su palacio, ni las fiestas y el jolgorio que se celebra- roi)as con el príncipe, y le inlerrogüron :
era tan lúirica la pretensión del príncipe, que no ban 7iarn .su distracción. La verdad no ora su poder —;QH¡ón te ha dado esas vestiduras?
pudo neitarse a ella. de príncipe, n¡ estaba en !a triunfanío juventud, que —l'n trotamundos, joven y triste que se empeñó en
No obstante, teniendo presente la predicción del fa- se marchita al cabo, ni en la risa, todo armonía de que yo le diera mis andrajos.
kir, intérprete de tiu sueño, Siiddhodhana ordenó <iue su Joven esposa, ni en las ndradas, todo luz, do la
bellísima Hopa. T.a verdad, lu única verdad del hoin- -íSabes adonde se dirigía?
por e! hnrar del recorrido no .se permitiera transitar —Dudo de que él mismo lo sepa.
a iiiiüiún enfermo, desberedado de la fortuna o des- bre en la tierra, estaba en las ponas, en los sufrí-
mieutüs, en el dolor. En vista de esto, los emisarios se llevaron consigo al
valido, para Rvilar que con su presencia pusiera una mendigo para llevarlo a palacio, donde lo somclieron
nota triste en aquella excursión principesca por las Wesde aquel dia, e! principe Gautama cayó en un
ensiiiiismnniienl.o y hermelisnin inexplicables. Nada le de nuevo a un inútil interrogalorio,
calles de la ciudad. IJevedetta tampoco fnó más afortunado que los de-
.\nunciado convenienleinonte el mandato del rey, causaba placer, nada le dÍEli;aia.
dopa se quejaba a veces de este cambio en su más, regresando solo. Como deseaba ardienf.einento a
Gaulama salió cp palmqufn a recorrer parte de la Gojia, le 'lijo :
ciudad, onffalannda pira rendirlo homenaje. ron duda.
—jBs qufi nn me amas yaP — solía pregiiníarle la —Gautama no volverá nunca. No t« quería y por
Ln jornada transcurría sin incidentes desafrradn- eso fe abandonó. Yo, on cambio, le amo, Gopa.
bles. En todo el trímsito, los ojos del príncipe no tu- joven.
—Si {? amo, Oopa. Lo que ocurre es que mi amor Prcleiidió abrazarla, pero la joven se reliizo, ta-
vieron ocasión de ver un rostro escuálido, iiii cuerpo pándole la boca con e! puño. Después, llena de ma-
decrúpilo, una persona Irisíe y atormcnfada por cl par (i se extiende a todo io creado — contestaba el jestad, le gritó :
dolor físico o moral. príncipe. —I-Sal (ie aquí para siempre, miserable I La princesa
Bellas mujeres del pueblo, mozos varoniles, gracio- l'na do atpiellas noches, mientras su hermosa rom- Gopa es una espo.sa leal y enamorada.
.«os infantes, salían al paso del príncipe Oautama pañera dormía dulcemente, 61. sentado en el lecho,
velaba torturado siempre por la misma idea. De Devedctla bajó los ojos y se marchó.
para rendirle pleitesía, díindole !a sensación de que -Aquel mismo día, Gopa, inquieta por la suerte que
su pueblo ora fuerte y dichoso, de que en él todo era cuando en cuando, paraba el curso de su. pensamiento
para po.sar sus ojos en el cuerpo de Gopa. envolvién- hubiera podido correr su esposo, lanzóse por sí mis-
belleza, juvenfuil y alcRria. ma en su busca. En vano preguntó mil veces; en vano
De pronto, pin que nadie pudiera evitarla, un an- dolo con Hu amorosa mirada. Pero de pronto, el ju-
venil y perfecto cuerpo, el encantador y angelical recorrió pueblos y más pueblos; nadie sabía darle el
ciano deerépilo y desfallecido, mal cubierto do su- ros(ro de Gnpa fueron trocándose en una cara horri- consuelo de una esperanza.
cios liarapo.s, el cuerpo lleno de pústulas y llatras re- ble, surcada por las arrugas, y en un cuerpo deforme,
putrnanté.s, se destacó do la multitud, avanzando anguloso, cuyos huesos eran como verdugones en la VIII
liasta el palanquín de! principe en demanda de un piel reseca y negra.
socorro, Al fin, un día, Gopa encontró a Gautama. Pero no
A la vista de tan horrible visión, el principo ordenó lisia visión duró sólo un instante y, sin emliargo. solo; lo seguía una piadosa e inmensa muchedumbre
que detuvieran el palanquín, y sacando medio cuerpo acabó de enseñar al príncipe que todo lo terreno — el con extática veneración.
rui?ra. dijo al mendigo coii:pasivamente : amor, la hermosura, la riqueza — es efímero. I.a joven corrió al encuentro del amado y le dijo r
—No le apures, desgraciado. Mandaré quo te den Gopa ahrió los ojos, y al ver a Gautama despabi- —Te he buscado con ansia... j P o r qué rne abando-
comida y que te ayuden a llevar la pesada cruz de lado ai'in, lo dijo con dulzura: naste? iViíT qué prefieres este humilde traje y la
la miseria y do los años. —5 Por que no descansas, príncipe míoF compañía de esta pobre gente, a las riquezas y a mi
Siguió BU marcha la comitiva, pero aquel incidente —No tengo sneño, querida Gopa. Duerme tú, mien- amorP
bahía ensombrecido el semblanto de Gautama, mo- tras ,vn velo, arrullándole. Gaularna se la quedó mirando con fijeza y repuso
mentos antes sonriente y diclioso. La joven ofreció su frente al esposo, que iiuso so- serenamente :
.Regresaban ya a palacio sin nuevo contratiempo, bre ella un beso casto, y volvió a dormirse de nuevo. —En el mundo no hayrc.ves ni mendigos. Todos
cuando unos lastimeros quejidos atrajeron la aten- Oautama entonces se deslizó fuera del lecho, pro- tenemos la sangre del mismo coior, y salada.i como
ción del principe, que maridó parar otra vez el pa- curando no despertar a su esposa, la dio otro beso, las aguas del mar son las lágrimas do Indos.
lanquín y .saltando a tierra se dirigió, seguido de rozándola apenas con los labios, y salló de la estan- —I'ues déjame a mi también ponerme humilde-
(ino de sus servidores, hacia cl lugar do donde partían cia con cautela, corno si fuera una sombra más que mente entre aquellos que alzan su mirada hacia ti —
aquellos desgarradores aycs. un ser humano. rogó Gopa.
Lo que vieron entonces sus ojos, puso espanto y Y obsesionado por la idea de que su misión en la -Sea.
mortal tristeza en su alma. En el suelo, revolcAndoso tierra era ayudar a la liumanidad a sobrellevar la Y mienlras la princesa se arrodillaba confundida
de dolor, habla un viejo de aspecto horrible, cada- pesada carga del dolor, partió sigilosamente con la con la multilud que veneraba y seguía al príncipe
vfiríco. Su cuerpo era uua gavilla do sarmientos que sola compañia del más ílol y adicto de sus servidores, Gautama, í-ste les predicabaa el nmor a todo lo huma-
crujían niacabratuente a cada contiir-sión. renunciando a toda pompa conforme a la predicción no y el desprecio a toda pompa.
(lautama se inclinó hacia el infeliz, alzAndolc la del fakir,
cabeza. lias vidriosas pupilas de! agonizante se cla- VII Epfiof/o
varon en él un segundo, acaso con rencor por verlo
sano, poderoso y joven. Luego, aquel cuerpo sarnien- Los eres de la aurora sorprendieron al príncipe En un bosque de palmeras, un liombre descansa de
tnao y purulento dio una sacudida, y el viejo expiró muy lejos de la ciudad. Al llegar a un pequeño alto- sus sanias taiigas. Sus ojos escrutan lo desconocido.
en los brazos del príncipe por designio fatal. Las zano, descabalgó de su caballo, blanco corno la es- El hijo del rey Suddbodhana, que supo hurnillarae,
horribles pupilas del muerto siguieron mirando a [uima, y volviéndose hacia su sirviente, le entregó llegó a ser el iluminador y el Profeta del Asia,
Oautama, poro ahora sin rabia, acaso porque se las bridas, dicióndole ;
habla mostrado compasivo. —lín este lugar hemos de separarnos. Vuelvo lú a FIN
palacio, mienlras .yo prosigo mi camino, sin norte ni
guía. Voy en busca del dolor que azota al hombre
para ponerle el cautiverio de nil palabra, que se ins-
pirará, de hoy en adelante, en lo divino. Ilegre.'ia tú
solo, amigo mío.
—Señor, ilo hahúis reflexionado biení — Bo atrevió
a preguntar el criado.
—SI. Y nada ni nadie torcerá mi voluntad — re-
puso el príncipe.
Luego se quitó la espada, de rica empuñadura do
i,ro labrado, con incrustaciones do piedras preciosas,
y en (regándosela al sirviente, volvió a decir con so-
lemne entonación :
—Pon esto limpio acero a los pies de Gopa, nd
rsposa, y dile que es mi último homenaje a su amor,
a su juventud y a su lielleza.

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