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¿Qué quiere decir realmente avivamiento?

¿Podemos hacer algo para que llegue el


avivamiento? ¿Dios quiere dar un avivamiento?

Estos son los principales interrogantes que nos vienen a la mente, y que debemos solucionar,
cuando hablamos acerca del avivamiento. Por Albert Crespo

“¿No volverás a darnos vida para que tu pueblo se regocije en ti? “ Salmo 85:6

Este es uno de los versículos que hablan con más claridad acerca del avivamiento.

¿Qué es un avivamiento?
Primeramente, debemos solucionar el primer interrogante, ¿Qué es?, y con esto nos referimos
a lo que la Biblia entiende acerca de avivamiento.

Avivar significa vivificar, animar, encender. Para que esta situación sea necesaria, ha tenido
que haber un apagón, un descenso, o una mortificación, es decir un acercamiento al estado
inerte (sin vida), anteriormente.

Una vez aclarado el concepto en sí, cuando nos referimos a un avivamiento en los creyentes o
en el pueblo de Dios, nos referimos al deseo de volver a estar encendidos por y para Dios, que
nuestro amor por el esté al rojo vivo, sea constante, que podamos vivir en el cumplimiento del
primer gran mandamiento “Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas, con toda tu mente y
con toda tu alma” (Marcos 12:30) y el segundo mandamiento, “Amarás a tu prójimo como a ti
mismo”.

¿Qué no es el avivamiento?
Pero antes de expresarlo en forma positiva, lo vamos a hacer en forma negativa. El
avivamiento, no es una serie de manifestaciones externas, como pueden ser, la salvación
de personas, una intensificación de los dones del Espíritu, o una notoria presencia de Dios en
nuestros corazones y en el ambiente. Eso son los frutos de los cuales hablaremos más
adelante.

El avivamiento es algo que ocurre únicamente en los hijos de Dios, porque ellos son los únicos
que aman a Dios (y en los cuales puede haber una variación de la intensidad de su amor por
El). Los que no conocen a Jesucristo, no le aman, y por lo tanto no tienen vida. Para ellos es
necesario, que se les insufle vida (que nazcan de nuevo) porque están muertos en su relación
con Dios.

Esta distinción, es de vital importancia (por eso cuando hablamos de un avivamiento, no nos
referimos a la salvación de ellos, aunque será una consecuencia inevitable) ya que por lo demás
como veremos, el proceso de salvación y avivamiento, son prácticamente idénticos.

“El avivamiento es una nueva disposición del creyente a la obediencia a Jesucristo. “ C. G.


Finney
¿Por qué es necesario el avivamiento?
Y para comprender esto, debemos ir a las Escrituras, a las palabras de Cristo, para que nos
digan el porqué de esta desobediencia al Señor. (Mateo 24:12) “Y debido al aumento de la
iniquidad, el amor de muchos se enfriará”.

Esta es la causa por la que nuestro amor hacia Dios se enfría, el aumento de iniquidad, tanto
en el mundo, como en la iglesia, como en nuestros corazones. La condescendía o permisividad
del pecado en nuestras vidas, es la causa de que nuestros corazones se endurezcan, y dejen
de ser sensibles a Dios. Todo acto de injusticia, todo pensamiento impuro o falso, que no es
sometido a la obediencia a Cristo. Toda expresión de pecado en nuestras vidas, nos llevan a
un alejamiento del Señor, y a oscurecer nuestras vidas con respecto a Su gloria, amor, santidad,
justicia y gracia.

Cristo nos vuelve a repetir el mismo principio, aunque expresado de forma distinta en el capítulo
14 de Juan.

21 “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama”.23. “Si alguno me ama,
guardará mi palabra”. Y 24 “El que no me ama, no guarda mis palabras”

Como vemos la falta de amor de Dios revierte, en nuestra desobediencia, y viceversa. Por
eso, el avivamiento es una nueva disposición de creyente a la obediencia y fe en
Jesucristo.

En el Nuevo Testamento el hijo espiritual del apóstol Pablo, Timoteo, estaba desanimado. Timoteo
era un hombre joven que estaba al frente de una gran congregación que estaba atravesando
tiempos muy difíciles. La esperanza frustrada de Timoteo había apagado sus dones. Pablo le dijo
a Timoteo que “avivara el fuego” del don de Dios que estaba en él (2 Timoteo 1:6). La palabra
griega que se traduce como “avivar el fuego” está llena de significado. Anazoporeo, la palabra que
usó Pablo, de hecho está compuesta por tres palabras griegas: Ana significa “otra vez”; zo se
deriva de la palabra zao, de donde obtenemos el concepto de estar “vivo”; y pureo se deriva
de pur, que significa “fuego o rayo”. El mensaje que encierra esta palabra no es fácil de traducir.
Significa “avivar el fuego otra vez” o “calentar otra vez la vida que hay en uno”.

“¡Necesito que tus dones vuelvan a vivir otra vez!”, le dijo Pablo a Timoteo. “Necesito que la
pasión vuelva a vivir en ti, la cual inflamará la llama de tus dones”. Cuando el fuego se apaga, sus
dones se van con él. Pablo le recordó a Timoteo que había sido llamado “con llamamiento
santo…según el propósito suyo [de Dios] y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús” (2 Timoteo
1:9). Propósito (prothesis) significa “establecer el propósito de alguien (thesis) con antelación
(pro)”. Dios tiene un destino para nosotros y está empeñado en cumplirlo. ¡Él es el principio, el fin
y, cuando es necesario, la renovación entre ambos! Pero hay más en la palabra prothesis.

Lapalabra prótesis se deriva de este término griego. Una prótesis es una parte artificial del cuerpo,
como por ejemplo un brazo o una pierna, que se construye para restablecer el propósito de
aquello que se ha perdido. Pablo estaba animando a su hijo espiritual Timoteo, diciéndole: “Oye,
amigo, no olvides que Dios te dio un destino. Y en el mismo lugar donde parece que la vida ha
tronchado ese destino, Él puede restaurarlo. ¡Ahora, aviva tu fuego otra vez!”.

El gran versículo que aparece en Romanos 8:28 usa la palabra prothesis. “Y sabemos que a los
que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito
son llamados”. Este versículo está diciendo que, sin importar qué parte de nuestro propósito haya
sido cortada, Dios ya ha preparado la prótesis que la restablecerá. Qué gran promesa para
aquellos que sufren de esperanza frustrada.

(http://vidacristiana.com/boletines/boletin-de-vida-cristiana/19922-avive-el-fuego-otra-vez)

Aviva el fuego del don de Dios - 2 Ti 1:1-7


(2 Ti 1:1-18) "Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la
promesa de la vida que es en Cristo Jesús, a Timoteo, amado hijo: Gracia,
misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor.

Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de
que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; deseando verte, al
acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; trayendo a la memoria la fe
no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre
Eunice, y estoy seguro que en ti también. Por lo cual te aconsejo que avives el
fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Porque no
nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio
propio."
(http://www.escuelabiblica.com/estudios-biblicos-1.php?id=140)

Definición
Verbo activo transitivo. Se refiere en animar, exaltar, dar dinamismo, entusiasmo,
alegría, energía y exaltación. Encender, prender, arder, alumbrar y acalorar. Hacer que
encienda más el fuego y que da claridad la luz de manera artificial. Poner los colores
más encendidos, subidos y brillantes. Como intransitivo se dice de la semilla de un
gusano de seda en empezar a nacer.
Etimología
Este vocabulario
procede del prefijo
“a” por el latín “ad”
cercanía, del
adjetivo “vivo” y
del sufijo flexivo
“ar” infinitivo de
los verbos.