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JURISPRUDENCIA

Roj: SAP O 2776/2015 - ECLI: ES:APO:2015:2776


Id Cendoj: 33044370032015100325
Órgano: Audiencia Provincial
Sede: Oviedo
Sección: 3
Fecha: 28/10/2015
Nº de Recurso: 960/2015
Nº de Resolución: 440/2015
Procedimiento: PENAL - APELACION PROCEDIMIENTO ABREVIADO
Ponente: FRANCISCO JAVIER RODRIGUEZ SANTOCILDES
Tipo de Resolución: Sentencia

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 3
OVIEDO
SENTENCIA: 00440/2015
COMANDANTE CABALLERO, 3
Teléfono: 985968771/8772/8773
213100
N.I.G.: 33024 48 2 2013 0100945
APELACION PROCTO. ABREVIADO 0000960 /2015
Delito/falta: V.DOMÉSTICA Y DE GÉNERO.LESIONES/MALTRATO FAMILIAR
Denunciante/querellante: Hugo
Procurador/a: D/Dª JAVIER GONZALEZ VALDEON
Abogado/a: D/Dª ANA ALONSO BRAVO
Contra: FISCALIA DE LA COMUNIDAD AUTONOMA DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS
Procurador/a: D/Dª
Abogado/a: D/Dª
SENTENCIA Nº 440/15
==========================================================
ILMOS/AS SR./SRAS
Presidente/a:
D./DÑA. JAVIER DOMINGUEZ BEGEGA
Magistrados/as
D./DÑA. FRANCISCO JAVIER RODRIGUEZ SANTOCILDES
D./DÑA. FRANCISCO JAVIER RODRIGUEZ LUENGOS
==========================================================
En OVIEDO, a veintiocho de Octubre de dos mil quince.
Vistas, en grado de apelación, por la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Oviedo, las diligencias de
Juicio Oral nº 435/14, procedentes del Juzgado de lo Penal nº 2 de Gijón, (Rollo de Apelación nº 960/15),
sobre delito de LESIONES, siendo parte apelante Hugo , cuyas demás circunstancias personales constan en

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las Diligencias, representado en el recurso por el Procurador Sr./Sra. González Valdeón, bajo la dirección del
Letrado Sr./Sra. Alonso Bravo, siendo parte el Ministerio Fiscal y Ponente el Ilmo. Sr. Magistrado D. FRANCISCO
JAVIER RODRIGUEZ SANTOCILDES.

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Por el Juzgado de lo Penal Nº 2 de Gijón se dictó sentencia en las referidas diligencias de fecha
16 de julio de 2015 , cuya parte dispositiva dice:
FALLO: "Que DEBO CONDENAR Y CONDENO a Hugo con documento de identidad nº NUM000 como autor
criminalmente responsable de un delito de lesiones previsto y penado en el artículo 153.1 y 3 del Código Penal ,
sin que concurra circunstancia alguna modificativa de la responsabilidad criminal, a las penas de 9 meses y
un día de prisión, con la accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo
durante el tiempo de la condena, y de privación del derecho a la tenencia y porte de armas con una duración
de dos años y un día.
Que DEBO IMPONER e IMPONGO a Hugo con documento de identidad nº NUM000 , durante un periodo de
3 años, las PROHIBICIONES de aproximación -a una distancia inferior a 300 metros- y comunicación previstas
en el artículo 48 del Código Penal y ello en relación con Sara con documento de identidad nº NUM001 .
Que DEBO ESTIMAR Y ESTIMO las pretensiones de indemnización formuladas en concepto de responsabilidad
civil y, en su consecuencia, condeno a Hugo con documento de identidad nº NUM000 a que abone al Servicio
de Salud del Principado de Asturias (SESPA) con documento de identidad nº NUM002 la cantidad de 61,21
€ más los intereses legales que resulten exigibles conforme a lo dispuesto en el artículo 576 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil ".
SEGUNDO .- Contra dicha sentencia se interpuso por la representación del condenado recurso de apelación,
del que se dio traslado al Ministerio Fiscal y remitido el asunto a esta Audiencia y repartido a esta Sección
Tercera, se registró con el Rollo de Apelación nº 960/15, pasando para resolver al Ponente que expresa el
parecer de la Sala.
TERCERO.- Se aceptan los Antecedentes de Hecho de la sentencia apelada y, con ellos, la declaración de
Hechos Probados.

FUNDAMENTOS DE DERECHO
Se aceptan los fundamentos de derecho de la sentencia apelada.
PRIMERO .- El recurso de apelación que interpone la representación de Hugo frente a la sentencia del Juzgado
de lo Penal nº 2 de Gijón en la que se le condenó como autor de un delito de lesiones en el ámbito familiar
denuncia error en la valoración de la prueba argumentando que la practicada en el acto del juicio oral no
autoriza la conclusión condenatoria alcanzada en la instancia.
Dicho motivo de recurrir no resulta admisible. Es sobradamente conocida la doctrina jurisprudencial según
la cual, cuando de la valoración de pruebas personales se trata ha de partirse de la privilegiada posición que
ostenta el Juez ante el que se celebra el juicio oral, dada las ventajas que para dicho cometido le proporciona
la inmediación sobre el acervo probatorio. Por tal motivo, sus conclusiones solo sean revisables en segunda
instancia si se aprecia un razonamiento arbitrario, ilógico o carente de sentido o un error manifiesto y claro de
tal magnitud que haga necesario, con parámetros objetivos y sin el riesgo de incurrir en discutibles y subjetivas
interpretaciones del componente probatorio existente en los autos, una modificación de la realidad fáctica
establecida en la resolución apelada ( SSTS 29-1-90 , 22-9-92 , 30-3-93 , 14-6-99 , 14-5-04 , 19-12- 13 etc).
Error que no se advierte en el presente supuesto en que el órgano a quo, en un certero ejercicio de las
funciones que confiere el artículo 741 LECrim ha otorgado plena fiabilidad a la declaración de la perjudicada
Sara , ajustándose para ello a los parámetros que según reiterada jurisprudencia han de ponderarse en la
valoración de las declaraciones incriminatorias provenientes de quien se presenta como presunta víctima del
hecho -credibilidad subjetiva, persistencia de la incriminación y verosimilitud- sin que como ahora se dirá, sus
apreciaciones se vean desvirtuadas por el análisis parcial e interesado que realiza el apelante:
a.- Comenzando por la credibilidad subjetiva , no se individualiza causa o razón alguna por la que Sara ha
podido fabular estos hechos con el propósito de obtener la condena infundada del encausado, mintiendo al
médico que le atendió en el Centro de Salud del Llano, reiterando la mentira en el Juzgado de Instrucción las
dos veces que fue convocada a declarar, y reproduciéndola en el acto del juicio oral cometiendo un delito.
Examinando las alegaciones que sobre este particular esgrime el apelante, se dice que Sara le incriminó como

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represalia al enterarse de que él tenía una nueva relación y proyectaba casarse. No obstante, la defensa no ha
hecho el menor intento por corroborar su planteamiento, no formulando pregunta alguna a Sara sobre ese
particular en la vista oral (por ejemplo sobre si sabía que el denunciado proyectaba casarse, cuándo se enteró,
qué opinaba al respecto etc). Otro alegato que esgrimió el acusado en el Juzgado de Instrucción fue que Sara
ya interpuso contra él otras cuatro denuncias por maltrato que resultaron archivadas pero, aparte de que el
hecho de que se archive una denuncia no significa que la denuncia sea falsa, el acusado tampoco ha hecho
el menor intento por probar esa alegación, no identificando ninguno de esos supuestos procedimientos a los
que hizo mención. Y sobre todo, como se destacó en la instancia, tales alegaciones del apelante tratando de
hacer ver posibles móviles espúreos en la incriminación se ven abiertamente desvirtuadas si se repara en que
Sara , tras acudir al centro médico (lo que, según argumentó en el plenario, hizo porque tras el golpe se le
formó un chichón y se notaba algo mareada, constando en el parte que se apreció inflamación de la zona y
que ella refirió mareo puntual) no formuló denuncia alguna contra el acusado, siendo a la recepción del parte
médico cuando el Juzgado la citó a declarar, compareciendo y manifestando que renunciaba a las acciones
civiles y penales. Siendo esto lo ocurrido, es de todo punto inverosímil que Sara , buscando que el acusado
fuera injustamente condenado se inventara la agresión que refirió al médico que la atendió, y que, al propio
tiempo, no solo no interpusiera denuncia alguna -como sería lo lógico si deseaba que se siguieran actuaciones
contra él- sino que, cuando se la citó en el Juzgado, renunciara a toda clase de acciones.
b.- No existiendo causa o razón alguna que remotamente nos permita intuir un móvil espúreo por el que Sara
pudo haberse inventado los hechos, su testimonio cumple también satisfactoriamente la nota de persistencia
de la incriminación, la cual se ha mantenido a lo largo del tiempo sin ambiguedades ni contradicciones que
pongan en entredicho su veracidad. El apelante alega que mientras que en el parte médico consta que cuando
el facultativo preguntó a Sara sobre el número de agresiones previas ella contestó que "no recuerda pero
muchas", en el Juzgado de Instrucción declaró que se trató de un hecho aislado, reiterándolo en el plenario.
No obstante, aparte de que la defensa tampoco ha formulado pregunta alguna a Sara sobre esa supuesta
contradicción a la que tanta relevancia da en el recurso, se trata de aseveraciones que no son necesariamente
incompatibles, pues visto que en la declaración del Juzgado Sara manifestó que cuando ocurrieron los hechos
hacía seis meses que habían finalizado la relación, cabría que aquéllas agresiones precedentes a las que aludió
en el parte médico se hubieran producido más de seis meses antes del día de autos, cuando aún mantenían
dicha relación, lo que unido a que en el plenario Sara declaró que tras el episodio que nos ocupa no volvió a
coincidir con el denunciado, presentaría este suceso como algo aislado en el tiempo.
c.- Por último, el testimonio de Sara cumple también con la nota de verosimilitud, pues se cuenta con el parte
médico rector de las actuaciones en el que consta que Sara al ser examinada en el Centro de Salud de El
Llano presentaba una contusión en la cara plenamente compatible con el puñetazo que dice que le propinó
el acusado. En el recurso se argumenta que el parte contradice la versión de Sara porque mientras que ella
dijo que la agresión fue en la cabeza, la lesión objetivada en dicho parte se ubicaría en la zona malar izquierda.
Pero es una obviedad que la región malar izquierda (que no es otra cosa que el pómulo izquierdo) está ubicada
en la cabeza. La propia Sara en el curso de su declaración en el plenario gesticuló indicando dicha región
malar para explicar donde habia sido golpeada.
En definitiva, por las razones expuestas la Sala concluye que lejos de haberse realizado en la instancia una
interpretación arbitraria, ilógica o carente de sentido, el acervo probatorio en que se sustenta la sentencia es
de una solidez tal que lo equivocado habría sido no dar por ciertos los hechos enjuiciados.
SEGUNDO .- Probados los hechos, estos son constitutivos del delito por el que ha sido condenado el apelante.
En el recurso se cuestiona dicha calificación porque no se habría probado que los hechos, de haber tenido
lugar, respondieran a una situación de dominación o subyugación o a un propósito de dominar, subyugar o
discriminar a la agredida. El argumento es inaceptable ya que, aparte de que no puede negarse tal ánimo
cuando según consta en el hecho probado el acusado reaccionó de ese modo al conocer que Sara tenía una
nueva relación sentimental, parece oportuno recordar que como se dijo en sentencia de esta misma Sala de 2
de abril del 2013 es improcedente verificar una interpretación subjetiva de las razones por las que el agresor
golpea a su pareja o ex pareja ahondando en elementos intencionales o intentando descubrir si cuando un
hombre golpea o arremete contra una mujer existe una situación de dominación o machismo, "ya que es obvio
que los casos en los que se produzca una agresión de un hombre a una mujer con la que exista una relación
de las contempladas en el art. 153.1º del CP se comete un delito de violencia de género en idénticos términos
que cuando el agredido sobre el que se obvia cualquier reseña de intencionalidad..... La Circular de la Fiscalía
General indica que la Ley Integral opta por una definición de violencia de género que parte de entender como
dato objetivo que los actos de violencia que ejerce el hombre sobre la mujer con ocasión de una relación afectiva
de pareja constituyen actos de poder y superioridad frente a ella con independencia de cual sea la motivación o
la intencionalidad del agresor" (en idéntico sentido sentencia de esta Sección de 20 de noviembre del 2012 ).

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TERCERO .- Finalmente, el apelante se queja de la extensión de las penas impuestas, considerándolas


desproporcionadas porque la propia sentencia reconoce que se trató de un episodio aislado. No obstante, tal
circunstancia -el ser un hecho aislado- ya ha tenido su trasunto en la determinación de las penas de prisión y de
privación del derecho a la tenencia y porte de armas en la extensión mínima que procede conforme al artículo
153.1 y 3 (al haber ocurrido el hecho en el domicilio de la víctima el artículo 153.3 obliga a individualizar las
penas dentro de la mitad superior del 153.1, lo que nos sitúa en un marco de nueve meses y un día a un año
de prisión y de dos años y un día a tres años de privación del derecho a la tenencia y porte de armas) y las
prohibiciones de aproximación y comunicación dentro de la mitad inferior del marco penal aplicable (conforme
al artículo 57.1 CP el marco penal seria de un año, nueve meses y un día a cinco años, de modo que la mitad
inferior abarcaría hasta los tres años y cuatro meses). Aun cuando el apelante no solicita de forma expresa la
aplicación de lo dispuesto en el artículo 153.4 CP - tampoco lo pidió en la instancia para el caso de condena-
la Sala conviene con el órgano a quo en que, una vez individualizadas las penas de prisión y de privación del
derecho a la tenencia y porte de armas en su mínimo legal, no procede una mayor degradación aplicando el
citado articulo 153.4 CP , pues ello se ve contraindicado tanto por la naturaleza del hecho (si bien el resultado
lesivo efectivamente causado fue de escasa entidad se generó un riesgo de ocasionar un menoscabo más
grave, pues hablamos de un puñetazo propinado en el pómulo -que es zona próxima al globo ocular, a la nariz
y a la sien- con una violencia tal como para formar un chichón y dejar a la víctima medio mareada) como por
las motivaciones que llevaron al acusado a obrar de ese modo (no sólo el atentar contra la integridad física
de Sara sino también para reprimir su libertad personal, por haber entablado una nueva relación que no era
del agrado del encausado).
CUARTO.- Por las razones expuestas el recurso debe desestimarse. Como quiera que en él no se aprecia otro
fundamento que el de pretender la primacía de la particular versión de los hechos, frente a la objetiva, imparcial
y motivada del Magistrado a quo, las costas procesales de él derivadas se imponen al apelante.
Vistos los preceptos legales citados y demás de general y pertinente aplicación,

FALLAMOS
Que DESESTIMANDO íntegramente el recurso de apelación interpuesto por Hugo contra la sentencia dictada
en fecha 16 de julio de 2015 por el Juzgado de lo Penal nº 2 de Gijón en el juicio oral 435/2014 confirmamos
íntegramente dicha resolución imponiendo al apelante las costas de la alzada.
Notifíquese la presente resolución a las partes.
Devuélvanse los autos originales, junto con testimonio de esta Sentencia, de la que, además se llevará
certificación al Rollo de Sala, al Juzgado de procedencia a los efectos oportunos.
Así por esta nuestra Sentencia, contra la que no cabe recurso alguno, definitivamente juzgado en segunda
instancia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.