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BALANTIDIASIS:

Agente etiológico: balantidium coli, es el protozoo grande y único ciliado que causa enfermedad en humanos, es
cosmopolita y de transmisión zoonotica, asociada a contacto con cerdos, malos hábitos higiénicos, deficientes
sistemas de acueductos y alcantarillado e inadecuado tratamiento de agua de consumo humano. B. coli parasita
muchas especies de mamíferos y los cerdos domésticos y silvestres son los principales hospederos y reservorios
Modo de transmisión: El ciclo biológico se inicia con la ingestión de aguas o alimentos contaminados con quistes
maduros e infectantes de B. coli, los cuales llegan al intestino grueso del humano, principalmente el ciego y la porción
terminal del íleon (pueden encontrar los dos estados parasitarios), donde completan el desenquistamiento y se da la
liberación de los trofozoitos que colonizan el epitelio , algunos se multiplican y dañan la mucosa, otros continúan el
tránsito intestinal, e inician en el colon y el recto el proceso de enquistamiento, durante el cual pueden observarse
quistes jóvenes con vacuolas y cilios situados por dentro de la pared, los cuales posteriormente pueden desaparecer
junto con otras organelas lo que da a los quistes una apariencia granular. Finalmente los quistes maduros son
inmediatamente infectantes, salen en las heces del hospedero, contaminan el ambiente y permite la perpetuación del
ciclo en humano y animales.
Patogénesis: no es patógeno para los cerdos (principales reservorios y hospederos de este parasito), en el humano
es hospedero accidental y si genera enfermedad (ulceraciones similares a las producidas por (Entamoeba
histolytica), no produce toxinas, pero su capacidad de causar edema, inflamación catarral, daño y ulceración del
epitelio intestinal, se le atribuye la presencia de hialuronidasa y otras enzimas cuya acción lítica sobre la capa de
moco y del tejido subyacente, además de la acción mecánica de la propulsión trofozoito, de esta manera atraviesa las
capas intestinales y ocasionalmente producir perforaciones, las ulceras ocasionadas por B. coli son pequeñas con
cuello ancho, de bordes edematosos en cuyo fondo se observa tejido necrótico, las lesiones ulcerativas pueden
extenderse desde el ciego hasta el recto, aunque el recto sigmoides suele ser el más afectado, se ha descrito la
presencia de parásitos en ganglios linfáticos mesentéricos y en otros tejidos extraintestinales cuya ruta de entrada
sigue en discusión, algunos opinan que la invasión del epitelio colonico es favorecida por la alteración de la respuesta
inmune.
Manifestaciones clínicas: se presenta en un rango que va de infecciones asintomáticas a hasta manifestaciones
agudas o crónicas con síntomas leves a graves. Los hospederos infectados y asintomáticos son un alto porcentaje y
se constituyen en portadores del parásito y en muchos casos importantes reservorios y difusores de la infección
humana, los casos agudos se manifiestan con dolor abdominal tipo cólico y diarrea disentérica, con deposiciones
frecuentes, acompañadas de pujo y tenesmo, similar a la disentería amebiana. Comúnmente nauseas, vómito y otros
síntomas generales como astenia, adinamia, cefalea e hiporexia. La presentación clínica más grave ocurre con
pérdida de peso, deshidratación, hemorragia intestinal, perforación e infecciones secundarias, la forma crónica se
manifiesta con sintomatología digestiva variable, diarrea con o sin moco y sangre, dolor abdominal y malestar
general, también se ha reportado el hallazgo en otros tejidos gastrointestinales, como apéndice, hígado, sistema
genitourinario y pulmones.
Diagnóstico: se plantea cuando hay diarrea disentérica, el diagnostico se centra en la búsqueda de quistes y
trofozoitos en muestras de materia fecal, por medio de análisis seriado de coprológico directo