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INTRODUCCIÓN.

El siguiente trabajo a presentar es un análisis de lectura en referencia al caso de las


Niñas Yean y Bosico Vs. República Dominicana.

El caso de las niñas Dilcia Yean y Violeta Bosico contra República Dominicana
(Caso 12.189), primer caso en contra de ese país, fue sometido al conocimiento de
la Corte el 11 de julio de 2003 con el objeto de que la Corte se pronuncie respecto
de la responsabilidad internacional del Estado de la República Dominicana en virtud
de que las autoridades dominicanas negaron a las niñas Dilcia Yean y Violeta
Bosico Cofi la nacionalidad dominicana a pesar de haber nacido en territorio
dominicano y de que la Constitución de dicho país establece el principio de jus soli.
En razón de lo anterior, la Comisión le solicitó a la Corte que declare la violación de
los derechos al reconocimiento de la personalidad jurídica, a las garantías judiciales,
del niño, a la nacionalidad, a la igualdad ante la ley y a la protección judicial,
establecidos respectivamente en los artículos 3, 8, 19, 20, 24 y 25 de la Convención
Americana en conexión con los artículos 1 y 2 del mismo instrumento internacional.
La sentencia se da en un contexto jurídico, histórico y social muy complejo. Estuvo
precedida por dos decisiones, una nacional y otra internacional, que la determinan.
La primera es la sentencia Yean y Bosico contra República Dominicana de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (en lo adelante Corte IDH), que exigió al
Estado dominicano el reconocimiento de la nacionalidad dominicana de los hijos de
extranjeros indocumentados nacidos en sus territorio. La segunda es la sentencia
No. 9 del 14 de diciembre de 2005 de la Suprema Corte de Justicia dominicana2,
en la que, como clara respuesta a Yean y Bosico, declara constitucional el artículo
de la Ley de Migración que niega la nacionalidad a los hijos de extranjeros
indocumentados.
El análisis presentado aquí girará sobre todo alrededor de la sentencia y hará
énfasis en sus contradicciones internas y con la Constitución de la República, pero
señalando su contexto histórico y los hechos y decisiones que le siguieron.
ANÁLISIS DEL CASO DE LAS NIÑAS YEAN Y BOSICO VS. REPÚBLICA
DOMINICANA.

Nombre del caso Caso de las Niñas Yean y Bosico Vs. República Dominicana
Víctima(s) Dilcia Oliven Yean, Violeta Bosico Cofi y sus familiares
Estado demandado República Dominica

Hechos
El caso se refiere a la responsabilidad internacional del Estado por la negación de
la emisión de las actas de nacimiento a favor de Dilcia Oliven Yean y Violeta Bosico
Cofi a través de las autoridades del Registro Civil, y las perjudiciales consecuencias
que dicha situación generó en ellas.

- Los hechos del presente se iniciaron el 5 de marzo de 1997, cuando


comparecieron ante la Oficialía Civil de Sabana Grande de Boyá la madre de Violeta
Bosico, de 10 años de edad, y la prima de la madre de Dilcia Yean, de 12 años de
edad, con la finalidad de solicitar el registro tardío de sus nacimientos. Las niñas
habían nacido en República Dominicana y su ascendencia era haitiana.

- A pesar de contar con los documentos requeridos, se denegó el registro de las


niñas. A pesar de haber presentado una demanda a favor de las niñas, ésta fue
denegada.
LA CIDH recibe una petición en contra del Estado de la Republica Dominicana
donde se denuncia que las niñas Yean y Bosico se les ha negado la nacionalidad
dominicana a pesar de haber nacido en territorio dominicano y de que la
Constitución establece el principio de jus soli.

Los peticionarios alegan que la nación dominicana estaba privando a las niñas de
sus derechos fundamentales, exponiéndolas de manera arbitraria a que estas
fueran expulsadas de su país natal.
1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2. Toda persona tiene derecho a la nacionalidad del Estado en cuyo territorio nació
si no tiene derecho a otra.
3. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiarla.

Artículo 20. Derecho a la Nacionalidad


Toma de medidas cautelares a favor de las niñas con el fin de evitar que estas
fueran expulsadas del territorio dominicano.

Estado dominicano alegó que actuó respetando su ley interna y la Convención


Americana y además manifestó que los peticionarios no agotaron las instancias de
jurisdicción interna.

En el 110 periodo de sesiones, la Comisión analizó los elementos de hecho y de


derecho aportados por las partes durante la denuncia y decidió declarar presente el
caso admisible.

Derechos Convención Americana sobre Derechos Humanos

-Artículo 1 (Obligación de respetar derechos)


- Articulo 2 (Deber de adoptar disposiciones de derecho interno)
- Artículo 3 (Derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica)
- Articulo 5 (Integridad personal)
- Artículo 8 (Garantías judiciales)
- Articulo 12 (Libertad de conciencia y de religión)
- Articulo 17 (Protección a la familia)
- Articulo 18 (Derecho al nombre)
- Articulo 19 (Derechos del niño)
- Articulo 20 (Derecho a la nacionalidad)
- Artículo 21 (Derecho a la propiedad privada)
- Articulo 24 (Igualdad ante la ley)
- Articulo 25 (Protección judicial)

Comisión
- La comisión alego en su demanda que el estado negó a las niñas la emisión
de sus actas de nacimiento, a pesar de que ellas nacieron en territorio del
estado.

- La comisión señalo que el estado obligo a las victimas a permanecer en


situación de ilegalidad y vulnerabilidad social y estas por ser menores es mas
grave.

- La comisión solicito a la corte que ordenara al estado que otorgue una


reparación que comprometa una plena satisfacción a lamenores por sus
derechos violados y que el estado adopte medidas necesaria en su
legislación para garantizar el respeto a los derechos humanos en el caso de
inscripción tardia de nacimiento y que no haya discriminación.

Estado
Excepciones Preliminares
- falta de agotamiento de los recursos internos,
- incumplimiento de la Solución Amistosa
- “falta de competencia ratione temporis” de la Corte
- no presentación de requisitos para registro tardío.

Derechos del niño, a la nacionalidad, igualdad ante la ley, reconocimiento de


la personalidad jurídica, derecho al nombre, y obligación de respetar los
derechos.

155. La Corte considera necesario señalar que el deber de respetar y garantizar


el principio de la igualdad ante la ley y no discriminación es independiente del
estatus migratorio de una persona en un Estado. Es decir, los Estados tienen la
obligación de garantizar este principio fundamental a sus ciudadanos y a toda
persona extranjera que se encuentre en su territorio, sin discriminación alguna por
su estancia regular o irregular, su nacionalidad, raza, género o cualquier otra causa.
156. De acuerdo con lo señalado, y en consideración del derecho a la nacionalidad
de los hijos de personas migrantes en la República Dominicana en relación con la
norma constitucional pertinente y los principios internacionales de protección de los
migrantes, la Corte considera que:
a) El estatus migratorio de una persona no puede ser condición para el
otorgamiento de la nacionalidad por el Estado, ya que su calidad migratoria
no puede constituir, de ninguna forma, una justificación para privarla del
derecho a la nacionalidad ni del goce y ejercicio de sus derechos;
b) El estatus migratorio de una persona no se trasmite a sus hijos, y
c) La condición del nacimiento en el territorio del Estado es la única a ser
demostrada para la adquisición de la nacionalidad, en lo que se refiere a
personas que no tendrían derecho a otra nacionalidad, si no adquieren la del
Estado en donde nacieron.
173. La Corte considera que la situación de extrema vulnerabilidad en que el
Estado colocó a las niñas Yean y Bosico, en razón de la denegación de su derecho
a la nacionalidad por razones discriminatorias, así como la imposibilidad de recibir
protección del Estado y de acceder a los beneficios de que eran titulares, y
finalmente por vivir bajo el temor fundado de que fuesen expulsadas del Estado del
cual eran nacionales y ser separadas de su familia por la falta del acta de
nacimiento, la República Dominicana incumplió con su obligación de garantizar los
derechos consagrados en la Convención Americana, la cual implica no sólo que el
Estado debe respetarlos (obligación negativa), sino que, además, debe adoptar
todas las medidas apropiadas para garantizarlos (obligación positiva).

REPARACIONES
- El Estado debe hacer un acto público de reconocimiento de responsabilidad
internacional y de petición de disculpas a las víctimas.
- El Estado debe adoptar en su derecho interno, las medidas legislativas,
administrativas y de cualquier otra índole que sean necesarias para regular
el procedimiento y los requisitos conducentes a adquirir la nacionalidad
dominicana, mediante la declaración tardía de nacimiento.
- - El Estado debe pagar, por concepto de las costas y gastos generados.

RESOLUTIVOS

- El Estado violó los derechos a la nacionalidad y a la igualdad ante la ley


consagrados, respectivamente, en los artículos 20 y 24 de la Convención
Americana, en relación con el artículo.

19 de la misma, y también en relación con el artículo 1.1 de este instrumento, en


perjuicio de las niñas Dilcia Yean y Violeta Bosico, en los términos de los párrafos
131 a 174 de la presente Sentencia.

- El Estado violó los derechos al nombre y al derecho al reconocimiento de la


personalidad jurídica consagrados, respectivamente, en los artículos 3 y 18 de la
Convención Americana, en relación con el artículo 19 de la misma, y también en
relación con el artículo 1.1 de este instrumento, en perjuicio de las niñas Dilcia Yean
y Violeta Bosico, en los términos de los párrafos 131 a 135 y 175 a 187 de la
presente Sentencia.

- El Estado violó el derecho a la integridad personal consagrado en el artículo 5 de


la Convención Americana, en relación con el 1.1 de la misma, en perjuicio de las
señoras Leonidas Oliven Yean, Tiramen Bosico Cofi y Teresa Tucent Mena, en los
términos de los párrafos 205 a 206 de la presente Sentencia.
Sentencia 168-13.
Antes de que la Suprema Corte de Justicia en 2005 equiparara a los descendientes
de inmigrantes indocumentados con personas en tránsito, existía la posibilidad de
que algún día esos descendientes nacidos y criados en República Dominicana
solicitaran sus papeles de nacionalidad.
Mientras que después de emitida esta sentencia la población ha tenido opiniones
encontradas debido a los diferentes puntos de vista como lo son el nacionalista y
conservador. También es importante destacar que el Estado Dominicano tuvo que
indemizar a los parientes de las menores Yean y Bosico.

El fallo establece que a los hijos de las personas que residen ilegalmente en el país
desde el 1929 hasta la fecha no les corresponde la nacionalidad dominicana. La
sentencia que fue aprobada con los votos disidentes de las juezas Katia Miguelina
Jiménez y Ana Isabel Bonilla, manda a la Junta Central Electoral a hacer una
auditoría del registro civil desde el 1929 hasta el 2007 y al Gobierno a implementar
el Plan Nacional de Regularización en tres meses. Las reacciones en contra del fallo
por parte del Gobierno haitiano no se hicieron esperar. El 30 de septiembre Haití
llamó a consulta su embajador en el país por el fallo.

1. «Desestimar las tres excepciones preliminares interpuestas por el Estado, de


conformidad con los párrafos 59 a 65, 69 a 74, y 78 y 79 de la presente Sentencia».
LA CORTE, DECIDE:
por unanimidad,La primera excepción preliminar, consistía en el
«No agotamiento de los recursos de la jurisdicción interna del Estado».
a) Articulo 46
(Convencion Americana): «...es necesario que se hayan interpuesto y agotado
todos los recursos de la jurisdicción interna».

b) Primero:
El Estado puede renunciar a esta regla;
Segundo
La excepción de no agotamiento de recursos internos debe plantearse en el proceso
de admisibilidad, de lo contrario el Estado estaría renunciando a ella.
«el Estado no demostró ... la existencia de mecanismos que permitieran a los
demandantes apelar directamente a estos órganos».

Conclusión de la Corte:
La excepción preliminar fue desestimada.
La segunda excepción preliminar presentada por el Estado, alega el «No
cumplimiento de la Solución amistosa presentada por la Comisión y acogida por el
Estado».
- El 1 de noviembre de 1999 -> se propuso la solución amistosa
- El 1 de diciembre de 1999 y el 11 de enero de 2000 -> fue aceptada
- El 1 de marzo de 2000 -> propuesta de los representantes
- El 6 de marzo de 2000 -> revision de propuesta
«el acogimiento a la solicitud de los peticionarios implicaria la violación de la
normativa interna»
Estado.
El 22 de febrero de 2001 -> desinterés de los representantes
1 de octubre del 2001 -> entrega de actas de nacimiento a las niñas Dilcia Yean y
Violeta Bosico
17 de octubre de 2001 -> los representantes comunicaron a la Comisión la entrega
de las actas de nacimiento a las niñas, indicando que no se trataba de un acuerdo
amistoso «La Corte considero que para llegar a una solución amistosa era necesaria
la existencia de un acuerdo entre ambas partes, en el cual se constatara la voluntad
de ambas»

FUE DESESTIMADA.
En cuanto a la tercera excepción preliminar el estado planteo:
«Falta de competencia ratione temporis»
(razón de temporalidad).
El Estado alegó la falta de competencia, a razón de tiempo, de la Corte
interamericana para conocer los hechos relacionados con el caso, ocurridos el 5 de
marzo de 1997.
Articulo 62.1 de la Convención Americana «...como todo órgano con funciones
jurisprudenciales, tiene el poder inherente a sus atribuciones de determinar el
alcance de su propia competencia»
Fecha de reconocimiento de su competencia contenciosa por parte de la Republica
Dominicana.
La Corte afirmo su competencia para reconocer dicha denegación del caso Yean y
Bosico, y la excepción preliminar fue desestimada.

Principio de irretroactividad
—establecidos en la Convención de Viena sobre el derecho de los tratados de
1969—.
LA CORTE expuso que:
« si bien la denegación de la solicitud de inscripción tardía de nacimiento... ocurrió
el 5 de marzo de 1997 y la decisión del Procurador Fiscal... fue dictada el 20 de
julio de 1998, ambos hechos determinaron que las niñas Dilcia Yean y Violeta
Bosico estuviesen sin nacionalidad hasta el 25 de septiembre del 2001»
Mas allá de 25 de marzo del 1999 -> Rep. Dom. reconoció la competencia
contenciosa de la Corte .
Estimo que otra posible vía interpretativa, en la línea de la última postura referida,
sería la de considerar la vinculación de los artículos 26 y 29 del Pacto de San José
en relación con el principio pro persona. En efecto, atendiendo a las normas
previstas en el artículo 29 de la Convención Americana, ninguna disposición de la
Convención puede ser interpretada en el sentido de limitar el goce y ejercicio de
cualquier derecho o libertad que pueda estar reconocido de acuerdo con las leyes
de cualquiera de los Estados Parte o de acuerdo con otra convención en que sea
parte uno de dichos Estados, o bien de excluir o limitar el efecto que puedan producir
la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre y otros actos
internacionales de la misma naturaleza (como lo es la Declaración Universal de los
Derechos del Hombre) que prevé, al igual que la Declaración Americana, derechos
sociales sin distinción de los derechos civiles y políticos.
Estas normas de interpretación previstas en el artículo 29 de la Convención
Americana también deben ser motivo de interpretación. Si leemos estos criterios
conforme al principio pro persona, la interpretación del artículo 26 no sólo no debe
limitar el goce y ejercicio de los derechos previstos en las leyes de los Estados parte,
entre las cuales se encuentra la constitución nacional de los Estados, o los derechos
previstos en otras convenciones, sino que esas leyes y convenciones deben
utilizarse para asegurar el mayor nivel de protección.
Así, para saber qué derechos derivan de las normas económicas, sociales y sobre
educación, ciencia y cultura, contenidas en la Carta de la OEA (en términos de lo
dispuesto en el Artículo 26 de la Convención Americana), además de atender a su
texto, podría acudirse a las leyes nacionales y a otros instrumentos internacionales,
incluida la Declaración Americana106.
En similar sentido, el artículo 25 de la Convención Americana establece el derecho
a un recurso efectivo, que ampare “contra actos que violen sus derechos
fundamentales reconocidos por la constitución, la ley o la presente Convención.
En otras palabras, una posible vía para interpretar el artículo 26 de la Convención
Americana conduciría a que no es suficiente con una interpretación literal de dicho
precepto, como tampoco bastan los criterios previstos en el artículo 29 del Pacto de
San José, sino que, en primer término, este último numeral debe ser interpretado
conforme al principio pro persona. Una vez realizado lo anterior, es posible entender
que conforme al referido artículo 29, los derechos económicos, sociales y culturales
previstos en otras leyes, incluyendo las constituciones de los Estados parte, así
como los derechos previstos en otras convenciones de las que el Estado es parte y
la Declaración Americana108, se incorporan al artículo 26 para interpretarlo y
desarrollarlo.
La tesis del litigio estratégico en la Corte es la continuidad y la complejidad del delito,
ya que sostienen que la libertad de expresión coartada como consecuencia de una
desaparición forzada es una de las violaciones que se extiende en el tiempo como
parte integral de la circunstancia de la desaparición mientras ésta persista. De ahí
que la Comisión valoró desde una perspectiva colectiva este derecho desde el punto
de vista de acceso a la información, ya que considera que la destrucción de los
archivos que reflejaban los registros de las personas detenidas en los lugares a los
cuales, según los testimonios que han sido mencionados, fue trasladado Narciso
González, tuvo como consecuencia que sus familiares no pudieran contar con
información precisa sobre lo acontecido con la víctima, es decir, que el Estado omitió
su deber de protección a la familia, en virtud del artículo 17.1, de la Convención
Americana.

En el caso de las Niñas Yean y Bosico, La Comisión presentó la demanda con base
en el artículo 61 de la Convención Americana, con la finalidad de que la Corte
declarara la responsabilidad internacional de la República Dominicana por la
presunta violación de los artículos 3 (Derecho al Reconocimiento de la Personalidad
Jurídica), 8 (Garantías Judiciales), 19 (Derechos del Niño), 20 (Derecho a la
Nacionalidad), 24 (Igualdad ante la Ley) y 25 (Protección Judicial) de la Convención
Americana, en conexión con los artículos 1.1 (Obligación de Respetar los Derechos)
y 2 (Deber de Adoptar Disposiciones de Derecho Interno) del mismo instrumento
convencional, en perjuicio de las niñas Dilcia Oliven Yean y Violeta Bosico Cofi, en
relación con los hechos acaecidos y los derechos violados desde el veinticinco (25)
de marzo de mil novecientos noventa y nueve (1999), fecha en que la República
Dominicana reconoció la competencia contenciosa de la Corte Interamericana, pero
cuando la República Dominicana reconoció la competencia contenciosa de dicha
Corte, las niñas Dilcia Yean y Violeta Bosico no tenían sus actas de nacimiento ni
la nacionalidad dominicana, en razón de las medidas cautelares ordenadas por la
Comisión Interamericana a favor de las niñas Dilcia y Violeta, el Estado ordenó a la
Dirección General de Migración que emitiera, a favor de las presuntas víctimas,
certificaciones temporales de estadía en el país hasta tanto se conociera y se
definiera su status migratorio en la República Dominicana.
Es por tanto, que el Estado dominicano, no soló violento dichos acuerdos o tratados
internacionales, sino también su propia constitución (la ley de leyes), al no cumplir
con los siguientes artículos establecidos en ella:

a) Artículo 5,sobre el Fundamento de la Constitución: No se cumple con el respeto


a la dignidad humana y mucho menos a la unidad de la Nación, ya que nuestro país,
no es patria común de todos los dominicanos y dominicanas, debido a que las
personas de tés negra son discriminados por ser descendientes de emigrantes
haitianos.

b) Artículo 37,sobre el Derecho a la vida: Nose cumple con el derecho a la vida,


como lo es el caso de Narciso González Medina, entre otros.

c) Artículo 38,sobre la Dignidad humana: No se cumple con el derecho a la dignidad


de la persona, mucho menos, el Estado Dominicano, se organiza para dar a sus
ciudadanos una protección real y efectiva de los derechos fundamentales.

d) Artículo 39,sobre el Derecho a la igualdad: No se cumple con el derecho a la


igualdad, ya que, en nuestro país, aun que nacemos libres, no todos somos iguales
ante la ley, debido a que no hay justicia para los pobres, mientras que las gran
cantidad de casos por corrupción, quedan impune por la debilidad institucional. Esto
queda de manifiesto en su numeral 3, que nos dice: El Estado debe promover las
condiciones jurídicas y administrativas para que la igualdad sea real y efectiva y
adoptará medidas para prevenir y combatir la discriminación, la marginalidad, la
vulnerabilidad y la exclusión.

Lo peor del caso, es la mala accesoria jurídica, llegando a perder en casi todos los
casos de litis internacional, por la falta de un bloque de abogados experimentados
en el derecho internacional, asignados por el Estado Dominicano para su defensa.
Sus alegatos de defensa a nivel internacional lo fundamentan, casi siempre en los
siguientes artículos constitucionales:
Artículo 3,sobre la Inviolabilidad de la soberanía y principio de no intervención: La
soberanía de la Nación dominicana, Estado libre e independiente de todo poder
extranjero, es inviolable. El principio de la no intervención constituye una norma
invariable de la política internacional dominicana.

Contraponiéndose a los artículos siguientes:

a) Artículo 220,sobre la Sujeción al ordenamiento jurídico: El Estado y las demás


personas de Derecho Público pueden someter las controversias derivadas de la
relación contractual a jurisdicciones constituidas en virtud de tratados
internacionales vigentes. Pueden también someterlas a arbitraje nacional e
internacional, de conformidad con la ley. El art. 185 numeral 2, nos dice: Es el
Tribunal Constitucional el competente para conocer en única instancia: El control
preventivo de los tratados internacionales antes de su ratificación por el órgano
legislativo. Según la Sentencia TC 0168-13 - C, dicho el tribunal establece que
nunca, se ratifico el acuerdo, por tanto nunca hubo dicho acuerdo entre la República
Dominicana y la comisión Internacional de los Derechos Humanos.

b) Artículo 26,sobre las Relaciones internacionales y derecho internacional: La


República Dominicana es un Estado miembro de la comunidad internacional, abierto
a la cooperación y apegado a las normas del derecho internacional, en
consecuencia:

1) Reconoce y aplica las normas del derecho internacional, general y americano, en


la medida en que sus poderes públicos las hayan adoptado;

2) Las normas vigentes de convenios internacionales ratificados regirán en el ámbito


interno, una vez publicados de manera oficial;
c) Artículo 110, sobre la Irretroactividad de la ley. En el caso de las niñas Dilcia Yean
y Violeta Bosico, ambas nacidas antes del 2010, son descendientes de emigrantes
ilegales haitianos, pero según las constituciones anteriores, en especial la del 2002,
en su artículo 11, sobre la Nacionalidad, son dominicanos, según su numeral 1:
Todas personas que nacieran en el territorio de la República Dominicana, con
excepción de los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en
representación diplomática o los que están de tránsito en él. Estas, No especificaba
los nacidos de emigrantes ilegales, en nuestro país.

De ahí, que, en la actualidad, se encuentra en el limbo jurídico, más de un millón de


personas de origen haitiana, pero nacidas en nuestro país. De acuerdo con la
antigua legislación y la nueva Resolución de la Junta Central Electoral, cuando un
registrador civil deniega un acta de nacimiento, por entender que dicho ciudadano
no es de origen dominicano (por sus tés de color negro), este funcionario debe
inmediatamente solicitar a la Junta Central Electoral que revise el caso, sin otorgar
papel alguno a los solicitantes. Para ello, se han creado varias reglamentaciones,
como son: la ley 169-14, sobre la naturalización y la creación del Libro de
Extranjería, entre otras más.

CONCLUSIÓN.

La inmigración de indocumentados haitianos a República Dominicana es producto


de una confluencia compleja de causas económicas, sociales e históricas. Sus
consecuencias también. El nacimiento de decenas de miles de dominicanos
descendientes de estos inmigrantes ha causado un debate sobre las consecuencias
jurídicas del ius soli.

La discusión dio un giro decisivo luego de esta sentencia del TC dominicano, que
aplicó una interpretación restrictiva del ius soli, excluyendo de la nacionalidad
dominicana a los hijos de haitianos que no tenían residencia legal en el país.

El fallo ha sido el punto de partida para la aplicación de un plan de regularización


de extranjeros indocumentados y, además, para la protección incompleta de los
derechos de los afectados por la sentencia, pero no puede afirmarse que la
discusión jurídica haya terminado. Entre otras razones, porque las consecuencias
de la TC/0168/13 desbordan ya el ámbito interno y -dada la forma en que se produjo
el desconocimiento de la competencia de la Corte IDH en esta sentencia han creado
un potencial conflicto con el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Esta
última decisión amplía el margen de acción del Estado dominicano en el ámbito
interno, pero puede complicarle las cosas en el ámbito internacional.

Finalmente, el caso de la sentencia es un claro ejemplo de las consecuencias


negativas que pueden traer las soluciones pretendidamente simples a problemas
complejos. El TC intentó resolver por medio de un fíat judicial una situación que
requiere de otros abordajes. Fue necesario el esfuerzo de los demás poderes
públicos, incluyendo una ley que reconoce la nacionalidad de los afectados por la
sentencia que ya habían obtenido su acta de nacimiento, para evitar las peores
consecuencias de la decisión del TC.

BIBLIOGRAFÍA.
Disponible en línea en el portal de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, http://cidh.oas.org/basicos/basicos3.htm. Última visita el 13 de junio de
2015.
Resolución No. 739, que aprueba la Convención Interamericana sobre Derechos
Humanos (sic). Gaceta Oficial No. 9461, del 18 de febrero de 1978.

Caso de las Niñas Yean y Bosico Vs. República Dominicana. Sentencia del 8 de
septiembre de 2005. Serie C No. 130.

LIstin Diario: Yean y Bosico, el Estado dominicano finalmente entregó las actas de
nacimiento, pero sólo cuando se inició el proceso ante el SIDH.