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Lección 1

Proposiciones Categóricas

Proposiciones categóricas son afirmaciones acerca de categorías o clases. Toda proposición


categórica es un enunciado acerca de los miembros de dos clases, y de relación entre ellos. Por
ejemplo:

Ningún soltero es casado.

Algunos Mazda no son fabricados en Japón.

Estos tipos de enunciados (sujeto-predicado) son los que encontramos en una forma de lógica,
conocida como aristotélica, tradicional, o de silogismos categóricos.

Aristóteles (384-322 a.C.) fue el primero en estudiar las formas de la argumentación; a él se le


atribuye la invención de la lógica como ciencia. La forma de argumentación que él identificó y
sistematizó usaba enunciados sujeto-predicado en un silogismo (dos premisas y una
conclusión). Debido a que esta fue la forma de lógica que, por propósitos prácticos, se usó hasta
el siglo XIX, se conoce como lógica tradicional. Porque fue trabajada primero por Aristóteles,
se le conoce como lógica aristotélica. Finalmente, porque trata de los enunciados categóricos en
forma silogística, se le conoce como la lógica de los silogismos categóricos.

Aunque la lógica moderna ha modificado la lógica tradicional y, de hecho, la ha superado, vale


la pena estudiar la silogística categorial por dos razones. Primera, porque la lógica tradicional ha
jugado un papel importante en la historia del pensamiento occidental. De hecho, es la lógica que
la mayoría de gente reconoce como tal. Segunda, porque la silogística categorial es un sistema
deductivo relativamente fácil y accesible. Emplea un número limitado de
formas proposicionales, y la validez de sus silogismos pueden ser comprobada sin mayor
dificultad técnica. Más aún, uno encuentra silogismos categóricos en el lenguaje ordinario. De
manera que empezaremos nuestro estudio de la lógica deductiva con una versión actualizada del
silogismo tradicional. Pero para hacer esto, necesitamos estudiar la proposición categórica
primero.

Las cuatro clases de proposiciones categóricas

Como se dijo antes, una proposición categórica es un enunciado que relaciona dos clases, o
categorías. Las dos clases en cualquier proposición categórica se colocan en una relación de
sujeto-predicado. Algo es predicado, o dicho acerca de, un sujeto. Lo que se dice es que una
clase (el sujeto) está incluida o excluida de la clase del predicado. Así, para referirnos a uno de
los ejemplos de arriba, "Ningún soltero está casado" dice que la clase de los solteros (el sujeto)
está completamente excluida de la clase de los casados (el predicado). De manera semejante,
decir que todos los chimpancés son primates es afirmar que cualquier sujeto que sea un
chimpancé estará incluido en la clase de los primates (el predicado).

Existen cuatro clases de proposiciones categóricas. Usando "S" y "P" como símbolos, estas son:

Universal afirmativa: Todo S es P

Universal negativa: Ningún S es P

Particular afirmativa: Algún S es P

Particular negativa: Algún S no es P


Las palabras "todo" y "algún" se llaman "cuantificadores" porque indican la cantidad del sujeto.
Esto es, especifican cuánto elementos de la clase del sujeto están incluidos en la clase del
predicado. ("Ningún" indica cero miembros.) El verbo en una proposición categórica
correctamente expresada, es siembre alguna forma del verbo "ser", y se conoce como "cópula".
Tenemos, entonces, el siguiente esquema:

Cuantificador: todo, ningún, algún

Sujeto: la clase que se incluye en o que se excluye de, el predicado

Cópula: es, son. era, eran

Predicado: la clase de la cual el sujeto es o no es parte

Este análisis, sin embargo, no indica claramente si una proposición es afirmativa o negativa en
calidad. Una proposición afirmativa es aquella que sostiene que el sujeto está incluido en la
clase del predicado; una negativa, aquella que afirma que el sujeto está excluido del predicado.
De manera que un esquema más completo agregaría:

Cualificador negativo: no

Ya que las cuatro proposiciones categóricas básicas tienen un sujeto, un predicado y una cópula,
una forma de distinguirlas es pro su cantidad y cualidad. Cada proposición será universal o
particular (y se distinguirá por la cantidad), y afirmativa o negativa (y se distinguirá por la
calidad). De manera que podemos distinguir las proposiciones como sigue:

Universal afirmativa: Todo S es P

Universal negativa: Ningún S es P

Particular afirmativa: Algún S es P

Particular negativa: Algún S no es P

El cuadrado de las oposiciones

Existe otra forma de distinguir estas cuatro proposiciones. Podemos poner en un cuadrado de
oposiciones. Éste indica que la universal afirmativa y la particular negativa son contradictorias,
así como la universal negativa y la particular afirmativa. Esto es, que si una es verdadera, la otra
debe ser falsa. Veamos la tabla:

AFIRMATIVA NEGATIVA

UNIVERSAL Todo S es P Ningún S es P (o bien: Todo S es no P)

PARTICULAR Algún S es P Algún S no es P

Tradicionalmente, la proposición universal afirmativa se llama "A", y la particular afirmativa,


"I" (por las dos primeras vocales en Affirmo). La universal negativa se llama "E", y la particular
negativa, "O" (por las dos vocales de Nego). Tenemos, entonces, el siguiente cuadro:

AFIRMATIVA NEGATIVA
UNIVERSAL A E

PARTICULAR I O

Ejercicio 1

Lección 2

Silogismos Categóricos

Un silogismo está compuesto de dos enunciados, de los cuales se infiere un tercero, o


conclusión. Silogismos categóricos son silogismos compuestos por tres proposiciones
categóricas. Son un tipo de argumento deductivo, es decir, un argumento en el cual la
conclusión se sigue necesariamente de las premisas (suponiendo que el argumento es válido).
Dos ejemplos:

(1) Todos los romanos son mortales.

Todos los ostienses son romanos.

Por lo tanto, todos los ostienses son mortales.

(2) Todos los mamíferos son animales.

Todos los humanos son mamíferos.

Por lo tanto, todos los humanos son mamíferos.

Los griegos fueron los primeros en formular argumentos como estos, y desde entonces se han
usado en lógica.
Los dos silogismos categóricos anteriores tienen la misma forma. Cada uno tiene dos premisas y
una conclusión. La primera premisa se llama premisa mayor, y la segunda, menor. Las dos
premisas comparten un mismo término, llamado término medio. En el primer ejemplo, el
término medio es "romanos"; en el segundo, "mamíferos". Dado que cada uno tiene el término
medio en común, no podemos distinguir las premisas por el término medio. Lo que nos indica
cuál de las dos premisas es la mayor es la presencia del predicado de la conclusión: "mortales",
en el primer ejemplo; "animales", en el segundo. De manera semejante, la premisa menor
contiene el sujeto de la conclusión: "romanos" y "humanos", respectivamente. La forma de estos
dos silogismos (y de todos los demás de la Figura 1), se puede mostrar de esta manera:

Premisa Mayor: Término Medio Predicado

Premisa Menor: Sujeto Término Medio

Conclusión: Sujeto Predicado

Note que cada una de las proposiciones en los ejemplos anteriores es de la forma A: Todo S es P.
De esta forma, podemos representar la forma de nuevo, no solamente tomando en cuenta la
posición de los términos, sino también la clase de proposición que se usa:

Premisa Mayor: Todo M es P


Premsia Menor: Todo S es M

Conclusión: Todo S es P

Ejercicio 2

Modo y Figura

Todo silogismo categórico tiene tres términos, y cada uno de ellos se usa dos veces en las tres
proposiciones que componen el silogismo. El predicado se usa en la premisa mayor y en la
conclusión. El sujeto, en la premisa menor y en la conclusión. El término medio se usa en las
dos premisas. Dependiendo de la clase de proposiciones (A, E, I, O) de que conste el silogismo,
así será el modo. Un silogismo que conste sólo de proposiciones universales afirmativas, por
ejemplo, será del modo AAA. Uno con proposiciones de clase E como premisas, y conclusión
de clase I, será del modo EEI. Dado que hay cuatro clases de proposiciones categóricas y tres
proposiciones en cada silogismo, existen 4x4x4=64 modos posibles.

AAA EAA IAA OAA


AAE EAE IAE OAE
AAI EAI IAI OAI
AAO EAO IAO OAO

AEA EEA IEA OEA


AEE EEE IEE OEE
AEI EEI IEI OEI
AEO EEO IEO OEO

AIA EIA IIA OIA


AIE EIE IIE OIE
AII EII III OII
AIO EIO IIO OIO

AOA EOA IOA OOA


AOE EOE IOE OOE
AOI EOI IOI OOI
AOO EOO IOO OOO

Estos 64 modos se pueden distribuir en cuatro figuras. Cada figura está determinada por la
posición del término medio. Ya que el término medio no puede aparecer en la conclusión, hay
solamente cuatro posibles formas de distribución de los términos:

M P P M M P P M
(1) S M (2) S M (3) M S (4) M S
------------ ------------- ------------ ------------
S P S P S P S P
Dado que para cada figura hay 64 modos posibles, tenemos un total de 256 silogismos posibles.
Cada silogismo se distingue de los demás por su modo y figura. Los ejemplos de arriba, son
AAA-1, por ejemplo.

Ejercicio 3

Lección 3

Cómo comprobar la validez de los silogismos

Existen varios métodos para comprobar la validez de los silogismos. Un método popular es el
de los diagramas de Venn. Otros hacen uso de reglas que dependen de la noción de distribución.

El método que usaremos aquí es el de la refutación por analogía lógica. Lo hacemos así porque
ese método hace uso de un concepto central de la lógica deductiva: el de la validez. Se dice que
un argumento es válido si es imposible que tenga premisas verdaderas y conclusión falsa. Con
otras palabras, si existe algún argumento que tenga premisas verdaderas y conclusión falsa, su
forma necesariamente es inválida.

Identificar ejemplos de patrones argumentativos inválidos es hacer uso del procedimiento


del contrajemplo. Si encontramos un solo caso en el cual a partir de premisas verdaderas
obtenemos una conclusión falsa, probamos que la forma de ese silogismo es inválida. Significa
que no podemos confiar en él el 100% de las veces.

No siempre pasa que todo argumento inválido contenga una combinación de premisas
verdaderas y conclusión falsa. Existen otras posibilidades:

Premisa mayor verdadera, premisa menor falsa, y conclusión verdadera


Premisa mayor falsa, premisa menor falsa, y conclusión falsa
Premisa mayor verdadera, premisa menor verdadera, y conclusión verdadera

Estas son sólo algunas posibilidades. Sólo se da una situación una imposible: forma válida,
premisas verdaderas y conclusión falsa. Si uno encuentra un argumento que tiene premisas
verdaderas y conclusión falsa --incluso si algunas veces la misma forma tiene otra combinación
de premisas y conclusión verdaderas y falsas--, entonces uno sabe que su forma es inválida.
Basta con una vez en que tengamos premisas verdaderas y conclusión falsa para mostrar que la
forma del argumento es inválida. Veamos cómo trabaja este método. Supongamos el siguiente
modelo:

Ningún plato es perro.


Ningún cuarto es plato.
Por lo tanto, ningún cuarto es perro.

Todas las proposiciones son verdaderas. Puede que el silogismo sea válido. Pero,
experimentando, podemos producir el siguiente silogismo análogo. Tiene exactamente la misma
forma —EEE-1—, pero diferentes términos:

Ningún canguro es vaca.


Ninguna Jersey es canguro.
Ninguna Jersey es vaca.

En este caso tenemos premisas verdaderas, pero conclusión falsa. No es cierto que ninguna
Jersey sea vaca.

De manera que nuestro silogismo análogo ha producido un contraejemplo. La forma EEE-1 ha


producido una conclusión falsa a partir de premisas verdaderas. El problema no es sólo con este
silogismo. Es la forma la que no es confiable.

La promesa de un argumento deductivo (válido) es que uno puede confiar en que si tiene
premisas verdaderas, obtendrá una conclusión verdadera. Pero, como este caso muestra, la
forma EEE-1 ha incumplido esta promesa. Basta con un contrajemplo para mostrar que la forma
es inválida. Recuerde que se espera un cien por ciento de confiabilidad. De manera que si falla
una sola vez, es inválida. Funciona algunas veces, tal vez la mayoría; pero no todas las veces.

Limitaciones del método del contraejemplo

Con suficiente imaginación y paciencia, uno podría probar los 256 posibles silogismos
categóricos, y descubrir cuáles son inválidos. El resto serían los válidos. Pero ésta es la
limitación del método. A menudo se requiere mucha imaginación y persistencia para descubrir
que un silogismo es inválido. Puede que a uno se le ocurra un contraejemplo a la primera, pero
puede que no...

Ejercicio 4

Lección 4

Diagramas de Venn

Lección 5

Lógica Proposicional

Hasta aquí hemos visto la lógica tradicional. Vamos a ver ahora la lógica proposicional,
desarrollada a partir del siglo XVIII por autores como Boole, Frege, Peano, Russell,
Wittgenstein, Peirce, Cantor y otros.

A cualquier proposición, sea que tenga la forma sujeto-predicado o no, se le puede asignar un
valor de verdad y se puede en poner en relación lógica con otras proposiciones. Por supuesto,
esto complica un poco las cosas, porque la proposición puede ser muy compleja, y sin embargo
su valor de verdad solamente es uno: verdadera o falsa.

Podemos, sin embargo, descomponer estas proposiciones. Por ejemplo, si decimos “Julio y Aura
se fueron al cine”, estamos diciendo que

Julio fue al cine.

y
Aura fue al cine.

Estas proposiciones “atómicas” se juntan para formar una más compleja. En lógica
proposicional se trata de descubrir el valor de verdad de las proposiciones moleculares, a partir
del valor de verdad de las proposiciones atómicas y de los conectivos lógicos (y, o, entonces, si
y solo si, no). Por ejemplo, si sabemos que es verdad que Julio fue al cine, y que es verdad que
Aura fue al cine, podemos afirmar que es verdad que Julio fue al cine y Aura fue al cine (es
decir, que Julio y Aura fueron al cine).

La lógica proposicional se basa en tres nociones clave: valor de verdad, operadores lógicos y
variables. Cada uno de estos conceptos puede ser simbolizado: V o F, >, P. La simbolización
hace que a esta lógica se le conozca también como lógica matemática.

Cada enunciado es o verdadero o falso. En el lenguaje ordinario, por supuesto, admitimos cierto
grado de verdad, o de indeterminación. Puede que algo no sea ni verdadero ni falso. Pero en
lógica proposicional no hay lugar para “tal vez”, o “es probable”, o “no se sabe”. Cada
proposición tiene un valor de verdad: o es verdadera, o es falsa. Si su valor de verdad es
indeterminado, no se le pude considerar una proposición atómica. Esto quiere decir que la
lógica proposicional es una lógica binaria. Es la misma que la que emplean las computadoras: 1-
0, verdadero-falso, pasa-no pasa. También se le llama álgebra booleana, en honor
a George Boole.

La lógica proposicional hace uso de los operadores lógicos, esto es, símbolos que indican la
relación sintáctica precisa entre las proposiciones. Normalmente, se usan cinco operadores
lógicos, que corresponden a las relaciones de conjunción,
disyunción, condicionalidad, bicondicionalidad y negación.

Conjunción. Una forma de unir proposiciones es afirmando ambas. A veces, por ejemplo,
decimos: “Está lloviendo, y el sol brilla”, o bien: “Está lloviendo, pero el sol brilla”. Estas
oraciones compuestas contienen dos proposiciones que se afirman simultáneamente. Usaremos
“&” para representar esta relación.

Disyunción. Una proposición conjunta es verdadera, si y sólo si las dos proposiciones que la
componen son verdaderas. Pero algunas veces una proposición compuesta será verdadera, aun
cuando uno de sus componentes sea falso o posiblemente falso. Así, si decimos: “Jorge está en
su cuarto o en la sala”, la oración sería verdadera si está en cualquiera de los dos lugares.
Usaremos “v” para indicar la relación disyuntiva, que quiere decir “esto o esto, o ambos”. Por
supuesto, Jorge no puede estar a la vez en su cuarto y en la sala. Pero uno podría decir, por
ejemplo, “Esta tarde iré a la biblioteca, o estudiaré en la casa, o tal vez ambas cosas”.
Seguramente me alcanzaría la tarde para hacer ambas cosas, si me lo propusiera.

Condicional. Éste es el más raro de los operadores lógicos, porque se pude usar en enunciados
que parece que no tienen relación uno con otro. Vale decir que en lógica proposicional lo único
que cuenta es la relación sintáctica, con lo cual es válido formar un enunciado como “si la luna
es de queso, hoy es jueves”. El símbolo del condicional es >, y se lee: “si... entonces”.

Condición suficiente y condición necesaria. Se dice que un evento A es condición


suficiente para un evento B cuando todo lo que se requiere para que ocurra B es A. Por
ejemplo, tener catarro es suficiente para sentirse mal; si tengo catarro, me siento mal.
Puede que otras cosas me hagan sentir mal, también —tener indigestión, haber dormido
poco—, pero basta con tener catarro para que me sienta mal. Por otra parte, se dice que
un evento A es condición necesaria para un evento B cuando B no puede ocurrir a menos
que ocurra A. Así, el aire es una condición necesaria para la vida; por eso digo: “si vivo,
tengo aire para respirar”. Puede que necesite otras cosas para vivir, pero el aire es
necesario, no puedo vivir sin aire; si no tengo aire para respirar, me muero). Note que:

o Cuando la proposición condicional tiene la forma típica “si... entonces”, el primer


elemento —el que va después del “si”— es la condición suficiente, y el segundo
elemento —el que va después de “entonces”— es la condición necesaria.

o No se pude cambiar indiscriminadamente el orden de los elementos en una


proposición condicional. Así, no es lo mismo decir “si tengo catarro, me siento
mal”, que “si me siento mal, tengo catarro”, pues pueden existir otras cosas que me
hagan sentir mal, no sólo el catarro. Pero sí puedo decir “me siento mal si tengo
catarro”. Lo que va después del “si...” es la condición suficiente, aunque se cambie
el orden.

o Por otra parte, si digo “si estudio, gano el examen”, estoy estableciendo, aunque
sea equivocadamente, que estudiar es condición suficiente para ganar el examen. El
evento A (la condición suficiente) es todo lo que se necesita (ingenuo de mí) para
que ocurra el evento B (ganar el examen). En este caso, estudiar no es, en realidad,
condición suficiente para ganar el examen; hacen falta otras cosas: hacer el
examen, llegar puntualmente, no estar nervioso, haber dormido bien, etc. Lo que
puedo decir, en todo caso, es que estudiar es condición necesaria para ganar el
examen. De manera que sería mejor decir: “si ganó el examen, es porque —al
menos— estudió” (suponiendo que sea un individuo honrado, claro!). En este caso,
estudiar es condición necesaria para que ocurra el evento A: ganar el examen.
¿Cómo cambiar el orden? De esta manera: la proposición anterior es equivalente a
la siguiente: “si no estudia, no gana el examen”. Note las negaciones. Para cambiar
el orden de los elementos en una proposición condicional, necesito introducir
negaciones. Así, si antes decía: “si vivo, tengo aire”, puedo también decir: “si no
tengo aire, no vivo”. O bien, “si tengo catarro, me siento mal”, es equivalente a “si
no me siento mal, no tengo catarro”. Más adelante veremos que
P > Q = ~Q > ~P.

Bicondicionalidad. Algunas veces queremos afirmar dos condicionales simultáneamente; es


decir, que algo es condición necesaria y suficiente de algo más. Podemos decir: “si vivo, respiro,
y si respiro, vivo”, lo que es equivalente a “vivo si y sólo si respiro”. El signo
del bicondicional es =.

Negación. La negación le da la vuelta a los valores de verdad de una proposición. Así, si P es V


o F, ~P será F o V.

Operador Función Sentido Traducción


& Conjunción y P & Q: “p y q”
v Disyunción o inclusivo P v Q: “p o q (o ambos)”
> Condicional si, entonces P>Q: “si p, q”
= Bicondicional si y sólo si P = Q: “p si y sólo si q”
~ Negación no ~P: “no P”

Se usan, además, paréntesis: (P>Q) v R, (P & Q)>(S v T).

Note, además, que se acostumbra usar letras mayúsculas para representar las proposiciones
atómicas.
Lección 6

Tablas de verdad
Conjunción, disyunción, condicional, bicondicional, negación

La lógica proposicional es un intento de simbolizar automáticamente nuestro


lenguaje proposicional ordinario. Como se dijo antes, no trata de profundizar
en la lógica interna de las proposiciones. Tampoco puede hacerse cargo de
todo tipo de expresiones. Se limita a enunciados que son verdaderos o falsos.
Pero para este tipo de enunciados proporciona una forma de simbolizarlos
completamente, usando variables (letras mayúsculas) y constantes (los
símbolos de los operadores lógicos). Ya vimos las constantes. Ahora las
definiremos con más precisión haciendo uso de las tablas de verdad.

Una tabla de verdad es un mecanismo diseñado para especificar todos los


posibles valores de verdad de una proposición atómica o compuesta. La tabla
de verdad de una proposición atómica es muy sencilla, pues sólo puede ser
verdadera o falsa:

S = El sol brilla

S
__
v
f

La tabla de verdad para una proposición compuesta, como veremos, puede ser
muy compleja, puede contener muchas columnas y filas. La fórmula para
determinar el número de filas de una tabla de verdad es la siguiente:
2 n , donde n es el número de variables de una proposición. Así, para una
proposición que conste de dos variables, P y Q, el número de filas será de 2 a
la 2= 4:

P Q
________
v v
v f
f v
f f

Si queremos hacer una tabla de verdad para la proposición compuesta P&Q,


agregamos una columna:

P Q P&Q
________________
v v v
v f f
f v f
f f f

Hemos dado todos los posibles valores de verdad para las proposiciones
atómicas, así como para la proposición compuesta. Ahí decimos que para las
cuatro situaciones posibles que involucren P y Q, P&Qserá verdadera
solamente en la primera situación, y falsa en las demás. La proposición
compuesta es verdadera si y sólo si, ambas proposiciones atómicas son
verdaderas. Con otras palabras, si cualquiera de las proposiciones atómicas es
falsa, la proposición compuesta de ambas también es falsa.

Disyunción.

La tabla de verdad de la disyunción es la siguiente:

P Q PvQ
1 1 1
1 0 1
0 1 1
0 0 0

Note que el uso inclusivo de “o” que ejemplifica la anterior tabla de verdad no
coincide siempre con el lenguaje ordinario. Existe un “o exclusivo”, como
cuando decimos “tómese la pastilla después de almuerzo o después de cena”:
una de dos, pero no ambas.

Condicional

La tabla de verdad del condicional no es fácil de comprender, porque no


coincide del todo con el lenguaje ordinario. La tabla de verdad es la siguiente:

P Q P>Q
1 1 1
1 0 0
0 1 1
0 0 1

El caso que presenta más objeciones es el de la tercera fila. Veamos un


ejemplo:

“Si Gaby está en la playa, está nadando”


Supongamos que no está en la playa (es decir, P = 0). ¿Es cierto que
si Gaby está en la playa está nadando? Si estuviera… Lo que nos dice el
enunciado compuesto es “si estuviera, estaría nadando”. Por lo tanto, es
verdadero.

¿Y si ni está en la playa ni está nadando? Lo mismo: si estuviera, estaría…

Desde luego, si está en la playa pero no está nadando (el caso de la segunda
fila), se incumple nuestra condición suficiente, que dice que para
que Gaby esté nadando es suficiente con que esté en la playa. Es decir,
“si Gaby está en la playa, está nadando”; pero Gaby no está nadando, por no
tanto no es cierto el conjunto.

Bicondicional

P Q P=Q
1 1 1
1 0 0
0 1 0
0 0 1

Un ejemplo: “las luces están encendidas si y sólo si Juan está en la casa”. Si falla cualquiera de
las dos condiciones, el bicondicional no es verdadero. ¿Qué pasa si las dos son falsas? Sigue
siendo verdadera, pues dice algo así como “si las luces estuvieran encendidas, querría decir que
Juan está en casa”.

Negación

Sólo se aplica a una proposición:

P ~P
1 0
0 1

Lección 7

Prueba de la validez por tablas de verdad

Hasta aquí hemos usado tablas de verdad para definir los operadores lógicos. Estas también se
pueden usar para probar la validez de los argumentos.

Recuerde que un argumento válido es aquel en el que si las premisas son verdaderas, la
conclusión debe ser verdadera. Estas relaciones se pueden ver fácilmente en una tabla de
verdad, porque esta muestra todas las posibilidades. Así, si se da una o más situaciones en las
que tengamos premisas verdaderas y conclusión falsa, esa forma será inválida, pues no preserva
la verdad de las premisas.

Digamos que tenemos un argumento como el siguiente:

Si Juan y María van a la playa, lloverá.


Juan y María no van a la playa.
Por lo tanto, no lloverá.

Traducido a símbolos:

( J & M) > L
~ (J & M)
___________
~L

La tabla de verdad correspondiente:

Premisa 1 Premisa 2 Conclusión


J M L (J&M)>L ~(J&M) ~L
1) 1 1 1
2) 1 1 0
3) 1 0 1
4) 1 0 0
5) 0 1 1
6) 0 1 0
7) 0 0 1
8) 0 0 0

Hagamos las premisas:

Premisa 1 Premisa 2 Conclusión


J M L (J&M)>L ~(J&M) ~L
1) 1 1 1 1 1 1 1
2) 1 1 0 1 0 1 0
3) 1 0 1 0 1 0 1
4) 1 0 0 0 0 0 0
5) 0 1 1 0 1 0 1
6) 0 1 0 0 0 0 0
7) 0 0 1 0 1 0 1
8) 0 0 0 0 0 0 0

Complentando:

Premisa 1 Premisa 2 Conclusión


J M L (J&M)>L ~(J&M) ~L
1) 1 1 1 1 0 0
2) 1 1 0 0 0 1
3) 1 0 1 1 1 0
4) 1 0 0 1 1 1
5) 0 1 1 1 1 0
6) 0 1 0 1 1 1
7) 0 0 1 1 1 0
8) 0 0 0 1 1 1

Hagamos ahora lo siguiente:

1. Marquemos todas las filas con premisas verdaderas (1)


2. Marquemos con un cheque las que tienen premisas verdaderas y conclusión
verdadera
3. Marquemos con una X las que tienen premisas verdaderas y conclusión falsa
4. Escribamos “válida” si la tabla tiene sólo cheques, e “inválida” si tiene al menos
una X

Premisa 1 Premisa 2 Conclusión


J M L (J&M)>L ~(J&M) ~L
1) 1 1 1 1 0 0
2) 1 1 0 0 0 1
3) 1 0 1 1 1 0 x
4) 1 0 0 1 1 1 ☺
5) 0 1 1 1 1 0 x
6) 0 1 0 1 1 1 ☺
7) 0 0 1 1 1 0 x
8) 0 0 0 1 1 1 ☺

Recuerde: argumentos válidos son los que tienen premisas verdaderas y conclusión verdadera;
inválidos los que presentan al menos un caso en el que las premisas son verdaderas pero la
conclusión es falsa.

Lección 8

Tabla de verdad abreviada

Las tablas de verdad pueden ser engorrosas. Afortunadamente, existe un método que no requiere
que hagamos toda la tabla.

Recordemos el método del contrajemplo. Se basa en la idea de que un silogismo válido no


puede tener premisas verdaderas y conclusión falsa. Esto es verdadero para cualquier argumento
deductivo. De esa forma, si podemos asignar a un argumento valores de verdad que den como
resultado premisas verdaderas y conclusión falsa, sabremos que la forma es inválida (habremos
encontrado un contraejemplo). Veamos:

1. Ponemos el argumento en forma lineal:

AvB B >C A C
2. Asignamos 1 a las premisas y 0 a la conclusión. Ponemos los valores de verdad arriba de las
premisas y la conclusión:

1 1 1 0
AvB B >C A C

3. Test: ¿Cuáles serán los valores de verdad de las proposiciones atómicas? Dado el supuesto de
que las premisas son verdaderas y la conclusión falsa, sabemos que C tiene que ser 0 y A 1

1 1 1 0
AvB B >C A C
1 0

4. Si C es 0, para ser consistente, debemos poner 0 bajo la C de la segunda premisa. Pero esto
quiere decir que B debe ser 0 también, porque si B fuera 1 y C fuera 0, el condicional sería 0.
Así que ponemos dos 0 bajo la segunda premisa:

1 1 1 0
AvB B >C A C
0 0 1 0

5. Sabemos los valores de A y B (debemos ser consistentes). Los ponemos y de esta forma
completamos la tabla:

1 1 1 0
AvB B >C A C
1 0 0 0 1 0

6. Hemos mostrado que hay una forma de tener premisas verdaderas y conclusión falsa, y que
por lo tanto el argumento es inválido. Note que esa línea de arriba sería sólo una línea de la tabla
de verdad completa, de 8 filas.

Hagamos la tabla de verdad abreviada para el argumento siguiente:

Si el determinismo es verdadero, no somos libres


Pero somos libres
Por lo tanto, el determinismo no es verdadero.

D > ~L, L / : ~D

Supongamos 1 1 0
D > ~L L ~D
1 0 1 0
Pero 0 1 0

No podemos sacar una conclusión falsa de premisas verdaderas (la fila de arriba), por lo tanto la
forma es válida.
Lección 9

Lógica proposicional: reglas de derivación

Las tablas de verdad son necesarias para probar la validez de las formas de argumentación. Pero
una vez que hemos identificado un número limitado de formas, no necesitamos demostrar su
validez. Existe una variedad de métodos que podemos usar para trabajar con argumentos
complejos. Uno de ellos es la derivación. Aunque es sencillo y parece mostrar con exactitud el
proceso de razonamiento, también tiene sus desventajas. Por su misma naturaleza como método
para derivar conclusiones verdaderas a partir de premisas verdaderas, no podemos confiar del
todo en él para sabe cuándo un argumento es válido. De manera que, por ahora, todavía
necesitaremos tablas de verdad abreviadas para mostrar la invalidez. Más aun, un sistema de
derivación tiene como veinte o más reglas. (El que usaremos aquí tiene ocho reglas de
inferencia y once reglas de reemplazo.) De manera que se requiere de cierta memorización.

En esta lección presentaremos y explicaremos las reglas de inferencia y luego las usaremos para
derivar una conclusión. En la siguiente sección consideraremos las reglas de reemplazo.

Reglas de inferencia

Las reglas de inferencia constituyen algunas de las formas argumentativas válidas, muchas de
las cuales las podemos encontrar no sólo en lógica proposicional, sino también en otras lógicas,
tales como la lógica de predicados y la lógica modal. Dado que estas ocho reglas son
fundamentales, se espera que el estudiante las memorice:

1. Modus Ponens (MP): de P > Q, y P, se deduce Q

También conocida como la regla de la afirmación del antecedente, o eliminación


del implicador (>E). Un ejemplo:

Si el sol brilla, María está en la playa.


El sol brilla.
Por lo tanto, María está en la playa.

2. Modus Tollens (MT): de P > Q, y ~Q, se infiere ~P

También conocido como negación del consecuente. Ejemplo:

Si el sol brilla, María está en la playa.


María no está en la playa.
Luego, el sol no brilla.

3. Silogismo Hipotético (SH): de P > Q y Q > R, deducimos P > R.

También se conoce como razonamiento en cadena. Pueden ser más de dos premisas.

Si el sol brilla, María está en la playa


Si María está en la playa, está nadando.
Si está nadando, estará cansada esta noche.
Por lo tanto, si el sol brilla, María estará cansada esta noche.

4. Silogismo Disyuntivo (SD): de P v Q, y ~P, deducimos que Q.


El sol brilla o está lloviendo
El sol no brilla.
Por lo tanto está lloviendo.

Nótese que ~P puede ser también ~Q. No confundirlo con el Modus Tollens.

5. Conjunción (Conj): de P y Q, deducimos P&Q

Lo que se dice con esta regla es que si dos proposiciones independientes son verdaderas, la
proposición conjunta también será verdadera.

El sol brilla
Está lloviendo
Por lo tanto, el sol brilla y está lloviendo.

6. Simplificación (Simp): De P y Q deducimos P (o Q)

Si un enunciado conjunto es verdadero, cada una de sus proposiciones atómicas tiene que ser
verdadera.

Está lloviendo y el sol brilla


Por lo tanto, está lloviendo

7. Adición (Ad). De P inferimos P v Q

Si una proposición es verdadera, un enunciado disyuntivo que contenga cualquier otra


proposición es verdadera, independientemente del valor de verdad de la otra proposición (la
añadida), puesto que un enunciado disyuntivo es verdadero cuando al menos uno de
sus disyuntos lo es. De manera que si sabemos que P es verdadera, P v Q, P v R, P v S… lo será
también.

Está lloviendo
Por lo tanto, está lloviendo o la luna es de queso.

8. Dilema constructivo (DC): de (P > Q) & (R > S) y (P v R) inferimos (Q v S)

Veamos:

Si Juan se va a Alaska, se congelará en invierno.


Si se va a Miami, se asará en verano.
Juan se va a Alaska o a Miami.
Por lo tanto, se congelará en invierno o se asará en verano.

Ejemplo de derivación

A B

BC

~C
AD

Primero, numeramos las premisas y ponemos la conclusión al lado de la última, separada por
una barra y triángulo:

1. AB
2. BC
3. ~C
4. AD / D
Luego, suponemos que las premisas son verdaderas y las usamos junto con
cualquiera de las ocho reglas de inferencia para llegar a la conclusión:
1. AB
2. BC
3. ~C
4. A  D / D
5. AC 1,2 por SH
6. ~A 5,3 por MT
7. D 4,6 por SD

Otro ejemplo:

1. F  G

2. D  E

3. E  ~F

4. D /  G

Líneas Regla

5. D  ~F 2,3 SH

6. ~F 4,5 MP

7. G 1,6 SD
Modos del Silogismo

Es indispensable recordar que no todos los silogismos que elaboramos


son verdaderos. Por eso, se han establecido las reglas de los silogismos
y, a partir de ellas, las reglas de las figuras. Con estas normas se
pretende garantizar la realización correcta de un silogismo y por ende,
facilitar su apego a la verdad. Los silogismos se hacen utilizando juicios.

Los juicios, por su cantidad y su cualidad, pueden ser: universales


afirmativos (A), universales negativos (E), particulares afirmativos (I) y
particulares negativos (O).

Un silogismo consta de tres juicios. Si consideramos que éstos son


categóricos, podemos obtener varias combinaciones. Por ejemplo:

Todo hombre es bípedo - universal afirmativa (A)

Algún polaco es hombre - particular afirmativa ( I )

_____________________

Algún polaco es hombre - particular afirmativa ( I )

A dichas combinaciones de juicios por su cantidad y su cualidad dentro


de un silogismo se les llaman modos. La anterior combinación “A-I-I” es
un modo. La A corresponde a la premisa mayor, la primera I a la premisa
menor y la segunda I a la conclusión. Si exclusivamente consideramos
las combinaciones que se pueden producir entre las premisas, hay 16
modos posibles, es decir, 16 diferentes combinaciones:

PM A A A A E E E E I I I I O O O O

Pm A E I O A E I O A E I O A E I O
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

En cambio, si consideramos las combinaciones posibles incluyendo a las


conclusiones, los modos se disparan hasta la cifra de 64. Y si
consideramos que existen 4 figuras, el número de combinaciones
asciende a 256. No se espanten, no vamos a representarlas en un cuadro.

Obviamente, no todas estas combinaciones son válidas, desde luego.


Sólo las que cumplan con las reglas del silogismo y de las premisas
serán aceptadas. Hemos de señalar que en cada figura los modos
válidos varían y nos dejan pocas opciones. De hecho, nada más 23 de los
256 modos mencionados son válidos (aunque la lógica tradicional sólo
reconoce 19).

• Primera figura

En la primera figura los modos válidos son los siguientes:

1ª Figura Modos de la primera figura

PM MP AEAEAE

Pm SM AAIIAA

C SP AEIOIO

Para memorizar los modos de cada figura, en la Edad Media, un filósofo


llamado Pedro Hispano, propuso una serie de nombres en latín que
ayudarían a aprenderlos. Esta nomenclatura fue tan exitosa que se hizo
tradicional; en especial porque es un estuche de monerías, es decir,
permite hacer otras cosas que más adelante veremos. Por mientras,
únicamente diremos que en dichos nombres, yendo de izquierda a
derecha, las vocales representan los tipos de juicios que expresan la
premisa mayor, la premisa menor y la conclusión. Por ejemplo, el primer
modo de la primera figura recibe el nombre de Barbara.

En consecuencia tenemos los siguientes nombres para la primera figura:


Nombre Modo Ejemplo

BARBARA AAA PM Todos los gusanos son mancos


Pm Todo ciempiés es gusano

C Todo ciempiés es manco

CELARENT EAE PM Ningún simio es plomero

Pm Todo chimpancé es simio

C Ningún chimpancé es plomero

DARII AII PM Todo zorrillo es mofeta

Pm Algún cuadrúpedo es zorrillo

C Algún cuadrúpedo es mofeta

FERIO EIO PM Ningún carnívoro es vegetariano

Pm Algún gato es carnívoro

C Algún gato no es vegetariano

BARBARISMO AAI PM Todo árbol es de madera

Pm Todo roble es árbol

C Algún roble es de madera

CELARON EAO PM Ningún guapo es feo

Pm Todos mis parientes son guapos

C Algún pariente mío no es feo

Barbarismo y Celaron son dos modos que no todos los lógicos aceptan.
Sin embargo, no contradicen las reglas de los silogismos. No obstante,
para no entrar en disputas, los manejaremos como si ya estuvieran
contenidos en Barbara y Celarent, pues de la verdad de la universal, se
deriva la verdad de la particular.
Los nombres que inventó Pedro Hispano actualmente resultan
insignificantes y poco recordables. Por lo tanto, recurriremos a un
pequeñísimo relato con el fin de aprenderlos más fácilmente:

“Barbara Celarent se fue con su amigo Darii a la Ferio”.

• Segunda figura

En la segunda figura los modos válidos son los siguientes:

2ª Figura Modos de la segunda figura

PM PM EAE AAE

Pm SM AEIOEA

C SP EEOOOO

Los nombres para la segunda figura son:

Nombre Modo Ejemplo

CESARE EAE PM Ninguna máquina es racional

Pm Todo gallego es racional

C Ningún gallego es máquina

CAMESTRES AEE PM Todo alimento es comestible

Pm Ninguna piedra es comestible

C Ninguna piedra es alimento

FESTINO EIO PM Ningún sordo es afinador de pianos

Pm Algún cojo es afinador de pianos

C Algún cojo no es sordo

BAROCO AOO PM Toda fruta es biodegradable


Pm Algún plástico no es biodegradable

C Algún plástico no es fruta

CESARON EAO PM Ninguna máquina es racional

Pm Todo gallego es racional

C Algún gallego no es máquina

CAMESTROP AEO PM Todo alimento es comestible

Pm Ninguna piedra es comestible

C Alguna piedra no es alimento

Cesaron y Camestros caen en el mismo caso de Barbarismo y Celaron.


Entonces les consideraremos también como parte de Cesare y
Camestres.

¡Ah! El relato continúa:

“En el restorán Cesare ordenaron un platillo al Camestres y celebraron


un Festino Baroco”.

La segunda figura, por cierto, también es conocida como figura de


exclusión, ya que las conclusiones de sus modos válidos son todas
negativas y por lo tanto la extensión de su predicado está universalmente
excluida de la extensión del sujeto.

• Tercera figura

En la tercera figura, los modos válidos son:

3ª Figura Modos de la tercera figura

PM MP AIAEOE

Pm MS AAIAAI

C SP IIIOOO
Los nombres que reciben son:

Nombre Modo Ejemplo

DARAPTI AAI PM Todo buey es cuadrúpedo

Pm Todo buey es macho

C Algún macho es cuadrúpedo

FELATPON EAO PM Ninguna víbora tiene pies

Pm Toda víbora es reptil

C Algún reptil no tiene pies

DISAMIS IAI PM Algún pitufo es azul

Pm Todo pitufo es barbón

C Algún barbón es azul

DATISI AII PM Toda longaniza es embutido

Pm Alguna longaniza es verde

C Algún embutido es verde

BOCARDO OAO PM Algún carnicero es amable

Pm Todo carnicero no es mutilador

C Algún mutilador es amable

FERISON EIO PM Ningún caballo es bajista

Pm Algún caballo es animal de granja

C Algún animal de granja no es bajista

La historia de los nombres continúa:

“Al mesero Felapton Ferison le pidieron postres con “d”: Datisi, Disamis y
Daparti” y se los comieron de un bocardo”.
A la tercera figura se le conoce también como figura inductiva.
Frecuentemente es usada para demostrar que un cierta cantidad de
seres de una misma clase no poseen lo misma cualidad (Felapton,
Bocardo, Ferison) o bien, trata de mostrar la afinidad de dos cualidades
en un mismo ser (Darapti, Disamis y Datisi).

• Cuarta figura

En la cuarta figura los modos válidos son:

4ª Figura Modos de la cuarta figura

PM PM AAIEE

Pm MS AEAAI

C SP IEIOO

Los nombres de los modos de la cuarta figura son:

Nombre Modo Ejemplo

BAMALIP AAI PM Todos las moscas son insectos

Pm Todos los insectos son aplastables

C Algunas cosas aplastables son insectos

CAMELES AEE PM Todo azotador es ponzoñoso

Pm Ningún ponzoñoso es deseable

C Ningun ser deseable es azotador

DIMATIS IAI PM Alguna novia es rebelde

Pm Todo rebelde es impredecible

C Alguna novia es impredecible


FESAPO EAO PM Ningún zapote es cítrico

Pm Todo cítrico tiene gajos

C Algúna cosa con gajos no es zapote

FRESISON EIO PM Ninguna computadora es omnívoro

Pm Alguna omnívoro es anoréxico

C Algún anoréxico no es computadora

CAMENTOP AEO PM Todos azotador es ponzoñoso

Pm Ningún ponzoñoso es deseable

C Algún ser deseable no es azotador

Existe también un modo válido extra de la cuarta figura: CAmEntOp. Es


un modo derivado de CAmElEs.

La cuarta figura en el idioma español casi no es usada. También es


conocida como la figura de Galeno, pues se cree que él fue quien la
introdujo. No obstante, ésta se popularizó a partir del siglo XVIII. Algunos
consideran que el conocimiento que aporta es muy pobre. Esta figura no
es enseñada por todos los profesores de lógica, y por eso carecede una
historia que permita memorizar los nombres de sus modos válidos.