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Bogotá, D. C., 31 de octubre de 2018.

Doctor:
EDGAR CARLOS SANABRIA MELO
Presidente.
CONSEJO SUPERIOR DE LA JUDICATURA
E. S. D.

Ref.: Solicitud de inaplicación o


revocatoria del Acuerdo
PCSSJA18-11127de
12 de octubre de 2018.

Señor Magistrado:

Los abajo firmantes, en nuestras calidades de Jueces


Civiles Municipales de Bogotá en propiedad, respetuosamente le
solicitamos que inaplique o declare la revocatoria directa del Acuerdo
PCSSJA18-11127 de 12 de octubre de 2018, “Por el cual se adoptan unas
medidas transitorias para algunos juzgados de pequeñas causas y competencia
múltiple y juzgados civiles municipales en la ciudad de Bogotá, y se dictan otras
disposiciones”. Lo anterior, de conformidad con lo previsto en los
numerales 1 y 2 del artículo 93 de la Ley 1437 de 2011, considerando
las siguientes razones:

1. FALTA DE MOTIVACIÓN.

1.1. La jurisprudencia constitucional1 ha determinado como


elementos constitutivos del deber de motivar los actos administrativos,
los siguientes:

1.1.1. Cláusula de Estado de Derecho.

El artículo 1° de la Constitución Política establece que


Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de
República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades
territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el
respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las
personas que la integran y en la prevalencia del interés general.

1
Ver sentencias: SU-250 de 1998, C-038 de 1996, C-054 de 1996, C-368 de 1999, C-371 de 1999, C-599 de
2000, C-646 de 2000, C-734 de 2000, C-292 de 2001, C-392 de 2001 y C-1142 de 2001.
2

Como se ve, en la norma superior citada, se encuentra


comprendido el principio de legalidad de las actuaciones de los entes
públicos, cuya materialización se cristaliza en la obligación de motivar
lo actos administrativos, por ser ésta la forma en la que se verifica la
sujeción de la administración al imperio de la ley, proscribiéndose así
la arbitrariedad en sus actuaciones2.

1.1.2. Debido proceso.

Conforme al artículo 29 de la Carta Política se colige que


para hacer efectivo el derecho de contradicción y de defensa, los
administrados tienen el derecho a conocer los argumentos que
sirvieron de fundamento al respectivo acto administrativo, con el fin de
que puedan ejercer su derecho de contradicción en su contra.

De manera que cuando en el acto no se expresan las


razones que han dado sustento a la decisión allí contenida, el
particular se encuentra en un estado de indefinición derivado de la
imposibilidad de expresar los motivos por los que disiente de la
decisión, vulnerando así su derecho a controvertir la actuación con la
que está inconforme3.

1.1.3. Principio Democrático.

En virtud de los artículos 1°, 123 y 209 de la Constitución,


el deber de motivar los actos administrativos materializa la obligación
que tienen las autoridades de rendir cuentas a los administrados
acerca de sus actuaciones4.

1.1.4. Principio de Publicidad.


La Constitución Política garantiza a toda persona el
derecho a recibir información veraz e imparcial. Los artículos 20, 23 y
74 de la Carta regulan, en su orden, lo relativo a la libertad de
información, el derecho fundamental de petición y el derecho
fundamental a acceder a los documentos públicos bajo los términos y
condiciones que establezca (i) la propia Constitución Política y (ii) las
leyes de la República. Esto constituye el parámetro que a nivel
constitucional le es aplicable al manejo y divulgación de información
de carácter pública.

Tal y como lo dispone el artículo 74 de la Constitución


Política, los límites del derecho de acceso a la información pública
tienen reserva de ley. Quiere decir lo anterior, que la regla general de
la publicidad prevista en el artículo 74 de la Constitución Política, y
2
Ver sentencias C-371 de 1999 y SU-250 de 98.
3
Ver sentencia C-279 de 2007.
4
Ver sentencias T-552 de 2005, SU-250 de 1998, T-132 de 2007, T-308 de 2008 y T-356 de 2008.
3

además en el artículo 13 de la Convención Interamericana sobre


Derechos Humanos y en el artículo 19 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, sólo puede tener excepciones en virtud
de leyes que, de manera específica, establezcan los casos concretos
en los cuales ciertas autoridades claramente definidas pueden
establecer que determinada información es reservada.

Concordante con lo anterior, el artículo 209 de la Carta establece


que la función administrativa se deberá desarrollar con fundamento en
el principio de publicidad, el cual garantiza que los administrados
puedan conocer las decisiones de las autoridades, y así puedan
controvertir aquellas con las que no están de acuerdo5.

Este cúmulo de disposiciones constitucionales han sido desarrolladas


en la Ley 1437 de 2011, sustituida por la Ley Estatutaria 1755 de 2015.
El artículo 2 al regular el ámbito de aplicación de la Ley 1437, señala
textualmente que las normas de la parte primera del Código “se aplican
a todos los organismos y entidades que conforman las ramas del
poder público en sus distintos órdenes, sectores y niveles, a los
órganos autónomos e independientes del Estado y a los particulares,
cuando cumplan funciones administrativas. A todos ellos se les dará
el nombre de autoridades.

Colorario de lo anterior, el artículo 8 ibídem, al regular el deber de


información al público, señala que las autoridades deberán mantener a
disposición de toda persona información completa y actualizada, en el
sitio de atención y en la página electrónica, y suministrarla a través de
los medios impresos y electrónicos de que disponga, y por medio
telefónico o por correo, entre otros, sobre los “los proyectos específicos
de regulación y la información en que se fundamenten, con el objeto
de recibir opiniones, sugerencias o propuestas alternativas. Para
el efecto, deberán señalar el plazo dentro del cual se podrán
presentar observaciones, de las cuales se dejará registro público.
En todo caso la autoridad adoptará autónomamente la decisión que a
su juicio sirva mejor el interés general”. (negrillas fuera de texto original)

Ahora bien, la facultad reglamentaria que le otorga el numeral 3


del artículo 257 de la Constitución Política, establece de forma
categórica que sus funciones se ejercerán con sujeción a la ley. En
efecto, se dispone que el Consejo Superior de la Judicatura puede
“dictar los reglamentos necesarios para el eficaz funcionamiento de la
administración de justicia, los relacionados con la organización y
funciones internas asignadas a los distintos cargos y la regulación de
los trámites judiciales y administrativos que se adelantes en los
despachos judiciales, en los aspectos no previstos por el
legislador”.
5
Ver sentencia C-054 de 1996.
4

La Ley Estatutaria 1712 de 2014 “Por medio de la cual se crea la


Ley de Transparencia y del Derecho de Acceso a la Información Pública
Nacional y se dictan otras disposiciones” reguló el derecho de acceso a
la información pública, los procedimientos para el ejercicio y garantía
del derecho y lo relativo a las excepciones a la publicidad de
información. Esta norma define con claridad su ámbito de aplicación,
determinando, por una parte, quienes son los sujetos obligados; y por la
otra, el alcance de los conceptos de información pública, información
pública clasificada e información pública reservada, sin que de se
lectura advierta fuente normativa alguna para impedir que los acuerdos
que expida el Consejo Superior de la Judicatura, sean previamente
sometidos a consideración de los miembros de la Rama Judicial, y en
general, de los usuarios de la administración de justicia.

Al respecto señala:

Artículo 5°. Ámbito de aplicación. Las disposiciones de esta ley serán


aplicables a las siguientes personas en calidad de sujetos obligados:

Toda entidad pública, incluyendo las pertenecientes a todas las


Ramas del Poder Público, en todos los niveles de la estructura estatal,
central o descentralizada por servicios o territorialmente, en los órdenes
nacional, departamental, municipal y distrital.
(…)
Cualquier persona natural, jurídica o dependencia de persona jurídica que
desempeñe función pública o de autoridad pública, respecto de la
información directamente relacionada con el desempeño de su función (…)”

Mediante el Acuerdo PCSSJA18-11127 de 12 de octubre de 2018,


el Consejo Superior de la Judicatura decidió “transformar
transitoriamente los Juzgados 058, 059, 060, 061, 062, 063, 064, 065,
066, 067, 068, 069, 070, 071, 072, 073, 074, 075, 076, 077, 078, 079, 080,
081, 082, 083, 084, 085, y 086 Civiles Municipales de Bogotá en los Juzgados
040, 041, 042, 043, 044, 045, 046, 047, 048, 049, 050, 051, 052, 053, 054, 055,
056, 057, 058, 059, 060, 061, 062, 063, 064, 065, 066, 067 y 068 de Pequeñas
Causas y Competencia Múltiple, Distrito Judicial de Bogotá”, y adicionalmente
“trasladar transitoriamente un (1) cargo de escribiente de juzgado civil municipal a
cada uno de los siguientes despachos de Pequeñas Causas y Competencia
Múltiple”, entre otras decisiones, norma expedida en razón de la
demanda de justicia y con el propósito principal de garantizar el acceso
de administración de justicia de los usuarios.

Sin embargo, se reprocha que las medidas que presuntamente se


expiden con el loable propósito de mejorar el acceso de administración
de justicia de los usuarios, contrario sensu, sean tomadas a “espaldas
de la ciudadanía”, en violación de lo previsto expresamente por el
legislador en el artículo 8 de la Ley 1437 de 2011 y en la Ley 1712 de
5

2014. El descontento general de la comunidad, abogados


independientes, asociaciones de abogados, empleados, jueces en
propiedad y en provisionalidad, y del público en general, por demás
principal perjudicado, deviene precisamente de la carencia de consulta
pública, pues categóricamente se les niega a los usuarios la posibilidad
de emitir sus opiniones, sugerencias o propuestas alternativas.

Es claro que para adoptar semejante determinación, el


Consejo ha debido (i) consultarla previamente con la comunidad
judicial; y (ii) motivarla suficientemente, exponiendo de manera clara y
concreta las razones que la justifican, pues, además, no existe una
disposición constitucional o legal que lo releve de la obligación de
motivar la referida decisión.

En este punto se debe precisar que la existencia de


facultades discrecionales creadas por la ley, tal cual lo señaló la Corte
Constitucional, en ningún caso pueden ser entendidas como el
otorgamiento de poderes absolutos a los entes públicos y, en todo
caso, deben estar acordes con los fines de la norma que las crea, ya
que en el evento contrario se conculcarían principios de rango
constitucional, como los atrás aludidos6.

En tal sentido, la citada Corporación puntualizó:

“Para tal fin se ha aceptado que en ciertos casos las


autoridades cuentan con una potestad discrecional para el
ejercicio de sus funciones, que sin embargo no puede
confundirse con arbitrariedad o el simple capricho del
funcionario. Es así como el artículo 35 del Código
Contencioso Administrativo establece que las decisiones
administrativas deben ser motivadas al menos de forma
sumaria cuando afectan a particulares, mientras que el
artículo 36 del mismo estatuto señala los principales límites
al ejercicio de la facultad discrecional. En consecuencia,
toda decisión discrecional debe adecuarse a los fines de la
norma que autoriza el ejercicio de dicha facultad, al tiempo
que ha de guardar proporcionalidad con los hechos que le
sirvieron de causa”7.

Examinado el contenido del Acuerdo PCSSJA18-11127 de


12 de octubre de 2018, sin mayor dificultad se evidencia que este
carece de motivación, en la medida en que no se expusieron cuáles
fueron las razones concretas que justifiquen “transformar transitoriamente
los Juzgados 058, 059, 060, 061, 062, 063, 064, 065, 066, 067, 068, 069, 070,
071, 072, 073, 074, 075, 076, 077, 078, 079, 080, 081, 082, 083, 084, 085, y 086
Civiles Municipales de Bogotá en los Juzgados 040, 041, 042, 043, 044, 045, 046,
047, 048, 049, 050, 051, 052, 053, 054, 055, 056, 057, 058, 059, 060, 061, 062,
063, 064, 065, 066, 067 y 068 de Pequeñas Causas y Competencia Múltiple,
6
Ver sentencias C-734 de 2000 y T-205 de 2009.
7
Sentencia C-525 de 1995.
6

Distrito Judicial de Bogotá”, o “trasladar transitoriamente un (1) cargo de


escribiente de juzgado civil municipal a cada uno de los siguientes despachos de
Pequeñas Causas y Competencia Múltiple”.

Nótese que para ello, tal sólo se mencionó que “se hace
necesario adoptar medidas con el propósito de garantizar el acceso a la
administración de justicia de los usuarios, la adecuada implementación de la
oralidad prevista en el Código General del Proceso y lograr mayor eficiencia y
eficacia en la prestación del servicio de administración de justicia, así como para
equilibrar las cargas de trabajo de los despachos judiciales en esta ciudad” , a lo
cual se concluyó, según se dijo, “al evaluar los resultados de la demanda de
justicia de los juzgados civiles municipales y juzgados de pequeñas causas y
competencia múltiple de Bogotá, para los meses de agosto y septiembre de
2018”.

2. FALSA MOTIVACIÓN.

Empero, si en gracia de discusión se admitiese que el


acuerdo de marras se encuentra motivado sumariamente, lo cierto es
que los supuestos allí enunciados como sustento de las decisiones
adoptadas constituyen una falsa motivación.

En primer lugar, si se considera que para una medida


destinada para un año comprendido “A partir del primero (1.º) de noviembre
de 2018 y hasta el treinta (30) de noviembre de 2019” , se tuvieron en cuenta
unos supuestos “resultados de la demanda de justicia de los juzgados civiles
municipales y juzgados de pequeñas causas y competencia múltiple de Bogotá”,
únicamente en “los meses de agosto y septiembre de 2018” , sin que tampoco
se hubiese especificado cuáles fueron los resultados obtenidos en tan
corto interregno; lapso de tiempo por demás insuficiente para justificar
la imperiosa necesidad de la medida adoptada; tanto más cuando en
dicho término cesaron las medidas transitorias dispuestas por el
Acuerdo PCSJA18-11068 para los juzgados de pequeñas causas y
competencias múltiples, dando cuenta de la improvisación de la
decisión tomada.

¡
En segundo término, por cuanto la sola transformación de
los Juzgados Civiles Municipales de Bogotá en los Juzgados (…) de Pequeñas
Causas y Competencia Múltiple” no garantiza en mejor manera “el acceso a
la administración de justicia de los usuarios, la adecuada implementación de la
oralidad prevista en el Código General del Proceso” y tampoco logra una
“mayor eficiencia y eficacia en la prestación del servicio de administración de
justicia”; y, en cambio, el traslado “transitorio” de “un (1) cargo de escribiente”
sí dificultaría el logro de tales cometidos para los Juzgados Civiles
Municipales llamados a desprenderse de esa fuerza de trabajo, pues,
sus funciones tendrían que distribuirse entre los otros empleados, con
las consecuencias nefastas que ello implicaría, máxime cuando el
espíritu del legislador con la creación de juzgados de pequeñas causas
7

fue garantizar al ciudadano de a pie el acceso inmediato a la


administración de justicia en su correspondiente localidad, lo cual no se
logra si se tiene en cuenta que en su gran mayoría los juzgados
transformados tienen sede en el centro de la ciudad.

Para los suscritos jueces, lo que busca el acto


administrativo en materia de acceso a la administración de justicia y
optimización en la prestación del servicio de ningún modo se alcanzaría
con la implementación del acuerdo; por el contrario, con él se
entorpece la prestación del servicio sometiendo al usuario a la
incertidumbre del estado de sus procesos judiciales, la demora en el
trasteo de los mismos, la falta de entrega oportuna de títulos judiciales
y en general, al caos administrativo como quiera que se hará necesario
dar cumplimiento a las órdenes de seguimiento del acuerdo en
detrimento de la normal prestación del servicio.

Un argumento que refuerza la falsa de motivación, es el


hecho inequívoco de que, con posterioridad a la expedición del
acuerdo, el Consejo Superior de la Judicatura, mediante correo
electrónico del pasado 19 de octubre de 2018, solicitara información
estadística a todos los juzgados civiles municipales de Bogotá, sobre el
total de procesos de mínima y de menor cuantía que reposaban en sus
despachos, prueba inequívoca de la falta de soportes técnicos para la
toma de la decisión.

Así mismo, resulta evidente que “para equilibrar las cargas de


trabajo de los despachos judiciales en esta ciudad” tampoco se requieren las
aludidas medidas de transformación y traslado, pues, con éstas lo que
se pretende es tratar de estabilizar a unos Juzgados de Pequeñas
Causas y Competencia Múltiple que fueron creados sin la planta de
personal completa que seguramente necesitan y otros sin que aún
entren en funcionamiento, en perjuicio de otros juzgados, los Civiles
Municipales, los cuales se verían desestabilizados nuevamente, no sólo
con otro cambio de naturaleza desde su reciente creación, sino con un
empleado menos que ayude a afrontar esa situación, continuándose así
en el círculo vicioso en el que han permanecido los juzgados de esta
ciudad, cuyo número de población usuaria de la justicia requiere de la
creación de nuevos Despachos Judiciales con la totalidad de sus
servidores, y no la constante transformación de los existentes y traslado
de expedientes, ya que esto conlleva, entre otras cosas, al extravío y
pérdida de éstos.

Por demás, lo que se advierte es que en últimas se


pretende replicar medidas que otrora adoptó el Consejo Superior de la
Judicatura, las cuales no resultaron eficaces para garantizar el acceso
a la administración de justicia, como fueran los denominados “Jueces
8

de menor y mínima cuantía”, así como los “jueces de procesos


declarativos y de procesos ejecutivos”.

3. DESCONOCIMIENTO A LA CONFIANZA LEGÍTIMA.

Con la transformación que se hizo de los entonces


Juzgados de Descongestión a Juzgados Civiles Municipales
permanentes, se hizo creer fundadamente que éstos así
permanecerían, no sólo entre los usuarios de la Justicia, sino entre los
suscritos en nuestra calidad de jueces civiles en propiedad, lo cual nos
llevó, luego de un proceso de más de cinco años, a optar por Juzgados
Civiles Municipales y no por otros, como los de Pequeñas Causas y
Competencia Múltiples. Este principio constitucional y por demás
derecho fundamental, parte del reconocimiento de la buena fe
consagrada en el artículo 83 Constitucional, lo cual consideramos
vulnerado en tanto se modifican de forma sorpresiva las condiciones
laborales de los jueces civiles municipales.

4. VULNERACIÓN AL DERECHO A LA IGUALDAD.

Con el Acuerdo PCSSJA18-11127 de 12 de octubre de 2018


se vulnera la mencionada garantía constitucional de los funcionarios y
empleados de “los Juzgados 058, 059, 060, 061, 062, 063, 064, 065, 066, 067,
068, 069, 070, 071, 072, 073, 074, 075, 076, 077, 078, 079, 080, 081, 082, 083,
084, 085, y 086”, toda vez que se les da un trato diferencial e injustificado
frente a los restantes Juzgados conformados entre el 01 y el 57, pues,
éstos no fueron objeto de transformación o traslado pese a encontrarse
en idéntica situación.

No se advierte del contenido del acto administrativo, una


justificación objetiva y razonable para el trato diferencial de los
empleados y funcionarios de los Juzgados 58 a 86 civil municipal de
Bogotá, argumento que refuerza la falta de motivación del acto.

5. ESTABILIDAD LABORAL

No es claro del contenido del acuerdo si el traslado del cargo le


garantiza la estabilidad laboral relativa de aquellos empleados que
vienen desempeñando el cargo de escribientes en provisionalidad,
pues su contenido ofrece serias dudas relacionadas con el hecho de
determinar si lo que se traslada es el cargo o al empleado en sí mismo.
Además, no se consideró aspectos tales como la estabilidad laboral
reforzada con las que cuentan las madres gestantes.
9

Con base en los anteriores planteamientos,


respetuosamente solicitamos:

1). La inaplicación o revocatoria directa del Acuerdo


PCSSJA18-11127 de 12 de octubre de 2018, “Por el cual se adoptan unas
medidas transitorias para algunos juzgados de pequeñas causas y competencia
múltiple y juzgados civiles municipales en la ciudad de Bogotá, y se dictan otras
disposiciones”, con fundamento en lo previsto en los numerales 1 y 2 del
artículo 93 de la Ley 1437 de 2011.

2). En el remoto evento en el que no acceda a la anterior


pretensión, solicitamos que la transformación “en los Juzgados (…) de
Pequeñas Causas y Competencia Múltiple, Distrito Judicial de Bogotá” , se haga
entre todos los Juzgados Civiles Municipales de Bogotá, esto es, entre
los Juzgados 1° al 86 Civiles Municipales de Bogotá.

Finalmente, es pertinente precisar que los suscritos no nos oponemos


al mejoramiento del acceso a la administración de justicia, ni a la
redistribución de cargas laborales, simplemente consideramos que no
se requiere transformarnos, ni mucho menos el traslado de uno de los
escribientes.

Cordialmente,

____________________________
Juez ___ Civil Municipal de Bogotá

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Juez ___ Civil Municipal de Bogotá

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Juez ___ Civil Municipal de Bogotá

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Juez ___ Civil Municipal de Bogotá