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1.4 OPTIMIZACIÓN DE REACTORES.

Es la determinación de las condiciones de operación óptimas del reactor


(temperatura, presión, composición de la alimentación, conversión, etc.), para
obtener el beneficio máximo.
Poder optimizar el proceso total en función de todas estas variables, (temperatura,
composición de la materia prima, velocidad de los gases en el reactor), resulta
bastante trabajoso y consume un elevado tiempo si se hace mediante cálculos
separados, complicando el cálculo matemático, lo que podría resolverse mediante
el uso de simuladores multifísicos que combinen a la vez todos los procesos
evaluando totalmente todas las interacciones y permitiéndonos conocer los
diversos perfiles que se configuran durante el proceso lo que nos permitiría una
mejor optimización del proceso total. Por lo que es importante evaluar este proceso
de deposición, interactuando en forma conjunta todas las variables, lo cual se
podría hacer con un simulador comercial.

Criterio de óptimo: tiempo espacial mínimo.

En el diseño de plantas químicas frecuentemente es necesario determinar qué


tipo de reactor, o modelo de contacto, es el adecuado para un sistema
reaccionante y unas condiciones de trabajo determinadas. Los factores a
considerar son numerosos, tantos que no es posible dar una fórmula directa para
responder la pregunta.

Entre los factores a considerar figuran:

Tipo de reacción: Reacción única o reacciones múltiples

Escala de producción. Coste de aparatos, de funcionamiento y vida útil de los


aparatos.

Características de operación. Seguridad. Estabilidad. Flexibilidad.

Convertibilidad a otros procesos

El diseño más adecuado se logra en base a la experiencia, el criterio técnico y un


profundo conocimiento de los sistemas de reactores. Sin embargo, la respuesta
final viene dada por la economía global de proceso. Este criterio determina, por
ejemplo, que para grandes producciones se utilicen sistemas continuos y para
pequeñas producciones se emplee el discontinuo. Los sistemas continuos son más
seguros pero los discontinuos más flexibles, de manera que los sistemas
discontinuos quedan restringidos a pequeñas producciones y situaciones
multiproducto.

Para reacciones simples (una sola expresión cinética describe el curso de la


reacción) el criterio es el de máxima productividad ya que no tiene sentido hablar
de selectividad. Por tanto, para un volumen de reactor dado se busca la máxima
conversión o producción (caudal x conversión), mientras que para una conversión
fijada se busca el mínimo volumen de reacción.