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Noticias bibliográficas, caracterización temática y estilística general del autor,

contextualización en la historia de la poesía española, estado actual de su crítica, presentación


de la antología (justificación de título y selección, explicación del ordenamiento, comentario
crítico de los textos seleccionados…) ENTRE 3 Y 6 POEMAS
Contener: Portada, índice, estudio introductorio, bibliografía y transcripción de textos.
Times New roman 12, interlineado 1.5. Justificado.

María Eloy

 Málaga 1972
 Licenciada en geografía e historia
 PUBLICACIONES:
1. Diseños experimentales (Málaga 1997)
2. Metafísica del trapo (Madrid 2001)
3. Cuánto dura cuánto (2007)
4. Los cantos de cada cual (2013)

María Eloy García nació en el año de 1972 en Málaga, España; licenciada en geografía e historia
inició formalmente su producción literaria en 1997, cuando publicó su primer poemario Diseños
experimentales en su ciudad natal; más tarde, en 2001 Metafísica del trapo llegó a su vida -y a la
de sus lectores- gracias al esfuerzo conjunto con la editorial madrileña Torremozas; será hasta
2007 cuando Cuánto dura cuánto, libro que se traduce y publica también en versión italiana, es
estrenado; finalmente Los cantos de cada cual de 2013 cierra lo que hasta este momento
conforma la obra poética de la peculiar andaluza. Además, ha sido incluida en compendios y
antologías que refieren al acervo lírico femenino en lengua española como Feroces, radicales
marginales y heterodoxos en la última poesía española (1998), Mujeres de carne y verso.
Antología de poesía femenina en lengua española (2001), 13 pandoras poesía alternativa
española (2009), entre otros. Actualmente María continúa escribiendo y publicando fugazmente
en su blog personal en la plataforma blogspot.com poemas inéditos y pequeños textos en prosa
que responden a pensamientos fugaces vinculados con lo que seguramente sería el eje rector de
su poética si es que creyese en ellas: la cotidianidad.
Lo cotidiano, lo espontáneo, lo intuitivo, es lo que llama la atención de la poeta; mujer
que le escribe al supermercado, la sopera o la termomix es también capaz de dialogar –y en un
tono filosófico bastante bien fundamentado, por cierto- con la ira, el barroco, la vejez, la espera…
asuntos tan subjetivos y comúnmente complejos que su manifestación resulta, en un primer
momento, divertida, pero la sensación que producen es en realidad una suerte de extrañamiento
que se corresponde magistralmente con lo que Eloy-García necesita para continuar existiendo: la
novedad; y ese ‘existiendo’ no alude únicamente al plano artístico, sino al más primitivo de los
sentidos: “esa cara de sorpresa no se puede morir nunca; hay que disfrutar de lo nuevo”, ¿para
ser feliz? No; para comprender, aprehender y aprender los dos mundos en los que cualquier ser
humano –sea lector o no- se mueve: el que ha creado a la raza y el que la raza ha creado: lo
mundano y lo cultural, lo primitivo y lo evolucionado, el que libera y el que ata. Y entonces la
poesía y la comida adquieren, bajo esta visión, un mismo valor en el día a día y lo fútil deja de
existir porque al más puro estilo barroco no importa de lo que se hable, sino cómo se enuncie.
Apostarle a la novedad tal y como lo hace María no puede ser visto sino como un acto de
fe en la actualidad, pues todo parece agotado y hasta encaminado al mal gusto del exceso; volver
a lo primigenio se convierte así en un reto que no cualquiera es capaz de superar, ya que
retroceder sería un error; se trata de afianzar los conocimientos y resultados obtenidos hasta el
momento para así consolidar una nueva ideología que devenga en una población mucho más
cercana a lo que a través del tiempo ha sido material exclusivamente de la élite en el poder: las
artes. Ser agente de cambio nunca es una tarea sencilla; Eloy se muestra como una mujer
determinada que cree en lo que hace y el porqué de sus acciones, pensamientos y, por ende,
letras; la complejidad de hallar espontaneidad en lo ordinario exige dominar mucho más que las
palabras: es necesario y conveniente entenderle a la vida.
Sería poco productivo e inexacto intentar insertar a la autora en un eje temático determinado,
pues, como ya he mencionado, su encanto radica en lo versátil que puede llegar a ser; no
obstante, hay algo que conecta a toda su obra: la experiencia. María escribe de lo que conoce, lo
que le divierte, le apasiona, le interesa o le parece ‘sexy’; la cocina, la peluquería, el dúplex, el
armario, el mundo, el todo, la nada… cambia, se renueva; trata lo viejo con aires de actualidad y
filtra lo fresco con las teorías e ideas más antiguas posibles. Su constante es la inconstancia; su
acierto la falta de estrechez.
Su escritura es igual o más heterogénea que los asuntos de los que escribe; la voz poética parece
ser sumamente distinta de las demás; camaleónicamente se acerca y aleja del lector en lo que
aparenta ser una decisión arbitraria y bajo el sustento de que el poeta, al momento de escribir,
no sabe lo que está haciendo, se da el lujo de jugar con la métrica, las rimas y la extensión de las
composiciones; dicho está: María parece serle fiel únicamente a las musas.
Sin embargo, su multiplicidad no implica una carencia de forma -ni de contenido, por supuesto-;
todo lo contrario, se presenta como una proposición totalmente innovadora. El destinatario de
sus poemas varía desde la muy cercana primera persona del singular hasta la lejana y omnisciente
tercera persona que existe independientemente de quien la observa y diserta sobre su vida.
No está de más mencionar –aunque a estas alturas del estudio sea redundar- que ella per se
representa, al menos en lo que respecta a la poesía española, una transformación. La lírica deja
de ser únicamente de acceso para un sector privilegiado; todos pueden sentirse cercanos a los
elementos que Eloy-García retoma para poetizar, mas aquél que sea más que un neófito apreciará
el ‘producto’, que está casi siempre cargado de intertextualidad e ironía, por ejemplo en “a
menudo se mostraba atravesada por el verbo/ como una serpiente moviendo su cascabel” (CITA
MISS). La seriedad, el ambiente místico y privado, de transgresión y casi tabú que envolvía a la
poesía desde siglos atrás se rompe y termina para siempre. Hoy, con María, todo vale la pena, el
esfuerzo, la vida; “no hay nada de lo que uno no pueda partirse de risa”, dice, y lo severo en afable
termina.
Hay que decirlo y muy fuerte: la crítica que gira entorno a su obra es limitada; no ha recibido el
reconocimiento ni la difusión merecidos; desafortunadamente no es un hecho que extrañe, pues
sus letras y modos de expresión son contrarios a lo que el canon dicta hoy en España y todo el
mundo; ya el tiempo le dará el prestigio que merece. Por fortuna, las nuevas generaciones,
haciendo uso de las herramientas tecnológicas de las que disponen, están interesadas en conocer
lo que existe más allá de la academia; ya decía Allende que ser joven y no ser revolucionario es
una contradicción hasta biológica y María Eloy va contra lo establecido, perseverando y logrando,
convirtiéndose en el portavoz de los nuevos estudiosos de las letras: poemojis, fanfics, literatura
no impresa… ¿qué nos quiere decir el presente? Quizás que ya hemos complejizado demasiado y
ha llegado el momento de simplificar, de sintetizar y extraer lo valioso: nuestras vidas.
Y es que el ahora posee sus propias dificultades y la poesía, como todo medio de expresión
humano, tiende a ser un reflejo de lo que acontece; la historia se nutre del arte y el arte de la
historia. Uno de los temas más controversiales del momento es el que fomenta la creación de
esta antología: el papel de la mujer en la sociedad occidental actual.
María Eloy, una doble dignificación, reúne cuatro poemas de la autora malagueña:
“Transverberación de la vecina” (año), “Franquiciada de la ira” (año), “La miss” (año) y “La cajera
Muriel” (año); como puede verse, es la tipificación de cuatro mujeres y el orden en el que se
presentan es muy significativo: “Transverberación de la vecina” (año) da a conocer a una mujer
sometida, una señora que bien podría pertenecer a la primera mitad del siglo XX: silenciosa por
voluntad para evitar la fuerza, dominada, reprimida y no se sabe si conten-ta o conten-ida: “qué
lejana herencia lleva tu trágica conformidad tan limitada” dice Eloy y “te ganas la libertad con
grilletes de domingo”; así, se dedica a cuidar de su casa, sus hijos, su marido y sus ideales
implantados a fuerza de herencia, probablemente no es capaz ni de notar la sutil sujeción en la
que vive; en segundo lugar aparece el opuesto total con “Franquiciada de la ira” (año): una
persona -femenina- rebelde, inconforme, molesta, hastiada, “cansada de la tierna tinta sobre el
mundo” se expresa casi anárquicamente: “que os den por el culo miserables”; la mujercita tierna
y calladita ha cambiado –y nótese que no evolucionado- y el resultado es un ente abigarrado,
resentido, poco sano: “y drogarme con la idea de la guerra abierta/ de ser infeliz a todas horas”.
El exceso es un defecto desde siempre y estos dos arquetipos son prueba de ello.
“La miss” (año) es la siguiente composición; la mujer es aquí pintada como la astucia hecha carne,
el ideal, la perfección: belleza estética “radiante y moderna” combinada con una inteligencia
sobresaliente “culo inteligible solo para agustines de Hipona”; el resultado es un arquetipo: la
femme fatale insaciable y manipuladora. La balanza empieza a equilibrarse, el resultado mana de
una suma de componentes que se relacionan entre sí: “te haces mordiéndote y tan figurativa te
ves/ que podrías condenarnos si quisieras/ a la abstracción eterna”, pero no se sabe qué es lo
que quiere (a comparación de sus dos antecesoras, que buscaban nada la primera y todo la
segunda)

1. BIOGRAFÍA Y EL CAMBIO QUE REPRESENTA EN LA POESÍA


2. SUS TEMAS
3. SU FORMA DE ESCRIBIR
4. HISTORIA DE LA POESÍA ESPAÑOLA: SERIEDAD y barroco escribir de lo mismo pero de
otro modo
5. ESTADO ACTUAL DE SU CRÍTICA Y LA IMPORTANCIA DE ESTUDIAR A LOS NUEVOS
AUTORES
6. PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA
Los poemas
La mujer
Tipificación
Despertar consciencia

 1. Un poema no se analiza; busca lo espontáneo, lo intuitivo


2. La poesía debe estar más cercana al mundo cotidiano
3. “El aburrimiento me ha servido para escribir poemas”
4. Aboga por la idea de que cuando un poeta escribe no sabe muy bien lo que está
haciendo, lo entiende hasta tiempo después
5. PREOCUPADA POR EL SENTIDO DEL HUMOR “No hay nada de lo que uno no pueda
partirse de risa”
6. “Me encanta casi todo; me llama la atención cómo suenan las cosas, lo sexy”
7. Influencias literarias: TODO; desde un manual de instrucciones.
8. “Es que si no juego me aburro”
9. ES POETIZAR LO COTIDIANO Y COTIDIANIZAR LA POESÍA: La dignificación de lo
cotidiano; todo es sublime, solo hay que saber encontrarle la belleza
10. “Esa cara de sorpresa no se puede morir nunca; hay que disfrutar de lo nuevo”.

temas mundanos, humor en el fondo, imágenes inusuales en la expresión.

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