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Reglas sencillas para un Dominante

La seguridad del ser sumiso SIEMPRE será la prioridad máxima para un


Dominante, tanto emocionalmente, como físicamente.

SIEMPRE respetará y honrará la palabra segura del ser sumiso y jamás lo


pondrá en una situación en la cual se vea con el temor de usarla.

De la misma manera que la sumisión es un regalo preciado, la Dominación es


un talento que debe ser amaestrado, por lo tanto sea cortes y experimentado
en la dominación ANTES de tomar la responsabilidad por la vida de otra
persona.

No sea demasiado arrogante para escuchar y comprender los puntos de vista


de su ser sumiso y sus necesidades. Quizás aprenda algo de ellos. Después de
todo, la comunicación es lo fundamental de una relación D/s sólida y no esta no
puede ser obtenida si todo viene de un solo lado.

Jamás castigue a un ser sumiso reteniéndole su cariño y afecto, esto es


chantaje emocional.

Dé su apoyo y guíe al ser sumiso cuando este lo necesite y manténgase en


contacto con los cambios de humor de su ser sumiso. A cambio de esto,
obtendrá un ser sumiso que estará con animo de complacer y servirle porque
se siente valorado.

Entregue a su ser sumiso una guía prenegociada por las cuales debe regirse y
cuando este las incumpla sea CONSISTENTE aplicando el castigo.

Comprenda que del mismo modo que la confianza de un ser sumiso por su
Dominante ha de ser sentida, igualmente el Dominante se tiene que ganar esa
confianza. Esto no disminuye su control, lo fortalece.

Disfrute y use lo que se le ofrece con ternura, dureza, dolor y placer y tenga la
sabiduría cuando usar cada una de ellos.

Jamás este tan lleno de orgullo o ciego por su ego y/o poder que sea incapaz
de admitir cuando ha cometido un error, incluso para decir, “Lo siento”. De la
misma manera que ningún ser sumiso es perfecto para su Dominante 24 horas
al día, ningún Dominante es perfecto tampoco.

No sienta temor al extender confianza. De la misma manera que usted


demuestra que es de confiar cuando su ser sumiso confía en usted, de ese
mismo modo el ser sumiso necesita sentir que se confié en el/ella. El no hacer
esto puede terminar envenenando la relación.

Cuide y eduque a su ser sumiso. Mientras mas sepa y pueda hacer, mas
valioso es para si mismo como persona, y para el efecto que su sumisión
tendrá en los dos. Es mas satisfactorio tener una persona fuerte que confíe en
usted entregándole el control, que tener el control sobre una persona que sea
una "alfombra".

Deberes y Obligaciones de un Dominante

Ante todo un Dominante cuida como un tesoro a Su sumisa, con el


conocimiento de que el regalo que la sumisa le da es el mas grande de todos
los regalos.

Un Dominante es exigente y toma provecho absoluto del poder entregado a El,


pero también sabe como compartir el placer que viene de ese regalo precioso.

Un Dominante esta en control de Si mismo, primero y ante todo, para El poder


controlar a otros.

Como Dominante duro y exigente, puede causar que Su sumisa llore lagrimas
reales. Y como el amante mas dedicado, después besara esas lagrimas hasta su
desaparición, sin salir de Su rol.

En momentos de dificultad, un Dominante dejara atrás los roles, y será amigo


y compañero que apoya, nunca olvidando que esto también es una relación de
cariño entre dos individuos con sentimientos.

Un Dominante es rápido al entender las diferencias entre fantasía y realidad.

Un Dominante jamás pedirá que Su sumisa lo ponga ante su familia, o


profesión, simplemente para satisfacer Su propio placer.

Para conquistar la mente, el cuerpo, el espíritu, el alma y el amor de una


sumisa, un Dominante sabe que primero ha de ganar su confianza.

Un Dominante le mostrara a Su sumisa humor, bondad, y calor.

Un Dominante siempre debe demostrar que Su guía y tutelaje es sabia y


merecedora de atención. Que es una persona de la cual se puede aprender, y
en cuya instrucción se puede confiar.

Un Dominante es lo suficientemente romántico como para ser protectivo y


caballeroso. Y cuando lo es requerido, defiende el honor de Su sumisa.

Un Dominante le demuestra a Su sumisa que El es alguien en quien ella se


puede apoyar y confiar. Y cuando llega el momento de enseñarle lecciones de
obediencia, El es un profesor duro e inflexible.

Un Dominante no acepta errores. No acepta nada menos que la perfección de


Su alumna.

Un Dominante jamás usa la disciplina sin una buena razón. Cuando castiga a
Su sumisa, siempre es con una mano sabia y cuidadosa.

Un Dominante siempre esta abierto a la comunicación y el dialogo. Siempre


dispuesto a escuchar las necesidades y deseos de Su sumisa.

Un Dominante es paciente, tomándose Su tiempo para conocer los limites de


Su sumisa y sabiendo que a medida que aumente la confianza, ellos también
aumentaran.

Un Dominante nunca tiene que exigir un comportamiento ritual de Su sumisa.


Su sumisa responde a ello por el sencillo deseo de querer complacerlo. El
cumplimiento nace del deseo de complacer, no del temor al castigo.

Un Dominante entiende el frágil estado de la mente y el cuerpo, y jamás viola


la confianza puesta en El.

Un Dominante siente tanta seguridad que es capaz de reírse de Si mismo y de


las trivialidades de la vida. De mente amplia lo suficiente para aprender cosas
nuevas. Fuerte lo suficiente para crecer como persona.

Las armas de un Dominante son la mente, el cuerpo, el espíritu, el alma y el


amor/cariño.

Un Dominante entiende que cada uno gana lo máximo dándole placer al otro.

Y los dos saben que el amor/cariño y la confianza son las únicas cosas que
realmente atan y permanecen.

Rasgos de un buen Amo


No todos los Amos pueden tener estos rasgos. Sin embargo, estos reflejan con mucha
aproximación quienes están dentro de lo que puede considerarse un Amo deseable y verdadero.
Esta lista no se debe considerar como absoluta o definitiva.

Aceptación

Aceptación del valor de uno mismo, sus necesidades, deseos y de lo que se posee en el alma.
Aceptación de sus limitaciones y de las del esclavo que está a su cargo. La capacidad de aceptar
estar otro ser humano, incluyendo sus defectos, y de aceptar especialmente sus propios defectos.
Aceptando ser un Amo del esclavo y a no avergonzarlo o intimidarlo por las propias necesidades, y
ser feliz en poseerlo.

Comunicación

La capacidad de hablar y de discutir libremente las cosas, es una parte integral de cualquier
relación. Esto es esencial dentro de la relación entre un Amo y un esclavo. Un Amo debe tener las
habilidades para comunicar sus necesidades, los deseos, miedos, pensamientos, límites, o
cualquier otra cosa que pueda ocurrir. La capacidad de hablar también con la honradez y la verdad
del Amo. Una vez que la comunicación esté abierta, debe seguir siendo de esta forma. No
comunicarse, es ponerse en peligro a si mismo y a su esclavo físicamente y emocionalmente.

Comprensión

La capacidad de ver y procurarlo por lo menos, para entender los aspectos emocionales del
psíquico de su esclavo. Entender y estar enterados de la multiplicidad de ediciones dentro de la
realidad que puede afectar un esclavo físicamente, emocionalmente, y mentalmente. Para poder
aplicar esa comprensión a muchas situaciones que se presentan dentro de la vida diaria que puede
evitar que su esclavo no le sirva en la mejor de sus capacidades. Usar la comprensión sabiamente
para no ser rechazado en los momentos adecuados, apoyándolo durante épocas de la tensión,
demuestra que usted es un Amo comprensivo. La relación entre un Amo y un esclavo son humanos
también. Sin comprensión usted no es un Amo, solamente sádico.

Cortesía

La cortesía es la capacidad de demostrar maneras apropiadas que se agradecen y satisfacen.


Dirigirse a alguien con un tono respetuoso de la voz. Un Amo debe demostrar siempre cortesía a su
esclavo y a otros esclavos con quien pueda relacionarse. Porque usted es un Amo no le da la
derecho de ser grosero o cruel. Esto también incluye cortesía a otros Amos.

Tolerancia

La elegancia en que un Amo se presenta es importante y un rasgo deseable de la personalidad


que muchos esclavos prefieren. La manera que un Amo ordena, su estilo del juego, no importa
cómo gráfico, pero si lo que representa con estilo y tolerancia. Sus acciones no deben parecer
vacilantes, sin estilo, ni creando confusión. Si se carece de esa capacidad inherente, el Amo debe
estar dispuesto a aprender y a crecer en esta área.

Sumisión
Éste es el rasgo más importante de un Amo. Es la capacidad natural e inherente de ordenar. Para
ejercer el control de una manera respetuosa, inteligente y humilde. La fuerza del carácter que
permite que ejerza el control necesario en una relación del intercambio de poder. La capacidad de
cuidar y dar bienestar a otra persona.

Honradez

La honradez es la capacidad de hablar claramente, de ser abierta y veraz sobre lo que dice. Un
Amo no oculta sus emociones, miedos, límites, fantasías, ideas, pensamientos, etc. Un Amo no dice
a su esclavo lo que él piensa que el esclavo desea oír. La honradez es la base de la confianza, sin
ella allí no existe confianza. Y sin confianza no hay relación verdadera. Un Amo es honesto, no
miente, ni procura engañar. Alguien creíble y veraz cuando habla. Lo más importante, un Amo es
honesto sobre su nivel de experiencia, mentir es poner en peligro la vida de su esclavo.

Humildad

Humildad es la capacidad de ver sus debilidades. Para verse como persona, no solo un Amo. Para
ver que en realidad sus necesidades se deben poner a un lado a veces para el mejorar la relación.
Un Amo sabe que incurrirá en equivocaciones, de que no es perfecto. Un Amo está siempre abierto
a aprender nuevas cosas, ganando nuevas experiencias, y no cree "ya lo sabe todo". Esto trae
peligro y riesgo. Ese peligro hará que arriesgue la la vida de sus esclavo olvidando su obligación de
cuidar de su esclavo. El riesgo es una acción totalmente egoísta. Un Amo que constantemente
arriesga en los juegos con su esclavo puede perderlo y pierde el respeto de los demás Amos. La
carencia de las demostraciones de riesgo y falta de humildad puede también enmascarar un sentido
pobre de la autoestima o de una persona abusiva usando esta forma de vida para ocultar su
naturaleza abusiva.

Inteligencia

La inteligencia es la capacidad de aprender la manera apropiada de jugar con los "juguetes" que
tiene para las sesiones antes de usarlos en otra persona. La buena voluntad y la capacidad de
investigar en aprender sobre BDSM por sí mismo. La capacidad de aprender con su esclavo sin
obligarlo por su rol dominante. Aprenderlo como la persona que es. La capacidad de aprender qué
satisface a su esclavo y de recordar esas cosas. El Amo debe tomarse el tiempo necesario para
comprobar y controlar tanto las sensaciones psicológicas de la dominación, junto con algunos
aspectos psicológicos básicos de su esclavo. No hay nada más vergonzoso que ver a un Amo
ignorante intentar utilizar la humillación como herramienta de la dominación. La humillación es un
hito difícil de usar, requiere madurez, inteligencia, y habilidad.

Lealtad

Esta es un rasgo muy importante en un Amo. Es la capacidad de mantener su honor personal y


conseguir una relación satisfactoria entre el Amo y su esclavo. La deslealtad es un rasgo muy poco
atractivo en un Amo, y peligroso para el bienestar emocional del esclavo que lo sirve.

Paciencia

Un Amo tiene paciencia. La capacidad de esperar las acciones. Esto no significa que tiene que ser
flojo o suave, pero que aprende el tiempo apropiado antes de tomar las acciones apropiadas. Es
también la capacidad de esperar a controlar ciertas disciplinas antes de usarlas. Para realizar las
acciones que toman tiempo a un esclavo en aprenderlas y poderlas entregar y realizar, y tener
paciencia para enseñar al esclavo lo que el Amo prefiere.

Orgullo

Enorgullecerse es la capacidad de saber sus capacidades, y realizar las que son solamente de una
buena persona, de un buen Amo. El orgullo es la capacidad de reconocer sus propias fuerzas. Esto
no significa que deba estancarse y no tener nuevas ideas, ni significa que debe ser inconsciente de
sus errores, o de las debilidades, ni que tenga un falso ego. El orgullo en su dominación es una
cosa hermosa. La arrogancia, o el falso orgullo, pueden ser mortales. El falso orgullo enmascara
generalmente las inseguridades que pueden ser una amenaza para la vida del esclavo.

Respeto

Un Amo demostrará respecto siempre, hasta que el esclavo pruebe que él es indigno de tal
respecto. Un amo irrespetuoso no se gana el respeto de los demás Amos o de otros esclavos.
Respetando a otros, se gana el respeto a si mismo por parte de los demás.

Amor propio

Valorar los propios principios y respetar sus propios límites. El riesgo no gusta al esclavo. La
autoestima es una necesidad para un Amo. La carencia de ella puede causar un serio daño a la
psiquis del esclavo. Esto, sin embargo, no significa que se deba actuar como si uno fuese el regalo
del universo a la dominación o al BDSM.

Servicio

Un Amo es servido por su esclavo por y con su dominación. Ser inteligente al aplicar su naturaleza
dominante, y resolviendo las necesidades físicas y emocionales de su esclavo, el Amo se sirve
mutuamente del esclavo. Un Amo sabe que sin un esclavo, no hay Amo. Recibir la sumisión de un
esclavo es un regalo precioso. El Amo por lo tanto agradecerá ese regalo, y hará todo lo posible
para mantenerlo y para no abusar de él. Ésta es la llave del intercambio de poderes.

Principios de un Dominante

Este documento puede considerarse únicamente una base de los principios que
puede tener un Dominante en el ejercicio de sus atribuciones en las sesiones o
adiestramientos de los seres sumisos con los que practique. Como es habitual
en este tipo de documentos no es vinculante ni expresa todas las posibilidades
posibles.
En cualquier variación de una relación BDSM se entiende que el consentimiento
en dicha relación puede llegar a ser cada vez menor o menos significativa. Bajo
circunstancias ordinarias en los juegos de BDSM van decreciendo los limites
pactados y la importancia del consentimiento va descendiendo, incluso la
importancia de la obediencia puede o no estar predispuesta. Sin embargo en
esas épocas de menor obediencia o de dificultad en lograrla no debe de ser el
objetivo prioritario, sino la relación en si misma.

Por ello es responsabilidad de todos los implicados comunicar las necesidades


de modo que se puedan tomar decisiones inteligentes en cuanto a los logros
que podían ser los previstos inicialmente. Hay que reconocer que todas las
relaciones son diferentes, en las necesidades, reacciones y capacidades
necesarias. Hay que saber lo que se puede pedir y esperar de uno mismo y
que no sea perjudicial para los otros participantes. No es buena practica
desafiar a un ser sumiso para poder conseguir diferentes logros, sobretodo si
no se dan las circunstancias adecuadas o no se esta capacitado para ello.
Es mejor concentrarse en realzar las capacidades como Dominante y reforzar
su imagen mas que concentrarse en machacar la imagen que de uno mismo y
su amor propio que puedan tener los demás.

Las propias capacidades y necesidades son mucho mas satisfactorias que las
que puedan realizar otros Dominantes, aun a pesar que dichas practicas,
disciplinas o técnicas puedan ser atrayentes o morbosas.

Un Dominante debe de buscar el acercamiento a si mismo y sus necesidades, y


no fijarse por tanto en las de los demás Dominantes e intentar imitarlos. El
fijarse en que estos no parecen tener limites o que no vacilan en la ejecución
de sus técnicas, en las disciplinas que domina, no es una base adecuada para
crecer como Dominante. No es ser Dominante ejecutar los métodos o practicas
que otros realizan, sino mas bien las suyas propias aunque menores, pero
deseadas y controladas.
El aumento del nivel de la responsabilidad e implicación de un ser sumiso es
una recompensa y reconocimiento al progreso del Dominante.

Muchos seres sumisos son inicialmente incapaces de controlar su


responsabilidad en cualquier sentido por eso es un tema que hay que tratar. Ha
de ser trabajando con el ser sumiso, en ello pueden llegar a ser capaces de
funcionar independientemente y elegir dejar de pertenecerle. Esto debe
considerarse un buen resultado y la terminación de la relación, no una perdida
de tiempo o del ser sumiso.

Otros seres sumisos pueden elegir concentrarse en la profunda y estrecha


relación con su Dominante dejando que las principales responsabilidades estén
en manos de su Dominante. Esto es lo mas cercano a lo que se denomina
esclavo, liberado de la responsabilidad de la vida diaria, se libera de ello para
concentrarse en mejorar y practicar sus tareas al servicio del Dominante
El Dominante es responsable del bienestar emocional y físico de sus seres
sumisos, sin embargo estas responsabilidades se limitan a lo que el Dominante
considere como limite de sus responsabilidades. Es decir que el Dominante
controla y acepta solo las responsabilidades que desea que le sean
traspasadas.

No se debe jugar con los seres sumisos de forma que se excedan las propias
habilidades o conocimientos.

No se jugara con los seres sumisos de forma que puedan debilitarlos, dañar o
ser dañados.

La mejor de las capacidades de un Dominante es mantener el control en las


sesiones obteniendo la mayor seguridad bajo cualquier circunstancia. En las
sesiones que puedan tener riesgos hay que asegurarse de mantenerse en los
márgenes de la seguridad.
Dentro de los limites ordinarios de una relación se pueden realizar ciertos
juegos sin el consentimiento formal de los seres sumisos, no es adecuado
realizarlo sin la comunicación dinámica y explicita durante la sesión.

El Dominante tiene que ser y considerarse responsable de las consecuencias


posibles en la elección de la disciplina a realizar, aun siendo los limites y su
naturaleza consentidos.

En todas las sesiones el grado de intensidad y practica ha de negociarse


individualmente con cada ser sumiso que participe en ella. Además en toda
sesión hay que obtener un intercambio de entrega igual. Es decir no se puede
aceptar una sesión con un ser sumiso que no demuestre la misma entrega que
el Dominante en sus funciones. No se aceptará una sesión donde el ser sumiso
tienda a su propia autodestrucción.
En las relaciones BDSM tienden a producirse ciertos cambios a medida que
pasa el tiempo y por ello se deben de ir renegociando los limites para mantener
un buen equilibrio en las sesiones. Se tiene derecho por ambas partes al
termino de la relación o profundos cambios en la misma conforme a lo
inicialmente pactado. Tanto por parte de un ser sumiso o por un Dominante
existe el derecho a la finalización de la relación en cuanto cualquiera de los dos
lo desee.

El Dominante es responsable de entender, explorar y criticar sus propias


necesidades, ética y limites. Respetará siempre las necesidades, la ética y los
limites de sus seres sumisos. Incluso hasta el punto que un ser sumiso que le
haya cedido todas las responsabilidades, el Dominante es responsable de
considerar esos limites y hacerlos tan importantes como los suyos propios,
controlando el sobrepasarlos bajo su consideración ética. Hay que ser tan
responsable de sobrepasar esos limites como de empujar a hacerlo a sus seres
sumisos o permitir que sean sobrepasados sin consentimiento. Por ello no
importa el limite ni el grado de consentimiento alcanzado por un ser sumiso,
siempre se considerará cuidadosamente las reacciones que se puedan obtener
mientras se esta explorando los limites y se sacarán todas las informaciones lo
mas detalladas y completas posibles para su buen desarrollo.
Hay que reconocer que un Dominante no es un Dios, que incurre en
equivocaciones y que puede mejorarlas. Es un deber del ser sumiso advertir en
casos que pueda incurrir en un error que le afecte a el, a mi mismo o a la
relación.
Un Dominante no debe ejercer su poder para realizar estas acciones:

- No se darán ordenes que saben que no pueden obedecerse.

- No se hará escoger a los seres sumisos entre dos elecciones igualmente


peligrosas.

- No se les obligará hasta el fracaso.

- No se crearan excusas o errores para castigar.