Vous êtes sur la page 1sur 2

Cómo evitar que un niño tenga mala letra

¿Mala letra? Pautas para corregirlo


Son muchos los niños que aunque ya tengan un amplio conocimiento del vocabulario o
sepan, además, leer correctamente, tienen mala letra. Entonces, ¿a qué se debe realmente
que un niño tenga una letra difícilmente legible o desordenada?

Pues lo cierto es que pueden ser variadas las causas que nos ayuden a entender por qué un
niño tiene mala letra, y entre ellas puede estar el hecho de que esté sufriendo algún
trastorno de aprendizaje o, incluso, esté sufriendo algún altibajo emocional.

Lo importante es lograr localizar la causa de aquello que esté originando realmente la mala
caligrafía y centrarnos en dicho problema para hallar su solución. Evidentemente, no será lo
mismo que el niño esté pasando por un momento complicado a nivel emocional, o que no
haya tenido un desarrollo efectivo de sus habilidades motrices.

Sea por el motivo que sea, sin embargo, la buena noticia es que tener una mala letra tiene
solución y, a continuación, os informamos sobre cuáles son las cosas que podemos hacer
por parte de padres y profesores para que esto ocurra.

Pautas a tener en cuenta para corregir la mala letra


 Debemos identificar qué es lo que está causando la mala letra.
 Debemos trabajar la motricidad fina con ejercicios y actividades variadas.
 Debemos adecuar el ambiente de trabajo para motivar al niño o niña en cuestión.
 Debemos realizar actividades aptas para el desarrollo de la coordinación espacial.
 Debemos centrarnos en que el niño mejore su capacidad de comprensión y
expresión del lenguaje.
 Debemos evitar que el niño realice acciones como escribir rápido o apretar
demasiado el lápiz o el bolígrafo al escribir.
 Debemos procurar que el niño practique con asiduidad la escritura ayudándonos de
hojas con cuadrículas y/o renglones, así como de cuadernos de caligrafía de estilo
tradicional.

A todo lo anterior, debemos sumarle siempre la realización de juegos y actividades


divertidas, como las que podemos encontrar en recursos y materiales de lectoescritura, para
que los niños con problemas de caligrafía no vean en este proceso de reeducación un
castigo o una tarea en exceso tediosa.

Pero sobre todo es importante que hagamos saber al niño que esté sufriendo este problema,
que tener mala letra es algo que se puede evitar y que en modo alguno implica que se trate
de un mal estudiante o de una persona diferente al resto.

Escribir con mala letra es algo que, incluso, puede sucederle a los adultos, y el camino
hacia su corrección pasa por comprender la situación personal de cada persona y afrontarla
en búsqueda de la mejor solución.