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El hijo de padres separados

P. Castells Cuixart
Psiquiatra infanto-juvenil. Especialista en Pediatría, Neurología y Psiquiatría.
Profesor Titular de la Universidad Abat Oliba CEU, de Barcelona

Resumen Abstract
El aumento del número de separaciones y divorcios Increasing the number of separations and divorces
(desde 2010: un divorcio por cada matrimonio que se (since 2010: one divorce for every marriage is
realiza), obliga a que el pediatra de Atención Primaria performed), forces the primary care pediatrician is
tenga conocimiento de estas situaciones que, a menudo, aware of these situations that often degenerate into
degeneran en episodios de extrema violencia entre los episodes of extreme violence between former spouses,
ex cónyuges, repercutiendo, obviamente, en el estado rebounding, obviously, in the psycho-emotional state of
psicoemocional de los hijos. En el presente trabajo, se the children. This paper is a review of the aspects that
hace una revisión de los aspectos que más interesan al most interest the pediatrician (child’s responses by age,
pediatra (respuestas del niño según su edad, factores factors of good or poor prognosis of separation, etc.),
de buen o mal pronóstico de la separación, etc.), que es who is the person who best knows the child’s family,
la persona que mejor conoce la familia del niño y que, and, moreover, can take “the emotional pulse” where
además, puede tomar “el pulso emocional” en que se are the parents when they come to check for problems
encuentran los progenitores cuando acuden a consultar in their children. You can see how they behave with
por problemas en sus hijos. Podrá observar como se each other parents (slights, insults, etc.) and make their
comportan entre sí los padres (desprecios, insultos, etc.) observations appropriate to improve the quality of their
y hacer sus oportunas observaciones para mejorar la deteriorating relationship, stating, also, what is the best
calidad de su deteriorada relación, indicando, también, situation to preserve the child of her partner squabbles.
cuál será la mejor situación para preservar al hijo de sus
trifulcas de pareja.

Palabras clave: Separación de la pareja; Divorcio; Efectos en los hijos de la ruptura matrimonial.
Key words: Separation of the couple; Divorce; Effects on children of the marriage breakdown.

Pediatr Integral 2013; XVII(10): 671-677

Estado de la cuestión uno de los acontecimientos vitales (live partes (en un 30% de los casos) y los
Desde 2010 hay aproximadamente event) más estresantes que pueden acon- divorcios no son consensuados, tenien-
el mismo número de nuevos matrimonios tecer a los niños(1). Y también para los do que ser el juez quien dictamine el
que de separaciones. En la actualidad, se adultos protagonistas, ya que, con ex- proceso a seguir (en un 40% de los ca-
calcula que cada 3-4 minutos hay una rup- cepción de la muerte de la pareja amada, sos), sumándose a todo ello una carga
tura de pareja. la separación y el divorcio son, para la de virulencia entre los ex cónyuges que
mayoría de las personas, las experiencias se expande a todo el entorno familiar, el

L a mayoría de autores están de


acuerdo en que la separación de
los padres y sus consecuencias es
más traumáticas y penosas de su vida(2).
Cuando las separaciones son conten-
ciosas, es decir, de litigio entre ambas
niño experimenta inexorablemente una
acusada sensación de vulnerabilidad. En
su mente se rompe bruscamente la con-

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fianza en la continuidad y capacidad de Tabla I. Ventajas de la custodia compartida


protección de la familia. El mundo se
vuelve menos fiable y menos predecible. – Contacto continuo del hijo con ambos padres
La reacción depresiva, en mayor o en – Presencia de las dos ramas familiares: p. ej., abuelos
– Participación parental de ambos padres, con reparto equitativo de
menor grado, casi siempre está presente: responsabilidades: evita que uno de los padres “desaparezca” de la vida del niño
un 34% de los niños reaccionan con una – Mayor capacidad de comunicación entre los padres, con disminución de litigios
depresión enmascarada. postseparación
También, el aumento de divorcios – Percepción del hijo de que ambos padres tienen sus individualidades y maneras
está cambiando la concepción de la fa- distintas de entender y organizar la vida familiar
milia, precisamente para proteger a los – El hijo sigue disfrutando de sus padres, aunque estos hayan establecido nuevas
hijos –según puntualiza José Antonio relaciones de pareja
– Mejor autoestima del hijo, que se sabe querido por ambos padres
Marina(3)–: la indisolubilidad del ma-
– La idea de divorcio no se transmite con tanta intensidad de padres a hijos
trimonio está siendo sustituida por la – La mayoría de padres que escogen la custodia compartida tienen un solo hijo, y
indisolubilidad de las responsabilidades también se prefiere esta fórmula cuando los hijos son pequeños
respecto a los hijos. – Es una defensa de la coeducación, con igualdad de oportunidades para el hombre
La prueba de que los progenitores y la mujer
son cada vez más conscientes de la situa-
ción en que se quedan sus hijos y que
deben esforzarse en mitigar los efectos Tabla II. Factores protectores del hogar monoparental
que les produzca su separación matri- – Disponer de red social de soporte
monial, la tenemos en el aumento en – Contar con estatus financiero seguro
la demanda de la fórmula de custodia – Calidad de las funciones alternativas de cuidado y familiares, personal doméstico,
compartida (Tabla I), que –a pesar de etc.)
que en la actualidad sólo se solicita en el – Capacidad para mantener la disciplina apropiada
10% de los casos– era algo prácticamen- – Aptitud para soportar el cansancio de la dedicación exclusiva
te impensable un par de décadas atrás. – Capacidad de establecer relaciones sociales y de colaborar con otros adultos en la
educación de sus hijos
Aunque seamos fervientes partida-
rios de la custodia compartida, siem-
pre que las circunstancias así lo permi- Tabla III. Autorizar al hijo a amar al otro padre
tan(4,5); hay que aceptar que madres y
padres, estando solos, también pueden – Cuando eche de menos al otro padre hay que respetar sus sentimientos
educar exitosamente a sus hijos si dis- – Dejar que llame por teléfono al otro padre, si así se siente mejor
– Permitir que el niño tenga fotografías del otro padre en el dormitorio o un álbum
ponen de los adecuados factores pro-
– Renunciar al tiempo que el hijo tiene que pasar con un padre, si desea estar con
tectores y permiten una integración el otro: la flexibilidad es un ejemplo positivo para el hijo (y también para el ex)
armoniosa de los hijos con ambos pro- – Mostrarse interesado y feliz si el hijo cuenta lo bien que lo ha pasado con el otro
genitores(6) (Tablas II y III). padre
Cuanto mejores sean las relacio- – Si el otro padre tiene una nueva pareja, el hijo necesita que se le conceda
nes entre los ex cónyuges y entre los “permiso” para que le guste esta persona y para aceptarla en su vida
miembros de la familia en la etapa de
postseparación, también mayores serán
las posibilidades de recuperación de los Tabla IV. Indicadores de cómo irán las cosas en la etapa de postseparación
hijos de las consecuencias negativas de
Factores que apuntan un buen resultado
la separación de sus padres(5,7) (Tabla IV). – Continuidad en la buena relación del hijo con ambos progenitores
– No hay excesiva fricción entre los padres y las visitas se hacen puntualmente
Respuestas de los niños según – Buena relación mutua del hijo con el progenitor custodio
su edad – Hay una eficaz red de soporte con un buen entorno familiar: parientes, amigos,
educadores, sanitarios, etc.
No existe una edad para que el hijo en-
caje mejor la separación de los padres, ya Factores que apuntan un pobre o mal resultado
que todo dependerá de cómo se desarrolle – Mala relación del hijo con ambos progenitores
– Hay fricción entre los padres y las visitas son inconstantes
el proceso divorcista y sean las circuns-
– Mala relación mutua del hijo con el progenitor custodio
tancias propias del niño, para que las res-
– No hay red de soporte
puestas sean de mayor o menor intensidad.

En general, las respuestas de los ni-


ños de cualquier edad a la separación ba intacta, su propia personalidad, nivel Asimismo, es muy importante sa-
de sus padres dependerán de diversos de sensibilidad y fortaleza, el grado de ber distinguir los trastornos propios del
factores, como, por ejemplo, su previo entendimiento que tenía con sus padres, niño a consecuencia de la separación
estado emocional cuando la familia esta- etc.(5). de los padres, de las diversas respues-

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tas conductuales que manifiesta en las Cuando éste vuelva de visita, de entrada Tabla V. Sintomatología más
variadas etapas de su desarrollo psico- lo mirará como a un extraño y tardará acusada para cada franja de edad
motriz. Así, por ejemplo, la enuresis un tiempo –hasta que procese las imá-
Menores de 3 años
puede presentarse durante la crisis de genes de reconocimiento que guarda
– No afectados por la separación
separación como síntoma de ansiedad en su incipiente memoria– en volver a – Depresión por carencia afectiva
y temor del niño ante la situación estre- cogerle confianza para interactuar con
sante (se tratará, pues, de una enuresis él. En caso de seguir este progenitor 3 a 5 años
– Regresión
secundaria), o deberse a un simple re- desapareciendo de su vida, puede ser
– Ansiedad de separación
traso en la maduración de los esfínteres, que el bebé primero proteste más de lo – Aumento de agresividad
con suficientes antecedentes familiares habitual (incluso psicosomatizando su
enuréticos (será una enuresis primaria). angustia de separación con inapetencia, 6 a 8 años
– Sentimiento de abandono
En general, la experiencia de la se- eccemas, insomnios, etc.) y, después, se
– Lástima por el padre ausente
paración en el niño se manifiesta por comporte de un modo apático, reser- – Proceso de duelo
una intensa sensación de vulnerabili- vado o parezca triste, adentrándose a – Fantasías de reunificación
dad, acompañada de un sentimiento lo que se denomina fase de desapego
9 a 12 años
de tristeza y lástima, una preocupación (que puede abocar en un cuadro de-
– Intento de dominio por la
por los padres, conjuntamente con una presivo), en la que no mostrará ningún actividad
sensación de rechazo y abandono, la interés por este padre que se ha alejado, – Sentimiento de enfado hacia los
incidencia de un sentimiento de ira y mientras que estará excesivamente de- padres
la aparición de un conflicto de lealta- pendiente de aquellos otros adultos que – Sacudida de su identidad
des, ya que el niño quiere por igual a lo cuidan(5,8). – Ansiedad acerca del sexo
ambos padres. Cuando el niño está cercano al año 13 a 18 años
de edad, ya empieza a tener una cierta – Sentimiento de pérdida
Menores de 3 años autonomía, inicia la deambulación, lo – Manifestaciones depresivas
Viendo las reacciones que tienen los cual le permite acercarse o alejarse de – Alianza con un progenitor
niños según la edad en que se presente quien quiera y, aunque no domina el – Ansiedad acerca del sexo
– Retirada estratégica o
la separación de los padres, se observa lenguaje expresivo, comprende perfec-
aplazamiento de la entrada a la
que, en los primeros años de vida, si el tamente lo que se le dice. En esta edad, adolescencia
menor ha estado atendido con el cariño es muy selectivo en sus afinidades
continuado por ambos progenitores y afectivas, con una predilección para su
no ha habido escenas de violencia física cuidador habitual y demostrando poco llamamos a esta situación: ansiedad de
y/o verbal en que el menor se haya visto interés por aquel progenitor con quien separación, y puede llegar a convertirse
involucrado como protagonista o direc- se siente menos vinculado. Habiendo en una espectacular crisis de pánico en
to observador, no tiene por qué presen- que puntualizar aquí que, en el caso caso de insistir a la fuerza a que el niño
tar respuestas específicas al proceso de del padre no custodio, hay que hacerle acuda a sus compromisos fuera de casa
separación (Tabla V). Otra cuestión, bien entender que no crea que, cuando lo (escuela, fiestas infantiles, colonias, etc.).
distinta, es la de que el bebé sí se entera rechaza su hijo, es porque ha dejado La doctora Judith S. Wallerstein(1),
de quién le prodiga afecto. de necesitarlo. Y así no caiga en el error compara esta situación de ansiedad de
Una madre y un padre no sólo ali- de muchos varones separados que creen separación con la del famoso cuento de
mentan, bañan o juegan con su hijo que a esta temprana edad el niño nece- Hansel y Gretel, en el cual los niños van
sino que, con sus muestras de cariño, sita más a la madre o al canguro, que dejando miguitas a medida que se me-
van estableciendo con él un vínculo al padre(8,9). ten en el tupido bosque, porque temen
cada vez más sólido. Lo que equivale no encontrar el camino de regreso al
a decir que la vinculación afectiva, que 3 a 5 años hogar o temen no encontrar a los pa-
nace de la proximidad y del contacto Cuando los padres se separan, los dres al volver a casa… También, el psi-
físico con los progenitores, es de vital niños pequeños, de 3 a 5 años, se mues- quiatra Richard Gardner en El libro para
importancia para el hijo. tran asustados, aturdidos y tristes. Los chicos de padres separados(10) compara
Así pues, si un progenitor, que antes miedos están omnipresentes. En estas el temor de perder al progenitor cus-
estaba bien involucrado en el cuidado tempranas edades, su dificultad en di- todio después de la separación con el
del bebé, desaparece de pronto de su ferenciar la fantasía de la realidad les que puede tener una persona a la que le
vida cotidiana, el apego (o vínculo) que hace especialmente vulnerables. Rabie- queda un solo ojo sano. Él lo llama “la
habían establecido irá languideciendo, tas, tozudeces y trastornos del sueño son preocupación del tuerto”, y dice al res-
dependiendo, claro está, de lo que dure alteraciones frecuentes en estos niños. pecto que los niños se comportan como
la ausencia de este padre(8). El síntoma fundamental es el temor tuertos porque, cuando tenían a sus dos
La secuencia se desarrollará de la a perder a los seres queridos. Algunos padres (dos ojos) no se preocupaban de
siguiente manera. Al principio al niño no quieren ir a la escuela y se resisten a tener uno, pero cuando les queda un
le costará interaccionar con el progeni- dejar la casa… porque no quieren per- solo padre (un solo ojo), tienen mucho
tor que ha roto el vínculo continuado. der de vista a los padres. Técnicamente, miedo de perderlo.

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“Si se ha ido papá, ¿quién me asegu- de estos dos seres que son sus padres. realidad: los niños ven con mayor clari-
ra a mí que no se irá también mamá?”, Es decir, hay que darle al menor el sen- dad los hechos.
puede preguntar, angustiado, el hijo. Y tido de que es él quien “representa” a En estas edades del final de la niñez
los miedos nocturnos hacen su reiterada sus dos progenitores. Si logramos que y del inicio de la adolescencia, se ob-
presencia… acudiendo a pernoctar en se convenza de esto, entonces ya no le serva un intento de dominio de las cir-
la cama del progenitor custodio, habi- será imprescindible –aunque lo siga de- cunstancias a través de la actividad y el
tualmente la madre en nuestro medio seando y le apetezca– tenerlos presen- juego. Así, a diferencia de los pequeños
(extendida práctica que los anglosajones tes a ellos dos en su vida cotidiana. De que responden a la fractura familiar con
denominan cosleeping)(11). esta manera, mitigaremos un poco sus reacciones depresivas o regresivas en sus
fantasías de reunificación de los padres. conductas, en estas edades que ahora
6 a 8 años Surgen los tremendos conflictos de consideramos, la respuesta del niño se
Hay autores que señalan la edad de lealtad. Cerca de una cuarta parte de traduce en intentar una vigorosa activi-
los 7 u 8 años como frontera entre la estos niños se hallan bajo una fuerte dad, “sublimando” su comportamiento
incomprensión y la comprensión de presión de sus progenitores custodios hacia la mejora de las actividades lúdicas
la separación matrimonial de los pa- para que se desinteresen del otro padre. y escolares. Es sorprendente ver hasta
dres (por algo se llama: la edad de la A pesar de todo, siguen leales a ambos qué punto ciertos hijos de padres sepa-
razón). Dicen que el niño, de alguna padres, a menudo a costa de un gasto rados alcanzan elevadas cotas de madu-
manera, acepta mejor la situación y emocional considerable, entendiéndo- rez social y de autonomía en manejarse
es más tolerante con sus progenitores se como tal el esfuerzo psicológico que por la vida.
cuando sobrepasa los siete años (como han de hacer para mantenerse tenaz- También, aflora el sentimiento de
es obvio, no se trata de una regla común mente fieles a su doble progenitura. enfado hacia los progenitores. Aproxi-
para todos los niños, ya que la madurez Aparecen equivalentes de reaccio- madamente, la mitad de los niños de
mental no es uniforme para todos a una nes depresivas. Como pueden ser las estas edades están enojados con sus
misma edad). fantasías del niño de quedarse privado madres, la otra mitad con sus padres, y
Es una característica de estas edades de alimentos, pasando a una sobreali- un buen número con ambos. Está, pues,
que los niños elaboren un importante mentación compulsiva con imparable prácticamente omnipresente en el colec-
“proceso de duelo”, como se denomina necesidad de ingerir comida (lo que tivo infantil este sentimiento de enfado
en la práctica psiquiátrica al reconoci- popularmente se conoce como “comer o de rabia contenida.
miento y al acto de asumir la pérdida con ansia”), o bien fantasías de quedar- Un importante aspecto en esta fran-
de una persona querida. Estos menores se sin poder jugar, que le hacen acaparar ja de edad es el dramático cambio que
presentan un acusado sentimiento de juguetes, propios y ajenos, u otras situa- experimenta la relación entre padres e
pérdida y tienen que pasar por una eta- ciones prácticamente adictivas. hijos. Siendo el más llamativo de ellos el
pa de luto emocional, que precisa de un Aflora también un sentimiento de establecimiento de estrecha alianza con
tiempo para resolverse adecuadamente lástima-compasión por el padre ausen- un progenitor. En el amplio estudio de
(este es el mecanismo del proceso de te. Más de la mitad de los niños echan casos de Wallerstein y cols., una cuarta
duelo a que hacemos referencia). Ob- de menos al progenitor que se ha ido parte de los niños constituía una fuerte
viamente dependerá, en gran parte, de de casa. alianza con un progenitor en contra del
las propias condiciones emocionales del En estas edades, también existe una otro(1).
niño. La depresión está al acecho. inhibición de la agresividad hacia el Asimismo, también aumenta la an-
Un curioso fenómeno es que las progenitor ausente, ya que son muy po- siedad acerca del sexo y aparece una
“fantasías de reunificación” son conti- cos los niños que expresan odio hacia el mayor actividad sexual del niño, como,
nuas en estas edades. Los niños creen padre que se fue de casa, y son escasos por ejemplo, la masturbación u otras
firmemente que sus padres volverán a los que critican solapadamente al padre actividades eróticas, fomentadas en gran
unirse y se reconciliarán, y así lo ma- ausente. En contraste con la dificultad de medida por la forma de vida de sus pro-
nifiestan a todo el mundo. A la gente expresar odio a este progenitor, hay es- pios padres, volcados en frenéticas aven-
en general y a los padres en particular, tudios en niños, especialmente varones, turas amorosas, en las que predominan
sorprenden estas “explicaciones” del que manifiestan considerable odio ha- las relaciones sexuales efectuadas sin el
niño tan fuera de lugar. cia su progenitor custodio, haciéndole debido recato delante de los hijos.
Todo hijo tiene una imagen de pa- a éste –al padre o la madre– responsable A menudo, los hijos de esta edad
reja inseparable en el inconsciente, y de la separación o reprochándole haber con padres separados parecen más inde-
esta representación de pareja de padres mandado al otro progenitor fuera de pendientes y maduros que otros niños
está interiorizada en cada niño, es decir: casa(5). con sus mismos años. Pero, no por ello
asumida plenamente en su interior. El están más capacitados para circular con
menor, por su parte –como aconseja la 9 a 12 años seguridad por el mundo, aunque derro-
psicoanalista infantil François Dolto(12)– Se dice que de los 8 a los 9 años chen aires prepotentes (todos encajan
necesita saber que él es la auténtica re- se produce un rápido fortalecimiento en el refrán: “Dime de que presumes y
presentación de la indisolubilidad y de de la personalidad infantil, apareciendo te diré de qué careces”). Porque, en el
la combinación viviente de lo esencial nuevas capacidades para comprender la fondo, no dejan de ser niños, necesita-

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dos del cariño y el apoyo, tanto de la bién hay un reconocimiento de la infeli- El hijo varón que está confiado a la
madre como del padre(4,5). cidad de los progenitores (al menos de tutela de la madre necesita la presencia
uno de ellos) y de que necesitan ayuda. de un personaje masculino en su vida; al
13 a 18 años Esta situación cataliza el incremento de igual que la niña necesita de la presencia
Cuando alcanzan la pubertad y lle- maduración en autonomía y responsabi- de una mujer, si le toca vivir sola con
gamos a la adolescencia –franja de la lidad, evidente en la mayoría de estos jó- el progenitor masculino. Quiero, pues,
vida tan variable que oscila entre los venes, que empiezan a preocuparse por que quede claro que, después de toda
10-13 y los 18-21 años–, la caracterís- las necesidades económicas de la familia separación, es muy deseable que los hi-
tica más destacable es la aparición de e intentan, en algunos casos, asumir en jos tengan contacto con adultos de cada
un profundo sentimiento de pérdida, casa el papel del progenitor ausente. sexo. De la familia de origen de cada
el cual se puede manifestar en el joven Una advertencia que hay que trans- uno de los esposos, han de surgir las
por una desagradable sensación de va- mitir a los progenitores es que estén al figuras adultas que hagan esta función
cío, dificultad para concentrarse, fatiga tanto en lo referente a la promiscuidad vicariante, supliendo al progenitor que
crónica, pesadillas intensas, etc., y abo- sexual y la drogadicción de los hijos. ha desaparecido de la estructura familiar.
car todo ello en la constitución de un Está demostrado que el uso del sexo de Así, a falta de nuevo consorte, muy a
cuadro de severa depresión(1,5). manera precoz es frecuente entre las menudo son los abuelos los que asumen
Hay que advertir de algo muy se- hijas de padres separados: una de cada estos papeles de padres sustitutivos. Al
rio que puede acontecer en esta etapa cinco niñas tiene su primera experiencia abuelo varón le toca representar el as-
adolescente: el intento de suicidio. De sexual antes de los catorce años. Y uno pecto de masculinidad que necesita el
la misma manera que no hemos de de cada cuatro niños varones, en la mis- niño varón, cuando la custodia la tiene
dejarnos sorprender porque en algún ma situación de separación, comienza a la madre y no se sabe nada del padre;
momento, de manera muy esporádica, consumir alcohol y otras drogas también mientras que la abuela representa la fe-
el adolescente nos comunique ideas de antes de los catorce años. Cuando llegan minidad, cuando la custodia recae en el
suicidio, que no hay que confundir con a los diecisiete años, más de la mitad de padre y no se tienen noticias de la ma-
las auténticas tentativas de realizarlo, estos adolescentes beben o consumen dre (obviamente, nos estamos refirien-
aunque siempre haya que valorar clíni- drogas de manera habitual(1,5). do a los abuelos que siguen próximos
camente su potencial de riesgo (es decir, a la familia después de la separación y
consultar con un especialista), tampoco La difícil identificación con los no han sido apartados y convertidos en
hemos de infravalorar la situación si las padres pobres “víctimas colaterales del divor-
circunstancias que envuelven la separa- Es quizá de lo más preocupante en- cio”)(5,11).
ción y la personalidad del chico así lo tre las secuelas de la separación matri- Si el joven no puede crecer con un
requieren. Tengamos especial cuidado monial, ya que el proceso natural de representante de cada sexo en casa, se
con adolescentes con tendencia depre- identificación de los hijos se resiente. puede producir en él una limitación de
siva y con padres separados. Es una pe- Así, según sea el padre o la madre la su capacidad de identificación, lo que
ligrosa combinación. persona ausente, repercutirá en el hijo se ha venido a llamar metafóricamente
Y es en estos momentos de deso- del mismo sexo. En el caso del hijo va- “hemiplejía simbólica”(12). Aunque esta
lación, cuando la comprensión de un rón, por ejemplo, se rompe el proceso situación puede verse compensada si el
adulto no angustiado, que deja expre- de identificación con el progenitor va- hijo dispone de una familia extensa
sar al adolescente, sin reprochárselo, sus rón, si ha sido éste el que ha partido adonde arrimarse: abuelos, padrinos,
sentimientos depresivos que le mani- y desaparecido de su vida. Y lo mismo tíos…, o bien de amistades cuyas casas
fiesta confidencialmente, pasa a ser el sucede con la hija si la ausentada y en puede frecuentar. Personas, en suma,
mejor apoyo –incluso sin que el propio paradero desconocido es la madre. muy valiosas que le sirvan de modelo
adulto sea consciente de su papel con- Es fácil adivinar que la falta de este para el desarrollo de su personalidad.
solador– y el mejor paño de lágrimas progenitor con quien identificarse Capítulo aparte en esta situación
que necesita el joven en esta situación. (también para rivalizar con él o ella, de difícil identificación con los padres
En otros casos, podemos asistir a un para emularle, o para imitarle) angus- merece el denominado síndrome de
curioso fenómeno: retirada estratégica tia al menor, que pide urgentemente alienación parental (SAP)(13), expuesto
o aplazamiento de la entrada en la ado- al progenitor custodio del otro sexo… por el psiquiatra norteamericano Ri-
lescencia. Se observa con frecuencia en ¡que vuelva a casarse! Y como complacer chard Gardner en 1985, según el cual,
estos chicos situados “en fase de aplaza- a los hijos en esta cuestión de volver a un progenitor, habitualmente el encar-
miento” una sensación de malestar y de matrimoniar no es tarea sencilla, bien gado de la guarda y custodia, manipula
ansiedad con respecto a las cuestiones porque no se tienen ganas de repetir (“alienea”, es decir: enloquece, en la
relacionadas con el sexo y detecto que la experiencia o porque no surgen los terminología de Gardner) a los hijos
están muy preocupados por su futura pretendientes a la vuelta de la esqui- para indisponerlos en contra del otro
vida en pareja. na, hay que ingeniárselas para que los ex cónyuge, imposibilitando así que
El sentimiento de enfado hacia los menores tengan su modelo de identifi- se identifiquen con éste. Como contra-
padres es una respuesta común en la cación, aunque sea en papel de “padre punto a este síndrome y, para explicar
mayoría de adolescentes. Con todo, tam- suplente”. bajo otra óptica el proceso que conduce

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ellos de las circunstancia que atraviesan. 10.** Gardner R. El libro para chicos de padres
Tabla VI. Situaciones en que debe separados. Buenos Aires: Galerna; 1978.
intervenir el pediatra Y aprovechar su ascendencia profesio-
nal para asesorarles sobre las vicisitudes 11.* Castells P. Tenemos que educar. Barcelona:
– Cuando los padres deseen asesorarse Península; 2011.
y los pros y contras que presente cada
– Cuando haya excesiva turbulencia 12.* Dolto F. Cuando los padres se separan.
familiar
caso, y las que pueden presentarse en
Barcelona: Paidós; 1989.
– Cuando el hijo se ha convertido el futuro. Proponiéndoles las soluciones
13.** Gardner R. Parental alienation syndrome.
en cabeza de turco de las más oportunas, contando siempre con Cresskill: Creative Therapeutics; 1992.
desavenencias matrimoniales la ayuda del colega especialista, como
14. Castells P. Síndrome de confusión filial.
– Cuando se establecen alianzas puede ser el paidopsiquiatra experto en En: Psicología de la familia. Barcelona:
patológicas entre los miembros de temas de conflictos de parejas. También, Ceac; 2008.
la familia al pediatra le corresponde decidir sobre
– Cuando los parientes y/o amigos 15.* Castells P. Síndrome de indefensión pa-
las mejores condiciones que se pueden rental. Psychologies. 2008; 42: 62-3.
se entremeten demasiado y de
manera partidista ofrecer al hijo cuando se desencadena el
proceso divorcista(5,7) (Tabla VI). Bibliografía recomendada
– Wallerstein JS, Lewis JM, Blakeslee S. El
al supuesto SAP, se han propuesto dos Bibliografía inesperado legado del divorcio. Madrid:
nuevas acuñaciones: el síndrome de Los asteriscos reflejan el interés del artículo a Atlántida; 2002.
juicio del autor. Prácticamente el mejor manual para manejarse
confusión filial (SCF)(14) y el síndrome en el intrincado mundo de las separaciones de
de indefensión parental (SIP)(15). 1.*** Wallerstein JS, Lewis JM, Blakeslee S. El
pareja y sus repercusiones en los hijos. Wallerstein
inesperado legado del divorcio. Madrid:
y cols. han hecho un minucioso estudio retros-
Atlántida; 2002.
Función del pediatra de pectivo y prospectivo de los efectos de la ruptura
2.** Rojas Marcos L. La pareja rota. Madrid: matrimonial en los hijos, con un seguimiento de
Atención Primaria en los casos Espasa Calpe; 2003. cada caso durante años.
de separación
3.*** Marina JA. El entorno familiar. Pediatr
El pediatra es de las personas que Integral. 2012; XVI(5): 414-7.
– Poussin G, Lamy A. Custodia compartida.
está en disposición de actuar precoz- Madrid: Espasa Calpe; 2005.
4.*** Poussin G, Lamy A. Custodia compartida. Excelente alegato a favor de la fórmula de custodia
mente en los casos en que se prevé una Madrid: Espasa Calpe; 2005. compartida, aunque no se limita a reseñar sus
disolución de la relación matrimonial ventajas, sino que también contempla sus incon-
5.** Castells P. Separarse pensando en los hijos.
por el conocimiento que tiene de la Barcelona: Plataforma Editorial; 2014. venientes, que pueden ser muchos si los ex cón-
familia del niño. A él le corresponde yuges no deciden voluntariamente dejar aparte las
6.* Morris R. Guía para familias monoparen- diferencias entre ellos y volcarse en las necesidades
vislumbrar los primeros síntomas y tales. Madrid: Pearson; 2008.
signos de desaveniencia de la pareja de del hijo. Suya es la precisa frase introductoria de
7. Castells P. Psicopatología de los hijos de que “el fracaso de la pareja conyugal no tiene por
padres, viendo las actitudes que surgen padres separados. Arch Pediatr. 1983; 34: qué obstaculizar el triunfo de la pareja parental”.
entre ellos cuando acuden para consul- 245-50.
tar sobre el hijo (discusiones, contra- – Castells P. Separarse pensando en los hijos.
8.* Rodríguez N. ¡Socorro! Papá y mamá se Barcelona: Plataforma Editorial; 2014.
dicciones importantes, insultos, etc.). separan. Barcelona: Océano; 2003. Libro que, aparte de la experiencia del propio
Así podrá tomar el pulso emocional de 9. Castells P. Consejos del Doctor para pa- autor, ha basado su contenido en los estudios
la situación, interrogando a los padres dres principiantes. Barcelona: Península; realizados en EE. UU. a cargo de prestigiosos espe-
sobre la visión que tiene cada uno de 2013. cialistas en el tema de las separaciones y divorcios.

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EL HIJO DE PADRES SEPARADOS

Caso clínico

Iván, un joven de 14 años, hijo mayor de una fratría de mayor. Iván llega al extremo de fiscalizar todo lo que ella
tres hermanos (le seguían una niña de 10 años y un niño hace; incluso, se entromete en la forma en que se viste,
de 8 años), es traído a consulta por presentar una conducta criticando sus atuendos y, además, opta por controlar sus
violenta con la madre custodia, que lleva separada de su horarios de entrada y salida de casa. La madre se queja de
marido desde hace cuatro años. que la despótica conducta de Iván: “ya viene a ser igual o peor
La ruptura matrimonial fue muy conflictiva, con previas que la que tenía conmigo mi ex marido”. En un momento de
y continuas discusiones entre los cónyuges, que se acompa- la entrevista, dice entre sollozos: “¡Me controla tanto que me
ñaban de insultos y maltrato verbal (y algún que otro físico) hace sentir mal y me siento culpable!”. También se lamenta
por parte del esposo. de que sus otros dos hijos, la niña y el niño, están intentando
Según relata la madre, el padre era una persona penden- imitar algunas de las díscolas conductas de este primogénito.
ciera y violenta que no tenía ningún autocontrol y explotaba Durante el interrogatorio en solitario con Iván, muestra
a la más mínima contrariedad que se le presentase o que una actitud arrogante y desafiante. Había venido muy “rebo-
él creyera que se le presentaba. Era muy celoso y tenía que tado” a la consulta. Habla muy despectivamente de su madre.
saber en cada momento lo que hacía su mujer. Acostumbraba “Ella se ha buscado lo que le pasa… ¡porque ella lo echó de
a consumir alcohol en cantidad y su conducta empeoraba en casa!”, dice con rabia, refiriéndose a la marcha del padre. “Se
las situaciones de embriagadez. viste como una p… y tengo que vigilarla muy de cerca para
Los hijos presenciaban las escenas de violencia del padre que no haga tonterías”, manifiesta con aire de superioridad.
hacia la madre y, luego, daban a ella su apoyo, animándola El diagnóstico de esta aberrante situación familiar es lo
incluso a que se separara. Como la situación se hacía cada que en la práctica paidopsiquiátrica denominamos: ocupación
vez más insostenible, la madre buscó un abogado y empezó de la plaza del esposo ausente. Actuación que, con cierta
a hacer los trámites de separación. Enterado del proceso que frecuencia, efectúan los hijos varones adolescentes en ho-
ya estaba en marcha, el marido, en un principio, se resistía gares monoparentales con madres custodias (también puede
a abandonar la casa (propiedad de la esposa), pero, luego, suceder con hijas adolescentes a cargo de padres varones
optó por marcharse a la vista de la presión que ejercieron custodios, aunque es menos habitual). Estos hijos, de una
sobre él los familiares de la esposa, especialmente el suegro manera consciente o inconsciente, se identifican con el padre
y un cuñado, y la amenaza de que, si no se marchaba, iban ausente, usurpando su papel de esposo-padre todopoderoso.
a denunciarlo a la policía. Una noche hizo sus maletas y Así, el hijo se inviste del poder que ha dejado vacante el padre
desapareció de la casa. No ha habido noticia de él en estos desaparecido, convirtiéndose en el representante simbólico
cuatro años de ausencia. del padre despótico en la nueva estructura familiar.
Según parece, en el primer año de postseparación reinó la El tratamiento consistirá en realizar sesiones de terapia
calma en el hogar. Pero, a partir del segundo año, Iván, que familiar (psicoterapia sistémica) para hacer ver al joven lo que
hasta entonces no había presentado problemas de conducta acarrea en lo demás su anómala conducta, fomentando su
y era un niño dócil y de buen trato, empezó a enfrentarse a capacidad de empatía con la madre y los hermanos. En estas
su madre, negándose a obedecerla e insultándola por el más sesiones es conveniente contar, si es posible, con la figura
mínimo motivo. Esta actitud tan negativa fue acrecentándose de un pariente varón con ascendencia en la familia (abuelo,
hasta que la madre decidió traerlo a consulta. tío, etc.) al que se pueda traspasar las funciones vicariantes
En la anamnesis, en el interrogatorio de la madre sin del esposo-padre ausente que ahora tiene “prestadas” el hijo,
que estuviese su hijo delante, no se detallan trastornos en su despojándolas del despotismo que tenían. Si conseguimos
desarrollo psicomotriz. Aceptable estudiante, con facilidad que el hijo sea consciente de que así se “libera” de esta carga
para hacer amigos. Hay un buen desarrollo pondo-estatural jerárquica que había asumido y que no le correspondía, podrá
y un buen estado de salud. Come y duerme bien. Practica el volver a ocupar su lugar de hijo mayor y otorgarle otro papel
fútbol en la escuela. La madre se muestra apesadumbrada y importante en la familia más acorde a su edad, como, por
con aspecto triste (está tomando medicación antidepresiva) ejemplo: ayudante de la madre en las tareas domésticas, su-
y relata no entender el cambio de manera de ser de su hijo pervisor de la marcha escolar de sus hermanos menores, etc.

PEDIATRÍA INTEGRAL 677