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Del exceso de fe en la modernidad sociedad doliente posmoderna.

Por: Adriana Flores González

La modernidad, trajo con sigo grandes transformaciones en los procesos


sociales en occidente, cambios políticos, de clases sociales, científicos y
artísticos, a la par que modificaron la forma en la que el hombre se percibía y
percibía el mundo a su alrededor. Así después de abandonar la oscuridad de la
edad media, prácticamente, desde el siglo XV hasta principios del siglo XX, se
podría decir que la humanidad marcho hacia adelante y marcho a pasos
agigantados, marcados por el uso de la razón y la ciencia como forma de
descifrar los misterios del mundo. Berman dice que la modernidad “unió a la
humanidad” atravesándolo todo clases, etnias, nacionalidades, pero que
paradójicamente también la des-une, pues presento después de mucho tiempo
la idea y obligación de renovación. No en vano hablo del ser moderno de la
siguiente forma, “ser moderno es encontraron en un entorno que nos promete
aventuras, poder, alegría, conocimiento, transformación de nosotros mismo y del
mundo que nos rodea, pero al mismo tiempo amenaza con destruir todo lo que
tenemos, lo que sabemos, todo lo que somos.” (Berman, 1988, Pp 1) Berman
toma una cita de Marx “Todo lo solido se desvanece en el aire”, para
presentarnos la tesis de que el cambio es lo único constante, que nada llega a
ser tan sólido para no desvanecerse mañana en el aire. Así conforme todo
cambia el hombre se ve forzado a considerar su propia existencia y sus propias
relaciones sociales.

No se trata de un periodo de tiempo concreto, la modernidad es un conjunto de


procesos sociales, que, definen la forma de pensar y de actuar del actor, al
mismo tiempo que genera cambios en su entorno, Estos cambios son tanto
estructurales como ideológicos “Crea nuevos entornos humanos, y destruye los
antiguos, Acelerando el ritmo de la vida” (Berman, 1988. Pp. 3). Representan un
sentimiento de prosperidad y triunfo, una esperanza globalizada, alimentada por
la gran y representativa democracia de los nuevos estados nación “cada vez más
poderosos y estructurados” (Berman, 1988. Pp. 3)., industrialización de los
procesos de producción y los grandes avances médicos y científicos, se veía
venir tiempos prósperos y de grandeza para la humanidad. Ya no era la
humanidad moldeada por preceptos religiosos, obedeciendo leyes divinas
inmutables e inderogables, por primera vez se le daba un peso más significativo
a la razón, se animaba a la gente común a pensar y desafiar sus propias
creencias, se sustituyo una tras otra las viejas creencias por nuevas, con
sustento y comprobación. El arte como forma de expresión, tubo un auge, con
corrientes como el expresionismo el romanticismo, el vanguardismo entre otros.
La música, la danza, la literatura y la pintura, así como otras formas de arte se
vieron nutridas pro las nuevas propuestas, el arte estuvo al alcance del hombre
común lo que ayudo a nutrirlo aún más. Como era de esperarse, como todo lo
nuevo, recibió duras criticas pro autores clásicos del tamaño de Ortega y Gasset,
que en su obra la deshumanización del arte, acusa a estos nuevos estilos de
evadir los elementos mas humanos del arte, y los acusa de contradictorios, al
mismo tiempo que dice que es “material para el vulgo” como buscando una forma
despectiva para referirse a estas nuevas corrientes, no tan profundas ni “difíciles
de digerir” en pocas palabras eran muy mainstream.

Esa no es ni de lejos la única y más sagaz critica al modernismo, como dice


berma en su análisis sobre modernidad, Marx critico la contradicción en le
sociedad moderna, “mientras el dominio del hombre sobra la naturaleza crecía,
también el dominio de unos hombres sobre otros, los triunfos del arte son
adquiridos sacrificando cualidades morales, hasta el propio brillo de la ciencia no
parece no brillar mas que sobre el fondo tenebroso de la ignorancia” (Berman,
Pp, 6-7) La modernidad sin duda represento cambios inmensos, pero le exceso
de fe en el fin de la historia y la filosofía (en cuanto a la imposibilidad de ser
superada) y su obsesión con el dualismo, como base de todo el pensamiento
donde todo era hombre-mujer, rico-pobre, blanco-negro, etc, anulaban muchas
otras ideas.
Giddens dice, que la modernidad es una cultura del riesgo, pero el riesgo se
mantuvo por así decirlo a la par del crecimiento y avance de la sociedad, fue e
la modernidad tardía donde la situación se volvió “apocalíptica porque introduce
riesgos que las generaciones anteriores no han conocido... mientras sobran
armas nucleares o, incluso, el conocimiento necesario para construirlas, y
mientras la ciencia y la tecnología continúan estando comprometidas con la
producción de armamentos, el riesgo masivo de una guerra devastadora
persistirá… los riesgos de catástrofes ecológicas… la complejidad del sistema
económico y su posible caída y el surgimiento de gobiernos totalitarios”(Giddens,
1996, pp, 36-37). Con las consecuencias del capitalismo, el desgaste de los
recursos de la tierra, la caída de varias democracias en Europa, Asia y América
Latina, la sensación de peligro aumento, y la ilusión que el modernismo solía
entregar a las personas se esfumo, y fue remplazado por la incredulidad en las
instituciones y sobre todo en los relatos que durante toda la premodernidad y
modernidad guiaban a las personas por el camino considerado como correcto.

Justamente de esa forma nació los que conocemos como posmodernidad, de las
ilusiones rotas, la perdida de sentido, ion el hombre posmoderno por definir el
fracaso de esos grandes relatos, causo una profunda crisis, que condujo al
cambio, ahora era tiempo de criticar las ideas de la modernidad, así la
posmodernidad se presenta como anti-dualista, niega la existencia de una
verdad absoluta, ambientalista, una sociedad individualista, con pulsión al
consumo y con un giro lingüístico en la interpretación de lo que molde al hombre.

Unas características principales del posmodernismo es la creencia de que se


tiene que renuncia a los 4 grades relatos, que son el relato de cristo, el relato de
la ilustración, el relato marxista y el capitalista, estos meta-relatos según Lyotard
superaron su limite y se agotaron, resultandos insuficientes para descifrar la
realidad, y deteniendo el cambio necesario. Otro elemento crucial según Lyotard
es la producción del saber, “el saber se encuentra o se encontrara afectando dos
áreas importantes, la investigación y la transmisión de conocimiento” (Lyotard,
2006 Pp 9-11), de esa forma y usando el elemento del relato se consigue un
cierto monopolio sobre lo que se conoce como saber, el saber es de esa forma
legitimando por el relato y difundido por la academia a las personas.

los metas relatos, totalizadores y generalizadores contrasta con la postura


posmoderna, donde el cuestionamiento es esencial, la verdad no es absoluta si
no que es relativo, y lo efímero recibe mayor atención, donde se privilegia la
estética sobre el contenido y se busca una emancipación del hombre de las
instituciones, una integración total de las minorías y al mismo tiempo un
individualismo (que raya en lo egoísta). Y solo bata con analizar la cultura popular
moderna, donde las minorías, están cada vez más representadas, las nuevas
expresiones artísticas y su corriente con cada vez más efímeras, dejando paso
a nuevas expresiones que superan constantemente las anteriores, y el modelo
consumista en que estamos inmersos garantiza su consumo, digestión y olvido
rápido.

En conclusión, lo que fue el modernismo moldeo a la humanidad por siglos, la


alejo del obscurantismo y la atrajo a una nieva era donde el progreso era una
constante, pero al mismo tiempo la arrojo a un futuro incierto lleno de peligroso
que fueron apocados por el brillo del avance tecnológico y científico. Pero ese
peligro y promesas no cumplidas fueron las que parieron al posmodernismo, que
ciertamente se apresuro al renunciar a ciertos elementos de la modernidad, pero
no fue mas que una respuesta justificada de la búsqueda y necesidad de cambio
que moldea a la humanidad. El problema es que si reunimos todos los elementos
de la posmodernidad no se siente como un todo integrado, sujeto a una
continuidad, y las contradiciones que constantemente logran que las necesaria
critica que proviene desde la posmodernidad resalten como incongruentes e
insostenibles para los defensores de la modernidad.
Bibliografía.

Berman, M. (1988) Todo lo solido se desvanece en el aire, la experiencia de la


modernidad. Madrid, España. Siglo XXI editores.
Giddens, A., Bauman, Z., Luhmann, N., Beck, U. (1996) Las Consecuencias perversas de
la modernidad. Barcelona, España. Editorial Anthropos.
Lyotard, J. F. (2006) La condición postmoderna. Madrid, España. Ediciones Catedra.