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SUMARIO

Una carta de Emma Goldman.-Sanatorio


de o ptimiamo, por Dra. Salud Alegre.-La
ley, eontra la vida, por Fons Veritaa.- Te-
..,.. pedagógicos, por Antonia Maimón.
Vivie.ncla, por Luisa Pérez.-El eopíritu nue.
'\'O en Castilla, por Lucía Sánchez Saornil.
El crimen consumado, por Paz.-Toma.,.;..
tae.- El recién nacido, por Ampnro Poch
y Gascón.-Frente al deporte, por Eleese.
Cinema valorable, por Mercedes Comapo-
tada.- Eatética del vutir.-Libroo.

'
~ujer~ Libr~

Sin que pre tend amos ser infalibles, tenemos la certeza de llegar en el mom ento oportuno. Ayer
hubiera sido demasiado pronto; mañana, tal vez, sobrado tarde.
Henos, pues, aquí, en plena h ora nu estra, dispuestas a seguir h asta sus consecuencias últimas el
camino que nos hemos trazado ; encauzar la acción social de la mujer, dándola una visión nueva de
las cosas, evitando que su sen•ibilidad y su cerebro se contaminen de los errores masculinos. Y en-
ten demos por errores masculinos todos los co nceptos actuales de relación y convivencia; errores mas-
culinos, porque rech azam os enérgicamente toda responsabilidad en el devenir histórico. en el que la
m ujer no ha sido nunca actora, sino testigo obligado e merme.
No encierra esto una recriminación para nadie ; si nos duele todo el pasado de ignominia en que
se nos tuvo hundidas, no nos atrevemos a pen¡ar, sin embargo, que pudo ser de otra m anera; .sabe-
mos que la Humanidad va haciendo su camino a costa del propio dolor y no nos interesa rememorar
el pasado, sino forjar e l presente y afrontar e l porvenir, con la certidu mbre de que en la mujer tiene
la H umanidad su reserva suprema. un valor inédito capaz de variar, por ley d e su prop1a naturale-
za, todo el panorama d el mundo.
(Resurrección del feminismo) ¡Bah 1 El feminiomo lo mató la guerra dando a la mujer m&.. de
lo que ped ía a l arrojarla brutalmente a una forzada sustitución masculina. Feminismo que buscaba
su expre,s ión fuera de 1o femenino, tratando de asimilarse virtudes y valores extraños no nos intere-
sa ; es otro feminismo, más sustantivo, de dentro a afuera, expresión de un «modo" , de un a natura-
leza, de un complejo diverso frente al complejo y la expresión y la naturaleza masculinos.
(Declaración de guerra. acaso? No, no . Compenetración de intereses, fusión de ansiedades, afán
de cordialidad a la búsqueda del destino común. Deseo de aportar a la vida el sentido de equilibrio
que le falta, y de d onde provienen todos sus males .
Pero esto es ya más que feminismo . Feminismo y masc ulinismo son dos términos de una sota pro -
porción; hace algunos años u n periodista francés, Leopoldo Lacour, halló la expresión exacta: hu-
manismo integral.
Por falta de integridad y , consecuentemente, por falta de equilibrio, a menaza hundirse la civili-
zación. La especie Para reproducirse necesita de dos elementos, masculino y femenino; la sociedad es
el medio en que la especie se desenvuelve, y si en la creación de este lnedio no concurren por igual
los elementos antedichos, es inevitable que se produzca en el sér moral un d esequilibrio peligroso.
que puede llevar por caminos de ruina a la Humanidad entera .
He aquí la terrible encrucijada en que nos hallamos a hora. Exceso .de audac ia , de rudeza. de in-
flexibilidad. virtudes masculinas, han dado a la vida este sentido feroz por el que los unos se alimen-
tan de la miseria y el ha mbre de los otros; la Humanida d se ha desenvuelto en dirección unilatera l
y esa es la consecuencia. La ausencia de la mujer en la Historia ha acarreado la falta de compren-
sión , de pon deración y afectividad, que son sus virtudes, y en cuyo contrapeso el mundo hubiera
encontrado la estabilidad de que carece.
Momentos decisivos éstos para la Historia, es preciso reem prender el camino, rectificar errores,
subvertir conceptos y, sobre todo, dar a cada cosa, a cada hecho , a cada manifestación humana, el
valor que tiene por sí m ism a y por la intención que la produce, d~sligada de circunstancias o acciden-
tes modificativos; y nadie, absolutamente nadie, puede encogerse de hombros y pe rmanecer ajeno a
esa imponente tarea de gestación.
Por esto nace MUJERES LIBRES ; quiere, en este aire cargado de perplejidades, hacer oír una
voz sincera, firme y desinteresada: la de la mujer; pero una voz propia, la suya, la que nace de su

c;vúm. z...~adrid, mayo 1936 1


C"Mujerer Librer
naturaleza íntima; la no sugerida ni aprendida en loo coros de teorizantes; para ello tratará. de ev•-
tar que la mujer sometida ayer a la tiranía de la religión caiga, al abrir los ojos a vida plena, bajo
otra tiranía, no menos refinada y aun más brutal , que ya la cerca y la codicia para instrumento de sus
ambiciones: la polftica.
La polftica pretende ser el arte de gobernar a los pueblos. Acaso sea es to en el terreno de las
definiciones abstractas; pero en la realidad, en esa realidad que sufrimos en nuestra carne, la políti-
ca es la podredumbre que corroe el mundo. Polftica es como decir poder, y donde hay poder hay
eacla vitud, que es relajamiento y miseria moral.
MUJERES LIBRES se declara por una vida libre y digna, donde cada hombre-empleamos esta
palabra en sentido genérico-pueda ser el señor d~. sí mismo.
MUJERES LIBRES afirma que para descubrir nuevos horizontes es preciso descubrir atalayas nue-
vas. Nos repugna la polftica. porque no entiende de problemas humanos, sino de intereses de secta o
de clase. Los intereses de los pueblos no son nunca los intereses de la política. Esta es la incubadora
permanente de la guerra. La polftica lleva siempre, siempre, en sus entrañas el germen d el imperia-
lismo. En la política no hay rectas. Podría representarse por el cero mordiéndose eternamente la cola.
MUJERES LIBRES busca la recta infinita de la acci6n directa y libre de las multitudes y de los
individuos. Hay que edificar la vida nueva por procedimientos nuevos.
Estamos ciertas que miles de mujeres reconocerán aquí su propia voz, y pronto tendremos junto
a nosotras toda una juventud femenina que se agita d esorientada en fábricas, campos y universidades,
buscando afanosamente la manera de encauzar en fórmulas de acción sus inquietudes.

1
Una Revista que busca mujeres libres en España ¿Pero es que son libres ya los
hombres?

2
¿Por qué tienen que luchar las mujeres por su propia libertad? Acaso por que los hom-
bres que luchan por esta libertad se olvidan de la libertad de las mujeres.

3
La mujer libre debe ser primeramente libre en su hogar. Esto es lo que debe compren~
der el hombre que vive a su lado.

4
El primer objetivo de la lucha de la mujer consiste en hacer comprender al hombre, y
en primer lugar a sus padres, hermanos y parientes, que sin la libertad de las mujeres
no vale nada la de los hombres.

5
Una mujer emancipada significa una familia libre.

6
Con mujeres libres la lucha social de los hombres aumentaría sus probabilidades de
triunfo.
FANNY
París, mayo t9ll6 1
1
"Mujer~ Libr~

Una carta de Emma Goldmal\.,


Me produce una ¡ran alegría, eamaradu es- función conmigo con tan amplia comprensión y
pañolas, vuestra decisión de contribuir a la eman- tan magnífica tolerancia, que si hubiera muchos
cipación de lu mujeree de vuestro país. He de comunistas como él, sería posible, aun para m{,
confesaros que cuando estuve en España-en trabajar con ellos. Fué para mí una esperanza.
19 29-me sorprendió dolorosamente el atraso Como veis, no debemos darnos por vencida•
de la mujer española en general: su sumisión a por nada ni por nadie. Bien e~ que el avanee
la Iglesia y, en la vida privada, al hombre, sen de los humanos es muy lento, pero consi¡ue en
padre, marido, compañero, hermano o hijo; su aleunos superar sus prejuicios. Comienzan n dar-
acatamiento a la imposición de dos morales dis- se cuenta de que la distancia presta encanto a las
tintas, una para el hombre y otra para ]Q mujer; cosas. La luz deslumbradora de Rusia comienza
su esclavitud, en fin, que las reduce a sirvientes y a declinar, especialmente desde que Litvinov ha
portadoras de toneladas de hijos. Estoy entusias- brindado por el rey de Inglaterra, y el camarada
mada de saber que unas camaradas españolas Stalin ha dicho al Gobierno francés que su deber
siguen, por fin, el camino emprendido hace tiem- es armarse contra su enemigo. Los comunistas in ..
po por las compañeras de otros países. teligentes de fuera de Rusia empiezan a sentirse
Con verdadero gueto colaboraré en MUJERES incómodos ante la política extranjera del dicta-
LIBRES. Mientras preparo algo más orgánico, y dor, y aún lo estarían más si se dieran cuentu de
con el deseo de que nlcnnce a vuestro primer nú- que en la propia Rusia se extiende de día en día,
1-oero, os contaré unas breves impresiones de mi invadiéndolo y falsificándolo todo.
reciente excursión de propaganda por Inglaterra. Antes de ir al País de Gales hablé en un círcu-
Nunca he sentido predilección por Kipling; no lo de «Amigos del Teatro», y también allí me
puedo sentirla dado el significado imperialista de encontré con la increíble sorpresa de un auditorio
su obra. Pero ha dicho algunas cosas conmove- de casi mil personas y de que se me solicitara
doras. Una de ellas es aquella en que alude a la una nueva conferencia.
tarea de los marineros y n su alegría cuando el
A la que di de despedida en Londreo aaistió
barco está ya limpio y el día ha terminado. Yo un público atento e inteligente. Es decir, que
también me siento llena de alegría, porque mi comienza a romperse el hielo y es preciso seguir.
tarea del momento se ha cumplido. El trabajo He pensado volver para quedarme allí. Pero,
ha sido verdaderamente duro. A veces me pa- quizá, es ingenuo hablar de domiciliarse en parte
recía insoportable, auperior n mis fuerzas. Pero alguna, dada la situación actual del mundo. Loe
ahora estoy muy contenta de no haber desfalle-
políticos de Europa serán aniquilados, pues loa
cido y haber llegado al final de la etapa. dioses enloquecen a aquellos a quienes quieren
Las últimas semanas fueron alentadoras. Por perder, y los han enloquecido. Claro es que no me
ejemplo, en mi recorrido por el País de Gales. preocupa en absoluto la suerte de los políticoa;
hablé en tres centros laboristas, y me sorprendió pero lo terrible es que con ellos arrastrarán al
la manera de pensar social y revolucionaria de mundo. Aunque parezca mentira, Francia e In-
aquellos trabajadores, que fueron a escucharme glaterra tiemblan de miedo ante Hitler y Mua-
y departieron conmigo. Cuando uno piensa que solini. Y es que nada sobrecoge tanto como el
aql:.ellos centros pertenecen a marxista' orto- éxito. Hace cuatro años Hitler era calificado
doxos, no puede menos de apreciar el avance de como un charlatán. Hoy impone condiciones y
tales organizaciones, pues acudieron sólo con el todo el mundo se estremece cuando auena su
deseo de oír a Emma Goldman y llegaron a inte- nombre. Todo el mundo sabe que las últimaa
resarse por lo que oyeron. Para mí ea muy satis- elecciones fueron hechas por unos métodos de
factorio ser la primera anarquista que ha penetra· los que hasta.los «gangster&» americanos ae aver-
do en el <eSancturn sanctorum 11, en el sagrado re- gonzarían; pero todo el mundo se quedn ciego.
cinto, y, lo que es más importante, que me hayan eordo, mudo y sobrecogido ante el falso poder
pedido otraa conferencias. de los dictadores.
Mi experiencia más interesante fu6 el hallazgo En estas circunstancias repito que es ocioso
de un comunista que era presidente de uno de los hacer planes do vida y de actividad; pero resulta
centros y a la vez el dueño del hotel donde me insoportable la vida sin hacer planea oiempre,
hospedaba. Le debía doler mueho soportar du- siempre, siempre ...
rante hora y cuarto mi dura crítica del comunis-
mo bolchevique; pero supo desempeñar eu doble Niza, abril 1936.
SANATORIO DE OPTIMISMO
APERTURA Y MARCHA TRIUNFAL
Rllutl ct~mD un tJjo tle gat4 '" 14 oscu1idatl,- y 11 14olo oriental . Y laJ .,¡,meras: lo ete""' Ilusión,
lrgtro y grande mi Sanatorio, todo ""'"" y divlna.- inago14ble tle intimülad,· la lxtensa y ágil Fantasfa./ la
tnlnll 4tsordlnado. Antts de abrir las pulfta.J, stlftJr simpática Risa, gue pa.sa como algo asombroso y ex~
vlsrtanll, l}fiilfO prutntarlt 11 ptrsonal d1 Slfvr'tio y tralfo para cos1' todos, en tslos momentos en que el
1ttoslrorl1 los dlpendtncias. El ptrsonal r~partl las microbio de la Reflexid" duota sus mortales epide-
1onrhas ,,. cartuchos rlpltt.os, como si friiTIJH bom- mias ...
bontl/ abr1 los ojoJ al tila, como loJ nillos lttf.IIWOJ ¡Oh, ullor visita,tel J /..e Ita chocado tl usted aqualla
11l jugutll/ bri11ta y palmotta, &osa inu.sitada I n los reja! Es una lástima, stulor, pero ... tenemos una pri-
tutdioJ satlilofios. sitmera, s-1... Me duele nmcho d~elrsllo. Nos promeü6
Todo ll StmatoriD tstd lilno á1 una lu1 á1sigual,o ayuda e11 11untra labor, dijo f}Ut contri/mirla a sanar
lfUI no lti1r1 los ojos, ptro cosquillea la pill. Es una a n11estra clientelt~, qt" pomlrla lu• tn tos cerebros y
/u• 1n tira.s amarilla.s y blancas, dtstolgdndOSI como hrlo ~n los ctJra•o,•s ... La d1jamos entrar y ntJs lo
un /litO ;11r l4S }Andes a,uJes. ¡Ole/ U1t11l, stAor visi- ntropeó todo. 1nl1ntó 1nve111nar a las enfermeras y
tantl, no 1ab1 t6mo e1 la lu.. Jt mi Sanatorio. Entra a los mldict:~s,· puso uuas stJmhras estúpidas en nues-
,. u,tl un cab.JIIito alegre y sin /TIJCOI/ y (ONO no hay tras gal#Tias dt sol y airt LD peor es que no p-udi-
naila gue /a ftllu, ni la tomiu, ni la 4tlllfla, ¡ni mos echarla; no IIUbD manera. Y tuvimos que meterla
sáquriTa 11ay trllt.fllesl, llenl! t:algo Je /Tisco, omablt y ahf y atada bien,. porque está remah!danrente toca.
Jultl, gu•· no trcnt la lu• .Je la.s tOSfJI. Sl1• " una lu• ¡Ayl, sellor fli.tiUmte, quiso vtJltJITnos serios y refle-
tDm;lllottrtnte callejtra y simpll, tomo ustt·d 1 stRIJr xivos, meternos d111tro su frío empaque para que an-
vistlat~ll, la ltftbrd visto por los utalltmas, a ~so d1 lns duvibamos muy tiesos; ~elt6 malig11os cd/cJt[os '"
dt'11 u ltzr ontt, dgil y 1xtendido f1Dr lot port¡ul: y lat nuestra comida para estropearnos el estómago... ahi
placitns. está bie-n amarrada y todos .u olvida11 de ella_~ al menos
T111go un ,,J,/teo-dir¡actor muy simpático. No si duronte vei11t1 o vei11tid6s /¡oras diarias, porque en las
tlldt~tos ano~ tilllll. V la'to tlSt,d.. Difl fUI VÍ'lll titJsdv demás el su.eilo es tan proftmdo y ta11 puado... Nuestra
fJUI rl ttumdo comem:ó a 1str~maurs1. Primero st ula desdi,hada prisi0111ra 11 la Ra•611,
por los tlolca~I6S aqutlltJs de las l1y1ndas gtDl6~1tat,' ¡Ah. snlor visit.ant~ ... / No,- no finemos quir/Jfano,
d~tpull, cabalgaba a lomos de los T1ptil11 giga1111s m' cámaras de ais/ami1nto, nada de eso ... no nos llace
tll la E"' Snundaria~ y los rept1lts, al Slltll'rlo1 (.1)/ta• falta . J e()n quiln " ' ' fUIIá que está hablando! Nues-
¿.,,. '"" ruuJ grtlciu d11ma.tlada y torpe; tambrJn flo,. tro mejor áependsncia es ISla omplia galerla. V lata.
tid IUIID In lor pll:mtas jrandosas y ar11tU6 n los 'P'i Anclta y larga, feli• y abi~rta al sol y a las estrell4s.
mlfDI Jtombr1s como ur..tJ cland.a«. g1nerosa eH 14 nub:J Se pasa pat~latinamenll1 ' " " ' " la t~ida,- utá er.cendi-
"'l'a ¿, sus tnsayas ;rünitio;os,- y hqy 11 CDIUII'fJa d4 y llena U earicias, como ll amor; lisa y sutW#, co-
14n JrmpitJ, t11n trgHi4o1 tan seneiUo, lqJilno y /TIStD '"" la promesa,· prolongada, "'*" la esperanuz; tett-
tll'fl "" ,.uthatho. Usúll mismo ID NtiM cTiytnio Jiú, como la sonrisa,- enUra 1 tomo la ;atnbrD noble.
qu1 11n lrombr• t,ou jqvtn no pu1'4e fin., la mlrfigett- Aqul curamos a Hzuslros enjlrmos.
tia y 1l crit,io 1uaduro tflcnarios para ¿,;g,·r tma V1a, vetJ ustitd. Alr'r1 bsd11 la veutnua. Los clientes
obra d1 nta caltgorla. Ad1mds, .s111or visitante, u.sted forman una cola tomo una loHtbri• negra. ¡Cuánto tra-
/o !la tJisto andar a la palita coja, y saltar y bailar bajo nos espera/ Tendremos que despedir a usted por-
solo. L1 Ita oldo 1ntonar cuplh, r1/r cou un tono frnnco qul esa pobre gente ~<ufn mientras aguarda los proce-
y aeoe•dor. dimie~tlos más eficat#S y mOdlfiiOS de la terapéutica.
Usttd u IScamlalita d1 todo esto r m1 miro con un AUI estd el celoso, el r-upieaz, el que todD lo v1 ne-
aifl dt furiosa protasta. ¡Oitl Afi ntldico-dirlltlor es gro, al pesimista, 1l d1sconjiaáo, 1l agresivo, el raBona-
;,JisplttSabll ,, el Sanatorio. Nada poJrlamos Ju,ctr dor,~ el egolsta, el que todtJ lo mide, lo reflexiona y lo
sin 11. HtJJta la misma luz SI 1ntog11la ctm;o un ta- eompn#ba, ll que va&ila, 1l tlmido, el rencortJstJ. ¡A
racol 41 qu11n l1 to&an lo.s cuunos, y SI irla IUiftt'- ""' mi g1nU/ Dlltapad lo.r frascos de nuestras vitri~
ran¿o, 1 Qul urln d1 nosotros sin 1l dotl~r Buttc 1tas y IJU4 d aiTI vibr1 de al1grla.
H N., IT, 9NI ati1ntla a ttJdD J' I.IJdo lo ltact fdtil1 am1110
Yáya.se1 slilor fJisiUnle. Va n a abrirs1 las puntas
y ,fifltlniflDI
y t:a co1tf8nz.ar las con.twlt.as. El mldictNiirector baila
Titnl t11fll 'r:'ltliostl.s au.riliaru. Son dot~rcittu t-•llll·
tomo una P•on•a y canta tomtJ una olla rajada. A/i
TOSOl y /inias lnfnmeras fSU U'/ITatt &On /01 bra•os
cort:a16n f unciona a lrt.ti6n t:altisiw:a. Entren los gu.1
Gbilftos al clillflt. Agui est4n los mds ;,.,portalfftl: los
s~tfrm. La Ru6n yau arrincDnada y n osotros poümos
dtJtltJrll BHtl'f Ap,tiltl, redondito y ,¡, color d~ rosa,
derrochar todos nuestros ltSoros dt felicidad.
con cjos Julus CD,o la crnna ;astelnn y Umpitlot
Ht aqul lt:a Humattidad trisll. Emlttemos. ¡Qué
tomo ,¡ agua rlara; Su1ifD Feli• , 6Xtlndido y groto,
bitn ... !
ritmflrt con ms ,poso y una flolu.ptuosidad so,.rilt~tls,·
AmDr Humnno, ll1no d.t bra.aos y tlra.atJnts, eo,.o un DRA. SALUD ALEGRE

/
'"Mujert.t Librt.t

La ley,
cont r a l a vida •
El hombre, al hacerse sedentario, crea la uní· pretende un cambio de vitrina. En algunos mo-
dad familia, y de la agrupación y relaciones de mentos de esta lucha resurge el Derecho natural.
convivencia entre varias de estas unidades aurge Uno de estos momentos nos brindó los derechos
la socit<dad y, con ella y para ella, las normas del hombre; pero los dejó escritos en el códi¡o:
exterior"" que deben modelar su posibilidad y en la nada.
eficacia, normas que son expreai6n de la forma, La vida se sintetiza en un Ruir de presente y de
al modo que la vida en común lo es del conte- futuro; es creadora del tiempo y es imposible,
nido. Un:ts veces ea la forma-las normas-de por tanto. intentar que vaya contra él.
la vida social In que impone el ritmo a su ma- La sociedad ya no puede organizarse por las
teria, a su objeto; ollas e6 el propio contenido reglas propias de su primera formación, casi
el que actúa sobre las reglas exteriores. En el animal. Estas reglas deben sustituirse por loa Ím·
primer caso tenemos In ley; en el segundo, la pulsos interiores de cada ser, impulsos que tanto
costumbre. hay que fomentar y perfeccionar para hacer po·
Esta génesis de acción y reacci6n tiene por sibles sus convivencias en el exterior. Las exi ..
finalidad la articulación de la vida en común. gencias, las imposiciones, de dentro n afuern: )u
Pero las normas que rigen esta vida en común acci6n, que responda a In intimidad real, sann
son s iempre coactivos, impuestas por el organis· y recta, y no a falsas apariencias que reAejan
mo que asume el Poder, ya e01t6 representado el caos interior del vivir actual.
por el estado-familia, el estado-ciudad, el estado· Uno de los hechos fundamentales que de·
nación, etc. Este organisn"'O reúne siempre un muestran el divorcio secular entre la ley y ln
doble poder: económico y politice, y dueño de vida es el olvido permanente de la mujer en la
esta fuerza suprema, ejerce In opresi6n tiránica legislación de todos los pueblos, de todna los
inherente a su significación. épocas. Cuando se la ha tenido en cuenta hl\
La historia de Roma-de In consabida nmadre sido para confinarla en la situación de inleriori·
del Derecho n-nos ofrece un ciclo completo de dad a que. desde los primeros •i¡¡los--aalvando
integración y desmembr11ción de un organismo los periodos de matriarcado-, In redujeron de-
nacional, el cómo fué incorporándose pueblos. terminismos muy complejos cuyo análisis profun-
territorios. materiales de civilización. creando
nuevas formas aco¡edoras de ¡enteo--ccjus ho·
norium•-. sin violar el núcleo inicial que guar-
do y certero está por hacer, a pesar de la copioar\
literatura producida alrededor del tema.
En los tiempos primitivos, cuando la evolución
1
daba incólume el ri¡uroso orjue civile», Parn social no habla dividido aún a los hombre• en
clases; cuando todavía no había cristaliudo la
aquel nuevo derecho se crea el pretor, que ha de
representar la justicia, encarnándola en 1!1'3CÍa
humana, viva, ágil. El pretor llega a ser la re-
presentaci6n más elevada y digna, la mlÍs per-
esclavitud como subcategoría •ocia!, ya existía de
hecho la total esclavitud de la mujer: ~.elavitud
de trato y de trabajo. Cuando nuevos y más ~le­
1
fecta de la justicia de los hombres. A cada caso vados estadios de vida determinaron las prime-
Je imprime su vivencia; cada cn.so ea tratado ras normas del derecho, los legisladores incipien·
aisladamente, en al y parn sí. Una misma sen- tes se olvidaron de la existencia de la mujer
tencia no podía aplicarse a otro, por semejante como sér humano, como ente de derecho. Sut
que fuera El proceso, el fallo y el pretor respi- sucesores siguieron olvidándola, y si al¡uno dt"
raban: poseían el margen y la exactitud de In eUos la recordó fué para confirmarla jurídica·
respiraci6n: vivían. Poco a poco esta vitalidad mente en la situación degradante de servidum·
bre a que ya estaba sometida. :el
fué momificándose en códi¡os. Roma, en su de-
cadencia, sustituyó el principio de derecho ordar A causa de esta reclusión, la mujer ha ido
a cada uno lo que es suyo» por la norma general. sedimentando su incógnita, que ~• In ¡ran incó¡·
A través de los siglos, los códigos han se¡uido nita del porvenir. Est" sedimentación inéditn e a
la trayectoria de lo muerto; se han descompues- incontaminada a través del tiempo contiene todn
to, han infectado con In enorme fuerzn de su la esperanza de una potencia constructiva car-
negación-la rigidez-; han pretendido siempre gada de rumbos más puros, más humanos, con
paralizar a su antítesis y enemiga: la vida. De la fecundidad y la inocencia de uno nueva
vez en cuando, la lucha se iguala, In momia pa- creación.
rece que vaya a moverse: pero, en realidad, s61o fons VERITAS

se
'"M ujeret Libret

TEMAS
PEDAGOGICOS
uHe vivido como un mendiio para n atural, porque tiene dinero para hacer Jjmosnas,
enseiiar a lot mendi¡o• a vivtr como porque hay pobres con qu ien pueden m anifestar
hombres.» los niños bien educados sus buenos sentimientos
P2STALOZZI
y porque su abuelita le cuenta la mar de cuentos
Toda la pedagogía de Pestalozzi aira alrededor y en todos ellos los buenos son recompensados
de eate penaamiento, que le hizo acercarse al y una barbaridad de dichosos, y los malos, aburri-
pueblo y recoger sus latidos y también ous ingra- dos de que nadie los quiera y de que todo les
tiludeo; latidos de ese gran corazón colectivo, salga mal, terminan por morirse de pena o p or
impuloivo y sentimental; ingratitudes de niño mal ser unos perdularios.
educado, que con la misma facilidad encumbra Con estas noñeces ~ inicia la niñez, y como el
1dolos que destroza a los mismoa que ha elevado. bien por el bien se ha quedado en el tintero de
Peatalozzi am6 al pueblo y a la educación po- quien las ha escrito o. por mejor decir, en el
pular ae conaagr6 con cariño y entusiumo: emi· cerebro de quien no dió más de si, todas espe-
nentemente religioso. como consecuencia de la ran en la niñez el bada que las llene de ala-
époc a en que vivi6. tuvo por enemigos a loa mie- banza• y de bombones, en la juventud el prín-
mos reliaiosos; hip6critas y fariaeos de toda• lao cipe que las cubra de oro y diamantes y en la
época• , que s6lo buscan su medro peraonal. vejez la muerte que las libre de penas y calami-
A lrav~s de la vida de Pestalozzi se ve el deseo dade•. Los buenos se canean de una bondad in-
de elevar la personalidad humana, y ea a travéo comprendida y maltratada; los malos se ríen de
de la vida donde se reflejan los arandea ptmsa- los caotigos que nunca lleaan, si tienen bastante
dores, que del ideal hicieron carne de au carne picardía para evitarlos y los libros siguen de
y enngre de au sangre; no con paJabras, tino con ¡eneración a ¡enernci6n con las mismas tonterías,
hecho' que trastornan y laceran toda una vida, y los papás y las mamás siguen diciendo las mis-
q ue pioan los a brojos para que otros ae recreen mas cosas y las abuelat c.o ntando los mismos
e n la recolección de las florea. cuento a.
La pedagogía de Pestalozzi se destaca vibrante Y es inmoral en alto arado enseñar a los niños
y oportuna, hente a esa otra oportunista, que que todos loa que en la niñez son malos y des-
rutinariamente se limita a salir del paso copian- aplicados conocerán la miseria en la mocedad y
d o cuatro lecciones, tenidas por moraleo y que el desamparo en la vejez, cuando hay tanto pillo
contraetan con pensamiento tan magnífico como con suerte y tanta gente de bien con desgracia.
e naeñnr a los mendigos a vivir como hombreo, Peatalozzi no dió una limosna al ciego de la es-
pensamiento que, trasladado a la actualidad y quina, ni el postre a un niño pobre: dió su vida,
>tprovechando los progre:1os pedagógicos de nueo- esa vida que tuvo un objetivo como todas las
tra época, se aplica a una pedagogla moderna vidas fructíferas, y día tras dla la fué dejando
y racional. en los niños, que amó porque los vi6 desgra-
Analizando los libros que hasta ahora se han ciados y que educó porque vió q ue el origen de
leído en las escuelas se ver& In ramplonerla de su desgracia era la ignorancia, y esta donación
que cal& impregnada la enseñanza y el desastre de amor, que no puede Uamarse limosna, porque
moral que tales enseñanzas tjenen que cnusas en la no es lo q ue sobra. sino lo que llena la vida del
nir,ez. A la vista tengo uLa buena juanitan, niña que la da, ea In donación de todo aquel que
eotudiosa. dechado de perfecciones, que a pesar comprende las leye• naturales y a ellas dedica
de su tierna edad no incurre en ninguna falta; sus actividades.
eo limpio, hacendosa, caritativa y puede servir Para el pillete cuya educaci6n ha sido la es-
de modelo " toda niña bien educada. En el ara- cuela callejera; para el que ha tenido por madre
h ado que la presenta estudiando oe ve a la niña la necesidad y por madraatra la desgracia, hay
limpia, peinada, sentada en una cómoda butaca, otra limoona que las monedas que dan las buenas
d elante de una mesa de trabajo adornada con un Juanitas. cuando muy modoaa.a y peripuestas van
remo de Aorea: por una gran ventana entra a a paseo con JUI mamáe o con sus criadas: la
raudales la luz y todo eo cómodo y coquetón donaci6n de amor, de hoaar y de educaci6n de
~n este aposento, y juanita, en estas buenas con· que nos habla Pestalozzi. para convertirlos de
dicioneo. eetudia con aprovechamiento. y loa libros mendiaoa en Hombreo.
que estudia y sus pap&s y la maestra le dicen que
tiene QUO aer buena y ella lo es, por inclinllCÍÓn Anto nia MAIMON

1
,
M ujer{if Libriif

VIVIENDA
Este es un JHoblcma interesante, a unque a pocos se p ueda. Una ins trucción de las Camillas que les h aga
prende su inte rés tal como debiera. Especialmente, en compr<'nder la importancia de cerrar todas l as noches
l:• c:Jase proleta ria no se a t isba toda vía una ve rda - la lla ve gene ral pondrá a ~alvo de tnudtos accidentes.
dera solución para el proble ma de la vivienda hig ié nica . Es un:'\ costumbre gene ra l e n M(tdl ió y en otras
Es lamentable que después de una inte rminable ciudades gra ncies que Jos :nc1uilinos depositen los re ·
tcmporad:t de batisse innume rables urccords'' d e per- sid uos J c ljS comidas, l •mpieza, etc. (básura, en ge-
sor·w lfsimas de fi niciones a ún se tenga un concepto equi- nera l), en r~ cip ie nt e s, no bie n acondicit)nados sit:mpre,
vocado y g ro~ero de l <tspeclo roa teri:d del hombre de d elante de sus pue rtas. dur.lnte la ncche, para que el
ideas avanzadas. E l buen gusto, la pulcritud, el es- enc.:u gaáo de recogerlo.s no les perturbe el sueño) pues
mero por la c::orrccció:t c xt crr~ a tanto como por la s ue le acudir pronto v e llos levantarse tarde. Esto será
intcrn;:l, l a pie l y l ;~ ropa limpias, e n fin, se estigmatir.ao cómodo, pe r(l no es bueno ni agradable para Ja vista.
y tahieren con una pala bra : useñoritis mon. Y se dice pa ra el oHato ni para )a hig-iene, en general. Las
••scñoritou a l hombre o a la mujer que después de su basuras !)(recen un aspecto desagradatle; la calidad
ua.b:. jo se entrega a la S'lt isfacción d el baño; ni hom- de l o ~ e lementos CJUe las componen y las fermentacio-
bre o a la mu jer q ue apetecen las ropas limpias, de nes que e n s u masa tienen l ugar producen olores re-
huen gusto, bien con feccionadas; que ponen e 11 la pugna ntes; y Jos c uerpos volátiles que se respiran
delicadeza y couección de s us gestos, de sus ádemanes distan 1nucho de ser manantiales de vida.
y sus palabras e l mismo c uidad o que en la delicadeza Esto pla ntea una cuestión que a lgunas vivienda~
y corrección de sua pensamie ntos y s us sentimientos. modernas tienen resuelta ; en e llas existe un espacio
J::lih> es un concepto erróneo, porc1ue l a limpiezn in - s uficienteme nte aislado y en condiciones de excelente
terior y exterior es un p l;1cer pura todo individuo que ventila ción, donde se recog~n la);i basuras de todos los
f.>rCtende superarse. inqui linos; y esta s basuras llegan al depósito por tu-
l a higíenc de la vivienda es la que hoy nos deten- herias a p rop6sito que tienen una abertura en cada
drá; y de e lla sola me nte algunos puntos muy con- uno de los pisos, en tal disposición que no puedan
<:retos, J>UCS el tema no puede, e n modo a lguno, en - re fluir a é stos los gaH s y olores que se desprenden de
cuadrarse en e l espacio d e que dis ponemos. las materias acumuladas.
Do.3 cosa s hay c¡ue son imprescindibles en toda casa Existe otro aspecto, en e l que nos vamos a de tener
mod erna ; y tanto más 1teccsa rias cuanto m ás humi ldes y que va a ser el último a tratar por hoy : la costumbre
sean los individuos que concurren al hot :tr : e l c t•arto de escupir en el suelo está muy general izada y muchas
de baño y la ins ta lación de gas. personas no conceden l a menor importancia a este
La n ecesidad del ¡>rime ro e n los hogares proletarios hecho grose ro, sucio y peligroso.
<''" ta n evid 1•ntc que casi nos pa rece u•ta necedad ins is- E l esputo caído en el suelo se deseca y sus polvillos
tir :;obre ell a. las persona s q ue vive n d e su trabajo son removidos por el aire y respirados con él ; de aq uí
5f' ensucia n m ás c¡ue las que viven ociosa s; durante el peligro de contagio cuando los esputos contienen
t'l verano h acen real eso de l us udor de la r.·ente,,, am- cierto3 gé1·menes, como e l bacilo de la tuberculosis. El
p l i~tn <io l o a todo el c ue rpo, y, por lanto, se enc uentran depositar e l esputo en escupideras corrientes también
más nccc~t t :td os de agtUt qt•e limpie y rcfreS(JUe toda encierra alg1ín peligro para las person as encargadas
Stl p iel. Sin e mbat go, e n l uga r de esta t.xigencia im .. de su limpieza o, en caso de rotura, para las que entren
periosn, nos e nc-ontl aiDI)S cnn qt•c e l proletario, si en contacto con los fragmen tos.
c1uic1'C b::tiiarsc, tiene que desplaza rse a riachuelos, Las esca le ras y el interior de las viviendas deberían
rhar<:os o piscinas, en una promiscuidad poco apete- estar provistas de escupideras especiales, en las que
cible desde muchos p untos de vista . El c uarto de ba ilo habría un depósito con so1uci6n desinfectante que co-
es un lujo que hay que pagar con tm aumento mensua l l re ría por un mecanismo puesto en acci6n por la per-
~1\ el p recie, de alquile r ... sona c¡ue utilizara el recipiente. E l contenid o ida por
T ambi6n es Jn cnsa p roletaria la que más necesita tuberías es peciales a utta instalación de alcantarillado
unn buenA ins ta lnción de gas. E n muchos hog:tres hu- que lo conduciría lejos de l a ciudad.
mi ldes, m uy especialmente en lod constituidos por una Como hemos indicado al principio, hay una infinidad
p:lr('ja sola, trabajn1\ lodos los individuos y el t iempo de a spectos sugestivos en c uanto se refiere a higiene
de <tue d isp onen es escaso. El gas en la cocina s implifica de la vivienda.
lrts co~as: a horra tiem po e n la p repa radón de las co- Poco a poco los expondremos de un modo senciHo
m idas y en la limpic.za de l:t cocina, porq ue no pro- para que alcancen cierta difusi6n y se logre a lgún
duce cen itas, nl m ancha 1h,da . interés pa 1a estas cues tiones que, por estar vinculadas
L:• insta lación habrá dt hacerse muy cuida dosa- a la cas a, tocan muy de cerca nuestra vida.
m ente, evita ndo qut las tuberías recorran las ftabita-
C'iones y hadendo que se iijen a l e x teaior tanto como LVISA PEREZ

7
M ujerllf Libr !lf M ujer(lf Líbr!lf

, . do con una ternura sorprendida y

El esptrttu nuevo de la conversación ha deaaparecido


toda sombra de recelo.
Varias preguntas nuestras. y hA
contestado.

en Castilla -Por aquí. el campesino e!ll mi·


tad propietario y mitad jornalero El
que no tiene propiedad lleva en
arriendo un tTocito de tierra que entre
CE.ME.NTO todos los de la casa van sacando ade-
lante; pero como esto no b~ta para
La hemos olv1dndo. E..tn co•tra dura y enlu>trada tiene la culpa. vivir. es preciso que gran parte del
Estamo• nho¡¡ndos en cemento. Antiguamente aún se escapaba por las año se alquilen los brazos a lo> la-
junturas de los grandes adoquine• ciudadanos; hoy. no; los adoquines bradores ricos.
están aglutmados. en•amblados con cemento, y del cemento salen como
árboles ar~ificiales c31os arbolilloo tísicos de las urbes que deben crecer -Los jornales-no les llaméiS
hacia obajo, lleno• d~ rencor y de desdén, muy hacia abajo, en busca de jornales-son cosa de risa. Cinco y
l11 honda freocurn de unn ti~rra muy honda. seis reales es el jornal de la escarda
liemos olvidndo In tierra y la hemos puesto este caparazón d uro y Hace cuatro años que nos están pro~
reluciente: esta cnrnisu de fuerza que no In deja abrirse fecunda al aire metiendo tres pesetas. pero cuando
y ,,1s ol. llega el momento sueltan los •eis
reales. ¡y gracias!
Tierra. Eo una pulabrn plástica que tiene sabor y volumen . ¡Tierra!
(Qué sabemos de In ti~"'' no> o tras, mujeres de IM ciudades? A lgún - 1m aginaos las jornadns que &C·
metro cundrndo en unH glorictu cubierto de césped artificia L Acaso. rán precisas para salir adelante con
como un tesoro. un litro de ticrrR en la maceta de nuestro balcón. sus .. todo . Ocho horas, a veces más. en
tentando un a planta d~ gcrñncos o de clnveles; pero no se nos habrá casa del amo ; luego, a trabajar lo
ocurrido pensar que. como esa mo ta, tnmbién no&otros estamos sustenta· suyo . LevantHrse con estrellas tu'an.
das por In ticrru, cxl rnemott de Jn ti erra nuestra prop ia vida, tenemos en mal comer-la base de nuestra !lli.
e lla las raíces. JQué varHO" n pcnsnr! Ni siquiera que muchas hermanas mentación son las cebollas. patatas,
n.ueatroH In hnct•n, con su iudor. mñ.~ jugosa y más fecunda. olubias y, como plato fuerte, el toci-
no-y descansar casi siempre en la
cuadra, porque a media noche es ne·
A NCH ~ E.S CASTff LA cesarlo dar pienso a las bestias. y en
Y Ja ticrru. -in embntvo. e~t,\ tan ~tox1ma ... Vamos. dejemos atrás
las casas donde no hay más hombres
que e) padre. como en 1a mía ...
los preten ciosos U\~cncielot: apt""na~ pasados los suburbios. estos subur-
bios pe!itldcnteM donde c.•l privilcglo confina la miseria proletaria. sentiréis EL DOLOR Y L~ ESP E.RA -Años atrás muchos alquilaban sus tierras y se iban a trabajar a las
que una mnno frCKCh tiC' hn pu~•to sobre vuestu, 1nejilla: os hallaréis como cludades; ge ganaba más y se vlvía mejor: pero ahora en la.s ciudade~
rodeada" por un abrazo suavt•, como envueltas por una emoción que no -¿Aún no !:latieron las mujetes campo? tampoco hay trabajo, y muchos que se van vuelven, mohinos. otra vel
sabríais decir si o~ viento de fueru o "iÍ la sacáis de vosotras mismas. Es -TodlavÍa no. pero no se tardar tn\ICh,o en comen-zar la escarda. a la tierra.
el viento y el silencio de Cnotilla. Han callado los timbres, las bocinas, - t La primera laenn del año? - :>lo. las f.,,·nas del Cftm¡.oo no son muy duras para las mujerea; la
los estri.~or~s; •e h n hundido In ciudnd. Estái• frente a la tierra. -Pura las mujeres. sí. porque hombre siempre hay trabajo escarda. la cogida del algarrobo, el espigueo, la vendimia, no son muy
Vue.!->trt\ mirad~\. 1in top~!t Rhora, puede tenderse larga y perezosa a en la tierra. duras. no: pero )a~ mujere.s se agostan aprisa entre tanta miseria y tanta
los cua'' o horizonte•. Estf•i• frente a la tierra de Castilla, ancha. infinita. -E~to de la e:scarda es arrancar malns hierbas, (. no~ angustia p~rman4·nte. Por eso también muchas muchachas se van a las
rayada de ~urcos m6viles y verde!-t. como un mar rayado de clase. Con~ ciudades a servir: algunas se salvan; otras vuelven a morir aquí. conau~
-Sí, arrancar la mrla hierba: hay tanta mala hierba que no
vertida ya en tópico. acnso no ~e haya logrado nunca una imagen mas •e puede arrancar ...- . Por los ojos la muchachA que hemos abordado midas de fiebre.
exacta: la mies. verde y 1iernu. no muy crecida. pero ya frondosa. tiene
cruza un pequeño relámpago-< odi< 1--m>ra sumergirse al m o mento en - ( Yo? No. Sé leer y he aprendido muchas cosas. Creo que puedo
un movam H~n to dr- mnr pt-rt"LOMO
quién sabe qué profundidades. •er útil y me quedo. Por nada del mundo abandonaría los viejos a su
(Y ~¡ nos fuéramos mar ndentro .. . ; no. tierra adentro. a pulsarle el
corazón. n descubrírot•lo. a conocerlo? Un coche de línea puede llevar- Las gentes del campo son cautelo Desconfían siempre dt: la ciudad. miseria resignadft l le aprendido a amar a la tierra de otra manera que
nos unos ktl6metros mñs lejo:1 por esta cinta de moaré que rastrea entre porque todo el mal les viene de a ll f. a ll í. el arrendador, que les chupa el padre. El cree que los hombres son para la tierra, y yo sé que la tie-
verde y verde en buscn deo un hori1.onte que jamás se alcanza. ¿Vamos? como una esponja la mitad del año. De a llí, el recaudador del rra es para los hombres. He aprendido. sobre todo, que no es preciso
Un kil6metro, otro y muchos sin que hallemos ser viviente, a veces. fisco, que se lleva la otra mitad; í, la Guardia Civil y la de A salto. marcharse para <ambiar de vida; que hay un medio que puede cambiar-
un pueblecito pegndo n ln cturt•tern. corno un ternero pegado a la ubre, que saben aca lla r el hambre y desv•llr el sueño. De a llí, todo e l dolor lo todo. Desde que lo sé espero, y esta esperanza ya basta para hacer
que saJe a rccibirno•. y nos roclen y nos acosa oferente o pedi güeño cuan. y todo e l espanto y toda la miseria. la vida rnejor.
do el ••muyoruln st• Hpen de Jn bnquf'tn pnrn dar de beber a su cuarenta La muchacha que est.\ frente a n<l:&trns es menuda y rechupad a como •••
caball os. esta tierra de Cn•tilla: como y hosca por fuera ; pero a llá Abrazamos emocionodos o esto muchacha de la estepa en quien sa-
Y {por qué no qucdnmo• nquí, en este pueblo enjalbega do y breve adenlro se adiv in a unn l'nl ro fla una e ntra ña femenina que late lud amos e l recio espfritu renovado de Castilla. - ,
como un palomar~ Apliquemos lo• oídos y los ojos y los sentidos todos con rltmo universt\ 1. l ucía SANCHEZ SAORNIL
a la tiena para comprenderla. Comprender es amar. La hemos hablado c•ilida, y esta mujer no s ha mira- En la estepa castella na, moyo 1936.

8 9
l
- '"Mujer~ Libr~

El crtmen •
CO!lSUmado
LO QUE PUDO HACERSE Y NO SE- H IZO PARA
EVITAR EL DESTROZO BARBARO DE: ABISIN IA

cha de color de vergüen~


za a todo país que la ten-
ga en los que ostentan
s u mandato a través de
los organismos guberna-
mentales. ¿Q ué se pu-~o
hacer ? Se pudo inmovi·
lizar al ag·r esor; si los
Cob;ernos asociados hu-
b iesen querido. si hubie ..
sen (rpodido q uerer " , hu-
biera bastado esta volun-
tad manifestada a través
de las sanciones bien im-
l>uestas y bien llevadas a
la práctica. Pero ya sabe-
mos que los Gobiernos no
upodían querer>' esto. In-
tereses poderosos que
eUos r epresentan y vienen
ol::.ligados a defender les
inrc idcn sentir tal volun-
tad y manifestarla. En
este caso, q uedaba espe..
ranza e n las organ izacio-
hes ob reras; pero sus dirl-
Si no hubiésemos carecido de fe en la Aamante g~•ües. co ntaminadas p o r los intereses de sus paí..
Socie dad de las Naciones desde que comenzó a
func ionar el gubernamenta l espa ntajo, la hubié.
ramos perdido ahora, estrepitosa y radicalmente.
ses o de sus partidos. también han fa llado, para su
vergüen za. H e aquí lo que pudo hacerse . Sir T ho-
mas Holland, en su libro «The Minera l Sanction »,
'1
Si no hubiéramos prev isto su ineficacia vj ncu lada publicado recientemente, expone el cuadro que a
en e l hecho de ser la genuina y caciquil represenw
1
Cl)ntinuación reproducimos. y que nos indica la
tación, no de los pueb los autén ticos, sino de los necesidad de consumo y el porcentaje de produc·
Gobiernos. de los capitalistas. de los munic ione .. ción anual de Italia de unas cuantas primeras ma-
ros, sentiríamos ahora la angustia de su desmo- terias muy interesantes :
ronamiento. ( OIIfllmO lln UJ! Poruaujt f or
Tamb~én hemos perdido una ilusión. pequeña, MATF.Il.TA$ PDIMAS mr.lio 4ti lS lOO dr pro~uc·
pero ilus:ón al fin . puesta en las diversas Inter-
naciona les proletarias de mayo r avance. P ero las Cromo (toneladas métricas)
-- - ""z.Soo - -o,oo- d 6::s m 1r11Ua

Internacionales obreras. aglu tinando grupos muy Carbóu (Tm.) ........ .............. " ·9Ó5 -000 3,17 e
dispares, algunos de los cuales se mueven con un C•>bre (Tm.) _ --- -------- --------- -- 70·934 r,sS
1
hondo sentido antibélico. son s uplantadas y fal- Algodón (balas) .. -------- --...... 1.052.66o o,o6 j el
sificadas en e l momento decisivo de la acci6n Hierro, acero y similares (to-
e ficaz, por el criterio y los. intereses que tienen neladas métricas) .... . t.;oJ9.000 37,05 u
por sí o mant ienen por y para otros, los diri gen ~ Manganeso (Tm.) .............. .. 3'-978 14,52 1
Mica (libra s) _____ ,_, , ___________ _
tes en el plano internacio na l. 271 .000 o,oo a
La rapiña fascista sobre Abisinia se ha consu- Níquel (Tm. ) ................... ... . 854 o,r2
p,•tróleo ( barriles) .. ....... ...... .
1
mado bajo la m irada complaciente y cómplice de 6.903·000 0,70 1
todos los Gobiernos asociados. y al amparo d e F ·>Sfatos ( Tm.) ------------- ---·-·-- 281 .J OS o,oo
la dulce indiferencia y de la mansedumbre inex-
plicable de las organlzaciones internacionales de
l'ntasa (Tm.) ...................... ..
Cauch o (li b~a s) ... ...... ... ..
.. .ss3
27·504.000
25,54
o,oo '
rr.
tipo prolelario. El despojo y la anexión violenta E aaño (Tm. ) .. ----------- ......... .. 3 -385 o,oo ~
de Abisinia por parte del bárbaro Mussolini, man- W olfram (Tm .) ............... .... . ISO o,oo
a
l. O
•te
~~ se
CMuiecet Libret
En este cuadro encontramos unas cuantas ma· to era el más prop1cto para que las organizacio-
terias de las que Italia no produce ( wolfram, es- nes obreras demostraran, a la vez que su fuerza,
taño, caucho); y otras de las que produce muy su franca actitud antibélica ante y contra toda
poco (níquel, petr6leo, etc.) . Si lo de las san- actitud de los respectivos Gobiernos. Si por un
ciones no hubiera sido una grote.s ta y dolorosa momento se tuvo la esperanza de que la ocasión
comedia, la inmovilizaci6n total de Italia habría sería felizmente aprovechada y de que la frater-
sido una realidad. Si tenemos en cuenta que el nidad y la justicia internacionales comenzarían tJ.
níquel, el wolfram, el estaño, por ejemplo, son ser algo más tangible que una fantasía, pronto
necesarios en absoluto para la fabricaci6n de el frío del desencanto se dej6 sentir. F ué la reti-
municiones, y que el consumo de las materias rada del delegado ruso, por orden de su Gobier-
está calculado para tiempo de paz (en tiempo no. la que rompió la coincidencia apenas iniciada
de guerra esas cifras pueden considerarse multi- a duras penas y se malogr6 de nuevo la esperan-
plicadas por veinticinco) , no veremos tan diffcil za grata-como en la guerra anterior-de ver a
y tan lento el proceso eficaz de un bloqueo sobre los pueblos regir sus ac<:iones. La historia de
el agresor, como el fantasma hip6crita de la So- todo esto sería muy larga. Cerremos hoy con el
ciedad de las Naciones ha pretendido hacer creer sonrojo, que a todos alcanza, de permitir aún
para encubrir su incubrible y traidora compli- -con organismos pomposos en donde los figu-
cidad. rones cobran hermosas dietas, sueldos y gratifi-
Nunca tuvimos fe ni esperanza en la acción caciones y saben poner caras desagradables para
a través de los Gobiernos, y no nos hemos equi- el «Cine>>-la rapiña, el robo, el incendio ,el des·
vocado, desgraciadamente. Pero sí teníamos un pojo, la matanza ... Porque esto es la guerra.
poco de las dos en las Internacionales obreras. PAZ
Aún creemos que s6lo ellas y cuando ellas lle-
guen a desearlo, a quererlo verdaderamente, el
fin de las guerras será un hecho.
Ha sido la War Resisters lnternational la que,
tras esfuerzos tenaces, logró reunir, no hace mu.. Tomovidos MAYO
chos meses, a los dirigentes de )a Internacional i. M:adrld.-Emierro definitivo de los mártires dt
Sindicalista. de la Internacional Socialista O bre- Chicago. Presidieron el duelo Ministros (fsin canera11 .
ra y de la Internacional Comunista; ha sido la Mejor un silencio respetuoso.
War Resisters' Internacional (Internacional de 2. Abisinia.- E l Negus sale de Addis Abeba.
Resistentes a la guerra) la que. por medio de uno Gesto de rey. Perdido el trono regala la patria a los
de sus más valiosos miembros. intentó agrupar y esclavos.
llegar a un acuerdo con lós dirigentes de las tres 3. Paris.- 'friunfo del Frente Popular. Biena ven-
turados los que han hambre y sed de justicia, por qut
Internacionales citadas; el acuerdo era el boicot ellos serán hartos. Ponemos al tiempo por testigo.
obrero hacia Italia; la negativa a fabricar, trans- 5. Abislnia.-Las legiones romanas entran en Addis
portar. las materias primas que permitían mo- Abeba, ¡viva la civili:tación ! La vibración ha sido tan
verse al país agresor. Muchos inconvenientes en- fuerte que nos ha velado la placa.
contraban los <llíderesl> proletarios; y uno a uno i.O. Zaragoza.-Mitio de clausura del Congreso de la
C. N. T. Atención. Placa nueva, htz nueva. Esperemos.
los fundía en su entusiasmo el enviado de la In-
ternacional de Resistentes a la guerra. El momen- Cameramen

A nuestros corresponsales,
paqueteros y suscriptores
Por causas ajenas a nuestra voluntad el presen- harán mensualmente entre los días 1O y 15 de
te número de MUJERES LIBRES ha visto la luz cada mes y por giro postal, única forma adoptada
con algún · retraso sobre la fecha que nos había- para facilitar las tareas de nuestra Administra.
mos propuesto. , ei6n.
Avisamos a nuestros paqueteros y auscriptores En cuanto a los segundos, que no hayan satis-
que en adelante nuestra Revista aparecerá los días fecho su importe por adelantado, pueden hacer-
15 de cada mes. lo por giro, igualmente, al recibo de este primer
En respuesta a muchos paqueteros y auscripto- número a 6n de extenderles el oportuno com-
res que nos preguntan sobre la forma de pago, he- probante.
mos de decir a los primeroa que se atengan a
laa indicacionea de nueatra circular. Loa pa¡¡os ae La Administraci6n
Muierer Librer

EL RECIEN NACIDO
He aquí el niño Ama a tu niño
He aqul e! niño, menudo y de color de rosa; torpe, Antes, ama a tu mno. A.male en el pensamiento y en
llor6n y encantador. He aqut el niño, el esperado y el la idea, aun antes de amar al hombre que lo haga
temido; el anhelado y el que saltó sobre los obstáculos; vivir en ri. Amate en la dul~ura y en l a caricia para
el alborozo y el cálculo deshecho; el gozo supremo y los demois niños y para los demois hombres doloridos que
el miedo sin fin ; la serenidad gloriosa y la responsa- el dolor infantiliza. Amate en el deseo y en el mismo
bilidad consciente. amor. Ama le como una espina aguda y necesaria ; como
He aquí el niño, el bebé, «1l'enfant1•1 fcbabyt>... He una herida por donde la vida misma tuviera su puerta.
aquí e l nombre pequeñito, cariñoso y universaL El Amale en los ojos y en las palabras del amado ; en
milagro biológico y el cariño humano; la flor y la sus dtdos 1 sabios para la caricia; en sus labios, es-
semilla; el granito de arena y el universo sin límites. pléndidos para el beso.
Y bien... Hagamos los brazos tiernos y el corazón Amate en los dulces pajaritos de primavera; en las
angustiado, de tan feliz; hagamos los brazos para cuna yemas y las flores qeu esmaltan los tallos serios; en
y el corazón para canción acompasada. Pero extenda- el riachuelo que canta y se reparte sin desaparecer;
mos también, como los brazos, la intel igencia des- en las estrellas picudas y colgadas; en la luna sor-
p ierta, para plegarla luego sobre él como un poderoso prendida y abierta; en las fuentes, en los lirios y en
l'tftector; como una enorme y dulce bengala que ponga las amapolas.
lu~ en todos los rincones. E n los ojos redonditos y E.n l a espiga madura y en el racimo de oro colgando
claros; en la boca glotona; en los brazos atáxicos y de la parra.
lentos; en las piernas inquietas y Jibres. Oigamos el Amale aunque no pueda nacer y se quede como un
corazón del niño, reloj :Hrevido y nuevecito, corTiendo fracaso amargo en el am:trgo motón de los fracasos.
en npuestn tenaz, y veamos su respiración, ansia de Llévate contra el corazón como una medalla enorme e
verter la gracia de la vida en el vaso interior. Acari- invisible. Amate...
ciemos su piel de seda ... MirémosJe refr. 1 Oh, niño 1
1Ya has venido l... ¿Ya? ... Desea tu niño
Conoce a tu niño Y deseálo para merecerlo. El deseo de una cosa nos
bace esmerarnos en su consecución, aplicar bien
Los ojos, l a boca, la actitud de la caben, la ex~ nuestro trabajo, nuestras fuerzas, nuestra voluntad.
presión del rostro, el color de la piel, el movimiento Desea tu niño y así le recibirás con alegria y le sal u~
de los miembros, la posición de éstos y del tronco ... darás como nadie te oiga, con esas palabras tan hondas
Todo, todo nos puede ilustrar sobre la salud infantil. y tan prietas que no pueden salir de la boca. Desea
¡Oh 1> este niño, este beJio ejemplar ... Este niño tu niño y ese deseo ferviente te hará trabajar para que
grueso, forrado de grasa, con múltiples surcos en los nada l e falte cuando venga ; te hará sentir rectamente
meimbros rollizos; e~te niño que levantan los brazos pnra que aprenda bondad y justicia desde el principio¡
orgullosos como un modelo, y que desmiente las cur- te had hablar y obrar con verdad para que todo en torno
vas normales de peso que La madre tiene pinchadas en suyo sea claro y cándido.
la pared de la cocina ... Y este otro, delgado sin ser flaco,
pero vivo, lnteligente, despierto, y con una. perma ~ Pobrecito niño
nente somisa en los labios. Que se asusta con gracia
y con brío; reconoce pronto las personas y los objetos, Pobtecito, pobrec-ito niño; tan pequeño, tan indefen-
y se eofad3 como por no saber h:lbla.r ... so. tan torpe ... Mucho más torpe que el pollito amarillo.
Aquél, rubio y tranquilo • el más lejano, lleno de que el gatito de lana, que el potro j uguetón. Tiene fdo
caprichos, amor y tortura de la casa. y no puede abrigarse ; tiene hambre y no puede buscar
¿Cuál el egiremos para enseñ:~.rlo como tipo ustan· ni preparar su comida; se ensucia y no puede limpiar
dardu de la perfecta. s.alud? Hay un tipo de niño en- su cuerpo.
teramente ideal ; un tipo de niño que corresponde a A merced del cariño y del desvelo de los demás ;
una adecuación perfecta del individuo y su medio; un a merced de la buena voluntad de quienes le rodean
niño en estado de salud cccr6nican. No es éste. ni y le examinan; según la simpatía con que es acogido,
aquél; es un niti.o que íorja.mos con los mejores ma- según el problema que su venida resuel ve o p lante.a,
terinles; sin unn tara, sin un dolor, sin un llanto in~ así el pequeñito recibirá cuidados, alimentación y son..
oportuno, sin una nube en su horizonte. Su nutrición risas.
es perfecta ; su sueño, normal ; su peso coincide exacta- El no puede hacer más que dormir, 11orar, agitar
mente con la ci ha correspondiente a su edad, así como sus manos. Bloque de hambre y de sueño, no sabe
su talla. Describiremos este niño modelo. Pero antes ... otras gracias al nacer qne satisfacer ansiosamente las
Mujerer Libr,¡
dos pdm.ordiales tendendas : nutrldón y (~poso, que es la doblada, tal como estaba en el reducido aloja-
es unJ. manera de economizar para la nutrición. miento que le diste antes de nacer.
Pequeño ... , pequeño... , ¡y ha crecido mucho 1 Cuan- Este sueño le hace recobrar las cnergí:\!i perdidas
do comenzó a latir, cuando apenas era una grata sos- durante el trance duro de su llegada; aumenta su vita· ;•
pecha o un vago malestar, era tan pequeño, tan suma- lidad; le restablece, en suma. ¿No lo ves 1 Al cabo de
ment~ pequeño, que el microscopio tenía que ir a bus- doce o catorce horas abre defi1\itlvamente los ojos y
carlo entre el acolchado nido donde la madre le guar-
daba como una redonda perla de carne. Era tan ex-
ensaya el primer llanto. Se mueve inquieto ; busca in·
tranquilo. En efecto: el Sueño deja paso al Hambre.
1
t raño y tan feo un poco más tarde, que podía confun- Madre: tú has descansado también. Mfrale y tómale
dírsele con cu~lquier cosa ; con un pez, con un mono, en tus brazos. No temas ; incórporate sobre las almoha-
con un perro. Y luego, cuando la buma.nidad se dibujó das, aunque las vecinas y amigas te Jo hayan prohibido.
en él con un tímido esbozot era grotesco e insensible. Hazlo si te encuentras con ánimos y ganas para una ac·
pero ¡ tan amado ya 1 o tan cargado de odio y de mie- ción tan fácil, que entonces puede parecerte esforz.adn.
do, que c.onmovla todos los r incones sentimentales de Tómate en los brazos con alegda, pero sin exalta-
los adultos poderosos y fuertes. Creció de prisa, antes ción. No es un trofeo, ni una gloria, ni un l:turel. t::s
de mostr3rse a nosotros, y se puso una capa de grasa s6lo un hijo, un hecho profundamente hum~no, profun-
debajo d-! la piel para no avergonzarse de sus arrugas damente soda·l, profundamente amoroso. ¡Ay de ti,
donde la vejez, precursora de la muerte, se mezcla con mujer, si antt!s no lo has sentido en el corazón y en la
la vida en principio; y se quitó el vello de todo el inteligencia:
cuerpo para no hacernos sentir la angustia de ver La cabra peluda y elegantemente femenina tiene más
nuestra dignidad humana rebajada por su franque2:a habilidad la primera vez. El ternero se encuentra con
de imitar lo pasado¡ y se lustró el pelo 1tegro. Muy una ayuda mejor.
bonito. Hay que empezar ayudando a este pequeño Mira: si Le dejas al chiquitín solo, puesto al amable
ejemplar. Hay que preparar sus comidas y sus rop:~.s, pecho que es su fuente ahora, mamará muy mal, porque
secas y l impias. Hay que vig-ilarle para que no se la misma fuente repleta le aplastará las naricillas y no
derrumbe el palacio de ilusiones que hemos edificado podrá respirar a gusto, y se apartará con enbdo, sin
sobre su cabeza incompletamente becba y sobre su CO· poder satisfacerse desde ('1 principio.
razón aprendiz ... Acude tú. Con tus dedos preocupados puedes apartar
Pobrecito niño; te vas a encontrar, a pesar de el obstáculo y dejar al uiño realizar su primer acto
nuestros cuidados1 de cara a la injusticia, a la ambi· :~.gresivo con sus mandfbulas desiertas. Y luego so...
ción, a la ccmpraventa. Vamos a prepararte un bibe:r6n métete a unn dis.clpJina beneficiosa. No quieras calmar
estupendo. ¿Lo quieres aristocnhico o esenc:ialmente sus gritos ni su inquietud, a cualquier hora, con el
proletario? pecho. Tu conducta, asf, no puede hacetlc mb que
daño, obligando al estómago a un trabajo excesivo y
¿Qué hacer al principio? en malas condiciones. Acostt~mbrale a esperar las co-
midas a su hora 1 llévale al pecho los primeros cuatro
¿ Qué es necesario hacer con e) recién nacido, con o cinco meses cada dos horas y media ; 1pero no le
el más infantil de todos los niños? despiertes si algún turno le sorprende durmiendo 1 ¡ Es
Cuando el médico o la matrona que han presidido tan bueno el Sueño para él, que se fatiga tan fácil-
su ent rada en la vida lo entregan, bien tapado, bien mente 1
limpio, bien vestido y calzado de lana, hay que dejarlo Acost-ómbrale también al agua. Báñate todos los días,
dormir. El pequeño ha pasado unas horas muy malas. ¡todos los dfas 1, en agua tibia de treinta y seis grados.
Ha sido plegado 1 conformado, comprimido, estrujado, Báñale sin consideración a tus miedos ni a las habla·
por las leyes de la Naturaleza que hacen de la madre duría<J ajeo;:as. En cualquier recipiente puedes h3cer
una prensa y un resorte, y el cerebro, delicado y sin esta cosa tan buena para él. Jabón suave, no irritante,
terminar, del bebó, ha sufrido lo~ efectos de esa coro· en la cabeza. 1 Cabellos limpios 1 Bien limpios también
presión, porque los huesos de la cabeza se han plegado, los pliegues axilares y de las ingles, asf co1no el cuello
para reducirla de volumen, sin consideración ninguna. y la parte posterior de las orejas. Toda la piel bajo
Y el niño, cansado, abatido por este para él enorme la caricia del agua y del jabón en tu mano, madre.
traumatismo, quiere y necesita dormir. Y bien MlCO después, bien seco sin frotar. Su piel es
Madre, también aún cansada : deja dormir a tu chi- fina y delicada. Cualquier pequefia violencia puede es·
quitín. Dale su lecho propio, en su cuna, en un cajón tropear1a. Empólvale cuidadosamente. No hacen falta
adecuadamente provisto de colchoncillo y ropas ; en polvos especiales, cuyo precio es más alto. El talco
una cesta grande ... ; es tan menudito que cabe divina- de las farmacias cumple bien la misión que se exige
mente en cualquier lugar. Dale su lecho propio si te a estos polvos.
interesan su salud y su bienestar.
Y Juego ... , ya verás. Alimentaremos, vestiremos, en·
Déjale dormir. Las horas pasan lentas y buenas,
seftaremos a jugar al niiio. Ya verás. T<i y yo, a la
apretándole dul~ementf.; los párpados tibios. No temas par, cara al niílo, y alegres, aleg-res, alegres.,.
por su larga permanencia en e1 suefio ti respira bien,
si su color ea normal, si la posición de sus miembros AMPARO POCH Y GASCON

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~ujeret Libret

FRENTE A L DEPORTE
Una Revitta que oe precie de actual no podrá ci6n, es juego, recreo, diversión; y es juego y
eludir un&Jo palabra. al deporte, aiquiera no oe diversi6n en lo que nos produce beneficio, satis·
parezcan en nada a lat palabraa que sobre él y facción física, y deja de serlo cuando oe traduce
en torno a él Uenan ~lumnao de periódico•. y en fatiga. en cansancio, en agotamiento.
aun periódicoa enteroa. Horrorizadas hemos ofdo hablar del pedea·
Aeaao alguna lectora oeria haya frucido el ceño trismo, del atletismo y de toda una ¡¡ama de
pensando que no ae a viene el tema ~n lo que ismos, al decir, deportivos. Pues bien: todos esos
iemos convergen en uno solo: histrionismo. His..
declaramos propóaitoa de esta publicación. El
deporte ea tenido por profesión de ociosos. é Qué trionismo, y del peor, porque establece una com-
petición de resistencias que. lejos de ser benefi.
puede: interesarnos a lat. gentes que trabajamos.
a los que con nuestraa manoe o nueetros cerebros
ciosa para la naturaleza, la enferma y la agota.
creamoo diariamente lu formas cálidas de la El profesionalismo deportivo no s6lo ea repro-
bable, sino que, además, es odioso. El profesio-
vida, un campeonato, un trofeo, una pugna es-
túpidd de patadaa en lu espinillas o en el vien· nalismo deportivo no busca la satisfacci6n es-
pontánea de una necesidad biológica de movÍ·
tre ~ En efecto, esto no noa interesa, si no es
miento; el profesionalismo pervierte el deporte,
para abominarlo, y de aqu! nueatra razón para
convirtiéndolo en espectáculo, en gran espctácu-
hablar de deporte; porque quisiéramos restable-
cerlo n su rn!z, calibrarlo, valorarlo exactamente. lo, y las satisfacciones que busca son de otro
orden-genera lmente social: vanidad, producti-
El que nos preocupemoa de los problemas vidad-, lejos de la diversi6n y del puro juego.
grave• de nuestra hora: el que con frecuencia
El profesionalismo obliga al udeportista" a
inclinemos la cabeza bajo In peao.dumbre de un ajusta1· sus movimiento a necesidades exteriores:
dolor social demasiado ogudo, no excluye la ne- uniformidad colectiva, competencia, etc. , y no a
cesidad de dar a nuestros nervios, en exceso ti- medir su duración por el bienestar o la f81iga,
rante•: a nuestros miembros, anquilosados por la
sino por un cronómetro estúpido que cuenta los
postura viciosa del trabajo diario, la t6nica y la minutos y los segundos y hasta las partículaa de
elasticidad que precisan para atender al ritmo
segundos para darle un tftulo de campe6n o de-
vital, para que no se pierda la ¡¡racia aingular y
jarle despanzurrado sobre la pista.
única del cuerpo humano. ·
El deporte, en su verdadera acepci6n, et un
El deporte ea movimiento espontáneo, mezcla gran generador de solidaridad; es cordial, efu-
de necesidad orgánica e impulai6n an!mica; y sivo y limpio. Es al deporte a quien debemos el
es aqul, en la impulsi6n anlmica, donde radica primer ataque serio contra el utabú• del sexo. El
todo au beneficio. Neceoidad no a6lo de movi- ha aaltado la valla del atavismo y ha creado,
miento. sino de recrearte íntimamente en este dentro de $U$ fronteras, una medida común para
movimiento, de guatarlo, de ¡¡ozarlo, porque no el hombre y la mujer. Pero todo etto eo aplica·
esUI medido ni regulado por fuerza• externas, ble s6lo al deporte por el deporte, porque ese
sino que se traduce de dentro a afuera, como una otro aeudodeporte, ese triste profesionalismo,
protesta viva de nuestra animalidad y de nuea· lejos de aglutinar, separa, vuelve a poner a loa
tro etplritu contra la coacci6n social. Y enton· hombres, una vez más, frente a frente por un
ces, es deporte correr. y zambullirae en el agua, tftulo, por un record o por una aimple ~pa de
y bailar, y boxear-( haata boxear 1-. La vida metal que ni siquiera sirve para beber.
se desata impetuoea en noaotroe; el corazón ace· El verdadero deporte es aiempre insurgencia.
lera levemente su ritmo; In respiración ea más ¡ C6mo hemos de llamar deporte a esaa ¡¡randeo
profunda; mñs regular, el rie¡o sanguíneo, y por paradas d onde los cuerpo& humanoa llegan a la
todo el or¡¡nniamo ae extiende un bienestar m- más aberrada esclavitud escribiendo los nombres
igualado. de los tiranos sobre la arena l
Pero ... , rojo! Deporte, en ou verdadera acep- ELEESE
M ujerer Librer

CINEMA VALORABLE ••

«Tiempos modernos» o la locura de Chadot
1
La última producci6n de este hombre genial de todo, hasta de trabajar. Y aquí surgen sus es-
- ctTiempos Modernos-, que marca una nueva cenas cómicas provocadas por el desacuerdo en-
fase de su arte, ha sido atacada-incomprendi- tre la voluntad que le acaba de nacer y la falta
da-por crfticos y escritores. De la película se de aptitud para todo trabajo.
ha dicho que no alcanza la categoría de otras En esta fase sentimental Charlot sabe eludir
suyas anteriores. Se le acusa como defecto una cualquier caída sentimentaloide, cortar a tiempo
tendencia social que, al modo de ver de loa co- todo momento que no sea amplia y fuertemente
mentadore.s, excluye el campo sentimental pre- humano; salvar el riesgo inminente del ridícttlo. ·
dominante, por ejemplo, en «Luces de la Ciu- En la tercera fase, la de ahora, que podríamos
dad,. Sin embargo, en «Tiempos Modernos" llamar integral. Chaplin ha evolucionado hacia lo
Charlot se completa de manera definitiva. completo. Ya no analiza contemplativamente. pa-
Si analizamos la obra de Chaplin, podemos sivamente. Ya no le basta su sentimiento; necesita
dividirla en tres fases características. La primera también su raz6n. El vagabundo se ha enrique-
corresponde a lo que pudiéramos llamar su época cido, se ha hecho intelectual. ce Tiempos Moder-
"del malabarismo" : gracia espontánea que Char- nos" así lo proclama. Desde la primera e~~cena
lot antepuso a la gracia tan preparada de Max -magnífica escena-, en qlte confunde los re-
Linder; a la gracia fácil de Salustiano, localizada baños de borregos con los pelotones de obreros
en la deformación de su nariz¡ a la gracia cha- a la entrada de la fábrica, hasta las escenas últi-
bacana-gracia de uclown vulgarisl>-de Tori- mas, tantas veces modificadas por imposici6n de
bio. Esta primera fase es toda agilidad, aventura la censura capitalista, Charlot indica al proleta-
del movimiento, truco del sin truco, reacción riado el camino, que no es precisamente el que
contra las formas exteriores de la elegancia en conduce a la Uni6n Soviética.
unos, de lo grotesco en otros, características de En "Tiempos Modernos» queda bien sella la-
da la víctima del actual progreso mecll.nico. El
Jos cómicos cinematográficos de entonces.
Como antítesis de todo esto, Charlot crea su
típica indumentaria de vagabundo que no pasa
gran artista la representa interpretando de ma-
nera impresionante el accidente corporal y espi-
1
de serlo, que lo es por imposici6n de su mundo ritual del obrero autómata obligado a adaptar
interior, síntesis cernida de todas las decadencias todo su sér al inexorable ritmo «standardizado»
de la civilizaci6n occidental. de la gran industria moderna.
Con esta indumentaria suya, su comicidad nue.. Simb6licamente expone la liberaci6n de esta
va, que no necesita ni del frac del sastre londi- negación vital que se llama nla cadena>) . Entre
nense ni del uniforme universal del "clown", segmentos musicales integrados por sonidos me·
Charlot se impone al mundo. tálicos individualizados, surge la gran tragedia de
En la segunda fase, el arte de Charlot se hu- nuestro tiempo. La concentraci6n total d e las
maniza. El vagabundo se da cuenta de que junto actividades de un obrero, en el simple hecho de
a su vida existen otras vidas y sale de sí mismo apretar un tornillo a las distintas velocidades im-
para comprenderlas. Cambia la gracia por la gra- puestas en cada momento por el cálculo de las
cia de su primer tiempo, por otra gracia nueva: máximas ganancias a favor de los accionistas, da
la gracia trascendente, constructiva, generosa. de por resultado la obsesión infecunda de atorni-
su segunda época. El vagabundo malabarista se llarlo todo, todo, la inercia del mismo movimien-
transforma en vagabundo sentimental-vagabun- to, de la que Charlot va purificándose en grada-
do siempre--; en un sér limpio de preocupado· ci6n ascendente. Al principio, el trastorno es
nes y ambiciones estrechas, de egoísmos raquíti- s6lo nerviooo; sus células han acumulado con
cos. Vive al margen de ley y de lo instituído. exceso una misma impreai6n y la rebasan en una
No renuncia, por una falsa dignidad, a la liber- obsesi6n uniforme, que Charlot va transformando
tad de sus deambulaciones analíticas y de sus re- en pasos de baile que conservan, como taras
posos en pleno campo. Sabe que es un producto mecánicas, toda la exactitud, toda la precisi6n
miserable de una sociedad injusta. y se rebela matemática del ccballet» ruso. Cuando los dem&s
contra la engañosa retribuci6n de un trabajar que obreros quieren apoderarse de él, Charlot los es-
no ha de valerle más que privaciones. Pero si quiva y los vence poniendo en marcha el inexo-
encuentra a otro sér en quien la lucha impotente rable «tapis roulant», que les obliga a ocupar sus
dejara intacto algún puro rincón, entonces la puestos, a despersonalizarse para no perder un
efusión de su afecto se desborda y le hace capaz solo tiem¡>o -:n ~¡ trabajo, y les ofrece el cou-
r>------------------~----~----:-----·~==~====~~~~-=====~~==~----~~·~

M ujere8 Libre8

Estética del vestzr-
Para lo mayDrla de las mujeres esfuJ.Iiolas, moda significa lo impuesto, lo pos-
liwo~ 11
lo qu-e J# llev~'. Esta es la triste y exacta expusilm: n¿o qu~ SI aeva11 • Estas
palt:z.bras ex&luyen todo cara a cara "' el espejo del yq, porque Hiegate l<J. sensibilidad
1Hdividual.
En Francia, una mujer cog1 UH trapo y Aasta que lsl4 KO adquiere un-a relacit$n
a.rmoniosa crm- la slnt1sis de la p1rsonalidatl a que ha de adaptarse, no u coHvierte
en vestido. Como el u~uzaa•go resulta bien, el sentidtJ estJtico le confitre luego
11

la categtJrla de ereaci6n.
En otros palses-lnglaterra, Alemama, Estados Unidos-, lo práctico, lo sencillo 1
lo transplrable, ha despla,ado al concepto estúpido y autoritario de la moda.
En nuestro pals produce triste1a entrar e·t: ((LS tiendas y v1r que mujer1s de clases
acomodaáa.s., por una gimnasia educativa del gusto, compran., con el mejor aciuto.~ las
telas 1ttd.s btmitt~s y las más b()ratas.~ mientras que mujeres obreras.~ a costa de enorme
sacrificio.~ se llevan las mds caras.~ las más relucientes., generalmente.~ sedas.~ la.s franca-
1 m6nte jeas y,~ desde luego.~ nada práctic(ls,
Nosotras debemos cultiva.rnos pa.ra sustituir la sumisión a nzo qru s1 lleva"' por
un sentido raciontJl que inttgre la conjug()tión de estos dos etemtntos: lo .práctico
y lo estJtico.
Desde estas columnas iremos datulo utt cottcrei.fJ g~1i6tt sobre tejidos.~ dibujos, for-
tt,DJ 1 precios d6l vestir de acuerdo tott l.o.r dos dichos elementos y dentro de un
tercero 110 menos esencial: el ecottómico.
lntlttlmos un esquema de ve:rüdo veraniego que se puede co11/eccionar con cuol-
quisra de las 'IJariadlsima.s telas de lunores, 11n diversos colores, ta.maflos, combina-
dones y calid<ldes- espottja., piqut, percal-.~ que se encuetttratt '"' tasi todos los
comercios y cuyos prscios oscilan entre •}So y 4 pesetas. Para cueUo.~ cinturón.~ bolsillos
y remate de mangos es muy it1dicado Bl pit¡ut blanco.

La colección uPrlmavera y Los protagonistas de la novela p ica-


Flor• y la novela picaresca LIBR.OS resca-toda la España popular de
entonces-, para poder subsistir, te-
La editorial uSig-non ha iniciado uEI Lazarillo de Tormes.n contiene nían que aprende r a robar, a men-
una colección de libros cl~sicos que, la descripción y crítica de unos cuan.. digar, a defenderse por medios tor~
por el g usto selecto de su presenta- tos tipos de la sociedad del siglo XV 1, cidos, por malas acciones.
ción y la modestía de su precio, me- expone temas que son esencia de la Y a esta triste gama escrita de
rece toda alabanza. vida española de aqueJla época-re. aventuras humillantes se le llamó y
Entre las primeras obras recogidas l ig-ión , honor, clases sociales-} y so· se le sigue llamando gracia pícara,
en ella- Poeslas de San Juan de la bre todo, expresión de la miseria que ingenio, etc.: todo lo necesario para
Cruz, uLa educación de la mujer cris.. imperaba en aquellos tiempos-Jos que filólogos y crlticos exploten el
tianau, de Luis Vives, ltEI hospital del máximo esplendor hispánico, se- filón de un gran género literario.
de los podridos, y otros entremeses gán la Historia- . Miseria integral La miseria de aquella novela y la
atribuidos a Cervantes-figura ccEJ -moral y física-que tenía que re- novela de aquella miseria han trans·
La~armo de Tormesn, que inicia, a fugiarse hipócritamente en las gra.. mitido y fomentado de generación en
mediados del siglo XVI , el género cías, correrías y pillerías de cualquier generación, como una mala herencia,
de In novela picaresca. Una vez más muchachuelo desgraciado; es decir, la fo rmación sumisa del cl~sico tira-
la tan ponderada novela picaresca, con recursos que no eran sino morda· chaquetas, de la infinita y variada
osa novela tan genuinamente españo- za. a la razón de la rebeldla y que multitud de golfiJlos mendicantes
la y que tanto daño ba hecho a Es- duviaban el sentido ético y de res- que no han aprendido aún la noble
paña. p onsabilidad de los que Jas sufrían. obligación de exigir. M. C.

traste de su danza de perfecto ritmo exterior. en porciones extiende los brazos que han de converw
In que los trenzados y las pausas también obe- tirse en alas cuando una grúa le recoge y le eleva,
decen al mandato inAexible de la medida justa, rompiendo alcances verticales que atraerán a los
pero su distribuci6n y su cálculo dependen ya de demás obreros en un afán de igualaci6n.
un impulso propio. Crecientemente, la expresi6n Charlot se ha vuelto loco. Y o creo mejor que
de sus movimientos va recobrando su anuiado su reacci6n le ha liberado.
esp(ritu, y en una lucha de exactitudes y despro- Mercedes COMAPOSADA
COMIT{ DE REDA CC IÓN t
Mer.:edes (omoposodo Guillén
Amporo Po.:h y (ios.:ón
Luc:ío Sónc:hez Soornil

Predo de ouocrlpd6no
Eopallu, Porlugal y América
Semeotre, 2 ,40. Afio, 4,80
Poro el edr·o njero ofiodlr
Importe del frunc¡u eo.

Gt,ÚJu.a N•cloo•l
,A bucal, 4, Madrid
4 O céntitno!l
Núm.. .z
S U M A R o
EDilORIAL.-Aiabanzaa al • Metro » madri-
leño, por Nelly White.-SANATORIO DE OP-
I'IMISMO: Un cliente: el Celoso, por Ora. Sa-
lud Alegre. -La cuarta revolución, por
Mercedeo Comaposada.-Problemaa aanita-
rioa y maternidad consciente, por Luisa
Pérez Berganzo.-Algo sobre coeducación,
por Julia M. Carrillo.-Veinte añoa de
paicologia femenina a través de una profe-
•ión, por Lucía Sánche2: Saornii.-Jornadu
de lucha.-El niño 1a11o, por Amparo Poch
y Cascón.--EL. CRL\IE..'< CO'<Sl.\IADO: Un poco
de hiltoria, por Paz.--0-.E.\IA VALOR~nlL:
Elisabeth Bergner, por M. C.-EsTÍ'IICA Dfl
H$TIR .--LIBRO>

l C::ULTURFl Y DOCUMENTFlC::IÓN SDCIFlL


Mujeres Libre/1

No podemos menos de sonreír al escuchar con qué cándida ternura muchas mujereo pronuncian
la palabra democracia. Se diría al oírlas que en O$ta palabra O$tÓ. contenido todo el sentido de la
vida, que es el límite de las cosas, el término de todas las posibilidades.
No intentaremos negar que la democracia ha tenido su hora y ha representado su papel en la
historia del progreso humano; pero no podremos aceptar tampoco, como muchos pretenden, que sea
una forma definitiva de estructura política, ni aún que no esté ya agotada y, como todo lo muerto,
se convierta en un lastre que dificulte .el avance que ella misma impuls6.
El nacimiento de la democracia fué ese rebrotar de impulsos generosos, esa revalorizaci6n del
sentido humano, que peri6dicame nte se repite a través de la Historia cuando las estructuras políticas
de los pueblos se anquilosan por un exceso de mecanicÍ$mo. Pero la democracia, como todos los sistemas
políticos, ha debido recorrer un proceso, describir una parábola-he aquí la imagen exacta-y ago.
tado su impulso, empeñada en mecanizar a su vez las manifestaciones espontáneas de los pueblos,
se convierte, por último, en ese obstáculo ·de que hemos hablado. y que le es preciso a la Humanidad
salvar s i quiere salvarse.
Y nadie puede decirnos que la democracia no haya superado ya la etapa evolutiva y comience
su vertiginoso descenso, en el que siempre está contenido un sentido de regresi6n. As! vemos c6mo
cada día tropieza con nuevos problemas-la guerra, e l maquinismo y su consecuencia el paro obrero,
'el intercambio, etc., etc.-, insolubles dentro del área de sus limitaciones políticas.
Y es que la democracia, que se ha titulado a sí misma régimen de libertad, se ha olvidado de ase-
1
gurarse la libertad propia, · dejando en pie lo más sustancial de los antiguos regímenes: el privilegio.
Ya s6lo por esto la acusamos. de falsedad. En cualquier diccionario hallaremos que «democra·
cían quiere decir gobierno del pueblo, y la democracia no es, ni con mucho, el gobierno del pueblo,
sino el gobierno de una clase. Recientemente--incapaz de llevar por más tiempo el peso de su mentira,
ante la violencia con que vienen empujando las !ases desheredadas-se ha adjetivado a sí misma
y se 1\a llamado «democracia burguesal>.
Es mejor: ya la tenemos desnuda. tal cual es. y entonces nos explicamos perfectamente su in·
capacidad para resolver determinados problemas, y entonces, también. su nueva modalidad: la regre·
si6n. Seguir avanzando significaría poner en peligro los intereses que representa. los de l privilegio,
y recoge bridas. En un 'instante no. le importa contradecir su obra de un siglo; y así hemos visto c6mo
en Alemania, en Italia y en otros países, para contener el avance de los pueblos, que la rebasaban,
se ha echado en brazos de la reacci6n. El fascismo alemán ha nacido de la democracia; el fasciemo
italiano ha nacido de la democracia; el fascismo austriaco ha nacido-pese a su gesta postrera-de
la democracia. Ella abri6 las puertas del mundo a los «descamisadosn; pero cuando los «descamisa·
dosll han adquirido conciencia y pretenden establecerse en el mundo, cierra las puertas de golpe, estre·
pitosamente, y entrega las llaves al fascio, si no se convierte en faacio ella misma de la noche a la
mañana. ~..í ;;.·...:·
No le ha importado reducir a cenizas sus famosos derechos del hombre-del hombre, entiéndase
bien, que los de la mujer aún no se han promulgado-. y el de asociaci6n, el de huelga, el d e libre
emisi6n del pensamiento se han convertido en unosolo: el del pataleo·: y esto a solas, donde el vecino,
•• es amante de ·la democracia, no se aperciba.
En esos tres derechos citados estaba cqntenido lo más sustancial de la democracia, si no la demo·
Mujeres Libres

cracia toda; y ¿qué queda de ellos? En España, para no correr más, la Ley de 8 de abril. la de Orden
público y la censura de Prensa.
Digámoslo otra vez. Todo régimen politico, como toda manifestaci6n humana, obedece a unas
leyee biol6gicaa, las mismas que regulan la vida de los seres organizados: nacimiento, desarrollo y
muerte. La democracia, como todo sér vivo. llevaba en sí el germen de su propia destrucci6n : el prin-
cipio de libertad; ella deapert6 en las multitudes oprimidas el ansia de liberaci6n y les mostr6 el
camino; lo que no puede hacer es detenerlas en medio de la ruta; las multitudes pasarán sobre sus
despojos. El principio de libertad la ha estrangulado. La democracia ha muerto. Se ha cumplido
la ley. Sobre su tumba, un epitafio: MENTIRA.
¿Lo habrán comprendido así, al fin, las mujeres de Uni6n Republicana Femenina? A lo menos,
ya han comen:tado a exteriorizar su decepci6n en ese reciente manifiesto en que se duelen del desvío
de la República hacia eu causa; del desdén de los gobernantes y los legisladores por su actuaci6n,
que tuvo una expresiva eficacia en las urnas electorales para los mismos que hoy las olvidan.
He aquí las seis peticiones, todas interesantes, sin duda alguna. que comprende el manifiesto de
las mujeres republicanas:
PACIFISMO. IGUALDAD DE DERECHOS. DERÉCHOS DEL NmO Y DE LA MADRE. INVES.
TIGACION DE LA PATERNIDAD. PROH!BICION DE LA EXPI.OTACION INFANTIL. EFECTI-
VIDAD DE LA PROTECCION A LA INFANClA Y A LA MATERNIDAD. SANIDAD MATERIAL
Y MORAL (certificado prematrimonial y abolici6n de la trata de mujeres ) . APORTACION FEME-
NINA AL MUNICIPIO E INICIATIVA POPULAR.
No negamos el interés de estas peticiones, de ninguna manera; pero tenemos la segW'idad de
que la lucha por esas reivindicaciones consumjrá sin eficacia un verdadero caudal de energías feme-
ninas. Algún día hemos dicho en otra parte que la misi6n de la mujer no es pedir leyes, sino romper
todos los decálogos. Crear una vida nueva y libre. Hacia arriba siempre. Nuestro puesto, como
oprimidas, al lado de los oprimidos, y lo que podamos tomar o crear por nosotras mismas no esperarlo,
como merced. de nadie.

ALABANZAS
AL «"METRO» MADRILEÑO
Hay un agujero tn cada tsgtdna¡ en cada agujero Apenas contiene cada vag6~t tttt. marcha w:a sonrisa.
un olor tlistlntiJ ... s;, ,,oargo del olor~ y sin embargo Cttando Jb estuve sn Madrid y viajl en S1l .n Metron
ds las t,ura.s ese11cios aAreas de los viaies en o-eropla- me dolía contemplar las caras meditalnmdas y ssrlas
no, el 'Metron madriletlo Íll&ita a la fantasía y a ut: de los viajeros1 y so11reia parll tmimarles. Sin. duda,
vutlo de .PtJJ.Úmi411ttJ sobre las bóvedas firmes-digo, unas vues por ser la hora tl4 la comida, otras ;or ser
mt parue-de su.s esl.a-ciouu. Cuando el tr~n /liga a la hora de las quereUas dqmlstitll.S que comlimenltu:
cualquiera tlt ellas y se para, d1 cada vagJn sale una 11l tipismo upa1iolJ se olvidaban y se olvidtJn de las
colu•a os&ilante con una gorra atNtl marit,o,; al .poco posibilidades del n Afetron. Tie1le un secreto: más allá
rato las cabuas Juzcen sonar tm pito y ntattos fan- de la estacitJn de término de cada Utt.ea1 el tren desem·
tá.Jta'ca.s gol/11411 un cristal con Utta perra gorda. Otra boctZ. en tm bello pais. Cuando se mete en el attimo
vt• tmprenile el lre11 su carrera. trtnel.. el slli-or viejo, el empleado y el obreriJ CT44"
El se,lor que dobltJ la cincut11fena y arrastra la curva que es para cambiar de vía; pcrf) es pr¡ra tlizrse 1m
1n declive de su existe11cia y ¡tal ve.! de su haber pa- pase() '"más a!Jáu1 por rcgioues dulces y sonrieuus que
sivt>, renittga de estas caja.s cou ruedas 1Jt41 corrett ajus.. los 'Viajeros ignoran. Cuaudo se decidatt a it~vadirlas,
UJdittU cntr1 paredes., J' le parece más ltigií11ico el tran- se tregarán. a lwanUlrse del n¡lfetron y al regreso ten·
vla d6 mulas gtt6 dicett t¡ue ltabla por ¡lfadrid hace drá11 una cara felil . Y por ese agujero de cadlt esquin(l
rmos cuontos mlos. El enrpl1ado,~ el obrero,~ todos los surgirá" a la calle tonta y plana hombres de vuelta
t¡_U6 trabajan dePrisa, entran en el nAfetron con ausie- dll En..swtiltJ...
d-011 y olfatea~táo. Ponen cara de pena y qui1ds t¡ui- New York, 19 de moyo d• rpJ6.
si~ran poder decir que ll nA!etron Jmele a carbonilla.
¡P~ro, nol Nadie sab1 a gu¿ ltu1l1. NELLY WHITE
Wujeres Libr(>J'

SANATORIO
DE
OPTIMISMO
U N CLlf.NTE.: E.L CELOSO

H111tiOI dlns... ¡Buenos dlas/ ¡Ait, 11 usted, seRor "" parte~ tma lu• estapida y taeana1 que no mira mds
viJUat~tel Lt atlnder4 y le dorl "''"tn
de mtestro que a 101 lado. Ya sabe tUIIi.. l.a lu• corrilttle y vulgar
IJ.ito formidable. SJ, lu1. Jido lflmtJmlo, agotador, es- 11 mucho más get~lrosa. Es um• lu1 IJ"' tietll rayos
pantoso. En un mes ltemos "eibido tlr&tl de dos mil para todos1 iJ"' vibra en todn.s las dir#CCÍDtJII; 1110
ln/lrmos... Un buen ixitq, natur~~liiiiHit. El primer ts 1Ua sola~ sin arti/iciqs m llfflilo.s. P"o Uegan lo.s
cli1n11, agradecido sin dt~.da, nos 1n1.:i6 UJtt tarjdas U Atn,br~s1 lt 'Jionm 'Jior tl11ímt1 ltismu y nuúico.s Cl·
ruqtttltulaci6n eeu.a de tlos mil ii.Jiviiuos, Jwmbus llsliaiiS y la ;olariJOn1 ÜJ ttullfJI" (lbbrt 1 ~miWterol1
)' muj1r11, fJUI fJadee-úm igunl tn/trm~tlai r¡ue ll. Era t•ibntHdiJ In una soltJ tli,IUUJ11. ElltJ IS lo fJUI los e,..
un Clloso impenitente, molesto., fastidioso, ptlm.a. Y lvsos guier111 haur de n11eslros tDrtJIOtlll y d1 nutltros
dllrás d.# n vi,o esa ,;ubc d~ C#fC(l de dos mil. NtJ, t:Ntr(los. UJtttl eomflu,dtrd lo f!tligroso qu• r~s:ulf4rla
nD son mucllos. Es una dollttcia d1 dificil remedio, parn la titJili1ación gut todos nDs volvllran•os cbmo lo
mrty tlifrmdida1 y cuyo germen toda'llfa uo se ha des· /JIJ polari•atla. Seria eo,o 11' ,o tuvlls1mos nuJs gu1
cttbi~rto. Al¡:mtos creen quR SI trata de mra bacteria, p~rfil. Y s1rla imposible fJIII un ello/Ir pudiera llltJQf
la "'Ciilosa Fastidiábilis Ln,- otros SI apoyan en múlli.. m; 11taxr'~~ si .s6lo tenia fJir/ilJ" y SITia imposib/1 tam~
plu t:rftiTitneins para a.seguror t¡ul 1l eulpabl• es tm bil11 mirarnos nl espejo1 asist,'r a los miUntJ y hablar
Ñongo: 1l uHturorosus Ctlltlnt C". ¡Tal VIII no ua 'llr illlfDniJ. No. Nbsolros tl11nlam1S todas 11ku co.sas
mds lJ"' "" t'astonro de la nutri"'6n! 1 t¡Nirtmos t}'U los &IJralottu tJibrtlf ampliamet~le1 sin
Pu11 Ditn ... ~ ¡si hubiera visto u.tlttl~ s1ñor fJisilanltl pri.sma.s 11i mfÍsicas ctleslialll1' y qwer1mos U~ter a!giJ
El pobr~ elienú vino suspira11do y IJIUjántlose d-e ~a.. md1 t}Ut perfil1 para podlf ttl1/onear a l-os aMigos.
riados lutstornos CllTdíacos. PuramtnU imaginarios-1 Y otra &osa~ s111or td.sii4nll. Uste4 imaglntst lo
dtsdt luego. Estos desdicltados indiv.-J.uos se gu-tjtJH lrist1 f}tll ts fiiT utr p~rro atado. M11clro mds triste si
lodos tl1 tener el cor~u6n nmy gratrdt1 demasiado 11 1m '/Jtrrito dulce y dtlicadO¡' Stn.tibll1 111 fin. Usttd
grand11 y ltablmJ de buscar companla que lts ayude ímagltttsl lo gut strlo.tl VIÍflll1 lrlittla mi/1 otlrtnta
a soportar el peso del 6rgano1 o una slmpl1 camioneta mil 'ftlrritos setrsibles atados. Puts aútt es peor si los
gut haga tl mismo papel. Ntttslro tlitnle~ nada m4s aladot fuiSIII lbS cora•ott~J lmmnnos y luviiramos que
t~rtrar, abri6 las puerl4s át su ;te!Jo y sac6 su cora16n l1nerlos cot' una chala tlll Ayunlanu"lnlo y amarrados
como si fu#Ta algo importa/lit. UtJ aseo~ stlftn' visitante. a lo ;ata d1 la mesa. No. Hay IJUI tuTar a tsos pobr11
Aq.uUo olla muy mal/ adtmds1 no ltaela mds que l.ts- llo1t1br11. Sutño FtliJ los li1n1 IJajD su -pod~r. Amor
lttlir J.umo y lanur estaOidiJS comD si estll'Uilrtlmbs dt 1/umtmo sigu~ con nu ;as1s magnlti&os ...
/in14. lAs enfermeras se houori1aron. !...a Risa ucD.pó Ct14ndo CTID''- que JuJ pasaJtJ 11 ptligro1 des-pertordn
corritndo 1' la Ilusión se iumayó itjotulo caer c-uan/4 a los pacienús. Los sotidltJgos tliun gut para ent()11ctl
litvaba en las WUJ1U1S. El doctor Buen Apetito~ t¡lll lrabr4 cambiado todo. Los tlt vla esfflt¡,a c-reen t¡ul '"
estaba encargadb de la consulta1 /Jirdió el color. Una at¡rlll titmpo amltzremos con los ojos bajos y utuz veUta
calamidad ... AdemásJ la Ra16n clrillnba1 eon10 loca que tn la matuJ. Los de ancha vla opimm t¡ue la -prop;edad
eslá1 dícitndq que ella sola podla curarle~· pero twutro /¡a/Jrá diSIIparecido Y~ por C011S;Jf11ÍI11fl_~ l01 ce/os~ gu1
eli1nt1 SI arust6 tuzda más Vlf 11a cara fda y s~ria gue son .ru e()lfseeueneia~ y qu1 no i1jan tJlvir con esa in ..
tittll ... toxicaei6n dll: u 1 Dotult 1/tJI 1 11 y dll u 1 D1 tltJndt
ÚJ intlrolnci6n del doctor StuJJo F'tli• .sqlucion6 el vi1111.t 1 11 •••
conflicto monu-Htáneamenü. El C1loso cayó #11 rm dvlu
Si tJtU"' 11/o últi,.o ttntlrtwtOI gut trabajar muy
lltD.rgiJ 1~ llflrl tanlo1 el tloctor A'"or Humano procedió
¡nuo. P~ro Ji nue4e lo 'lriwtlfo ~ehar~mos a nu1slrtJs
a satNrarU U fl1Etl-o magnltico ...
clilttltl al t JibtJ de IDJ Ju~tr4itios~ co,.o wna ba.tttr/14
¡Oir, 11Ror visif4nú; qul flt11al No ltay ltU ,..4s
mdt.
mistrablt IJIU la lu. poza,i•ada. Los flsicos 14 esüdian
como algo 1xtraordinario1 fJtro a m11 lt QSiguro a ustld-1 DRA. SAtUD ALEGRE
~ujeres Libret

tenía que surgir en latitudes más recientes para la ci-

La cuart a vilización: precisamente en aquéllas que plasmaron la


reforma. Y no es casual que coincidan con ~sta, en
geografía y en tiempo, la imprenta, la brújula, el
desarrollo industrial; la reforma une Ja ciencia y el
trabajo, que basta entonces fueran a modo de compar-
timentos estancos. Crea la civiHzación que pudiéra.

r e vol ucí ó n mos llamar cientUico industrial, que ha dado aplica.


ci6n y ef«tividad social a la ciencia. En este y otros
aspectos, la vida actual se nutre de aquel hondo mo·
vimiento revolucionario que tuvo su expresión en la.
reforma. ·

Lutero Los derechos del hombre


A partir de Ja Conftsi6n de Ausburgo, en la que lo' Pasaron casi tres siglos ames de que la Humanidad
luteranos formulan su doetrjna, los movimientos fun~ occidental hiciese un nuevo alto para rectificar su
damcntales que han inHuido decisivamente en el vivir rumbo histórico. Esta vez, el motivo y, sobre todo,
de la Rumamdad son) en grandes síntesis, los siguientes: la expresión, fueron de signo político. El escenario, en
El protestante, que abolió las jerarquías eclesiéisticas Francia·. Las consecuencias, en el mundo.
y l a Jiturgía en latin, sustituyendo las diversas prácti-
cas del culto por la simple y directa lectura de la A fines del siglo XV!JI, la sociedad y el Gobierno
Biblia, traducida a las lenguas vulgares para hacerla de casi todos los pueblos europeos seguían organiza~
asequible a todos los creyentes. dos como eo la é.oad M-edia . .t:s decu, había dismi~
Este movimiento protestante, que en forma y expre- nuído. un poco el poder feudal de los nobles para
sión no es sino· una revolución religiosa, transciende concentrarse en el poder crecido y absoluto de los
sin embargo en consecuencias de amplio radio social reyes. A la oprc::s.ión polhica correspondía ~na opre--
y aun de concreto alc;.ance .económico. sión económica perturbadora X angusnosa.
Aunque en la última Edad Media las manufacturas En esté ambiente de malestar, surge y se difunde
y el comercio recibieron un impulso con la emancipa- la teorfa del estado natural de Rousseau, que desa-
ción de las cocnunas y las nuevas vfas abiertas al trá· rrolla la idea de que todos Jo's fe nómenos sociales es-
fico por las cruzadas, hasta -el siglo XV, en que aparece tán sujetos a un «Orden naturah, y que el interés per-
Erasmo con su lema del ubonor al traba.jont DQ se ini· sonal librado a su impulso espontáneo, es suficiente
cía un franco combare contra lo estático ae las con. para hallar lo que le es más ventajoso. Teoría resu-
ccpciones canonistas. El dfa en que Luteró, el gran mida -en la célebre máxima de Vicent: ((laissez faire,
rraile demoniaco, !se rebela contra el monastidsmo laissez passern, que no s1gnifica en modo alg-uno pa-
y el concepto aristotélico de la existencia, sustituyendo sividad y fatalismo, sino todo lo contrario, el pleno
la contemplación por la acción y aplicando los cono- albedrío para la plena actividad constructora de cada
cimientos científicos a la indu9tria, este día se abre · individuo. ·
una nueva ruta al mundo. En estas teorfas de la época 1 cristalizadas por Rousseau
El renacimiento había sido un movimiento cientí- y originarias en gran parte de la embriaguez. ingenua
fico y artístico, más ardstico que científiCo, germina- y generosa de los derecbos del hombre, l'atfan ya mu-
ción tardía de las viejas semillas que aún guardaran chos de los gérmenes románticos que hablan de hacer
de siglO$ las viejas tieuas mediterráneas. Era natural explosión literaria al cabo de unos lustros. Ya la re-
que no ~portara nada rigurosamente inédito. Lo nuev..o volución de la M'arsell~sa derivó ha-
cia rutas sentimentales, de conteni-
.,.........-. do falso y expresión magn.iñca. Sus
actores eludieron el sentido econ6·
mico que requería y clamaba la mi~
seria de los <Csans culotte,; pero crea·
ron, en cambio, el espíritu pequeño
del pequeño propietario francés, que
aúu pervive, y dejaron una muestra
inmortal del subhme tango de sus
sentimientos: escribieron para la His-
toria aquella irreprochable declara ~
ción de los derechos dei hombre que
em.Pieza de este modo: uTodos los
hombres son libres e iguales ante la
ley•,; ·y para la portada de todas las
constituciones dem.ocráti~as del mun·
· do, los tres . vértices del simbólico
triángulo: Libertad, l•g ualdad, Fra-
ternidad.
Pero ante, contra y sobre el tri-
ángulo equiJátero-geometria perfe<-
ra-del derecho polírico1 surgía el be·
cho económico, con toaas sus aristas
vivas, implacables, rebeldes a la fór-
mula mágica.
Y así, la clari-videncia sarcástica
de Babeuf pudo gritar a aquellos
magníficos franceses ebrio!~ de digni·
~uieres Libre¡

dad ciudadana: <<Cuando tengá.is hambre, coged la Cons- paralizan. Eli..


titución y quedaréis ahitos. Cuando tropecéis con la minando las fal-
injusticia) recordad, para consolaros, que todos los hom- sas soluciones
bres son libres e iguales ame la ley ... n nominales, las
11buenas formasn
La utopía comunista y el experimento ruso ilusorias.
Desde ahora
Carlos ·Marx. fué ante todo y sobre todo un espirhu mismo podemos
realizador que sintió truncados sus impuJsos por falta prescindir de
del preciso, del inmediato t<quén realizar. De esta con- unas, como
tención forzosa de su capacidad desarrolladora nació ceca. maradan,
su temple, su fortaleza, su obra. uigualdadn de-
Carlos Marx sabía dónde estaban, quiénes eran los purar otras, co-
que necesitaban la gran transformación, y conocía por mo cdibertad,..
otra parte los medios de llegar a ella. Pero la experien· «Camarada)),
cia le demostró que era imposible conectar por el mo- (tigualdadn.
mento estos dos conocimientos: u quiénes,, y t<cómon. He Camarada inte·
ahí el fracaso de su intento de llevar a cabo la revo- lectual, cama~
lución en Alemania. Y de esta desilusión brotó el (tquén, rada manual. Esp(ritu sel eccionado, cultivado, y es..
que los predecesores en quienes se apoyó dejaron in- píritu embrutecido. Remuneración tipo ((XII; remune·
concreto, dispersa y vagamente formulado. Y ast, el ración tipo uzn. ¿,Camarada? ... No; no quiero que
gran reaHzao.or tuvo que dedicarse a Ja elaboración me ullamesu camarada; prefiero que me uhagasn ca·
de la teoría q_ue su futuro babia de poner en práctica. maradal que me des lo que tu posición, tu capacidad,
Perdonó al uempo su injusticia a cambio de dejar tu sensibilidad te han permitido a ti y no a m(. Antes
articuladas eri sistema sus teorías basta ~ntonces in- que cccamaradan he de ser hombre y be de tener con-
conexas. ciencia de eHo. Sólo cuando tú y yo nos parezcamos,
No podía ser de otra manera. No podía avenirse a sólo cuando lleguemos a encontrarnos en una posibi-
su fracaso. No podía resignarse, porque era el gran Hdad de cdincidencia 1 sólo cuando sen~os camara-
realizador. das podremos Hamarnos camaradas.
Marx nació hombre y nació filósofo. Se h izo econo.. uLibertadu. Prejuicio burgués, según Lenín. Prejuicio
mista y se biz:o socialista. Reunió todas las teorias disper· burgués, en efecto, como concepto teórico cuando se
sas de sus precursores-Ricardo, Rodbenus, Marshall- posee implícita en la tarea de una revolución. Mago{~
y las sistematizó, las hizo ciencia. El enorme empeño fica holgura creadora si se apoya en base vital: eco~
que puso en su obra derivaba del examen de los resul- nómica, sentimental, intelectual... Si nos deja darnos
tados de la revolución francesa y de su visión certera como esclavos siempre, siempre, a todo lo que sea
de las desigualdades sociales a través de la historia. mejor en relación a nosotros mismos.
El permanente afán de Marx fué el de completar y Morcedoa COMAPOSADA
completarse. Más tarde, los .marxistas, sus discípulos,
le escamotearon sus valores nacidos y se quedaron uni-
lateral y exclusivamente con su concepc1ón del mate·
tialismo histórico y de! socialismo científico, sistema
modificado por las ingentes fiq-uras de Rosa Luxenbur·
go y Lenin. Este último fué. el accionador de Marx
y en él recayó la herencia directa del socialismo que
vino a corresponderle a Rusia. Pero los bolcheviques
cAviso a nuestros
han hecho un ensayo de bolchevismo, no de comunis·
mo, que sigue siendo, incluso en Rusia, una utopía.
Una utopía a realizar. Y esto porque olvidaron a MarlC
paqueteros y
hombre-condición natural-y a Marx filósofg.........cond.i- •
ción progresiva-. suscnptores
La cuarta revolución
Por la presente nota recti6.camos nueetro avi-
La cuarta revolución, nuestra revolución, ha de in- so anterior a los corresponsales, a los que equi-
tegrar los avances de las precedentes. Tiene que com- vocadamet;lte se les señaló como fechas de liqui-
poner la unidad que supere el fluir humano . Tiene dación los días del 1O al 15 de cada mes, cuando
que ser el estimulo generador de otros porvivires.
Nuestro pretender de hoy solamente es aún uoa abstrae· en realidad debió eacribirse del 5 al 1O. Espe-
ción) uo.os conceptos que hay que estructurar en forma ramos que todoa tomen nota, e insistimos en que
hUmaaa, realizable. los pagos deben hacerse mensualmente, por ¡¡iro
Pero, ante todo, bay que cegar Ja mirada faú.tica, postal o tele~6.6co.
cerrar los ojos en ~xtasis, arrancarlos si ~s preciso
para que nunca más vuelvan a abrirse absortos en la También advertimos a nueatroo abonadoa que
espera de apariciones de cromo; para no creer en esa aón no hayan hecho efectivo el importe de la
Madre Revolución que nos cobija a todos. N o más suacripción que de no hacerlo al recibo del pr<>
apariciones mitinescas.; no más fantasías de capillita
cafetera. A la revolución de frente y en actitud crea- sente nómero el próximo oe enviar& contra r.,..
dora y no de espera. Tent.mos que ir por ciJa. T~ne~ embolso a su cargo.
mos que empezar por descubrirla para poder sentirla 1
razonarla y hacerla. Hay, ~n fin. que cre-arla, sin re· LA A DMINISTRACION
fl.ejos que Hmitan y no irradian nuestra propia integral
necesidad. Sin espejismos que equivocan) coartan y

••

l f 4 G 01
'Mujeres ti~res

la madre ea la más a decuada pa ra el organiamo


P roblemas infantil: y cuando esto no pueda realizarte por
al¡¡una raz6n, poniendo a disposici6n del niño
las diluciones lácteas adecuadas a cada caao, o

sanitarios y las mezclas y preparados alimenticios neceaarioa.


A la lactancia sucede en protección un perÍO·
do de tiempo hasta que el niño in¡¡reaa en la

maternidad e.cuela; período de tiempo por ahora muy deo-


cuidado y durante el cual se malo¡¡ran muchao
veces los desvelos que se tuvieron en la época
anterior. Durante este tiempo el pequeño debe
consciente ser protegido en instituciones apropindaa. para
las que las ctCasas del Niño» pueden aervir de
gracioso modelo.
La maternidad consciente. que hasta ahora no En la escuela, la cantina escolar debe procurar
ha aalido de un grupo de selectos, debe ser una el alimento, y el ropero escolar la ropo y el cal-
conquista de la mujer. Pero no comprende s6lo zado de que tantas veces carecen los niñoa. Ea
la voluntad decidida de procrear. ni el logro de necesario que para el individuo, sobre todo para
un niño engendrado y nacido en buena• condi- el niño, todo sea hogar en el sentido de que en
ciones, sino que se proyecta después aobre la todos los sitios que frecuente halle una aco¡¡ida
vida de ese niño preparándole pera cuando haya cariñosa y un aspecto de la solidaridad humnnn
de eentir su responanbilidarl de procreador. que cada vez más sustituye al contenido humi·
liante e injusto de la palabra caridad.
L.u rno.ternidtt.d consclente, en el camino de su
consecuci6n, toen de cerca infinidad de problemas Que el entrañable anuncio del niño •ea para
la madre una b ienaventuranza. Que la promesa
snnitnrioe. llnsln hnce poco no •e alcanzaba In de su vida sea para la madre extasiada como In
importancia de loa mi•mos y, claro está, no se contemplaci6n de un ancho parque con grande~
resolvían. Ahora que Y" se nlcon zo su interés, calles donde los niños juegan contentos. En el
se resuelven u rncditts. y grocills. Uno de los pro·
parque hay grandes diversiones y jugueteo y los
cedimientos poro encontrar la soluci6n ha sido
y es irnito.r las inatituclone.s sanitarios del extran·
pequeños disfrutan unos y otros a su placer. Pero
jero: y os!, con gran pompa, tenemos cosas muy también hay peligros y, n lo largo de la vida,
bonitoa. pero bnetnnte inútllea, mienh·as se des-
éstos son las numerosas causas de debilitaci6n
cuidan laa yn existentes y se las deja en un cul- orgánica, de enfermedad, de degeneraci6n huma-
na. Y por esto es necesario velar.
pable abandono. E.• mejor aprovechar lo que
pued~ aprovechnrse-: pe-rfeccionar una serie de uNo s6lo en los medios proletarios. que por
instituciones que pueden adaptarse muy bien a serlo son también medios míseros y detdáchadoa.
las necesidade.•. " In psicología y In sanidad de sino en otras zonas más tranquilas y confortable•
nuestro pafa. de la sociedad actual la atenci6n hacia loa pro-
Es neceeario hncer una Sanidad para el pueblo: blemas eugénicos se ha hecho ya impoaible de
no una Sanidad para loa que se lucran con ella, abandonar. Los problemas de la armonía sexual.
ae hacen propaganda por medio de ella y se en- de la natalidad ciega. de la descendencia débil
y enfermiza: los mil factores de degener&ci6n hu
caraman aobre ella
mana. unos por vicio (alcohol. tabaco. morfina.
Hay que hacer una Sanidad que evite esos etcétera): otros. por trabajo, saturnismo. hidrar-
cuadtot diariamente viatos con el mismo dolor. girismo, etc.), y los que. obedeciendo a intere-
de familias que tienen una sola pieza para todos se.& no por grandes menos bastardos y repu¡-
lot onenesteret de au vida : o que realizan ésta nantes (guerras). contraseleccionan los repro-
en un corral. teniendo por techo el firmamento ductores humanos .... todo ello clava la preocu-
y por alfombra un suelo inmundo. pación en la carne viva de todoa.n
Hay que modificar eoos centros. como la Casa He aquí que el vi¡¡ilante de cae ¡¡ran parque
de Maternidad de alguna provincia, que expenden que es la vida infantil tiene que estar muy alerta .
leche y mezclas • bote de leche • quienea las Este vigilante celoso es el médico, ce la enfer-
pagan: y no lo sirve, por lo contrario, a laa pobre• mera, es el padre, es la madre, el maestro, el
m1,1jeres que, ain poderla pa¡¡&r, la neceaitan ur- amante de los niños, en una palabra . Ea todo el
gentemente para out hijos. q ue proyecta tu deseo y su trabajo o 1 porvenir
En todo momento debe prote¡¡er&e ol niño. y ve la clave de este porvenir en loo niñoa.
Durante la cdnd de la lactancia, procurando que
su madre pueda alimentarle, ya que la leche de Lui.. PEREZ BERGANZO

6
ALGO SOBRE COEDUCACION
De las muchas defin iciones que existen acerca c iones de la v:da se han de encontrar (fábr icas.
de lo educación. tengo ahora una a la vista que talleres, universidades, e tc.). d onde seguirán des-
es. acaso, la que mejot llena las aspiraciones de arrollando una labor conjunta.
un buen maestro. Es de Platón, el sabio griego Hay Que tener en c uent:l que en la vida diar;a
que ya en la antigüedad defin ió la educación así : niños y niñas. hom b res y muje res. no viven en
«Dar al cuerpo y al alma toda la belleza de que grupos, dlvldidos por géneros. como ocurre en la
son susceptibles. >' casi totalidad de las escuelas de España, sino
Comu fácilmente podremos apreciar. este COE) - que hay que volver la vista a la realidad y darse
cepto de la educación encaja e n cua lquier tiempo perfec~a cuenta de que uno es el complemento
o época. del otro. que han de formar una unidad cuanto
E l gran filósofo al reflejar su pensamiento no más armónica más feliz. y esto sólo se conse-
izo un apartado diciendo cuál debiera ser Ja guirá d;lndo a ambos una educación en común
educación de los niños y cuál la de las niñas. por me dio de la cual se conocerán y compene-
sino que. generuliz.ando , e xpuso con gran claridad trarán. Claro que esto se conseguirá por medio
cuál debiera ser el objeto de la educación. Luego de una educaci6n racional. presentando al niño
si, como hemos visto en su definición (y en la todos Jos problemas. aun los más escabrosos, con
de infinidad de educ~dores) , ésta es única para mucho tacto y delicade:oa ; pero ésta ya es labor
ambos. c. por qué, si se persigue lo mismo. se del maestro. del cual también habrfa mucho que
ponen obstáculos a que la educación sea en habla r. porque el é xito de esta labor no consiste
común? sólo en los niños. sino er:. la dirección. en e)
g ula espiritual que debe ser el maestro. y s i, como
Según unos. la coeducac:ón o educación en
co mún perjudica a ambas partes. A la niña . por lo general ocurre, éste carece de vocación .
mal puede d edicarse a un ejercic io que , necesa·
l>,orque pierde feminidad, adouiere los modales
namente: requiere un entusiasmo muy grande.
del niño y se vuelve brusca en ~u manifestado-
pues e l trabajo del maestro no termina a la hora
rae&; y al niño Je ocurre lo contrario: se afemina .
Cluro está que estos razonamientos son fácil· de cerrar la clase. sino que ocupa todo el dfa y
mente rebatidos. pues no es cierto que nada de parte de la noche.
Es e n las escuelas coeducativas donde se hace
ello ocurra, s ino q ue en los s itios donde el slstema
un verdadero aprendizaje de la vida, donde niños
de coeducación está implantado (Estados U nidos.
y niñas adq uieren una personalldad propia y con~
fusia. Suecia . Noruega y Dinamarca) la niña
apren~e a tratar a s us camaradas d esde el primer
ciencia de sus actos . y hay que tener en cuenta
,nomento. sin coq ue te ría, te niendo únicamente en que los niños de hoy son los hombres del maña-
na; lue~o s i éstos son hombres conscientes. la
cuen ta que es un com pañero con el cual ha de
sociedad integrada por éstos se desenvolverá
conviv ir a lo largo de la existencia. Además. esta
niña no se amilana tan fácilmente como las de dentro de la paz y armonía que a nhelan para la
su ednd educadas solamente con muchachas. Hum anidad cuantos sienten hondamente el mal-
estar y la injusticia que ahora padece.
Claro que esto tiene su explicación. De todos es
sabido que el niño es más b rusco e n sus modales Julia M. CARRILLO
que la niña . y que ésta es más delicada y. por Madrid, junio de 1936.
)o generul. m ás iloña que éste: pues bien, educa·
dos e n común. estas dos te ndencias se contra-
rrestan y e l niño. inAue nciado por la presencia A nuestros lectores
de la niña. reprime y modifica sus impulsos. a Estamos satisfetlros1 y nos place COJ,¡csa;lo. Lfl- a&O·
veces brutales. y la niña. en cambio. se hace más gida dispensado a uue.rtra R.tvista lth su f'6r ado todos
fuerte y reflexiva. Además. según los estudios los cálculos imagiualJ!es. Una prueba es que sn. el pre-
que acerca del niño se han hecho, ésta es más sente mimero lut sido preciso ampliar la tirndn en 1111
75 por aoo. l111uncia.mos a todos que (le ma1tteuerse es.
precoz y éste m ás inteligente y ob!ervador: pues ú entusiasmo iremos rápidamente a la mejora de IIUCS-
fien . s i estos niños se e ducan .iuntos. al hacer tra pul>licacióu. La Revista. 110 se debe a nada ni a
sus trabajos mutua m ente se ayudan y. sin darse nadie. Es el producto de nuestro propio ujuer~ o y no
cuenta, la niña va co nociendo e l temperamento. ltemos perseguido con .tu p"blicacilm idea alguna de
ll4&r0 .tino contrilmir a la capacitacibn social de la
1
carácter. etc .. del niño. y éste igual con resp ecto mujer t:Oil mirn-s a muz 6f.l:waciQu espiritual de lo Hu~
a aquélla: además . una y o tro van adquiriendo monidod. Couucuenlt~s, pues~ &QII tlusstro prop/Jsilo,
una personalid ad propia y un desenvolvimiento todo beneficio eu los ingresos se traducirá en mejoras
que en los niños educados aisladamente no exis- imn.t'diatas o en nuevos planes a reaU11ar con aquel
mismq ¡;,,,
ten, teniendo esto un gran valor para e l próximo LA REDACCJON
futuro de ambos. pues en las diversas manifesta- Y LA ADMINISTRACION

7
Veinte anos - F:ra el me! dt" julio y JIOr In gran
sol que hací:t hervir el agu:• e-n los
tecbo entraba un torrente dt"
a su alcance. En las primeras
hor.ts de la tarde hnbfa poro trabajo, y las telefonunas aprovechaban el momento
para beber. La :-.ed ('ra rl tínico rf'curso p;tra abandonar dos minutos la alta sllla
giratona, potro de torturn durantt- ocho horas largas.
salvaban
Un:t, l:\
en trato
tuvicmn
la.., apariencia~. ~ntonces M' me ll'vtlaron también otra~ cos h ost\11:\S.
dist:\nria entre Jao¡ teltfoni:.ta~ y los optr.<lflos, aun cuando e ~ tuviéram o~
constantr . Oun 1 ti qur todas l:t~ ttseñoritasn fueran hij:as dt .,•iuda o
un papá cnNH.-..do,, MC'nn~ no hub•.-ra sido decfnlt-.

Se contaban ch•sme) tn voz ha¡· a y cor. dis1mulo 1 pues estaba prohibido hablar.
de psicología L3 encargada- un dragón con fa da~ a ¡nt·"'ec.hado para ángel custodio de aquel
tesoro juveml • hay quf' hacer con•nar •¡ut era reglamentaria la soltería, recorría
t'l ~alón a lo largo d~ la lila, hacserdo .-saludablesn advertencias acerca de-l
Solterío y -virginidod forzosos
A los poc:os días de ma sngruo 'IC' mt ocurrió embromar :.. lo¡,s ch1cas hacif ndolas
5ervitio y del maneJU del ID3.terial, 1rrf' ~ova ble a caus..1 de la guerra. creer 9ue l~fa tn las U.)'3'i de la mano. Salia b~l'ltant~ airosa, apro\·tchando lo-.

femenina a través Venfa un sutñtt'ito De pronto In e~t. mpita de algún sa.nto ccbienhechor,. apa-
recía ~br< el ••cuadrou nombre con qut- ·f-e tgnibamos familiarmente el múltiple- ;
tres o cuatro muchachM !le pers•gnab.'ln i ~imuladamente y c:omenzaba un rosario:
chi!mt's que una~ y otr3s me contab:tn.
Cierta guard1n. pa"ad3 la mtd1a noche, cuando el trabajo h abi.l cedido y de~·
plegaba un periódico único rtmtdio contra ~l sueño-·, una \'Oz miste no~a w n6
y asl uno y otro y otro a lo largo de 1: fila .. u¿ Diga ?u, ftSanta Marian, ucomu- en mi auricular: ttStñorit.l , .tntt~ dt retirar"Sc a dt"~eans.ar quiero hlblar con U!ott'd
nican, u madre dt . n, te¿ con el J1_ 8, s, 8 ••. un momento E)péremt' en tl balcón.•• P~gué un brinco y miré ripidam~n tt la~
de una profesÍÓl\_ A la!< cinco dt' la tarde arrtcsaba e-l <r.,·ic:io; a las ocho de la noche las :ele-
fonistaft iadeabom dt fatiga; los nt'rvi o~ jugab.1n su papel. A ,~eces una contes-
tación deHemplada y mtdiol hora mb 1,¿ dt una Hamadil.a al despacho del jefe,
llaves. ¡ Diablo, e sub3n todas cerradas! El :1uricul:..r habló de nuevo : • S O)' yo, la
encargada.n Votvi la cabeza. Er.l tila, f'=t tff>rto, dt5dt' la m t r-J. de obsu\'aci6n,
conectada directamente- C'On lo~ ucuadros••·. cu;•o St"creto acababa de descubrir, y
que se traduda por dol horas dt rtcargJ t n la jornada. desde la que 1)()dfa cxp1ar, ~in qut' DO!'. du1ramos cutnta. no sólo las inc1dend.u
1 del servic1o, ~m o nuestras propia. convthacionts.
la fnc~<\rgada dt noche- era una muje-rota aha 1 desgarbada, lo q ut' le \'aha ti
X.u16 c·:!\t(' ff"J>OrlctJC de una c:or~vtrs.aci6n con mi amlga Lo jerorquío sodol rernoqut'tc de u$3J~enton. ·rtnfa ti pelo deo tanahoria, la \'OZ b.1 ja y ronca y :-.e
1 ;atwt ~hufnrz. lbhf:tbamo!'l dt Jo.., profundos cambio~ ope- data los \Jlumos toques con un holg;!dO ho1.bito del Carmen.
a.ados rn la p!lafologhl ftmtnina durante los ,..ños último~ . El setvicio st' div1dfa en trt!l turnol-1. primtro, de seis horas, por la mañana; A las tre~ de la madrugada charlab.'l <"onmigo tn el balcón :
La s:cncra<;tÓH d(' V("lnl(" <lllO~ atd'l ('!i.t.ll)a rná!, )('jos infinitamente de la actual el segundo, de ocho, por 1.1 tarde¡ ti de d1e1, por la noche. ¿Es v('rdad (lut ltt usted en las ray:l!'l de la m:\ no?
que pud•rra e~t;arlo df' ~u" tat;tr;ll>u(•la .... Me asignaron t"l 'ervic:10 d~ hora~ lnc:omensurables, tres de las Me eché a reh con toda ('l alm:l.
Tengo la rxpnirnct.l objl"liVa dt- t..,t:l transformación ffi(' dijo Isabel- . Tú cuales- no por eso m:b corta~- --~·.¡.~:... ~ ; en unas hamacas, haciendo que - Pero si es una broma,
sabes c;ue llevo v('mtc oai'los t~<ah.tjotndo tn Tcll'(onos ~ conoces mi temperamento dormhmos unM, mienuns no~ <OJHdl;a~rn•• secretos en voz baja; roncando ot ras -No, no; quiero qut me Ita usted el porvenir.
y mi educación y no ~(· u• csc.tpllrl'i r6mo han debido romperse dia por día las Intenté disuadn·la. lndti l. M(' 1ogó, me suplicó; había ta l ansl<'dad
arista~ d(' mi r"pfritu contr;t <~qurlla ¡Ha..,ividad bobina, contra aquella resignación c1l tOd:l 1u cara, qur pud<' lrt"r cómodamente.
erigida volunuan;unt•nt<· <'n virltld, CjU(' ('l.t la c:ar:tctrrh.tica de mi generación . Un pt"ligro In nct'cha.
nPucdo ,:ont:utc• mu<'ha~ ros:,..,; purdo hacrr desfil ar ante ti todo un p roceso ~¡ Cu:\1? ¿ Cu~l?
dr tnm!iformllci6n plliC'ol ó~t:iról, fJU" no dejará de tener interés para un estudio No puedo decirla m~~; prevéngase.
más amplio de l'suu, c.·uc•l\ti0114'14, Pas:,dos ocho días la ('nC:nl'g:lda St> dió de baja ¡)Or enfermn i quince
Aparte lns profc~ionc•to I)JOpia" dt• oucsuo sexo, como se ha dado en llamar 1 df :'~ máS¡ t:u·cle no sr. h:,bín prc•¡¡(•ntndo nl servicio, y un poco itHJUieta,
a ciertos oJicio~, );' tínir:' prof('si6n rn ~H) uc ll :. época asequible a las mujeres era por s i h Uhicrn de cnhrl'lr :' lgunn rcspons:tbilid:td a la historia dt n1i qui·
J:a t('lef6nlca, fuera drl marfo dr·l )>uso obrc>ri:;mo. Y en ella desembocó toda esa rom ancin, pregunté a t n Hlll compañern~.
mi$Criu v('TI(Omantt• d(• l:l r);,~t· ln('(lia, quf' trnía a humillación el t rabajo fe me· Me mi m ron con un ni re de .1sombro; luego cambiaron una sonrisa
ni no y quc 1 ttl n•cur• '' a t-1, prorurn.ha exornarlo de doradas apadencias. Pero exp resiv:. .
es preferible dej~tr hublnr a 1n1 nm1ga. • Ni vol verá más mc> dijeron. Y N\ voz bain me conta ron e~ ta con
terrible: A<1url háhito d<'l Carmen ... cr:t 1):\r:'l disimular ; p ero PI señor .. .
(aquf t•L nomhrr dC'I jdr) lo h:tbía descubierto y la había llamado t• su
Euenorio y e lemento' despacho En Telé(ono~ no habí:1 m~s (¡ue señoritns tchooestas'' i allí no
podía c:ontinunr. Era cut"suón df" despido fulminante.
Frt' har1:1 el tln.-..1 dt- t;, gr.tn ¡.ruf'rr;~o ruando m•~ dieciséis años desenvueltos Esta ~ohrt' mujer iba :l tener un hijo, v ¡oh, manes de Sant.1 Ur.
y burlone~ cayt-ron rn lo. .. :,Lt dt· Tt'LMonm. 1 grande-, baja de techo, rodeada como sula 1 las ust'ñorita5n ndoptMOn un ni re digno dt' vírgenes of("nd1dots.
de un biomho por t•l m'íltlplt•, dt'L qut, a vl'ces, .;altaban a los oídos de las tele·
foni~t3.· v~rrladrrO!i olg"UijOnf'l rn form.l df' paL1bra~ ~1uesas y udelicadOS)) recuerdos Lo primero brec:ho
a ~u" f.amil1a ~ .
La pramtra imprC'!!os6n fut~ dt· m.de">t.tr , ;tl sorMr les goznts de la mampara Era ti año 19. Un dí;t f'l mo...conf'o habatual pudo más que f>l !!iltncio
que me dió p;,,o, f'O un16n df"1 Jf"ff" df" ,,.rvicio, cincuenta cabezas de mujeres y destmhoc6 rn un guirigay qut no l'odía :\callar ni la prt'stncia drl
gir;\ron mecámcame-ntf' h;•c•·• mi ; ctf'n ojo" ftmtninos:, como lancetas, me hurgaron ¡de.
dt la catwo.r.• a lr-s pu·s. M• n.ttur.ll 4":-.pont.mt"idad murió de pronto; y me estor- H.- aouí dt' lo c1ut '\4" trataba : El p~r~ o n .al m a~u lino ~ habí.1. ,¡n.
ba ron la! mano~ , qu(" no toupt· dondr pone-r. y acabé por cruur a la espalda. v di(ado y e-xiJ:ia df> In 1-:mprf>'a una' mejora'!. ~con6m ica'!o y moralf'J a
lo~ pif'"' callado5 con uno) UJI.J.tCJ" h.lr,\tltO:o., t:.tre-n;~do:-. aqucJ dia y que me hada~ conr ron In t:'poca. La gutrra tlt-v6 ~~ cor-te de vida e-n un citn por
un d.año hornhlf" . cien, y lot.. trabajadoru. e-n gt-nrral 1 h<~hian obtenido alguna~ ventajas
l'odo fut: un manuto. L.. ~ cal~1a~, :>ati::)fecba la curio-. de lo' beneficiO\ alunn1do~ al amparo dt la ne-uualid::td por l;:to; tndu~
atd.acl. ~u.tron nur\·ame-ntc, y en lugar de los cien ojos trias nac:tOnalt" ... Sólo ti personal dt
\'1 tmruf'nta mono .. variado~ en lo alto de cincuenta la <."ompailla ~ladril<ila d• Ttl~fo.
(" .. p.tlda .. umformr ... ol.dornadao; dt- un gran triángulo rojol nos segula ccdisfrutandon los mit"omo~
1 cuyo \'t'run b.1jaha a morir ('n la cintura, junto a un sonoramente, como M qui!Jitran disimular el murmullo de la c:onversación, pues sueldos del año 900· 1 ~t ¡, dot J)t:"f'tart diarias. ;
\ grotr:-.to l;uo de-1 mi!'.mo color. baSia alll lltgaba la prohibición d• hab.• . mis ve1ntacinco cfnumo11 deo plui por e-1 ser·
' RN"obu: ma aplomo. Un mosconeo de re:zo batía el Cierta noche, al en1rar, me llamó 1 encargada mayor, especie de capitán vicio nocturno 1

' ~LI fltltncio ,. ..pe-~ y blando como una nata; y cuando me general de la tt'lefonia. Los operario~ no" invitaron a una reunión
<'ntrf');aron aqut"lla diadema metálica, en uno de cuyos ·-Obscn'(, ~eñorita mr dijo, con ur !'triedad que me azoró un poco-, que para aquella noche en la Ca~a del Pueblo.
• t"~tlc·mo~ M' ablia ti agujf"rito redondo del auricular, me viene ustl"d si<'mprt con la cabeza al airt )' esto no est.á bien. El señor (aquí t'l ¡La Casa del Pueblo 1 ¡Ay, el difunto co~
- - - tt"nt' t.m d1chos.1 como M hubiera descubierto el nuevo nombre del jt"fe) me hn •ndicado qur- la me Ja atención. mandante; el pa¡)á de Cl a~c' JH's•vas 1 Las
mundo. La miré sin comprtndtt, cnda vez ro azorada, y por fin me atreví a insi- a lpargatas eran 'Jn vchfcu1o 9ue oHa muy
nuarle, cuando ya dirigfa 5US pa:;os hach a puerta: rnal. Claro que dos ptr.etas d•nrias ... • pero
- Pero ... 1 es que no cornprrndo . .. ¿y la vcrgUtn7.a de aquella niñ:1 qur st rubo·
Prolongm:ión del mundo domédic:o - .¿Cómo f . ~e volvió muy :\l!omhr2d:l ¿Es que no comprende que una useilo-- rizaba cuando :ll ~alir dt l<l Adm;nistraci6n
rltau~ -recal ctS In palabra no puede ir e la cab4'7.a a l aire como cualquier mo· la pobre docena tlt duros cometfa la impru-
l.a' l;lrdt•s dt• ;\prc•ndizaje eran interminables. Amar-rad:- disti lht? Debe usted poncrS(• un velo o UIJ 'i mbrero-. Y dió media vuelta, un poco dencia de sonar en el sobre gris?
al nHíltlplr por e-1 ltHJ:O <'Ordón d("l auricular, mi misión desdefiosa. 1 Por la nocht' At h:~llé sol:' ('ntrt <1uinientos
N;t <'~"~C"uchat c·(lmo trab:~jaba m1 umaes tran. Las llaves se - ¡Ah 1 mt qucd~ con l:t boca abien t media hora. Una telefonista era una hombres. QuiniC:IltOs hombrts con una vo-
ab{Í:ll\ y c·c·• rabnn con rapidez: uguapau, HSeñorit ... n, useñorilan, y una ccsct\orita••, un:\ jerarqutll social. luntad ú nic~L ¡Magnifico t•jrmplo 1 Se me
u¿ J 1 •h S ?n, tftltlm<' otr:\ vc.•tn, ucomuni ... it, Adopté e• sombJ•ero. Er(' más cómodo1 lorque ... podfa llevarlo en l a m ano y se com isionó parn <) UC ni d fa s iguiente propu·

8 9

l 11 -
Jor-
nadas
de
lucha
Hemo.t querido para mu:stra Revista una vos sert11a1 soscgnda, que In hago agente de ponderación en met!io
du todos los Jmracmtes que barren ltQ)' el mrmtlo,- pero uo se Clltieuda por esto que uos situamos al margen de la.r
cosas y de los ocontecimientosJ qu.e uos encerramos tm wt laboratorio de docttin(ls sistemaOsndas, que pretettdea
mo~; fo:;ilisnrnos, tupa eu mtm()1 tm rm grotcsctJ ramctlo del n lunnbrt sapitmlcn. ¡Ahl, nq, nada de esto,; deseamos
que mustro periódico le11ga sa,1gre '' nervios, sea una cosa vivn y estremecida, donde hallan resonancia los afanes
cotiiliállOS , el camiuar, )'fl lt4rbule11to, tlc esas falanges ftrmeniuas, que en ::u doble coudición de 1m4jeres y CA'fdo~

<Sicta a las muchachas, en J\ombre de ellos, la unión, a fin de al<:an2ar el objetivo


comtln.
1
l Asociarbe? ¡Ay, el )n,ptl ,,retir<~don !... Pero aquellas dos peset:.ts.. Todo
quetM zanjado. Asociarse, no¡ me firmarían unos pliegos a\•to1i:.:ándome a repre·
sentar'as en el Comité de huelga. ¡Claro que no seri;:~ preciso ir a la huelga! ... ,
porque entonces...
l'rescientt'ls firmas, trescientas, de todas las caligraffas imag:nable$. ¡Qué estu~
pendos aqu<-llos pliegos, que hacían rcspet¡¡hJes y responsal:>les mis dieciocho
años!
E.n tal <iía no p.J·Je dormir; pensaba en las hoja-s ll enas de garabatos-mb
podPres-, y con i:'l imaginación .-n~ayaha discursos y b\•scaba palabras elocuentes
con que conmover la )mperturbable frialdad de los rígidos consejeros telefónicos.
Cuando 1\0S invitaron a pasar al salón ~del Conseio me miré lo~ zapatos lltJ\OS
de bar•o, un poco avergonzadt'l, y súbitt'lmentc se me olvidaron todos los discursos
aprendidos.
Confieso que era muy amable aquel señor de !a barba blanca, que se llamaba
algo así como Codolal' o Codol:i. Me miró con una simpat(a que más tarde he
podido ide1Uificar con la misericordia.
Habló en nombre de: todos un compañero rechoncho y bigotudo, que defendió
con calor y elocuencia la tausa de los operarios. Los tiesos perSonajes le escu-
charon con atención, casi con respeto. Me animé; aquella gente estaba bien
dispuesta con nosotros. Abrí la boca para hablar.
-Las sei\oritas .. .-pude decir tan sólo; me ataió el Sf'ñor de Ja barba blanca:
-Señor;t:.., perdón; usted ¿::. quién representa?
~le engallé echando mano a la cartera que tenía sobre las rodillas.
- Traigo unos pliegos ...
-¿Cómo éstos ?-me preguntó, y desdobló ante mis ojos unas holas iguales _u
a la::. mías, con trescientos garabatos idénticos debajo de unas lineas que decian :
e<Oeclaramos haber firmado coacdonadas por la señorita ... n
Me qued~ de piedra. El señor Codo lar o Codolá tuvo \IUa sonrisa amable:
-Usted no COJ\Oce "' sus compaileras.
Era todo lo que podían dar las telefonistas del año 19.
f
Lucia SANCl!EZ SAORNI L
Muieres Libres

tadas ha" de duplica,. SI4S energia.s y t•mplar vigorostnn111te S'rt uplritu si no quiren qt,edar--pobre despo¡o lm~
mtnto...;.sobre las guijas del arrbyiJ. _
Abrimos hoy uta puerta al aire vivifica.u te y jubiloso de la calle.

Se constituye un Sindicoto exduslvomente


femenino en Jerez de lo Fronte••o -1- -:-

Solamente u n mes han tardado en agruparse mil quinientas mujeres en el Sindicato uEmancipaci6n
Femenina», de Jerez de la Frontera. Conmueve y asombra el hecho. ¡Cuánta ansiedad, cuánta inquie-
tud acumulada sale a la superficie cuando una palabra cordial, un gesto de acogida lo propician!
Magnífica fotografía la que encabeza esta página. Mujeres de Andaluda. Mujeres de aceituna,
hermanas de las que retrat6 Romero de Torres, pero a las que no reconocería Romero hoy. ¿ D6nde
podría hallar aquel fatalismo que caracterizaba sus creaciones, aquellas actitu des de sibila, aquellas
almas inm6viles que miraban con lejanía consumirse el mundo? ·
No las reconocería Romero en estas mujeres que han echado por la borda todos sus orientales
fatalismos, que han abandonado los quicios de las puertas donde él las retratara para zambullirse en
un baño de sol y de aire vivilitador. Que han dejado de consumirse a fuego lento para convertirse
en llam ..s crepitantes.
Jere~ de la Frontera acaso sea el lugar de España donde la mujer se incorpora más rápida-
mente al movimiento social. Pronto no quedará una sola obrera sin organizarse, nos dicen de allí.
En el Sindicato recién creado están representadas todas las actividades femeninas de la localidad.
Obreras de la aguja, muchachas de servicio, trabajadoras de bodeguería- embotellado. funderas-.
empleadas de comercio. fábricas de precintos, de lápices, lavado de botellas y vendedoras.
Pronto formarán sus respectivas Secciones, y una vez organizado el régitnen interiol' del Sindi~
cato llevarán sus actividades más allá de la lucha sindical, tan lejo$ como les sea posible, hacia una
labor de capacitaci6n profesional y elevaci6n cultural femenina.

los obreros tejedoro~ de Mérldo sostienen 1


uno huelgo de veinte dios y c:onslguen no-
to bies mejoros en sus c:ondlciones de
trobojo ·•· •1• -•- -:- •1• -1- -•·

Si o• decimos que alguien trabaja .por cincuenta céntimos al día-ocho horas-en el año 1936,
creeréis que hemos equivocado la fecha o que nos hallamos en una hora de buen humor; sin embargo.
entre cincuenta céntimos y una cincuenta oscilan los jornales cobrados-no ganados~ de esto responR
demos que es bastante más-por las tejedoras de la fábrica Sáinz de Casas, de Mérida.
Esperad un poco, que no está todo ahí. De tan inconcebibles jornales-{ jornales ?-se les des·
cuenta el tiempo que para la fábrica por falta de Rúido, cuando esto sucede, y los defectos en los
tejidos, aunque sean involuntarios. que esto no le importa nada al señor Sáinz, él, que aplica tarifas a
su capricho.
Pero estamos hablando en presente. y es preciso aclarar que esto ocurrió hasta los primeros
días de mayo, en que las tejedoras tuvieron una ráfaga de inspiración y hallaron la manera de o
enseñar al señor Sáinz que las obreras de su fábrica eran de carne y hueso como el ·resto de los
mortales y que tenían necesidad de alimentarse y vestirse cc.mo los demás; entonces le presentaron .e•
unas bases de trabajo, bien modestas por cierto, donde se establecía como jornal mínimo 1,75 y era
la escala más alta de 5 pesetas, agregando otros detalles de índole moral muy estimables, a todo lo .
lo' .
cu al este señor Sáinz respondi6 con un movimiento ele hombros, como el que quiere desprenderse
de una pe•ada carga. t~
No le vali6 s u desenvoltura; las tejedoras se declararon en huelga y la han mantenido dignamente
durante veinte días. Veinte días pr6digos en incidentes de todos los matices, pues a causa de la soli-
daridad prestada a estas trabajadoras por toda la poblaci6n obrera de Mérida hubo días sin pan para
todos, empezando por el propio señor Sáinz.
O<

la
1
~l;~==~~~~.~"~n~~~~~~i;•a~c~u;;~;;;;;;;;~;;.::~;;.;;.;c;;;l~~~~~~~~~~~~;;;;~==~==~~~~~~~~~~.v. J
111
EL NIN O SANO -
en caso nonnal, se. romperá, de l a doble flecha de
Lámpara maravillosa la mirada que sabe entrar y extenderse como un chorro
de agua deliciosa, entre piel y carne, hasta las bon·
.1::1 uiüo sano es una lámpara maravillosa y transpa-
rente que deja ver el resphlndor hermoso de su luz dura.s del propio corazón.
Interior. Ese color delicado de la piel, csn finura del
cabello, esa pJacide2 del sueño, esa dultura y amor El gusto
de la mirada, no son sino rayos filtrados y esparcidos
eJe In llama vital que arde y arde en sus entrañas ca- 1 Oh 1, aquf el niiiíto h mucho más adelantado.
htntts y jóvenu. P rueba, prueba, mujer, con esa cucharilla llena de
l..lt.ima que se bizo a la mú fuerte del amor. Loimpara agua o de té azucarados, y verás cómo adelanta el
maravillosa que canta como una lengua incansable, y hociquiUo goloso, c6mo chupa 4vidamente su lengüe~
alumbra de color y sonrisa todo el cariño con que se cilla, c6mo abre y cierra los ojos con expresión de
prend16, todo el anhelo con que se le esperaba, toda agrado, cómo todo su rostro manifiesta el contento que
la ternura con que se le hablaba a través de la carue ... entra por la leng-ua. El c:hiquilfn trae al mundo, ya.
La salud infantil es sincera, y se revela con fran- aprendidas y enlazadas, la percepci6n de los sabores gra.
quela y t-lóttnsión eo todos los órganos y en todas las cos y la sensadóo de :~grado con su manifestación e.xpre.
!unciones. Sale por Jos ojitos hecha rayos tenues e in- siva. Pero si, en cambio, le ofreces una sol ución de
decisos; se extiende por los dedos torpes, con movi· quinina o de cualquier otra. cosa amarga o ácida, le
mitntos desorientados; envuelve como un blando tapiz verás hacer gestos r:Jros, ayudarse de la lengua para
el cuerpecillo frágil. E l ujíio sano ea una l¡lmpara expulsar de Ja boca l as gotas introducidas. ¡Qué elo~
cuentes los incipien tes gestos de l a car-ita men uda;
marnvillosa ...
qué defensa y <tué protesta con tra lo desagradable 1
M ucbas veces, cuando se intenta dar al pequeño
La vista cualquier sustitutivo de l a leche maternaJ es su sentido
del gusto quien le previene de Ja pequeña trampa que
1::.1 recién nacido, el verdadero recién nacido, en sus se l e quiere hacer, y el nene rechaza decididamente 1
primeras veinticuatrO horas, no ve. La vída en prin~ con tenacidad aquello que no l e gusta.
cipio es Clega; nada percibe del exterior, íntimamente Antes que con los ojos, el ni6o entra en contacto
atenta a su grao acontecimiento. con e) mundo exterior por medio de su boca. Ante-s
El nifto es verdaderamente c-iego dura.ote el primer de verlas saborea las cosas y ya, sin darse cuenta, las
• dfa de su vida. Se le acerca una mano o una luJ a dasiJica.
loa ojos y no mueve los párpados ni la caben. No te
alt\nnes, mujer; no creas, tal ve¡, que el nit\o no El olfat o
s.abrA nunca del placer de las cosas teilidas de sol;
1 o de la inefable emoción de los rostros conocidos. No. El pequeño es, relativamente, torp e de olfato. Torpe,
Al dln siguiente ha cambiado todo y el pequeño per- como los somos todos los humanos. De verdad que no
cibo la luz. Pero todavra, pobrecillo, aprendiz del puede comp ararse nuestro poble olfato con ese certero
mnnojo de su cuerpecito, cometerá graciosas torpezas instinto olfatorio de muchos a nimales, por el que re.
1 durante algún tiempo; porque veremos que, a veces, chazan o aceptan l as sustancias que se les ofrecen.
un ojo pe1manece entreabierto mientras el otro se abre Pero considerando toda la agudeza que habrá de poseer
lrnnco y redondo. Que un ojo mira baciR un l:ldo este sentido en el resto de su vida, el n iñito lo tiene
mientras el otro se queda quieto o se detvfa en direc- bastante desarrollado. M uy pronto el lactante hace se·
ci6n contraria, como un par de caballitos indiscipH· ñales de disgusto cuando se acercan a su rostro cuerpos
nados y traviesos. Tampoco te asustes por eso, madre de olor desafradable. Muy pronto-dos o tres meses-
peoditnle de codo1 los gestos pequdíitos de tu ni6o, vuelve la cara inmediatamente en cuanto percibe el
de tu amor v1\'0 y renovado, como una palabra escrita olor del se:no materno, ese inconfundible olor cuy¡.
para siempre, como un af6n materiaUudo, m6vil y animalidad místicamente exaltada conmueve a quien
h«ho c:oru6n. no es, como el niftlto, m4s que todo un Hambre de
Do repente, una \fiva claridad lmprulona al niño leche y cuidados ; o a quien no es, como el hombre,
y sus ojos se vuelven rápidamente a ella. Pero ens•· más que todo un de1eo y un ascua viva .
guid3 los aparta y los cierra, como si la fatiga hubiera
~ido U\n rápida como la impresi6n. Poco a poco el El oído
niñito ndqui~re poder sobre tos m'd.sculos que mueven
a~ua ojos ; poco a poco aprende el color, la lormn, las Sordo, sordo tambi6n. Esa vida pequenna no quiere
dittancins ¡ y se ettableee ese acuerdo que yn nunca, distraerse, n o quiero ver ni ofr. Toda la atención está
Muieres Libres

confusamente plegada, concentrada, en la novedad ex- vaga que flota sobre todas las cosas, pasa a nosotros a
traordinaria de su princiPio. través de los dedos que adaptan su inervación de una
El oído del recién nacido no funciona. Al nacer está manera precisa.
11eno de moco viscoso y es necesario que el aire penetre El pequeño es incapaz de esta finura, de esta exacti·
desalojli.ndolo. Sólo entonces comienza· la audición, y tud ; en él no existe, propiamente hablando, un sentido
esto sue le ocurrir durante el primer dfa y 1 a lo más, del tacto.
durante el segundo. El pequeñito se estremece de un También es muy poco $ensible para d dolor. f::i ver-
modo dpico cuando se produce un ruido o sonido in- dad que los pellizcos, las temperaturas muy nltas o las
tenso: todo el cuerpo se agita, mueve la cabeza y se bajas le ocasionan disg-usto; pero a consecuencia dr
calla si estaba 11orando. Cuanto más repentino y súbito la lentitud con que los nervios transmiten lns sensa-
ba sido el ruido, mayor es el susto del niño. Pero ciones dolorosas, el lactante no reaccionn verdadera~
enseguida, d urante la segunda semana de la vida, co- mente al pinchazo hasta las tres semanas aproximada-
mienta a desaparecer ese ICSuston. Al cuarto mes, el mente.
bebé normal conoce ya la voz de los padres y la dis~
tingue perfectamente. ¡ Qué gran progreso para él, y El psiq:uismo del recién nacido
qué gran alegría para ellos, que ya son un primer
plano en la psique infantil 1 Desde muy pronto el
¿Hay una almita en él tan indiferente nl bien y al
lactante es sensible al ritmo musiCal, y muy pronto mal? No una al mita con alas en la nuca, sino una vida
también demuestra el agra<lo que le produce. Dulzura
psíquica que denominaremos asf: ccalma"?
y belleza de l a música que se l:tbran la primera senda
El palacio, Ja alta torre donde Psiquis reside-ce-
en el alma humana ...
rebro-no está completamente terminado en el chiqui-
tín. Por tanto, habremos únicamentQ de suponer que
E.l ta cto en él existen una percepción, una sensación, una repre ~
El recién nacido e:. sensible en su piel, y si tocamos sentación, una voluntad rudimentarias, discontinuas1
ésta con los dedos le ve~;emos hacer movimientos. Al semiconscientes, que sólo en el curso del desarrollo se
tocarl e las pestañasJ el chiquitín cierra los ojos. Si transforman en acontecimientos ps{quicos subjetivos.
el contacto se verifica en los labios o mejillas, el nene Nos equivocaremos si queremos observar Ja vida psf-
vuel ve la cara y realiza movimientos de succión. Ya quica del pequeño, atribuyendo a su movimientos y a
ves, madre; l o hace siempre que se le toca en las me· sus gestos la misma signiñcaci6n que tienen e.n el
jiHas o en los l ~bios, y es un movim iento reflejo. Si adulto.
tú lo interpretas corno hambre, desordenarás sus comi· Se equivoca la dulce madre cua1tdo piensa que el
das, le llenarás el estómago a deshora y le causarás llanto desconsolador de su niño indica un sufrimiento
un daño probablemente. ctmoralu, pues el médico asegura que no está enfermo.
Tocando la planta del pie el niño dobla l a pierna Se equivoca la dulce madre si piensa que su niño de
y extiende los dedos del pie. Sin embargo, esto no es
pocos meses la ccconoceu porque instintivamente busc:1
el tacto. El tacto supone una ser-ie de movimientos el pecho en cuanto l e tiende sobre sus rodillas. No te
activos y coordinados pQr p arte de los dedos de las conoce aún, mujer. No te conoce aún ... Pero tú, equí·
manos. Como ávidos receptores, los dedos se adaptan vocada ahora, le conociste ya, antes, y le trajiste llena
a Jas cosas', perciben su forma, su consiste-ncia, su
de gozos, y ahí estli, niño, luz, honda y flecha ...
. temperatura. ctAlgo'' de fuera, quizá esa ccconciencia)l AMPARO POCH Y GASCON

El •
crtmen consumado o

Para las a lmas cándidas-pues todaví~ que-


dan-que de buena fe creyeron en las patrañas
UN P OCO DE. HISTORIA
otros muchos queremos hacer un poco de historia.
Rápidamente, como lo exige la limitaci6n de
r
¡·'
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eón que Benito Mussolini intentó justificar su espacio. Pero dentro de esta rapidez, con toda
i.njustificab1e y bárbaro atent'ado, como creyeron fidelidad. veremos los intereses británicos en o
ver tamb ién en la actitud c(sancionistan de In- Etiopía enfrentarse, poco a poco, con los inte-
glaterra una protesta humana ... , para éstos y para reses italianos. No ha sido el afán de civilizar, ',6
1.1 ¡O

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puxac;a""ca 1 :;;;;:::::..
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'Muiere" Librt.t

n• la necuidad de territorios para la ouperpobla- el Sobat, uno de loe máa importantes aRuentes
ct6n que él miomo fomenta lo que ha hecho del del Nilo Blanco, que tiene su origen en Etiopía.
dictador faoeiota un símbolo odioso, como tam- Y por eso vuelve sobre lae proposiciones de seis
poco ha oído un sentimiento de justicia lo que años atrás, razonando su rechazo: y por esto vela
hizo de Inglaterra una potencia ferviente parll- con ansiedad ante el aumento claro de la inHuen-
daria de unao sanciones que no se han llevado cia italiana.
a la realidad . En junio de 1926 se hace pública, ante la So-
Lo. raz6n de esto tiene otro nombre: 11 interéa ciedad de las Naciones, toda la correspondencia
económico11. O, si lo preferís: «ambición>>. de 1919 y 1925 entre lna:laterra e ltalin, corres-
A lo largo de una serie de Tratados veremoo pondencia mantenida secreta hasta entonces ... Se
c6mo aparece la inquietud profunda de un ccinte- hace pública por una protesta etíope. La nota
rée" a medida que la «esfera de influencia» del etíope de Whitehall está fechada en 16 de junio
contrario crece. Inglaterra e Italia se reparten de 1925 y dice:
esta 11inllueneiu sobre Etiopía en el • Protocolo uNo nos habíamos imaginado nunca que el
Anglo-Italiano• ( 1891 y 1894). ejerciéndola Gobierno británico llegase a un acuerdo con otro
lna:laterra eobre el lago T sana. a cambio de reco- Gobierno respecto a nueotro lago. •
nocer In de Italia sobre el resto de Etiopía. El Gobierno francée había sido excluído de la
Pero lroglaterra se •inRitrao lue¡¡o a través de correspondencia secreta, en virtud de la conside-
la aesfera italiana., y en virtud del • Tratado rable inRuencia eeon6mica de Francia en Abisi-
Ana:lo-Etfope•. en 1902, acerca de loo lrmites del nia; y el Gobierno francés interpret6 este hecho
Sudán, eonsi¡ue que no se permita ninguna eon•- como un ataque directo a sus intereses y una
trueción que pueda modificar el curso del Nilo violaei6n del acuerdo tomado en 1906. Ante la
Azul. del Sobat o de las a¡uas del laa:o Tsnna: inRuencia francesa en Ginebra, Inglaterra e Ita-
conei¡ue i¡¡ualmente, en arrendamiento, una co- lia intentaron explicar sus intenciones.
marco para estación comercial, fijada luea:o en Es en mayo de 1935 cuando se desarrolla la
Gnmbcla, y se reserva el derecho de construir un última fase de la lucha diplomática y se hace
ferrocnrril 11 través de territorio et(ope, uniendo inminente la guerra ítalo-etíope. Inglaterra hasta
e l Sud6n a Uganda.
Es Francia quien entra en juego en 1906 y este momento, puesta a decidir, se inclinaba por
Italia. Pero la oferta abtsinia de la creaci6n de
toma parte en el reparto. Pero, una vez máo. en un dique en el lago T sana al precio de un cambio
este reparto de los •lntereaes de las Treo Poten-
cia.. , lna:laterra insiste en salvaguardar ..ue inte- de la política inglesa torci6 el rumbo de los acon-
tecimientos. Italia recordó el Tratado de 1906,
reeee y los de Egipto sobre el Nilo• . Este Nilo e lng.l aterra llev6 su polftica por estos tres as-
Azul y este lago Tsana, que le da origen, son una
pectos:
profunda preocupación, pues loo algodonalee in-
gleeee ae riegan con sus aguao. 1.• Seguridad pública, dada por Mr. Eden,
Y por eso se limita, se pone un valladar al de que su país temía agravar el eonRicto y Uegar
lago Teana. E Inglaterra. a trav~o de alguno• a un acuerdo con Abisinia acerca del lago Tsana.
añot. va pensando ... 2.• Mr. Eden ofrece a Rom" repartirse Abi-
En 1919 el Gobierno italiano propone al Go- sinia, pero las ofertas no satisface-u a Mussolini; y
bierno britt.nico su apoyo para determinadas con- 3.• Hay un refuerzo de la política británica en
cesiones. 1\ cambio del apoyo británico para la Ginebra y una tendencia marcada a reconocer las
construcción de un ferrocarril que uniese Eritrea conquistas italianas ucon condiciones)>, sin base
con la Somnlia italiana. Las concesionee n In ninguna. El Gobierno egipcio, a pesar de las ma·
nación ingleon eran: el establecimiento de un di- nifestaeiones de Mr. Eden, obtiene veintiún miUo-
que al lago Toana; la construcei6n de un camino nes de libras egipcias para proyectos de riegos,
del laa:o Toana al Sudán. Pero el Gobierno britá- que incluían el lago Tsana.
nico rechaza la proposiei6n. Quedan resumidos. con estao nulas, los inte-
Más tarde explica el porqué de ou negativa reseo británicos en Etiopía. Más adelante exami-
( 1925} y vuelve n hablar de la propoeici6n ita- naremos la posibilidad de un pr6ximo conHicto
liana de 1919, mostrando claramente la inquietud de interC$(:1 al oeste del Mediterri\neo: y de qué
por lu preciosas aguas del Nilo. Quiere llegar a manera el control británico del camino a las
un acuerdo sobre las baseo de 1919. con una Indias está siendo estorbado por las ambiciones
nota cnrncterfotica: oItalia no emprenderá nada imperialistas de Italia.
que puedn inAuenciar el curso de lao a¡uao del He aquí un poco de lo que secundan, sin que-
Nilo» . Ea que el ojo avizor de lna:laterra ve que rer y sin saber, esos pobrea hombres veatidos de
In concesión del ferrocarril italiano hubiera he- soldados y borrachos de mentirao ...
cho posible un control por parte de cate pala, no
eólo 1obre los aAuentes del Nilo Azul. sino sobre PAZ

t4
Mujeres Libres

CINEMA VALORABLE
ELISABE.TH BERGNE.R
El c ine. como otras artes, personas y cosas, una impresionante simplificación de su complejo
ha recibido las acciones y reacciones que inten- femenino, condensada en las palabra. que dirige
sifican. convierten, definen. Como todo existir. a su camarada cuando éste se queja de que la
tiene una doble historia: la ancestral-la que inspiración no llega: uNo te preocupe&, yo saldr(•:
motivó el engendro de s u sér-y la que cuenta saldrá lo mismo que nació Tomn-cl hijo-.
sus años de vida. Apareció con sus dos dimen" De tal manera se adueña de nosotros y coac-
siones, y a base de ellas, ha desarrollado todas ciona nuestros sentimientos. que mientras se la
las formas del movimiento mudo. Esta primera ve es imposible razonarla. Pero ya fuera del cine,
expresión es la del cine puro, cuya máxima per- nos sentimos tristes, descontentos. l-Iemos con-
fección habrá que esperarla en el logro supremo templado y nos ha conmovido la insuperable ex-
de las sintéticas películas de dibujos. presi6n de una actitud femenina q ue no es la
Su primera reacci6n, la voz, nos ha dado un que debe ser, la que tiene que ser. Aquelln mujer
cine estático y ·subordinado. Los paisajes son posee todos los resortes de la decadencia, tan
adaptados a la música; los músculos de la cara, tentadores en muchos aspectos. tan llenos de en-
al tono del q ue habla; los ingenuos. dinámicos y canto y de sugestión. Mira hacia el pasado.
expresivos parpadeos de los ojos son sustituidos Con las inagotables experienciar. ensoñadoras
por una mirada inmóvil, pasiva. de su origen asiático-de las que ella es única
Toda esta reacción cinematográfica aspira a víctima-, llega más tarde o más temprano ~
la tercera dimensión; pretende hallar el volumen arrancar el afecto del desdeñoso o voluble Don
que ha de ahuyent.a r a tantas sombras sensibles Juan. Pero es a costa de anular su personalidad
y ágiles de sus vidas en planos para sacrificarlas individual, a cambio de quedarse retenida en él
encerrándolas en corporeidad. Intenta que la y para él; a cambio de transfundirse en él hasta
unidad color-sonido-volumen nos dé la ilusión de dar alma a aquel cuerpo q ue sólo se ha movido
lo existente: un teatro falsificado de naturaleza; por debilidad e insatisfacción de deseos.
una pobre copia fiel y exacta de la realidad obje- Ella representa el arquetipo de mujer tan ca-
tiva. Es el cine profano desplazando al cine puro. careado por casi todos nuestros intelectualeo,
Entre ambos ha surgido otra modalidad que, para quienes la caracteristica femenina-su eig-
aunque ecléctica-porque recoge de uno la voz no-consiste en un puro e.star, en una inactividad,
y la lentitud de movimiento y de otro su primi- sumamente ventajosa para el cómodo definir del
tiva espontaneidad y pureza-, aporta, sin duda. varón . Y es que estos intelectuales han perfec-
su fuerza peculiar e infalible: la intuición. Esta cionado su intelecto, pero no sue instintos. que
nueva modalidad nos trae una geometría aními- siguen impidiel)do que la mujer actúe. Y aeí
ca. toda una expresi6n interna que se autoanaHza estos hombres ae empeñan e¡1 atribuir a In mujer
pa,ra mejor comunicarse con las almas especta- una lndole bódica , estático por fatalidad bioló-
doras: todo el desfile de sentires psicológicos que gica, que le c:onerota ~n <(Un serl). no en un 1c irae
integran este nuevo arte. haciendo», •iendq para flllos el ser un término
Entre sus creadores se destaca de manera ab- acabado y no, como para nosotrofl, un devenir
sorbente Elisabeth Bergner, la pequeña y mara- cargado de aorpresao vitales.
villosa judía expulsad a de Alemania por el genio Elisabctl¡ Bergner. o la síntesis de feminidad
valorizador de Hitler, contratada actualmente en que ello, encarna. han de encontrar su actuar por
Inglaterra y requerida por todos los estudios mun- mandato do la vida ucendente; han de llegar "
diales. Su magnífico temperamento la hace múl- una potencia activa singular. no en simetría va-
tiple de sí misma, distinta en cada momento, in- ronil-repetici6n que equivaldría a negarse otra o
tensa siempre. Su expresió n es tan poderosa. que vez-, einQ infundiendo en el nuevo existir de
cons igue variar en instantes su color de pelo, su la nueva mujer todos los pigmentos riguroea- .e
timbre de voz. hasta su estatura física. En Elisa- mente femeninos.
beth Bergner palpita el núcleo de una red de M. C. ¡(
civilizaciones que se entrecruzan en sus fibras de
mujer lejana.
*
Invitamos a rm t11Jrgico f'tzlso coulra algunos 11tX· ¡t
Es la eterna vencedora del eterno Don Juan. plicaáores" de ttoticinrios que eultivan un astracá"
Unas veces le domina procediendo aparente· por nográfr'ct> del gltttro md.t cluzbacantJ al comentar o
mente como él. Otras, superándole. En su última cisrtlJs documtnlales por ltJs fJUI dufila tl mislrrimo
creación-<eNo me dejes»-, tema que su perso- vivir lltmtntal dt 11lguuas tribus ex6tícat.
nalidad ha sugerido a Margaret Kennedy, realiza (Ttrmim: '" la -pdg. síg~itnlt.)
o
'Muieres Libte.t

Estética del ves tz-r
l SCOttS
Lo moh, ya generali1ada~ tle los vestidos sin escote tiene una explicación: da
un aire juv1níl~ wita la apara-tosidad de lo1 6St-Oús amplios, tt;ln &41'4&úrísticos d1
-.as seRora.s ofrultntiJs dt anU.f dt Ú> gl#lmZ.

rAtOA CORTA Y FALOA LARGA


N i la falda corta ni 1<> falda larga d•b•x ruomtndaru como r~gla gentral, r
Mucho menos como moda. Depende tl1l tipo p"uliu. Es curioso observar qru la
/ald.a corta da una cierta gracia a las m uy altas y a las francament4 pequeñas. A las
primer<Js~ porgue acorta la figura,- a las otras~ porgue pr~sta a la silueta una
llrn1dad anillada.

cot.ORU
Tampoco hay lJ.IU seguir reglas generales para los colores. No vale decir tuul
para las morenas, negro fuJra la-s rubias. l/na pusona nq 11s simplemente morena o
simplemenU blanca. Cada piel tiene su pigmentación particular, y u hace bienn que
el cDltJr d1l vettido gWJrde una. relación gue acenttla ' " -unos casos y a-tenUe ,,; qtros
ll matir de esa piel.
Los colores clti!lottes, los m uy fuertes, si están mal empleados contienen un-
dntJcuerdo y do-t' rigidez y antipo-tla a quien los lleva. Sin embargo~ en algunos casos,
por contraste_,~ pueden resaltar de maniTa opartu11a cual quier expresiótJ de la gama
peculiar de cado muier.

Feria del Libro en Madrid. Bene· na, horizonte, todo. Todo menos la
m~rito esfuerzo del altruismo edito-
rial en pro de. la cultura ttpara
LIBROS mar multisonora. Esta la llevaba ~~ ;
era é l mismo y, al verterse en sus
todosn. Alejandra Everlo. uEl Gre· cuadros, la ve:a:ticalir-6 por el recio
A precios tan auquibles como 25, CO» . Prólogo de Gregorlo ímpetu del espíritu castelJano. On-
'5 y 10 peseta.. Maraftón. Ed!c!ones «Crus y dulaciones en Uamas, en piernasJ on-

i E l «para todos» ha quedado distri·


Raya,,.-Tres pesetas. dulacio-ne~ siempr e, unidas a la ree-.

¡
titud de las almas.
butdo en tres secciones: una dedi· uCruz y Rayau acaba de editar UD
cada a la cultura de la futura ama Para Alejandra Everts no hay mi ..
ensayo sobre uEl Grecou, de la pin·
ter io. «El Greco» inundó de Medite-
de casa-novelas rosa- y de la ya tora y escultora griega Alejandra
rráneo a Ca-stilla.
lograda ama de casa-libros de co· E verts. Esta muj er, que posee una
cina-; otra, al obrero. Las veioticin· sensibilidad profunda y exquisita, ha Publlcaclone$ recibidas
co pesetas, gracias a la rebaja excep- penetrado en el porqué, en el qué ccLiberaciÓDII, Barcelona, mayo.-
cional, quedan reducidas a veintid<Ss de «El Greco». Se ha desprendido ccEstudiosn, Valencia, juniO,-itNue-
cincuenta. Consecuencia: el obxero, de su propio arte, ha· desdeñado sus va Cultura11 1 Valencia, junio.-<cSa-
ni con Feria del Libro puede pasar conocimientos técnicos para mejor . lud y Hogarn, Madrid, mayo.-uTie·
del a, b, c. Del uA1 B, C del Comu- llegar al secreto. Y ) o ha descu· rra y Libertadn, BarcelOna.-((Avan-
nismon. Otra sección, ~n fin, dedicada bierto : t~" E l Greco" es el hombre ce Marinon, Pasaj es.-icMás Lejosn,
al niño. Aqul se podla esperar algo a quien el tiempo no impidió ver la Barcelona .--ccPresencia>,, Cartagena.
nuevo y renovador para la g ran fan· eternidad.» Más . aún: adentrándose · Organo de la Universidad Popular.
tasia e.n potencia de los niños; pero. en Castilla, ha sentido su comple· En esta Sección daremos nota de
sólo se ha visto la menguada !anta· mento de Ja misma manera que lo los libros que se nos remitan dos
s(a de los mayores. l'fada. Calleja y . debió sentir su compatriota. uEI ·ejemplares, y nos ocuparemos con
siempre Calleja. Greco,,_ nos dice-, al quedarse en alg una extensióJ,l de aqueUos que, a
Toledo lo encontró todo: ·luz diáfa· nuestro juicio, lo merezcan·.

Pued• admitirst la pornDgtafla camo expon~nte lle otrtJ sigt~i/ittUlo gue 8l de una cost·u mbre llena U j no-
euforip j uvenil, d• lmplt rlS sa,qs~ de aspectos optimis· een.cia y naturalidad.
tas~· perq rnulta iMdmisible y rtP~tgmlt"lte .prete11der EstiJ actuaci¿n d.4 los· R-amos de Castro · y cow¡pailla
d•dutir efeetos pornográficos y malicias obscenas del mertce.~ no ltz.s risas tstent611as con qtu los ;r1mitJt1
•JP11ctáculo tl8 w1a.s -polu•s nut;e,.s agobiadas por una y estimulan los espectadores de las salas te. lujo, sim1
fJida -primitiva~ a g_uie11u sorprende la támara en el una protesta clamorosa y undnime que sea comD un tles~
'tluro tra/Jaio !Ja/JitllOl y cuy_a #esnud1• no puede tetUr agravio al sentido !Jumano r al bwn gusto.
CO MITt DE REDA CC I ON•
Merc;edes (nmoposodo Gulllén
Amparo Poc:h ,. Goac:ón
ludo Só nc:h ez So o r n 11
lldrt4 . ·PIIIt • • Santa liarla 4o la Ca~no, %6

Pudo d e t autip cf6tu


!.•pdia.:PortuJ•l 1 AtalrJ.c..
Scmcttlf, 1,40. Año, 4,80
P ara el ucranjero •G.adlr
importt del funcru•• .

Gt,6c:u N • don•l
Abot<ol1 4, Madrid
,
40 eent1mos .
-
1

R~v.

Núm. 3
S U M A R o
EDITORIAL.-Sobre el delito de la obedien-
cia, por Florentina.-La mujer en el movi-
miento huelguístico francés, por Fanny. -
La reforma escolar en Méjico, por María
1
Luisa CasteUanos.-Belleza y maquillaje,
por Mercedes Comaposada.-Veinte años
de psicología femenina a travé.. de una pro- ,•
fesión, por Lucía Sánchez Saornii.-La ao-
perpoblación y la guerra, por Jeanne Hum-
bert.-Eiogio del amor libre, por Amparo
Poch y Gascón.-SANATORIO DE OPTIMISMO.
Terrible fracaso, por Dra. Salud Ale¡¡re.-
]ORNADAS DE LUCHA.-LIBROS

lt:

CULTURR Y DDCUIIENTRC:IÓN SDCIRL 0•


'Mujer~:t Libret

Después de la guerra, las mujeres, que habían sido brutalmente arrancadas al ritmo puramente ani-
mal de su vida anterior, se encontraron en la linde del futuro aturdidas y desamparadas bajo la tor-
menta social. sin otro bagaje que una abrumadora impedimenta de ideas y sentimientos caducos.
Todo lo que hasta ayer había sido su vida-familia, hogar, religión-se había derrumbado al fra-
gor de los cañones, y su timidez de antiguas enclaustradas se convirtió al entoncea en una agorafobia
infinita ante un porvenir ancho y desnudo que era preciso cruz.ar con aus pies inexpertos.
Esta angustía era mundial, pero donde alcanzó proporciones ingentes. por motivos que no aon di-
fíciles de suponer, fué en Alemania. Cierto que aquí ya antes de la guerra una «éliteu de mujeres auda-
ces iban a la cabeza del movimiento femenino universal; pero no es menos cierto que el tipo medio de
la mujer alemana era la perfecta casada, o dicho de otro modo, la perfecta ama de casa; el cuidado y
el mimo del hogar alcanzaba en aquel país un refinamiento difícil de adquirir entre nosotros por di-
versas razones. Y cuando la angustia llegaba al paroxismo surgió Hitler predicando la vuelta al hogar,
al calor de una protección vigorosa y tibia; y la mujer no adaptada. no reeducada aún a las nuevas
condiciones de vida, volvió los ojos desesperados ha~ia aquel deslizamiento ciego y estúpido que ha-
bía sido su vida anterior, creyendo hallar en él la salvación a su angustia presente.
Triunfó Hitler; de como cumplió su promesa nos habla el profesor Berneri en la revista «Tiempos
Nuevos», de Barcelona. «No se puede hablar de fascismo--dice-sin ver correr ríoa de lágrimaa f&-
rneninas.»
No traemos esto a mención para dolernos, dolernos sería cobarde; cuando pedimos para la mu-
1
jer el máximo derecho, la libertad, aceptamos para ella el máximo deber: el sacrificio. Vamos a la
conquista del porvenir con la más alta responsabilidad de nuestros actos; en la obra común es justo
que el dolor y la alegría se repartan por igual, que llevemos a mediaa la cruz, y aun no queremos que ,•
nuestra parte sea la menos pesada.
Ha sido una extraña coincidencia que ha golpeado dolorosamente nuestro corazón, la que noa he
llevado a evocar aquel dolor y nos ha empujado a meditar.
Esta noticia inquietante nos llega de Moscú: Zenl Muhsam, la viuda de Eirich Muhsam, aacsinado
vilmente por los «nazisll en un campamento de concentración y cuyo aniveraario te be conmemorado
en la segunda semana de julio, ha desaparecido súbitamente.
Hace aproximadamente un año que Zenl llegó a Rusia con objeto de ultimar los detallea de la
publicaci6n de las obras de su compañero. Parece que en los primeros momentos fué recibida con aim-
patía e interés. Fruto de esta cordialidad ha sido la conli!Ulza con que Zenl Muhsam ha depositado los
manuscritos· de Eirich· en manos de las autoridades soviéticas. Luego ... ha desaparecido. o
Y no ·b a sido una fu·ga:, hi una desaparici6n voluntaria, ni fortuita o casual. Alguien sabe donde
,e o
está y lo que 'es de ella.
.,
· Zenl Muhsam ha sido secuestrada; quien sabe ai a eetaa horaa camina para Siberia. 'lO
Un extremecimiento de horror sacude nuestras entrañas, porque es necesario apuntar aomeramente:
el hecho ha tenido lugar en Rusia. .h
Hacia Rusia es hacia donde la inquietud de muchas mujerea unuevao» vuelve los ojoo eaperan:tada. o
Propagandistas verbosos y profusa literatura nos han dado a conocer una Ruaia quimérica, paraíso de
las mujeres; y ahora, de pronto, la noticia apuntada dejará perplejo al Mundo femenino, {no ha de bt
interrogarse de donde proviene esta extraña coindiencia entre la Alemania fascista y la Rusia oovié-
0<

'Núm. J •• Madrid, julio t936 1 l

n1
., 1
=

CMuierer Librer
tica? ( C6mo pueqen encontrarse el oriente y el poniente, lo que vuelve la cara al ayer y lo gue mira
hacia el mañana? (Sobre qué base común ee leva nta este Hermes desconocido?
Sobre la eumisi6n-contestamos nosotras-, sobre la política, que ea la negaci6n auprema de la
libertad.
Por ley natural todo lo que está establecido tiende siempre a conservarse, y la política no es otra cosa
que la actividad conservadora de las cosas estatuídas; y, ésto, aunque se disfrace de todos los coloree
del arco iris, no es, no puede ser jamás, la política un instrumento revolucionario; las revoluciones las
hacen loa hombrea, la· política las anquilosa y las anula, sustituyendo la acci6n vital y progresiva de las
multitudes por rimeros de papel impreso, por .uGacetas» y C6digoa.
En Rusia, como en Alemania, si alguien intenta ir más a llá de la uGaceta» o del C6digo-no im-
porta que preconice una justicia ·más amplia, un sentimiento más humano- la política, la actividad
conservadora, le declara su enemigo y le anula en Rusia como en Alemania. La polltica ea el griUete
de loe pueblos y los pueblos han de limarlo si q uieren ser libres.
Entre tanto, que los que levantaron su voz por la liberaci6n de Ana Pauker, s i fueron sinceros, que
la unan a la nuestra para protestar del secuestro de Zenl Muhsam, en Rusia.

~ Sobre el delito de la obediencia


Cl aro está que la Libertad no es un accidente. Puede Hay, pues, que fomentar la pasión.
el s6r esclavo estar libre. Y dentro de una sociedad Pues en la pasión, por cualesquiera cosa, hay siem·
de esclavos lo fundamental es romper la corteza de pre una fuente de recursos lícitos aprovechables perfec-
Jos libres de espíritu para que muevan su libertad tamente. Con pasión un espíritu puede captarse a a{
externa y Jiberar a los sepultos en su quietud de bestia, mismo; la pasión derivad. de objetivo, pero no se
a fin de que conquisten so alegría de movimientos. El p erderá. Y juntándola a l a desobediencia obtendremos
que no tiene libre el alma no sabe usar la libertad de un arquetipo bien provechoso.
afueu; y busca sometimiento irracional para que l a El problema no es ya de sumar, re-s tar, ni siquiera
vida tenga por lo menos el fin de obedecer. 5eparar operaciones aritm~ticas. El problema es dis·
La primera virtud es la desobediencia. Pero querría- tinto para cada s~r y el sér debe decidir en cada caso.
mos que la desobediencia tuviera argumento de razón, Una conciencia equilibrada andad cauta en adoptar
o que no tuviera ninguno a fuerza de intuir todos los posición firme, pues ahf empezaría la aumi$ión, la obe·
argumentos del Universo. Un eterno descontento es diencia. Y un rebelde sempiterno ·no harla sino sefialar
un agitador, y tiene do bueno y do notable que des· rutas y alientos que no completat;ía jamás.
atasca. a l os re:agados, remisos, dinámicos en potencia, Pero el sér consciente, fibre y due~o de sus sentidos
est4ticos ... , que al hallar ante ellos una rebeldía sin y do su inteligencia, · sabrja emplear el valor inmenoo
tin, tornillo al viento trli.gie• de la impaciencia sin ob- de su desobediencia en razonarse deDtro del cosmos, en
jeto, saltan sobre lo que se debe hacer y que no vió serv_ir de ejemplo ejempl ar ante loS otros ser~S~ En
el desobediente especifico. superarse, perfeccionarse, enriquecerse de dones, está 1a
Fomentemos, pues, la desobediencia. En primer lu- raíz de la desobediencia fundamental : · que una socie·
gar, porque &e trata de formar el e~pfritu, l a d esobe- dad donde ·todo esclavo es eslabón del otro esclavo, ,.;
diencia de tipo Intimo : contra lo que ae llama destino, romperá el día en que . el ·primerÓ sepa bábilmen~&
prede6tinación, ambiente y sentimiento. Libres del l~a.­ co$r el hierro sin herir ·la· carne del compd~ro y
tre que somos para nosotros mismos, ya andaremos en oponiendo a la caída ~e lQ que_se sostiene por fuer::a
condiciones de desobedecer lo ajeno. Porque no se pue- un hombró donde ya estt ergüida la Norma que 9tro•
de rebelar un dr contra un mecanismo complicado podrán superar y ninguno iebajar de pasión ni d e
perfección. ·~
sí no sabe hacerlo contra el simple mecanismo de un
instinto suyo, una pasión o un deseo. La libertad co· Porque lo que no hay que olvidar es esto: que no
mien1a en nuestra propia conciencia. Y no habrá miedo podemos tampoco obedecer a la mása cuªnd~ é~ta se
empeñe en perderse y en perdernos.
de que nos demos, voluntariamente, a algo, si s.abemo~
dejarlo cuando queramos. La fatalidad encubre la FLORENTINA
holga:anerla. El destino es, sin duda, l a justificación
de un oór abálico. Cartagenat junio 1936.

- r . ,. -·

-
~ujere.r Libr~

LA MUJER EN EL MOVIMIENTOHUEL6UISTICO FRANCES


Al cabo de tres &emanas de huelgas usur placen.. la lado de su camarada el hombre. El primer desteUo de
vida en Francia va recobrando su aspecto habitual. consciencia y de comprensión era é&te : el hombre, o
Pudiera creerse que, aparte de la victoria obtenida por
los obreros, que -han ganado el pleito, codo ha vueJto
sea el amigo, el compa.dero, el vecino) no es ya sólo
un sér peneneciente al otro sexo, sino que es algu.ie.u. 1
a la tranquila normalidad y que ha desaparecido por que sabe defender los intereses de ella y luchar con
completo toda emoción e inquietud. el mismo tesón por su propio mejoramiento y por el
Pero la cosa no es tan sencilla como pudiera pa- de la mujer y que siente la precis1ón de acudir en 1u
recer al pasearse por las calles del ruidoso Parfs, ayuda en esta lucha.
donde los escaparates de los almacenes rebosan de 1 Cuántas mujeres de obreros, cuyo mundo se Hmi·
objetos atrayentes; donde los mozos de café, con la taba a la cocina y a los njíios, se .ban visto obligadas
misma solic1tud de antes, según la categoría del café a dejar sus pequeños estorbos y sumarle a la lucha,
y del barrio, atienden las exi~encias de su clientela ; a visitar al marido, al padre, al am1go, a llevarle
donde los edificios en construcc16n y las fábricas-lé-ase alimento y encontrarse en las 1nmediacione1 de la f4.
prisiones-nos recuerdan una vez m's los hormigueros brica, convertida en prisión voluntaria, con todas laa
en que cada individuo desempeña su especial misión. dem's mujeres,¡, con los hombres que venían a levan..
Las chimeneas de las fábricas exhalan de nuevo sus tar los ánamos e sus mujeres, hijas, novias, para que
humos deletéreos y todo parece más alegre. se sostuvieran basta el fin J
Pero los efectos de Ja tempestad que acaba de pasar 1 Qué vida mlis nueva 1 Alguien queJ al lleg-ar la
han dejado profundas huellasJ no sólo sobre aquellos noche, no acude a la llama del hogar. Esta prisión
que en la lucha por mejorar su situación han conse~ voluntaria, elegida a sangre fría y de comú.n acuerdo
guido nuevas conquistas materiales, sino también sobre por todos y por todas. El hombre, que mira ya de otro
los que, de buen o mal grado, han tenido que conce· tnodo a la mujer que, eHa tambi6nJ ha aceptado la
derlas. El movimiento huelguístico ha determinado 1! prisión voluntaria y que faltará esta noche y mucha•
participación en la victoria general de elementos que otras noches al bogar donde su pequeño la espera ...
hasta ahora se encontrabanJ si no aletargados en cuanto Es el camarada, es el compañero de lucha.
a la vida social, al menos en un estado de somnolienta Para las amas de casa que est'n al margen, cUo
indiferencia. ha sido la aceptación1 por impulso instintivo, de esta.
El movimiento huelguístico ha englobado en su nueva lucha de todos por todos. No es la. primera
órbita a una gran parte de mujeres francesas que huelga de su compañero. Pero en tanto que antea
estaban alejadas de todo interés social. permanecía en casa renegando, enervado, sin hacer
Miles de obreras-mujeres y muchachas-u han visto nada, hoy está con todos sus camaradas, hombrea y
obligadas a sumarse a la corriente arroHadora de l a mujeres, juntos, en la fábrica. Y a las puertas de estas
huelga y a desempeñar un papel igual al de los hom. fábricas se encuentran todas las mujeres, que, juntas
bres con los que trabajaban en la misma Empresa.
Quizá es la primera vez de su vida que ellas han tenido
que probar de manera tan efectiva su solidaridad en
una causa común : el mejoramiento de sus condiciones
también, participan a su modo en la acción común.
Y la mujer del obrero y l a obrera han comenzado
a pensar, a sentir inquietudes, a comprender. Estas
visitas a l as fábricas han aportado una novedad bien-
1
vitales. hechora a la vida monótona y uniforme del ama de
Muy recientemente todavía la mujer francesa no tenfa casa. Por otra parte, estas mujeres sendan que de,..

~1
sino una vaga idea de lo que represe.ntaba la organi .. empeñaban un papel social, que intervenían activa 4

zaci6n sindical : la defensa de sus intereses por una me-nte en una causa común. Ya no se encoleriz.ab:ln
organización monolítica situada al margen de su f4bri- contra el hombre por su utest.arudez,1 que dejaba el
ca, de su taller o de su oficina y dueña de una fuerza hogar sin f.an. Lejos de estoJ la solidaTJdad colectiva
suficiente por sí misma para obligar al patrono a con- de los hue guistas ha encontrado un eco : el apoyo de
cesiones de orden económico a la clase explotada. No la mujer, de la amigaJ de la hermana l a sohdar-ídad
' creo exagerar al decir que la existencia de los Sindi- colectiva, aunque todavfa desorganizada, de lat mu-
catos era algo difuso, indeterminado, en los cerebros jeres en favor de la lucha colectiva y cada ve-& m'•
de millones de mujeres obreras. La vida transcurría organizada de los hombres.
por SU$ carriles habituales, sin variaciones serias, y Con frecuencia la mujer .se enfurrudaba cuando veía
sólo la imaginación de algunas les permitía eptrever a su hombre: marcharse por la noche, despu6s de una
como un sueño la realización de anhelos profundamente dura jornada de trabajo, a las reuniones de su Sindi-
escondidos, el logro de riquezas ultraterrenas: comer cato. 1. Para qué, se deda, malgastar asr l as mfseraa
basta saciarse, descansar plenamente y..., quién sabe horas que tiene de reposo?
-tan arriesgado pareda este deseo-: contemplar la Pero durante estas semanas de huelga yo he vísto
verde y fresca hierba del campo... a las mujeres acudir a las reuniones de los Sindieatoa
Y he aqu( que, de pronto, alguien propone perma- de sus hombres y permanecer en ellos horas enteras 01
necer en la fá.brica, en el taller, y no salir de allf e.scucbandoJ mientras sus compañeros estaban volu.u ..
mientras no se concedan algunos francos mb para tariamente encerrados en las í'bric:as. Y si ellu no
comer un poco mejor, algunas horas menos de trabajo comprendfan siempre las frases que oían, sobre aua
para poder reposar un poco más, una vacación anual rostrosJ prematuramente arrugados, se lefa la firme
""tribuida ... voluntad de uqueren• comprenderlas.
Si hasta aquí la mayor parte de los hombres se A veces, la fatiga obligaría a alguna a hu.n dir su
daban cuenta, má.s o menos vagamente, de lo que era cabeza entre Jos hombros, y ello no es, ciertamente, un 1ta
el Sindicato obrero y quizá de la necesidad de orga- pecado· pero uella ha acudido,,, y esto es lo impor..
nizarse en su seno, como no dejaban de dedrles los tante. Élla ha respirado una atmósfera que hasta aqul
obreros ~ revolucionarios m4s conscientes y ya organi- le era desconocida. Ya no se ir4 ... 01
tados, la mujer continuaba alejada de todas esta• Se ha colocado la primera pitdra.
(ttonterias),.
Y he aquí que, hoy, una fuena, todavía inconJtiente FANNY br:
quid. ha obligado a la mujer franeeta a caminar al París, junio 1936.
oc.
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Mujeres Libres

LA
REFORMA
ESCOLAR
EN
MEJICO

Méjico, uno de los países más mteresantts en ideario de la escuela, yendo a enseñar a los pobres indios, opri-
moderno, se halla completando la evolución de $U! midos por Ja dictadura, que hay algo más que el amo,
métodos t:ducativos. Anualmente destaca sus más afa.. la tierra ajena y el dolor de los latigazos.
mados pedagogos camino de los tres pa{ses más inte· La escuela de Tamaulipas tiene instituídas tres ca-
resaotes parn la escuel a primaria : Rusia, Suiza y tegorfas de conferencias : pedagógicas, sociales y po·
Uruguay; desdl! ahí siguen su peregrinación a l a pa· puJares. Las primeras, para maestros y personas cul ~
tria que mejor pueda ensefiarlcs algo nuevo en materia tas, son sustentad as por l os inspectores, sobre materias
didáctica. puramente técnicas t las segundas son reuniones amis-
En un pafs revolucionario como es Méjico, natural- tosas, tertulias íntimas celebradas po-r el personal docen-
mente que e) primer movimiento progresista, después te, a las que asisten los ciudadanos de mayor nivel c-ultu~
de vencer al dictador D(az, fué el de la Escuela. ral del lugar, y en donde se recita, se canta, se hace mú-
Quería hablar de l a enorroe l abor de la en$eñanza sica y se suscitan amigablemente controversias sobre te-
en Méjico; para eso se necesita tiempo y espacio. De- mas sociales. También en estas reuniones se organizan
dican~ hoy unas Hneas a l a Escuela al aire libre do juegos y deportes y un sistema de extensión cultural en-
Ciudad Vittoria, en el Estado de Tamaulipas. tre las masas. Y en l as dedicadas al pueblo se celebran
La escuela de Ciudad Victoria es lo que en la peda~ fiestas, se ponen en escena obras teatral es de alto valor
gogb moderna se llama uEscuela de la acci6nn. En literario y se llevan a cabo cuantos trabajos puedan
ella se trabaja con libertad, existe el espíritu coopc- contribuir a beneficiar material y espiritualmente a
rativ<J que da el triunfo a las masas; la libertad en el los indios, tan bien dotados para desarrollar cual-
laborar es absoluta y la disciplina misma se quier clase de actividad física, artística o in-
lmpone, porque en lugar de existir l as fuerzas telectual.
rutinarias que constriñen el libre albedrío del La escuela de Ciudad Victoria (Tamaulipas)
ni6o, el deseo de renovarse y de producir ha- lleva por bob!os y aldeas el arte vernáculo me·
ce que el mi$mo laborante busque métodO$ pa. jicano ; se reúnen los maestros y al umnos en
ra abreviar, ampliar y modernizar su obra, calles y plazas y ante campesinos y obreros;
creándose hábitos subconscientes de disciplina 1 recitan poesías, cantan, preguntan al público
sin que, conscientemente, pierda la libertad para interesar te en las cuestiones intel ectuales
que ba de presidir todos sus actos. y de palpitante actualidad Y. habl an sobre ju..
'La escuela al aire libre de Tamaulipas ex- ticia, ahorro, trabajo, solidaridad nacional,
tendió sus beneficios· al hogar ; trMpasó los · amor a la Naturaleza, etc.
llm>tes de las aulas y llevó a las más humildes La escuela de la acción enseña al niño el
casitas, a los m~b miser2bles jaca.lcs, la idea concepto claro de su propio valer y l a persua-

4
M ujues Libres
stón de que, quenendoJ puede dominar los elemen. lpoca de la siembra, te dan curnt3. del cluna de la
'os que tiene a su alrededor, )" que la observación, la loc.-.lidad, construyu planos y h>ceo dabujos.
experimentación, la acción, nunca e-xcluyeron el ra· La escuela de la acción aphc.a un mltodo que en
ciocinio. Inglaterra fu~ muy popular, y que es de un gran sen-
Estos niiios de la escuela de la accién cantan y cele.. tido práctico, humanitario y rtcre.uivo la enseñanza
bran sus danzas al aire y bajo el sol y todos los cono·
cimientos humanos, retrotraídos a la vida desde la Na..
mutu3.
Los nilios que se agrup:ut a tatudanr y que ae trans.
1
turalezu, de la Naturaleza misma han de salir. la. miten sus conocimientos mutuamente tienen mucho an-
propia. obstrvaci6n geométrica en los troncos de loa dado para poder duarrollnr unn labor pedagógica e6
li.rboles, en los alambres d e las empalizadas; en l na ciente y de resultado sumamente beneficioso.
formas conicu o rectangulares de lOs tejadillos, son Los nidos de años superiores cnaeñnn a los analfa.
otros tantos medios nat uroles y de betos adultos las primeras letras; los sábndos y loa
acción que desterrarán aquello11 domingos se reúnen para escuehnr cuentos, narracio.
manidos procedimientos de antn· nes de viajes expuestos por mnutros, por alumnos o
üo, que tan lejos de nosotros van por personas simpatizante• con la obra; se exhiben
en las revueltas diarias que le peUculas did,cticas, se representan obras adecuadas.
damos al vivir. La escuela de la acción es el bogar para Jos niñ01.
Para la arit:m~t:ica basta t6Jo con Ello• deben ser co1uideradoa en la ucuela como en su
llevar las cuentas de las aves del propia casa.
cor-ral, de las crias y de loa hue~ la salud y el des.arrollo org,nico se atiende prefe.
vos, de los libros de la biblioteca rentemente. La OKuela Uev.1 un reg11uo minucioso del
y de las tablas para construir la crecimiento físico y mental del nUio, valorando sus
perrera. resultados y procurando que sean lo m4s exactos
Los centro:¡ de inter~s se aviv¡¡n 90oibles.
en la siembra : se mide el terreno, Y l a escuela de la acción preconiza Ja coeducación,
se acota, se remueve la tierrn, te que tanto atemoriza a laa gentes chapadas a la nn ..
abona, se selecciona la semilla y tigua.
de todas estas labores se despren den conocimientoll Pero de tema tan sugesttvo o Importante tratar~ en
tmportantes, a la par que se fomenta el sentido educa.. otro articulo. Sólo me reara decir que In ucuela de la
Eivo, económico y de autodiscipJina. Las miamas con- acci6n de Tamaulipas, ya extendida por toda la Re-
troveuias sobre las labores agricolas pulen su lenguaje,
les hacen adquirjr nuevos conocimientos y las votacio-
nes para llegar a una resolución despienan en e11os el
pdblica mejicana, es un centro de ensefianza mutua,
de cooperativismo, de disclplina y, aunque parezca pa-
radógico, de libertad.
1
espíritu de cooperación y de sujeción a las mayorfu;
MAR1A Ltnu CASTELLANOS

~1
conocen laa unidades lineales y de superficie y ejecutan
alrunos c'lculos ; estudian la semilla, determinan la Modrid, julio 1936.

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'"Mujeret Libret

BELLEZA
y
MAQUILLAJE
Si el concepto abstracto y universal de belleza lo concretamos a la expresi6n superficial
de la forma femenina, vemos que, en este aspecto, existe en la actualidad una tendencia a
reducir el contenido mujer.
El exceso de germen animal que aún conservamos, la mala literatura, con sus raquíticas
imágenes de falsas seducciones y, sobre todo, el cine burgués, esencialmente comercial, han
acelerado vertiginosamente a las mujeres en el caos del maquillaje. Entre las mujeres obreras
las hay que han pasado directamente de la más absoluta suciedad a los chafarrinones y tiz-
najos más estridentes. Y en las otras clases, desde el ya logrado aseo personal a los más
dieparatados coloretes y embadurnamientos. Pero, eso sí: todas, todas se sienten heroínas de
fatalidad, ufatales» siempre, en la oficina, en la calle, en el baile. Todas creen poseer en loo
voluptuosos destellos lanzados a través del urimmeln y del rasgado de los ojos el resorte
que ha de mover el destino de aquellos infelices hombres que las admiran y las acosan,
cuando, en realidad, son ellas las vktimas de esas supuestas fascinaciones trascendentales.
Es de esperar que este falso poder de arco iris facial, esta pobretonerla del aparentar,
paoe pronto, como moda que es, y podamos llegar a un concepto de más plena belleza .. .

Los solvojes tombién se pinton


Los salvajes rellenan sus vacíos espirituales y sus limitaciones cerebrales con signos ex-
ternos, visibles : tatuajes y pinturas. Pero es natural. Ellos s6lo viven en el mundo de su
exterior, para el que s6lo necesitan sentidos. En este mundo suyo, el ser rey depende de
tres plumas más: el estado de casada, de unas rayas en la frente o en la barbilla; la cate·
goría de danzante, de la combinaci6n de unos colores. Es un mundo representativo de lo
que quisiera ser. Su realidad está hueca y se desliza sobre la venerada e inconmovible cos-
tumbre. Su significaci6n se apoya en el puro imaginar y no en lo sustantivo. De ahí la
relaci6n que existe entre el salvaje y la heroína fatal de nuestro tiempo: una relaci6n que
obedece al mismo proceso imaginativo, a la misma oquedad sustantiva.
Las mujeres salvajes se cubren de pulseras, de collares, de pinturas. Son sus armas y en
ellas radica su poder de ntracci6n. A In salvaje se la estima según sus adornos, que marcan
la categoría a que pertenece en su mundo decorativo. La expresión pintada del salvaje cons-
tituye una potenciación, un avance, comparada con el primitivo estado natural. El salvaje,
cuando se pinta, no imita del natural, que ello sería retroceder: lo hace arbitrariamente y con
arreglo a su mundo representativo.

Lo mujer primitivo no se pintobo


Primitivamente la mujer no se pintaba; no sentía la necesidad de adjetivarse; n1 s1quiera
tenra, como tiene ya el salvaje, un mundo ·exterior. No <e tenían. <(era)• naturaleza, simple y
sustantivamente naturaleza. Para la mujer primitiva, en lugar de belleza existía naturalidad,
y nada m&s que naturalidad-la decoraci6n corresponde ya al salvaje-, y esta naturalidad
era azotada por la propia naturaleza, dentro de la cual estaba incluída, sin la 'más remota
racionalidad que pudiera defenderla.
Actualmente no podemos quedarnos ni en la ingenua naturalidad primitiva, por inde-
fensa, ni en la complicada decoraci6n salvaje, por inútil y parcial. Hemos de llegar al acorde
belleza en su auténtica expresi6n, y para ello nos es imprescindible derrocar anteo el altar
de lo postizo con toda tu imaginería de pomos falsamente milagrosos.

6
,.•

Mujerer Librer
Nadie puede desconocer la falta de gracia l6gica que demuestran unos ojos cuyos mo-
vimientos se suceden en todas direcciones, mientras el tfrlmmeh, mantiene rígidas y estáticas
las pestañas. que dan así a la cara un constante aire asustadizo de Bety estúpida.
Las pinturas provocan una vejez: prematura. Paralizan la expresión-por algo fueron em·
pleadas par" disimular la muerte, para embellecer su quietud-. Están completamente diso-
ciadas de los movimientos de los músculos facciales. Surcan las facciones, las agudizan y les
quitan su verdadera gradación suave y sensible. Unicamen te a las muchachas muy jóvenes,
cuyos músculos y cuya piel se oponen a las huellas. las pinturas no logran envejecerlas. Pero
en este caso, si no las estropean, tampoco las favorecen . Y está perfectamente justificada la
dolorida exclamaci6n de Sthendal: «Tenia la cara como una rosa y se ponía colorete.»
Por lo general. ponen fatiga en la cara, porque afirman y realzan los tra:<os producidos por
la gesticulación.

¿,(uóndo es bello uno mujer'?


Podemos definir la be11eza como un equilibrio, como una concordancia. Una mujer será,
por tanto, bella cuando su expresión superfi cial corresponda a su contenido íntimo, y tanto
más bella cuanto más intenso sea ese su yo .
En la boca, en los ojos, en el conjunto expresivo de la cara, y en lugar de las pinturas,
ha de encontrarse la bondad, la inteligencia, la sensibilidad : belleza.
Los poros limpios y sanos. La piel transparente para que no se pierda la menor partícu~
la bella-buena-es lo mismo- . Todos los cuidados para que la piel pueda actuar como ta-
miz sutil e n la transmisión de cada feminidad.
El maquillaje no corresponde a nuestra civilización, que ha ido depurando . seleccionan·d o
formas hasta llegar a la naturalidad. A la n aturalidad . pero ya de vuelta. Es decir. sabiendo
evitar los efectos perjudicia les del a ire. del sol. de la humedad. Maquillarse supone retroce-
der. La mujer ci-
vilizada lleva su ~----
mundo. su fuer~
zn, dentro de sí
misma. Y 1a so-
bran las super-
posiciones. Toda
e lla es un adorno
progresivo. Su
belleza . como to-
da bt'llezo, es in-
tangible. Se pue-
de ver. sen tir . ad·
mirar. pero no
tocar. Al tocarla
se esfuma. se
convlerte en sen ..
sación . Por eso
no se la puede
a p r e sa r para
guardarla en ca-
jitas de colorete.
Es int•mgible co-
mo el arte: es •
arte mismo. Y
nue~tra supera ..
ción consiste. no
en dibujarnos -.
una belleta . no
en maquillarnos,
sino en ser nos-
otras mismas ar..
te: bellas.
MERCEDES
COMAPOSADA 1 -----------------~~~~
'1
Dos de ellos tcnfan el tipo inconfundible del anglo sajón, Jos otros dos eran J Ah 1 pero a cambio de tStM mfnimM\ molestias no tendrfas qut beber el agu,.

Veinte años de te.z oscura> aire gandul y hablaban un español perezoso y dub.6n. Los cuatro
prodecíl'tln de Nofltaméricn ¡ Jos dos úhi"Do., enm cubanos
La~ telefonlst.as, litans rn sus altas silla, gaatori¡¡<i, seguían con el rabillo
calentita de los botijos. Se habfan inatalado unos soberbios aparatos que te pro·
porcionaban un aguA hrladn e1tupe-nda. 1L~stima que no puditras beberla má~
que durante :tqutllo~ quince miz\utoA ••dr «"po~ou que te- daban a media tarde o a
del ojo, las evolucionts de los extraños personaje!'> )', con el oído libn-, el media mañan~, cuando te rtgn.ln.ban también con una tau de café calentito str-
de psicología sentido de la conver~nci6n que -.ostenfan con el jeft.
Total. La Compañfa Madriltzia de 1 eléfonos consumía su concesión,
y la poderosa Ttlephone and TeJegraph Corporation, de NorteaméTica,
vido por una donctlla con cofia y delantal blanco 1
No~ amueblaron una !1!\J:t dt ude,C:\n~n soberbia para aquellos quinct mi.
nulos. Había un div;S.n dt rt.,ptto e-n el que, naturalmtntt, no dt"bfa1.

femenina a través aspiraba a $ustituirla. Aquel generalitc jaezano y jaranero que se


hallaba al fren•e de los dtstinos de E~p;¡i\a se proponía dotar a ésta
del ((mejor !<ervicio telefónico dtl Mund"n.
e-chAne ; unas mrsita1. coquttonas con pe:ri6dicos y rt\•istas, de las
que- no vtrfas nunca má! que la cubiena. y unos sinoncito!f.
dt mimbre que ocuparías ureposad;¡me-nten para inje-nr

de una profesÍÓf\... Otras Empresas extr.lnjtra' le~ disputa~n el bocado, pero la cosa
estuvo dara de§de los primero~ momentot. 1 \leoudo aire de (tamosn
ttaían los yankis 1 Tenfan dinero y !lal:fan emplearlo; claro e-s
d café o el agua-habla que decidin;e ante In im·
VO'•bilidad de- tomar las dos cosas a la vn.
~o podfas repartir mejor los quince- mi.
que al JOO por r. nuto!l de •ere-poso». Lavane las ma·
2 nos. que solían e-star verde-s
Otro eleme nto subversivo del metal de las cla\·ijas,
Lo c:olle edobo mós c:erc:o una visita inexcu~!l·
Aquello sf que fu~ una rtvolución. l.t "señont3 telefo. da a un lugar ex·
Pero dt!dr. t"ntonces, san que oada hubiera cambiado
·•P;,rentrmc-nte, Jt notaba un no sé qué: indefinible, como
e'u" t sen lo f r f o (1\lf" no3 produce la puerta que bemos
dejado abierta no ~nh«·mos dónde.
nistan se convirtió en rcope-rador:h,; el tdo!'fono de servicio,
en umicroplasuónu. Se repnrtieron regl mentos de con-
ducta y se abrieron clases para nprendei un vocabuJario
- cusado, una miradit1.
:le tumura al diván,
y lo que te qued>1>1
nuevo, unos movimientos nuevo!l, un:u co~:umbres nue· para el agua o el caff
El tfp1co vocnfo de la Puc.•rt.t del Sol estaba más cerca; o la saJa de Telé· vas. Era la racionaliZAción, dC' un pod· r 'ubversivo !ti antes no <~onab.1 e-1
tonos había cambiado de pi50, o hab'a a~cendido unos cuantos metros el asfalto superior al de cunlqultr hija de lavotnden im'lginablc. timbrt qu~ te adv .. rtf:t
de la calle. La encargada se m\altiplic6 en varia J j1 fas, sub- haberse agotí\dO tu
¿Malestar? ¡ Qut< ~é yo t El ca 'lo er::t que a<1uel aire Cu<Ljado de antes se había jefa~ y vi~i l antcs. Se cuid'lba In estétic;~ d 1 Mlón. ccreposo)).
fundido1 In pen.pc·ctiva ngoviadorn dr los días iguales se habfa quebrado. Un ro- Era capita l qur las siiiM C'stuvier:m toJ:s a 1:-t Claro que podías invrr.
!'ario ~m., n vcc(•o;, su!J;titufdo por un:l vivn di~cusi6n en torno a lo que debió o misma 'lltura. No import.,b"' <•uc tú fu ~ a" más tir e l orden descrito a tu
no debió haccrs~. a lta o más baja. l Que te rn ltnbr'n piernas pam rvsco, que ya era algo.
Se notaba como un OKcuro n•ncor contra mf, a la vez que un odio. impreciso lleg'lr al punto de a)>oyo? P ues hs rl"j;l b:ts
hacia el jero aquel c1uc lns hnbfa llnmndo a !U despn::ho y entre lisonjas y ame~
onzas las convenció J)arn que rcclnrnasen ~chabcr firmado coaccionadas... ))
colgando l as ocho horns, con mucho cuid,dito Hiperten\ ión
d~ no ball'lnccnrlns. ¿ Qur le sobraban? El:iO
El tiemp~ yn no podfn retrocoder; la brecha abierta era imposible de cerrar. era cuestión tuya; y:1. huscnrfns t" l medio de Me olvidaba decir que d ~l año
plegarlas como si fuer.1n el tr(. 1919 a la fecha se habían ele~
Un e leme nto 'ubvt"rsivo pod<' dr una c:tm:.1m fotognS- vado los o;m'!ldo§ gracias a la
fica. g('stión person-. 1 de un curit:\
St!i suctdieron v¡,rin~e, convoc:\ton;u y lo' mt-vitabJt~ comentarios en torno a las Cuando ditran las ocho bimpátko d~ esos que conocen Jos
nuev:H; C-:lt:\:4.
de la mañ·m~, las dos dr ~"cretos d~ tod-.s Jaj; señon~ de to·
Oi6 mucho que hahl01r una muchncha morena y desenvuelta que solfa ponerse la tarde o las diez de- la doi!l lo'\ dir,•ctor~s de lOd1.s hs Com·
tol velo mientra!\ 1ubía la rsC'alc•ra, cumpht'ndo nd con los requisitos ccseñoriles,,. p·~iif·lS d ... l ~1 un do. A 9 U llegad:~ los
noche, $0n:trf:t un 1imbrt y
¡Era h1j..- dt una ln\.lndrrn 1 \ lo meno' e~lo ~o~e cuchicheata a media voz de !'aldrras al s:tl6n ton fila ordt"n:td:'\ 'JmttaC'lnt .. lO!<. ('levaron h'lsta un cien
cuadro a c undro. con tus comp:rñer3s en el lugar por riton ~?brt el sueldo inici31, es dt·
Hahhb.'l por )O!o C'odM r furrtt -coMumbre~ dt' la calle--y no se amilanaba por quf' tt C'orr~spondi "f'l · rl 8, rl cir, ha,,, doo; doctn.;¡-. df' duros como
amont-!'lta.:.tón o rt"primt"nd;l m:t~ CJ mtno~. Malo, aqui había un elemento subver- min1mo.
10, el 15; 11 lltg:u ;~J cu:tdro
ci\•O. Y el caso ts qur ''' rndiablnda tra 1an .,,mpátic-a qut no había medio de 8, 10 ó 15 tto coloc.uh~ a la i1~ Prro ¿ compens1b.1 f'Sto la tranquilidaci
desenttndtne dt tlln. quierda de la. uop~rador.1•• dto pe-rdid-.? A bu~n ":-guro oue no. Las teJe·
Aquella muchacha nc.abó de ahgerar t-1 .\iff' f"D la ~ala de Teléfonos. Solía !'ervicio y al "'on:u un1 p1J foni'-t!l~ 'f" habfan vu~ho d~sc:ontent:tdizas )
burlar~e t.on gracia dt· loa pap~' uretiudo-.., y dt las \•iudas inconsolables; y al df~ob'". \ouella ag-u3 fre~:¡uit'l ~n un!l tf"'l
mada, ; n~ !, OC\IparÍ!Is 1!1.
trabajo J~> llamaba tl "to~pOrtll dt la pobrttrrfa pretencio!>a. En o:.u presencia la"' silla que nquéll> dej>b., t.1ci6n del di3blo: a vece-. s~ rzgistnb'ln .,tl!"-
cosa$ re~pet.lblt~ 2'f' cornaban ridkula'l. \'.antam1ento~n furtn'C'I' d ... h silla que re:auerhn
\"lCantt, :\un cu1ndo a
Cierto dla ~o~tuvo una l.tr¡:., diKU~IÓn con un abonado, aJ fin de la cual, y vec~s cr~\·er:'l' hncf'rlo la apllr·aci6n r .. H-"r-.d'l de .. ,.nciont-!'t. El c:'lff
a.ntts de cerrar la lla\·t. M, l.t oyo d«ir amablemente: uBien Jo sabe usted, con sohrf" 11 t-Stuh. • qué co~a!li tenf~ ti c.aU 1 im1gínate que irritab1..
la .SU)'a hizo la carrtra" Luego !<t voh·i6 3 la encargad:- que la eo;1aba observando. lo• nerviO!\ dt la<~~ '\~ñorit:u:, poco exciudos, sin
¡ Qué prtcisión en duda, por la silla, la sed, la di~tribución ~uto-­
Pu~ no mr ha dicho eto~lt tfo qut m• madrf' t'i un;'
los detalle,! 1 Qu<' or· mfítica de los movimientos y las palabras, el
la enc.:.ar~ada ~ llf"\'6 Ja.., manos a la cabeza. Pero criatura. y usted que ba ganizaci6n de mr,ra.
contestado. La putdt: coto~t;.U d dt..stino. txceso de servicio- pues amortizaban las v:tcan~
.¡iJJa 1 la boquilla tes y cada una ~tendía a doscientos ochenta a})o..
Se encogió de hombro~ y :want6 ti labio inferior con un mobin de burla y del ccm1crop)astr6nu, no
dupre<io. nodos-, y cuando menos lo pensaba!!, a las ex-
:teberfa e~tnr má:) de cinco
¡Bah 1 Dos pe~e1as ilt' tncuentran tn cualquier parte. A buena hora me voy qui~itall in!liolencias de cu1lquier impertinentf'
centímetros -cinco f''<act:tmen· !lit le-s ocurrfa contestar en forma poco amable.
a apur~r p01 r~o... micntrn'!l lltvr agun el rfo. te-separada deo la bocn. Aprcnderi~u~
Y lo terrible es que esto comenzaba a repetir-
a modular Jn. vo2:, :1 cnntnr los mámeros, 'e con frecuencia y los castigos a menudear. Eran
Aire s trosallóntic:os todo bajito sin qu,· te oyern. la O¡>Nadorn .11 lado, como ~¡ rezaras. v:triados : amonestaciones, horas extraordinarias de ser-
Una ma1lnnn dr J¡, prtm;wNo\ dt'l :u\o 1Q;a4 In mampara que $OH<t d:n paso al 1 Que podln ser sordo el abonado? entraba en Jos cálculos de la 'fe. vu:ao, qut podfns cumplirlas prolongando las ocho de tu guar-
jefe tuvo aquel crujido prolo1\¡:pdo con <(Ul' anunciaba la entrada de más de una lcphone and Teltgrn.ph Corporntion. r te:. fa ella que, ver con los anormales! dia, o volvlendo n mtdin tnrdr o rn las primeras horas de la noche- a voluntad .. .
persona. Tú no debla:-. levanrar In voz R\lllQUC pidiera el moro Muza¡ pero si e l moro del jefe qut te las hnbfa impue,to - , multas, suspensiones de empleo y sueldo ... ,
Acompañaban ni jefe cuacro individuo!\ tdtos de aire exótico que comenzaron ~1uza se quejaba dC' <tuc intentabas b,,,:,.lic de él cuchicheando cosas inteligibles e tcécera, etc. Menos mnl qu~ SC' usnbu de los castigos con moderación. Por ejem-
n obo;;ervnr'Jo todo con nariosidnd, con c11n curio!sidad éxccsiva y minuciosa con que en el teléfono t(\ grtnnha.¡ dos horM de y en pa~. El reglamento era el plo: dos minutos de retrAso en Jn toma de servicio cquivaHa a dos h oras de recar-
el chalán examina la potrnnca A1Hl'!t de ;Hh¡uirirln. reglamento. go ; y nsl p or el estilo.

8 9

f
t

M ujert,t Lib.rt,t
--' med1ado~ dtl año 16 se comen16 a iostruuno~ para. fico divA.n. Alguna muchacha hubo de retirars.e enfer-
f'l acopl.tmu•nto a los nuevos servicios. Después de la" ma. Esto no era nada ; ba:.taba con acrleraT el ritmo
JOrnadu agotadora~ habíamos de asistir a cta~e dos o del trabajo para cubrir la vacantt .
tres hor3" diarias. 1 Y muy contentas de que lo~ "tño. ¡Hasta en la hora de la muerte 1
res amuic.;mos no prescindiesen de nosotras 1
Me a~ignaron el servicio de telefonemas. Me aisl:L·
ron dtl mundo circundante dos auditivos que cone:cta·
S e funden los resisten d o s 1
han los movimientos de mis dedos sobre la máquina de E l barómetro de la resistencin J)S(quica marcaba su
l'scribir con una voz lejana que cantaba tclefoncmos máxima tensión. Un día súbitamente !IC anunció un nue·
hora tras hora. vo examen de aptitud. •~1 curstionnrio ern más a mplio
lnaugurnmos el ccnuevo estado,, e1 día 31 de diciem .. que otras veces-gramática, gcogrnHa, mec.1nografia y
brc de 1926. 1 Hasta en la hora de la muerte me ncor- otras zarandajas que no habían de util ir.arse para
doré de :lCJUflla noche! nada-. Las q ue no obtuvieraJ\ t'l ctrtificado de aptitud
Tres nochfll eran clásicas y despeluznantes en el ser- pas.adan a una escuela especial equis meses, al cabo
vicio de telefonemas: la víspera de Año Nuevo, la de de los cuales serfan examinndn~ de nuevo. Y no de-
San Jos~ y la de San Antonio; pero la primera. g::m!l· dan lo que hablan de hl\Ctr de ellas si ni aun así obte·
h-1 a In' otr~s dos. Las felicitaciones de los Mnnutles nfan el famoso certificado.
y dtl niio se contab'ln por decenas de mill.aru. Pues tal Casi simultáneamente se publicaba un acuerdo del
noch~ ru~ }:); ~legid3 para ~ue las ttseñori·l~n-a.ntes Comité Paritario facult.1.ndo :\ la Compañia para redu·
tsta.b:& 3\istido pot homhrH-inaugur~nn ~us nuev:t~ cir las plantillas por ntce~idadts dt ~trvieio. La reJa.
aptitudes. ci6n estaba clara.
Oit-z hora~ y media. Diez horas y media delante dt Aquella noche, ante~ del relevo, y frente al tablonci-
una m4Quina, oprimida la cabez;¡ por el u~errt-tf'n de llo de· anuncios, las mueh:.ch:u hablaban excitadas. Pen~
dos auriculares. H.o:tla, hala, un telefonema, otro, mH, sé un momento en aquellas inftlicu que contaban má.~
diez mil. Una hora, dos, cuatro. Y para que te deAc.,n· de cincuenta años y que ~penas poseian otra instrucción
~aran la~~o manos, una hor<~., do!' 1 cu:~tro. tr:tn,miti,..ndn, que la primaria, difícil de amplinr yn fO t.odns l as es·
cantando teleronemas. cuel as especiales del mundo.
Se te nbrasaba la ~argant.a, te doUan los br'\ZO!, loK -Hay oue oponerse .1 este examen-dije en vot alta-.
cost:\dos, el pecho. Toda vía eran las cu"l.tro de la ma- Se h izo el silencio; unas me miraron esp:mtadas-aún
ñana, ln1 cinco¡ debías estar así h<lsta las ocho, ni un eréin las bijas del comandante retirado-. Otras m~ mi-
minuto m('nO!!I. raron con simpatia y decisión.
Nos 'irvieron en las propias uposicionesu nomhr~ -¿ Oué debemos hacer?- -dijo un;l voz juvenil.
(!Uf' de,ignnb'\ In mes-' de trabajo-pasteles, caré, ngun Hablé sin c~nsarme de la rehción que pod(a tener
frtscn. ¡ Quién tomaba nada! La imagin'lción volaba. aquel anuncio con los ~cuerdos dtl Comité Paritario.
.haci:t raqurlla sala alta, donde se de~erezaba el magni~ Cuando sonó el timbre llamándono~ 3 rf'levo e~táb.,mos
de acuerdo sobre lo que deb(!'\ h:'lcerse.
Existía una antigua Asoci:tci6n mutualista de telefo-
nistas interurbanos, que en vano h:lbfa pretendido la
Comp:añfa absorber o tutelar, y que, frente a los acon.
tecimientos, se babfa con\'trtido en una Socied~d de
resistencia ; tns dfa~ dt"~put'~ m~~ dt- eif'n muchaeh:ts
,
f"~taban asociadas.
"E:1 anuncio del examen ruc< retindo del tabloncillo~
pero unos dias más t.;rdt t\'" repartieron por las posi·
ciones unos cuantos sobre! griM·~, d!"' l o~ qut las agr-a-
dadas debimos firmar recibo.
A mí me mandaron :t unn dcliciM:t. ('... n it:.l J,..v:·n,t-ina.
r.uctA Si\ N\HF.Z SAOR N TT.

Toda la tragedia del campo e~taba en ese o


hon do d ramstismo con que ~us gentes al zaban
los ojos a la nube.
L a nube siempre amenazando sus días y sus
noches, oscurecien do t oda su vi da; y ahora, de
pron to, el más t errible de los nublados se con-
viertf! en la ú nica espernnzs.
/Con qué nuevo ¡lesco mira a los horizont es
el campo! Mirar de júbilo, que ha descubierto
tras la nube la ¡lestoci6n de una aurora infi-
nita. '<

10
'"Mujere¡' Libre!'

La superpoLla c ión
y la guerra •
Enrolados en la inmensa y ruda tarea de lu- causas sociales y psicoi6Ricaa y los medios de
char contra la guerra y de echar las bases s6lidao combatirlas. Lo que aquí tratnré de dilucidar eo
de una paz duradera entre los pueblos, los paci- el problema que constituye el objeto de este tra-
fistas integrales tenemos el deber de conocer bien bajo: la superpoblaci6n y la ¡¡uerra.
las causas de los con8ictos entre los hombres y
de no omitir ninguna, ni siquiera bajo pretexto• Defictam.o• l a jjaerra
nacionalistas, religiosos o sexuaJes.
Para los malthusianos la guerra no es más que
La guerra es de todos los tiempos. de todos loo un fenómeno natural traducido a lo social: la lu-
pueblos, de todas las latitudes. Del Norte al Sur, cha por la existencia. lo que Darwin ha llamado
del Este al Oeste, pasando por el Centro, hoy
• competencia vital• , el aniquilamiento de los dé-
como ayer-y quién sabe, ¡ay!, si como un pr6- biles por los fuertes. Se podría aún definirla así:
xirno mañana-la locura asesina de los hombreo una disputa por la fuerza con amenazas de muer-
ha ensangrentado el Mundo sin cesar. Por lejos te que surge entre dos grupos políticos bajo la
que nos remontemos en la Historia, encontramos
acción imperiosa de la concurrencia vital. Corno
trazas, pruebas irrecusables de que nuestros an- consecuencia de la evoluci6n de las sociedades
tepasados se han enfrentado en conflictos arma- humanas se debería añadir u estoe dos definicio-
dos por In conquista del alimento, del sitio al eol nes la profesi6n militar con su a resultados: el
y de las mujeres, por el dominio y hasta simpl~­
ejército permanente y la industrializaci6n de la
mente por satisfacer el instinto animal del ases•· matanza colectiva, cuya legitimaci6n de existencia
nato, que muy bien pudiera no ser otra .cosa que no puede ser otra que la ¡¡uerra, de la cual son,
una manifestaci6n subconsciente del m1edo. Un
hecho tan general, tan profundo, tan persistente
<puede deoaparecer al conjuro de una varita má-
gica de una sencilla f6rmula caballstica cualquie-
por tanto, razón y causa.
La lucha por la vida proviene de la facultad
que tienen todos los seres organizado• de multi-
11
•...
ra-' uAm,o.s los unos a los otros•, por ejem- plicarse en proporción tan elevada que, a no ser
plo-? No lo creemos, a pesar del deseo de paz por la constante destrucción, la tierra entera que·
que nos acucia deode siempre. Si esto hubiera aido daría muy pronto cubierta por la posteridad de
posible, ya desde hace mucho tiempo, antea d~ la una sola pareja. Hasta el hombre que procrea len-
incorporaci6n de formidable• intereaeo part•c~­ tamente vería a su descendencia duplicarse en el
lares a las industrias de guerra, la paz habría rei- eapacio de veinticinco años. La destrucción se
nado entre loo hombres. El mal es, puea, más opera sobre todas las eapeciea y, con frecuencia,
grave y más complejo. hasta entre ellas mismas; el hombre, a quien el
¡¡enio y la ciencia han puesto al abri¡¡o de los ani-
La• cau• a• d e ¡Jaena males feroces y que por In potencio de aus armas
A mi juicio, se podrían resumir todaa la• cauaao defensivas y ofensivas es, sin diacusi6n, el más
de guerra en tres ¡¡randes categoríaa: fuerte y no se halla limitado en au pululaci6n por
Naturales o biol6gicas. las otras especies, se ha visto en la absoluta obli-
Sociales. ¡¡aci6n, para no perecer ahogado, de proceder él
Psicol6gicaa. mismo a su propia destrucci6n. Malthus había vo
En las causaa naturales o biol6¡¡icas figuran la dado valor a este hecho y había deducido de él
superpoblaci6n y el instinto de combatividad de una ley formulada así: • La poblaci6n, si ningún
loa j6venea machos, impulso que muy bien podría ?bstáculo interviene, tiende a crecer según una .,
ser de ori¡¡en sexual. !
proporci6n geométrica: 1, 2, 4, 8, 6, etc., ~i~n­ .CUI
En las causas sociales se podría incluir la reli- tras que las subsistencia•, en laa me¡ores cond•c•o-
¡¡i6n, el militarismo, el Estado y el capitaliamo. nes, no aumentan sino en pro¡reti6n aritmética:
En las causas paicol6gicas entrarían la educa- ), 2, 3, 4, 5, 6, etc... » En otros términot: Sie~do
ci6n particulariata circunscrita al clan o a la na- limitada la tierra y no siéndolo la rcproducc16n IDO
ci6n, loa prejuicios de raza, de color, de lengua de la especie, tiene que haber forzosamente un
y de coatumbre. el espíritu de cuerpo o lo que ae desequilibrio entre loa dos factoreo, y de ahí la
ha llamado Clalma colectiva». lucha por la vida.
Dejaré a otros camaradas la tarea de tratar laa (Continuará.) JoaMe HUMBERT
.:za

~~~:l!::=i~~:!!:!!!:!!!!!!III""'!!!!!!II!!!:!!:DIE!l!.'!:J:!!"'"""IIlJ'mrDCir-.:conr<o,Dllm:l<c"'ar..-:xr--,unv
o -rr cwpa c:n.-.n;~llll<n<Jv"'x"'"
UU1:'3lL a :u, '''"'"''"..,.'acha 8
Muiere~ Librea

ELOGIO DEL
AMOR LIBRE
St no ~e capacitas, mujer, aer4s un st!r de ínstlntos,
serás una carne simple, monótona y limit:Lda, cerrada
en ti misma y por d misma abolida. Si no te ca.Pat1ta•
podrás vibrar con el ritmo ahHnjo de las estac•ones y
de Jos nublados seguidos de sol fuene; tendrb el 13·
tido perenne de los animales y las plantas ; darb tus
generosas Horaciones de hembr:~o ; pero no lograd.s el
Buen Amor.
Cultiva la Inteligencia para enroscarla como un tier-
no rosal trepador al duro tronco de los imperativos del
Instinto; cultiva la Sensibilidad y la Delicadeza para.
correr como un m:lnso arroyo, recogiendo todos los do·
lores y todas las alegrías, sin descanso, sin el menor
abatimiento de tu generosidad; cultiva la Voluntad pa.
ra perfilar tu vtda, para modular tu canción, paro. es~
- -
P legu r lu d e l Amor Libre
culpir tus obras por ti m ism:'l.
Y luego extiende la Sonrisa corno \lna suave serpen-
tina multicolo r ; reparte el Abrato como un prieto ra·
cimo de bayas doradas • y suelta el Beso, como un rau-
dal de música feliz.
Dice ur: Recuerda que el delicado Eros, para llegar a Buen
l. Tomn el pétalo rre.co y jugoso¡ toma la pulpa Amor, ha tenido <¡ue desceñir liU venda.
dulce de la fruta en anzón ¡ coma In senda blanqueci.tla Mujer, ama s.obre todas lai cosas.
bajo el aol poniente.._ la collnn de oro, el roble, y la
(uente a la JOmbra. Tomo mis labios y mis dientes don- Matrimonio y umo r
de juegan lna risa. como hilos de agua, y los hilos d•
agua como nsas. Cuando el hombre perdió la fresca gracia de sus
U. Yo no tengo Casa. Tengo, sr, un techo amable amores sin trabas, ingenuos y primitivos; cuando ae
para resgunrdnrte de la lluvia y un lecho para que agostó la inocente naturalidad de sus pasiones y se
desean~• y me hablu de amor. Pero no ttngo Casa.
aliogó en reglas morales la franca, la cordial sencillez
1 No quiero 1 No quiero la ms.aciable ventosa que ahila del goce. e.n plena marcha sobre la Naturaleza; cuando
el Pensamiento, absorde la Voluntad. mata el Ensueño, el hálito perfumado y voluptuoso de las uCanciones de
rompe la dulce Unen de la Pu y el Amor. Yo no ten- Bilitisn se olvidó por entero... descendió el amor a la
ro Casa. Quiero amar en el anchuroso um4s atlb que categoría de pecado. Pero como la Vida, sin 61, se es.
no cierra ningún muro ni limita ningd.n egofsmo. taocaba con una congoja inexplicable, los hombres, con
Ill. Mi coraz6n ea un~ roaa de carne. En cada he>- un in~no deseo de venganza, aharon los puño• con~
;a tiene una ternura y una ansiedad. 1 No lo mutiles 1 tra Eros y le e$CUpieron en el rostro.
Tengo alas para asc:endtr por las regiones de la in-
vestigaci6n y el trabajo. 1 No las cortea 1 Le condenaron ferom1ente, 5Ín pensar que se hadan
Tengo las manos como palmas abiertaa para reco- desgraciados. Por una pasión, toda una vida de tortura.
ger moneda,s incontables de caricias. 1 No la• encadeno t Por la atracción de un dla, incontables aiios de repu¡-
nancia. Eros fu~ despojado de sus alas.
Por una dulce mirada espont,nea se le obliga a t i-
In citació n a l B u e n A m o r tar mirando siempre el mismo objeto; por un generoso
y _cándido abrazo se le fuerza a estrechar siempre la
~tujer, ama sobre todas lu cous. Pero antes apren· mtsma persona. ¡El Alma humana, inmóvil ; y la Vo-
de el Buen Amor. En el Buen Amor pesa tanto lo alto luntad, solidificada en hielo 1
como lo b.'ljo, el Pensamiento como la Carne, la Out. Del gesto amoroso se hizo un mimicioso código, muer-
zuro. como el Deseo ; y es incompleto sí le falta cual. to y frlo ; del más grato y ardiente regalo, una com-
quiera de est:u cosas. Aprende el Buen Amor. praventa en veces, con su reglamento y todo ; o de una
Para 61 ae necesita pleon libertad. pero ta.mbi6n ca. vez, con su contrato en regla, y a un precio mucho m4s
pacidad plena. pues sin ~sta la primera es una ficción. elevado, porque además del dinerot que cuenta para
No •• es libre m«s que cuando ae puede tomar una muy poco, entran en compromiso el Corazón y la Li-
decisión de entre todas ltu .qur la ocasión ofrece; cuan· bertad, que lo .son todo para el Amor.
do se puede elegir un camtno trns haber reconocido to- Cuando, robada la nobleza de todn manifestaci6n
doa nquilntando sus valorea y aceptando sus consecuen.. amorosa, ya bechn deber, los hombres se avergonzaron
cins. Pero ésto es obra de la Inteligencia, del Coraz6u ¡ quizis 1 de todo lo que habían mancilladot no hicieron
y de ln Voluntad, y es preciso perfeccionar los tres si sino intentar justificar su profanación con otra más
queremos nlcanznr el rnngo de seres libres. Si no es asl, grande, tomada como excusa ; el hijo. Y de ésto, tan
seguiremos nhogando nuestra inquietud entre simula· claro y tan sencillo, tan divinamente brutal y tan pro..
eros amorosos. fundamente humano, hicieron un nuevo eslabón y sol ~
Mujeres Libres
daron la cadena p·a ra siempre, entre los cobardes. Hi.. Piensa que por muy grande que sean la pasión del
cíeron tapadujo para su hipócrita timidez, del bijo, que placer y el placer de la pasión, no deben arrastrane
no es sino un punto donde convergen dos cuidados y en su torrente ; y que si en una hora gloriosa puedes
dos deberes, pero nunca una justificación moral de lo dejar el extravío tus sentidos, jamás debes perder tu
que solo el Buen Amor, sobre nosotros, justifica. voluntad.
Y cegados los hombres y las mujeres por sí mismos, Piensa que el hombre amado tiene su alma, sus ideas,
siguen cayendo en la trampa; y cuando les falta no.. sus intereses, su personalidad, en fin, que sólo en algu~
bleza para encontrar salida, se arrancan el Corazón y nos puntos coincidirá con la tuya ; pero que la más
lo ponen para puntal del Matrimonio. perfecta coincidencia no supone absorción del uno por
el otro.
1
Piensa que es inmoral permanecer en vida común e
Uu fruto espléndido: e l adulte r io íntima cuando no e~iste una floreciente Ilusión, una
palpitante Ansiedad, un dulce y sereno .Buen Amor,
Precisamente porque la Vida es Vida, no es qui~tud. aun cuando se hayan hecho mil promesas y mil propcS·
Somos todos Jos seres una doble corriente, que no cesa sitos y se hayan creado mil ligaduras.
un momento, de entradas y salidas. Bajo esta perma- Piensa que el hijo no es tampoco, ni debe ser, rat6n
nencia aparente de las formas, la materia y la energía de comuntdad amorosa cuando ya no hay amor· que
-dos modalidades de la misma cosa-están en perpetuo se le puede amar, cuidar, instruir, proteger, educar,
fluir, en un ir y venir sin descanso. Y así el Alma. Por sin servirse de él como pretexto para la más repugnante
eso, al sentirse herida en lo más hondo, al sentir de- de las mentiras.
gradado lo más noble: de su naturaleza, crujió de do- Piensa que por él no se debe mentir ; que precisa-
lor y de espanto. Aún intentó contenerse en la fria uni· mente por él se debe ser noble, sincero, valeroso, con
dad de su condena; pero la Vida eu su fluir eterno, se un alma y una acción paralelas, con una fe y una acti·
jmpuso con raz-6n. Así, de la envilecedora aceptación tud acordes j que hay que sentir y hacer la verdad
del matrimonio~ontrato y reglamentación de lo ina. para poder enseñársela. ·
lienable-surg-i6 ese fruto rojo y redondo, repleto y eio· Piensa que para llegar al Buen Amor hay que apren-
cuente, estupendo y prometedor: el adulterio. Es la der a trabajar, a sentir dulce y rectamente, a tener
protesta natural y humana contra la traba pesada a lo aspiraciones, a mover la inteligencia, profundamente
alado e imponderable; y reivindica, como una carcaja- inquieta, hacia el Bien ...
da fresca, entre burlona y honrada, el pleno derecho a
la libertad de amar, el desbordamiento sobre todos los
cauces artificiales, de la evolución de la personalidad. ¡Amor Libre !
He aquí, como una consecuencia del olvido del verda-
dero sér de Eros y el Hombre, esie doble crimen de Y entonces, mujer, apasionadamente enamorada1 no
la mísera vida diaria : la convivencia fria o la caricia pidas nada por tu amor. Gránalo, como la vid i uoré·
instintiva y aislada sobre la Carne muda; y el abandono celo, como el rosal ; levántalo, como el eucal·i ptus; sin
culpable y miedoso del Sentimiento, valor universal. preguntar nada, sin pedir nada rara el mañana.
En suma, amor que no es Amor. Ni la vid, ni el rosal, ni e eucaliptos, antes de

Lo mujer en defe n sa
Cuando hubo perdido su lozanía graciosa de lirio en-
granarse, antes de ftorecerse, antes de levantarse, piden
un jardinero que les atienda¡' ni exigen promesa de
que el sol no ha de agostar os, ni el viento ha de
quebrar sus tallos, ni el ag-ua impetuosa ha de ahogar
sus yemas. Ellos son generosos y cuando uno de eHos
1
hiesto, la mujer, estrictamente monógama por imposición perece, muchos más nacen a la vida. Ama, ama., pero
junto al hombre esencialmente polígamo por naturaleza que ni los brazos te sirvan de ligadura, sino de corona.
y sinceridad cuidadosamente mantenidas, se di6 cuenta Deja que todo vaya y venga i y tú, sonríe siempre, 1
de un hecbo : la Propiedad. La Casa se cerraba como
una boca ansiosa y había en ella mucho que hacer. La
realidad econ6mica enter6 a la mujer, completamente
tenaz buscadora de todas las alegrías terrenas. Sonrfe
siempre, ligera y sentimental, dulce y reflexiva, a tra.
vés del olvido, del desprecio, de la critica. Esfuerza

ignorante ya del ingenuo placer de la vida prjmitiva, tu creación : lanza a Ja Vida un nuevo módulo para
de que la Casa Ja excluía de todas las tareas de pro- estimación de tu sexo. La Vida está hana ya de la
ducci6n, de todos los trabajos públicos que dan derecho Mujer-esposa, pesada, demasiado eterna, que ha per~
a la subsistencia. Esta le venía por medio del hombre a dido l~s alas y el gusto por lo deliciosamente pequeao
quien rendía sus servicios privados, incluso los sexua.. y poc lo noblemente grande; está harta de la Mujer·
les ; y se defendió en su nueva posición, preocupándose prostituta, a la que ya no queda sino la raíz escueta..
de afianzar los lazos que la unfan al hombre. mente animal j está harta de la Mujer·virtud, seria,
Este hombre es mio y yo soy suya, dijo. La Propie- blanca. insípida, muda ...
dad encogió su picuda nari~ de usurero, guiñó los re- Crea el nuevo tipo; pon la sal en la Vida; el color
pugnantes ojos y todos los regímenes de opresión au· y la llama en los besos desiguales. Ama, habla, trabaja.
mentaron la cifra de sus víctimas. Comprende, ayuda, consuela.
F ué la venta de la Conc-iencia, de Ja Libertad, de la Aprende a desaparecer y a descargar de tu presen- IV
Espontaneidad, por la Irresponsabilidad y la negativa cia ; y a conocer el valor del t<yo~t libre. Sin nada ; ni
a producir. por dinero, ni por paz, ni por sosiego... 1Amor Libre 1

Hodo el Buen Amor En'l'fo le.


Mujer; si quieres recobrar la dignidad perdida; si Yo no tengo la Ca!.a, que tira de ti como una in..
q_uieres hallar un sol nuevo en este soJ, tan antiguo; comprensiva e implacable garra; ni el Derecho, qut 1el
s1 quieres sentir el renacimiento de tu alma y la gracia te limita y te niega. Pero tengo, Amado, un carro de
singular de encontrate a ti misma, asciende por 'la er Bores y horizonte, donde el Sol se pone por rueda tn
calera amorosa merced a tu superación. Multiplica tu cuando tú me miras.
capacidad de amor, mujer. pero ... Cuando td. me besas .•.
Piensa que el sentirlo ni te da derecho sobre nadie
A>U>ARO POCH Y GASCON
1
ni te hace objeto de propiedad.
pr

1 uozcsiun vv•n•cc:c , oc 1a mtu3'ucxa et:b nO Jnrca. 1 n o es cunrrrlllestra sr. anor~ . la lucha


~ujere.r Libre.r

SANATORIO
DE
OPTIMISMO
TE.R.R.IBLE FRACASO

Ustedes no sabla11 gue mi SanattJTÍIJ tiene un tellfotJ.D fnJólico mira los bordaditos búlgaros r los estampados
maraviliosq. Pues si. AlU est-á el tet¡fono cOtJ su cable de !os vestidos dt [(l.S F em;nütns n-úmero uno., número
rdorcido como Wl bra•o amena1ador1 o como un dos) 11Úmcro tres, etc., r ellas SI siet~lan. Luega u
t1ntáeulo gut clrupata todos los ruidtu de fuera para ln~anta la ptimua., dc!ptt-és la segunda...
trabr/Os mo,tlados '" [(ls ottdas invisibles como una Cuando empellaron la.s revelatitmes., el terror dll
cuadrilla dt viejas cllismosas. Si. El teUfono dt mi equipo de urgettcia fuJ tan grande, g_uc los camililros
Sanatorio llbs we11ta al Dldo toda-s las cosas que suce- sufrieron un shuope cada uno y hubo que lleflarlos
,/cn, todas las IJt~l n() suCidltl. porque n() puedeu suceder a una Farmacia. Sólo el do&tor Buen Humor, ya
J las (j_Uíl acontecen y 110 debieran aco11tecer
mmca. templado en la l·ucha., pudo resistir. Se trataba de
Si tJierau usl#des a la telefom'sta .. . T itile wta viva lam6nUzrse porq-ue Las mujeres no puedetJ ser fiscales
cab11a r'ntelig1nte, &OIJ mta rebelde cabcll11ra ettcrl$• a porque cuando contratan Stf amor no u luzce un
poda. Cuando lttJbla, par~ce gue todos los cascabeles previo análisis r¡ulmico de las cenizas de la partl cOn·
del mundo se rlen y que todas lM campauitas st ba- traria. Luego., de meter a los 11iños en grandu ca;as
lanuau. Sus ojos son dos luc11s encendidas de risa/ de cartlm cua11da se declare lo guerra, y marcharse
y utd &tnLStat~tsmettle pronta a llenar el Smia-torio ds las madres al frettte lzasta que los 11iilos crc1con mucho J
piruetas 'Y car&aiadas. Todo el personal la adora tJO r m-t1ti10J deutro de sus cajitas. Después, de lzacer com·
podrla pasar sin eUa. Su nombr1 u lmagbuuiót~. prender a las getrt-es lo mallsimo gue es el Amor Libre,
He aquJ lo sucedidb ... Ale causa rubor la confesió1l, pues por su culpa nacen tt.iños si11 permiso d1l fueJ¡
pero debo haeerla. Hemos fracasado estrepitosamente. y de prapoulr co-ntra estos tóxicos de Amor y Lió~ttatl
Por un tnomento pensamos cerrar el Sanatorio ... , pero, uu único remedio, el Afatrimonio, gue acalla con la
dupuls de cambiar imprssione.s con 4l Mldico~director, Libertad} y como hace otro ta11to con el Amor., "
hemos modificado nu11stro pareur. Hay 111/lrmos ettte- mata11 dos pájaras J.e un tiro, t}Ue si1mpr1 es u~ta
ramtn/.e ilrturables y nto 1to debe desatrimarnor. econ-omla.
Era tm domittgo lluvioso cuando el timbre del UlJ- Fui en vano gue el doctor Buen Humor ;,.tentara
fono Uen6 d1 c~,,-u;dos todo el ed;jlcia. Y la seflorita 1nsayar remedios heroicos. A dos t> tres inyeccianes
lmaginacidn, nuevo flmbr11 palpUau.t e, nos dijo la 110· que puso, por sorpresa, de su preparada especial, urr
licia a 1-Tavls de las dependetlci(l.S: alcaloide extraído de la nsonrisas Eternur", .¡za,tD.
-¡Equipo de urgencia 1 1 U11 miün. feminista 1 ¡ Equi- pe-renne de las bilabiada.s, u le respottdió coH otros
po de urgencia 1 ¡ Vn mit,.n feminista l 1 J 1 J. .. tantas utaca60S.
Y el grito de alarma ondulaba por l(l.S paredes como Y se vió precistldo a abandonar la reunidn .•.
tmo lagartija y u enroscaba por las columnas como Lltgd cabizbajo} arrastrando par los pies a los CtJt,IÍ·
una lti4dra ... lleros y de;ando todo el ;,utrumental en 1l lugar tle la
El eq11ipa de urgtnela acudió rdpü!Ame11t1 al lugar derrota.
de la cat4sJrofe. Los camilltras iban attrrados y ll Cutmdo me refirM su pena, dialogamos me-lancdli&a·
doctor BuBtt Humor) que perso11alme11te dirigla el mtnt1:
equipo, a""gaba lo frente con preocupaci6n. -Deja gue u entut-HngatJ las JJmt4jeres de su casa"~
¡0111 (), mitút fem;nista es el espectdcula mds ton esas bromas de los quince aRos, gue no SO'N sirtfl
lam111tahle t}t41 ustedts puedtm ;·magittar. Tiene un u1UJ manijestacidn de la crisis hormonal tlt la tu·
/JTanuntiado sabor de r6lroceso y nlrtche• de esplritu bertad... ( Los muras dtl Sanatorio abriero11 la bota
9"' da '/J'na. V11dn. Primito se po11en -rmos cuantos dt asombro.)
fo14grafos para ""'ltiplicar las imágmes d• la F•mi, -Tú y yo soñaflmos con suprimir fücales y 11ota·
nista númt!ro uno, de l.a Feminista nÚ7ttero das, de la ríos para que la.s muitrts no tengan que apetecer tosas
Feminist.a ,;,,ero tres, r ali hasta todas las que Ita, húmedas, sombrlas y utáticas. Tú y yo solfare·mos qtu
d# Aaur al púhlito hamlas rrvelacionts. Dnpuls 1l no JuJy t}Ne esconder a los ,¡·Ros 1orqu1 ll IJM(If lt4
~ufer~ Libr~

t(t!,.iH<Jlo /.as gW"IJ.1/ y IJUI lbs JtijoJ p1UÜH fUJCIJT IH -$1-1• ,¡,;¡•.
p<U y sosi1go siH IJU6 los Aombr1s t1ngan qu• asustaru El doctor Bu•n Humqr sonrr'6/ 11 ilu,u'n6 más ll
por su tJinitla/ y gu1 los Jutcls u dedican a dar f¡lrmiso ci1loJ y ttn todas la.s farm(l&ia.s d1l mundo baj6 lo cifr"
par4 t¡ut las 11tcinas den b4llota.s... Tambiln sollarl· tl1 'Vtnta.s del bicar/)(mato s6dico.
mos fJUI n() Aay /UICI$ .. ,
En-ton-&ls d1cidimos contar el fracaso para qu1 las
L1 puu las mtJnos sob.r• los hombros y nos miramos. gentes dt buen<: voluntad tomen ejemplo.
El M ldieo-director m• Pr<gunt6: ·
-¡HM pasado la noche can el do&t-or Sutlfo Feli•f DRA. $ALUD ALEGRE

JORNADAS DE LUCHA
Los mujeres de Andolutío siguen en vonguordio
uDOS HERMANAS.-En Ja Casa conservera de aceitunas Lisén, quinientos operarlos taenaros y
toneleros se habían declarado en· .huelga, ante la nega&iva del patrono .a concederles la semana de
vaeaclone.s que fija la ley. En trance de perder el movimiento, &res mil mujeres que trabajan en la
industrJa ae declararon espontáneamente en huelga de brazos cafdos. Aai permanecieron dos dfas con
aua noches, sin abandonar los lugares de trabajo hasta conseguir que las pretensiones de los obrero•
fueran atendidas. Es necesario destacar que mientras los toneleros pertenecfan a la U . O. T., las
aceJtuneras están afiliadas a la C. N. T.n {De los diarios de estos 'días.)
Hemos recogido ese telegrama con ánimo de comentarlo: luego hemos mirado nuestra pluma con
un poco de decepci6n. ¿Comentario~ ¿Para qué~ Entre un fárrago de palabras altisonantes no logra-
ríamos más que emborronar el hecho. Así, lac6nico y escueto. el telegrama conserva el sentido puro,
la grandeza toda de la acci6n.
Nunca como hoy hemos pensado en la pobreza de nuestro oficio, escribir, hilvanar palabras.
mientras otros esculpen hechos, realidades, en la materia candante que es la vida.
Asombra y aturde, emociona, ver el paso firme con que la mujer se ha echado al camino. Salida
apenas del no ser, afirma su personalidad. su concepto recién adquirido, y ya superado. de las cosas.
Concepto que no es ya concepto, sino realizaci6n total: solidaridad por encima de todo, absolutamente
1
de todo lo que separa.
La mujer purificará los t6picos, dará cuerpo. volumen, sentido valorable a las palabras: no serán ya
éstas nunca más materia de evasión. puente levadizo, sino té.rminos, ideas en acci6n. hechos redondos
y lisos que iremos empujando ~elante de nosotros como nuestra justificaci6n más plena.
11
Pero basta. Útá trazado el camino: a seguirle.

Uno sugerendo de los obreros del hogor


N-;,s llegan unas cartas de mujeres, en las que la e.spesura de faltas de ortografía no impide ver la
injusticia que acus..an y la justicia que redaman. Estas cartas proceden de muchachas de servicio que
nos piden ayuda para su nueva orientación.
Como creemos que entre todas las clases de muieres más o menos esclavizadas éstas aon las de más
triste situación, acogemos con el mayor interés su llamamiento.
Urge la sustituci6n de la clásica sirvienta-sin personalidad. sin derechos, sin consideraciones, tin •
la dignidad de persona libre-por la obrera del hogar, mujer de carne y hueso, con unas obligaciones
definidas y remuneradas y dueña de una parte de sus horas, de eu vida. Es decir, con 8U jornada de
· trabajo como otra obrera cualquiera, con un sueldo que le permita pagarse su habitaci6n-porque la
obrera del hogar no ha de tener la obligaci6n de respirar hasta en el sueño el ambiente de las horas
de tarea. que es como si el albañil durmiera en el andamio o el fogonero junto a la máquina-y con 1<
un trato que no trascienda a distancia de castas.
Para llegar a esto tienen que perfeccionar sus organizaciones-a las que no deben ir solamente a te
coti:rar y a cambiarse unos cuantos t6picos- y hacer de ellas no s6lo un 6rgano de lucha, sino también
una escuela profesional del hogar tan eficaz y bien organi~ada como las que ya existen en Inglaterra , ll
en útados Unidos, en cualquier país civilizado. S6lo así desapar~cerá la sitUf>ci6n de tremenda infe-
rioridad de la muchacha que al llegar d'!l pueblo tiene que entregarse a la ucaridad ll de la señora que
la acoge, la enseña ... y la explota, por todo lo cual ha de quedarle eternamente agradecida. S6lo con
1
~ período de aprendizaje que tiene todo oficio la sirviente se transformará en obrera.

t5 12

.u
'Mujer~ Libr~

L 1 B R
DOS GENERACIONES SIN Ql1I·
o S
fracasaron, DO; ellos estaban en el
1Ah, la• mujeres del Quijote l... No
sólo las odaliscas m's o menos vela·
dast sino también las otras, las cam·
pesinas, las pastoras, l as señoras. To-
das revelan una visión de ((parvenuu
del Mundo femenino. Se salva la mu-
jer entelequia-Dulcinea-como crea-
JOTE secreto j en el secreto de la salvación ción poética; pero en cuanto la con·
del pa(s. vierte en realidad ya no es sino una
En dos generacionu de abstención Y ellos-los polfticos-no rectifican moza rolliza. Y es que Cervantes nun-
absoluta del Quijote y todos sus deri- ni siquiera cuando les llega la hora ca pudo pasar de las mozas rollizas.
vados, los españoles se purificarían de de la muerte; es decir, de entregar Tenía en este aspecto el catetisroo to-
muchas taras atávicas q_ue pare<:en ra- la cartera. 1 Si lo• hubieran dejado 1... davía hoy característico de muchos
ciales. Y la estimación de los espa- intelectuales español es deslumbrados
fioles ascenderla en el Mundo. Los
extranjeros nos ven '<lesfavorab!emen-
* ante la sola presencia carnal de la
mujer.
Los niños español es vienen al mun·
te.-exactamenteJ en muchas cosas-
porque nos ven a través del Quijote.
do con herencias terribles: tubcrcu·
l osis, sífilis, mesianismo-es decir, isi. *
Sin embargo, el Quijote tiene al·
Nuestras cualidades negativas son en dri•mo : que aren los ángeles-. Y
grao parte las que el Quijote no• de- gunas atenuantes.
ademcis, y tal vez como sfntesis, qui. Por ejemplo, un gran prólogo. Un
fine, nos sugiere y nos cultivá. A $a- jotismo. Cuatro siglos de herencia maravillo5o prólogo. Un prólogo ra-
ber: acumulada de Quijote, de l ecturas es-
La loeura de una disciplina ética diante de inteligencia pura.
colares del Quijote, de refranero del Y una innegable utilidad para los
llevada a un rigor que imposibilita Quijote, de comentarios filológicos del extranjeros, a quienes beneficia tant~
toda acción eficaz. Quijote, de e>altacione• p edagógicas como a los españoles perjudica. A su
Imaginar que los libros de caba- del Quijote, de imitaciones literarias racionalidad perfecta no le va mal la
llerfa se pueden realizar, y sumaer- del Quijote, constituyen un obstáculo exaltación desenfocada del Quijote.
•• por tanto a la realización de lo po- demasiado serio para el desarrollo de A su hábito del ordenado pen•ar, el
sible y necesario. una espontaneidad racional. reactivo quijoteS(o del desatado ima·
No admitir el error inicial de lo
ginar.
imaginado y atribuir nuestro fracaso
a las circunstancias.
Esperar la hora de la muerte para
*
La guerra es siempre y en todo ca-
Para los extranjeros sí está bien el
Quijote. Que ademá•, como ha dicho
so una cosa nefanda. Lepanto le fué un lingüista español, gana traducido.
caer del burro. Pero en España, dos generaciones
Todo esto es, para el buen juicio fatal a Cervantes. Le cercenó el bra-
zo y las al as de la imaginación. Le por lo menos de abstención rigurosa
exacto de los extranjeros, Quijote, del Quijote y de sus derivados.
quijotismo, Es-paña: Inutilidad. sugirió un exotismo ramplón que no
M. C.
logró pasaT de Argel: aquellos la-
*
Aunque parezca mentira, hasta
mentables cuente:citos moriscos con
aquellas pobrecitas odaliscas, veladas En esta Sección daremos nota de
y todo, incitadoras de un sensualismo cuantos libros se nos remitan dos
nuestros polhicos llevan dentro al ejemplares, y nos ocuparemos am-
Quijote. ¡Si a ellos lu dejaran 1 ¡Si de v{a estrecha.
pliamente de aquellos que, a nuestro
a ellos les hubieran dejado 1 Ellos no juicio, lo tnerercan .
*
-
Anuestros corresponsales y suscriptores
En nuestro número anterior anunciábamos el envío del presente· a 're-
embolso para aquellos suscriptores que aún no hubieran hecho ~f.;ctivo el
importe de su abono; sin embargo. y teniendo en cuenta que esto supondría
un gravamen sobre la suscripci6n y para muchos de ellos supone ya un
sacrificio el pago de ésta, s6lo lo hemos hecho a aquellos que nos dieron
su confon¡üdad, anunciando a los restantes que no recibirán el número 4
de la Revista si antes no han efectuado el giro correspondiente.
Igualmente advertimos a nuestros corresponsales que aún no han girado
el importe de los dos paquetes enviados, lo hagan antes del día 1O de agosto
pr6ximo; de lo contrario. suspenderemos los envíos.

16
COMITt OE fi(DA((IONo
Mercedes Cnmoposodo Gulllén
Amporo Poch ,. Gascón
Lucía Sónchez Soornl l
1\adrld. ·Puto do Sul.1 ll•rl• do 11 Cdou, %6

P u do d • 1atcrlpd6a1
E•p•Aa, Portu,_l '1 Am.ldca.
Scmutre, t,4o, Aa.o, 4180
Para al utra.a Jero ai'S.acUr
importe del frao~uco .

G1&6c.. Naelooal
40 céntilnos(
Al>a•••l, 4, ~hdt!d

(
32 dlas de la Revolución

Nu ro J

sentido ·
hu ano
En e~te in.ttante decisivo en que las definiciones han de traducirse
de m<?dO fulminante en hechos y la.. rM;.,;nne.s eJl A .,l';On~• t"<>tUn
7
1 e: . ..:'
elas 11a ocuD.J.c 1 po3J.c.:&uu
..on y .&.u. · ., uc1 .1n a., u¡,..., :~~~-
.•J._..~,:,- u'" .a- -..
J _ L . ~u=~-~·
J..... ........ 1;bp·•
1! ....... ,

de las que afirman su re~uelta voluntad de serlo - nos las dan los
hechos y acciones que estas páginas re~ogen lo má~ pksticament~ posible. Junto a la ma·n o .suave de mujeres que curan heridas, cui~
dan niños u ofrecen un sorbo de agua a la ardiente ~eJ del combatiente, de~tacamos el brazo fuerte de la mujer que enarbola un
fusil. No significa esto en modo alguno la renuncia a un .sentido humano que queremos proclamar .tobre todas las cosas. Pero nues~
tro .sentido humano es integral, activo T beligerante. Y e~ transcendente. Es decir, alcanza a mM que al alivio inmediato dJ dolor
inmediato. Aspira a la eliminación radical del dolor, al menos del dolor socisl-Je la fuente de dolores más bien-que nace de la
opresión polltica y de la injusticia económica. Y no es culpa nuestra si, ahora, la lucha se nos plantea, implacable y apremiante,
con una insistencia terca de duJo definitivo, en el e.ttruendo morillero de las armas. No es culpa nuestra que una agresión orga-
nizada para nuestro exterminio y armada de cañones, ametralladora.s, bombas y fusil es, no la podamos reducir ni contener por el
moment~ con ternuras femeninas y rá.zonamientos humanitario.s. Luchamos por la vida y no es culpa nuestra que, en esta lucha,
tengamos que operar con la muerte.
Nuestra pro.,lamación de piedad para luego. Para cuando el cañón enemigo cese de cantar a nuestra misma puerta el himno
fero:r; del fascismo. Para cuando ~obre nuestras cabe:r;as no .se proyecte la sombra trágica del hacha Jél verdugo. Para cuand~,
1
frente a nue.stra aspiración a una vida a.scendente, no se cierna la inminente amenaza d'e las" má.s nefandas regresiones histórica.s. 1
Entre tanto, nuestro .tentido humano, precisamente nuestro sentido humano, nos obliga a la lucha dura, cruenta, implacable
contra un enemigo implacable. A travé.s de la muerte, por encima d.e la muerte, defendemo.s la Tida. La. única vida que merece ser
defendida: la vida en plenitud de libertad.

«Mujeres Libres>)

C. N. T. A. l. T. F. A. l.
• •

ORGANIZACIÓN DE '

LA INDISCIPLINA
~

En estos .momentos de enlace de cooperaciones, de alianza perfecta del frente contra·


fascista, que lucha por una causa común, se destaca, con evidencia indiscutible, el resulta·
do obtenido en años y años de organización de la indisciplina, de la individualidad, del
sentimiento instintivo, de la acción directa. En cada hombre de la C. N. T. y de la F. A. l.
ha surgido, ¿espontáneamente?, un sentido alianeista que parte de la cabeza; una pasión
desbordada que dieta el corazón y que encierra toda la necesidad de la lucha; un valor
ilimitado que ciega toda reflexión del interé~ personal para enfocarse en un solo objetivo:
teacer.
Movidos por el resorte de la indisciplina que conduce a «lo mejor», la C. N. T. y la
F. A. l. se encontraron desde ·e l primer momento de alarma en las ealles; en los eentros, en
todas partes, agrupados en una consigna única, nacida de la verdad del momento: umas.
En Barcelona, en Toledo, en Alcalá, en la Sierra, en Guadalajara, ((la indisciplina he·
roica» ha sobrepasado los limites de lo posible, de ese posible logrado en laboratorios y
con gimnasias espectaculares. Infinidad de nuestros compañeros han caído a mucha dis·
tancia. de las avanzadas oficiales. Han caído en s u avanzada, en la que abre ·el triunfo y
la victoria de todos. Han caído contentos de sí mismos. Su valor y su firmeza no obede-
cían a la irreflexión. El valor y la firmeza de su indisciplina es el fruto de la lucha
incansable de una organización: C. N. T. y F . .A. I.
Esta temeridad en el sacrificio no se improvisa. Cuesta a la organización anárquica
muchos años de preparación y de lucha, una gran actividad y, por qué no decirlo, una
buena organización.
Del mismo modo que hasta ahora hemos controlado la indisciplina del valor y del
sentimiento, cuando esta hora de lucha decisiva haya pasado, podremos controlar la in·
disciplina de la inteligencia constructiva. Pero, hoy por hoy, nos· quedamos con el lema
bien despejado: no queremos disciplina que limite el valor, la inteligencia y el sentí·
miento. .

(Del pasquín de Mujeres Libres)


Imp. Cortes, 719. - Barcelona
ora de la Revolución
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de 8. GUERRA C~v
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valores
morales!
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CUANDO OlMOS DECIR ESA COSA TERRIBLE: • HA Y
QUE SER IMPLACABLES., NOS ESTREMECEMOS¡ PERO
REAFIRMAMOS EL PASO. HAY QUE CAMINAR, SI,
IMPLACABLEMENTE, AUNQUE SEA SOBRE EL PROPIO
DOLOR. ¡AY DEL QUE SE DETENGA, AUNQUE SOLO
SEA PARA COLOCAR UNA FLOR SOBRE SUS MUERTOS!
LA LUCHA ES A MUERTE, LO SABEMOS: PERO PEDIMOS
QUE ESTA LUCHA SEA RAPIDA, DE UNA RAPIDEZ FULMINANTE;
RECURRASE A LOS PROCEDIMIENTOS MAS DUROS, A LOS MAS BRU- \

1
TALES, SI PRECISO FUERA; PERO ABREVIESE, ACABESE PRONTO; NOS j

VA EN ELLO LA SALUD DEL ESPI.kl11J. 1

fAL VEZ ALGUNO VEA UN CONTRASENTIDO EN NUESTRAS PALABRAS, Y NÓ •


ES ASI. LO QUE PUDIERA PARECER INHUMANO Y MONSTRUOSO ES, SENCILLAMEN-
TE, LA EXPRESION DE UN HUMANISMO NUEVO, MAS RACIONAL, MAS MEDITADO. LO
HEMOS DICHO OTRO OlA: NUESTRO HUMANISMO ES MAS TRASCENDENTAL, VA MAS ALLA
DEL ESTREMECIMIENTO DE LA CARNE; ABARCA UN INFINITO DE EMOCIONES COMPLEJAS QUE SE RELACIONAN MAS QUE CON LAS COSAS, CON
SUS FINES.

POR CUALQUIER PROCEDIMIENTO QUEREMOS UNA GUERRA RAPIDA; NO IMPORTA LA MAYOR CRUELDAD SI CON ELLO EVITAMOS QUE DEJE
SU SEDIMENTO VENENOSO EN NUESTRA CONCI ENCIA. HABLAMOS EN NOMBRE DE ESE HUMANISMO NUESTRO, SECO DE LAGRIMAS, PERO RE-
PLETO DE REALIZACIONES.

- .: • •t .•• ~ .• '-" t\ j -~ NO QUEREMOS UNA GUERRA PROLONGADA, PORQUE SUS CONSECUENCIAS SON FATALES SIEMPRE PARA
EL HOMBRE. UNA GUERRA PROLONGADA DEFORMA Y PERVIERTE EL ESPIRITU Y LOS SENTIDOS. EL RESPETO
AL PROJJMO, EL HABITO DEL TRABAJO, LA PROPIA ESTIMACION, NAUFRAGAN EN LAS INTERMINABLES JOR. Redacción
Precio: NADAS INACTIVAS, ANTE LA AMENAZA CONSTANTE DE LA MUERTE. EL IN STINTO ACABA POR REINAR y
SOBRE LA RAZON; EL HOMBRE PIERDE EL CONTROL DE SI MISMO Y LA VIDA ABANDONA SU SENTIDO DE SU- Administración:

,
15
.
PERACION; ES DECIR, SU SENTIDO HUMANO, PARA CONVERTIRSE EN UN ALENTAR DE BESTIA.
PEDIMOS RAPIDEZ, RAPIDEZ; QUE NO SE PIERDAN LOS VALORES MORALES DEL PUEBLO QUE LAS ORGA-
Paseo de
Sta. Maria de la

cent1mos NIZACIONES REVOLUCIONARIAS HAN SABIDO EXALTAR Y FOMENTAR; HAY QUE ACTUAR RAPIDOS, NO IM-
PORTA LA INFLEXffilUDAD NI AUN LA CRUELDAD, SI CON ELLO CONSEGUIMOS QUE " EL MAL DE LA GUERRA,.
Cabeza. 26
MADRID
NO DEJE SU SEDIMENTO VENENOSO EN NUESTRO ESPIRITU, HACIENDOLO YERMO PARA LA ALTA TAREA DE
DESPUES.

-t!IL
nte profWido terriblemente ¡¡cande. ha • En Talavera del Taje/ be.
Heno• ¡,qui oua vez, qu~da lectora Algo enorme~ealgún p8$Quin. deode que no• fué dad?

INCITACION
m.os visto un convento--<f.IC:Oe-
.acaecido en e.te breve parénten5 que hemoJ Uenado co ue adoptamos en pnnciplo. Algo tenJ· la abandonado p or laa .m•>n}aa.
hablarte por última vez. en aqu~l tono ponder~dody r:::~ y ba hecho que todo revi.ata aapecto& ~ora, la bandera ro)a y no-
blemente grande que ba conmOCJonado la entran a. ~d b UJG&mente se han hecho estrecha&, ago· ~a hace un arco en la puerta,

A Lll VID .A
nuevo•. porque lu cxpreaiones de ayer han enveJ<:C.I O r • . y por debajo de ella enlratnos
biantea, an.erviblea. LIBRES .d n lo externo. ya que .su eJttrañ . la .,u.tanesa realizar ~n registr? &enti-
He aquf. puco, tu \lujERES renova a e cnental. Ca11 todo eatá por el
de que ee nutre, e• eterna. .• . un dítt· ~o se entienda por e:.to que no• t~ltuamo~ 1 tampas pintadas con flores Uenaa
Hablando de nuestra ponderacton, ~~~rno• D · amos que nuestra Revista tenga sangre Y ouelo. y nos encant~ recoger as .:~pas-corazonea de Jesús y de
al margen de las cotu Y de los aCO?Jec•~•edto"¡, 11 e;:sonancia todos lo• afane> cotidianos• • y, de remilgo& y escrupulos.• Las almibaradas frase• sentimentales,
nervios. •ea una cosa viva Y estremec• a. on e f u end 1 dfa Y hacemos de MUJERES LIBRES el Mar1a-• .
1corazo
nes •t--eontíenen
ad T do el ímpetu, to d o e 1 ard or aexua1
fieles a nuettro propósito •. recogem~$ hoy estos a
perjódico eetremecido, caliente y vabrante que pue s re e¡
dnee
Ae ·ar en toda su intensidad )e imponente dulces párrafos d e ! namor ~~str~das en el error, ha derivado a
~andez_p del momento. . . d hubiéramos querido para nuestra obra el
Lo3 üCOntecimjenro:. se han precapadta lo. Y ~~~que: de que no sea así sino que procuraremos
de ¡81 pobres mu!eresd en e .
Cristo, amonte rellgn& otire ;n: tente. y las florea eneendidaa de
van; sus tallos basta el Dioa frío.
la came de mu~r han e:lg: ~errible. Algo abandonado Y aencillo,
· d dí"" oerenos no~ hemos amen~ nos 1 •
SOSJego e uno" -. d .d' de en ' .
ajuntar nue"ltro ro no Y nuestra e x presa 6 n a ntmo ace· Pe.r o, ademaa, hay
~ pondremoa nueetro empeno ma$ cea 1 o tirado en un rincón, CO·
1en~ d o con que fa vida .,se desenvuelve.
. 'fi .; MantcnemO$ firmemente el proposlto · · que no~ d'10• va·d a.· mo una pobre cosa rota. ..--
~o e-. una de¡¡erctoln m una reet•b~h~~oon. 'acimo1)> con un propósito de captación Y lo mante·
no h a ca m b 1ado en aboo uto nu~uo b}" o ¡e b. ar de táctica y~ no tenemos que .u a b usear s 1a muJer • Un cilicio. ~daa pan·
tu sobre el cuero que
1
nemoJ . Pero los ¡oh_ento~ nos o lgan a :::o•pred.ic.arla la.eonveniencia de que se incorpore almo- ha de ceñirse al mualo.
e~ ~o hondo. ~e t;.•
:~:"":iJ't h:o e':p~jado a la mujer española. como un dfa la guerra mundial Agudas puntal que man-
vamle!"'to .ocu•t. m~eree violentamente brutalmente, a la calle. y. apresurada. Y aeo~da por la :illarían de sangre seca
=:d:d. • p:r '~j in•:into 'de la propia don.servadón. !oC ~a visto impelida a aCogerse baJO el esc:ud?
... 1 ·era No se ha parado.....-no tuvo t1empo tampoco--para preguntare-e su .s•gru..
la piel, olvidada de so •
feliz temblor bajo la
d e una en~na cua qut . . e• hallar•'a o
6cado y qu~ compent3Clon • ~
Je exia-irían en cambio; Ja mujer está aún aturdido por los
Q ..

o 'd d · · p " nano amada. e o n el


cañonazos y e l tableteo de los fusiles, obsesionada únicamente por 1a • ea e VIVIr. ero este VIYIC cuero maldito entre loa
es so•¡ o uu 1n1tm
· · to. no un•.. conciencia , y aquí nuestro deber. q ue aceptamos con toda su responea- dedos, a lgo trist!' coEn n-
bilidad convertir e-n conciencia ese instinto. l b í , mue-ve nü cora.zon..
Pero. ya Jo hemos dicho, la táctica de. ay~r no n~t~ sirve; ~a no podemos e .a orar t~or o~ mas vano quiero reconocer el
· d s· ya no es hora de baraJar 1deae m1entras m1ramos a un hor1zonte leJano. hoy odio; no e• eso. Ea la
o meno• arnesga o . 1d d . d .d t h chos
tenemos que operar con hechos y laborar con rea i .a e! pneta.s e conteru o: y ~on 1:$ os e . profunda pena de las
estas realidadet. la. que han de formar aquella conc1encla qu.e a~tecem~s. . . cosu perdidas lo que
La mujer se ha dado a recorrer. aturdida y con !os OJOS aegos aun. ca~mos que. •gno~a. en siento. Una profunda pe-
realidad. a dónde conducen; se ba acogido. como dec1amos antes. a una. ensena ~ualq~.1er~ e1n ~.. "" por eaaa inútiles vidas
nocer .u tl¡nifieado: estos trapos de color. aquello• anagramas. han fasc1nado. su •mag~nactón exo- contemplativa• que pa-
tada. y. en au emperio de vivir. este trapo o aquel anagrama ~ ha convert1do p:ua ella en. un oaron como el agua que
1aJismán La obra de MUJERES LIBRES ha de ser ésta. converbr. esos emblemas en hechos. v1vos no riega y la lámpara
> palpableao arrancarles su fascinación misteriosa y que cada mu)eT tenga delante de ~u• OJOS un que no enciende.
camino claro y un prop6sito definido. ¡Pensad 1 ¡Penoad!
De momento, el antifascismo ha aglutinado todos. los esfuerzos Y toda• la~ voluntades: per? ~1 Hay que tener fe en el -
antifaaci•mo es solo una negación. la negación del faecasmo }' las negac•ones t1enen una vtda hm•- rucate; hay que creer . . • .
tada. ~Y luego) Luego es necesario cimenta~ nu~stra vida en alirmaci~nes. . en la conquista. Hay que sacarlas de sus v•s•onea ego11ta1 d~l c•elo.
Str antifascista ea bien poco; se es antifascista porque se es p revJamente algo mus: porque a Hay que descorrer las nubes. y en!eñarlea la v~rdad del vaCJ~,
est11 negación tenemos una afirmación que oponer, y nuestra alirmaci6n- la nuestra, la de MUJE RES Decidles que su cielo está aqw. Se sube a el por el TrabaJO, por
LIBREs-e condensa en tres letras, en uno de e•o• anngramas inscritos hoy un poco inocentemente la Sonri.a, por el Amor. El Trabajo e~ el esfuerzo sereno Y saludable
oobre el pecho de muchas mujeres: C. N. T. (Confederaci6n Nacional del Trabajo) . que quiere decir de todos loa diaa que da sabor y gracm al pan; Y ~~ reposo profundo
organizaci6n racion&l de la vida sobre bases de trabajo. igualdad Y justicia. social.. de las noche• con la luna sobre la frente. La So.nr•aa t;s el. remanso y
$j no fuera por esto e) antifascismo serÍa para nO'fOtras una palabra ~nn senbdo el aire de los violines; el acorde de la fraterrudad am r~vale! Y de
la oatisfacción sin caciquea. El Amor es nn ala sobre el :rr~ba)O Y la
Sonrisa; nna cosecha grata y abundante de fortunas mtimas; una
La guardesa 1e llama Genara de los Monteros. síntesis de la vida franca.
~s aguda y brava. Deeidlea que 10 cielo está aquí. Cielo de libertad; gloria: de
--El agua--nos dice--que regaba este trozo de tierra de los señores pasaba muy cerca de manifeatane a la Vida •in imposiciones, bajo el 1Ígno de la reali~ad
aquí. Cuando se enteraron de que nosotros la utilizábamos para beber la desviaron dos kilóme- individual que por v ez primera comienza a reconocer su destino.
tros. Este trozo dt tierra se quedó de secano, pero nosotros teníamos aue hacer un viaje para
poder beber. Parecía como si les doliese hasta el agua... •

VOLUNTARIAS, CON LA VOCACION


VOCACION ES LLAMADA Y ES CAMINO A SEGUIR. LLAMADA QUE SOBREPASA A LA PERSONALIDAD Y CAMINO A SEGUIR QUE LA EXIGE. VOCACION
Y PERSONALIDAD SE INCLUYEN. SON RELACION DE CAUSA A EFECTO Y DE EFECTO A CAUSA. SON RELIEVE ANIMICO QUE EL PREFERIR ACUSA. LLEGAR A
LA VOCACIONES SUPERARSE; ES CAMBIAR LA PERSONALIDAD EXISTENTE HEREDADA POR OTRA MEJOR QUE HA DE CREARSE; ES PARTIR DE LA EXALTADA
SERENIDAD PARA HACERLA Y PARA Dlf1JNDlRLA.
VOLUNTARIAS, CON LA YOCACION. CAMARADAS ENFERMERAS, VOLUNTARIAS QUE HABEIS SIDO MOVIDAS POR CUALQUIER INCIDENTE PARTICULAR,
PROFESIONAL O ECONOMICO, COMPRENDED LA VOCACION. COMPRENDEDLA EN SEGUIDA, PARA QUE EL TRnJNFO SEA ILIMITADO DE ALCANCES MORALES.
LA MUJER QUE CUIDA A UN ENFERMO NO PUEDE HACERLO, NO DEBE HACERLO, CON LA PREOCUPACION DEL oRIMMEL" EN LOS OJOS Y EL ARCO
IRIS EN LAS MEJILLAS. NO SE TRATA DE UNA CUESTION DE CONTRASTES EN EL COLOR DEL ROSTRO. SE TRATA DE ALGO MAS HUMANO: DE UN ENFERMO, Y
UN ENFERMO EXIGE TODA CLASE DE CUIDADOS, TRANSIDOS DE SENSIBILIDAD. A LA VEZ QUE UNA INYECCION QUE LE LffiRE DE LA GANGRENA, UN TRATO
QU LE SUSTITUYA EL CARIAO DE UNA MADRE, DE UN HERMANO. Y NECESITA, SOBRE TODO, UNA LIMPIA PRESENCIA LLENA DE SINCERIDAD QUE LE GUARDE
DE UNA DESVIACION, DE UN DECAIMIENTO, DE UNA FIEBRE.
LAS MUJERES DE YOCACION DESCONOCEN LA FALSA INOCENCIA-ESCONDRIJO QUE AMPARA TANTAS ATRACCIONES SENSUALES-, FOMENTADA POR
QUEAAS Y MADRES DE SIGLOS PASADOS. LAS MUJERES DE YOCACION DESCONOCEN LA FALSA INOCENCIA, PORQUE SABEN QUE SU PRESTACION ESPIRITUAL
NO NECESITA DE ADITAMENTOS EQUIYOCOS Y PORQUE SIENTEN QUE ACENTUAR LA APARIENCIA DE SU FELIZ NATURALEZA SANA ES UNA DESPIADADA
OSTENTACION ANTE EL ENFERMO QUE LA CONTEMPLA Y QUE LA MIDE CON LA DRAMATICA INFERIORIDAD DE SU PROPIA NATURALEZA HERIDA .
LAS MUJERES DE VOCACION, LAS MUJERES DE NUESTRA LUCHA, TIENEN QUE ENCARNAR TODA LA VERDAD DE NUESTROS IDEALES Y DE NUESTRAS
REALIDADES.
VOLUNTARIAS, CON LA VOCACION.

El t!tptct,culo de la, t•cola:tn, esa espera bov1na y e.)tÚ• \' lo repetimos ; ru en nombre de loa hijos ni en nombre
p1da de horas y hor;u para alcanzar la lecbe, la carne, ael hogar. ¿QuE es de vuestro~ hijos durante es.as inter·
e:J carbón ... , nos ha sugerido un sinfín de reftexiones que m1na.bles esperas en que, a veces, queda defraudada
no btmos de callar. vuestra tosperanza? ¿ Qué es también de vuestro hogar
1Qu~ rfo de energías u- pierde ahi, cuando tanta fa ha 1bandon.do •1 día en1•ro 1 ¿ D• qué calor pndéis hablar
hacen para tnc:~.uaar eñcumentt la acción contra el y qué lecho blando habéis de ofrecer a1 compilñero que no
fa..,amol to!lperáh., porque está allá. junto a la línea de fuego?
dtcimo~

l~~ M~J[R{~
b~:-¡de:'h~hrÓ :~ ~jjo;;,o~:0q=
Lo coo franqun.l..
Mue:ha.s mujcrts he:mo)o visto

l~~ H~M~RU,
t.ntrtgam con ftr\·or y b.1-sta c~noc:e vuutro can~ncio e-stE-
con tu..lta(tón .l la lucha-no ni. H.w qul" aC';,bar con e.sto
R lucha tólo tn el frente-; lltn:.ndo t'.Q') Interminables bo--
ptro ad.n ~T murh21, dema· t ras de un conten1do valorabte.
siadu mujerts inac-tivas. 'lucho• bombr.. se dupla-

All Rl RAJ~
Los acontectaue.ntos acuu- tan al fr•nte ,. otros muchos
;....,......{es no pueden su mira.da.s ton ban d~ d~,ptaiuse. ~lultit~d
i.Dd1!tKZKia por ud1t.. En
nombre dt DIDj:ÚD ugrado de-
ber puede IDUJtf D1nguna res.
ll fRfHlf de OC'.JpaCIODn queda.rin sm.
brazos; hay qu~ llenar los hue-
~!.o hay que trabajar como sea
tar .¡u eshJenot •u CODCUf'M), u lo q·.J~ ,,...a, X1 la casa ni
a la caufa de la hbertad. E~ 13. muenc de España la que ~1 htjo puedeD detenemo~. Comedores comunales anexos
se JUtp, es, am .1-c.aso, el porvenu del mundo; b, cg. a los t.aJleres y a las f-ábrica•, guarderfa). muluphcadas
6n, cgoistas impeu:tr:Uel- 1 vueitra propia vida también. par<l vuestros hijos permitid..n que (") u~mpo vacío que
Por e.n o hay que romper dentro de no$0tros todos loa hilos dejáia con~r en las ab¡urdu tl'ptraJ 1 aniticJo5amente pro·
q_ue no~_ aten todavf& aJ pasado y lannrno~iegameott, vocadas por el fascl!>lllo embo~~do, puedan cotizarse eu
11 quertit--a la n.h·actón del abiSlllo presente. Mat aH' materia ~laborada, en ah,1io~ pr4c:lico~, tn au ... ilios, eficaces.
uos rtQ.I<'Irtmot con creces de todo lo perdido. l.o, botnb"es útiles, .al frente~ ¡la- m~jere,¡ ;\1 trabajo'
Hcmo' dtdto que en aombne dt' oinf\ln sagrado d.eb~T , L• úaica c-onstrua e, vencer'
Vicios
-- -
burocráticos
Hay que supnmu radicalmente
--j
la humillante obligación de las in-
terminables " colas,, que en estos
dlas se forman . Este deplorable es·
pectáculo no va de acuerdo con el
apresurado momento actual. Fué
expresión clásica de leviteo político,
de piedad de arist6cratas. de espíri.
tu servil de la España entorpecida
)' entorpceedol"a que esperaba siem·
pre de otros sus propias soluciones.
No hace muchos dí~s hemos visto
~ la& puertas del Ministerio de la
Guerra ccolas» de campesinos que.
hufdos de pueblos lejanos ocupados por los facciosos. nados en fila como lo> papele• en lo• negociados m>·
han llegado a Madrid con el más ardiente entusiasmo, nisterialeCJ.
en busca de armas para combatir en los frentes. Han Las otras Hcolabn. las de las tiendas, tienen más
llegado a las nueve de la noche, después de dos días fácil arreglo. Bastaría asignar a cada tienda un deter-
de malos caminos y malas comidas. y a las cuatro de minado número de vecinoit a prov~er y a quienes se-
la madrugada continuaban en el mismo sitio, esperan- daría un volante con la rru~ión a percibir y ll\ hora
do que aquellos hombres a quienes veían a través de de recogerla.
los balcones del edificio, sentados en c6modos sillones. Estas observa.clones no son caprichosas nl bana-
ante un teléfono y una taza de café, creyeran oportuno les. Úpaña no puede esperar. Ni sus hombres ni sus
y juzgaran posible sustituir las piedras mondas de la mujeres. Ya sea el Estado, ya una organización, ya.
calle por un lecho y un poco de alimento. Se nos que- un simple ciudadano el que imponga las «colae>> o no
daron muy grabadas las expresiones de sus caras cam- sienta la apremiante necesidad de suprimirlas. es un
pesinas quf' redamaban e1 mínimo .sustento físico a su traidor. El momento es decisivo; siempre fué nece-
entusiasmo y ahogaban la dolida proteata que les subía sar-io suprimir la espera vergonzosa de las neo las•.
11 la gargonta. Siempre fué necesario: ahora es ineludible. Necesita-
Doloroso es decirlo, pero es así. A las puertas de mos hombres en la línea de fuego; hombres y mujeres.
determinados establecimientos hay •colas• que re- en la retaguardia. Hombres y mujeres activos. din&-
tienen a la gente horas y horas, a cambio de una sopa micos, incapaces de gastar eu energ'fa y su tiempo en
o de una papeleta cancelada del Monte de Piedad. ninguna espera mendicante.
Y es que el Ayuntamiento tiene sus hábitos y no le Por el valor infinito de nuestros minutoo. por la
es fácil renunciar a ellos. El •vuelva usted mañana», prisa dramática de nuestra victoria, hay que acabar
el «no sé dónde están esos papeles», el «ya veremos radicalmente con todas laa manifestaciones. internas y
lo que se puede hacen>, dan como resultado este ex- externas, de )os vicios buroctát\coa. \--\a1 q\lt ~t:.a'oll'
pediente humano de las cocolasn: hombres amonto· con las «colasn .

LAS LAGRIMAS, DE PRONTO, SE HAN


HECHO INU T ILES. SE HAN SE CADO LOS La honradez del pueb1o
OJOS DE LAS MUJERES. LA ORFANDAD,
LA llllSERIA, EL HAMBRE MISMA DE LOS '
HIJOS, DEBEN SER ACICATE EN LA LO·
CHA. La honradez del pueblo eapanol es un hecho que J&,
SIN LAGRIMAS, POR EL BIEN DE LOS ni abora, en ptonn Jucha, nt más t:ude. en 12 HtJtorfa,
PROPI OS HIJOS, J A VENCER! se podrt refutar bajo nlng~n pretexto. La clase traba·
fadora, que nada posee. pero que no se siente pobre
cuando devuelve Jos mmones que Je olon a su encuen-
tro, ha seDado con su dignidad esos to.soros tan cobar·
demente custodiado• por laa plaJUderas prorealonales
de la Santa Madre Igleala, 1 no quiere .oj un solo
gramo de los oodlcfados mct.alee acumulados en mone~
das, lingotes y coronas. Los obreros, continuament-e

/ ¡Conscie nc1a, camaradas! •


vejado. por la clase ruceJon.a.rJa y Mplotadora, ot do-
vuelven en bronce fundido vuestras campanas. Y oa las
devuelven con u.n toque do muerte, contra su voluntad,
por ú:nposlción vue~tra. como defensa en Ja Jucha feroz
que vosotros bab6fs provoudo.
Bronco fundido, bronce que ha habido que fundir:
-Para los heridos-. Una alcancla metálica. provista de - La muchach" m~ra al cartoncito inclinando la cabeza. testimonio rotundo de nuestra auténtica pobre1n.
un antipático candado. da un golpe duro sobre el mármol del 5e encoge de hombros: E ste pueblo et:paftol, que restituye todo, sabe dar, en
velador. La portadora es una muchachita escandaloMmente
ointada. de sonrisa insinuante y ojos bonito1.
-¿No dais nada para los heridos~-. La voz ad11uiere
-Son los colores de Francia.
-Bueno, eso ya lo sé: pero (qué quiere decir? (Por qué
loo llevas tú~
sacrificio tructifero, su sang-ro, aoétnlca por slglot de
tiranfa, con la abnegación que naco de la seguridad
de que un dia próximo los hombres podrán vivir en una
---
to11alidades mimosas y la aonrisa se hace máa insinuante. Los -Ah, no sé. Lo llevaba un compañero y me ha dicho tratern.al convtvencfa que no nec.eslte fundir bronce.
c.amaradas de la tertulia-Uegados del frente, que discuten que me lo pusiera. para au mantenlmfe.oto.
conmigo problema• de organizaci6n y de guerra-. con un -<Pero no sabes lo que quiere decir?
gesto de condescendencia introducen los dedos en el bolsillo -No.
y. el requiebro a 8or de labio, dejan caer su moneda en la -< Y este otro cartón ~
•lcancfa ruidosamente. como en homenaje a los ojos bonitos. -No sé-la muchacha está un poco azorada-: nos los
La muchacha ladea la cabeza. sonrfe y se aleja. buscando da el Socorro Rojo-. Y de pronto: -Bueno, (no dait nada
oara los heridos~
con mirAda afanoea otto cliente.
Han pasado dos minutos.
Otra vez los dedos a loa bolsillos. y con una sonrisa un
poco amarga los; camaradas dejan caer nuevas monedas en la
-
-¡Para los heridos!-. Otra vez la horrible alcancía sobre -\lcancia
el velador. EA otra la portadora. E.l mismo aire 6namente Las horribles alcancías vuelven a ponerse una y otra vez
procaz. que parece va a colocaros Wla Aor en la so]apl\. ft.nte nuestros ojos: pero ya nadie se cuida de eUas, no pre·
-Acabamos de dar ahora mismo--dice un camarada.. ¡unta nada; la.s escenas referidas noa han dejado una impre--
-Bueno; pero no ha sido a mi oión dolorosa.
-Y { gué quieres, muchacha? Nuestros bolsiUos >On poco Ofrecemos la ~atampa precedente al Socorro Rojo Inter-
profundos. nacional. Como mujeres. y como mujeres revolucionarias. no
la eh..iea no dice nadf'. hace un mohín d~speerivo y se oodernos menos de sentir amargura. Primero, porque nos
( aleja. parece triste cuar¡do se están descubriendo millones y más
Consideramos este café burgués, y una triste estampa de millones. ocultos en las iglesias y en las casaa de los plutó- ,
ayer vuelve a nosotros. •ratas, amasados con el sudor de loo que hoy dan su vida en
Ahora son dos, dos en lugar de una, las alcancías que, los campos de lucha, se reeurra al viejo truco de la encuesta
como dos espanto.sos sonajeros. se agitan ante nuestros ojos. :allejera, de la caridad fol'Uida, para atender dignamente a
Distinto el aire de las portadoras. mujercitas sencillas y serias •stos mismos luchadores. y segundo. porque en eata tarea se
que parecen daree más eue.nta de N misión . empl'(A" mujeres sin haher procurado inculcar en eUu una
-{Qué significa esto. compañer-ita ~-pregunta un ca· ,dea a~oximada de la responsabilidad.
marada, indicando un dioco con los colores de la bandera Cam a das, seamos sinceros. (No creéis que la primera
irancua, que una de eUas Ueva prendido al pecho. obra de 1 revoluci6n sea hacer seres consciente• ~

t
Desde el prim.er m.om.ento se im.puso por sí m.ism.a est a consi;
na táeita: Salvar a · los niños. En ella se co n densa el e n o rn
signi ficado de porvenir de nuestra lucLa.
Nada hay que nos duela tanto como ver en estos momentos que de- se los pa•ea por las calles de la ciudad levantando e l puño y pr
bieran ser de revelaciones inéditas. de rectificaciones totales. reprodu- minados vivas.
cidos bajo otro signo. pero con los mismo~ caracteres. los errores que: Con todas nuestras fuerzas. con todos nuestros sentidos. con te
enérgicamente combatimos ayer. protestamo~ de este hecho lo organice quien Jo organice. lo patroci
Imagen de aquellas procesio- quiera.
1es. de aquellas ceremonias euca-
rlsticas, en que los niDos, vestidos
r Los nirl()s no pueden ni deben ser cat6~cos. ni socialista~. ni cotn
tas. ni !ibertariob. Los niilos deben ser sol~mente lo que SOt\ ~ niño
( Qui~n puede abrogarse autoridad para quitarles este derecho ?
de blanco. seriecitos y perplejos
~nte ritos p ara ellos incompre n-
, . Un crimen n1ás 1nonstruoso que el homicidio es torcer la psico-
•ibles, desempeñaban papel pre- logía infantil. descubrir tempranamente a sus ojO$ el nlundo
ponderante, son estas . .. (no en- atormentado. negro y sucio de los mayores. Un poco tnás
oontramos la palabra para clasi- y nuestros niños . estos niños de hoy. podrían descubrir por
ficarlas, pero a los labios se nos sí tnisn'\os un mundo distinto al que vi6 nuestra infancia
viene la de «comparsasn) en que ProcurenlOS que permanezcan puros, inconta-
a criaturitas de cinco a doce años 'llinados. q ue frente a los acontecimientos naccio-
se las disfraza de enfermeras o de nen expontáneamente para que puedan maña-
milicianos y bajo canciones, tan •a, libres de todas las taras morales que for-
lncomprensible.¡ para ellas con1o man nuestro complejo actual. edificar el j
los cantos y los rezos de antaño, ~>undo ideal del que nosotros estamos
~chando los cimientos.
Que los niños sean niños sola-
"ñente. Niños, niños, niños. Ni
Para una formación nuevat pedagogía nueva, maestrós nuevos, edifibids ((ba1illasll. ni «.pioneros•l .
nuevos. L0-.3 · nií\os nuevos no pueden ser recluidos en edificios V~éJ~:· .... , Pionero y baJillas son dos

1 sucios, oscuros; en pisos tristes de calles estrechas. :,


. Pa~a los niños nuevos, las mejores construcciones modernas, con todos
Jos colores de •la ilusión¡ con el aire y la luz del bptimis:mo en la~ pa.
redes limpias, en las ventanas anchas. en la Uuvla clara de las luchas.
Para una formación nueva, construcciones de las formas más bonitas,
~diciones distintas de
un mismo Jibro per-
verso. -~

,, más sencillas. más Prácticas.

~;
r ¡ Viwid solos! ¡Vivid ~olos! Niños. no entreguéis a nadié la
1 aguda claridad de vuestro grito, ni el ritmo torpe y curvo de
~~ ~estrAs manos. LA CASTIDAD 1\IAL ENTENDIDA •
l' ¡Vivid solos! Romped nuestra corteza de odios y quedaos con t( L~ niña que e:~
reioa será de hermosura.,,
( asta y pur,a
f e l césped húmedo del campo, con el espe¡o incesante de l arroyo.
Así lo proclamaban en car tel bien v'isible las
f Vosotros sois la magnífica ignoranc ia del mal. T odo es bien Hijas do la Caridad que regentaban el Asilo de
Santa Marca . Por eso embutian a las nltl.as para
i en vosotros: la b oca redonda de r isa, los ojos redondos de candor. entrar en la magnifica piscina en un camisón
1 Vosotros sois el grano prieto de humanidad. Liberaos. Salid
que les alargaba el pudor desde la barbilla hasta
los pies. Ahora las cosas han cambiado: véase

1 Ja diferencia
¡ de) contacto de los instintos de venganza y de muerte. No entre·
guéis. a nadie la moneda preciosa de vuestro grito.
Porque te néis que llenar con tisas y manot~os como juegos

t de paz. este vado e norme que van a dejat las traiciones, las cóleras, El niño es un sér inde p e n diente, un
mundo oporte dis tinto. ¿Por qué c:onto -
'·f •
~
las revanchas huma1)as.
m i norlo c:on e l hollín d e los c:o dumbres 1
Liberaos, niños. Cerrad los ojos a nuestra tragedia, aunque
' ' d e Jos mo~ores1 , . . ,
tenga co\ores épicos, y )anzaos sobre e\ porvenir con una mirada Los niños del Congo . i~mbién Que.vivo Je ,otro mu nero, qu.e no se
~ nuevos, con un corazón intacto para recomei)Zar la son nifios. Bien ·lo demuestra ensude de n e gro. P.orque nue stros espí- '
' y un deseo ta sonrisa de estos pequefto&.
vida lím pid a, inédita y desconocida. ¡ V ivid solos! Ni~os de Espafta: vuestros
ritus edón usodos, sellodos c:on loáe
compai\eros de . juego serán los d e nso de lo fo.rmo, y !os niños debe n irse
niños de todas par tes hollondo s u !Do'n,erci, su m o do, s u sér.,.J

De&dc ahora no podem os mirar nada frívolamente. Por fuerza hem


que todos hablan y en el que todos quieren bordar, con heroísmo, sus letra
tra creación qu e ni un solo pormenor debe pasar ajn aer gravemente ex
, - ~
y be aquí un asp ecto: escuela . Pero escuela en su miis amplia acep
p,e rfecto donde todo lo que integra la vida infantil se cultiva con cuidado
cerles ver, desde muy pronto, que la vida es como una magnífica lu:z: que tod
El problema de la escuela es un grave problerr.a, y asusta ver con q
papel sellado y firmado por una U niversidad dé garantías de ~ficacia en u
mucha vocación, no puede impro'v isarse en un par de semanas.
El daño que a los niños p uede originar un mal maestro es profund
si tuvo una e.scuela defectuosa e·n au niñe%.
Y, aunque con dolor, confesaremos con sinceridad nuestra ca.ren
eso. Como . todo e'! muhdo cree que la tarea del maestro es sencilla Y limit
El conocimiento de la psicología infantil e•, por muchas razones, má.o difíc
también capítulos qu e no e.O.ten má.o adelante; el amor a los niños no se •
enérgica y sua~e no se compra en ninguna parte; la iñstrucción aólida, la ~
He aquí an aspecto del problema : maestros. Pero los maestros no
de sol, se harten de juego, de ignorancia, antes de oue f$.hundan e':' ma nos e

1
•1

las mujeres 1~ !_!!!ertad del pueblo



cons1g-
enor1ne

el puño y profiriendo dt'lcr~

toda el alm•
patrocine quien

ni ~eialistaa. ni comunis...
lo que son: niños.
este derecho?
es torcer la psieo-
ojos el mundo
Un poco más

LOS NifWS QUE TR"-I)A!A.N •


H e aqul la estampa acúJadora 1
dolorosa del nl6o que trabaja como
un hombre. Criaturas agoblnd.aa ma·
terial y moralmente por una Infame
e><plotoclóo que los persigue desde
que asoman a la vtda. Algunos, 101
más fuertes do músculo y de espf·
rltu, 1obrevlvcn a au infancia explo-
tada 1 sacan de oDa una roda <111-
ga.mbre. revolucionarla. Pero la ma·
yorfa sucumben. . · ·'
E1to ie ha de acabar. Va a desap~~­
'ente. Por fuerta hemos de consid\.r&r la ligereza como un grave pecado contra ese Porv~nir de recu Ja e.1.ampa acuudora, terrtbl•
m heroísmo, sus letras. Ea U..n interesante, tan cargado de responsabilidades el problema de nues- mente dolorosa, d el nlllo que t~abafa
como un hombre. Todos los 'nt.fto•
"fl aer gravemente examinado. tendr'n su edad de nittos, tu edad
de juego.
~ máa amplia acepción, no solo como colectividad instructiva, sino como un bogar extendido
cultiva con cuida do Y esmero, puea u preciso enseñar a vivir íntegyamente a loa pequeños. Ha ...
magnífica luz que todo lo llena, y no sacarlos de molde nin,ouno, deformados, rigurosos y estrechos.
a, y asusU. ver con qué ligereza se trata de resolver en algunos medios. No es que un pliego de
¿lo esc:uelu1, espero,
ttíaa de Aficacia en una labor personal; ea que lo que necesita mucho estudio; mucho carácter,
, semanas. c:ompoñero:
1 maestro es profundo y dificil de remediar después. Durante toda au vida se. rese ntirá el hombre
Abre en lo pored uho lar-
go ..entono.
Mejor que lo t~entono t
eridad nuutra carencia de maestros. Carecemos de ellos, habiendo muchos y precisamente por
:ro es sencilla y limitada, todo ~1 mundo pi~nsa que oirve para realizar e$& Ulrea. Y no es verdad. uno onc:ho puerto.
as razones, más dificil que el conocimiento de la poicologia del adulto; la fioiologia del niño tiene Mejor que lo puertot tiro .
,, a los niñoa no se adquiere de repente; la dulzura y la paciencia no se improviaan; la <ntereza el toblqu ...
¡strucción sólida, la bondad y la alegria no vienen a gusto del conoumidor. ¡En lo~ · proderos, en lot .,

oero los maestros no se hacen ens-;guida, y los necesitamo•. Es prderible oue los niños se harten bo$que.s, en ' los llanos, en
~dan en manos de maestroa abundanteo ... , pen> tan incapaceo como abundantes. los r(os, en los monte,, no
hoy muro'!

Allí, lo ~-'~!el•· ... d


p

e ·
Montjuic L.
·
Montjtúcb ao uene aun P
Id
alahras Es ua coajunto de emocione. tr6glcaJ qWJ
-tal
1 cora.ón de los ca anes. ~-
~--•· ahora a61o tuvo por exprell6a

A ettAn adber as a

Ten•• yo tan poco.


. elia en eoo angustioso de uno 1 ot.ro de tos lucJut ..
un lnflnhivo, matar• que se rep
dore. de la libertad. - a!Wo
.m: ';" e ahora los hed>os se mezclan '1 coD.IWideo. lllorraiJ,
esa la bomba de la Rambla de las Flor•, la
RuD, salvas • la ~ do ;:'~lorla la cadewa de Jo• cincuenta del ello nueve .•

T dtl Llcf.O, ulvas d


q
del eatt 10 o. aro,
•• la cabeU del sangWDM
a .
A w la m"mo:ia ya ts fs~~- Fueron cweo
'. los lnoceata que caye.ron •n
· B · Malet Hoyos Clemeate y FetTer. Una pos~l loo Yaenuuho
. . ' lo .hura Un dia sin probar botado. Vart~ diat de
'
silencio famllbr: el padre auseau J persegUJdo
- teD.I · ser el ses.IO
a que
!OJQI

A
Despu6s, aftos de martirio, Jey de fugas, Injusticias, crueldad J borr- a..
un truceadlan del casUDo siniestro.
••--t- <.L ba sonre!do al saber que ya no servlr;i rnU de cúcel.
Ahora dte4D ....,.. JU""' -•-o •·-·Lroso Las gentes quieren b a hlar d.<1 east!Do
se le ba juh11a do de su d=- ~.., ·
·•·d· pero aún no pueden: les faltan lat palabru.
a.erenamente, con nat uralt \QI • 1

L m.Ont')01'cb nos r-uerda


y es que •• .....,. todavía que fu6 siempre u.n con unto de
emociones trá.gleas.

u
Aetividad

..
De-de hace xnás de ocho meses, nues- -El esfueno emple.>do ha sido enor-
tra compañera Julia Cascán viene des,.. me-no~ dice la secretaria de e11ta Sec-
arrollando entre las muchachas ~el ser.. ción del Servicio Doméstico- j pero )as
vicio doméstico, lavanderas, asJ.stentas cosas han variado mucbfsimo. Ahora,
y amas sec..1~, una labor tan mtensa al despedir a una sirviente, hay que
abonarle el mes comenzado, uno de in-
como eficaz. . . . .

N Por medio de la SilldJcac.Ión ha 1do demnización y otro de manmenci6n.


sustituyendo todas las catóhcas protec- Las circunstanc-ias actuales bao obH..
ciones a la obrera sirviente, que sólo gado a atajar el exceso de despidos exi·
alcanzaban a las (rancamente útiles; es giendo manutención 'i 5ueldo por tiem-
decir francamente explotables, para po indefinido.
ofrec~rlas a l:1s familias pudientes y

A
-Hace poc~igue contindonot-M
upiadosn.s~t. Las pobres muchachas re- nos presentó un caso de dpico chanta~e.
cién llegadas de los pueblos eran recha- Una chica, esc;oltada por dos o tres ID•
tada' sin ninguna piedad. deseables, arrancó al patrono que ac..
Al principio lu~ dun la tarea. Las baba de despedirla una ~•1nd~~izaci6.n•
compañera.s: de la hmpie-za de una Em· de tres mil pese~s. El perJudtcado te
presa catalana, que cobraban o,..to pe- presentó en el Sindic-ato denunciando el
setas por hora, presenbron unas bases abuso. No lo hizo ea vano. Se buscó a
y hubo que ir a la huelga. Después de la cbica y se le hizo devolver el dinero.
muchos c:Uas de guardia permanen~e a
las puertas de cine-s y teatros para evi- De tal manera fu~ ateadido el dtotll>-
tar que ninguna esqui.rola pudiera su.s- ciante por la justicia sindical. que al
titlJirlas, 1a buelga fu6 ganada. marchar dijo: •C. N. T .•

L La Re.gional Catalana
La Regional Ca~ lana supo elegir su sitio. No se incautó del Hotel. Colóo ai

A
d1 !J-D pafacio de jardfn frondoso. Los palacios son adecuados para be~dos., con·
valecientes niños· en los hoteles no se hace más que comer y dormn. En el
edificio deÍ Fom~nto del Trabajo Nacional, en las ex, magnificas. oficinas de
Can,bó, se puede trabajar. Están dotadas de un matenal de trabaJO moderno,
práctico. ,
Al entrar se nos apareció como U1)3 torre de Babel que veJa el Hn:ute & esc.alat.
Extranjeros, españoles, técnic-os, campesinos, sabios y obreros en busca o e_n en~
trega de soluciones. Poco a poco nos van informando: departamento de Jnve.s-
tigación interior y exterior 1 perfectamente organizada; sección de propa~anda, en
algunos aspectos organizada a la americana, aunque su ~ase y su finalidad sun
ju~tamente opuestos; Comité de Defensa, Abastos, ConseJO de Economía, creado
con el exclusivo objeto de ajustar la producción a las necesidades del consumo.
Al entrar en el control de técnicos nos encontramos con la capa.cidad Y el

o
entusiasmo de Federica Montseny al servicio d.e la gran obra constructiva; c.lla
es quien nos facilita el guión que el Consejo de Economfa 11evarfi a la prftct1ca
inmediatamente:
r.• Regulariwacit$n d' la producción de a&Uerdo con las necesútadts del '''!-
.w.mo saerificando aqueUas industrias o producciones que resulten sobrantiS Y tslt·
muln~1do en;rgicamente la instalación de las nuevas industrias qut por e/1&~0 tl1

R
In nltuaeión del 11alor te la. peuta sea conveniente inst4urar en nutslra UerrD.
2.• Monopolio del t#mercio exterior, para rvitar atoquu 1xtlfÍOT6S contra 1l
La lueL.a en la ealle nuwo orden econ6mico t¡u~ esta naciendo.
J a Colectiviaaci6~ de l.a gran proPiedad rústicO: para s~r ~x;lptada tor l~s
Sintlicato.s d1 campestnos y con ayuda ile la Gtneralúlad, y St'!drcae~ón _obl•gatorrll
Je !o$ produclore$ agricolas que 4Xf!lotan la pequtRa y metlrana -proprt4al.

1
Colón. Unas mujeru grataban, enfurecidas, a lo~
La lucha .tntifalicista eo Cataluib es de u.n al-
C3DCt tnsosptcbado. Primero con las armas, y des. ametrallantes: u¡ N o tiréis, canallas¡ dejadnos re.. 4.• úu•t•aloriuci6n pJJTcitU de l4 propiedad urba.na por ,.,,,u·,
de la rtducei6n
4, alnuilffts y el establecimienUJ d~ tasas equivalentes tuaHtlo no st crea co·ntJI..
pu~s con laa arma" y cotl eJ cerebro, la región coger Jos heridos tn Pero las balas arreciaban su ~titnti btnefitiar a los inqtálimJs.
catalana ha demostr.1do toda la potencia y toda la espesa lluvja, Al fin paró un momento. La cama.. j.a Col"tiviuci6n de la.s gr<mdes inllv.strias, U los s~NTicios públicos ,. ü
eficacia de que ti capar. rada supone que las voces fueron escuchadas; nos.- los trart.Sportes "' comtlrt~

E :\1 «tallar el movimiento facCi0$0 el pueblo


cata"n, y principalmente el de Barcelona, se ha-
Haba 110 armas o. mis exactamente, con dos docenas
de pistolas del año de la Nana. Aunque se repar-
tieron lo• fu1ilt1 que cargaba un barco anclado en
ottos opinamos más bien que el alto se debió a una
averia en la ametralladora. Y algunos de los heridos
fueron recogidos.
Avan.Ja.Ddo con la piel, avan.z.ando con el c-uerpo,
avanzando con el enorme impulso revolucionario.
6.a /n~autacitm y colecti'IJiaaci6n de los es/QbleciMitnltJs abmcdo~taios ;or sws
prt~pitl4nos.
¡.a btttnsifícaci6n del régimen co~er4Ü1Jo en 14 4i.stribuci6n l.t los proluc/41
y .,,. part.cular exjlltJI4eión en régi1Jt#11 cobp1ralivtJ tle las grantes EmprtSIIS tl1
Jistribuci6n.

N
8.• Control Dbrno ü los rugDcios batUaritJs ha.sUJ Uegar a l~J 1U1Cit1nali•aci611
el muelle, esto no era apenas nada y los luchadores se tomó Atarazanas. ti• la lJa~tca.
catala.ocs aegulan pr,ctieamenu~ tndefensos ante las Fué uaa lucba de la razóa omatpotente del pueblo 9 a ConirDl .si1Ulical obrvo sobre totlas l4s itulwsúias qwe CtJntinlÍtn txplota4111
amet.ralladoras y los cañones de los facciosos, em- conua cañones y ametralladora•. tn rlgim111 tlt Empresa prit"ula.
pluados en puntos tan estratfgic:os como la Sagrada En todas las barriadas de Barce!ona se vió a 10. Reabsorci6n enlrgica por la agricultura y la. imlJUtria de lDs obreros sin
Familia, la Telefónica, Atarazanas, el monumento mujeres de los me\$ innocuos y padlicos oficios tra.baio, J' a este efecto .se estimulará la. ret~alori•aci6n de ltJs produ.etDs 41l comto¡

T de Colóa, etc.
Fu~ el valor dubordado del pueblo, loco de he-
robmo. el que hiao el milagro nvolucionario.
-Ea la Rambla de Santa Móaica, cerca de Ata-
razan~$-.DOS cuenra una compaiiera herida en la
-dueñas -de humildes mercerías y cachaneríat-
•preadlan y empleaban el manejo del lu•il en diez
minutos.

*
t!l rdornD 4[ campo, en lo de los obr,os que J.ue4a absorbl!r lo nU4tla org41fl6tJ.-
ci6n J.el trabajo agrfcola.; la cretUi6n tle gr_an es iKtlt4.1úi11s p11ra suplir artlcul111
manf.ffacturatlos que sería tliflcil importar~· la eúctrificaci6n rntegral de Cata/uRa
y, .principalmente, de los ferrocarriles, etc.,· y
11. Suprui6n rápida de los diversos im.puestos p11ra Uegar a In implanl4ei6fl

A
dt!l ittlf>UISIII único.
lucha terriblc-cnfan veinte y avan~aban diez. La Cuando nosotros Jlegamo.s a Barcelona, Cataluña
ametrallndora bnrrra a estos diez y seguían avan- está ya en un per(odo constructivo de Ja agricultura
tando otros treinta. Y as,, a pasos de ·muone y de y de la industria que llena de realidad nuestras C omité pro eultura popular
de-lirio, se llegó thn!lta mU)' cerca del monumento a ilusiones.
Acaba de crearse un Comité pro cul- Avant, Comité Regioonl de las Juven-

D lncoutodón de edifidos en Lo Torroso


tura popular, integrado por represen-
tantes de Jas Juventudes Libertarias,
Juventudes Socialistas Unificadas, Fe-
tudes Libertarias, Federación Local de
Juventudes Libertarias y Fomento de
la Cultura Popular.

o
deración Estudiantil de Concie.n cias Li~ La fiaalidad y la or!entacióa de este
H!lce: pocos meses, estando en Barcelona, tuve que ir a La Torrasa a ver a unos eompa6.eros. Tom6 bres, A!ociación de Idealistas Prácticos, Comit6 son en extremo plausibles: faC-i-
el tran\'fa de Hospitalet y al llegar a La Tonasa, con gran asombro mlo y gtande.s tarcajadas de los Ateneo Enciclopédico Popular, Ateneo litar el acceso del obrero a lSl cultura
Polit~cn!co, Aso e iación Universitaria superior y establecer un nrxo vivo y
dem's viajeros. or al conductor que advenía : «J Addis Abeba In
l.a Comisión que •e ba formado tn aombre de la C. N . T. y de la F. A. J. para cuidar del abas. Obrera, Ateneo Enciclopédico Sempre fec-undo con la Universidad oficial.
tec:1mtento de esta b:.rrüu:b. ba tenido que utililar la piqueta en la mayoría de las incautaciones. Por un
ladó, derribo de tabiques1 y por ouo, instalació.n de cocinas, electricidad, agua corriente y otros servicios
bt¡i~nicos desconocidos en el barrio.
DeTarrag ona
Actualmente funcionan como comedores popular~ los cines Romero y juventud, en lo• que se. a1i.- Nos t:iCTlben de Tarragona, dicien-do psicología del aupuesto delincuente.
mtnt1n ctrca de mtl f:uoihas. El cine Albambra se ha habilitado para oficinas de estadística del paro que la C. N. T. se ha iacautado En cuanto a la producción, se est.6
obrero. Las Ju,·tntudes Libuuria.s se incautaron del Colegio de Nuestra Señora de los Angeles para

A
de la Audi<D<ia y se dedica coA efectuando alU el iater<ambio de pro-
transformarlo en una bibhoti!U popular, tan necesaria en la barriada. Una fibrica con su! oficina! ba todo fervor a destruir legajos y do- ductos eoa loa pueblos mú distantes de
sido convenida tD almacenes centTales de apro,·isionamiento, y en ellos se repanen vales de comestibles cumentos que han constituido durante Cawuiía, con tan balagüellos reoultadoa,
para las familias tD p:uo fonoso, siniEndose., además... la comida a tTHe1ento' mUiciazaos. siglos la expresión de una justicia ustan- que dcmuestnu prtcticameate la efi-
¡ Ettos &bis.inios no Jt: potun del todo mall dard• q~ ~:~.ada tenía que ver con la cacia del sistema colectivista.
¡CAMPESINOS!:
LOS QUE OS ESCLAVIZABAN OS HAN
OBLIGADO A VIVIR FUERA DEL TIEM.
PO, EN EL RETRASO DEL TIEMPO. VUES-
TRAS VIDAS ERAN ENTORPECIDAS POR
t.A INJUSTICIA, LA MISERIA, LA IGNO-
RANCIA, MIENTRAS OTRAS VIDAS SE-
GUIAN EL CURSO DE LOS MIOS DE

S!ENESTAR, DE LOS SIGLOS DE PRO-
GRESO.
AHORA PODEJS RECUPERAR EL TIEM-
PO; AHORA SERA SIGLO XX PARA
TODOS.
CAMPESINOS: TENEMOS DOS LUCHAS
DEFINITIVAS QUE GANAR. LA PRIMERA
ES LA PROVOCADA POR NUESTROS TI-
RANOS, A LA QUE NOS HAN OBLIGADO
1 A RESPONDER CON SUS ARMAS. LAS
EMPLEAMOS DE VIDA O MUERTE POR
NUESTRO ANHELO VITAL MAX!MO: LA
UBERTAD.
ES LA LUCHA DE DOS EDADES DEN-
TRO DE UN MISMO SIGLO. EDAD MEDIA •
DECADENTE CONTRA EDAD MODERNA.
SIGLO XX CON PRIVlLEGlOS CONTRA
SIGLO XX COMUN. CAMPESINOS, ESTA
LA GANAMOS. TENEMOS CON NOS-
()TROS, SOMOS, PUEBLO QUE LUCHA
POR SU PROPIA CAUSA; PUEBLO QUE
LUCHA CON SUS PROPIOS HOMBRES:
NOBLEZA DEL VENCER. DEL VENCER
QUE NO RECURRE A EXTRAÑOS NI A
TRAIDORES. ESTA, CAMPESINOS, LA
<;ANAMOS.
LA OTRA LUCHA, LA PROXIMA, LA
ANCHA Y CONSTRUCTIVA, ES LA QUE
NOS SITUARA REALMENTE EN EL TIEM-
PO DEL HOY CON SOLO ORGANIZAR
NUESTRO SIGLO. SUSTITUIREMOS EL
VIVIR ANIMAL POR UN VIVIR HUMANO. j

-1~¡
ACHICAREMOS LAS GRANDES CIUDA-
DES Y AMPLIAREMOS LOS PEQUEÑOS
PUEBLOS. HAREMOS EL INTERCAMBIO
DE CAMPO A CIUDAD Y DE CIUDAD A 1 1
CAMPO: DE AIRE Y TECNICA, DE TEC-
~~A AIRE. NUESTROS PUEBLOS-CIU-
DADES CONSTARAN DE CASAS CON CA-
LEFACCION Y PARARRAYOS; DE CA-
MARAS FRIGORIFICAS; DE AGUA CA-
LIENTE CENTRAL Y DE ARMARIOS
EMPOTRADOS EN LA PARED. TENDRE-
MOS CINE INSTRUCTIVO, CONCIERTOS,
ARTE Y PISCINAS. SUPRIMIREMOS EL
cEN DOMINGO•; TODOS LOS OlAS DE
LA SEMANA SERAN IMPORTANTES. LOS a
DESCUBRIMIENTOS, LAS INVESTIGACIO-
NES, LOS ENSAYOS, ENTRARAN EN

NUESTRO CAMPO ; NO HABRA SECRETO; •
l l LABORATORIO NOS SERA FAMILIAR.
EL PROGRESO Dll HOMBRE ALCAN-
ZARA A TODOS LOS HOMBRES. ENTON-
CES HABREMOS CONQUISTADO EL SI-
GLO XX.
CAMPESINOS: LA PRIMERA LA GA-
NAMOS. ESTA LA GANAREMOS.

r<
81
En estos días. y a toda prisa. los intelectuales se ofre- lo que se les dice, lo que •e les recita. Antes que enseñar
cen a las organizaciones obreras para cooperar en Ja lucha
y en la reconstrucción social. Hasta ahora. la mayoría de
e ll os no habían sen tido esta apremiante necesidad; pero
Intelectuales una copia de V elázquez o una poesía de G6n¡¡ora hay que
enseñar a leer. a escribir, a conocer los fenómenos natu ..
rales. Hay que uentretenerae;¡ en la ma.sa, porque no se Yl
bueno será que desde este momento comiencen a sentirlu. pero sí la estimamos y nos parece muy lógico que el que le puede exigir que de repente. por obra del Eapíritu Santo,
teng" la comprensión que a ellos les ha costado tiempo ol
Juan Ramón Jiménez ha marchado a América. José la tiene la utilice; es decir. la d~ a los demás. El intelectual
Ortega y Gasset, a Francia. No es ahora cuando se han ido. tiene un concepto de la personalidad raquítico y malvado. y esfuerzo. 10
no: ellos. y otros muchos. estuvieron siempre lejos, fuera Se queda en el enriquecimiento de la potencialidAd indi- Lo• intelectuales no comprenden el odio que siempre
de nosotros. Crearon telas masas,. y la ~inmensa minoría». vidual. En el estricto yo de las tres dimensiones. Sólo tres despertaron en ala masa »-odio que a veces ha desviado
nLa masan surge cuando el intelectual. por capacidad dimensiones. por muy extensas que ellas sean. su objetivo recayendo en un pobre estudiante o en un infeliz
heredada, por los medios económicos que le permiten ad- El intelectual pone más interés en cuidar su estilo que profesional. maestro, ingeniero, médico-. teLa masa)) los
quirirla o por ambición de destacarse. se aleja del resto. en darle a u la masa)). que en ayudar a que (da m~uan se odia por razones bien hondos: porque, por fU aislamiento,
No vale emprender s6lo el camino del infinito. Al infinito, supere, y si Jo da. es a condici6n de que la maJO. le siga no han contribuido a su desarrollo espiritual; porque, en
ilimitado. hay que abrirle caminos de humanidad y, a travé• y le imite, con lo que impide •u desarrollo espont6neo. la división del traloajo en manual e intelectual. " •la masa» ra
de ellos. hacerse acompañar por loo demá$, con todas las No sabe de la generosa necesidad de sugerir otros estilos. le ha tocado la peor parte; porque • la masao sabe o siente
que la superioridad intelectual corresponde casi siempre ;t<
pausas que el marchar lento de los demás--ola muaa- La personalidad del intelectual y de su inmensa minoría
es cobarde: teme perderse al extender a los demáo lo que a la •uperioridad de medio• económicos. u
exijA.
uLa inmensa minoría u estaba constltuída por un redu- fué y debe ser energía sugeridora Para el intelectual. t(revoluciónn se ~scri'be con mi-
cidísimo núcleo d e intelectuales que intercambiaban su• El intelectual tiene su apartadito, su propiedad. con núscula. Se reduce a problemas de salario y a choque de
\l'lllores en el secreto más riguroso. (JLa inmensa minorío.n registro y todo y con un rótulo que e llos dicen uex librisn pistolas y fusiles. Tiene el sentimiento humano su6ciente
y los propietarios de Aravaca «Villo Rosario,,. para reconocer que el obrero tuberculoso necesita un sa-
representaba el verdadero y quizá el más abusivo, inhu-
Conferencias de exquisitos; Eugenio d'Ors. ]arnés. en natorio y que el que tiene hambre neeeaittt comer. Pero
1
mano e irritante monopolio de la literatura y del arte de
vanguardia. Ellos se lo escribían. ellos se lo leían. ellos oe la Residencia de Señoritas; m6sica del siglo XVII en el por encima de todas eata.s eonsideracione$ de sentimiento ••
lo pintaban y ellos se lo comentaban oAuditorium• de la Residencia de Eatudiantes; poesía esco- y de raz6n está su propia obra comn razón 1uprema. Ignora
Juan Ramón Jiménez. José Ortega >: Ga~t. Ramón gidísima con el sello de una rigurosa invitación sólo ase- que la Revoluc:ón es el conjunto de las mejore& obras de
C6mez de la Serna y tantos otros e.stuv1eron stempre en quible a la inmensa minoría y a los familiares de la in- todos. Y es que de la Revolución con mayúscula el inte-
el extranjero. · mensa minoría; ;\lisiones Pedng6¡¡icas de dos o tres días lectual no sabe nad~. Es el analfabeto de la Revolución.
de estancia en el pueblo: exhibicionismo puro, ya que a Esperamos que ahora y para siempre aprenda bien la
*
No sentimos admiración por la capacidad intelectual. los del pueblo. a ula masa». le falta la baoe para entender ¡¡ran lección.
~e

VI
LIBE A TORIOS
Ro111 ance
de
DE
~~L a L·L
I · ''
ertaria
La empreu más urgente a re.ali.&a.r en la nue'i• enructur~ socia l M la de suprimir la prost itución. Antes que
ocupamos de la ecoooaúa o de la ensenan.za. desd e ahora mismo, en ple.n.a lucha a ntifascista aún, tenemos que acahat
María Silva por nombre Quebró el destino 1u vara radicalmente con esta deg·r a daclóo aocl~l. No podemos pena~u en la producción , en el \tabajo, en n inguna clase de
ya era un romance certero. jwticla, mlentraa quede en pie ta mayor d e las esclavitud el: la que incapa cita par a, \OdO vivir digno.
Y te rniró con re1peto.
Que no se reconozca la decencia d e ninguna mujer mientras no podamos atribu lrnoala toda &. No hay seftora de
i Ay, María Silva Cruz
• (uLibertaria•, por tu abuelo ),
tal. bermoma de ta1, compafttra de tal, mientras exUta una prostitut~- Porque- la que susttnta esos utuJos de b onradet•
la que hace posible esa decencia. u precisamente la prostituta, dettlnada a s uplir la re.petuosa \·acación concedida
Maria Silva traía qué poco dura la dicha! al casto novia!go, a la sana lactancia, a la cuida da g estación d e la muj er ud ecenten : los clandestinos ba lbuc.eos sexuales
l01 grandes ojos ardiendo, ¡ Qué poeo dura !, jay! El tiempo de los adolescentes de familias cr-istial'lat; Jas •canas• al aire de Jos honrados pa d.res de fa milia..
muda au lengua andaluza, mide con varas distintas Con esto hay que acabar rápidamente. Y ba de s.er E s pan..a la qut- dé la norma al mundo. Todas las mujerq
espafl.olaa habremoa de po nerno-s: a b,ora mismo a esta empr esa liberadora. N inguna f¡ns.a m~s d e ligas y dlsc:u.rsoc
pálido el ros!Yo moreno una alegria y un duelo. ucontra la trata de blancastt. No més aombrios conventos de a.rre pentldat~. No más pasivas conmiseraciones de mujeres
y un eapaamo de terror distantes. No es problema de ellas, tino nuestro, de todas Jaa mujeres y de todos los hombres. Mientras él exltta
por las entrañas aden!Yo. * no se podri llegar a la sinceridad en el amor , en el afee to, en la ami.sta~ en la camaradtr ia.
Apenas tuviote un dulce Hay que hacer en seguida Jo qu~ no b lcleroo nuilea a aociaciones femeninas que han pretendido emancipar
* collar de brazo• moreno$, a la mujer organl&ando algunas conforoncias amena$, •t<runos recitales de e legantes poet as y poetisas y
prepar-ando alguoas mecanógrafas.
&lampa de noche trágica. roncos cañones tronaron
En varias localidades que hemos vW lado recientemente se nos ha h echo Jaber.
Benalud, en su recuerdo, aua tempeJtadeo d~ hierro; como una gran n:ted1da, que e n eDu habfan '*SUprimido• la protUtueión. Al preguntar
raía como una lima Atila picó de ••puelas cómo ) qué se habla hecho con las muferes que In practicaban, se nos ha conte•
la came de su cerebro, au raudo potro sinie1tro; tado. "1Ab, e:$0 a U6 eDasl» De este modo. suprimir la pros titución es bien
cerebro de nüia pobre, sobre loa campos de España senciDo : M reduce a dejar a unas mujeres en 11 cane. $in medlo alguno
de vida.
ain pan, ein libro y ain Ct'edo. la aal d~l odio vertieron,
MUJERES LIBRES esté organltando liberatorios de prostitu·
porque no dieran más pan elón, que empezarAn a funcionar en plazo breve. A este fin, 11e des-
que el pan de su privilegio. tin.au locales adecuados en dútlnlas protJincias, y eo eDos se
En una diapula trágica Se desbordaron de aaDIITe desanoDara el siguente plan :
el Guadalquivir y el Ebro; t.o Investigación y tratamiento m6dico-psiqu1Atrico5.
STitan la llama y el viento;
2.<> Curación P~JicológJca y ática para fomentar
rayan la noche fuailea torrentes rojos tenían
en las alumnas un scntldo de responsabllldac.t.
con reaplandorea ainieatroa, montes, collados y oteros; 3.• Orientación y eap~:cltacJón profesional .
boacando al hombre en el monte y a la luna subió el STito ~-" Ayuda moral y ma\erial
como al lobo eamicero. de guerra del pueblo ibero. en cualquier momento que le.s sea
necesaria, aun despué.a de babe.ri e
• * independizado d e 101 liberatorios.

Diedaéie años tenía íA laa armas!, camaracle.a; En estos dfAtl a parecerán


María Silva i.n completos. i a las armas!, que los perros en la$ c.oUes unos carteles con
JAy, Maña Silva Cruz, han quebrado sus earlancas. lnd1caclooes preclsu: sobre
¡A las armas! ¡Rompan fuego! información e inscripción en
nieta del bravo •Seisded01» ; estos liberatorios.
tua piernas de corza joven Lucha cruel han trabado
Eaperamos que to·
hacen competencia al viento! la aristocracia y el pueblo, das 1 a 1 organl.uclones
¡Corre hacia los neSTos campos; y en revuelto amasijo obreras, a.sodaciones fe-
corre viva, oorre presto; de carnea rotas y netvios., meninas, partidos poUti·
rugen por tierras de España &icos y todas las muferes
aaJva tua dieciséia añoa,
y Jos hombres conacien·
tu vida en flor, que aún es tiempo! cada uno por sus fueros.
t es colaboren en esta
Salta las tapias enanas, ¡Camaradaa, a lao armas! obra, en la que JI!UJE.
busca refugio en loa cerros; El grito deshizo el cerco RES LIBRES pone
chacalea eon voz humana adorable de los brazos todo su entusias-
y quedó desnudo el cuello! mo emanel ~dor
aiguen tu raatro aa.n griento. Y construc-
1Corre, Maña Silva, eorre! tivo.
Y el sol la alumbró corriendo *
por caminoa de Je.re.z, Sola, no, que ya recl.inas
duroa de noche y de invierno. un sueño de oro en tu pecho;
1A la zaga iba el destino aún tienes una sonriaa
como una fiera al acecho! que devuelve tu reflejo.
i «Libertaria • hu de ser fuerte!
* María Silva, ¡de hierro!
Pcduos de tus entrañas
En cárceles tenebroaas
necesitan tus alientos.
---cádiz., Sevilla-murieron
como dicciaéi& jazn1ines
dieciséis años parleros. *
Alguaciles y eacribanos Látigos hienden la noche .
- jeta aaqueroaa de puercos- --corazón mío, es el viento ...
oll~<¡ueaban tu carne Y María Silva canta:
y tu pobreza, aabiendo «Duerme ... , nanita ... , arrapiezo . .:&
que el hambre es la celestina Puños d~ gigant~ baten
mejor de •u• trapicheo•. la puerta del aposento,
1Pecado tu a ojos STand es, y la noche entra de pronto,
aún abraaadoa de incendio ; ne8Ta de horror y miat~rio.
tu dulce lengua andaluza; - Ráfagas de fuego arrancan
tu labio tímido y fresco! desgarrones de silencio-.
1Pt>cado con que soñaban ¡Ay Maña Silva Cruz,
aua apetitoo sin freno! eame dolida del pueblo!
Un incentivo, tu llanto, Rugió brutal el destino.
mejor que un dique a au sueño. ¡Al fin, María Silva! ¡Fuego!
Y la flor de tu inocencia,
aguijón de au deseo. *
Fuera bot.in de•contado j Ay!, María Silva Cruz
tu carne, carne del pueblo, ( cLibertariu, por tu abuelo ) ,
si en la sombra no velaran i carne de tu misma carne,
como do1 puntas de acero te vengará el pueblo ibero!
--carne de tu miiiDA carne -
1m afán con ojos n~¡roa.
Lucia SANCHEZ SAORNJL

GrAlica$ Naclona! .- AbaKa.J:-4.

l
haremos una muralla
de carne humana y de fuego,
y a ver qué guapo l a salta!

••*
Todas las horas del día
están cortadas de alarma.
Cruzan veloc8 las calles
campanas precipitadas,
¡Madre, madre, me han matado sirenas agudas gritan
al hijo de mis entrañas! en l a noche ciudadana
- Anoche dejé a mi padre y contra uo terror obscuro
quieto el corazón, sin habla, los sueños rompen sus alas.
boca arriba en el arroyo Debajo de las estrellas
buscando uo cielo sin alba. los negros aviones cantan,
- ¿Adónde vas, compañero? serpientes de traición silvan
Deja mujer que me vaya; que haata a la muerte acobardan.
no tengas celos de nadie La cuna que acuna al niño
revientan frutos de fuego que es la muerte quien me aguarda no por ser cuna se salva;
maduros de vieja saña. para jugarse conmigo, y crujiendo en sus ralees,
firme el pulso y cara a cara
••• la vida de mi Madrid
muda de terror la casa
alarga sus escal e.r as
¡Madrid, de los arrabales que tiene preso en sus garras. y hace más honda su entraña.
río de sangre y de lágrimas! - Voy contigo, compañero,
abre la tumba a tus muertos. ¡Contra el cielo ennegrecido, • ...,
los dientes tengo y me bastan.
¡A nosotras, Malasaña! pegan su lengua las llamas!
van las mujeres rugiendo, ••* •••
trémulas de fiebre y ansia,
- ¡A mi los del Avapiés, ¡Muchach os, al parapeto!
galopando en potro de ira,
¡Madrid, corazón del mundo! Curtidores y la Caba; donde Madrid os reclama.
con las manos desplegadas
- no ya corazón de España- los mozos de pelo en pecho ¡Adelante las mujeres!
a la busca en campos de odio
como túnica de Cristo dispuestos a lo que salga.
de amapolas de venganza. iadelante!, ¿quién se tarda?
malhechores te desgarran. Por las Puertas de Toledo
¡Madrid, corazón del mundo, Una hora vale uo año,
¡Ay, rondas de mi Madrid, va en aluvión la <canalla•
corazón que se desangra! ·- uo minuto, una RmanB·
ríos de sangre y de lágrimas! en busca del enemigo ¡Hagamos muros d.e carne,
Por la Puente de Segovia
Tus noches no son tus noches ciega los ojos de lágrimas,
sube de cara al Alcázar y a ver qué guapo los salva.
prietos los dientes de ira
llenas de hu: hasta el alba;
son pavorosos abismos
entre roncos alaridos
el pueblo pidiendo armas
chocando al aire las armas. \ LUCIA SANCHEZ SAORNIL
en cuyas negras entrañas
¡Hasta la victoria final!
Camaradas.
La lucha entablada entre el pueblo y sus opresores tradicionales está alcanzando en estoa momentos
Hay algo que vivirá
au punto culminante. El enemigo, con la aad3cia que le d.ió su única superioridad - la del armamento - Y
au .desconocimiento de las infinitas reservu del huoísmo popalar, ha llegado a las mismas puer;tas de ~
drid. Su estopor debe ser tremendo al ver dmo estas puertas se cierran una tras otra y como l l alguna de
ellas ae abre es únicamente para dar nlida al impetu ofeosivo de los combatientes madrileños.
Madrid es invencible. El pueblo eJ invencible. Hasta ahora nautras palabras de aliento se a¡»yaban aólo,
Y ya era mucho, en la faena de oautra razón, en la teosión de DDestro entusiasmo y en el número de ouestroe
combatientes. Desde ahora la aeguridad de nuestro triunfo se apoya, además, en los hechos: en la ma¡nifica
siempre sobre la tierra
demostración de bravura que está desarrollando Madrid. Ahora ya lo podemos gritar a todos los vientos del
muodo. Madrid es iaveocíble. El pueblo es iavencible. L,. razón y la justicia de nuestra cansa, los músculos
teosos de nuestros combatientes se hao hecho un muro ínfraaqaeable en el que se estrellan inexorablemente Hay algo CJ;-Ie el enen~1go de la Li,bertad
los golpes insistentes, brutales, eusperados de las hordas merceaarias lanzadas sobre nosotros por los g&-
nerales traidores y armadas de todas armas por el fascismo internacional. y de la armoma de la V1da, no podra ven-
Teníamos desde siempre, ya lo hem~s dicho, la razón, el eatusiumo y un filón inagotable de luchado-
res de la libertad. Tenemos desde hace algunos días un material bélico tan poderoao, por lo menos, como cer nunca; no podrá acaBar nunca; no podrá
el que permitió al eaemi¡o sus triunfos momentáneos; sólo podía faltarnos la decisión inquebrantable de
resistir para luego, en ae$aida, vencer. Y no nos falta esta decisión. Madrid lleva muchos días, muchoa nunca hacer desaparecer. Hay algo que no
magníficos díaa empeñado eo esta demostración glorion, Madrid r esiste heroicamente, Madrid comieou
a atacar, Madrid está venciendo ya. alcanzan los mortíferos instrumentos de gue-
Para esta prueba heroica sólo ha hecho falta la sensación inmediata del peligro, el arañazo de la e..
pantosa ameozaa en la miama piel de la ciudad, el estallido de la metralla mortífera en el propio corazón rra; sobre lo que no tiene poder ninguno la
de Madrid. Ya nuestra compacta e impenetrable resistencia, no ha de romperse. Madrid está en pie y sus pasos
sólo serán de avance y de victoria. artillería; que los avwnes no pueden ver ni
MUJERES LIBRES quiere expresar su satisfacción y su orgullo por este comportamiento de nuestro
pueblo. Nadie en nuestra heroica ciudad ha rehusado su puesto ea la lucha; todos, absolutamente todos, hom• las gentes a sueldo destruir.
brea y muieres, ae han entregado ardorosamente a la defensa de la capital; unos en las líneas de fuego, otros
en los trabajos de la retaguardia, pero todos con el mismo alto espíritu de entrega y de aaerifieio.
La guerra en nuestras puertas mismas, la metralla asoladora de los aviones barriendo las calles; es
Nosotros lo sentimos encendido en el pe-
admirable el estoicismo con que nuestro pueblo desafía y afronta el vendaval de la tragedia. Sólo a la noche,
el apagón obligado presta a nuestro Madrid la aparieoeiea de una ciudad sitiada; por lo demás sigue vivien-
cho. Nosotros lo llevamos lúcido y luciente
do en una aorprendente y serena normalidad. La vida ciudadana no se interrumpe, hombres y mujeres tienen
la firme voluntad de dar este ejemplo de estoicismo heroico al mondo. Si la guerra resta brazos a la produe.-
en la sonrisa que por ese algo perdura sere-
cióo, a las actividades ciudadanas, miles de brazos de mujer se disponen a substituidos. Nuestra Agrupación
tiene ya organizadas varias aecciones, con un total de cerea de tres mil compañeras dispuestas a trabajar
namente en los momentos de mayor apuro.
donde las oecesidadea de la guerra dispongan.
Madrid desmiente su leyenda de IiJrere:r:a; lo que en algún momento pudo parecer frivolidad ea, sin con-
Nosotros lo sentimos orientando nuestra
fusión posible, aereoidad consciente y eficaz. Nuestros hombres la demuestran en las líneas de fuego, une..
tras muieres hasta en los m&s insignificantes menesteres de la vida diaria, hechos también línea de fuego
vida entera. Orientando todo lo nuestro de]
desde que la aviación extranjera de las llamadas fuerzas nacionales se aplica a ametrallar lugares proleta-
rios y •colasa de aprovisionamiento.
pensamiento y de la acción.
Admirables da actuación y de actitud estas mujeres nuestras. Admirable su empeño de aportación
a la lucha. Admirable au estoicismo ante el múltiple dolor que la lacha les repo rta. Admirable su aegutidad Esto que no tiene nombre, quema y re-
en el triunfo.
Con estos luchadores y con estas mujeres, Madrid es invencible. El pueblo es invencible. salta. El alma~ candente y ligera como una
¡Ni un minuto de tregua hasta la victoria final!
l1ama, no perderá nunca la raíz de su anhe-
lo, ansia de bien, Humanidad...
El cielo y la tie- . Hay algo que VIVIrá sieinpre sobre la
rra, 1 os blenea
espirituales y los tterra.
bienes materia·
les. ros niños y las
niñas. Comedores
separados. Patios
d e jue~o separa·
dos. Horas distin -
tas para el baño.
1'-.rabiques, tabi -
Siguen las colas
ques. Tabiques
encubridores de Las soluciones teóricas del problema de las colas han fracasado.
malicias. Conse- Mejor dicho, no se han puesto en práctica. En vista de ello, propo-
cuencia: novios y nemos lo siguiente: en una cola de cien mujeres, por ejemplo, veinte
novias a los doce de ellas pueden anotar nombres y pisos d~ las restantes, recoger los
años. Novios y no- víveres que habrían de corresponder a cada una y distribuírselos en
vias a escundidas.
Ahora los he- sus domicilios. De este modo, ochenta mujeres de cada cien «colis-
mos juntado. En tas» podrían dedicarse a algo más activo y útil que esta desesperada
el jueco, en la cla- espera.
se. en la piscina.
Vedlos con qué
ale~ria se zambu-
llen y se tienden Al adentrarnos en la finca nos sale al paso un
al sol. En un mes pastor. Nos acompaña un rato. Nos dice que la se-
bao avanzado sl- ñora Condesa hace ya tiempo que no va por allí. "Madrileños, no permitáis que vuestras muje-
~los. Ya no hay Antes iba muy a menudo. - Parece que la estoy
niños y niñas. Ya. viendo, montada a caballo, recorrer estos campos. Un res sean ultrajadas por los moros,
muy pronto, ha- día me cogió cazando pájaros. Ella era de una socie- (De un cartel en • • • oalle• de Madrid)
brá solo camara- dad protectora de animales y me insultó; me dijo que
das. no tenía sentimientos. que no tenía corazón. Me daba El consabido truco de excitar el sentimiento anlmal para que los hombres en-
dos reales diarios. tren en pelea, es tan antiguo como inútil. Antiguo, porque ha existido en todas las
guerras; inútil porque, una vez pasada la contienda, queda como realidad el nivel de
civilización con que vuelve a emprenderse la vida, s in contar para nada las provoca-
Agrupación "Mujeres Libres, ciones y estímulos circunstanciales.
Herir el instinto animal fué siempre el mejor resorte para encender guerras
C. N. T. que dictadores y tiranos emprendían con fines particulares, sin importarles lo más
¡MUJERES! Los momentos one vamos a vivir son delloUlvos. mínimo la vida ni el bien ajenos. Estas llamadas de otros tiempos no son propias de
Tenemos que defender nuestras VIdas oara hacer nuestra lucha.
trlu'Jtar nuestro Ideal. Ya no basra confeccionar Madrileño, camarada, hermano: no te mueve a la lucha miedo de «razziast
lerseys Y cutdu entermos; la refastuardla nene moras, peligro de mujeres cristianas. Luchas por un ideal ascendente y positivo que
que avanzar. tos msues nos esperan a todos. dará solidez de sentimiento y de razón al próximo vivir. y no hace falta resucitar
tfllJERES UBRES os Jos otrece para vuestro adles- motivaciones instintivas, primarias, que años de cultivo espiritual han ido aquietan-
. ~miento eo sus campos de tiro. do; no ~ecesitas espu~as .de ~portunistas que, por lograr una victoria, casi siempre
de partido, recurren a mC1tac10nes de bajo vuelo.
Para estM eJercidos acudid a lrutrlblros eo Luchas por ti; por tu honda convicción y no por la ridícula amenaza de veja-
PI 1 IU.R61U, 14. • rtADRID ciones más o .menos concretas, más o menos terribles, a tu mujer, que, por lo demás,
comparte tu tdeal y sabe defenderlo y defenderse.
REFUGIOS
l Madrid guarda en sus entrañas a los refu-
giados. Los acoge en lo más profundo; metTo.s
y sótanos, Mujeres, niños y viejos se adentran
en la hospitalidad tradicional que ampara su
tragedia.
l' Arriba, en la superficie, las caravanas son
interminables. Las bombas que hunden casa~­
)
destrozan vidas y deshacen hogares. les han
obligado a caminar. Algunos se trasladan llo-
l rando al barrio lujoso, a ocupar parte de un ;

1 palacio. Otros marchan serenos, porqt1e com-


prenden que no ha llegado aún el mayor sa-
crificio. Muchos van descentrados, fuel'a de S\1
vida habitual.
El espectáculo es doloroso e indignante eu
cuanto a Ja causa que lo provoca; pero las
renuncias ÍNzosas al ambie11te rutinario, a la
1,
elemental costumbre familiar, a la pequeña vida
} de siempre, encierran un enorme avance
l social. Una habitación limpia y confortable,
un cuarto de baño que nunca se tuvo, u n
viaje obligado a Levante, con ]a visión del
mar por vez primera, la sacudida emocional
de los tremendos sucesos vividos, significan un
enriquecimiento vital, un ejercicio del sentido-
de adaptación, una agilidad para las solucio-
nes, que ayudarán eficazmente a formar el
a Los niños, al Extranjero ENSEÑANZA nuevo espíritu revolucionario.

Los niños deben ir al Extranjero, NUEVA Como éste, cen-


a unque por el momento no corran ' tenares, asesina-
inminente peligro en los pueblos de Insistimos. E n ma-
Levante. Por a tenuar la escasez de ali; teria de enseñanza, lo dos por 1a avia-

• mentos, por asegurarles contra la pro;
m ás urgente y eficaz
no es por el momento educar niños, sino
ción negra. Pera
aunque fuera sólo ~
). xirnidad de la guerra, por evitar en su hacer maestros capaces de educar nUlos.
y
vida la huella trá gica imborra ble, de; Y para hacer maestros hay que comen- uno bastaría com~
te
lS ben ser aceptados en seguida Jos ofre- z ar por establecer unas cuan tas afinna- acusación impre
ciones claras y fundament ales.
!D cimientos fraternos de diversos países 1. - La Pedagogía, consider ada como
sionante de la ho-
la que 'quieren recoger a nuestros niños. ciencia, debe sentirse como arte; debe rrenda criminali-
Comprendernos la resistencia que apoyarse en esa dispos ición ín tim a y dad fascista.
a esta expa triació n ofrece el sentí; creadora que se llama inspiración.

miento de los padres. Pero Ja seguri;


dad, el bienestar y la educación ade;
11. - La inspir ación pedagógica en-
señará al maestro a descubr ir en cada
niño y en cada momento la verdad viva

la.ciudad no es
cuada de los niños, bien merece el sa; que cada niño y cada momento imponen. infantil. los niños,
crificio de los mayores. III. -No hay doctrina ractonalista las escuelas, en
tan excelente e infalible que pueda ser impuesta como razón suprema
n· a todas las mentalidades infantiles. En al niño hay más. las laderas de los montes.
~S
je

IV. -El maestro con inspiración amará, no a los niños en abstrac-
to: amará a cada niño. Así, comprenderá a cada niño, apr enderá de
cada niño, sabrá enseñar a cada niño.

Enséñame Aritmética una
V. - El maestro bueno medirá con la más exacta medida psicoló- noche contando las estrellas.'
gica la sensibilidad de cada niño, y dará matemáticas al que la tiene 1
aguda, y míisica al que la tiene escas a y lenta.
VI. -Se evitarán esos nefastos estímulos externos de pr emios y
1St
castigos, esa mezquina competencia, esa rivalidad de la llamada
ue
emulación.
at
n· VII. - En la escuela, pocos niños. Cuando pasan de diez, la labor
re pedagógica ha de esterilizarse en la mecánica simplista d e métodos
y trucos.
a· Síntesis: E l maestro bueno no habría podido ser sino m aestro; lle-
LS•
vará su misión como u na gracia y le h orrorizará que se pued a •ejer -
cen como una profesión. Creerá en la vocación y sentirá la vocación.
MUJERES

REDOBLEMOS EL ESFUERZO
T raba,
Se han llenado millares de cuartillas, se han hilvanado millones de palabras para definir tel concepto de un r.emun,
trabajo, tal vez sin que dos de sus definidores hayan logrado ponerse de acuerdo. más bie• va que
El trabajo es uno de esos innumerables conceptos que cambia de interpretación según el lugar que ocupa el del trabajo. • <·oncep
analizador. Se ha dicho que es un castigo, una necesidad o un placer, y no nos atreveríamos a desmentir a decir más que e · ga-r:ará
Cuando el esfu(• -~ ' ha si
"'
ninguno de estos intérpretes: Es un castigo para el desheredado que nace, vive y muere en él, por él y para él. Es
un bienestar, como u . )lacer -
un placer para el ocioso que pueda regularlo y dosificarlo a su gusto. Y es una necesidad para el dinámico, para el
trabajo; le faltaba la r emt ·ación,
pletórico que ha de recurrir a la fatiga para desembarazarse de un exceso de vitalidad que le agobia y le inquieta.
La esencia del trabajo, el lor , deri
De entre estas viejas interpretaciones, que responden a tres realidad<s distintas, h<mos de extraer nosotros entablada entr e éste y la natural \ . E l PI
esa gotita de verdad condensada que se descubre al fin en todas las cosas. Esa verdad que ha de corresponder trabajo los empleó el hombre prirníth n el g¡
1 a nuestro mañana luminoso y prometedor. árboles. La primera potenciación ' . ~arr:
No podemos dar por buena esta interpretación que actualmente se nos ofrece como definitiva: el tra- fuerza humana, es la herran .tta, od
bajo es la base de la vida y bajo él hemos de vivir en una emulación y una competencia permanente;
nosotros continuamos viendo aquí supervívir la vieja maldición bíblica: el trabajo es un castig.o. El
trabajo que absorbe, que chupa la vida, convirtiéndola en un campeonato, en. una fatiga infinita
donde el ganador es el más esclavo, no puede ser, no queremos, negamos que sea el concepto de-
finitivo del trabajo. Reconocemos sí que es una etapa hacia la r enovación final del concepto. Desc,.. iend¡
todos, qu 1ac .n d
Hagamos la revolución. Por mucho que la guerra nos absorba no podemos ni de-
creyó T r logr¡
bemos olvidar que hacemos la revolución, que la revolución es el objetivo final y que
Media .. l(l per
sólo la revolución puede acercarnos a la interpretación definitiva del trabajo. Pero dust • 1 tle las
es preciso reconocer que sólo trabajando hemos de alcanzarla. tari1 La
Conformes en que los tiempos son duros; el destino nos impone la ímproba ta· r .1 lnio: t
rea de trazar, rastrillar, cimentar los camínos del mañana. El trabajo hoy, cama· liben
radas que hacemos la revolución, no puede ser más que la actividad permanente, el mat
insomnio, la renuncia a nosotros rnísmos, la entrega absoluta, el sacrificio sin H
r ar
condiciones, la esclavitud, en una palabra; pero es sí, la esclavitud apasionada, 1-j
abrazada con gozo, no la esclavitud por la esclavitud misma, ni la esclavítud por la
vida, sino l a esclavitud, - en términos paradójicos - por la libertad, por aquella
gotita de verdad concentrada que vamos buscando.
Por el trabajo, por este trabajo esclavizador que hemos de imponernos, nos pro-
yectamos fuera de nosotros mismos en el tiempo y en el espacio, abandonamos nuestra
naturaleza perecedera para convertirnos en dioses, esto es en creadores. El trabajo es crea-
ción o no es nada; la creación es superación progresiva y el objetivo de la superación en
: la libertad.
Redoblemos el esfuerzo, camaradas.
)

EL ACCIDENTE ESPIRITUAL
Después de muchos años de sacrificios, los trabajadores lograron que se reconociera el accidente de trabajo como algo reparable en parte. El
obrero accidentado por la máquina, por el metal o por el gas obtuvo la compensación de un inmejorable mal vivir que, en caso de muerte y como he-
rencia, recaía en aus hijos. Por la pérdida de una mano, 6'50 diarias; por la de un padre, 3'25.
Siguieron las convocatorias, las reuniones, los acuerdos con tod.a la pasión y todos loa odios de la lucha.
Las subsistencias subían s,i el jornal aumentaba y el precio de la reparación humana- del ac--
cidente de trabajo- no podía quedarse atrás. Y no se quedó.
El misericordioso capitalismo de los Ford ofrece a los obreros una pacífica revolución, entrega,
da a mano y registrada en las cajas de caudales, que resuelve silenciosamente el problema de las
mejoras. Conferencias, cine y hasta un pepueño Ford, a condición de que el obrero aburguesado, el es•
S clavo con barniz de cultura, se sienta lo más cómodo posible dentro de su aparente bienestar y esté en
e realidad lo más distante del poderío opresor de un fabricante multimillonario.
Otras veces el camino ha sido más violento. Vidas y muertes, reclusiones desesperadas, martirios y r~
clusiones de exaltación espiritual. Intentos, fracasos, atentados, guerras. Y, por fin, la gran conmoción revo-
lucionaria y, con ella, el reconocimiento del accidente del trabajo, su aceptación en el mundo civilizado.
S No se ha llegado a más de la sustitución de un brazo de carne hecha jirones por uno completo de goma ar-
S ticulable y la percepción del jornal íntegro o aumentado. Eso sí: se ha llegado a la delicadeza de disimular la
e inutilidad del indemnizado ocupándole en el importantbimo trabajo de abrir - por ejemplo- una puerta.
Todo un progreso.
Pero ¿y el accidente espiritual? ¿Y la lesión que un trabajo rutinario, mecánico, produce en el alma? La atrofia
¡t
mental y de la sensibilidad, la parálisis conceptual, ¿quién los reconoce, quién los repara? Hasta ahora ni ¡03 Ford
e con cine y conferencias mediocres, ni el país que ae nombra por letras, con la nueva cultura física y la 'introducció~ de
:r música decadente, ni las dictaduras fascistas con su dulce mirada a la Edad Media y su ensayo de nueva economía ~e
,. b~n.p~eocupado lo má~ mínimo de esta terrible lesión. El pac~ente de una.clínica sabe que su herida puede cicatr~ar; el
·e oftciDJsta que llena rectbos, suma y resta, el obrero que hace 11empre la m11ma pieza, la cajera que oprime eternamente las
teclas de la calculadora, acaban en verdaderos incurables. La indemnización a la vida en potencia que no se podrá desarro-
.
t llar, las forzadas visiones unilaterales y estrechas, el desconocimiento de los problemas en su totalidad, acumulan el atraso y el
, embrutecimiento sociales y consti!uyen el accidente espiritual.
Una ley que nos guarde del accidente espiritual. Una ley en eae mundo de leyes. Una ley que dinamice el espíritu ds los retar•
dados, que afirme el alma de todos los hombres.

__.....,......,
cert como una prou:,lV~· - --

las m ..
1
O ri ge.-.

TrabaJo: . prestación personal a cambio


remuneración - dicen los te:l!..-t os - . Dolor
1 que el dolor constituye la esencia mi::.ma
oncepto bíblico " aanarás el pan ..." no q uiere
tar.~trf•s- el pan con dolor, con trab ajo.
ha SidO placentero, se le ha cons iderado como
acer - ahora se llama deporte - , pero no como un
ación, que es la eXpresión del dolor, su queja.
r, deriva del fracaso por parte del hombr e e~ la lucha
El primer esfuerzo humano, la primer a realización de
n el gesto de extender su garra para coger los frutos de los
~arra y del brazo, el gran paso hacia la multiplicación de la
,o~, origen de toda la técnica.

u
Cacte..-.a
.iendo el trabajo y el tiempo en una serie de movimientos aprovechables
,,,cen de los hombres autómatas, que los transforman en bielas humanas,
r lograr el sum o progreso de la industria. Y, efectivamente, así ha sido.
lo perfecto de la mecanización se llegó al máximo aprovechamiento in-
de las potencias humanas, pero a cambio de limitarlas mecanizándolas
n. La máquina cobró personalidad, vida, incluso una cierta facultad de
-inio: el raciocinio que en ella imprimió el ingeniero que la produjo y que
. iben · repiten indefinidamente las revoluciones de la máquina; r acioci-
•J' matemático y siempre idéntico a sí mismo.
Hasta aquí, hasta este limite que la máquina misma nunca p odría supe-
rar, la m áquin a llegó incluso a enseñar al h <mbre, a hacer pensar al hom-
!.re: así el artefacto agricola moderno que dicta al campesino todo u n s istema de cultivo
una maner a de trabajo. Pero sin variar ni ascender en su enseñanza, repetida fiel-
mente, sin la menor r enovación , hasta la muerte de su s piezas.
De este modo y desde el punto de vista del progreso industrial y del trabajo, la p er-
fección del hom bre consistía en seguir s umisamente a la máquina, en convert:irs~> él
mismo en máquin a. De este modo, Taylor y sus colaboradores lograron el sumo pro-
greso de la industria.
No se les puede censurar más que un pequeño detalle: se olvidaron del hombre.

Ili
Promesa

Ahora es la guerra y el principio de la lucha r econstructiva. Se trabaja más que


nunca y como nunca; la fatiga física p ercibe un airecillo alegre que da infinitos alientos.
Los músculos aumentan su vigor, la inteligencia se hace sutil y exacta, la propaganda
vocea sus colorines, la velocidad se libem del tiempo, rompe su r elación con él; el ver·
dadero sentido humano desahucia de las casas y de los hospitales a los rezagados. No existe
el cansan cio. Está naciendo la esp er anza que ha de transformar el Trabajo.

IV
Liberación.

Ya no hay m ito que justifique la explotació n de los hombres. La Revolución fué hecha con
el enorme sacrificio realizado por la Humanidad. Ahora, todos y cada uno con su ritmo de pro-
greso. Hem os dejado atrás, en la Historia , la evolución del Trabajo, los dolorosos hechos gue-
rreros y revolucionarios. Hemos olvidado " la maldición" y no queremos el Paraís o. Nuestras ilu-
siones entrelazan realidades, y las realidades, ilusiones. Es nuestro equiJibrio : nuestro t r abajo.
El placer sereno que desborda el espfr itu, el hombre completado en unidad, asciende en el futu.
ro. El hombx·e vive; la máquin a trabaja.

La transtor tnación del trabajo


En el alba de la Humanidad, el trabajo rué tan pcoo~o. que el ingenio humano no ba cesado de bu3C&r In forma de hacerlo más llevadero
S1empre que mi ramo!) al ayer del trabajo. vemos al s.cr humnno con las fibras tensas Y convulsionadas por la violencia del esfuerzo. Lns. p;.
rámides. egipcios son un símbolo eterno de ~te hecho. Dolor. sangre, sufrimiento, amargura, escla\•itud )' brutalidad. Eso rué el trabn,io
~cr~~~~~zo de lo' >nbios " bienhechores de la Bumonidnd, surgió lo máquina, que apareció o lo, ojos nlónitos de los lrahajndore> polen·
te y rutilante como una risaieña promesa qu<: venía a cmbcll<-cer la vida. La maravilla de acero y hierro, con sus flrmcs engranajes y. s.us t\si-
les cojinetes ~f sus lineas esbeltas ba proporcaonado ni tnósculo humano un poco de reposo y ol hombre alguna holgura para cxaminot· MI~
propias condiciones dt ,.¡~a. Y es en este momento de In Historin cuando surgen las más nudares ldeos de reivincticación, Jas que 1,..0 m¿tcn
transformar In foz de In hcrra.
En esto nue,·n E,rn ~~ trobnjo dejará dest:r la maldición ~iblicn. In pena _de los galeotc.s, el bnjo.men~stct ej~rcido por los pobres:\' los csclnvos.
La sociedad cupatnh .:,tn reconoce al JrabaJO un voloJ' rclnt avo y en Jns t\ltunas conccpctoncs soc•ul('s Lrrump lrá de Heno en Ja vida social como
d vnlo1· más ll n ne y posilivo. .
F.stc nuevo conceptO del trnbnjo transformará la vidn misca·nhlc ele. nycr Cli un mundo lleno de cnergln y movimiento en el cuaJ el tnabujo no
será ya un custigo, sino un recreo. un equil ibrio del csplritn Y un ejercicio sa ludable po rn el cuerpo. '
o

i·HA LLEGADO UN· BARCO!


1900
Ha llegádo ,un barco a la salida del colegio de
las niñas. Ha llegado un barco hasta el bogar del
obrero. Ha llegado un barco a la Embajada inglesa.
"¡Ha llegado un barco!,, es la ex presión jubilosa
de ~os puertos. Tiene perfil de fiestas: sirenas y fa,
~~d.Jil~s de )os barcos de la mar.
\ ~tograffas al minuto, diplomacia de himnos y
1
~orl:~ía de banderas que contrasta y une molinos
\}.e víénto de papel de colores con miradas extran,
jeras Y' vendedores ambulantes.

1938 Todo
muer
,-rull.
Hoy, el"¡Ha lle~ado un barco; le he visto desear' tapia
yboc
gar!,. recorre una a una 1-as.: . fibras de los nervios y
ca lma el ansia del cora'ZQíl. ·
::Ya no guarda· dimm¡; dtretes domingueros ni
A
I
tiene tufillo salino, 'Ui~'lfíl,'rime estampas de faldas que
d~ ,campana y man~as .~e pernil. Hoy, ''¡Ha llegado s1en
barco!, sueña libertades antiguas y venideras, mar
libertades que- se fueron y. clama libertades cao
ces~

)
la 8
Jife.
var
I
eha
~os .
.,
$100

peqi
Hombr\'& y mu.j~ trauajun .sin cesar en orgl
indu!:'t rías de ?:uerra. J"r.es t-urn.os diarios y trÍ>·~:>:~"~·~7 esh
cientos que hicteralli faltn. El ~·loj ·paró el te p

18 de julio y súlo .mide: et tiemeo~ los :


límit.t~s del puchle~Mttilán.
Hu·
tus
Polcas í neont al~ it'tle<hfr; sin Ji o, A'll.,,.,,. repr
descanso. mul tiplidm,~idiril N\ergía tta.
los tmhajadorcs de la gu(~l'f"a, de loo; (JlH:' to,
su f:'.sfucrzo sin tasa la:. nceesidade!l de las líneas de me!!(r. vez
J~ual en el campo. Los fmtns se multiplican más m.tS:
:5h para transformarse en ímpetu de lucha. cul<
Ll c aquí el autt:ntico heroí~mo di? la retaguardía. el mal
<¡tt<' ha s uperado las horas ~ )la nmcido a la latip;a. Jiet
Col
dig,
VOLUNTARIOS. •• MAD la i

Las Hamhlas calalanas-Esludíos. PájAr-os, }•'lores. Santa -que


rebosan estos días de marchas militares. De!'lfilan hombt•cs ten
brcs tocados por la imperiosa llamada ft·alernal. V:.~n a tUn
auxilio de la ciudad amenazada. \ an contentos: cou prisa los
serenos y firm es, seg·nt·os de ve ncer. '-""'~~-;,,~. vid
No acaban los desfiles, se suceden. Brotan Lof. vol·m'ltaiíb~· {)s 1

frenles madt-ileitos. Las Hamblas los envían a los trenes. Las cslar iones
los acogen con la ·alegría alentadora de los himnos revolncionat·ios y el
abr;tzo cordial de las d~spedidas.
\'att H J\ ladrid.
DURRU T I
LIBROS
" Camarada": El libro que tú has protestamos de este modo de pedir y miliciano no se le pueden ofrecer los
l eído ya, lo necesita el miliciano en el dar libros. Libros "e1~ abstracto". libros que se van recogiendo de alu-
frente, en el hospital, en sus vigilan- Siempre fué J:>et·n.icioso; siempre con- vión y al peso: una novela rosa, un
cias de retaguardia. tribuyó a desviar y deformar inteli~ folletín policíaco, una comedia ñoña,
"Camaradas: enviad libros''. gencias que necesitaban una sana y una novela pornográfica, un mal fo-
A sí se piden libros en pasquines y en amplia orientación. Al1ora no es sólo lleto tendencioso de falsa orientación
la prensa. Y ahora miÍs que nunca perniciosoj ahora es imperdonable. Al social, o un libro morboso de falsa
cultura sexual.
Exigimos que los libros que lleguen
LA. COLUMNA INTERNACIONAL ;¡ los milicianos sean contcolados por

Magnífica lec- 1 una capacidad seleccionadora tan rigu-


rosa como amplia, y una quema im~
ción la de los
placable de toda la basura impresa que
combatientes se regala por ahí con el nombre abs-
internaciona- tracto de " l; bros ".
-les. Hombres
Todo lo q ue a osotros pudiéra mos deelr e a la
muerte d e aueatro laolvldeble camarad a Du· del ideal que
rrutt, auaca po d rfa e xpres a r el l ateaao dolor d e
la p é rdida c:omo lo bac:eu es tas palabra s c:611daa
y boadaa d e la pers oaa que m6s lo ha querido.
rompe fronte-
Que el h echo de guer rear, la com-
ras y olvida ra- probación práctica de es te h orror que
A Hl GRAN AESENTE zas, tienen su es la guerra, te ayude a odiarla con
En medio de .:sta inmensa multitud todos tus sentidos.
que llora sinceramente tu muerte, me lugar fijo y pre·
siento menos sola, y esta grandiosa fe rente de lucha: donde haga falta. Pelean desde todas
manifestación de Úmpatía -de ado~ partes contra el e nemigo mundial. C on la simpatía de su
ración mlÍs bien- me da el valor ne- La guerra p or la guerra es u na mons-
inteligencia y el ejemplo de su optimismo, han ense ñado
cesario para sobrevivirte. truosidad: ten siempre presente que s i
Ningún orgullo dicta estas palabrasj lo inútil de las diferencias de barriada a barriada, de luchas es por u na idea.
la gloria, como a ti, me fui! siempre in~ región a región, de país a país.
.diferente, y en la soledad he de culti~
var tu recuerdo.
Hasta la victoria final dar~ a la lu~
cha antifascista mis modestos esfuer-
~os. H e de cumplir también otra mi-
.sión: la de educar dignamente a nuestra
pequeña Colette, tu hija, de la que tan
orgulloso estabas. Mi única ambición
.es hacer de ella una militante que se
te parezca tanto en el espíritu como en
los rasgos f:ísicosj tú has dejado a la
Humanidad un poco de tu carne y de
tu sangre: nuestra Colette es una viva
reproducción de tu faz enérgica y bue~
na. Ante tu pobre cuerpo descompues·
to, que quise contemplar por última
vez, me prometí solemnemente a mí
misma sobreponerme a mi dolor e in~
.culear a nuestra hija la energía indo-
mable y la nobleza ingenua que presi·
dieron toda tu vida. Hacer de nuestra
Colette una verdadera DURRUTJ,
.digna de tu estirpe espiritual, serfi toda
la ilusión de mi vida rota.
A vosotros, a todos los camaradas
que le llor:íis, os dedico un saludo fra-
ternal y, en nombre de todas las víc-
timas del fascismo, en nombre d e todos
lo, militantes oscuros que han dado su
vida por el triunfo de la R evolución, Asi, compni1eras d el campo. No perdáis la alegría fecunda d el trabajo. No os dejéis contagiar.
-os digo: ¡Adelante, hasta la victoria del aire de traged ia que recorre España. Vuestra fe ha sido nuestro apoyo en las horas malas.
.definitiva] Vuestra fe ha fortalecido nuestras potencias . Vuestra fe y vuestra alegría nos salvarán. Que las
EMILIENNE MORIN.
Oe T ltmpo• Nuevos noticias de la prensa no dejen huella en vosot1·as. Así, co mpañeras del campo.

, ·- ,

las mujeres 1~ t•bertad del pueblo _____


MUJE RES LIBRE S Sen1ana 21 de la REVOLUCION

SITUACIO N SOCIAL DE LA MUJER por EMMA GOLDMAN

El progreso humano es muy lento. Se ha porque no pueden tolerar que su autori- asegurar esta libertad. Ahora os toca
cuanto más perfecto su desarrollo moral
dicho que por cada paso hacia delante, la dad sea discutida. Ello es característit-o ,\ vosotras, mujeres españolas. Romped
y físico, más perfecta será la raza hu-
Humanidad ha dado dos hacia la esclavitud. de todo sentido autoritario, sea el del amo vuestras cadenas. Os ha llegado el turno de
mana. Ya sería esto bastante para pro-
Sólo al cabo de los siglos ha ido liberándose bar la importancia de la mujer en la sobre sus esclavos sea el del hombre sobre elevar vuestra dignidad y vuestra persoua-
de su actitud de adoración sumisa ante la sociedad y en la lucha social; pero hay la mujer. No obstante, la mujer procura lidRd, de exigir con firmeza vuestros de-
Iglesia, el derecho divino de los reyes y el otras razones. La más importante de todas en todas partes liberarse; camina hacia rechos de mujer, como individualidades li-
poder de la clase dominante. En realidad, es ésta: que la mujer se ha dado cuenta delante, libremente; ocupa su puesto en la bres, como miembros de la sociedad, como
esta calamitosa trinidad impera todavía de que tiene perfecto derecho a la per- luch'l por la transformación económica, camaradas en la lucha contra el fascismo
sobre muchísimos millones de seres en to- sonalidad y de que sus necesidades y sccial y ética. Y la mujer española no y por la Revolución social.
dos los países del mundo; pero ya sólo puede aspiraciones son de importancia tan vital tardará mucho en emprender el rumbo de Unicamente cuando os hayáis liberado
gobernar con mano férrea y exigir ciega como las del varón. su emancipación. El problema de la eman- de la superstición religiosa, de los prejuicios
obediencia en los países fascistas. Aunque Los que pretenden todavía tener a la mu- cipación femenina es análogo ¡~] de la de la moral corriente y de la esclavizaote
el fascismo no tiene existencia histórica jer en un puño, dirán seguramente que emancipación proletaria: los que quieran obediencia a un pasado muerto, llegaréis a
sino como manifestación fugaz, bajo su pes- sí, que todo eso está muy bien, pero ser libres deben dar el primer paso. ser una fuerza invencible en la lucha anti-
te negra se presiente cómo se aproxima la que las necesidades y aspiraciones de Los obreros de Cataluña y de toda fascista y una garantía de la Revolución
tormenta y cómo crece su furia. Es en Es- la mujer son diferentes, porque ella es España le han dado ya, se han social. Unicamente entonces seréis dignas
paña donde hallará su Waterloo, mientras inferior. Esto sólo prueba la limitación 1iberaclo a sí mismos y de colaborar en la creación de la
en todo el mundo va aumentando la protes- del hombre, su orgullo y su arrogan- están derramando nueva Sociedad en la que todos
ta contra las instituciones capitalistas. cia. Deberla saber que lo que clife· su sangre por los seres serán verdadera-
Pero, en general, el hombre, dispuesto rencia a ambos sexos tiende a enri- mente libres.
siempre a luchar heroicamente por su quecer la vida, tanto social como
emancipación, está muy lejos de pensar lo individualmente.
mismo respecto a la del sexo opuesto. Por otra parte, las
Sin duda alguna, las mujeres de muchos extraordinarias reali·
palses han hecho la verdadera revolución zaciones de la mu-
para conseguir sus derechos sociales, poH- jer a través de la
ticos y éticos. Los han logrado a costa de Historia anulan
muchos años de lucha y de ser derrotadas la leyenda de su
infinidad ele veces, pero han conseguido inferioridad
la victoria. Los que in-
Desgraciadamente, no puede afirmarse lo sisten en
mismo de las mujeres de todos los paises. ella es
En España, por ejemplo, a la mu-
jer se la considera muy inferior al
hombre, como mero objeto de pla·
cer y productora de niños. No me
sorprendería si sólo los burgueses
pensasen asi, pero es increl'ble com-
probar el mismo antediluviano con-
cepto entre los obreros, hasta entre
nuestros propios camaradas.
En ningún país del mundo siente
la clase obr&ra el Comunismo liber-
tario como lo siente la clase obrera
española. El gran triunfo de la Re-
volución que se inició en los días de .....
julio, demuestra el alto valor revo-
lucionario del obrero español. Debe-
ria suponerse que en su apasionado
amor por la Libertad incluye la li-·
bertad de la mujer. Pero, muy lejos
de esto, la mayoría de los hombres
españoles parecen no comprender el
sentido de la verdadera emancipa-
ción, o, en otro caso, prefieren que
sus mujeres continúen ignorándolo.
El hecho es que muchos hombres
parecen convencidos de que la mu-
jer prefiere seguir viviendo en su
posición de inferioridad. También se
decía que el negro estaba encantado
de ser propiedad del dueño de la
plantación. Pero es lo cierto que no
puede e;-.:istir una verdadera eman-
cipación mientras subsista el predo-
minio de un individuo sobre otro o
de una clase sobre otra. Y mucho
menos realidad tendrá la emancipa-
ción de la raza humana mientras un
sexo domine al otro.
Por lo demás, la familia humana
la integran ambos sexos y la mujer
Las taras de una h"''"'.v
lli;-....v ....... alcohólica y depauperada que
es el más importante de los dos, aun existen en los puebl !JIIl..L.la.,. son prueba evidente de la injus;
ya que ella perpetúa la especie, y
ticia y la miseria que han s1empre en nuestros campos. Qui;
siéramos que este complejv,,,<;LLa. uc:;o,apareciera definitivamente y que
PRECIO DEL E..JEMPLAR todas las caras campesinas plena salud física y espiritual. T o;
dos debemos preo cuparnos oblema enorme y de su solución.
... s;!Q cénts .
VIII mes de la Rev
17
~

' ,

. -

Con el trabajo y con las armas, eremos


las mujeres la libertad del pueblo
...... -- -
1
EDITORIA L ¡
ROMANCE
g:
•1 M U" ERES 1• DE DURRUTI 1
¿Qué bala te cortó el pa ~ 50
e '
Maldición de ;¡quclla hora,_

fa Ya no se trata de una evolución gradual. ni de una capacitación y de una conciencia. Ni tampoco ~e un ' atardecer dl' nO\'Ícmbre
camino de la victorLt?
al interés por los problemas sociales. Ni mucho menos de un pugilato entre capacidades masculinas Y femem~as. (.a, sierra> del Guadarrama
ti Hemos dicho muchas veces que la independencia de la mujer es inseparable de s u indep e ndenc~a económica. !
cortaban de luz y sombra
un hori1..onte mojado
1 Hemos dicho que «el hogar» era . en la mayoría de los casos, un símbolo de esclavitud. Hemos suplicado la subs· ele agua turbia )' san!(re heroica.
titución de maquillajes y coqueteos por algo más alegre, más sólido y duradero . Hemos insistido e insistiremos Y a tus. esp;tldas ~ l ;¡cJrid.
el ojo atento a tu bota.
li en- una nueva orientación para los niños. Hemos afirmado que, desde que empezó la lucha, la mujer ha desple- '1 mordido ,,..,r los im:endif''·
IC gado una actividad propia de su siglo, que e¡¡ valiente y es capaz. j con jadeo> de leona.
lÍ Pero ya no se trata de nada de esto. De nada de esto ni por separado ni en conjunto. Se trata de que todas ' rus pasos iba midil•nclo
las mujeres salgan de su independencia, de su «hogar», de s u propia vida . De que todas las mujeres sientan el ~ prietos el puño y la bo.:a
¡ J\tardet'CI' de lln\'icml,n;.
ta instante responsable y creador. De que todas las mujeres formen unidad femenina de triunfo Y progreso. i: borrón ne~:ro de la Historia:
m Los momentos que vamos a vivir son definitivos. Señalarán c uál de las divergentes ha de ser la que se pro- : Buenaventura Durruti,
o longue. Por sentimiento, no pasarán; por razón, pasaremos. En la Historia , en la condición humana, en el mo- ! ¿ Qui~n conoció otra congoja
S tivo vital, que no puede ser negativo, pasaremos - pasemos o no en la acción . Y de este motivo vital positivo, má$ amarga que tu mucrt~
sohrt> la tierra c~pañola?
de este constante futuro, vamos a partir. No se trata de aumento de salario, ni de derechos fem en inos más o 1 Acaso estabas "iOfiando
menos reconocidos, sino de la vida futura. De nuestra intervención y orientación, como mujeres, en la vida futu- ! las calles de Zara¡:o1.a
:
ra. Desde ahora cada mujer debe transformarse en un ser definido y deftnidor, debe rechazar los titubeos, las ig- y el agua espesa del Ebro
ca•l•inos de laurel-rosa
l norancias, las predilecciones. El hecho es concreto: fascismo o Revolución. Y Revolución no significa en modo cuando el ~trito de :\ladrit.l
alguno un «estar», sino un <•ir haciendo» que trasciende de nuestros afanes propios, de nuestras ilusiones y alcan- 1: cortó tu sueño en mal hora ...
a za a nuestros hijo~. Nuestra vibración de hoy, nuestro acierto en el arranque, formarán el núcleo del desenvolvi- Glgantc ele las montañ:'l.s
donde tallabas tu ~:loria.
LC 'miento futuro, de la sólida y aleg re existencia de nuestros hijos. hasta Castilla desnuda
bajaste como una tromba

l
!S No vaciléis, mujeres. Entrañaros la razón y el sentimiento. Prestad vuestra colaboración en la lucha actual,
para raer de las tierras
d: con toda energía y con toda urgencia. pardas la negra c.1rroña.
lll No se trata ya de las clásicas consignas de lucha. Se trata de que todas las mujeres sientan el instante res- y detrás de ti. en aluc\.
SE ponsable y creador. ~
: tu gente, como tu <ambra.
Hasta los cielos de Iberia
ti ! te dispararon las bocas.
o •

lñ • •••••••••,••••••••• ••uooooo ..•••••••••• - • ••••oo·,...••• •••••·• •·• ••••••• • - ••--oooooo oooooOoooooooo o oo••ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo o o oooo o ooooooooooooooooooooooooooooooooo oooo ooooooOoo o O o ooooo oooo o oo~
El aire a¡:itú tu nombre
entre banderas de gloria
--canto sonOI'O de guerra
a.
ci
e
¡fi
MATILDE Y EL CAMPES !.
~· dura canción de forja
Y una tarde de nuviemhrc
mojada de <angre heroica,
en cenizas de crepít>culo
Matilde está al cuidado de los niños evacuados. Ha venido con ellos de caín tu "ida rota.
'C Madrid. Ha perdido un hermano en las trincheras. El marido marchó a Amé- . S6Jo hablaste e,t;b palabras
al filo ya de tu hora:
O• rica hace años. Solamente tiene un hijo. Unidad y firmeza, amigos:
!rl El campesino disfruta su casa, con mujer trabajadora y limpia, tres hijos ; p.,ra vencer hais de sobra!
a
bien educados y unos malditos pies de tierra que sólo producen fatigas. Se ha '·
. Durruti, hcm1a11o Durruti,
J,..~ jamá-t nf! \'¡Ó otra congoja
enterado de que hay guerra por los)periódicos. má~ amarga que tu muenr
r· 1
- iMatilde, venga, corra, que los mayores se han metido en el río y me sobre la tierra e~¡>añola.
pl Ro•tros curtidos del cierzo
gl
>b
han estropeado la zanja!
- iEstos chicos me van a coger una pulmonía!
. quiebran su durez de roca.
como tallos quebradizos
hasta la tierra se doblan
ll~
1
ql
- Juan, Consuelo, Serafín y otros entraron en la huerta y no han dejado
una avellana. Mire, aquí en el pueblo hay muchos niños, siempre los ha habi-
do; pero no son tan malos como los vuestros, que todo lo destrozan. .....-- --- -- i hércules del mismo acero.
¡ Hombres de lúerro. sollo1.an !
Fúnebres tambores balen
apiM>nando la fo"'
:ni
- c.....) ¡ Durruti es muerto, soldados.
)
ite
' - iAquí nadie paga nada! Que nadie mengüe •u obra '

o 11 -c.....) Se buscan manos tendida,,


los odios se desmoronan.
Q
~.
1 -Entonces, encima de hacer un favor, tengo que salir perdiendo ... y en Jas [rincheras profundas
la - Más han perdido ellos: familia, casa, cariño, que vale mucho más que cuajau realidades houdas
porque a la faz de la muerte
¡ p las avellanas. los imposibles se agotan.
le -Aquí estü nti diestra. hermano.
............................................................................................................................................. calma tu sed en mi boca .
mezcla tu sangre a la mía
:re y tu aliento a mi VOl ronca.
' 4 Manifiesto de la Agrupación Parte conmigo tu pan
y tus lágrima!' si llora~
co
:re Mujeres Libres Durmti bajo la tierra
en e.~to espera su honra.
Rugen los )l<.'Cho' hem1anos.
dE
La Agrupa<"i6n 'lujeres Libres prote,;tn enérgicamente de,l procedimiento que uti- Las armas al aire chocan.
Sobre las rudas cabc:Gas
l'O'
lizan algunos scNores políticos envolviendo a mujere.; inconsciente. en manifestacio· sólo una en~eña tremola.
' nc> y desfiles. carentcR de toda espontaneidad, para hacer labor partid ista.
Durante todo el día del jueves de la semana pro P.xercit popu/(lr rl'gular, se pa· Durruti es muerto. ¡ Malhaya
:isl aquel que mengüe '" obra 1
senron pancartas y se •·epartieron manifiestos y octavi lla~ dirigidas a las mujeres. Como
m siempre. tales llamamientos carecían de firma rcoponsable que indicara el matiz polí· .. LucíA SANCHEZ SAORN IL
u, tico de que procedían. pudiendo dar lugar este turbio procedimiento a que cualquier r··-···············-·-··················································-~·-····u· ···························· ..····················
las oÍirlco de la ·'quinta rolumna'' haga una e :unpaiia a ' ll favo•· empleando el mismo i
:a~ tru('o.

lit
No podemos admitir estas atnbigüedades jesuítica ... Es indispensable la mayor
clari<lad de posiriones para llegar rápidam ente a tma auténtica unidad revolucionaria.
En cuanto al contenido de la aludida propaganda - sin otra rí1briea que la de
COLA DE HÉROES
d~ "La Comi~i,)n Organizadora", que e<¡uivalc al más vergonzant e aniÍtl imo - , no puede . Al ver la longitud enorme de kl. cola, creímos que repartían fu
an ser más lamentable en <·uanto a posición femenina ni más iohuman<> en cuanto a ,;m. j SJles. Pero no; se trata simplemente de un estanco. Hombres y más
is timiento revolucionario. Es demasiado ridi r n.lo ofrecer premio de tuuor pura qu~ el ~ombres aguardan heroicamente el turno para conquistar una caje
e1l marido. t>l novio o el hijo se decidau a luchar contra <'l fascim1o. y no es nada huma-
no ol, idar en e~tos llamaoúcntos la necesi dad de aumentar y mejorar el armamento. ¡ tilla. Horas Y h~ras perdidas. Pero allá ellos. Lo que más nos indign

-
IC
La Agrupación Mujere~ Lib•·e~ prefie •·e m111 actuación mt\s cla•·a y m1b sólida por
la guerra ) 1>or la Revolución: exige la muvilización general y f'l armamento nece>ario.
y p•·artica, no p ide. desde los primet·os dín~ ele la lucha, la snb~tituci4ín, en •nucho, tr~­
es ver que tambtén esperan muchas mujeres por el tabaco que ha d
fumar el compañero.
Triste espectáculo el de la espera interminable por un pan. por

•- bajo• de la retaguardia. dr Jo, hombres movilizado,. Estu es la 'erdadcra tahur que hay un cesto de carbón, por medio litro de leche; pero más triste todavía
que in tcn•ificar.
l cu~ndo las hora_s estúpidam.:nte perdidas lo son -¡en estos tiempos!
PO unos C1garnllos de los que se puede prescindir perfectamente.
'

El heroismo también necesita pan;


en viemos vfveres a M adrid•

• Q ue no falten elementos de combate


an nuestros frentes de Madrid.

¡Catalanes, valencianos... hombres


valittntes de IIJS regioneiJ liberadas:
Incorporaos al abnegado y heroico
es fu '>rzo de M adrldl

Armas, hombres, alimentos para la


C3pltal heroica.

ujeres Libres''
¡Madrid no cae ! ¡Madrid no l'at:!- grita la alegría de los pesimistas.
¡Madrid no caerá! - dice In gt"II\ C ~cntencia de los optimistas.
en ,
Y Madrid no cae. Su tesón, su brnvura están al margPn de razones
c¡ ue afirman o niegan. No ~e tomó cuanclo Franco quiso. porque en Ma-
drid hay nn pueblo, unas hn•... indns, que le sal ieron al cnct~entro con más
coraje que ru·mas. F o•·tifiencioncs y armamento ~e pusieron luego a la
Madrid \
p ar del c:ornje de sus cl!lfmtso•·es, y tampoco se tomó de segundas. Ahora.
El desencadenamiento de la guerra ha d~Uio
ya no se toma Madrid porque el múltiple gesto heroico de sus hombres y a esla Agrnpación de Míldrid, directrices que
de sus mujeres, las fortificncinn e~ y ~1 mate•·ial bélico aumentan y mejo- !-':i no eMán en desacuerdo absoluto con el pe1\Ja·
miento que nos guió al cre.'lr-1:'1., sí líl ha h~ho de..
r rut cada día. rivar por derroteros imprC\•isto~.
¡Madrid no cae! Kos proponíamos despertar en la mujer d es·
t'mu1o a la actividad social por medio de una cuJ-
¡Madrid no caer1í! rura adecuada tn des.cm:olvimitnto progresivo. 7
nos hemos hallado que .su incorporación brusca a
la vida colectiva, antes nos obliga a catalogar :aprt.
!"uradame.ne sus a<:titudes y su .. inclinaciones para
que su'> afane-s de ~rvir no ~ pierdean en bús·

¡HUIR DE MADRID, t.:uedas estériles. Por eso la característica mi.t


acusada de nuestra Agrupación son, por d momen·
to. nuestras Secciones de Trab3jo.
.:\1 estallar la guerra muchu muju~ sintieron
dAMAS! despertar en ellas un ~ desconocido de :a.cti·
,idad. un:a n~esKiad de stt útiles. A nosotras.
aa1dian siempre con ata p!'tgttnta m los labios:
'·¿Qué puedo 113c-er?• Y comenzamos una ltnt-a
( De una c<Jmpañera madrileñu.) )' laboriosa tarea de catalogación: a los dos meses
tesúamos constituidas sie.te. secciones de. Trabajo:
Transportes, Servicios Públicos, Sanidad, V esti-
Huir de Madrid, no. Yo no rne uniré a los que. con un loco espanto do, ~!etalurgia. Tenemos también. con la denom.i.
r:ación de Brig;¡,da Móvil, un:;¡ Sttción que com-
a la nt\lc•·te, abrutdonnn el . uclo ctue los ha sostenido generosamente, y prende todas las compañeras que, por su csc.:uez
e n el que han 8Cnlido sus aspiraciones y su• sueños de emancipaciím. <le de conocimientos, no pued~ dediQrse m.~s que a
!;~,lO :u::ti,•idades más rudimentarias, y aquellas otras
jgnaldad y de justicia. \'Ut no supieron encontrar su inc1inaei6n. su de-
¿Qni' expl icación le dnmm o. a nuestra conciencia y cómo poclremM ! :gnio es acudir a cualquier pue~to de tr-abajo que
~e te.s of rezea.
j u!--tifirnrnos ante nos otrus rui~mo¡;. s i huimos e n Jo'= n1om~ntos en que se Nuestra i1nención, al crear esta'\ Secciones, ha
lihra la Gran Ratalla. en c¡ne se juega la suerte ele nuestr<~ liberaciú11, ~ido la de salir al paso. como decíamos antes, de
la dt~rienta<'i 6n (emenin:t de IM primeros momeo·
•·ua ndo In ll umanidntl llnte•·a a¡;uardn que nuest ra vir:toria le marqu" el to~ v a la vez que les ayudamos a encontrarse a
nunL<:~ de mH!YO~ hon~ontcs "? ¿Qué espcct:ícnlo darlurnos a los ~Pueblos sí n·lisl\las, preparamos equipos de trabajo vara
c1ue, llegada la hora en <¡ue la guerra restarA bra.
·<Id ">1undo? !VIatadamos In c~pc•·auzu que ti enen en un mañnna mejor; zos masculinos a 1a producción, sean substitufdo:s
y eso es tan cruel. que la vid u <Ir toci o,; lo• espai10l e• ele he ofrecerse para por los de las 1\lujere.!;, sin gr:mdes 11':\~tornos para
la v:da económica y la marcha de 1a :Revolución.
ev it arlo. Claro que JXlra e.~t:t lai)Ol' htrnos buse.1do la ayu~
La• pnc1·t!l> de Matlo·id csl!ln ahic•·tus p¡u·a todas la.; mujeres; el pe- da de los Sindicacos, y t~nernos que cOrlfes:~.r que,
sal"o r:\ras excepciones, c!>ta ayuda no nos ha
ligro ~,; in m inente ; In •·csponilaloilicl:.d de >liS vidu~ J"C<'ac ~l)hrc el las mis- sido rt,~ate.."lda.
mas; pero las qu e sentimos t"l idcuL no~ quedarcmo~, aunque tnvi éramn> \h c.·-.t{t l:l mi\1{1\a obra del Siudit~•hl dt'l Trau ...purte, ¡¡,..,truyc.:udo en la mecánica y conducción de :mtom6vilcs el primer
la c·omplcta >e~uriduc1 •l<• p~rd c•; la ,·ida. Podrán ' ~IIC:Crnos mate~iahuen- ~ru¡JO dt• n\Ul'h:u;ha~. con .. tituído por ..:c.·rra de 40 compañera-. de esta AgruJ'r.lC.ión. . .
... 1e. pod rán <·onvcrti•· \ladricl en e~comhros, poclritn r<'d ncirnos a la nada.
En n afcha c.·~h' prunvtdial a!>J}('("IO - l>rimordi<~1 JY)r Ja., circun~tancia::; que todean la vrda de Madn~. comcru:amos
:L IXUJl."lrr:u., \"(•ll rnü\M .at~,;·ucit\u de.· J;¡,... l'Ul,tione~ cullur:.tiC> propiamente dicba$. El primer paso será abnr muy. en breve
1>ern hnhrf"nlo~ alcanz a{! • la vi<·luria rum·nl \1 11Ut':~-tras ceniza::; serán h! uno.. cur~~ .. d~: in,Jmcdón 1nirnMia. de la qtJ(•, doi(II'Ot-0 es confesar-lo, está bien necesit-ado un elevado porce!naJt de .mu•
jere:-.. Pru~tt.~\ :.unclltC' irun.•.. abrit.·nc.io cur:.illo.., de ciencia!', rt:~';ando nuts:-ro mayor inltt~s para las cuesuones SOCiales
más rotunda expresión clt• '" clt·•·•·••ta. y tcOrlómica.. El ;llt•j;unic·ntC\ de 1CI" frto1th'' de: t:.ucrra de Madrid habda de contribuir a irnpulsar poderosamente esta
Huir ele \'latlrid. jmtt!Í•. labor.
]l '"'A lGLESIAS , --.
...·-........... ' ...........·-······.-...........................................................--...··· ........-··-························...................

utO.
la capacidad del dolor, el:emento de victoria
l 'na vez. y otra hemos cruYado lo,. a1\dfnet del \tcuo entre montonu de carne tlolieote. Mujeres y niños acostado& en el !uelo-- en lat caras to-
dtt,•ía el aturdimieo1o ele la ara~editt- n03 cvoc-1r\ 103' barrios duhcth~ por la rueJnlla (a.scista. Una vez y otra la aviación negros tacia su rencor <k:
t·lase. Toda ~u sa¡ia thorrt-a incon1enida. a la vistn de loe uclavos t¡ue ae rehe'an a reaJU!Ia.rse las cadenas.
Y no~ ha e:l remeeido l::t ,j,i6n dt Tetmin, humilde hMtO co &ns rnontouet de escombro s, que remedan nutvos montones de basura, de •queliL'
hMura~ <(ue año tm~ oño fermtnuar'n ni aol rn Jo! e~trrcolero~ de 11 barriada, como un bofetón sonrojaote contra el ostentoso relumbrón de '" ciudad.
st:t ml!erl·• m.·umuhula en Jo .. lat(:O" corrcdorea e.! menos d"ptimente aún y no'ro;t; tr~te que alJ&, en su ambiente:, enrre detrilOJ, pins•JO$ Y
lnt;:•~ orinienta~
Muchos niños quo ::e hacinan aquí, &e hacinaron antes en vecindad de cane-1 fom6lico.a y
u1ros aninaalts con quienes , a ve¡ea, tuvieron que d isputarse el alimento,
E! tlU uwjert-5 y csto.s niño' ya eran ayer, antes de fa visüa do los negros aviones. antea de
,.,.cn11ido brutal de lo sucrr&, el Cndice acusador que señalaba la zoua obttuTú en In conciencia
de nuestrOs cncmi.goe.
¡UifL Y si n1icndo en nosotros todo el dolor de su ca,r ne herida los miramos, sin cmbergo, como
uusímholo cont ulo.dor. Tenemos la eertcz!l de (¡ue hafl abandonado 6U anligua cetoei6 n de
......... térmirH>¡ eon auténtit oA err1igrootes eo tr~nsito bacia nuevo& hor~zootes. Y lu indi_fercncia que
~~~•w nyer aobre eu dolor eetro.ci6cndo u ha convertido hoy en cnlur:oaa soli~ltud h acia e l h er-

S 11111110 vir1jero, haei:t eJ co .. pañcro de camino.


Al n·~rcl!o do lo!!- a Tione.s. manoa s iniestras se htlbrán frotado gozosas unte lo idea de ver
uuntcnu.do el acerbo de dolor dt" nuestra ciudad, pero quis iéramos qué au crueldad ac enfron-
wr.a brc\'CJ inatantct con los rostros de esas mtJjéres . Pasado el estupor d e los prime rot mo-
uwnto·~ nadie adivinan'• 8u tngedia. En eJ ·a ndén del Metro cosen , barrtn, despiojan a aue
l {U'
hijns o duermen apaciblecne,ue ~obro s ucias (:Oicbonetas. Nadie, al minrla.s. podría suponer
Jl)áS que ~n •u! vidas se ha abierto una quebrada, que un profundo abismo ae.para au mañ•na de
:aje' ... u ~~~cr.

¡goa ~o!lotrot laJ miramos ahiocadame.nte para comprender, al So.


La ••ida del l'ueblo nuoca tuvo pasado ni porvenir. La vida del Pueblo !u6 toda un hoy
a dt 111~imto do dol~r uoiforme. l..a tragedia preseote.no es má! que un aspec:-Eo de ¡:u tragedia Cier-
na. \ e-5to~ IOUJC-Tt"S !e encogen de. bomb.ros y rmran pasar los trenes sin preocuparles cuil e.o-
tre tilo~ ea el que lu ha de llevar .a la vuia; pero a la vida de veras, (:OD sonrius de verdad
&in muladares y tin hambre. '
llemc» deocubierto dóode reside toda la fuerza del Pueblo, esu fu e.ru que no consigue
domeñar todo el poder b~lleo del enemigo; esa Cuena que se ha levantado C4)mo una muralla
infranque~bl~ ante Madrid 1 q.ue el f""":ismo no puede ''encer, porque ignora de qué arsamua
"'"'' wruutu•d•.JEo la ~uerra,.[a capactdad de dolor ~ un elemento de ,·ictoria. &a et la
Cuef'7\ del Pull!b'
. .. - - -- •
1

{Apuntes de lo vida de uno gran revolucionario)

Vera Figner. precur~ora del mc:.\·imícmo rc\·olu- 1:ualt-~ para lie,·ar la pro¡~~ancla a f:ihri"'"" ~ tallen·:-.
U•
cionario ruso ele c.x."tubre. fonuada en la e:-.cuela anar- .\1 clisoh·erse la colonia de Zurich. \~era Fi~ncr in"r'•
iq qui~ta y fiel defcn~ dt: e!o.t3 cau.,.a. t:s uno de lo-. ..,¡, tn )a C nÍH!·r~idad de Berna. ~U !!fUpO C..'1U rÓ CU :1··
espíritus re,·olucionario:ot tná~ t•xtraorclinario~ de ..u épu· hdone;, con 1~ ·· Ojez Oll\.."'t:IIOU.". rc-\'ulucinnarlu ..
e: ca. penen(.-'CC' a 1~ v:tnguardia intelt~u~. ru ..3 que ~·n rt·...,;dente!' en Rusia· t.:omn !a ma\'oria dr la JU\'Cnt\111
rl .:-.1glo ¡xt"-3do h1r.o 'll\'3. la crn...1ncapac•on proletar:a. :-e.ciali:,.1a de aquel periodo. c:r.t part•tl:tria de la iorn1.1
E~ la terc:era mujer ru ...í ctU«-" nstt·ma t..-t titulo de rn.:- •ctleralista de organización.
e
.e
dic-o.

Xa~ió
.
.•
c:n el a.ilo 1&]2 en el golncmo ()e Kaz.:ín (l<u·
En la cS<'li'ión de !a lntenl..1.t'lonal. -.e :uJ..crihib .ll
loido de Rakunin y bajo la inilurnl'ia tk· ..,u J.:r:ln pe.r...o·
nalidad. .
]¿ Por aquella época. t.li:--1 :cnüa aún de rn.·ursu~ c.'\·cmn·
.. ia). en Jo.., tiernpc" todavia ele la ..en·ictumhre. Su pactrf..-
lU rleM:endia de la noblez.a ele e ..te ~:obicrno ~· :-.u madn· r:1icos propio~. ,. reduciendo :-.us ~to ... pc:r~nalc~ ay1 1·
era hija del ¡uct del d"lrito. \ cau-a de la profe<ióu daba a muchos Camarada:, '\" a cuanta... iniciah\'a.., podia11
del padre - adrnini,tr.Ldor de ~K>~tue~ - 110 tu\'O l!n"' ponerse en 1-ráctic;"a. .. :\Únca pude fl"C'~t1u:iliarmc con
iufanóa hunln&-3: JXl"'Ú lf•~ pruncrch :tño-. de su nrla la idea de que una acción lnil f raca:-.ara por falta de
r dinero v supe ~iempre procurilrmclo ·· - dic;t> en u~:1
t.-'11 la soledad. ~~~ el bo:,.quc:. /\ los once aíto:o- entró en
ci el pensionado estatal clt• 'tñorita~. el (n-.tiruw de ~a· de ::111s ~Jemori:t.c:.. Su e!'opiri1Lt \'crdadcra.mcnte rcvolurtr,.
7án. donde no ..,e lt' permitía k"Cr otro-. líhros qth" nario. su ,·isión e.xacta C]UC la hh-:u ...uh:-;.tituir 1111 ro!n.anti·
51 dsmo {afsamenté sentJmental JXlf otro rnmar1t tca:-.mcJ
lo.s e:,trictamcnl.c dr t'.rtudio - tendencioso" y ~imo~
1( - impidiendo así. por dt•X"olwcimicntn flc la v1da real constructivo y eficaz. la hicieron reat·donal· l'nntnt ht
y de los hombre~. el (lcsarn11lo clt· ~u C$píritu. mayoría de los estudiantes de Medicina. t¡m· al,:.mdonahau
L :-lb estudios para servir a la c.au.:-.a y. fHJr falta <le
No nb..,t:-mtc. k uació J;¡ ohsesiún. el :mt·íw de "l'l'
a y
rarina. ¡mra p0111.'f"'l' ,x~l'l:l:-. llcnnr ()e hrill:mtc... m-r t'CII"'Oéimientos. mataban a los camp<•.:o.iuos. l~lla. ptw
r,íc:-; a ... u \'ÍC:J:l uiru:ra. . e! contrario . estucHó con mil.s iuterés. ¡l4Jrquc..~ C(lH.:rin l• •
•D mejo r P,<Lra el campo. para el ¡n~chlo, y lraha}.ó ('litre.· l.o~
1\ Jo.., diccisil'lc ~u1n:-., \' <.'cnuo In pctsonah<lad st~
e torma <le- imprc:sionc..·!'t <tpc·ti:t~ c..•cm~oodcnll.·s dadas por la nunpesmos con todas las g-Hrant1as. Pcrtent'<"IO a In..;. Ka.
vida. per...on:1 ... . Y lihro!i. y po,r unn d~ c~ta.., trc~ co~~s. 1odnik populistas. a la (cdcración "Tierra y l.ihcrt:Hl "
·a la k."étura. de .\(IS(/m 1<" md1co el c:umno a :-;c-gutr. J.-...~te qut: al divicl irsc en dos fracl.·ioncs acordó n: ¡x1rti1'sc el
e lihro cn~t>ñaha a vi\'ir ele at·ut·rclo. con lo... principio,;. nomhre. Vera se quedO nm los ·· :-.!arodaHlia \'olla"
.En e l n'<lucidu círl·talo (le :,u:-. rcln('loncs. nndu: era su- Voluntad del Pueblo-.
ciali~ta y nunc:<t hahía oído hnhla.r de esta .<~nctrina, <.ll Tomó parte en la preparación de atcut:ldos, tjlh."
a t-x tremo de c.1uc r~1á.., tarde. yn en el cxtr.tnJcro. ~~ pn- 1ra.cas.aron. c.~ontra e l zar •\Jejandro ll. y. por fin. sic:u
rnera vez que: uyr> nomhrar a. l .a~:dlc lo cnnrund10 C1lll do ella miemhro del Comité ejecutivo. intcn·inu l'll el
e L1placc. J,>lan del atentado y en la fabticación ele: h1.., hmnh.1. . .
t( Er1 contra ele: la t)f)lJ:o-kiún ¡xttcrna. que no apruhal..:1 caue dieron muerte al Zar ti 1." ele marzo flc: 1&.\)1. Vt>r.l
t:m e.~t·anrlaJo..,a dt'Ci<otit)u. íomtb d propc)sitn y hu:-.::.', figner no formó parte de "Jo.., aju-;ticiados del 7.ar''
a d medio de cur:--ar .M eclkin:'l. pnr JXlr<.··ccrlc la ))roí,. entre ellos una mujer. la magníiil.·:, Pt•rcl\'skaia y
~itln má ... humana. hasta dos años. después no ru~ clt:ttonida y c."nnth:nada 'l
~
Se t:a..,ó cnn un mul·hachu al c¡ue le parecía 11H 1 \" muerte. La mala impr6ión qm· había cau ...:tdo la ~dt.'{'U·
H bien qut" !1-Jguiera c~tudiando una vez cO\s.acla. l a.:.í iu: rión de una mujer y la célchn: ddc:n:--a qut.· ella m1~nM
olmo venció el obstáculo JXllcrno. :--t.' hizo en el proceso. le \·alieron el indulto y fut.~ c.·muh.•
a nada a prisión. que l"umpiió durante: \·cinte años tn l,t
l.\ lo~ pocus me!'-~ de \'Í\·ir en Sui1a - c ... uadiaha
t~n Zurich . - "'C JM'OIIl<wió un irwidcnte c¡utt clctermint'J ionaleza dc: Schliis:-.elhurg .\IH encontraron rtalizac;c'm
fa formacic'm ele una hih1iolc."Ca e..,ntdiantil -..~,brc un:'\ :-.u' ~ueño:o; infantiles. Para emlx:llc..'Ccr fa pohrwa dl· :.11
lliólse nueva. a.-.í como un c:omcdor ~· una crtja de ~o v!da. los compañero~ la llamahan n~ina. l.:' Ít,rtalt.·.-:~•
.( rro a lo:-- c:-.tudianle" can.·nlt.":o- de t<'<'u~. Fué en estt.: <ra su trono.
;.mbientc donde cornenzñ a intt.·n·:-.ar...c viv;¡mente pü: Hace ialta un temple c~viritnal como d cl4.· \ 'n.\
E
l~s teorias y prácticas del wci_~lismo Bajo la inil~;~en· Figner para n<• decaer durante Ycintc ai1o... en los <jUl'
!.1 c;13 de nuevos problcma.'i. camh1o por completo su v1da: presenció muertes. ejecuciones y sukiclio:-. de los <1.:0~
cornenuaron Ja.,.., direrenda~ de npinión entrt ella y su hiles. Trabajó y fué el alma alent.adora cle cu:u11Ch pa·
marido " lo que ant~ había sido íinnJidad ~e com·irtió :-.::tron por aquellos muro:-. u muncron c.:n ello~. ~· tan
t:n mediÓ. Ya no intcre!--aiJ-1. curar como mt':.fiica los sln.. poderoso v tan vi\'O era su valor rc\'olucionado. que a
"( t emas de la enícm1t.'(]nd. sino eliminar como revolucio .. los diecioého años. de e ncierrO. coincidía con los prc:s.1
naria sus causas. F..ntró a iortmtr 1,1.rte de una sociedad H'ás jóvenes. que rtprcst•ntahan a otra ~t·ncra.cibn dt
M.'<'re1a que tenia como (iualidad sin rontar con l·1 rc,·\•olucio narios.
cnonne poder del régimen político ruso y ol\'idamh En 1904 salió de la fortaleza y marchó al cxcranjcru.
de.porlacionc!' y prc.:-.idio~ hablar al pueblo no s/,lc l •undó un Comité de SOCOI'l'O \:m 1·a In~ coudc:nados a
1 de libertad común v coh.."Ctiv;t, sino tambi._tn de trabajo trabajos forzados y realizt) una ahor rl<.· ag itnci("m cun· c11 (tue hii lcniclo que: actuar. ha llegado a reunit· un lmc.~n mn"'l'H. el ~~~~~~·.u l,r,
colecth•o. con arreglo al prir1C'ipiu: (e De l'ada uno ~cgun u·a las crueldades de la.... prisioue.:-. ru~a~: 1rahajb c·n ¡)lttktn, creando a la \'ez centros cuftura1es e n el campo.
K sus íuerzns''. y de cousumo común dt· lo!'l prodm·w~ una sociedad de c ultura social ha:.t;l \'o lv<•r a Hu~i.L !\ i lo!'l ttños ni los cambios políticos - ni antes la rcclu:-.ión - ¡m<.licnm
(!el t1ahajo: "A t"adH u no segú n !111!'1 ncce~idades". Erot Dcsplu.:s de la Revolución. formó parte riel ('omite.~ 1\. rt•· ~•hntir la couvicción Cl'C:a.dnra <k t~ta maradllo~a. mujer. de c:-.t:l rc\'CJittt:.io nar:a
pn."Ci!'o que los intelcctunle:-; se· dt'(IÍ<'ar:m a trabajo" ma· potkin <1ue. a pesar de las clesíavol'ahl~·!i>. dn·un:o:Land .t~ <·j,·mplnr. ·

M U~ ERES HE RO 1 C ·A S
J9 d e julio. Es <'1 ama necer de la gran incóg- ratos de tregua, la chm·la insulsa y frívola que rretera protegido y semioculto por los gnllldes
nita qu e va a decidir de una vez para siempre sostiene co n los hombres. no dejan ya ninguna plátanos que la rodenn. Las chozas misc•rablt•s
la tenaz pugna entre la libertad y la esclavitud. duda acerea de su modo dt• vivir. de los campesinos van derrumbándose (•arco-
La mañana hislóril'~, umbral de la liberación Pasan las horas; la batalla l'S l'adn vez más midas por el incendio. Los estampidos son <'11-
del pueblo, se prc>senta espléndida. encarnizad a. La muchacha ,.;¡ cambiando de as- sorclecedores. U na humareda espesa y asfixian-
Las Ram bias barcelonesas se hallan invadidas pecto. se Ya poniendo a tono. El dolor y 1:-t san- te harc irrespirable el aire. El coche se dclicllt'
por grupos ele gentes distinta a la de los otros gre de tantos hrridos COIHicnza 11 a dcsprrt.ar sus v descienden los sanitarios con sus c·amillas.
amaneceres. 1Ioy no es el juerguista derren- sentimientos. Ya 110 habla <ir insulseces. Obser- · La muchacha de la Rambla que ya no usa
.oado, ahíto de ,·icios, ni la pobre prostituta ya, mira y atiende a todo lo c¡ul' ocurre a su rimel se inclina v ,·enda a un herido. Con
de coloretes mustios, los que transitan por la alrededor. esforzándose en <"0111 prr ndrr aquel mimos de madre le -incorpora y le da d\' beber
popular ,.¡a barcelonesa. Tloy son los hombres mundo para <>lla tan extr:~tio. mientras sus compañeras lo instalan y se lo
y las mujeres del trabajo y de las inquietudes La noche se aYecinn. pero no trae la cnlma. llevan. Su actividad no tienr un momrnto de
ideológicas los duel1os y seiíores de la calle. .\lwra el cañón comienza a funcionnr: su ruido reposo; ,·a de un lado a otro restai1ancto sangn•
Los motores de los aviones runrunean so- bronco estremece 1'1 es¡nH·io. y alentando a los caídos. Su figura blanca,
bre nu es tras cabezas. F.l ruido seco v continuado La mujer de la Hambla ;•a no St' lamenta ni llena ele heroísmo y de l!'rnura, sigue cura ndo
dl> las ametralladoras se oye con pequei\as inter- in,·oca a .Jesús y ;lfaria. La g ra nrlcza del mo- y consolando a los combatientes, ajen a al l r<'-
mitencias. La fusilería no cese un solo instante. mento ha logrado <1rrastrarla. Su corazún afina mC'ndo peligro que la amenaza. Súbilamenll'
La lucha es tá ya en todo su apogeo. Las su sensibilidad y. e11 un arra nqu e atrevido y recuerda algo. Se incorpora y lanza una minHia
ambulan cias de la Cruz Ro.ia comienzan un ir generoso, se lanza a la c·;ll le. l "nns lágr imas de hacia atrás. El fuego es tan intenso, qu<' sus
y venir si n tregua ni descanso. En el inter- c.oraje resbalan sobre sus 111rjillas y, con voz rompai\~ros han tenido que repl ega rse, y <'lln
l' valo de a lg unos altos en el h1 ego, la handera angustiada. grita: iCauallasl: han malndo a uno está alh sola y rodeada de <'slampidos y dr
blanca se agita y se ade lant a ondeada por los de los «uu cstros>>. lla di cho «d<' los Hucslros>>. aves de dolor.
1·< sanitarios, e¡ u e 110 cesn n ele r<'cogl' r lH'ridos.
Los caídos se curntan yn por centenares.
Ha comprendido qu e, C'n efecto, «los suyos» eran
los que daban su sangre gi'IH' rosa parn n·dimir-
- .Por unos instantes, (JI<'IISH rn n•lrocrcl<'r
para ponerse a salvo d e aquel infic.rn o el<' tn(' -
j f)el bar han sido reliradrts las mesas v las la a ella, a ella lambié11. l.l'alla. Pero ya es tarde. U na gana ele hierro se
sillas. Las mujeres del pueblo preparan vendas, posa sobre su seno. Está en las lineas l'llt'migas.
1 yodo y algodones. Los hombres asaltan un ho- El hospital dr la linea dl' ruego l'Slá ntiho- ,\quel amor a los hijos cl<·l Put'b lo que Ir
tel de lujo y trasladan sus colchones a l bar. El n·acto de he rirlos. F:nf(•rnH•ras ahnrgadas Yan ama~eció el 19 de julio t"ll el hospi l<J iillo im-
·' hospital de sangre improvisado está ya en co n- d e un lado a otr o con sus vt•stidos blancos, provisado. le había crecido lanlo. qul' k hizo
]
didones de atl'nder a los que caen en la lucha. atendiendo a és~e, alt"nlando a a quél, curando avanzar rlemasiado.
El trajín es enorme. Los lamentos de los heridos a otro. El combate es duro. El avance cuesta K lHALY::-lA
j nos parlen el corazón. Todas las mujeres ri,·aJi- muchas víctimas. v las ambulancias del campo
zan en curar y socorr!'r a los comba ti en les. de batalla no cesa·n de traer heridos.
. . . Los sanilat·ios, rendidos, pid<'n ayuda y re- .:
:•••e-••.,••••••••••••-•••• • ••·•--•••--•••-•••••-..•••••••--•••••••••••••••••.., .
~
• üna muchac-ha de rimel y eoloretes se refu- fuerzos para recoger a los que quedaron de- : El dla 15 empezó, en la Agrupación MU- ¡
1 gia asustada l'n t•l hospitalillo. Su aspecto de sangrándose en espera de socorro. l.a muchacha l JERES LIBRES, un interesante cursillo
. l.
demi-monc/ain,. dl'lata su grnero de ,·ida. Está de la Rambla q ur ya 110 usa rim!'l se ¡ de Puericultura a cargo de la doctora ¡
,t confusa y sobrec-ogida. Los disparos la trastor-
nan ' enln• cxdamaciont•s de .Jesús, ~lari~ Y
ofrece Yoluntaria a ir con las ambulancias a la
linea d e combate.
!::: Bastard Martr, para e l que todavfa se ad- ;: ,:
• miten inscripciones
.Tose." le Yan lranst·urriendo las horas. En los El coche de la Cruz Hoja a' anza por la c·a- ~ _
-····---.................................... ......_........ .....••-...- ...--... --········~·-

\
-- --


. -- ... -. . . ··- ~ --- _______... ~-.-


-11 _J

Muchas veces hemos censurado el adorno super-


fluo en las enfermeras, por considerarlo incom-
patible con la vocación je tan delicado ejer-
cicio. Afortunadamente, hay enfermeras
onscientes de su misión, que ponen en
ella toda su person li-
d a d ·firme y lim t: ía.
Afortunamente, hay
verdaderas enfermeras.

j
j
~os niños, le i os de la iuerra
l>e·•d•• '1"'' t'Oilll' n~,ó la ¡rtwrra hemos dicho lo nusnco: lo~ niito, dt·hcn ir al C\lranje·rn.
\o deLcniOo o:u;rilicur L'llu;. vid;1~ futurus a convenÍeJH·ias políticao. inlerc·.e~ d 1• propn¡r;111 da ni
t•guí·utc>- d·· un st'ntirnicnto materno nwl entendido. St> dl,ClltC ,. "' at':I>O
u1;i, revolucionario. m:Í$ !'licaz p:n·a la formac-ión mi-nw d(' lo- ni oi o-.
no ap:ortarlc~ de la gran tragedia qul' ' 'iH• E,p:ciw: ,, no,., pn·lt·rohl··
hac<'l' que oufran Y enrrai1en rodo nuestro dolor. ¡.,,ta opuuuu la
lwn justificado ca;.os excepcionales, homlm·• ~ ouujc•n•o 11 qui~­
ne" c·l dolor de unn infancia crue l les lt:t hrdw gntndro. Pc•ru
e~to:< hombre:-. ~-estas mujcrc> hahíHn nacitln l'on 1111 e•,pírctu
int¡ ue•bra nlabl e , y esto no es frecuente; e n la mayoría dc• los
casos. e l niño n eces ita un ambiente sere n o, dc• p;lz. i'\up,.

Aquellas paradisiacas /lcstccitas


tros peqcteiios adquirir:Ín e n otros pní~es nrc "'ntidu ele·
familiares, con vf~ito epl!tcoqal, atas de adaptación, tan c'ctil par~ tlll!t ' 'i<la ~mpliu, n•cibcran
dn~el, coronas de purpurina~ flores de
ca riño un iversal y podnín seguir nut'slro' hecho-
trapo, concíoncítos ramplonas v su:J.piros
de monja, pasaron a ta Historia en unas ho· con sentimiento y razón eq uilibrad o>. A~í tlunbiru "''
ras. Y aquellos nir10.fl que tenían Que mover.. harán {uertes.
se poco y a comrxb, 11 aquellos niffas que te..
Lo:. niño~ no d ebe n pn•se·twiar la lo<'ura. elot'o'I'Or ni he nntt•rt('.
nfan que bajar los ojos scpnrados los unos de
la~ otra.t por tabiQue$, por ángeles guardianes y Los niño" dt· lwn ir al c.~tranj ero
por miradas terribles de Nadres s uperioras-, se
han tran~formcJdo en C$t03 otros de aire Ubre. de

- ·~--
mirar C$pontdneo, de alegria desnuda, de juegos opti.-

y
mistas bajo el .!Ol.
X'
He aqui una obra positiva de nuestro Revolución

8ducar es equilibrar S E P A R A C 1 O N
Ln.. r.u1co uutocn~~ estabart ya completOs. Esperaban la orden de so lido par:a unslutlor a lo:s uiitt.
" \ 'nlencia, y, dt• allí. • lo• pueblos de Cataluña. El griterío era enorme: p:tr<cían escund•<•nu.
F.l niño, ni es un brote perverso del pecado original, a quien hay que pu- -Tnmu. Juanín, ao te olvides de 1n burand:•.
rificar y redimir, como establece la Biblia; ni un animal seráfico adornado -¡Ponchi, cuida • la nenal ... Esta criatura 11ul. se ha quedado en los huesos.
de todas las bondades y a q uien la sociedad pervierte, como afirma -¡ A ver 'i sois buenos!
Ro usseau; ni una pizarra en blanco dispuesta a recoger lo que en --¡ Rscribirt
ella acierte a illlprimir la educación, como pretenden algunos m~ -¡Escribir!
Lo1:1 nüios csc~1 han
- demos pedagogos ale::mancs.
como asustados y
En e l niiío hay más. Y menos. Ju~ mlldl'(~~ ,·eíu n
El niño es, ante todo, tena potencia des- •c•·c 11 111111, nt.e. E•·u
equilibrada a <)uien la t::ducación debe poner en la ,.,.zó11 de 1"
el fiel del equilibrio. Y esto 110 se cumple precisa- vidu qui<·n sepa-
mente en la vaga presc ripción pedagó¡¡ica de una de r(lbu n CJjtQ" ~ere.' di noi-
las infimtas definiciones de educaci<in: <educar es desen- nuoo' de lo muerte Y del
ololor.
voh-er todo lo bueno y reprimir todo lo malo que hay en
Lo~ motores se pusit·ron
el nitioo. ~o. Educar, es casi lo contrario_ Educar, es sen-
en rnnrchu.
cillamente eso: equilibrar. -;Qur se ,.311 ~ _ dijo
F.quilibrar. El niño nace indudablemente con una inclinación deter- """ "o•.
minada: inclinación a lo exacto, inclinación a lo fantástico; inclinación a Q-ue se 'an~ ¡Que se
la acción; inclinación a l ensueño ... Y como la inclina- ,·;m!-repitieron otrae .
Los chico!\ se echaron a
ción es el peligroso gesto previo de la caída,
hay que neutralizar esta inclinación Unu<~~ c.·uaniO!S
hcreclada y no ekglda- mujere~ qut·
lle,·ándole a la COil· daron abra-
traria. Hay que po- 'lada~ a lo.s
nerle erguido y fuerte e~trJlW!o~ y no

sobre las dos vertientes. huLo me-


llominándola5 ambas dio de sepo-
l'arlu~.
-la dada y la adqu irida -
Al llega•· al
_;;e encontrará de pronto Ctl
pun lQ ~.le tlestino. d re~ponsoh l e de la expedición pregu ut6 :•lgo n un 11 dv rHn~t
la cima del equilibrio. ¿Para
- Yo me il'é ~l ,·ivir a otra il•u·riada. No quirro nuís que "erl(·.
q uedarse en e ll a, est ático y
ecuánime? No. Para tomarla
como punto de partida de su pa-
~ión. para tomarla como punto

de partida finne de su persouali- la orlmera visión


dad fuerte y plena. J)e su persona-
lidad. que t!mpieza aquí. 11
doS la naricilla aplasta-
\fO' ~
dos. cua ' tres IJ da contra el cristal. el
_ dos 1J ua.Ho; IJ uno
uno, e uno IJ tren a toda velocidad.
IJ uno 1J uno IJ ¿dónde está el mar? ¿dón-
eua\ro; IJ \fO. doS
uno. bién eua i dOS 1J de?... ¿allí, en el cielo?
\S'f\O. tam tonees. " n e.ua- ?
IJ -en no S o qO.
........ -- ----

p
DISCIPLINA
Pasan los día!'!. ~ ~i flH una rlecepci(m . ..,¡ 1111 lig("I'O t E'HlOr c:nmil' tl?.U H uwrdcr nue5lra
o no Bcrá la di3ciplina c•lt•tnento de , iNcwia '-'11 l.,l ~ucrr·a: ~erá o no "'crtt la ohc:• dienda cie~u un
re. St•r:,
MANAN A
(

u pdncipio de triunf(. pura la .. arn1a:0: )ero lu di .. c;iplincl. la ()bedierwia <·i~.·~a no .;.cut. no pue<len ..,,.,.
1 Más trabajo, amiga;
ianui..; ('ondicione~ dt• la Re•, uiU{'ÍÓn.
il
l he aquí el dilt·no;t '1''~ "' pre>enht a mw-trn e'I>Íritu: ¿Sacririt•nr l:t Re' o lución a In ¡;ne· más esfuerzo, hermana ...
rra'? ;.Pertler la guerra) '"'"'ella toda po,ihiliolatl re,olncionaria? ¡Di-dplina. di"ciplina! Di-c·i
a. p liua fle hierro. c·cuueuznJuo ... a h•cJ". a oír. a \t'r por tuda .. Mañana tendremos la paz, las canciones,
pnrtc:.: ~ sjmuh;íne~tnwntt· c·mnp•·obamu:o.. qu(• In~ :u·th ¡.
fhtd es rCH>Incionul'iu:-- !'o.t' ~,·stancan. La¡:, in i<·iuti\U:-. popu· y el amor sin trabas,
l la re;.;. tan 'aria~. tan 'Í\ u~. tan flexibJes ) ~í~ilt>"' r-i<» nteu
c·nrtados Hls 'ueloo ¡•m· la implat,ahle tije•·a tic· la <l ioci- su caricia libre,
ltlina . .:;¡ una aetuaC"iiín t·crui' ocada puede tor·t·t·r ,~1 pa ..•J

~1
"'' una ini<·iati'a r,.¡¡,_ c·alla. no te intli-t·iplim·-. cni - su pureza exacta,
tlatlo..
~e no"' Ita mctic.lu Hltl\ 4trlentro e:o:o tlcl t•jt':n·itu d•· su verdad caliente. J
l• i~rro. c•o de la tHwic'ul f;terte, eso de la rigidez. ,¡,.
1
u
inflexibi lidad. tic la uucnu cl111·a. Se nos ha metido tlcma· Más esfuerzo, hermana. sigue e
se hnb
.. iudo acleutro~ y nue ~l rn Ht:>\ ohu-jón com ien zn n unquiit~· gentes
:-anw, a poners~ rígidu, a p(·trificar::e. en unn pnl:ahrH. Va por el camino la lunadespierta; vorosa
aman•
l . .a, in~tit11C'ion~ ... t(lH" nm·it-ron espont:íncunacntr tlel
puehlu \an siendo lltHhttht> ' ahatida• pur d (iln t•nrtant•· desde el ·cielo mira la gesta esforzada.
tle la di>ciplina. H nn ohr~- ~ co>a; qne hemo, 'i•to .-od.1r
lodjo el ' enda' al clt·l I<J de julio. :;e agazapan ) a detrá• Subiendo, subiendo, urban
tle ..~..a palabra pre .. to ... u er~uirse. a coge•· la:- rit~ntlas. a des me
t rnpuñar el láti~n. los Hombres escalan reflex
Bien está le. dt· la tli~c ipli¡Ja. pero c·niclaclu. La cli>ci- nadie
p linn~ la obedienciu d c¡;u ~un también la:-> prinwr·us con- la dura pendiente de sus libertades. de los
cliciones ele la escl:l\ itutl . No ltablamus f>Or sistcma c·unln•
la di;,l'i plina. apnnta11w• $U~ peligros únicamcnle. ya verás... mañana tobiq1
rento¡

tendremos el pan y los niños, agual

tendremos la gracia
S ANATORIO .1

de vivir, y saberlo y sentirlo ...


sello

DE llns v
¡Más trabajo, hermana!
OPTIMISMO A. POCH Y GASCÓN
los dt

nada
CON TROLADOS E JN T ERitfNIOOS uno.
p. ost a rnagnfllc.- vleJecila de A • agón. to• aftoe han au- •e
1 ment ado ta e n e,.gra y teJe pt'endae p•• • el frente
(
• •• ••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• •• •• •• ••••••••••••u••••••••••••••-•-•••••• •• •••••••• ••••••oooooooooooooooooooooooooo••••••oooooooooooooooo... ooou
!1 Aquel "señor visitante" de nuestros buenos tiempos, re- ñaba
sulta que se ha quitado la corbata y se ha puesto la toalla

LA DOBLE LUCH A
m6s'
al cuello y se ha convertido en "camarada visitante". Nadie ces c/1
sabe qué relación existe entre las toallas al cuello y la ca- ¡:::: la aq
maradería, pero el hecl1o es que la mayor parte de los cama- tíra t

DE LA MUJER
, ,, , "
ra Jas se l as ponen para tener mas caracter seguramente .. .
salid'
Pues bien, camarada visitante. Durante muchos meses lte-
m os tenido cerrado nuestro Sanatorio. i Oh!, fué una maiíana \: :
trágica y espeluznante. De película policíaca. El hombre revolucionario q ue hoy lucha por su libertad . sólo, combat e contra el mundo exterior
Cstábamos preparando Un alegato e rl pro del traje d e baiío l
Contra un mundo que se opone a sus anhelos de libertad, igualdad y justicia social. La mujer revolucio-
naria, en cambio, ha de luchar en d os terrenos: primer o por su libertad ext erior , en cuya lucha tiene
·NUI
moral..., una preciosidad, una especie de traje de buzo con ! al hombre de aliado por los mismos ideales, por id éntica causa; pero, además, la m ujer ha de luchar );,¡

puntillitas rizadas y todo ... cuando doña Guerra y doña i


por la propia libertad interior , de la que el hombre disfruta ya desde hace siglos. Y en esta lucha, la m u•
jer está sola,
En los comienzos del movimiento obrero, se decía muchas veces: •Al enemigo lo tenemos en nues-
(IUC: "''
ello, e
oonrt
Revolución preguntaron por el doctor· Buen H umor, direc- ¡
tro propio campo.• Había, pues, que vencer a este enemigo antes de pensar en otras conquistas.Del mismo
gica. j
humar
tor de nuestro Sanatorio. l modo, la mujer que quiera emanciparse en la igualdad de derechos, ha de emprender primero la lucha P>.

D oña Guerra llevaba una cesta que el pobre doctor ere~ l


en su propio campo. Y en esta lucha, ademas de encontrarse sola, además de contar únicamente con ella ~latcr
'<'amo
misma, le d ificulta la lucha el enemigo que reside en su propio campo¡ un enemigo al que nunca ha re- adtcu~
yó que contenía llllevos, y doña Revolu ción mostraba una : conocido conscientemente como tal, al que está ligada íntimamente y por instinto desde su primera cio1 d
brío a¡
infancia. ligentt
caja, llena al parecer de bombones. El doctor Buen Humor i P rimero, la familia. No es fácil deshacer las fuertes ligaduras que, por educación y por tradición, ·El
es glotón y golo.•o. Se apresuró a recibir a las dos cJ1upán~ existen entre la mujer y su familia. Es duro hace.r sufrir a unos padres queridos que no aciertan a transi-
gir con los anhelos libertarios de la hija, que no quie"r en ayudarla en su lucha, que niegan a la muchacha
rn.adrc
mina,
l o~ n
dos e los dedos. Pero, sí, sí.. . los llUevos eran bombas y los adolescente el esclarecimiento de la cuestión sexual, que la quieran i.n ducir a la espera pasiva y virginal del ldea e
hombre que le ofrezca el matrimonio y le asegure una existencia en la que la mujer, llena de ignorancia
bombones cartucl1o~. j La que se armó en el Sanatorio! Y. de prejuicios, no suele encontrar la felicidad, sino una vida desolada y triste. Todo esto conducía casi nutrd
Ce

T odos tosían y estornudaban, ~ e tapaban la boca con el stempre a burlar en secreto las nor mas maternales, a la insinceridad, al engaño cobarde. En estas cir· t"la
0\tOS;
cunstancias, la libertad interior era imposible. Y en semejante ambiente se fundaba una nueva familia, la ut
pañuelo y andaban a gatas con las sillas en la cabe:za. que por falta de sinceridad- e incluso en el caso de una buena inteligencia sexual entre los dos esposos-, nut"1l
colocaba .a la mujer en una nueva situación embarazosa, determinada por la represión de la personalidad no
Cuando se aclaró la atmósfera cle lwmo y de polvo, . en la muJer. hijo,
mi.;,n
no~ dimos cuenta de que faltabaJl d os médicos: Sueiío F eliz ' . ~sí, lo subcons~iente en la. mujer ha de ver: por. fuerza en todos estos seres q ueridos - pad.r es, ma· N
:tl~;:r
nd~, ht)OS - a enemtgos de su hbertad. Y la muJer bene que combatir a estos enemigos modificando su
y Amor Humano. Ambos desaparecieron. acb tud fr~~te a el!os1 luchar ~ontra los pr ejuicios y las tradiciones, vencerlos y, ya interiormente libre iutcl'i
en ~
Ese cueq>o serrano de investiga ción los l1a buscado y en co~dtctones _dtstmtas, umrse ~ealmente a sus col!'pañeros del otro sexo para luchar juntos contra lnl~
el enem1go extenor, contra la servtdumbre y la oprestón. <UJ:~
inútilmente. Y l1emo1 tenido que abrí•· de nuevo el San ato- !'s dificil para l_a mujer determinar ex~ctamente sus ligaduras interiores. Una vez conocidas, ha ~, ..
....~
de ser mexorable constgo DllSma; ha de renune1ar, en primer término a la cómoda costwnbre. Sola ha de
rio, mu ertos de pena por su desaparición. llegar a este conven~~n~ y sola tiene que luchar¡ nadie sino el ~ora la libertad la puede ayudar en ......
aunq

El médico-directo1· salió de la prueba descalabrado. El esto. El. hombre ru ~~~uter~ el compañero. anarquista- no la puede ayudar en esto; más bien lo y ,.
capo
contr:an~, porque tamb1en o;n el hay tanta v~ntdad masculina escondida, que, sin que se dé cuenta y con tila,
pobre doctor Buen Humor pasó unos días de tortura ... apanene1a de amor Y d_e amtstad ma~ entendidos, trabaja muchas veces contra la liberación de la mujer.
Pero ¡ya funcionamo.~ otra vez! Controlados e Íntervcni- ¡ Ante tantos obst!'culos, es exphcab~e la decepción y la tendencia a abandonar la lucha. Pero sed di~
fuertes y aguantad, ~~)eres de la R~voluc•.ó~. Cuando hayáis conseguido pertenecer os a vosotr as mismas;
, los por nuestros cli~nt_cs, y por tanto, funcionamos muy mal. cuando vue!t~as dectstones en la Vl~a cottdi~na obedezcan sólo a vuestra propia convicción y no a cos-
tumbr es ataVlca!¡ cuando vuestra vtda afecbva esté li~re de toda consideración sentimental y tradicio-
L os celosos, los ~e~ 1 m's\as, los amargados, los melancólicos ...
-
t:l
¡Ah, camarada vrs1tante. D esde que el Sanatorio está con-
trolado, nadie lo limpia, nadie lo atiende nadie, !'e esmera,
nal; cuando p~dau ofr ecer vuestro ~~r•. vuestra anustad o vuestra simpatia como expresión genuina
de vosotras m11mas! entonces o.s se~a facil vencer los obstáculos exteriores. Automáticamente pasaréis
a ser p_enonas con.li~re albedrío e ¡gualdad de derechos sociales, mujeres libres en una sociedad libre
que """ a cons~ ¡unto con el hombre, com? sus verdaderas compañeras.
A
. . La .R.evoluC1on ha de comenzar d~de abaJ?· Y desde dentro. Dejad que entre el aire en la vida fa- lid
y elComité número 1o.o84,653.92b,8oo de la España leal
:1 miliar, vte)a ~ angosta. Educad a los run_os e!' libertad y alegria. La vida será mil veces más hermosa
- hace sus d eliberaciones en la galería Je curas, de espaldas ~
la Vida y el So\.
cuando la mu¡er sea realmente una tmU)er hbr e•.

ILSE
sis
sie
en

\

r

PROYECTO PARA
LA CREACIÓN
,
DE
UNA FABRICA
DE BODAS EN

(Churros auténticos)

La camarada Revolucrón nos ha dado cuenta de su gran desconsuelo. La gente



sigue casándose ... La camarada Revolución creía que el espíritu !1 la moral de las gentes
se habría adecentado un poco, pero se da cuenta de que el esp{rítu y la moral de /as
gentes no son susceptibles de adecentamiento. La gente sigue casándose ... Ante lapa·
vorosa realidad, intentamos ltlgienizar sus inevítablcs consecuencia> Los hombres siguen
amando modalidades de opresión. A l menos, veamos si pueden dorarse las argollas ...
PROYECTO ,
Emplazamiento. - La fábrica de bodas en serie se emplazará lejos de todo núcleo
urbano. No es conveniente que las tragedias se realicen a la vista del público, porque
RENOVEMOS, TAMBlEN, LAS PALABRAS
desmoralizan una barbarrdod . Además, las dificultades <le acceso a la fábrica, harán Pnr muc:ho CIIH" 'e no~ in ~tiguc. nadie c;.onst.-tuirá que sep:ucm~ la Rt'\ulw.:ión de !.1 I{Ul'rra. L1 ~ Ul"
reflexionar más a los tontos. rra. dC'('irnu,, ('tl l o~ frcntt~: la 1~\'vnlución en b rC:tagu.ardia.. La Revoluc:ión dt;.hr m in;arlo , ~c;:a•oarlu
Materiales de construcción. Serán de tal manera que ahoguen los ruidos A lodn. ¡ :'\i pic.·•lra ~bre 1•iedm! Oebc.: abarcar de lo má-. nimio a lo má<r> ¡>rnfundo. Xn n1vid;\t ti fon(l•>
nadie le importa lo que pasa dentro 11 siempre es mejor no escuchar las interjecciones 11or la inrrn;1 hcnuJ' dicho alJ;:lm día - y hoy amplianto~: no oh·idcmM t.1mpoco CJIU:. n n.'\'\"'· la fc•r
de los que vengan a pedir cuentas por lo mal que les salió la suya. ma Cr't'ol d fundo.
J•:o;purRuuno 1111\'-'trm acto' ) nuc... tras palabra ... A diario tropt:z:amo .. coo fr-a.,.. ~ c:uyn .. oiH u ..u an.
Dependencias. - Una sala de espero, dividida en departamentos bipersonalcs por «¡utlu.,.a e imp:dt· la c-m!ución dd ce-rebro ) de lo.- ~c.·ntimicnto~. Tienen un.._ hi .. tnria tan ddinida i;a
tabiques incompletos El aislamrento es riguroso en caso de epidemia. Un salón de ce·
remonias y un tobogán para la salrda . t,·limu!OI,:'ja nu 'lO' importa
tl~l pcK';:\' '(.'~"·
c~ue e-1 pronu01..--iarla.; ya no--. cnacxinna y no .. re-o(a l~pnnt:tnci<loul y ,incuid ul

Conviene la rapidez para que no ha11a lugar al arrepentimiento. Que cada palo ~l1cntra .. cicrt3' c:XJ)rc .. ione-. no dt".;apan:zcan. no pc.dn-mo .. crct:r c~uc \''"t;anto.. baciendcl l;¡ Rc\oltKÍih1
aguante su vela. ticncu tal fuen..c dl· ,.uqocrC'I1CÍ3, (l1lC ba ..tan a dfs.:tndar todo fh and;ufu. Par.a ella' nu c.·llC'fmtramo~ utr
Meterla/. - De dos clases: a) insustituible 11 b) voluntario.
a) Una ducha {ría: un Comrlé muy convencido de su importantísima misión: un . derinic-iQn ttUr la de rontrarrev••luciunaria.;..
:\o hact." mut·hc.,, t·n cu:rto dtopart:unntto oficial. íué n~rio cunfttcionar uno.. intpr~"H', Se tnr.~-
1--euron con th 11a!:ahra' Excmo. Sr. ~- en d tc.-xto S4! ~litaba con ~inuu--idacJC'.. rt"ptilta' la 1.alahra .ui·
sello que diga: Paoa, sa te atreves: un tampón rajo o rojo y ne¡¡ro para el sello.
hl Una estaca
B iblioteca. Un ejemplar de los Mandamientos del Sentido Común.
. f'lica_ r., inducbble que quien hubiera de exlend~rlo~ se ~ntir·a tntpt.."t{Uf."ñec<"r. hunti!l3do por '"' am¡Jul~
,¡dad del 1ra1:unu·ntu }" muy alejado d~ la noción de! dert.-cho cuaodn de lal modo ~e le: uhi1Jo:3b,, ot. ~u¡1h
<"Ollr .\quciJo., llliJirt;'o' tran cuntrarre,·olucionaric.~: obtü;:-aban a doblar d t"-.. J~Itazo a quien Jo .... ub!lc;rihi;t
Dependencias ane}a11a fa flrbrlca. - Un almacén de remaches, herraduras, argo· Le<'nto:- contuJuamcntt tn la Prt11...a: el E.xcmo. Sr. Prt~ideme... ,¿Y por qué- no el cotnpa(u:rn, d a
llas !J cadenas. Una tricromía alegórica de la Libertad
Funcionamiento de /a flrbrlca. -Es breve. Los individuos esperan, por parejas, en . mar.1da Prc.·,.tdcntt", o el prc,idtntt" a '«'a... aun mejor? E-. el Pueblo quit-n ha« al c-..mar-.ula ~tiui .. tr~.l.
al cunltMitcrtJ Prc<idt'lltt·, t"' d quíef) le r tgala c~ta honra; ¿c:on qué derecho t:l .\hnio;.tro o c:l Prc:-..ich1t1••
los departamentos bipersonales ! ~ colocan a otro niHl que' d del Pueblo?
¡Ni pinlr;, ..obre piedr;t! l.a R<-\"ohrción ddx- llc~r tambit-n al diceionarlo.
Luego van pasando al salón de ceremonias. No pueden hacer nada, absolutamente 1
nada, sin el sello. Se les sella un papelito, las dos mejillas y la ropa interior de cada
ii
••••••••••••••-•••••••••••••••••••••••••••••-••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••·••••••••••••••••••••u•••••••u•••• ••
uno.
Entonces, el Comité, con voz mu11 hueca, les lee los Mandamientos del Sentido
Común. que pueden reducir.•e a tres:
1.• Cuando estaba el cura, os engar'laba el cura; cuando estaba el juez, os enga·
AGENC:IA DE VIAJES Y t:OlOC:llt:IONES
ñaba el juez: ahora os engallamos nosotros, puesto que venís a eso.
2. • El que no puede pasar sin una ¡!arantla de propiedad y fidelidad, merece las
i: No hay ~1 i tli~wrio, Comité o Secretaría, por insignificante <1ue ~ea, ((uc c;c libr.: de lo.¡ 111il ~uli
c.• illmte" por ~c~u ndu de un;a colocación o de un viaje.
m ás viles opresiones sobre su corazón (peligro de asfixia).
3.• El paso por la fábrica da patente de idiota 11 predispone a dos o tres sinsabo·
us diarios, ¡Sabemos lo que nos /tacemos/
l:
1
·( l~u ...·d c decirme ~¡ estoy en la li~ta Pa eso de la guardería dt lo" niilos? El :-;.{,IJ;tdu me.• aJnnné. )
ya ''C u ~ h.·d, mi Jm<lrc no 11'.ttll.1.ja y M c..-c;t{t mt\s carl).
· L'l ceremonia es gratuita . Bastante desdicha tienen los que van. Luego se les pone J. Tiene la bwulnd dt- iníormarnw ~ La expedición de niño:-:; a ~u iza,. ¿ Sale.• JlÓt" rin, \'"1:' "t•rmmn o:.
1
1 PorlJUC, la verdml, lcrlgo tm pariente e11 Zurich y hac\: sc:is años que no le he visto. 1
la argolla y la cadena, se les da a besar la tricromfa del Comunismo libertario !1 se les
tira por el tobogán. j E.ntoncc::s, t:'tc Comité, si no da trabajó, ¿ Par:t <1ué s irve ?
y,, me hice de X, o de 7., o de J-1, y aun l.';$ la hora que no le:- Lcngo c¡uc ;t~rtulc.'Ccr ni 1111 ~·Jio .:l·n
:l timo.
Para evitar alteraciones en la buena marcha de la fábrica, conviene poner a la • J>cm,uc, .;abe U!'itc:d, el nmyor...
~~e*w~l: 1
, Pon1ue ya \'CS ...
•No a e admiten reelamaclonell• 1 - Ni -.abin, ni .. é. ni quitro :-ahcr nada. sólo quisiera ver lo que pasa más allá d el horizonte vi~ible.
1
- - - • .••u ..........u . . . .. . . .....................,. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... - - · · · ··· . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . . . . . . ... . . . . ... . . . . . .. . . . · · · · · · · · · · · - :
$ou much oll lo~ caso.. de mujeres que se han ufrtcido para hacer algo útil: - Yo '!é hacer o )'fJ
¡ JJUl'<lo h;_tcer esto o actuello; C:fltplearme t.n lo c¡ue sea más urg(tltC, ~nás necesario-. Pero la mayoría rt
ba~a en contra de la' actitude .. d<'sinteresad:;ts y en~rgicas. La convulsión de nuc~tra lucha ha vivifica.
·NUESTRA LABOR EN LA CASA DE MATERNIDAD DE BARCELONA i do a mujéres ante~ par:alitada,, h;a. Jf:mado a nwchas indiíer~nte:s. ha dc!ieubierto valore~ muy diver"'s. F.,
el arranttuc de lo nu<'vo, mejor, Ptro hay que escribirlo. manifestarlo y combatirlo: lu rgoiJtltis• .. cana .. -
t.\
! tcra ..... de ,innpre, c'tt: año ,.~ han multiphcado dt·hido a la.s. e:ircunstancia.s.
&tamos afir-mandf) la' primeras b.1«c~ de 'J"~ ¡ociedad nut\ta :
l
q u e o;.uotb,.tituinl para ~iemprc 1os \•iejo, v timitad<K mo!de... Pa.ra •l • ••••• •••• •••••••••••• • •• • • ••••••-•••••••••••••• · - - - • -....-...oe...... • • -·••••·• • •••• • • • - • • • • • ~ ·• •••·•• • • • o o •
d1o, .es pro;iso que la inOuencia rt.!lovadora llegue~ todo~. los. n~· i
O • • •• • • • • • • • • • • • • • • • • •

oonf'<i ~al es ,. trar\$(Om~ mctbantc una cducactón p,lcobtolo·


gica. 1~.. viejo~· c~pto' n;c:bfhic~ m otrf,, m~.. rac:ionale-' y
humanos..
Partialdo de dlC principio. hem~ Orilanizado eat la Cas."\ de
I..OS QUE DESHONRAN
Maaem;dad una cl:l$< de ~IATER:-110.-\1)
samos que ella sea el laboratorio donde. empleando e-l m~t!XI:o
CONSC1EXTE 11<-
AI.. ANARQUIS~O
adecuado a ca<b mujer, sc analicen. para dt!ltruirlo~. los pr<'J!l!-
cios de la tri~te ~icdad del pa~do, para dar pa'>() a un equth- Jo'é lngC'nic-ros.. un cilehre -.ociólogo argentino. d«i<a que la emancipación de la mujer dt¡)C:nde de ia
brio s.en tim~t-al que debe: pr~idir la actitud d<' la~ madrf'~ mte- tran.,fom1ac:ión de la ~a edad; que la Revolución social traeria aparejada la libertad económica, polít;ca
ligentes. y 'exual de la mujer.
· EJ inhumano crimen que Sttponc el hijo ab.,ndonado por "" Yo empiezo .t dodarlo. Se me: ocurre pen..ar que dC!-pué.o; de la Revolución '>O<:Íal, tendrcmo!l que
IN.dre no coólo por la mortalidad infantil que tal abandono deter· hacer la' nmjc:r"'" ""nu('""~tra r<'\'Ohaeión ". Exi ..ten d~tos en cantidad como ¡Jara hacct:" meditar -.obr~ el
mina, 'sino por la defici~ntc vit~Hdad fi,iol~ic:a. tu que <Ju.~an tema.
Jos niños criados ~in car1no y san leche materna, llCX sug-.rto ~a Vamo!<l .1 fKJUt r un ca-.o como ejemplo.
idea de e~ta escuela..
En I~')Jañn, ¡;¡ue c.,tft rc:aiÍ7.ando y ''iviendo ya :-iJ R.e,•otuc:ión rodal. la~ mujere~ ,e halhm y;~ tan -.ct
Como primera. pro,•idencia. tomamos la de<Í!r>ión de 1)() dejar
m atchar a ninguna mujer sin q ue antes lacte: a ~u l)l.'tl'lu eño. P ero rnc:t1dil~ :.1 hcunbre comu en cualquier 1>aís bur,gué~ Haoe pocos días. se extendió 1:1 nocicia de qul' habian
esta orden rif(ida de ley imf)ttt'lta no podía "attsfae<n\0~ :t noil- caído CtJ.'Uro !Ht('blos de Ar.t,:tón eu 1~ler de lo.:- fascistas. Un g ruPo de mujcre~ que 'e cncontroaba.n
• otro!l.. ni oonvem:er a las mujc:re=t a"'istida.s en Cll.ta in~titución d e reunida~> \'11 l:t .·\gruJ)~tdó n ~·lujere~ Libres impro,·i.ro inmediatamente un.a manifc:~taci6n. Una nutrid:1
la utilidad de nue~tro acttcrdo. llc: ac¡tai ¡')Or <1ut hemos creac1o colum1m rc..ocorrió l;t~ Rambla .. y Jleg-6 ha.sta la Generalidad exigiendo: "¡Arma.ot p~ra d (rc:rue de Ara·
nuestra c!tcuc:la, 1)3.ra Qtlc In madre.: vaya P:Qnifndo~c ~~~ <:Qildicio·
nc!l de colt\borar en nuct'tra obra, no ~ól o amomnntando a su cnftcao!
..
~~~~.r: t~'1.~11\ltro J)Oiítica y mfas armas.: " .. ¡Abajo Jo;: "Utldos fabulosos_ r.. ¡ Ig ualdad pam todo!~ c11 el 01;3 ..
¡ t\rrnn,, rtrnta$, armas!
H

hijo, .sino illtCI"Viniendo dieatmcntc.• tn ti llrocc--o c.:duc:al ivo del l..a m;uli(('ollacióu (ué a u m('ntando h:tsla hacerS<' imponente. Ya en la Plaz::t de la Rc¡,(JblicA, tma co~
mi ~ mo. ntil!ióu 'IC cnlrc•viiiitÓ eou l:1s auto ridadc;s J):JTn J>te,CIItarlcs la-. peticiones. tucg"o de .ser ntc:ndicla.., ll1
Nue.~t ro 11rindpat obj eti\'(1 e:~ $ntur:~r ele Olltimi!í.rno >' ~n.u:. nmnifc:lll~ciÓII 1);-só 1-"'r Ví:t Durruti h:ti'la disolverse.
alegria á la futura madre, a íin de.· ¡)rc:!lt:\riA el cs.Lhnulo y d Al J}a•mr (l(lf In t"~~>:l C. N. T.·F", .\. l., .se pro rrumpió en vivas a la Revolución )' ••1 frente de la,
interés preciso para el d c:mrrollo uortnal clel nuevo ;¡er. tanto J~~vcntudc:oo. Rc~·c•h!ci•!ll~tria.s. Una~ OOtnllañcras lJlh,: <¡uedaron rezagadcts prc~crlciarmt :algo (ltl_c c,l:l ver·
en el periodo uterino como c:~t el de lrt ~notrtncia. Para t!lo ~e )(ucnr.:- dt'CII". L:n 111thv1duo ~1nc llcvnb~ al .~ucllo _un J>añuelo r ojo y ncf!:rO comenzó n ¡,rofcrtr mKultob
imf)('lnC tnm minucio~ "-'<haca~IÓn de I)Uen cultura )' un_concepto y Hftll'll:u:'.¡ contra l.a.¡ cc•mJ):merns de In nt<mlítstacu)n. Una de ellas se lt acercó y Jc ¡m;gunt6 pOr qué
et~én ico (tue controle con~cu:nttntentc. todo e1 pro~e!\0 de de- haci:t t'~<'· f{l'"IJuuthó c¡ue porq ue le_ daba la ga1.m y continuó comentando el <tsunto en forma :agre:siv;, y
seos y rcla.cionc:s en el resto de 'us vtda. A Cl!ite ím. ~~~ t>r<t- hru1:1l, a Htl e• XI remf,, ~u~ l;a COIII¡>anera. ;ttemonzada, tuvo Qllt" retirarse.
ponemos dotar a la:- cdtlctuw:ta~ dC' c~ta cht."'~· de c~~lOC-I~uomtoi,
S;.bcn~a~ ctue crctmos los l!ay en todas partb ; ~ro lo que co1wienc !aber e~ prccis:,mcntc eso: ...¡
aunque elcm..entah.:.s, ~obre d htnt:.H>namltllhl f1:uol6g1co .de
nuestto organismo . de manera e~pecml cu el a,pecto eugémco .. e tr:u;¡ $Unplemcute de uu. ~rc~mo o de un f~is1a emboscado. S i Jo primero, ya trataremos de. aviv:arl•>.
y suoló~:ico. y, mediante lectu ra.. adecuada~. a de~arrollar \liu ) cu <'llo <ld,.,•n c:'!<ilrtr tarubu:n mltresados IOt; <'Ornp.._"lfieros de la C. N. T. Si lo !iCgundo, corrc<~pandt.
c3pacidad de amor maternal. de,·Jr ~u moral y hacer nacer en ante. t•>cln, :~rr~n~rar1~ del c uello eo;a insignia y del cinto esa pistola, p3ra que apremia a omitir la vio·
h•nc1a ~ la mtu~ml:.c1~n cuando habla con oomtxtiíera..,__
ellas un .sentido de ~olid:uido1d.
Esto e-s, en ~inte~i,, lo CJUC' 'e propone nue .. tra clo1se de MATERNIDAD COXSC1E:-<TE. a la que d,. H .tn .. t~extludat:,, dt~frar.ado, de anarquista.s, los cobardes que atacan por la e_,p:aJda bien armild<t'i, lo"
'"'I!C11te' \lile lc,'antan la \'01.. y el ademán frente a una mujer. ~~~n mo:-trando su hilacha fa.,c i,ta y <'
ditamo5 con e:ariii() todo ntJC~Irn c,fm:r7n.
- .\<:RE.\ CUADRADO

....................................... ......................-..................___________........... _..................................................................


prcc1~ d(',c:nmasc:ararto...
_i _\ ver o~i dc: .. pu~ de tanto dQIOr y lauto s-acriíicio. vamo~ a tener que pedir permi~ par:a defender
la Hda de lo:, que lt1ch:m e-n Jo, {r<'nte-... de esa!!- ,·id;h qu~ hemo" creado t"IO~tr.a:. con ltUe'!ttra c:arn(: ~,. con
nuc,lra arq;cu .. tta! "
o-
>

ANTES QUE TE CASES, MIRA LO QUE HACES ltX' i '~


1
rcr
.,¡ . \tuno, a t()!erar que. dC$pu~ de tanw libro an.arqui .. ta como 'e ha. e~rito t:ttN&It.ando 1..
rta_ <'m('mna, de l.anto discur'O libert3rio proclamando la libertad de deredlos. de tan larga tucba
('mancapa~lon.. ,·t-u~an "'.1narqui$t3" .. a ~rtdimo< porque queremos inl(»n!ir, etm la garantía de un arma-
El espíritu de la señor a Tomase - uno dona de so ca.•a- revive una vez más, ha ..v mt'1tW drcaz. la n~lanza inúhl dt nuc:..tro:- hijo... t"f, los frmtes de Aragón!
; :\ \C:r '~1 \.ln. a in1pedin'10s ,1uc cojamo' con nuotras móUlO .. lO!!t íu5il~ (Jut" aqu 1 '\Clbran para He-
lido a la calle y va a la oficina. . . . . ,-arlo, donde tant"tm=t faha hacc:n t
Algunas empleadas de empresa~ ofi~ales u ofi';'alizadas, a quien~ un ~ú.bito e lt'l'e>- i :~ '·er ,¡ lo,. ~m¡uñero, anarqur~>ta' un a \")erfflÍfir que a ""U lado .-..e ataque irnpu1'Cnltnte a Ja<
sistible amor por el compañero funaonano las ll~vo al alt~ .Y al regutro ctvil, ahora. se c•nmf)olnera,. anarqul'lta'!
sienten incomprendidas: un Decreto de la Ge':'eralidad s~p~tendo ~ suel~o de la mu)er ; 1-la>· ¡)r;.titut"'tb > pi-..rola., mal colocado.;., ) e~to hay que C\-ilarlo. compañt.'ro-.. .an;uqu¡.,13 , J
en Jos matrimonio. de empleados, ha determtnado una mfintdad de divorctos.

- .
'

A~ J UHIA~
En Asturias, ode·
más de lo lucho tre·
menda en los ca lles
de Oviedo, hoy otro
lucho de lo que los
periódicos no hablan
y que los gentes no
conocen: es lo lucho
anón imo y fe roz de
los montañas. Muje·
res y niños, refugio·
dos en los montes,
acechan sin tregua.
combaten sin desean·
so o los invasores de
octubre, a los inva·
sores de siempre. El
ímpetu indomable de
e•ta rozo sigue escri·
bi<mdo con su sangre
la gesto ininterrum·
pido de

RENTES DE ARAGON
Son los frentes de lo s heroín a s. Extra nje ros y aragonesas se hallan, en mayor
número que en otros frentes, lo mismo en los hospitales de sangre que en los
puestos de combate. En los frentes de Arogó n se ha seleccionado rigurosamente,
entre las mucho s vo luntario s, a los verdaderos combatientes.
>

Carova.nos de o breros y gitanos h~yen de. Córdob a, de Montara, de Mó ogo. Lo rozón de lo huid o de los fam ili as obreros
es obvto,,pero lo marcho d e l,os gttonos ttene un o profun do significación. Escapan precisa mente de los señoritos, de los
que don ltmo sno y o los qu e a un se puede robar, y, sin embargo, ellos ta mbién se marchan. Hon sentido que forman porte
de l pueblo, y se van.
Corovonos inmensos de obreros y gitanos, cam pos de Andalucía adelante .
..................................... ..... ................................. ····--·----·····......................................................................................................................
¡<.

¿Revolución social o República democrática? TM


Desde hace tres m~es. el P. S. U. C., de ncuer 1 .. No luthamo~ por una Revolución ~ial. luvi- En el orden económico y social, esta al rofia ~
do con e) Partido Comunisra E.~p.1f'iol (1), lanta tamos a colaborar con nosotros a la juyentud ca- aún más inevitable. El J)Aptl actual de Jo¡ partidos
dos consignas con una !tOrprendtnte in~i,ttncia. tólica, cuyo espíritu y ie ~liglosa no combatimos. poJiticos ~ limita al de a~istentes par~itos de los
La primera, '"Gan:ar la guerra .. ; b. wgunda... Lu. Nu~tra organización no e:-. ni socialista ni c:o- Sindicat~. Un ligio de reinado de lo.. pa.n,idos
chamo!'i por una Rt'Pública dcmoc:r1tic:.a... ¡m~ ruunista." politico~ no ha podido rcaliAr esto que han rea-
bien Qben loo; camaradas: del P. S. U. C. Que. .•."Luchamos por una República den.locrática hzado los Sindicatos anarcosindicali~t .ape:oas en
en efecto. una vez termimda la guerr-a.. habría y parlamentaria. No os Cll{l:aóamos. .. unos días El din~mi~mo de la C. N. T. ha Qh·ado
que ltttlwr por esta R(:públia democrática, porque: •.. •J..a J. S. U. uo es una juventud marxista." dd íuc:l~ a E'AlXln.a. Y tste mismo djn&miM"OO
hay un millón de hombre~ en C:u..lufía y otro nu ·orspués de tStas dec:Iarac:lones. Al:oro. ór- ha oontn'b!1ído a que como org3.11ización ~ical.
Uón en el rts•o de E~paiia QUl" no admitiriaJ\ e'ta ,.-~no de la Jun.•:ntud Socialista Unificada, dice que bvada Whdamente m el terreno C'C»nófruco, a la
República democrática. fa... Jun·nw t~"'' Sotialil'itas Uniiicacb.s pe-rder-in ve:z que la~ horas del domingo del '9 de jnlio
Lo"' diri~ttltts del P. S. U. (. pract4(0111 un.1 ahora ~u carácter .. rt:lA\rcadamente. de clase ... anunciaban m Bar«:lon.a la 'riecóri;J ant!.f.a-.ci!tl~
política ami...indlt:\1 )" r<"ÍQnnÍ$ta, ,·cnt3jou para A e .. tos ts.fuenos de con";cción tranquilizadora. la e N'~ T. diri~itra una parte de "~'"" ~cnas
la peqllcña butguc.;, a, a cambio de lo cual fs•a Jo., en el a~pec:o político. corre;ponde una '·erdadera humana~ a la conqui'"la de la ,·ida econkhnic:a. Dc'-
apoya en el ttnpefto de t-sta.blccer un ..¡:obiernc. <:ampaña t.·n el orden econórn.:co. En su órgano de el mi~mo 19 de julio. la C !':. T fué \mico dut-
autoritario". Conocm1os la cantinela de la ..... dic. T,.tb<J/1 y en sm mítines el P . S. U. C. (r) d~- ño de lo~ íerrocarrilt:~., ::mtobu~t'-. tram~ t!xis
bdura del proletariado... arrolla una camtxúla mc.tódica y sistemática con- teléfonos, cte. Al cabo de un me ... Cat~na habí~
La pequeña burgu~ía., obligada a ~indicane a lt3. la colecti...ización y la socialización. Y t$ lógico. suprimi<io 13 propiedad privada - cxc:~pto la peque..
pQ.rtir del 19 de julio, antt J:\ alternativa de la Como partidarios de la """República democrática", tia propiedad - y tod.-' la ,·ida económica <.... taba.
C. N. T. - auténtica organ17:'lci6t1 re\'olucionaria deben defender la propiedad privada '1 el ré-gimen rcgidt\ pOr 1~ sindicatos de la C. N. T.
- y L'l U. G. T. - reformista --. escogió de dos social bur¡tués. Es, pues. natural que se opongan Pasan los mt~~'· Lo~ (Xlrtidos 'J)Uiítico' - el
males el menor, 3 entró en la U. G. '1'. Así, tiO a la colc.:•(th·ización. Como partidarios de la 'dic-
1
P. S. u~ c. en pdmer lug~r -contemplan~ CXót\pC-
resuJta extraño que el P. S. U. C., cuyos dirigen· t:&dura ... deben entregar toda la vida político-social rado.s por 8tl impotencia, la pot!e""a. onda .anan:o·
te.\ pertenecen a la U. C. T. y tratan de "domi· Y económica :ll Rey ..Sol Estado, )', por tanto, le5 ~indicali~ta. Y empiezan 1~ ataques dcsespe~do·.
las m á.\ .de hu vt«'\ dt~lc:a.lct y mezquinos, contr.:a
n..v" e..~ta central s!1tdical. deriMdt\n los interc.~cs molesta la 50Cialización.
de la pe<tueüa burguesía. ¿Cómo reaccionar ante estos intentos los :mar- la C. N. T. y lA F. A. l. At<'l(lut$ y c:unpaña.s in-
útiles, {l()rquc los obrero~ de kl U. G. T. - y úni-
Por lo demás, dt."<lc los primero~ momento~ de qui,.t.;as de la. C. N. T.~F. A. 1.?
camente ellos nos importan - ~ornprobando prác-
fa guerra an·ifa.!cista, los comunist«s h:u1 dcfi. J.::u el orden político, redu<::en la importancia de
t icamente t.n fábr icns y t:dleres - lejos de jefe:-.
nido stl <1ctitud, y hay que coníC$\\r que son 0011 .. lo:; partidos a poca cosa, y se entienden direct,..l. de partido - la lealtad, la honradez revoluciona·
secuente.'i. Ya en tos primero.$ dla" de. :a"o~to del men e t:on los representantes de los Sindicatos. S i ria, la solidaridad y la ética de su~ c::tm:'lradas do
J(). el Partido Comuni!itn lmblic6 un mani.(icsl.>, ai1adimos que tod;-t. la vida económica de Cl(aluñ:'\
trnbl\ jo ~e 1:. C. ·N. T., ~e hicieron, rn la m3yoría
firmado por JesCas Hernfmdcz, en el que se dcclartt, Y mutha.10 otras regiones, como Arag6u, Levante, de 1~ catt-os, lo.~ defcn ~res de lo"' métWos e inici<t·
con pa1abr::a.s que no ofrecen dud~. que d Partido etcétcr~ est-án de hecl1o en manos de los Sindica.
tivas anarquista~.
Comunista E.sp.-~.(lot no lueha rw:~r otra CO$:\ q ue tos y que los partidos políticos no t ienen ninguna Han p:undo ocho nteses. l...a.A fábrico.s, Jos ta-
por la República demoerf\tiel\. l~n las mismM intctvenci6n en la dirección de esa vida económi-
lleres, las milln'i, ttc.• eoleeti\'h.,'\do~ han madurado
eirc.unstandas, llern6ndez nfinna Que a tos an::Jr· ca, coswcstdremos en que los part•dos políticos - para una form~ 'Ocia! superior: p.ua la socioli;o~
) 41UÍstu espafioles que no se conformen con b1.0 y al menos en estas regiooes de. España- están con.. ci6'r. Los comuni'\ta.s y comunizanlcs del P. S. U. e
pretendan hacer la Re\'oluc:i6n ,e les traerá a. la denados a la atrofia. El papcl de los partidos po·
se qucdttron ntrá"; mientru que ellos frenan y
l< ru6n una vez 1erminada la iUHr:t.. l'>or 110 re· l'tioos. - sobre todo de los marxistas - no íué
aún atacan la colectiviz.aci6n, es decir, la socia-
basar el caricter de es'e artículo - informativo \ nunea importante en Cataluña. Aragón y Levante,
y no pol~mico - renu_nciamOA a anatiur quién 110r~u~ "?n éstas las regiones baluarte del anar-
lización p;1rcial, local, 1• eN. T.-F. A. l. pasó
o/t'cialmnttr a la M>cialización .¡enr.ral. El Congre..
ha pu~to en razón a qu1~n. al meno~ en Cataluna. 1 cosmd•eaht>mo. Pero ahora, el apartamiento de
Esto es papel de la hi.,toria imparcaat de ta Gue· las masas de los partidos políticos es sorprendente. so Nacional d<l Tran•porte ce N. T.) oecidi6
m y la Re,·olución ~p:anol:t\, 1 El 19 de julio les dió el golpe decisivo. Por una hace. tre~ me~e~ tn Valtncia la socialización de
los medin< de tran•porte: la Fedcnci6n de la
La Repúhl ca dm1ocri1ic:a. CO!'Iinúa ~,.¡en4o d parte. .el hecho d~ que ]os partidos marxist~ y Jndu•tria de la ~adera (e N. T.) ba puesto on
eje central de tod2s laot a ..ptrae•one~ comuni~ta,. n:pubhcanot~. en noto anos al frt:nte del Gobttr-
:Y
e
- 1!] mulifiesto dcl P. C. flt.lblic:ado el IS de didem..
bre oo ha~ sino r:atifiar t"'a consigna.
c:ontro~ando tod~ los resortes del Poder. no
0 ~ su~u~s:on. soluoonar los resortes econ6mi-

f
Votrimono" abor.\ a 1;~ Ju,·entud. que ha sido :"'H .. "2 1 .s,quu~ra defender esta pobre Repúbli-
1

más dinimk.a... m!~ rc,·oludonari.a que. los papi..,, a~:O a • por. otra parte:, cl hecho d_e <!Ue _Pfe-
FJ 1 s de eqero «" celebró en \ ..altn(:i.t la Confertn.. ntabra tt las ~ en_ ~e el an:arcosmc:bcah~mo
práctica la ~i~lización hact mb de dos meses.
En fin, del magn'fico trabajo del Congre<o Rq;;o.
nal de la e N. T. de Oitalufta. ha nacido no oo·
lamente el acuerdo de la socialización, .sino la es-
tructuru:ión indi,.,.ns.able, condición siM q1Ul n••

••-
de la soci.1Jiud6n: los Sindicatos lad~triales.
cia Nac;on3.l de la'\ Ju,entudts Socialista! Unifi- ruaren~~ ~~:do l~ufldara.n d~í~ en Como la socialización significa coordinaci6n eco.- MUJERES MADRILEÑAS
c:adM. En t$13 con{crencia declaró exprtQ..mmte momento un facto-r ~ l ~-~ e el pmner n6mica y r.oc:ial. hay que coordinar antes de tuda..
d Secreurio
. gentral de 1.. ] S. U. , Santi•RO frentes• ha . de·enn·
~
·~~
anauu que ~os'"mo ~!os d.~•
pan~ pohtacos tnateri.almen1e diferentes ma.nif~taciones de la Hace poc.o se restringió la entrado de ~iveres en Madr;d con ef
Cattíllo: -:- marx~~tls y republicanos - sean hoy Ól'gllM$ vm ec:onómic;L Y e<> es la obra del C<>n¡Teso. fin de decidir o lo población civil mujeres y mnos o que so·
~rn fuf'C!uel, ('On&:nados, por ley biol6gi<2. a des Vemos, pues, que la Rc\•lluci6n. C~~Qmio.ada "ieron de fa ciudad amenazado Basto darse uno vuttl• •.•ita
(t) F.l P,lt U.("'.. P"fi"'....e- • lallll"•"'"'•..••ul 'w t le. ap-..rcccr. - f)')r lo~ :marquin:u :Jigue su camino en la d.if'K"'O
t!b ~-p&,Mn>rftte c-a ~>l f'attiJo f'o-aueuta t '" 1 l.ft M \.ovopilu paro col'l"'probor lo escoso mello de esto ditpos~ció. lo
.;lb_. ~d•l P C ..... Valrtlo::l•••t t#'t~t•'"- C. C. c~n q1re rliM le htn 'irr.JIC'lmido.. Y n.WC' rú mela
d·~- tA. 1 • IV "' --....b-lu dif r...,...u, ,..M
' ,.
.._ \.'h (1~ J4,L;'..... o.J«k c!c::~trl~ .., i 1• .. Rr:-o\•bliC2 tt mCOl.·r&tira .. •emplonzo de esto -uLer de lo foto exp~co ~.tlo<~o,..t~~·"JW o r
.i(>.{IOO,!eiP,q, tr. C.• "'" ~rira• t• ....,. ,...,..,._ J -:., ,-n-nt U ."\N.llt .ot, los rno~rileñn ""~O abandonan Modri,i

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\'al~ la pena reseñar, aunque •~ ligeramente. la gran labor que en Loi ocho me~es que ne~-:tnlO~ de lucha
un país tan poco propicio como 1nglater ra realiza nuestra compañen han hetho vibrar ~ent imientos y mala;
Emma Gold man a favor de la Revolución cs¡x•ñola. p:1:~ione~ antes aQuiclados. Es natural.
Interesadísima en nuestra lucha. Emma Goldrnan ~e rcsistia a salir La convulsión ha alcanzado a la fibra
má& sutil y a la má., basta Y primaria.
de Espaiia. pero no pudo rehu.;ar mi~ión tan importantt- ('()mo é3ta, que He-rmanos Que "'t ndian y encmis:o"- que
le tncomendaron las Oficina.; de Propaganda Extranjera de la C. N .T.- se abrazan. En e'ta h1cha nue~tra. que
F. A. I. Tan bien la ha ~·umplido. c¡ue ha logrado impresionar a nuestro tanto como mata hac~ vh•ir, se hóln acen....
favor a los sectores londinenses en q ue ha actuado, deshaciendo una .1c. tundo también lo~ regionalismo:;.. l..os
refugiados se .;ienten mal acogidos y mal
rie de falsos conceptos respecto a los anarqubtas españoles. allí extendi- acomodados. Lo<i. de los putblu.. aro-
dO$ por los periódico:-. reaccionario.!t. A desmentir. con datos v con raz, .. s:-edore .... por su parte. reniegan del am.
nes estas imposturas ha dedicado Emma Goldman toda u~a brillant paro que pre!tan. del ~criiic:io que rca-
!,erie de artículos, dc<licando una segunda serie a exponer la obra cons· liz:.1.n, Costumbre~ de los UTIO$ choca1l
coutrn costu mbre~ de los otros : los
tructiva de la Revolución Española en plena lucha. dc!>icos s-e conlradiccn y las c¡ucrclla!<
. Además de esta propaganda periodística, ha organi1.ado grande> mi aumental'l.
unes. El t8 de enero ~e celebró uno de ello::, con cnonne concurrencia.. Todo dio b muy natural. En las
en el que se recaudó, con gran facilidad. una importante >Urna. Si ..: discu<~iono.., ~ ocuha tanto el dolor del
Q\IC lo ha dejado todo como el del que
1icme en cuenta el escaso volumcr'l de nut:stro movimiento anarquista a un Jo tiene que dejar. Son lo~~: mismo~
<'n Inglaterra. resalta más el esfuerzo 'Y la habilidad puestos en pr áctic<l arraiRoc; de 1:1: ticrr.;t y del corar.ón. de
por nue.<tra entusiasta tompaiíera para que ,u propaganda diera tan la cac.a. !>' de lo-. hijos. hL·cho.. carm: ,.¡,·a
"<<tisfactorios resultados. t:n dato curioso: cuando Emma Goldn1.1n y sar~~trantc. los que cnemi:o-l~m y se-
paran. Son los de~cucrdos de u~ ,·ida
terminó de hablar en el citado mitin. un asistente desconocido se levantó q ue !'C ha dejado atrá) o que hay que
para for mular esta rotunda declaración: "En Jnglatem1 hacen falt.1 emprender. La incomprensión radica.
muchos mítines como este. Yo pago los gastos del próximo.'' uue!l., en la falta de coincidcucin tcm¡>O..
Con el tema ''España y la Jgle,ia". Emma dió otro mitin en Gla>· ral del dolor a !H'iori y del dolor o
con un éxito tan notable como el anterior.
f!O'\\. Posltriori, única c-au~ ,·tniadtra de la
aparente exaltación del snuiciQ rt'glo-
Actualmente, y en unión de otra~ organizaciones antifascistas. nuestra nalista.
infatigable compañera está organizando una exposición sobre la Rcvo· Pero es w1a discrepancia d<: f!tc il
luc,ón .española. ":'posición ya inaugurada en Londres y en la que figu. arrt-A:IO. Bastaría Que el cnernÍJ{O acé· J
ra un mteresantism1o material grá firo. una valuosa documentación que rera\e la hora de la desgracia de algu•
no~ pueblos hoy liberados - ~
Emma Goldman_ recogió recorriendo los Sindicatos. las fábricas y los
ya ha ro·
men:r.ado a hacerlo -. o que '<urgiera ,
frentes de Espana. Se propone reproducir e<ta exposición en las ciud•- la JOrpresa - ¡ tan esperada 1- de la •
dcs más importantes del Imperio Británico.
Emma Gold.man, con su actuación en materia. tan fundnn1enta1 comv
victoria definitiva. para Que tOdA) estas
rencillas desaparecieran.
Aai, en e1 a-ran dolor o en ht gran.
1
es nut:!'lra propaganda en el extranjero, es una. lección viva de dinami';.
mo )' eficacia.
alegria. coiocidirt1nos todo,. piC'namen·
•• 1

PALABRA Y LETRA DE LA REVOLUCION


UN POETA - entn tanto y Ul\ v.a.euo ~abr~ de m.i\in« y mAs mlllntt d" todas las ma.rc~. ftnlt.1n. como u~ COIIIJM>nu-
~IOt\ 1'C'l'Kllo:t.da ~n ~¡atropello de la luchJ, lO\~ palabra~ OuCR3.$- pot\lus- de León l,.clipe, de nul";tro autfnUco poeta puro --el ~nlco:
los olroa "On aepurador.-... dopuró\dore!l ue for map.. Hó\y qut armar a Don Quljot.-. ha dicho. lllly que d~rto una )<una v \lll escudo
nuevo& a nnt"L\ro Sf.t'lor Don Quljot t'l. , V 111<' p;llabra 11eilor os mol~llla. le podelf\Of. ll3mar nueillro gran camarada Don Qul)ot~. No.:-"-
taba ~·a dt moda~ los ln\.-l('chlale" lf' hablan 2-rrlU('.ORQdo. Pero ahorn. ~st!l. otra Vt7 eon no~lro•: )'O le be vbto ~~~ tod.a s parle&, en la
a.,·cntuu. htrolu de lo• lrtnlt'· en ~1 ...~t:ñfie~ d,. nut•lros fu>~:il3dos . l~n toda.: l-.~n ...... : tl tsp•r1tu clt amor )'de h••llda de: nuf'lltro f(ran
Ul'ftar<~da. l'k.n Qullote u el ~p(rltu dt nuc-.stroa Rtov-ohat:lóB. .. •
Rl:VlST AS. _ llor de E.spal\a, cumo ant~ El mono a : ul. u u a.:. muc:atr& \(ut;a. de la PN'"tn.c.•.A de los Intelectuales -dr &o~ ~
ior«, 'le lo; )6,·eo.cs- en 11l\UtSt1'a H.tvoluclón. Do-. 11\!\nlfHl<lcloru:'> ~r-lodisllcas en J;¡,~ que "":lit~ un lujo de: 'tndiJu. d.e buen gusto.
de humlld\ld. un ,.(:rdader-o lujo q uo llólo ello!i se p\&tden permitir. Se observa en ambas 13. buena ' 'oluntad ~nltent~ f no dempre:
fruetifera- dt rebajar ti tOllO, de opOntrtc a ll).l"tlt. en esta penlttDCI:t\ llevaD tU l:leC:3dO, $U ll\t\e>)Ji.lb'lt peCadO, qut: tltUC alln por ~elaO·
te un lattto ta.mlno dr cont rlcdón. ~o ob~\ante. ha)' que registra,. tomo un gr-an trlunro -:- como un-a gran }molida - que lo11 IIICl)orrs
l ntde:etual~"· los tDlh Jówt·nro, _ al$tURO<~, 105 Ulli' jó\·c-nr-o, a pesar dt tu edad- h:lyan \erudo la drd<~lón emocionada de lneftrl,orane :1
UUMCtra R ~'\·oluclón_
. CO!"'FER.EXCJAS_ Hnt1'e la~ mueb.s dad~ df'de el 19 de )utLo. ~ dHt,¡u tri ddo or,raftludo por la\ OUciD.» d! Pro¡H&.f..Ulda
C.~ T.·l. A. 1. • que t:.(lfU\Ituve una u: sltión eomplet:t. de ta obr;l y de las poslbihda.du eorbtru('Uvu del an3rtq,~ñdlcah .. mo upaiol
Por el Coll~um han dt'l'tll*do 'en e~ta u.fr:lón los compaAeros más capacitado•: Pt~t1erlea )tontse:ny. Gastón Lev.,l, horualo dt 1\tpO\raz.
Garcia Olher. ;\b.rU tbAt'ler.. Juan p, I•.Abrel(.as y otro,,
&XPOStClOS •7 MHS&S Dft GUERRA• _ \laterlal notable v 1~re.entac:1ón •xc:ele.nte. Alll. C'lllt\ reprtsf'ntado cultodo lo b~("bo
C'D ~~ "'!~tn.o a.ntifa.,dst-. Potop~fiu ma,nlrica,.. carteles .,•arf,adhlulo<~. curio~" trofeos. de gut-ru. d.it>ui~t .Y ll~-Jta óleo.• rt,olucio--
w.rtO ... No"" tt~a m tni'Qo<~ sino un lua.u para la intclb~ r )'a nttrha. propas~nda 4c las mu.Je'" de la O.~ . r .. f. ~· r. '\ ni •lqulera
esto.• porque. :Ut c:omo por dueuldo, a.'oma t"U prop.1J3 nda a travh del e:dranl«o; eo ~ fotO&Niias de la C''4pc)'~6n o~;.ta.nlu.da e.n
Paras por OUt:$\ro~ lmhto-t, con un dl'll)~ftamento dtdlco;\dn a lo' c:utelt·-. ~~qufnu y pe_T16dle.» editados por •'tl.:JERI·.!-o 1.1HRES·
por Jas mu]tr('!' de In c. N, T.·F ..\. 1,
C NT

Un aportado paro \o propagando gróf,co de MUJERES l\SRES, en lo

exposición de lo re"olución españolo orga-


nizado en ~orís por "L'Es-
pogne Antifasciste"

Redacción:
lucía Sónch
Mercedes Cez-Soornil
Amparo Poc~myop~sodo- Guillén
oscón

Mod r .1 d 21668
Teléfonos 8
orcelono 54 569

Adm inistración
Barcelona· U .•
M o d . d . mon, 7
r 1 •• p·1 y Morgoll, 14

C. 0 . A\'A '\T • Corrr.t ... ,,


30CTS

¡Gracias, hermanos! 1
p.
1

Hemos ~ido los enemigos del héroe, lo confesamos, hemos


combatido al héroe; hemos huido de la exaltación del indivi-
duo a los cielos heroicos, porque para nosotros en el héroe
había siempre un fraude, un engafio, el héroe era la casua-
lidad, la vanidad, el miedo; el sentimiento -no el sentido- de
lo heroico, residía sólo en las multitudes.
H~ ahí nuestra ofensiva de Guadalajara. No ha sido éste
o aquél, aunque suenen muchos nombres; no ha sido la técnica
militar, la estrategia de unos generales, la táctica de unos Es-
tados Mayores, sino un pueblo poseído súbitamente del sen-
timiento heroico de su destino el que ha puesto en fuga los
ejércitos imperialistas, caldos de cultivo de minúsculos heroes
de estampa.
Por toda la Espal'ia leal cruza un grito de aclamación.
Nombres propios se encienden como hogueras en los labios
del pueblo que, grande y sencillo, sigue ignorando que el hé-
roe, el héroe único es él bajo diversos nombres: 14 División,
70 Brigada ...
Clarines de gloria cor-
tan los cielos de Iberia,
banderas encendidas de sol
crepitan al viento. ¡Salud!
Y el _Ejército Popular, el
nuebl? armado prosigue su '
avance dejando tras sí con
naturalidad su victoria.
Nosotras nos inclina-
mos a recogerla con dos
palabras emocionadas y
sencillas: gracias, hermanos.

,~
\
1
1

'1:•

X mes de la Revolución ,___.., ..... ____.. -~·-···-- ... ..


~ ·~-- . . ---····--- ~ .. ·· ·--- ...... ... ··--
..:..
ACTIVIDADES DE LA

AGRUPACION
MUJERES LIBRES
GUADALAJARA. - P or esta Agrupación se
ha int~nsificado la confección de prendas para
el fr~nte d~ la provincia. Nos anuncian la
próxima instalación de unos hogares escuelas
y nos dan cuenta de una intensa labor dt; orien-
Controlados y controladores tación y propaganda entre los .campeSlDo!, a
cargo principalmente de la actava com panera
Maria Suceso.
Conjugando dos galicismos hoy muy e~ boga podríamos escribir la historia de nuestro mo-
HOSPITALET.-Se acaba de crear la Agru.
vimiento desde julio hasta el presente. . pación, que está estru~ando ya sus activida-
Aunque la vemos escapársenos por minutos de entre las manos no podemos renunctar :" la des: Secciones de trabaJo y otras. ~
Revolución. La ganó el pueblo en las jornadas sangrientas de juBo; y todas las constgnas equtvo-
cas lanzadas para distraer la atención de los trabajadores no podrán hacer olvidar a éstos, como no podrán VALENCIA. -Han comenzado las clases de
Puericultura, a cargo de la compañera docto-
hacernos olvidar al sector femenino que tomamos parte decidida en la lucha, cuáles son los objetivos primor- ra Amparo Poch Gascón, y las de enseñanza
diales de la guerra. Porque t odos sabemos que renunciar a la Revolución es aceptar la continuación indef.inida elemental. Se han comenzado a estructurar
de los principios esclavistas como fundamento de la sociedad. Y, lo mismo por trabajad oras que por muJ~res, las Secciones de trabajo.
estamos convencidas de que sólo la Revolución puede traernos la liberación moral y económica tantos stglos
MADRID. - Se ha creado una biblioteca
esperada. cualitativamente valiosa. En plena lluvia de
Precisamente, por este convencimiento damos la voz de a lerta inquietas ante el giro que van toman- obuses, siguen las clases de enseñanza elemen-
do los acontecimientos. A nadie se le hubiera ocurrido dudar en julio que los trabajadores habían comenzado tal, cada vez más concurridas. Se ha organi,
su revolución. La propiedad, la producción, la vida entera d el p aís estaba en s us m anos. El Gobierno, que zado un servicio de visitadoras de hospitales
habla perdido en la revuelta su s órganos genuinos de expresión y p oder -las fuerzas armadas-, est aba a de sangre, que se realiza conjuntamente con el
merced de los trabajadores y sólo e n éstos y por éstos mantenido. Derrumbado todo el aparato estatal, el Go- Comité de Muieres Antifascistas. Sigue dando
los m ejores resultados la Escuela de Mecánica
bierno sobrevivió por gracia del pueblo que estableció en él , de momento, el nexo de coincidencia y aglutina- en la que, con el auxilio del Sindicato de
ción de todos los sectores populares atacados por el fascismo. El Gobierno dejó de ser la representación de un Transportes, practican las compañeras de la
Estado inexistente cuyas prerrogativas de ordenador de la vida nacional h ablan pasado íntegramente a mano Agrupación adscritas a esta Sección de tra-
de los tr abajadores. En u na palabra; el pueblo controló en un solo día todas las acciones del Gobierno des- bajo.
pojando a éste de poder y d ejándole, únicamente, el esqu eleto d e una representación honorífica. TORTOSA. - Se intensifica la labor de
Este fué el primer error revolucionario. Porque, al mantener el Gobierno, se hizo respetando su vieja es- auxilio a los refugiados y la confección de ropa
tructura burguesa y en torn o a él todo el pesado aparato burocrático qu e lo había rodeado hasta entonces. para los frentes.
No advirtieron los trabajadores que dejaban en pie el más encarnizado enemigo d e la Revolución.
Comenzó el trabajo revolucionario; crecieron y se multiplicaron los Comités, en los cuales el pueblo BARCELONA. - Se ha inaugurado el Insti-
tuto Mujeres Libres - Cortes, 622-, donde ya
iba plasmando y rectificando sucesivam ente sus órga nos de administración. No era una labor acelerada, se preparan centenares de compañeras. Se or-
s ino lenta y dura, se hacía preciso andar y d esandar, tejer y d estejer hasta encontrar la expresión exacta de ganiza en San Gervasio la primera granja-
!a aspiración popular, y fué a cuenta de esto que los impacientes, azuzados por la burocracia, que veía mer- escuela. Sigue la campaña radiofónica a cargo
mados sus privilegios y s u hegemonía administrativa, desencadenaron una guerra sorda contra los Comités de Nita Nahuel, Concepción Liaño, Rosa Boesa
Populares. y Pilar Granjel. Organizadas por la Agrupa·
Acto seguido comenzó el estancamiento de la R evolución. La necesidad de ganar la guerra fué mane- ción y en el salón de actos de la casa C. N. T,
F. A. 1., han dado interesantes conferencias
jada por determinados sectores en contra del movimiento social iniciad o, solicitando para el Gobierno los Lf>ón Felipe y Noja Ruiz. Se ha emprendido
máximos poderes. Día tras día las actividades de los Comités fueron pasando a los a ntiguos y fracasados or- una jira de propaganda oral, en la que han
ganismos burocráticos. La organización de la vivienda, del transporte, del abastecimiento fuero n arrancados !. intervenido hasta ahora las siguientes compa-
a las manos de los Comités Populares so pretexto de que no aportaban soluciones eficaces, y así, de controlado, : ñeras: En Capellades y Lloret de Mar, Soledad
Estorach; en Moneada Rexach, Olesa y Ateneo
e~ G~ébiderno fuéópasanddo paudlatinamúent~ba conlrbolador, dée mero órgano de representación antifas~isilta ~ué con- ¡:·
Libert ario del Distrito IV, Nita Nahuel¡ en
vrru n ose en rgano e po er , seg n 1 a arre atando ste a los trabajadores. La creación de prtv eg10s eco- Badalona, San Andrés y otros, Maria Boada;
nómicos le facilitó la estructuración rápida de una fuerza armada a su servicio, y en la resurrección del nuevo ! en Horta, Cpncepción Llano. Han dado charlas
Estado comenzó el estrangulamiento de la R evolución. ::.¡ en el propao local de la Agrupación, P ilar
Sin embargo, aun no está todo perdido si los Sindicatos saben actuar acertadamente; si no dejan que Granjel y las doctoras Amparo Poch y Bas-
se consume el despojo y defienden su derecho a la dirección de la Economía, aun podremos salvarnos. :':¡
lard Martí.
Y a los qu e nos gritan que la guerra a nte todo, les responderemos: Por la guerra todo, menos la liber- NOTA.- Rogamos a todas 'las AftTUI>BCÍo-
tad. ¡Viva la Revolución! : nes nos envíen la r elación e!. e sus' a.ctividades.
..........................................······-········.............................. ~--·-- ................................ .....··--····-······-····-·-···-··· ..-···················-····--····--···---·· - -..................................
MUJERES LIBRES PUBLICACIONES
tiene una personalidad MUJERES LIBRES
Desde nuestro nacimiento hemos venido registrando dio Iros dio .
las pulsaciones del movimiento femenino incorporado o la causa de lo En prensa:
Revolución españolo.
Nos cabe lo satisfacción de haber organizado e impulsado en gran NIRO, por Amparo Poch GO$-
porte este movimiento. Antes de lo creación de los Agrupaciones " Mu· c6n.
jeres Libres" todo lo actividad social femenino estaba adscrito o deter-
minados grupos republicanos, donde el elemento mujer, sin relieve ape- HORAS DE REVOLUCIÓN,
nas, se mantenía en los discretos limites de uno acción secundario, por Lucio Sánche: S aomil.
como un modesto a péndice de los partidos políticos, sin ánimo decidi-
do d e traspasar los fronteros de los tradicionales actividades feme- LAS MUJERES EN NUES..
ninos.
Apenas lo Agrupación de Mujeres Antifascistas había logrado dar TRA REVOLUCIÓN, por
uno cohesión al movimiento femenino en torno ol servicio de lo guerra; Mercedes Comaposada.
pero sin concretar su orientación ideológico, ni dotarlo de un contenido
substancialmente revolucionario. ROMANCERO DE "MUJE-
"Mujeres Libres", en creciente desarrollo, lleno virtualmente el ob- RES UBRES."
jetivo que se impuso a l nacer. En torno o nuestro publicación han ido
surgiendo Agrupaciones de Mujeres y han ido robusteciéndose cl<>ras
consignas de emancipación, coincidentes en todas sus manifestaciones can la acción revolu-
cionario de l proletariado.
. . Hemos logrado llevar .al ánimo de lo mujer la conciencio cloro d e su hora y el conven-
et_moenta de que no son poso ~les.occiones aislados de reivindicación femenino, yo que ésto es
sol? un -~specto d: los asporoetones ge!".eroles de emonc¡poción humano y sólo puede hollar
sotosfoccoon en el tnunfo de uno Revolucoon social, lo que nos impone el deber de sumar nues-
tro esfuerzo o lo causo defendido por los trabajadores.
Hoy come'!.zomos o ~osec.har los frut~s de nuestro trabajo. Contamos con Agrupaciones •
en todo Cotoluno.! V~lencoo, Aloconle, Modrod y Guodolojoro, en los pueblos del Sur, es decir,
en todo la Espan,o .iobre del yug? fa scista, que, actuando con pleno autonomía y adoptándo-
( se ? los coraclens!•~as del omboente, como corresponde o su orientación libertario, trabajan
1 octovoment: o.l servocoo de 1? g~erro de u.no manero coordinado y eficaz, sin que olviden por
esto sus ob1etovos de copocotacoón femenono, úni ca posibilidad de dar o nuestro movimiento
! todo el valor preciso poro que pese efectivamente en la estructuración del futuro.
t Y esto a marchas forzadas, desarrollando un dinamismo poderoso insospechado poro los
cultivadores literarorios de lo pasividad femenina. '
. Estamos satisfechos! nuestro .organización tiene hoy uno personalidad reconocido que no
poensan en regaleorle nonguno de los e lementos sinceramente revolucionarios que actúen en
-e el campo de lo lucho antifascista.

~ Se
Vendiendo ~!!!!!!
siguen adft'lltlendo Inscrip-
"Mujeres Libres" ciones para las clases eleft'lentales
y de Puericultura en el Instituto
en Madrid ---- MuJeres Libres
~'\\.
Públi~o h~t.:r<lb~n~u. o.l!i~<>r ·'!ii~n ~u.
hi>.ta, ~omiJn Gar.l. H.t~ buc;n.lo. p.wl/.1 :-.
langQ>.Iao ~ 4f:Mtupán. Rm junt.ul•¡ ln::<
lllflS.ll• ) ~u ~1 la ~~l·:bran ul¡;u wmi~uJ•1
y bcbi~JH)<> ,Jn fin. l,.a ~omyaii~ra 'o
a,c;rcn ~on loo.la la ~m·o,linlio,latl quc; ··~·
l(ni 1·,·~ la uctl~ idao.l ~\IN le luu~ ~~'~m~•~dao.lo: ..
Cmnan11la compramc \1\ H.~F.S U~~~.);. \~ vo.la u la~ m uN~··~
'"11i f <l•c i.•ll"-.
o Hl~· Sl"\1111 1~~~ n• 1~\'l't;o tl1• ¡><IJ)l'l.
\' 1•11 11il'\' l•lro , \\> \\' \'OHlpXa~<·. \lit·<\, si \i~n~s. \'~la \at·\11' al1•illc,' 1'\>H111i•;l'·
\1' \'(Hl\\)\'1,\l'ÍI \11\0•
¡ lhlhí·•·ilt;~! i lllil>\~1~!. . . .
\ l;tl\11'~ tv 11.1< l'l\ \1\I,ÍIÍI• 1k \¡¡ 11'\Whacha, IJ\\1' '1' >1\111\U \'11 l11 \lW>II t\1•l 1'111\'(U\ \
htotl'l' \ll\ \1;'\"\l;ull'\"1' \'<f\w1·zv ¡wr \'\H\\1'11\'l' t·l i1nt>ul'o tll' ''' inllil:t\:ll·iíoll.
Sl'tt.llitl ""'"t•·u•; "' h-.. tirada 1111a ~ma a 111\'''heza. .
\ ¡1 1w pt•d1•11w, p1•¡·d1•r ,¡,, ' i.t¡¡ lu ll\l'·'a dl'\ .'~«'l'MJo. \.1\'i. h11\llll<1~ ~ :\('111~ 11\11111'11\al•
\ .1" lwmh•·••>- 111\\' \u l't'\11'"" • .,.,f,>r~u•l••: et>'l\,.lt<tad<>r<'• 1\" u\N\\"1·1~1~• 11~1\a ~:1\a11·
Ll''- \'~' 1·~· 1.,;1111, 11.t• , hl\ntl«..., ¡·adu , 1•z e..\an IU:~> h••narl•l''- lnlr•• 1111 1'11~1' 1'<'1\ 1111 \ 11•·
li\1 \ \11 1>f\\'I'NI \111<1 l'l>}>a 1\c,• \ÍI'<>f,
"'' h··h···
ln,~<h'll, pn'll"lllh•u <~hl'irl,, la h•·•·a.
"''• l!.flll'i<l'!, l'n•l'it-w '1"" no "''~ lil'l\ n<~da.
l'1w• 11>1'<1 1 a lntl'nlal'illl\l\1.
1\,_ .t
\ ''""''' •11• lll'l>rllt'~ NI 1m h•n1• trhh~ y llor.(l•l"
¡ \ull•11, t'"'iíl• 1l1• 111 ti11rr'\l!
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e<>medor está animadísimo: In '''1""'" dd nho fund<lllllritl, lít hii1• tld ~llt• llm~l\\ ,\11\1> dli'N\1\ ~1\ \h\1\ \1111' l'lli\11\WI' t\1' l11 11\WI\ \111\l'l'li\i\ ~ jllll' \i~ fu\\~r'"
nario, L~ her11>.~nn del nho funciounriQ, rnthnntes de \111!\ h~lk111 1111~ ~n~o'íl.jll N\ ~1 llll lill'jm• \ h h\ 1 illlil 1h>l\1'11 tll' \11111\Í\11 l'll[llll 1\Uíl\~~ f1'\·t~IUNI\Ilílfiil~
siglo JXlSado, conversan con lo. sei\ort's dt' X tle 111111 me~í\, con lt•~ ,d\'1!'11~ tiQ l. <1<' di' ln-l!lnl!i~ '1•111~11• ~ 1•hllll\\l'lilll lll' NII!Hl 1'00 í!qu~llo~ l:llffi§, lo~
otra mesa en es¡>era del prof nncionnrio·humbrt'. <tUl' ~km¡ll'C lll'íl;t\ tlt mal ht\1\\~l.
rtndido por las torpezns y In intOllllll'etl~ión dl' Allllelln• t¡u~ lltl l\I'Ah<\1\ dt- ~lll~ml~f Yi'rdtlt\('rn~. In~ hwhminrl'~ 1111 111~ luelu.1~ 11111' La lntt!rlli\~ÍI:IHí\1:
l't\1\HI
el funciC)n:uniento de 1111 Estnd<> en ¡:ucrm, Nt tnmpllllll \lun nnll~l\'11~ lwlt~tUIII~ iu\1'1'1\íli'Ítmnl~ll Üt! ahor?; hombr1ls
El Maitrc d'lt61rl, con 1ma kw intlhtnth\n, pn•sen\ll el m~m\. J•:ntrtme~l'~. ll~IOhJO~. 110\'l'N'III~ }' \'1\\1111\\11~, lJIII' 111lllÜlllli'U 1m Ullll 1\íll!l\ll\ llO.ll líl
Mantequilla rustl, cnsnlndilln rusn, mi•lti¡llcs plntitu~ 0011 nlhl\ent~• de nu~ill1\i1lid~tl ~wolllón rll' HHIM In~ mwl111w~. q1w mut~rt~n ¡1m• t!l id@i\l dt! toail§i lo§ qul! luch~n, lo~ qul! unn~ll'\1:
qesconocida, pero de la mejor entidad; ledmjtn y tonuM~ Vlllen~illllil~. l~ntfutla•:
Huevos al plato con jamón, pescado, cnrnc que omd11 tknc fl\1~ Vl'l' ~on IQS ~~ulnil~. yl'n. lm; 1¡1w Plll'll mlllllll'lt~ ~~~1011 otros ~1! d~tlil'illl il bt!llt!l'.
auténticos filetes de solomillo. Postres: Quesos, frutt\ll; \•lno~. llelll'<'<i ,,, ~¡¡[~.
En un ñngulo del comedor se hall •cntndo do• t•nfcrnwrus hlfilQ~rt• ~~~~ ll!lll• La• nlfta• dol botu
trastan con lo descrito. Su tt"-jc blnnco 110 purdt• se•· nu\~ ~cn~illo; In U\1Mrlt~l6 MI
maquillaje superfluo da una mayor serenidad n In IIXJlt'e~l6n ¡le ht ~tlfl\: In• mftnt~• Do• Jm•rJwltu• tlr ¡ttt•hu tl\ll'pj, ojo• d~ ri111~1, lll!l!ils postiM§ r p~iníiOII il lo bomgUillh Ulril\ IV
actúan entre los platos con Ci>l)\ritu y gt•sto qut• hnc~n olvhlur In [mt~l9n ti~ ~tlfllrr. @fill lllJlbM tlr (~u.trhtr tll~f¡·¡¡~fitl!l~o d~. ~n fllr~U@m; toe~ bliUWil r eílflíl.ílz\ll: PoF UJ\11 bm~Uhllll! ilJliii'P
Casi no hablan. Comprenden las delicicncios dcbidM u la gu~rt'll. El ~11\.~rer~ l~•
presenta el menú, del que eligen un plato de carne t'Oil leuumbre• y un IJ!llotfr. ~Nl tlo. Hflltmltlu• ll•nlttnlt••· ) lo• IO\ I'Ilf!l!IP •t.l dirlgt!ll íl ella§ d~¡ando lll d!!qf-UillHto ~~~~ hn~P~
- ¡ Es demasiado 1- dicen-. SeOoritn. es el ment't del hnttl. 1l•c• drnl.~•i!lllll! fl~lllorlu• ((111' tt•t'lllltli"ll tlrhlljn d~ l11• ~il!Jll•, lbbli!U: §@ FÍI!il: s~ p!FOp~illl: l!IIIOFfidil Jo~ OJO~ lilll
¡Hacen falta tantos víveres en Madrid} ¡mltlumrnltt y. Jlllt fin, lu Porll!HI\!1 p~Hil ~rll'tla tHI!! l!ll hillll!ílllelíl: .
••• Lo• hl•lnn¡wlull~·· 111. mh l!tlilll• •i~u~11 11n todo su í!pogt!8: lJno!! f O!Fil'l hilll oh ulttdn t!l 111!1
La pensión completa cuesta 10 pesetM. Cadn lulbitnción >e h•t cllvitlld~ rfi t 11'11 tlrJ t'lll'll~lllflll lu tlttlll~• ~'• lu rltt IIIIHIO•
cuatro. Si tose el de la primera fracción, hay que rlc•pcrtnr~~e (urt<Nlllltllle y 11~· 1,lf• urh•lnltt• ttl!lrt•h~n )'11 fllll •U f§lllÍllO 1' ob~~fVIiffiO§ I!ÓffiO .Ji!> jOV!!fiFÍ!ílo fJO•!Uldnlfo 110
vara la práctica la fraternidad que exaltan los cnrtelct de 1~ calle: de In fllfilfArlll, ... llcllfl'i!Il ni ¡¡ obF~FO§, ni ¡¡ mu¡er@~, m il •llll!Jil'• nllhl'h!llU•:
no se puede seguir dunniendo. porque la tOI dc&v~la. Sí el de In -.;uun•ln frllt'Clfm. •fl dl!dinan •O la t t'~lu•inml!llt!! ll lo• "gfllduatlo•".
favorecida con vistas a la calle, se levanta a IM siete, 1~ de 14• tr~• rt.Ullltr• ;Yof tftu! IÍ! t<•et'nil nos lltll~il le . ñoñl'l' ps!íl•l!liFlil dt- ¡;¡~:11
tienen que hacer lo propio: la luz invade los improvi!l;l<!.,, tabiCJUC. y hny ljlte m~ ·
drugar. Vivimos en época anermal ; la diiCiplina w impone tfUlH rt~pillll dt< pFOtlfleiil felltleWnllflll~ l:íi mn~_t! la fllf•< d¡;J
r Es la guerra y todo nos parece muy bien. n11~1t1 bajll !11• •llptm_a~l!§ dt< la.!~Mí! MíirOF: la mn¡¡ po•!Ulilnda
A la hora de comer van entrando los vecinos. jlllfll 111 tómboltl bt'Mflf!¡¡, J¡¡.DJDíl POt.F.JtiWiUldll tm 111 tHb~ll'! df
Sus respectivas familias 113CC ya tiempo IIUC Cllperan en el WCfiCII<>r. IJq/i¡¡ l'llfhlatL /,'flt'f{¡ q~ 111 ll§j)Ífl!!! IHODJ!l y flllllplnn: loo liflll'~dl
:\gueda -con !l<'ndientes de dianunte& y z.afircl'l, con ettell'l y (illA"" tk ¡ntHII
l!itas, con permanente y dccolt>ración peluc1ueríl y e.<:Ote a lll lo.1bcl H- J!latkil r
mi~<nfu• ill•uifilio• Ft'!FógFsda;: ou~•l•!fn H!Ín ¡;n niJ!llll~4 mnn~ 1
con la hija del vicesubS«rctario sobre lo l>e1'C7-0'IO IJUI' ,¡• ha vut>IW el ll§(aiM(m, tl~t 1§ llllpóbli¡¡¡¡ r ¡j¡¡ J¡¡ It H: s, §,~
-A Ignacio le correspondía ya h.1<:erte carsco de la Admíníotmcíbn: p:ru de 111
manera que están las cosas no sé cuando va a llegar e'IQ. Ahura Ct"lli¡ulft' MVI'M•
dizo ocupa los cargos de mayor respon&abiliclad y nadie tiene en CIWtlt3 a lO§ IJ!It'
G Jil 1 Pü!i JJ@flftlélfl@ 1@§
llevan años y años cumpliendo con su deber sin extralínútarte nunca en nMil, L11• l!ilfllllt'fils vlllt!ntliítHS§ íinllnl'ian el mi~rtntJ !t:íliFII ~ t:l
•••
En una mesa hay un muchacho de unot veinte allOf com¡¡let:tmcnwul~
mi•nw c-int< tU! ílll!llo &1 19 dl! julio, 1?~ ineFfílJJ¡;, pHo t:~ ii~Í:
ApiiEill di! ¡¡Jg¡wll§ peiÍ€11fil§ FUSile, ~ no §e le~ fJIII!dE llílmí/F

~}1
por la lectura. Lee LA Traca. IJ!Ittn~~& pOF 1~ !~Mios§§ qllt' §on, rodo lo demil#e~ ig~líll: 'ttinn
Un niño se hace explicar la película que no ha entendido 1~;~ ~ anlés>,
Las pulseras, las caras blanqueada$ J'9r' Jos ,.,.vot, JU4 brí1Linte.4 lfUil 11 ú4.<4
notlbt< 1l& llf~UtF'', '1-'bil M W§ Qjo§ l!n lJliUlf();11 1'Mort:ml f:IRF1i1~
costa quieren agrandarse. lucen en todo IU eaplendor, ~'El tni!Fúlo M mi nmj~1::, 'fO!il; dO!Ilflll' quii'Fen ¡¡ tWlh uno
Es la mediocridad eterna, ilusión de honrados (OIIIfl'~ r !Jtlróu:W~• wn- lftl8 lfllW8 il /lo;,., líl IM€itlÚigFilfil lfl1E FE AAilln&Fíl dt.J milltmí/:
p!ones. Nos recuerda un comedor de la calle de Carre~» en M.Wrid ~ de k .fk, rw, ~., 8(6,
,·olución y de la guerra. ¡}lo vi!Mrlíl J¡¡ p8tií1 lfUt' flfJ§ tmp8l~illü< 11 tJFHII'UfJ/Jf lit:
~ 1
·8€#1 ·j .. .
- - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - -·• • • • ••• • • • • • _,,..,._,_,_,m,mmmmu::mm::::m:m:m::¡ jfflp~ ,;::e~~;fi/J~&tlf~:
Valencia es uoa f'egión d~a y au~4'd<ns , h.hllhll J H fomple>W id siUfWn h §Siufflt§§ ! lfB8 8€tfPNB f f!'AAR~f~Rn illil ff'
RE(VINDICACION
· · . • burócratas que Ja.~ dt'cun•wDc~~• le bMJ m•j§fl~, f..IJ ls~ pt~t11s€t011§§ pf~iÜfflS§ s 1§§ ~ fltSNdiil? Sffli# F&fi df y~ .¡¡
frentes se co nsider-a a Valencia como •la rWipMdj~~ s;cr a~§út ~ 1~: d~ai~lfl dli~U§ y Wds €U~ h lft~~ i ds -imtJ&llfr #lfiol#f& V' G# #R¡.: IIIÍf'
nías. Y esto a Valencia en a~tracto, $in difertnd~r la. V~fencf¿¡ ce #fun# M ls M llu~<¡, ~ ls ~ ~fffl! . ! Nfi:~ W8!# ~ ~ Ffm.·
Sin embargo. en Valencia hay uo ~bloque tea~ ttiktJst-mufg pM Js ~u~~~ tmtJIM~I~Ih utlll~. ~fM§ 4JM ¡ fi'iJm,v~~~ fiiN: iHviMI: l!i<f
no paran de dar frutos para ¡sbastCUI' a los frenU•~ t~nz~ a)Je€tfriA~~ ~~M~ (4~ ~ilffl ~f'flí ~ ffl§~
del? de o~aoiz,aóón. Y en \'almda hay tambJtn, eJítt'e e§t~ u~ ($r~)f~ ~· f~~flfliis, #:ffl(J§ ~~§Y. ##M§
1 ~~- t~ #AKG ~.. ffiif ~
Aik'f'~~ Fil ~-iffH :pfffi>
muJeres qt..-e d~en eo ahsohtto todoto lo§ uput~§ ;sét'zchlb!*"~ tmof~, t1 /;.<:.- o~~ Wll~, ~ 1& €~ i ~ ~ ~•. ~ §Nrt.9o .s,
po:rque día y noche. del19 cú jaJio a.d bzn ~ b kcb ~~te~~ tlmW J;u~sffi§ Mm~~} m g m§§ ~ ¡ v~ y ~!f~ ~ ,,.. R.·
m-o de los fremes. i ~ ~~~ ~ ~"'í~
Hay una ValaJci2 digna de~ bQr.a, S ~ Ú §f ~.. ~ 6#;(~ (jli..c ~ ~foro ~'f:
LACASA ROlA
E J 1e o En le venuma, repleta
de flores de color grana
y de hierbas olorosas,
El buco lleg6 cugado de víveres r angusna de mare~. Venía de tenía su alTTW le casa.
A le puerta juega un niño
muy lejos. llernt de mugre la cara;
Su. h ombre• traían esperAn%u r decúiones fume•· y en le cocina sombña
El barco anc16 en J puerto; lo~ hombres, en tierra. una mujer trajinaba,
Ví•pera• jubilosa. de Mediterráneo levantino acogieron los -olor de virtud sin baños
y de parsimonia rancia- .
anhelos diHante~, los anhelo• hermanos.
El hombre lucha en el /renle.
-Tenéis permiso - oyeron lo~ marinero•·- Pod6i• des-
Una escopeta de caza
cansar. Dentro de diez días, marcharemo•· le sirvió de fiel amiga
La ingyietud contenida se agrand6 en un instante. Los tri- en sus bélicas andanzas.
pulantes en tierra buscan los frente•, dejaron el mar. Uno•, Estaba el cielo calierue ;
a Guadalajara; otro•, a T eruel.
había un sol, de 11Uliiona:
y en vacación ck verano
Murieron en raza de E &paiía leal. Lucha.on de veras. Ga -
las nubes se deshinchaban.
naron tres pueblos. Motor de avión resuena
- ¿06nde están los hombres?- dice el viejo fogonero. por {(1 extern;ión sosegada;
- ¿D6nde están mis hombres?- dama el joven oficial. roncM abejas de muerte
li ue zumban sobre le casa,
-Han muerto en los campos de la tierra nue•tra. Han
y la bomba cae rodando,
muerto en los Írcnte1.
despidierulo lw: ck pleta.
- ¡ V ámo11.01 con ello,)
***
El barco, en el puerto, .tonríe a sus hombres, e.tpera a sus héroes.
Ay, que la casa está herida ...
Le arrancaron las entrañas,
·~-~-··············· ··········· ............................···--·-··········.......................................................................................................................... ............................................... le machacaron los huesos,
le deshicieron le cara.
La canur donde ha pasado

P ·R I S IC> N E R C > S hambre y amor y desgCUI<I,


está mostrando sus mu.elles
corno potra reventado ;
por Berta Qamboa y les ropas retorcidas
como rarrJas desgarradas.
Allí, Crente a la cámuo·n, el grupo de prisio1teros: dos alema· al intérprete que le diga exactamente estas palabras: " Baja el puño Los retratos del abuelo
n es, tres italianos, cuatro cspníooles, un cubano, un moro. Inmóvil. ahora y no lo levantes sino husta que entiendas lo que significa y con s" guerrera entorchada. ·
J esde mi lugar estuve mir:índolos una, dos, tres h oras mientras im· puedas levantarlo como hombre." Asiente co.n la cabeza y vuelve y le ampliación ck la boda
presionaban la cinta que será un grito más en los oídos del Mundo. a su sonrisa y a su silencio.
Y tan fija retuve la mirada en ellos, que el grupo se esfumó y en su de barro y error rrumchada ..•
Schsen Ben Shme es de Fez. Un poco más alto pero enjuto y
lugar surgió el miraje macabro de los ciudades y multitudes acribi· menudo, de ojillos muy negros y pelo cortado al rape. Dice que Todo lo íntimo y lo triste,
lindas con manos de Lraidorea y extranjeros. Por eso, cuando se tiene veinticinco años, pero tiene el cutis reseco y empieza a enca- todo le escondido claTTUJ .. .
suspendió la impresión de la cinta por el mal tiempo y se anun- n ecer. Ha perdido la serenidad fatalista del moro de la cabila. Ya Ay, que la casa está herido .. .
ció que los periodistas podían interrogar a los prisioneros, no no cree en "lo que está escrito". Se mueve mucho, está asustado La rnujer que trajinaba
pude llegar hasta ellos. Un velo negro los se¡>araba ele mi, a través y tiene gran empeño en contar su historia. El idioma español se tiene de le rnan.o al niiw
del cual no pude tendedes In mano. Y algo más fuerte, mucho quiebra entre sus labios temblorosos, y agita las manos en el aire. y nura, llorosa y cándida. :. ,-
- Yo ser soldado República dos años. Después trabajar en •
más fuerte que toda curiosidad, se me anudó en In garganta y me
ató In lengua. (Allá. debajo de un árbol, rodeudo de curiosos, el <"trretera Fomento. Poco tiempo ya no más t;abajo. Yo querer vol- ***
rnorit' harapiento que n o sabe más que su propia lengua. diver· ver África mía, pero en la linea no dejar pasar. Ocho días sin co-
da a la gente levantando el puño y dando vueltas como un monito mer, sin dormir. Otra linea no dejar pasar. El hombre estaba en el /renle
de organillo. ) Guardé mi libreta de apuntes y salí a perderme por -¿Quién te contrató? con su escopeta de caza.
las callejuelas morunas de Valencia. - Un oficial español. Ofreeer tres cincuenta ser soldado. S6lo
pagaron cabeza del mes, después ya no. AMPARO POCH y GASCóN
*** - ¿Cómo \>iniste?
Al día siguiente la prueba se hizo en la cárcel de Valencia,
dentro de la muralla;· en In callejuela ·cubierta de grava se monta-
- En un barco a Ceutn, después muchos d-ías tren hasta Bnr·
gos. Un día ver soldados nuestros. Correr, correr ulli. Pero llegru·
'--------·----···-.:. . ...
ron los aparatos. Fueron llegando los prisioneros que instintiva· y ellos pedir correaje. Dilo. Ellos pedir arma. Díla. Y ya . ..
mente se agupaban según su nacionalidad. Se acomodaban al calor - ¿Quieres volver a tu tierra?
del sol y platicaban con desenfado, hasta con alegría. El último -5i.. . pero...
grupo llegó eñ medio de los centinelas. Eran tres moros. Fué el Mira receloso al joven oficial español que ha estado escuchán-
único grupo que me atrajo y fueron los únicos prisioneros con dolo y que ahora se inclina para decirle: Sí, volveréis todos vos-
quienes sentí deseos de hablar. ¿Eran los más irresponsables? otros, a trabajar para la República, y a vivir como hombres, por-
¿Eran los más pobres ? ¿Eran los más primitivos? que ahora habéis venido engañados.
IImed Ben Ali Elfasi es el morito harapiento que vi ayer. Po; IImed Ben Arbe es un niño grande, alto, robusto, sonrosado.
la abertura de la nianta que le cae ha"sta lns alpargatas, saca la Es el tipo del rústico anaHabeto. Por los bolsillos del pantalón de
cabeza pequeña, coronada por un puñado de pelos largos medio caqui asoman unas ·naranjas que él se empeña en ocultar con sus . ·.
rizados. Uno de sus ojillos verdes espía por el párpado entrece- manos toscas y mal tratadas. Tiembla de pies a cabeza y no deja
cerrndo, y por su bocaza abierta en una sonrisa constante, enseña de mirar de soslayo a la cáinara cinematográfica. Le digo a su com-
tiU S grandes dientes amarillos. No entiende español. El intérprete pañero que lo. tranquilice. Aquello no es una ametralladora, y lo
ayuda a entresacar el diálogo. han puesto contra ese muro sólo para que tomara el sol. Trata de
- ¿ Cuúntos años tienes? ~onreir, pero sigue temblando. Su compañero nos sirve de intér-
- No lo sé. Nosotros vamos viviendo años .. . y nada más. prete.
- ¿Quién. te contrató para venir aquí? Vivía en Tánger. Un día andaba por la Aduana y lo metieron
- Un fratic'és y ut\ moro me ofrecieron trabajo por dos duros. ~n un .café. Después llegaron unos soldados que se lo llevaron por
- ¿ C6mo lúciste 'e l viaje ? · ladrón. Estuvo diez días en un calabozo y otro día lo metieron en
-~ url b8;co hasta Ceuta. Después otras ciudades. No re· un tren. Desde allí corrió la misma suerte que su compañero. Tie-
cuerdo los· nó'inh~és. Había muchos moros, pero no sé cuantos. nl.' veinte años. Allá dejó a su madre que no sabe nada de él.
-¿Hay italian os y alemanes? ** *
-No sé. todos ' 'an vestidos de cristianos. Prisioneros de guerra: Ya está is de este lado. Yn habéis visto
-¿Te pagaban los dos duros? que no hay tal " infierno rojo". El Gobierno de la República ha
-Solamente dos pesetas en plata. Yo e;a cargador de muni- dado oídos a vuestra historia y ha querido creer vuestras palabras.
ciones. · H a hecho por olvidar muchas cosas tremetidas, s61o por deshacer
- ¿D6ndc te cogieron ? el velo negro que os separaba de nosotros y, niás comprensivo, m.-ís
'-Entre ·una montaiía y un río, en un combate horrible, en genc1·oso' que yo, os ha tendido la mano, y ha iJo a huscar allá ' en
que nadie sabia lo que hacia. el fondo de vuestro ser~ el útomo de hlunanidad - de hombrla-=-
-¿Tienes parientes? que pueda haberse salvado de la contaminación del fascismo. A es~
-No tengo más que a Al á. útomo quiere afianzarse para volveros a vuestra categoría de hom·
-¿Tienes miedo de que te matemos aquí? bres. No le engañéis. Respondedle con la misma limpieza. y un
-No. ¿Por qué? Si está escrito que muera aquí moriré. ~i día bendeciréis a la Espaiiá antifascista que en vez de fusil aros en
está escrito que regrese a mi tierra, re,"Tesaré. ' masa, se empeñó en redimiros.
Sonríe y, para congraciarse conmigo, levanta el ¡miio. Le pido V~tlencia, 22 de marzo de 1937.
·~

L..

..- ,Congreso de Campesi-


..nos de la Región Centro
- En el Teatro Lara de Madrid, rodeados de carteles con
frases como éstas: " Un buen libro es una buena posición
arrebatada al enemigo", "Honor y gloria a los héroes",
" Educación prem ilitar y mo,•ilización general", etc., han
celebrado su Primer Congreso los camp esinos castellanos,
en el que ha quedado constituida la Federación de Cam-
pesinos de la Región Centro.
El secretario general. Eugenio Criado. dirigió la pa-
labra a los congresistas. De su discurso son estos párrafos:
"En tanto no podemos romper por hoy las trincheras
fascistas <¡ue impiden dar· a nuestros compañeros cam-
pesinos un abrazo, hagamos llegar hasta 'ellos por medio -<e •(}J
de la radio nnenros proyectos, nuestro entusiasmo y V 91
nuestra energía y te~ón de ir a liberarlos." ._ca1S'~
'~>~o 'ttJi
"Ese zigzag de trincheras que ahren en hendiduras ?~
nuestra tierra, est!ín replctns ele 1\Uestra rnuchachada caro·
pt!sina. Del campo Ira desaparecido la alegría bullanguera 'ff"~
eie.'
de los mozos, ¡Jnrn llenar de héroes los campos de ha·
talla."
• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • o o • • • • • • • • • • • • • • o • • • • • • • • • • ~ • •

"El régimen burgués nos lega una región deshecha
en todos sus aspectos, a In que nosotros, con 1a Federación
Regional de Campesinos, hemos de dar forma, pujanza
y vida."
....................................... ...... .........
"Somos dos Federaciones que recogen en su seno la
totalidad de los parias liberados del agro. Y ahí está, ru-
bricado por todas las Delegaciones, el acuerdo unánime Y
sencillo de in\'itnr a nuestra Federación hermana para
que rubrique con nosotros la alianza cordial que debe
nunarno~ y hcrtnanarno~."
- • EL CAMPO , PARA GANAR LA GUERRA
Y LA REVOLUCION

CAMPESINOS : iHAY QUE TRABAJAR


SIN DESCANSO HASTA LA VlCTORIA!

,fl!~l
VIDA V HUMOR..
DE MADRID i
Noche de agua 1
T odo el dia ha caído una lluvia lenta, pertinaz. El horizonte cerrado al atar-
.
decer presagia una noche de. agua, y el madrileño de la retaguardia, incons·
d enteme nte cruel se frota con cierto r egocijo las manos.
Es una ley inhumana que hemos da1lo en llamar humana por amor sin duda
a las paradojas. Allá en las trincheras, los camaradas se sentirán calados hasta los
huesos, pasados de frío; pero aqui, en edta honda zanja que es la Gran Vía, el .
madrile iío bendice estn lluvia, fina y lenta que enfanga las calles como si ablanda· ..
ra el asfnlto. •
¡Ah!. .. Apresura e l paso pura recogerse tempranito y antes de entrar en s u i
1
portal dirige un u mirada conmovida a las nubes. ¡Qué sueñecito tan estupendo!
Y por anticipado se estira imagit~arian1 eote bajo las· mantas, acariciado por ~1
1
: -'
/','

frío blando de las sábanas, con un gozo indescriptible. ¡Qué sucñecito! Y ccnn
i:. '-.1•'

apresurado. ¡Ah, los a;viones ·no vienen esta noche! ¡Qué bien! ¡Bendita la ll u·
Yia! Y el suciíecito viene dulcemente, d su eñecito tantas veces inconciliabl e
¡ T,a~rde,cita d•: aviones
npri eta l os párpados tcrrible men,te como para resistir a cualquier s uger encia de
v igilia. El mad1·i leiío es feliz. Duerme.
l
1
Bajáis por una calleja estrecha y pendiente que ha adquirido desde que la endosaron este pulido
pavimento, cierta prestancia de tobogan.
Dos horas, acaso, de su cfio. ¡ Blonunm! Bueno. El madrileño en un duermevela ¡
• Las modernas colas han absorbido las antiguas tertulias de silla enana y ln.rga lengua que obs·
tmían lns puertas de todas las casas en estos barrios populares.
dn un manotazo al aire como para alcanzar a un compañero que roncase. Luego 1
11
Como la guerra ha convertido las escuelas en cuarteles, toparéis a lo largo de vuestro r~o·
se queda ot1·a vez inmóvil. Como se supnne que duerme sin luz no podemos verle rrido cincuenta mil veces con cincuenta mil clúquillos que, ayudados de sus madres, le hacen la h1ga
esta cara b eatifica, esta cara de hombre feliz que tiene sueños de hie naventu· ¡1 a Den\a Eva.cuaci6n.
-¿ Pa' qué?- suelen decimos-, los pajarracos vuelan hasta en Tampico, y el hambre ronda
ranza.. 11 por todas partes.
¡Blommm ! ... ¿El vecino de arriba se ha puesto a sacudir la gran alfombra
¡:::
::. siem~u~~eJ~.is a decir! ¿Tienen razón? ¿~o la tienen? La lógica popular le deja a uno casi
d el invierno? ¡ Blonmun! ¡ Pac, pac! i tueatacatác!... Cañones, fusiles, ametra-
Decíamos que bajáis por una calle estrecha y pendieme como hay muchas en los barrios
lladoras!. .. Elmadrileiío abre los ojos en la obscuridad y vuelve el oído hacia la de nuestro Madrid, cuando de pronto. donúnando el guirigay de las colas y la gritería de los chicos.
ventana. un oído hiperestésico, c.1paz de captar los rumores más leves. Un liger o comenz.iís a oír un mosconeo persistente que os llega a parecer generado por vuestro propio oído.
tic, tic. ¡La llu' ia en e l alféizar de la ventana! Sí. desde luego es la llmoia. Hace un Las gentes empiez:ut a cruzar las calles con alguna prisa mirando a lo alto. Oís algunas in-
esfuerzo p or recor dar si conoce algún santo a quien darle las gracias. Y la mano
! terjecciones entre dientes: -¡Malditos marranos!- Chillan las mujeres-. ¡ luanito 1 ¡ Pepee 1 Al-
blanda del suei10 ' 'n e lve a cerrarle los ojos suavemente. ¡1.11': ¡:unos chiquillos acuden dando brincos y haciendo burletas. ·
Una voz indignada: -Ya están abl. Los hijos de perra ...
¡Tacatacatúc, blommm, blonunm! Ese vecinito ... ¡Diablos!. ¡son los caiíone;: Tres, seis, nueve trimotores negros cruzan la cinta estrecha de la calle, allá arriba. Tan bajo•
B ien, pero es tú llovie ndo; aprovéchate_ madrileño; si el· tiemp o sigue así podr:í~ van que parece de temer echen a Yolar las tejas con el aire de las hélices.
L.~ calle ha quedado desierta; pero de todos los portales salen naricillas empinadas como olis·
dormir hasta las nue,•e. hasta las doce quizá ... La l engua torpe pugna por arras· queando el pedrisco.
trar unas palabras mientras loo ojos rt>cién abiertos tornan a cerrarse. ¡Qué VOiiotros también os habéis metido en un portal; pero muy en lo hondo, bscando el refugio
: más seguro, mientras la portera abandona su mechina! rezongando como en los días de lluvia
bioo ! ... • cuando la gente le embarra las losetas.
Pac, pac, pnc, tnctactac. ¡ Blomnun! El madrileiío rebulle en la cama. ¿ Ql"' • Una c.x¡>!osión formidable corta todas las conversaciones y levanta un revuelo precipitado
p ost11ra era aquélla que ha perdido? Estaba tan bien... ¡Blommm! ¡Biommm! hacia el interior. Luego, todos los ojos se buscan con un poco de. susto y estalla alguna risa y al-
-Caray, -se tira d e la cama y cierra la ventana de golpe. -Ajajá ... guna voz indignada ruge rencorosa: - ¡Bestias! •
L-u explosiones se suceden más cerca o más lejos. La gente viene tímidamente en busca vue>·
P ero ya es inútil; la gran alfombra suena un poco más lejos, pero suen:t. tra hacia lo hondo del portal. Se aprieta, se apiña poco a poco núrando con recelo al rombo claro
Nuevas vuel tus por buscar aque ll a d el ic iosa postura. ¿A ver? ¡Media vuelta a la ; de l:t puerta.
derecha l Iz ... c¡uiel·clu, march ... Po1· la Castellana camina confundido con un : -Fíjate- dice una voz con una compunción monótona-, el padre de la Encarna está en el
• H os pi tal con las dos piernas cortadas.
pelotón d e I'Cclntas. Un , dos : un, dos. ¡Me ... dia vuelta! Un, dos ... Vaya calorcito !::':
. -Pues en el bombardeo del otro dia, en Santo Domingo, una mujer ha caído muerta desde el
que entra co n l a marcha ... Un, dos. ¡Uf! .. . despierto súbitamente, el macl1·ile ño quinto piso a la cueva.
tira las ropas de la cama y se Junza a abrir la ventana. ¡Maldito sea ! .. . Una lev~ L.~ conversación se generaliza con evocaciones espeluznantes en tono frío, mientras las explo·
siones se acercan o se alejan. Alguna vez trepidan los cristales de la casa y la barandilla de la es-
claridad apunta en lo alto. La lluvia sigue cayendo, lenta, fina, inexorable. : calera. hay revuelos de miedo subrayados después por alguna risa.
- Qué lástima, con una noche d e lluvia como ésta- . Ahora se tapa ' " i. Parece que la gente se olvidara del motivo que la congregó allí y se distrajera con vulgares
cabeza; no quier e ver ni o ir. Aun queda tiempo. -¡Este maldito brazo que no comadreos. c-uo.ndo una voz infantil grita en la caHe :
1 - ¡ Los cita tos, los chatos 1
sé dónde colocar!- . La ametralladora sigue tamborileando apresuradamentl·.
pero los caiíooazos se eMpacian; e l furor de la batalla decrece. -¡Maldito hra· ! ¡ En un instante os han dejado solo.
Como en una suelta de globos grotescos la gente levanta la cabeza y rie miranrlo al azul.
Docenas de aviones patinan como vencejos all á arriba. Las ametralladoras agujerean precipi·
7.0! ... - La luz comienza a invadir el enarto. -Serán ya ... - pero el reloj ele •

Ó) l a memoria se desvan ece ... Un reposo, un bienestar infinito invade los miembros
11 tadamente el aire. -

- y el cerebro atormentados. La luz sigue creciend o.


¡Pon. pon, p on! De un brinco nuestro madrileño se ha sentado en la cama.
- ¿ Eh? ¿qu é es eso?- Nada, una mano que golpea suavemente la puerta d el
:.

!:.:
Las madres se olvidaron de los chicos. Y todo el nrundo tiene risas nuevas, frescas, como
risas de sol mezclado de agua.
Los aviones suben. bajan, brillan con un verde metálico de insectos, se escupen miles de pro-
yectiles, zumban como abejorros.
Los chicos siguen sus evoluciones corriendo de esquina en esquina_ Se d.~n grandes manotazos
cuarto. El camarada del alojamiento : - ¡Las nueve, compañero! en las rodillas, doblan el estómago y ríen con verdadero alborozo.
El corazón galopa. De p ronto_ nuestro torturado madrileñ o se encoge d~ -Le ha tocao. le ha tocao -grita un chaval siguiendo con el índice el resb:uón que un apa-
rato describe en el azul. Todos acuden a la núsma esquina. Todos los ojos siguen la misma di-
hombros y deja caer la cabeza en la almohada. Sonríe beatíficamente. E~tá so· rección.
ñando con e l paraíso terre nal. -¡Arrea, si es verdad! Míralo, va fumando por la cola.
Sobre la casa vuelven a pasar zumbando los obuses que se estre llan all:í le· - i Que cae, que cae !
En efecto, un avión - ¿faccioso? ¿leal?- describe una curva Yertiginosa detrás de las casas
jos. ¡ Blommm! m:is altas.
------··. ......................···········-·······............ -------·········· ---·-- - - ··· · ·- - - - - - - · · ··· ·· · · - · - · · · · ·- , :.· -Fulanitooo... Se llaman los chicos, se bus "'"· y echan todos a correr con•n •• cor•'·""'n
al encuentro de una gran cometa derribada.
1
1
........................................................................................... ·········-·
Claro de :·~~·············· · ······························

palpa, toca, aparta meticulosamente todos los mmores -la guar-


L.'\ guerra ha reg:~lado a Madrid espeetáculos y emocione' d.ia que pasa, el automóvil lejano, el bisbiseo de una conversa-
Ción ...-
desconocidos. Por ejemplo: el daro de luna
1.:1 luna en la ciudad fué siempre como un farol más en com· ¿Ya lo cazó, ya? Ummmmm ... tLos aviones!
petencin con los faroles municipales. Sólo algún c:lllejón apartad<>, Se queda quieto pegad~ a los colchones como para formar
guardando nvaramente su secreto entre villanos evacuatorios, un cuerpo con ellos. A traves de los cristales ve las trompas de los
conocía cs.~ luz dulzona que hn.ce suspirar a los enamorados y reflectores que recorren la nocl•e alta devorando cstrell ·
topar con el avión. · as Sltl
escandaliMr a los mininos.
Los poetas liliales que no querlan aspirar las acres emana· •. i ~lo~m!. .. Una explosión lejana. Rápidamente pero co1l
ciooes tenían que salir en busca de inspiración a las zonas rura-