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Sáenz Valiente Martín

Galafassi - Cuando el árbol no deja ver el bosque. Neofuncionalismo y


posmodernidad en los estudios sobre movimientos sociales.

En este artículo Galafassi nos introduce al estudio de los movimientos


sociales como un aspecto característico de la modernidad. De esta forma,
emergen también las ciencias sociales como producto de la movilización social
que caracteriza a la modernidad.
Argumenta que los movimientos sociales han sido poco estudiados, y que
actualmente vuelven a reaparecer sobretodo tomando como referencia el
individualismo metodológico. A partir de allí se desarrollan la escuela
norteamericana, preocupada principalmente por el estudio de la "protesta y la
acción colectiva"1; y la escuela europea enfocada en la cuestión de la
"identidad".
La escuela norteamericana se desarrollo con el estructural-funcionalismo
parsoniano, la teoría de la elección racional, y con la más influyente, la teoría
de movilización de recursos. Dentro de esta última se puede considerar a la
"escuela particularista" como un subtipo, en el que se considera desde la
organización hacia la movilización, y la gestión de los recursos en ciertas
oportunidades.
Respecto a las criticas, la teoría de la movilización de recursos presenta
falencias en cuanto a la imposibilidad de explicar el "free-rider" (aquellos que
sin movilizarse perciben los beneficios de los sectores movilizados, como los
trabajadores no sindicalizados). Esta es, además, una visión en última instancia
de "elección racional", la cual no percibe la búsqueda de "autonomía, identidad
colectiva y reconocimiento público"2. Galafassi plantea que esta critica puede
ser extendida también a toda la sociología norteamericana clásica, que "no
traspasa las limitaciones del análisis que parte de la cosificación y
naturalización de las relaciones sociales", presentando un enfoque
deshistorizado y con una subestimación de la cultura como factor.
Tanto la escuela norteamericana como europea tienen como objetivo
"entender la emergencia de un movimiento social y su sustentación y
consolidación en el tiempo". Respecto a la escuela europea, podemos

1
Salvo excepción, todas las citas son de Galafassi en Cuando el árbol no deja ver el bosque.
Neofuncionalismo y posmodernidad en los estudios sobre movimientos sociales, Revista Theomai, nº14.
2006.
2
Riechman y Buey, citados por Galafassi.
Sáenz Valiente Martín

mencionar a las "teoría de los nuevos movimientos sociales". Allí se da un lugar


central a una diferenciación entre los "viejos" y "nuevos" (relacionados con
"transformaciones fundamentales de las sociedades industriales", de una
organización mas laxa y permeable). Juega también un rol clave la
conformación de la identidad dentro de esta teoría, así como la "acción
colectiva", con un profundo anclaje en la subjetividad.
Teniendo en cuenta esto, Galafassi nos presenta una critica hacia estas
teorías ancladas en el individualismo metodológico en su conjunto.
Primeramente, parte de una visión donde el conflicto es cuanto menos
llamativo, con organizaciones comunitarias, frente a una sociedad
individualizada. Luego, respecto al cambio social no explican, las teorías de la
movilización de recursos, las causas del origen de los conflictos, sino sus
condiciones de mayor desenvolvimiento, así como tampoco hay potencialidad
de cambio en el relativismo posmoderno de la escuela europea.
Respecto a la ideología y política, le es atribuida poca importancia, por lo
cual las pocas posibilidades de cambio presuponen un sistema relativamente
estable. En cuanto a la oposición entre nuevos y viejos movimientos, mas
propio de la visión europea, genera una deshistorización al no ver esta
dicotomía como temporal, histórica y procesal, plateándola de forma
esencialista.
Por último, el autor da un cierre sobre las características del funcionalismo
y estructuralismo (también en sus variantes actuales), que presentan un riesgo
de "naturalización de las relaciones sociales", al poner el foco sobre los
aspectos organizativos, del orden y dejar de lado aquello ligado al poder y el
cambio. De esta forma, solo se analiza al conflicto a partir de sus
"manifestaciones superficiales y visibles de los procesos", de forma tal que no
se es analizado el conflicto el profundidad, y "el árbol no deja ver el bosque".
Como propuesta, considera que es necesario una análisis del conflicto
social que presente las condiciones estructurales de la lucha de clases de los
movimientos sociales; su "posición estratégica"; aspectos socio-históricos y
regionales; la dialéctica capital-trabajo; el contexto de cambio; las diversas
fracciones de clases y movilizaciones en relación con el conflicto analizado; las
demandas; el programa político; la organización y las condiciones subjetivas
entre otras.