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INTRODUCCION

Uno de los propósitos que la iglesia tiene es ser el sendero por el cual la gente llegue y
conozca a Dios. Que a través de nosotros el mundo encuentre su destino, en medio de
está selva plagada de anti- valores, pecado y destrucción, que enreda a la gente y los
deja perdidos en medio de la oscuridad y la desesperanza.
PROPOSITO DE LA IGLESIA DE JESUCRISTO
Luego de la resurrección y antes de subir a los cielos, Jesús nos dejó un mandamiento
claro: que vayamos y hagamos “discípulos” a todas las naciones de la tierra. Pero ¿Cómo
lo lograremos?
El mundo espera y anhela no simplemente escuchar nuestras palabras, sino ver a Jesús
reflejado en nuestras vidas. No siempre van a ponerlo en esas palabras, pero en lo más
profundo de su corazón eso es lo que nos reclaman.
El propósito de la iglesia es que seamos una prueba viviente que “de tal manera Dios
amo al mundo que dio a su único hijo para que todo aquel que en El que crea, no se
pierda y tenga vida eterna. Nuestro propósito es ser una comunidad de personas que
presentan evidencia real de un Dios amoroso para con un mundo que lo necesita con
extrema urgencia.
La Iglesia primitiva consistía en una comunidad que proporcionaba credibilidad total
al mensaje que predicaban. Cualquiera podía acercarse y comprobar que el amor, la
aceptación, el perdón, la bondad, la humildad, la generosidad, el servicio y la
preocupación de los unos por los otros era una realidad, no algo que solo se conocía por
sus palabras. Entre ellos había ricos y pobres, gentiles y judíos, esclavos y libres… que
podían convivir juntos como resultado de experimentar el amor de Jesús en sus vidas.
Si los primeros discípulos vieran con sus ojos la iglesia de hoy, ¿Cuál sería su reacción
ante nuestros métodos evangelistica, nuestros edificios? El porcentaje del presupuesto
que la iglesia invierte en ayudar al huérfano, a la viuda, en el ministerio juvenil y
evangelismo de niños. ¿Estamos haciendo la diferencia? ¿Somos influencia en nuestras
comunidades? Debemos cambiar aquella imagen de algunos que parece que no fueron
bautizados en agua. Nuestra generación necesita ver a Jesús, y nosotros necesitamos
sabiduría para darlo a conocer.
Como Iglesia debemos ser relevantes en la cultura, como los de la iglesia primitiva del
libro de los hechos. Ellos predicaban a Jesús, formaban discípulos, impactaron su
cultura, transformaron sus comunidades, revolucionaron el mundo con un estilo de
vida radical tal como lo habían visto y aprendido de Jesús (Hechos 1:1, 17.6).
Las personas de este mundo le pertenecen a Él, pero han perdido su camino. Tu y yo
tenemos que buscarlos, salvarlos, discipularlos y guiarlos en el camino de Jesús. Así,
ellos también van a ir a buscar a otros para que amen a Dios, sirvan a otros y sigan
enseñando de las virtudes de Jesús (Lucas 19.10)
CONCLUSION
Así que, con todo lo que hemos dicho, ¿cuál es el propósito de la iglesia? Me gusta la
ilustración en 1 Corintios 12:12-27. La iglesia es el “cuerpo” de Dios – somos Sus manos,
boca y pies en este mundo. Estamos para hacer las cosas que Jesucristo haría si Él estuviera
aquí físicamente en el mundo. La iglesia está para ser “cristiana” --- es decir, “como Cristo”
--- y para ser seguidores de Cristo.
Ciertamente, Cristo desea que amemos al prójimo (Mateo 19:19) y que hagamos bien a
todos en la medida en que tengamos la oportunidad (Gálatas 6:10). Pero la misión de la
Iglesia no es transformar al mundo ahora sino cumplir la Obra de Dios. La Iglesia que
Jesucristo fundó tiene que seguir su ejemplo, proclamando el verdadero evangelio al
mundo. No se dejará distraer por un falso evangelio de activismo político o social ¡porque
estará ocupada en proclamar la buena noticia de su Reino venidero.
SEMINARIO BIBLICO TEOLOGICO DE GUATEMALA

ECLESIOLOGIA
CATEDRATICO: LIC. MA. ROBERTO ARANGO
DIFERENCIAS ENTRE LA IGLESIA CATOLICA Y LA IGLESIA EVANGELICA;
Alumna: EDDY AGUSTO MINER IXCOY
Carné: 1-16-2416
Fecha: 10 DE NOVIEMBRE 2018
DIFERENCIAS ENTRE LA IGLESIA CATOLICA Y LA IGLESIA EVANGELICA
A partir de 1517, el entonces monje Martín Lutero intentó introducir reformas en su Iglesia,
la Católica Apostólica Romana. Como sus reformas no fueron aceptadas, se produjo un
cisma y fue así como nació una nueva Iglesia, la Iglesia Evangélica o protestante. Mucho de
lo que no logró reformar Lutero sigue diferenciando a las dos confesiones hasta el día de
hoy. Estos son algunos de los puntos fundamentales:
Concepto de Iglesia
La Iglesia Católica y la Iglesia Evangélica poseen un concepto distinto en lo que hace a la
esencia de la Iglesia. La Iglesia Católica se considera a sí misma la única Iglesia verdadera y
universal, bajo la dirección del Papa.
Las Iglesias que surgieron de la Reforma lo ven de otro modo: no existe una Iglesia
Evangélica unificada, sino diversas Iglesias, y todas se consideran igualmente válidas.
Investidura papal
La investidura Papal no se basa en la Biblia, según Lutero.
Con respecto a la figura del Papa, los protestantes no son tolerantes en absoluto, ya que,
según ellos, el rol del Papa contradice a las Sagradas Escrituras.
Para los católicos, el Papa es el sucesor del apóstol Pedro y, por eso, el jefe de la Iglesia
designado por Jesús. Esto se basa en una presunta serie ininterrumpida de ordenaciones de
obispos, sacerdotes y diáconos que va desde la ordenación de los Apóstoles, en el siglo I,
hasta el presente.
Concepto de sacerdocio
Esa transmisión de la misión de los apóstoles, también llamada Sucesión Apostólica, se
extiende al significado general del sacerdocio en la Iglesia Católica. Con el sacramento del
orden, la consagración al ministerio de servicio a la Iglesia, los obispos, sacerdotes y
diáconos reciben un poder especial de Dios para servirlo. Por eso, el servicio que prestan
los sacerdotes está por encima del de las otras personas.
La Iglesia Evangélica no ve en el sacerdocio una consagración de la persona. El cargo de
sacerdote es una función, claro que por voluntad de Dios. En principio, esa función puede
ser transmitida a cualquier creyente.
Eucaristía o Santa Cena
La magnitud de la influencia del concepto de sacerdocio de los católicos sobre el ejercicio
de los sacramentos y en la convivencia ecuménica queda clara al examinar la Eucaristía o
Santa Cena. Ambos conceptos denominan la ceremonia en la que se representa la muerte
y la resurrección de Jesús, y se remite a la última cena de Jesús con sus apóstoles, en la
noche anterior a su crucifixión.
Sacerdote parte la hostia durante la Eucaristía.
La Eucaristía católica sólo puede ser llevada a cabo por un sacerdote ordenado. Únicamente
él puede transformar, en nombre de Jesús, el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo.
Los no católicos no pueden participar de ella ni recibir la comunión.
En la Iglesia Evangélica, por lo general, toda persona bautizada está invitada a participar y a
realizar la ceremonia. Ese es el motivo por el cual la Iglesia Católica rechaza la Misa
Participativa.
Además, la Santa Cena tiene, en las dos confesiones, un diferente contenido. Los católicos
ven en ella una constante repetición del sacrificio de Jesús. Para los protestantes, allí sólo
se conmemora su muerte y su resurrección. Y se resalta especialmente la comunión de
aquellos que participan de la Eucaristía.
La Virgen María y la veneración de los Santos
La Iglesia Católica Romana venera a la Virgen María, la madre de Jesús, como “Reina de los
Cielos”, y la considera, en muchos aspectos, equiparable a Jesús.
Dado que la Doctrina Mariana, en especial, no ha sido probada a través de documentos
bíblicos, ésta es rechazada por la Iglesia Evangélica. El dogma mariano salva a María del
pecado original y la hace ascender al Cielo.
Además, la Iglesia Católica practica la veneración de los santos. Los católicos les rezan a las
personas ejemplares que han muerto y han sido santificadas por la Iglesia pidiéndoles que
intercedan ante Dios para ayudar a los creyentes, que esperan milagros de los más de 4.000
santos y adoran sus reliquias.
También la veneración de los santos es rechazada por la Iglesia Evangélica categóricamente
como antibíblico. Según la Reforma luterana, cada individuo, según la confesión
protestante, puede y debe dirigirse a Dios directamente a través de la oración.
Celibato obligatorio
El celibato, es decir, la promesa de vivir soltero y en abstinencia sexual, es común a todas
las grandes religiones del mundo, también a la católica y a la evangélica. Sin embargo, para
la Iglesia Católica Romana es obligatorio, y se interpreta como una señal de fidelidad
incondicional al Señor.
La Iglesia Evangélica rechaza el celibato como obligación. Ya en 1520, Martín Lutero exigió
la abolición del celibato, para lo cual él mismo contribuyó de forma decisiva en 152
casándose con la ex monja Katharina von Bora y fundando con ella una familia. Casi sin
querer, el reformador creó así la “Casa parroquial”, que se transformó, a través de los siglos,
en un símbolo de la comunidad.
Sin embargo, el celibato también existe en la confesión protestante como decisión
voluntaria. En ciertas comunidades y diaconías se practicaba y aún se practica.
Esta visión diferente de la autoridad explica en parte los diferentes puntos de vista de estas
iglesias. Cinco diferencias importantes se dan a continuación.

 La Iglesia Católica ha elevado a María, la madre de Jesús, a un puesto importante en su


teología y muchos católicos le rezan a María. Los protestantes no ven esto en la Biblia y
no lo hacen.
 La Iglesia Católica requiere que los sacerdotes sean hombres solteros. Para los
protestantes, los líderes de la iglesia pueden estar casados y en algunos casos pueden
ser mujeres.
 La Iglesia Católica a menudo ha enseñado que las cosas que hace una persona cristiana
pueden ayudarlo a ser salvo por Dios. Las iglesias protestantes argumentan en la Biblia
que las personas se salvan por fe en lo que Jesús ya ha hecho por nosotros.
 Un servicio de la iglesia protestante a menudo es más informal que uno católico y la
predicación de la Biblia es generalmente central. Se enfatiza la elección individual y la
respuesta a la Palabra de Dios. En un ritual de servicio de la Iglesia Católica, el
simbolismo, la confesión y la Sagrada Comunión son cruciales y los sacerdotes juegan
un papel importante en llevar personas a Dios y a Dios a la gente.
 Otra área importante de diferencia está en los sacramentos. Los sacramentos son signos
visibles de lo invisible, lo espiritual. La iglesia protestante celebra solo dos, el bautismo
y la Sagrada Comunión, en respuesta a las instrucciones de Jesús que se encuentran en
la Biblia. Sin embargo, la Iglesia Católica tiene siete en total.
CONCLUSION
Las creencias de las iglesias protestantes (por ejemplo, la Confesión de Westminster) están
más cerca de la verdad enseñada en las Escrituras que las creencias de la Iglesia Católica.
Este es especialmente el caso cuando se trata de la enseñanza clave de la Biblia sobre cómo
una persona es salva y se convierte en uno de los hijos de Dios.
Históricamente, la Iglesia Protestante ha enfatizado cinco “solas” (en latín significa “solo”):
Sola Escritura, solo Cristo, Sola Gracia, solo Fe, solo para la gloria de Dios. Cada uno de estos
“solas” hace una declaración positiva acerca de lo que las Escrituras enseñan, en contra de
las enseñanzas católicas, y protege la verdad de las buenas nuevas del trabajo salvador de
Jesús para nosotros.
SEMINARIO BIBLICO TEOLOGICO DE GUATEMALA

ECLESIOLOGIA
CATEDRATICO: LIC. MA. ROBERTO ARANGO
EL BAUTISMO POR EL ESPIRITU SANTO
Alumna: EDDY AGUSTO MINER IXCOY
Carné: 1-16-2416
Fecha: 10 DE NOVIEMBRE 2018
INTRODUCCION
El bautismo del Espíritu Santo se puede definir como la obra mediante la cual el Espíritu
de Dios coloca al creyente, al momento de la salvación, en unión con Cristo y en unión
con otros creyentes en el Cuerpo de Cristo.
EL BAUTISMO POR EL ESPIRITU SANTO
El bautismo con el Espíritu Santo fue predicho por Juan el Bautista (Marcos 1: 8) y por
Jesús antes de ascender al cielo: " Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas
vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días" (Hech. 1:
5). Esta promesa se cumplió en el Día de Pentecostés (Hechos 2: 1-4); por primera vez,
el Espíritu Santo moraba permanentemente en las personas y la iglesia había
comenzado.

1 Corintios 12:12-13 es el pasaje principal en la Biblia respecto al bautismo con el


Espíritu Santo. “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean
judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo
Espíritu.” (1 Corintios 12:13) Note que "todos" hemos sido bautizados por el Espíritu:
todos los creyentes han recibido el bautismo, sinónimo de salvación, y no es una
experiencia especial para unos pocos.
Aunque Romanos 6:1-4 no menciona específicamente al Espíritu de Dios, sí describe la
posición de los creyentes ante Dios con un lenguaje similar al del pasaje de 1 Corintios:
¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En
ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido
bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte
por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del
Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”.

Se necesitan los siguientes factores para ayudar a reforzar nuestra comprensión del
bautismo con el Espíritu.
Primero, 1 Corintios 12:13 dice claramente que todos hemos sido bautizados, y que a
todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu (el hecho de que el Espíritu mora en el
creyente).
Segundo, en ninguna parte de la Escritura se exhorta a los creyentes a ser bautizados
con, en o por el Espíritu o a buscar de ninguna manera el bautismo con el Espíritu Santo.
Esto indica que todos los creyentes ya lo han experimentado.
Tercero, Efesios 4:5 parece referirse al bautismo del Espíritu. Si este es el caso, el
bautismo del Espíritu es una realidad en cada creyente, al igual que lo son “una fe” y
“un Dios y Padre.”
En conclusión
El bautismo del Espíritu Santo hace dos cosas, (1) nos une al Cuerpo de Cristo, y (2)
hace realidad nuestra co-crucifixión con Cristo. Estar en Su cuerpo significa que somos
resucitados con Él a una vida nueva (Romanos 6:4).
Debemos entonces ejercer nuestros dones espirituales para mantener a ese cuerpo
funcionando apropiadamente como se nos dice en el contexto de 1 Corintios 12:13. El
experimentar el bautismo de un mismo Espíritu sirve como base para mantener la
unidad en la iglesia, como está escrito en el contexto de Efesios 4:5.
Estar asociados con Cristo en Su muerte, sepultura y resurrección a través del bautismo
del Espíritu establece la base para nuestra separación del poder persistente del pecado
que está en nosotros y nuestro caminar en una vida nueva (Romanos 6:1-10, Colosenses
2:12).