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Camarero, Hernán.

217:
Contra los que pmtan, ttodavía! cuadros para los burgueses, contra '{os que escriben, ttodavía!
libros para los burgueses [ ... ].
Nosotros estamos de vuelta al pueblo, hartos de la cultura burguesa,
ávidos de la dialéctica matenalista
(Raúl González Tuñón, "Las bngadas de choque", Contra. La revista de los franco-tírndores, I, 4,
agosto de 1933).

Caminos a través de los cuales el PC se insertó en el mundo del trabajo durante los años 20 y
30. Fueron sus intervenciones en un conjunto heterogéneo de ámbitos en el que los obreros, y
los comunistas como parte de ellos, desarrollaron diversas experiencias culturales. Se trataba
de prácticas y formas de agregación, que respondían a motivaciones e intereses que aludían a
otras facetas de la vida cotidiana y la sociabilidad proletarias, distintas de las del tránsito diario
en el establecimiento industrial y en el mercado (en tanto productores y consumidores) o en
las luchas y organizaciones gremiales (en tanto militantes). Estas iniciativas se relacionaban
con el uso del tiempo libre.

218:
Es posible que las diferentes formas de "acto alienado" generadas en la cultura de masas no
hubieran alcanzado, hasta los primeros años treinta, una hegemonía total en el imaginario de
las clases subalternas y, más específicamente, en el de la clase obrera, aunque era evidente el
enorme espacio que iban adquiriendo.

la aparición del cine sonoro; la multiplicación de las revistas populares y la literatura de kiosco
generadas por una nueva y pujante industria editorial; la progresiva profesionalización del
fútbol; la supervivencia del circo, el vodevil y las formas de teatro menor. Sin embargo,
subsistieron, cada vez con mayor dificultad, prácticas generadas por sectores proletarios, que
intentaban competir con estas diversificadas ofertas de distracción.

Cultura obrera:
En este libro, se la considera una categoría que permite englobar el entramasfode prácticas y
agencias político-culturales que tenían como p.rotagontstas principales a colecttvidades de
trabajadores; también mcluye un conjunto de actrtudes, creencias, patrones de
comportamiento, Imagtnanos y ntuales5 , articulados en tomo a una tdenttdad obrera, que
traslucen una conciencia de clase proletana. 6 De todos los posibles senttdos implicados en la
categoría cultura obrera, aquí se privilegia el que se refiere al desarrollo de formas aSOCiatiVas
y hábttos ligados a la mstrucción y a la recreactón de los trabajadores. Estos fenómenos se
Situaron sobre un cammo abterto por el anarqutsmo y el socialismo. Se ha afirmado que esa
senda ha pía permitido constrtuir una "cultura alternatiVa", en donde" ... los trabajadores
creaban sus espacios de sociabilidad: efectuaban representaciones teatrales, bailaban,
cantaban, se educaban, entonaban sus htmnos, desplegaban sus símbolos"?

6 Sobre l;~. categoría "cultura obrera" en sentido amplio, remitimos a eres autores tngieses. El
pnmero es R. Hoggan, con su clás¡co estudio escnco en 1957 y traducido ai castellano como La
wituro obrera m la sonedad de mams, o p. crt., forJado sobre exper1enctas personales.
prcctsamencc, de las década.s de 1920-1930. En esa obra, el autor enuende que el
proietanado bncámco había logrado constttulr, antes y durante ese ucmpo, una "valiosa
cultura prop1a" -l:lDstenormente erosiOnada por los mstrumentos de la cultura urban:t. de
m:t.sas-, que se e:.---presaba en gustos, costumbres, estilos de habla y hábtros d.t un carácter
disnnguible e mconfundibic. El segundo es E. Hobsbawm, con sus artículos dedicados al tema,
como "La formación de la cultura obrera brtcinrca" (en El mlludo dei lraba;o. Estudios
hiSióncos sobre la jonnació11 y et,olución de la clase obrera. Barcelona, Crinca, 1987, pp. 216-
237). El tercero es G. Stedman Joncs, espccralmente por su "Cultura y política obreras en
Londres, 1870-1900: nocas sobre la reconstrucción de una ciase obrera" (en Leugua;cs de
clase. Estudios sobre la lustona de la clase obrera mglesa. Madrid, Siglo XXI. 1989, pp. 175-
235).

220:
la presencia de una verdadera estrategta del PS en el tema, ambiciosa, coherente y
sistemática, aunque afectada, reconocía Aricó, por un "carácter abstractamente oeda2:ógrco v
nrívileg¡ador de la divulgación c1entífica"Y Como ~fi~aba PJ\.t;ntiero acerca de estas redes de
socialización: "Detrás de una concepción ostensiblemente ilumimsta -educar al trabajador
como parte de la formación de una.cultura política democráttca- se adv¡erte la preocupaciÓn,
a la manera de la socialdemocracia europea, por constituir una suerte de 'soctedad separada' '
- ' ~ , ,- • t ! ~ que aoarcaoa uesue recreos tnrancues basta ttendas cooperativas, pasando por
escuelas de ofictos y ateneos de divulgacrón científica" 10 Era la propuesta del que aparecía
concebido corno un "parttdo de la modermdad'', influido por un legado pos!ttvista,

221:
Ciertamente, muchas de estas organtzactones aparecí:tn vmcuhdas y paralelas, y se sostenían
a partrr de b pertenenc¡a múltiple de íos mismos milit.1.ntes a la.s mismas asoc¡a:ciOnes.
AJessandro Pizzorno denommó formas de Íl!crustacwHes asociativas, a este fenómeno
recurrente en el que l0s partidos, por su predisposición y capacidad, logran capturar fa
Imciativa colectJ.va.12

222:
1. LAS POLÍTICAS PARA UNA INSTRUCCIÓN OBRERA
Comencemos con la.s iniciativas desplegadas en el campo de la instrucctón. Uno de los
instrumentos pnvilegiados para el desarrollo de las c:.-.:penencias de formaciÓn cultural
comumsta fue la Biblioteca Obrera, que casi s1empre ostentaba ta)mbién el título de Centro
de Cultura o Asociación Cultural. En las décadas de los veinte y {os tremta1 aÚn Se mantenÍa
esa larga tradiciÓn eXIStente en el país, particularmente en Buenos Aires, con respecto a este
tipo de mstttuciones.13 Desde las últ1mas décadas del siglo XIX y, por lo menos, hasta la
apanc1Ón del peromsmo, una de las primeras tareas que encaraba todo nuevo smdicato o
federaciÓn gremial era constituir su propia biblioteca.

223:
Las bibliotecas obreras comunistas estaban sostenidas por los_ miembros y allegados al
partido, y postulaban una total autonomía frente al "estado burgués". Prectsamente,
encontraban allí--e! elemento de distinctón con las llamadas "bibliotecas populares",
226:

227:

227:
228:

229:

230:
231:

232:
234: LOS COMPAÑERITOS Y LA INFANCIA PROLETARIA

239:

241:
CONTRA EL DEPORTE BURGUÉS

LAS PRÁCTICAS RITUALES: CELEBRACIONES, FESTIVALES Y MANIFESTACIONES

254:

255

256
EL COMBATE A LA IGLESIA Y EL CATOLICISMO

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259

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261

262
LA ADHESIÓN AL COMUNISMO DE INTELECTUALES, ESCRITORES Y ARTISTAS

264

265
Cita de SAlro: página 123 de Modernidad periférica

266
Aníbal Ponce (Discípulo de José Ingenieros)

267
Agosti (Discìpulo de Ponce)

268
PUiggrós
269: BOEDO
270: Arlt

Castelnuovo sobre Arlt y Escritores proletarios, p. 138 de sus memorias.

CASTELNUOVO

271: Polémica Arlt-Ghioldi

273
274

274: González Tuñón


277: Berni

279: Artículo de Aricó sobre Arlt-Ghioldi en Ciudad Futura 1986

REALISMO SOCIALISTA
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PC Y EDUCACIÓN

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282: COMUNISTA: SUBCULTURA DENTRO DE CULTURA OBRERA