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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

QUEJOSO: **********

VISTO BUENO
SR. MINISTRO

MINISTRO PONENTE: JORGE MARIO PARDO REBOLLEDO.


SECRETARIA: MERCEDES VERÓNICA SÁNCHEZ MIGUEZ.

Ciudad de México. Acuerdo de la Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación correspondiente al día diecisiete de
enero de dos mil dieciocho.

V I S T O S para resolver los autos relativos al amparo directo en


revisión 6207/2016, promovido en contra de la sentencia dictada por el
Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y Civil del Vigésimo
Circuito, en el juicio de amparo directo **********

R E S U L T A N D O:

PRIMERO. Antecedentes:
Primera instancia
Demanda Inicial. **********, demandó en la vía ordinaria civil a
**********, de quien reclamó las siguientes prestaciones:

“a) La disolución del vínculo matrimonial por la causa prevista


en el numeral 263, fracciones IX, XVIII del Código Civil del
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Estado de Chiapas, en razón de que el suscrito desde el día 21


veintiuno de agosto de 2008 dos mil ocho, se separó del hogar
conyugal, mediante promoción de jurisdicción voluntaria de
separación de persona como acto perjudicial, el cual se tramitó
en el expediente número ********** del índice del Juzgado
Tercero del Ramo Familiar de este Distrito Judicial, y desde ese
momento hasta la presente fecha el suscrito se encuentra
viviendo en su domicilio ubicado en la casa marcada con el
número ********** de la calle **********, del fraccionamiento
********** de esta ciudad de Tuxtla Gutiérrez.

b) La devolución de los documentos personales propiedad


del suscrito consistentes en pasaporte expedido por la
Secretaría de Relaciones Exteriores y visa expedida por la
embajada de los Estados Unidos de Norte América, y que la
demandada sin causa justificada tiene en su poder desde el día
21 de agosto del año 2008 dos mil ocho”.

De la demanda conoció la Juez Primero del Ramo Familiar del


Distrito Judicial de Tuxtla, con sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, quien
admitió a trámite la demanda y la registró con el número de expediente
**********.

Contestación de la demanda. El once de agosto de dos mil


quince, la demandada dio contestación a las pretensiones de su
contraparte y ofreció las pruebas que consideró pertinentes.

Reconvención. En ese mismo escrito, la demandada **********,


formuló reconvención en contra del actor del juicio principal, lo cual hizo
en los siguientes términos:

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“1. La disolución del vínculo matrimonial de


conformidad con la fracción XVII del artículo 263 del
Código Civil del Estado de Chiapas, en virtud de que
el señor **********, ya tiene más de 2 dos años que se separó del
domicilio conyugal, tal y como se acredita con su confesión
contenida en su demanda de divorcio y con las copias
certificadas que el mismo actor acompañó a su demanda y que
ahora la hago mía.

2. Que se condene a ********** al pago de la indemnización a que


se refiere los artículos 287 Bis y 287 Quatter del Código Civil
vigente en el Estado, ya que fueron 22 veintidós años que
estuvimos viviendo juntos en el domicilio conyugal, cantidad que
deberá fijar en su 50% cincuenta por ciento de todos los bienes
del actor, de conformidad con las consideraciones que haré valer
más adelante.

Dentro de la indemnización deberá incluirse la renta


correspondiente al tiempo en que vivimos juntos en el mismo
domicilio, habida cuenta que es de mi propiedad y no recibí el
pago de cantidad alguna por el uso del inmueble.

3. El pago de gastos y costas que se originen por la tramitación


del presente juicio”.

Contestación reconvenida. El uno de septiembre de dos mil


quince, **********, contestó la reconvención planteada en su contra,
negando la procedencia de las prestaciones reclamadas, haciendo valer
las excepciones y defensas que consideró pertinentes.

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Sentencia de Primera Instancia. Seguido el juicio por sus


trámites, el ocho de enero de dos mil dieciséis, la Jueza Primero del
Ramo Familiar del Distrito Judicial de Tuxtla, dictó sentencia en la que
determinó que procedió la vía ordinaria civil, promovida por **********,
en contra de **********, así como la planteada por ********** en contra de
**********, en la que ambas partes probaron los elementos constituidos
de su acción, en consecuencia, declaró procedente la disolución del
vínculo matrimonial celebrado entre las partes del presente juicio y una
vez que la presente resolución cause ejecutoria, se remitiera copia
certificada de la misma, al Oficial 01 del Registro Civil de Tuxtla
Gutiérrez, Chiapas, para que en cumplimiento en lo ordenado por los
artículos 87 y 287 de la ley sustantiva del Código Civil para el Estado de
Chiapas, levante el acta correspondiente y publique un extracto de la
resolución durante 15 quince días, en las tablas destinadas para tal
efecto. Respecto a los alimentos, guarda y custodia de los hijos
procreados durante el matrimonio de nombres ********** y **********, de
apellidos **********, dejó de realizar pronunciamiento alguno, toda vez
que de las constancias que integran el presente sumario se advierte que
ambos son mayores de edad y cuentan actualmente con estudios
profesionales.

Asimismo, decretó alimentos a favor de la demandada


reconvencionista ********** por un tiempo igual al de la vigencia del
matrimonio, esto es durante 28 veintiocho años, 10 diez meses, 24
veinticuatro días tomando como fecha de duración de dicho matrimonio,
a partir de que contrajeron nupcias, a la fecha de disolución del vínculo
matrimonial de conformidad con el artículo 284 del Código Civil del
Estado de Chiapas, derecho que disfrutará si no tiene ingresos
suficientes y mientras no contraiga nuevas nupcias o se una en
concubinato, por lo que tomando en cuenta que existen alimentos a

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favor de la demandada reconvencionista decretados


en el toca de apelación número ********** por la
Primera Sala Regional Colegiada en Materia Civil,
Zona 01 Tuxtla, derivada del juicio de alimentos con número de
expediente ********** del índice del Juzgado Tercero de lo Familiar de
este Distrito Judicial, se condena al actor reconvenido ********** a seguir
proporcionando a la demandada reconvencionista **********la pensión
alimenticia, con las actualizaciones correspondientes y en los términos
fijados en la resolución de fecha tres de agosto de dos mil diez; absolvió
a la demandada reconvencionista ********** de devolver los documentos
reclamados por el actor reconvenido ********** consistente en un
pasaporte expedido por la Secretaria de Relaciones Exteriores y Visa
expedida por la Embajada de los Estados Unidos de Norte América, por
las razones apuntadas en el considerando VII de esta misma resolución,
reconoció el derecho de la demandada reconvencionista ********** sobre
el 50% cincuenta por ciento del valor de los bienes inmuebles y muebles
adquiridos por el actor reconvenido ********** durante la vigencia del
matrimonio, condenándose al actor reconvenido a otorgar el 50%
cincuenta por ciento del valor de los bienes adquiridos por él durante la
vigencia del matrimonio, mismos que se deberán hacer valer en
ejecución de sentencia.

Apelación. Inconforme con dicha determinación el accionante


********** interpuso recurso de apelación, del que conoció la Primera
Sala Colegiala en Materia Civil, Zona 01 Tuxtla con Residencia en el
Estado de Chiapas, quien con fecha siete de abril de dos mil dieciséis,
dictó sentencia definitiva en la que determinó confirmar la sentencia
de ocho de enero de dos mil dieciséis y condenar al pago de costas
en esta segunda instancia.

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SEGUNDO. Trámite y resolución del juicio de amparo.


Inconforme con la anterior resolución, por escrito presentado el
veintiocho de abril de dos mil quince, ante la Primera Sala Regional
Colegiada en Materia Civil, Zona 01 Tuxtla, del Tribunal Superior de
Justicia del Estado, con residencia en Tuxtla Gutierrez, **********,
promovió demanda de amparo directo en contra de la autoridad y por
el acto que a continuación se precisan:

Autoridad Responsable:
 Primera Sala Regional Colegiada en Materia Civil Zona 01 cero
uno, de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas del Tribunal Superior de Justicia
del Estado de Chiapas.

Acto Reclamado:
 Sentencia definitiva dictada el siete de abril de dos mil dieciséis
en el recurso de apelación **********.

En la demanda indicó que se violaron en su perjuicio los artículos


1, tercer párrafo, 14, 16, 17, 23 y 133 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, en la parte que consagran las garantías de
exacta aplicación de la ley, legalidad y debido proceso legal,
supremacía de la ley fundamental.

Por acuerdo de diecisiete de mayo de dos mil dieciséis, la


Presidenta del Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y Civil
del Vigésimo Circuito, admitió a trámite la demanda, bajo el número D.C.
**********1 y tuvo como tercero interesada a **********.

En acuerdo de diez de junio de dos mil dieciséis, se tuvo por

1 Cuaderno del juicio de amparo directo **********. Fojas 73 Y 74

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admitido el amparo adhesivo promovido por la tercero


interesada.

Seguidos los trámites procesales, el Segundo Tribunal Colegiado


en Materias Penal y Civil del Vigésimo Circuito, dictó sentencia el
veintidós de septiembre de dos mil dieciséis, en la que determinó negar
el amparo a la parte quejosa y declarar sin materia el amparo adhesivo.2

TERCERO. Interposición del recurso de revisión. Mediante


escrito presentado el catorce de octubre de dos mil dieciséis, ante el
Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y Civil del Vigésimo
Circuito, con residencia en Tuxtla Gutiérrez Chiapas, **********, por su
propio derecho, interpuso recurso de revisión.

Por auto de diecisiete de octubre de dos mil dieciséis, la


Presidenta del Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal y Civil
del Vigésimo, tuvo por interpuesto el recurso de referencia y ordenó
remitir el expediente a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.3

CUARTO. Trámite del recurso de revisión ante la Suprema


Corte de Justicia de la Nación. Con la remisión anterior, el Presidente
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por auto de veintisiete de
octubre de dos mil dieciséis, ordenó formar y registrar el toca 6207/2016
y admitió el recurso de revisión hecho valer por la parte quejosa.
Asimismo, turnó el expediente para su estudio al Ministro Jorge Mario
Pardo Rebolledo.4

2 Ibíd. Fojas 91 a 255


3 Cuaderno de Amparo Directo **********. Foja 319
4 Toca del Amparo Directo en Revisión 6207/2016. Fojas 45 a 48

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QUINTO. Avocamiento. El Presidente de la Primera Sala de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, mediante acuerdo de diez de
enero de dos mil diecisiete, decretó el avocamiento del asunto y ordenó
el envío de los autos a la ponencia del Ministro Jorge Mario Pardo
Rebolledo, a fin de elaborar el proyecto de resolución correspondiente.5

CONSIDERANDO:

PRIMERO. Competencia. Esta Primera Sala de la Suprema


Corte de Justicia de la Nación, es legalmente competente para conocer
del presente recurso de revisión, en términos de lo dispuesto por los
artículos 107, fracción IX, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos; 81, fracción II, de la Ley de Amparo; y, 21, fracción
III, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación; en
relación con los puntos primero y tercero del Acuerdo General 5/2013,
emitido el trece de mayo de dos mil trece y publicado en el Diario Oficial
de la Federación, el veintiuno del mismo mes y año, toda vez que el
presente recurso se interpone en contra de una sentencia dictada por
un Tribunal Colegiado que tiene como antecedente mediato un juicio
ordinario civil, cuya materia en términos de lo dispuesto en el artículo 37
del Reglamento Interior de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
corresponde a la especialidad de esta Sala y, su resolución no requiere
la intervención del Tribunal Pleno.

SEGUNDO. Oportunidad del recurso. Por tratarse de un


presupuesto procesal cuyo análisis debe hacerse de oficio, es necesario
corroborar que la interposición del recurso fue oportuna.

5 Ibíd. Foja 79.

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El recurso de revisión planteado por la parte


quejosa fue interpuesto en tiempo y forma, de
conformidad con lo dispuesto por el artículo 86 de la
Ley de Amparo, pues de las constancias de autos se advierte que la
sentencia dictada por el Segundo Tribunal Colegiado en Materias Penal
y Civil del Vigésimo Circuito, fue notificada mediante lista el viernes
treinta de septiembre de dos mil dieciséis6, surtiendo efectos el día
hábil siguiente, es decir, el lunes tres de octubre del mismo año, de
conformidad con la fracción II, del artículo 31 de la Ley de Amparo.

Así, el plazo de diez días que señala el artículo 86 de la Ley de


Amparo, corrió del martes cuatro al martes dieciocho de octubre de
dos mil dieciséis, sin contar en dicho plazo los días ocho, nueve,
quince y dieciséis de octubre de dos mil dieciséis, así como el doce
de octubre, por inhábiles en términos de lo dispuesto en el artículo 19
de la Ley de Amparo y 163 de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación.

En tales condiciones, dado que de autos se desprende que el


recurso de revisión fue presentado ante el Segundo Tribunal
Colegiado en Materias Penal y Civil del Vigésimo Circuito, con
residencia en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el catorce de octubre de dos
mil dieciséis, resulta evidente que se interpuso oportunamente.7

TERCERO. Cuestiones necesarias para resolver el asunto. A


fin de resolver el presente asunto, se hace necesario conocer
brevemente el contenido de los conceptos de violación expresados por
la parte quejosa, las consideraciones del Tribunal Colegiado para negar

6 Cuaderno de Juicio de Amparo Directo **********. Foja 256 vuelta.


7 Cuaderno de Juicio de Amparo Directo **********Foja 279 a 319

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el amparo y, finalmente, los agravios expresados en el recurso de


revisión.

I. Conceptos de violación.
Primer concepto de violación
El recurrente alega que al dictar la sentencia combatida, la autoridad
responsable violó los derechos fundamentales de legalidad y estricta
aplicación de la ley civil consagrados en el artículo 14 constitucional, en razón
de que bajo el argumento de que “efectivamente el artículo 284 del Código
Civil vigente en nuestra entidad chiapaneca adolece de una laguna; que debe
integrarse conforme a las normas fijadas por los artículos 2 de dicho
ordenamiento y 14 de la Constitución General de la República. El vacío de la
ley, se localiza en la falta de medida determinada y detallada del
sostenimiento del compromiso de los cónyuges de proporcionarse los
alimentos en caso de que se deshaga la relación matrimonial por la causa de
divorcio establecida en el artículo 263 fracción XVIII del Código invocado, en
la cual no se considera la culpabilidad o inocencia de los esposos, ya que la
norma citada sólo prevé directamente las situaciones de divorcio necesario
en las que se hace esa calificación y las de divorcio por mutuo
consentimiento, sin que la especificada con anterioridad quede comprendida
en esas categorías, de ahí lo infundado del agravio respectivo.

Señala que aun cuando en el juicio natural, ni en la sentencia de segunda


instancia no se declaró al quejoso como cónyuge culpable y en consecuencia
tampoco se declaró a la hoy tercero interesada como cónyuge inocente, en
franca violación a lo dispuesto en el primer párrafo del artículo 284 del Código
Civil vigente en el Estado de Chiapas, consideraron procedente que se haya
declarado alimentos en favor de la hoy tercero interesada, más aun cuando
ésta no acreditó la necesidad de percibirlos, ni la cuantía de los mismos, así
como tampoco acreditó su incapacidad para trabajar, y tampoco se encuentra
acreditado en autos su situación económica, para que en consecuencia se
pudieran decretar alimentos a favor de la hoy tercero interesada.

Que la determinación asumida por los magistrados de declarar procedente


decretar alimentos a favor de la cónyuge divorciante, bajo el argumento de
que el artículo 284 del Código Civil vigente en el Estado de Chiapas, adolece
de una laguna, resulta suficiente para demostrar que contario a lo dispuesto
en el cuarto párrafo del artículo 14 constitucional, la autoridad responsable
omitió aplicar la ley civil a la letra, violando en consecuencia lo dispuesto en
los artículos 1, 8, 9, 11, y 17 del Código Civil del Estado de Chiapas.

Aduce que mientras el artículo 284 del Código Civil del Estado de Chiapas,
no abrogado, o reformado, seguirá siendo parte del derecho positivo vigente
en el Estado de Chiapas, de orden público y de observancia general, en razón
que la ley sólo queda abrogada o derogada por otra posterior que
expresamente así lo declare, situación que en la especie respecto al artículo
284 del Código Civil del Estado de Chiapas no ha acontecido, por lo que
contra su observancia no puede alegarse desuso o práctica en contrario, por
lo que la controversia materia del recurso de apelación de donde deviene la
sentencia hoy combatida, al ser de orden civil debió resolverse aplicando el

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artículo 284 del Código Civil del Estado de Chiapas, situación


que no aconteció, acreditándose con ello que la sentencia hoy
combatida vulnera en perjuicio del hoy quejoso, los derechos
fundamentales de legalidad, seguridad jurídica, aplicación
estricta de la ley civil, debida fundamentación y motivación,
impartición de justicia total e imparcial, consagrados en los artículos 14, 16 y
17 de nuestra ley fundamental, sin que resulten aplicables en el caso las
jurisprudencias invocadas por la responsable para pretender sustentar su
ilegal proceder al dictar la sentencia motivo de la presente acción, resultando
procedente que al resolver la presente controversia se conceda al impetrante,
el amparo y protección de la justicia federal. Apoya lo anterior con las
jurisprudencias cuyos rubros son: “DIVORCIO. PARA FIJAR EL MONTO DE
LA INDEMNIZACIÓN A QUE ALUDE EL ARTÍCULO 289 BIS DEL CÓDIGO
CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL VIGENTE HASTA EL 3 DE OCTUBRE
DE 2008, NO ES JURÍDICAMENTE VÁLIDO APLICAR EL PRINCIPIO DE
PROPORCIONALIDAD QUE RIGE EN MATERIA DE ALIMENTOS”,
“PENSIÓN ALIMENTICIA. LOS MEDIOS PROBATORIOS PARA
ACREDITAR LAS POSIBILIDADES DEL DEUDOR Y LAS NECESIDADES
DEL ACREEDOR EN LOS JUICIOS RELATIVOS, DEBEN RECABARSE
PREVIO AL DICTADO DE LA SENTENCIA (LEGISLACIONES DEL
DISTRITO FEDERAL Y VERACRUZ)”.

Segundo concepto de violación


Que los motivos por los que la autoridad responsable estimó como
infundados los agravios planteados en el recurso de apelación, resultan
violatorios de los derechos fundamentales consagrados en los artículos 1,
tercer párrafo, 14, 16, 17, y 133 de nuestra ley fundamental, en efecto al dictar
la sentencia recurrida los magistrados, no respetaron, no protegieron y
tampoco garantizaron los derechos humanos del quejoso de conformidad con
los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y
progresividad, violando además los derechos fundamentales de exacta
aplicación de la ley civil, consagrado en el último párrafo del artículo 14
constitucional, debida fundamentación y motivación, consagrado en el primer
párrafo del artículo 16, Constitucional, impartición de justicia completa e
imparcial, consagrado en el segundo párrafo del artículo 17 del pacto federal;
artículos 8.1, 9, 21.1, 21.2, 25.2, de la Convención Americana de Derechos
Humanos.

Agrega que en el artículo 14.1 de pacto internacional de derechos civiles y


políticos ratificada en 1981, la cual coincide con lo señalado por el artículo
8,1 de la Convención Americana de Derechos Humanos o pacto de San José,
dichos preceptos, corroboran el deber de la autoridad para respetar y
garantizar los derechos humanos de garantizar la independencia judicial, y la
legalidad de sus resoluciones de tal manera que respeten el debido proceso
legal y se determine la justicia de cada caso concreto con el cual se otorgará
a los gobernados la seguridad jurídica, y el estado de derecho vigente, lo que
se traduce en respetar el derecho fundamental de legalidad, situación que no
aconteció en el dictado de la sentencia hoy combatida por la errónea
interpretación de los alcances del artículo 287 Bis, del Código Civil para el
Estado de Chiapas.

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De la lectura literal del dispositivo anteriormente mencionado, no se advierte


que establezca que, al disolverse el matrimonio bajo el régimen de
separación de bienes, tendrá derecho a exigir la compensación, hasta de un
50% de los bienes de su contraparte, el cónyuge se haya dedicado al
desempeño del hogar conyugal y en su caso al cuidado de los hijos, como
ilegalmente lo consideraron las autoridades responsables al dictar la
sentencia hoy recurrida.

Aduce que tampoco se advierte que la indemnización contenida en dicho


dispositivo legal, se refiera al hecho que la persona que se haya dedicado del
trabajo del hogar y al cuidado de los hijos haya sufrido con ello un perjuicio
patrimonial tal que en consecuencia, 1) no haya adquirido bienes, o 2) haya
adquirido notoriamente menos bienes que el otro cónyuge que sí pudo
desempeñarse en una actividad remuneratoria, como ilegalmente lo
consideraron las autoridades responsables al dictar la sentencia hoy
recurrida.

Que el artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas, tampoco
dispone que corresponderá al Juez en cada caso, según lo alegado y
probado, estimar el monto de la compensación con el objeto de resarcir el
perjuicio económico causado, como ilegalmente lo consideraron las
autoridades responsables al dictar la sentencia hoy recurrida.

Que resulta inconcuso que, contrario a lo que indicó la autoridad responsable,


para resolver el quantum de la indemnización prevista en el artículo 287 Bis,
del Código Civil para el Estado de Chiapas, únicamente debió considerar el
50% cincuenta por ciento del valor de los bienes, consistentes en; el inmueble
donde se estableció el domicilio conyugal, vehículos, menajes del hogar que
se hubieran adquirido durante el matrimonio y no como ilegalmente lo
considero la responsable, al determinar la indemnización prevista en el
artículo 287 Bis, del Código Civil para el Estado de Chiapas, sobre el 50%
cincuenta por ciento de los bienes del hoy quejoso a favor de su contraparte,
la hoy tercero interesada lo que pone de manifiesto que la sentencia
reclamada resulta inconstitucional, carece de indebida motivación,
transgrediendo por ende, en perjuicio del hoy quejoso, los derechos
fundamentales de legalidad seguridad jurídica y estricta aplicación de la ley
civil, debida fundamentación y motivación previstas en los artículos 14 y 16
de la constitución política de los estados unidos mexicanos.

Además, señala que la autoridad responsable para pretender motivar su


ilegal determinación, introduce elementos extraños que no forman parte del
contenido del artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas,
vigente, como son, que por el hecho de que "el cónyuge que se haya
dedicado al desempeño del trabajo del hogar y, en su caso, al cuidado de los
hijos, sufriendo con ello un perjuicio patrimonial tal que, en consecuencia, 1)
no haya adquirido bienes, o 2) haya adquirido notoriamente menos bienes
que el otro cónyuge que sí pudo desempeñarse en una actividad
remuneratoria. Corresponderá al juez en cada caso, según lo alegado y
probado, estimar el monto de la compensación con el objeto de resarcir el
perjuicio económico causado", situación ésta que constituye una violación
manifiesta al pacto federal, vulnerando en perjuicio del impetrante los

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derechos fundamentales de legalidad y estricta aplicación del


código civil vigente.

Manifiesta que contrajo matrimonio con la hoy tercero


perjudicada bajo el régimen de separación de bienes,
resultando aplicable los dispuesto en los artículos 209 y 210, del Código Civil
vigente para el Estado de Chiapas, que dicen que, en el régimen de
separación de bienes, los cónyuges conservaran la propiedad y
administración que respectivamente les pertenezcan, conservando además,
los sueldos emolumentos y ganancias que obtuvieren por servicios
personales, por el desempeño de un empleo o el ejercicio de una profesión
comercio e industria, con lo que se demuestran la violaciones que se le
imputan a la sentencia hoy recurrida.

Tercer concepto de violación


Alega que la autoridad responsable omitió señalar el artículo y la ley vigente
en el Estado de Chiapas que prevé que los cónyuges pueden demandar del
otro, bajo ciertas condiciones, una indemnización de hasta el 50% del valor
de los bienes que el cónyuge que trabaja fuera del hogar hubiere adquirido
durante el matrimonio, toda vez que el artículo 287 Bis del Código Civil
vigente en el Estado de Chiapas que establece la indemnización que puede
reclamar la cónyuge en la demanda de divorcio, no contempla ese supuesto,
situación que acredita las violaciones de indebida fundamentación y
motivación que se le imputan a la sentencia hoy recurrida, misma que deja
en estado de indefensión al hoy quejoso al no saber qué ley se le está
aplicando en su perjuicio, y si la referida ley corresponde al derecho positivo
vigente en el Estado de Chiapas o si se trata de un exceso de autoritarismo
infundado en perjuicio del hoy impetrante de garantías.

Agrega que las afirmaciones de la responsable que sirvieron para motivar la


sentencia hoy combatida, acreditan la ilegalidad de la sentencia recurrida,
pues de la lectura del artículo 287 Bis del Código Civil vigente en el Estado
de Chiapas, no se advierte que dicho normativo prevea que los cónyuges
pueden demandar del otro, bajo ciertas condiciones, una indemnización de
hasta el 50% del valor de los bienes que el cónyuge que trabaja fuera del
hogar hubiere adquirido durante el matrimonio, razón por la cual la sentencia
vulnera lo dispuesto en el cuarto párrafo del artículo 14 constitucional que
dice: “en los juicios del orden civil, la sentencia definitiva deberá ser conforme
a la letra o a la interpretación jurídica de la ley, y a falta de ésta se fundará
en los principios generales del derecho”.

Agrega que la autoridad responsable omitió señalar cuándo inicio su vigencia


el dispositivo legal al que se refiere como fundamento de la sentencia hoy
combatida, pues de la lectura del Código Civil vigente no se advierte la
existencia de ningún artículo que prevea que los cónyuges pueden demandar
del otro, bajo ciertas condiciones, una indemnización de hasta el 50% del
valor de los bienes que el cónyuge que trabaja fuera del hogar hubiere
adquirido durante el matrimonio, tampoco se advierte que con la entrada en
vigor del artículo 287 Bis del Código Civil vigente en el Estado de Chiapas se
haya modificado la regulación del régimen de separación de bienes, como
ilegalmente lo consideró la autoridad responsable en la sentencia hoy tildada
de inconstitucional.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Afirma que la autoridad responsable al considerar la indemnización contenida


en el artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas como una
compensación que el Juez a la luz del caso concreto pueda considerar
necesaria para disminuir la inequidad que pueda producirse cuando se
liquida el régimen de separación de bienes es inconcuso que asumió y ejerció
facultades que no le confiere el artículo 287 Bis del Código Civil para el
Estado de Chiapas vigente, además que no funda ni motiva las razones que
en el caso particular consideró para que en el presente asunto se adecuara
el caso concreto para considerar necesario disminuir la inequidad cuando se
liquida el régimen de separación de bienes con lo que se acredita la
inconstitucionalidad de la sentencia recurrida, esto es así en razón que el
divorcio en el régimen de separación de bienes, será de la siguiente forma:
cada cónyuge seguirá conservando la propiedad y la administración de sus
bienes por lo que no puede existir inequidad en dicha liquidación como
infundada e inmotivadamente lo consideró la autoridad responsable en la
sentencia hoy tildada de inconstitucionalidad.

Cuarto concepto de violación


El quejoso aduce que en el supuesto no concedido que la responsable se
hubiera referido al artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas
vigente, ese hecho resulta ilegal y suficiente para conceder al impetrante el
amparo y protección de la justicia federal, en razón que los argumentos de la
autoridad responsable de ninguna manera corresponden al texto del artículo
287 bis del Código Civil para el Estado de Chiapas vigente, y tampoco fueron
parte de la exposición de motivos que dio origen a la promulgación del
artículo 287 Bis, del Código Civil del Estado de Chiapas.

Que magistrados al resolver el toca de apelación número **********, primer


subsecuente, conforme a derecho resolvieron que la hoy tercero perjudicada,
al interponer su demanda de divorcio con fundamento en lo dispuesto por el
artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas tenia expedito el
derecho para reclamar el 50% cincuenta por ciento del valor del inmueble en
donde constituyeron el domicilio conyugal, vehículos y menaje de casa,
siempre y cuando cumpla con los dos requisitos mencionados, determinación
que para las partes en litigio así como para los magistrados hoy señalados
como autoridad responsables constituye cosa juzgada firme e inamovible en
beneficio del hoy impetrante de garantías, en razón que mediante sentencia
firme dictada por autoridad competente fue absuelto de otorgar a su ex
cónyuge el 50% cincuenta por ciento del valor de sus bienes muebles e
inmuebles en razón de las capitulaciones matrimoniales, fueron resueltos en
mérito del convenio de separación de bienes de los consortes según lo
dispuesto por los artículos 204 y 207 del Código Civil del Estado de Chiapas,
así como el régimen de separación de bienes por el cual contrajo matrimonio
el hoy quejoso, fue resuelto y regulado en términos de lo dispuesto por el
artículo 175 del ordenamiento legal antes citado.

Estima que la sentencia hoy combatida se encuentra afectada de vicios de


incongruencia en razón que los magistrados de la Primera Sala Regional
Colegiada en Materia Civil, Zona 01 Tuxtla del Tribunal Superior de Justicia
del Estado de Chiapas, al resolver el toca de apelación número **********,
para pretender motivar la sentencia hoy combatida introducen elementos que

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

no fueron materia de la sentencia combatida dictada en el juicio


natural, por lo que no fueron materia del recurso de apelación,
el pretender resolver sobre el régimen por el cual el quejoso
contrajo matrimonio con la hoy tercero interesada y el asunto
de las capitulaciones matrimoniales para considerarse que el
matrimonio debía regirse por las disposiciones relativas a la separación de
bienes, esto aun cuando la C. Juez a quo en la sentencia dictada para
resolver el juicio de divorcio necesario, tramitado en el expediente número
********** del índice del Juzgado Primero del Ramo Familiar, al establecer el
primer elemento de la litis de divorcio resolvió:

"Así pues, en el caso a estudio es de significar que el primer elemento,


es decir, la existencia del matrimonio de las partes en litigio, se tiene
por acreditado con la copia certificada del acta de matrimonio civil de
********** y **********, registrada con el acta número **********, libro
********** foja ********** de fecha 14 catorce de febrero de 1987 mil
novecientos ochenta y siete, ante la oficialía 01 del Registro Civil de
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, expedida por la oficialía 01 del Registro Civil
de esta ciudad, matrimonio civil que se sujetó al régimen de separación
de bienes, documental pública que tiene valor probatorio de
conformidad con lo dispuesto por los artículos 334 fracción IV, y 398 del
Código de Procedimientos Civiles, con relación al 46 del Código
sustantivo civil ambos del Estado de Chiapas, con la que justificó el
enlace conyugal con su contraria."

Que el régimen de separación de bienes, bajo el cual contrajo matrimonio en


ningún momento fue materia de disenso, razón por la cual las capitulaciones
matrimoniales, tampoco fueron materia de la sentencia de primera instancia,
con lo que se acredita el vicio de incongruencia y falta de exhaustividad de la
sentencia recurrida, por los magistrados al dictar la sentencia materia del
presente medio de control constitucional, omitieron valorar conforme a
derecho las pruebas que obran agregadas en autos del juicio natural y en el
toca de apelación, mismas que demuestran de manera fehaciente, que el
quejoso contrajo matrimonio bajo el régimen de separación de bienes, toda
vez que obran agregados en autos del juicio natural documental pública
consistente en solicitud de matrimonio bajo el régimen de separación de
bienes en la cual se advierte que los solicitantes de manera expresa
decidieron contraer matrimonio bajo el régimen de separación de bienes.
además, obra la documental publica consistente en convenio de separación
de bienes, de fecha 4 de febrero de 1987 mil novecientos ochenta y siete,
ratificación en todas y cada una de sus partes el contenido de la solicitud y
convenio presentados en la Oficialía 01 del Registro Civil, el día 14 de febrero
de 1987 mil novecientos ochenta y siete, documento con los cuales se
encuentra acreditado en autos que los consortes decidieron de manera
voluntaria unirse en matrimonio bajo el régimen de separación de bienes, y
establecieron las capitulaciones matrimoniales, situación que quedó
acreditada con el acta de matrimonio registrada con el número **********, libro
**********, foja 3890 de fecha 14 catorce de febrero de 1987 mil novecientos
ochenta y siete, ante la Oficialía 01 del Registro Civil de Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas, expedida por la Oficialía 01 del Registro Civil de esa ciudad.

15
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Además, aduce que obra agregada en autos la sentencia de fecha 16


dieciséis de enero de 2012, dos mil doce, que resolvió el Juicio Ordinario de
Constitución de la Sociedad Conyugal, que fue tramitado en el expediente
número ********** del índice del Juzgado Segundo de lo Familiar sentencia
que fue confirmada en la sentencia de fecha 30 treinta de marzo de 2012 dos
mil doce, dictada por los magistrados que integran la primera sala Regional
Colegiada en materia Civil Zona 01, del Tribunal Superior de Justicia del
Estado de Chiapas para resolver el toca número ********** primer
subsecuente, en consecuencia de ello el régimen de separación de bienes
por el que el quejoso contrajo matrimonio con la hoy tercero interesada
constituye cosa juzgada y no puede ser alterada ni modificada como en la
especie pretendió hacer la autoridad responsable al dictar la sentencia hoy
tildada de inconstitucional.

Señala que con los argumentos lógico jurídicos que anteceden y las
imágenes de las pruebas que la autoridad responsable omitió valorar al dictar
la sentencia hoy combatida, se demuestran las violaciones a los derechos
fundamentales de legalidad, seguridad jurídica, debida fundamentación y
motivación, congruencia y exhaustividad, así como la violación a la institución
de la cosa juzgada, consagrados en los artículos 14, 16 y 23 constitucional,
resultando procedente que al resolverse el presente juicio de garantías, se
conceda al impetrante el amparo y protección de la justicia federal toda vez
que al haber existido la voluntad de los consortes de contraer matrimonio bajo
el régimen de separación de bienes, no puede considerarse una comunidad
de bienes entre los consortes, toda vez que como lo disponen los artículos
209 y 210, en el régimen de separación de bienes los cónyuges conservarán
la propiedad y la administración de sus bienes que respectivamente les
corresponden, con todos sus frutos, y serán también propiedad de cada uno
de los consortes los salarios, sueldos, emolumentos y ganancias que
obtengan por servicios personales, por el desempeño de un empleo o el
ejercicio de una profesión, comercio e industria, resultado ilegal por
infundado que se le condene al hoy quejoso al pago del 50% cincuenta por
ciento de los bienes adquiridos como pago compensatorio.

Que para acreditar la institución de cosa juzgada respecto al régimen de


separación de bienes por el que el quejoso contrajo matrimonio con la hoy
tercero interesada al resolver la presente controversia deberá tenerse a la
vista y tomarse en consideración la ejecutoria dictada en el amparo directo
número **********, por los magistrados que en ese entonces integraban el
Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Circuito.

Aduce que resulta infundado su argumento porque de la copia certificada del


convenio de separación de bienes se advierte que no se refiere a una
separación de bienes parcial, pues de ser así, lo hubieran estipulado ambas
partes al momento de celebrar dicho convenio mediante las capitulaciones
respectivas, por lo que si ambos cónyuges omitieron expresar que dicho
régimen fuera parcial, es evidente que cada uno conserva la propiedad y
administración de sus bienes como lo hacían antes del matrimonio, de tal
manera que el régimen de separación de bienes es absoluto; máxime que la
voluntad de ambas partes es fundamental para determinar el régimen
matrimonial al que se someten, que en el caso lo es una separación de bienes
absoluta, pues de haber optado por la parcial así lo hubieran expresado.

16
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Que el hecho de que con posterioridad a la celebración del


matrimonio alguno de los cónyuges haya adquirido bienes, no
implica que formen parte de la Sociedad Conyugal, dado que,
para ello es necesario que hayan convenido expresamente
sobre su integración al régimen matrimonial y no puede presumirse que por
su sola adquisición se integran al mismo en partes iguales. Además, en las
disposiciones del Código Civil que regulan los regímenes patrimoniales del
matrimonio, no hay alguna disposición que prevenga que lo que una persona
adquiere en lo individual para sí, pertenecerá al fondo común de los consortes
o, en su caso, a la sociedad, pues toda adquisición de bienes se encuentra
sujeta al régimen matrimonial que optaron; máxime que en el caso a estudio,
el matrimonio se rigió bajo la separación de bienes absoluta, por lo tanto,
cualquier compra de mueble o inmueble posterior a éste, es propiedad de la
parte que lo obtenga. Apoya lo anterior, con la tesis aislada de la anterior
tercera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, de rubro:
“MATRIMONIO BAJO EL RÉGIMEN DE SEPARACIÓN DE BIENES.
PROPIEDAD DE LOS QUE SE ADQUIEREN CON POSTERIORIDAD A SU
CELEBRACIÓN”.

Quinto concepto de violación


Alega que la sentencia se encuentra afectada de vicios de incongruencia y falta de
exhaustividad, violando en perjuicio del quejoso los derechos fundamentales de
legalidad seguridad jurídica debida fundamentación y motivación, e impartición de
justicia completa, consagrados en los artículos 14, 16 y 17 de nuestra ley
fundamental, esto porque la autoridad responsable omitió entrar al estudio del
fondo del agravio quinto planteado en el escrito de apelación, y basándose en
simples argumentos que no corresponden a los argumentos planteados en el
agravio quinto, resolvió que dicho agravio resultaba infundado.

Que en el agravio se alegó la falta de aplicación estricta del contenido y


alcances del artículo 287 bis del Código Civil del Estado de Chiapas vigente,
así como la inobservancia de los artículos 209 y 210, del ordenamiento legal
antes citado, como también fue materia de disenso los argumentos de la Juez
A quo referentes al “espíritu” del legislador al crear el artículo 287 Bis del
Código Civil del Estado de Chiapas, así como el ilegal ejercicio de la facultad
de control de convencionalidad ejercida por la C. Juez al dictar la sentencia
que resolvió el Juicio natural, cuando contrario a lo estimado, la C. Juez A
quo, al momento de resolver lo debió hacer conforme a disposiciones
contenidas en el Código Civil de nuestra entidad federativa, sin aplicar el
control de convencionalidad, por cuanto existe disposición expresa en
materia de indemnización para la cónyuge inocente, más aun cuando para
sustentar la indebida fundamentación y motivación de la sentencia recurrida
se ofreció la exposición de motivos que dio origen al decreto número 195,
que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones del Código Civil para
el Estado de Chiapas publicado en el periódico oficial número 152 del día
lunes 23 de marzo de 2009, donde puede advertir que los argumentos
vertidos por la Juez a quo no encuentran sustento en dicha exposición de
motivos que resulta ser el “espíritu” del legislador al crear la norma, y aun
cuando el derecho no se encuentra sujeto a prueba, se ofrecieron las
imágenes del decreto número 195, que reforma, adiciona y deroga diversas
disposiciones del Código Civil para el Estado de Chiapas publicado en el

17
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

periódico oficial número 152 del día lunes 23 de marzo de 2009, sin embargo
los referidos expresados en el agravio quinto, enderezados para acreditar la
indebida fundamentación y motivación de la sentencia recurrida, así como las
pruebas ofrecidas no fueron valorados conforme a derecho por la autoridad
responsable al dictar la sentencia hoy combatida, violando en perjuicio del
impetrante los derechos fundamentales de audiencia, legalidad, seguridad
jurídica, debida fundamentación y motivación, impartición de justicia total e
imparcial, consagrados en los artículos 14, 16 y 15 de nuestra ley suprema,
razones suficientes para conceder al hoy quejoso el amparo y protección de
la justicia federal.

Además, señala que resultan inaplicables las jurisprudencias invocadas por


la responsable para pretender sustentar su ilegal determinación.

Sexto concepto de violación


El quejoso manifiesta que le causa agravio la sentencia recurrida, ya que la
autoridad responsable, ante una flagrante violación a los derechos
fundamentales de legalidad y del debido proceso, y ante una franca
inobservancia del principio non bis in ídem, pretende privar al hoy quejoso
del 50% cincuenta por ciento del valor de sus bienes adquiridos durante la
vigencia de su matrimonio con la hoy tercero interesada, por la indebida
aplicación del artículo 287 Bis del Código Civil del Estado de Chiapas, y la
indebida aplicación de los artículos 209 y 210 del ordenamiento legal antes
invocado, y el ilegal proceder de la responsable de pretender controvertir el
régimen de separación de bienes, por el cual contrajo matrimonio el hoy
quejoso con la hoy tercero interesada, de donde resulta procedente conceder
al hoy quejoso el amparo y protección de la justicia federal.

Séptimo concepto de violación


Que este concepto de violación lo constituye el considerando III, al resultar
violatoria de las garantías consagradas en los artículos 14, 16 y 17 de nuestra
ley fundamental, esto es así por la inexacta aplicación de los alcances de los
artículos 209, 210 y 287 bis del Código Civil del Estado de Chiapas vigente,
violando así el derecho fundamental del debido proceso legal, lo que resulta
contrario al principio de legalidad y seguridad jurídica en perjuicio del quejoso,
además la sentencia hoy combatida se encuentra afectada de vicios de
indebida fundamentación y motivación, al grado que vulnera en perjuicio del
quejoso lo dispuesto por los artículos 1 tercer párrafo y 133 constitucional en
cuanto al control de la convencionalidad y a la supremacía de la norma
fundamental, violando así lo dispuesto por los artículos 8.1 y 8.4 de la
Convención Interamericana de Derechos Humanos en cuanto a que la
responsable sin conceder el derecho de audiencia, pretende despojar al hoy
quejoso del derecho que posee respecto del bien inmueble que pretende ser
sacado a remate como producto de un juicio viciado en el que no se
cumplieron las normas del debido proceso legal.

II. Consideraciones de la sentencia recurrida.


El Tribunal Colegiado estimó que los conceptos de violación son
infundados en una parte e inoperantes en otra, en razón de lo que

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

enseguida se sintetiza:

El Tribunal Colegiado estudio en orden distinto en que fueron


planteados, los motivos de disenso, otros en forma conjunta,
al tratarse del mismo tópico de conformidad con lo dispuesto por el artículo
76 de la Ley de Amparo.

En efecto, en un apartado del primer motivo de inconformidad, el


solicitante del amparo sostuvo que la sentencia combatida es violatoria de
los derechos fundamentales consagrados en el artículo 1°, 14, 16, 17 y 133
de la ley fundamental, por virtud de que, aun cuando en el juicio natural, y en
la sentencia de segunda instancia, no se declaró al quejoso como cónyuge
culpable, y en consecuencia, tampoco se declaró a la hoy tercero interesada
como cónyuge inocente, en franca violación a lo dispuesto por el artículo 284
del Código Civil vigente en el Estado de Chiapas, se declaró la procedencia
de alimentos a favor de la demandada, más aun cuando ésta no acreditó la
necesidad de percibirlos, ni la cuantía de los mismos, así como tampoco
acreditó su incapacidad para trabajar, y tampoco se encuentra acreditado en
autos su situación económica para que en consecuencia, se pudiera decretar
tal condena.

Agregó que, la responsable omitió aplicar la ley civil a la letra, porque


el numeral 284 del Código Civil del Estado, no abrogado (sic) o reformado,
seguirá siendo parte del derecho positivo vigente en la Entidad, de orden
público y de observancia general, en razón que la ley sólo queda abrogada o
derogada por otra posterior que expresamente así lo declare, situación que
en la especie respecto al referido precepto legal no ha acontecido, por lo que
contra su observancia no puede alegarse desuso o práctica en contrario, así,
la controversia materia del recurso de apelación de donde deviene la
sentencia combatida, al ser de orden civil, debió resolverse aplicando el
artículo 284 del referido ordenamiento legal, a la letra, situación que en la
especie no aconteció.

Para reforzar sus argumentos, el inconforme citó los criterios de


rubros: “DIVORCIO. PARA FIJAR EL MONTO DE LA INDEMNIZACIÓN A
QUE ALUDE EL ARTÍCULO 289 BIS DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL
DISTRITO FEDERAL VIGENTE HASTA EL 3 DE OCTUBRE DE 2008, NO
ES JURÍDICAMENTE VÁLIDO APLICAR EL PRINCIPIO DE
PROPORCIONALIDAD QUE RIGE EN MATERIA DE ALIMENTOS”; y,
“PENSIÓN ALIMENTICIA. LOS MEDIOS PROBATORIOS PARA
ACREDITAR LAS POSIBILIDADES DEL DEUDOR Y LAS NECESIDADES
DEL ACREEDOR EN LOS JUICIOS RELATIVOS, DEBEN RECABARSE
PREVIO AL DICTADO DE LA SENTENCIA (LEGISLACIONES DEL
DISTRITO FEDERAL Y VERACRUZ).”

Lo anterior es infundado.

En efecto, de los artículos 284, párrafo cuarto (adicionado el doce de


septiembre de dos mil siete) y 298, ambos del Código Civil para el Estado de
Chiapas, se obtiene que los cónyuges deben darse alimentos, y que la ley
determinará cuándo queda subsistente esta obligación en los casos de

19
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

divorcio y otros que la misma ley señala; que, en tratándose del divorcio por
mutuo consentimiento y en aquellos casos en los que se disuelva el
vínculo matrimonial por una causal en la que no existe cónyuge
culpable, la mujer tendrá derecho de recibir alimentos por el mismo
lapso de duración del matrimonio; derecho que disfrutará si no tiene
ingresos suficientes y mientras no contraiga nuevas nupcias o se una en
concubinato.

De la sentencia de primera instancia, se advierte que se decretó la


disolución del vínculo matrimonial invocada por el hoy quejoso, consistente
en la causa prevista en el artículo 263, fracción XVIII, del Código Civil para el
Estado de Chiapas, esto es, la separación de los cónyuges por más de dos
años independientemente del motivo que haya originado la separación.

Por ende, si se declaró procedente el divorcio sustentado en la


separación de los cónyuges por más de dos años, sin importar el motivo de
ésta, contrariamente a lo expuesto por el quejoso, procedía establecer
alimentos en favor de su ex cónyuge.

Lo anterior es así, porque el artículo 284 del Código Civil del Estado,
establece que cuando proceda el divorcio decretado por una causal en la que
no exista cónyuge culpable, como en el caso, la mujer tendrá derecho a
recibir alimentos por el mismo lapso de duración del matrimonio; de ahí que,
la pensión alimenticia a cargo del deudor alimentario procedía aun después
del divorcio, aunque no existiera cónyuge culpable.

En ese sentido, no tiene razón legal el quejoso cuando asevera que


con la disolución del vínculo matrimonial se extingue la obligación de los
cónyuges de proporcionarse alimentos, al no existir cónyuge culpable.

Ahora bien, es cierto que la obligación de dar alimentos derivada de


una relación de matrimonio, desaparece al momento en que se declara
disuelto el vínculo matrimonial; sin embargo, cierto es también que de esta
ruptura puede surgir una nueva y distinta obligación que encuentra su razón
de ser en un deber tanto asistencial como resarcitorio derivado del
desequilibrio económico que suele presentarse entre los cónyuges al
momento de disolverse el vínculo matrimonial.

En este sentido, el surgimiento de esta obligación posterior a la


disolución del vínculo matrimonial no depende del grado de culpabilidad que
tenga alguno de los cónyuges en relación con la ruptura de la relación, pues
la misma no posee una naturaleza de sanción civil, por el contrario, esta
obligación surge de una realidad económica que coloca al acreedor de la
pensión en un estado de necesidad e imposibilidad de allegarse de los
medios suficientes para su subsistencia; por ende, el contenido del artículo
284 del Código Civil del Estado, que prevé una pensión compensatoria a
favor de la mujer en aquellos casos en los que se disuelva el vínculo
matrimonial por una causal en la que no existe cónyuge culpable, no sólo no
es contrario a los artículos 1o. y 4o. de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, sino que, la mencionada disposición es armónica con la
naturaleza y alcances de la figura de la pensión compensatoria, lo que
permite la consecución de los fines de la misma consistentes en la plena

20
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

eficacia del derecho fundamental a acceder a un nivel de vida


digno de los cónyuges afectados por un desequilibrio
económico post-marital.

Así, tratándose de los cónyuges en el caso de


matrimonio o de parejas de hecho que viven en concubinato, la legislación
civil del Estado establece una obligación de dar alimentos como parte de
los deberes de solidaridad y asistencia mutuos. Por ende, en condiciones
normales, la pareja guarda una obligación recíproca de proporcionarse todos
los medios y recursos necesarios para cubrir las necesidades de la vida en
común y establecer las bases para la consecución de los fines del matrimonio
o de la convivencia.

Sin embargo, es importante destacar que si bien esta obligación de


alimentos entre cónyuges -en casos de matrimonio- se mantiene incluso
después de su separación, una vez decretada la disolución del vínculo
matrimonial esta obligación termina y podría, en un momento dado, dar lugar
a una nueva obligación denominada como “pensión compensatoria”, la cual
goza de una naturaleza distinta a la obligación derivada propiamente de la
relación de matrimonio.

En este sentido, es cierto que uno de los supuestos por los que surge
la obligación de dar alimentos son las relaciones de matrimonio o
concubinato; sin embargo, esta obligación responde a presupuestos y
fundamentos distintos a aquella que surge propiamente de la disolución del
vínculo matrimonial, la cual doctrinariamente ha recibido el nombre de
“pensión compensatoria”, aunque en la legislación de nuestro país se le
refiera genéricamente como pensión alimenticia.

En efecto, la pensión compensatoria fue originalmente concebida por


el legislador como un medio de protección a la mujer, la cual tradicionalmente
no realizaba actividades remuneradas durante el matrimonio, y se enfocaba
únicamente en las tareas de mantenimiento del hogar y cuidado de los hijos;
por tanto, esta obligación surgió como una forma de "compensar" a la mujer
las actividades domésticas realizadas durante el tiempo que duró el
matrimonio y por las que se vio impedida para realizar otro tipo de actividades
mediante las que hubiera podido obtener ingresos propios.

Que a diferencia de la obligación de alimentos con motivo de una


relación matrimonial o de concubinato, la cual encuentra su fundamento en
los deberes de solidaridad y asistencia mutuos de la pareja, la pensión
compensatoria encuentra su razón de ser en un deber tanto asistencial
como resarcitorio derivado del desequilibrio económico que suele
presentarse entre los cónyuges al momento de disolverse el vínculo
matrimonial.

Así, en estos casos, es claro que el fracaso de la convivencia


conyugal genera un desequilibrio económico que coloca al cónyuge que se
dedicó preponderantemente a las labores del hogar y al cuidado de los hijos
en una situación de desventaja, pues su posición en la estructura familiar le
impidió dedicarse a una actividad remunerada que le permitiera hacerse de
recursos propios e inclusive, en muchos casos, de realizar o terminar

21
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

estudios profesionales que en momento dado le facilitarían la entrada al


mundo laboral.

Por lo anterior, y siguiendo la línea argumentativa expuesta en


apartados anteriores, el presupuesto básico para que surja la obligación
de pagar una pensión compensatoria consiste en que, derivado de las
circunstancias particulares de cada caso concreto, la disolución del
vínculo matrimonial coloque a uno de los cónyuges en una situación de
desventaja económica que en última instancia incida en su capacidad
para hacerse de los medios suficientes para sufragar sus necesidades
y, consecuentemente, le impida el acceso a un nivel de vida adecuado.

En este sentido, si la procedencia de la pensión compensatoria se


encuentra sujeta a la imposibilidad del cónyuge acreedor de proveerse a sí
mismo su manutención, en caso de que durante el tiempo que duró el
matrimonio ambos cónyuges hubieran realizado actividades remuneradas
económicamente o al momento de la disolución del matrimonio se
encontraran en condiciones óptimas para trabajar, es claro que no sería
procedente la condena al pago de la pensión compensatoria.

Concluye que la pensión compensatoria es una medida dirigida a


proteger a los miembros de un grupo familiar, particularmente en lo que
se refiere a su derecho fundamental a acceder a un nivel de vida
adecuado, frente a la situación de desventaja económica que se genera
de forma posterior a la disolución de la relación y que en última
instancia imposibilita a uno de los miembros de la misma para hacerse
de todos los medios necesarios para su subsistencia.

Por lo anterior, señala que fue correcta la determinación de la


responsable al confirmar la decisión de establecer una pensión
compensatoria en favor de la demandada, en virtud del mandato
constitucional de protección a la familia establecido en el artículo 4° de la
Constitución Federal, y atento a la disposición inmersa en el diverso numeral
284 del Código Civil de la Entidad, puesto que la obligación de otorgar una
pensión compensatoria -en los términos expuestos en la presente
sentencia- se actualiza no sólo frente a la disolución del vínculo
matrimonial, sino también frente a la disolución de una relación de
concubinato en la que uno de los miembros se vea imposibilitado para
hacerse de los medios económicos necesarios para su manutención.

Máxime que, existe la presunción de que la demandada en el juicio


principal, necesita los alimentos, pues manifestó que se dedica
preponderantemente al trabajo del hogar y que no tiene empleo; lo que se
presume que tal argumentación es cierta, pues es un hecho innegable que
en México, por la permanencia de los roles de género, la mayoría de las
mujeres casadas se dedican preponderantemente a los quehaceres propios
del hogar, así como al cuidado y educación de los hijos, lo cual les limita sus
oportunidades de desarrollarse profesional o laboralmente, con lo que
reducen notablemente la obtención de ingresos en comparación con los del
marido; de ahí que si se toma en cuenta que esa necesidad tiene como
antecedente la presunción de referencia y que se sustenta en hechos
negativos atento a la distribución de las cargas probatorias, concluye que es

22
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

al demandado a quien le correspondía demostrar lo contrario,


es decir, que la actora está en condiciones de satisfacer sus
necesidades alimentarias.

Luego, la presunción que existe en favor de la mujer


que se dedicó a las labores del hogar de necesitar alimentos, no trastoca el
principio de igualdad de género, sino por el contrario, ese trato diferenciado
es una de las vías necesarias para erradicar la desigualdad que existe en su
contra, ya que la dedicación cotidiana del trabajo en el hogar, evidentemente
le impidió adquirir bienes propios, debido a que tal labor no es remunerada;
además no estaba en condiciones óptimas para encontrar trabajo, pues el
tiempo que dedicó al hogar la colocó en un plano de desventaja sobre las
demás personas que al trabajar en otro lado sí tienen experiencia en un
empleo.

Además, tratándose de alimentos, al marido incumbe la obligación


de probar que su cónyuge no los necesita, ya sea porque tenga bienes
propios o porque desempeñe algún trabajo o ejerza alguna profesión, oficio
o comercio, en razón de que dejar la carga de esta prueba a la demandada
es como obligarla a probar hechos negativos, o sea, que carece de empleo,
de bienes y en general de toda fuente de ingresos.

De ahí que, contrariamente a lo que argumentó el inconforme, al


decretar la condena al pago de alimentos a favor de la demandada, la
responsable sí aplicó estrictamente el contenido del artículo 284 del Código
Civil del Estado de Chiapas, puesto que, aun cuando se haya disuelto el
vínculo matrimonial, la procedencia de una pensión compensatoria surge
como un pago resarcitorio a favor de quien no estuvo en posibilidades de
satisfacerse por sí mismo económicamente durante la vigencia del
matrimonio, por virtud de dedicarse preponderantemente a las labores del
hogar, como aconteció en el caso concreto.

De tal suerte que, resultan inaplicables los criterios invocados por el


quejoso en apoyo de sus argumentos de rubros: “DIVORCIO. PARA FIJAR
EL MONTO DE LA INDEMNIZACIÓN A QUE ALUDE EL ARTÍCULO 289
BIS DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL VIGENTE HASTA
EL 3 DE OCTUBRE DE 2008, NO ES JURÍDICAMENTE VÁLIDO APLICAR
EL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD QUE RIGE EN MATERIA DE
ALIMENTOS”; y, “PENSIÓN ALIMENTICIA. LOS MEDIOS
PROBATORIOS PARA ACREDITAR LAS POSIBILIDADES DEL DEUDOR
Y LAS NECESIDADES DEL ACREEDOR EN LOS JUICIOS RELATIVOS,
DEBEN RECABARSE PREVIO AL DICTADO DE LA SENTENCIA
(LEGISLACIONES DEL DISTRITO FEDERAL Y VERACRUZ)”; puesto que,
el primero se refiere al pago de una indemnización distinta a la pensión
compensatoria aquí analizada, en tanto que el segundo, aborda el tema del
momento en el que deben recabarse los medios probatorios para acreditar
las posibilidades del deudor y las necesidades del acreedor en los juicios de
alimentos, lo cual no fue materia de estudio en este apartado.

En otro contexto, dentro de un fragmento del segundo motivo de


inconformidad, el peticionario del amparo adujo que, los magistrados
responsables no respetaron, protegieron ni garantizaron sus derechos

23
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

humanos, de conformidad con los principios de universalidad,


interdependencia, indivisibilidad y progresividad.

Ello es infundado.

En principio, conviene señalar que es cierto que conforme al artículo


1°, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a partir de
la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el diez de junio de
dos mil once, todas las autoridades del país, dentro del ámbito de sus
competencias, se encuentran obligadas a respetar, promover, proteger y
garantizar, no solamente los derechos humanos contenidos en la
Constitución Federal, sino también los que se prevean en los instrumentos
internacionales firmados por el Estado Mexicano, adoptando la interpretación
más favorable al derecho humano de que se trate, lo que se entiende en la
doctrina como el principio pro personae.

Ahora, en oposición a lo pretendido por la parte quejosa, debe


significarse que la circunstancia de que no se haya satisfecho su pretensión
principal, de ningún modo es contraria a lo preceptuado en el artículo 1º, de
la Constitución Federal, ya que no se restringen los derechos fundamentales
a los que tiene derecho, sino que únicamente quedó establecida la
procedencia del pago de una pensión compensatoria e indemnización a favor
de su ex cónyuge, acorde con lo dispuesto por los artículos 284 y 287 Bis del
Código Civil del Estado de Chiapas.

En ese tenor, el hecho que la autoridad responsable no haya resuelto


conforme a sus pretensiones, no significa que le están vulnerando sus
derechos, pues del principio pro homine o pro persona no deriva
necesariamente que las cuestiones planteadas por los gobernados deban ser
resueltas de manera favorable a sus pretensiones, ni siquiera so pretexto de
establecer la interpretación más amplia o extensiva que se aduzca, ya que
en modo alguno ese principio puede ser constitutivo de "derechos" alegados
o dar cabida a las interpretaciones más favorables que sean aducidas,
cuando tales interpretaciones no encuentran sustento en las reglas de
derecho aplicables, ni pueden derivarse de éstas, porque, al final, es
conforme a las últimas que deben ser resueltas las controversias
correspondientes.

Por otro lado, en un fragmento del tercer concepto de violación, el


solicitante del amparo sostuvo que, la sentencia combatida es incongruente
porque introdujo elementos que no fueron materia de la litis al pretender
resolver sobre el régimen por el cual el quejoso contrajo matrimonio con la
ahora tercero interesada y el asunto (sic) de las capitulaciones matrimoniales
para considerarse que el matrimonio debía regirse por las disposiciones
relativas a la separación de bienes.

Lo anterior es inoperante.

Ello es así, puesto que el quejoso hace depender sus argumentos de


un hecho inexistente, porque de la resolución reclamada no se advierte que
la Sala responsable haya pretendido variar el régimen de separación de
bienes, bajo el cual se constituyó el matrimonio del quejoso con la ahora

24
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

tercero interesada, como lo argumenta el inconforme en sus


conceptos de violación, menos que hubiere tomado la
determinación de otorgar a la demandada la indemnización
prevista en el artículo 287 Bis del Código Civil del Estado, bajo
el argumento de la existencia de capitulaciones matrimoniales;
en ese sentido, este tribunal no cuenta con elementos para determinar si son
correctas o no las apreciaciones del quejoso.

Además, los alimentos objeto de la condena, no nacen o se originan


bajo la circunstancia del hecho de que el matrimonio se haya celebrado bajo
determinado régimen patrimonial (sociedad conyugal o separación de
bienes), sino a partir de lo que establece el artículo 284 del Código Civil del
Estado, hipótesis que, sí es plenamente aplicable al caso concreto.

Asimismo, en otro apartado del tercer motivo de disenso, el


peticionario del amparo adujo que, la Sala responsable omitió valorar las
pruebas que obran agregadas en autos, las cuales demuestran de manera
fehaciente que el quejoso contrajo matrimonio bajo el régimen de separación
de bienes.

De igual manera, en el cuarto concepto de violación, el solicitante


del amparo arguyó que, el régimen de separación de bienes por el que el
quejoso contrajo matrimonio con la ahora tercero interesada constituye cosa
juzgada y no puede ser alterada ni modificada como lo pretendió hacer la
autoridad responsable.

Tales argumentos son inoperantes.

Se dice lo anterior, porque al margen de que el peticionario del


amparo no establece el valor que debió otorgársele a dichos medios de
convicción, así como la forma en que éstas transcenderían en el sentido de
la resolución de que se duele, sus argumentos van dirigidos a evidenciar que
la sentencia reclamada es ilegal porque la responsable pretendió variar el
régimen sobre el cual se constituyó el matrimonio que el quejoso contrajo con
la ahora tercero interesada, que en el caso lo es el de separación de bienes;
sin embargo, esos alegatos derivan de los conceptos de violación ya
analizados en párrafos precedentes, los cuales fueron declarados
inoperantes, al concluirse que en ninguna parte de la sentencia combatida se
advierte esa circunstancia, es decir, ese hecho deviene inexistente.

De ahí que, si el inconforme hace descansar sus argumentos en


planteamientos que ya fueron desestimados anteriormente, resulta que
dichas disidencias deben calificarse inoperantes, puesto que, no resultará
procedente, fundado u operante lo que en éstos se alega, por basarse en la
supuesta procedencia de aquéllos que ya fueron desestimados, por lo que, a
ningún fin práctico conduciría el análisis de dichas manifestaciones, si al
descansar en premisas que no prosperaron, correrían la misma suerte.

En otro contexto, dentro del sexto motivo de inconformidad, el


peticionario del amparo adujo que, se vulnera en su perjuicio el principio Non
Bis in Ídem, puesto que se le pretende privar de los derechos que le asisten

25
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

respecto de sus bienes muebles e inmuebles adquiridos durante la vigencia


del matrimonio que celebró con la ahora tercero interesada, a pesar de que
respecto a ese derecho de propiedad, ya existen diversos pronunciamientos.

Los anteriores argumentos son inoperantes.

Dicha calificativa se considera de esa forma, por cuanto dichos


argumentos en modo alguno fueron sometidos ante la potestad de la
autoridad responsable, ni como excepción, ni como defensa, pues se refieren
a cuestiones no alegadas ante la Sala del conocimiento, por ende, que no
formaron parte del recurso de apelación del que conoció, en virtud que, en
ningún apartado se advierte que haya controvertido tales cuestiones, como
lo argumenta en esta vía, en los motivos de inconformidad antes descritos.

En consecuencia de lo anterior, si los argumentos que ahora expone


la parte solicitante del amparo, a través de sus conceptos de violación, no los
hizo valer ante la Sala que conoció del medio de impugnación interpuesto
contra la sentencia de origen, por ende, la responsable no se pronunció
en torno a los mismos, resulta que aquéllos son novedosos; por tanto, no
tienden a combatir los fundamentos y motivos establecidos en la sentencia
recurrida, puesto que introducen cuestiones que no fueron abordadas en el
fallo combatido, precisamente –se itera- al no plantearse ante la instancia
correspondiente, este Tribunal Colegiado, no puede emprender su estudio.

Que la disposición que prevé la repartición de hasta el cincuenta por


ciento de los bienes adquiridos durante el matrimonio celebrado bajo el
régimen de separación de bienes a favor del cónyuge que se dedicó
cotidianamente a las labores del hogar, no vulnera el derecho humano a la
propiedad, toda vez que el Estado no es quien interfiere en la propiedad de
los bienes repartidos, sino que la repartición es en beneficio del cónyuge que
se dedicó a las labores del hogar o cuidado de la familia. Además, porque el
citado derecho conforme al artículo 21 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, consiste en el deber de respetar el patrimonio personal,
el cual se conforma no sólo con bienes materiales, sino también con los
intangibles e incorpóreos. De ahí que, lejos de contravenir el derecho humano
de propiedad lo resguarda, porque reconoce el valor de la contribución
inmaterial al patrimonio personal de ambos cónyuges por medio de
actividades relativas a la administración del hogar y del cuidado de la familia
que son actos que sí constituyen una contribución que atañe al derecho de
propiedad, al ser beneficios que cotidianamente se incorporan al patrimonio
personal de ambos cónyuges

Por otra parte, en un fragmento del segundo concepto de


violación, el peticionario del amparo adujo que, resulta procedente que este
órgano colegiado ejerza el control de convencionalidad y constitucionalidad,
en razón de que se le condenó en la sentencia de divorcio, a pagarle a su ex
cónyuge una indemnización correspondiente al cincuenta por ciento del valor
de los bienes muebles e inmuebles de su propiedad, adquiridos durante la
vigencia del matrimonio, tomando como base el artículo 287 Bis del Código
Civil del Estado de Chiapas, e introduciendo argumentos que no fueron la
voluntad del legislador al redactar el citado precepto, y en razón de que, como
se encuentra acreditado en autos, el hoy quejoso contrajo matrimonio con la

26
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

tercero interesada bajo el régimen de separación de bienes,


por lo cual, resulta aplicable lo dispuesto en los artículos 209 y
210 del Código Civil vigente en la Entidad, con lo que se
demuestran las violaciones que se le imputan a la sentencia
recurrida (sic).

Los anteriores argumentos son inoperantes.

Ello se considera de esa manera, puesto que el peticionario del


amparo soslayó explicar de manera razonada, cuál precepto constitucional y
en específico qué derecho humano se encuentra en discusión, lo cual resulta
imprescindible para efecto de ejercitar el control de constitucionalidad y
convencionalidad referido por el quejoso en el concepto de violación en
estudio.

La sola afirmación en los conceptos de violación de que las "normas


aplicadas en el procedimiento" respectivo son inconvencionales, o alguna
expresión similar, sin precisar al menos qué norma en específico y cuál
derecho humano está en discusión, imposibilita a los Jueces de Distrito y a
los Magistrados de Circuito, según corresponda, a realizar ese control,
debido a que incluso en el nuevo modelo de constitucionalidad sobre el
estudio de normas generales que contengan derechos humanos, se
necesitan requisitos mínimos para su análisis; de otra manera, se obligaría a
los órganos jurisdiccionales a realizar el estudio de todas las normas que
rigen el procedimiento y dictado de la resolución, confrontándolas con todos
los instrumentos internacionales sobre derechos humanos, labor que se
tornaría imposible de atender, sin trastocar otros principios como los de
exhaustividad y congruencia respecto de los argumentos planteados.

Por ello, si el quejoso no satisfizo los requisitos mínimos para el


análisis del control de constitucionalidad y convencionalidad solicitado, es
claro que sus argumentos se tornan inoperantes.

Por otra parte, en el séptimo motivo de disenso, el impetrante de


la protección constitucional arguyó que, la sentencia reclamada es violatoria
de las garantías consagradas en los artículos 14, 16 y 17 de la ley
fundamental, por la inexacta aplicación de los preceptos 209, 210 y 287 Bis
del Código Civil del Estado de Chiapas, violando así el derecho fundamental
del debido proceso legal, lo que sin duda, resulta contrario al principio de
legalidad y seguridad jurídica, además de que, dicha sentencia se encuentra
afectada de vicios de indebida fundamentación y motivación, al grado que
vulnera en su perjuicio, lo dispuesto por los numerales 1°, tercer párrafo, y
133 Constitucionales, en cuanto al control de convencionalidad y a la
supremacía de la norma fundamental, violentando los artículos 8.1 y 8.4 del
Convención Interamericana de Derechos Humanos en cuanto a que la
responsable sin conceder el derecho de audiencia, pretende despojarle del
derecho que posee respecto del bien inmueble que pretender ser sacado a
remate como producto de un juicio viciado en el que no se cumplieron las
normas del debido proceso legal, el cual es nulo de pleno derecho.

Las disidencias de mérito se consideran inoperantes, al omitir la


parte inconforme un razonamiento jurídico del por qué llega a esas

27
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

conclusiones, pues sólo se limitó a hacer afirmaciones sin ningún sustento;


es decir, no expone de manera razonada el por qué a su consideración, la
responsable aplicó inexactamente el contenido de los artículos 209, 210 y
287 Bis del Código Civil del Estado; tampoco la razón por la cual, a su juicio,
la sentencia combatida se encuentra indebidamente fundada y motivada, y
en qué consistieron esos vicios; ni el por qué bajo su óptica se incumplieron
con las normas que rigen el procedimiento; de modo que, este cuerpo
colegiado se encuentra en presencia de una imposibilidad jurídica que no
permite abordar el tema para justificar lo correcto o no de dichas
afirmaciones, pues con tales consideraciones no logra desvirtuar los motivos
por los que la autoridad responsable determinó confirmar la sentencia
impugnada; es decir, no expone a través de la causa de pedir, la lesión o
agravio que estima le causa el acto reclamado, así como también las razones
que lo originaron, menos con dichas aseveraciones rebatió las
consideraciones torales que rigen la sentencia reclamada.

De igual forma, en el segundo concepteo de violación, el


solicitante del amparo sostuvo que, contrariamente a lo que indicó la
responsable, para resolver el quantum de la indemnización prevista en el
artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas, únicamente debió
considerar el cincuenta por ciento del valor de los bienes consistentes en el
inmueble donde se estableció el domicilio conyugal, vehículos y menaje del
hogar que se hubieren adquirido durante el matrimonio, y no como
ilegalmente lo consideró, es decir, sobre el cincuenta por ciento de los bienes
del hoy quejoso a favor de su contraparte.

Agregó que, para motivar su determinación, la responsable introdujo


elementos extraños que no forman parte del contenido del artículo 287 Bis
del Código Civil del Estado, como son que, el cónyuge se haya dedicado al
desempeño del trabajo del hogar, y en su caso, al cuidado de los hijos,
sufriendo con ello un perjuicio patrimonial; y en consecuencia, no haya
adquirido bienes, o haya adquirido notoriamente menos bienes que el otro
cónyuge que sí pudo desempeñarse en una actividad remuneratoria.

Asimismo, en el tercer concepto de violación, el solicitante del


amparo adujo que, la autoridad responsable omitió señalar el artículo y la ley
vigente en el Estado de Chiapas que prevé que los cónyuges pueden
demandar del otro, bajo ciertas condiciones, una indemnización de hasta el
cincuenta por ciento del valor de los bienes que el cónyuge que trabaja fuera
del hogar hubiere adquirido durante el matrimonio, toda vez que el artículo
287 Bis del Código Civil vigente en el Estado, que establece la indemnización
que puede reclamar la cónyuge en la demanda de divorcio, no contempla ese
supuesto; tampoco se advierte que con la entrada en vigor del precepto legal
de referencia se haya modificado la regulación del régimen de separación de
bienes, del título quinto denominado del matrimonio, ni tampoco que haya
cambiado el régimen de separación de bienes, como lo consideró la
responsable.

Agregó que, la responsable asumió y ejerció facultades que no le


confiere el artículo 287 Bis del Código Civil del Estado de Chiapas, además
de que no fundó ni motivó las razones por las cuales consideró es necesario
disminuir la inequidad cuando se liquida el régimen de separación de bienes.

28
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Los motivos de disenso de previa síntesis son


inoperantes.

La anterior calificativa es de esa forma, toda vez que,


en dichos motivos de inconformidad el quejoso omitió rebatir los
razonamientos torales que rigen el sentido del fallo impugnado, los
cuales sirvieron de base a la autoridad responsable para considerar
procedente el pago de la indemnización a que se refiere el artículo 287 Bis
del Código Civil del Estado de Chiapas.

En efecto, dicha condena surgió a raíz del control de


convencionalidad efectuado por la Jueza Primera de lo Familiar del Distrito
Judicial de Tuxtla, con residencia en esa ciudad, en donde consideró que, no
obstante que el hogar conyugal se encuentra a nombre de la ahora tercero
interesada, correspondiéndole el cien por ciento de la misma, el derecho que
le confiere a aquélla el numeral 287 bis del Código Civil del Estado, no podía
dejarse de ejercer, pues el espíritu del legislador fue el de mantener la
igualdad entre las partes, y de no reconocerse esa circunstancia, se estaría
ante una situación de discriminación por razón de género, violando los
principios de igualdad y acceso a la justicia, lo que dificultaría y constituiría
un obstáculo para la participación y pleno desarrollo de la mujer; por ello, era
procedente reconocer el derecho de propiedad de la tercero interesada sobre
el cincuenta por ciento del valor de los bienes muebles e inmuebles
adquiridos durante la vigencia del matrimonio.

Lo anterior, fue confirmado por la Sala responsable bajo la premisa


de que la finalidad del mecanismo compensatorio establecido en el referido
numeral, es modificar condiciones de incremento y ruina arbitrarios,
emanadas de que sólo a uno de los cónyuges asuma las cargas domésticas
y familiares en mayor medida que el otro.

Luego, de la comparación que se hace entre los razonamientos


expuestos por la parte quejosa con las consideraciones fundamentales que
rigen el fallo impugnado, arriba a la convicción de que en modo alguno
controvierten éstas, puesto que en esos motivos de disenso no expuso las
razones por las cuales, en primer término, no resultaba correcta la
interpretación efectuada por la Jueza de Primera Instancia al realizar el
control de convencionalidad sobre el que sustentó la condena a la
indemnización prevista en el artículo 287 Bis del Código Civil del Estado, a
favor de la ahora tercero interesada, porque en el caso concreto, el hecho de
que ésta se hubiere dedicado preponderantemente a las labores del hogar
no la ubica en un plano de desigualdad, frente a la situación económica que
le asiste.

Además, nada dijo en relación a no reconocer el derecho consagrado


en dicho numeral, no conlleva necesariamente a una situación de
discriminación por razón de género, ni se violarían los principios de igualdad
y acceso a la justicia, y menos constituiría un obstáculo para la participación
y pleno desarrollo de la mujer.

29
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

También soslayó explicar el por qué contrario a lo afirmado por la


responsable, la finalidad del mecanismo compensatorio establecido en el
referido numeral, no es modificar condiciones de incremento y ruina
arbitrarios, emanadas de que sólo uno de los cónyuges asuma las cargas
domésticas y familiares en mayor medida que el otro.

Esto es así, habida cuenta que, todo motivo de inconformidad a fin


de que sea estudiado por el órgano colegiado, debe contener al menos la
causa de pedir, es decir, que a través del mismo se exponga cuál es la lesión
o agravio que estiman les causa el acto reclamado, así como también las
razones que lo originaron, so pena que, de carecer de esas bases, como
ocurre en el caso, que los conceptos de violación se califiquen de
inoperantes.

III. Agravios. La parte recurrente en esencia hace valer lo siguiente:

 Se duele de que la sentencia recurrida fue dictada en franca violación a lo


dispuesto en el artículo 75 de la Ley de Amparo, negándole el derecho de
acceso efectivo a la impartición de justicia total e imparcial, vulnerándose en
su perjuicio los derechos humanos consagrados en el artículo 25 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos, por lo que respetan los
derechos de acceso a la justicia y al recurso judicial efectivo, pues dichas
garantías se refieren al análisis de fondo conjunto y congruente, de los
razonamientos efectivamente planteados por las partes en el juicio de
amparo, una vez separados los requisitos que condicionan la procedencia de
dicho medio de control constitucional.

Alega que en ningún momento fue materia de controversia alguna la


disolución de la sociedad conyugal, y tampoco los conceptos de violación
plateados en el juicio de amparo directo fueron encaminados a controvertir
disolución conyugal alguna y tampoco existió disolución de sociedad
conyugal alguna decretada en los autos que dieron origen al juicio de amparo
que se tramitó en el expediente del índice del Segundo Tribunal Colegiado
en Materia Penal y Civil del Vigésimo Circuito, como ilegalmente lo
consideraron los magistrados, hecho que trascendió en el sentido de la
sentencia hoy combatida, pues los magistrados no resolvieron las cuestiones
efectivamente planteadas por el quejoso en el juicio de amparo, resolviendo
respecto a hechos que en ningún momento fueron materia de la litis en el
juicio natural como lo es la disolución de una sociedad conyugal.

Que el hecho de que los magistrados hayan resuelto el juicio de amparo


directo bajo la premisa de que en el juicio natural se trataron aspectos
relacionados con la disolución de una sociedad conyugal y que no se
encuentran en posibilidades de analizar aspectos relacionados con la
disolución de la sociedad conyugal decretada en los autos que dieron origen
al juicio y que por tal razón las consideraciones no impugnadas en la citada
resolución deben quedar incólumes al no haber sido controvertidas por el
solicitante de amparo, resulta violatorio de la garantía a la tutela jurisdiccional
prevista en el artículo 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, pues insiste que el juicio de divorcio necesario fue para disolver
el matrimonio celebrado entre el quejoso y la tercero interesada bajo el
régimen de separación de bienes, en ningún momento en la sentencia que

30
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

resolvió el referido juicio, se decretó ninguna solución de


ninguna sociedad conyugal, hecho que dejó sin defensa al
quejoso pues los conceptos de violación planteados para
combatir la sentencia de segunda instancia no fueron
estudiados bajo la premisa de que en el referido juicio de
divorcio necesario se resolvió sobre la disolución del matrimonio contraído
bajo el régimen de separación de bienes, situación ésta que resulta violatoria
de los derechos fundamentales consagrados en los artículos 1, 17 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, artículo 8 numero 12
y 25 numeral 1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y los
artículos 75 y 76 de la Ley de Amparo.

Señala que el juicio de amparo de donde deviene la sentencia hoy recurrida


cumplió con los requisitos para su admisión, razón por la cual la autoridad
jurisdiccional se encontraba constreñida a resolver el referido medio de
control constitucional, cumpliendo con los principios de congruencia y
exhaustividad, resolviendo sobre los conceptos de violación efectivamente
planteados y en base a las constancias que integran el caudal probatorio
agregado en el expediente del juicio de garantías, situación que en la especie
no aconteció violándose en consecuencia en perjuicio del quejoso los
derechos fundamentales a un recurso efectivo y a la tutela jurisdiccional
efectiva.

Agrega que los magistrados que integran el Segundo Tribunal Colegiado en


Materia Penal y Civil del vigésimo Circuito en franca violación a los derechos
fundamentales consagrados en los artículos 1 y 17 de nuestra ley suprema
8 numeral 1 y 25 numeral 1 de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, 75 y 76 de la Ley de amparo, establecieron que la litis en el juicio
de amparo únicamente lo constituye la condena decretada en contra del
quejoso, respecto al pago por concepto de pensión alimenticia a favor de su
cónyuge ********** hecho que dice lo dejó sin defensa en cuanto al acto
reclamado consistente en la condena de que fue objeto en el juicio natural
respecto al pago de una indemnización a la tercero interesada hasta por el
50% del valor de los bienes muebles e inmuebles adquiridos por el quejoso
durante la vigencia del matrimonio, celebrado bajo el régimen de separación
de bienes, aun cuando el quejoso en su recurso de apelación así como en
los conceptos de violación planteados en su escrito de demanda opuso sus
defensas a ese hecho, sin que dichos conceptos de violación hayan sido
estudiados y resueltos conforme a derecho por los magistrados al resolver el
juicio de amparo.

Alega que en los conceptos de violación planteados en el juicio de amparo,


se alegó la indebida aplicación de una norma general como lo es el artículo
287 Bis del Código Civil del Estado de Chiapas, y la violación a preceptos
constitucionales como lo son el artículo 1, 14, 16, 17 y 133 en relación al
control de convencionalidad ejercido por la juez Primero del Ramo Familiar
del Distrito Judicial de Tuxtla Gutiérrez, de cuyo ejercicio los magistrados hoy
recurridos, validaron dicho control de convencionalidad ejercido por la juez
en el juicio natural sin pronunciarse si en efecto dicha autoridad jurisdiccional
cumplió con los requisitos legales para ejercer dicho control de
convencionalidad para así dejar de aplicar en su perjuicio una norma de
observancia general como lo es el 287 Bis del Código Civil del Estado de

31
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Chiapas, el cual contempla el monto de la indemnización que la cónyuge


puede demandar en la demanda de divorcio.

Aduce que de la lectura literal de los artículos 287 Bis del Código Civil del
Estado de Chiapas y del artículo 4.46 del Código Civil del Estado de México,
no son similares pues mientras el artículo 287 Bis establece que “En la
demanda de divorcio, la cónyuge podrá demandar del otro, el cincuenta por
ciento del valor de los bienes, consistentes en el inmueble en donde se
estableció el domicilio conyugal, vehículos, menaje del hogar, que hubiere
adquirido durante el matrimonio, siempre que concurra lo siguiente”; el
artículo 4.46 establece que: “Para los efectos de divorcio, cuando alguno de
los cónyuges haya realizado trabajo del hogar consistente en tareas de
administración, dirección, atención del mismo o cuidado de la familia, de
manera cotidiana o tenga desproporcionalmente menos bienes que el otro
cónyuge, tendrá derecho a la repartición de los bienes adquiridos durante el
matrimonio hasta por el cincuenta por ciento, con base en los principios de
equidad y proporcionalidad”. Resultando procedente que este máximo
tribunal resuelva si en efecto existe similitud entre dichos dispositivos legales
y en caso que determine lo contrario si en el caso que nos ocupa debe de
aplicarse de manera estricta lo dispuesto en el artículo 287 Bis del Código
Civil del Estado de Chiapas.

 Manifiesta que el juicio de divorcio necesario, se tramitó para disolver el


matrimonio contraído bajo el régimen de separación de bienes entre el
quejoso y la tercera interesada, precisándose que el Código Civil del Estado
de Chiapas, contiene disposiciones expresas respecto a la propiedad de los
bienes de los cónyuges en el régimen de separación de bienes durante la
vigencia del matrimonio como después del divorcio.

Además, que el artículo 287 bis, del Código Civil del Estado de Chiapas,
contiene disposición expresa respecto al derecho que le asiste a la cónyuge
para demandar como indemnización en el divorcio celebrado bajo el régimen
de separación de bienes.

Que al existir una norma expresa, la sentencia que resolvió el juicio natural
en estricta observancia a las garantías consagradas en los artículos 1, 14,
16, 17 y 133 de nuestra ley Fundamental, debió dictarse en estricta
observancia de las disposiciones expresas contenidas en el Código Civil del
Estado de Chiapas, situación que en la especie no aconteció, en razón de
que la Juez natural dejó de aplicar los dispositivos legales anteriormente
citados, pretendiendo ejercer un control difuso de la constitucionalidad y un
control de convencionalidad para condenar al quejoso a pagar a la hoy
tercero interesada el 50% del valor de los bienes muebles e inmuebles
adquiridos por el quejoso durante la vigencia del matrimonio con
indemnización al disolverse el vínculo matrimonial celebrado bajo el régimen
de separación de bienes.

Agrega que el control difuso de la constitucionalidad y el control de


convencionalidad ejercido por la Juez Primero del Ramo Familiar se
encuentra acreditado con los conceptos de violación segundo, tercero,
cuarto, quinto y sexto del escrito de inicial de demanda que dio origen al juicio
de amparo directo, conceptos de violación que no fueron considerados por

32
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

los Magistrados resolutores como materia de la litis planteada


en el juicio de amparo, situación que vulneró en perjuicio del
quejoso los derechos fundamentales consagrados en los
artículos 1, 14, 16, 17 y 133 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos; 8 numeral 1, 21, 25 numeral 1, de
la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Agrega que los Magistrados que integran el Segundo Tribunal Colegiado en


Materia Penal y Civil del Vigésimo Circuito, al dictar la sentencia hoy recurrida
sin hacer pronunciamiento alguno respecto a la legalidad del control de
convencionalidad ejercido por la Juez Primero del Ramo Familiar del Distrito
Judicial de Tuxtla Gutiérrez Chiapas, y sin pronunciarse sobre los requisitos
para el ejercicio de dicha potestad, validaron el control de convencionalidad
ejercido por la Juez Primero del Ramo Familiar del Distrito Judicial de Tuxtla
Gutiérrez Chiapas.

Además, manifiesta que el control de convencionalidad exige como


presupuesto lógico para su ejercicio que la norma de derecho interno sea
“aplicable al caso” (Artículo 287 bis del Código Civil del Estado de Chiapas)
y que presente un obstáculo infranqueable para resolver el asunto,
(indemnización a la cónyuge tratándose de demanda de divorcio, cuando se
hubiera contraído matrimonio bajo el régimen de separación de bienes y la
cónyuge se haya dedicado durante el tiempo que duró el matrimonio
preponderantemente al desempeño de labores del hogar) de forma que sólo
desbordando su contenido se lograría la tutela efectiva del derecho humano
de que se trata, (igualdad entre las partes y discriminación por género), sin
embargo, si la norma no impide a la autoridad tomar una decisión compatible
con los derechos humanos involucrados, la declaración de inaplicabilidad de
la norma es una mera manifestación subjetiva que no puede tener
consecuencias jurídicas, y no puede considerar como un ejercicio de control
de convencionalidad, siendo obligación de los Magistrados del Tribunal
Colegiado, al dictar la sentencia hoy recurrida haber verificado esas
condiciones de aplicabilidad de la norma, analizando además, si la autoridad
responsable que determinó inaplicable el artículo 287 bis del Código Civil del
Estado de Chiapas, en realidad le dio el alcance específico a su contenido
para individualizarlo al caso concreto, de manera que efectivamente resulte
inaplicable, como presupuesto lógico para realizar un control de
convencionalidad.

Aduce que ante la omisión en que incurrió la autoridad jurisdiccional al dictar


la sentencia recurrida, resulta procedente que este Máximo Tribunal resuelva
sobre la procedencia o improcedencia del control de convencionalidad
ejercido por la Juez Primero del Ramo Familiar del Distrito Judicial de Tuxtla
Gutiérrez, Chiapas, al resolver el juicio de divorcio tramitado en el expediente
número **********.

 Se duele de que le causa agravio la interpretación que el órgano jurisdiccional


hace respecto al artículo 1 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, a partir de la reforma publicada en el Diario Oficial de la
Federación el diez de junio de dos mil once y la inexacta interpretación y
aplicación de los artículos 284 y 287 Bis del Código Civil del Estado de
Chiapas, y en consecuencia la inexacta interpretación de lo dispuesto en el

33
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

segundo párrafo del artículo 14 Constitución, así como la aplicación del


Control de Convencionalidad Ex Oficio.

Insiste que los Magistrados del Tribunal Colegiado realizaron un análisis


incorrecto, contradictorio e incongruente del interés legítimo que el recurrente
solicitó al amparo y protección, contraviniendo con dicha acción las
obligaciones que le imponen los artículos 1º, 14, 16, 17, 107 y 133
constitucionales, lo anterior porque omitieron pronunciarse respecto a la
constitucionalidad e inconvencionalidad que le fue planteada a la autoridad
responsable.

Que lo resuelto por el tribunal colegiado, contraviene lo dispuesto por el


artículo 14 constitucional, toda vez que no se llevó a cabo una exacta
aplicación del artículo 287 Bis del Código Civil del Estado de Chiapas, puesto
que dicho precepto no le otorga el derecho a la cónyuge a demandar en el
divorcio como indemnización el 50% del valor de los bienes adquiridos por
su cónyuge durante la vigencia del matrimonio, además –dice- dicho
dispositivo en ningún momento se ha declarado inconstitucional ni violatorio
de derechos humanos o violatorio de algún instrumento internacional, para
que en tal virtud dicho dispositivo deje de tener vigencia en el orden jurídico
vigente en el Estado de Chiapas, por lo que en términos de lo dispuesto en
el artículo 1, segundo párrafo del artículo 14 y 133 de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, el artículo 287 Bis del Código Civil del
Estado de Chiapas, debe de aplicarse e interpretarse para su aplicación
conforme al contenido literal.

Agrega que los Magistrados al dictar la sentencia recurrida, debieron velar


por la aplicación estricta del artículo 287 Bis del Código Civil del Estado de
Chiapas, y ejercer el control difuso de la constitucionalidad y
convencionalidad que le fue solicitado por el quejoso en los términos
planteados en el segundo concepto de violación, en razón que el artículo 1º.
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos –reformado
mediante decreto de diez de junio de dos mil once- obliga a todas las
autoridades del país, a velar no solo por los derechos humanos contenidos
en la Constitución Federal, sino también por aquellos contenidos en los
instrumentos internacionales celebrados por el Estado Mexicano, adoptando
la interpretación más favorable al derecho humano de que se trate, además,
-dice- dicho mandato debe interpretarse en conjunto con lo establecido en el
artículo 133 constitucional.

 Alega la inexacta interpretación y aplicación del derecho fundamental


consagrado en el segundo párrafo del artículo 14 Constitucional y los
artículos 8.1 y 8.2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Que en estricta observancia a la institución de cosa juzgada contenida en el


artículo 23 Constitucional, respecto de que los bienes muebles e inmuebles
que adquirió el quejoso durante el tiempo que duró el matrimonio que celebró
bajo el régimen de separación de bienes con la tercero interesada, son de su
exclusiva propiedad, acreditándose, que al privarlo del 50%, vulnera los
derechos fundamentales consagrados en el artículo 1, 14, 17, 23 y 133 de la
Constitución, y por lo tanto, contrario a lo manifestado por el Segundo
Tribunal Colegiado en Materia Penal y Civil del Vigésimo Circuito, y en

34
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

estricta observancia del criterio del Tribunal Pleno de la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuando un derecho
humano esté reconocido tanto en la Constitución como en
tratados internacionales, se debe acudir a ambas fuentes para
determinar el contenido y los alcances del derecho,
favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia, para
lo cual el órgano jurisdiccional que conozca de ese hecho, conforme lo
dispuesto en el artículo 1 de Nuestra Ley Fundamental se encuentra obligado
a ejercer el control Ex Officio de la constitucionalidad o Convencionalidad.

CUARTO. Requisitos indispensables para la procedencia del


recurso. Una vez que se conocen las cuestiones que se estiman
necesarias para resolver el presente asunto, en primer término se debe
establecer si el recurso de revisión que nos ocupa es o no procedente.

Para ese efecto, se debe tener presente que el artículo 107,


fracción IX, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, establece lo siguiente:

“Artículo. 107.- Las controversias de que habla el artículo 103 de esta


Constitución, con excepción de aquellas en materia electoral, se sujetarán a
los procedimientos que determine la ley reglamentaria, de acuerdo con las
bases siguientes:
IX. En materia de amparo directo procede el recurso de revisión en contra
de las sentencias que resuelvan sobre la constitucionalidad de normas
generales, establezcan la interpretación directa de un precepto de esta
Constitución u omitan decidir sobre tales cuestiones cuando hubieren
sido planteadas, siempre que fijen un criterio de importancia y
trascendencia, según lo disponga la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, en cumplimiento de los acuerdos generales del Pleno. La materia
del recurso se limitará a la decisión de las cuestiones propiamente
constitucionales, sin poder comprender otras;”

En la exposición de motivos de la reforma que dio origen a la


redacción del artículo 107, fracción IX, de la Constitución Federal,
publicada en el Diario Oficial de la Federación el seis de junio de dos

35
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

mil once, se señala que entre los objetivos de la reforma se persigue


fortalecer y perfeccionar la estructura del Poder Judicial de la
Federación y consolidar a su órgano superior: la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, como un tribunal garante de nuestra Constitución,
a fin de que pueda concentrarse en la resolución de aquellos asuntos
que revistan la mayor importancia y trascendencia para el ordenamiento
jurídico nacional y del Estado Mexicano en su conjunto.8

De esta manera, la Ley de Amparo aplicable, en el numeral


conducente establece:

“Artículo 81. Procede el recurso de revisión:


[…]
II. En amparo directo, en contra de las sentencias que resuelvan sobre la
constitucionalidad de normas generales que establezcan la interpretación
directa de un precepto de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos o de los derechos humanos establecidos en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, u omitan decidir
sobre tales cuestiones cuando hubieren sido planteadas, siempre que fijen

8 En la exposición de motivos mencionada se indica, entre otras cosas, lo siguiente:


“… Siendo la idea eje de la reforma, como lo afirma la exposición de motivos, la de perfeccionar a la
Suprema Corte de Justicia de la Nación como supremo interprete de la Constitución y asignar a los
Tribunales Colegiados el control total de la legalidad en el país.
Estas fueron las reformas que habilitaron y fueron el antecedente directo para la transformación
estructural del Poder Judicial de la Federación efectuado en la reforma de diciembre de 1994, de
donde resultó la organización competencial y estructural actual de los órganos que lo integran. Esta
última reforma no es, entonces, una modificación aislada, sino una más en una línea continua y
sistemática de modificaciones con las mismas ideas fundamentales que se fueron gestando desde
la década de los cuarentas en nuestro país y que le ha permitido una constante evolución y
perfeccionamiento de la estructura y función de los órganos integrantes del Poder Judicial de la
Federación.
La reforma que aquí se presenta a los artículos 94 y 107 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos se inscribe en esta lógica, la de fortalecer y perfeccionar la estructura del Poder
Judicial de la Federación y consolidar a su órgano superior: La Suprema Corte de Justicia de la
Nación, como un tribunal garante de nuestra Constitución que pueda concentrarse en la resolución
de los asuntos de importancia y trascendencia para la totalidad del ordenamiento jurídico nacional y
del estado mexicano en su conjunto.
Lo anterior claramente debe pasar por el fortalecimiento de los Tribunales Colegiados de Circuito y
el reconocimiento de sus integrantes como conformadores de los criterios de interpretación de
legalidad. Este fortalecimiento debe ser, además, consistente con las anteriores reformas y con las
ideas que las sustentan para lograr una consolidación adecuada del sistema en su totalidad y no
como soluciones parciales y aisladas que no son consistentes con la evolución del sistema judicial
mexicano.”

36
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

un criterio de importancia y trascendencia, según lo disponga


la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en cumplimiento de
acuerdos generales del pleno.
La materia del recurso se limitará a la decisión de las
cuestiones propiamente constitucionales, sin poder comprender otras.”

Lo anterior pone en claro que la procedencia del recurso de


revisión en contra de las sentencias emitidas en los juicios de amparo
directo es de carácter excepcional; y que por ende, para su procedencia,
es imprescindible que se surtan los siguientes requisitos:

1. Que exista un tema de naturaleza constitucional. Se


entenderá que éste existe cuando en la sentencia recurrida se
haya hecho un pronunciamiento sobre la constitucionalidad o
inconvencionalidad de una norma de carácter general, o se
establezca la interpretación directa de un precepto
constitucional o derecho humano establecido en algún tratado
internacional de los que el Estado Mexicano sea parte; o que
habiéndose planteado expresamente uno de esos temas en la
demandada de amparo, el Tribunal Colegiado haya omitido
pronunciarse al respecto, en el entendido de que se
considerara que habrá omisión cuando la falta de
pronunciamiento sobre el tema, derive de la calificativa de
inoperancia, insuficiencia o ineficacia de los conceptos de
violación efectuada por el Tribunal Colegiado;9 y

2. Que el problema de constitucionalidad resuelto u omitido


en la sentencia de amparo, sea considerado de
importancia y trascendencia, según lo disponga el Pleno
de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación en sus

9 Esto es acorde con lo establecido en el Punto Tercero, inciso III del Acuerdo General 9/2015.

37
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

acuerdos generales. Con relación a este requisito el Pleno de


este Alto Tribunal emitió el Acuerdo General 9/2015, en el cual
consideró que la importancia y trascendencia sólo se actualiza
cuando:

i) El tema planteado permita la fijación de un criterio


novedoso o de relevancia para el orden jurídico nacional;
o

ii) Lo decido en la sentencia recurrida pueda implicar el


desconocimiento de algún criterio emitido por la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en el entendido de que el criterio
en cuestión necesariamente deberá referirse a un tema de
naturaleza propiamente constitucional, ya que de lo contrario,
se estaría resolviendo en contra de lo que establece el artículo
107, fracción IX de la Constitución Federal.

Lo anterior pone en claro que del recurso de revisión es de


carácter excepcional; por tanto, para su procedencia se deben reunir los
requisitos antes mencionados.

QUINTO. Análisis de los requisitos de procedencia del


recurso de revisión en amparo directo en el caso concreto.
Atendiendo a los requisitos exigidos para la procedencia del recurso de
revisión, esta Primera Sala estima que el presente medio de
impugnación no resulta procedente.

Se afirma lo anterior, por lo siguiente:

38
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

No pasa inadvertido que en la sentencia de


primer grado, el A quo, expresamente indicó lo
siguiente:

“VIII. Respecto a la prestación reclamada por la demandada


reconvencionista en su reconvención relativa al pago de la indemnización que
contemplan los artículos 287 Bis y 287 Quater del Código Civil para el Estado
de Chiapas, por el tiempo en que vivieron juntos en el domicilio conyugal,
reclamando el 50% cincuenta por ciento de todos los bienes del actor
reconvenido, incluyéndose en dicha indemnización la renta correspondiente
al tiempo en que vivieron juntos en el mismo domicilio por cuanto que dicho
domicilio es de su propiedad y no recibió el pago de cantidad alguna por el
uso del inmueble; al respecto, resulta importante señalar lo establecido en
los numerales en que apoya su pretensión la demandada reconvencionista,
y al caso, el artículo 287 Bis señala: “En la demanda de divorcio, la cónyuge
podrá demandar del otro, el cincuenta por ciento del valor de los bienes, consistentes
en el inmueble en donde se estableció el domicilio conyugal, vehículos, menajes de
hogar, que hubiere adquirido durante el matrimonio, siempre que concurra lo
siguiente: A) Hubieren estado casados bajo el régimen de separación de bienes, B)
La demandante se haya dedicado en el lapso en que duró el matrimonio,
preponderantemente al desempeño del hogar y al cuidado de los hijos.” De lo
anterior, se advierte que para la procedencia de dicha prestación se requiere
acreditar los siguientes elementos: A) Que el matrimonio se haya celebrado
bajo el régimen de separación de bienes, y, B) Que la demandante se haya
dedicado en el lapso en que duró el matrimonio, preponderantemente al
desempeño del hogar y al cuidado de los hijos.

En el caso a estudio, el primer elemento se encuentra acreditado con


la copia certificada del acta de matrimonio exhibida por las partes, asentada
bajo el acta número **********, foja **********, libro **********, levantado por el
Oficial 01 del Registro Civil de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, de fecha **********
**********, matrimonio Civil que se sujetó al régimen de separación de bienes;
la cual tiene valor probatorio de conformidad con lo dispuesto por los artículos
334, fracción IV y 398 del Código de Procedimientos Civiles Vigente en el
Estado de Chiapas, demostrándose el régimen bajo el cual se celebró
matrimonio civil entre las partes, sin que sea admisible los argumentos
vertidos por la demandada reconvencionista en el sentido de señalar que el
régimen del matrimonio celebrado con el actor reconvenido haya sido el de
separación de bienes parcial, pues dicha circunstancia no es objeto de
estudio en esta sentencia, destacando que dicha situación fue debidamente
resuelta en el expediente número ********** relativo al juicio Ordinario Civil de
Constitución de Sociedad Conyugal ventilado en el Juzgado Segundo de lo
Familiar de este Distrito Judicial, en cuya sentencia definitiva de fecha 16
dieciséis de enero de 2012 dos mil doce, se declaró la improcedencia del
referido juicio promovidos por la demandada reconvencionista.

En cuanto al segundo elemento mencionado, este se acredita en base


al reconocimiento del actor reconvenido producida en su escrito de
contestación de reconvención en el sentido de aceptar y reconocer que la
demandada reconvencionista desde la fecha del matrimonio hasta la

39
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

presente ha dependido de los ingresos que el actor reconvencionista le


proporciona, agregando en dicha contestación de reconvención que la
demandada reconvencionista nunca ha contado con recursos económicos
propios, lo que conlleva a establecer como un hecho cierto que ésta, durante
la vigencia del matrimonio con el actor reconvenido, se dedicó al desempeño
del hogar y al cuidado de los hijos, pues no existe prueba en contrario, sino
por el contrario, en base a las actuaciones se arriba a tal certeza.

Este mismo elemento se acredita con las testimoniales ofrecidas por


la demandada reconvencionista, a cargo de ********** y **********, quien la
diligencia celebrada el 16 dieciséis de octubre del año próximo pasado fueron
contestes y uniformes al señalar que la demandada reconvencionista
**********, una vez que contrajo matrimonio con el actor reconvenido **********,
dejó de trabajar, quedándose a cargo de los hijos procreados del matrimonio,
del esposo y del hogar, tal y como se advierte de las preguntas y respuestas
siguientes, mismas que se transcriben en el orden desahogadas, la testigo
**********: “13.- QUE DIGA LA TESTIGO, SI SABE Y LE CONSTA SI
DESPUÉS DE CONTRAER MATRIMONIO CON ********** CON **********,
CONTINUÓ TRABAJANDO. Responde: Una vez casada ya no… 14.- QUE
DIGA LA TESTIGO SI SABE Y LE CONSTA, QUIEN ESTUVO A CARGO
DEL CUIDADO DE LOS HIJOS QUE PROCREARON LOS SEÑORES
********** Y **********. Responde: Su madre la señora ********** estuvo a cargo
de sus hijos, de su esposo y de su hogar.” Por su parte, la testigo **********,
respondió: “13.- QUE DIGA LA TESTIGO, SI SABE Y LE CONSTA SI
DESPUÉS DE CONTRAER MATRIMONIO CON ********** CON **********,
CONTINUO TRABAJANDO. Responde: Ella no trabajó se dedicó a su familia
y a su hogar. 14.- QUE DIGA LA TESTIGO SI SABE Y LE CONSTA, QUIEN
ESTUVO A CARGO DEL CUIDADO DE LOS HIJOS QUE PROCREARON
LOS SEÑORES ********** Y **********. Responde: **********, ella cuidó de su
esposo y de su hijos.” Testimonio que adquiere valor pleno en término de lo
dispuesto por el artículo 406 del Código de Procedimientos Civiles del Estado
de Chiapas en relación con los numerales 367, 368 y 370 y 371 del mismo
ordenamientos legal invocado.

En ese sentido, al estar acreditados los elementos que indica el


artículo 287 Bis del Código Civil del Estado de Chiapas, esta juzgadora
declara procedente el derecho de la demandada reconvencionista **********
de reclamar para sí el 50% cincuenta por ciento del valor de los bienes,
consistentes en el inmueble donde se estableció el domicilio conyugal,
vehículos, menajes del hogar, que hubieren adquirido durante el matrimonio;
sin embargo, tomando en cuenta que de acuerdo a las constancias que
integran el sumario se advierte que el inmueble donde se fincó el hogar
conyugal se encuentra a nombre de la demandada reconvencionista,
correspondiéndole a ésta el 100% cien por ciento de la titularidad de los
derechos de propiedad sobre dicho inmueble por cuanto que el matrimonio
se celebró bajo el régimen de separación de bienes, es indudable que en este
caso el derecho deducido no puede ejercerse sobre tal bien inmueble, no
obstante a ello, esta juzgadora considera que dicho derecho no puede quedar
sin ejercerse pues el espíritu del legislador el de igualar una situación
desigual derivada de las circunstancias en las que uno de los cónyuges se
dedica a trabajar fuera del hogar conyugal correspondiéndole a éste la
contribución económica para el sostenimiento del hogar, mientras que el otro

40
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

se dedica al desempeño del trabajo doméstico y al cuidado de


los hijos, labores estas por las cuales no se recibe una
compensación económica a la vez que al ejercer dichas
actividades, independientemente de que estas sean su
contribución al matrimonio, le impiden la posibilidad de recibir
una remuneración por no ocupar ese tiempo en el ámbito laboral, lo que
genera una situación de desigualdad, pues como se ha dicho, a uno de los
cónyuges le permite desarrollarse en el ámbito profesional mientras que al
otro no, por lo cual, para quien hoy se resuelve debe prevalecer el derecho
de la demandada reconvencionista a disfrutar de los bienes adquiridos por el
actor reconvenido durante la vigencia del matrimonio, pues es indudable que
mientras que aquella se dedicó al hogar y al cuidado de los hijos, este,
independientemente de la contribución económica que aportó al hogar
conyugal, el poder trabajar fuera de éste le permitió un desarrollo profesional,
el cual no ejerció la demandada reconvencionista, pero en cambio si
contribuyó en el matrimonio con el cuidado de los hijos proceados y del hogar
mismo, y de mantenerse las cosas así generarían una situación de
desigualdad quedando desprotegida la demandada reconvencionista, razón
por la que, en aplicación del Control de Convencionalidad que refiere que
cuando un Estado es parte de un tratado internacional como la Convención
Americana, todos sus órganos, incluidos sus jueces, están sometidos a
aquél, lo cual les obliga a velar porque los efectos de las disposiciones de la
Convención no se vean mermados por la aplicación de normas vinculados a
la administración de justicia en todos los niveles están en la obligación de
ejercer ex officio un “control de convencionalidad” entre las normas internas
en el marco de sus respectivas competencias y de las regulaciones
procesales correspondientes, en este sentido y con apego estricto al deber
constitucional y convencional de promover, respetar, proteger y garantizar,
bajo los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y
progresividad, el derecho a la igualdad y a la no discriminación, consagrados
en los artículos 1° y 4° constitucionales, 2.1, 3 y 26 del Pacto Internacional
de Derechos Civiles y Políticos, 2.2 y 3 del Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales, 1 y 24 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, y 3 del Protocolo Adicional a la Convención Americana
sobre Derechos Humanos en materia de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, considerando que de esas obligaciones generales derivan
deberes especiales determinables, en función de las necesidades
particulares de protección del sujeto del derecho, ya sea por su condición
personal o por la situación específica en que se encuentre, atendiendo el
principio de igualdad y acceso a la justicia, en virtud de que toda mujer tiene
derecho al reconocimiento, goce, ejercicio y protección de todos los derechos
humanos y a las libertades consideradas por los instrumentos regionales e
internacionales sobre derechos humanos dentro de los cuales se establece
el derecho a igualdad de protección ante la ley y de la ley, como lo señala la
Convención Belen Do Pará, y de sostenerse lo contrario se estaría ante una
situación de discriminación por razón de género, violando los principios de
igualdad de derechos, acceso a la justicia y del respecto de la igualdad
humana, lo que dificulta y constituye un obstáculo para la participación y el
pleno desarrollo de la mujer, en las mismas condiciones que el hombre, en la
vida política, social, económica y cultural de su entorno, entorpeciendo el
pleno desarrollo de las posibilidades de la mujer de participación y desarrollo
personal y profesional, teniendo presente el gran aporte de la mujer en el

41
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

bienestar de la familia y al desarrollo de la sociedad, la importancia social de


la maternidad y la función de la mujer en su rol de madre en la familia y
educación de los hijos, lo cual no debe ser causa de discriminación. En ese
sentido, no debe prevalecer ningún tipo de discriminación sobre la mujer, sino
que por el contrario debe procurarse toda protección jurídica a los derechos
de la mujer sobre una base de igualdad con los del hombre, garantizándose
por conducto de los tribunales y de otras instituciones públicas, la protección
efectiva de la mujer contra todo acto de discriminación con el objeto de
garantizarse el ejercicio y el goce de los derechos humanos y de las
libertades fundamentales en igualdad de condiciones con el hombre,
adoptándose las medidas adecuadas para eliminar la discriminación contra
la mujer en todos los asuntos relacionados con el matrimonio y las relaciones
familiares y con ocasión de la disolución de aquel; en consecuencia de ello,
se reconoce el derecho de la demandada reconvencionista sobre el 50%
cincuenta por ciento del valor de los inmuebles y muebles adquiridos por el
actor reconvenido durante la vigencia del matrimonio, condenándose al actor
reconvenido a otorgar el 50% cincuenta por ciento del valor de los bienes
adquiridos por él durante la vigencia del matrimonio, mismos que se deberán
hacer valer en ejecución de sentencia por cuanto que de las constancias no
se advierte con el o los documentos idóneos los bienes inmuebles y muebles
adquiridos por éste.”10

Ahora bien, a pesar de que esa determinación conlleva un tema


de naturaleza constitucional que podría dar pauta a la procedencia del
recurso de revisión que nos ocupa, esta Primera Sala considera que, en
el caso, existe un impedimento técnico que frena dicha procedencia.

Se llega a esa conclusión, porque para combatir lo decidido por el


A quo, en el recurso de apelación correspondiente, el otrora recurrente,
básicamente se limitó a argumentar que el juez de primer grado fue
omiso en señalar las razones especiales y causas particulares en que
se apoyó para suponer que el artículo 287 Bis del Código Civil para el
Estado de Chiapas, contraviene los Derechos Humanos contenidos en
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos o en los
Tratados Internacionales en que el Estado sea parte, pues a su parecer,
no expone las causas para considerar que la aplicación estricta de ese
precepto puede resultar discriminatoria por razón de género o violatoria

10 Ver fojas 764 vuelta a 769 del Tomo II del expediente **********.

42
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

del principio de igualdad, ni el por qué constituye un


obstáculo para la participación y el pleno desarrollo
personal y profesional de la mujer.

En respuesta a esa argumentación, la responsable consideró


infundados los agravios, y al respecto señaló que la sentencia recurrida
sí estaba fundada y motivada en ese aspecto, pues el juez natural sí
expuso los razonamientos concretos que lo llevaron a declarar
procedente el pago del 50% de los bienes adquiridos dentro del
matrimonio.11

Además, aunque no fue motivo de agravio, también expuso una


serie de razones por las que consideró que el artículo, bajo ciertas
condiciones, permite que unos de los cónyuges pueden demandar al
otro, una indemnización de hasta el 50% del valor de los bienes del
cónyuge que trabaja fuera del hogar,12 no presenta problema alguno
desde la perspectiva de la irretroactividad de la ley, prevista en el
artículo 14 Constitucional.13

Como se advierte, aunque hasta ese momento, se podían advertir


dos temáticas de índole constitucional, una referente a la interpretación
o extensión que se dio al artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado
de Chiapas para respetar el derecho a la igualdad y no discriminación
de los cónyuges, y otra relativa a que ese precepto no presenta un
problema de irretroactividad, lo cierto es que ello es insuficiente para
considerar procedente el recurso de revisión que nos ocupa.

11 Ver foja 158 del toca de apelación **********.


12 Artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas.
13 Ver foja 156 y 156 vuelta del toca de apelación **********.

43
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Se estima de esa manera, porque que en la demanda de amparo,


el quejoso no expone ningún argumento tendiente a combatir los
motivos por los que la responsable señaló que el precepto en cuestión
no presentaba un problema de irretroactividad, incluso en los agravios
formulados en contra de la sentencia recurrida, tampoco es abordado
ese tema; por tanto, en el recurso de revisión que nos ocupa, no podría
considerarse como subsistente ese tema de constitucionalidad.

Situación similar acontece con el tema de constitucionalidad


abordado desde la sentencia de primera instancia, en tanto que en la
demanda de amparo tampoco se expusieron argumentos tendientes a
destruir las razones por las que se consideró que lo decidió por el A quo
sí estaba fundado y motivado, ni mucho menos se advierte que se
expresen razones a través de las cuales se pudiera afirmar, que las
causas por las que el A quo decidió aplicar la indemnización a que alude
el artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas, a todos
los bienes adquiridos por el quejoso durante el matrimonio, sean
incorrectas; por el contrario, esencialmente se duele del hecho de que
a su decir, no se aplicó de manera correcta el contenido de los artículos
284 y 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas, los cuales
regulan el derecho a los alimentos en el divorcio y la indemnización
cuando el matrimonio se celebra bajo el régimen de separación de
bienes.

En efecto, la indebida aplicación en lo que al tema interesa, sólo


se sustenta en el hecho de que como el artículo 287 Bis del Código Civil
para el Estado de Chiapas, forma parte del derecho positivo vigente,
entonces debió aplicarse en sus términos, lo cual obligaba a advertir
que la compensación sólo opera sobre el 50% del bien inmueble en que
se constituyó el domicilio conyugal, más no respecto al 50% de todos

44
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

los bienes que el cónyuge que trabaja fuera del hogar


hubiera adquirido durante el matrimonio.

Como se advierte, aun y cuando el otrora quejoso se quejó del


alcance que se le dio al artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado
de Chiapas, lo cierto es que nunca combatió de manera frontal, la razón
fundamental en que el A quo se apoyó para concluir de esa manera,
razón que además implícitamente fue validada por la Sala del Tribunal
de Alzada señalada como autoridad responsable.

Ciertamente, lo más que se indica en la demanda de amparo, es


que el Control de Convencionalidad ejercido por el A quo es ilegal,
porque al haber disposición expresa para la indemnización, dicha
disposición legal debió aplicarse en sus términos; sin embargo, esa
argumentación, por sí sola, es insuficiente para destruir las razones
(antes destacadas) en que el A quo se apoyó, para considerar que en
el caso a estudio, la indemnización no podía operar sobre el inmueble
en que se constituyó la sociedad conyugal; y que por tanto, dicha
indemnización debía aplicarse respeto a todos los bienes adquiridos por
el quejoso durante la vigencia del matrimonio.

Atendiendo a lo anterior, es evidente que en el recurso de revisión


que nos ocupa, no podría considerarse como subsistente el tema de
constitucionalidad abordado desde la sentencia de primera instancia, en
tanto que nunca se destruyeron las razones en que el A quo se apoyó
para determinar que como la indemnización a que alude el artículo 287
Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas no se podía ejercer sobre
el inmueble en que se constituyó la sociedad conyugal, por pertenecer
a la esposa, éste debía ejercerse sobre el resto de los bienes adquiridos
por el esposo durante la vigencia del matrimonio.

45
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

En ese orden de ideas, si nunca se destruyeron las


consideraciones de referencia, es evidente que en el caso existe un
impedimento técnico para considerar procedente el recurso de revisión
que nos ocupa.

Lo anterior encuentra apoyo en la jurisprudencia 2a./J. 188/2009,


que esta primera sala comparte, la cual lleva por rubro: “AGRAVIOS
INOPERANTES EN LA REVISIÓN. SON AQUELLOS EN LOS QUE
SE PRODUCE UN IMPEDIMENTO TÉCNICO QUE IMPOSIBILITA EL
EXAMEN DEL PLANTEAMIENTO QUE CONTIENEN.”14

14 “Época: Novena Época


Registro: 166031
Instancia: Segunda Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo XXX, Noviembre de 2009
Materia(s): Común
Tesis: 2a./J. 188/2009
Página: 424
AGRAVIOS INOPERANTES EN LA REVISIÓN. SON AQUELLOS EN LOS QUE SE PRODUCE UN
IMPEDIMENTO TÉCNICO QUE IMPOSIBILITA EL EXAMEN DEL PLANTEAMIENTO QUE
CONTIENEN.Conforme a los artículos 107, fracción III, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, 83, fracción IV, 87, 88 y 91, fracciones I a IV, de la Ley de Amparo, el recurso de
revisión es un medio de defensa establecido con el fin de revisar la legalidad de la sentencia dictada
en el juicio de amparo indirecto y el respeto a las normas fundamentales que rigen el procedimiento,
de ahí que es un instrumento técnico que tiende a asegurar un óptimo ejercicio de la función
jurisdiccional, cuya materia se circunscribe a la sentencia dictada en la audiencia constitucional,
incluyendo las determinaciones contenidas en ésta y, en general, al examen del respeto a las normas
fundamentales que rigen el procedimiento del juicio, labor realizada por el órgano revisor a la luz de
los agravios expuestos por el recurrente, con el objeto de atacar las consideraciones que sustentan
la sentencia recurrida o para demostrar las circunstancias que revelan su ilegalidad. En ese tenor, la
inoperancia de los agravios en la revisión se presenta ante la actualización de algún impedimento
técnico que imposibilite el examen del planteamiento efectuado que puede derivar de la falta de
afectación directa al promovente de la parte considerativa que controvierte; de la omisión de la
expresión de agravios referidos a la cuestión debatida; de su formulación material incorrecta, por
incumplir las condiciones atinentes a su contenido, que puede darse: a) al no controvertir de manera
suficiente y eficaz las consideraciones que rigen la sentencia; b) al introducir pruebas o argumentos
novedosos a la litis del juicio de amparo; y, c) en caso de reclamar infracción a las normas
fundamentales del procedimiento, al omitir patentizar que se hubiese dejado sin defensa al recurrente
o su relevancia en el dictado de la sentencia; o, en su caso, de la concreción de cualquier obstáculo
que se advierta y que impida al órgano revisor el examen de fondo del planteamiento propuesto,
como puede ser cuando se desatienda la naturaleza de la revisión y del órgano que emitió la
sentencia o la existencia de jurisprudencia que resuelve el fondo del asunto planteado. ”

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Para arribar a la anterior conclusión, no obsta el


hecho de que en el tercero de los agravios el
recurrente señale que el Tribunal Colegiado omitió
pronunciarse sobre el control de convencionalidad efectuado por el juez
responsable, lo que le causa perjuicio, pues no advirtió que el artículo
287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas, no otorga derecho
a la cónyuge a demandar en el divorcio una indemnización del 50% del
valor de los bienes adquiridos por su cónyuge durante la vigencia del
matrimonio, y si ese dispositivo no se ha declarado inconstitucional, no
ha perdido su vigencia; por tanto, debe aplicarse e interpretarse
conforme a su contenido literal, pues interpretarlo en diverso sentido
bajo el argumento de un control de convencionalidad, vulnera el orden
jurídico, de suerte que el Tribunal Colegiado como garante de los
derechos fundamentales, debió velar por la aplicación estricta del
artículo 287 bis del Código Civil para el Estado de Chiapas.

Lo anterior es así, pues a pesar de que se queja de la actuación


del juez de primer grado, lo cierto es que en ningún momento destruye
lo señalado por el A quo, en el sentido de que procedía la compensación
sobre todos los bienes del quejoso, adquiridos durante el matrimonio,
en razón de que la compensación pretende igualar una situación de
desigualdad derivada de la circunstancia en que uno de los cónyuges
se dedica a trabajar fuera del hogar, mientras que el otro se dedica al
desempeño del trabajo doméstico y al cuidado de los hijos, labores
éstas, por las cuales no se recibe una compensación económica, lo que
le genera una situación de desigualdad frente al otro cónyuge, pues
mientras uno se dedicó al hogar y al cuidado de los hijos, el otro puede
trabajar y obtener un desarrollo profesional; además, el A quo también
indicó, que no debe prevalecer ningún tipo de discriminación sobre la

47
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

mujer en todos los asuntos relacionados con el matrimonio y su


disolución.

En ese orden de ideas, si nunca se destruyeron las


consideraciones de referencia, es evidente que como se adelantó, en el
caso existe un impedimento técnico para considerar procedente el
recurso de revisión que nos ocupa.

Además, es importante destacar que esta Primera Sala ya se ha


pronunciado en diversas ocasiones sobre el tema de la compensación,
aún y cuando ese pronunciamiento deriva del análisis de diversas
legislaciones, lo cierto es que ha indicado en qué consiste la
compensación y cuál es su finalidad, encontrando que dicha institución
es acorde al orden constitucional, de suerte que el tema que nos ocupa
de cualquier manera, no podría dar lugar a un pronunciamiento
novedoso y por ende relevante para el orden constitucional, pues al
respecto ya se han emitido diversos criterios entre ellos los que llevan
por rubro:

 “DIVORCIO. LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA POR RAZÓN


DE TRABAJO QUE ESTABLECE EL ARTÍCULO 277 DEL
CÓDIGO FAMILIAR PARA EL ESTADO DE MICHOACÁN,
PERMITE RECLAMAR HASTA EL 50% DEL VALOR DE LOS
BIENES ADQUIRIDOS DURANTE EL MATRIMONIO Y NO
SÓLO LOS LOGRADOS MIENTRAS SUBSISTIÓ LA
COHABITACIÓN.”15

15“Época: Décima Época


Registro: 2004222
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Libro XXIII, Agosto de 2013, Tomo 1
Materia(s): Civil

48
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

 “DIVORCIO. COMPENSACIÓN EN CASO DE.


INTERPRETACIÓN DE LA FRACCIÓN VI DEL
ARTÍCULO 267 DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO
FEDERAL, VIGENTE DEL 4 DE OCTUBRE DE 2008 AL 24 DE
JUNIO DE 2011.”16

Tesis: 1a./J. 50/2013 (10a.)


Página: 492
DIVORCIO. LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA POR RAZÓN DE TRABAJO QUE ESTABLECE
EL ARTÍCULO 277 DEL CÓDIGO FAMILIAR PARA EL ESTADO DE MICHOACÁN, PERMITE
RECLAMAR HASTA EL 50% DEL VALOR DE LOS BIENES ADQUIRIDOS DURANTE EL
MATRIMONIO Y NO SÓLO LOS LOGRADOS MIENTRAS SUBSISTIÓ LA COHABITACIÓN. El
matrimonio, como acto jurídico, tiene diversos efectos en relación con las personas que lo celebran,
los cuales generan ciertos derechos y deberes jurídicos correlativos entre los cónyuges. Uno de ellos
es el atinente al sostenimiento de las cargas familiares que, por lo general, se satisface con la
contribución económica que hagan los cónyuges al sostenimiento del hogar; sin embargo, hay
ocasiones en que uno de los consortes decide dedicarse al desempeño del trabajo doméstico y, en
su caso, al cuidado de los hijos, sacrificando así la posibilidad de recibir una remuneración por no
ocupar ese tiempo en el ámbito laboral, lo que genera una desigualdad entre los bienes adquiridos
por los cónyuges. Por ello, el legislador trató de igualar dicha situación equiparando el trabajo del
hogar como una contribución económica tal como lo dispone el artículo 153 del Código Familiar para
el Estado de Michoacán. Así, en el caso de que uno de los consortes quiera disolver el matrimonio y
entable una demanda de divorcio, éste no quedará desprotegido, toda vez que el legislador
contempló el trabajo realizado en el hogar y dispuso en el artículo 277 de la legislación familiar en
comento, la denominada compensación económica por razón de trabajo, que le da derecho a
cualquiera de los cónyuges que se encuentre en estado de desventaja a equilibrar la referida
situación de desigualdad, otorgándole la posibilidad de reclamar hasta el cincuenta por ciento del
valor de los bienes adquiridos durante el tiempo que duró el matrimonio, y no de los logrados
solamente durante el tiempo en que cohabitaron, toda vez que el derecho-deber de contribuir al
sostenimiento de las cargas familiares existe en razón del matrimonio y se extingue junto con éste.
Derivado de lo anterior, resulta claro que el hecho de que los cónyuges dejen de cohabitar no
extingue el derecho-deber de contribuir al sostenimiento del hogar, toda vez que se trata de un
derecho-deber independiente y no correlativo, tal como se desprende de la interpretación del artículo
263 de la codificación familiar del Estado. Por ende, si uno de los consortes contribuyó al mismo con
trabajo en el hogar y, en su caso, al cuidado de los hijos, se trata de actividades que debió realizar
durante la vigencia del matrimonio y no sólo en el tiempo en que cohabitaron, ya que el vivir juntos
es un derecho-deber independiente y no correlativo al de contribuir al sostenimiento de las cargas
familiares, por lo que no es obstáculo el hecho de que no vivan juntos para que uno de ellos se
dedique preponderantemente al hogar y al cuidado de los hijos y el otro siga aportando dinero al
mismo. Además, estas actividades no necesariamente deben ser las únicas que realice, pero sí que
lo haga en mayor medida.”

16“Época: Décima Época


Registro: 2000780
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Libro VIII, Mayo de 2012, Tomo 1
Materia(s): Civil
Tesis: 1a./J. 54/2012 (10a.)
Página: 716
DIVORCIO. COMPENSACIÓN EN CASO DE. INTERPRETACIÓN DE LA FRACCIÓN VI DEL
ARTÍCULO 267 DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL, VIGENTE DEL 4 DE
OCTUBRE DE 2008 AL 24 DE JUNIO DE 2011. La finalidad del mecanismo compensatorio previsto
en el artículo 267 del Código Civil para el Distrito Federal, vigente del 4 de octubre de 2008 al 24 de

49
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

 “DIVORCIO. PARA FIJAR EL MONTO DE LA INDEMNIZACIÓN


A QUE ALUDE EL ARTÍCULO 289 BIS DEL CÓDIGO CIVIL
PARA EL DISTRITO FEDERAL VIGENTE HASTA EL 3 DE
OCTUBRE DE 2008, NO ES JURÍDICAMENTE VÁLIDO
APLICAR EL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD QUE RIGE
EN MATERIA DE ALIMENTOS.”17

junio de 2011, es corregir situaciones de enriquecimiento y empobrecimiento injustos derivadas de


que uno de los cónyuges asuma las cargas domésticas y familiares en mayor medida que el otro. A
partir de esa premisa originada de la interpretación teleológica de la norma se obtiene que, cuando
la disposición citada establece los supuestos en que debe operar la compensación, el elemento
común e indispensable es que el cónyuge solicitante se haya dedicado a las labores domésticas y
de cuidado, en detrimento de sus posibilidades de desarrollarse con igual tiempo, intensidad y
diligencia en una actividad en el mercado laboral convencional. Así, al disolver un matrimonio
celebrado bajo el régimen de separación de bienes, tendrá derecho a exigir la compensación hasta
en un 50% de los bienes de su contraparte, el cónyuge que se haya dedicado al desempeño del
trabajo del hogar y, en su caso, al cuidado de los hijos, sufriendo con ello un perjuicio patrimonial tal
que, en consecuencia, 1) no haya adquirido bienes, o 2) haya adquirido notoriamente menos bienes
que el otro cónyuge que sí pudo desempeñarse en una actividad remuneratoria. Corresponderá al
juez en cada caso, según lo alegado y probado, estimar el monto de la compensación con el objeto
de resarcir el perjuicio económico causado.”
17 “Época: Novena Época
Registro: 165037
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo XXXI, Marzo de 2010
Materia(s): Civil
Tesis: 1a./J. 110/2009
Página: 212
DIVORCIO. PARA FIJAR EL MONTO DE LA INDEMNIZACIÓN A QUE ALUDE EL ARTÍCULO 289
BIS DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL VIGENTE HASTA EL 3 DE OCTUBRE
DE 2008, NO ES JURÍDICAMENTE VÁLIDO APLICAR EL PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD
QUE RIGE EN MATERIA DE ALIMENTOS. El citado artículo -cuyo contenido esencial se insertó en
la fracción VI del numeral 267 del propio Código- dispone que los cónyuges que decidan disolver el
vínculo matrimonial tienen derecho a reclamar de su contraparte el pago de una indemnización de
hasta el 50% del valor de los bienes que éste haya adquirido durante el matrimonio. Ahora bien, ese
derecho no debe otorgarse arbitrariamente, sino previo cumplimiento de las condiciones legales
respectivas y atendiendo a las circunstancias especiales de cada caso. En ese tenor y tomando en
cuenta que la mencionada compensación económica y la pensión alimenticia son figuras jurídicas
divergentes entre sí que no pueden equipararse, resulta evidente que para fijar el monto de aquélla
no es dable aplicar el principio de proporcionalidad que rige en materia de alimentos, contenido en
el artículo 311 del Código Civil para el Distrito Federal. En efecto, ambas figuras, además de
perseguir fines distintos, presentan diferencias sustanciales tanto en su naturaleza jurídica como en
sus características particulares; siendo la principal diferencia, que la pensión alimenticia es objeto
de una obligación destinada a satisfacer las necesidades del acreedor, que se otorga en forma
periódica, temporal o vitalicia, y puede comprender todas las diversas prestaciones necesarias para
la satisfacción de las necesidades del acreedor; mientras que la compensación económica en
análisis, se entiende basada en la función social y familiar de la propiedad sobre los bienes de los
cónyuges, y su relación con las prestaciones económicas consistentes en el trabajo del hogar y el
cuidado de los hijos, que persigue como finalidad componer el desequilibrio económico suscitado en
los patrimonios de ambos cónyuges, con base en un criterio de justicia distributiva. Así, cuando el
juzgador determine la procedencia del pago de la indemnización, al fijar su monto no aplicará el
referido principio de proporcionalidad, pues la compensación de que se trata no tiene que guardar
una proporción entre la capacidad económica de un cónyuge y las necesidades del otro, pues se

50
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

 “DIVORCIO. EL ARTÍCULO 289 BIS DEL


CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL,
VIGENTE A PARTIR DEL 1o. DE JUNIO DE 2000,
QUE PERMITE AL JUEZ FIJAR UNA COMPENSACIÓN
ECONÓMICA A ALGUNA DE LAS PARTES CUANDO SE
CUMPLEN CIERTOS REQUISITOS, NO TRANSGREDE LOS
PRINCIPIOS DE LEGALIDAD Y DE JUSTICIA IMPARCIAL.”18

Ahora bien, no pasa inadvertido que a pesar del hecho de que en


la demanda de amparo nunca se alegó que el artículo 287 Bis del
Código Civil para el Estado de Chiapas fuera violatorio de algún derecho
humano, lo cierto es que en la sentencia recurrida el Tribunal Colegiado

basa en otros elementos y se persigue distinta finalidad, sino que deberá allegarse los elementos
necesarios para calcularlo, de manera que se logre una justa distribución de los bienes en función
del desequilibrio que pueda producirse por el hecho de que uno de ellos se haya dedicado
preponderantemente al cuidado del hogar y en su caso de los hijos.”

18 “Época: Novena Época


Registro: 174476
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Aislada
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo XXIV, Agosto de 2006
Materia(s): Constitucional, Civil
Tesis: 1a. CXX/2006
Página: 258
DIVORCIO. EL ARTÍCULO 289 BIS DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL,
VIGENTE A PARTIR DEL 1o. DE JUNIO DE 2000, QUE PERMITE AL JUEZ FIJAR UNA
COMPENSACIÓN ECONÓMICA A ALGUNA DE LAS PARTES CUANDO SE CUMPLEN CIERTOS
REQUISITOS, NO TRANSGREDE LOS PRINCIPIOS DE LEGALIDAD Y DE JUSTICIA
IMPARCIAL. El artículo 289 Bis del Código Civil para el Distrito Federal establece la posibilidad de
que cualquiera de los cónyuges solicite ante el Juez de lo familiar una compensación de hasta el
50% del valor de los bienes adquiridos por el otro cónyuge durante el matrimonio, siempre que se
cumplan las condiciones que señala dicho precepto, entre las que se encuentra estar casado bajo el
régimen de separación de bienes. La finalidad del mecanismo compensatorio aludido es corregir la
eventual desproporción del perjuicio económico que cualquiera de los cónyuges pueda resentir
debido al tipo de trabajo desempeñado durante el matrimonio -labores preponderantemente
enfocadas al hogar y/o a los hijos- y está disponible indistintamente para cualquiera de ellos, con
independencia de su género -masculino o femenino- y de la posición procesal que ocupen dentro del
juicio de divorcio -actor o demandado-. La norma establece condiciones idénticas para ambos
cónyuges, además de que la acreditación de las circunstancias expresamente fijadas por dicho
precepto legal se somete a las reglas procesales generales aplicables. En ese sentido, se concluye
que el referido artículo 289 bis no transgrede los principios de legalidad y de justicia imparcial
garantizados por los artículos 14, 16 y 17 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, y el hecho de que en un litigio a una de las partes enfrentadas pueda resultarle más fácil
acreditar la satisfacción de las condiciones estipuladas por el mencionado artículo 289 Bis, es una
cuestión fáctica que no influye en la constitucionalidad de la norma.”

51
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

indicó que el artículo que prevé la repartición de hasta el cincuenta por


ciento de los bienes adquiridos durante el matrimonio celebrado bajo el
régimen de separación de bienes, a favor del cónyuge que se dedicó
cotidianamente a las labores del hogar, no vulnera el derecho humano
a la propiedad.

No obstante, ello es insuficiente, para considerar que es


procedente el recurso que nos ocupa, pues para sustentar esa
determinación, el Tribunal Colegiado sólo se apoyó en un criterio
emitido por esta Primera Sala, el cual se ve reflejado en la tesis que
lleva por rubro: “DIVORCIO. EL ARTÍCULO 4.46, PÁRRAFO
SEGUNDO, DEL CÓDIGO CIVIL DEL ESTADO DE MÉXICO, QUE
PREVÉ LA REPARTICIÓN DE HASTA EL 50% DE LOS BIENES
ADQUIRIDOS DURANTE EL MATRIMONIO EN FAVOR DEL
CÓNYUGE QUE SE DEDICÓ COTIDIANAMENTE A LAS LABORES
DEL HOGAR, NO VULNERA EL DERECHO HUMANO A LA
PROPIEDAD.”19

19 “Época: Décima Época


Registro: 2005807
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Aislada
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 4, Marzo de 2014, Tomo I
Materia(s): Constitucional
Tesis: 1a. CI/2014 (10a.)
Página: 539
DIVORCIO. EL ARTÍCULO 4.46, PÁRRAFO SEGUNDO, DEL CÓDIGO CIVIL DEL ESTADO DE
MÉXICO, QUE PREVÉ LA REPARTICIÓN DE HASTA EL 50% DE LOS BIENES ADQUIRIDOS
DURANTE EL MATRIMONIO EN FAVOR DEL CÓNYUGE QUE SE DEDICÓ COTIDIANAMENTE
A LAS LABORES DEL HOGAR, NO VULNERA EL DERECHO HUMANO A LA PROPIEDAD. El
hecho de que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en sus artículos 14 y 27, y
la Convención Americana sobre Derechos Humanos "Pacto de San José de Costa Rica", reconozcan
el derecho a la propiedad como el derecho humano a no ser privado de las propiedades sin que
medie una indemnización justa por parte del Estado o bien, un juicio que cumpla con las formalidades
esenciales del procedimiento, no implica que el artículo 4.46, párrafo segundo, del Código Civil del
Estado de México, que prevé la repartición de hasta el 50% de los bienes adquiridos durante el
matrimonio celebrado bajo el régimen de separación de bienes a favor del cónyuge que se dedicó
cotidianamente a las labores del hogar, vulnere el derecho humano a la propiedad. Lo anterior es
así, toda vez que el Estado no es quien interfiere en la propiedad de los bienes repartidos, sino que
la repartición es en beneficio del cónyuge que se dedicó a las labores del hogar o cuidado de la
familia. Además, porque el citado derecho conforme al artículo 21 de la citada convención, consiste
en el deber de respetar el patrimonio personal, el cual se conforma no sólo con bienes materiales,
sino también con los intangibles e incorpóreos. De ahí que, lejos de contravenir el derecho humano

52
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

En efecto, aunque ese criterio alude a una


legislación diversa, lo cierto es que esa legislación, al
igual que la que en el caso se analiza, contempla la
posibilidad de indemnizar al cónyuge que durante el matrimonio
celebrado bajo el régimen de separación de bienes, se dedicó
preponderantemente a las labores del hogar, de suerte que aun y
cuando la legislación del Estado de Chiapas, concretamente el artículo
287 Bis, no concuerde exactamente con el texto del artículo 4.46 del
Código Civil para el Estado de México, que es la legislación a que alude
el criterio en cuestión, lo cierto es que en él se indican las razones por
las que resulta acertado compensar al cónyuge que durante el
matrimonio celebrado bajo el régimen de separación bienes, se dedicó
preponderantemente a las labores del hogar, de ahí que, aun y cuando
pudiera considerarse que en el caso existe un tema de naturaleza
constitucional, de cualquier manera, dicho tema no resultaría novedoso
y por ende, no se cumpliría con el requisito de importancia y
trascendencia.

Requisito que además, aun pasando por alto que el tema no es


novedoso, no puede considerarse satisfecho, pues los agravios
formulados al respecto deben declararse inoperantes; lo que de
cualquier manera impediría realizar un pronunciamiento novedoso
sobre el tema.

En efecto, los agravios son inoperantes porque con independencia


de que el recurrente en ningún momento controvierte lo señalado en el

de propiedad lo resguarda, porque reconoce el valor de la contribución inmaterial al patrimonio


personal de ambos cónyuges por medio de actividades relativas a la administración del hogar y del
cuidado de la familia que son actos que sí constituyen una contribución que atañe al derecho de
propiedad, al ser beneficios que cotidianamente se incorporan al patrimonio personal de ambos
cónyuges.”

53
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

sentido de que el artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de
Chiapas no vulnera el derecho humano a la propiedad, en el primero de
los agravios, se concreta a señalar que es ilegal considerar que el
contenido del artículo 287 del Código Civil para el Estado de Chiapas
es similar al artículo 4.46 del Código Civil para el Estado de México,
cuando en realidad no es así, pues el primero habla del 50% del valor
del inmueble donde se estableció el domicilio conyugal, vehículos y
menaje del hogar que hubiere adquirido durante el matrimonio; mientras
que el segundo, indica que se tendrá derecho a la repartición de todos
los bienes adquiridos durante el matrimonio por el cónyuge que se
dedicó a trabajar; sin embargo, lo así alegado es insuficiente para
destruir la decisión de compensar a la aquí tercero interesada.

En efecto, si bien es verdad que los preceptos en cuestión no son


exactamente iguales, porque efectivamente el del Estado de México,
habla de realizar una compensación sobre todos los bienes adquiridos
durante el matrimonio por el cónyuge que se dedicó a trabajar, mientras
que el de la legislación del Estado de Chiapas, sólo habla del bien
inmueble que sirvió como domicilio conyugal, lo cierto es que, sus
argumentos se tornan inoperantes, pues al no haber sido combatido,
sigue rigiendo lo referido por el A quo, en el sentido de que como el
inmueble en que se constituyó el domicilio conyugal pertenece al 100%
a la tercero interesada, el derecho a la compensación no puede dejar
de ejercerse, pues el espíritu del legislador fue igualar una situación de
desigualdad derivada de la circunstancia de que mientras uno de los
cónyuges se dedicó al trabajo del hogar y cuidado de los hijos, el otro
tuvo oportunidad de trabajar u desarrollarse profesionalmente.

Consideraciones que además, son acordes con los criterios que


al respecto ha emitido esta Primera Sala, pues al respecto ha señalado

54
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

en múltiples precedentes, que la finalidad del


mecanismo compensatorio es corregir la eventual
desproporción del perjuicio económico que cualquiera
de los cónyuges pueda resentir debido al tipo de trabajo desempeñado
durante el matrimonio ─labores preponderantemente enfocadas al
hogar y/o a los hijos─ de ahí que de cualquier manera los argumentos
del quejoso no podrían prosperar.

Por otro lado, tampoco pasa inadvertido que en la sentencia


recurrida, el Tribunal Colegiado también indicó que si bien el quejoso
solicitó ejercer un control, de convencionalidad y constitucionalidad, en
razón de que se le condenó a pagar una indemnización correspondiente
al 50% del valor de los bienes muebles e inmuebles de su propiedad,
adquiridos durante la vigencia del matrimonio, tomando como base el
artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas,
introduciendo argumentos que no fueron voluntad del legislador al
redactar dicho precepto; lo cierto era que había soslayado explicar de
manera razonada cuál precepto constitucional y en específico qué
derecho humano se encontraba en discusión, lo cual resultaba
imprescindible a efecto de ejercitar el control referido.

Además, indicó que no pasaba inadvertida la obligación que se


deriva del artículo 1° Constitucional; sin embargo, esa obligación sólo
se actualiza cuando el órgano jurisdiccional advierte que se
contravienen derechos humanos, pues de otra manera el ejercicio de
convencionalidad y constitucionalidad sobre normas generales no
tendría sentido, ni beneficio alguno al quejoso, y por el contrario, se
propiciaría una carga desmedida en la labor jurisdiccional; y que bajo
esa premisa, la sola afirmación de que las normas aplicadas al
procedimiento son inconvencionales, sin precisar al menos que norma

55
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

en específico y cuál derecho humano está en discusión, imposibilita a


realizar ese control, debido a que incluso con el nuevo modelo
constitucional sobre el estudio de las normas, se necesitan requisitos
mínimos para su análisis, por tanto si el quejoso no satisfizo los
requisitos mínimos para el análisis del control de constitucionalidad y
convencionalidad, resultaba claro que sus argumentos eran
inoperantes.

Así, aunque el anterior pronunciamiento también conlleva un tema


de naturaleza constitucional, lo cierto es que en los agravios, dicha
consideración tampoco se encuentra combatida.

En efecto, para demostrar lo anterior a continuación se hace un


breve resumen de los argumentos formulados en el escrito de agravios.

En el primero de los agravios, el recurrente esencialmente


argumenta lo siguiente:

a) El Tribunal Colegiado interpretó el artículo 17 Constitucional, en relación


con lo dispuesto en el artículo 25 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, en el aspecto relativo a la tutela judicial efectiva, que
obliga a los órganos jurisdiccionales a resolver las cuestiones materia de
disenso planteadas para la obtención de una sentencia de fondo que
decida sobre la pretensión o defensa del justiciable.

En efecto, al respecto afirma que ello ocurrió al fijar la litis planteada en el


juicio de amparo, pues la decisión tomada al respecto trascendió al
sentido de la sentencia, ya que en transgresión a lo dispuesto en el
artículo 75 de la Ley de Amparo se le negó el acceso efectivo a la
impartición de justicia, pues en contra de lo considerado, en ningún
momento fue materia de controversia la disolución de una sociedad
conyugal, ya que el matrimonio se contrajo bajo el régimen de separación
de bienes, de suerte que la sentencia recurrida se encuentra afectada de
un error que debe ser corregido, por la diferencia que existe entre el
régimen de separación de bienes y el régimen de sociedad conyugal,
además no se puede resolver sobre una sociedad conyugal cuando el
matrimonio se celebró bajo el régimen de separación de bienes y nunca
se decretó la disolución de una sociedad conyugal, por tanto, el Tribunal
Colegiado estaba obligado a resolver el amparo cumpliendo con los

56
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

principios de congruencia y exhaustividad, resolviendo sobre


los conceptos de violación efectivamente planteados.

b) Así mismo, el recurrente afirma que le causa perjuicio


que en la sentencia recurrida también se haya establecido que
la Litis en el amparo únicamente lo constituye la condena decretada por
concepto de pensión alimenticia, pues también reclamó la condena
referente al pago de una indemnización a la tercero interesada de hasta
el 50% del valor de los bienes mueble e inmuebles adquiridos por él
durante la vigencia del matrimonio, sin que esos conceptos de violación
hayan sido estudiados.

c) Refiere que en los conceptos de violación alegó la indebida aplicación del


artículo 287 Bis del Código Civil para el Estado de Chiapas y la violación
de diversos preceptos constitucionales en relación con el control de
convencionalidad ejercido por el a quo, el cual fue validado por el a quo,
sin analizar si efectivamente cumplió con los requisitos legales para
ejercer ese control y dejar de aplicar una norma de observancia general.
d) Es ilegal considerar que el contenido del artículo 287 del Código Civil para
el Estado de Chiapas es similar al artículo 4.46 del Código Civil para el
Estado de México, cuando en realidad no es así, pues el primero habla
del 50% del valor de los bienes consistentes en el inmueble donde se
estableció el domicilio conyugal, vehículos y menaje del hogar que
hubiere adquirido durante el matrimonio; mientras que el segundo, indica
que se tendrá derecho a la repartición de los bienes adquiridos durante el
matrimonio (este argumento de agravio ya fue desestimnado con
anterioridad).

En el segundo de los agravios, el recurrente esencialmente argumenta lo


siguiente:

a) En el caso se tramitó un juicio de divorcio necesario contraído bajo el


régimen de separación de bienes, y en el Código Civil (artículos 209 y
210) hay disposiciones expresas respecto a la propiedad de los bienes
adquiridos por los cónyuges en ese régimen, tanto durante la vigencia del
matrimonio como después del divorcio, además también hay disposición
expresa sobre el derecho que le asiste a la cónyuge para en su caso
demandar una indemnización en el divorcio cuando el matrimonio fue bajo
el régimen de separación de bienes, por lo que al existir una norma
expresa, debió dictarse la sentencia en estricta observancia de esas
disposiciones, situación que en la especie no aconteció, pretendiendo
hacer un control de convencionalidad, mismo que a pesar de haber sido
combatido en el octavo y noveno conceptos de violación, fue validado sin
que existiera un pronunciamiento sobre los requisitos para el ejercicio de
esa potestad.

b) El control de convencionalidad exige como presupuesto lógico de ejercicio


que la norma de derecho interno sea aplicable al caso, pero si la norma
no impide tomar una decisión compatible con los derecho involucrados, la
declaración de inaplicabilidad es una mera manifestación que no puede

57
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

tener consecuencias jurídicas y no puede considerarse como un genuino


control de convencionalidad, de ahí que no se podía considerar
inaplicable el artículo 287 bis del Código Civil del Estado de Chiapas.

En el tercero de los agravios, el recurrente básicamente alega lo siguiente:


a) El Tribunal Colegiado omitió pronunciarse sobre el control de
convencionalidad efectuado por el juez responsable, lo que el causa
perjuicio, pues no advirtió que el artículo 287 Bis del Código Civil para el
Estado de Chiapas, no otorga derecho a la cónyuge a demandar en el
divorcio una indemnización del 50% del valor de los bienes adquiridos por
su cónyuge durante la vigencia del matrimonio, y si ese dispositivo no se
ha declarado inconstitucional, no ha perdido su vigencia; por tanto, debe
aplicarse e interpretarse conforme a su contenido literal, pues interpretarlo
en diverso sentido bajo el argumento de un control de convencionalidad,
vulnera el orden jurídico, de suerte que el Tribunal Colegiado como
garante de los derechos fundamentales, debió velar por la aplicación
estricta del artículo 287 bis del Código Civil para el Estado de Chiapas y
en atención a los solicitado en el segundo concepto de violación,
determinar si ese precepto es violatorio del orden constitucional, o si por
el contrario, debe respetarse y aplicarse cuando el régimen matrimonial
se ha celebrado bajo el régimen de separación de bienes (este argumento
de agravio ya fue desestimado con anterioridad).

En el cuarto de los agravios, el recurrente básicamente argumenta lo


siguiente:
a) El Tribunal Colegiado parte de premisas equivocadas al contestar el
concepto de violación donde se hace referencia al principio Non Bis Ídem,
demostrando que incumplió con la obligación de resolver la controversia
efectivamente planteada, pues en el agravio de la apelación se hicieron
alegaciones tendientes a demostrar que los bienes muebles e inmuebles
adquiridos durante la vigencia del matrimonio son de su exclusiva
propiedad, en tanto que contrajo matrimonio bajo el régimen de
separación de bienes y además en autos se agregaron constancias del
expediente 1096/2010, relativo al juicio ordinario civil en el que la tercero
perjudicada solicitó al constitución de la sociedad conyugal, en el cual se
resolvió como improcedente dicha solicitud, además de que también
obran agregadas constancias de lo resuelto tanto en la apelación que se
interpuso en contra de esa decisión, así como del amparo
correspondiente, constancias que constituyen hechos notorios y que
debieron observarse en estricta observancia de la cosa juzgada, para
concluir que los bienes muebles e inmuebles que adquirió durante el
tiempo que duro e matrimonio son de su exclusiva propiedad.

Como se advierte, en ninguno de los argumentos formulados se


combate lo decidido por el Tribunal Colegiado, en el sentido de que en
el caso no había lugar a ejercer un control de convencionalidad.

58
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Además, con independencia de que algunos de


esos argumentos (concretamente el identificado con
el inciso d) del primero de los agravios y el identificado
con el inciso a) del tercer agravio), ya fueron analizados y desestimados
por su inoperancia, lo cierto es lo manifestado en el resto de los agravios
también es inoperante, ya que a través de ellos se pretenden combatir
cuestiones de mera legalidad que de conformidad con lo dispuesto en
los artículos 107, fracción IX, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y 81, último párrafo, de la Ley de Amparo, no pueden
ser analizadas a través del recurso de revisión interpuesto en contra de
una sentencia de amparo directo, en tanto que la materia de este medio
de impugnación se encuentra limitada a cuestiones propiamente
constitucionales.

Lo anterior, encuentra apoyo en la jurisprudencia P./J. 46/95,


sustenta por el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
publicada en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Novena Época, Tomo II, Diciembre de 1995, página 174, cuyo epígrafe
reza: “REVISION EN AMPARO DIRECTO, RECURSO DE. SON
INOPERANTES LOS AGRAVIOS AJENOS A LA CUESTION
CONSTITUCIONAL PLANTEADA.”20

Al respecto también tiene aplicación la jurisprudencia 1a./J.


56/2007, sustentada por esta Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, consultable en el Semanario Judicial de la

20 La jurisprudencia invocada como apoyo tiene el texto siguiente: “REVISION EN AMPARO


DIRECTO, RECURSO DE. SON INOPERANTES LOS AGRAVIOS AJENOS A LA CUESTION
CONSTITUCIONAL PLANTEADA. De conformidad con el artículo 83, fracción V, segundo párrafo,
de la Ley de Amparo, la materia del recurso de revisión contra resoluciones que pronuncien los
Tribunales Colegiados de Circuito, en materia de amparo directo, se limitará, exclusivamente, a la
decisión de las cuestiones propiamente constitucionales, sin poder comprender otras. En
consecuencia, todo agravio ajeno a las cuestiones constitucionales examinadas en la resolución
recurrida resulta inoperante.”

59
AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXV, Mayo de 2007,


página 730, cuyo rubro es: “REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. SON
INOPERANTES LOS AGRAVIOS QUE ADUZCAN CUESTIONES DE
MERA LEGALIDAD.”21

En ese orden de ideas, aun y cuando no pudiera considerar que


el caso si se abordaron temas de naturaleza constitucional, es evidente
que al no poder considerar satisfecho el requisito relativo a la
importancia y trascendencia exigido para la procedencia del recurso del
recurso de revisión, lo que procede es desecharlo y dejar firma la
sentencia recurrida.

Lo anterior encuentra apoyo en la jurisprudencia 1ª./J. 30/2016 y


en la tesis aislada 1a. CLXXXIX/2016 (10a.), que respectivamente
llevan por rubro: “REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. ES
IMPROCEDENTE ESTE RECURSO CUANDO LOS AGRAVIOS
FORMULADOS POR EL RECURRENTE SON INOPERANTES.”22, y

21 La jurisprudencia que se estima aplicable dispone lo siguiente: “REVISIÓN EN AMPARO


DIRECTO. SON INOPERANTES LOS AGRAVIOS QUE ADUZCAN CUESTIONES DE MERA
LEGALIDAD. Conforme a los artículos 107, fracción IX, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos y 83, fracción V, de la Ley de Amparo, relativos al recurso de revisión en amparo
directo, es competencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en esta instancia el estudio de
cuestiones propiamente constitucionales. Por tanto, si se plantean tanto agravios sobre
constitucionalidad de normas generales o de interpretación directa de preceptos de la Constitución,
como argumentos de mera legalidad, éstos deben desestimarse por inoperantes.”
22 “Época: Décima Época

Registro: 2011937
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 31, Junio de 2016, Tomo I
Materia(s): Común
Tesis: 1a./J. 30/2016 (10a.)
Página: 558
REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. ES IMPROCEDENTE ESTE RECURSO CUANDO LOS
AGRAVIOS FORMULADOS POR EL RECURRENTE SON INOPERANTES. Conforme a los
artículos 107, fracción IX, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 81, fracción
II, de la Ley de Amparo, y 21, fracción III, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación, así como al Acuerdo General Número 9/2015, del Pleno de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, la procedencia del recurso de revisión en amparo directo tiene un carácter excepcional,
esto es, sólo procede si existe alguna cuestión de constitucionalidad y, además, si ésta entraña la
fijación de un criterio de importancia y trascendencia, es decir, cuando: i) se trate de la fijación de un
criterio novedoso o de relevancia para el orden jurídico nacional; o, ii) lo decidido en la sentencia

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

“REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. SI AL


ANALIZAR SU PROCEDENCIA SE ADVIERTE QUE
CON LA RESOLUCIÓN DEL RECURSO NO SE
FIJARÁ UN CRITERIO DE IMPORTANCIA Y TRASCENDENCIA,
DEBE DESECHARSE AUNQUE SE ACTUALICE
HIPOTÉTICAMENTE UNA CUESTIÓN CONSTITUCIONAL.”23

recurrida pudiera implicar el desconocimiento u omisión de un criterio sostenido por este alto tribunal.
De ahí que el recurso de revisión en amparo directo es improcedente cuando los agravios formulados
por el recurrente sean inoperantes, toda vez que no se fijará un criterio de relevancia para el orden
jurídico nacional.”

23 “Época: Décima Época


Registro: 2012055
Instancia: Primera Sala
Tipo de Tesis: Aislada
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación
Libro 32, Julio de 2016, Tomo I
Materia(s): Común
Tesis: 1a. CLXXXIX/2016 (10a.)
Página: 327
REVISIÓN EN AMPARO DIRECTO. SI AL ANALIZAR SU PROCEDENCIA SE ADVIERTE QUE
CON LA RESOLUCIÓN DEL RECURSO NO SE FIJARÁ UN CRITERIO DE IMPORTANCIA Y
TRASCENDENCIA, DEBE DESECHARSE AUNQUE SE ACTUALICE HIPOTÉTICAMENTE UNA
CUESTIÓN CONSTITUCIONAL. De los artículos 107, fracción IX, de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, y 21, fracción III, inciso a), de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación, así como del Acuerdo General Número 9/2015 del Pleno de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación deriva que, por regla general, las sentencias que dicten los tribunales colegiados de
circuito en juicios de amparo directo son inatacables. Sin embargo, por excepción, dichas sentencias
serán susceptibles de impugnarse mediante el recurso de revisión si el tribunal colegiado de circuito
se pronunció u omitió hacerlo sobre temas propiamente de constitucionalidad y con su resolución
pueda fijarse un criterio de importancia y trascendencia. Ahora bien, la constatación de las referidas
notas de importancia y trascendencia se realiza dentro de un ejercicio sustantivo de valoración, a
través del cual este alto tribunal plasma su política judicial con la finalidad de lograr la supremacía
de dicha norma en la vida jurídica del país, reservándose para la resolución de los casos más
relevantes para el orden jurídico nacional. Así, esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación estima que, al revisar la procedencia del recurso de revisión, debe considerarse que el
énfasis del análisis se ubica en la constatación de la importancia y trascendencia del planteamiento
del caso; por tanto, aunque la existencia de una cuestión constitucional es relevante, siendo ésta
una operación técnica en comparación con aquélla, al requerir de la revisión de los conceptos de
violación de la demanda original y de la sentencia del tribunal colegiado de circuito desde un punto
de vista descriptivo para constatar la naturaleza de los planteamientos evaluados (de legalidad o de
constitucionalidad), no debe olvidarse que es un requisito técnico cuyo control debe obviarse si esta
Sala verifica que, a pesar de actualizarse hipotéticamente una cuestión constitucional, resultaría
carente de importancia y trascendencia, lo que en muchas ocasiones puede detectarse desde luego
con la sola apreciación de los temas del caso. Otras veces, por la complejidad y variedad de temas
incluidos en un recurso de revisión, la Sala deberá verificar, primeramente, la existencia de la
cuestión constitucional, como ejercicio de identificación previo a evaluar su potencial para la fijación
de un criterio de importancia y trascendencia. La centralidad que juegan las notas de importancia y
trascendencia en un ejercicio de valoración y apreciación de esta Sala, frente a la constatación
técnica de la existencia de una cuestión constitucional -en oposición a la mera existencia de una
cuestión de legalidad-, se fundamenta en la determinación del Constituyente de reservar la decisión
de la admisión del recurso a un ámbito de política judicial de este Tribunal Constitucional.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Para arribar a esa conclusión, no obsta el hecho de que esta


Primera Sala se haya pronunciado acerca de lo que el recurrente
aseveró en los agravios, pues si bien ese pronunciamiento conlleva un
análisis preliminar de los mismos, no debe pasar inadvertido que ese
análisis no tuvo por objeto calificar su asertividad en cuanto al fondo del
asunto, sino demostrar que los agravios fueron inoperantes.

Para desechar el recurso que nos ocupa, tampoco es un obstáculo


el hecho de que por auto de veintisiete de octubre de dos mil
dieciséis, el Presidente de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación
haya admitido el recurso de revisión en que se actúa, ya que dicho
proveído no es definitivo, ni causa estado, pues deriva de un examen
preliminar; por consiguiente, si con posterioridad esta Sala advierte que
el recurso de revisión es improcedente debe desecharse.

Lo anterior encuentra fundamento en la jurisprudencia P./J. 19/98,


cuyo rubro es: “REVISIÓN EN AMPARO. NO ES OBSTÁCULO PARA
EL DESECHAMIENTO DE ESE RECURSO, SU ADMISIÓN POR EL
PRESIDENTE DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA
NACIÓN.”24

24“Época: Novena Época


Registro: 196731
Instancia: Pleno
Tipo de Tesis: Jurisprudencia
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta
Tomo VII, Marzo de 1998
Materia(s): Común
Tesis: P./J. 19/98
Página: 19

REVISIÓN EN AMPARO. NO ES OBSTÁCULO PARA EL DESECHAMIENTO DE ESE RECURSO,


SU ADMISIÓN POR EL PRESIDENTE DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN.
La admisión del recurso de revisión por el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
constituye una resolución que no es definitiva, ya que el Tribunal Pleno está facultado, en la esfera
de su competencia, para realizar el estudio a fin de determinar la procedencia del recurso y, en su
caso, resolver su desechamiento.

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

Por lo expuesto y fundado, se resuelve:

PRIMERO. Se desecha el recurso de revisión a


que este toca se refiere.

SEGUNDO. Queda firme la sentencia recurrida.

Notifíquese; con testimonio de la presente resolución,


devuélvanse los autos a su lugar de origen y, en su oportunidad,
archívese el presente toca como asunto concluido.

Así, lo resolvió la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de


la Nación, por unanimidad de cuatro votos de los señores Ministros:
Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Jorge Mario Pardo Rebolledo (Ponente),
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena y Presidenta Norma Lucía Piña
Hernández. Ausente el Ministro José Ramón Cossío Díaz.

Firman la Ministra Presidenta de la Primera Sala y el Ministro


Ponente con la Secretaria de Acuerdos que autoriza y da fe.

PRESIDENTA DE LA PRIMERA SALA:

MINISTRA NORMA LUCÍA PIÑA HERNÁNDEZ

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AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 6207/2016

PONENTE:

MINISTRO JORGE MARIO PARDO REBOLLEDO

SECRETARIA DE ACUERDOS
DE LA PRIMERA SALA:

LIC. MARÍA DE LOS ÁNGELES GUTIÉRREZ GATICA

********** En términos de lo previsto en los artículos 3°, fracción II, 13, 14 ó 18, de la Ley
Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en esta
versión pública se suprime la información considerada legalmente como reservada o
confidencial que encuadra en esos supuestos normativos.

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