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UNIVERSIDAD CATÓLICA LOS ÁNGELES DE CHIMBOTE

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS


ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

DERECHO DE SUCESIONES

LA INDIGNIDAD

(Integrantes)
CALDERÓN VERA, JESÚS
CHINCHAYHUARA CORPUS, ISAMAR
DAMACÉN VILLAFANA, SOFÍA
JULCA CHAUCA, LILIAM
LÓPEZ RODRÍGUEZ, SUSANA
MONZÓN MATOS, LISBETH
RIVERA CHUIZ, JOEL
SALVATIERRA TAICA, ANTHONY
SILVA DOMÍNGUEZ, CESAR
TORRES REYNA, DARWIN

(Docente)
Dr. ZAVALETA VELARDE BRAULIO JESUS

CHIMBOTE-PERÚ
2018
TITULO DE LA MONOGRAFÍA:
• LA INDIGNIDAD COMO CAUSAL DE EXCLUSIÓN

FORMULACIÓN DEL PROBLEMA:

• ¿Qué es la indignidad según la doctrina y cómo está plasmada en nuestro ordenamiento


jurídico?

OBJETIVO GENERAL

• Definir la indignidad y cuáles son las causales de indignidad en el Derecho de Sucesiones

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

• Definición de la indignidad en la doctrina

• Definición de la indignidad en la legislación peruana

• Establecer los presupuestos para la indignidad según el código Civil Peruano


I. INTRODUCCION

La transmisión de los derechos hereditarios supone la existencia de vínculos afectivos entre


causante y heredero o legatario. Cuando se deriven de conductas atribuibles al sucesor, actos que
adviertan que el heredero o legatario no es moralmente digno de convertirse en sucesor del
causante se lo excluye de la herencia, salvo en el caso de que el causante hubiera perdonado la
ofensa de la cual fue objeto. Esta exclusión sólo puede darse a través de una sentencia judicial, a
petición de parte interesada, que declara al heredero o legatario que incurrió en las causales
establecidas legalmente, indigno de sucesor.

Ponemos afirmar en términos generales que la indignidad se escribe como una conducta
reprobable basada de alguna manera en principios éticos, ya que quien incurre en alguna de las
causas que la conforman, no puede beneficiarse de sus bienes por haber tenido un trato impropio,
inadecuado o deshonroso. Profundizando más en el fondo del término, cabe observar que se trata
de un motivo de incapacidad para suceder al causante por mal comportamiento del heredero o
legatario hacia la persona que fallece o hacia los parientes más allegados de éste.

Es por eso que el objetivo principal del presente trabajo es brindar aportes sobre el tema de La
Indignidad en la doctrina y como esta se encuentra plasmada en nuestro ordenamiento jurídico,
Libro IV del Código Civil actual.
II. LA INDIGNIDAD

2.1. Concepto:

Echecopar, L. (1946), define a la indignidad como la sanción que se impone a una persona
y en virtud de la cual no puede heredar por haber incurrido en actos de tal naturaleza, respecto del
causante, que no justificaran que este le dejase todo o parte de sus bienes.

A su vez Palacios, G. (1987), nos dice que:

Se entiende por indignidad la sanción legal que produce como efecto o consecuencia,
la pérdida del derecho hereditario en el sucesor, sea a título de heredero o de legatario,
como sanción por haber cometido aquel, un determinado hecho, expresamente previsto
por la ley, en agravio o perjuicio del causante, o también de su cónyuge o aun de
determinados parientes, según sea el caso.

Podemos señalar que la indignidad se basa en la conducta del indigno con el causante por
razones morales y éticas, lo que lo excluye del derecho hereditario, esta exclusión sólo puede darse
a través de una sentencia judicial, a petición de parte interesada, que declara al heredero o legatario
que incurrió en las causales establecidas legalmente, indigno de sucesor.

2.2. La indignidad según la doctrina:

Por lo dispuesto en el Art. 667 del CCP. Tenemos que la indignidad es una de las formas de
exclusión de la sucesión y que consiste en la sanción civil prevista por la ley cuando el heredero o
legatario ha incurrido en actos ilícitos civiles y/o penales en agravio del causante, del cónyuge de
este, de los ascendientes o descendientes del autor de la herencia.

Como es de conocimiento, el tema de la indignidad está regulado desde el artículo 667 del
Código Civil al Artículo 671 del mismo, de tal manera que podemos apreciar que comienza con
una detallada relación de las causales en las cuales se cae en la indignidad y posteriormente ve el
aspecto tanto procesal como las consecuencias jurídicas del mismo cabe resaltar algunos temas
como la desheredación, el perdón, la prescripción y la restitución de los bienes del indigno. La
institución jurídica de la indignidad debe ser entendida como una sanción civil capaz de determinar
la exclusión de los herederos a suceder, siempre y cuando estos incurran en algunas de las causales
que se encuentran estipuladas dentro de los artículos anteriormente mencionados.

En la doctrina nacional el doctor Lohmann, G. (1997), manifiesta que la actual regulación


jurídica en materia de Sucesiones mantuvo casi la misma estructura que la del Código de 1936 y
que las modificaciones fueron relativas sustenta su posición en tres ideas principales:

- De carácter sistemático, por la ubicación de las instituciones.


- De carácter conceptual, ya que tomo conceptos que provenían de la doctrina francesa,
española e italiana.
- Por último a la insuficiencia de contenido, en el tratamiento de las instituciones y el
conocimiento profundo de las mismas.

2.3. Características de la indignidad:


- Es una sanción legal para el sucesor por la realización de hechos graves expresamente
establecidos en la ley.
- Tiene carácter personal, por cuanto se refiere a un heredero determinado. Sin embargo,
sus descendientes pueden recibir la herencia que hubiere correspondido al primero, en
virtud de la representación sucesoria.
- Es aplicable tanto en la sucesión testamentaria como en la intestada.
- Se sanciona solamente mediante sentencia recaída en un proceso iniciado por el
interesado con vocación sucesoria, es decir, no opera de pleno derecho. (Serrano,
2016).

2.4. Semejanzas y diferencias entre indignidad y desheredación:

a) Por su extensión, como sabemos la indignidad es más amplia y funciona en la


sucesión testada como intestada, en cambio la desheredación consiste en la
privación de la legítima de los herederos forzosos en virtud de una causa justa
acreditada expresamente señalada en la ley e indicada en el testamento es propia de
la sucesión testamentaria.
b) Por el ámbito de los posibles afectados, la exclusión por indignidad es aplicable a
todos los sucesores, la desheredación sólo tiene sentido respecto de cierta clase de
herederos forzosos o legitimarios.

c) Por la calidad de heredero, la desheredación implica la privación de la vocación


hereditaria desde la apertura de la sucesión, lo que no ocurre con el indigno que
conserva la calidad de sucesor hasta la sentencia firme que lo declare como tal.

d) La indignidad requiere de un proceso judicial, la desheredación es una


manifestación de voluntad del causante.

e) La indignidad solo puede ser accionada por el coheredero o el representante


hereditario, la desheredación solo es potestad del causante.

f) La indignidad se funda en ilícitos penales y/o civiles, la desheredación se funda en


contravención familiar.

g) La indignidad constituye una institución jurídica, sustentada en una sentencia, la


que ha adquirido la autoridad de cosa juzgas, la desheredación es el resultado de
una declaración de voluntad emanada del autor de la sucesión.

h) La indignidad se aplica tanto a los herederos como legatarios, la desheredación se


aplica a los herederos forzosos.

i) La legitimación activa de la acción de indignidad corresponde al heredero, la


desheredación es atributo del autor de la sucesión.

j) El ejercicio de la acción de declaración judicial de la indignidad, no permite el


ejercicio de acción alguna, sino la de negar las causales invocadas, en contra de la
desheredación procede la acción de contradicción de ella por parte del desheredado
inclusive al testador se le faculta el ejercicio de la acción de justificación.
(Gonzales, 2017).
2.5. La indignidad como incapacidad para suceder:

Son aquellas causas que se encuentran enumeradas en el Art. 667 del C.C y son las
siguientes:

a) La autoría o complicidad del homicidio doloso o su tentativa, en agravio del


causante, de su cónyuge, ascendientes o descendientes. Las circunstancias del
indulto del delito o la prescripción de la pena no la hacen desaparecer. Su
antecedente es el Inc. 1º.del 665 que extendía el agravio a los herederos y hacía
referencia al atentado contra la vida, que podía entenderse y tanto como la comisión
del delito, como también la mera tentativa.
b) La condena por delito doloso en agravio del causante, de su cónyuge, ascendientes
o descendientes. Este inciso reemplaza al 2do. Del artículo mencionado que
limitaba sus alcances a los delitos de homicidio, lesiones, riña y contra el honor y
las buenas costumbres
c) La denuncia calumniosa al causante por delito sancionado con pena privativa de la
libertad. Vemos que se requiere de una denuncia, en la cual el indigno impute
falsamente o sabiendo que tal delito no existe.

El Inc. 3º del artículo correspondiente del Código derogado, exigía únicamente la


denuncia por delito penado con prisión.

d) El empleo de dolo o violencia para impedir al causante que otorgue testamento;


obligarlo a hacerlo; u, obligarlo para que revoque total o parcialmente el ya
otorgado.
e) La destrucción, ocultación, falsificación o alteración del testamento, o el uso, a
sabiendas, de uno falsificado. Es una causal nueva que versa sobre casos en que
el indigno actúe sobre el testamento, y no sobre la persona del testador, como en el
caso previsto por el inciso anterior.

No es posible iniciar acción de declaración por indignidad contra los menores de edad, incapaces,
ni mayores de edad privados de discernimiento (última parte del Art. 748).”
2.6. Perdón al indigno:

Fernández, C. (2014), nos dice que:

“El artículo 669 del Código Civil de 1984 refiere que el causante puede per­donar al
indigno de acuerdo a las normas de desheredación, remitiéndose a lo dispuesto en el
artículo 753 del Código Civil, considerándose que el causante ha perdonado al indigno
si lo instituye heredero y lo declara expresamente en su testamento o escritura pública”.

Cabe resaltar que el causante conoció la falta, pues si el causante no conoció la falta, ¿de qué
perdón se estaría hablando?, por ello el perdón tiene que ser expreso, por tanto, la designación de
heredero no basta para que opere el perdón, pues para que éste funcione el testador debe declarar
que ha perdonado al heredero y en atención a ello lo instituye como tal. El perdón, al reponer al
indigno en todos sus derechos de sucesor, implica que al abrirse la sucesión los sucesores no
podrán iniciar acción alguna sobre la indignidad.
III. CONCLUSIONES

1. La indignidad es una sanción civil que dispone la ley y que tiene distinta función según los
casos, algunas hipótesis acerca de la indignidad se refieren a ofensas hechas por el heredero
al causante, que se concretan en su muerte, acusación contra él o intento de quitar eficacia a
las disposiciones del testamento; el fundamento de la indignidad repugna a la conciencia
social, a que el heredero reciba alguna cosa de quien ha ofendido gravemente e incluso
matado. La dignidad se dirige a reprimir los fraudes a la ley.

2. En la doctrina con respecto a la indignidad podemos apreciar nuevamente la importancia de


la indignidad como figura jurídica y las consecuencias que esta trae consigo ya que como tal
esta conlleva a una sanción civil dispuesta por la ley, las cuales refiere a la ofensa contra el
causante, atentar contra la vida del mismo o de los demás herederos y acusación en contra
del mismo para lo cual el fundamento de la indignidad repugna a la conciencia social
evitando así que el indigno reciba algún beneficio posmortem de parte del causante.

3. El tema del perdón genera controversia debido a que el aspecto de subjetividad que este trae
consigo no podemos desligarlo que el efecto o la aplicación de la misma ira de la mano con
el comportamiento pero sobretodo con la verificación del heredero de su posición frente al
causante que le permita tener plenitud y seguridad en su accionar.
IV. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Echecopar, L. (1946) Derecho de Sucesiones Examen del Libro Tercero del Código Civil Peruano
de 1936. (2da. Edición): Editorial lumen. Lima. Perú.

Palacios, G. (1987). Manual De Derecho Civil Tomo II. (2da Edición). Editorial Huallaga. Lima, Perú.

Código Civil de 1984, D. L. (1984). Código Civil de 1984, Decreto Legislativo N° 295. Jurista Editores.
Lima, Perú.

Fernández, C. (2014). Derecho de sucesiones: Editorial Pontificia Universidad Católica del

Perú. Lima, Perú.

Lohmann, G. (1997). Necesaria modificación del Libro de Sucesiones: Lineamientos Generales de la


Propuesta de Reforma. Recuperado de:

https://ratiojurisperu.files.wordpress.com/2011/09/la-indignidad-y-su-necesaria-revisic3b3n-en-
el-cc3b3digo-civil-peruano-de-1984.pdf

Serrano, U. (2016). EXCLUSION A LA HERENCIA. Recuperado de:

http://www.academia.edu/4581156/EXCLUSION_A_LA_HERENCIA

Gonzales, M. (2017). Trabajo de Suficiencia Profesional: “La Indignidad en el Código Civil


Peruano”. Tesis para optar el título profesional de Abogado. Recuperado de:

http://repositorio.utp.edu.pe/bitstream/UTP/930/1/Miguel%20Gonzalez_Trabajo%20de
%20Suficiencia%20Profesional_Titulo%20Profesional_2017.pdf