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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

(UAPA)

Asignatura:
Ética profesional de los docentes.

Tema:
La identidad ética del docente.

Facilitador:
Clarisa Cuevas De Gelabert

Participante:
Isidro José Méndez Marmolejos Mat. 15-8951

Fecha:
21 de Enero del 2018,
Nagua, María trinidad Sánchez,

República Dominicana.
Introducción.

Como a cualquier otro, al profesional de la docencia le


corresponde poseer ciertos principios éticos que adornen su
quehacer de modo tal que haga de su acción docente una virtud, es
decir, la mejora del propio carácter y el de sus alumnos a través del
hábito bueno.
Para que se cumpla estos preceptos hay que necesariamente incluir
lo que conocemos como “la Ética Profesional de los docentes”, la cual
se puede definir como "la actividad personal, puesta de una manera
estable y honrada al servicio educativo y en beneficio propio, a
impulsos de la propia vocación de enseñanza y con la dignidad que
corresponde a la persona humana".
La ética profesional no es algo que existe de entrada, es una
exigencia difícil, que nunca se conquista de manera definitiva. Se
nutre de la moral por cuestión básica el "qué debo hacer", ejerciendo
su propia cuestión básica de ¿por qué debo hacerlo?
El presente documento, esboza la importancia de la dimensión ética
en la formación del profesorado, partiendo de la premisa que los
valores éticos son, y serán, un reto a la formación académica en que
vive la educación de la sociedad del conocimiento, con el fin de
conocer e identificar la identidad, conceptos, principios y aplicación
de la ética ejercida por el profesional de la educación.
La Identidad Ética del Docente

1-¿Cuándo aludimos a la ética profesional del docente, nos


referimos a?
A las normas y conductas que debe poseer un profesional de la
educación orientado a tener un conocimiento sobre lo bueno y lo
malo. De la misma forma pretende explicar aquellos
comportamientos que sean un buen ejemplo a los ojos de los
alumnos.

¿Cómo se forma éticamente a un profesor?


Se forma mediante la consideración y debate de la dimensión ética,
conociendo los principios de su formación, aplicación e importancia
para mantener un equilibrio hacia la construcción de buenas
prácticas, y el aprendizaje significativo de los valores, tanto para
quien los ejerce como quien los recepta.
Según López (2003) destaca al menos en dos ejes centrales: primero
la naturaleza de la relación entre docentes y estudiantes; segundo se
trata de una profesión que posee una natural intencionalidad de
intervenir entre seres humanos e influye en la constitución del
humanismo de los integrantes del grupo escolar, dependiendo de sus
convicciones y las prácticas en la institución educativa.
Así como también mediante el reconocimiento de la obligación moral,
la autonomía profesional, el compromiso con la comunidad y la
competencia profesional.

¿Qué se debe tener en cuenta?


Se debe tener presente a la autonomía humana y el derecho de la
asertividad que nos hace libres de decisiones, así como también las
aceptaciones de la sociedad, conocimiento del argot popular y la
visión de prácticas de la institución a la que pertenece, todo esto
permite la formación de la re silencia del docente e influye
directamente en la asimilación de la perspectiva ética y el carácter de
la enseñanza.
2- Elige 10 de los atributos que según Jaume Carbonell, (2008,
9) todo profesional docente debe poseer.

1. Conocimiento de las personas a las que dirige su intervención. Conocer


al sujeto en el contexto, sus comportamientos, avances y retrocesos los motivos
de sus éxitos y fracasos, explorando de qué modo puede desarrollar todo su
potencial cognitivo. Saber de sus necesidades emergentes, de su conducta,
intereses y pasiones. Siempre con el objeto de filtrar y relacionar, en la medida
de lo posible, todo este capital social con el conocimiento.
2. Relación empática. Freire dijo que se educa a través del “amor y la
confianza”; siendo así, la docencia es una cuestión de conexión, empatía y
comunicación. Una relación cercana que, mediante el diálogo, establece
vínculos con los otros y contribuyendo a desarrollar la singularidad y subjetividad
de cada sujeto.
3. La relación con la educación cultural. El docente debe tomar conciencia del
espacio y tiempo en que se vive, con curiosidad abierta a cuanto a lo que sucede
a su alrededor.
4. El saber hacer práctico. Entendiendo por ello, el conjunto de habilidades
relacionadas con el proceso de enseñanza y aprendizaje; conocimientos,
metodologías, estrategias, procedimientos y recursos que le permitan a los
profesionales docentes gestionar la organización y la convivencia. Los buenos
docentes saben que cada día es una aventura.
5. La innovación crítica y progresista. El docente de manera innovadora sabe
crear entornos de aprendizaje y provocar la curiosidad por el conocimiento. Está
abierto al riesgo, a la aventura, a mirarse en el espejo del otro, a asumir el
conflicto.
6. Compromiso social político. El profesional desmonta la pretendida falacia
de la neutralidad, porque entiende la naturaleza política de la educación. Según
Dewey, la escuela es como una sociedad en miniatura donde se lleva a cabo el
aprendizaje de la democracia y el acceso a la ciudadanía libre, crítica y
responsable. Es evidente que sólo desde la escuela no se cambia la sociedad,
pero también en muchos casos, puede contribuir a despertar la conciencia sobre
la necesidad del cambio hacia la democracia.
7. El valor del testimonio. Se trata de educar a través del testimonio personal,
la relación de cercanía y el ejemplo. Se trata de que predomine la coherencia
entre el discurso y la práctica, entre lo que se piensa, se dice y se hace. Las
identidades, experiencias, pensamientos, valores, actitudes, deseos, sueños y
esperanzas, configuran las biografías docentes que, de manera más evidente o
sutil, están presentes en cualquier intervención educativa y tienen más influencia
de lo que aparentemente parece -es lo que los estudiantes valoran, con el paso
del tiempo, de los profesores/as que tuvo-.
8. La formación permanente. El profesorado tiene que actualizarse, se sabe
que la mejor formación es la que parte de las necesidades del centro y que se
realiza en el mismo centro con la implicación de todo el equipo docente. También
existen fórmulas de colaboración entre la universidad y la escuela y sociedad. Lo
bueno, lo beneficioso, sería combinar la formación colaborativa con la
autoformación. La observación de otras aulas o entornos; las lecturas para ser
comentadas; la escritura del diario; o el viaje para conocer otras realidades
educativas y sociales son excelentes modos de crecer cultural y
pedagógicamente.
9. Entre la cooperación y las redes docentes. Redes virtuales y presenciales
de colaboración. Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)
brindan enormes posibilidades para el intercambio y la cooperación; para
construir o revisar proyectos; para dar a conocer propuestas y materiales; para
apoyarse y tejer solidaridades, así como para crear comunidades de aprendizaje.
Las redes virtuales, a pesar de sus enormes potencialidades, nunca sustituirán
el valor y la calidad que proporcionan la cooperación y el encuentro presencial;
por los matices de las palabras; por la calidez de las miradas; y por la fuerza
expresiva de los gestos.
10. Esperanza por la satisfacción de ver crecer a la sociedad. Los
profesionales deben definirlos valores propios que de manera directa enfocan
las virtudes o roles, ya que la educaciones un complejo donde todo está
entrelazado, con cambios dinámicos, y el pensamiento no cambia con la rapidez
en la que se producen estos cambios, debemos de enfocar el conocimiento
desde la realidad social y educativa con una nueva óptica, favoreciendo la
versión problemática y crítica del conocimiento; potenciando así, la construcción
de relaciones de mutualidad y reciprocidad en el proceso de formación y
aprendizaje de una manera colaborativa e intelectual también en los procesos
de evaluación e investigación compartida”.

Coloca un ejemplo comentado en relación al maestro


dominicano.
De las escritas por Jaume Carbonell, (2008, 9) me referiré a la
numero tres que plantea “La relación con la educación cultural”.
Los maestros dominicanos deben tener presente a los cambios
sociales, políticos y culturales actuales que afectan al estudiantado y
su manera de percibir la educación. En este contexto muchos
profesores se están quedando en la idea de que “lo que aprendieron
en los años 90’s es invariable y suficiente para enseñar”, es decir se
niegan a la actualización, lo cual trae retraso a todo el sistema de
educación.
A los docentes dominicanos se les reta conocer cuáles son los
paradigmas que afectan a su comunidad, región y el país, y adaptar
las nociones de las áreas de conocimiento a estas realidades.
Dentro de estos esquemas se presentan también los nuevos modelos
de formación humana, que a su vez, tienen relación con la ética. Por
ejemplo, en los años 80’s era común que si un estudiante se
comportaba mal, el profesor tenía el derecho de golpearle con el
borrador, la regla o darle “una pela”. En nuestros días tal cosa es
moralmente condenable, revistiendo una reforma ética y moral de las
técnicas de disciplina.
De manera que, dentro de la educación en la Republica Dominicana,
los docentes tienen el desafío de mantenerse a la vanguardia de las
nuevas conceptualizaciones de educar, y más en este tiempo de
globalización.

3- Describe tus reflexiones a partir de los planteamientos del


autor del artículo en función a estas preguntas ¿Influye el perfil
e identidad ética del docente en los estudiantes?
Por supuesto que sí, y es unos de los puntos que el autor expresa
cuando describe la necesidad de no solo transmitir conocimiento sino
también desarrollar valores y actitudes que le ayuden en su vida
profesional y ética.

¿De qué manera influye sobre éstos?


En translimitarle la idea de cómo es, se comporta y se expresa un
verdadero profesional. Como plantean (Román, 2003; Marín, 2006;
Luna-Serrano et al., 2010): “Los profesionales tienen el deber de
formar a estudiantes y transmitirles esa actitud, ese “ser profesional”
que les aleje de todas las actitudes alarmantes que hacen que se
desarrollen en compartimentos estancos, y ello exige dotarlos de una
formación integral”.
Se concluye pues que les motiva a buscar metas, a expresar un
comportamiento excelente, al encuentro de nuevos conocimiento, a
reflejar una correcta conducta social y familiar, y a tener un
pensamiento crítico frente a las necesidades y desafíos.
Bibliografía.

Emilio Crisol Moya, Mª Asunción Romero López (2014).


“Práctica docente versus ética docente”. Hacia la mejora de la
práctica docente a partir de la ética profesional. Journal for
Educators, Teachers and Trainers, Vol. 5 (2) pp. 23–35. Universidad
de Granada, España.

Genaro Hernández Salazar (CV). 2010. “Formación docente y


desarrollo ético”. Cuadernos de Educación y Desarrollo. Universidad
del Valle de México.

Roque Diomedes Santos Cueto (2016). “La ética del docente”.


Articulo para el periódico digital acento.com.do; Santo Domingo, Rep.
Dominicana.

Carlos Francisco Ortiz Carvajal. “La ética profesional en el ámbito


de la profesión docente”. Monograficas.com; Santiago de Chile,
Chile.
Conclusión.

En definitiva, la profundización en el estudio de la identidad


ética, puede ser una interesante aportación a la mejora de la práctica
docente, siempre y cuando logre estimular la reflexión, personal y
compartida, sobre la propia actitud vital, sobre las propias actitudes
morales como profesionales, sobre el contexto moral que rodea a la
enseñanza y sobre las posibilidades que tenemos de cambiar en
positivo lo que nos parezca mejorable.
Como a lo largo del estudio se ha reflejado, la formación para el
ejercicio de la profesión no puede limitarse a la transmisión de
conocimientos objetivos, sino que los aspectos cognoscitivos,
morales y las habilidades técnicas deben fusionarse a fin de adquirir
una adecuada profesionalidad.
Destaco el comentario que hiciere sobre la importancia de la relación
la educación cultural, esto nos permite concluir que el futuro de la
ética profesional dependerá en gran medida del futuro de la
enseñanza, especialmente en el ámbito de la docencia, de los
principios básicos de la ética y de la moral, puesto que en una
sociedad que evoluciona muy rápidamente, en todos sus ámbitos, no
puede sino intentar tener una sólida base ética para afrontar de
manera más equitativa y más justa los progresos, avances,
crecimiento y desarrollo tanto económico como científico-
tecnológicos de la humanidad.
Finalmente afirmo sobre la base de lo leído que las características
que le dan identidad a la ética profesional son las teorías sobre la
ética misma aplicadas a la formación estudiantil, la globalización de
la autonomía del docente, la influencia social, visión ética-educativa
de las instituciones y el compromiso social docente,