Vous êtes sur la page 1sur 71

U nade las mejores maneras de

comprender a México es a través de sus


novelas. En estos ensayos, Luis Mario
Schneider ha tomado el toro por los cuernos
al elegir tres temas polémicos que tocan
nervios sensibles no sólo de la novelística
mexicana de siglo veinte, sino también de la
sociedad en general.
En "La literatura del petróleo en México"
revela cómo este recurso natural nos ha
afectado política y anírnicamente, al mismo
tiempo que demuestra cómo el petróleo, como
tema narrativo, ha ido adquiriendo matices
sumamente complejos.
"El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana" tal vez sea el más
polémico de estos tres ensayos. En él, Schneider rastrea la homosexualidad en
la novela mexicana desde sus más tempranas apariciones -cuando era casi
puro escándalo- hasta el presente, cuando el tema y su presentación literaria
han adquirido una sorprendente madurez.
En el tercer ensayo, ''Política y novela mexicana desde los 80", el autor
contempla cómo los autores mexicanos contemporáneos han abordado
literariamente cuestiones tan fundamentales como censura, represión, corrupción y
apertura a 10 largo de los últimos 25 años.
Éste es un libro indispensable para comprender la evolución y el estado
actual de la literatura mexicana del siglo xx.

Luis Mario Schneider (Argentina, 1931) -poeta, narrador y ensayista- es uno


de los más connotados estudiosos de la literatura mexicana. Miembro del
Sistema Nacional de Investigadores, sus aportaciones sobre las generaciones de
Contemporáneos y Estridentistas han sido fundamentales. Es mexicano por
naturalización.

Hombre
(,Rlr¡>O
~ P.\THI\
~ Cl'I.lTR \L
~
La novela mexicana entre el petróleo,
la homosexualidad y la política
Luis Mario Schneider

La novela mexicana entre el petróleo,


la homosexualidad y la política

NUEVA IMAGEN
~
SLIOTECA
LASIFiCACI(l~4

kJ. DE FORMATO /3(;2-'


lo. DE EJEMPLARES ..!.!..
'LAVE
~O. "DoY
~~O 999 ~
O :!;5 e

Para Fernando

Diseño de Portada: Claudia Guerra Smith


Fotografía del autor: Graciela Iturbide

La novela mexicana entre el petróleo, la homosexualidad y la política


Derechos reservados -~
© 1997, Luis Mario Schneider . ~
© 1997, EDITORIAL PATRIA, S.A. DE C.V.
bajo el sello de Nueva Imagen
Renacimiento 180 Colonia San Juan Tlihuaca
Delegación Azcapotzalco. c.P. 02400, México, D.F.

Miembro de la Cámara Nacional de la Industria Edito


Registro número 046

ISBN 968-39-1619-8

Queda prohibida la reproducción o transmisión total o parcial del


contenido de la presente obra en cualesquiera formas, sean electrónicas
o mecánicas, sin el consentimiento previo y por escrito del editor.

Impreso en México
Printed in Mexico

Primera edición: 1997


LA LITERATURA DEL PETRÓLEO

EN MÉXICO
R
eúno en este volumen tres ensayos que ini-
cialmente fueron conferencias, que a tra-
vés del tiempo he completado hasta actua-
lizarlas.
La primera, La literatura del petróleo en México, fue
leída en el coloquio" México a cincuenta años de la
Expropiación Petrolera", organizado por la Univer-
sidad Nacional Autónoma de México, a través de la
Coordinación de Humanidades, los Institutos de
Investigaciones Económicas y Sociales,la Facultad de
Economía y la Coordinación de Difusión Cultural.
La conferencia se publicó en las Memorias del coloquio
que fueron editadas en 1989.
La segunda, La novela de tema homosexual en la nue-
va narrativa mexicana, se expuso el 24 de marzo de
1984 en el "Congreso Nueva Literatura Mexicana",
patrocinado por la Universidad Veracruzana en
Jalapa. Fue publicada más tarde por la Universidad
Autónoma Metropolitana, en Casa del Tiempo, en el
número febrero-marzo de 1985.
La tercera, Política y novela mexicana desde los 80,
fue presentada parcialmente en el Congreso "Mexico
end of the Century" en Brown University, Estados
Unidos, en marzo de 1993, y con ciertos cambios en
12 • Luis Mario Schneider • Lanovelamexicana ...

la Facultad de Derecho de la Universidad de Extre-


madura, Cáceres, España, en noviembre de 1993.
Hoy en México la sociedad actúa y exige cambios
radicales y generalizados en todas las estructuras. Los
politólogos, a su vez, demandan el uso de un nuevo
lenguaje, ese que implica sinceridad, denuncia, au-
téntica comunicación, como si ésta nunca hubiera
JUSTIFICACIÓN
existido, como sijamás se hubiera testimoniado. Esta-
mos ante un craso error que involucra carencia de
lecturas, quizás porque nuestros políticos o nuestros
ideólogos no leen, o leen sólo desde la oficialidad.
Estudiar, repasar la narrativa mexicana actual a
través de ciertos temas, demuestra fehacientemente
la existencia y la vitalidad de esas supuestas omisio-
nes. Las novelas revisadas en estos ensayos, más que
reveladoras, están colmadas de avisos y dilaciones.
Son un amplio espejo de descarnadas realidades, y
épor qué no?, también de utopías.

Malinalco,
10 de enero de 1996.
T
odavía hoy, erróneamente, se sigue involu-
crando y asociando la literatura del petró-
leo en México como parte integrante de la
cultura de la Revolución. Es posible que en última
instancia la independencia de todo lo concerniente
al petróleo sea consecuencia y afirmación de ese
movimiento político-social, pero no debería confun-
dirse una autonomía que surge y se comprueba por
particularidades reconocible s cuando no intransferi-
bles. Tal actitud nació de observar como únicas pro-
blemáticas una afirmación nacional en contra de
manejos imperialistas y un amplio sentido de miseri-
cordia social, como consecuencia de la expropiación
de tierras, muchas de lasvecespor suciosprocedimien-
tos, realizados a medianos o pequeños campesinos.
Todo sin soslayar una conciencia de injusticia social.
La literatura del petróleo en México tiene carac-
terísticas que la definen dentro de un círculo parti-
cular, equivalente a los momentos sobresalientes por
los que ha pasado la ilustración del país. A grandes
rasgos, comprende cuatro actitudes ligadas al íntimo
proceso histórico por el cual ha transitado la indus-
tria petrolera y a la conducta que sobre ella ha asu-
mido la nación.
16 • Luis Mario Schneider • La novela rnexicana ... La literatura del petróleo en México • 17

La primera comprende buen número de novelas en prosa. No por ello se deja de reconocer testimo-
y obras de teatro que censuran violentamente el des- nios de renombrados poetas o cantores que colabo-
potismo, muchas de las veces apoyado por un servi- raron con valentía para dejar su dolor por tantas de-
lismo nacional tanto privado como gubernamental, laciones o su gran esperanza por la promulgación
el despojo de la tierra a humildes agricultores o ga- de leyes para corregir ilegalidad o despotismos.
naderos, con sus inevitables correlaciones criminales Cronológicamente, Oro negro, de Francisco Mon-
y sociales.Algunas veces se trata también de una dis- terde Garda Icazbalceta, es la primera obra escrita
posición develadora de ambientes más citadinos res- por un mexicano sobre el tema del petróleo. La pie-
pecto a corrupciones y vicios generados por un des- za en tres actos salió de las prensas de los Talleres
pliegue de la riqueza que la industria propicia. Esta Gráficos de la Nación en 1927, fue patrocinada por
etapa abarca desde las primeras exportaciones del la Secretaría de Educación Pública. Aunque fue re-
petróleo mexicano hasta ya bien entrada la naciona- dactada en los meses de enero-abril de 1926, como
lización. reza al calce de la misma, se estrenó en 1930.
La segunda reúne novelas optimistas, con claro Los versos de López Velarde -El niflo Dios te escri-
sentido nacionalista, diría también patriótico, que turó un establo/y los veneros del petróleo el diablo- con-
distinguen con absoluta nitidez la enajenación de la juntamente con un proverbio de Costa de Marfil
historia anterior con todo el proceso y la pedagogía -"No es el hombre el que posee la tierra: es la tierra
de la nacionalización de 1938. Son textos de com- la que posee al hombre"- sirven de epígrafe.
promiso y colaboración con la labor gubernamental La acción se desarrolla hacia los años veinte en
del presidente Lázaro Cárdenas y con la política que uno de los estados petroleros de la República. Mr.
el Estado ha sabido conducir posteriormente. Taylor, un wild catter, engaña a toda una familia pro-
Las terceras creaciones, recientes, nadan entre la vinciana poseedora de una extensión territorial don-
denuncia y la protesta, nacen como un propósito de de, supuestamente, existe riqueza petrolera. El en-
investigación frente a la mayor industria del país; gaño propicia también las ambiciones de riqueza de
también, según la política del escritor, muchas de las los miembros de la familia,fundamentalmente de uno
veces van contra el sistema gubernamental o simple- de los hijos, Carlos, quien estudia en la ciudad y es la
mente señalan que todavía el petróleo forma parte contracara de su gemelo, Alberto, que se dedica a las
de una economía dependiente. labores campesinas. El norteamericano logra que la
Esta síntesis tratará esencialmente de la literatura familia hipoteque su propiedad con el objeto de in-
18 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 19

gresar en una sociedad con el 50% de las accione~. explotación, la Compañía Mexicana del Petróleo El
Por medio de subterfugios, principalmente el de di- Águila, S.A. (subsidiaria de la Royal Dutch Shell, in-
latar la perforación so pretextos técnicos, va obligan- tereses de S. Pearson & Son Ltd), que venía operan-
do paulatinamente a que disminuya el capital de la do desde el 13 de agosto de 1908, y más tarde de la
empresa y a emitir acciones, logrando con ese pro- Compañía Mexicana Holandesa La Corona, S.A.
cedimiento devaluar las reservas económicas de la Durante la expropiación hecha por el presidente
familia. La conducta despótica de Mr. Taylor no tie- Cárdenas, Icaza tuvo una destacada actuación, pues
ne límites y llega al grado de plagiar a don Pedro, el siendo juez de la Suprema Corte de Justicia dictami-
propietario, lo cual acarrea la muerte de s~ esposa, nó en contra del amparo presentado por las compa-
doña María. Después de innumerables dilaciones ñías, y ello. de marzo de ese año de 1938, cuando se
brota petróleo, pero casi enseguida, como por mal- anunció la decisión de la Suprema Corte en favor de
dición, se transforma en agua salada, desgracia que, la Junta Federal de Conciliación, dio un memorable
paradójicamente, para la familia se vuel:e sinón~o discurso.
de felicidad. A este hecho funesto contnbuye la hija Doce años antes, Xavier Icaza había escrito su no-
Isabel, quien incendia secretamente un nuevo pozo. vela corta Panchito Chapopote (Retablo tropical o relación
Renace entonces la esperanza, principalmente cuan- de un extraordinario sucedido de la heroica Veracruz) -al
do Alberto decide no partir en busca de trabajo a calce de la misma se lee "Xalapa, julio de 1926"-,
Estados Unidos y resuelve retomar el cultivo de las ilustrada con grabados en madera por el mayor
tierras y acabar de una buena vez con ese sueño en- dibujante y pintor del movimiento estridentista, Ra-
demoniado. món Alva de la Canal. El original lo publica en 1928
Así, resulta que Oro negro de Francisco Monterde la Editorial Cultura de la Ciudad de México.
inaugura también dentro de la historia de la litera- Dos planos configuran la estructura de la obra.
tura del petróleo una moraleja que se repetirá con Por un lado, la narración de la vida del protagonista;
bastante frecuencia: la ambición por la riqueza in- por el otro, y como consecuencia de la transforma-
mediata que propicia la explotación petrolera apa- ción del personaje, se describe todo el mecanismo
reja simbióticamente la ruina, la desgracia. imperialista con sus respectivas influencias sociales y
Xavier Icaza estuvo relacionado directamente con económicas.
los asuntos del petróleo. Durante algunos años fue La acción comienza en el puerto de Veracruz
apoderado de la mayor empresa de exploración y cuando Panchito Chapopote, próximo a viajar a Eu-
20 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 21

ropa, refiere a una mulata de qu~en ~e enan:ora, cubriendo a las víctimas que el sistema impone y ma-
Amalia María Dolores, su extraordinario cambio de neja, a través de escenas vívidas, pintorescas, de gran-
vida: de antiguo amanuense a nuevo rico, todo por des y veloces pinceladas no exentas de humorismo,
vender a empresas extranjeras sus tierras improduc- como el diálogo entre un loro y una cotorra que repi-
tivas. De manera retrospectiva se va reacomodando ten una conversación privada de los norteamericanos.
su biografía completa: que nació en el pueblo d~ Un sentido nacionalista se aprecia en Panchito Cha-
Tepetate; que Liboria, su maestra, sabe la "rnaldi- popote, no solamente en las ambientaciones de gran
ción" que pesa sobre las tierras del negrito; que éste, colorido tropical refranero y bailador o en el uso de
un día, se acostó pobre y se levantó millonario cuan- un lenguaje regional, sino en la crítica risueña y a la
do unos gringos llegaron al pueblo y le compraro~ vez feroz de ciertos entreguistas que hacen la políti-
sus chapopoteras. También, que entre norteame:l- ca nacional.
canos e ingleses se repartieron amistosamente las ne- J osé Manuel Puig Casauranc publicó en Editorial
rras aceitosas de Rancho Viejo. Cultura, en 1927, La hermana impura, subtitulada
Un día, Panchito decide regresar al lugar de su na- como "Un esqueleto de novela". Médico de profe-
cimiento y encuentra que de aquel pueblo tranquilo y sión, y con una larga trayectoria política =-recorde
primitivo ya no queda nada; ahora es U? enor~e cen- mos que precisamente en el año en que aparece esta
tro de explotación petrolera, un campo industrial don- novela Puig Casaurane era secretario de Educación
de se vive a la manera yanqui, con costumbres Pública del presidente Plutarco Elías Calles-, ejer-
"ayancadas". Llega la Revolución a la Huasteca '! ció durante un tiempo en Tampico, en el estado de
Panchito Chapopote, quien había contraído matn- Tamaulipas. Allí mismo se desarrolla la obra, princi-
monio con Amalia María Dolores, al igual que los pal centro de embarque del crudo mexicano hacia
demás ricos y las empresas inglesas y norteamerica- los puertos de ultramar.
nas, se ve obligado a hacer préstamos a los rebeldes. La anécdota de La hermana impura es bastante sim-
Finalmente, muere el protagonista y todo regresa a ple, por no decir elemental; es la historia de amor y
la tranquilidad, inclusive su rica "viuda alegre", quien deseo del ingeniero Márquez por dos mujeres,
se une en casamiento con su antiguo pero pobre pre- Eulalia, mexicana de nacimiento, bella, educada en
tendiente. España, tierra de don Samuel, su padre, enriqueci-
El plano ideológico se desarrolla ridiculizando to- do especulador de propiedades con mantos petrolí-
dos los movimientos del imperialismo y,a la vez, des- feros, adquiridas a bajos precios a indígenas o cam-
22 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 23

pesinos ignorantes, y de Estela, también bella, una etcétera-, y ver desfilar por las calles del puerto o
muchacha pensionista de un prostíbulo de la ciudad navegar su yate a aquel personaje, Edward L. Doheny,
y parecida físicamente a la indiana. Son vidas total- quien sería motivo de uno de los libros más revela-
mente paralelas dentro del más precario moralismo dores de las crueldades producidas por la explota-
de bien y mal Ydonde, por supuesto, al final de la obra ción petrolera, llamado precisamente Doheny, el cruel,
la prostituta encuentra la expiación, la regeneración. escrito por Gabriel Antonio Menéndez, en 1958.
La intensidad o lo sobresaliente de La hermana En 1927 Mauricio Magdaleno publicó su prime-
impura no es entonces la ficción, sino el descubrimien- ra novela, titulada MaPimí 3 7, editada por los talleres
to del ambiente donde transcurren los acontecimien- del periódico Excélsior, distribuida como obsequio por
tos. Descubre a ese puerto del golfo, dominado total- el célebre semanario Revista de Revistas, e ilustrada
mente por el auge petrolero; revela situaciones y por White. Una familia campesina compuesta por el
arbitrariedades, asesinatos y corrupción, propiciados padre, Roque Galván, por la madre, doña Cande, y
por una riqueza compradora hasta de la éticahumana. por sus tres hijos, Roque, Sebastián y Anita, vive en
La moral es dictada por el poder económico, por su rancho El Carretón, a pocos kilómetros del pue-
los pulpos de las compañías extranjeras apoderadas blo de Mapimí, en la zona de La Laguna en el Esta-
totalmente de Tampico, desde los centros socialeshas- do de Coahuila. Son los años de ascenso de Francis-
ta la vigilancia policiaca; desde la transformación del co 1. Madero y de la lucha armada de la Revolución.
paisaje, volviéndolo gris y mecanizado, hasta llegar a Roque, el mayor, se alista en las fuerzas de Villa, y
carcomer los fundamentos mismos de la moral hu- Sebastián, en las de Carranza. Ambos encuentran la
mana. Nada se resiste al poderío, un solo acto de muerte; el primero en el campo de batalla, el segun-
rebeldía implica la destrucción, la muerte, pero todo do en su casa, debilitado por heridas de combate.
ello logrado dentro de un clima de cínico esplendor, Para completar el cuadro desolador, la hija, violada,
de un supuesto convencimiento de estar actuando abandona el hogar y se vuelve prostituta en la Ciu-
dentro de la más severa corrección, de una bondad dad de México. Todo es dramatismo y desgracia, tan-
de gran provecho para los intereses gubernamenta- to que ahora la pareja de viejos tiene que abandonar
les nacionales. sus tierras porque van a ser explotadas por la Mapimí
No deja de ser interesante la mención de las com- Oil Company, pues allí mismo se perforará el pozo
pañías y refinerías -El Águila, la Water Pierce, la Mapimí 37. La parte más importante de la narra-
Huasteca, la Internacional, la Mexican Gulf, la Texas, ción, también la más voluminosa, es la historia de la
24 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 25

resistencia de Roque Galván y su mujer a abando- siste en que los hijos ya están muertos: el Roque de
nar su terruño, y de las presiones tanto oficiales la primera obra se llamaba Rómulo y militaba con
como de la compañía para obligarlos a partir. La no- los carrancistas; Sebastián sigue siendo Sebastián,
ticia de que la hija es amante de Míster Allen, el res- pero llega a capitán de la División del Norte. Final-
ponsable de la empresa, termina con la vida del pa- mente, la Mapimí Oil Company se trastoca en la Pá-
dre. Cuando la hija regresa a su casa se vuelve la nuca Oil Company.
protagonista del final, al incendiar un depósito de Don Rómulo se resiste a vender su finca pero es
gasolina y hacer estallar el pozo Mapimí 37, lo cual le presionado por los tejemanejes que impone el im-
produce la muerte al amante norteamericano y a sus perialismo, apoyado por políticos regionales de baja
cómplices. estofa que, invocando el bien de la patria y el apoyo
En la historia, bastante trágica, no existe un solo a los necesitados valores de la civilización, finalmen-
momento sin tensión narrativa; se relaciona con el te lo convencen y se decide a partir con su mujer, su
final de Oro negro de Francisco Monterde. Con algu- hija y su yerno. Acepta resignadamente que su pro-
nas importantes transformaciones se convertirá, con piedad, ahora transformada en un campo de ma-
el título de Pánuco 137, en obra teatral. Pánuco 137, quinarias y tubos, su San Juan de la Vaca, pase a
unida a Emiliano Zapata y Trópico, se publicó en Espa- denominarse Pánuco 137. Mientras tanto, Domitilo
ña en la Editorial Cenit, en 1933, cuando Mauricio Palimera, apodado El Perro,jefe de las guardias blan-
Magdalena realizaba estudios de Letras en la Uni- cas, en estado de embriaguez, asesina a Damián y se
versidad de Madrid, aunque ya había sido estrenada lleva a ~aque~, ~ la c~al viola. Las escenas últimas
la noche del 5 de marzo de 1932 en el teatro Hidal- muestran un don Rómu~? ye~~i~o, fracasado :!l s.~
go de la Ciudad de México. intento de dinamitar el Pánuco 137, torturado. Al
El protagonista cambia de nombre; pasa a llamarse mismo tiempo, Míster Allen, en compañía del juez,
Rómulo Galván. La hija, ahora bautizada como del presidente municipal, del Perro y mujeres, be-
Raquel, abandona la prostitución para ser la legíti- ben champaña.
ma esposa de Damián Vega, de quien espera un hijo, Pánuco 137 revela así la tragedia de los pequeños
pero la fatalidad la reintegrará a su sino en manos campesinos transformados en vilesjuguetes del sis-
de El Perro, jefe de las guardias blancas. La acción tema imperialista apoyado por administradores y
ocurre, esta vez, en San Juan de la Vaca, próximo a políticos nativos, por la simple fatalidad de que sus
Pánuco, en la Huasteca. Otro dato interesante con- tierras cobijen mantos petrolíferos. Ésta es una de
26 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 27

las características que hacen que en la literatura del cas puertas que protegen un campamento petrolífe-
petróleo sea significativa la tierra como verdadera ro. Allí las casas son distintas, sus habitantes llevan
protagonista, como una maternidad que se resiste a botas y son güeros. Desde allí se domina y controla a
dejarse pisotear por el vasallaje impuesto por el ex- todas las fuerzas de la región. También desde allí la
tranjero. naturaleza se va enfermando, se va poniendo páli-
Prueba de este concepto es también la novela da, amarilla.
Resaca, de César Garizurieta, publicada en 1939 con Un respetable vecino y testigo presencial de los
portada de Xavier Guerrero, en Editorial Dialéctica hechos cuenta la historia principal: "[...] un indio,
de la Ciudad de México, donde el protagonista ex- Juan Casiano, a quien le persigue la mala suerte,
clama: 'tuvo' una riña con un americano, que lo injurió por-
"No soy un agitador, trato de rehabilitar a la ma- que Juan subió el caballo sobre la carretera; éste con-
dre tierra para que cumpla con el deber de producir testó el insulto e hirió al extranjero, quien dio un
frutos para satisfacer el hambre popular. La podero- balazo en el vientre del campesino. El hombre po-
sa compañía que explota el petróleo ha debilitado a bre se encuentra preso, en cambio el gringo goza de
la tierra, saca del vientre por medio de una fantásti- libertad."
ca jeringa hipodérmica, el petróleo negro y espeso, Ésta es la presente historia, pero antes hubo otra
como si fuese la sangre venenosa de nuestro orga- también sangrienta: Ramón Casiano, el padre, tenía
nismo; la madre tierra produce frutos como si tuvie- su heredad, Poza Escondida, y para su desgracia en-
ra paludismo, y tiembla de debilidad. Los sismos,con- cerraba petróleo. Le ofrecieron dinero y se negó a
tra los cuales Voltaire lanzó un manifiesto, con los vender lo que era tradición y hogar. Se puso el me-
fríos de calentura de la pobre tierra, tiembla y respi- canismo en marcha: las guardias blancas, apoyadas
ra con cansancio y no logra calentarse con los rayos por la justicia nativa comprada por la empresa ex-
que directamente le envía el sol." tranjera, extermina a toda la familia, salvo a Juan, y
Un pueblo sin nombre, uno de los tantos pobla- entonces Poza Escondida se llama Zopilote Oil
dos de antigua vida bucólica, lleno de verdor tropi- Company, y se dice que el actual propietario del te-
cal, de ritmo perezoso, habitado por un cristalino rreno viaja por Inglaterra.
río, por un mar apacible, por la vocinglería de las El entierro de Juan provoca la tragedia. Pedro
aves y la parsimonia cálida de sus habitantes, se ve Pablo, conocido mejor como el Tlacuache, mucha-
un día cercenado por una enorme reja de herméti- cho primitivo pero con cualidades de líder, arenga al
28 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 29

caserío y es hecho prisionero junto con Alfonso, el En de 1939 Gregorio López y Fuentes publica
clásico loco "de todos los pueblos". Nada se puede Huasleca en Ediciones Botas. Nacido en la Huasteca,
hacer, nada logra la influencia de Erasmo Medellín, López y Fuentes conoció y palpó desde niño todas
el médico extranjero, asimilado al lugar y a la vez las tribulaciones de la historia del petróleo en Méxi-
miembro de la compañía. La justicia nacional, en co; por ello, quizás, era el escritor mejor dotado para
manos del juez licenciado Miguel Ángel Guzmán, a narrar la gran epopeya, realizar el gran mural de la
sueldo por la empresa extranjera, deja por cuenta trayectoria del oro negro a través de todas las épocas
de ésta la administración de lajusticia. El Tlacuache en el país. Quizás también, el excesivo conocimiento
y Alfonso mueren acribillados un amanecer, frente era tan vasto que lo cegó para la síntesis, para la se-
al mar. lección del material, para la conducción de la estruc-
Novela elocuente, pero a la vez prolongada, Re- tura narrativa. No se trata de una obra mala, sino de
saca de César Garizurieta se publicó a solamente un una obra diluida por lo sobrecargada, con tal exceso
año de la nacionalización petrolera. En un momen- de conocimientos que no hay acuerdo entre lo nove-
to de la acción Pedro Pablo dice: lesco y las continuas digresiones de ideas, anécdotas,
"El petróleo es nuestro, la patria no es sólo lo que acontecimientos, chistes, pasajes, comentarios al mar-
pisamos, es también lo que se encuentra bajo nues- gen, etcétera.
tros pies, sin límites, no como las millas que nos seña- Huasteca, sin embargo, posee un mínimo relato:
lan los juristas para la propiedad del mar. Lo que el padre, la madre y los hijos Guillermo y Micaela
está bajo de nosotros, el subsuelo, que dicen los em- viven tranquilamente en su finca rural. Al poco tiem-
B\eados de la compañía, es también parte integrante po de la muerte de la esposa, el ranchero determina
de nuestra querida patria. Y «rees justo que un gru-
. •.. (1 . .: l. .
arrendar su tierra a perforadores americanos que
po de extranjeros se lleve a la patria líquida, embar- andan en busca de petróleo. Obtiene por el negocio
cada en un vapor hacia tierras lejanas? Cada vez que enormes regalías que le permiten vivir en la opulen-
veo partir un buque tanque se me hace un nudo en cia, en el derroche en la ciudad, posiblemente el
la garganta, siento que está mudando el corazón de puerto de Tampico. La aristocracia provinciana des-
mi México a otro lugar." precia a los nuevos ricos, desaire que lleva a Micaela
A final de la obra se ve el amanecer, el puente de a comprar un esposo, un tal Harry, del que jamás se
un barco iluminado con luces verdes, blancas y ro- conoce su origen, pero se trata de un clásicocazafor-
jas. La alegoría reafirma la nacionalidad. tunas. Los hermanos y el nuevo marido recorren
30 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 31

Estados U nidos, malgastando el capital, derrochan- ventas de acciones. Un observador del hecho comen-
do la fortuna. El padre muere, precisamente por un ta: "[...] han muerto negros, chinos, indios ... de ellos,
disgusto económico. Comienzan a surgir rencillas de los güeros, ninguno." Desde este momento a
entre Guillermo y Micaela, mas cuando ésta enajena marzo de 1938 se va dando en cadena la historia
totalmente su parte del rancho a la compañía petro- más íntima de horrores, asesinatos, estafas y repre-
lera, el hermano se niega a vender la suya. Al poco siones, hipocresías y vejaciones, ofensas al país, sa-
tiempo la empresa anula el contrato, puesto que se queos a la nación. De vez en cuando un momento de
ha acabado el rendimiento del manto petrolero. picardía atempera este historial del imperialismo en
Harry, mientras tanto, se apodera del dinero y de las México. Un tal González quiere vender su tierra,
joyas de su mujer y trata de huir, pero unos ladrones donde no existe chapopotera, a una empresa. Inge-
lo roban y lo asesinan. Micaela, enloquecida, culpa a niosamente improvisa una con media docena de la-
Guillermo de esa muerte. Finalmente, ambos her- tas de aceite, y cuando el científico desconfiando des-
manos viven en la más absoluta pobreza en una bu- cubre los recipientes, el interrogado responde:
hardilla en el Distrito Federal; el hombre está -¿Pregunta usted qué es eso? Qué ha de ser: mi
alcoholizado, y la mujer, trastornada mentalmente. terreno es tan rico que arroja petróleo ya envasado.
Se anuncia el decreto de expropiación y entonces N o menos humorístico y aleccionador, no menos
Guillermo trata de recuperar la parte de la propie- trágico, es el texto de una de las páginas finales de la
dad de Micaela, pero se entera de que ésta ya la ha- obra:
bía cedido. Esta evidente moraleja permite ahora un
repaso de la ideología. Huasteca es también, sin lugar Por entonces apasionaba a la opinión pública el litigio entre
las compañías petroleras y sus trabajadores: regateos en-
a dudas, una breve historia de 1906 hasta los prime-
tre lo exigido y lo que aquéllas ofrecían, los salarios caídos
ros instantes del decreto cardenista sobre el petróleo correspondientes a la reciente huelga, el fallo de Concilia-
mexicano. ción y luego el de la Suprema Corte sobre la demanda de
La novela se inicia entre los resplandores del in- amparo ...
cendio del pozo Dos Bocas, explotado por el inglés y cuando las empresas creían poder seguir litigando
o ceder si así conviniera a sus intereses, el mundo se sor-
Sir Weetman Pearson, el 4 de julio de ese año. El prendió con esta sola palabra: expropiación ...
incendio fue motivado -según reza la leyenda- por Un viejo decía:
la misma empresa para mostrar a los países extran- -En tiempos de don Porfirio se respetaba la propie-
jeros la riqueza del subsuelo mexicano y propiciar dad: iesto es una afrenta para México!
32 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 33

El pueblo: -Si es para el bien de la patria, acepto cualquier sa-


-Es el segundo Grito de Independencia, la verdade- crificio; pero, custed cree que el gobierno siga pagándo-
ra, la económica. nos nuestras anualidades? iSi no paga, esto es un robo!
Un político:
-iYo respaldo la política del señor presidente!
Un legalista:
Así,Huasteca de Gregorio López y Fuentes es una
-Esto es un robo: ilas compañías han invertido mi- historia condensada, desgarrada, pero al mismo tiem-
llones en México! po es el fundamento y el argumento más obligado,
-Sí, pero se han llevado cien veces lo que han inver- humano y necesario entre otras razones, que justifi-
tido.
Un político enriquecido:
ca el valiente paso del 18 de marzo de hace casi se-
-El problema total de México es de honradez. senta años.
Un diplomático: En 1941, en la prensa de Ediciones Botas, la es-
-Por hoy no tengo nada que declarar ... critora veracruzana Tina Sierra da a conocer su no-
Un norteamericano:
vela Oro negro. Por lo que promete el título, podría
-iMéxico, país de ladrones!
Un mexicano: pensarse que es una obra absoluta y exclusivamente
-N o se vaya a morder la lengua, Míster: ccómo está del tema petrolero; sin embargo, la trama relega a
el árbol genealógico de Texas, Nuevo México y Alta un segundo plano el asunto del hidrocarburo.
California?
Desde un breve prólogo se nos advierte:
Un empleado que en régimen anterior tuvo mejor
colocación:
-Sólo porque tengo necesidad, sirvo a este Gobier- Oro negro, es una novela ... sólo eso, una novela. Dicen que
no; yo soy una persona decente ... todas las mujeres llevamos un niño dormido en el cora-
Un deudor: zón, pues bien, Jorge es ese niño, el hijo que yo hubiera
-Me temo que los ingleses van a bloquear nuestros deseado, hermoso, valiente, caballeroso, desprendido, sin
puertos. defectos; yo le di vida, le formé una familia, un ambiente,
Un alto empleado de confianza en las oficinas de las fabriqué hechos que hicieran resaltar sus cualidades de
empresas expropiadas: mi héroe; aproveché mis conocimientos de la zona petro-
-Las compañías fomentarán otra revolución en lera para hacer más vívido el relato, que lo mismo pudie-
México. ra haberse desarrollado en zonas auríferas o diamantíferas,
Un ingeniero:
-Ya verán estos mugrosos cómo no pueden manejar
Oro negro adolece también de un gran anacronis-
la industria. ¿Dónde van a encontrar los técnicos?
Una señora con acciones petroleras pero muy patriota:
mo, los episodios suceden en el tiempo de las prime-
ras explotaciones extranjeras en el país, pero se pu-
34 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 35

blica cuatro años después de la nacionalización, y de rra Mundial; el mexicano se alista en el ejército y
ella no se hace ninguna referencia, aunque ciertos marcha a Europa, donde, por supuesto, vive trágicos
hechos, por la cronología de la historia, bien podrían episodios bélicos después del armisticio, y -pasando
alcanzar esta última época. por alto muchos otros acontecimientos- viene el
La acción comienza en la región de la Huasteca en reencuentro con quien se criara como su hermana,
un lugar denominado ValleEncantado y en una man- la que -se aclara- había sido una de las pocas so-
sión, La Escondida, a orillas del mar del Golfo. Una brevivientes del naufragio de un barco en que viaja-
familia de abolengo mantiene el sitio como un lugar ba una familia noruega. Al final, novela rosa, vienen
sagrado, espejo de costumbres rectas, de voluntad incidentes felices. Alma recupera origen y parente-
laboral. Un día, el niño Jorge recoge en la playa a la; Jorge y La Nena se casan en cristianía y regresan
una niña de origen desconocido, la cual es adoptada a La Escondida. Antes, el protagonista entabla juicio
como hija en el seno hogareño y se le da el nombre a la sociedad extranjera y recobra tierra y fortuna.
de Alma y el apelativo de La Nena. Todo sucede en En medio de esta desenfrenada estructura de Oro
un ámbito más o menos normal, con las alegrías y negro, de Tina Sierra, se entrevén comentarios y crí-
sinsabores a veces trágicos de la vida cotidiana, hasta ticas acerca de los problemas de toda índole que con-
que la ambición petrolera descubre que en los terre- lleva la explotación petrolera. Se revelan costumbres
nos de Valle Encantado existen excelentes vetas pe- y abusos ajenos a la moralidad mexicana, como es-
troleras. El propietario, el padre de Jorge, se niega a tampar en la existencia de los campamentos aspec-
enajenar el terreno después de simular haber paga- tos de frivolidad, de relajamiento y vicios, del mal-
do una cuantiosa suma de dinero. Tanto Jorge como trato a los nativos, etcétera. Además, una importante
Alma, menores de edad, pasan al amparo y la tuto- protesta de carácter ecológico, la severa censura so-
ría de la compañía norteamericana. Desde aquí, Oro bre el efecto devastador de la industria petrolera en
negro se adentra en un ritmo vertiginoso que va des- el paisaje, en la naturaleza.
de lo realista a lo fantástico; losjóvenes se ven preci- Al margen de la novela misma vale la pena desta-
sados a separarse. Jorge se marcha a Estados Unidos car que se trata de la primera y única obra que sobre
a estudiar hasta alcanzar un grado universitario pero el tema sale de la pluma de una escritora mexicana.
siempre con el recuerdo latente de La Nena, a pesar Julio Jiménez Rueda, Francisco González Gue-
de una vida bulliciosa entre hombres y mujeres jóve- rrero, Francisco Monterde, Alí Chumacero y Andrés
nes. Mientras tanto, se desencadena la Primera Gue- Henestrosa son eljurado que premia como la mejor
36 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 37

novela del concurso del diario El Nacional, en 1953, colombiano, colaborador de La Nación. El director
a El alba en las simas de José Mancisidor. La obra se del diario, Ramón del Monte, advierte el procedi-
publica apenas en 1955, por Editorial América Nuc- miento y anula todo apoyo. Enseguida vemos al ge-
va en su colección de Autores Contemporáneos. rente extranjero moverse altivamente tanto en la re-
El alba en las simas se ubica perfectamente dentro unión con el presidente Cárdenas como al buscar
de las narraciones colaboracionistas de la expropia- apoyo, siempre a través de Pedro el colombiano y
ción petrolera, aquellas que con sentido patriótico, del general Alamillo, pues se percata de que el go-
nacionalista, contribuyeron a una pedagogía de es- bierno de Estados Unidos no tomará ninguna ac-
clarecimiento, a novelar razones a través de hechos, ción porque respetará la política del Buen Vecino
no siempre imaginados, que justifican las medidas dada por el presidente Roosevelt.
gubernamentales. Frente a tantos intentos de soborno y a tantos fra-
Las acciones tienen lugar durante los últimos días casos, decide que Pedro, conocedor de muchos se-
y acontecimientos del decreto de Lázaro Cárdenas, cretos y de manejos irregulares e ilegales de la em-
incluyendo las huelgas obreras, las medidas de la presa, tiene que desaparecer. Tras la muerte del
Junta Federal de Conciliación, la sentencia de la Su- colombiano, Greene huye a Nueva York con Jenny,
prema Corte de Justicia y la actitud rebelde que ~~u- una mulata cubana que oficiaba de secretaria parti-
men las compañías extranjeras hasta su definitivo cular, quien además de ser su amante lo había sido
abandono del territorio nacional. del sudamericano asesinado. El pueblo compacto,
El ambiente es la Ciudad de México, jamás se multitudinario yjubiloso espera la aparición del Pre-
abandona el perímetro del Distrito Federal, ni para sidente en el balcón del Palaciode Gobierno. Se anun-
enterarnos de acontecimientos o situaciones que su- cia la expropiación, y la nación entera, México com-
ceden en los campamentos petroleros. pleto, ve El alba en las simas, un glorioso amanecer,
Mr. Roberto Greene, director gerente de la Tarn- un feliz porvenir.
pico Petroleum Company, mantiene una conversa- Sin lugar a dudas, esta obra de José Mancisidor
ción telefónica con su jefe en Nueva York, Mr. Cole, tiene sólidos valores literarios que van de una simé-
quien le insta a no acceder a las demandas de los trica arquitectura a un objetivo preciso, exento de
obreros. La primera medida que asume Mr. Greene disgregaciones o de oscuras superposiciones narra-
es tratar de modificar la opinión pública sobre el con- tivas. Es sobre todo una novela de denuncia, una
flicto, sobornando a un siniestro periodista, Pedro el radiografía de la prepotencia a que habían llegado
38 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 39

las compañías extranjeras, de sus sistemas de corrup- to desempeña un papel muy secundario en esta
ción y especialmente de su pensamiento de que Méxi- narración), porque, además de haber fallecido, sus
co era comprable o sobornable a todos sus intereses, méritos en la lucha sindical no pueden menos que
muchos de los cuales caen dentro del mayor ser reconocidos por quienes compartieron sus es-
despotismo o de la inhumanidad más atroz. fuerzos.
Brecha en la roca, de Héctor Raúl Almanza, está ''Alentregar este libro a la imprenta, sólo me mue-
conectada con la novela anterior, casi diría que es el ve el impulso de tributar justo homenaje a tantos
otro perfil del mismo rostro de El alba en las simas de compatriotas anónimos que no columbraron siquie-
José Mancisidor. Se terminó de escribir en 1953, pero ra los albores de una era ardientemente esperada."
Ediciones Obregón, en su colección Ahuizote, la pu- Si en Mancisidor los acontecimientos se verifica-
blicó en 1955. ban en la capital de la república, en Almanza se desa-
Precede a la obra un prólogo, una advertencia rrollan en la provincia de Ébano en el estado de San
que resume sentido y propósito y en cierta forma Luis Potosí; si en Mancisidor las acciones las condu-
define un reconocimiento. cen los dirigentes o los administradores tanto extran-
"Los acontecimientos básicos de esta novela son jeros como nacionales, en Almanza están promovi-
rigurosamente verídicos. Pero los hechos particula- das por los obreros o empleados; si en Mancisidor
res sólo son ciertos en cuanto que sucedieron, en for- todo se produce en un ambiente directo, en Almanza
ma aislada e inconexa, a hombres y mujeres que vi- la atmósfera aparece dominada por un eco. Ambas
vían en las zonas petroleras antes de la expropiación. abarcan el mismo periodo y poseen, incluso, idénti-
Mi labor no ha consistido más que en reunir episo- cas intenciones: descubrir las lacras del sistema de
dios dispersos y agrupados de manera coherente en explotación imperialista y otorgar, como consecuen-
una historia que, pareciendo individual y concreta, cia, apoyo moral a la nacionalización.
es absolutamente general y abstracta. Doña Teresa posee un restaurante, El Pozo de las
"No pretendo pues exaltar una figura ni relatar Dos Bocas, próximo a la Huasteca Petroleum
las proezas de este o de aquel personaje, sino tan Company, donde trabaja su hijo, Arturo Cómez. En
sólo condensar la epopeya de nuestra lucha por la forma retrospectiva vamos conociendo una historia
independencia económica. de arbitrariedades y horrores. La familia Gómez vi-
"Me permití hacer una exposición al introducir vía satisfecha de la explotación de la tierra en una
como personaje a Eduardo Soto Innes (que por cier- hacienda en el pueblo de Almanza, hasta que un día
40 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 41

descubren que en el subsuelo existe una rica mina, berto Mendoza, un líder sindical al cual ofreció su
un yacimiento petrolífero, y que una empresa está casa para protegerlo mientras éste contribuía a la
decidida a obtener la explotación a toda costa y ries- construcción sindical. Luego contrae matrimonio con
go. La negativa del propietario de enajenarla se tras- Arturo Córnez. Brecha en la roca hace camino en la
luce en una desafiante política de abierta criminali- piedra, en lo casi imposible, solamente a fuerza de
dad. Unos hombres violan a la hija embarazada (este tenacidad. Termina cuando, al mismo tiempo que
episodio se asocia a escenas de Pánuco 137 de nace el hijo de Carmen y Arturo, la radio anuncia la
Mauricio Magdaleno). Tiempo después OCurreel ase- expropiación petrolera hecha por el presidente Lá-
sinato del esposo y de sus hijos mayores; quedan vi- zara Cárdenas.
vos solamente la madre y el vástago menor. Presio- Es incuestionable que uno de los valores funda-
nada, doña Teresa entrega las escrituras de las tierras mentales de la novela de Almanza sea la lucha obre-
y,para ganarse la vida, monta un restaurante. Arturo ra y el proceso de sindicalización, tema que no había
comienza a estudiar y más tarde empieza a trabajar sido tratado por la literatura anterior; pero no es me-
como ayudante de un perforador norteamericano. nos su valía en cuanto al señalamiento de otros asun-
La existencia del muchacho en la Huasteca Petroleum tos que el imperialismo en su única política del sa-
Company le permite descubrir las crueldades tanto queo descuidaba, como lo concerniente a servicios
de los mexicanos integrantes de la policía privada y médicos, a educación, a viviendas, y en general a todo
las guardias blancas, como de las autoridades admi- aquello que contribuye al bienestar del proletariado.
nistrativas. Todo intento de sindicalización es repri- Asimismo se exhiben en la obra los procedimientos
mido violentamente, como en el caso de dos obreros que las compañías extranjeras utilizaban para sus fi-
que se proponen unirse para la defensa de sus dere- nes, apoyadas en la riqueza y en administraciones
chos. Poco a poco y secretamente se consolidan re- corruptas o en fuerzas de choque policiacas.
uniones con trabajadores de Tampico y Cerro Azul, Entre Brecha en la roca de Héctor Raúl Almanza y
y en ellas doña Teresa asume el importante papel de La cabeza de la hidra de Carlos Fuentes, publicada por
líder. Paralelamente a los proyectos de organización Joaquín Mortiz dentro de su colección Nueva Na-
se van narrando historias personales de obreros o de rrativa Hispánica, con portada de Ricardo Martínez,
las circunstancias individuales. Entonces se presenta en 1978, han pasado 25 años. La pregunta surge de
Carmen, viuda de un arrojado trabajador asesinado inmediato: ¿perdió interés el tema del petróleo o sim-
por un guardia blanca. Tiene un hijo natural de Ro- plemente dejó de ser tema literario? La sola presen-
42 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 43

cia cuantitativa responde a la cuestión aunque no la Cronológicamente, La cabeza de la hidra se sitúa


explica o, en todo caso, no la justifica. en los momentos en que en México se discute el in-
Es indudable que la nacionalización de 1938 sig- greso a la OPEP y cuando el petróleo mexicano po-
nificó desde todo punto de vista un cambio de dría ser la salvación para Estados Unidos durante la
estructua, un concepto nuevo de explotación y or- contienda entre judíos y árabes: tiempos históricos
ganización petrolera; un reacomodo de todo el sistema, en que el descubrimiento de ricos yacimientos en el
que implicó, por otro lado, la creación de jóvenes país y su sensacional anuncio nos facilitaron genero-
poderes. Y en especial es revelante el sentido que sos préstamos que condujeron a México a un apo-
cobra este elemento y el gobierno que ahora lo ad- geo ficticio.
ministra, el papel del Estado mexicano dentro del En síntesis,La cabeza de la hidra, que comparte sím-
juego de poderes internacionales. bolos y alegorías de clásicatradición, muestra la inte-
Precisamente, La cabeza de la hidra de Carlos Fuen- ligencia mexicana para desbaratar las operaciones
tes se maneja dentro de estas apreciaciones. La no- árabes y judías. También es una obra muchas veces
vela, por otro lado, va encaminada en dos direccio- manejada con exceso de artificialidad: va desde el
nes, una anecdótica y otra ideológica, pero ambas antiguo Deus ex machina hasta el azar objetivo de los
complementarias. Narra la fabricaciónde un burócra- sur realistas; se trata de un verdadero thri1ler.
ta de la política mexicana, necesario para el espionaje Después de la lectura de Morir en el Golfo, de Héc-
de la organización Operación Guadalupe de defensa tor Aguilar Camín, publicada por Editorial Océa-
del petróleo de México, que comprometía a particu- no en 1984, se va completando la subyacente rea-
lares y a miembros de la alta política nacional. lidad que generó el petróleo a través de toda la
A Félix Maldonado, judío converso, se le crea una historia nacional. Al margen de las bondades que
nueva figura y personalidad. A través de un ingenioso el hidrocarburo presta tanto para la industria como
manipuleo, es involuntariamente transformado en para el apoyo del confort diario, la historia del pe-
Diego Velázquez. Desde ese instante, su misión es tróleo también se inscribe dialécticamente en fata-
recuperar la piedra de un escamoteado anillo que lidades: en el rostro de J ano, el lado luminoso y el
guarda, secretamente, el mapa preciso y perfecto del lado negro.
subsuelo mexicano, de la riqueza petrolera del país El petróleo es mexicano, es nuestro. Se nos pue-
ambicionada por el capitalismo mundial. Todo el de presionar pero jamás obligarnos al coloniaje de
relato procede como una clásica novela policiaca. su adminstración. Es nuestro pero esto no descarta
44 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 45

que se abandonen los infiernos pasados creados por tes, supuestamente causadas por la contaminación
la explotación del imperialismo extranjero. Hemos de aguas. Entonces, la población enardecida lincha a
provocado nuestros propios abismos nacionales, Francisco Rojano.
nuestro lado negativo, cargado de despotismo, arbi- La verdadera realidad es otra: el apoyo político y
trariedades, corrupción. A veces, de la lectura de hasta esa siniestra muerte fueron lenta y vilmente
Morir en el Golfo, surge la idea de que sólo se ha re- calculados y conducidos por Pisarro para poder ob-
emplazado a los hombres, que seguimos instalados tener esas ricas tierras y acrecentar con ellas su po-
en las mismas fuerzas de choque. derío.
Un joven periodista narra la historia del ascenso Éste es el nudo central de la novela. Lo demás, la
de su amigo Francisco Rojano, joven político resi- muerte de Pisarro, que se vuelve casi duelo nacio-
dente en el estado de Veracruz, que por propia in- nal, los amores del periodista narrador con la viuda
sistencia llegó a ser presidente municipal del pueblo de su amigo, la obsesiva sed de venganza que recla-
de Chicontepec, lugar donde él y su esposa Anabela ma Anabella Guillaumín, las actuaciones de políti-
Guillaurnín poseían feudos territoriales. Su promo- cos, inclusive la del ingeniero Jorge Díaz Serrano,
ción para llegar a este último cargo se debió al "fa- entonces director de Pemex, etcétera, completan"un
vor", al apoyo incondicional de Lázaro Pisarro, se- gran mural donde nuevamente imperan alrededor
cretario de la sección 35 del Sindicato Petrolero del petróleo mexicano la corrupción, los sobornos,
con residencia en Poza Rica, poderoso sindicalis- la lucha por el poder, el crimen legalizado; en sínte-
ta, amigo íntimo de Hernández Galicia La Quina y sis, las idénticas e inamovibles deshonestidades.
colaborador tenaz para hacer del Sindicato Petrole- México negro, de Francisco Martín Moreno, es la
ro uno de los poderes de mayor influencia en la po- obra más famosa que sobre el tema del petróleo se
lítica mexicana. Esta organización poco a poco fue ha escrito en el país. Con el subtítulo de "Una novela
apoderándose de propiedades, ejerciendo contro- política", apareció en 1986 en las prensas de J oa-
les económicos, y contaba con una gran reserva de quín Mortiz y lleva hasta el momento varias reim-
capital. presiones.
Entre las obras que realiza Rojano está la instala- La narración, apoyada en acontecimientos oficia-
ción del agua potable en Chicontepec, pero para su les, repasa desde las postrimerías del gobierno de
infortunio, junto con la llegada de ese bien, mueren Porfirio Díaz hasta la expropiación hecha por el pre-
algunos habitantes y a Rojano se le acusa de las muer- sidente Lázaro Cárdenas; revisa toda la historia de la
46 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 47

dependencia de México, vista a través del petróleo, por el apoyo del magnate alcanza la fama hasta la
al capital extranjero, fundamentalmente del de Es- autoadoración cuando llega a despreciar a su ahora
tados Unidos. Muestra una bárbara supeditación que rendido mantenedor.
descubre bajo análisis e investigaciones profundas y México negro guarda, entre otros méritos, un in-
sin concesiones o falso patriotismo una escalofriante negable valor de denuncia, fundamentalmente al re-
realidad: la incapacidad absoluta del gobierno mexi- velarnos la otra cara en que la información y las no-
cano durante ese periodo para administrar la eco- ticias bajo control oficial se vuelven cómplices del
nomía nacional y por ende para resolver con autori- engaño a la ciudadanía. México negro es la más per-
dad otras problemáticas marginales. Tres planos fecta radiografia que hasta este momento se tiene en
enmarcan la estructura. El primero, constituido por México del poderío que el petróleo representa en el
presidentes, embajadores, renombrados políticos, país y en sus relaciones con la comunidad mundial.
militares, concesionarios, intermediarios, toda una En 1989 Gerardo de la Torre da a conocer, desde
red internacional de intereses e interesados en el el sello de El Juglar Editores, Hijos del águila. La in-
mecanismo que la explotación petrolera envuelve y sistencia del escritor sobre el tema del petróleo no es
que en ausencia de toda ética controla y domina a gratuita, pues forma parte de una raigambre vivencial
individuos y gobiernos. El segundo plano lo consti- de aproximadamente 18 años como obrero en Pe-
tuye la ya conocida historia del despojo de tierras tróleos Mexicanos, amén de que su padre laboró casi
ricas en yacimientos por compañías extranjeras a toda su vida dentro de esta misma empresa.
pequeños propietarios o indígenas en la región de la Hijos del águila trata del ambiente sindical en la
Huasteca. Aquí se cuenta la historia del hogar de José refinería de Minatitlán, en el estado de Veracruz,
Guadalupe Montoya, formado por su mujer entre los años de 1936 y 1938, es decir, dentro de la
Eufrosina y por sus hijos Hilario y Valente, propieta- gran contienda que el Estado mexicano, durante la
rios de la finca Los Limoneros. La familia sufre, por presidencia de Lázaro Cárdenas, mantiene con las
no querer vender lo que es suyo, todos los avatares y compañías extranjeras.
las tragedias, hasta el derrumbe total. Hijos del águila está manejada en dos planos: uno
El tercero, un contrapunto del anterior, son los exterior, el del conflicto social, y otro individual, lo
amoríos entre el petrolero, personaje real y aventu- que a veceshace pensar que a la literatura de Gerardo
rero, Edward MacDoheny -él mantiene la unidad de la Torre le preocupa enormemente el aspecto dra-
formal de la obra- y una mujer, Helen Cliff, que mático y humano de sus personajes.
48 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 49

Atestigua la lucha de un grupo de empleados para novelístico sino del pasado por medio de un viejo
constituir un sindicato y plegarse a un paro -propi- personaje, Don Lauro Marini, quien por otro lado
ciatorio para una huelga general en el país- como acarrea también un drama personal, encargado de
principio y exigencia de reclamaciones sobre mejo- resumir todo el proceso de la historia del sindicalis-
res salarios y situaciones sociales. El encauzador más mo petrolero desde los primeros años del siglo. Para
decidido es Víctor Novoa, joven que vive simultá- finalizar, vale la pena señalar la afinidad de Hijos del
neamente un conflicto familiar: está enamorado de AguiLa, publicada en 1989, con Brecha en la roca de
la concubina de su hermano mayor, Alfredo. Héctor Raúl Almanza, de 1955; ambas concluyen en
Después de leer tantas obras sobre la temática pe- iguales situaciones y en el momento mismo de la ex-
trolera, puede afirmarse que pocas modificaciones propiación petrolera.

de ambiente y motivaciones pueden encontrarse Muertes de Aurora, también de Gerardo de la To-
entre todas ellas. Hijos del Águila recogerá estereotipos: rre, fue publicada en 1991 por la Coordinación de
líderes honestos contra corruptos; míseros obreros Difusión Cultural a través de la Dirección de Litera-
contra patrones despiadados y capitalistas; reuniones tura de la Universidad acional Au tónoma de Méxi-
nocturnas de trabajadores que preparan mecanis- co. La novela permite ser vista como una obra políti-
mos subversivos, tácticas para conseguir posibles li- ca o como una novela que se involucra desde el punto
bertades; traidores o espías comprometidos y escla- de vista de los personajes en el tema petrolero.
vos de lajerarquía; climas de bares o cantinas, a veces Jesús de la Cruz, personaje principal--cuyo nom-
prostibularios donde el alcohol o la sexualidad libe- bre de por sí arrastra una simbología-, de 32 años,
ran los instintos como una compensación a los sufri- es un antiguo empleado de la refinería de Atzcapozal-
mientos, a los dolores, etcétera. co que se dedica a la actividad de ser corredor de
Los dos planos de Hijos del Águila se fusionan al libros. Después de pasar por otros distintos oficios,
final de la novela, la misma noche del 18 de marzo, milita en la política sindical cuando los disturbios de
cuando las empresas internacionales son nacionali- 1958-59 que conmovieron el ambiente de Petróleos
zadas y nace el hijo de Víctor con la antigua compañera Mexicanos, lo cual le ocasionó su despido sindical,
de su hermano, no sin antes narrarse una tragedia en- acusado de subversivo.
tre ambos hermanos y entre los amantes recientes. Ahora estamos en 1968 y la vida de Jesús de la
Es breve la obra, conciso el estilo, despliega una Cruz manifiesta -dentro de un alcoholismo cuya
información histórica no solamente del presente patología involucra el delirium tremens y una falta to-
La literatura del petróleo en México • 51
50 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ...

tal de fe en su propia existencia- un desprendimien- independiente de los hechos mismos, pero emoti-
to de todo valor socialy cultural. Un día de este año vamente adherido al movimiento, a los personajes
de 1968 recibe la llamada de un antiguo amigo pe- y a sus actuaciones. Posee una estructura temporal
trolero que le convoca a una cita con otros compa- que transita en determinados momentos por la
ñeros para recibir consejos respecto a sus actuacio- linealidad y otras tantas veces por un diacronismo
nes sindicalistas. Los encuentros suceden siempre que interfiere el recuerdo y que a manera de relám-
en bares o cantinas, entre copas y copas que van pagos ilumina las existencias individuales o los he-
permitiendo paulatinamente describir el proceso chos colectivos.
y las actuaciones de los obreros petroleros ante el Los mecanismos subversivos hacen también trans-
movimiento estudiantil que sacudió al país. parentes las narraciones, en especiallas'consuetudi-
Paralelamente, Muertes de Aurora enrola todo un narias proclamas, manifiestos, desplegados, actos te-
entrejido más íntimo, más individual: no solamente rroristas, enfrentamientos con las fuerzas policiacas
la biografia exterior e interior del protagonista, sino y militares, es decir, todo lo que hace el territorio, el
la de los otros, personajes en su realidad individual universo de la protesta revolucionaria.
como en su relación con la de] esús de la Cruz. Así, Terminado el fracaso por el ideal de cambio, se
María, una casi niña de 15 años, tiene un hijo, el produce la enorme tragedia de las individualidades,
innombrable de Caldino, que no le impide tener un fundamentalmente la de] esús de la Cruz, a quien,
encuentro puramente sexual con de la Cruz. en una fugaz pincelada, Cerardo de la Torre reen-
Otros personajes secundarios, pero involucrados cuentra envejecido como mísero mendigo, y hasta
en los intereses de la protesta, ya como simples obre- ladrón para aplacar su delirante alcoholismo, y tam-
ros o como empleados de confianza en la empresa, bién para negar todo encuentro esperanzado.
colaborarán a completar el argumento total. ¿Por qué Cerardo de la Torre dio a su novela el
Así también un burócrata, Abundio Rosales, un título de Muertes de Aurora cuando este personaje ca-
espía dentro de la colectividad petrolera, pasa infor- rece de entidad real, es sólo pensante? Tres veces
mes a sujefe de los actos de los proletarios actuantes, aparecen referencias -por otro lado brevísimas- a
por medio de los cuales se completan el seguimiento esta mujer mítica, y en situaciones diferentes,
y la razón natural de la totalidad del argumento. determinantemente ubicuas y siempre cuando el pro-
Muertes de Aurora es una obra realizada desde dis- tagonista se encuentra en un álgido estado de em-
tintos puntos narrativos, inclusive el de un narrador briaguez. La primera, cuando una joven negra, aco-
52 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 53

sada por perros rastreros y alguaciles, muere. a ori- te, del presente sobre el pasado. Con intencionales
llas de un pantano. La segunda, cuando terrruna su supresiones de nexos narrativos, el escritor muestra
vida como subversiva, torturada por la policía. Y la que es posible jugar con las temporalidades a base
tercera muerte ocurre al dar a luz en un hospital. de precisiones de un prefabricado y sabio montaje de
Arriesgo porque la simbología no es clara. ¿E~ l~ no- ritmo cinematográfico.
vela, representa la mitología de Aurora, s~s distintas Los muchachos locos de aquel verano es una narra-
muertes, ese empecinamiento de ave fénix que con- ción fecundada en claras imágenes episódicas y en
forma la vida humana hecha de fracasos y renaci- actitudes discursivas, las cuales, unidas, permiten o
mientos, de frustraciones y optimismos? Así parece. más bien coadyuvan a una reconstrucción integral,
En 1992, Los muchachos locos de aquel verano de sin esfuerzos. Veintitrés capítulos configuran la te-
Gerardo de la Torre obtiene el Premio Nacional mática, con la singularidad de que cada uno de ellos-
de NovelaJosé Rubén Romero. Dos años más tar~e salvo el primero y el último- condensan, integran
aparece publicada por la editorial Joaquín M~rtlz. las distintas perspectivas narrativas. Cuatro momen-
Con esta su cuarta obra, de la Torre se convierte tos abarca la novela, y dos de ellos son fugaces: el
en el más empecinado de los escritores mexicanos principio y el fin en la capital del país, donde los dos
por descubrir, por retratar situaciones ~limanas protagonistas aparecen unidos personalmente; en los
involucradas, contaminadas con el ambiente pe- otros dos se utiliza como escenario el puerto de
trolero. Acapulco y el Distrito Federal, donde los protagonis-
Sin duda alguna, esta última novela descubre a tas convergen solamente a través del recuerdo.
un autor maduro, no solamente en el manejo del Valerio, un exitoso sindicalista actual, acompaña-
estilo, sino en oportunidades de estructura sólidas, do de su séquito, visita una noche a su amigo Emilio,
que conllevan a un minucioso trabajo de téc~icas ahora ex petrolero. Después de ingerir alcohol y ya
novedosas, ultramodernas. Así, la novela, manejada en estado de embriaguez, el primero y sus compa-
a través de un simultaneísmo, recoge fundamental- ñeros viajan a Acapulco. El consabido itinerario can-
mente la existencia de dos personajes en distintas tinero, prostibulario, playero, de excesos, crudas de
geografías. Dos personajes diferenciados en su ética prepotencia y soledades, sirven de correlaciones para
pero unidos por la vivencia y oficio de obreros del amalgamar el presente con un pretérito anecdotario
petróleo. Simultaneísmos y constantes flashbacks, donde se finca y se repasa la amistad con Emilio.
interferencias, montajes del pasado sobre el presen- Recordar a cada instante las precisiones y la integri-
54 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 55

dad ideológica del amigo, su propia existencia des- en delirio alcohólico, acompañados de una prostitu-
de la pobreza al encumbramiento basado en el servi- ta, presencian el gran rascacielosde Pemex converti-
lismo, sus caídas y especulaciones dentro del orga- do en un monstruo llameante. Yaconfortados en ese
nismo, descubridor y parte del mundo corrupto del acto exorcista, cada uno vuelve a su propia cotidiani-
sindicalismo obrero, sus participaciones en la lucha dad.
estudiantil del 68, el tutelaje de la dirigencia de "La Los muchachos locos de aquel verano -un título que en
Quina", en fin, una vida ahora regalada, con queri- nada corresponde al esencialcontenido de la obra- es
das y Gran Marquis, no lo salva de la imagen de su una novela testimonial, afirmaría que autobiográfica.
amigo Emilio, que surte los efectos de un juez acu- Hay señalamientos de personajes reales que forman
sador. parte de la cultura nacional, de la contemporaneidad
Por su parte, Emilio, en la Ciudad de México, histórica de de la Torre. ¿Por qué prefirió la irreali-
reconstruye su propia vida. Primero pletórico de dad de llamarse Emilio y no Gerardo?
ideales, afiliado al Partido Comunista, con claros con- . Qyemar los pozos, de David Martín del Campo, pu-
ceptos de la fraternidad proletaria, entra a trabajar a blicada por Plaza y Valdés en 1990, es la sexta novela
Pemex. Hombre inquieto, forma parte de un gr-upo de este talentoso escritor que ahora aborda el tema
de intelectuales radicales, participa en el movimien- petrolero. La obra aborda con originalidad un asun-
to del famoso 68, y un día, hastiado de las compo- to que al parecer ya no podía presentar tratamientos
nendas, fraudes, traiciones, tanto de la dirigencia novedosos sobre el tema del oro negro. Se trata de
como del sindicalismo petrolero, renuncia. A partir una clásica novela testimonial de los años finales de
de entonces se gana la vida en actividades de guio- este siglo.
nista cinematográfico, de periodista y de narrador Ante todo posee un enfoque distinto: aborda el
literario. Todo esto no le impide las constantes re- asunto desde el interior mismo del estado, de los di-
uniones en bares con amigos, fundamentalmente con rigentes oficiales del gobierno que promueve la ex-
la gente del ambiente del cine. Aquí cobra dimen- propiación de las empresas internacionales. Lázaro
sión especial la presencia del cineasta Juan Manuel Cárdenas ocupa el lugar más prominente, casi a
Torres, muerto hacia los 80, una figura que se ad- manera de biografia. La novela recoge principalmen-
vierte entre la leyenda y el mito. te los hechos y las actuaciones de Cárdenas desde
La cuarta y última parte reencuentra fisicamente 1927, cuando aún se desempeñaba como comandan-
a Valerio y a Emilio, los dos en un lujoso automóvil, te de la zona de Tampico y la Huasteca, acompaña-
56 • Luis María Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 57

do del coronel Francisco Múgica, bajo la presidencia Daniels y hasta el mismo presidente Franklin D.
de Plutarco Elías Calles, hasta los meses finales de Roosevelt. Por si esto no bastara, se acredita la pre-
1940 cuando se retira del poder ejecutivo. Sin em- sencia familiar de Lázaro Cárdenas; su madre, la es-
bargo, de este lapso Martín del Campo escogerá, subs- posa, el padre, el adolescente hijo Cuauhtémoc, amén
tancialmente, los álgidos momentos del conflicto pe- de testimonios y voces populares de amas de casa,
trolero, desde 1936hasta los primeros meses de 1938. estudiantes, obreros, etcétera.
Esto, que podría dar la imagen de una narración La novela, escrita bajo un sistema más coloquial
cronológica, no es tal, pues la estructura de la novela que descriptivo, utiliza no solamente diálogos sino
retiene un mosaico de estampas. Así lo denomina otros medios de comunicación como transmisiones
Vicente Leñero en la presentación de Qy.emar los po- radiales, discursos, decretos, cartas, llamadas telefó-
zos: "[ ... ] variado conjunto de viñetas que se antojan nicas, telegramas. Es decir, Qyemar los pozos, cuyo tí-
secuencias cinematográficas." Habría que agregar tulo se extrae de una frase alertadora, de protección
que tales viñetas rompen el orden cronológico para en caso de una posible invasión extranjera, aplica
comprometer al lector, tornarlo entidad activa, recursos estilísticos singulares, contemporáneos, un
recomponedor y, épor qué no?, contribuyente de la tanto de la novela collage.
escritura o, si se quiere, comprometerlo como per- La obra, con el capítulo final, "La guerra, Una
sonaje colectivo y entusiasta de los hechos trascen- vez más", fechado el "26 de diciembre de 1923",
dentales que implicaron una seguridad económica donde se describe la batalla en la sierra de Huejoti-
para todos los mexicanos. tlán, ] alisco,en la que Lázaro Cárdenas estuvo a pun-
Cárdenas mismo, pero también la actuación de la to de perder la vida, es asimismo una novela crítica,
mayoría de su gabinete desde su secretario particu- pues completa la predestinación del mito real de un
lar Raúl Castellanos, Silva Herzog, pasando por héroe que supo armonizar su condición de militar
Suárez, Buenrostro, Carda Tellez, Ávila Camacho, con la del civilista.
Beteta, Hay, y por supuesto Múgica. Se despliega un espléndido juego de intereses
Todo ello suele desplazarse a otros innumerables donde no se descuida la simplicidad humana, don-
puntos de vista, una especie de mirada de un buen de no se exenta ni la inteligencia ni la corrupción ni
número de individuos comprometidos en el discuti- las debilidades ni las rivalidades ni la ironía ni el hu-
do proceso, como los abogados de las compañías mor ni la amistad ni el afecto doméstico. (b1emar los
extranjeras, el embajador norteamericano] osephus pozos, de David Martín del Campo, es también una
58 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 59

novela epopéyica que, si bien testimonia a "los de trigas del gerente de la Sea Terminal de la Alianza
arriba", al poder, de igual manera involucra la reali- Pretroleum Company, Geoge Lentz, para tratar de
dad de un pueblo, los momentos dramáticos, peli- llevar a la quiebra a la compañía con el objeto de
grosos, y al final el premio libertario. crear otra en la que él es el máximo jefe.
Tampico es, más que nada, una novela fundamen-
Si la explotación y la industria petrolera conciernen tada en una guerra fría entre los intereses extranje-
también a los países extranjeros, es natural que los ros, tanto de individuos como de organizaciones.
intelectuales de esas naciones se interesen por su pro- Rivalidades exploradas más a un nivel de los objeti-
blemática. vos capitalistas que en el de visualizar o escarbar en
Cronológicamente hablando, el norteamerica- las consecuencias de la explotación y las problemáti-
no J oseph Hergesheimer fue quien por primera cas mexicanas. Ello no impide que a manera de tras-
vez hizo de la temática petrolera en México una fondo se descubran escenas de la vida nocturna por-
creación artística. Su novela Tampico se publicó en .tuaria donde se gasta dinero a raudales en prostitutas
1926 en inglés, en las prensas de Alfred A. Knopf nacionales o extranjeras, o se participa de continuos
de Nueva York, y después de diez años se conoció ambientes cabareteros. Lo mismo sucede en el po-
en castellano, publicada en Buenos Aires por Edi- blado de Zacamixtle, un centro de perforación, don-
ciones Siglo Veinte. de patéticamente se conjugan en una noche las am-
La obra está manejada desde dos planos que se biciones de poder tanto de norteamericanos como
unifican a la vez que se retroalimentan. El primero del cacicazgo militarista, protagonizado por Rayón,
narra la historia de Govett Bradier, considerado como un general que lucra con la situación competitiva que
un portentoso monarca del petróleo que regresa a viven las compañías.
México después de un periodo de ausencia para r~- La Rosa Blanca de B. Traven apareció en Alema-
ponerse de un padecimiento p~údico q~~ h~~: nia en 1929, y en castellano en 1940, traducida por
contraído precisamente en Tampico. Su VIajeu~ Pedro Geoffroy Rivas y Lia Kostakowsky; más tarde,
como principal motivo retomar el romance con VIda, en 1951, la volvió a editar la Compañía General de
esposa del jefe de campo de la Alianza Petroleum Edióones, con traducción de Esperanza López Ma-
Company, en la vecindad de Chorreras, Pres~y teos. La novela ha alcanzado hasta la fecha inconta-
.
Corew, y convencerla de una existencia . en comun . bles reimpresiones.
en Estados Unidos. La segunda fábula cuenta las in- La obra es,una continua confrontación entre dos
La literatura del petróleo en México • 61
60 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ...

culturas, dos formas de justificar la existencia huma- organización petrolera, acción que es tabla salvadora
na. La Rosa Blanca es el nombre de una hacienda para Mr. Collins, quien necesita restituir a su compa-
próxima a Tuxpan y cuyo dueño, Jacinto Yáñez, se ñía un millón de dólares.
niega a venderla a la Condor Oil Company. Para su Todo funciona al dedillo. Ya Rosa Blanca y su ca-
presidente, Chaney Collins, esas tierras son un lugar sona construida en el siglo XVII es derruida -al igual
más, quizá solamente un anónimo sitio que produci- que su capilla- para ser reemplazada por moder-
ría capital, rendimiento económico. En cambio, para nas oficinas; el hijo de Yáñez esjefe de perforación,
Yáñez representan la tradición, el hogar, la protec- y los antiguos campesinos, obreros tecnificados.
ción familiar, la continuidad. Son dos hombres, dos Back River, de Carleton Beals, la publicó en 1934
entidades, cada uno bajo su propio destino y su pro- en Filadelfia la editorial J.P Lippincott Company. Es
pia moral, contada por Traven con notoria simpatía la historia de otro rey petrolero en tiempos del pre-
por el indígena y no escaso odio por la conducta del sidente Carranza: Mr. Bartlett, jefe de la compañía
capitalista. CEMOC, la más poderosa del puerto de Tampico, se

Mientras Yáñez vive dentro de su primitividad e vale en su afán de expansión capitalista de medios
inocencia, casi a la manera de los patriarcas bíblicos, ilícitos para conseguir tierras con yacimientos petro-
entregado a su deber de protección a la comunidad líferos.
que comparte su tierra a lo largo de las generacio- La novela es el resumen de esa serie de procedi-
nes, Collins se mueve, en contraposición al campo, mientos inhumanos e ilegales: pequeñas historias de
en ciudades de rascacielos, en ambientes donde se hombres y mujeres que caen en manos de falsifica-
compra el alma, donde la esposa que se supedita a la dores, de usureros, que hacen válido cualquier siste-
belleza efímera del cuerpo se posterga ante los capri- ma para conseguir sus propósitos de enriquecimiento.
chos de la amante, la cual da prestigio y es propicia- No exentos de culpabilidad se encuentran algu-
dora de hechos y ambientes donde se tejen ambicio- nos mexicanos que se unen a las especulaciones tam-
nes y deshonestidades. bién con el afán de lucro, sin importarles ningún
y áñez es invitado por la Compañía a Estados concepto patriótico, y menos cualquier sentimiento
Unidos bajo el ardid de visitar centros de industrias de honestidad humana. Tal es el caso del general
rurales para aplicar su tecnología en su hacienda. El Yarza, jefe militar de la zona del río Pánuco, quien
verdadero propósito era hacerlo desaparecer, asesi- recibe dinero de la q:MOC para proteger los críme-
narlo para que toda su tierra pasara a manos de la nes de los norteamericanos.
62 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... La literatura del petróleo en México • 63

Beals, al descubrir los vicios de una explotación, Nota:


trata, sin embargo, de proteger al gobierno de su
país, cuando sostiene que éste no estaba al tanto de Existen dos estudios sobre este tema: "La nove-
los abusos y de las arbitrariedades que cometían al- la del petróleo en México", de Helen Louise Rapp,
gunos ciudadanos que manejaban compañías petro- tesis para obtener el grado de Maestro en Artes, Cur-
leras en México. sos Temporales, Universidad Nacional Autónoma de
La obra termina cuando un periodista, Gropper, México, 1957. "Tres exposiciones literarias en torno
denuncia a Mr. Bartlett y éste tiene que responsabili- al oro negro", de María de Lourdes López Alcaraz,
zarse frente a lajusticia norteamericana de los innu- tesis para optar al grado de licenciatura en Lengua y
merables crímenes cometidos. La debilidad que Literatura Hispánicas, Facultad de Filosofiay Letras,
muestra el acusado durante las sesiones-en una llega Universidad Nacional Autónoma de México, 1976.
hasta elllanto-lo revela como un individuo con ciertos
rasgos de humanidad y que solamente -y a manera
de enfermedad- actuaba movido por una sed in-
controlable de poder y riqueza, víctima de una con-
cepción de vida fundamentada exclusivamente en
la competitividad y en el triunfo conseguido con base
en la acumulación de capital.
Finalmente hay que considerar que el tema del
petróleo en México, a pesar de formar un ciclo lite-
rario, no está cerrado. La explicación es clara: la sig-
nificación y la relación de la industria del petróleo
con toda la vida nacional sigue y seguirá siendo ac-
tual y significativa.
EL TEMA HOMOSEXUAL
E LA NUEVA NARRATIVA MEXICANA
E
1 lunes 20 de noviembre de 1901 la prensa
capitalina inundaba la ciudad con una noti-
cia escandalosa:

La noche del domingo fue sorprendido por la policía, en


una casa accesoria de la 4a. calle de la Paz, un baile que 41
hombres solos verificaban vestidos de mujer. Entre algu-
nos de esos individuos fueron reconocidos los pollos que
diariamente se ven pasar por Plateros. Éstos vestían ele-
gantísimos trajes de señoras, llevaban pelucas, pechos
postizos, aretes, choclos bordados y en las caras tenían
pintadas grandes ojeras y chapas de color. Al saberse la
noticia en los boulevard, se han dado toda clase de co-
mentarios y se censura la conducta de dichos individuos.
No damos a nuestros lectores más detalles por ser en sumo
grado asquerosos.

Por supuesto, siguieron dando noticias. El perio-


dismo no podía dejar pasar un hecho público comer-
cializable desde muchos puntos de vista, y más donde
intervenían jóvenes de la alta sociedad o relacionados
Con autoridades políticas. Tal fue el caso del rumor
de que un familiar del presidente Porfirio Díaz esta-
ba implicado en el asunto. También, por supuesto,
se omitieron los nombres propios de casi todos ellos,
quizá los que se hicieron públicos fueron falsos o eran
El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 69
68 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ...

los de personas que estaban más allá del bien y del El castigo para los escandalosos consistió en cum-
mal. La noticia se mantuvo casi quince días y en for- plir una condena en el ejército nacional, de donde
ma de narraciones, chistes, artículos de fondo, cartas se deduce que "no hay mal que por bien no venga".
amorosas, poemas donde se ridiculizaba el aconteci- y ya que estamos en el ejército, vale la pena trans-
miento. Más todavía:José Guadalupe Posada no des- cribir los conceptos del famoso escritor mexicano,
perdició la oportunidad de realizar dos caricaturas autor de una de las novelas más importantes de la
con sus consabidos corridos, que Vanegas se encargó Revolución, Tropa vieja, el general Francisco L. Ur-
de vocear por toda la ciudad, con el título de Los quizo, quien en su obra Símbolos y números dice:
cuarenta y uno maricones y el subtítulo de "Aquí están
En México el número 41 no tiene ninguna validez y es
los maricones muy chulos y coquetones"; uno de ellos
ofensivo para los mexicanos. El origen de esta aversión
reza así: viene de fines de siglo pasado o de principios del actual,
cuando la ciudad de México no pasaba de las Garitas de la
Hace aún muy pocos días Tlaxpana, La piedad, San Lázaro y Peralvillo y sus habi-
que en la calle de la Paz tantes no llegaban a los doscientos mil, y en todo era paz y
los gendarmes atisbaron absoluta tranquilidad; la policía metropolitana sorpren-
un gran baile singular. dió en cierta noche a un grupo de afeminados en número
de 41, que danzaban gozosos luciendo indumentarias fe-
Cuarenta y un lagartijos meninas. Grande fue el escándalo de la prensa de enton-
disfrazados la mitad ces que hizo época, impacto fijo que parece imperecede-
de simpáticas muchachas ro. Decirle 41 a un hombre es decirle afeminado. Estar
bailaban como el que más. bajo lo que ampare a ese número es ser en cierto modo
afeminado. La influencia de esa tradición es tal que hasta
La otra mitad con su traje, en lo oficial se pasa por alto el número 4l. No hay en el
es decir de masculinos ejército División, Regimiento o Batallón que lleve el nú-
gozaban al estrechar mero 4l. Llegan hasta e140 y de allí se salta al 42. No hay
a losjamosos jotitos. nómina que tenga renglón 41. No hay en las nomenclatu-
ras municipales casas que ostenten el número 41. Si acaso
Vestido de raso y seda, y no hay remedio, el 40 bis. No hay cuarto de hotel o de
al último figurín Sanatorio que tenga el número 41. Nadie cumple 41 años,
con pelucas bien peinadas de los 40 se salta hasta los 42. No hay automóvil que lleve
y moviéndose con chic. placa 41, ni policía o agente que acepte ese guarismo.
70 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 71

y también, ya que estamos sobre los nombres, creo ta forma la sociedad acepta, comprende o es menos
que no hay otro país en el mundo que ten~a y si~a violenta frente a una concepción de la vida que an-
creando un vocabulario más rico sobre terminología tes era tabú. Lejos se está ya de una prensa como la
y frases homosexuales como México, e~ donde se de 1901, que rechace y ofenda la necesidad de orga-
manifierta no solamente burla, rechazo, sino un pro- nización de los homosexuales. Hoy se da informa-
fundo sentido del humor. ción amplia de las marchas en pro de sus reivindica-
El hecho de ese domingo de 1901 es un buen ciones, se insertan cartas de protestas en sus páginas.
ejemplo para demostrar que lo tácito nada tiene q~e En la misma ciudad proliferan los bares y restauran-
ver con lo público, que incluso se contraponen. Mas tes homosexuales, las editoriales publican libros so-
todavía: el silencio público es una forma de la másca- bre el asunto, se dan conferencias, se presentan obras
ra social, sobreentendida careta que oculta nuestras y se entrevistan a los au tores en organismos y locales
más profundas raíces del sadismo c~l~cti~o. . oficiales o canales de televisión, que poco tiempo atrás
La literatura homosexual en México tiene tradi- hubieran sido censurados. Los cines y teatros ofre-
ción, aunque su estudio y su investigación comien- cen representaciones sobre este tema. Hay revistas y
zan en época reciente y en cierta forma coincidente organizaciones que pueden desplegar pensamientos
con la aparición, diría con la explosión, en estos últi- y acciones, si no libremente, sí con tolerancia, o por
mos años, de un buen número de obras sobre el tema. lo menos con disimulo de respeto. Supongo que de
Con plena conciencia de decir un~ p~ro~~llada, e~ este rostro que señalo debe de existir todavía el lado
demostrable que la creación estética individual esta negro: las razzias, las detenciones, las represiones y
sujeta a condiciones de presión social ..La mor~, l~ las extorsiones de uniformados y civiles, aunque siem-
ética creadora, identidad de la humanidad del indi- pre la saña del resentimiento y el dolor punzante de
viduo que la ejerce, conlleva u.na timidez su.~edi~a~a la mediocridad se padezca con cualquier sistema de
a la comprensión general, mejor, la aceptación cívica liberación.
porque en última instancia la imposició~ ?e nuevas El cuadro anterior es como las líneas que siguen:
formas de vida es siempre una problemática educa- el resumen de un libro ya en marcha y ambicioso.
tiva. Apunté que la literatura homosexual en Méxi- En esta exposición que tendrá indudablemente las
co tiene tradición pero que nunca como en estos años características de un catálogo, se dejarán a un lado
había aparecido un buen número de obras sobr~ el todos los otros géneros que no sean propiamente la
tema. Ello se debe fundamentalmente a que en cier- novela. No estudiaré los valiosos ensayos creativos
72 • Luis Mario Schneider • La nooela mexicana ... El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 73

de Las locas, el sexo y los burdeles de Salvador Novo o La primera novela de tema homosexual, en Méxi-
Las antiguas historias de amor de Francisco de la Maza; co, la escribió Miguel Barbachano Ponce, a finales de
el propio "Diario" de Novo publicado en dos núme- 1962. El diario de] osé Toledo apareció en 1964 en edi-
ros de Nuestro cuerpo, órgano del Frente Homosexual ción del autor. Una noticia periodística introduce la
de Acción Revolucionaria, ni la obra de teatro de narración: "Quitóse la vida el señor José Toledo. El
Hugo Argüelles, El ritual de la salamandra, o el burócrata José Toledo, de 20 años de edad, se tiró
anecdotario de Sergio Fernández, Los desfiguras de mi de la azotea del edificio número 60 de las calles de
corazón. Tampoco hablaré de cuentos que recogen el Simón Bolivar en la Colonia Asturias. En el hospital
tema aisladamente, pero cuyos nombres menciono: 20 de Noviembre del ISSSTE expiró eljoven. Sus pa-
El vino de los bravos de Luis González de Alba, Los dres dijeron que desconocen las causas por las cua-
magos de A. López Chavira, Opus 123 de Inés Arre- les su hijo se arrojó al vacío." En segunda y tercera
dondo, o las narraciones de Gonzalo Martré, de persona se cuenta la triste historia de una pasión in-
Fidencio González,José Ceballos Maldonado, Alberto útil entre el protagonista y Wenceslao, inútil y gris
Dallal, Luis Arturo Ramos, Agustín Monsreal, Raúl como la vida y el ambiente de ellos mismos. Es una
Hernández, etcétera. Paso también por alto el análi- novela poética donde, sin embargo, el protagonista
sis de situaciones y personajes que se dan en las no- encerrado en su silencio, en una comprensible mu-
velasde José Revueltas, Luis Spota, Emilio Carballido, dez, recorre calles y lugares impulsado y esperan-
Vicente Leñero, Jorge López Páez, Juan Vicente zado por el encuentro o la mirada del ser amado.
Melo, o en obras más recientes como Los hombres dul- Recorre calles y lugares de una ciudad vertiginosa
ces deJosé Antonio Nava Tagle. Dos últimos abando- y omnívora, cuyo ritmo marca la desesperación de
nos: no hablaré tampoco de la poesía, ni siquiera de un sentimiento que solamente en la sombra pue-
esa larga leyenda en verso y de fantasmas que es El de vestirse de sinceridad. La tragedia final es la
ánima de Sayula, leída y criticada en el siglo pasado. espantosa solución a una soledad acompañada de
También solamente me referiré a la literatura homo- indiferencias.
sexual de tema masculino, que es, en comparación con 41 o el muchacho que soñaba con fantasmas, de Paolo
la femenina, la más fructífera. Entonces suprimo, por Po -indudablemente un pseudónimo-, viene
ejemplo,lavisiónde Figura depaja deJ uan GarcíaPonce, acompañada de una franja comercial: "Novela que
Los sueños de Violetade Armando Sarignana, y la reciente descubre el intenso drama de la vida de los homo-
obra de Eugenio Aguirre, En el campo. sexuales en México"; esta obra también ve la luz en
74 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 75

1964. Su personaje, nada escandaloso, más que en desengaño es el único resultado de una ansiedad que
fantasmas se revela en un sinnúmero de líricas fan- no encuentra cauce, a no ser cuando aún el cuerpo
tasías, ensoñaciones que más que humanas se trans- joven manda, cuando la belleza ordena el encuen-
forman en literarias. tro. Los inestables, quizá sin saberlo su autor, nos da
Novela próxima a lo religioso, no mundana, car- también el rostro de la vida misma al margen de su
gada de angustias, de dobleces donde un dolorido propio tema.
joven se debate, se contempla, se contradice en im- El doctor José Ceballos Maldonado publica en
ploraciones a Dios y a la vez en blasfemias. Hay más 1969 su novela Después de todo. En dos tiempos, en el
desahogos atormentados que planteamientos reales. presente y en el pasado, se reconstruye la existencia
Se siente mucha mano de narrador por no decir del profesor Lavalle desde su infancia en Michoacán
demasiada, pocas dudas entre normalidad y"anor- y más tarde en Guanajuato, hasta su forzoso retiro
malidades" donde su autor se cura en salud con un en el Distrito Federal; con un estilo directo, llano,
epígrafe que invoca el amor y termina aceptando el Ceballos Maldonado descubre los mecanismos del
designio como voluntad divina. cinismo como única posibilidad de autoafirmación
Como la anterior, la editorial Costa-Arnicda a co- para salvarse de los prejuicios que una sociedad in-
nocer en 1968 Los inestables de Alberto X. Teruel. Es tolerante exige a la marginación homosexual. Desde
posible que el nombre del autor sea también un la plenitud del primer encuentro, Lavalle recorre
pseudónimo, lo que implicaría un "temor" a dar el un camino de abismos y mentiras que lo lleva a un
rostro en un tema por entonces totalmente tabú. presente agónico y frágil en que el momento com-
La obra recorre el tema del amor no único, sino partido sólo se estabiliza, se comparte por dinero,
consecutivo, encadenado a una serie de experien- por la comercialización del cuerpo porque el espíri-
cias que, como el título señala, se valoran en insegu- tu, el amor, sigue siendo una larga esperanza imagi-
ridades, inestabilidades. Teruel parece asentar la te- nada entre desafios y sufrimientos inútiles. Sí, por-
sisde que el signo del amor homosexual se mide por que en el término más flexiblede su homosexualidad,
la aventura, por frivolidades, por una falta absoluta Lavalle acepta su destino; después de todo, no tiene
de estabilidad emocional. La violencia de la obra se elección y tampoco lo quiere transformar.
afirma en que el placer es siempre transferido a dis- En 1972,la editorial Costa-Amicda a conocer Cielo
tintas pieles para hallar su determinación. Intrigas y tormentoso, de Carlos Valdemar, evidentemente un
golpes fisicos crean una realidad sórdida donde el pseudónimo que ampara el nombre de un probable
76 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 77

sacerdote o un ex seminarista, dado el conocimiento tro de una antigua capilla, ésta se derrumba y mata a
que demuestra de los tejemanejes de la vida eclesiás- Víctor. Carlos queda mal herido y,después de confe-
tica. La historia, bastante elemental, transcurre como sarle al padre Noble los motivos que le unían a Víctor,
lo indica el autor: "en el interior de un imponente se despide de la vida monacal.
seminario católico" de la provincia mexicana, "10 Cielo tormentoso es una novela fácil, un tanto su-
años antes de que la protesta del joven o la libera- perficial, recurrente, más enfocada a un propósito
ción de sus costumbres se hiciera universal". episódico que a un manejo estético. En cierta forma,
Los protagonistas, dosjóvenes estudi~tes -Car- un estereotipo más.
los, el mayor y Víctor, el menor-, mantIenen. una La autoría de La máscara de cristal, de "Cenaro
relación amorosa que comienza como una arrustad Solís", y editada por Costa-Amic en 1973, pertenece
espiritual para después transformarse en una cor~es- indudablemente a aquellas escudadas en pseudóni-
pondencia corporal. Carlos, huérfano: ,fue .reco,gIdo mos, donde el creador, por miedo o incomprensión
y educado por su tío, el obispo de la diócesis. Víctor, social, recurre a una simulación. El epígrafe, "Exclu-
a su vez huérfano de madre, fue protegido por otro sivo para personas de muy amplio criterio", y la fra-
tío el rector de ese actual Seminario de San Agustín. se "El ser humano puede simular pero nunca ir en
El tio del segundo, al tener sospecha del vínculo en- contra de su propia naturaleza", revelan el conteni-
tre losjóvenes, trata con métodos violentos de pone.r do escatológico de las actitudes que va a asumir en
fin a esta unión. Sobre todo, impone con saña casn- su obra. Por si esto no bastara, una advertencia, titu-
gos al seminarista mayor. Toda la nov~la involucra la lada "Umbral", justifica, defiende y solicita toleran-
existencia diaria del colegio, la autondad desmesu- cia a esta realidad amorosa: La máscara de cristal es la
rada del rector, las intrigas entre alumnos, la partici- relación de una vida homosexual. No es la relación
pación del resto de los sacerdotes, algunos con crite- sucia que se piensa en este tipo de literatura sino el
rios opuestos al concepto y al comporta~~nt? del relato sincero de una vida que puede ser la del veci-
director, otros condescendientes con su disciplina. no, del hermano o de algún conocido sin que noso-
El acoso y la presión que reciben los dos mucha- tros lo sepamos.
chos los obliga a huir para realizar plenamente s.u El homosexual, para Solís, es un hombre como
amor en la vida mundana. Sin embargo, la desgraCIa cualquier otro; incluso su valentía, la batalla que li-
los persigue hasta el grado en que un día huracana- bra para sostener su mundo, puede hacerlo más arro-
do, a la víspera de la partida, cuando se hallan den- jado que el común.
78 • Luis Mario Schneider • La nooela mexicana ... El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 79

Bruno, un niño de procedencia modesta, es vio- do. Es una novela de suspenso donde no hay final sino
lado por su primo Juan, un individuo cínico que no un largo monólogo de tres vidas que acaban cuando
solamente goza del cuerpo del muchacho, sino que termina el encanto, mejor el de5encanto,o cuando co-
lo prostituye entre sus amigos. Desde ahí se da una mienza a desaparecer la vida palpitante y la muerte ini-
c~rera desenfrenada que involucra a maestros, sa- cia su acción aterradora. La homosexualidad en
cerdotes, compañeros de estudios, y posteriormente Mocambo es siempre sutil porque es el amor con mie-
discípulos, explotadores, etcétera. Muestra una vida do ~ inconsciencia para definir su propio nombre.
constante de sobresaltos y desilusiones que no au- Eldesconocúio, de Raúl Rodríguez Cetina (en edi-
senta el deseo de una existencia heterosexual. Bruno, ción del autor, aunque se invente Duncan Editores),
ya hombre maduro, pintor célebre, se reencuentra aparece en 1977. Introduce en la literatura de tema
en la paz alIado de un amor masculino. homosexual la vida de un fichero. La acción trans-
La máscara de crisu:', preocupada más por la acu- curre en Mérida. Allí nace y se cría este adolescente
mulación de historias, cae en un simplismo estereo- hijo de padres divorciados, cuyo progenitor, un al-
tipado -todos los amantes son hermosos y tarzáni- cohólico irredento, comparte la vida con una mujer
cos- y en un descuido literario que suele rayar en y con sus noches desquiciadas. Terriblemente solo,
lo cursi. el muchacho tiene que fabricar su vida a base de frau-
Editorial Grijalbo da a conocer en 1976 Mocambo, des, robos y subterfugios para solucionar lo más ele-
de Alberto Dallal. Solamente han pasado 12 años del mental de su existencia o las mínimas aspiraciones
Diario de José Toledo de Barbachano Ponce, y aun así, de alcanzar un diploma en una academia comercial.
las diferencias técnicas y de enfoque son enormes. Allí conoce a un amigo. Mejor, se reconocen, y para-
Dallal no presenta ni una relación frustrada ni la lelamente a una relación de doble juego, se arries-
presencia única, solitaria y aceptable de la homose- gan a e~ta~lar intimidades nocturnas con extranje-
xualidad. Su mundo es más complicado, quizás atre- ros -. princípalmenre turistas estadunidenses-, que
vido, quizá también más artificioso. Tres amigos pa- comienzan en el Parque Central y terminan en hote-
san una semana junto al mar. Tres amantes sin les. Las ganancias y el descubrimiento a través de
conciencia de serio, llenos de violencias mentales, invitaciones elegantes no aplacan la culpa, el remor-
avanzan y retroceden en un tiempo y un espacio ne- dimiento o la necesidad de anonimato, y un día vie-
buloso para afirmarse los tres en un amor no reco- ne la partida a la gran capital. Se trata de una obra
nocido ni reconocible, aunque vibrante y apasiona- de orfandades que recupera los días y las huellas de
80 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 81

un tiempo fundamental: la adolescencia sin riqueza Extraña, por no decir exótica, es la novela Omicrón,
que explota la belleza de la juventud inventando el de Eduardo Luis Feher, editada en 1980; involucra
placer, que no el amor, como diría Cernuda. una investigación internacional de escritos tanto de
Luis Zapata es hasta ahora el escritor de tema ho- ficción como biográficos.
mosexual de mayor insistencia y de más éxito. Se Tres son los protagonistas que van a sostener las
inició en 1975 con Hasta en las mejoresfamilias, novela acciones de la obra: el Rey Luis XlII, el Cardenal
que descubre las caóticas relaciones familiares de la Richelieu y Cinq Mars. Un trío que implica intrigas,
clase burguesa capitalina. En 1979 aparece El vampi- cortesanías palaciegas a través de la monarquía de-
ro de la colonia Roma, que lleva ya once reimpresiones cadente y sofisticada de la Francia del siglo XVII.
y obtuvo el primer premio Juan Grijalbo. Más que Un cardenal que ante la debilidad, el afeminamien-
vampiro, el protagonista es un chichifo -término t? de un monarca, no vacila en afirmar su poder po-
que define, en el ambiente homosexual, al indivi- lírico, llegand~ a la abyección de un celestinaje que
duo que carece de definiciones absolutas-cuyo úni- pone en relaciones al monarca con el joven Cinq
co interés es una afirmación del poder del cuerpo. Mars. Intriga frustrada hasta el momento en que
En definitiva, es un pícaro moderno que cree explo- éste adquiere poder y a la vez se transforma en un
tar, pero, en realidad, sin darse cuenta -a no ser conspirador, osadía cuya consecuencia final es el
ocasionalmente-, es gozado y explotado por otro patíbulo.
poder: el dinero. El mérito de El vampiro de la colonia Asistimos a un dramático ambiente que Feher, en
Roma no está en las aventuras ni en la jocosidad de gran síntesis pero sin soslayar las pinceladas humo-
ciertas situaciones ni en el dramatismo de la imagen rísticas e irónicas, capta entre luces y sombras, entre
que el protagonista tiene de sí mismo, sino en el des- saraos,
. bailes de máscaras, especulaciones esotéricas ,
cubrimiento de un ambiente citadino, diría de un conjuros, celos, envidias, etcétera. Un análisis, una
submundo mucho más organizado y terrorifico que el investigación que utiliza textos históricos, de ficción
de la ciudad afiebrada y enloquecida de la luz solar.No y biográficos, en torno a los tres actores: de Aldous
quiero dejar de mencionar la técnicaempleada por Za- Huxley, Alfred De Vigny, Hilaire Belloc, Hienrich
pata, que se basa en un hipotético reportaje -el medio Mann, Marguerite Yourcenar y otros tantos.
es una grabadora que marea con su singular ritmo-, .Omicrón, en última instancia, significa un parén-
un extenso monólogo que conduce a la crucifixión teSIS,un lunar en esta trayectoria, y su inclusión en
de una vida que se acaba con la tersura de la piel. ella obedece a que este escritor es mexicano.
82 • Luis Mario Schneider • La novela rnexicana ... El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 83

Premiá Editora, en su colección La red de] onás, ñez O la adolescencia ha sellado y que el recuerdo se
presentó Octavio, de] orge Arturo Oj~da e~ 1982. La encarga de mantener vigente, en constante latido?
primera frase del libro configura y smtenza s~ c~n- El título es doblemente significativo porque aunque
cepción: "He sacrificado la mayor parte de rm VIda bien define un procedimiento técnico, también afir-
en soñar y en creer en la belleza." Así, entonces, la ma y concreta el ritmo de la vida con sus cargas de
vida no es una historia única sino el desesperado re- pasados, de lo que se vivió y que no se podrá supri-
lato de conocimientos y desencuentros marcados por mir u olvidar jamás. Estará siempre a nuestras espal-
lo ocasional, inventado por lo definitivo de una cul- das iluminando las repeticiones, los idénticos círcu-
tura que en cierta forma atempera, suaviza la nostal- los a que eternamente nos sujetamos. El protagonista
gia de la creencia en el amor a través de lo leído o de Flash back subsiste probando su suerte fisicay sen-
contemplado. De lo que puede ser o es, porq~e .10 timental, una indefinición, una ambivalencia sexual
intelectual o lo culto es una venganza de lo cotidia- y erótica -mujeres y hombres van y vienen en una
no, de lo que está más allá de lo que mancilla, ensu- carrera sin respiro- justificael reencuentro, el enfren-
cia o carcome. Antes y después del goce está el arte o tamiento con el pasado.
su recuerdo; la felicidad existe para ese ser intelec- Carlos Eduardo Turón da a conocer su novela
tual, para ese personaje de Octavio, mientras la felici- titulada Sobre esta piedra, en Editorial Oasis, también
dad sea un reencuentro con ideales estéticos, aun- en 1982. Antes de su muerte,]osé Revueltas dejó un
que esos ideales sean propiedad de una transitoria prólogo para esta obra que su autor se resistía publi-
belleza o consecuencia de una estudiada banalidad. car. En él, Revueltas dice: "Comencemos por decir
Acostarse con el hombre o con el amigo es colaborar que esta novela de Carlos Eduardo Turón es igno-
en la permanencia del arte que incluye también lo miniosa, algo que merece afrenta, llena, cargada de
procaz. un lúcido cinismo, despierta, desnuda. Si George
Ese mismo año de 1982 apareció Flash back, de Bernard Shaw la hubiera escrito, la incluiría -a su
Raúl Rodríguez Cetina, editado por Premiá. Esta manera- entre sus obras 'desagradables'. Pues esta
segunda novela del yucateco es indudablemente una gran novela de Turón es 'desagradable', esto es, crí-
continuación de El desconocido. El personaje, ya trans- tica. Resulta de ella todo el mexicano, si se toma en
portado a la Ciudad de México, solo, sin conocer a el mal y el buen sentido de la palabra. Desnuda es
nadie, comienza a organizar un nuevo existir. ¿Nue- poco decir, puesto que la envuelve un pudor extra-
vo?, ¿o acaso podemos borrar, suprimir lo que la ni- ño y una extrema y subyacente ternura. Creo firme-
84 • Luis Mario Schneider • La novela riuxicana ...
El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 85
mente que Turón inaugura en la literatura de nues-
tro país los monstruos; hay, quizá, los monstruos que Las púberes ~anéforas es una obra de violencias y vio-
tienen piel de espanto y alma de ángel." lenta~cuya I~tención primaria no persigue ni el con-
El personaje de Turón es un individuo que existe forrnismo m la huida.
sin ninguna conciencia de la vida ni de su moral; T~bién de 19~3 s.onMelodrama, de Luis Zapata,
simplemente está en el mundo, hay que habitarlo y public~do por EdItorIal.El Enjambre, y Utopía gay,
que el instinto puro conduzca la existencia. Su ho- d~ Jose Rafael Calva, editado por Oasis. Si la trage-
mosexualidad, que comparte con otras formas de dia y el drama es el rostro de Turón y Blanco, el
relación, es secuencia y producto de un vitalismo que humor y la comedia es la cara de Zapata y Calva. Si
tiene que ver más con la sinrazón que con cualquier en lo~ ?os. anteriores la ciudad, la noche y sus
norma o clasificación de la conducta humana. desq~I~Iaffilentos descubren a los personajes, en los
Las púberes canéforas, de José Joaquín Blanco, la dos últimos la casa, la familia y el día son el períme-
edita Ediciones Océano en 1983. En cierta forma, el tro de sus paisajes. Si en Turón y en Blanco la sole-
mundo de José Joaquín Blanco se identifica con el de dad ~~raizaba la vida, en Zapata y Calva es la pareja,
Carlos Eduardo Turón, en cuanto para ambos la la uruon la que mide y sostiene sus obras.
homosexualidad no es complacencia ni evasión ni Elemental es la historia en Melodrama. Una ma-
ninguna forma especial de cofradía que permita el dre preocupada por su hijo, a quien no le interesa
refugio o la protección. Es simplemente una actitud, ~ada y.al cual cree un drogadicto, le pone un detec-
una concepción tan válida y natural como cualquie- tive privado. La esposa de éste y la madre del joven
ra, y que si el homosexual participa en sordideces, descubren al mismo tiempo que ambos tienen rela-
en villanías y persecuciones es porque también com- ción y vivenjuntos, que ambos están instalados en el
parte una vida social, total, que maneja y se maneja amor, pero en la pobreza económica, es decir "contigo,
con esos mismos cánones. La homosexualidad, más pan y cebolla".Después de un periodo de sufrimiento
que un hecho aislado, es una forma más de integra- el necesario para que las relaciones se reajusten, la es-
ción humana. También en la pintura de ambientes posa abandonada recibe una pensión de los padres
se parecen Turón y Blanco. La Ciudad de México es del muchacho y la pareja homosexual es aceptada
descubierta desde sus sótanos, desde los truculentos una Nochebuena en el seno familiar. Como se dedu-
laberintos y pasillos donde la vida civil y policiaca ce, Melodrama de Zapata es la primera novela rosa de
revelan los instintos más canallescos, más bestiales. tema homosexual en la narrativa mexicana.
J osé Rafael Calva parece preguntarse: ¿si ya hay
86 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... El tema homosexual en la nueva narrativa mexicana • 87

de todo, por qué no puede haber también utopía? descubre la tensión neurótica y sadomasoquista de
En cierta forma Calva completa la pareja de la nove- rivalidad entre ellas. La relación del pasado va dan-
la de Zapata; en cierta forma porque la unión de los do la historia verdadera a través de sendas misivas al
personajes de Calva es distinta. Un profesor univer- final de cada capítulo, una firmada por Francisca al
sitario y un joven viven en matrimonio homosexual amante y, la otra, por Pedrito, el hermano menor,
con todas las normales peripecias de una unión hete- dirigida al mismo destinatario pero que jamás son
rosexual. Tan normales, que un día el muchacho se entregadas.
da cuenta de que está esperando un hijo. Entonces Los extraños celos y deseos de Pechy, su silencio-
comienza otro tipo de complicaciones y de proble- sa animadversión hacia el fisico de Francisca, van
mas que continúan la existencia cotidiana. La inte- preparando el terreno para descubrir el misterio. La
rrogación surge inmediatamente, équé pretende razón se torna obvia porque en definitiva, Pechy re-
Utopía gay de José Rafael Calva? Quizá la respuesta sulta ser Pedrito, un homosexual que termina por
tenga que ver con la función que tuvo, tiene y ten- asumir esa condición, que en un principio fue un
drá la ironía, la sátira y el absurdo como formas defi- juego de emulaciones.
nitivas de lucha, de elementos combatientes para la Actualmente, ambas hermanas se reconocen en
aceptación de más humanidades dentro de lo hu- una relación de verdadera fraternidad, anulando el
mano. recuerdo del ser amado después de un previo acto
Letargo de Bahía, de Alberto Castillo, obtuvo el pri- incestuoso: Francisca vestida de novia y Pechy trasves-
mer premio en el concurso de la revista Punto de Par- tida, consuman en el acto sexual una diabólica, gro-
tida en 1992 y fue publicada por el Fondo Editorial tesca catarsis.
Tierra Adentro. La novela de Castillo, breve pero intensa, mues-
La historia tiene como entorno el paisaje maríti- tra a un escritor que posee una excelente prosa líri-
mo de Chetumal, que convoca en el presente narra- ca, creador sutil e ingenioso.
tivo a dos hermanas -Francisca, la mayor, y Pechy-, Este resumen me exige una sola y final reflexión.
ambas enamoradas de un mismo personaje. La na- Veinte años hay entre el suicidio del adolescente de
rración da comienzo a partir de la supuesta llegada El diario deJosé Toledo, de Miguel Barbachano Ponce,
de una carta dirigida a la primera, donde se anun- yel hijo que va a nacer de Utopía gay, de José Rafael
cia, después de diecisiete años de ausencia, el retor- Calva. Veinte años de la tragedia a la comedia, y cuan-
no del hombre amado. De igual manera, este hecho do una cultura comienza a sonreír a través de la esté-
88 • Luis María Schneider • La novela mexicana ...

tica es el mejor índice de que ya ha comenzado la


lucha verdaderamente crítica, que escasamente tie-
ne que ver con el rechazo, con el sufrimiento o con
la conformista lamentación.

POLÍTICA y NOVElA
MEXICANAS DESDE LOS 80
e reo reflexivamente que ya no existe una
mente crítica única, un cerebro único que
pueda clasificar la novelística mexicana de
estos últimos años. No me refiero al simple catálogo
de autores que, por lo demás, es interminable: México
vive más un proceso comercial de publicación que
de decantación estética.Apunto a ese maremágnum de
perspectivas temáticas. Arriesgo una fecha. Todavía
hasta 1960 era posible condensar los senderos de la
historia de la narrativa mexicana con cierto grado
de claridad -diría exagerando-, casi sin riesgo
epistemológico. A partir de entonces aflora en el país
un abanico, una rueda de aspas en crecimiento cons-
tante y con superposiciones, donde los estilos, los
asuntos sin pérdida absoluta de lo nacional, se inte-
gran a una voluntad internacionalista.
Estábamos acostumbrados a que un escritor na-
cía y moría atado casi siempre a una obsesión, transi-
taba sin muchas sutilezas y modificaciones en un solo
sendero, lo que posibilitaba enrolarlo fácilmente, da-
sificarlo. Contrariamente, ahora, un creador experi-
menta múltiples caminos, puede manejar horizon-
tes que van de lo cosmológico a la psicología, del
humor al dramatismo, del escrito lírico a la den un-
Política y novela mexicanas desde los 80 • 93
92 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ...

solamente en intensidad temporal --extenso el pe-


cia, de la ciencia ficción a lo policiaco, del mito a la
riodo de la Revolución, más breve la lucha cristera ,
historia, de la realidad cotidiana a lo religioso, de lo
brevísimo el 68- sino y fundamentalmente en la
c.osmop?lita al costumbrismo provinciano, de lo poé-
capacidad interna de la heroicidad respecto a los
neo al hiperrealismo, etcétera.
personajes. Así, la novela de la Revolución está cons-
Aclaro que esta nueva actitud y estos rumbos de
truida a base de una épica individual; la cristera, en
la narrativa mexicana no me producen animadver-
torno a una ideología y a una institución concreta; el
sión; por el contrario, me parecen saludables. Lo
68, a un estallidoy una explosión socialdonde el héroe
único que deseo señalar es la forma de un poderío
desaparece, y en donde no se determinan, no se
que impide establecer un orden. Voy más allá: reco-
involucran instituciones, y lo promueve un espíritu
nozco que en parte quizá todo se deba a un panora-
colectivo. De allí que la novelística del 68 posea esa
ma exaltante, explosivo, que no permite transparen-
estructura más bien de crónica, de reportaje, con-
tarlo, planificarlo; que la proximidad, lo inmediato
movedora en los testimonios pero escasamente
nos ciega y que deberíamos quizá también esperar la
creativa en la ficción.
amansadura que da el tiempo.
De 1980 a este momento, ha surgido en México
Procuraré referirme a la novela política surgida
un buen grupo de novelas que tratan del tema polí-
en México a partir de los ochenta. En términos bas-
tico y que nada tienen que ver con las citadas prece-
tante generales, la novela mexicana estuvo anudada
dentemente, aunque suelen existir referencias asi-
a la problemática social-algunas veces tenue; otras,
duas, en especial al movimiento del 68 por el simple
decididamente- cuando el país vivía momentos ro-
hecho de que algunos autores vivieron este proceso
tundos y polémicos de su historia, y entonces el es-
o bien porque son personajes que palpitan con psi-
~ritor se ajustaba y se obligaba a asumir una precisa
cologías emanadas de esa misma temporalidad. Es
Ideología. Desligo el siglo XIX para testimoniar el xx:
una narrativa que por sobre todo construye un uni-
la novela de la Revolución, la novela cristera, la del
verso en sí mismo, autónomo en su invención, ma-
68... Novelas políticas que se determinan en función
nejado por leyes, independiente de lo histórico ofi-
heroica, ya de personajes históricamente conocidos,
cial, incluso de la biografía del autor. Todas suceden
aunque bien puedan aparecer en clave, ya con nom-
en México, ya capital o ya provincia, pero su localiza-
bres propios pero finalmente anónimos, diluidos en
ción y su tejido imaginativo rebasan esos límites, los
el conglomerado social. Por supuesto, hay diferen-
vuelven metafóricos o simbólicos. Sus protestas o
cias radicales en el enfoque entre estos tres hitos, no
94 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 95

denuncias son o pueden ser concretas pero lo que franquista Carrero Blanco; 25 de octubre de 1917,
importa es ese dramático juego en que el poder eco- la Revolución Comunista; 17de abril de 1961,la frus-
nómico o político -y valga la redundancia- es tan trada invasión norteamericana a Cuba; y el "Ocho
poderoso que avasalla y manipula al individuo, al Ahau Catún", dato con que los mayas predijeron el
grupo social y al resto de la sociedad que no perte- fin de toda tiranía.
nece al engranaje dominante y administrador. Son Estas fechas que Ramos interpreta como punta-
obras estéticas de profesionales, entendiendo esto les históricos, legendarios, radicales, se agrupan en
como una conciencia vigilante de estructura cuida- tres secciones que transmiten realidades y sueños
dosa, de reflexionado estilo, de aprovechamientos, donde un protagonista transita a veces vinculado a
de articulaciones tempo espaciales que las inscriben la experiencia individual, a veces asumiendo catego-
en modalidades y experimentos actualizados. ría mítica. La primera sección es narrativa; la segun-
da la forman "actos que a manera de interludios tea-
El cielo por asalto, la primera novela de Agustín Ra- trales, se localizan en un manicomio, en un hospital,
mos, publicada a comienzos de 1979 aunque con- en un crematorio, en el local de un sindicato, en el
cluida dos años antes, fija quizá la nueva contingen- baño de una fábrica", y la tercera se manifiesta por
cia de la narrativa política en México posterior a la breves textos abstractos que en cierta forma sirven
novelística del 68. Su título proviene de una cita de de intermediarios entre las dos primeras.
Carlos Marx: Todavía más: para completar esta estructura to-
talmente manierista, que no barroca, Ramos entre-
Si alguien se atreve, que compare estos gigantes parisinos
cruza temporalidad es históricas con espacios geo-
dispuestos a tomar el cielo por asalto, con los siervos de la
fe del Sacro Imperio ... gráficos, un desorden ordenado entre la memoria
y lo inmemorial, de tal manera que lo bíblico, por
Acontecimientos históricos apoyan la cronología ejemplo, encuentra su presencia analógica en los
del ritmo estructural. Una cronología que por otra actos cotidianos, o a la inversa, donde lo mundano
parte aparece dislocada y que se precisa de acuerdo se identifica con algunos pasajes del Antiguo y el Nue-
con el interés reflexivo y descriptivo del relator: el vo Testamento. Así, Ramos consigue una concepción
28 de mayo de 1871, aplastamiento de la Comuna de un mundo único, totalizador y totalizan te ,
de París; 8 de octubre de 1967, asesinato de Ernesto globalizador de la historia. El señor Caín, Noé y el
Che Guevara; 20 de diciembre de 1973, muerte del Diluvio Universal, Lot y las plagas de Egipto se repi-
96 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 97

ten en nuestra actualidad; son situaciones y viven- gubernamentales, confabulados con las fuerzas ar-
cias que hacen que los acontecimientos modernos madas, con la economía de los poderosos, con la pre-
y contemporáneos se enraícen, se mimeticen con potencia del imperialismo internacional? ovela dual
sucesos y personajes políticos, sociales. Hechos que que delata la violencia, la maldad, el escarnio y lo
crean una cosmogonía originalísima de esencialida- siniestro, con un realismo brutal y que paradójica-
des, donde la única posible diferencia estaría en la mente halla su optimismo en el territorio de los sue-
lectura que se dé a esos mismos acontecimientos ños y la fantasía que ahuyenta el desánimo en la pro-
repetitivos, según las circunstancias que les marca fecía poética y pertinazmente redentora. o en balde
el devenir del mundo. los nombres de Marx, Rimbaud, Bretón, o las citas
Si desde lo celestial siempre ha existido un uni- del Popal Vuh, el Chilam Balam, etcétera, sirven de
verso de rangos de poder, un seguimiento inviolable epígrafe a ciertos capítulos. El cielopor asalto de Agustín
de la autoridad, el máximo interés, la preocupación Ramos es un singular, novedoso relato de andanzas
que campea en El cielo por asalto es demostrar que las y experiencias, captador también del espíritu de los
revoluciones, las rebeldías, los cambios sociales esta- jóvenes del pos 68 que marca en su estilo de descar-
rán siempre frenados, cercenados por esa congénita nado e intenso lirismo, dolores y soledades; igual-
jerarquía manifestada ya desde lo ancestral. En la mente, esa particularidad de la novelística de los
obra de Ramos y a manera de mosaico, se testimonia ochenta crea una cosmología a partir de precisiones
la presencia de un narrador, un joven provinciano, nacionales.
más tarde bibliotecario, que pertenece a una célula Violeta-Perú, primera novela de Luis Arturo Ra-
comunista y que cuenta simultáneamente su exis- mos, fue publicada en la colección Ficción de la U ni-
tencia y la vida de su hermano asesinado por la me- versidad Veracruzana en 1979; al año siguiente, Ra-
tralla policiaca del militarismo, debido a su ideología mos obtuvo por ella el Premio acional de Narrativa
socialista. Un joven rebelde mesiánico que, como el de Colima.
Cristo bíblico, se propone en el microcosmo s mexi- Violeta-Perú es una obra perturbadora, hasta qui-
cano la redención de la humanidad por el amor. ¿El siera decir difícil, no refiriéndome a la pulcritud del
cielo por asalto podría determinar, en el fondo, que estilo, al manejo sólido del lenguaje --coloquial que
todo espíritu de transformación implica fatalmente va de lo culto a lo soez-, ni siquiera por su historia
la frustración? ¿Que toda propuesta de cambio del simple, sin ambiciones, a pesar de su épica interior.
hombre conlleva una vana lucha contra los poderes Narra el viaje de un individuo, "el Tapatío'', en un
9S • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los SO • 99

autobús cuyo recorrido da título al texto. Esto que El cancionero vende una hoja volante con letra
pareciera nada grandilocuente, elemental, produce del corrido y un dibujo del héroe. Según los ver-
paulatinamente un trastrueque entre el sueño y lo sos, Santos Gallardo está muerto, pero resulta que
real, porque el protagonista en estado de ebriedad dentro del alcoholismo q1Je padece "el Tapatío" ,
modifica su elocuencia de tal manera que el lector Santos Gallardo no ha faÜ~ddo y no ha transcu-
jamás descubre si sus acciones y pensamientos obe- rrido mucho tiempo -quizás horas- desde que
decen al ámbito de la realidad o de la fantasía. Una estuvieron relacionados en una huelga. Para com-
excelente simbiosis, un núcleo tan perfecto entre pletar este cuadro de desconcierto, el propio cie-
protagonista y lector,donde el propio pandemónium go, denominado también "extasiado", formaba
del primero envuelve el desconcierto del segundo. parte de su ámbito sindical. No deseo insistir en
Desbarajuste que se visualiza hasta en lo más ni- este dual juego que involucra, además, historias
mio, como no saber, no entender si la botella de de ambivalencias amorosas, sino ir directamente
tequila que porta fue comprada por él o se la rega- al asunto, la política, señalando de paso la incerti-
laron. dumbre que' arroja el relato. Hasta temo que la
"El Tapatío" va acompañado de su botella; mien- fantasía del "Tapatío" me contagie. .
tras la va vaciando, le produce un delirio que a ma- Los indicios: el protagonista viene de ser des-
nera filmica ocupa tres pantallas, diría tres salas ci- pedido de su empleo de chofer de un potentado,
nematográficas: lo que observa por la ventanilla del de un empresario regiomontano de ascendencia
vehículo, el mundo que da referencia al interior española. Al mismo tiempo, y siempre en mi duda,
del autobús y, la tercera, el cúmulo del recuerdo de al parecer "el Tapatío" colabora como guerrillero
las situaciones que vivió antes de este viaje. Al mon- en actos de Rr9tes'ta, en 'una gran huelga coman-
tar al vehículo, fuerte e inicial impresión es la que dada por Santos Gallardo, en asaltos bancarios, en
recibe cuando un ciego también aborda el camión e el incendio de la casa de su patrón, etcétera. Todo
interpreta el corrido de Santos Gallardo: ello conduce al máximo argumento de Violeta-Perú
en un entreteje y en vaivenes entre certidumbre y
Ya murió Santos Gallardo
como muchos lo querían
urdimbres. ¿Qué pretendió con este protagonista,
con tres tiros en la espalda con este ambiente, Luis Arturo Ramos? Propongo
pues de frente no podían. un señalamiento más genérico de confusión, que
envuelve una simbología: el autobús bien puede
•• • •••• n!nl InTrf\ Al'
100 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 101

ser el propio país donde todos los recursos, todas todo? puede ser leída desde dos ángulos: como nove-
las historias ambientales plasman el veraz retrato la carcelaria o como novela política, por el simple
de la atmósfera actual y son sinónimos de las con- hecho de que el texto, la narración congrega a un
diciones políticas, económicas y sociales que nos grupo de individuos con permanencia en una pri-
involucran a todos. Creo que no estoy muy errado sión pero cuya consecuencia es indudablemente la
porque en una entrevista que concede a Vicente actuación política. Es la historia de seis guerrilleros
Francisco Torres, Luis Arturo Ramos confiesa: que cumplen una condena al descubrirse la célula
socialista donde actuaban. Formalmente, la obra se
-¿Hay en Violeta-Perú el deseo de captar la atmósfera hace a partir de un narrador guerrillero que no des-
de los 70, con sus expropiaciones bancarias y la incipiente cubre su nombre y que sustenta su relato en unas
lucha guerrillera?
notas que dejó un camarada, Joaquín Peñalosa
-Sí. Ése era el ambiente, el medio que rodeaba al
personaje. Él es un lumpen que tiene una conciencia po-
Márquez, "alias Jaime". La novela está dividida en
lítica aprendida de los alrededores. Lee las pintas y los dieciocho capítulos que comprenden la historia de
rayones del camión. Escucha y mira, por eso Lucio Caba- los seis revolucionarios, pero bien podrían ser dieci-
ñas y el 68 aparecen como reverberación, como un eco nueve capítulos, pues la historia total se cierra con
que lo rodea pero no lo toca, tal como sucedió con los un poema de Agustín Hernández, apoyado en una
capitalinos, para quienes el movimiento fue un tumulto,
censura y desprecio a los carceleros. Transcribo unos
un ruido que estaba por allá, donde andaban soldados y
jóvenes, pero eso no los afectó. Esto es lo que la realidad versos:
le da al personaje y él, en su subconsciente, asume su pa-
pel de vengador, por todas las miserias y las cosas que lo Dime
pinche carcelero
han golpeado. Curiosamente, al final, él va a matar, en la
entre tus llaves
figura de Santos Gallardo, lo mejor de sí mismo, lo más
¿hay alguna para abrir flores?
rebelde, su parte más contestataria. Las pintas, con sus
écrees que si no se te acerca
siglas que quedaron para la historia (cno), y las canciones ningún pájaro
del 68 olímpico que él repite, lo ubican para tratar" de todos están enjaulados?
expresar su situación personal. éo que cerrando los ojos
y las puertas
En 1979 el premio de novela Juan Grijalbo recayó cierras el venero de las primaveras?
en ¿Por qué no dijiste todo?, de Salvador Castañeda; la
obra fue publicada el año siguiente. ¿Por qué no d~iste
102 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 103

Pero a ti Castañeda ubica ¿Por qué no dijiste todo? en un pre-


a los de tu estirpe
a los de la hermandad del flato
sente narrativo pero a manera de [lasñ back, de re-
sólo les queda el placer lámpago que ilumina al lector que está obligado a
del acoplamiento de metales recomponer la novela de las biografias objetivas y
el regocijo enfermo subjetivas particulares de cada uno de los guerrille-
de acariciar orificios de candados
ros alzados: origen, acciones, reincidencias, desafio,
y ond ularse maricones
con el penetrar morboso agresividades, resentimientos, crueldades, sin des-
de las llaves. cuidar temores, miedos e inseguridades.
La advertencia explícita de la singularidad de su
El elemento más significativo del grupo lo es pre- ideología está en negar rotundamente nexos con el
cisamente Peñaloza Márquez, quien recibe su apren- movimiento del 68. Es decir, que si en tanto el asun-
dizaje de rebelde en Rusia, en la Universidad to de la obra temporalmente se da paralelo a ese mo-
Lumumba de la Amistad de los Pueblos, y más tarde vimiento, también lo rebasa. El autor quiere dejar
en Corea. En ambos lugares se relaciona con compa- claro que el guerrillerismo, la profesión, el cambio
ñeros que en su regreso a México se le unirán para que exige es mucho más trascendente que la simple
constituir la célula y entrar en la acción bélica, des- explosión de una inconformidad social. Reitero: un
tructiva, clásica de la guerrilla: asesinatos de policías hecho colectivode optimismo multitudinario, de pro-
y militares, plagios, robos de bancos, etcétera, sin des- testa, nunca va a igualar el trabajo silencioso, de ries-
cuidar el adoctrinamiento y el ejercicio proselitista. go que envuelve la heroicidad del sistema y los mé-
La mayoría de ellos proviene de zonas rurales, pau- todos guerrilleros.
pérrimas, de extracción familiar humilde, sacrifica- iPor qué no dijiste todo? es una novela de lenguaje
da, adoloridas por una economía siempre en la pe- coloquial que está obligada por la misma idiosincra-
nuria. El Niño Dios, el Ejidatario, Changungas, el sia de los individuos, por su misma ontología trágica,
Camarero, Reskins yJaime son los personajes recluidos a testimoniar el habla soez, las exigencias de pala-
en la cárcel, en la crujía de los subversivos que, por bras tabúes, proscritas, que revelan estados de áni-
supuesto, se mantiene aislada de la de los prisione- mo, sordideces, truculencias, infiernos.
ros del orden común; a veces mantienen con éstos Salvador Castañeda, sin ninguna duda, realiza en
fugaces contactos, situaciones propias de una convi- ¿Por qué no dijiste todo? una obra de catarsis personal.
vencia de necesidades, natural del ambiente. Entre líneas se advierte que es una novela autobio-
104 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 105

gráfica, que él fue guerrillero y esto lo evidencia el espejos de temeridades, entre otros: el alzamiento
texto de la contraportada de la segunda edición de del ejército, la fantasía de la anexión del país a los
1986, en la colección Lecturas Mexicanas de la Se- Estados Unidos de América, la previa conjura sepa-
cretaría de Educación Pública. Confusión última, ratista de los estados de Nuevo León y Tamaulipas;
enarbolamiento de una sinceridad que acarrea si- la toma de la capital de la República por bandas fascis-
multáneamente un dolorido desencanto: pareciera toides de origen empresarial; el estado de emergen-
que en este descubrimiento de un México subterrá- cia, es decir, ese supuesto constitucional como oscura
neo toda lucha solapada es inútil porque el país se vía, como puerta trasera para la consecuente reelec-
representa enmarañado, complicado, entretejido por ción del presidente de la República.
poderes, por intereses creados que no permiten nin- En palabras resumidas, el "manuscrito" -un re-
guna transparencia. curso clásico que condensa descubrimiento y conje-
La aparición, en 1981, de Manuscrito hallado en un turas- hallado dentro de la cajuela del automóvil
portafolios, la segunda novela de Fernando Curiel, del ingeniero Clemente Orozco, estacionado inocen-
después de Centinela de Vista, aparejó, por no decir temente en el Centro Cultural Universitario, al sur
concurrió, a la perplejidad y al desconcierto, y,salvo de la Ciudad de México, cuenta la historia de un
excepciones contadas, al mutismo crítico. golpe de Estado. El concepto y la bandera que anima al
Hoy más de una década después, asombra el cú- hecho es la aplicación inmediata y estricta del espíri-
mulo de anticipaciones, de predicciones antiguas tu y la letra de la Constitución de 1917, la exigencia
pero no pasadas de que hace gala Curiel y que con- de la Revolución hecha ley.Entonces el golpe lo asesta
vierten Manuscrito hallado en un portafolios en una no- "El presidente en turno, se aviene al plan del mis-
vela sólida. Relato que conjunta-un bloque de situa- mo, queda establecido desde la Campaña Electoral."
ciones y críticas de lo que yo llamaría las vitales Muchas sensibilidades manifiesta la novela de
concurrencias que hacen al existir CÍvicode cualquier Curiel, quizás una de las importantes sea esa arqui-
ciudadano: la severa crisis nacional; el cataclismo tectura técnica que permite un despliegue, diría un
ambiental de la Ciudad de México; la confusión pa- claro laberinto, arriesgar todo un orden nacional,
radójica de las aguas que separaban, cercenaban el colectivo, donde los papeles protagónicos con nom-
poder y la fuerza política del poder económicos. Es bres propios obligan a comprometer despiadadamen-
una osada novela que no destierra del ámbito de la te a los anónimos, a los pasivos. Una telaraña rígida
ficción ejemplares audacias, diría más bien atrevidos cuyos hilos están tejidos por secretos, por criminali-
Política y novela mexicanas desde los 80 • 107
106 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ...

narratividad, sino al contexto: la cruda, la inimagi-


dades, por luchas satánicas de poderes, por intrigas,
nable realidad. ovela del poder, de sus crisis por
por futurismos mancilladores, manipuladores del
respeto. Ese que ausenta la categoría de la normati- ineptitudes e inepcias intestinas, de su preservaci~n
final y desesperada, Manuscrito hallado en un portafolw.s
vidad individual para adueñarse de monstruosida-
des, que aclimata asimismo el reflejo de una súper propone el espejo en que tarde o temprano terrm-
conciencia crítica en la acción novelesca, que persi- nará por verse, por descubrirse más allá de l~ ~ctual
gue una realidad de títeres, titiriteros y espectadores -por razones de rnarketing- la novela política de
que han perdido esa elemental categoría, la dimen- estos años noventa.
sión de la res pública. En definitiva, han despreciado Pasaban en silencio nuestros dioses es la segunda no-
la conciencia del país, esa que determina la idea de la vela de Héctor Manjarrez, después de Lapsus, y fue
nación. publicada por editorial Era en 1986. Quizás esta obra
Algunos críticos que se involucraron con Manus- sea el puente que une aquel movimiento del 68 con
crito hallado en un portafolios, cito a Marco Antonio Cam- la nueva actitud de la novela política, pues su narra-
dor es un joven de treinta años que participó activa-
pos, Vicente Quirarte, Castón Carda Cantú, María
Elvira Bermudez, Francisco Zendejas, señalaron e mente en aquella indignación colectiva. Ahora, es~e
invocaron como antecedentes fundamentales los Lucas protagonista está inmerso ya no en la eufona
nombres de Borroughs, Orwell, Leñero, Cuzmán, política de ese entonces, en la fiebre ciud~dana -es
un hombre que se arrastra-, en un ambiente, den-
Zoriano, Onetti y Spota. Son antecedentes y no in-
fluencias; mejor, afinidades espirituales con escrito- tro de una sociedad en la cual parecería haberse ago-
res como Fernando Curiel, que rebasan el conflicto tado la voluntad de cambio, de transformación hacia
necesario de la novela para trascenderla hacia aque- ideales purificadores. La novela extrae su título del
llas perspectivas de la conducta más íntima ya la vez poema del cubano Eliseo Diego, en concreto de los
más cósmica del hombre. El episodio vale por sí mis- versos siguientes:
mo, es la naturaleza de la ficción, pero la grandeza
y mientras en el patio de azul fino
de la novela estriba en que es en lo profundo una cercana renacía la tristeza
poética, una rotunda metáfora. Así,Fernando Curiel, del platanal con sus nocturnos roces,
en Manuscrito hallado en un portafolios, encontró la do- más allá de las palmas y el camino,
ble vertiente. Se trata de una obra abierta, mejor di- limpiamente ceñida su pobreza,
cho sin clausura. Su desenlace atañe no al texto, a la pasaban en silencio nuestros dioses.
108 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 109

visualizado en su actuación de político revoluciona-


Desde el punto de vista de su ordenamiento, las rio, se transforma en un individuo mítico, en una
situaciones están manejadas en seis capítulos, pero especie de gran síntesis que aglutina en su persona-
lo novedoso radica en que el reparto de ellos se rea- lidad, que refleja simbólicamente, fiel espejo, la tra-
liza a través de los tres pronombres singulares: yo, yectoria de un México total. Carne, sangre, en defi-
tú, él. Este enfoque implica mirar los acontecimien- nitiva alma de una historia, de un presente de
tos, la existencia del personaje desde la intimidad, titubeos, de inseguridades, grande, pero siempre en
desde la responsabilidad y lajustificación. De acuer- derrota, libertario, pero amarrado. Ese retrato per-
do con lo primero, es una biografía realizada y con- sonal configura la imagen de la contristada nación:
vivida en una comuna de artistas o seres marginales
en medio de una solidaridad, es decir, vidas unidas El escritor José Revueltas, el revolucionario sin victorias
José Revueltas, el fiel a su apellido José Revueltas; el he-
que se conforman, que se sostienen por un recuer-
reje, el dogmático, el estalinista, el cuasi trotskista; el pre-
do, por un aturdimiento de proyectos, por una des- so reincidente, el sartreano, el puritano, el voraz bebe-
bocada sensualidad y sexualidad, por drogadicciones, dor; el cien veces expulsado y readmitido y escindido de
por el alcohol, convivencias solares y nocturnas sola- las sectas de la izquierda; el dostoievskiano, el santo, el
padas en bares de guaruras y prostitutas que colabo- adolescente eterno, el espartaquista; el que cargó desde la
pubertad la cruz de la culpa y pregonó la esperanza del
ran a transmitir un lenguaje desenfadado, soez, de
socialismo y vio flaquear su fe con los Procesos de Moscú
desolaciones. La segunda, el tú, es un salto de Lucas y los campos de Stalin y las invasiones a Hungría y Che-
a entrar en el orden, a quitarse esa inventada másca- coslovaquia y la dogmatización de Cuba y la estulticia de
ra solidaria, de destiempo. Alquila una casa en los comunistas mexicanos -y siguió creyendo en la espe-
Tlalpan, distante de la conmoción urbana; se dedica ranza, aunque es cierto que en tonos cada vez más
apocalípticos-; el patético, el tierno, el vulgar, el noble, el
a pintar y comparte mucho con los dos hijos de su trágico, el machista, el atormentado; el mexicano hasta la
matrimonio fracasado. Se recrea en la contempla- pared de enfrente, y de regreso; el profeta sin pueblo; el
ción y en las acciones de una vida sana, aunque sin contradictorio, el autogestionario, el incomprendido,
perder, sin dejar de lado la inconmensurable tristeza el incomprensible, el cursi, el iluminado, el loco, el tác-
por una política gubernamental general en el país, tico, el agitador, el extraviado, el sin embargo lúcido, el
sin embargo necio, el genial, el mediocre, el intermitente,
de crisis y corrupciones. La tercera parte se da me- el romántico, el anticuado, el simple; el novelista, el dra-
diante la muerte, el velorio y el entierro de José Re- maturgo, el cuentista, el guionista de cine, el teórico, el
vueltas, el 14 de abril de 1974. Aquí el escritor, más filosofador, el último de los grandes de la familia que tu-
110 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 111

teaban a La Revolución y creían en ella como se cree en


s~ndero de la literatura comprometida hispanoame-
La Mujer, La Religión, La Esperanza ... Crédulo, creyen-
ncana,
te. No sabías, José, que tanta gente iba a venir a velarte,
dverdad? Seguro que ni te acuerdas de mí. Tiempo de libertad abarca la contienda en un su-
puesto país llamado Condeoro, más específicamente
Pasaban en silencio nuestros dioses es un descubri- en su capital Mareco, sin descuidar regiones, ciuda-
miento pesimista porque ningún acto heroico, nin- des y pueblos del interior, también sin dejar de com-
gún hecho político, ninguna verdadera esperanza prometer a países vecinos. De paso, todos ellos tie-
hacen que esa década siguiente promueva un sacu- nen nombres inventados, con el propósito innegable
dimiento que dé nombre que ofrezca un asidero a de una búsqueda y afirmación de denominador co-
esos sobrevivientes en orfandad. mún. Captar, a través de una simbología, cuestio-
No hay fe; mujeres y hombres, amigos, también namientos que conciernen a todas lasnaciones,porque
enemigos se encuentran; todos concurren a vivir en de no ser así,se caería en problemáticas particulares.
un acontecimiento mortuorio, una ligazón momen- Desde el punto de vista del poder centralizado, la
tánea de aturdimiento, quizás a conformar sus exis- novela es la historia del dictador y general Nicolás
tencias, reflejo de esa agonía generalizada de des- Antúnez, quien llega a la presidencia como herede-
composición: el país. ro por designio de otro déspota. El absolutismo de
El gobierno del estado de Nuevo León, a través Antúnez, su fuerza política conseguida por medio
de la Secretaría de Educación y Cultura, promueve de ministros aduladores, de un ejército y una polióa
en 1987 Tiempo de libertad, de Ramiro Estrada Sán- serviles que encubren despojos y crímenes, sólo tie-
chez. Una novela política clásicade estos años finales ne funcionalidad en su propio país porque, en defi-
del siglo, clásica porque no está sostenida por un nitiva, es un esclavo económico e ideológico del im-
hecho histórico; más aún, porque está realizada en perialismo norteamericano.
un marco de intemporalidad y de indeterminación Dentro de este anterior cliché, la cara opuesta del
geográfica. Todo esto no niega una problemática espejo es el mundo guerrillero y el levantamiento de
netamente del sibcontinente latinoamericano: el des- una nación, toda harta de miseria e injusticia social.
ligue despótico del poder de una dictadura y la Por si esto fuera poco, el estereotipo está fundamen-
contracara de la guerrilla libertaria. Al mismo tiem- tado en idealistas combatientes procedentes de los
po, no rompe con esa gran tradición de novelística estratos más sufridos de la sociedad, es decir, la clase
de rotunda protesta que define en parte ese largo campesina. Tal es el caso del personaje Rodolfo Gam-
112 • Luis Mario Schneider • Lanovelarnexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 113

bia Güel, que proviene de un ambiente familiar aza- do la corrupción de su desempeño, inclusive arbi-
roso; o el de Julio Antonio Segovia, el máximo líder trariedades extremas como el crimen.
del movimiento opositor, quien rechaza idealista- En el balcón del palacio gubernamental, en un
mente, a la caída de Antúnez, el mando supremo, en ambiente festivo previamente armado por el apara-
aras de vigilar desde afuera la ética de los nuevos to político, entre vítores y despliegues aclamativos, y
dirigentes. En la conversación final que sostiene con mientras el presidente del congreso local, después
el antiguo estudiante, Rodolfo Gambia, manifiesta de un demagogo y adulatorio discurso, le imponía la
su pensamiento y su creencia de misionero revolu- distinción, un tiro salido de la muchedumbre acaba
CIOnarIO: con su vida.
Antes se narra el origen humilde de Benavente,
[...] aprendimos que desde Espartaco, las revueltas han de hijo bastardo; se cuenta un episodio de su infan-
ido transformando a la humanidad. ¡Pero tantas revolu- cia, cuando junto con su madre, Chonita, realiza un
ciones han sido traicionadas! Y revolución que se traicio-
viaje de su villorio nativo a la capital provincial y pre-
na se pierde sin remedio ... sólo que, aún traicionados, los
sencia una congregación multitudinaria en home-
pueblos se aferran con angustia, con pasión, a la esperan-
za. A la que enardece la voz y la pluma de los que comba- naje al mandatario en turno. El suceso no sólo le
ten a tiranos e injusticias. A la que nos mueve a levantar- impacta, despierta en él el íntimo anhelo de ser como
nos después de la última caída ... A la que está en nuestro ese hombre del balcón. La existencia de Américo
aliento. A la que nadie, nunca, podrá arrebatarnos. Benavente es trazada desde su dedicación al estu-
dio, su carácter solitario, la obtención exitosa del
Este esquematismo, este simplismo de Ramiro título profesional que le permite colaborar con el
Estrada Sánchez en Tiempo de libertad se reitera en su procurador general de justicia del estado. Poste-
segunda novela: La muerte del señor gobernador, que riormente, su calculada boda con la hija de éste crea
no consigna ni editorial ni año de impresión. un matrimonio de desavenencia, de insultos y agra-
Américo Benavente cumple los primeros tres años vios; su encuentro y relación con una "querida" de
de gobernante en un estado de la república y va a pasado turbulento con quien desborda confianza y
recibir la medalla "General Atilano Berumen" como confesiones. Finalmente el manipuleo, su inmorali-
ciudadano ilustre en el desarrollo y el progreso de la dad para obtener la gobernatura. Todo ello sin ex-
comunidad. La condecoración le es otorgada por una cluir oposiciones políticas, la denuncia de individuos
legislatura servil que apoya todos sus actos, legitiman- honrados, testigos de impunidades y atropellos, am-
Política y novela mexicanas desde los 80 • 115
114 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ...

parado por el derroche de dinero obtenido en espe- ciones que las ansias de los caciques, creados y pro-
culaciones fraudulentas. movidos por el dedo y la confabulación camarillera
La muerte del señor gobernador no excluye aconteci- de un presidente de la república, asocian y alimen-
mientos tanto de índole política como familiar, las tan. Todo es real, comprobable desde los propios
consuetudinarias alternancias de un periodo de cri- nombres, hasta esa atmósfera tenebrosa, prostibularia
sis que desemboca en su asesinato. y corruptora de la policía que hace su propio juego
Quizá lo novedoso de esta novela consiste en su en la infamia.
estructura cíclica, ya que al final, en otro niño, se Yucatán retorna esa historia vergonzosa de la in-
revive .la misma escena, la idéntica situación que le justicia social, vuelve a ser escenario de las traiciones
marcó a Benavente la elección de su destino. a las leyes, del cercenamiento de ideales y de los
Charras, publicada en 1990, es la primera novela aplastamientos de postulados revolucionarios. CIuL-
de Hernán Lara Zavala, conocido anteriormente por rras es también la esencia de otra quimera.
dos libros de cuentos: De Zitilchen y El mismo cielo. En lenguaje coloquial de fluida narración, Hernán
Charras es una novela-reportaje que reconstruye Lara Zavala vertebra el orden establecido a través de
un asesinato político. Es la versión recordada de un la creación de un sindicato cuyos emplazamientos a
hecho sucedido hada quince años en la península huelga resquebrajan la cerrazón de empresarios en-
de Yucatán: un acontecimiento desgarrante, que cor- riquecidos, de organizaciones obreras solapadoras y
ta la existencia de un líder estudiantil que, al cobrar temerosas. Los ideales de un grupo democrático,
fuerza dv~ca, no conviene a los fines del gobierno libertario, exigen del gobernante impuesto arrancar
oficialista, cuya estabilidad se afincaba en una falsa los males, sacar la raíz a flote para descubrir las lacras
negativa, en una calma: argumento propicio para de métodos y planes viciados. Una lucha contra el
alcanzar otros futuros arribismos. intenso poder oculto a fin de vindicar la luz, la clari-
El autor maneja la ficción como lúcido mago que dad. El resultado, el precio, el crimen de un idealista
atiende a la sobrenaturalidad de hilvanar, de atar los estudiante de derecho, asesor de agrupaciones in-
cabos de la historia, sortilegio al cual toda novela tes- dependientes, de empresas maquiladoras y de la
timonial recurre para verificarse: pruebas extraídas construcción. Charras, Efraín Calderón Lara, joven
de periódicos, pláticas y comentarios de allegados; altruista, inexperto, confiado en el respaldo popular
formulaciones para, sobre todo, volver transparen- y en las leyes, logra hacer tambalear una pirámide
tes los móviles secretos de esas argucias. Maquina- sostenida en una estructura endeble, impuesta des-
116 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 117

de la capital del país y también por la poderosa clase congénita del organismo socio político nacional; tam-
empresarial de la zona. La ejecución del joven acre- poco en el andamiaje sabio y rotundo de su estruc-
cienta el drama al ir matizada, paralelamente, por el tura; ni siquiera en la habilidad para configurar am-
clima corrupto de un cuerpo policiaco cuya profe- bientes y construir personajes. Creo radicalmente que
sión y forma de vida se insertan en la protección de su comunicación implica la cólera ante una vergüen-
garitos, golpeadores, despojadores de tierras y ga- za que lleva años de no bañarse, exorcizarse. Es una
nado; esa atmósfera de queridas cumplidoras, de al- trascendencia de reclamación histórica para que este
cohólicosenvilecidos cuando no de marihuanos. Pero libro, para que esta vida, la del luchador Charras, ya
eso sí,una policíadespótica y prepotente con sus igua- no sea una hoja en blanco, una página más de las
les, servil con la burguesía mandataria. traiciones humanas.
Es perfecto el juego de ajedrez de esa ficción: el Guerra en el paraíso es la cuarta novela de Carlos
pequeño peón avanza verticalmente; atrevido, pone Montemayor, publicada por editorial Diana en 1991.
en jaque a la reina que, matriarcal e indignadamen- Es una novela política en todo el sentido de la pala-
te, exige protección; el rey moviliza sus alfilesy caba- bra, e involucra desde el gobierno federal hasta el
llos, apostado en su torre. El peón, presa fácil, es provincial del estado de Guerrero, así como la parti-
torturado y mutilado antes del tiro de gracia. cipación directa de la población civil.
Con un excelente ritmo y manejo del tiempo, Lara Estas dos miradas se ciernen sobre el conflicto re-
Zavalareconstruye paso a paso el tiempo transcurrido volucionario promovido y dirigido por las acciones
entre el 7 y el 19 de febrero de 1974: los móviles y el de índole guerrillera de Lucio Cabañas en Guerre-
plan del crimen, el asesinato y el hallazgo del cadáver, ro, entre los años de 1971 y 1974.
manteniendo al lector en un suspenso de indignación. La obra se desarrolla dentro de una estructura
Hace las veces de epílogo la muerte del goberna- cronológica, cuyos capítulos -en un total de IX-
dor Loret de Mola 12 años después, asesinado en otra revelan los momentos más dramáticos del levanta-
carretera, en condiciones similares a las de Charras. miento en las serranías del estado. Trastorna y con-
y como las clásicas novelas ejemplares, el destino mueve no solamente a la opinión pública, sino tam-
depara al verdadero criminal el pago de su culpa. bién a los poderes político y administrativo, quienes
La singularidad e importancia de la novela de buscan exterminar la rebelión y a su líder campesi-
Hernán Lara Zavala no radica necesariamente en el no. Si bien cronológica, Guerra en el paraíso rompe la
diagnóstico y la radiografía de una enfermedad casi linealidad para afirmarse en puntos de vista de
118 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 119

simultaneísmos episódicos, múltiples enfoques que de la pobreza de los pueblos circunvecinos. Así,
van desde las tácticas diferenciales del Poder Ejecuti- Montemayor va a utilizar noticias periodísticas, ofi-
vo, la Secretaría de Gobernación, la Procuraduría cios, decretos, telegramas y comunicaciones radia-
de ] usticia, el Ejército, la Policía Federal y Estatal, les; recrea reuniones y conversaciones para recons-
hasta las maniobras del grupo rebelde: sus formas truir el sistema cruel, represivo, de tortura carcelaria,
de vida y lucha, sin descuidar los asaltos y asesinatos. violaciones, masacres, inhumanidades que bajo el
La narración va más allá, compromete dando los ideal del pacifismo corrupto del Estado se emplea
nombres propios de todos los personajes oficiales, para sofocar las reivindicaciones socialesque promul-
desde el mismo presidente de la república hasta los ga la ideología del ex maestro Lucio Cabañas. Desde
secretarios de Estado y los comandantes de las fuer- el otro espejo, del mismo Cabañas y sus seguidores,
zas militares con el propósito de no desvirtuar la rea- justificarán sus delincuencias como única oportuni-
lidad histórica, y por otro lado, remachar la verosi- dad para implantar un reformismo necesario y olvi-
militud de los acontecimientos mismos, de tal manera dado, que nivele la vida económica de esa gran par-
que la novela funge también como una obra testi- te de México, que dignifique tantas existencias
monial. empobrecidas, marginadas por el poderío de la ad-
La acción propiamente dicha sucede en la geo- ministración pública hereditaria que turna cada seis
grafia de la llamada Costa Grande sobre el Océano años idénticos sometimientos para conservarse.
Pacífico, la que va de Acapulco a Zihuatanejo, zona Guerra en el paraíso es, entonces, una novela de
de montañas, esteros y playas, territorio donde se enfrentamiento de poderes: el de la fuerza des-
verifican los combates. Aquí vale desentrañar el títu- tructiva contra la fuerza de la creación. Un plantea-
lo de la obra, el cual obedece igualmente a aspectos miento milenario de la historia del mundo entre
realistas y simbólicos.Por un lado las actividades tran~- aquellos que la oportunidad y el oportunismo les
curren en el paraje El Paraíso, y por el otro, condi- dio todo y que se oponen a aquellos que solamen-
ciona una metáfora de territorio mítico en pro de te tienen ideales, una esperanza promotora de al-
una esperanza. truismos, pero cuyo fin está marcado por el desig-
Guerra en el paraíso es una novela densa que trata nio de la muerte.
de agotar todas las posibilidades del manejo ~b~r- Es esta una obra histórica vinculada al ejercicio
namental con la existencia miserable y a la vez epica presidencial de Luis Echeverría Álvarez que, bajo la
del grupo alzado, sin descuidar el aspecto colectivo máscara del populismo, no pudo sofrenar la corrup-
120 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 121

ción tradicional de la clase dirigente y que, por lo y acontecimientos que refleja su novela anterior, iPor
mismo, fue propiciadora de una época de levanta- qué no dijiste todo?, Yla posterior, La patria celestial, dada
mientos guerrilleros, de secuestros y asesinatos fa- a conocer por la editorial Cal y Arena en 1992. Todo
mosos, de atracos bancarios, en fin: una atmósfera esto manifiesta a Salvador Castañeda como narra-
nacional de incertidumbres internas, pero, eso sí,ven- dor obsesivo de una experiencia humana que hasta
dedora internacional de la falsa imagen de un país el momento ha marcado en forma definitiva su crea-
próspero y generoso. Basta ver la contradicción se- ción literaria.
ñalada por Montemayor: la aceptación de refugia- La patria celestial es una obra más carcelaria que
dos chilenos, muchos de ellos marxistas reconocidos, política, donde lo segundo es consecuencia directa
pero en cambio el ocultamiento, dentro de lo posi- de lo primero. Se trata de una novela dividida en
ble, de igual ideología en el país. capítulos sin numeración, con un procedimiento de
Guerra en el paraíso es, asimismo, una excelente recomposición de las acciones a base de relámpagos
obra fotográfica de ambientes donde se combinan anecdóticos, jirones de recuerdos, carente de toda
las atmósferas cerradas de los gabinetes del poderío ordenación cronológica, medida a través de saltos
oficialista contrapuestas a los paisajes solares o noc- donde intervienen las actuaciones de un mínimo
turnos, a las marchas incansables y contemplativas grupo de guerrilleros dentro de un ambiente de des-
de la naturaleza plena, en libertad. composición fisica y moral.
En 1991 Salvador Castañeda publica, en la Serie La novela transcurre fundamentalmente duran-
Rayuela de la Dirección de Literatura de la Univer- te el periodo de Luis Echeverría, durante los años
sidad Nacional Autónoma de México, su diario del surgimiento de los movimientos de combatismo
carcelario titulado Los diques del tiempo. Es un texto civil de los jóvenes y campesinos, formados algu-
basado en las notas que el escritor fue llevando du- nos en la Universidad Lumumba, en Rusia, y en
rante su encarcelamiento en las prisiones de Lecum- Corea del orte, cuyos grupos guerrilleros en el
berri, Reclusorio Norte y Santa Martha. Se trata de país promovían ataques directos al Estado, a las fuer-
un testimonio de seis años, desde 1971 a 1977. Nun- zas policiacas y militares, tratando de transtornar el
ca se realizó un proceso jurídico, y fue encerrado ambiente total del país al amparo de ideales mar-
debido a sus actuaciones guerrilleras en el MAR. Defi- xistas.
nitivamente, no es una obra de ficción, aunque sí un Hay que hacer notar que esta narración conecta
escrito que sirve para transparentar muchos hechos personajes nombrados en «Por qué no dijiste todo? Tal
122 • Luis Mario Schneider • Lanovelarnexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 123

es el caso de Jaime, cuyo testimonio sirvió para com- tuir una existencia a través de vivencias amorosas
poner esta obra, pero que aparece viviente, ahora, y familiares, de preocupaciones intelectuales, de
en la segunda novela. Deseo marcar, además, la se- impulsos investigativos, analíticos y, especialmen-
guridad, el manejo estilísticaentre ambas; Castañeda, te, de la participación directa de García Vigil en el
en La patria celestial, agudiza magistralmente su len- periodismo nacional, durante los años inmedia-
guaje de amplio vocabulario, cargado de un lirismo tamente posteriores a 1968. Abarca desde el pe-
que raya en lo poético, aun en las descripciones mi- riodo final de Gustavo Díaz Ordaz, hasta los sexe-
serables, fisiológicas, crueles y torturantes. Sí, por- nios de José López Portillo y de Miguel de la Madrid:
que La patria celestial conjuga un lenguaje de podre- ciclo marcado por el surgimiento en México de la
dumbre con hábitos de religiosidad, un léxico que guerrilla socialista, tanto citadina como rural; por
va de lo realista a lo simbólico, de lo denigrante a lo los asaltos a la banca y a las instituciones; por los
litúrgico. El propio título encadena la significación secuestros a encumbrados políticos, a afamados em-
de una patria nacional generadora "de guerras sucias" presarios. La guerra de Galio recoge una atmósfera
y una celestialidadque adoquina la necesidad, ¿quizás medida entre el terrorismo y sus consecuencias de
el arrepentimiento?, con un estado divino. Empleo la clima psicológico, violencia, incertidumbre, mie-
palabra arrepentimiento aunque el término legítimo sería dos, etcétera.
expiación, porque La patria celestial involucra una sen- Desde el punto de vista familiar, Garda Vigil está
sación genitora de pesimismo, de catarsis, de que todo divorciado, tiene una hija, Fernanda, a quien ve y
lo que se hizo por una lucha reivindicad ora, en últi- trata esporádicamente; ella es una figura clave cuan-
ma instancia, no sirvió para nada o para muy poco. do al final de la novela se transforma en estudiante
Después de la novela Morir en el Golfo, Héctor en los cursos del profesor narrador para estructurar
Aguilar Camín da a conocer en 1991 una exitosa obra, la narración como una novela cíclica.
La guerra de Galio, de casi 600 páginas, publicada por En el plano amoroso, García Vigil frecuenta tres
la editorial Cal y Arena. Es la historia de un joven, mujeres: Mercedes Biedma, muchacha burguesa, li-
Carlos Garda Vigil, reconstruida por su profesor y berada, no exenta de otros amoríos que se relacio-
amigo a través de los documentos a los cuales una de nan con el protagonista en actitudes entre poéticas y
sus amantes, Oralia Ventura, tenía acceso. La docu- sadomasoquistas, hasta llegar a la enajenación men-
mentación incluía un diario, notas, cartas, en fin: una tal. Oralia Ventura, casada, tributaria de sentimien-
serie de documentos que va permitiendo reconsti- tos maternales y siempre dispuesta no sólo a colmar
124 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana, ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 125

la sexualidad de Carda Vigil, sino también a ser com- reformador de férrea voluntad de creencias y accio-
pañera maternal, y alentadora práctica para que se nes que no le impiden fundar La Vanguardia, otro
escriba la historia de Carda VigiloLa tercera, Romelia, periódico, pese a conmociones de intereses sindica-
secretaria de uno de los administradores del perió- les y manipulaciones insultantes tanto para él como,
dico donde trabaja el protagonista, es una especie de por supuesto, para Carda Vigil. Éste, desencantado
Mata Hari burocrática a lo moderno cuyo único de- no sólo por el ambiente sino por tantas triquiñuelas,
seo es alimentar su erotismo femenino. Se podría se alejará de las funciones periodísticas.
agregar una cuarta, Paloma, la ex compañera de Car- Octavio Salas posibilita, entre las tantas denun-
los Santoyo, con quien Carda Vigil tiene un fugaz cias que realiza en La República, descubrir el mundo
contacto corporal. de la guerrilla, no solamente su factor táctico sino
En lo intelectual, Carda Vigil era un estudiante todo ese universo solapado y de la tortura que las
destacadísimo, interesado en la historia nacional, fun- fuerzas gubernamentales, policiacasy militaristas rea-
damentalmente la de los años de la Revolución, la lizan al amparo de una administración desde todo
que tratará de interpretar a partir de aquellos pun- g~~f?d~ vista.corrupta, pero con pretexto de "la
tos que rompían con el criterio oficialista; pretende- gr~ride~á y la tranquilidad del país". Aquí, en este
rá recuperarla por una comprensión manejada a tra- momento narrativo, 'adquiere preponderancia la
vés de investigaciones y documentos poco conocidos figura del guerrillero Santiago Santoyo, un her-
o simplemente desconocidos. Sus libros le dan éxito. mano de Carlos Santoyo, amigo íntimo de Carda
Ejerce una profesión que le acarrea fama como Vigil, que después de la prisión y muerte de Santia-
editorialista y más tarde como investigador en el Ins- go se vuelve también guerrillero de la Liga 23 de
tituto de Historia del Castillo de Chapultepec. Septiembre, junto con su mujer, Paloma Samperio.
Como periodista, Carda Vigil empieza a trabajar En toda esta disposición de la vida privada y pú-
en La República y se pone en las manos del director, blica de los personajes, se testimonia la presencia
Octavio Salas. Éste, que conoce a fondo el medio circunstancial de Calio Bermúdez, un individuo un
-prestigiado por su labor de supremo diarista, tanto ubicuo, entre trasvesti, celestino, influyente y
sabedor triunfal de losjuegos con que el poder polí- politólogo, que maneja su existencia acorde con
tico interfiere en los mecanismos de la prensa nacio- teorizaciones sobre la realidad nacional. Conformis-
nal-· ,es sobre todo un individuo alucinado con una ta, siempre instalado en un alcoholismo delirante,
presencia mística de la misión del periodismo, un pero, eso sí, de rotunda sensibilidad.
126 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 127

He reflexionado bastante acerca de por qué esta taminación social y política que vive México des-
novela de Aguilar Camín se titula La guerra de Galio. pués de los años setenta.
Pienso que las actuaciones y las disquisiciones con
tintes de sabiduría de Calio Bermúdez, su conoci- Al comienzo de estos resúmenes me referí al grupo de
miento de los "sótanos de la política mexicana", no novelaspolíticasque tendían más a un enfoque metafó-
son lo suficientemente relevantes para aprehender rico que a la concreción o denuncia de una realidad de
la "guerra secreta" desde todos los puntos de vista la políticaen símisma, cotidiana. Dosjóvenes escritores,
sacados a flote mediante el periodismo: ejercicio que Cerardo Laveaga y Jorge Volpi, sirven como reciente
involucra preponderantemente a Octavio Salasy que culminación de este manejo de una imaginería que
también de refilón toca a Carlos Carda VigiloMás supone, además, la afirmación de hechos de la polí-
aún, la obra pretende ser una épica de Carda Vigil tica nacional que tienen lugar en el siglo venidero.
cuando, bien mirado, la única epopeya de este per- Cerardo Laveaga, además de otra novela, Valeria,
sonaje es haber actuado en la marginalidad de los publica en editorial Planeta, a finales de 1994, El úl-
sucesos de individuos que sí se comprometieron en timo desfile de septiembre. Cuillermo, un joven idealista,
hechos de pretensión reformista o revolucionaria. militante del Partido de la Revolución Democrática,
Quizás Aguilar Camín debería haber titulado esta fallece a raíz de una crisis diabética y deja una novela
obra "La guerra de Salas", pues éste realmente cons- en que vuelca su más cara ilusión: asumir la presi-
truye el nuevo periodismo mexicano. La épica, el dencia de la república. El manuscrito, situado en el
sentimentalismo humanitario que permea la figura 2033, es encontrado por amigos de sujuventud que
de Carda Vigil, sólo se sustenta en el interiorismo residían en Europa. El intríngulis literario, quizá tam-
de dolor y sufrimiento clásico de un ser humano bién ético, es insólito, puesto que la novela comienza
dañado por las circunstancias propias de aquella con el terremoto de 1985 -el 19 de septiembre- y
generación actuante o inmediatamente posterior concluye en 1994, en plena sucesión del gobierno
a 1968. de Salinas de Cortari; envuelve igualmente una tram-
La guerra de Galio es indudablemente una novela pa, por no decir un thriller estructural y anacrónico,
escrita en clave, por lo que carece de importancia cuya intención, al parecer, implica que en definitiva
para el lector reconocer los nombres propios, por- el poder o su necesidad carecen de tiempo, se man-
que en definitiva, su valor radica en hacer saltar a la tienen inmutables. Así, el personaje Cuillermo se
luz pública los entretejes del periodo de negra con- autobautiza como el Presidente la Rosa, cargado de
Política y novela mexicanas desde los 80 • 129
128 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ...

todo un dominio soberano y dictatorial, quien anun- traslados, y la fuerza pública del dictador muestra su
cia en el ámbito familiar y en el círculo de sus más poderío, ahora continental, con su creación del Lati-
allegados colaboradores la decisión de renunciar no, moneda única para Hispanoamérica, su contri-
después del desfile del 15 de septiembre, con el pre- bución que acaba con los últimos vestigios guerrille-
texto de descubrir el alcance de la corrupción den- ros en toda Latinoamérica, y su participación para
tro de su administración, un supuesto fraude. En concluir la reglamentación del narcotráfico, el plan-
fin: una gran manipulación elaborada no solamente teamiento de la posibilidad de una gran coalición
para rastrear fidelidades sino, y sobre todo, para entre la izquierda, el centro y la derecha, es decir el
desenmascarar traiciones. El desfile patriótico jamás PRD, el PRI Yel PAN.

se da pero está compensado por otro desfile, el de El último desfúe de septiembre conjuga treinta divi-
los caracteres, el de las actitudes, donde intervienen siones de voces y tiempos en matices discursivos y
vínculos políticos y familiares. epistolares sin contar enfoques históricos y narrado-
Primero, el general Cuauhtémoc Stockwell, se- res polifacéticos que involucran niveles no solamen-
cretario de Seguridad Nacional, hombre de perfil te de la alta política nacional sinojuegos de amores y
fascista y de doble rostro que enseña sumisión e hi- desamores, pero siempre conectados con el ejercicio
pocresía, quien al conocer la resolución del presi- gubernamental. Quizás el hecho más notable tenga
dente es el mayor conspirador, cegado por el deseo lugar el día mismo del desfile de septiembre. La Rosa
de alcanzar el poder supremo. Todo en coalición con -es decir, Guillermo-- visita después de muchos
otro siniestro personaje, el cardenal Primado Satur- años a] osefa, ahora viuda, empobrecida pero que
nino Mendoza, homosexual reprimido y ávido de otrora en la juventud fuera su gran amor, la que le
demostrar la implacable jerarquía de la Iglesia. vaticinara el alcance presidencial. Ahí se escenifica
Desde el hogar, Alida, la esposa frívola atada a un un último rasgo de gratitud y magnificencia al rega-
recuerdo amoroso, histérica, al borde de la total ena- larle a la mujer la casona en que habitaba.
jenación; Almudena, la hija, amante de Stockwell y De esta manera, La Rosa afirma su soberanía, es
prostituida por él, se une a la conjura y lleva a tal el paradigma del poder, aquel que se consigue sin
grado el odio a su progenitor que lo denuncia y acepta importar los medios; es farsante y héroe, diabólico y
ser manejada por el emporio televisivo para dar santificado en la aclamación del rebaño, pero asimis-
mayor notoriedad a sus acusaciones. mo, y en contrapartida, un gran solitario resultado
En resumen, los traidores pagan con suicidios y del trastrueque entre la potestad y el humanismo.
130 • Luis Mario Schneider • La nacela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 131

jorge Volpi se dio a conocer como ~ov~lista conA al cual devolvieron al día siguiente, pintado de rosa
pesar del oscuro silencio, en 1992. La editorial Aldus le y amarrado a una antena-, emiten comunicados
publicó en 1995 La paz de los sepulcros. escalofriante s que ya nadie lee y anuncian el fin del
Brutalmente asesinado en un cuarto de hotel, al mundo.
lado del cadáver de un desconocido que ha sido de- La prensa lucha por la exclusiva, que obtiene por
capitado, aparece el ministro de justicia, Alfonso casualidad un reportero del semanario amarillista
Tribuna del escándalo, Agustín Oropeza, improbable
Navarro.
El escenario es, quizá, el México del año 2006. narrador de la novela, el cual, además, descubre la
Una coalición de partidos de oposición, después de identidad del otro cadáver: Ignacio Santillán, a quien
un prolongado movimiento democrático que ~or fin conoció en la preparatoria. A partir de entonces,
ha hecho realidad la transición a la democraCla y la Oropeza se convierte en improvisado detective, en-
alternancia en el poder, ha llevado a la presiden?a a cargado de perseguir las huellas que unieron a los
un viejo y respetado novelista. Pero éste, demasiado dos muertos en un periplo nocturno. Así, se entera
ocupado en escribir sus Memo:w:, se ha ~ec~o ro- de un negocio de prostitución por catálogo, de las
dear de una corte de jóvenes rmmstros de limpia tra- orgías celebradas por los impecables ministros en Pa-
yectoria, quienes realmente g.o~i~r~an, t?dos ellos lacio Nacional, de los efímeros o burdeles ambulantes
con experiencia anterio en la írucianva pnvada y en de moda, conoce a los miembros de una secta de
la academia, y entre los cuales destacaba el recién necrófilos -a la que pertenecían tanto Santillán como
asesinado avarro. . avarro--, la oscura trama que se urde en torno a
El escándalo sacude una vez más a la democraCla las muertes y a la guerrilla, la terrible lucha por el
mexicana: en un año de sucesión, y frente a candi- poder entre los ministros y,en especial, la vida impe-
datos como los ministros del Interior y de Hacienda, netrable de una mujer que sirve como catalizador
el ex ministro de justicia era considerado como fa- de todas esas fuerzas.
vorito. Las primeras investigaciones, a cargo. de la En la línea de novelas de sucesión, como La som-
Fiscalía General de la República, apuntan hacia un~ bra del caudillo, La paz de los sepulcros revela que el
extravagante guerrilla urbana,peredera del moví- poder corrompe y el poder absoluto corrompe ab-
miento chiapaneco de los noventa: encapuchado s que solutamente, sin importar los antecedentes de quien
realizan actos espectaculares e inútiles --el más re- lo detenta. En una visión descarnada y pesimista, el
ciente fue el secuestro de un conductor de televisión México de los demócratas hace encarnar inevitable-
132 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ... Política y novela mexicanas desde los 80 • 133

mente todos los vicios del derrocado sistema priísta corrupción escondida que llena hasta los ámbitos me-
sin que parezca haber opciones de salvación. nores de la esfera pública.
El epígrafe de Martín Luis Guzmán pone de ma- De algún modo, La paz de los sepulcros es una pro-
nifiesto el sustrato esencial de la narración: "Sólo en fecía ácida y terrible de uno de nuestros futuros. Lo
el desorden es posible diferenciar las tinieblas de la peor que ha ocurrido en la historia reciente de México
luz." Noche y día se vuelven los escenarios de lo visi- -homicidios políticos, violencia, traiciones- se
ble y lo invisible, de la política abierta y de la subte- magnifica en esta pesadilla que, sin embargo, resulta
rránea, de la necesaria doble personalidad de todos irrisoria. Al menos hasta que el lector descubre que
aquellos que sucumben ante el poder. En este mun- el mundo descrito también es el nuestro.
do no parece haber lugar para los claroscuros: todas Novelas que implican un resumen, que las
las criaturas son, más bien, seres duales, conciencias involucra y las trasciende. Un cuestionamiento radi-
divididas, espectros incapaces de reconciliar sus idea- calmente mexicano. Una problemática de aspiracio-
les con su acción. nes personificadas, enfrentadas al poder político y a
Especie de vampiros modernos, los gobernantes sus socios. Por supuesto, también a un hálito de an-
se asimilan a la secta de necrófilos que representa a helos colectivos. Transcendencia en cuanto a que el
los gobernados; unos y otros adoran la muerte y sus espacio y el tiempo absoluto de la narración se ad-
representaciones, viven en ella y por ella: es su desti- hieren a un sistema global de otras casualidades ya
no último. Sean losjóvenes ministros o Marielena, la individualizadas o inscritas en un orden que rebasa
mujer que ha desatado la tragedia al unir los desti- la geografía nacional. México atado a su verdad, pero
nos de Navarro e Ignacio Santillán, todos se ven en- no aislado, náufrago en la conciencia universal de
vueltos en un sistema complejo donde verdad y men- reivindicacionesy sueños. ¿Sería especular o profetizar
tira dejan de acaecer, y el engaño es la única demasiado el pensar que los últimos acontecimientos
posibilidad de existencia. La política se torna, así, un en el estado de Chiapas, el asesinato de políticosy cam-
juego permanente, una ordalía inevitable a la cual pesinos, el descubrimiento de la corrupción en los
todos están sometidos, y en todos los campos de la altos niveles, la marginación económica que vive el
vida: un desafío del cual no se puede salir incólume, pueblo mexicano resultante de la teoría neoliberal,
en el cual las tinieblas borran necesariamente los pri- el renacido y especulador clericalismo, la exaltación
vilegios de la luz. El poder y la noche se asimilan y de una democracia que no llega, etcétera, darán con
confunden en la descomposición de las almas, en la el tiempo sus testimonios narrativos?
134 • Luis Mario Schneider • La novela mexicana ...

Así, la novela política de fin de rnilenioen México


seguirá registrando ese perenne combate entre de-
monios y dioses.

Í DICE

Justificación 9

La literatura del petróleo en México 13

El tema homosexual en la nueva narrativa


mexicana 65

Política y novela mexicanas desde los 80 89


Esta obra se terminó de imprimir en mayo de 1997
en los talleres de Litográfica INGRAMEX, S.A. de C.V.
Centeno No. 162 Local 1, Col. Granjas Esmeralda
C.P. 09810, México, D.F.