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“HABLEMOS EN

ESPAÑOL”

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HISTORIA Y LITERATURA DE ESPAÑA

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Y LITERATURA DE ESPAÑA HASTA ÉPOCA EL AÑO 1492 MEDIEVAL PU ERT A DEL SOL -
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HISTORIA

DE

LA LITERATURA

INDICE

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PRÓLOGO

Este trabajo que estoy presentando, sobre la literatura española de la Edad Media, hasta el año de 1492, es una

recopilación selectiva, en donde he incluido

a los autores fundamentales de la época y

fundamentalmente, a sus obras. Yo creo que, el estudio de la literatura tiene que estar basado en la lectura de las fuentes y no en la interpretación de sesudos

profesores, que, si bien he incluido alguna que otra interpretación, sólo ha sido para mostrar a mis lectores, cual es el trabajo del crítico literario. Siempre que iniciemos la lectura de un autor, tenemos que observar la época en que este autor ha vivido [volvamos de vez en cuando a la cronología], para ubicarnos en el entorno en el cual desarrollaba su labor. Y no nos olvidemos, que aquí hemos colocado la literatura castellana anterior a la existencia misma de España, ya que España, como el país que hoy conocemos, nace precisamente en el año de 1492, en que la Reina Isabel la Católicsa ingresa en Granada

y perfecciona la unión de todos los reinos

peninsulares bajo su corona, o sea la corona de Castilla, León y Aragón, constituyendo el Reino de España. Es decir que el contenido de esta recopilación ,bien podría llamarse, Historia de la Literatura Pre-Española. Sin embargo, al terminar la lectura de este pequeño manual, nos vamos a dar cuenta que los temas universales de toda la literatura ya estaban contenidos y tratados en esta época, que serían logicamente perfeccionados en los siglos posteriores, quizá, solo hasta finales del Siglo de Oro Español. Ahora os dejo en la lectura y el estudio de este fragmento de la humanidad, para que gocéis de la belleza, la inventiva y a veces, porqué no, de la ingenuidad de nuestros antepasados.

Buen viaje les desea

Jesús María Solé Costa. Florianópolis – Santa Catarina – Brasil 27 de febrero de 1999

Nº 1 – ANTES DE CRISTO.

EL

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PROV IN CIAS ROMA NAS :

TARRA CO NE NSE

 

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U SITANIA

30.000 A C 15.000 ªC

1.200 ªC

1.000 AC

218 AC

I

I

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I

CULTURA

INVASIÓN DE

CULTURA TARTESA

CULTURA

FRANCO

LOS CELTAS

(GERONA)

ROMANA

CANTÁBRICA

(DE FRANCIA)

CULTURA FENICIA

 

(GRIEGOS)CADIZ

AMILCAR FUNDA

VASCOS(PRE-IBÉRICOS)

PUEBLOS ÍBEROS

AKRA LEUKE

DEL NORTE AFICANO

(ALICANTE-237AC)

 

ASDRÚBAL FUNDA

CUEVAS DE

DÓLMENES

CARTAGO NOVA

ALTAMIRA

CUEVAS DE MENGA

(CARTAGENA)

DAMA DE ELCHE

GUERRAS PÚNICAS

COVA NEGRA(JATIVA)

DAMA DE BAZA

[MEDITERRÁNEO]

COVA PINAR(GRANADA)

IDIOMA LATÍN DERECHO ROMANO ACUEDUCTOS FAMILIA

LA

Nº 2 –ROMANOS Y VISIGODOS

HISPANIA CITERIOR-ULTERIOR

REYES VISIGODOS

BÉTICA ABIERTA

EN TOLEDO:

AL MUNDO:ROMA,

 

BIZANCIO,CALIFA-

 

WAMBA

TOS. EUROPA SE

143-139 LUSOS RESITEN A ROMA

ERVIGIO

CIERRA Y FRAG-

ÉGICA

MENTA.

27 ªC. TOTAL DOMINIO ROMANO

SUNIFREDO

SISTEMA DE REY

AKHILA

ELECTIVO DÉBIL

264 D.C FRANCOS Y SUEVOS

RECAREDO

INVADEN TTARAGONA

RODRIGO

LA CAVA Y AKILA DERROTAN A LOS VISIGODOS

218 AÇ

TRAJANO - ADRIANO

419

CULTURA ROMANA LATÍN EMPERADORES ROMANOS NACIDOS EN ESPAÑA:

CULTURA VISIGÓTICA LATÍN + VISIGODO CAPITAL DEL REINO GODO EN LA CIUDAD DE TOLEDO 568 LEOVIGILDO EXPULSA ROMANOS

SENADORES:

587. RECAREDO SE COINVIER- TE AL CATOLICISMO.

SÉNECA Y LUCANO

633 EL IV CONCILIO DE TOLE-

DO

SE ATRIBUYE EL DERECHO

GEÓGRAFO

DE CONFIRMAR A LOS REYES. LOS JUDÍOS SON OBLIGADOS A

POMPONIO MELA

BAUTIZARSE

ESCRITORES:

711. LOA ÁRABES DERROTAN

COLUMENA

AL REY RODRIGO EN LA BA-

QUINTILIANO

TALLA DE GUADALETE.MUZA

VALERANO MARCIAL

bem NOSAIR ES EL VENCEDOR.

Nº 3 AL-ANDALUS – CULTURA ÁRABE

MASARRA

718. PELAYO, REY VISIGODO, VENCE A LOS ÁRABES EN COVADONGA, COMENZANDO LA RECONQUISTA CRISTIANA DE ESPAÑA. 873, WIFREDO, CONDE DE BARCELONA LIBERA ESTA REGIÓN DE LOS REYES FRANCOS. 905, SANCHO GARCÉS CREA EL REINO

ABENTOFAIN

VASCO EN NAVARRA. 950 FERNÁN GONZÁLEZ PONE LAS BASES

AVERROES

DE CASTILLA. 1018, ALFONSO V, RECONSTRUYE EL REINO DE

MAIÓNIDES

LEÓN. 1063,FERNANDO I, CONQUISTA COIMBRA Y DIVIDE SU REINO, DANDO CASTILLA PARA SANCHO II Y LEÓN PARA ALFONSO VI.1229, JAIME I DE ARAGÓN RECUPERA MALLORCA. 1464 ENRIQUE IV DA EN HERENCIA EL TRONO DE CASTILLA A ISABEL LA CATÓLICA. 01469, ISABEL SE CASA CON FERNANDO DE ARAGÓN.EN 1492 LOS REYES CATÓLICOS TOMAN GRANADA.

LOS VISOGODOS BUSCABAN LA REVELACIÓN DIVINA Y LOS MOROS LA BELLEZA TACTIL

711 DC

 

1.100 DC

1.224 DC

1.492 DC

I[OMEYAS]

I[TAIFAS]

I

COMIENZA EL

FORMACIÓN

REINO NAZARÍ

FIN DE LA

IMPERIO

DE LOS REINOS

DE GRANADA

RECONQUISTA.

AL ANDALUS

TAIFAS

 

RESURGEN LOS

BOABDIL SE

722.

PELAYO

1.146 DINASTÍAS

TAIFAS

RINDE ANTE LOS

COMIENZA LA

 

ALMORÁVIDES

REYES CATÓLI-

RECONQUISTA

DINASTÍA

INOCENCIO III EN 1212 PROMULGA

EL TRIBUTO EN ORO

COS, EN GRANADA ENERO DE 1494.

950. EL IMPERIO AL ANDALUS ES RECONOCIDO POR EL IMPERIO ROMANO

GERMÁNICO

ALMOHADE CONQUISTAN ZARA - GOZA CON YUSEF AL ANDALUS.ENTRA EN CASTILLA.

UNA CRUZADA VENCIENDO EN NAVAS DE TOLOSA

QUE PAGABAN LOS MO-

12 DE OCTUBRE 1492, CRISTÓBAL COLÓN LLEGA A AMÉRICA.

FLORECE EL CALIFATO DE CÓRDOBA[0,5 MILLÓN DE LIBROS]

ROS A LOS CRISTIANOS DE CASTILLA, HIZO QUE LOS CASTELLANOS CUIDARAN A LOS MOROS

Nº 4 EL MUNDO CASTELLANO

TANT’AMARE,=

 

HABIB,=

 

ROMANCES

1.195-1.264

1.398-1458

ENFERMIRON WELYOS NIDIOS

GONZALO

MARQUÉS DE

E DOLEN TAN

MALE.

DE BERCEO

SANTILLANA

 

1.440-1479

 

1.282-1.348

JORGE MANRIQUE

GARID BOS,AY YERMANELLAS

 

DON JUAN

1.465-1536

KÓM KOMTÉNER-HÉ MEW MALE

MANUEL

GIL VICENTE

SIN AL-HABIB NON BIBRÉYO

[CONDE

1.469-1.528

¿AD OB L’IREY DEMANDARE?

LUCANOR]

JUAN DEL ENCINA

 

¿1.430-1490?

ARCIPRESTE DE HITA

800/900

 

1.100

1.200

1.476-1541

I

I

FERNANDO DE ROJAS

PRIMEROS

 

1.140 EL CANTAR

MESTER DE

ARCHIPRESTE

DOCUMENTOS:

DE MÍO CID

CLERECÍA

DE HITA

JARCHAS

BERNARDO DEL CARPIO FERNÁN GONZÁLEZ

1.499

CÁNTIGAS

LOS 7 INFANTES DE LARA

LA CELESTINA

VILLANCICOS

GONZALO BUSTIOS ROMANCES NOTICIEROS

MESTER DE JUGLARÍA>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>FIN DEL MESTER. DE JUGLARÍA ARTE ROMÁNICO(S.X)>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>>ARTE GÓTICO(S.XII-XIII)>>>>>>>>>>>>>>>> BASÍLICA DE SAN VICENTE.ÁVILA. SANTA MARÍA DEL CAMPO.CASTILLA. LA TORRE DE ORO DE SEVILLA.

LAS ESPADAS: COLADA Y TIZONA.

EL CABALLO: BABIECA

LAS MUJERES: XIMENA, ELVIRA Y SOL.

Cronología de la Edad Media

409, entrada de las tribus germánicas; los suevos, los alanos y los vándalos. De estos grupos los suevos eran los más importantes. Se establecieron en la zona noroeste de la península. La independencia política del reino suevo y las características étnicas y culturales de su pueblo, unidas a la base lusitana y celta de la región, fueron causa de las peculiaridades propias que caracterizan la población de esta región. Los vándalos ocuparon las zonas meridionales y los alanos, el grupo más numeroso, el territorio central y el litoral sureste de la península. 414, entran los visigodos en la península. 416, los visigodos derrotan a los alanos. 429, los visigodos derrotan a los vándalos, obligándolos a pasar al África. 506, Alarico, hijo y sucesor de Eurico, promulgó para los hispanorromanos la llamada ley romana de los visigodos, que era una compilación de preceptos tomados del derecho romano. 554-567, reinado de Atanagildo, rey de los visigodos. 568-586, reinado de Leovigildo: el verdadero creador de la grandeza visigoda. Hombre de grandes cualidades militares, fue capaz de vencer a los suevos, cuyos territorios incorporó al reino visigodo. Su gran preocupación por la unificación del pueblo visigodo y el hispanorromano le llevó a imponer a los últimos, el arrianismo de los visigodos. 579, nace Mahoma. 586-601, reinado de Recaredo 589, Recaredo se convierte a catolicismo ante los obispos hispanorromanos reunidos en toledo. 579, Hermengildo, hijo de Leovigildo, abraza la religión católica después de casarse con una princesa católica. El se convirtió en el líder de la población hispanorromana. 612, el rey Sisbuto decreta la primera ley religiosa contra los nobles arrianos que se rebelaron contra el catolicismo. 649-672, reinado de Recesvinto. 654, Recesvinto promulga el liber judiciorum: la importancia de este código de leyes estriba en haber sido el primero en el que se incorpora un concepto territorial a las leyes al regir por igual a todas las personas y pueblos residentes en el reino. El resultado era un paso decisivo hacia la unidad nacional. 711, la invasión de los moros del norte de África; derrota de don Rodrigo, último rey visigodo; traición de los nobles, partidarios de los hijos de Witiza; la batalla de Guadalete. 718, los árabes se dirigen a Francia. 718, el comienzo de la reconquista; la batalla de Covadonga bajo el mando de Pelayo. 732, las tropas de Carlos Martel derrotan a los árabes entre Tours y Poitier. La batalla de Tours tuvo una gran importancia por representar el final de la expansión árabe en el territorio europeo y porque obligó a los árabes a consolidar su dominio sobre la península. 778, la batalla de Roncesvalles: derrota de Carlomagno frente a los vascones. El emperador confió la conquista de los territorios y su gobierno a los condes francos de la frontera. De este modo se estableció un provincia fronteriza, la Marca Hispánica, que al mismo tiempo que ampliaba el imperio, servía de muro de contención contra los ataques musulmanes. 910, muerte de Alfonso III. Se divide su reino entre sus tres hijos, formando además de Asturias, los reinos de Galicia y León. 985, conquista de Barcelona por Almanzor (califato de Córdoba). 988, conquista de León y Astorga por Almanzor (califato de Córdoba). 988, destrucción de Santiago de Compostela por Almanzor (califato de Córdoba). 1086, derrota de Alfonso VI de Castilla, en la batalla de Zalaca, por los Almorávides. 1099, muere Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid. 1147, derrota de los Almorávides por los Almohades. 1195, derrota de Alfonso VIII de Castilla en la batalla de Alarcos por los Almohades. 1212, después de que Inocencio III proclamó una cruzada contra los Almohades, los reyes de Castilla, Navarra y Aragón, derrotaron a los Almohades en la batalla de las Navas de Tolosa. 1212, hegemonía castellana. 1217-1252, reinado de Fernando III, el Santo: rey de Castilla. 1231, el reino de Granada se declara independiente, por Mahomed I, también llamado: Boabdil. 1236, conquista de Córdoba, de los moros. 1246, conquista de Jaén, de los moros. 1248, conquista de Sevilla, de los moros. 1252-1284, reinado de Alfonso X, el sabio: rey de Castilla. 1274, Alfonso X concede importantes privilegios a la Mesta, que era una hermandad o congregación de pastores y dueños de ganado de historia muy antigua. Los privilegios de la

Mesta, entre los que se contaban el derecho de paso de ganados y la prohibición a la agricultura de roturar ciertas tierras o cercar heredades, si bien ayudó a las industrias ganadera y de la lana, sirvió para impedir el desarrollo agrícola de Castilla. 1340, derrota de los Benimerines en la batalla de Salado por las tropas de Alfonso XI. Esta victoria puso el estrecho de Gibraltar en manos de los cristianos, obligando así a las tribus africanas a abandonar los asuntos de la península.

Puntos importantes:

Los visigodos y los romanos: la muerte del emperador Teodosio (395) fue un acontecimiento fatal para el decadente imperio y la señal de guerra para los visigodos. Estaban éstos dirigidos entonces por Alarico, cuya alianza con el imperio se basaba tan sólo en la admiración personal que éste sentía por el gran emperador romano. Al fallecer Teodosio, Alarico se negó a reconocer a su sucesor e inició una invasión de Italia que terminó en 410 con la toma de Roma. A la muerte de Alarico fue elegido rey de los visigodos Ataúlfo, quien, buscando hacer la paz con el pueblo romano, salió de Italia y ocupó, como aliado del emperador, la parte sureste de

la Galia y la provincia Tarraconense en la península. (Ataúlfo en la literatura española).

Tres periodos en la historia de los visigodos:

414-476: dependencia de Roma. Eurico (466-484), gran legislador, guerrero y político, fundador de la grandeza del reino visigodo en la península. A él se debe una de las primeras y la más importante codificación de leyes visigodas, que ya incluye algunas del derecho romano y del eclesiástico.

476-589: hegemonia visigótica. La política de los reyes visigodos estuvo encauzada, sobre todo, a estabilizar el dominio de su pueblo sobre la península. No buscaban una asimilación con la población hispanorromana ni sentían identificación alguna con los intereses de los peninsulares. Se trataba de una sociedad con una estructuración doble de sus miembros: visigodos e hispanorromanos, regidos por sistemas jurídicos distintos en los que sólo los primeros gozaban de los derechos políticos de gobierno. Seniores: altos funcionarios civilies y eclesiásticos que formaban la nobleza visigoda que gozaban de una situación privilegiada representando los intereses de la población peninsular. Senatores:

nobles y altos eclesiásticos hispanorromanos que gozaban también de una situación privilegiada representando los intereses de la población peninsular.

589-711: asimilación de visigodos e hispanorromanos con predominio del cristianismo romano

El arrianismo: secta que debió el nombre y el origin a Arrio en el siglo IV, que fue formidable, primero en Oriente y luego en el Occidente, y que prolongó su existencia en los pueblos bárbaros hasta todo el siglo VI. Mejor que una herejía al estilo de las antiguas, representa un movimiento de un racionalismo introducido en un punto capital de la fe cristiana, que, de haber aparecido en tiempos posteriores de la historia del cristianismo, hubiera originado un cisma definitivo. El punto esencial del arrianismo es la negación de la divinidad en Cristo, como consecuencia de la negación de su filiación divina. Junto al curso de la auténtica tradición cristiana, que con San Juan, San Mateo y San Pablo y los primeros padres había creído en Cristo a un Dios, a un hijo verdadero de Dios, se desarrollaron, ya desde los primeros siglos, una serie de herejías que en una u otra forma atacaban la divinidad de Jesús. Los gnósticos tenían al hijo como un dios inferior

o segundo y como criatura; los docetas habían negado su humanidad; los ebionitas, su divinidad;

los sabelianos habían fundido en una sola las tres divinas personas. En algunos padres primitivos se hallan expresiones en que aparece poco clara la naturaleza divina de Cristo. Orígenes tuvo a Jesús como persona divina subsistente, pero, como hijo, «subordinado» al padre y como el primer nacido de creación. Dionisio de Alejandría (260) había dicho ser el hijo obra o criatura de Dios. Y con todo, uno y otro no se apartaban, en el fondo, de la fiel tradición. Otros padres, como Atenágoras y Novaciano entre otros, afirmaron que la filiación de Jesús no existió, o siquiera no alcanzó la perfección hasta el acto de la producción por un acto creativo. No pequeña parte de la poca precisión en los términos de la filosofía griega physis «naturaleza», ousia «escencia», ypostasis «substancia» y algún otro, los que fueron cristianamente definidos más tarde con el cultivo más desarrollado de la teología cristiana. Tal imprecisión era aprovechada contra la verdad cristiana por el especulador teosófico, fórmula presentada por Eusebio de Cesárea se substituyó «generado» a «creado». Los amigos de Arrio objetaron que no debían emplearse términos extraños a la Biblia; pero lo que importaba saber era si el contenido del término era doctrina de la escritura. Esto es lo que demostró Aanasio, entre otros. Sólo 13 obispos dejaron de aceptar la palabra consubstancial. Osio presentó un escrito en que se fulminaba anatema contra las proposiciones de Arrio, en que se decía que hubo un tiempo en que el hijo de Dios no era; que no

era antes de ser engendrado; que era de otra persona y de otra substancia que las del padre, y que era criatura sujeta a mudanza. Seis obispos dejaron de confesar tales puntos, y por fin, dos solos, además de Arrio, cargaron con el anatema: Teonas y Segundo, que, con el heresiarca, fueron mandados por el emperador al destierro. Fue también desterrado Eusebio de Nicomedia, que no quiso firmar la condenación de Ario, y Teognis de Nicea, por haber dado uno y otro asilo a los sectarios y haber continuado siendo herejes. (Enciclopedia Universal Española, pp. 409-410).

Dos resultados de la conversion de Recaredo (589):

Dio un gran impulso al elemento hispanorromano, más numeroso y culto que el visigodo, haciendo que en la unión de ambos pueblos, fuera aquél y no éste el que predominara;

Con la conversión de Recaredo, se inició la colaboración de la iglesia en las tareas políticas de la nación, lo cual ha sido desde entonces una de las características de la Nación Española.

Términos:

Rex gothorum: título dado al monarca que ejercía su poder sobre el pueblo más que sobre el territorio

Aula regia: nobles y obispos que formaban asambleas auxiliares al rey compuestos de visigodos. Éstos habían sido unas reuniones en las que los obispos católicos discutían problemas concernientes a la doctrina cristiana y leyes morales aplicables tan sólo a los católicos. Más tarde, con la conversión de Recaredo, los concilios llegaron a tomar un carácter semejante a asambleas del reino. Eran convocados por el rey y tomaban parte en ellos, además de los obispos, un número de nobles, elegidos unos por el rey o otros por el concilio mismo. La autoridad de los concilios en materias religiosas se mantuvo, pero su importancia en la vida nacional aumentó notablemente al atribuírsele jurisdicción sobre los asuntos legales y políticos del reino.

Personajes religiosos importantes:

San Isidoro, obispo de Sevilla (570-636): gran educador y escritor . Entre sus obras, algunas históricas, historia de los reyes godos, vándalos y suevos, o de educación religiosa, sentencias, se destacan sus etimologías, alarde extraordinario de erudición, que en forma enciclopédica define y analiza todo el saber antiguo. San Isidoro, sobre todo por sus etimologías, ejerció durante siglos una gran influencia en la formación espiritual y cultural de los monasterios hispánicos y europeos.

San Ildefonso de Toledo (m. 667): poeta y teólogo.

San Leandro (m. 600), obispo de Sevilla: hermano de San Isidro, educador de monjes.

San Braulio (m. 656): consejero de abades y reyes.

San Eugenio (m. 657): teólogo, poeta y músico.

San Julián (m. 690): historiador.

San Valerio (m. 695): místico visionario y fundador de monasterios, autor de una notable autobiografía.

Tres períodos árabes en la península:

711-1000: predominio exclusivo de los árabes

1000-1200: el poder en la península va declinando en favor de los cristianos

1200-1492: predominio total de los cristianos

Tarik, el jefe berber: en 711, con un contigente de unos 5.000 beréberes y árabes, se enfrentó con las tropas visigodas, muy superiores en número, dirigidas por el rey don Rodrigo. En el curso de la batalla, algunos nobles visigodos partidarios de los hijos de Witiza se rebelaron contra don Rodrigo, permitiendo así la victoria de los invasores africanos. Almorávides: eran éstos una tribus beréberes que, convertidas al islamismo en el siglo IX, habían llegado a dominar el norte de África. Almohades: eran unas tribus africanas fanatizadas por Mohamed ben Tumart, un reformador religioso que se decía ser el enviado especial, Mahdi, anunciado por Mahoma. Benimerines: miembros de una tribu beréber que había dominado en Marruecos desde la desaparición de los Almohades. Contribuciones árabes a la cultura: en el campo de las ciencias, la civilización musulmana también alcanzó un desarrollo notable y sus contribuciones, al llegar a Europa, hicieron posible e iniciaron el desarrollo de las ciencias modernas. En matemáticas, los sabios musulmanes sintetizaron y con estudios originales superaron, los conocimientos de sabios griegos e indios,

cuyas obras se han preservado gracias a las traducciones árabes. Durante siglos, fueron los estudios de aritmética, álgebra y astronomía realizados por los sabios musulmanes los más avanzados del mundo civilizado y en los que se basaron los adelantos posteriores. Se les atribuye la adaptación del sistema numeral indio, la introducción del "cero" como número, y el desarrollo y aplicación del sistema decimal, sin los cuales no se concibe la matemática moderna. Las ciencias experimentales y la medicina también se enriquecieron rápidamente con las traducciones que los sabios musulmanes hicieron de libros griegos, egipcios e indios, sobre los que basaron sus propias observaciones, llegando también a gozar por ellas de una fama indiscutible. No fue la alquimia (química) la única ciencia árabe, sino que también lo fueron la farmacología, la física y la medicina, en las que muchos adelantos conseguidos por los sabios musulmanes (tales como destilación, filtración, sublimación, etc.), Todavía hoy tienen aplicación. (Escuela de Traductores de Toledo - Alfonso X, el Sabio)

Filósofos árabes:

Al-kindi (árabe)

Al-farabi (m. 950): comentarista de Aistóteles y maestro de Avicena. Era turco.

Avicena (980-1037): filósofo y médico árabe. Autor de unos luminosos comentarios a la obra de Aristóteles, de Canon de la medicina y diferentes trabajos enciclopédicos. Era persa.

Averroes (1126-1198): médico jurista y filósofo. Nació en Córdoba. Comentarista de Aristóteles. Inclinábanse sus doctrinas filosóficas hacia el materialismo y el panteísmo, y fueron condenadas por la universidad de Paris y por la Santa Sede. Su maestro fue Avenzoar (1073?-1162).

Estos filósofos tradujeron las obras de los grandes filósofos griegos, sobre todo

Aristóteles, sirviendo de puente más tarde para su transmisión en traducciones latinas a Europa. Muladíes: eran hispanovisigodos, paganos y cristianos que se convirtieron al Islam. Éstos llegaron a constituir el núcleo más numeroso de la población hispanoárabe, y aunque su relación étnica con los árabes fue muy superficial o no existente, su completa arabización, en lengua y costumbres, hizo de ellos el fundamento de la sociedad musulmana en la península, que llegó a ser así una mezcla de elementos hispanovisigodos y árabes. Mozárabes: eran cristianos, visigodos e hispanorromanos que vivieron en territorios musulmanes y aceptaron el modo de vivir de los árabes. A pesar del sentido conservador de estas comunidades cristianas, tan adversas a la sociedad musulmana, su cultura decayó rápidamente y, aunque mantuvieron el latín como su lengua litúrgica y literaria e incluso desarrollaron un dialecto romance especial, la influencia de la cultura árabe fue evidente, por lo que se les dio el nombre de mozárabes, es decir, arabizados.

Córdoba, capital del emirato y después del califato de Al-Andalus: se convirtió en el centro del lujo y de la civilización musulmana en el occidente. Ya en el siglo X, Córdoba era la ciudad más avanzada de europa con sus 113.000 edificios privados, palacios y mezquitas, 70 bibliotecas, 900 baños públicos, calles pavimentadas e iluminadas por la noche desde las casas a ambos lados. La literatura: la poesía hispanoárabe. Bajo la influencia de la cultura y civilización hispanomusulmana, también la poesía fue adquiriendo una mayor seguridad, mezcla de sobriedad occidental y afición al detalle luminoso de influencia oriental y persa.

Ibn Zaydún (1007-1070): su lírica amorosa está considerada como una de las más finas aportaciones de la poesía árabe.

Característica de la poesía hispanoárabe es la incorporación de elementos indígenas que son elaborados con el virtuosismo formal que distingue a la poesía árabe en general.

Zéjeles: composición estrófica de la métrica popular de los musulmanes españoles: los zéjeles del cansionero de Aben Guzmán.

Muwashshahas: poemas bilingues

Kharjas: estrofa en lengua vulgar mozárabe al final de algunos poemas arabigoespañoles.

La religión de Islam: el Islam aceptó la realidad de una sociedad pluralística en la que convivían, bajo el dominio árabe musulmán, una gran variedad de grupos de cultura y religión muy diversos. En consecuencia, al contrario de las naciones cristianas en las que la aceptación de la religión era obligatoria para todos sus súbditos por verse en ella la base jurídica de la unidad nacional, en los países musulmanes, salvo en contadas ocasiones, reinaba una tolerancia religiosa, conformándose las autoridades con que los seguidores de otras religiones guardaran el respeto debido a las leyes y costumbres del Islam. Solamente siglos más tarde, y durante los períodos en que dominaron las tribus africanas, almorávides, almohades y benimerines, el fanatismo religioso de éstas llevó a

duras persecuciones religiosas de ls qeu tampoco se liberaron muchos musulmanes hispanos. Los reinos cristianos: tras la victoria de los invasores en la batalla del Guadelete (711), restos de aquellas tropas y otros nobles fugitivos buscaron refugio en los montes cantábricos y pirineos, donde formaron unos núcleos de resistencia contra el invasor. Aunque esta resistencia no parecía haber respondido en un principio a un plan organizado de defensa, al asociarse los fugitivos visigodos con los habitantes de las montañas, comenzaron a formarse unos grupos de carácter permanente que muy pronto se organizaron como nuevas sociedades políticas.

Núcleo occidental o cántabro-asturiano (la región de Galicia y Cantabria): es aquí en Covadonga donde, según la leyenda, Pelayo hizo frente a los invasores (718). Ese acontecimiento ha llegado a simbolizar el comienzo de la reconquista. Asturias, Leon y Castilla.

Núcleo pirenaico central (Navarra y Aragón)

Núcleo pirenaico oriental (Cataluña y la zona Levantina)

La vida social:

La literatura medieval: Mester de clerecía: la literatura medieval manifiesta claramente la falta de una burguesía ciudadana y el predominio de las órdenes monásticas de origen francés. Dedicadas al servicio de la religión cristiana, sus escritos son predominantemente moralizantes y consisten en composiciones piadosas, vidas de santos o narraciones de milagros. La forma más común que se da a esta literatura es la de poemas de longitud muy variable, divididos en estrofas de cuatro versos con la misma rima, de los cuales cada uno tiene catorce sílabas. Esta forma tuvo gran aceptación, siendo usada en composiciones muy variadas, líricas, épicas y satíricas, hasta bien avanzado el siglo XIV, Gonzalo de Berceo (siglo XIII): Milagros de Nuestra Señora. Mester de juglaría: de versificación menos cuidada y variada, mucho más independiente de las exigencias de sus oyentes y de las necesidades impuestas por su declamación oral. Poema de Mío Cid, otros escritores importantes y obras representativas: Alfonso X, el Sabio: Cantigas de Santa María; Tablas de astronomía; Grande e general estoria; Siete partidas. Don Juan Manuel: El Conde Lucanor; El libro de los Estados. Juan Ruiz, Arcipreste de Hita: El libro de buen amor.

Arquitectura medieval:

El mozárabe: la arquitectura y decoración se caracterizan por una fuerte tradición visigótica, tanto en la planta de sus construcciones como en el uso de arcos y decorados hispanovisigodos. A la vez se perciben elementos decorativos en los que se percibe la influencia árabe, importados, sin duda, por monjes mozárabes emigrados del sur.

El románico: busca su inspiración en las antiguas formas cristianas, bizantinas y romanas, de las que quiere ser su continuación. Se llama también estilo cluniacense por haver sido los monjes de esta orden sus mayores propagadores. El arte arquitectónico románico se caracteriza por su torre cuadrangular, más alta y esbelta en Cataluña, más baja y maciza en Castilla, y el uso extenso del arco de medio punto descansando generalmente sobre columnas de altura media. De gran sencillez en sus orígenes, el arte románico desarrolló rápidamente una gran complejidad decorativa que sirve exclusivamente para fines educativos. En el exterior, tímpanos, portadas y arcos se cubren de esculturas religiosas y simbólicas; en el interior, bóvedas, paredes y techos sirven de lienzo a un gran número de frescos representando escenas bíblicas e imágenes de santos que rebosan simbolismo religioso.

El gótico: como el románico, tampoco el estilo gótico se mantuvo fiel a la sencillez primitiva, sino que, con el pretexto de una glorificación del templo divino y de mejor complir sus fines didácticos, se cubrió también de estatuas y adornos recargados. Algunas características de la arquitectura gótica son el arco ojival, que sirve de prolongación a columnas de gran altura, bóvedas de crucería y los arbotantes qeu refuerzan las paredes exteriores. A diferencia de las iglesias románicas, las góticas dejan sus paredes de piedra desnudas. Sólo las superficies mayores se abren con inmensas rosetas, o ventanales de cristalerías polícromas.

El mudéjar: algunas características del arte mudéjar son, en la arquitectura, el empleo del ladrillo, yeso y madera en vez de piedra para la construcción, y policromía y adornos geométricos para la decoración de sus paredes y bóvedas artesonadas. Para la ornamentación tiene gran popularidad el uso del azulejo y la cerámica policromada, de pura tradición árabe, en cuya producción se destaca toda la región levantina. En la decoración interior son de gran importancia los techados, que, durante muchos siglos serón característicos de la decoración interior de las construcciones hispanas.

Los géneros literarios

No siempre se ha considerado de la misma manera qué es literatura. Hoy consideramos como literatura algunos libros (no todos) y algunas obras de teatro. Pero debemos distinguir tres

tipos de literatura: oral, escrita y representada. La literatura oral se produjo cuando muchos hombres eran totalmente analfabetos. Sólo había unos pocos que sabían leer y escribir. Esto sucedió en la edad media. Los clérigos sabían el latín y el castellano de la época. Y lo sabían leer y escribir. La cultura se encontraba, por lo tanto, en los monasterios. A medida que pasaban los años, otros hombres aprendieron también a leer y a escribir. Por eso resultó importante la imprenta. Poco a poco casi todas las personas fueron aprendiendo, y así la cultura se fue difundiendo más fácilmente. Pero la literatura oral sigue vigente hoy, aunque no con tanta fuerza como en la edad media. Por ejemplo, algunos cantantes

Se dedican a componer con música obras propias o de

otros autores (Antonio Machado, Miguel Hernández

La literatura escrita consiste en poner en un papel aquello que se relata oralmente. Por eso al principio son obras breves. Pero, cuando el público aprende a leer y aparece la imprenta, las obras a veces se hacen más largas (el Quijote, los Episodios Nacionales ). Cada vez ha ido adquiriendo más importancia la literatura escrita, porque todo lo que se habla o representa puede ser escrito, aunque pierde los gestos y la entonación. Sin embargo, tiene una ventaja: es fácilmente conservable y almacenable. La literatura representada corresponde al género teatro, mientras que las otras formas no corresponden a un género determinado. Por esto, la literatura representada siempre tiene un lugar en todas las épocas en que ha habido teatro. Pero hay que tener en cuenta que no todo el teatro es necesariamente literatura. Si, además, con todo lo dicho, nos fijamos en cuál es la intención con que el autor de literatura escribe, tenemos que señalar las siguientes: didáctica, moral, estética, comprometida, crítica y lúdica o de entretenimiento. Llamaremos intención didáctica a aquella que corresponde a un autor que pretende que el receptor de su obra literaria aprenda algunas cosas. Por ejemplo, las novelas históricas pretenden enseñar unos hechos que han sucedido. Una intención parecida es la moral. La intención moral corresponde a las obras que intentan enseñar una conducta determinada. En el caso de el Conde Lucanor, al final de cada cuento enseña qué debe y qué no debe hacerse. Lo mismo ocurre con las fábulas. La intención estética corresponde a las obras que sólo pretenden crear una belleza, sin tener en cuenta el argumento, porque eso importa poco. Así aparece la concepción del arte por el arte, que significa que aquello de que se habla tiene que ser bello por la sola razón de ser bello, sin intentar que exista otra intención. Por ejemplo, Góngora, en algunos de sus poemas, principalmente los poemas mayores, sólo trata de crear belleza por medio de las palabras. Lo mismo le sucede a Juan Ramón Jiménez con sus poemas correspondientes a la poesía pura. Sin embargo, la intención comprometida es casi lo contrario. El autor trata de enseñar cómo debe ser la sociedad; tiene importancia lo social más que la belleza. Es el caso de la poesía de Blas de Otero: Pido la voz y la palabra. La intención crítica es parecida a la anterior; pero se diferencia en que, en lugar de decir cómo debe de ser, trata de ridiculizar a una persona, a una profesión o a la sociedad. Un claro ejemplo es cualquiera de las novelas picarescas. Finalmente, la intención lúdica o de entretenimiento consiste en crear literatura como puro pasatiempo, aunque tenga también intención estética. Es el caso de las comedias teatrales. Pero en este caso es muy fácil caer en la pura «literatura de evasión», sin intención estética, también llamada subliteratura, que no es realmente literatura. Normalmente no se da una sola intención en un texto, sino que generalmente se mezclan. La intención predominante es la estética (función poética del lenguaje), de tal manera que, si falla esa intención, se puede decir que no hay obra literaria.

(como Cafrune, Serrat, Paco Ibáñez

)

).

Esto es también literatura oral.

La historia de la literatura se puede dividir en los siguientes apartados:

I.- Edad media:A. Siglo XI, jarchas. B. Siglo XII: cantares de gesta. C. Siglo XIII: cantares, romances, Auto de los Reyes Magos, mester de juglaría y mester de clerecía. D. Siglo XIV:

continúa lo anterior, excepto el teatro, y aparece la narrativa en prosa. II.- Prerrenacimiento (siglo XV).

III.- Siglos de oro: a. Siglo XVI renacimiento. B. Siglo XVII: barroco. IV.- Ilustración o neoclasicismo (siglo XVIII). V.- Romanticismo (primera mitad del siglo XIX. VI.- Realismo y naturalismo (segunda mitad del siglo XIX). VII.- Modernismo y generación del 98 (final del siglo XIX y primera mitad del siglo XX). VIII.- Vanguardismo y generación del 27 (primera mitad del siglo XX). IX.- Generaciones de posguerra (desde 1936 en adelante). X.- Literatura experimental (a partir de 1950). Ahora vamos a realizar un pequeño estudio de las formas más importantes en la literatura española. Por la comodidad que ello implica a la hora de analizar una obra, la literatura se divide en géneros, que son grandes grupos diferenciados de obras, en los que todas las obras incluidas en cada grupo tienen unas características comunes. Estos géneros son tres: narrativa, lírica y teatro.

Las características del teatro son: se puede representar; existe una gran abundancia de diálogo -conjunto de los parlamentos de todos sus personajes-; hay lugar, tiempo y acción, aunque no siempre existen las tres unidades; todo esto significa que no hay narrador, sino que los hechos

aparecen representados a través del diálogo y movimiento de los actores; se divide o puede dividir en actos, jornadas, etc., Y éstos a su vez en escenas. Se denomina escena al conjunto de parlamentos en que no hay entrada ni salida de personajes; por lo tanto, esa entrada o esa salida indican un cambio de escena. Cuando se ha dicho que existe una gran abundancia de diálogo se quiere decir que hay una parte que no es diálogo: esta parte se denomina acotación, que es cada vez que el autor señala una acción que debe realizar un personaje sin hablar, o las indicaciones

El teatro puede ser en prosa o en verso. Actualmente

se tiende a escribir teatro en prosa, pero en el siglo XVII, todo el teatro era en verso. En general

de cómo debe estar dispuesto el escenario

tiene tres actos, salvo en el siglo XVIII y en el romanticismo, que tenía cinco. Existen subgéneros con un solo acto, y excepciones, como La Celestina, con 21 actos. En cuanto a la lírica, habría que señalar como propio de este género: el autor utiliza exclusivamente el verso y no la prosa; habla de sus sentimientos: amor, patriotismo, belleza de la

Se utilizan más conscientemente las figuras retóricas, y, en especial, la metáfora;

existe una repetición de los ritmos poéticos más frecuente que en los demás géneros. El género denominado narrativa se caracteriza por: la presencia de la acción; la importancia de los personajes, el lugar, el tiempo; poder mezclar diversas acciones en distintos tiempos; la presencia del narrador; la no existencia de un diálogo constante y exclusivo; no existe tampoco una insistente dedicación a los sentimientos propios del autor; frecuente mezcla de descripción, narración, diálogo y otras formas más particulares como el monólogo; estructuras cambiantes; la objetividad en el sentido de que el autor se distancia de los hechos narrados Cada uno de estos géneros tiene unas subdivisiones que se llaman subgéneros. Vamos a ver brevemente las características de los distintos subgéneros más importantes en la literatura española.

naturaleza

;

Teatro.-

La subdivisión más característica del teatro es en tragedia, comedia y drama, que son los subgéneros más importantes, pero también veremos el auto sacramental, el entremés y la loa. La tragedia es una forma literaria dialogada en que los personajes se enfrentan entre sí, produciéndose el nudo (o parte del conflicto más importante) de tal modo que el desenlace es desgraciado, por la muerte, la no correspondencia o la separación de los personajes que -cuando el final es feliz- deben permanecer unidos. La tragedia del Siglo de Oro tenía un argumento de carácter histórico, y el tema solía ser amoroso. Hoy la tragedia puede tener como fondo una visión -satírica o no- de la sociedad. Tiene dos o más actos. Comedia es el nombre que se daba a todas las representaciones teatrales en el siglo XVII, cuando tenían tres actos, a diferencia de las representaciones en un solo acto. Pero hoy entendemos por comedia un subgénero del teatro en que existen unos personajes graciosos que buscan la risa en el espectador, por medio de la broma o de la crítica. También tiene tres actos y suele ser de final feliz. Su finalidad o intención, más que instruir, suele ser de entretenimiento. El drama, al igual que la comedia, es un nombre importante, porque da lugar a que todo el teatro se denomine también dramática. Su finalidad, al tiempo que entretener, es instruir. El planteamiento del argumento es serio, pero también suele ser de final feliz. Se representa igualmente en tres actos, salvo en el siglo XVIII y en el romanticismo, que se realizaba en cinco actos.

El auto sacramental es una representación teatral en un solo acto (acto: 'auto'), que trata de temas religiosos, especialmente la natividad de Cristo, la Eucaristía (de ahí el nombre de sacramental). En lugar de personajes aparecen constantes símbolos: la fe, la eucaristía, la 1 3

caridad, el mundo y un largo etcétera que le hace ser un género muy diferenciado respecto de las restantes formas teatrales. El principal autor (no el único) de autos sacramentales fue Calderón de la Barca. A pesar de ser una obra en un solo acto, se representaba independientemente. Su finalidad o intención era de instruir. El entremés, al igual que el auto sacramental, es una representación teatral en un acto único, pero se diferencia en que sí existen personajes y no símbolos; no es religioso, sino profano; trata de entretener cómicamente: en ningún caso pretende instruir; aunque es obra independiente, se representaba en los entreactos de obras más amplias, mientras se cambiaba el decorado. Finalmente, la loa es una pieza teatral, también en un solo acto, dedicada en homenaje o alabanza de una personalidad. Es, por lo tanto, un teatro de ocasión.

Lírica.-

La copla es una forma poética en verso, que puede tener diversas formas. Una de ellas es la copla de arte mayor, con versos dodecasílabos, o la copla de arte menor, con versos octosílabos, y las dos con la misma estructura en la rima: abbaacca o ababbccb. Esta es la copla más tradicional, y fue muy usada por Juan de Mena. La otra forma de copla es la creada por Jorge Manrique, por lo que se denomina copla manriqueña, cuya estructura es abcabcdefdef, con versos octosílabos y versos tetrasílabos (los múltiplos de tres). Por ser esos versos más cortos se denomina también copla de pie quebrado. La rima es consonante en todos los casos. El romance tiene la misma forma en la lírica que en la narrativa. La diferencia se encuentra fundamentalmente en el contenido y corresponde al tema. Frente a los sentimientos del romance lírico se encuentra el canto heroico del romance narrativo o épico. Pero aquí sólo vamos a analizar la forma, que es común. Es una serie indefinida (sin un número determinado) de versos octosilábicos con rima asonante en los versos pares y sin rima en los versos impares. El total es par.

Las letrillas son a modo de romances, que pueden ser líricas o satíricas. La diferencia básica entre ambas clases de letrillas no es la forma (que es la misma), sino el punto de vista del autor. En el primer caso predomina la intención estética, y en el segundo, la representativa. Su forma es, en general, la de un romance, al que se le añade un estribillo, que se repite a lo largo de la composición. La lírica pastoril se basa en la expresión de los sentimientos del autor con la ficción de un pastor enamorado cuya amada no le corresponde o bien está ausente o muerta. Las formas son muy variadas. Las más importantes son la égloga y la serranilla. No tienen una estructura fija, pero la égloga se realiza a veces con tercetos encadenados, de versos endecasílabos cuya estructura

Xyxyzyz, aunque no siempre se cumple esto. En la égloga lo que importa es el

es ababcbcdcd

hecho de que son lamentaciones de los pastores. Las más importantes son las de Garcilaso. Frente a esta forma, la serranilla consiste en que la ficción del autor como pastor se enamora de una vaquera: la serrana. Las más importantes son del Arcipreste de Hita y del Marqués de Santillana. Las de éste último son un conjunto de redondillas: abba, con versos octosílabos. En general, su rima es consonante. El soneto puede tener numerosos temas, pero su forma es invariable: abba abba cdc dcd, con versos endecasílabos: dos cuartetos y dos tercetos. Procede del renacimiento italiano y fue introducido en el renacimiento español por Boscán y Garcilaso, aunque el Marqués de Santillana los había utilizado con anterioridad. A veces, los tercetos adoptan la forma cde cde. Siempre con rima consonante.

Otra forma poética es la oda, que tampoco tiene una estructura definida, sino que cada autor le concede una forma concreta en cada caso. Los versos suelen mezclar las siete y las once sílabas y suele dividirse en estrofas. Normalmente el autor escribe en un tono elevado en el lenguaje y arrebatado en el ánimo. Finalmente, el himno es lo mismo que la oda, pero con la siguiente particularidad: está compuesto en alabanza de algo religioso: en general, dios, la virgen o los santos.

Narrativa.-

Los poemas épicos son un conjunto indefinido de versos que se narraban o cantaban, mimificándolos o no, alabando las hazañas de un personaje individual -el héroe- o colectivo: un pueblo o una raza. Se escribían en verso y son característicos de la edad media. Podían ser de dos clases fundamentalmente: cantar de gesta y romance. El cantar de gesta es un poema épico que tiene una serie de versos irregulares (entre 13 y 18 sílabas, pero en su mayoría 16) con rima asonante en todos los versos. Cada verso, por ser de arte mayor compuesto, se dividía por medio de una cesura (que es una pausa interna) en dos hemistiquios (dos medios versos de unas ocho sílabas cada mitad). El conjunto de versos que tiene la misma rima se denomina tirada. Por tanto, la tirada es una estrofa o conjunto de versos

caracterizados por tener todos esos versos la misma rima. Y el cantar de gesta se componía de varias tiradas. Las tiradas no tenían por qué tener el mismo número de versos. De los cantares de gesta se derivan los romances en cuanto a la forma, y en el contenido también en los romances épicos, pero no en los líricos. Cada hemistiquio del cantar de gesta se convierte en un verso en el romance; por tanto, cada verso se compone de ocho sílabas, y riman los versos pares, mientras que los impares carecen de rima (por eso se les denomina versos blancos, porque carecen de rima). Ya hemos visto en la lírica la forma del romance, que es idéntica en aquel y en este caso. La fábula es también una forma narrativa en verso, en la que intervienen como personajes distintos animales que hablan entre sí como las personas (se caracteriza la fábula, pues, por la prosopopeya constante). Tiene como finalidad la enseñanza, finalidad didáctica, y acaba en una moraleja. La fábula se deriva del apólogo oriental. Los más importantes fabulistas españoles son iriarte y Samaniego, del siglo XVIII. También del apólogo oriental procede el cuento. La primera diferencia es que el cuento se

escribe en prosa y no en verso. El cuento es un relato breve de una peripecia inventada, sucedida a uno o a varios personajes, con argumento muy sencillo. A veces tiene finalidad moral. En el siglo XX, el cuento va adquiriendo una complejidad argumental que le aproxima a la novela corta, salvo en la longitud. En siglos pasados, el cuento se fue desarrollando y complicando, dando lugar a la novela, también en prosa. La novela es un relato largo de sucesos inventados o históricos, con un argumento mucho más desarrollado que el del cuento. Y a diferencia de lo que sucede con el cuento, al lector le importa conocer no sólo lo que ocurre a los personajes, sino también lo que piensan y sienten, cómo evolucionan espiritualmente y cómo influye sobre ellos la sociedad en que viven. Sin embargo, actualmente se escriben y leen muchas novelas de entretenimiento

Que, salvo pocas excepciones, suelen poseer

escasa o ninguna calidad literaria. La novela se suele dividir en dos grandes grupos: novela corta y

(policíacas, de aventuras, de ciencia-ficción

)

novela larga. Se distinguen por la extensión, y porque la corta es un grado intermedio entre la larga y el cuento. La anécdota es un subgénero basado en un hecho real, que se cuenta brevemente con finalidad didáctica y de entretenimiento. No llega a tener la longitud del cuento. Se escribe en prosa.

Finalmente, la leyenda es una forma narrativa que se puede escribir en prosa (bécquer) o en verso (Zorrilla). Es un argumento inventado o tradicional que se presenta literariamente para entretener o con finalidad didáctica y se basa en hechos fantásticos.

ROMANCERO

Los romances

En palabras de Ramón Menéndez Pidal (1869-1968), los romances son poemas breves de tema épico-lírico, cantados al son de instrumentos. Los romances más antiguos que se conocen son del siglo XV y en su mayoría proceden de cantos épicos anteriores –el poema de Mío Cid, y otros, de los cuales sólo se conservan fragmentos: Bernardo del Carpio, los infantes de Lara, el cerco de Zamora, etc.–. Los romances, estos fragmentos de cantos épicos, fueron conservados en la memoria y transmitidos de forma oral. Muchos de ellos han llegado hasta nuestros días, no sólo en la península, sino en todos los lugares donde se habla español: en iberoamérica y entre los judíos sefardíes expulsados de españa en 1492. Los romances epicotradicionales se formaron como reelaboración selectiva de aquellos pasajes de los cantares de gesta que por haber impresionado más vivamente la imaginación y por haberse grabado con más firmeza en la memoria alcanzaron vida propia e independiente. El romance es una estrofa compuesta por una serie indefinida de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares. Por influencia del octosílabo trovadoresco y por mayor comodidad de la lectura, los romances se escribieron desde el siglo XV, en líneas de ocho sílabas. La forma antigua de sus versos era semejante a la de los antiguos poemas épicos, aunque de medidas menos variables. Algunos de los rasgos que revelan el parentesto métrico de los romances con las series monorrimas (verso juglaresco) de los antiguos cantares son: a) la falta de rima en sus versos impares correspondientes a los primeros hemistiquios de los versos épicos; b) la rima uniforme y sostenida de los versos pares equivalentes a los segundos hemistiquios y la libre mezcla de asonancia y consonancia; c) la medida fluctuante de los versos, resto atenuado de la antigua ametría juglaresca.

La mayoría de los romances presenta las siguientes características:

1.Según su estructura interna pueden ser 'romances narrativos' y 'romances dialogados'. En los primeros se presenta una acción completa, con antecedentes, nudo y desenlace. Los segundos poseen una estructura dialogada. 2.Suelen empezar de forma abrupta, sin mención a los antecedentes, y en su mayoría poseen también un final truncado. De esta forma se consigue aumentar el dramatismo. 3.Poseen abundantes fórmulas, de carácter estético y funcional, que sirven para introducir parlamentos, para referirse a la misma situación espacial o temporal, para caracterizar los sentimientos de un personaje, etc.

Clasificación temática

I. Romances históricos de tema nacional: sus temas están inspirados en personajes y acontecimientos de la historia de España. Se distinguen varios ciclos, agrupados en torno al tema que proporciona la inspiración.

1.El rey don Rodrigo y la pérdida de España: Este ciclo narra la caída del imperio visigodo en manos de los árabes. La caída de España se debe a la violación de la Cava, hija del conde don Julián, por el rey Rodrigo; este mal moral propiciará el castigo divino. 2.Bernardo del Carpio: personaje legendario que representa el sentido de independencia nacional frente a Carlomagno, el emperador francés. Según esta tradición, Bernardo del Carpio luchó contra los franceses, que habían invadido la península, derrotándoles en la batalla de Roncesvalles (798), y dando muerte a Roldán. 3.Fernán González: el héroe de la independencia castellana. Fernán González, vasallo del rey de León, proclama a Castilla condado independiente del reino de León el año 946. 4.Los siete infantes de Lara: historia de venganza entre doña Lambra y los infantes de

Lara.

5.Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid: este ciclo desarrolla episodios de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar y sus relaciones con Sancho II y Alfonso VI.

II. Romances históricos de tema extranjero: inspirados también por personajes o acontecimientos históricos. Existen varios ciclos. 1.Carolingios: desarrolla episodios tomados de las canciones de gesta francesas relacionadas con Carlomagno, Roldán y los doce pares de Francia. 2.Materia de Bretaña: este ciclo deriva su tema de las leyendas artúricas –el rey Arturo, Lanzarote, Tristán, etc.

III Romances fronterizos y moriscos: relatan episodios de las últimas luchas entre cristianos y musulmanes, ya en el siglo XV, cuando está a punto de terminar la reconquista. Los musulmanes ya no representan un peligro para los reinos cristianos, y son presentados de una forma idealizada. Los romances fronterizos presentan la acción desde el punto de vista cristiano, y los moriscos lo hacen desde una perspectiva musulmana.

IV. Romances líricos: en este grupo de romances predomina el elemento lírico en una temática variada que va desde lo lírico-amoroso, hasta la tradición greco-latina o bíblica.

Romances de Bernardo del Barpio

Los romances de Bernardo del Carpio derivan de una épica perdida y de leyendas que se incorporaron en formas algo diversas en las crónicas. Ni la épica ni las leyendas fueron más que narrativas pseudo-históricas. Surgieron en el siglo XII, como respuesta a las pretensiones del cantar de Rondán francés que Carlomagno con sus francos había liberado la mayor parte de España de manos de los moros. La leyenda de Bernardo hace al héroe español el agente de la derrota de la retaguardia de Carlomagno en Roncesvalles.

La leyenda bernardiana es de origen leonés. Carpio es un castillo a orillas del río Tormes Cerca de Salamanca. Alfonso II, "el Casto" reinó en Asturias entre 791 y 835.

De los tres romances aquí presentados, sólo el último es un verdadero fragmento épico. Los Otros dos se compusieron en el siglo 16 a base de las crónicas.

Linaje de Bernardo del Carpio

En los reinos de León

El casto Alfonso reinaba;

Hermosa hermana tenía Doña Jimena se llama.

Enamórase de ella Ese conde de Saldaña, Mas no vivía engañado Porque la infanta lo amaba.

Muchas veces fueron juntos Que nadie lo sospechaba; De las veces que se vieron La infanta quedó preñada.

La infanta parió a Bernaldo

Y luego monja se entraba;

Mandó el rey prender al conde

Y ponerlo muy gran guarda.

Ii

Bernardo se enfrenta con el rey Alfonso

Por las riberas de Arlanza Bernardo del Carpio cabalga, Con un caballo morcillo Enjaezado de grana, Gruesa lanza en la mano, Armado de todas armas. Toda la gente de Burgos Le mira como espantada, Porque no se suele armar Sino a cosa señalada.

También lo miraba el rey Que fuera a vuela una garza; Diciendo estaba a los suyos:

`esta es una buena lanza; (1)

Si no es Bernardo del Carpio

Éste es Muza el de Granada.'

Ellos estando en aquesto Bernardo que allí llegaba:

Ya

sosegado el caballo

No

quiso dejar la lanza;

Mas puesta encima del hombro

Al rey de esta suerte hablaba:

`bastardo me llaman, rey,

Siendo hijo de tu hermana,

Y del noble Sancho Díaz

Ese conde de Saldaña;

Dicen que ha sido traidor

Y mala mujer tu hermana.

Tú y los tuyos lo habéis dicho,

Que otro ninguno no osara; Mas quien quiera que lo ha dicho Miente por medio la barba; (2)

Mi

padre no fue traidor

Ni

mi madre mujer mala,

Porque cuando fui engendrado

Ya mi madre era casada.

Pusiste a mi padre en hierros

Y

a mi madre en Orden Santa,

Y

porque no herede yo

Quieres dar tu reino a Francia.

Morirán los castellanos Antes de ver tal jornada; Montañeses, y leoneses,

Y

esta gente asturiana,

Y

ese rey de Zaragoza

Me prestará su compaña Para salir contra Francia

Y

darle cruda batalla;

Y

si buena ma saliere

Será el bien de toda España;

Si mala, por la república (3)

Moriré yo en tal demanda.

Mi padre mando que sueltes

Pues me diste la palabra:

Si

no, en campo, como quiera,

Te

será bien demandada.' (4)

Otro enfrentamiento de Bernardo con el rey Alfonso

Con cartas y mensajeros

El rey al Carpio envió:

Bernaldo, como es discreto,

De traición se receló

Las cartas echó en el suelo

Y al mensajero habló:

`mensajero eres, amigo, No mereces culpa, no; Mas al rey que acá te envía Dígasle tú esta razón:

Que no lo estimo yo a él Ni aun a cuantos con él son; Mas, por ver lo que me quiere, Todavía allá iré yo.'

Y mandó juntar los suyos,

De esta suerte les habló:

`cuatrocientos sois, lo míos, Los que comedes mi pan: 5 Los ciento irán al Carpio Para el castillo guardar; Los ciento por los caminos Que a nadie dejen pasar; Doscientos iréis conmigo Para con el rey hablar; Si mala me la dijere Peor se la he de tornar.'

Por sus jornadas contadas

A la corte fue a llegar:

`manténgavos dios, buen rey,

Y a cuantos con vos están.'

`mal vengades vos, Bernaldo, Traidor, hijo de mal padre:

Dite yo el Carpio en tenencia, Tú tómaslo de heredad.'

`mentides, el rey, mentides, Que no dices la verdad; 6 Que si yo fuese traidor

A vos os cabría en parte:

Acordársevos debía De aquélla del encinal,

Cuando gentes extranjeras Allí os trataron tan mal, Que os mataron el caballo

Y aun a vos querían matar:

Bernaldo, como traidor, De entre ellos os fue a sacar, Allí me distes el Carpio De juro y de heredad; Promestístesme a mi padre, No me guardastes verdad.'

`prendedlo, mis caballeros, Que igualado se me ha!'

`auí, aquí los mis doscientos, Los que comedes mi pan, Que hoy era venido el día Que honra habemos de ganar!'

El rey, de que aquesto viera, De esta suerte fue a hablar:

`qué ha sido aquesto, Bernaldo, Que así enojado te has?

Notas

Lo que hombre dice de burla De veras vas a tomar? Yo te do el Carpio, Bernaldo, De juro y de heredad.'

`aquesas burlas, el rey, No son burlas de burlar; Llamástesme de traidor, Traidor hijo de mal padre; El Carpio yo no lo quiero, Bien lo podéis vos guardar, Que cuando yo lo quisiere Muy bien lo sabré ganar.'

1 este hombre es diestro en las armas.

2 miente por medio la barba: estas palabras formuláicas son fuertísimas. Tal exclamación de un

caballero al otro equivalía una invitación al duelo. Dirigida al monarca constituía la máxima falta de

respeto.

3 por la república: anacronismo. En esta época España era una colección de reinos independientes. La idea nacionalista de la República de España contra los franceses apunta hacia

el

pensamiento del siglo XVI, cuando este romance se escribió.

4

"en campo

.] Te será bien demandada": es decir, lo resolveremos tú y yo en el campo de

batalla. Otra vez, Bernardo, retando así al soberano, se muestra sumamente altanero.

5 nótese que la asonancia en -ó, con la que el poema ha comenzado, cambia en este punto A -á.

Como se trata de un romance antiguo, tal cambio puede señalar la transición a una nueva tirada en la épica de la cual este fragmento deriva.

6 véase la nota número 2, arriba.

Glosiaro

Infanta: princesa

Suerte: manera

Garza: heron. El rey se entretiene aquí con el antiguo deporte noble de emplear aves de Caza.

Tenencia: costumbre feudal en la cual los castillos, las villas u otras propiedades reales eran concedidas por el monarca a sus barones en reconocimiento de algún servicio. El recipiente

disponía del don mientras viviera, pero no fue hereditario; al morir el recipiente, la propiedad volvió

a ser del rey. Preferibles, con mucho, eran las propiedades concedidos como señoríos o heredades, los cuales se entregaban permanentemente al control del recipiente y sus descendientes.

Igualado se ma ha!: Se a atrevido a comportarse como mi igual.

Do: doy

Poesía épica

Los orígenes de la poesía épica medieval han sido desde hace mucho tiempo causa de discusión y debate. Existen tres aspectos problemáticos: el estamento del autor, el proceso formativo, y el foco difusor, que han tratado de ser explicados mediante la aplicación de diversas teorías.

Origen estamental de la épica románica.

¿Fueron los clérigos o los juglares los primeros difusores del cantar de gesta? En primer lugar hay que definir los términos "juglar" y "clérigo".

Por juglar se entiende todo aquel que se ganaba la vida actuando en público, teniendo

como oficio divertir a la gente. El juglar tiene sus orígenes en los mimos e histriones de la

antigüedad clásica, y conserva sus paralelos entre los germanos, los musulmanes, y otros pueblos europeos.

Originariamente el clérigo se relaciona con el latín clerus (conjunto de sacerdotes) y

con la significación restringida de miembro de ese clero. Clérigo significa hombre de iglesia, ordenado "in sacris" y heredero de la cultura clásica. Posteriormente la voz "clérigo" se hizo sinónimo de "hombre de letras", prototipo del intelectual medieval

Para los partidarios de la tesis individualista las literaturas románicas empiezan en los siglos XI y XII, muy poco antes de los textos conservados. El cantar épico romance habría nacido bajo la influencia de la cultura clerical. Los clérigos habrían sido los verdaderos artífices del nacimiento de las literaturas románicas en un intento de imitar los distintos géneros literarios de la antigüedad clásica y de la latinidad medieval. Por el contrario, Ramón Menéndez Pidal, máximo exponente de la tesis tradicionalista señala que fueron los juglares quienes iniciaron el cultivo literario en las lenguas neolatinas, al continuar toda una tradición que se remonta a los mimos e histriones latinos. Las literaturas románicas habrían nacido en el marco ambiental de la plaza pública, del atrio de la iglesia, de las romerías, allí donde el pueblo buscaba el placer recreativo. El problema que estas dos tesis plantean es que los conceptos de juglar y clérigo resultan excesivamente dicotómicos. La formación de gran parte de la clerecía medieval, particularmente la del clero secular, distaba mucho de poseer un soporte intelectual y humanístico.

Proceso formativo del cantar de gesta

Para el Gastón Paris, crítico francés partidario de la tesis tradicionalista, la primitiva literatura de un pueblo es la expresión más genuina del sentimiento popular. La épica francesa no nace en el siglo XII, sino en la época de Carlomagno (siglo X). En la alta edad media ya existían en embrión muchos cantares de gesta que no han llegado hasta nosotros. Los cantares del XII se conservan por pertenecer a una época literaria más perfecta y, por ello, fueron recogidos por escrito. Los juglares se dedican a recoger, reunir y organizar mediante un hilo argumental común todos aquellos cantares que se habían transmitido de forma oral. Para los individualistas, Bédier es su mejor representante, la épica no es poesía popular, sino que nace espontáneamente de la aristrocracia militar y de la mano de un poeta individual. Otra posibilidad es que los cantares de gesta nacieran al calor de las peregrinaciones religiosas; antes de que se formase el canto épico, existían leyendas eclesiásticas locales. En el principio del cantar de gesta está, pues, el camino de peregrinación. Los monjes, con un afán propagandístico, tratarán de ennoblecer estas leyendas y reliquias con el objeto de atraer la atención de los peregrinos. Los juglares serán los encargados de interpretar estos cantares de gesta, auténticos intrumentos de propaganda al servicio de la cultura dominante de la época. Una tercera teoría, la neotradicionalista, planteada por primera vez por menéndez pidal, intenta combinar los problemas del proceso formativo y el foco difusor. Esta teoría afirma la existencia de una epopeya en los pueblos germánicos, que crearon unos cantos noticieros de carácter histórico, a los que se irán añadiendo nuevos episodios, a la vez que pierden historicidad y verismo.Con la invasión visigoda (siglo v), la epopeya germánica pasó a la península ibérica. Aunque no hay testimonios directos como en Inglaterra (Beowulf), existen noticias indirectas que confirman que los visigodos continuaron sus cantos épicos en la península ibérica. Estos cantos no se han conservado por tres razones.

(1) La lengua romance del período no había alcanzado suficiente estabilidad evolutiva, dificultando la escritura. (2) Los cantares de gesta, obras populares, se escribirían en materiales baratos, en lugar de pergamino (muy costoso), que no han soportado el paso del tiempo. (3) La letra visigoda, en la que estaban escritos estas obras primitivas, desaparece en el siglo XI al ser substituida por la letra carolina; al perderse el conocimiento de la visigótica, aquellos códices fueron destruidos. Más recientemente, la tesis oralista, cuyo punto de partida son los estudios sobre los cantos épicos de Yugoslavia, señala que el juglar-recitador no aprende de memoria todo el texto, sino unas fórmulas, a partir de las cuales improvisa. Habría, por lo tanto, tantas versiones de un cantar de gesta como interpretaciones. La versión que llegó hasta nosotros sería el resultado de la recitación de un juglar oralista a un escribano.

El foco difusor de los cantares de gesta

Menéndez Pidal es partidario de un origen germánico. Durante el período visigótico existió una épica visigótica en la península, cuyos restos literatios quedarían en temas que aparecen con posterioridad: la leyenda de la pérdida de España, etc.a Autores como Gastón Paris defienden el origen francés. Para él, la épica francesa es la primera en aparecer en Europa, y de ella derivarían todas las otras épicas románicas. La moda del cantar de gesta se impondría en Castilla cuando hacía mucho tiempo que ya existía en Francia. Pidal reconoce un influjo francés en la épica española pero sólo a partir del siglo XII, cuando según él ya se habían compuesto cantares autóctonos (poema de Fernán González y Los siete infantes de Lara). Hay una minoría de autores partidarios del origen arábigo-andaluz. Si tenemos en cuenta la extraordinaria influencia de la cultura árabe en los campos de la filosofía, medicina, astronomía, agricultura, etc., Es fácil pensar que también influyeran en la literatura. La existencia de determinadas influencias árabes en la épica castellana hacen pensar en la épica árabe como foco difusor de la épica: p.e. En el Cantar de Mío Cid, el apelativo "mio çid campeador", semejante al sayyidi árabe, la costumbre de poner nombres a las armas, el episodio de Rachel y Vidas, etc.)

Épocas y ciclos de la épica castellana

Ramón Menéndez Pidal establece en su obra reliquias de la poesía épica española (1951) cuatro períodos en la épica castellana:

Primera época (siglos VIII-XI): relatos juglarescos sobre temas épicos del siglo VIII, en torno a la pérdida de España (cantar del rey Rodrigo); relatos novelescos de los siglos X (cantar de Fernán González, infantes de Lara) y XI (cerco de Zamora). Los cantares de esta época se caracterizan por su breve extensión y su gran historicidad. Época de auge (siglos XI-XIII): el contacto de la juglaría castellana con la francesa, especialmente a través del camino de Santiago, influyó en el desarrollo de los cantares de gesta peninsulares, que se harán más extensos (cantar de Mío Cid, cantar de Roncesvalles, Bernardo del Carpio). Época de refundición (mitad del siglo XIII-mitad del siglo XIV): se cultivan los mismos cantares anteriores, ampliándolos con nuevos temas. Se empiezan a desgajar algunas piezas autónomas del cantar extenso, dando origen a los primeros romances. Época de decadencia (mediados del siglo XIV-siglo XV): los cantares son cada vez más extensos, debido a los ingredientes de la novelización, donde los elementos fantásticos abundan. (cantar de las mocedades de Rodrigo). En la misma obra se señalan los grandes ciclos temáticos de la épica castellana: ciclo de don Rodrigo y la pérdida de España, ciclo de los condes de Castilla, ciclo del Cid y ciclo Carolingio.

Poema de Mío Cid

El cantar de Mío Cid se conserva en un solo manuscrito, cuyo códice del siglo XIV se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid. El manuscrito estuvo perdido durante mucho tiempo, y fue publicado en forma impresa por primera vez por Tomás Antonio Sánchez en 1779. Es considerado por todos los críticos como una de las obras más importantes de la literatura española.

Autor

Ramón Menéndez Pidal, fiel a su teoría neotradicionalista, vincula el origen estamental del autor del cantar de Mío Cid al mundo de la juglaría. La versión definitiva del cantar sería el resultado de la actividad refundidora de dos poetas juglares. La primera versión, muy próxima a los hechos que narra, sería fruto de un juglar de San Esteban de Gormaz; los hechos narrados en el primer cantar serían los más históricos. Un segundo juglar, de tierra de Medinaceli, ya más alejado de los sucesos históricos, introduce adiciones novelescas.

Los defensores de la teoría individualista buscarán la identidad del autor del cantar de Mio

Cid en el estamento de los clérigos. El "explicit" final, "per abad le escribió", se interpretará en un

sentido restringido, dándole al significante "escribió" la acepción de "componer". El autor sería un hombre de la iglesia. Colin Smith, defensor también del individualismo, dice que el autor no sería un hombre de

la iglesia, sino un laico, perito en leyes. Este autor se habría formado en alguno de los centros universitarios franceses (Montpellier, Orleans o París), lo que explicaría ciertas influencias francesas en el cantar.

Composición

Para la escuela tradicionalista, los primeros elementos serían breves "cantos noticieros", de naturaleza histórico-popular, que empezarían a gestarse ya en la vida del Cid. Poco después de la muerte de Rodrigo Díaz (a.1099), estos cantos cristalizarían, en torno a 1105, en la primera versión. Desde 1105 hasta 1140, esta materia cidiana ser tradicionaliza, viven en variantes, y en

1140, según Pidal, se configura la versión definitiva del cantar de Mio Cid, copiada en el códice del

XIV por el amanuense Per Abad.

Los partidarios del oralismo, suponen que la materia cidiana habría vivido en constantes variantes en boca de juglares, quienes sólo aprenderían unas fórmulas, a partir de las cuales

improvisarían su recitado. La versión que ha llegado hasta nosotros sería el resultado de la recitación de un juglar oralista a un escribano. El individualismo, explica el cantar de Mio Cid como fruto de la actividad de un individuo,

que con amplia y extensa cultura supo dar vida a unos materiales que él conoce a través de una

documentación de carácter histórico.

Fecha de composición

Menéndez Pidal asigna la fecha de 1140, basándose en la interpretación de los versos 3724-25 «oylos reyes d'españa sos parientes son / a todos alcança ondra por el que en buena ora naçio». Pidal interpreta estos versos como la significación de que el poema fue compuesto en el

tiempo en que los descendientes del Cid llegan a ser reyes; e identifica esta situación con el año 1140, cuando Blanca, biznieta del Cid, se casa con Sancho, hijo del Alfonso VII, rey de Castilla y de León. Otros muchos críticos se inclinan por la fecha que aparece en el "explicit" final «per abbat le escrivio en el mes de mayo / en era de mill e cc XIV años» [1245 - 38 = 1207]. El cantar de Mio

Cid habría sido compuesto a finales del XII o principios del XIII

.

Estructura interna.

Para Pidal y otros críticos, el texto estaría dividido en tres partes, «cantar del destierro»

(vv. 1-1086), «cantar de las bodas» (vv. 1087-2277), y «cantar de la afrenta de corpes» (2278- 3730). La clave estructural para esta división la ofrecen los versos 1085 («aqui conpieça la gesta de mio cid el de bivar») y 2275-76 («las coplas deste cantar aquis van acabando / el criador vos

vala con todos los sos santos»). En estos tres cantares se entrelazan dos tramas principales.

La primera parte comenta el tema del deshonor moral y político del Cid ocasionado por el destierro injusto, y la rehabilitación gradual del héroe gracias a sus propios esfuerzos, que culminan en la reivindicación total de su honor, juntamente con su conquista de Valencia y con la consecución del indulto real. La segunda parte comienza antes del final de la primera, cuando los infantes de Carrión deciden casarse con las hijas del Cid; en esta segunda parte el Cid sufrirá el descrédito personal y familiar derivado de la afrenta hecha a sus hijas. Sin embargo, el rey participará en el deshonor por su insistencia en que se casen los infantes con las hijas del Cid, y es el rey quien tiene que enderezar el entuerto por medio de un tribunal ante el cual el Cid logrará obtener reparación. La carrera del Cid llega a su culmen con los nuevos matrimonios de sus hijas con los príncipes herederos de Aragón y Navarra. Existe la posibilidad de que esta división tripartita fuera un tanto artificial, ya que la gesta a la que se alude al comienzo del segundo cantar ya ha comenzado --conquistas anteriores a Valencia--, a menos que la gesta sea realmente la conquista de Valencia. Además, no hay mención explícita al final del primer cantar de que éste termine --compárese con el segundo y el tercero, donde se dice que terminan. Se podría pensar en una división bipartita. Hasta Valencia, desde Valencia, fijándonos más en las dos tramas principales. El verso del cantar de Mio Cid, o "verso épico", similar al del cantar de Roncesvalles, tiene como características métricas el anisosilabismo, es decir, sin medida fija (entre 10 y 20 sílabas), y la división interna en hemistiquios, también con un número irregular de sílabas. Estos versos no se agrupan en estrofas definidas; los metros se agrupan en series irregulares de versos con rimas asonantadas (sonidos vocálicos). Estos conjuntos reciben el nombre de "tiradas" o "laisse". La extensión de estas agrupaciones es muy variable. Las hay de tres versos, mientras que otras sobrepasan los cien.

El cantar de Mio Cid, ¿realidad histórica o ficción literaria?

Conocemos gracias a documentos y crónicas --Carmen Campidoctoris, historia Roderici-- la existencia histórica del Cid. Nace en 1043, muere en 1099, y en 1102 sus restos son enterrados en el monasterio de Cardeña. Era hijo de Diego Laínez, descendiente de uno de los 10 jueces de Castilla. De joven fue alférez de Sancho II. Fernando I, que había unificado Galicia, León y Dastilla, divide el reino entre sus hijos cuando muere en 1065: Galicia [Ramiro], León [Alfonso], Castilla [Sancho], Toro [Elvira], Zamora [Urraca]. Sancho II es asesinado en el cerco de Zamora, y Alfonso VI regresa a Toledo como rey de Castilla y León. El Cid desconfía de Alfonso VIi, dando lugar a dos destierros, el primero en 1081, al ser acusado por García Ordóñez de retener parte de las parias; el segundo en 1088, por retrasarse en auxiliar al rey. Pidal defendió el carácter esencialmente histórico de la épica castellana. Otros críticos afirman que el Cantar del Mío Cid, es una obra más bien de arte y de ficción que de autenticidad histórica. Los acontecimientos narrados en el cantar del Mío Cid, poseen una verosimilitud narrativa, ya que lo que se narra no entra dentro de lo fabuloso o legendario, sino que tiene un realismo, que dentro del contexto histórico, consigue la verosimilitud artística.

Poema de Mío Cid

Cantar del destierro

1. El Cid deja sus casas y tierras.

De los sus ojos tan fuertemente llorando, volvía la cabeza, se las quedaba mirando:vio puertas abiertas, postigos sin candados, y las perchas vacías, sin pieles y sin mantos, o sin halcones, o sin azores mudados. Suspiró Mio Cid, que se sentía muy preocupado; habló Mio Cid, bien y muy mesurado: «gracias doy, Señor Padre, que estás en lo alto, esto me han urdido mis enemigos malos.»

2. Presagio victorioso.

Allí empiezan a aguijar, allí sueltan las riendas. A la salida de Vivar tuvieron la Corneja diestra, al entrar en Burgos tuviéronla a la izquierda. Se encogió el Cid de hombros, levantó la cabeza:

«albricia, Alvar Fáñez, pues se nos echa de la tierra.»

3. Entrada en burgos.

Mio Cid Ruy Díaz por Burgos entróse, en su compaña sesenta pendones, salíanlo a ver mujeres y varones; burgueses y burguesas están en los balcones; llorando de los ojos, tanto es su dolor. Por sus bocas todos decían esta opinión: «¡Dios, tan buen vasallo, si tuviese buen señor!»

4. La ira del rey.

Lo invitarían con agrado, pero ninguno lo osaba:el rey don Alfonso tenía muy gran saña. Antes de la noche entró en Burgos su carta, en gran recaudo y debidamente sellada: que a Mio Cid Ruy Díaz, que no le diese nadie posada, y aquel que se la diese supiese, por su palabra, que perdería sus bienes, más los ojos de la cara, y aun además los cuerpos y las almas. Gran pesar tenían las gentes cristianas; se esconden de Mio Cid, no osan decirle nada. El Campeador se encaminó a su posada; cuando llegó a la puerta la encontró bien cerrada, por miedo del rey Alfonso así la

preparaban:que si no la quebrantase a la fuerza, no se la abriesen por nada .Los de Mio Cid con altas voces llaman, los de dentro no les querían replicar palabra. Aguijó Mio Cid, a la puerta se acercaba, sacó el pie del estribo, un fuerte golpe le daba; no se abre la puerta, que estaba bien cerrada. Una niña de nueve años ante su vista estaba: «ya Campeador, en buena hora te ceñiste la espada. El rey lo ha vedado, de él entró anoche su carta, en gran recaudo y debidamente sellada: que no os osaríamos abrir ni acoger por nada, si no perderíamos nuestros bienes y las casas, y además los ojos de las caras. Cid, con nuestro mal no vais a ganar nada; mas el creador os valga con todas sus virtudes santas.» Esto la niña dijo y se volvió a su casa. Ya lo ve el Cid que

el rey no tenía gracia. Apartóse de la puerta, por Burgos aguijaba, llegó a Santa María, entonces

descabalga. Se hincó de rodillas, de corazón rogaba. La oración hecha, entonces cabalgaba; salió por la puerta, el arlanzón cruzaba. Junto a la villa, en la glera acampaba, plantaba la tienda y

entonces descabalga. Mio Cid Ruy Díaz, el que en buen hora ciñó espada, acampó en la glera,

cuando no lo acoge nadie en casa; a su alrededor, una buena compaña. Así acampó el Cid, como

si estuviera en la montaña. En la ciudad de Burgos le han prohibido comprar nada de todas las

cosas cuantas haya de vianda; ni aun le querrían vender lo que un dinero valga.

5. Aparece Martín Antolínez.

Martín Antolínez, el burgalés cumplido, a Mio Cid y los suyos abastece de pan y de vino, no lo compra, que lo tenía consigo; de todo condumio los tuvo abastecidos. Alegróse Mio Cid, el

Campeador cumplido, y todos los otros, que van a su servicio. Habló Martín Antolínez, bien oiréis

lo que ha dicho:«ya Campeador, en buen hora habéis nacido, vayámonos mañana, después de

haber dormido, que acusado seré por lo que os he servido, en la ira del rey Alfonso me quedaré metido. Si con vos yo escapo sano o vivo, sea cerca o tarde, el rey me querrá como amigo; si no, cuanto dejo no lo aprecio un higo.» [a sugerencia de Martín Antolínez, el Cid prepara dos arcas llenas de arena que Martín Antolínez

llevará a Rachel y Vidas, dos judíos de Burgos. Rachel y Vidas aceptan las arcas como depósito y

le dan a Martín Antolínez seiscientos marcos de plata a cambio de ellas, prometiendo no abrirlas

durante un año. Martín Antolínez regresa al campamento del Cid con el dinero y el Cid parte hacia

el monasterio de San Pedro de Cardeña.]

14.San Pedro de Cardeña.

Aprisa cantan los gallos, van a quebrar los albores, cuando llegó a San Pedro el buen Campeador, con estos caballeros que le sirven a su sabor. El abad don Sancho, cristiano del creador, rezaba los maitines al rayar de los albores. Ahí está doña Jimena, con cinco dueñas de pro, rogando a San Pedro y al creador: «Tú que a todos guías, salva a Mio Cid, el Campeador.»

15. Recibimiento del Cid.

Llamaban a la puerta, allí tomaron recado; Dios, qué alegría la del abad don Sancho. Con lumbres

y con candelas se salieron al patio. Con gran gozo reciben al que en buena hora fue criado.

«agradézcolo a Dios, Mio Cid, dijo el abad don Sancho, ya que aquí os veo, seréis por mí hospedado.» Dijo el Cid: «gracias señor abad, soy vuestro convidado; prepararé el condumio para mí y para mis vasallos; mas porque me voy de esta tierra, os doy cincuenta marcos; si algunos días viviese, os serán doblados. No quiero causar al monasterio un céntimo de gasto; tomad aquí para doña Jimena, os doy estos cien marcos; a ella, y a sus hijas y a sus dueñas las sirváis este ano. Dos hijas dejo niñas, tomadlas en vuestro amparo; aquí os las encomiendo a vos, abad don Sancho, de ellas y mi mujer tengáis todo cuidado. Si este depósito se acabara u os faltara algo,

abastecedlas bien, yo así os lo mando; por un marco que os gastéis, al monasterio daré yo cuatro.» Otorgado se la había el abad de buen grado. Hé aquí a doña Jimena, con sus hijas va llegando; sendas dueñas las traen, las llevan en los brazos. Ante el campeador doña Jimena de rodillas se ha postrado, lloraba de los ojos, quísole besar las mano: «merced, Campeador, en hora buena fuisteis criado, por malos enredadores de tierras sois echado.»

16. Despedida del Cid.

Merced, ya Cid, barba tan cumplida. Héme ante vos, yo y vuestras hijas, infantes son y de días chicas, con estas mis dueñas, por quien yo soy servida. Yo lo veo, que estáis de partida, y nosotras de vos nos separaremos en vida. Dadnos consejo, por amor de Santa María.» Inclinó las manos la barba florida, a sus hijas en brazos las cogía, acercólas al corazón, pues mucho las quería. Llora de los ojos, muy fuertemente suspira: «ya doña Jimena, ya mi mujer tan cumplida, como a mi propia alma yo tanto os quería. Ya los veis, que nos separaremos en vida, yo me iré y vos quedaréis recogida. Quiéranlo Dios y Santa María que aún con mis manos case a estas hijas mías, o denme ventura y algunos días de vida, y vos, mujer honrada, por mí seáis servida.»

17. Crece la compaña del Cid.

Gran yantar le hacen al buen Campeador. Tañen las campanas de San Pedro a clamor. Por Castilla oyendo van los pregones, cómo se va de tierra Mio Cid, el Campeador; unos dejan casas y otros honores. En aquel día, en el puente de Arlanzón, ciento quince caballeros se encuentran en unión; todos preguntan por Mio Cid, el Campeador; Martín Antolínez a ellos se unió. Se van para San Pedro, donde está el que en buen punto nació.

18. El Cid se marcha.

Cuando lo supo Mio Cid, el de Vivar, que le crece la compañía, con lo que más valdrá, aprisa cabalga, a recibirlos sale; volvió a sonreír cuando llegaron donde está; todos van hacia él, su mano van a besar. Habló Mio Cid con toda voluntad: «yo ruego a Dios y al Padre Espiritual, los que por mí dejáis casas y heredades, antes que yo muera puéda os lo recompensar: lo que perdéis, doblado os lo cobrad.» Plugo a Mio Cid, porque le aumentó el pan, plugo a los hombres todos cuantos con él están. Seis días de plazo han pasado ya, tres quedan por cumplir, sepáis que no más. Mandó el rey a Mio Cid avisar que, si después del plazo en su tierra lo pudiese tomar,ni por oro ni por plata podría escapar. El día ha transcurrido, la noche iba a llegar, a sus caballeros ha mandado juntar: «oíd varones, no os vaya a pesar; pocos bienes traigo, vuestra parte os quiero dar. Recordad bien cómo habéis de actuar: por la mañana, al acabar los gallos de cantar, no os retraséis, mandad ensillar; en San Pedro a maitines tañerá el buen abad, la misa nos dirá, que será de la Santa Trinidad; la misa dicha, pongámonos a cabalgar, pues el plazo se acerca y mucho hemos de andar.» Como lo mandó Mio Cid, así todos lo harán. Pasando va la noche, el día llega ya; mediado el canto del gallo empiezan a ensillar. Tañen a maitines, mucha prisa se dan; Mio Cid y su mujer a la iglesia van. Echóse doña Jimena en las gradas ante el altar, rogando al creador, cuanto ella mejor sabe, que a Mio Cid, el Campeado,r Dios lo librase de mal [ ]La oración hecha, la misa se va a acabar,salieron de la iglesia, empiezan a cabalgar. El Cid a doña Jimena la iba a abrazar; doña Jimena al Cid, la mano le va a besar, llorando de los ojos, no sabe qué se hará, y él, a las niñas volviólas a mirar: «a Dios os encomiendo, hijas, y al Padre Espiritual; ahora nos separamos, nos reuniremos Dios sabe.» Llorando de los ojos, que no visteis igual, se separan unos de otros como la uña de la carne. Mio Cid con sus vasallos empezó a cabalgar, a todos esperando, la cabeza volviendo va. Con gran empeño habló Minaya Alvar Fáñez: «Cid, ¿dónde están vuestras fuerzas? En buena hora nacisteis de madre, sigamos nuestro camino, esto pasará, aun todos estos duelos, en gozo se tornarán; Dios que nos dio las almas consejo nos dará.» Al abad don Sancho vuelven a recordar cómo sirva a doña Jimena y a las hijas que allí están, y a todas las dueñas que quedan allá; bien sepa el abad que buen galardón por ello obtendrá. Se ha vuelto don Sancho, le habló Alvar Fáñez :«si vierais gentes venir, para con nosotros ir, abad, decidles que sigan el rastro y se pongan a andar, pues en yermo o en poblado nos podrán alcanzar.» Soltaron las riendas, se ponen a andar; cerca viene el plazo para el reino dejar. Vino el Cid a dormir a espinaz de can; muchas gentes se le acogen esa noche de todas partes. La mañana siguiente vuelve a cabalgar. Va saliendo de la tierra el Campeador leal, a la izquierda San Esteban, una buena ciudad, a la diestra torres de Alilón, por los moros están, pasó por Alcobilla, que de Castilla es fin ya; la calzada de Quinea íbala a traspasar, sobre Navas de Palos, el Duero va a pasar, en la Figueruela, Mio Cid iba a acampar. Vánsele acogiendo gentes de todas partes. [El arcángel San Gabriel se le aparece al Cid en sueños presagiándole un buen futuro. El Cid y sus hombres salen de Castilla y llegan a Castejón, cerca del río henares. Tras una breve batalla el

Cid conquista la ciudad y reparte el botín entre sus hombres. A continuación el Cid se dirige hacia Alcocer, que también conquista. Tamín, rey moro de Valencia socorre Alcocer y sitia al Cid. En una batalla campal los moros son derrotados. El Cid reparte el botín entre sus hombres y decide enviar a Minaya Alvar Fáñez a Castilla con dinero para el monasterio de Cardeña, donde estaban

su mujer e hijas, y un regalo para el rey Alfonso VI.]

47. Minaya ante Alfonso VI.

¡Mio Cid Ruy Díaz, de Dios tenga su gracia! Se ha ido a Castilla Alvar Fáñez Minaya, treinta caballos al rey los presentaba; los vio el rey, contento se mostraba: «¿quién os dio éstos, así os guarde Dios, Minaya?» «Mio Cid Ruy Díaz, que en buen hora ciñó espada. Venció dos reyes de moros en esta batalla, extremada, señor, es su ganancia. A vos, rey honrado, este regalo manda. Bésaos los pies, y las manos ambas, concededle merced, así el creador os valga.» Dijo el rey:

«mucho falta, un hombre airado, de su señor sin gracia, para acogerlo al cabo de tres semanas. Mas, como es de moros, el regalo me agrada; me alegro por Mio Cid, que hizo esta ganancia. Por todo esto a vos libro, minaya, honores y tierras os quedan condonadas, id y venid, desde aquí os doy mi gracia; mas del Cid Campeador yo no os digo nada.

48. El rey permite a otros caballeros unirse al Cid.

Sobre esto todo deciros quiero, Minaya: de todo mi reino, a quienes así lo querrán, buenos y valientes, para a Mio Cid ayudar, suéltoles los cuerpos y libéroles las propiedades.» Le besó las manos Minaya Alvar Fáñez: «gratitud y gracias, rey, como a señor natural: esto lo hacéis ahora, que después ya haréis más.» [Minaya regresa de Castilla con noticias de los familiares. El cid y sus hombres prosiguen su avance por Alcañiz, Monzón, Huesca, tierras dependientes de Zaragoza, bajo el control del conde de Barcelona. Don Ramón, conde de Barcelona, escribe al Cid acusándole de robar lo que le pertenece, el Cid responde que esto no es cierto, pero don Ramón no acepta las escusas. El Cid prepara a sus hombres para la inminente batalla con el conde de Barcelona. En la batalla el Cid hace prisionero al conde, y le pone en libertad después de tres días.]

Cantar de las bodas

[El Cid entra en el reino de Valencia donde conquista diferentes castillos y villas. Después de tres años en tierras valencianas, el Cid llega a la ciudad de Valencia y la conquista. El rey de Sevilla recibe noticias de la conquista de Valencia y acude a reconquistarla, sin embargo, es derrotado por el Cid. El Cid organiza el gobierno de Valencia, nombrando obispo de la ciudad a don Jerónimo de Perigord. Minaya es enviado a Castilla a buscar la mujer e hijas del Cid. Minaya entrega al rey un nuevo presente –cien caballos de guerra– y éste acepta la petición del Cid. Minaya regresa a Valencia con la mujer y las hijas del Cid. Yusuf, rey de marruecos, reúne sus tropas y se dirige a Valencia para reconquistarla. Las tropas del Cid derrotan a las de Yusuf. El botín capturado al enemigo es repartido entre todos y el Cid decide enviar a Minaya y Pero Bermúdez a Castilla con un nuevo regalo para Alfonso VI. Minaya y Bermúdez encuentran al rey

en Valladolid, quien les agradece el regalo.]

101. Los infantes de Carrión se presentan al rey.

Le besaron las manos y se fueron a descansar; bien los mandó atender en cualquier necesidad.

De los infantes de Carrión yo os quiero contar, hablando en secreto, estando en su calcular; «las nuevas de Mio Cid van ya muy adelante, pidamos a sus hijas, que nos queremos casar; creceremos en nuestra honra e iremos adelante.» Con este secreto, al rey Alfonso van: «merced

os pedimos, como a rey y señor natural;

102. Se preparan el encuentro del rey y el Cid y las bodas de las

hijas de éste.

Con vuestro consejo lo queremos hacer los dos,que nos pidáis las hijas del campeador; queremos

casarnos con ellas en su honra y nuestro pro.» Mucho rato el rey pensó y reflexionó: «yo eché de

mi tierra al buen Campeador, y haciéndole yo a él mal, y él a mí gran pro, el casamiento no sé si le

gustará o no; mas pues vos lo queréis, entraremos en conversación.»

[Pero Bermúdez y Alvar Fáñez Minaya son convocados por el rey, quien les informa de su intención de perdonar al Cid y del deseo de los infantes de Carrión de casar con sus hijas. Alfonso

VI pide al Cid que señale el lugar para celebrar las vistas (una reunión oficial entre el rey y el Cid).

Las vistas son convocadas cerca del río Tajo. Tanto el séquito real como la comitiva del Cid se aprestan con sus mejores galas. Reunidos ambos cortejos, las vistas se desarrollan a lo largo de tres días. En el primero, el rey Alfonso VI recibe al Cid, que recibe el perdón regio y se hace de nuevo vasallo de Alfonso. El segundo día, el Campeador invita al rey y a su séquito, ofreciéndoles una comida. En el tercer día se plantean las negociaciones matrimoniales. Don Alfonso solicita al Cid la mano de sus hijas para los infantes, a lo que accede, no sin antes dejar claro que lo hace acatando la voluntad real, y no por deseo propio, lo que, en definitiva, convierte al monarca en el

responsable último del matrimonio y sus consecuencias. Se desarrollan después los esponsales, mediante el besamanos de los infantes al Cid, el intercambio de espadas entre ellos –en señal de alianza– y la entrega simbólica por parte del rey, de las novias a sus futuros maridos. A continuación se prepara la despedida, en la que el Cid reparte numerosos regalos al rey y a su séquito. El Cid, los infantes de Carrión y numerosos caballeros regresan a Valencia para la celebración de las bodas.]

108. Entrevista del Cid con doña Jimena.

Todos esa noche se fueron a sus casas, Mio Cid, el Campeador, al alcázar entraba; recibiólo dona Jimena, y sus hijas, ambas: «¿venís, Campeador? En buena hora ceñisteis espada. Por muchos días os veamos con los ojos de las caras.» – «gracias al Creador, vengo, mujer honrada. Yernos

os traigo con los que honra nos alcanza; agradecedlo, hijas mías, que os tengo bien casadas.»

Besáronle las manos su mujer y sus hijas ambas, y todas las dueñas que las sirven en su casa.

109. Respuesta de doña Jimena.

«Gracias al Creador y a vos, Cid, barba florida, todo lo que vos hacéis es de buena guisa. No quedarán pobres en todos vuestros días.» – «puesto que nos casais, quedaremos muy ricas.»

110. El Cid recuerda que es el rey quien las casa.

«Mujer doña Jimena, gracias al creador. A vos os digo, hijas mías, doña Elvira y doña Sol: con este casamiento creceremos en honor; mas sabed bien la verdad, que no lo concerté yo: os ha pedido y rogado mi señor don Alfonso, tan firmemente y de todo corazón que yo a ninguna cosa supe decirle no. Os puse en sus manos, hijas, a ambas, las dos; creédmelo bien, pues él os casa,

y no yo.»

111. Celebración de las bodas.

Se pusieron a preparar entonces el palacio, por el suelo y arriba muy bien encortinado, mucha púrpura, mucho satén, mucho paño preciado. Gusto os daría estar y comer en el palacio. A todos sus caballeros aprisa ha congregado. Por los infantes de Carrión entonces enviaron, cabalgan los

infantes, adelante se encaminaban, al palacio, con buenas vestiduras y muy bien ataviados, e pie

y a su gusto, Dios, qué quietos entraron, los recibió Mio Cid con todos sus vasallos; ante él y su mujer ambos se inclinaron, se fueron a sentar en un precioso escaño. Todos los de Mio Cid muy bien se han concertado, todos están pendientes del que en buena hora fue criado. El Campeador en pie se ha levantado: «pues que hemos de hacerlo, ¿por qué estamos tardando? Venid acá, Alvar Fáñez, a quien yo quiero y amo, hé aquí a mis hijas, las pongo en vuestra mano; sabed que

al rey así se lo he otorgado, no quiero faltar en nada de cuanto hay preparado; a los infantes de

Carrión dadlas con vuestra mano, echen las bendiciones y vayamos terminando.» Entoces dijo Minaya: «esto haré con agrado.» Levántanse derechas y tomólas de la mano. A los infantes de Carrión Minaya va hablando: «tenéis delante a Minaya, ambos sois hermanos, de mano del rey don Alfonso, que me lo hubo mandado, os doy estas señoras —ambas son hijasdalgo—, que las toméis por mujeres en honra y estado.» Ambos las reciben con amor y agrado, a Mio Cid y a su mujer van a besar la mano. Cuando hubieron hecho esto, salieron del palacio, para Santa María aprisa se encaminaron; el obispo don Jerónimo revistióse muy rápido, a la puerta de la iglesia los estaba esperando; dióles las bendiciones, la misa ha cantado. Al salir de la iglesia cabalgaron muy rápido, a la glera de Valencia, afuera se marcharon; Dios, qué bien hicieron armas Mio Cid y sus vasallos. Tres caballos cambió el que en buen hora fue criado. Mio Cid de lo que ve mucho se ha alegrado: los infantes de Carrión bien han cabalgado. Vuelven con las señoras, en Valencia han entrado; ricas fueron las bodas en el alcázar honrado.

Al día siguiente hizo Mio Cid plantar siete tablados: ya antes de almorzar todos los quebrantaron. Quince días cumplidos en las bodas pasaron, a los quince días ya se van los

hidalgos. Mio Cid, don Rodrigo, el que en buena hora fue criado, entre palafrenes, mulas y corredores caballos, en bestias nada más cien ha regalado; mantos y pellizones y otros vestidos varios; no se puede contar el dinero acuñado. Los vasallos del Cid así se han concertado,cada uno por sí sus dones había dado. Quien quiere tomar bienes, bien lo ha logrado; ricos vuelven a Castilla los que a las bodas llegaron. Ya se iban marchando estos convidados, despidiéndose de Ruy Díaz, el que en buena hora fue criado, y de todas las señoras y de los hidalgos; satisfechos se marchan de Mio Cid y sus vasallos. Mucho bueno les dicen, pues será adecuado, estos fueron hijos del conde don Gonzalo. Han venido a Castilla aquellos convidados, el Cid y sus yernos en Valencia han quedado, ahí moran los infantes muy cerca de dos años, el trato que les dan era muy extraordinario. Alegre estaba el Cid y todos su Vasallos. Plegue a Santa María y al padre santo que se alegre de ese casamiento Mio Cid o el que lo tuvo en algo. Las coplas de este cantar aquí se van acabando. El creador os valga, con todos sus santos.

Jarchas

Uno de los descubrimientos más importantes de este siglo, en lo que se refiere a las literaturas románicas, ha sido el de las jarchas andalusíes, poemillas finales de una moaxaja escrita en árabe o en hebreo clásicos. S.M. Stern publicó en 1948 las primeras de la serie hebrea

y, en 1949, la primera árabe.

La estructura de la moaxaja es la siguiente:

Un preludio con la misma rima que la jarcha.

Una serie de estrofas, generalmente cinco, hasta siete, que terminan en tantos versos como

tenga la jarcha, con la rima de ésta.

La quinta, o última estrofa, tras una transición, da paso a la jarcha, siempre en boca de una

muchacha, escrita originalmente en romance (mozárabe), o en lengua vulgar, es decir, no en el árabe o hebreo clásicos de la moaxaja. Desde el punto de vista lingüístico, lo más llamativo de las jarchas es el arcaísmo de la lengua y la presencia abundante de arabismos, algo fácilmente explicable si tenemos en cuenta que fueron escritas en Al-Andalus, el territorio peninsular bajo el control de los musulmanes. La naturaleza lingüística de las jarchas viene dificultada por el pluralismo de lecturas que ofrecen los

propios textos, escritos en caracteres árabes y hebreos, lenguas que no utilizan más que signos consonánticos. A esto hay que añadir los problemas encontrados por los copistas, quienes, al no conocer la lengua romance, no podían ofrecer una transcripción exacta de los sonidos. El amor es el tema predominante en las jarchas. En líneas generales, una mujer se lamenta, con frecuencia delante de su madre, de la ausencia de su amado, a quien se le nombra con el apelativo árabe de «habib», amigo. Desde el punto de vista del estilo, la brevedad de los textos no permite hacer un análisis completo. Sin embargo, pueden destacarse los siguientes rasgos: carencia de un marco geográfico concreto, comienzo "ex abrupto", abundante frecuencia de vocativos y exclamaciones, y subjetivismo del lenguaje poético.

En Mozárabe

Vayse meu corachón de mib, ya rab, ¿si me tornarad?

¡tan mal meu doler li-habib! Enformo yed, ¿cuándo sanarad? Non dormireyo, mamma:

A rayyo de manyana

Bon abul-l-qãsim, La faye de matrana. ¿qué faré, mamma?

Jarchas:

En español

Mi corazón se me va de mí Oh dios, ¿acaso se me tornará? ¡tan fuerte mi dolor por el amado! Enfermo está, ¿cuándo sanará? no dormiré yo, madre:

al rayar la mañana, (creo ver) al hermoso abul-l-qãsim Con su faz de aurora. ¿qué haré, madre?

Meu-l-habib est' ad yana.

Mi amigo está a la puerta.

Cantigas de amor: rey don Dionís:

Pela ribeyra do rio Cantando ia la virgo

D'amor:

"quen amores ha Como dormirá, ¡Ay, bela frol!"

Romance anónimo

Abenámar y el rey don Juan

«Abenámar, Abenámar, Moro de la morería,

El día que tú naciste

Grandes señales había.

Estaba la mar en calma,

5

La

luna estaba crecida;

Moro que en tal signo nace,

 

No

debe decir mentira.»

Allí respondiera el moro,

 

Bien oiréis lo que decía:

10

«no te la diré, señor,

Aunque me cueste la vida, Porque soy hijo de un moro

Y

una cristiana cautiva;

Siendo yo niño y muchacho

15

Mi

madre me lo decía:

Que mentira no dijese, Que era grande villanía:

 

Por tanto pregunta, rey,

Que la verdad te diría.

20

«yo te agradezco, Abenámar, Aquesta tu cortesía. ¿qué castillos son aquéllos? ¡Altos son y relucían!» «Al Alhambra era, señor,

25

Y

la otra la mezquita;

Los otros los alijares,

 

Labrados a maravilla.

El

moro que los labraba

Cien doblas ganaba al día

30

Y el día que no los labra

Otras tantas se perdía.

El otro es Generalife,

Huerta que par no tenía;

El

otro torres Bermejas,

35

Castillo de gran valía.» Allí habló el rey don Juan, Bien oiréis lo que decía:

«si tú quisieras, Granada,

Contigo me casaría;

40

Daréte en arras y dote

A Córdoba y a Sevilla.»

«casada soy, rey don Juan, Casada soy, que no viuda; El moro que a mí me tiene Muy grande bien me quería.»

45

Romance anónimo

La mora moraima

Yo me era mora moraima Morilla de un bel catar. Cristiano vino a mi puerta Cuitada, por me engañar:

Hablóme en algarabía Como quien la sabe hablar:

«ábrasme las puertas, mora, Sí, alá te guarde de mal.» «cómo te abriré, mezquina, Que no sé quién te serás?» «yo soy el moro mazote Hermano de la tu madre,

Que un cristiano dejo muerto

Y tras mí viene el alcalde:

Si no me abres tú, mi vida,

Aquí me verás matar.» Cuando esto oí, cuitada, Comencéme a levantar, Vistiérame un almejía No hallando mi brial, Fuérame para la puerta

Y abríla de par en par.

5

10

15

20

Estrofa/tipo de poesía: romance (ocho sílabas con asonancia en los Versos pares Sílabas: ocho sílabas en cada verso

1

2

3

4 5

6 7

+ 1 = 8

Villancico anónimo

Tres morillas

Tres morillas me enamoran En jaén, Axa y fátima y marién.

Tres morillas tan garridas Iban a coger olivas,

Y hallábanlas cogidas

En jaén, Axa y fátima y marién.

Y hallábanlas cogidas,

Y

tornaban desmaídas

10

Y

las colores perdidas

En jaén, Axa y fátima y marién. Tres moricas tan lozanas, Tres moricas tan lozanas,

15

Iban a coger manzanas A jaén, Axa y fátima y marién.

Sílabas: versos de ocho y de cuatro sílabas

1

2 3

4

5

6 7

+ 1 = 8

Rima: estribillo: asonancia en é (o rima perfecta en -én)

Estrofas:

asonancia en í-a, alternando con asonancia en a-a

Es posible que se vea aquí un ejemplo de la forma zejelesca, es decir, que las estrofas constan de tres versos monorrimos con una vuelta a los versos introductorios: aa bbbaa cccaa dddaa, etc. Este es el esquema que se ve en los antiguos zéjeles árabes en el sur de españa.

Gonzalo de Berceo

(1195-1264)

Vida

Carecemos de datos biográficos, aunque podemos suponer que nació a finales del siglo xii. Aparece mencionado como notario en la documentación del monasterio de san millán de la cogolla, y podemos inferir de ella que era un clérigo secular asociado a dicho monasterio. El título de maestro que se da en varias obras podría ser un título universitario, otorgado por la universidad de palencia en donde se habría formado entre 1223 y 1236. Frecuentemente se le ha calificado de poeta simple e ingenuo, que no presenta nada original, sino que repite lugares comunes de la tradición literaria y religiosa prevalente en la época. Sin embargo, el estudio detallado de su obra nos desvela un autor que maneja con maestría la nueva forma poética –la cuaderna vía–. La creación poética de Berceo es, sin embargo, de clara orientación popular. Berceo es un autor que divulga y explica, con clara intencionalidad catequística o propagandística. Berceo se aparta de los manuales de teología de la época –muy teóricos y difíciles de comprender para el pueblo llano– y nos presenta una teología básicamente existencial, de utilidad para el hombre medieval.

Obra

Su obra, del mester de clerecía, se clasifica en tres grupos: vidas de santos (vida de San Millán, vida de Santo Domingo de Silos, poema Santa Oria, martirio de San Lorenzo); poemas marianos (loores de la Virgen, duelo de la Virgen, milagros de Nuestra Señora); y poemas de otros temas religiosos (de los signos que aparecerán antes del juicio final, del sacrificio de la misa) Atendiendo al contenido teológico de su obra, podemos diferenciar dos categorías principales: obras de teología moral y obras de teología dogmática. Obras de teología moral: las hagiografías o vidas de santos. Vida de San Millán, vida de Santo Domingo de Silos, poema de Santa Oria y martirio de San Lorenzo. En estas obras, más que hablar de los vicios y virtudes en abstracto, divulga la vida de unos personajes que han seguido la senda de la virtud. Todas las obras presentan una estructura similar:

Exordium, invocación a Dios.

Captatio benevolentiæ, atracción de la audiencia

Preparación del público, lo que se narra es una 'historia'

Infancia y juventud: orígenes humildes en un medio pastoril

Visita al preceptor espiritual

Vida eremítica, como medio de buscar la virtud

La santidad es ratificada por los milagros en vida y, sobre todo, los realizados tras su

muerte Obras de teología dogmática: el conjunto de verdades que constituyen el 'credo religioso' sobre el que se fundamenta la piedad del individuo. La piedad que proyecta berceo se centra principalmente en la virgen, aunque tampoco olvida la figura de cristo. La piedad mariana en berceo entronca con una corriente muy poderosa en la edad media (otros ejemplos serán alfonso x el sabio y raimundo lulio). María es la intercesora del ser humano ante dios, es ella la abogada que defiende a sus fieles, la que socorre a los hombres en sus momentos de necesidad. Los loores a la virgen, el duelo de la virgen, los milagros de nuestra señora. Es esta última la más importante de las tres. Es una colección de 25 relatos en que se narran distintos milagros obrados por la virgen. No sabemos con certeza la fecha de composición de los milagros de nuestra señora, pero una referencia al rey fernando iii (m. 1252) como ya muerto, la sitúa en una etapa tardía de la vida del poeta. Los milagros proceden de una fuente latina, traducida y adaptada por berceo. Los milagros tienen como finalidad probar el poder intercesor de maría. El impacto que este tipo de religiosidad debió producir es fácil de deducir si tenemos en cuenta que gran parte de la piedad en esta época estaba marcada por una religiosidad del temor, en torno a un cristo justiciero –e inaccesible–. La estructura narrativa de los milagros es muy uniforme: el protagonista se presenta con dos funciones: elemento activo, transgresor de la norma moral, y elemento

pasivo, receptor dela acción salvífica realizada por maría. Los milagros de nuestra señora serán una de las fuentes utilizadas en el siglo xiii por alfonso x el sabio para la composición de su magna obra de tema mariano, las cantigas de santa maría. Otras obras de teología dogmática son: de los signos que aparecerán antes del juicio final, del sacrificio de la misa.

Gonzalo de berceo

Gonzalo, de Berceo nonmado, nació hacia las postrimerías del siglo XII, en el lugar de

Berceo, que se halla en los límites de la diócesis de Calahorra y el territorio de la abadía de San Millán de la Cogolla, lugar cuyo nombre ha pasado a la posteridad por haber sido la cuna de tan delicado poeta. Poco se sabe acerca de él y su vida, pero pasa por cierto que tuvo un hermano, maese Juan, que como él fue clérigo y nació en igual lugar. De sus padres, nada se sabe. Mas sabido es que pasó sus primeros años en el vetusto monasterio de San Millán de Suso, sin que se pueda precisar si allí se hallaba como puesto por sus padres para recìbir cristiana y ejemplar educación, según usanza de la época, o en calidad de monagillo destinado al servicio de la religión. Lástima es que tanto acerca de tan eximio poeta como de tantos otros, se esté falto de datos precisos, pues los poquísimos que se tiene son deducidos de sus propias obras, en algunos de cuyos pasajes alude incidentalmente a sí mismo, como en éste :

Gonzalo fue su nombre, quien hizo este tratado,en San Millán de Suso fue de niñez criado,natural de Berceo, ond' San Millán fue nado (i).(i) nacido.

Por el cariño a estos lugares y sus glorias que toda la vida el poeta mostró, los que de todo sacan partido para sus ideas personales han pretendido poder deducir y aseverar que era monje de aquella abadía, mas no hay pruebas eficientes en apoyo de esta tesis. En cambio, parece ser que no cabe dudar de que fue clérigo secular, pues aunque algunos lo han puesto en duda, documentos hay en que aparece su nombre con el calificativo de preboste, como en una sentencia

pronunciada por don Juan, abad de San Millán, en donde se puede ver que en la lista de testigos,

maese

figuran:

Esto es todo lo que se puede decir acerca de su vida. Pero si ésta es casi desconocida, no cabe decir lo mismo de su obra, pues que conocemos los preciosos poemas por él hechos tomando como asunto la vida de los santos : Domingo de Silos, Millán, Lorenzo, Oria virgen, y Auria virgen, a los que hay que añadir su famoso poema de Alejandro Magno, el de los loores de Nuestra Señora, el de los milagros de Nuestra Señora, el duelo de la Virgen María, etc. De notar es la influencia que este gran poeta ha tenido en la literatura universal, pues es a él, en occidente, el verdadero padre del verso alejandrino, por ser este metro el por él empleado para cantar las glorias del gran Alejandro, que ha sido el adoptado por casi todos los grandes trágicos posteriores a él, en sus principales composiciones: en las literaturas europeas, y principalmente en la francesa, en la cual, más que en ninguna otra, es el verso heroico por excelencia.

De Berceo, don Gonzalvo, don Aznar, don D.°, Don Esteban, prestes.

Milagro IX

El clérigo simple

Era un simple clérigo pobre de clerecía, Dicie cutiano misa de la Sancta María, Non sabia decir otra, diciela cada día, Más la sabia por uso que por sabiduría.

Fo est misa cantano al bispo acusado Que era idiota, mal clérigo probado; Salve sancta parens sólo tenie usado, Non sabie otra misa el torpe embargado.

5

Fo durament movido el obispo a saña,

Dicie: nuncua de preste udí atal hazaña; Diso: dicit al fijo de la mala putaña Que venga ante mí, no lo pare por maña.

10

Vino ante el obispo el preste pecador, Habie con el grand miedo perdida la color, Non podie de vergüenza catar contral señor, Nuncua fo el mezquino en tan mala sudor.

Dísoli el obispo: preste, dime verdat, Si es tal como dicen la tu neciedat; Dísoli el buen ome: señor, por caridat Si disiese que non dizría falsedat.

20

15

Dísoli el obispo: cuando non has cïencia De cantar otra misa, nin has sen, nin potencia, Viédote que non cantes, métote en sentencia:

Vivi como mereces por otra agudencia.

Fo el preste su vía triste e desarrado,

25

Habie muy grand vergüenza, el daño muy granado, Tornó en la gloriosa ploroso e quesado,

Que li diese consejo, ca era aterrado,

La Madre precïosa que nunca falleció Aqui de corazón a piedes li cadió, El ruego de su clérigo luego gelo udió; No lo metió por plazo, luego li acorrió.

30

La Virgo gloriosa, Madre sin dición Apareciol' al obispo luego en visión; Díjoli fuertes dichos, un bravielo sermón, Descubrióli en ello todo su corazón.

35

Díjoli bravamientre: don obispo Lozano, contra mí porqué fuste tan fuert e tan villano? Yo nuncua te tollí valía de un gano, E tú hasme tollido a mí un capellano.

40

El que a mí cantaba la misa cada día, Tú tovist que facia yerro de heresía; Jugástilo por bestia e por cosa radía, Tollísteli la orden de la capellanía.

Si tú no li mandares decir la misa mía, Como solie decirla, grand querella habría, E tú serás finado hasta el trenteno día, Desent verás que vale la saña de María.

45

Fo con estas menazas el bispo espantado, Mandó enviar luego por el preste vedado, Rogol' quel perdonase lo que habie errado, Ca fo en él su pleito durament engañado.

50

Mandólo que cantase como solie cantar, Fuese de la gloriosa siervo del su altar, Si algo li menguasse en vestir o calzar El gelo mandarie del suyo mismo dar.

55

Tornó el ome bono en su capellanía, Sirvió a la gloriosa Madre Sancta María, Finó en su oficio de fin cual yo quería, Fue la alma a la gloria, a la dulz cofradía.

60

Estrofa: cuaderna vía (cuatro versos alejandrinos monorrimos)

Sílabas: cada verso consta de dos hemistiquios de siete sílabas

1 2

3

4

5

6+1=7

1

2

3

4 5 6+1=7

7 + 7 = 14

Milagros de nuestra señora

Prólogo

Amigos e vasallos de dios omnipotent,

Si vos me escuchásedes por vuestro consiment,

Querríavos contar un buen aveniment:

Terrédeslo en cabo por bueno verament.

Yo maestro Gonzalo de Berceo nomnado, Yendo en romería caecí en un prado Verde e bien sencido, de flores bien poblado, Lugar codiciadero para ome cansado.

5

Daban olor sobejo las flores bien olientes, Refrescaban en ome las caras e las mientes, Manaban cada canto fuentes claras corrientes, En verano bien frías, en ivierno calientes.

10

Habie hí grand abondo de buenas arboledas, Milgranos e figueras, peros e manzanedas,

E muchas otras fructas de diversas monedas,

Mas no habie ningunas podridas nin acedas.

La verdura del prado, la odor de las flores, Las sombras de los árbores de temprados sabores Refrescáronme todo e perdí los sudores:

Podrie vivir el ome con aquellos olores.

20

15

Nuncua trobé en sieglo lugar tan deleitoso, Ni sombra tan temprada, nin olor tan sabroso:

Descargué mi ropiela por yacer más vicioso, Poséme a la sombra de un árbor fermoso.

Yaciendo a la sombra perdí todos cuidados, Odí sonos de aves dulces e modulados:

Nuncua udieron omes órganos más temprados, Nin que formar pudiesen sones más acordados.

Unas tienien la quinta e las otras doblaban, Otras tenien el punto, errar no las dejaban, Al posar, al mover todas se esperaban, Aves torpes nin roncas hí non se acotaban.

Non serie organista, nin serie vïolero, Nin giga nin salterio, nin manoderotero, Nin instrument nin lengua, nin tan claro vocero, Cuyo canto valiese con esto un dinero.

Peroque vos disiemos todas estas bondades, Non contamos las diezmas, esto bien lo creades:

Habíe de noblezas tantas diversidades, Que no las contaríen prïores ni abades.

30

25

35

40

El prado que vos digo habie otra bondat, Por calor ni por frío non perdie su beldat,

Siempre estaba verde en su integridat, Non perdie la verdura por nula tempestat.

Manamano que fui en tierra acostado, De todo el lacerio fui lüego folgado:

Oblidé toda cuita, el lacerio pasado, Qui allí se morase serie bien venturado.

Los omes e las aves cuantas acaecíen, Levaban de las flores cuantas levar queríen, Mas mengua en el prado ninguna non facíen, Por una que levaban tres e cuatro nacíen.

El fructo de los árbores era dulz e sabrido, Si don adam hobiese de tal fructo comido, De tan mala manera non serie decibido, Nin tomarien tal daño eva ni su marido.

45

50

55

Señores e amigos, lo que dicho habemos Palabra es oscura, exponerla queremos:

Tolgamos la corteza, al meollo entremos, Prendamos lo de dentro, lo de fuera dejemos.

60

Todos cuantos vivimos que en piedes andamos, Siquiere en prisión o en lecho yagamos, Todos somos romeos que camino andamos:

San Pedro lo dis esto, por él vos lo probamos.

Cuanto aquí vivimos en ageno moramos, La ficanza durable Suso la esperamos:

65

La nuestra romería estonz la acabamos Cuando a paraíso las almas envïamos.

En esta romería habemos un buen prado, En qui trova reparo tot romeo cansado, La Virgen glorïosa, Madre del buen crïado, Del cual otro ninguno egual non fue trovado.

Esti prado fue siempre verde en honestat, Ca nuncua hobo mácula la su virginidat, Post partum et in partu fue virgen de verdat, Ilesa, incorrupta en su integridat.

70

75

La sombra de los árbores buena dulz e sanía, En qui habe reparo toda la romería, Sí son las oraciones que fas Sancta María, Que por los pecadores ruega noche e día.

80

Cuantos que son en mundo justos e pecadores, Coronados e legos, reys e emperadores, Allí corremos todos vasallos e señores, Todos a la su sombra imos coger las flores.

Los árbores que facen sombra dulz e donosa, Son los santos miraclos que fas la glorïosa, Ca son mucho más dulces que azúcar sabrosa, La que dan al enfermo en la cuita rabiosa.

Las aves que organan entre esos fructales, Que han las dulces voces, dicen cantos leales, Éstos son Agustín, Gregorio, otros tales, Cuantos que escribieron los sus fechos reales.

85

90

Estos habien con ella amor e atenencia, En laudar los sus fechos metien toda femencia, Todos fablaban de Ella, cascuno su sentencia, Pero tenien por todo todos una creencia.

Tornemos ennas flores que componen el prado, Que lo facen fermoso, apuesto e temprado:

Las flores son los nomnes que li da el dictado

A la Virgo María, Madre del Buen Crïado.

95

100

La benedicta Virgen es estrella clamada, Estrella de los mares, guïona deseada, Es de los marineros en las cuitas guardada, Ca cuando esa veden es la nave guïada.

Es clamada y eslo de los cielos reína, Templo de Jesu Cristo, estrella matutina, Señora natural, pïadosa vecina, De cuerpos e de almas salud e medecina.

Ella es dicha fuent de qui todos bebemos, Ella nos dio el cibo de qui todos comemos

Ella es dicha puerto a qui todos corremos,

E puerta por la cual entrada atendemos.

Es dicha vid, es uva, almendra, malgranada, Que de granos de gracia está toda calcada, Oliva, cedro, bálsamo, palma bien elevada, Piértega en que se hobo la serpiente alzada.

105

110

115

Señores e amigos, en vano contendemos, Entramos en grand pozo, fondo nol' trovaremos, Porque más son los nomnes que nos de ella leemos, Que las flores del campo del más grand que sabemos.

120

Desuso lo disiemos que eran los fructales En qui facien las aves los cantos generales, Los sus santos miraclos grandes e principales, Los cuales organamo en las fiestas caudales.

Quiero dejar contanto las aves cantadoras, Las sombras e las aguas, las devant dichas flores:

Quiero de estos fructales tan plenos de dulzores Fer unos pocos versos, amigos e señores.

125

Quiero en estos árbores un ratielo subir,

E

de los sus miraclos algunos escribir:

130

La gloriosa me guíe que lo pueda cumplir, Ca yo non me trevría en ello a venir.

Terrélo por miraclo que lo fas la gloriosa

Si

guïarme quisiere a mí en esta cosa:

Madre plena de gracia, reína poderosa,

135

Tú me guía en ello, ca eres pïadosa.

Estrofa: cuaderna vía (cuatro versos alejandrinos monorrimos)

Sílabas: cada verso consta de dos hemistiquios de siete sílabas

3 4 5 6+1=7

[nótese que hay muy pocos ejemplos de sinalefa en este poema; por ejemplo, no se unen me y escuchásedes en el segundo verso.] Rima: rima perfecta con el esquema aaaa, bbbb, cccc, etc.

1 2 3

4 5 6+1=7

1

2

7 + 7 = 14

Amigos e vasallos de dios omnipotent,

a

Si vos me escuchásedes por vuestro consiment,

Querríavos contar un buen aveniment:

Terrédeslo en cabo por bueno verament.

a

A

a

El milagro de Teofilo

Vamos a presentar a continuación el milagro de Theophilus de Nuestra Señora, de Gonzalo de Berceo, que fue el primero escrito, en España, de este poeta, provablemente antes 1250. Existen muchas ediciones. Aquí presentamos la de Thomas Antonio Sanchez, colección de poesías castellanas, vol. 2 (Madrid, 1780), otras edições son las de Forencio Janer, vol. 57 de la biblioteca de autores españoles (Madrid: Academia Real, 1952),. García Solalinde. Clásicos castellanos (Madrid, 1958) y la de Brian Dutton, Gonzalo de Berceo, obras completas, II, Los milagros de Nuestra Señora (London: Tamesis, 1971) (crítica de lo conjetural). Existen muchos comentarios, traducciones y hasta un un diccionario de Rufino Lanchetas, gramática y vocabulario de las obras de Gonzalo de Berceo, 2 vols. (Madrid: Rivaneydra, 1900). También se puede consultar la obra:Gonzalo de Berceo. Milagros de Nuestra señora, texto íntegro en versión de Daniel Devoto, 5th rev. Edición. Odres Nuevos (Madrid: Castalia editorial, 1969), que tiene excelentes notas aunque es una traducción y no está exactamente en español moderno, conteniendo arcaismos. De otras traducciones, mencionaremos unicamente que en Gonzalo de Berceo, prólogo y versión moderna, por Amancio Bonaño e Isla, 4th ed. ( Ciudad de México:

Porrúa editorial). No es una traducción sino una esencia de la linea retelling. La bibliografia de Berceo es muy grande, pero puede ser controlada en parte, a través de la bibliografía normalizada: José Simón Diaz, bibliografía de la literatura hispánica, vol. Iii, vol. 1 (Madrid:

Consejo de investigaciones cientificas superior, 1963), 82-98, a través del Berceo de periódico y las bibliografías en las diversas ediciones.

.--. El milagro de Teofilo

[703] del pleito de Teofilo vos querria fablar, tan precioso miraclo non es de oblidar, ca en esso podremos entender è as marque vale la gloriosa qui la sabe rogar. [704] non querré, si podiero, la razón alongarca vos avriedes tedio, yo podría peccar; de la oracion breve se suele Dios pagar, a nos essa nos desse el criador usar. [705] era un ome bono de granada fazienda, avie nomne Teofilo como diz la leienda, ome era pacifico, non amaba contienda,bien sabie à sus carnes tenerlas so su rienda. [706] en el logar do era contenie grand bailia, de su sennor el bispo tenie la vicaria; de los de la eglesia avie la maioria, fuera que el obispo avie la nomnadia. [707] era en si misme de buena contenencia, sabie aver con todos paz è grand avenencia; ome era temprado, de buena conocencia, era muy bien condido de sen è de ciencia. [708] vistie à los desnudos, apacie los famnientos,acogie los romeos que vinien fridolientos; daba à los errados buenos castigamientos, que se penitenciassen de todos fallimientos. [709] non avie el obispo embargo nin lazerio, fuera cantar su misa è rezar so salterio; elli lo escusava de todo ministerio, contar las sus bondades serie grand reguncerio. [710] amabalo el bispo mucho de grand manera, porque lo escusava de toda facendera; los pueblos è las gentes avienlo por lumnera, que el era de todos cabdiello è carrera. [711] quando vino el termino que ovo de finar, non podio el obispo el punto traspassar; enfermo è murio, fo con dios à folgar, deli dios paraiso, si se quiere rogar. [712] los pueblos de la tierra, toda la clerecia, todos dicien: »Teofilo aia la bispalia, entendemos que iace en el la meioria, el conviene que aia la adelantadia.« [713] embiaron sos cartas al metropolitano,por Dios que de Teofilo non mudasse la mano; ca esso tenien todos por conseio mas sano, lo al serie ivierno, esto serie verano. [714] embiaron por elli los del azobispado: dissieronli: »Teofilo, prendi esti bispado, ca todo el cabillo en ti es otorgado, e de todos los pueblos eres tu postulado.« [715] recudiolis Teofilo con grand simplicidat, »sennores, mudat mano por Dios è caridat, ca non so yo tan digno pora tal dignidat, fer tal election serie grand ceguedat.« [716] disso el arzobispo: »quiero que vos fabledes, esta election quiero que la tomedes.« Dissoli don Teofilo: »tanto non contendredes que à todo mi grado à ello me levedes.« [717] los de la canongia, si lis plógo ò non, ovieron a facer otra election; el bispo que pusieron enna ordinacion,metio otro vicario enna ministracion. [718] corrien los pleitos todos al vicario novel,servienlo à Teofilo mas plus servien à el; cogió celo teofilo, cenpelló el donzel,cambiose en Cain el que fuera Abel.

[719] en casa del obispo non era tan privado, como solie seer con el otro passado; fo en so voluntat fierament conturbado, avielo la envidia de su siesto sacado. [720] teniese por maltrecho è por ocasionado, de grandes è de chicos vediese desdennado; cego con grand despecho è fo mal trastornado,asmó fiera locura, ierro grand, desguisado. [721] do morava Teofilo, en essa bispalia, avie y un iudio en essa iuderia; sabie el cosa mala, toda alevosia, ca con la uest antigua avie su cofradria. [722] era el trufan falsso pleno de malos vicios,sabie encantamientos e muchos maleficios; facie el malo cercos è otros artificios, Belzebud lo guiaba en todos sus oficios. [723] en dar conseios malos era muy sabidor,mataba muchas almas el falsso traidor;como era vasallo de mui mal sennor, si el mal lo mandaba, el facielo peor. [724] cuidabanse los omes que con seso quebraba, non entendien que todo satanas lo guiaba; quando por aventura en algo acertaba, por poco la gent loca que no lo adoraba. [725] avielo el diablo puesto en grand logar, todos à el vinien conseio demandar, lo que lis el dicia facieielo probar, sabie de mala guisa los omes engannar. [726] tenienlo por profeta todos chicos è grandes, todos corrien à elli como puercos à landes, los que enfermos eran levabanlos en andes, todos dicien: faremos quequiere que tu mandes. [727] Teofilo mesquino de Dios desamparado venciolo so lucura è mueda del peccado, fo demandar conseio al trufan diablado como podrie tornar al antiguo estado. [728] dissoli el iudio: si creerme quisieres,rehez puedes tornar en esso que tu quieres,no aias nulla dubda si tu firme sovieres,todo es recabdado si non te repindieres. [729] recudioli Teofilo como embellinado, por esso vin à ti por seguir tu mandado: dissoli el iudio:

sei asegurado, cuenta que tu pleito todo es recabdado. [730] ve folgar à tu lecho , torna a tu posada, cras al suenno primero, la gente aquedada, furtate de tus omes, de toda tu mesnada, ven tastar à la puerta è non fagas al nada. [731] fo con esto Teofilo alegre è pagado, tovo todo so pleito que era bien parado, tornó à su posada dura ment engannado: mucho mas li valiera si se fuesse quedado. [732] luego la otra nochi, la gente aquedada, furtose de sus omes, issio de su posada, fo tastar à la puerta ca sabie la entrada: el trufan sovo presto, abrioli sin soldada. [733] prisolo por la mano la nochi bien mediada, sacólo de la villa à una cruceiada, dissol: non te sanctigues, nin temas de nada, ca toda tu facienda será cras meiorada. [734] vío à poca de ora venir mui grandes gentes con ciriales en manos è con cirios ardientes, con su rei en medio, feos, ca non lucientes: ia querria don Teofilo seer con sus parientes. [735] prísolo por la mano el trufan traidor, levólo à la tienda do sedie el sennor, recibiolo el rei asaz à grand onor, si ficieron los principes quel sedien derredor. [736] dissoli luego el rei: don Fulan que buscades?Que present me traedes? Quiero que lo digades: o que ome es esti que vos me presentades?Saberlo quiero luego, esto bien lo creades. [737] dissoli el iudio: sennor rei coronado, esti solie seer vicario del bipado, querienlo todos mucho, era ome onrrado tollieronlo agora, ond es menoscabado. [738] por esso es venido a tos píes caer, que li fagas cobrar lo que solie aver, el fagate serviclo a todo so poder, avras en el vassallo bueno, a mi creer. [739] dissoli ei diablo: non serie buen derecho a vassallo ageno io buscar tal provecho: mas deniegue à xpo que nos faz mui despecho, facerli é que torne en todo so bien fecho. [740] deniegue al so xpo è a Sancta Maria,fagate carta firme à mi placenteria,ponga i su seiello à la postremeria,tornará en su grado con mui grand meioria. [741]. Teofilo con gana de en grand precio sobir, al placer del diablo ovo à consintir:fizo con el su carta, è fizola guarnir de su seiello misme que nol podie mentir. [742] partiose del con esto, tornó a su posada, cerca era de gallos quando fizo tornada: no ia entendió nadi esta só cavalgada, fuera dios à qual solo non se encubre nada. [743] pero perdio la sombra, siempre fo desombrado, perdió la color buena, fincó descolorado; pero Dios se lo quiso, non por poder del peccado, tornó el malastrugo en todo su estado. [744] connociose el bispo que avie mal errado, tornó el fementido en todo so estado,que de la vicaria lo avia demudadosennor, disso Teofilo, seavos perdonado. [745] si ante fo Teofilo bien quisto è amado, fo depues mas servido è mucho mas preciado Dios sennero lo sabe, que es bien decorado, si li venie por Dios o si por el peccado. [746] visco algunos dias en esta bienandanza, aviendo con el bispo amor è grand privanza recibiendo del pueblo mucha buena pitanza; mas en cabo firiolo xpo con la su lanza. [747] estando est vicario en esta vicaria cogió muy grand iactancia è grand vallitania, concibió vana gloria è grand eufania, entendiengelo todos que traye lozania. [748] el sennor que non quiere muerte de pecadores,mas que salven las almas, emienden los errores, tornó en est enfermo de mortales dolores, que era decebido de males traidores. [749] los bienes que ficiera ennos tiempos trocidos el buen sennor non quiso que li fuessen perdidos: reviscló los sus sesos que iacien amortidos, abrió luego los oios que tenie adormidos.

[750] respiró un poquiello, tornó en so sentido, comidió su facienda, víose mal tannido, comidió mas adentro que avie prometido, alli cadió Teofilo en tierra amortido. [751] disso entre si misme: mesquino mal fadado:del otero que sóvi, qui me à derribado?La alma è perdida, el cuerpo despreciado,el bien que è perdido no lo veré cobrado. [752] mesquino peccador non veo do ribar,non trovaré qui quiera por mi à dios rogar,morré como qui iace en medio de la mar,que non vede terrenno do pueda escapar. [753] mesquino, ai mi! Nasqui en ora dura,matéme con mis manos, matóme mi locura,avieme assentado Dios en buena mesura: agora è perdida toda buena ventura. [754] mesquino porque quiera tornar enna gloriosa que diz la escriptura que es tan piadosa, non me querra oír, ca es de mi sannosa: porque la denegué, fiz tan esquiva cosa. [755] non ovo maior culpa iudas el traidor que por poccos dineros vendió à su sennor: io pequé sobre todos, mesqúino peccador, que por mi non será ninguno rogador. [756] so perdido con Dios è con Sancta Maria, perdido con los sanctos por mi alevosia, corte todas las cimàs do los piedes tenia, si nacido non fuesse, mucho meior avria. [757] en dia de iudicio io falsso traidor con qual cara verré ante el nuestro sennor? De mi fablarán todos, mesquino peccador: non verra à la iunta de mi otro peor. escuché à un diablo, busqué mi negro dia, [758] vidi en ora mala aquella vicaria, mathóme el trufan el de la iuderia que mathó otros muchos con mala maestria. [759] io non avie mengua nin andaba mendigo, todos me facien onrra è placieles conmigo; mas fui demandar meior de pan de trigo (better than the best): io busque mi cuchiello, fui mi enemigo. [760] avia que vistir, avia que calzar,via pora mi, avia pora dar, fui pora mercado dia negro buscar,debriame io misme con mis manos matar. [761] bien se que desta fiebre non podre terminar,non à menge nin fisico que me pueda prestar,si non sancta maria estrella de la mar:mas qui será osado que la vaia rogar. [762] io mesquino fediendo que fiedo mas que can,can que iace podrido, non el que come pan, non me querra oir, esto selo de plan, ca fui contra ella torpe è mui villan. [763] qui à los sanctos querrá meter por rogadores?Como del mi mal pleito todos son sabidores,sannosos me son martires, todos los confesores,mucho mas los apostolos que son mucho maiores. [764] non quiero por los piedes la cabeza desar a la Madre gloriosa me quiero acostar, cadré à los sos piedes delante so altar, atendiendo su gracia alli quiero finar. [765] alli terre ieiunos, fare aflictiones, ploraré de los oios, rezaré oraciones, martiriaré las carnes cevo de vervenzones, ca metrá en mi mientes en algunas sazones. [766] maguer la denegué como loco sendio, que fui engannado por un falso iudio, firme mientre lo creo, enna su mercet fio, que della nació XPS que fue salvador mio. [767] que vaia al su tiemplo cras de buena mannanavenir má lo que veno à la egiptiana que príso grand porfazo como mala villanafasta que la gloriosa li fo entremediana. [768] aunque me lo sufra dios por la su piadatque pueda entrar entro veer la magestad,verra raio o fuego o otra tempestad,fara danno à muchos por la mi malveztat. [769] aunque todo esto me quiera Dios sofrir, que me dexe en paz mi rencura decir,en qual razon empieze non puedo comedir, nin asmo como pueda la mi boca abrir. [770] desemparó su casa è quanto que avia, non disso à ninguno lo que facer queria, fue pora la eglesia del logar do seya, plorando de los oios quanto mas se podia. [771] echoseli à piedes à la Sancta Reina que es de peccadores conseio è madrina: Sennora, disso, valas à la alma mesquina, a la tu mercet vengo buscarli medicina. [772] Sennora, so perdudo, è so desamparado, fiz mal encarnamiento, è so mal engannado di, non se por qual guisa, la alma al peccado: agora lo entendo que fiz mal mercado. [773] Sennora Benedicta, Reina Coronada,que siempre faces preeces por la gent errada,non vaya repoyado io de la tu posada;si non, dizran algunos que ia non puedes nada. [774] Sennora, tu que eres puerta de paraisso,en qui el rei de gloria tantas bondades miso, torna en mi, Sennora, el to precioso viso, ca so sobeia guisa del mercado repiso. [775] torna contra mi, madre, la tu cara preciosa, faceslo con derecho si me eres sannosa:no vaia mas à mal que es ida la cosa:torna sobre Teofilo reina gloriosa. [776] quarenta dias sóvo en esta contencion, sufria dias è noches fiera tribulacion,de al no li membraba sí de esto solo non, clamaba à la gloriosa de firme corazon. [777] plógol al rei del cielo al quarenteno dia, contendiendo teofilo en su tesureria; apareciol de noche sancta virgo maría, dissoli fuertes vierbos com qui con fellonia. [778] dissoli: en qùe andas ome de auce dura? Sobre yela escribes, contiendes en locura, harta so de tu pleito, dasme grand amargura, eres mui porfidioso, enoias sin mesura. [779] faces peticíones locas è sin color,a nos as denegados, busquesy otro sennor: don renegado malo de iudas mui peor, non se por ti qui quiera rogar al criador.

[780] io verguenza avria al mi fijo rogar,non seria osada la razon empezar:al que tu deneguesti è busquesti pesarnon nos querra oir ni à ti perdonar, [781] Madre, disso Teofilo, por dios è caridatnon cates al mi merito, cata à tu bondat:de quanto que tu dices, todo dices verdat,ca so sucio è falso, pleno de malveztat. [782] repiso so, Sennora, valame penitencia, essa salva las almas, tal es nuestra creencia, essa salvó à Peldro que fizo grand fallencia, e lavó à longino de mui grand violencia. [783] la Sancta Magdalena de Lazaro ermana, peccadriz sin mesura, ca fue muger liviana, esso misme te digo de la Egipciana,essa sanó à ambas la que todo mal sana. [784] Davit a colpe fizo tres peccados mortales,todos feos è sucios, è todos principales,fizo su penitencia con gemitos corales,perdonoli el padre de los penitenciales. [785] pueblos de Ninive que eran condenados, fizieron penitencia plorando sus peccados:los fallimentes todos fueronlis perdonados: muchos serien destructos que fueron escusados. [786] esta razon, Sennora, tuia es de veer,faciendo penitencia, si me debe valer: Madre, si tu quissiesses è fuesse tu placer,en mi esti iudicio non debie perecer. [787] calló elli con tanto, fabló Sancta Maria, disso: traes, Teofilo, revuelta pleitesia: bien lievé la mi fonta, bien la perdonaria; mas à lo de mi Fijo bien non treveria. [788] maguer que me neguesti, fecisti sucio fecho,quierote conseiar de conseio derecho, torna en el mi Fijo ca te tiene despecho, ca se tiene de ti que fue mui maltrecho. [789] ruegalo bien de firme con mui grand femencia, deniega al diablo, confirma tu creencia, mucho es piadoso è de grand conocencia el mata, el vivifica, ca es de tal potencia, [790] Madre, disso Teofilo, siempre seas laudada, pascua fue è grand dia quanto tu fuisti nada, mucho es la mi alma con esto confortada, trae la tu palabra melecina probada. [791] io no lo osaria al tu fijo rogar, por mi ventura mala busqueli grand pesar,pero fio en elli como debo fiar, e quiero mi creencia à ti la demostrar. [792] creo que un Dios es, è que es Trinidat, Trinidad en personas, una la deidat,non à ennas personas nulla diversidat, padre fijo è spíritu unos son de verdat. [793] creo de Iesu XPO enna encarnacionque nació de ti, madre, por nuestra redencion predicó el evangelio, dessent príso pasion,en el dia tercero fizo resurection. [794] creo bien firme mientre la su Ascension, que envió la gracia, la de consolacion: creo la postremeria, la regeneracion, quando buenos è malos prendran el galardon. [795] Madre, todo lo creo: so ende bien certano, quanto que XPO manda creer à xpiano; mas so en grant verguenza, en miedo sobeiano,ca fui, mi Sennora, contra el mui villano. [796] a mal ome è sucio è mal testimoniado, non me querra oir, ca non es aguisado: Madre, tanto lo temo iria repoiado,fincaria nuestro pleito mucho empeorado. [797] si bien à de seer o me quieres prestar,tu as en este pleito, Madre, à trabaiar:otro procurador non me mandes buscar,ca porque lo buscasse no lo podrie trovar. [798] tu eres pora todo, grado al criadorpor rogar al tu Fijo, tu Padre, tu Sennor; quequiere que tu mandes è ovieres sabor,todo lo fará el de mui buen amor. [799] lo que nunqua fecist en otro peccazdor, non sea en Teofilo, por el Nuestro Sennor:torname en la gracia de la tu Sancta Flor, la flor que tu pariste sin tacha, sin dolor. [800] Sennora Benedicta, reina principal,aun en tu osanze quierote decir al:si non cobro la carta que fici por mi mal,contaré que non so quito del mal dogal. [801] disso Sancta Maria: don Sucio, don Maliello,la carta que fecisti con el tu mal caubdiello,e desent la seellest con el tu propio seiello,en el infierno iace en chico reconciello. [802] non querria el mi fijo por la tu pletesiadescender al infierno, prender tal romeria,ca es logar fediondo, fedionda confradria:solo en someterllo serie grand osadia. [803] Sennora Benedicta entre todas mugieres,bien lo querrá tu fijo lo que tu bien quiesieres:todo te lo dara lo que tu bien pidieres,a mi verná la carta si tu sabor ovieres. [804] doquiere que la tenga el diablo metida,solo que el lo quiera luego será rendida: Sennora que de todos eres salut è vida,non puedo mas rogarte, non se mas que te pica. [805] dissol Sancta Maria buen confuerto probado:finca en paz, Teofilo, veote bien lazrado:ire io, si pudiero recabdar el mandado: Dios lo mande que sea ayna recabdado. [806] la Madre Benedicta esta razon tractada, tollioseli delante, non pudio ver nada; pero la voluntat endiala confortada, ca es el solaz suyo melecina probada. [807] si ante fue Teofilo de grand devocion, mucho fue despues de maior compuncion:tres dias è tres noches sóvo en oracion, nin comió nin bebió, nin exio de lection. [808] semeiaban sus oios dos fuentes perennales,feria con su cabeza en los duros cantales, sus punnos en sus pechos daban colpes atales, dicia: valasme, Madre, como à otros vales. [809] valasme, Madre Sancta, oy los mis clamores,que faces cosas tales è otras mas maiores:tu sabes la mi cuita, entiendes mis dolores,non me oblides, Madre, solaz de peccadores. [810] mucho lazró Teofilo en este triduano, iaciendo en la tierra, orando mui cutiano; nunqua en tandos dias lazró nul xpiano,en cabo su lacerio non li cayo en vano.

[811] la Reina de Gloria, Madre Sancta mariavisitólo de cabo en el tercero dia: adusoli saludes nuevas de alegria, quales querria tod ome que iaz en fermeria. [812] sepas, disso: Teofilo, que las tus oraciones, los tus gemitos grandes, las tus aflictiones, levadas son al cielo con grandes processiones, levaronlas los angeles cantando dulces sones. [813] es de la tu facienda el mi Fijo pagado,el tuerto que ficisti aslo bien emendado:si bien perseverares como as empezado, tu pleito es bien puesto è mui bien recabdado. [814] io fablé en tu pleito de toda votuntat, finque los mis enoios ante la magestat, a te Dios perdonado, fecha grand caridat, conviene tu que seas firme en tu bondat. [815] madre, disso Teofilo, de Dios Nuestro Sennor,por ti me viene esto, bien so ent sabidor:quitas de mal iudicio un alma pecador, que iazria en infierno con Iudas el traidor. [816] pero con todo esto que tu as recabdado, aun non me seguro, nin seo bien pagado, hasta vea la carta è cobre el dictado, la que fiz quando óvi al tu fijo negado. [817] Madre, si yo oviesse la cartiella cobrada, e dentro en un fuego la oviesse quemada, siquiere luego muriesse, yo non daria nadaca mal está mi alma, Sennora, enredada. [818] Madre, bien se que eres dest pleito enoiada; mas si tu me falleces non me tengo à nada:

Sennora, tu que esta cosa as empezada, fazme render la carta, será bien recabdada. [819] non fincará por eso, disso la gloriosa, non finque por tan poco empezada la cosa: tollioseli delante la Reyna Preciosa, fue buscar esta carta de guisa presurosa. [820] alegrose Teofilo que iacie quebrantado, non era maravella, ca iacie muy lazrado:torno en su estudio el que avie usado:nunqua fue en est sieglo confesor mas penado. [821] torno en su estudio en fer su penitencia, en comer, en beber tener grand abstinencia, tenie enna gloriosa toda la su creencia, que li darie por ella Dios la su bien querencia. [822] en la noche tercera iacie él adormido, ca sufrie grand martirio, avie poco sentido:vino la gloriosa con recabdo complido, con su carta en mano queda è sin roydo. [823] la esposa de XPO, doncella è parida echoiela de Suso, dioli una ferida: recudió don Teofilo, tornó de muert à vida, trovó en su regazo la carta mal metida. [824] con esto fue Teofilo alegre è lozanoque veye la cartiella tornada en su mano alli tóvo que era de la fiebre bien sano: apretó bien la carta, cumplio su triduano. [825] el confesor Teofilo ovo grand alegria quando tovo la carta en su podestadia: rendio gracias à XPO è a Sancta Maria, ca ella adovára toda su pleitesya. [826] dicie: Sennora Buena, siempre seas laudada: siempre seas bendicha, siempre glorificada, pora los peccadores eres buena probada,qual nunqua nació otra tan dulz nin tan uviada. [827] siempre seas bendicha, el tu fructo laudado,sancto es el tu nomne, mas el suyo medrado: tu me saquesti, Madre, del pozo diablado, do siempre sine fine iazria enfogado. [828] Sennora Benedicta, Madre Sancta Maria, quanto te lo gradesco, decir no lo podria: Madre, tu me da Seso, saber è connocia, por ond laudarte pueda, ca mucho lo querria. [829] reina poderosa de los fechos onrrados que siempre te trabaias en salvar los errados, tu me gana, Sennora, perdon de los peccados, que laude digna mientre los tus bienes granados. [830] Madre del Rei de Gloria, por la tu piadat, alimpia los mis labros è la mi voluntat, que pueda digna mientre laudar la tu bondat, ca as sobre mi fecha sobra gran caridat. [831] otro dia mannana que cuntió esta cosa, que adusso la carta la madre gloriosa, era dia domingo, una feria sabrosa, en qui la gent xpiana toda anda gradosa. [832] vino el pueblo todo a la misa oir, prender Pan Beneito, el agua recebir, queriela el obispo de la villa decir, querie el ome bono so oficio complir. [833] el confesor Teofilo un lazrado xpiano fue pora la eglesia con su carta en mano: posose à los pies del buen missa cantano, conffessó su proceso tardio è temprano. [834] fizo su confession pura è verdadera como fizo su vida de la edat primera: desend como un dia lo sacó de carrera que lo fizo cegar de estranna mannera. [835] como fue al iudio un trufan renegado, como li dio conseio sucio è desguisado, como con el diablo ovo pleito taiado, e comó fue por carta el pleito confirmado. [836] como por la Gloriosa cobró aquel dictado el que con su seyello oviera seellado: non dessó de decir menudo nin granado que non lo disso todo, porque avie pasado. [837] demostroli la carta que en punno tenia, en que toda la fuerza del mal pleito iacia:santigóse el bispo que tal cosa veya:tanto era grand cosa que abes lo creya. [838] ite missa est dicha, la missa acabada, era toda la gent por irse saborgada: fizo signo el bispo con su mano sagrada, fincó la gent toda como seye posada. [839] oid, dixo, varones, una fiera azanna, nunqua en est sieglo la oiestes tamanna, veredes el diablo que trae mala manna, los que non se le guardan, tan mal que los enganna. [840] este nuestro canonigo è nuestro compannero moviolo su locura, un falso conseiero:fue buscar al diablo sabidor è arteropora cobrar un officio que toviera primero. [841] sópolo engannar el falso traidor:dissoli que negasse à XPO, su Sennor,e à Sancta Maria que fue buena seror, e tomarlo ye luego en toda su onor.

[842] otorgoielo esti mesquino peccador, fizo con el su carta, esto fue lo peor, con su seyello misme robró essa labor:de tal amigo guardenos Dios Nuestro Sennor. [843] Dios que siempre desea salut de peccadores, que por salvar à nos sufrió grandes dolores, non quisso que granassen esas tales labores, ca eran barbechadas de malos labradores. [844] si la Virgo Gloriosa nol aviesse valido, era el acedoso fiere mientre torcido; mas la su Sancta Gracia alo ya acorrido, a cobrada la carta, si non, fuera perdido. [845] io la tengo en punno, podedesla veer, esto non iace en dubda, debedeslo creer, onde e à la Sancta Virgo que li dennó valer. [846] rendieron todos gracias mugieres è varones, ficieron grandes laudes è grandes processiones, plorando de los oios, diciendo oraciones a la Madre Gloriosa buena todas sazones. [847] el Te Deum Laudamus fue altament cantado, tibi laus, tibi gloria fue bien reyterado: dicien Salve Regina, cantabanla de grado otros cantos dulces de son è de dictado. [848] desent mandó el bispo facer muy grand foguera, veyendolo el pueblo que en la eglesia era, echó aquesta carta dentro en la calera:ardió, tornó cenisa pargamino è cera. [849] desque el pueblo ovo tenido su clamor, la carta fo quemada, gracias al Criador: recibió Corpus Domini el Sancto conffesor, veyendolo el pueblo que seye derredor. [850] adiesso que Teofilo un cuerpo martiriado recibió Corpus Domini è fue bien conffesado, fue à oio del pueblo, de claridat cercado, un resplandor tan fiero que non serie asmado. [851] fue el pueblo certero que era ome santo, e era grant merito por qui facia Dios tanto, e Dios que lo cubria de tan precioso manto e prendie el diablo en ello grand quebranto. [852] relucie la su cara, tales rayos echaba, com la de Moyses quando la ley portaba, o como San Andres quando en la Cruz estaba:el Criador en esto pocca onrra nol daba. [853] quando esto veyeron los pueblos è las gentes, que ixien de su cara tales rayos lucientes, cantaron otras laudes, otros cantos recientes; en laudar la gloriosa todos eran ardientes. [854] aturó bien Teofilo en su contemplacion, nol movió vana gloria nin cogió elacion, tornó † la eglesia do vío la vision, nunqua fue mas devoto en ninguua sazon. [855] entendió el bon ome, Dios lo fizo certero, que li vinie bien cerca el dia postremero:partió quanto avia, non li finco dinero, diolo todo à pobres, fizo buen semencero [856] pidió culpa à todos los de la vecindat, perdonaronle todos de buena voluntat: besó mano al bispo, fizo grand honestat,f inó al tercer dia, fizol Dios piadat. [857] tres dias solos vísco desque fue comulgado, desque el cartelario fue cenisa tornado: murió enna eglesia do fuera visitado, fue en est logar misme el cuerpo soterrado. [858] assin finó Teofilo el buen aventurado: el yerro que ficiera, Dios sea ent laudado, bien lo emendó todo, fizo à Dios pagado, valiendol la gloriosa la que aya buen grado. [859] sennores tal miraclo qual avemos oido, non debemos por nada echarlo en oblido: si non, seremos todos omes de mal sentido, que noll avemos Seso natural nin complido. [860] assi lo diz Sant Paulo el buen predicador, que fue leal vasallo de Dios Nuestro Sennor, que todas las leyendas que son del Criador, todas salut predigan del ome peccador. [861] nos en esto podemos entender è asmar,quanto val penitencia aqui la sabe guardar:si non fuesse por ella, podedeslo iurar,que fuera don Teofilo ido à mal logar. [862] si la Madre Gloriosa que li dennó valer, essa nól entendiesse, no le vernie valer; mas qui a mi quisieré escuchar è creer, viva en penitencia, puede salvo seer. [863] amigos, si quisieredes vuestras almas salvar, si vos el mi conseio quisieredes tomar, fech confession vera, non querades tardar, e prendet penitencia, pensatla de guardar. [864] quieralo Jesu XPO è la Virgo Gloriosa, sin la qual non se face niguna buena cosa, que assi mantegamos esta vida lazrosa, que ganemos la otra durable è lumnosa (Amen) [865] la Madre Gloriosa de los Cielos Reina, la que fue à Teofilo tan prestable medicina, ella nos sea guarda en esta luz mezquina, que caer non podàmos en la mala ruina. Amen. [866] Madre del tu Golzalvo sey remembrador, que de los tos miraclos fue dictador: tu fes por el, Sennora, preces al criador, ca es tu privilegio valer al peccador. Tu li gana la gracia de Dios Nuestro Sennor. Amen.

Vida y obra de Don Juan Manuel

•1282 (5 de mayo): en Escalona nace don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X y nieto del rey Fernando III. •1299: se casa con la infanta de Mallorca, doña Isabel; matrimonio concertado por

Sancho IV.

•1301: muere su esposa. •1303: se entrevista con don Jaime II de Aragón. Volviendo la espalda a Castilla concierta casarse con Constanza (una muchachilla de tres años), la hija de Jaime II. Acepta al aragonés como rey de Murcia y señor natural, comprometiéndose a ayudarle salvo en guerras contra Castilla. Fernando IV lo quiere matar. •1306: firma las capitulaciones matrimoniales con doña Constanza, niña ya de seis años, prometiendo no consumar el matrimonio hasta que ella cumpla doce años. •1311: se casa por fin con doña Constanza. •1319: a la muerte de los dos tutores regios, don Juan Manuel es corregente de Castilla con María de Molina y el infante don Felipe, interviniendo en numerosos asuntos de gobierno. Su suegro Jaime II, le había escrito aconsejándole que se ocupara él sólo del reino. •1321: Alfonso XI, lo obliga a abandonar la regencia, aunque se concierta el matrimonio de su hija Constanza con el nuevo monarca castellano. •1325: escribe “El libro de la caballería”. •1326: escribe “El libro del caballero et del escuder” en Sevilla. Esta obra demuestra la influencia muy marcada del catalán Ramón Llull. •1327: a la muerte de su mujer y su suegro, don Juan Manuel se desnatura del reino de Castilla y declara la guerra con Alfonso XI, solicitando incluso ayuda a los moros de Granada. Hace las paces con el monarca y obtiene de nuevo el adelantamiento de Murcia. Comienza a escribir “El libro de los estados”. Se casa con doña Blanca de la Cerda, de la casa de los Núñez de Lara, enemiga de Alfonso XI. •1329: hasta 1335, se aleja de la política, dedicándose a escribir. •1332: termina “El libro de los estados”. •1335: termina “El libro de los enxemplos del Conde Lucanor et de Patronio”, sin duda una de las obras maestras del siglo XIV, un siglo que ve la producción del “Libro del caballero de Dios” (Zifar) (c.1305), “La commedia”, de Dante (c.1307), “El libro de buen amor” (c.1331) y “El decamerón” (c.1350). •1337: escribe “El libro de la caza”. •1340: escribe el prólogo del “Libro de los enxemplos del Conde Lucanor et de

Patronio”.

•1342: escribe el prólogo general de sus obras. •1348 (13 de junio): muere en Murcia. Su cadáver se traslada al monasterio de los frailes predicadores de Peñafiel.

Don Juan Manuel,

el Conde Lucanor

Don Juan Manuel, nacido en Escalona (Toledo) en 1982 era sobrino de Alfonso X, el Sabio y nieto de Fernando III, el Santo. Fue instruido en el conocimiento de las artes marciales, del latín y de la historia e intervino activamente en las luchas nobiliarias durante la minoría de edad de Fernando IV y Alfonso XI. Entre lo que expresa en su obra literaria y las intrigas políticas que vivió intensamente se manifiesta una fuerte contradicción. Contrasta a su vez el orgullo que sentía por su linaje y de su poderío social y económico con la humildad que, como escritor, manifiesta en algunas ocasiones. Participa valientemente en batallas contra los moros y en 1348 muere y es enterrado en el monasterio de Peñafiel (Valladolid). Don Juan Manuel es un signo más de la transformación que se estaba produciendo en el siglo XIV, al abandonar la aristocracia su

aislamiento e incultura y hacerse cortesana y culta. Desaparece la diferenciación entre el caballero - hombre de armas - y el clérigo - hombre de letras. Ambas actividades combinadas se dan en la persona de don Juan Manuel.

El escritor

Don Juan Manuel proporciona muchos datos biográficos en sus obras y dejó pruebas fehacientes de su responsabilidad de escritor, de su conciencia literaria y de asumir plenamente la autoría de sus obras. Para evitar que se le atribuyera algo que podía obedecer a ignorancia o a incuria de copistas apresurados, depositó sus manuscritos en el monasterio de Peñafiel. Pertenece a la tradición literaria didáctico-moralizante de la Edad Media: pretende educar y moralizar de una manera agradable, es decir, enseñar deleitando

Su obra

Su producción literaria es muy variada y se conoce porque él mismo dejó constancia de ella en sus prólogos, aunque algunos títulos se han perdido a pesar de su interés en la transmisión de los escritos. Entre las obras conservadas cabe resaltar: Libro del caballero et del escudero, Libro de los estados, Libro de la caza y Libro de los enxiemplos del Conde Lucanor et de Patronio.

El Conde Lucanor o libro de Patronio

Estructura: El libro de Patronio está formado por dos prólogos y cinco partes bien diferenciadas, de las cuales la más interesante es la primera, que consta de 51 "enxiemplos" o apólogos. Cada cuento se estructura idéntica y rígidamente de la siguiente manera: un joven señor feudal, el Conde Lucanor, consulta a su ayo ante los muy diversos problemas que se le plantean en el gobierno de sus estados. Patronio le responde con un cuento o ejemplo alusivo al problema planteado y deduce una enseñanza moral. Se dice que el Conde la aplica y que le va bien. Don Juan Manuel resume la moraleja en un pareado que remata el enxiemplo.

Temas:Los temas de los diferentes temas que aparecen a lo largo de toda la obra son muy variados y todos los estados y estratos sociales - ricos y pobres, nobles y plebeyos, mercaderes, frailes, burgueses y prelados - están presentes en ella. Con ello don Juan Manuel nos muestra la realidad española de la época en toda su riqueza y complejidad.

Lengua y estilo: El empleo de una lengua tan selecta es el resultado de la búsqueda constante de un estilo personal por parte de don Juan Manuel. La selección del vocabulario, la claridad de la expresión y la concisión nos revelan el gran afán didáctico del autor. A parte de esto se distingue la presencia de un léxico abundante y selecto, la adjetivación precisa y las frases cargadas de intención. Pero aparecen rasgos de inmadurez lingüística como la constante

Et". Aparte de esto se aprecia una

reiteración del verbo "dezir", a veces sustituido por los verbos "contar,

" La mayor parte de los ejemplos procede en

primer lugar de cuentos y fábulas orientales. Además, también provienen de fuentes clásicas, de la tradición española - el cuento de la lechera - y de la eclesiástica - la Biblia. ->el arcipreste rehace estos cuentos y los convierte en una

repetición de la conjunción copulativa "et

preguntar, responder, rogar,

pequeña obra maestra con un sello personal.

Propósito de la obra: El propósito de la obra es expresado claramente en el primer prólogo de la obra: se pretende el provecho para aumentar la fama, la honra y la hacienda - preocupaciones típicas del noble castellano - y además conseguir la salvación del alma. De este hecho se puede deducir el gran afán didáctico y moralizador de todas las obras de don Juan Manuel. La enseñanza moral, religiosa y filosófica que pretende el autor y su intento de defender su clase social y la honra se puede entrever también en el apólogo de origen oriental.

DON JUAN MANUEL

EL CONDE LUCANOR

(1335)

PRIMER PRÓLOGO GENERAL

Aquí comienza el libro que es titulado del Conde Lucanor.

Este libro hizo don Juan, hijo del muy noble infante don Manuel, deseando que los hombres hiciesen en este mundo tales obras que les fuesen aprovechamiento de las honras y de las haciendas y de sus estados, y fuesen más allegados a la carrera en la cual pudiesen salvar las almas. Y puso en él los ejemplos más provechosos que él supo de las cosas que acaecieron, para que los hombres puedan hacer esto que dicho es. Y será maravilla si de cualquier cosa que acaezca a cualquier hombre no se halla en este libro su semejanza en lo que acaeció a otro.

Y porque don Juan vio y sabe que en los libros acontecen muchos yerros al copiarlos,

porque las letras se semejan unas a otras, cuidando que una letra es otra al transcribirlos, múdase toda la razón y por ventura confúndese; y los que después hallan aquello escrito, echan la culpa al que hizo el libro. Y porque don Juan se receló de esto, ruega a los que lean cualquier libro que sea

copia del que él compuso, o de los libros que él hizo, que si hallan alguna palabra mal puesta, que no le echen la culpa a él hasta que vean el libro mismo que don Juan hizo y que está enmendado en muchos lugares de su letra.

Y los libros que él hizo son éstos, los cuales él ha hecho hasta aquí: la crónica abreviada,

el Libro de los sabios, el Libro de la caballería, el Libro del infante, el Libro del caballero y del

escudero, el Libro del Conde, el Libro de la caza, el Libro de las máquinas de guerra, el Libro de los cantares. Y estos libros están en el monasterio de los frailes predicadores, que él hizo en peñafiel. Pero, una vez que hayan visto los libros que él hizo, por las menguas que en ellos hallen, no echen la culpa a la su intención, sino échenla a la mengua de su entendimiento, por la cual se atrevió a entremeterse a hablar de tales cosas. Pero Dios sabe que lo hizo con la intención de que se aprovechasen de lo que él diría a las gentes que no fuesen muy letradas ni muy sabedoras. Y por ende hizo todos los sus elogios en romance; y esto es señal cierta de que los hizo para los legos y de no muy gran saber.

Y de aquí adelante comienza el prólogo del Libro de los ejemplos del Conde Lucanor y de

Patronio.

Prólogo del Libro de los ejemplos del Conde Lucanor y de Patronio

En el nombre de Dios. Amén.

Entre las muchas cosas extrañas que Nuestro Señor Dios hizo, tuvo por bien hacer una muy maravillosa; ésta es: de cuantos hombres en el mundo son, no hay uno que del todo se semeje a otro en la cara; porque, como quiera que todos los hombres tienen esas mismas cosas en la cara, tanto los unos como los otros, sin embargo, las caras en sí mismas no se semejan las unas a las otras. Y pues en las caras que son tan pequeñas cosas, hay en ellas tan gran diferencia, menor maravilla es que haya diferencia en las voluntades y en las intenciones de los hombres. Y así hallaréis que ningún hombre se semeja del todo en la voluntad ni en la intención a otro. Y os daré algunos ejemplos para que lo entendáis mejor. Todos los que quieren y desean servir a Dios, todos quieren una misma cosa, pero no lo sirven todos de una manera, que unos le sirven de una manera y otros de otra. Otrosí, los que sirven a los señores, todos los sirven, mas no los sirven todos de una manera. Y los que labran y crían, y juegan y cazan, y hacen todas las otras cosas, todos las hacen, mas no las entienden ni las hacen todos de una manera. Y así, por este ejemplo y por otros que serían muy largos de decir, podéis entender que, comoquiera que los hombres todos sean hombres y todos tengan voluntades e intenciones, que como tan poco se semejan en las caras, tan poco se semejan en las intenciones y en las voluntades; pero todos se semejan en tanto que todos usan y quieren y aprenden mejor aquellas cosas de que más se pagan, que las otras. Y porque cada hombre

aprende mejor aquello de que más se paga, por ende el que alguna cosa quiere mostrar, débela mostrar de la manera que entienda que será más pagado el que la ha de aprender. Y porque a muchos hombres las cosas sutiles no les caben en los entendimientos, porque no las entienden bien no toman placer en leer aquellos libros ni aprender lo que está escrito en ellos. Y porque no toman placer en ello, no lo pueden aprender ni saber, tal como les cumplía. Por ende, yo, don Juan, hijo del infante don Manuel, adelantado mayor de la frontera y del reino de Murcia, hice este libro compuesto con las más hermosas palabras que yo pude, y entre las palabras metí algunos ejemplos de que se podrían aprovechar los que los oigan. Y esto hice según la manera como hacen los médicos, quienes, cuando quieren hacer alguna medicina que aproveche al hígado, porque por su naturaleza el hígado se paga de las cosas dulces, mezclan con aquella medicina con que quieren curar el hígado, azúcar o miel o alguna cosa dulce; y por el gusto que el hígado tiene de la cosa dulce, al atraerla a sí, lleva con ella la medicina que le ha de aprovechar. Y eso mismo hacen a cualquier miembro que tenga necesidad de alguna medicina, que siempre la dan con alguna cosa que por su naturaleza aquel miembro la haya de atraer a sí.

Y a esta semejanza, con la merced de Dios, será hecho este libro; y los que lo lean, si por

su voluntad toman placer de las cosas provechosas que allí hallen, será bien; y aun los que tan bien no lo entiendan, no podrán evitar que, leyendo el libro, por las palabras halagüeñas y elegantes que en él hallarán, no hayan de leer las cosas provechosas que están allí mezcladas; y aunque ellos no lo deseen, se han de aprovechar de ellas, así como el hígado y los otros

miembros dichos se aprovechan de las medicinas que están mezcladas con las cosas de que ellos se pagan.

Y Dios que es perfecto y perfeccionador de todos los bienes hechos, por la su merced y

por la su piedad, quiera que los que este libro lean, que se aprovechen de él a servicio de Dios y

para salvación de sus almas y provecho de sus cuerpos; así como él sabe que yo, don Juan, lo digo con esta intención.

Y lo que allí hallen que no está bien dicho, no echen la culpa a la mi intención, mas

échenla a la mengua del mi entendimiento. Y si alguna cosa hallan bien dicha y provechosa, agradézcanselo a dios, pues él es aquel por quien todos los buenos dichos y hechos se dicen y se

hacen.

Y pues el prólogo está acabado, de aquí adelante comenzaré la materia del libro, a manera de un gran señor que hablaba con su consejero. Y decían al señor, Conde Lucanor, y al consejero, Patronio.

Ejemplo I:

De lo que aconteció al rey con un su privado.

Acaeció una vez que el Conde Lucanor estaba hablando en secreto con Patronio, su consejero, y le dijo:

--Patronio, a mí me acaeció que un gran hombre y muy honrado y muy poderoso y que da

a entender que es algo mi amigo, me dijo pocos días ha, en muy gran secreto, que por algunas

cosas que le habían acaecido, que era su voluntad partirse de esta tierra y no tornar a ella de

ninguna manera; y por el amor y la gran confianza que en mí tenía, que me quería dejar toda su tierra: lo uno vendido y lo otro encomendado. Y pues esto quiere, paréceme muy gran honra y gran aprovechamiento para mí. Y vos decidme y aconsejadme lo que os parece en este hecho.

--Señor Conde Lucanor--dijo Patronio--, bien entiendo que el mi consejo no os hace gran mengua, pero pues vuestra voluntad es que os diga lo que en esto entiendo, y os aconseje sobre ello, lo haré luego. Primeramente, os digo que esto que aquel que cuidáis que es vuestro amigo os dijo, que no lo hizo sino para probaros. Y parece que os aconteció con él como aconteció a un rey con un su privado.

El Conde Lucanor le rogó que le dijese cómo había sido aquello.

--Señor--dijo Patronio--, un rey hubo que tenía un privado en quien se fiaba mucho. Y porque no puede ser que los hombres que alguna bienandanza tienen, que algunos otros no tengan envidia de ellos, por la privanza y bienandanza que aquel su privado tenía, otros privados de aquel rey tenían muy gran envidia y se esforzaban en buscarle mal con el rey, su señor. Y comoquiera que muchas razones le dijeron, nunca pudieron arreglar con el rey que le hiciese ningún mal, ni aun que tomase sospecha o duda de él ni de su servicio. Y desde que vieron que por otra manera no podían acabar lo que querían hacer, le hicieron entender al rey que aquel su privado que se esforzaba en disponer las cosas para que él muriese; y que un hijo pequeño que el

rey tenía, que quedase en su poder; y desde que él hubiese apoderado de la tierra, que arreglaría cómo muriese el mozo y que quedaría él como señor de la tierra. Y como quiera que hasta entonces no habían podido poner en ninguna duda al rey contra aquel su privado, desde que esto

le dijeron, no pudo sufrir el corazón que no tomase de él recelo. Porque en las cosas en que hay

tan gran mal, que no se pueden remediar si se hacen, ningún hombre cuerdo debe esperar de ello

la prueba. Y por ende, desde que el rey fue caído en esta duda y sospecha, estaba con gran recelo, pero no se quiso mover a ninguna cosa contra aquel su privado, hasta que de esto supiese alguna verdad.

Y aquellos otros que buscaban mal a aquel su privado le dijeron una manera muy

engañosa cómo podría probar que era verdad aquello que ellos decían, e informaron bien al rey sobre una manera engañosa, según adelante oiréis, cómo hablase con aquel su privado. Y el rey puso en su corazón hacerlo e hízolo. Y estando, al cabo de algunos días, el rey hablando con aquel su privado, entre muchos otros asuntos de que hablaron, le comenzó un poco a dar a entender que se despagaba mucho de la vida de este mundo y que le parecía que todo era vanidad. Y entonces no le dijo más. Y después, al cabo de algunos días, hablando otra vez solos con aquel su privado, dándole a entender que sobre otro asunto comenzaba aquella charla, tornóle a decir que cada día se pagaba menos de la vida de este mundo y de las costumbres que en él veía. Y esta razón le dijo tantos días y tantas veces hasta que el privado entendió que el rey no tomaba ningún placer en las honras, ni en las riquezas, ni en ninguna cosa de los bienes ni de los placeres que en este mundo había. Y desde que el rey entendió que aquel su privado había comprendido bien aquella intención suya, díjole un día que había pensado en dejar el mundo e irse desterrado a tierra en donde no fuese conocido, y buscar algún lugar extraño y muy apartado en el cual hiciese penitencia de sus pecados. Y que, de aquella manera, pensaba que tendría Dios merced de él y que podría obtener la su gracia por la cual ganase la gloria del paraíso. Cuando el privado del rey esto le oyó decir, se lo afeó mucho diciéndole muchas razones por las cuales no lo debía hacer. Y entre otras razones le dijo que si esto hiciese, que haría muy gran deservicio a Dios en dejar tantas gentes como tenía en el su reino que tenía él bien mantenidas en paz y en justicia, y que estaba seguro de que luego que de allí se partiese, que habría entre ellos muy gran bullicio y muy grandes contiendas de las cuales tomaría dios muy gran deservicio y la tierra muy gran daño, y aun cuando por todo esto no lo dejase, que lo debía dejar por la reina, su mujer, y por su hijo muy pequeñuelo que dejaba: que estaba seguro de que estarían en muy gran riesgo tanto de los cuerpos como de la hacienda. Y a esto respondió el rey que antes que él decidiese de todos modos partirse de aquella tierra, había pensado él la manera cómo dejaría a recaudo su tierra para que su mujer y su hijo fuesen servidos y toda su tierra guardada; y que la manera era ésta: que bien sabía el privado que el rey le había criado y le había hecho mucho bien y que le había hallado siempre leal y que le había servido muy bien y muy derechamente; y que por estas razones fiaba en él más que en otro hombre del mundo, y que tenía por bien dejar a la mujer y al hijo en su poder, y entregarle y apoderarle de todas las fortalezas y lugares del reino para que ninguno pudiese hacer ninguna cosa que fuese en deservicio de su hijo; y si el rey tornase después de algún tiempo, que estaba cierto de que hallaría bien cuidado todo lo que dejase en su poder; y si por ventura muriese, que estaba cierto de que serviría muy bien a la reina, su mujer, y de que criaría muy bien a su hijo, y que le tendría muy bien guardado el su reino hasta que tuviese edad y lo pudiese muy bien gobernar; y así. De esta manera, tenía que dejaba a recaudo toda su hacienda. Cuando el privado oyó decir al rey que quería dejar en su poder el reino y el hijo, como quiera que no lo dio a entender plúgole mucho de corazón, entendiendo que pues todo quedaba en su poder, que podría obrar en ello como quisiese. Este privado tenía en su casa un su cautivo que era hombre muy sabio y muy gran filósofo. Y todas las cosas que aquel privado del rey había de hacer, y los consejos que le había de dar, todo lo hacía por consejo de aquel su cautivo que tenía en casa.

Y luego que el privado se partió del rey, se fue donde su cautivo y contóle todo lo que le

había acontecido con el rey, dándole a entender, con muy gran placer y muy gran alegría, cuán de buena ventura era, pues el rey le quería dejar todo el reino y a su hijo en su poder.

Cuando el filósofo, que estaba cautivo, oyó decir a su señor todo lo que había pasado con el rey, y cómo el rey había entendido que él quería tomar bajo su poder a su hijo y el reino, entendió que era caído en un gran yerro y comenzóle a denostar muy fuertemente y díjole que estuviese seguro de que estaba en muy gran peligro para el cuerpo y para toda su hacienda:

porque todo aquello que el rey le había dicho, no había sido porque el rey tuviese voluntad de hacerlo, sino que algunos que le querían mal habían convenido con el rey que le dijese aquellas razones para probarle; y pues había entendido el rey que le placía, que estuviese seguro de que tenía el cuerpo y su hacienda en muy gran peligro.

Cuando el privado del rey oyó aquellas razones estuvo en muy gran cuita porque entendió verdaderamente que todo era así como aquel su cautivo le había dicho. Y desde que aquel sabio que tenía en su casa le vio en tan gran cuita, aconsejóle que optase una manera por la cual podría escapar de aquel peligro en que estaba.

Y la manera fue ésta: luego, aquella noche hízose raer la cabeza y la barba, y buscó una

vestidura muy mala y toda despedazada, tal cual la suelen traer estos hombres que andan

pidiendo las limosnas andando en sus romerías, y un bordón y unos zapatos rotos y bien herrados. Y metió entre las costuras de aquellos pedazos de su vestidura una gran cuantía de

doblas. Y antes de que amaneciese fuese para la puerta del rey, y dijo a un portero que allí halló que dijese al rey que se levantase para que se pudiesen ir antes de que la gente despertase, porque él allí estaba esperando, y mandóle que lo dijese al rey en gran secreto. Y el portero quedó muy maravillado cuando le vio venir de tal manera, y entró donde el rey y díjoselo así como aquel su privado le había mandado. De esto se maravilló mucho el rey, y mandó que le dejase entrar. Desde que lo vio como venía, preguntóle por qué había hecho aquello. El privado le dijo que bien sabía cómo le había dicho que se quería ir desterrado, y pues él así lo quería hacer, que nunca quisiese dios que él desconociese cuánto bien le había hecho; y que así como de la honra y del bien que el rey había tenido había tomado muy gran parte, que así era muy gran razón que de

la laceria y del destierro que el rey quería tomar, que él igualmente tomase su parte. Y que pues el

rey no se dolía de su mujer y de su hijo y del reino y de lo que acá dejaba, que no era razón que

se doliese él de lo suyo: y que iría con él y que le serviría de manera que ningún hombre lo

pudiese saber; y que aun llevaba para él tanto haber metido en aquella vestidura que abundaría asaz para toda su vida, y que pues de irse habían, que se fuesen antes de que pudiesen ser conocidos. Cuando el rey entendió todas aquellas cosas que aquel su privado le decía, tuvo que se lo decía todo con lealtad y agradecióselo mucho, y contóle toda la manera cómo había de ser engañado y que todo aquello lo había hecho el rey para probarlo. Y así, habría aquel privado de ser engañado por mala codicia, y quísole Dios guardar, y fue guardado por el consejo del sabio que tenía cautivo en su casa.

Y vos, señor Conde Lucanor, es menester que os guardéis, no seáis engañado por éste

que tenéis por amigo; porque seguro estad que esto que os dijo que no lo hizo sino para probar qué es lo que tenía en vos. Y conviene que de tal manera habléis con él, que entienda que queréis todo su pro y su honra, y que no tenéis codicia de ninguna cosa de lo suyo; porque si el hombre

estas dos cosas no guarda a su amigo, no puede durar entre ellos el amor largamente. El Conde

se tuvo por bien aconsejado con el consejo de Patronio, su consejero, e hízolo como él le había aconsejado y se halló en ello bien.

Y entendiendo don juan que estos ejemplos eran muy buenos, los hizo escribir en este

libro, e hizo estos versos en que se pone la sentencia de los ejemplos. Y los versos dicen así:

No os engañéis ni creáis que, como donado, hace ningún hombre por otro su daño de grado.

Y otros dicen así:

Por la piedad de Dios y por el buen consejo sale el hombre de cuita y cumple su deseo.

Ejemplo x:

De lo que aconteció a dos hombres que fueron muy ricos.

--Patronio, bien reconozco a Dios que me ha hecho muchas mercedes, más de lo que yo

le podría servir, y en todas las otras cosas entiendo que está la mi hacienda asaz con bien y con

honra. Pero algunas veces me acontece estar tan apremiado por la pobreza que me parece que querría tanto la muerte como la vida. Y ruégoos que algún consuelo me deis para esto.

--Señor Conde--dijo Patronio--, para que os consoléis cuando tal cosa os acaezca, sería muy bien que supieseis lo que acaeció a dos hombres que fueron muy ricos.

El Conde le rogó que le dijese cómo había sido aquello.

--Señor Conde Lucanor--dijo Patronio--, de estos dos hombres, el uno de ellos llegó a tan gran pobreza que no le quedó en el mundo cosa que pudiese comer. Y desde que hizo mucho por buscar alguna cosa que comiese no pudo haber otra cosa sino una escudilla de altramuces. Y acordándose de cuán rico solía ser y que ahora con hambre y con mengua había de comer los altramuces que son tan amargos y de tan mal sabor comenzó a llorar muy fieramente; pero con la gran hambre comenzó a comer los altramuces, y en comiéndolos estaba llorando y echaba las cortezas de los altramuces en pos de sí. Y él, estando en este pesar y en esta cuita, sintió que estaba otro hombre en pos de él y volvió la cabeza y vio a un hombre cerca de él, que estaba comiendo las cortezas de los altramuces que él echaba en pos de sí y era aquél de quien os hablé arriba.

Y cuando aquello vio el que comía los altramuces, preguntó a aquel que comía las

cortezas que por qué hacía aquello. Y él dijo que supiese que había sido mucho más rico que él, y

que ahora había llegado a tan gran pobreza y a tan gran hambre que le placía mucho cuando hallaba aquellas cortezas que él dejaba. Y cuando esto vio el que comía los altramuces, consolóse, pues entendió que otro había más pobre que él y que había menos razón por la que lo debía ser. Y con este consuelo, esforzóse y ayudóle dios y buscó manera cómo saliese de aquella pobreza, y salió de ella y fue muy bienandante.

Y vos, señor Conde Lucanor, debéis saber que el mundo es tal, y además, que nuestro

Señor Dios lo tiene por bien, que ningún hombre haya cumplidamente todas las cosas. Mas, pues

en todo lo otro os hace Dios merced y estáis con bien y con honra si alguna vez os menguan

dineros y estáis en algún apremio, no desmayéis por ello, y creed por cierto que otros más honrados y más ricos que vos están tan apremiados, que se tendrían por pagados si pudiesen dar a sus gentes. Y les diesen, aun mucho menos de cuanto vos les dais a las vuestras. Al Conde plugo mucho esto que Patronio dijo, y consolóse y ayudóse a sí mismo y ayudóle Dios, y salió muy bien de aquel apuro en que estaba.

Y entendiendo don Juan que este ejemplo era muy bueno, hízolo poner en este libro e

hizo estos versos que dicen así:

Por pobreza nunca desmayéis, pues otros más pobres que vos veis.

Ejemplo XI:

De lo que aconteció a un deán de Santiago con don Illán el gran maestro que moraba en Toledo.

Otro día hablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, y contábale sus asuntos

de

esta guisa:

--Patronio, un hombre vino a rogarme que le ayudase en un hecho en que había menester

mi

ayuda, y prometióme que haría por mí todas las cosas que fuesen mi pro y mi honra. Y yo

comencéle a ayudar cuanto pude en aquel hecho. Y antes de que el negocio fuese acabado, creyendo él que ya el negocio suyo estaba resuelto, acaeció una cosa en que cumplía que él la hiciese por mí, y roguéle que la hiciese y él púsome excusa. Y después acaeció otra cosa que él hubiese podido hacer por mí, y púsome otrosí excusa: y esto me hizo en todo lo que yo le rogué

que hiciese por mí. Y aquel hecho por el que él me rogó, no está aún resuelto, ni se resolverá si yo

no quiero. Y por la confianza que yo he en vos y en el vuestro entendimiento, ruégoos que me

aconsejéis lo que haga en esto. --Señor Conde--dijo Patronio--, para que vos hagais en esto lo que vos debéis, mucho querría que supieseis lo que aconteció a un deán de Santiago con don Illán, el gran maestro que moraba en T oledo. Y el Conde le preguntó cómo había sido aquello.

--Señor Conde--dijo Patronio--, en Santiago había un deán que había muy gran talante de saber el arte de la nigromancia, y oyó decir que don Illán de Toledo sabía de ello más que ninguno que viviese en aquella sazón. Y por ello vínose para Toledo para aprender aquella ciencia. Y el día que llegó a Toledo, enderezó luego a casa de don Illán y hallólo que estaba leyendo en una cámara muy apartada; y luego que llegó a él, recibiólo muy bien y díjole que no quería que le dijese ninguna cosa de aquello por lo que venía hasta que hubiesen comido. Y cuidó muy bien de él e hízole dar muy buena posada, y todo lo que hubo menester y diole a entender que le placía mucho con su venida.

Y después que hubieron comido, apartóse con él y contóle la razón por la que allí había

venido, y rogóle muy apremiadamente que le mostrase aquella ciencia, que él había muy gran

talante de aprenderla. Y don Illán díjole que él era deán y hombre de gran rango y que podría llegar a gran estado y los hombres que gran estado tienen, desde que todo lo suyo han resuelto a

su voluntad, olvidan muy deprisa lo que otro ha hecho por ellos: y él, que recelaba que desde que

él hubiese aprendido de él aquello que el quería saber, que no le haría tanto bien como él le prometía. Y el deán le prometió y le aseguró que de cualquier bien que él tuviese, que nunca haría sino lo que él mandase. Y en estas hablas estuvieron desde que hubieron yantado hasta que fue hora de cena. De que su pleito fue bien asosegado entre ellos, dijo don Illán al deán que aquella ciencia no se podía aprender sino en lugar muy apartado y que luego, esa noche, le quería mostrar dó habían de estar hasta que hubiese aprendido aquello que él quería saber. Y tomóle por la mano y llevóle a una

cámara. Y, en apartándose de la otra gente, llamó a una manceba de su casa y díjole que tuviese perdices para que cenasen esa noche, mas que no las pusiese a asar hasta que él se lo mandase.

Y desde que esto hubo dicho llamó al deán; y entraron ambos por una escalera de piedra muy

bien labrada y fueron descendiendo por ella muy gran rato de guisa que parecía que estaban tan bajos que pasaba el río Tajo sobre ellos. Y desde que estuvieron al final de la escalera, hallaron una posada muy buena, y una cámara muy adornada que allí había, donde estaban los libros y el estudio en que había de leer. Y desde que se sentaron, estaban parando mientes en cuáles libros

habían de comenzar. Y estando ellos en esto, entraron dos hombres por la puerta y diéronle una carta que le enviaba el arzobispo, su tío, en que le hacía saber que estaba muy doliente y que le enviaba rogar que, si le quería ver vivo, que se fuese luego para él. Al deán le pesó mucho de

estas nuevas; lo uno por la dolencia de su tío, y lo otro porque receló que había de dejar su estudio que había comenzado. Pero puso en su corazón el no dejar aquel estudio tan deprisa e hizo sus cartas de respuesta y enviólas al arzobispo su tío. Y de allí a unos tres días llegaron otros hombres a pie que traían otras cartas al deán, en que le hacían saber que el arzobispo era finado, y que estaban todo los de la iglesia en su elección y que fiaban en que, por la merced de Dios, que

le elegirían a él, y por esta razón que no se apresurase a ir a la iglesia. Porque mejor era para él

que le eligiesen estando en otra parte, que no estando en la iglesia.

Y de allí al cabo de siete o de ocho días, vinieron dos escuderos muy bien vestidos y muy

bien aparejados, y cuando llegaron a él besáronle la mano y mostráronle las cartas que decían cómo le habían elegido arzobispo. Y cuando don Illán esto oyó, fue al electo y díjole cómo

agradecía mucho a Dios porque estas buenas nuevas le habían llegado en su casa; y pues Dios tanto bien le había hecho, que le pedía como merced que el deanato que quedaba vacante que lo

diese a un hijo suyo. El electo díjole que le rogaba que le quisiese permitir que aquel deanato que

lo hubiese un su hermano; mas que el haría bien de guisa que él quedase contento, y que le

rogaba que se fuese con él para Santiago y que llevase él a aquel su hijo. Don Illán dijo que lo haría.

Y fuéronse para Santiago; y cuando allí llegaron fueron muy bien recibidos y muy honrosamente. Y desde que moraron allí un tiempo, un día llegaron al arzobispo mandaderos del Papa con sus cartas en las cuales le daba el obispado de Tolosa, y que le concedía la gracia de que pudiese dar el arzobispado a quien quisiese. Cuando don Illán esto oyó, recordándole muy

apremiadamente lo que con él había convenido, pidióle como merced que lo diese a su hijo; y el arzobispo le rogó que consintiese que lo hubiese un su tío, hermano de su padre. Y don Illán dijo que bien entendía que le hacía gran tuerto, pero que esto que lo consentía con tal de que estuviese seguro de que se lo enmendaría más adelante. El arzobispo le prometió de toda guisa que lo haría así y rogólo que fuese con él a Tolosa .

Y desde que llegaron a Tolosa, fueron muy bien recibidos de los condes y de cuantos

hombres buenos había en la tierra. Y desde que hubieron allí morado hasta dos años. Llegáronle mandaderos del Papa con sus cartas en las cuales le hacía el Papa, cardenal y que le concedía la gracia de que diese el obispado de Tolosa a quien quisiese. Entonces fue a él don Illán y díjole que, pues tantas veces le había fallado en lo que con él había acordado, que ya aquí no había lugar para ponerle excusa ninguna, que no diese alguna de aquellas dignidades a su hijo. Y el cardenal rogóle que consintiese que hubiese aquel obispado un su tío, hermano de su madre que era hombre bueno y anciano; mas que, pues él cardenal era, que se fuese con él para la corte,

que asaz había en que hacerle bien. Y don Illán quejóse de ello mucho, pero consintió en lo que el cardenal quiso, y fuese con él para la corte.

Y desde que allí llegaron, fueron muy bien recibidos por los cardenales y por cuantos allí

estaban en la corte, y moraron allí muy gran tiempo. Y don Illán apremiando cada día al cardenal

que le hiciese alguna gracia a su hijo, y él poníale excusas.

Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana.

(1398-1458)

Vida

Don íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana, es quizás el mejor representante de su tiempo. Nace en Carrión de los Condes, Palencia, en 1398, en el seno de una familia muy

influyente dentro de la nobleza del siglo XV. Interviene de forma activa en la política del reinado de Juan II, casi siempre a su favor. El título de Marqués de Santillana le fue concedido por el rey Juan

II tras la batalla de Olmedo (1445), en la que lucha junto al rey, contra un poderoso grupo de

nobles. Al final de su vida toma partido contra Alvaro de Luna, el favorito del rey. Su afición a la literatura la hereda de su padre, también poeta. El Marqués es un hombre culto, admirador de la literatura clásica grecolatina, y de la italiana (Dante, Petrarca y Boccaccio). Durante su estancia en la corte de Alfonso V de Aragón, entró en contacto con poetas catalanes (Ausias March) y con la tradición poética provenzal. El Marqués reunió una impresionante biblioteca, fue protector de los estudios humanísticos y fomentó las traducciones de los autores clásicos. El Marqués de Santillana representa a la perfección la fusión de esos dos ideales aparentemente contrapuestos, las armas y las letras.

Obra

En su obra pueden diferenciarse varios grupos temáticos: poesía alegórica, poesía doctrinal, sonetos italianizantes, lírica menor, obra en prosa.

Poesía alegórica:

Influída por Dante (Divina comedia) y Petrarca (Trionfi). La obra más ambiciosa y larga en este estilo es la comedieta de Ponza, un largo poema escrito en estrofas de arte mayor, donde

Santillana eleva a la categoría poética la derrota sufrida por el rey Alfonso V, en la batalla naval de Ponza, el 25 de agosto de 1435, a manos de los genoveses. Alfonso V y sus hermanos, don Juan

y don Enrique, son apresados, y a consecuencia de ello, doña Leonor, su madre, morirá. El

Marqués, en un claro artificio retórico, narra un sueño en el que se le aparecen cuatro damas vestidas de negro (las esposas de los tres hermanos y la madre de los tres), que exponen su dolor

a Boccaccio, famoso humanista del momento, quien les explica el papel de la Fortuna en la vida

de los hombres –la Fortuna aparece sometida a la providencia de Dios–, y les predice triunfos futuros. El título de "comedieta" se debe, según explica el mismo autor en la introducción, a que se ajusta a la definición que Dante hizo del género dramático de la comedia ("Comedia es dicha aquella cuyos comienços son trabajosos e tristes, e después el medio e fin de su vida alegre, gozoso e bienaventurado").

Poesía doctrinal:

Las dos obras más destacadas de este grupo son el diálogo de Bías contra Fortuna(en él,

el filósofo estoico Bías dialoga con la Fortuna, y ejemplifica cómo el individuo puede vencer, con

paciencia y abnegación, los embates de un destino adverso), y el doctrinal de privados. En éste último, escrito tras la ejecución de su enemigo don Alvaro de Luna, el autor asume la personalidad del muerto, confesando sus culpas, y desengañando a los hombres sobre la vanidad de las cosas humanas.

Sonetos italianizantes:

Durante su estancia en la corte del rey Alfonso V, de Aragón, Santillana entra en contacto con las nuevas tendencias poéticas surgidas en Italia. La alegoría visionaria, las alusiones y citas de personajes, históricos o míticos, de la antigüedad clásica constituyen el recurso narrativo más socorrido, mientras el endecasílabo y el soneto ('sonetos fechos al itálico modo') marcan las

nuevas pautas versificatorias. El soneto es una estrofa constituída por catorce versos endecasílabos, ordenados en dos cuartetos y dos tercetos, a rima de los cuartetos suele ser: abba abba, y a rima en los tercetos puede variar: cdc cdc, cde cde o cdc dcd. El verso endecasílabo italiano debe tener el acento principal en la décima sílaba (no hay rimas agudas), y otros dos de apoyo en la cuarta y sexta sílabas. Debido a las dificultades de adaptación de la lengua castellana del siglo xv al ritmo del endecasílabo italiano, estos sonetos son de calidad inferior a los que se compondrán a partir del siglo XVI.

Lírica menor:

Sin duda, para el lector contemporáneo, es ésta la mejor poesía del Marqués de Santillana. Escrita durante sus años de juventud, estos poemas combinan la tradición lírica castellana y la tradición trovadoresca (francesa y provenzal). Las composiciones más populares son las serranillas, que tienen como tema central el encuentro de un caballero con una pastora en medio de la montaña; este encuentro es seguido por una recuesta de amores, que puede terminar en el rechazo por parte la pastora alengando desigualdad social, en la aceptación, o en una suspensión admirativa. Las serranillas comienzan con un refrán que marca la rima en las glosas, y muchas veces el léxico y el contenido del poema.rechazo, aceptación, suspensión admirativa. Los villancicos, otra de las composiciones populares, son una estrofa compuesta por una cancioncilla de dos, tres o cuatro versos, de número variable de sílabas y con rima asonante. Esta canción puede continuarse con una glosa, una o más estrofas de estructura o forma variable. Al final de cada una de estas estrofas puede repetirse, total o parcialmente, la canción inicial.

Obra en prosa:

Aunque más conocido por su poesía, el Marqués de Santillana es autor también de un pequeño número de obras en prosa. La más importante, la carta-proemio, escrita al condestable de Portugal al enviarle una colección de sus poesías, contiene interesantes noticias sobre la literatura de su tiempo y una breve historia de la literatura. También se atribuye al Marqués de Santillana la recopilación de una colección de refranes populares, refranes que dicen las viejas tras el fuego.

Este es uno de los primeros sonetos escritos en españa. Se incluye aquí no como uno de los mejores sonetos sino Por razones de comparación con los de poetas posteriores.

Lejos de vos

Lejos de vos y cerca de cuidado, Pobre de gozo y rico de tristeza, Fallido de reposo y abastado De mortal pena, congoja y braveza,

Desnudo de esperanza y abrigado De inmensa cuita y visto de aspereza, La mi vida me fuye, mal mi grado, La muerte me persigue sin pereza.

5

Ni son bastantes a satisfacer La sed ardiente de mi gran deseo Tajo al presente, ni me socorrer

10

La enferma guadïana, ni lo creo. Sólo Guadalquivir tene poder De me guarir y sólo aquél deseo.

Estrofa: soneto (catorce versos de once sílabas: Dos cuartetos [o serventesios] y dos tercetos)

Sílabas:

once en cada verso

1 2

3

4

5

6

7

8

9 10

+ 1 = 11

Seranilla VI

La vaquera de la Finojosa

Sílabas: seis en cada verso.

Moza tan fermosa Non vi en la frontera, Como una vaquera De la Finojosa.

Faciendo la vía

5

Del calatraveño A Santa María, Vencido del sueño, Por tierra fragosa Perdí la carrera, Do vi la vaquera De la Finojosa.

10

En un verde prado De rosas y flores, Guardando ganado Con otros pastores, La vi tan graciosa Que apenas creyera Que fuese vaquera De la Finojosa.

15

No creo las rosas

No tanto mirara

20

De la primavera Sean tan fermosas Ni de tal manera, Fablando sin glosa, Si antes supiera

25

De aquella vaquera De la Finojosa.

Su mucha beldad, Porque me dejara

30

En mi libertad. Mas dije: «donosa (por saber quién era), ¿dónde es la vaquera De la Finojosa?»

35

Bien como riendo, Dijo: «bien vengades; Que ya bien entiendo Lo que demandades:

Non es deseosa De amar, nin lo espera, Aquesa vaquera De la Finojosa.»

40

Rima: rima perfecta con el esquema: abba cdcdabba, donde cada estrofa termina con una vuelta a la rima de los versos introductorios.

Jorge Manrique

Jorge Manrique, hijo de don Rodrigo Manrique, maestre de la orden de Santiago y entroncado con el linaje de los Lara, una de las más antiguas familias de Castilla, nació supuestamente en Paredes de Nava (Palencia) en 1440 y murió heroicamente en 1479, en la defensa de Isabel la Católica, de quien era partidario. Sabemos además que fue poeta cortesano y

a su vez hombre de armas, aunque no se tienen muchos más conocimientos sobre su persona.

Las "coplas a la muerte de su padre"

Se trata de una dolorosa elegía en la que lamenta sentenciosa y melancólicamente la inestabilidad de los bienes de la Fortuna, la fugacidad de las vidas humanas y el poder igualatorio de la muerte. La virtud personal es lo único que desafía al tiempo y al destino. Tras una reflexión filosófica con la esperanza de una vida futura, hace el elogio fúnebre de su padre.

Métrica y estructura: la obra está compuesta por cuarenta coplas formadas cada una por dos sextillas unidas entre sí, cuyos versos tienen una medida de cuatro sílabas el tercero y el sexto y ocho sílabas los restantes. La rima de estos versos, todos ellos de arte menor, es a, b, c, a, b, c en asonante. La estructura de las coplas es la siguiente:

I – III, exhortación (vida = río) > angustia provocada por el paso del tiempo

IV – VI, invocación (vida = camino) > salvación por vía de la fe cristiana

VII – XIV, ilustración desprecio del mundo > la acción del tiempo, la fortuna y la

muerte prueba que todo es vanidad de vanidades XV, "dexemos a los troyanos"

XviVI-XVII, don Juan II, los infantes de Aragón

XXVIII-XIX, don Enrique IV

XX, don Alfonso

XXI, don Álvaro de Luna

XXII, marqués de Villena y maestre de Calatrava

XXIII, "tantos duques excelentes "

XXIV, "las huestes innumerables "

XXV, "aquél de buenos abrigo"

XXVI, - XXXII

Elogio

Genérico: "amigo de sus amigos"

Concreto: "mas fizo guerra a los moros"

La muerte

Parlamento de la muerte: "dexad el mundo engañoso"

Respuesta del maestre: "e consiento en mi morir"

Jorge Manrique habla de tres vidas: la vida eterna, la terrenal y la de la fama. La vida terrenal acaba con la muerte, pero hay una "eternal" y "verdadera", y otra vida que es la de la fama, que perdura a través del recuerdo y, en cierto modo, vence a la muerte.

Tradición y originalidad: el poema es una elegía, género ya cultivado bajo el nombre de Planto

- p.ej. Juan Ruiz, Arcipreste de Hita. La muerte y sus consecuencias inevitables, la fugacidad del

tiempo y de los bienes terrenos están muy dentro de la tradición medieval. ¿El ubi sunt? Era un tema tópico entre moralistas y predicadores, lo mismo que la Fortuna. En fin los planteamientos doctrinales no son originales, pero incluso la forma métrica era ya conocida en el siglo XIV con otras variantes. La aportación personal de jorge manrique es por ejemplo su forma de describir a la muerte: respetuosa, cortesana, casi misericorde, que dialoga con don Rodrigo en vez de una muerte con una guadaña al hombro como se la solía caracterizar en las danzas y diálogos populares de la época. La afirmación de la vida de la fama es un rasgo prerrenacentista, al igual

que la Fortuna, la jactancia de las lecturas, las citas clásicas,

Manrique desprendiéndose de todo alarde de erudición y ostentación libresca, con un estilo sobrio,

citando los personajes mas cercanos en el tiempo y en el espacio, procedimiento que le sirve para acercar más el poema al lector.

¿El ubi sunt? Lo presenta Jorge

Técnicas y estilo: las coplas presentan una perfecta trabazón y coherencia que comienza desde el principio con las expresiones exhortativas: "recuerde, avive, despierte, no se engañe", que vuelven a aparecer al final en boca de la muerte: "dejad el mundo engañoso". Jorge Manrique alterna el empleo de formas verbales según sea exhortación o conclusión: "nuestras vidas son los ríos"; para las conclusiones prefiere el "nosotros". La respuesta del maestre se

hace también en primera persona del plural, como sentencia: "no gastemos el tiempo". Hay una continuidad en imágenes y metáforas como la imagen de la vida como río y la muerte como mar. Estas se continúan en metáforas: partir = nacer, andar = vivir, llegar = morir. Hay paralelismos y antítesis a través de los cuales se va desenvolviendo el razonamiento: vida / muerte, placer /

dolor, presente / pasado, cielo / suelo, corporal / angelical,

fijo, lo inmutable y lo pasajero; ¿el ubi sunt? Responde a este propósito: destaca lo fijo de la pregunta, con las cosas pasadas por las que pregunta. En cuanto al estilo, es sobrio, sereno, sin estridencias. La estrofa puede estar en función de este propósito de contención, de equilibrio y a la vez de sonoridad producida por los versos cortos que producen un ritmo funerario. Manrique expresa sus ideas sin retorcimientos conceptistas y sin pedantes cultismos. Su lenguaje es claro y sencillo, inteligible para cualquier lector.

Se establece una tensión entre lo

Coplas por la muerte de su padre

Recuerde el alma dormida, Avive el seso y despierte

Contemplando

Cómo se pasa la vida, Cómo se viene la muerte

5

Tan callando, Cuán presto se va el placer, Cómo, después de acordado, Da dolor; Cómo, a nuestro parecer,

10

Cualquiera tiempo pasado Fue mejor.

Pues si vemos lo presente

Cómo en un punto se es ido

Y

acabado,

15

Si

juzgamos sabiamente,

Daremos lo no venido

 

Por pasado.

No se engañe nadie, no, Pensando que ha de durar Lo que espera, Más que duró lo que vio Porque todo ha de pasar Por tal manera.

20

Nuestras vidas son los ríos Que van a dar en la mar, Que es el morir; Allí van los señoríos Derechos a se acabar

25

Y

consumir;

30

Allí los ríos caudales,

Allí los otros medianos

Y más chicos,

Y llegados, son iguales

Los que viven por sus manos

35

Y

los ricos.

Invocación:

 

Dejo las invocaciones De los famosos poetas

Y

oradores;

No curo de sus ficciones, Que traen yerbas secretas

40

Sus sabores;

A

aquél sólo me encomiendo,

Aquél sólo invoco yo De verdad, Que en este mundo viviendo El mundo no conoció Su deidad.

45

Este mundo es el camino Para el otro, que es morada Sin pesar; Mas cumple tener buen tino Para andar esta jornada Sin errar.

50

Partimos cuando nacemos,

55

Andamos mientras vivimos,

Y

llegamos

Al

tiempo que fenecemos;

Así que cuando morimos Descansamos.

60

Este mundo bueno fue Si bien usáramos de él

Como debemos, Porque, según nuestra fe, Es para ganar aquél Que atendemos. Aun aquel Hijo de Dios, Para subirnos al cielo

65

Descendió

A

nacer acá entre nos,

70

Y

a vivir en este suelo

Do murió.

 

Ved de cuán poco valor

Son las cosas tras que andamos

Y

corremos,

75

Que en este mundo traidor, Aun primero que muramos

Las perdamos:

De ellas deshace la edad, De ellas casos desastrados Que acaecen, De ellas, por su calidad, En los más altos estados Desfallecen.

80

Decidme: la hermosura,

85

La gentil frescura y tez De la cara,

El color y la blancura,

Cuando viene la vejez, ¿cuál se para? Las mañas y ligereza

90

Y

la fuerza corporal

De juventud, Todo se torna graveza Cuando llega al arrabal

95

De senectud.

 

Pues la sangre de los godos,

Y

el linaje y la nobleza

Tan crecida, ¡por cuántas vías y modos

100

Se pierde su gran alteza En esta vida! Unos, por poco valer, ¡por cuán bajos y abatidos Que los tienen! Otros que, por no tener, Con oficios no debidos Se mantienen.

105

Los estados y riqueza Que nos dejan a deshora, ¿quién lo duda? No les pidamos firmeza,

110

Pues son de una señora Que se muda. Que bienes son de fortuna Que revuelven con su rueda

115

Presurosa,

La cual no puede ser una Ni estar estable ni queda En una cosa.

120

 

Pero digo que acompañen

Y

lleguen hasta la huesa

Con su dueño:

 

Por eso nos engañen,

Pues se va la vida apriesa Como sueño;

125

Y

los deleites de acá

Son, en que nos deleitamos,

 

Temporales,

Y

los tormentos de allá,

130

Que por ellos esperamos, Eternales.

Los placeres y dulzores De esta vida trabajada Que tenemos, No son sino corredores,

135

Y

la muerte, la celada

En que caemos.

 

No mirando nuestro daño, Corremos a rienda suelta Sin parar; Desque vemos el engaño

140

Y

queremos dar la vuelta,

No hay lugar.

 

Si fuese en nuestro poder Hacer la cara hermosa

145

Corporal,

Como podemos hacer El alma tan glorïosa, Angelical,

150

¡qué diligencia tan viva Tuviéramos toda hora,

Y

tan presta,

En componer la cativa, Dejándonos la señora

155

Descompuesta!

Esos reyes poderosos Que vemos por escrituras Ya pasadas,

Por casos tristes, llorosos, Fueron sus buenas venturas

160

Trastornadas;

Así que no hay cosa fuerte, Que a papas y emperadores

Y

prelados,

165

Así los trata la muerte Como a los pobres pastores

De ganados.

Dejemos a los troyanos, Que sus males no los vimos

170

Ni sus glorias; Dejemos a los romanos, Aunque oímos y leímos Sus historias. No curemos de saber

175

Lo de aquel siglo pasado Qué fue de ello; Vengamos a lo de ayer, Que también es olvidado Como aquello.

180

¿qué se hizo el rey don Juan? Los infantes de Aragón ¿qué se hicieron? ¿qué fue de tanto galán, Qué fue de tanta invención Como trajeron? Las justas y los torneos, Paramentos, bordaduras

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Y

cimeras,

¿fueron sino devaneos? ¿qué fueron sino verduras

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De las eras?

¿qué se hicieron las damas, Sus tocados, sus vestidos, Sus olores?

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¿qué se hicieron las llamas De los fuegos encendidos De amadores? ¿qué se hizo aquel trovar, Las músicas acordadas Que tañían? ¿qué se hizo aquel danzar, Aquellas ropas chapadas Que traían?

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Pues el otro, su heredero, Don Enrique, ¡qué poderes

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