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El estoicismo como forma de vida.


Axiomas:
a) El cosmos es un todo ordenado
b) El hombre ocupa un lugar de privilegio en el universo.
I. Comunicación con la divinidad y libertad
c) El verdadero bien es el bien moral (elección socrática).
d) Todo es asunto de juicio.

División tripartita de la filosofía:


a) Lógica. Ciencia del logos; comprende el pensamiento y el lenguaje, la comprensión
y la expresión. Tiene por objeto la estructura de lo real, su comprensión y
comunicación.
I. Gramática: Corrección en la expresión. Introducen la distinción entre lo
significante, el significado y el objeto de referencia del aserto significativo.
II. Teoría del conocimiento:
1. Todo conocimiento tiene su origen en las impresiones (aísthesis)
recibidas por los sentidos.
2. La sensación se convierte en percepción cuando atraviesa el
entendimiento y éste forma una imagen mental o (phantasía) del objeto
en cuestión.
3. Interviene el momento del reconocimiento (katálepsis), por el que la
inteligencia da su conformidad a la imagen representada.
4. Sólo las representaciones mentales reconocidas (phantasía kataleptiké)
son el criterio básico para la afirmación o negación verídica.
III. El camino semántico del logos. Las categorías del lenguaje reflejan las
categorías de lo real.

b) Física. El estudio de la naturaleza, el centro de la doctrina filosófica.


I. Naturaleza es el principio que mantiene en conjunto al universo y el que
hace crecer las cosas en la tierra.
II. La naturaleza está dotada de sentido racional, ambas realidades son
corpóreas.
III. La secuencia de causas y efectos asume el carácter de Destino o Necesidad.
IV. El logos todo lo penetra. Los males aparentes desde la perspectiva humana
se justifican en esa unidad superior que los engloba como elementos útiles
o necesarios a su plan providente.
c) Ética. Preceptos de acción fundamentales:
I. EI fin ideal del individuo es la creación y conservación de una armonía de
vida, que en él es conformidad con su naturaleza interior, en cuanto es
conformidad con la naturaleza universal.
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II. Vivir en acuerdo razonable con la naturaleza, tanto universal como humana.
III. La razón es la guía segura para la actuación moral. El guía interior elegirá la
conducta apropiada.
IV. En los animales, la conducta es instintiva; en el hombre la elección está
mediatizada por el entendimiento.
V. Lo apropiado a cada ser, es la senda que lo lleva a la felicidad.
VI. El primer impulso de todo ser vivo es el de autoconservación.
VII. Los bienes y los males residen en el ámbito moral. Lo apropiado al ser
humano es la virtud, que proporciona una felicidad autárquica.
VIII. Todo lo que no es bueno o malo es indiferente (aquello que por sí mismo no
es malo, sino que se hace bueno o malo a partir de su uso). Aunque se
admite que hay algunas cosas que son preferibles y otras que son
rechazables.
IX. El sabio elige su conducta en atención a los objetivos de la virtud (teoría del
comportamiento conveniente).
X. Ideal de sabiduría práctica: Apatheia o imperturbabilidad: cautela contra las
emociones que podrían atentar a su serenidad.
XI. El sabio pone en práctica sus recursos para obtener el resultado apetecido,
pero el éxito o fracaso de sus empeños no lo perturba. La resignación ante
lo que el curso de la vida nos depare se trueca así en una alegre confianza
en la providente divinidad, que ha dejado en nuestro dominio aquello de
que depende la felicidad.

Ejercicios:
1. Ejercicios Iniciales.
I. Distinguir entre lo que depende y lo que no depende de nosotros.
II. Vigilancia y presencia de ánimo
a) Crítica de las representaciones.
b) Examen de conciencia
III. Hypomnémata o notas diarias.
IV. Preameditatio malorum o anticipación de los males.
V. Preparación para el día y examen vespertino
VI. Autoafirmación. Reconocimiento de logros
2. Ejercicios lógicos.
I. Definiciones físicas de las cosas.
i. Descripción.
ii. División.
II. Atenerse a las primeras representaciones.
III. Dialogar con uno mismo.
i. Dar cuenta racional de nuestras acciones.
ii. Psicagogía.
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iii. Dialéctica.1
3. Ejercicios físicos:
a) Mirada desde lo alto.
b) Consentimiento con el universo.
c) Circunscribir el presente.
d) Aprender a morir.2
4. Ejercicios éticos:
a) Benevolencia con los otros.
b) Disciplina de los deberes.
c) Claridad de los objetivos con cláusula de reserva.

Ejercicios espirituales estoicos.


[…]Podemos reconstruir la lista de ejercicios espirituales estoicos analizando
sucesivamente los siguientes grupos: en primer lugar la atención, después la meditación y
la “rememoración de cuanto es beneficioso”, más tarde aquellos ejercicios de carácter más
intelectual como son la lectura, la escucha, el estudio y el examen en profundidad, para
concluir con aquellos ejercicios de naturaleza más activa como son el dominio de uno
mismo, el cumplimiento de los deberes y la indiferencia ante las cosas indiferentes.

Atención

Consiste en una continua vigilancia y presencia de ánimo, en una consciencia de uno


mismo siempre alerta, en una constante tensión espiritual. Gracias a ella el filósofo
advierte y conoce plenamente como obra en cada instante. Gracias a esta vigilancia del
espíritu, la regla vital fundamental, es decir, el discernimiento entre lo que depende y no
depende de nosotros, se encuentra siempre a mano. […] También puede definirse esta
vigilancia como una forma de concentración centrada en el momento presente.

-Pierre Hadot, Ejercicios espirituales y filosofía antigua

[Ejemplo]

“Por doquier y a cada instante depende de ti, aceptar piadosamente la presente


conjunción de acontecimientos, de conducirte rectamente con los hombres que
están presentes contigo, de aplicar a la presente representación las reglas de

1 Proceso mental que toma en consideración dos o más proposiciones aparentemente contradictorias y se
basa en ellas para que puedan surgir nuevas proposiciones.
2 “[…]el principal asunto es que el alma quede liberada, despojada de las pasiones ligadas a los sentidos
corporales […] cabe representarse mejor este ejercicio espiritual si se entiende como esfuerzo para liberarse
del punto de vista parcial y pasional. Ejercitarse para la muerte supone, ejercitarse para la muerte de la
indivudualidad, de las pasiones, con tal de contemplar las cosas desde la perspectiva de la universalidad y
objetividad.” P. Hadot, Ejercicios espirituales y filosofía antigua. Ejercicios espirituales.
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discernimiento, a fin de que nada interfiera en una representación verdadera.”


(Marco Aurelio, Meditaciones, VII, 54)

En cierto sentido, los juicios de valor que nos turban se refieren siempre al pasado o al
porvenir. Nos agitamos por las consecuencias que tendrá para nosotros en el futuro un
acontecimiento presente, pero también un acontecimiento pasado, o tememos un
acontecimiento futuro.

En todo caso, en lugar de limitarnos a lo que pasa en el presente, nuestra representación


se desborda hacia el pasado y hacia el porvenir, hacia algo que no depende de nosotros y
que por lo tanto nos es indiferente.

[…] Esta delimitación del presente tiene dos aspectos principales, Se trata, por una parte,
de hacer soportables las dificultades y las pruebas reduciéndolas a una sucesión de
instantes breves; y se trata, por otro lado, de intensificar la atención dirigida a la acción o
el consentimiento en los acontecimientos que vienen a nuestro encuentro.

-Pierre Hadot, La ciudadela interior.

Meditación y memorización
[…]Conviene que uno mismo se formule la regla vital de la manera más dinámica y
concreta, debiéndose poner “ante los ojos” unos acontecimientos vitales contemplados a
la luz de esta regla fundamental. En esto consiste el ejercicio de memorización (mneme) y
de meditación (melete) [que] facilita el estar preparado para el momento en que una
circunstancia imprevista, quizá dramática, se presente. Uno debe representarse
anticipadamente los problemas propios de la existencia: la pobreza, el sufrimiento, la
muerte; hay que mirarlos de frente recordando que no son males, puesto que no
dependen de nosotros; en la memoria habrán quedado fijadas aquellas máximas
contundentes que, llegado el caso, nos ayudarán a aceptar esos acontecimientos que
forman parte de la Naturaleza.

[Ejemplos]

Por la mañana habrán de examinarse, previamente, las actividades que se realizarán a lo


largo de la jornada, estableciéndose los principios que las gobernarán e inspirarán. Por la
tarde serán analizadas de nuevo para rendir cuenta de las faltas o los progresos
producidos. También los sueños deberán someterse a reconocimiento

[La mirada desde lo alto.]

Para éste ejercicio, el filósofo dirige desde arriba una mirada hacia la tierra y los hombres y
los juzga en su justo valor. Mirar las cosas desde arriba es verlas desde la perspectiva de
los muertos; considerarlas con desprendimiento, perspectiva, objetividad, situándolas en
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la inmensidad del universo, en la totalidad de la naturaleza sin agregarles los falsos


prestigios que les atribuyen nuestras pasiones y las convenciones humanas.

Las preocupaciones de la vida cotidiana se vuelven ridículas.

La lectura, la escucha, el estudio y el examen en


profundidad
La meditación se alimentará […] de la lectura de las sentencias de poetas y filósofos o de
apotegmas. Pero la lectura puede incluir también la explicación de los textos […]. Y se
pueden leer o escuchar en el marco de las enseñanzas filosóficas impartidas por un
profesor.

[Definición física de las cosas]

“Fijar y describir siempre el objeto cuya imagen se presenta al espíritu, de suerte que se le
vea lúcidamente, tal como es por naturaleza, desnudo, uno bajo diversos aspectos; y
decirse a sí mismo su nombre y los nombres de los objetos que lo forman y en los cuales
se desintegrará. Porque nada es tan capaz de engrandecer el ánimo, como la posibilidad
de comprobar con método y veracidad cada uno de los objetos que se presentan en la
vida, y verlos siempre de tal modo que pueda entonces comprenderse en qué orden
encaja, qué utilidad le proporciona este objeto, qué valor tiene con respecto a su conjunto,
y cuál en relación al ciudadano de la ciudad más excelsa, de la que las demás ciudades son
como casas. [Debe analizarse] qué es, y de qué elementos está compuesto y cuánto tiempo
es natural que perdure este objeto que provoca ahora en mí esta imagen, y qué virtud
preciso respecto a él: por ejemplo, mansedumbre, coraje, sinceridad, fidelidad, sencillez,
autosuficiencia, etc.” (Marco Aurelio, Meditaciones III, 11)

[Ejemplo]

“Como es importante representarse, a propósito de los manjares buscados y de otros


alimentos de este género: «Esto es un cadáver de pescado, esto es un cadáver de pájaro o
de cerdo» y también: «Aquel Falerno es zumo de uva», «Aquel púrpura es pelo de oveja
mojado en sangre de marisco». Y, a propósito de la unión de los sexos: «Es una fricción de
vientres con eyaculación, en un espasmo, de un líquido pegajoso». Qué importantes son
estas representaciones (phantasiai) que alcanzan las cosas mismas y las atraviesan de una
parte a otra de modo que vemos lo que son en realidad.” (Ídem; VI, 13)

Ejercicios prácticos destinados a crear hábito


Cumplimiento de los deberes
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[Consiste en] lo que los estoicos y Epicteto llaman las kathékonta o acciones que, según
cierta probabilidad, por buenas razones, se consideran «apropiadas» a la naturaleza
humana, conformes al instinto profundo que empuja a la naturaleza humana razonable a
actuar para conservarse. El impulso activo y la acción se ejercerán, sobre todo, en el
ámbito de la sociedad, de la ciudad, de la familia y de las relaciones entre los hombres.

-Pierre Hadot, Ejercicios espirituales y filosofía antigua

Anexo.
Distinguir entre lo que depende y lo que no depende de nosotros mismos.
La aplicación de esta regla debe realizarse en dos fases. En primer lugar, la reacción inicial
frente a una representación, una imagen interior que nos inquieta o nos aterroriza porque
es «luctuosa» o «turbulenta», ha de consistir en marcar un momento de pausa y añadir
algo diferente a lo que nos muestra. Epicteto llama a esto, en griego, epilegein: «decir algo
más». […] La primera parte de la fórmula significa: «No eres sino una mera
representación», y tengo todo el derecho a dudar de ti.
La segunda etapa consistirá en decirse, tras aplicar la regla del discernimiento de lo que
depende y lo que no depende de nosotros: esta representación no puede inquietarme,
pues lo que me representa como un mal o una desgracia no es un mal o una desgracia, ya
que lo que me representa es algo, por ejemplo, la muerte, que no depende de mí.”
-Pierre Hadot, Epicteto, Filosofía para la felicidad.