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UNIVERSIDAD CATÓLICA DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL

FACULTAD DE FILOSOFÍA, LETRAS Y CIENCIAS DE LA


EDUCACIÓN

CARRERA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA

ANTEPROYECTO:
El método abductivo como herramienta del proceso terapéutico analítico para
posibilitar el acceso a la verdad inconsciente del sujeto.

PREPARADO POR:
José Ignacio Pérez Tomalá

TUTOR:
Rodolfo Rojas Betancourt

FECHA:
Septiembre 28, 2018

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Índice
El método abductivo como herramienta del proceso terapéutico analítico para posibilitar el
acceso a la verdad inconsciente del sujeto. ................................................................................ 1

Línea de investigación de la Facultad y Carrera con la que se articula. ................................ 1

Política u objetivo del Plan Nacional del Desarrollo al que contribuye la propuesta. ........... 1

Antecedentes. ......................................................................................................................... 1

Justificación. .......................................................................................................................... 3

Objetivos. ............................................................................................................................... 3

Objetivo general: ................................................................................................................ 3

Objetivos Específicos: ....................................................................................................... 3

Marco teórico. ........................................................................................................................ 3

Investigación en psicoanálisis ............................................................................................ 4

Método abductivo .............................................................................................................. 5

Transferencia...................................................................................................................... 6

Verdad del sujeto ............................................................................................................... 7

Conceptos clave: ................................................................................................................ 8

Metodología ........................................................................................................................... 8

Referencias ............................................................................................................................. 9
El método abductivo como herramienta del proceso terapéutico analítico
para posibilitar el acceso a la verdad inconsciente del sujeto.

Línea de investigación de la Facultad y Carrera con la que se articula.

Este proyecto se enmarca en la línea de investigación de Salud y bienestar humano, propuesta


por el SINDE; así como al Desarrollo profesional y laboral, y específicamente a la línea de
investigación que atañe al Sujeto y la época, ambas propuestas por la Facultad y la Carrera de
Psicología Clínica.

Política u objetivo del Plan Nacional del Desarrollo al que contribuye la


propuesta.

Este proyecto, en tanto está articulado a una práctica que involucra a los ciudadanos, responde
a las políticas que se erigen como pilares de la sociedad. Es así como se entrelaza con los
objetivos dentro del Plan Nacional del Desarrollo, a saber, «Garantizar una vida digna con
iguales oportunidades para todas las personas» dentro del primer eje; y «Promover la
transparencia y la corresponsabilidad para una nueva ética social» dentro del tercer eje. El
primero de estos objetivos, correspondiente al primer eje, enfatiza al ser humano como un
sujeto de derechos sin discriminación alguna. Como tal, los servicios a los que acceda,
ofertados o no por el Estado, han de cumplir con las obligaciones que este plantea: respetar,
proteger y realizar. La práctica terapéutica analítica converge aquí como un dispositivo que
apunta al ejercicio de los derechos del sujeto, específicamente el derecho a responsabilizarse
de lo más íntimo de su ser.

Antecedentes.

La práctica clínica de la Psicología constituye un espectro muy variado de posibilidades dadas


las diversas corrientes que componen a esta disciplina. Existen varios enfoques que pueden
adoptarse como corriente de trabajo por los profesionales: el psicoanálisis, la teoría sistémica,
la corriente cognitivo-conductual y el humanismo son breves ejemplos. Si bien cada enfoque
se sujetará a postulados teóricos, técnicos y metodológicos definidos, podemos postular un
punto de convergencia: el padecimiento psíquico. El abordaje de cada enfoque dependerá

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entonces de dichos componentes y su eficacia responderá asimismo a las coordenadas que del
padecimiento se tracen.

Es menester mencionar el interés por este trabajo. Sherlock Holmes es un personaje


literario creado en el siglo XIX por Sir Arthur Conan Doyle. Es un detective caracterizado por
la resolución de crímenes de alta complejidad. Su método llama la atención por la supuesta
«facilidad» de organizar datos que están a la vista de todos, pero que no todos observan. Esto
constituirá la esencia de su proceder: allí donde un detalle que escapa de la norma, heterogéneo
en el panorama de los hechos, deviene en obstáculo para el investigador, Holmes le otorga un
estatuto que le permite integrarlo al conjunto de información. En otras palabras, el método de
Holmes diferirá del común, a saber, partir de una teoría, de leyes que expliquen fenómenos, a
la descripción de los hechos. Salta a la vista entonces el interés por este método particular que
considera a los detalles como un elemento funcional dentro de un conjunto. Lo llamaremos
aquí método abductivo, el mismo que más adelante será desarrollado detenidamente.

Este mismo concepto hallará cabida en la teoría de Charles Peirce. Este autor
estadounidense aportó a ramas como la química, la física lógica, la matemática, entre otras. Se
lo conocerá como aquel que estableció el punto de partida del Pragmatismo. Para Peirce, la
producción del conocimiento científico se realizaba mediante la observación abstractiva. Esta
postula una distinción de los signos y cómo, a partir de aquello, se puede hacer una lectura de
ellos. Para ilustrar esto, Peirce formula la relación tri-relativa entre un representamen, aquello
que representa algo para alguien; un objeto, que es aquello representado; y un interpretante,
que es el resultado de la representación. Con esto se establece una fuerte relación con la
semiótica y los métodos de razonamiento, entre los cuales encontramos al método abductivo.

Que existe una relación análoga entre el método clínico y el método abductivo es la
columna vertebral de este trabajo. Como trabajo base, se tomará el libro «Investigación ◊
Psicoanálisis. De Sherlock Holmes, Dupin y Peirce a la experiencia freudiana», en el cual se
trazarán lineamientos sobre el método abductivo relacionado a la investigación. Como tal, se
sigue el pensamiento de que hay un solo inconsciente en juego en la transferencia y será el
analista y el analizante (terapeuta y paciente) quienes se ocupen de la tarea de producir un saber
sobre el mismo. Surge así la utilidad pragmática del método abductivo dentro del proceso
terapéutico analítico.

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Justificación.

En psicoanálisis, el tratamiento se construye a partir de la particularidad del caso. Es lo más


íntimo del sujeto lo que va a trazar las coordenadas de abordaje de aquello que padece. Este
proceso de indagación en las dimensiones inexploradas e ignoradas del psiquismo, que sin
embargo se manifiestan dando cuenta de su existencia, a veces se posibilita gracias a un
mecanismo abductivo. Aterrizando este concepto al tratamiento psicoanalítico, podemos
postular que el método abductivo se erige como la formulación de hipótesis sobre la verdad
inconsciente del sujeto. Dicha función del método abductivo, como parte del proceso
terapéutico analítico, es lo que se plantea investigar para aportar al saber sobre la clínica
psicoanalítica.

Objetivos.

Objetivo general:

Precisar la función que cumple el método abductivo en el proceso terapéutico analítico para
posibilitar el acceso a la verdad del sujeto.

Objetivos Específicos:

 Examinar la producción teórica sobre el método abductivo para una mayor delimitación
epistémica.
 Identificar las coordenadas, elementos y actores de la relación terapéutica, así como los
mecanismos psíquicos que se ponen en juego dentro de esta.
 Categorizar la noción de verdad y de sujeto dentro de la teoría lacaniana y describir su
relación con la noción de verdad en Peirce.
 Formular hipótesis sobre la eficacia de la aplicación del método abductivo como vía de
acceso a la verdad inconsciente del sujeto.

Marco teórico.

Teorías que sustentan la propuesta, autores actualizados: psicoanálisis, lógica, Lacan, Peirce,
Conan Doyle (SH).

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Investigación en psicoanálisis

¿Qué es la investigación en psicoanálisis? Tomaré prestada una idea de Mario Elkin Ramírez
(2004, pág. 1) para formular una posible respuesta: «lo contrario a buscar dogmáticamente
confirmar, por ejemplo, una teoría, un presupuesto», y luego añadirá una descripción concisa
y, por qué no, muy bella: «Es encontrar una nueva articulación significante que, en el bien
decir, exprese de modo inédito un real imposible de nombrar hasta entonces». Es de esta
manera como se adoptará una primera máxima que regirá en este proyecto: en el proceso
terapéutico analítico, como en el análisis, es el analizante quien adopta el papel de investigador.
Es mediante sus conjeturas, sus hipótesis, la producción de un saber sobre lo más propio de sí
(lalangue, el impacto del significante sobre el cuerpo), que se llegará a puerto seguro de su
verdad inconsciente. ¿Y qué papel cumple el analista? Luego se revisará aquello, por ahora
basta recalcar y resaltar el papel del analizante como investigador del saber que desconoce de
sí mismo.

¿Funcionaría entonces el método harto esparcido de obedecer a leyes preestablecidas


para arribar a conclusiones? Ciertamente, aquello lo convertiría, como señala Elkin Ramírez,
en una psicoterapia como las otras. Es este el punto que Freud trató de evitar en tanto advertía
a quienes se empapaban de esta disciplina sobre el furor curandis. Freud expondrá como
conclusión sobre el método psicoanalítico lo siguiente: «No queremos meramente describir y
clasificar los fenómenos, sino concebirlos como indicios de un juego de fuerzas que ocurre
dentro del alma, como exteriorización de tendencias que aspiran a alcanzar una meta» (Freud,
1991a, pág. 59), o en otras palabras, no se trata de agrupar los síntomas que presenta un sujeto
dentro de entidades nosográficas. Más bien, aquello que aparece como algo que no cuadra,
considerarlo como la manifestación de un proceso interno, lejos de toda universalización en
tanto responde a la manera singular del sujeto de posicionarse, de pensar, de sentir.

Retomo a Mario Elkin Ramírez para definir entonces la acepción de investigación en


psicoanálisis que aquí se trabajará: «Esta clínica pone el acento en la captación de la invención
del sujeto (…) inferir el caso particular a partir de los indicios comparado con las reglas de la
clínica estructural y la borromea» (Ramírez, 2004, pág. 11). El método abductivo como
herramienta del análisis para el acceso a la verdad inconsciente del sujeto representa una vía
de organización de lo que parece imposible de organizar, lo singular se construye alrededor de
un agujero real, un núcleo incognoscible e inaprehensible, pero bordeable.

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Método abductivo

Para hablar del método abductivo, surge la necesidad de diferenciar su estructura de los otros
métodos de razonamiento, a saber, el deductivo y el inductivo. A grandes rasgos, el método
deductivo es aquel más conocido, cuya estructura es la siguiente: Premisa Mayor (PM) →
Premisa menor (Pm) = Conclusión (C). Es de esta forma que se sigue un proceso lineal de
pensamiento: de lo general a lo particular. El método inductivo, por otra parte, variará en la
estructura y se presentará así: Premisa menor (Pm) → Conclusión (C) = Premisa Mayor (PM);
dictando así otra dirección de pensamiento: de lo particular a lo general.

A lo que nos ocupa, el método abductivo también variará de estructura y se presentará:


Conclusión (C) → Premisa Mayor (PM) = Premisa menor (Pm). Aquí, a diferencia de los otros
métodos, se parte del análisis de los resultados, a posteriori. Es así como, retornando sobre los
pasos, se llegan a formular hipótesis sobre la ocurrencia de un fenómeno y se descarta todo
proceso lineal. Tomando a Peirce como autor insignia de estos postulados, retomamos lo que
él sostiene: «cuanto más nos alejamos de la certidumbre de la regla, aumentará en forma
proporcional el valor de productividad de la abducción (…) a fin de cuentas, no es otra cosa
que intentar adivinar» (Manson, Pulice, & Zelis, 2000, pág. 61). Me centraré, en primer lugar,
en el valor de productividad que se menciona, pues cabe acotar que, según como concibo este
método dentro de la terapia analítica, ciertamente el saber del sujeto se produce, en tanto el S1
adquiere su valor de forma retroactiva, tarea posible en análisis y bajo transferencia, en tanto
«en la transferencia, el sujeto fabrica, construye algo» (Lacan, 2008a, pág. 203). De esta
manera, no habrá categoría macro, ley homogénea ni entidad nosográfica que dé cuenta de este
saber propio y singular.

Ahora, para pulir un poco más la concepción que del método abductivo maneja Peirce,
retomaremos la última parte de la cita anterior: intentar adivinar. Lejos de emitir un juicio sin
fundamentos, se refiere a «una apuesta a algo que claramente se sitúa por fuera de la esfera de
la conciencia» (Manson, Pulice, & Zelis, 2000, pág. 62). Me interesa incluir aquí el otro
concepto que nos atañe: el inconsciente. Tomamos la adivinación entonces como un proceso
cuyo resultado no se lleva a cabo en el plano de la consciencia sino fuera de esta y, aterrizándolo
al contexto terapéutico, dirige la atención hacia las formaciones del inconsciente, totalmente
válidas como parte de la abducción. Peirce añadirá que «a menudo, extraemos de una
observación sólidos indicios de la verdad, sin poder explicar cuáles circunstancias de entre las
observadas contenían tales indicios» (Manson, Pulice, & Zelis, 2000, pág. 64). Podemos pensar
entonces en una especie de registro acaecido en un plano no consciente y que, como tal, tiende

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a ser ignorado por quien lo percibe. Sin embargo, retorna y constituye un saber que no se sabe
que se sabe.

Transferencia

Para trabajar este concepto, partiré de las primeras elaboraciones sobre el mismo hechas por
Freud: «transferencia de sentimientos sobre la persona del médico (…) toda esa proclividad
del afecto viene de otra parte, estaba ya preparada en la enferma y con oportunidad del
tratamiento analítico se transfirió sobre la persona del médico» (Freud, 1991b, pág. 402), es
más, luego añadirá «superamos la transferencia cuando demostramos al enfermo que sus
sentimientos no provienen de la situación presente y no valen para la persona del médico sino
que repiten lo que a él le ocurrió una vez, con anterioridad» (Freud, 1991b, pág. 403). Sería
esta la semilla teórica: la transferencia como el depósito de un contenido inconsciente sobre el
lugar que representa el analista, una reactualización del afecto o, como le diría Lacan, «la
transferencia, en último término, es el automatismo de la repetición» (Lacan, 2008a, pág. 200).

Entonces surge la pregunta sobre qué lugar ocupa el analista y el analizante dentro de
la transferencia y, por extensión, dentro del proceso terapéutico. Para retomar una de las ideas
principales de este trabajo, diré que el analizante ocupará el lugar principal, el de investigador
de sus propias huellas inconscientes. Más, no estará solo, pues «la posición que el propio
analista ocupa respecto al deseo constitutivo del analizado, que es con lo que el sujeto se mete
en análisis, a saber - ¿Qué es lo que quiere?» (Lacan, 2008a, pág. 208). En otras palabras, para
emprender este recorrido por las vías de su inconsciente, el analizante hace una elección que
bien podemos proponer: es una elección del orden del deseo. Es entonces como se posibilita la
labora del propio analista, en tanto «si el analista analiza, interpreta e interviene en la
transferencia, tiene que ser desde la posición que la misma transferencia le otorga» (Lacan,
2008a, pág. 202).

Vía la asociación libre, las formaciones del inconsciente, los actos del analista, llega a
acaecer «la presencia del pasado (…) una reproducción» (Lacan, 2008a, pág. 202); entendemos
por esto una vivificación que se repite, un retorno a los puntos de goce, que permiten al sujeto
apalabrar. No obstante, como mencionamos, esta tarea no ha de realizarse en solitario, pues el
sujeto hace una elección del orden del deseo y se establece así «la relación entre analizado y
analizante [la cual] se concibe al principio como establecida entre un sujeto, el paciente, y un
objeto exterior, el analista (…) el analista se concibe como real» (Lacan, 2007a, pág. 80). El
punto que aquí hemos de probar es la consistencia que adquiere el analista en tanto objeto y,

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como tal, depositario del inconsciente del analizante, permitirá la circulación del contenido
inconsciente. Suponemos entonces «la comunicación de los inconscientes (…) [posible a partir
de] un inconsciente suavizado, de un inconsciente más la experiencia de este inconsciente»
(Lacan, 2008a, pág. 211). Es decir, el inconsciente puesto en juego en la relación transferencial
es el del analizante, más el inconsciente del analista puesto a disposición como herramienta.
Allá donde el analizante encuentra obstáculos en la asunción del saber, el analista encausará su
trayecto a través de su lugar de objeto, un estatuto especial.

Verdad del sujeto

Este concepto será estrictamente psicoanalítico y se remitirá a la elaboración que de este hizo
Lacan. No interesa recuperar otras consideraciones filosóficas sobre la verdad o el ser más que
aquella que nos constriñe como practicantes de la clínica analítica. A grandes rasgos, la verdad
del sujeto no es aquello oculto bajo el velo del semblante, o detrás de mecanismos de defensa,
ni mucho menos una supuesta identidad última. La verdad del sujeto es, en cierta medida,
inaprehensible y, como tal, es una verdad que se produce, que se construye. En análisis, proceso
donde el recorrido no es lineal, sino retroactivo, una pesquisa de los significantes. Además, no
es cualquier significante, sino aquel que da cuenta de un punto de fijación, un punto de goce
irreductible que dicta las coordenadas de aquello que funda al sujeto del inconsciente, a saber,
el impacto del lenguaje sobre el cuerpo. Esta operación tiene, al menos, un efecto que aquí nos
interesa describir: el lenguaje como elaboración sobre lalangue. «En el significante, y en la
medida en que el sujeto articula una cadena significante, palpa que él puede faltar en la cadena
de lo que él es» (Lacan, 2007b, pág. 352), compleja declaración que aquí nos limitaremos a
escudriñar. La cadena significante emerge como una sucesión de significantes, una metonimia
que viene al lugar de lo real de la falta. El S2 que posibilita una continuación de significantes
en un circuito que tiende a retornar sobre el S1 fundante.

Como verdad, escapa de toda aprehensión. Como verdad, se presenta como una ficción
que da cuenta de su existencia, pues «la verdad está escondida, pero tal vez no ausente» (Lacan,
2008b, pág. 59). El sujeto habla su verdad, es habitado por el lenguaje y esto ya implica una
instancia primaria y originaria, a saber y como ya mencioné, lalangue. Sin embargo, insistiré
en este estatuto de oculto que la verdad profesa. En lo que se refiere a al sentido y su relación
con el ser (y su verdad), Lacan propondrá que el «ser que hay en el sentido (…) es más bien lo
que al ser se le escapa» (Lacan, 2008b, pág. 61), a lo que más tarde concluirá que «la verdad
es para nosotros una extraña, me refiero a nuestra propia verdad. Está con nosotros, no hay
duda, pero sin que nos concierna tanto como suelen decir». En la travesía del encuentro con el

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significante, el sentido parece carcomer lo real de lalangue, más esta persistirá como aquello
que escapa de significación y, por lo tanto, aparece como extraña.

Me veo llamado a trabajar sobre el concepto de lalangue, al menos lo suficiente para


completar esta propuesta. Esta entidad teórica designa aquello que deviene en lenguaje, aquello
trastocado por el significante. Se puede entenderlo como el goce primordial sin regulación
fálica, lo cual implica el lenguaje. Y es que el impacto del significante funda la existencia del
inconsciente y, precisamente, «el inconsciente no es que el ser piense (…) es que el ser,
hablando, goce y, agrego yo, no quiere saber nada más de eso» (Lacan, 2008c, pág. 128). El
goce, por su carácter no domeñable, escapa de toda finalidad, es un fin en sí mismo. Después
de todo, el saber que se produce en análisis sobre lalangue es una construcción singular del
sujeto sobre un saber hacer con ese goce, fijando así «la meta es que el goce se confiese, y
precisamente porque puede ser inconfesable. Respecto a la ley que regula el goce, esa es la
verdad buscada» (Lacan, 2008c, pág. 57). Para no alargar más esta delimitación, me remito a
lo que Lacan dirá de lalengua como correspondiente al ser:

la huella dejada por el lenguaje. Pues por ahí retorna el sujeto a la revelación del
correlato de la lengua, que es ese saber de más del ser, y para él su pequeña oportunidad
de ir al Otro, a su ser que (…) no quiere saber nada. Pasión de la ignorancia (Lacan,
2008c, págs. 146-147).
La verdad del sujeto permanece oculta y extraña, más es responsabilidad del sujeto querer saber
de ella, saber de su goce y, a partir de eso, construir un saber alrededor de lo más propio, los
restos de lalangue en una articulación que no se destiñe de singularidad.

Conceptos clave: abducción, relación terapéutica, transferencia, inconsciente, verdad del


sujeto, significante, lalangue, psicoanálisis.

Metodología

Este proyecto partirá de un enfoque cualitativo. Este enfoque está sujeto a las contingencias
que han de presentarse en el contexto de la investigación. Dado el carácter de esta
investigación, se optará por la muestra orientada hacia la investigación cualitativa,
específicamente, la muestra teórica o conceptual y la muestra por conveniencia. El trabajo con
esta muestra está dirigido a «entender un concepto o teoría [para lo que] se eligen las unidades
porque poseen uno o varios atributos que contribuyen a desarrollar la teoría» (Hernández,

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Fernández, & Del Pilar, 2010, pág. 399). No se pretende realizar entrevistas o presentar casos,
sino más bien realizar un recorrido teórico y, si llegase a ser necesario, utilizar viñetas clínicas
para el esclarecimiento de un punto teórico importante.

La principal herramienta de recolección de datos es el investigador, siguiendo la idea


de Hernández (2010, pág. 409). Será la labor de investigación la técnica por demás abrigada y,
como instrumentos, principalmente se utilizarán documentos y referencias biliográficas. La
finalidad será extraer y analizar los conceptos teóricos que sustentan esta propuesta,
estableciendo correlaciones y formulando una hipótesis de cómo funciona el método abductivo
para posibilitar el acceso a la verdad del sujeto. Es una abducción per se.

A la extracción de los conceptos teóricos le seguirá un análisis que comportará la


delimitación de estos. Cabe recalcar que, en función de la investigación, se crearán categorías
de relación entre estos conceptos, dado que son importados desde diferentes autores y
disciplinas. La generación y formulación de hipótesis se realizará vía la metáfora y el
establecimiento de jerarquías. Lo que se persigue en esta investigación es delimitar la función
que cumple el método abductivo en la proceso terapéutica analítico, por lo que se integrarán
otros conceptos como la relación terapéutica y quienes la componen, la transferencia que se
puede originar y el trabajo que esta posibilitará, a saber, la producción de un saber sobre la
verdad inconsciente del sujeto.

Referencias
Eco, U., & Sebeok, T. (1989). El Signo de los Tres. Barcelona: Editorial Lumen.

Freud, S. (1991a). Obras Completas Tomo XV: Conferencias de introducción al psicoanálisis


(Partes I y II). Buenos Aires: Amorrortu Editores.

Freud, S. (1991b). Obras Completas Tomo XVI: Conferencias de Introducción al psicoanálisis


(Parte III). Buenos Aires: Amorrorty Editores.

Hernández, R., Fernández, C., & Del Pilar, M. (2010). Metodología de la investigación.
México D.F.: McGraw Hill.

Lacan, J. (2007a). Seminario 4: La relación con el objeto. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Lacan, J. (2007b). Seminario 7: La ética del psicoanálisis. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Lacan, J. (2008a). Seminario 8: La transferencia. Buenos Aires: Editorial Paidós.

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Lacan, J. (2008b). Seminario 17: El reverso del psicoanálisis. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Lacan, J. (2008c). Seminario 20: Aún. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Lacan, J. (2012). Otros escritos. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Lacan, J. (2015). Seminario 6: El deseo y su interpretación. Buenos Aires: Editorial Paidós.

Magariños, J. (1983). El Signo. Las fuentes teóricas de la semiología: Saussure, Peirce,


Morris. Buenos Aires: Hachette.

Manson, F., Pulice, G., & Zelis, O. (2000). Investigación ◊ Psicoanálisis. De Sherlock Holmes,
Peirce y Dupin a la Experiencia Freudiana. Buenos Aires: Letra Viva.

Peirce, C. (1974). La Ciencia de la Semiótica. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión.

Peirce, C., & Morilla, A. (2013). Conjeturar (Guessing). AdVersus: Revista de Semiótica,
10(24), 93-120.

Ramírez, M. (2004). La investigación clínica en psicoanálisis. Affectio Societatis, 4(7), 1-12.

Sebeok, J., & Sebeok, T. (1987). Sherlock Holmes y Charles Pierce. El método de la
investigación. Barcelona: Editorial Paidós.

Fecha de presentación

Firma del estudiante

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