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UNIVERSIDAD TÉCNICA DE AMBATO

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

CARRERA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA

PSICOLOGÍA INFANTIL

DOCENTE:
Ps.Inf Mariela Lara

Integrantes:
Xavier Solís
Santiago Solís
Norma Toapanta
Gissela Tuston

SEMESTRE:
Quinto
 F95.2 Trastorno de tics múltiples y fonatorios combinados (síndrome de Gilles de
la Tourette)

Posibles causas:
Aunque la causa del ST sea desconocida, la investigación actual señala las anormalidades
en ciertas regiones cerebrales (incluyendo los ganglios basales, lóbulos frontales y la
corteza), los circuitos que interconectan estas regiones, y los neurotransmisores
(dopamina, serotonina, y norepinefrina) responsables de la comunicación entre las células
nerviosas. Dada la frecuente presentación compleja del ST, es probable que la causa del
trastorno sea igualmente compleja.
Además, se puede hablar de una predisposición genética.
Muchos individuos con ST experimentan problemas adicionales neuroconductuales que a
menudo causan más deterioro que los mismos tics. Estos incluyen falta de atención,
hiperactividad e impulsividad (trastorno de hiperactividad y déficit de atención—
ADHD); problemas con la lectura, escritura y aritmética; y síntomas obsesivo-
compulsivos como pensamientos/preocupaciones intrusivas y conductas repetitivas.
CIE-10:
Pautas diagnósticas:
 Se presentan o se han presentado tics motores múltiples y uno o más tics fonatorios,
no siendo necesario que se hayan presentado conjuntamente.
 Comienza casi siempre en la infancia o la adolescencia, donde empeora y es habitual
que se mantenga hasta la edad adulta.
 Son frecuentes antecedentes de tics motores antes de que se presenten los fonatorios.
 Los fonatorios suelen se complejos, en forma de vocalizaciones explosivas reiteradas,
carraspeos, gruñidos y la utilización de palabras o frases obscenas.
 En ocasiones aparece Ecopraxia y copropraxia.
 Los tics pueden ser suprimidos voluntariamente durante cortos períodos de tiempo,
exacerbarse durante situaciones estresantes y desaparecer durante el sueño.

DSM-V:
Criterios para el diagnóstico:
 Los tics aparecen varias veces al día (habitualmente en oleadas) casi cada día o
intermitentemente a lo largo de un período de más de 1 año, y durante este tiempo nunca hay
un período libre de tics superior a más de 3 meses consecutivos.
 El trastorno provoca un notable malestar o deterioro significativo social, laboral o de otras
áreas importantes de la actividad del individuo.
 El inicio es anterior a los 18 años de edad.
 La alteración no se debe a los efectos fisiológicos directos de un fármaco (p. ej., estimulante)
o de una enfermedad médica (p. ej., enfermedad de Huntington o encefalitis posvírica).
Tratamiento:
Debido a que con frecuencia los síntomas de tic no causan deterioro, la mayoría de las
personas con TS no requiere medicamentos para la supresión de los tics. Sin embargo, se
dispone de medicamentos eficaces para aquellos en quienes los síntomas interfieren con el
funcionamiento. Los neurolépticos (medicamentos que pueden usarse para tratar los
trastornos psicóticos y no psicóticos) son uniformemente los medicamentos más útiles para la
supresión de los tics; se dispone de una cantidad, pero algunos son más eficaces que otros
(por ejemplo, haloperidol y pimozida).

Entre los niños con diagnóstico de ST, se calcula que al 86 % también se le diagnosticó al
menos una afección mental, conductual o del desarrollo adicional.
F98.0 ENURESIS NO ORGÁNICA

ETIOLOGÍA:

a) Un retraso en el proceso madurativo del control miccional a nivel del sistema nervioso
central, con una capacidad reducida para inhibir la contracción vesical durante el
sueño.
b) La incidencia familiar (padres, hermanos) apoya la posibilidad de una base genética.
Si uno de los padres padeció enuresis, el 44% de los hijos también la sufrirá; y si la
padecieron ambos, la tendrá el 77% de los hijos.
c) Una alteración en el ritmo circadiano para la secreción de ADH, con una falta de
incremento normal durante la noche en estos niños. Esto generaría un aumento de la
diuresis durante las horas nocturnas. Las dosificaciones hormonales no lo han
confirmado en todos los casos.
d) Los factores socioeconómicos y ambientales (medio socioeconómico deficitario)
pueden tener un rol patogénico coadyuvante, así como la educación en el control de
esfínteres demasiado temprana y severa o demasiado permisiva.
CIE 10

PAUTAS DIAGNOSTICAS

No existen variaciones normales de la edad de adquisición del control vesical y del trastorno
enuretico. Sin embargo por lo general no se debe diagnosticar en niños menores de 5 años, o
una edad mental inferior a los 4 años.

La enuresis se acompaña en ocasiones de encopresis, en este caso se hará el diagnostico de


encopresis.

Existen ocasiones donde el niño presenta una enuresis transitoria como consecuencia de una
cistitis o de una poliuria, sin embargo la presencia de estas dos no es suficiente para ser
diagnosticado con enuresis.

INCLUYE:

 Enuresis psicógena
 Incontinencia urinaria no orgánica.
 Enuresis de origen primario o secundario.
EXCLUYE:

 Encopresis no orgánica
CIE 11

PAUTAS DIAGNOSTICAS
Es la expulsión repetitiva de orina en la ropa y la cama, la cual puede ocurrir durante el día o
por la noche, en individuos quienes han logrado una edad del desarrollo de continencia
urinaria normalmente esperado a los 5 años. La incontinencia urinaria puede haber sido
presente de nacimiento, o puede haber surgido siguiendo un periodo de control de vejiga
adquirida. En más casos el comportamiento es involuntario.

INCLUYE:

 Enuresis funcional
 Enuresis psicógena
 Incontinencia urinaria de origen orgánico.
EXCLUYE:

 Incontinencia de tensión
 Incontinencia de impulso.
 Incontinencia urinaria funcional.
 Incontinencia de desbordamiento.
DSM V

PAUTAS DIAGNÓSTICAS

Emisión repetida de orina en la cama o en los vestidos sea voluntaria o intencionada.


El comportamiento en cuestión es clínicamente significativo, manifestándose con una
frecuencia de 2 episodios semanales durante por lo menos 3 meses consecutivos o por
la presencia de malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico laboral o de
otras áreas importantes de la actividad del individuo.
La edad cronológica es de por lo menos de 5 años o el nivel de desarrollo equivalente.
El comportamiento no se debe exclusivamente al efecto fisiológico directo de una sustancia.
Especificar tipo:

 Sólo nocturna
 Sólo diurna
 Nocturna y diurna
El diagnóstico del DSM-IV requiere una edad mínima de 5 años. Antes de designar a
estas presentaciones como funcionales, es necesaria una valoración médica de las causa física
sde la enuresis. A diferencia de la encopresis funcional, una vez se han descartado etiologías
médicas y anatómicas, la enuresis funcional puede ser debida a trastornos neuroevolutivos, o
del sueño, así como a trastornos psicológicos.

TRATAMIENTO:

Los pasos iniciales son simples (aspectos no específicos de “buena práctica clínica”).

• Asesoramiento, apoyo y provisión de información.

• Mejorar motivación y aliviar sentimientos de culpa.

• Educación acerca de hábitos de ingesta de líquidos y de ir al baño: beber más líquidos por el
día, tomarse un tiempo mientras se está en el baño, sentarse de una forma relajada, abstenerse
de maniobras de aguante etc.

• Suspender medidas inefectivas como castigar al niño, restringirle los líquidos, despertarlo y
levantarlo al baño, medicamentos y otros tratamientos alternativos.

• Se recomienda establecer una base de referencia cimentada en una simple observación y


registro de las noches secas y húmedas (con soles, nubes, estrellas etc.) en un gráfico durante
un periodo de varios días y llevarlo a la próxima visita.

F98.1 ENCOPRESIS NO ORGANICA


Etiología
La encopresis es de causa funcional pero una serie de factores ambientales pueden estar
presentes y promover el desarrollo de la misma así como su perpetuación.
El organismo tiene mecanismos de control para evitar la salida involuntaria de gases, heces y
orina. De forma inconsciente desde el nacimiento hay una regulación de la defecación.
Aproximadamente a los 2 años y medio se puede alcanzar el control voluntario de la
defecación.
El 85% de los niños con encopresis tienen estreñimiento funcional crónico. El estreñimiento
es casi el 5% de todas las consultas ambulatorias de pediatría. El estreñimiento se define por
la naturaleza dura de las deposiciones, el dolor asociado a la defecación y la falta de una
evacuación completa del colon inferior. Puede ocurrir que un niño haga tres deposiciones por
día y no haber evacuado el colon y sin embargo otro puede tener dos deposiciones abundantes
de heces blandas a la semana y no estar estreñido. La retención de heces es la consecuencia de
que durante días no se las haya expulsado. El estreñimiento crónico por lo común surge
después de un problema agudo que no ha sido suficientemente tratado.
Características
Según el CIE-10 y CIE-11
Encopresis No Orgánica (F98.1)
Es un trastorno caracterizado por la presencia reiterada de deposiciones voluntarias o
involuntarias de heces de consistencia normal o anormal.
El trastorno puede ser la expresión de la continuidad de una incontinencia fisiológica infantil,
aparecer después de haber adquirido el control de los esfínteres o consistir en la deposición
deliberada de heces en lugares no adecuados, aun cuando exista un control normal de los
esfínteres.
Se puede presentar como una alteración aislada o puede formar parte de un síndrome más
amplio, en especial de un trastorno de las emociones (F93) o de un trastorno disocial (F91).
Según el DSM-V
Encopresis (307.7)
Una característica de la encopresis es la excreción repetida de heces en lugares inapropiado
como en la ropa o en el suelo.
La excreción es involuntaria en la mayor parte de los casos, aunque ocasionalmente puede ser
intencionada.
Sucede al menos una vez al mes durante al menos 3 meses, y la edad cronológica del niño
debe ser de al menos 4 años.
No se debe atribuir los efectos fisiológicos de una sustancia como laxante u otra afección
médica, excepto si se explica a través de un mecanismo relacionado con el estreñimiento.
Cuando la emisión de heces es involuntaria, se relaciona con el estreñimiento, la
compactación fecal y la retención, con el consiguiente desbordamiento.
El estreñimiento puede desarrollarse por razones psicológicas como la ansiedad por intentar
defecar en un lugar determinado llevando a evitar la defecación.
Las predisposiciones fisiológicas al estreñimiento son el esfuerzo ineficaz y las dinámicas de
defecación paradójica, con tendencia a forzar antes que relajar el esfínter externo o el suelo
pélvico suave el esfuerzo de defecar.
Pautas diagnosticas CIE-10, CIE-11 y DSM-V
CIE-10
Emisión inadecuada de heces, la cual puede manifestarse de diferentes maneras:
1. Expresión de enseñanzas inadecuadas del control de esfínteres o de un fallo en el
aprendizaje.
2. Expresión de un determinado trastorno psicológico.
3. Consecuencia de una retención fisiológica por la impactación de las heces, con un
desbordamiento secundario y deposición en lugares inapropiados.
Puede ser consecuencia de las tensiones que puede haber entre padres e hijos sobre el
aprendizaje y el control de esfínteres, de la retención de heces a causa de una defecación
dolorosa.
Puede ir acompañada de untar con heces su propio cuerpo o el medio circundante y menos
frecuente por manipulación o masturbación anal.
Acompañado de algún grado de trastorno de las emociones o del comportamiento.
El criterio diagnóstico recomendado es codificar la encopresis si es la manifestación
predominante y si el otro trastorno no lo es siempre que la frecuencia de la encopresis sea al
menos de una vez por mes.
Puede tener una etiología somática como una infección gastrointestinal.
En la causa orgánica se tiene en cuenta si es una explicación suficiente para la deposición
fecal, sin embargo, si es causa precipitante o desencadenante se debe utilizar el código F98.1
más el trastorno somático.
DSM-V
a) Excreción repetida de heces en lugares inapropiados, ya sean voluntarios o
involuntarios.
b) Se produce cada mes durante un mínimo de 3 meses.
c) La edad cronológica es de por lo menos 4 años o un grado de desarrollo equivalente.
d) No se puede atribuir a efectos fisiológicos de una sustancia u otra afección médica,
excepto por un mecanismo relacionado con el estreñimiento.
Especificar si es:
 Con estreñimiento e incontinencia por desbordamiento.
 Sin estreñimiento e incontinencia por desbordamiento.
CIE-11
Encopresis (6C01)
Es el paso repetido de heces en sitios inapropiados. Tendría que ser diagnosticado si el paso
inapropiado de heces ocurre repetidamente, al menos una vez por mes sobre un periodo de
varios meses, quién ha logrado la edad del desarrollo normalmente esperado (4 años).
Encopresis con estreñimiento o incontinencia de desbordamiento (6C01.0)
Es la forma más común de ensuciamiento fecal, e implica retención e impacto de heces. Los
taburetes son típicamente— pero no siempre— mal formados (sueltos o líquidos) y el escape
puede variar de ocasional a continuo. Hay a menudo una historia de evitación de lavabo que
dirige a estreñimiento.
Encopresis sin estreñimiento o incontinencia de desbordamiento (6C01.1)
No es asociado con retención e impacto de heces, sino refleja reluctancia, resistencia o fracaso
para conformar a normas sociales en defecación en sitios aceptables en el contexto de control
fisiológico normal encima defecación. Los taburetes son típicamente de la consistencia
normal y la defecación inapropiada probablemente puede ser intermitentes.
Posibles tratamientos
Intervención con los padres
El tratamiento exige, durante todo el proceso, una evaluación continua semanal de las
defecaciones en el váter y los ensuciamientos de la ropa.
Para el caso de la encopresis retentiva, el tratamiento médico podrá ser combinado con el
conductual en dos fases: una inicial de “desimpactación o limpieza fecal” a base de enemas
para evacuar las heces retenidas, y otra de mantenimiento a base de laxantes para promover
una evacuación intestinal regular.
El tratamiento conductual se centra en las conductas objeto de modificación, en cada eslabón
de una cadena compleja: discriminar las señales fisiológicas que preceden a la defecación,
retener las heces hasta localizar el lugar adecuado, desnudarse, sentarse en el retrete, y una
vez sentado relajar el esfínter externo para evacuar las heces. Mientras que el tratamiento de
la enuresis está protagonizado por el condicionamiento clásico, en el caso de la encopresis las
técnicas empleadas estarán basadas en el condicionamiento operante. Se plantean los
siguientes objetivos que, en todo caso, son función del análisis funcional que previamente
hemos desarrollado, considerando los registros previos, los conocimientos y expectativas de
los padres y la capacidad del niño de llevar a cabo por sí mismo el tratamiento.
Psicoeducación y Control Estimular
Explicación a los padres del posible análisis funcional, de la diversidad del aprendizaje de
hábitos, de la necesidad de un tratamiento particular en función del momento evolutivo del
niño, minimizar la gravedad del problema y señalar la importancia de la paciencia para lograr
cambios estables y duraderos.
Explicar el funcionamiento del control fisiológico de la defecación, el impacto de la dieta
(líquidos, fibra…) y los momentos del día ideales para incitar a la defecación (al despertar por
la mañana y tras las comidas principales, la motilidad gástrica es mayor).
Seleccionar cuidadosamente a la persona que se hará cargo del procedimiento en el hogar,
procurando que todas las partes implicadas (padres, niño…) acepten y entiendan el plan
terapéutico. Debe quedar claro que no se trata de un exceso de conducta, sino de una carencia
de habilidades. Las reprimendas por ensuciar están fuera de lugar ya que sólo añaden un
estrés que, por las implicaciones fisiológicas del problema, no hacen sino empeorarlo.
Organizar las condiciones ambientales óptimas para la defecación, velando por que disponga
de un retrete accesible o de la ayuda necesaria para acceder a él, así como de la intimidad que
requiera.
Intervención con el niño
Control del Hábito de la Defecación
Enseñar al niño las conductas requisito para la defecación, tales como desvestirse, sentarse en
la taza y, una vez finalizada la deposición, llevar a cabo una correcta higiene.
Entrenar el hábito de defecación mediante técnicas de reforzamiento positivo principalmente.
Las conductas a reforzar serán sentarse en el váter en momentos predefinidos (después de
alguna comida, idealmente el desayuno) y la defecación en el váter. Sólo en caso de estar
completamente descartado el patrón retentivo, podrá reforzarse también la conducta de
mantener limpia la ropa. La economía de fichas es la opción más recomendable para
administrar los refuerzos, así como los refuerzos verbales contingentes en combinación con
ésta. El refuerzo negativo es otra opción a tener en cuenta, por ejemplo, sentando en el váter
al niño hasta que defeque, evitando así permanecer en él un intervalo prudencial
preestablecido (15-20 minutos).
Eliminar los ensuciamientos. Si el refuerzo del hábito no es suficiente para este fin, y siempre
bajo consejo del análisis funcional, podría recurrirse a técnicas basadas en el castigo. Deben
emplearse con mucha cautela, pues pueden generar respuestas emocionales (miedo y
ansiedad) que agraven el ensuciamiento, así como conductas de evitación que interfieren con
la terapia (retener heces o esconder ropa sucia). Jamás deben emplearse ni como primer
tratamiento de elección, ni como único, ni como prioritario. Ese papel lo cumplirían las
técnicas de reforzamiento positivo. Ejemplos de castigos serían: entrenamiento en limpieza,
coste de respuesta (retirada de privilegios o fichas) y el tiempo fuera de reforzamiento.
Tratamiento dietético
La manipulación de los hábitos alimenticios, particularmente en lo que se refiere a
incrementar tanto el consumo de alimentos ricos en fibra (frutas, verduras y cereales) como la
ingestión de agua. Los incrementos en la cantidad de fibra presente en la dieta se asocian a un
mayor peso de las heces, a un aumento del número de deposiciones y a una disminución del
tiempo de tránsito gastrointestinal.
El tratamiento dietético sólo estará indicado en aquellos casos de encopresis retentiva en los
que la evaluación ponga de relieve la existencia de las deficiencias dietéticas.
Técnicas de biofeedback
El objetivo esencial de las técnicas de biofeedback (BF) es corregir la disinergia
rectoesfinteriana o contracción puborrectal paradójica presente en algunos niños.
Pueden utilizarse tanto procedimientos de biofeedback manométrico (BF-M) como de
biofeedback electromiográfico (BF-EMG).
Entrenamiento en hábitos defecatorios
El objetivo fundamental de cualquier programa de entrenamiento en hábitos defecatorios es
corregir los hábitos intestinales deficientes o inapropiados; más concretamente, el programa
se dirige a la prevención del estreñimiento y a la instauración de conductas conducentes a la
regularización e iniciación voluntaria del proceso defecatorio.
El entrenamiento contempla los siguientes aspectos:
a) Desimpactación inicial a través de un enema para vaciar el abdomen y recto de
contenidos fecales acumulados.
b) Establecimiento de un momento determinado del día para llevar a cabo la defecación
de modo regular (normalmente se fija unos 10-20 minutos después del desayuno,
aprovechando de este modo la acción del reflejo gastrocólico).
c) Prevención del estreñimiento suministrando un enema cada dos o tres días si en ese
período no se ha producido ninguna evacuación (régimen de evacuación asistida).
d) Restricciones y recomendaciones dietéticas y uso de agentes suavizantes a fin de
favorecer el tránsito intestinal.
e) Utilización de procedimientos operantes a fin de establecer y fortalecer las conductas
de iniciación voluntaria y consecución de la defecación, que incluye tanto el acto de
defecar sin el uso de enemas como el mantenimiento de las ropas limpias al final del
día.
Técnicas operantes
Entre los diversos procedimientos operantes susceptibles de utilización efectiva en el
tratamiento de la encopresis destacan el refuerzo positivo, el control de estímulos, la
economía de fichas y el ensayo conductual

Bibliografía:

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