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SIEMPRE HAY UN DÍA QUE VIENE

DESPUÉS DE LA NOCHE.-
LA HIPOTESIS EN TERAPIA FAMILIAR

Por: Gino Cavani Grau


Psicólogo, terapeuta familiar y pareja. Supervisor y
tutor de prácticas profesionales y pasantía en TFS.
Docentes y expositor en cursos formativos en TFS.

Cualquier acción particular ayuda a organizar y


restringir los posibles patrones de la interacción
social. Dicho de otro modo, el comportamiento de
uno está siempre en relación con el comportamiento
de otros, “actuamos en relación”.
Gianfranco Cecchin MD**
En: Nueva visita a la hipotetización, la circularidad y la
neutralidad: una invitación a la curiosidad*
Sistemas Familiares 1989

I. INTRODUCCIÓN E HISTORIA DEL GRUPO DE


MILÁN.-

De manera genérica la hipotesis es llamada también,


como un razonamiento abductivo (del latín abdūctiō y
esta palabra de ab, desde lejos, y dūcere, llevar) es un tipo
de razonamiento que a partir de la descripción de un
hecho o fenómeno ofrece o llega a una hipótesis, la cual
explica las posibles razones o motivos del hecho mediante
las premisas obtenidas.

El razonamiento abductivo produce ideas, crea la


indagación y genera reflexividad. Es lo que el terapeuta
sistémico tiene que ir elaborando en función del material

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“entregado” por los miembros de la familia. Para ello es
necesario su postura de participación en la indagación.

En cuanto a la hipotesis sistemica, este, es un principio


guía para entender sistémicamente a la familia. Con la
hipotesis, la neutralidad o la curiosidad sistemica y la
circularidad como el esquema del interrogatorio circular
completan los tres principios guía.

La Escuela de Milán se desarrolló en la década del 70; a


través de las investigaciones del equipo formado por
MARA SELVINI, GIULIANA PRATA, LUIGI BOSCOLO Y
GIANFRANCO CECCHIN., separándose después. A
finales de la década del 60, el grupo de 8 psiquiatras se
proponía tratar niños gravemente perturbados, junto con
sus familias. (Boscolo, Cecchin, Hoffman y Penn; 1987)
Ellos tenían formación psicoanalítica y, si bien la
experiencia fue apasionante, pero desalentador. Los
resultados fueron decepcionantes y las sesiones se
prolongaban demasiado. Además, las familias
continuaban asistiendo, pero habia ausencia de mejoría.

A principios de los 70, recogían informacion de las


investigaciones sobre el tratamiento de las familias, con
un modelo revolucionario y fascinante. Todo ello
inspirados en un grupo liderado por el antropólogo
Bateson; estas investigaciones se centraban sobre la
comunicación. Esta obra de Paul Watzlawick, Don D.
Jackson, Janet Beavin: Pragmática de la
comunicación humana, publicado en 1967. La crítica
se dirigía a los modelos monadicos y lineales que omitían
el contexto vincular en el que aparecía el síntoma. Si la
terapia iba dirigida hacia la familia y se lograba cambiar
las pautas de interacción dentro de la familia, el síntoma
ya no tenía sustento para la familia, y el síntoma o la
conducta problema se desvanecía.

El grupo de Milán, como se le llamaba, funciono como un


equipo de terapia, y la terapia como una forma de
investigación de las interacciones familiares. Al principio
se reunían dos días por semana y atendían dos familias
por día. Cada sesión tenía un plan de trabajo, se dividía
en cinco partes: reunión previa, entrevista, intervalo para
debate, intervención, y debate final.

El grupo de cuatro fundo en Milán, el Centro per il


Studio della Famiglia. En sus primeras épocas,
proponen un modelo de intervención para familias con
una organización muy rígida (típicamente, las
transacciones psicóticas) y alcanza gran difusión gracias

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a la publicación en la década del 70 del libro "Paradoja y
contraparadoja"

La terapia empieza desde el momento en que la familia se


pone en contacto con el equipo terapéutico, utilizan la
comunicación paradojal (doble vinculo terapéutico) con
las familias muy rígidas proponiendo un cambio tanto en
la familia como en el terapeuta (cambio epistemológico);
Así mismo necesitan contar con una hipótesis sistemática
(circular y relacional) que organice la información en la
sesión.

La Escuela de Milán a lo largo del tiempo ha ido


evolucionando desde un paradigma estratégico a uno más
amplio y circular, de este paradigma considerado por
algunos como lineal se pasó a otro, cibernético, holístico
llamado también paradigma de sistema.

II. EL PLAN MILANÉS.- FASES DE LAS SESIONES


TERAPÉUTICAS.-

La primera entrevista que estructuro el grupo de Milán de


Terapia Familiar Sistémica, atraviesa las siguientes fases:

1. Contacto telefónico previo a la entrevista.


2. Pre-sesión.
3. Entrevista: definición del contexto terapéutico.
4. Entrevista: toma de datos.
5. Entrevista: inter-sesión.
6. Entrevista: intervención final.
7. Post-entrevista: evaluación de la respuesta del
cliente.

En los apartados del 1 al 3, se define el contexto


terapéutico, por supuesto en las restantes etapas
también, lo que queremos decir es que estos tres
momentos tienen como objetivo fundamental delimitar las
condiciones en las que se va a desarrollar el trabajo.
(Navarro-Gongora). También es posible establecer, a
partir de los datos y de la informacion relevante, hipotesis
preliminares que en la fase 4 del proceso podría dejarse
de lado u organizar y construir la indagación sistemica en
busca de otra hipotesis.

El proceso y la metodología del modelo de Milán


merecerían un apartado específico. Por lo que en las

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próximas lecturas desarrollaremos de manera ampliada
las fases del proceso de la entrevista terapéutica.

III. SIEMPRE HAY UN DÍA QUE VIENE DESPUÉS DE LA


NOCHE.- LA HIPOTESIS EN TERAPIA FAMILIAR.-

Si bien el presente artículo versa sobre la importancia de


la hipotetizacion en la terapia familiar, este es uno de los
principales principios – guía de la metodología que
conduce el terapeuta. Los otros dos principios están –de
alguna manera- involucrados, superpuestos,
acomodados en función de la indagación, intuición y
sentido sistémico de la curiosidad, es decir unir patrones
en base a la construcción de hipotesis. Es decir, no
estamos relegando la fundamentación y la importancia de
los otros dos principios, como son el de la
neutralidad/curiosidad y el de la circularidad como parte
del interrogatorio circular.

Pero ahora centrémonos en la hipotesis sistemica.


Veamos lo que hay por debajo de la mesa. Las hipótesis
pueden abarcar distintos niveles de comprensión
(Boscolo y Cecchin. 1989).

EI nivel 1 tiene en cuenta el papel que juega el síntoma


en la relación de pareja. El juego se conceptúa en
términos de qué es lo que se da y qué es lo que se recibe
(afecto y/o poder).

El nivel 2 considera las alianzas existentes en la familia


nuclear.

El nivel 3 se centra en la familia extensa y en la función


que tiene el mito familiar. Y. finalmente.

El nivel 4 establece cuál es la relación entre la familia


nuclear y las instituciones implicadas a consecuencia
del síntoma del paciente identificado.

IV.- EL PROCESO DE HIPOTETIZACION.-

Desde el modelo milanés es imposible establecer los


objetivos del cambio, si es que no hilvanamos de acuerdo
a las narraciones de doble dirección de los miembros de
la familia el juego familiar. Las familias no llegan a la

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sesión explicando las hipotesis que desarrollan a través
de los que los hace actuar, pensar y sentir entre ellos.

Es así que la hipotetizacion, es la capacidad que tiene el


terapeuta de formular una hipótesis, originada por las
informaciones de que dispone, las interacciones y las
secuencias de hechos registrados por los miembros de la
familia. Las familias siguen un “juego familiar”, sin tener
el conocimiento de que –paradojicamente- actúan, pero a
la vez muestran la forma como mantienen, producen y
sostienen la función del paciente identificado.

Con ésta el terapeuta establece el punto de partida


de su propia investigación, que es efectuada en actos
metódicos para establecer su validez. Según los
autores, “…en el momento en que la hipótesis (H)
resulte equivocada el terapeuta deberá formular
rápidamente otra, que le viene sugerida por las
informaciones recogidas durante el trabajo para
verificar la hipótesis precedente”.

Según Cecchin, la curiosidad o la postura de neutralidad


nos impulsa a continuar buscando descripciones y
explicaciones diferentes aun cuando no podamos
imaginar de inmediato la posibilidad de que existan otras,
en este sentido la hipotetización tiene que ver más con la
técnica. La hipotetización es lo que se hace para tratar de
mantener esa postura.

Una manera de generar hipótesis útiles, es el uso de la


metáfora del relato de las historias –dirá Ccechin-. Las
familias son maravillosas narradoras de historias porque
tienen guiones tan interesantes para describir. El
terapeuta sistémico es un “tejedor de historias”, diría Luis
Botella (1999). Las familias, llegan a la terapia con sus
propias epistemologías y guiones, que solo tienen lógica
para ellos. Depende de estos guiones para mantenerse
unidos, pero con el sufrimiento de por medio.

Las familias derivadas a terapia familiar, llevan su propia


narrativa, esta no los ayudan a funcionar del modo que
ellos consideran útil. Como clínicos, ofrecemos a la
familia nuevos guiones (basados en la construcción de
hipótesis) a los cuales la familia responda adaptando su
propia versión, el que, a su vez, nos ayuda a cambiar el
nuestro, y así seguido.

Si dejamos de lado la curiosidad sobre los patrones


relacionales o “el juego familiar” y somos o nos vemos

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incapaces de desarrollar hipótesis, hemos
infructuosamente aceptado el guion de la familia.

Refiere Cecchin que el tratamiento clínico de las familias


no es el único contexto en el cual resulta difícil generar
hipótesis. La formación en terapia familiar debe de crear
el espacio de aprendizaje necesario para que el estudiante
deje los temores e inseguridades al construir hipotesis.

Según Cecchin esto sucede porque nuestra educación


enaltece al profesor como el que “sabe más”, y que es
imposible y hasta irrespetuoso de que el alumno en
formación pueda acertar en las hipotesis que permitan
entender la organización de la familia disfuncional. Nos
inclinamos a respetar a “aquello que es”. Resulta difícil
desarrollar un estado de curiosidad dentro de este tipo de
contexto.

En esa misma línea de entendimiento, Cecchin, cuestiona


el respeto por la autoridad, genera una sensación de
sentirnos incapaces de influenciar o cuestionar la
posición de la autoridad, es una señal de pensamiento
lineal, el cual es, además, marcado por creer en lo que
dice la familia. Es imposible ser curiosos cuando somos
“verdaderos creyentes”.

La historia del mundo occidental se caracteriza por


nuestra búsqueda de explicaciones exactas. Con
semejante historia, no es sorprendente que a todos nos
resulte difícil de generar hipótesis, lo cual requiere la sus
pensión de la búsqueda de una explicación. En el trabajo
del Equipo de Milán de los primeros pioneros (12), se
sugirió que la “tiranía del condicionamiento lingüístico”
era parte de la herencia. Para ayudarnos a superar
explicaciones lineales se sugirió evitar el uso del verbo
autoritario “ser”. Cuando describimos a la gente, eventos
y creencias como “siendo”, tendremos a dejar de buscar
hipótesis en lugar de actuar en horma de diálogo”
desafiando constantemente las historias/hipótesis de las
familias y nuestras propias historias/hipótesis previas.

Hipotesis y Hipotetizacion.-

La Hipotetización consiste en el proceso de búsqueda,


formulación, utilización y puesta a prueba de hipótesis
(Selvini-Palazzoli et al, 1980; Andolfi, 2003). No se trata,
de hecho, de las hipótesis mismas, sino que del proceso
en el que el terapeuta las conecta y hace uso reflexivo de
ellas, conduciendo la terapia a partir de y en función de

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ellas. Mientras la hipótesis busca orientar y focalizar la
indagación y se centra en lo observado, la Hipotetización
ha de comprenderse, por su parte, como un ejercicio de
des-orientación y de des-focalización que ocurre en quien
observa; se trata de una actitud en la que el terapeuta
procura no cerrarse en la idea generada por una hipótesis
en particular sino que, en cambio, establece una
búsqueda constante de nuevas hipótesis a partir de la que
ya está en uso, introduciendo novedad, complejidad y
movimiento a su trabajo.

La hipotetizacion es el verdadero trabajo del terapeuta


sistémico. Su formación como terapeuta debe de poner en
funcionamiento aspectos de su self: la capacidad de
mirarse, actuando sobre los contenidos de la narrativa de
la familia, conocimiento de sus limitaciones y de sus
prejuicios sistémicos, la historia de sus lazos con su
familia de origen, intuición sistemica sobre los patrones
relacionales de los miembros de la familia, la capacidad
de involucrarse en el dram a familiar, la capacidad de
generar en la familia nuevas formas de entender las
tramas, ser irreverente en algunas situaciones, siempre y
cuando esa postura gane un espacio de resonancias,
sobre todo en terapias familiares con adolescentes y
niños.

V. Funciones de la Hipotesis.-

Una hipótesis cumple dos funciones importantes para la


Escuela de Milán:

V.1.- El terapeuta como “buceador” de la


entrevista sistemica.-

“Una manera de generar hipótesis útiles, es el


uso de la metáfora del relato de las historias.
Las familias son maravillosas narradoras de
historias porque tienen guiones tan
interesantes para describir. Llegan a la
terapia con esos guiones apretadamente
escritos”. (Cecchin, 1998)

La primera función de la Hipotesis es que es útil


para organizar la cantidad de informacion que
otorga la familia y cada uno de sus miembros. Es
el andamio, en el que el terapeuta se apertrecha a
fin de seguir un camino, que le permite “conocer”
el funcionamiento de la familia. La curiosidad y el

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interrogatorio son un hilo conductor para seguir
explorando e investigando los “juegos familiares”.

La hipótesis no es verdadera ni falsa, sino


solamente más o menos útil. También puede que
resulte equivocada al verificarla pero es, de todas
formas, portadora de informaciones en cuanto que
permite excluir un cierto número de variables que
habían parecido posibles.

V.2.- El terapeuta sistémico camina como


acróbata sobre la cornisa.- La construcción de
hipotesis, mantiene al terapeuta en vilo, atento,
suspicaz, involucrado en la trama y en el drama
familiar. Nos fascinan la forma como la familia va
hilvanando relatos, historias interacciónales entre
sus miembros. La construcción de hipotesis,
garantiza la actividad del terapeuta, sigue los
rastros de las secuencias familiares, para
introducir nuevas formas de entender y explicar los
sucesos familiares. Si el terapeuta se comportase
de modo pasivo, sería la familia quien, según su
propia hipótesis lineal, podría imponer su propio
procedimiento, en cambio la hipotesis del
terapeuta introduce un input inesperado. (Bertino)

V. CONSTRUYENDO HIPOTESIS.- LA CLÍNICA


SISTEMICA EN UN HOSPITAL NACIONAL.-

Samuel es un niño de 6 años. Llega como P.I., derivados


de psiquiatría. En esta primera entrevista familiar, asiste
acompañado de la madre. “Samuel tiene TDH”…replica la
madre. Eje conyugal con problemas de pareja. Esposo
periférico, centrando la crianza en la madre. La madre se
ocupa sobremanera y sobreprotectora de Samuel. Y
Samuel sostienen con su energía, curiosidad y poder
cuan ocupada debe estar la madre…para no deprimirse.

La interconsulta a terapia familiar por parte del derivador,


le da status al paciente identificado. Es así que,
generalmente los padres del paciente identificado, llegan
convencidos del diagnóstico de su hijo. La derivación a
terapia familiar a través del paciente identificado,
trasciende su elección hacia otra historia, drama o trama
familiar.

La familia R. asiste a Terapia familiar, derivados por


Psiquiatría infanto – juvenil. Hay una historia de abuso
sexual, de acoso y maltrato. El perpetrador es el

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padrastro, es decir la pareja de la madre. En esta primera
sesión, nuestro involucramiento esta precedido del
espacio de colaboración de los miembros de la familia que
asisten. Como generalmente la primera persona que
cuenta la historia infame, les preguntamos a los hijos –
presentes en la sesión- si están de acuerdo con el tema
que se tratara en esta sesión. Y, además si ellos quieren
colaborar en la narración de los hechos. La madre
empieza a narrar la historia de abuso. Hasta aquí, las
hipotesis se plantean como piedras de toque, conforme
van avanzando en la informacion, exclusivamente de la
indignación por los hechos. Los hijos son la víctima. Las
hipotesis –de alguna manera- tienen que incluir a todos
los miembros de la familia. Conforme vallamos
introduciéndonos en la dinámica del abuso y sus
consecuencias, vamos involucrándonos en la trama y
darles el sostenimiento emocional al despliegue de
sentimientos, reacciones e indignaciones de los miembros
de la familia. Nuestras hipotesis preliminares se irán
construyendo en base a la narrativa de los miembros y a
sus interacciones entre ellos.

Victoria es una joven que cuando se inició la terapia


familiar pesaba casi 21 kilos y tenía 22 años. Ella acude
con sus padres a la sesión citada. Victoria es derivada por
psiquiatría del adulto y es la paciente identificada por esta
familia y por el derivador. Hoy victoria está terminando el
segundo año de arquitectura con unos bocetos realmente
muy creativos y artísticos.

En síntesis, esta es una familia con dos hijos mayores,


prácticamente independizados de la familia, con carreras
profesionales exitosas. Ella, Victoria tuvo que
“sacrificarse en estos últimos cuatro años, haciéndose
cargo de los ecos de la madre, por su relacion
complementariamente rígida con el esposo, padre de
Victoria. Tal es así que, en algún espacio triangular de la
relacion manipulatoria, ella dice que podría haber sido
mejor esposa que su madre para el padre.

Hoy, continúan las sesiones de terapia familiar paralela a


la terapia individual con Victoria. Victoria está casi
emancipada de la familia con un inicio exitoso de su
carrera universitaria y lo más relevante está en proceso
de desvincularse de la relacion de pareja de sus padres.

Fernando es un adolescente de 15 años. Llega a la terapia


familiar por consumo de marihuana. Es derivado con su
familia del servicio de farmacodependencia del Hospital.
Sus padres están separados desde hace año y medio y su

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consumo de marihuana se exacerbo en estos últimos
meses. Los derivadores y la familia no se explican que ha
sucedido. Si bien no es tan permanente la visita y el
acompañamiento de su padre, este desde hace algunos
meses está rehaciendo su vida amorosa con una persona
y que Fernando – a través de las redes- se enteró que la
pareja de su padre está en estado, esperando un bebe,
que será el hermano de Fernando. Re-pensemos
abductivamente cuál es la hipotesis de la conducta de
Fernando, pero incluyan a todos los miembros de la
familia de Fernando.

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Familiar Sistémica de Milán. Diálogos sobre teoría y
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Selvini-Palazzoli, M., Boscolo, L., Cecchin, G. Y Prata, G.
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