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Historia

Josué y Jueces

INTRODUCCIÓN

En la introducción al Pentateuco hemos expuesto las alternativas


del Hexateuco y el Tetrateuco. La hipótesis comúnmente aceptada hoy
es que, en un estadio, existió una gran obra de historiografía que abar-
caba desde la entrada en la tierra hasta la salida al destierro. El
Deuteronomio, construido en esquema de alianza, era el gran prólogo
y clave teológica de dicha historia. Esa obra recibe el nombre de
Deuteronomista y su sigla es Dt. Esta hipótesis (propuesta por M. Noth
en 1942) ha orientado muchos análisis especiales de los libros que
comprende: Jos, Jue, Sm, Re, y se aplica como marco de referencia
de la exégesis.

Contenido

Después de la última actividad y la muerte de Moisés (véase


comentario a Dt), le sucede Josué, quien dirige la conquista y reparte el
territorio entre las tribus; antes de morir renueva la alianza (Jos 24). Sigue
una especie de edad media, la era de los Jueces (Jue). El último juez,
Samuel, introduce la monarquía de Saúl y David (Sm). Le sucede Sa-
lomón. Al morir éste, sucede el cisma, que divide al pueblo en dos reinos:
el septentrional, llamado Israel, y el meridional, llamado Judá. Ambos
continúan su vida paralela (Re) hasta la destrucción de Israel (622) y de
Judá (586). Es una historia lineal y continua, desigualmente desarrollada.
El intento de escribir la historia de un pueblo durante setecientos años es
una hazaña cultural de primer orden en aquellos tiempos.

Época

La obra no se pudo completar antes del destierro, y queda mar-


cada por la desgracia reciente, con una mezcla de nostalgia y espe-
ranza. Más importante, el autor intenta comprender la catástrofe por
sus causas; lo cual es historiografía madura. Da preferencia a las cau-
sas religiosas sobre las políticas y militares.
INTRODUCCIÓN 408

Un análisis más atento induce a muchos a distinguir dos redac-


ciones de la obra: la primera en tiempos de la reforma de Josías; la
segunda durante el destierro.

Autor

Hay que contar al menos con dos autores. Pero muchos investi-
gadores prefieren hablar de "escuela". Es un concepto maleable e
indefinido. Si era escuela, tuvo que haber una formación común, crite-
rios y procedimientos compartidos, dependencia o intercambio. Y un
último autor responsable.

Tema

Si hay que señalar un tema central, escogemos la monarquía


hereditaria en la tierra. Josué es el presupuesto. Los Jueces son el
"antes de la monarquía", con un intento abortado (Jue 9). Samuel es el
eslabón de enlace que actúa entre dos fuerzas opuestas (1 Sm 8; 12).
Con el cisma, los del norte pierden la continuidad dinástica; los del sur
la mantienen, superando repetidas amenazas. La tensión inicial, pro y
contra la monarquía, informa el relato hasta el balance final. De parte
de Dios, la tensión brota del contraste entre promesa incondicionada y
alianza condicionada.
Otro tema, que considero subordinado, es la tierra: conquistada y
repartida por Josué, habitada durante el gran arco que concluye en el
destierro. Su posesión también entraña tensiones: es don y tarea, es
posesión tranquila y amenazada, desde fuera y desde dentro. Es más
que simple escenario de la historia. Algunos descubren prefiguraciones o
semejanzas en los relatos patriarcales: bajada y subida de Abrahán a
Egipto; destierro y vuelta de Jacob; relaciones con los siquemitas y otros
extranjeros; conflictos de sucesión; conflictos de hermandad.

Método de trabajo

El Deuteronomista unifica materiales preexistentes en un esquema


simplificado. Acoge textos ya elaborados por la tradición y echa sobre
ellos una red de mallas anchas. Los hilos, paralelos y perpendiculares
de esa red serían: a) reflexiones del autor, que pone en boca de sus
personajes o pronuncia con autoridad de narrador; b) palabras divinas
que prometen o amonestan. Entre las mallas se escapan o se delatan
los materiales aprisionados.
a) Moisés (Dt 29,1-28; 30,1-6); Josué (Jos 23); Samuel (1 Sm
12); David (2 Sm 23,1-7; 1 Re 2,2-4); Salomón (1 Re 8,23-53); el
autor: para el reino septentrional (2 Re 17,7-23); para el meridional
(2 Re 21,10-15).
JOSUÉ Y JUECES

b) Prescindiendo de la misión de Moisés y Josué, los mensajes


divinos jalonan la historia; pocas veces pronunciados directamente por
el Señor, de ordinario transmitidos por medio de algún profeta. Al pue-
blo pecador (Jue 2,1; 10,11);aGedeón (6,8); a Manoj, padre de Sansón
(Jue 13); a Samuel (1 Sm 3); a Saúl (1 Sm 28); Natán a David (2 Sm 7
y 12); a Salomón (1 Re 3 y 9; 11,11-13). Ajías a Jeroboan (1 Re 11,29-
39 y 14,1-11); Semayas a Roboán (12,23-24); un profeta de Judá a
Jeroboan (1 Re 13); Jehú a Basa (1 Re 16,1-4); ciclos paralelos de Elias
y Eliseo (1 Re 17 a 2 Re 13); Miqueas ben Yimla (1 Re 21); Jonás a
Jeroboan II (2 Re 14,25); Isaías a Ezequías (2 Re 19-20); Julda a Josías
(2 Re 22,14-20). Es curioso y extraño que en la serie no figuren Oseas,
Amos, Miqueas ni Jeremías.

Materiales

A través de las mallas del tejido unitario y sobreañadido asoman


materiales heterogéneos, que el autor copia o elabora.
a) Listas: de personas, de oficios, de localidades. No es improba-
ble que las listas estén tomadas de archivos o conservadas por una
memoria tenaz y cultivada en aquella cultura.
b) Crónicas y Anales. Los libros de los Reyes mencionan periódi-
camente los anales del reino, dando a entender que los han consulta-
do y usado y que el lector puede controlarlos. La existencia de archi-
vos reales está ampliamente documentada por la arqueología, desde
el siglo XXV; sus registros suelen ser de tema económico o diplomáti-
co. En nuestro caso preguntamos: ¿eran los cronistas oficiales tan
buenos narradores, tan artistas del lenguaje?
c) Leyendas. Hay leyendas que son pura ficción; hay leyendas
que tienen base histórica, y hay rasgos legendarios que se adhieren a
figuras históricas. En la obra del Deuteronomista las leyendas parecen
agruparse en bloques: en el libro de los Jueces, p. ej. el ciclo de
Sansón, y en el ciclo del profeta Eliseo. Rasgos legendarios aureolan
figuras importantes, como la de David; casi podemos decir que es el
modo de contar del autor o de los textos que recoge. Como de ordina-
rio nos faltan elementos externos de juicio, no podemos aislar con
seguridad el núcleo histórico; por lo cual no podemos ni afirmar ni
negar la historicidad de los relatos. Sí podemos juzgar que el autor
quiso o pensó contar hechos sucedidos.
Mejor que con las sagas escandinavas, muchos relatos de esta
obra se pueden emparejar con nuestro romancero: romances heroi-
cos, históricos, fronterizos, ciclos. (Qué fácil sería traducir libremente
en forma de romance episodios sacados del Deuteronomista).
Lo heterogéneo de los materiales acogidos en la historiografía del
autor revelan su respeto por los recuerdos del pasado propio, su tole-
rancia para conceder la palabra a puntos de vista opuestos.
INTRODUCCIÓN 410

Principios

Como los materiales previamente elaborados tienden a frag-


mentar y disgregar la unidad, hacía falta atenerse a algunos principios
para componer unitariamente la obra. Impera el principio teológico: un
Dios y un pueblo suyo, y sus relaciones a lo largo de la historia.
Dios es el portagonista: unas veces discreto, entre bastidores;
otras veces espectacular, "con signos y prodigios". En particular con su
palabra. Sea institucional, que instaura un orden estable, sea coyuntu-
ral, que da instrucciones para una situación concreta. O sea, alianza
renovada (Js 24; 2 Re 11,17; 23,3) y palabra profética.
Dios actúa en la historia en un pueblo y por un pueblo. No mueve
marionetas, sino que engrana la libertad y responsabilidad del pueblo
con sus dirigentes. Como el pueblo es responsable directamente al
Señor, en virtud de compromisos formales, incurre en un proceso que
llamamos de retribución. El Señor puede retribuir dejando que se desa-
rrolle la dialéctica de la histora, o de forma extraordinaria y patente. Lo
había anunciado, y ha sucedido; lo había prometido, y lo ha cumplido;
lo había amenazado, y lo ha ejecutado. Si el don de la tierra es cum-
plimiento de una promesa, la pérdida es ejecución de una amenaza.
Ese diseño se repite a escala mayor o menor, colectiva o individual.
Una historia así compuesta glorifica al Señor por los beneficios
otorgados y lo justifica de los castigos infligidos. Las mallas de la red
se tensan cuando toma la palabra el Deuteronomista (2 Re 17); se
aflojan cuando cede la palabra a relatos más antiguos. El libro de los
Jueces es una excelente ilustración.

Finalidad

¿Para qué compuso el Deuteronomista su gran obra histórica?


No sólo para preservar recuerdos del pasado en el momento en que la
nación perecía. ¿Para glorificar al Dios que salvó o para justificar al
que castigaba? ¿Para infundir esperanza o para expresar su desespe-
ranza? El salmo 77 se pregunta: "¿Se ha agotado su misericordia, se
ha terminado para siempre su promesa?"; Lam 3,26-31 exhorta a la
esperanza; el Sal 81 habla en forma condicional.
Pienso que el breve final de la obra (2 Re 25,27-30), por lo ines-
perado, es una puerta abierta a la esperanza. A lo largo de la obra hay
sembrados otros gérmenes de esperanza. Ligados a la conversión del
hombre: 1 Sm 7,3; 1 Re 8,33.47.50; 2 Re 17,13; 23,25. Ligados a las
promesas o a la compasión de Dios: 2 Sm 7,14;1 Re 11,31-34; 15,4;
2 Re 8,19; 13,23; 14,26. Añadamos que cuando se da la última mano
a la obra, ya había invitado Jeremías a la esperanza (Jr 29; 31).
Los textos citados permiten hacer balance. Las promesas patriar-
cales eran incondicionales; garantizaban la supervivencia del pueblo.
411 JOSUÉ Y JUECES

La alianza sinaítica estaba condicionada a la lealtad del pueblo: justifi-


caba el castigo y ofrecía perdón a quien se convirtiera. La promesa
dinástica es incondicional: garantiza la continuidad de la descendencia
y tomará una dirección inesperada.

Consecuencias

El método de composición del Deuteronomista no facilita la tarea


del intérprete. No es historia al estilo nuestro. Muchas veces no es his-
toria en ningún sentido. Con todo procuraré analizar cada episodio
como si se tratara de un relato histórico: rastreando la coherencia de
sus motivaciones y persiguiendo el hilo de sus consecuencias. Pero no
pronunciaré cada vez la duda metódica sobre la historicidad. Baste esta
declaración de principio.

El modelo de sedimentación

Guiados por este modelo algunos exegetas prefieren trabajar


con secciones menores: perícopas o bloques, relatos o ciclos. Se ima-
ginan que un relato es el resultado de un proceso de sedimentación de
capas sobre un texto primitivo (con efectos secundarios de erosión y
desplazamiento). Mediante el análisis del resultado final, lo único que
tenemos, pretenden separar anatómicamente los estratos y asignar
cada uno a una época o corriente o intención. Los indicios principales
suelen ser incoherencias de contenido o forma, marcas de sutura. La
incoherencia vertical, de estratos, es correlativa de la coherencia del
mismo estrato en perícopas diversas.
En teoría la hipótesis es plausible. En la práctica se expone a
mucha especulación; porque faltan datos externos y los indicios inter-
nos son polivalentes. Dado el carácter de la presente obra, daremos
poco espacio a este tipo de análisis.

Arte narrativa

La obra del Deuteronomista contiene relatos estupendos, que per-


tenecen a la literatura universal, que han sido modelos tácitos o confesa-
dos de narradores occidentales. En el panorama literario del Próximo
Oriente antiguo dos textos sobresalen: el Guilgamés y los relatos del
Antiguo Testamento. Aquí me tengo que contentar con llamar la atención
del lector sobre el hecho y registrar algunos aspectos sobresalientes.
Ante todo, la riqueza de argumentos interesantes: patéticos, có-
micos, burlescos, heroicos, misteriosos, trágicos, novelescos, fantásti-
cos; y la destreza con que están contados.
a) Lo que no encontramos: descripción del paisaje o del escena-
rio, que agradeceríamos en varias ocasiones; análisis de la interioridad
INTRODUCCIÓN 412

de los personajes, desaprovechando ocasiones magníficas; reflexio-


nes generalizadoras, que añaden un contexto humano más amplio.
b) Esencialidad e inmediatez. La acción avanza rápida, apoyada
en momentos culminantes. Acertando con lo esencial, el narrador
puede sacrificar el resto o dejarlo a la fantasía del lector. También el
diálogo es escueto: dos interlocutores cada vez y pocas bazas. La
acción puede describirse con un rasgo decisivo o articularse en una
secuencia de movimientos.
c) La narración suele ser lineal. Practica el retardar o acelerar el
tempo narrativo; raras veces recurre a la sustentación. No conduce
simultáneamente acciones paralelas, aunque en algunos detalles seña-
la la simultaneidad para algún efecto. Aunque suele respetar el orden
cronológico, se permite anticipar en forma de presentimiento o de pre-
dicción, y también retrasar una información para el momento más efi-
caz o necesario.
d) Los personajes, salvo raras excepciones, no son rotundos.
Raras veces se fija el narrador en el aspecto externo. El carácter se
declara en la acción y en las palabras. El personaje colectivo asiste, es
interpelado. Pocas veces toma la iniciativa de protagonista.
e) El punto de vista suele ser el del narrador omnisciente. En el
Dt se interpone la voz narradora de Moisés. En los ciclos de Elias y
Eliseo nos parece escuchar la voz de un miembro de la comunidad.
El narrador delata sus preferencias; pero es capaz de contar con
distancia, casi con frialdad: el narrador no se inmuta, para que se
inmute el lector. El autor en parte presupone a su lector, ios judíos de
su época, en parte lo va haciendo.
f) Por el grado diverso de identificación o disociación del autor
con sus personajes y contando con el impacto sobre el lector, el texto
se puebla de tensiones y ambigüedades valiosas. Las tensiones no
siempre están resueltas.
g) Notas de estilo. Algunos factores son inseparables del texto
original, p. ej. el material sonoro, las paronomasias, aliteraciones, jue-
gos de palabras. Más accesible es el ritmo, que se ensancha o estre-
cha expresivamente. La repetición de palabra o raíz es uno de los
recursos más importantes, no siempre reproducible en la traducción.
Son frecuentes los esquemas numéricos, especialmente siete, diez y
doce. Muy importantes y no tan fáciles de captar son los valores sim-
bólicos.
A lo largo del comentario iré repartiendo observaciones de carác-
ter literario.
Josué

INTRODUCCIÓN

El libro

El libro de Josué mira en dos direcciones. Hacia atrás, completan-


do con la entrada en Canaán la salida de Egipto; hacia delante, inaugu-
rando con el paso a la vida sedentaria la nueva etapa del pueblo.
Por lo primero, algunos añadieron este libro al Pentateuco para
obtener un Hexateuco. Sin la figura y obra de Josué la gesta de Moisés
queda violentamente truncada. Con el libro de Josué, el libro del Éxodo
alcanza su conclusión natural.
Por lo segundo, otros juntan este libro a los siguientes, para for-
mar la obra que llaman Historia Deuteronomística (sigla Dtr); obra que
comienza con el Deuteronomio actual o con una versión precedente
más simple (véase introducción al Pentateuco).

Simplificación

El autor tardío que compuso este libro, valiéndose de materiales


existentes, se guió por el principio del simplificar. Lo que según mu-
chos fue una penetración lenta y desigual está presentado como un
esfuerzo colectivo bajo una dirección unificada: todo el pueblo a las
órdenes de un jefe supremo e inmediato, Josué.
La tarea asignada en el libro a Josué es conquistar toda la tierra y
repartirla entre todas las tribus. En otros términos, el paso del régimen
seminomádico al sedentario, de una cultura pastoral y trashumante a una
cultura agraria y urbana. Un proceso lento, quizá secular, se reduce
narrativamente a un impulso bélico y un reparto único. Una penetración
militar, una campaña al sur y otra al norte, y la conquista está concluida
en pocos capítulos. En un par de sesiones, el catastro queda terminado.
Para la génesis del presente libro véase la introducción general al
Deuteronomista y el comentario a algunos capítulos.
INTRODUCCIÓN 414

Historicidad

Semejante simplificación no da garantías de historicidad. Por los


resquicios del esquema se escapan unas cuantas anécdotas o breves
episodios que podrían remontarse a tiempos remotos. La arqueología,
que un tiempo se quiso aducir a favor de la historicidad del libro, ha
desmentido con su ambigüedad o con datos contrarios tal pretensión.
Este juicio de conjunto se confirma con los datos siguientes.

Historia

Sobre la aparición de los israelitas en territorio de Canaán se trata


de saber cómo fue -reconstrucción histórica- o de imaginarse cómo
pudo ser -modelos históricos-. Las preferencias de los exegetas se
reparten en tres modelos, a) Israel viene desde fuera, en una oleada
compacta, y conquista por la fuerza una parte sustancial del territorio
de Canaán. b) Israel viene desde fuera y va penetrando por infiltración
pacífica y asentamientos estables, a lo largo de un par de generacio-
nes, c) Israel se alza desde dentro y desbanca la hegemonía de las
ciudades-estado.
La primera es la propuesta por la Biblia y aceptada por varios
arqueólogos y exegetas de la generación precedente. Hoy cuenta con
pocos adeptos. La segunda cita algunos datos de la arqueología y se
concentra en los textos; especialmente en la versión de Jue 1 y en fra-
ses sueltas y significativas de Josué: Jos 11,22; 13,1.13; 16,10; 17,11;
18,2. Esta hipótesis ha dominado hasta años recientes y todavía es
adoptada por muchos. La tercera es de signo sociológico; aduce infor-
mación externa sobre la situación en Palestina durante el siglo XIV y se
apoya en excavaciones más recientes y difusas por todo el territorio.
Estos modelos pueden acoger como factor determinante la fe yavis-
ta. Para algunos intérpretes la fe en un Yhwh guerrero que auxilia y da la
victoria a su pueblo. Para otros la fe en un Yhwh ético frente a dioses míti-
cos que apoyan el poder establecido y aseguran la fertilidad de la tierra.
Para otros es el Dios exigente y celoso de Ex 34,10-26, que no admite
rivales directos ni indirectos. Finalmente la fe en Yhwh vivida con entu-
siasmo y transmitida eficazmente por un grupo dinámico que aporta su
experiencia transformadora. Véase también el marco histórico.

La figura de Josué

El libro lo presenta como continuador y como imitador de Moisés.


Además de los capítulos 3-5, simétricos de la salida, se pueden seña-
lar otras semejanzas: el envío de exploradores (Nm 13 y Jos 2), la vara
en la mano de Moisés y la jabalina empuñada por Josué (Ex 17 y Jos
8), intercesión (Ex 32; Nm 14 y Jos 7,6-9), renovación de la alianza (Ex
24; 34; Dt 29-31 y Jos 24), testamento espiritual (Dt 32-33 y Jos 23).
JOSUÉ

Con todo, la distancia entre ambos es ¡ncolmable. Josué no pro-


mulga leyes en nombre de Dios, Josué tiene que cumplimentar órde-
nes y encargos recibidos de Moisés o contenidos en la ley, Josué no
goza de la misma intimidad con Dios.
Al contrario, la figura de Josué resulta en conjunto tan apagada
como esquemática. El autor o autores se han preocupado de irlo intro-
duciendo en el relato, como colaborador de Moisés. Ya en Ex 17, en
el Sinaí (Ex 32), en momentos críticos del desierto (Nm 11; 14; etc.),
finalmente ha sido nombrado sucesor de Moisés (Nm 27; Dt 31). En el
libro que lleva su nombre, su perfil no se destaca por encima de su
tarea específica: no cobra espesor ni estatura.
Fuera del libro, llama la atención su ausencia donde esperába-
mos encontrarlo: ni él ni sus hazañas peculiares se mencionan en los
recuentos clásicos: 1 Sm 12; Sal 78; 105; 105; 106; 136; Neh 9; tam-
poco figura en textos que se refieren a la ocupación de la tierra: Sal 44;
68; 80. Ben Sira, el Eclesiástico, le dedica once versos de su loa (46,1-
8). Dos veces lo cita el NT: Hch 7,45 y Heb 4,8.

Dios protagonista

Por encima de Moisés y Josué, garantizando la continuidad de


mando y empresa, se alza el protagonismo de Dios. La tierra es pro-
mesa de Dios, es decir, ya era palabra antes de ser hecho, y será
hecho en virtud de aquella palabra. Si Josué la ocupa, es porque el
Señor ya se la ha entregado. La valentía de Josué se funda en la asis-
tencia divina: es confianza religiosa más que pura valentía humana.
Josué ejecuta órdenes concretas de Dios, o sea, palabras que crean
historia a través de la obediencia humana. Es Dios quien elige y nom-
bra a Josué; al pueblo toca reconocer el nombramiento divino. El Dios
de Josué es el Dios de la alianza, por eso el libro se cierra renovando
la alianza y queda abierto hacia la nueva era.

Arte narrativa

El libro de Josué es el menos agraciado en una serie sobresa-


liente. Descontemos los capítulos 1 y 23, marco en que los discursos
proponen el pensamiento de la obra. Apartemos las listas geográficas
del reparto, 13-21, con el problema teológico del 22. Quedan doce
capítulos para la narración; todavía sobran dos, las noticias escuetas
del 11 y la recapitulación de nombres en el 12.
Diez capítulos dan mucho de sí para un buen narrador bíblico. No
sucede así en este libro, sobre todo por la importancia concedida al
material cúltico. Es lógico que la renovación de la alianza sea texto
litúrgico más que relato (8,30-35 y 24). Recordemos el paso del Mar
Rojo: Ex 14-15 tienen dramatismo, momentos espectaculares, hondu-
ra simbólica, entusiasmo religioso. Para el paso del Jordán nos dan
INTRODUCCIÓN 416

una procesión litúrgica con sus preparativos y sus movimientos irregu-


lares: ¿quién puede imaginar plásticamente la escena?
La conquista de Jericó ha tenido fortuna en versiones pictóricas:
lo fantástico se sobrepone a lo bélico. Las trompetas desencadenan
una energía cinética que hace desplomarse de golpe la colosal mura-
lla. Pues bien, el relato está estilizado como celebración litúrgica du-
rante un semanario.
Gran parte del cap. 5 está ocupado por dos ritos con su explica-
ción. En el episodio de Acán (7) actúa el problema del herem y asisti-
mos al rito de las suertes.
En conclusión es poco lo que podemos saborear como relato en
el libro: el episodio de los espías (2), la derrota y conquista de Ay (8),
la burla de los gabaonitas (9). Si tenemos en cuenta que el reparto de
tierras se hace "ante el Señor", como rito sagrado, resulta que casi
todo el libro de Josué está estilizado como libreto de una gran cele-
bración cúltica. Más que presentar narrativamente la conquista, la
representa litúrgicamente. Me refiero al procedimiento literario, el
"como si"; no postulo la celebración de fiestas litúrgicas particulares,
que no se encuentran en el calendario oficial.

El problema ético

¿Cómo se justifica la invasión de territorios ajenos, la conquista


por la fuerza, la matanza de reyes y poblaciones, que el narrador pare-
ce conmemorar con gozo exultante?
Alguien responde que no hubo tal conquista violenta ni tales
matanzas colectivas; los israelitas pacíficamente infiltrados, se defen-
dieron, quizá excesivamente, cuando fueron agredidos por los reye-
zuelos locales con los cuales convivían. Pero, si los hechos fueron
más pacíficos que violentos, ¿por qué contarlos de esa manera?, ¿por
qué aureolar a Josué con un cerco de sangre inocente? Por si fuera
poco, todo es atribuido a Dios, que da las órdenes y asiste a la ejecu-
ción. ¿En qué sentido es Yhwh un Dios liberador? Hay un territorio
pacíficamente habitado y cultivado por los cananeos: ¿con qué dere-
cho se apoderan de él los israelitas, desalojando a sus dueños por la
fuerza? La respuesta del libro es que su Dios se lo entrega. Lo cual
hace aún más difícil la lectura.
Ya los antiguos sintieron de algún modo el problema. Y respon-
den que aquellas poblaciones son castigadas por sus pecados, se han
hecho indignas de seguir ocupando el territorio: Gn 15,16 lo dice como
profecía, Lv 18,24 lo incorpora a la legislación. Sab 12,1-12 lo discute
con más amplitud, apelando a la soberanía divina y al principio de la
retribución.
Añadamos una reflexión por nuestra cuenta. La posesión de un
territorio, la soberanía sobre él, ¿está siempre garantizada y justificada,
prescindiendo de razones éticas? Por razones de ecología y de huma-
417 JOSUÉ

nidad, ¿será legítimo en algún caso desposeer a una sociedad de su


derecho originariamente legítimo, actualmente abdicado? La ley retira a
veces a los padres la patria potestad sobre los hijos. Pero ¿quién tiene
autoridad para juzgar y ejecutar? Humanamente sería una instancia
supranacional reconocida. Para la mirada trascendente, Dios tiene dicha
autoridad. Y ¿cómo ejecuta sus sentencias? Muchas veces dejando
actuar la dialéctica de la historia; aceptando, aunque no justificando, la
ejecución humana torpe de un designio superior. Atribuirle a Dios la eje-
cución es como si dijéramos que "estaba de Dios".
Ni este relato de la conquista ni la historia Deuteronomista son la
última palabra. El pueblo de Israel es escogido por Dios en el estadio
cultural en que se encuentra y es conducido en un proceso de madu-
ración. Por encima del yehosua de este libro está el yehosua de
Nazaret, que pronuncia y es la última palabra, porque es la primera.

Marco histórico

Si aceptamos como hipótesis la historicidad básica, parece que la


época en que mejor encaja el movimiento de los israelitas es el siglo
XIII. La breve exposición que sigue no es un argumento a favor de la
historicidad, sino un simple marco donde encajar razonablemente los
relatos y los sucesos.
Hacia la mitad del siglo XIII a. C, el Medio Oriente, donde pulsa-
ba y crecía la cultura humana, había llegado a un equilibrio de fuerzas
organizado en un triángulo geográfico: Mesopotamia, Egipto, Asia
Menor. En Mesopotamia tocaba el turno al joven imperio asirio, que
había logrado someter al rival meridional, Babilonia; en Asia Menor
imperaban los héteos o hititas, en la segunda y última etapa de su
reino; en Egipto culminaba la dinastía de los Ramésidas, con el segun-
do de su nombre. Tukulti Ninurta I, Hattusilis III y Ramsés II eran los
soberanos.
¿No hará falta abrir el triángulo y convertirlo en cuadrilátero? Si
nos movemos del Oriente Medio hacia Occidente, recordamos que la
cultura no termina en los puertos fenicios y en el Delta del Nilo. En el
Mediterráneo oriental, al imperio marítimo y comercial de la Creta
Minoica había sucedido el nuevo imperio marítimo y comercial de los
micenios, los griegos que recuerdan la Miada y la Odisea. Este impe-
rio, que podemos llamar occidental, mantenía un cierto equilibrio de
intereses y bastantes relaciones con los héteos del Asia Menor.
La franja costera, Siria y Palestina, era, como de costumbre, un
larguísimo puente de comunicación, disputado por Egipto y Asia. El
Río del Perro (Nahr el Kelb, cerca de la actual Beirut) señalaba la fron-
tera norte de Egipto, hasta que Ramsés osó cruzarla y tuvo que en-
frentarse con el heteo Muwatallis, en Cades junto al Orantes. La bata-
lla quedó indecisa, y unos años después se firma un pacto que sella
un matrimonio real. La cancillería de la capital hetea (desenterrada en
INTRODUCCIÓN 418

Bogazkoy) da constancia de una serie de pactos con otros monarcas


o vasallos.
El equilibrio de los imperios estaba amenazado, y su decadencia
se precipitó en la segunda mitad del siglo XIII. El triángulo tenía tres
vértices firmes, pero sus lados no eran sólidos, porque se abrían a la
inundación del desierto, fecundo en hombres; mientras que el imperio
de islas en torno a la península griega era un trampolín diseminado,
que convertía el Mediterráneo oriental en aguas vadeables.
De pronto, no sabemos exactamente cuándo ni por qué ley mis-
teriosa de la historia, dos zonas humanas remotas entre sí y alejadas
de la cultura comienzan a moverse y a propagar el movimiento. Como
dos lagos tranquilos que recibieran dos fuertes impactos desde el
fondo ignoto. En Occidente los ¡lirios de Europa central, con los dorios
y los frigios en los Balcanes; en Oriente, grupos nómadas que osten-
tan el denominador común de árameos. Cuando las ondas concéntri-
cas empujadas desde los dos focos se encuentren, la inundación
habrá cubierto el triángulo de los imperios.
Ilirios, dorios y frigios avanzan, se les suman otros pueblos, de-
rrumban el imperio micénico, expulsan y empujan a otros pueblos,
sículos, etruscos, dáñaos... Estos últimos se arrojan al mar en busca
de nuevas tierras habitables. Son los llamados «Pueblos del mar»,
presentes ya como mercenarios en la batalla de Cades (Sardana,
Pelashat, Dardana), aludidos quizá en la Odisea (canto XIV), esculpi-
dos en el templo de Medinet Habú; el comentario a las escenas de los
relieves habla de los filisteos, Tjeker (¿Teucros?), Shekelesh (¿Sícu-
los?), Denyen (¿Dáñaos?). Estos pueblos destruyeron los emporios de
las costas mediterráneas orientales y se instalaron en algunos de
ellos. A esta época pertenece la conquista de Troya que cantó
Homero.
Por el otro lado el desierto empuja sus tribus nómadas, como el
viento las dunas. Por todas partes se infiltran estas tribus, de movi-
mientos flexibles, para saquear o en busca de una vida sedentaria, fija
y segura. Ya habían turbado las vías comerciales entre babilonios y
héteos en tiempo de Hattusilis III. Hostigan a los asirios, vuelven a
penetrar en Babilonia, hacen presión hacia la costa, y fundan una serie
de reinos menores remansándose en esas playas del desierto, donde
la arena comienza a ceder al agua y al verde: Alepo, Jamat, Damasco.
Las dos olas concéntricas se han juntado. ¿Dónde queda el ar-
monioso triángulo de los imperios? Los héteos sucumben como nación
y dispersan sus hombres en pequeñas colonias de exilados; el último
rey conocido lleva sólo un nombre glorioso, Supiluliuma II; hacia 1200
el imperio heteo ha dejado de existir. El imperio asirio comienza a
decaer al final del reinado del impetuoso Tukulti-Ninurta (a finales del
XIII). Y un siglo más tarde Tiglat Piléser I no logra restituir su poderío.
El trono de Egipto va añadiendo números a los monarcas ramésidas y
quitándoles fuerza y esplendor. En Asiria queda latente el ideal de un
419 JOSUÉ

dominio universal; en Babilonia y Egipto queda el rescoldo de antiguas


glorias, que un día podrá encenderse y arder. Pero por ahora el trián-
gulo ha sido sepultado, y sucede una especie de vacío.
Es también el tiempo en que fermenta una nueva cultura. La
Edad del Hierro va sucediendo a la del Bronce; la lengua aramea se
va extendiendo y ganando prestigio.

Datos cronológicos

Ramsés II 1301-1234: Batalla en Cades del Orontes: 1288.


Opresión y salida de los israelitas.
Moisés y Josué.
Mernepta 1234-1200: Estela de 1229: victoria sobre Israel.
Entrada en Palestina bajo Josué.
Ramsés III 1197-1165: Lucha contra los «pueblos del mar»: 1194.
Tiempo de los Jueces.
Ramsés IV-XI 1165-1085: Victoria de Barac hacia 1125.
Migración de los danitas.
Dinastía XX(?) 1085- 945: División de Egipto entre Tanis y Tebas.
Victoria filistea en Afee hacia 1050.
Saúl y David.

Cronología comparada (aproximada)

Egipto Hititas Asiría


1300: Ramsés II Muwatallis
Urhi Tesup
Hattusilis
Salmanasar I
Tuthalia IV
1250: Mernepta Tukulti-Ninurta I
Arnuwanda III
1200: Dinastía XX Supiluliuma II Asur-nadin-apli
—Paso de la Edad del Bronce a la Edad de Hierro.
—Fin del imperio hitita.
—Se instalan en Palestina: israelitas y filisteos.
1200-1100: En Babilonia reinan las dinastías casita y de Isin; lucha
contra Elam, hasta la victoria de Nabucodonosor I,
a finales de siglo.
1100: En Asiría sube al trono, a finales del siglo, Tiglat Piléser I:
derrota a los nómadas vecinos (Ahlamu), expediciones a
Siria y Fenicia, invade Babilonia, funda una biblioteca.
1,1 JOSUÉ 420

Conquista de la tierra Moisés estaré contigo; no te deja- contigo está el Señor, tu Dios, en
ré ni te abandonaré. 6¡Animo, sé todas tus empresas.
l0
1 'Después que murió Moisés, valiente!, que tú repartirás a este Entonces Josué ordenó a los
siervo del Señor, dijo el Señor a pueblo la tierra que prometí con alguaciles:
Josué, hijo de Nun, ministro de juramento a vuestros padres. 7Tú "-Id por el campamento y
Moisés: ten mucho ánimo y sé valiente echad este pregón a la gente:
2
-Moisés, mi siervo, ha muerto. para cumplir todo lo que te mandó «Abasteceos de víveres, porque
Anda, pasa el Jordán con todo este mi siervo Moisés; no te desvíes a dentro de tres días pasaréis el
pueblo, en marcha hacia el país derecha ni a izquierda, y tendrás Jordán para ir a tomar posesión
que voy a darles. 3La tierra donde éxito en todas tus empresas. 8Que de la tierra que el Señor, vuestro
pongáis el pie os la doy, como pro- el libro de esa Ley no se te caiga Dios, os da en propiedad».
metí a Moisés. 4Vuestro territorio de los labios; medítalo día y I2
A los de Rubén, Gad y me-
se extenderá desde el desierto noche, para poner por obra todas dia tribu de Manases les dijo:
l3
hasta el Líbano, desde el gran río sus cláusulas; así prosperarán tus -Acordaos de lo que os
Eufrates hasta el Mediterráneo, en empresas y tendrás éxito. 9¡Yo te mandó Moisés, siervo del Señor.
occidente. 'Mientras vivas nadie lo mando! ¡Animo, sé valiente! El Señor, vuestro Dios, os va a
podrá resistirte. Como estuve con No te asustes ni te acobardes, que dar descanso entregándoos esta

1 Es un capítulo artificiosamente com- desierto del Negueb es el límite meridional, y


puesto con intención programática. Interesa al las estribaciones de Líbano y Antilíbano el
autor mostrar la continuidad en la misión his- septentrional. Se ha de entender el Eufrates
tórica de liberación. Josué es el continuador en su curva del noroeste, en la zona habita-
legítimo de Moisés por la elección y asistencia da, y no en el desierto oriental deshabitado.
divinas. El nombre del difunto Moisés domina Véanse Gn 15,18 (visión de Abrán), Ex 23,31
el capítulo: un total significativo de diez veces. (como límite septentrional); Dt 1,7.
También los contenidos nos lo dicen: "como 1,5 Referencia militar, como en Dt 7,24;
prometí a Moisés", "como estuve con Moisés", 11,25.
"como mandó Moisés", "la tierra que os dio 1,7 Dt 29,8.
Moisés". Es una rica constelación teológica: 1.9 La cláusula final resume los elemen-
promesa de Dios, o sea, promesa de la tierra, tos principales de las anteriores. Véanse las
asistencia de Dios en las empresas, mandato formulas semejantes en 2 Cr 19,9-11; 11 Cr
de Moisés como mediador y entrega de la tie- 28,20-21.
rra por encargo de Dios. 1.10 El oficio no está bien diferenciado,
Junto a la memoria reciente y activa de hacen de capataces en Ex 5, y de comisarios
Moisés hay una realidad que le sobrevive, "el en otras ocasiones.
libro de la Ley"; es como un testamento de 1.11 Fórmulas típicas del Dt. La entrada
Moisés; es otro modo de asistencia de Dios en la tierra completará la salida de Egipto; la
para dirigir y llevar a término la empresa pen- toma de posesión cancela definitivamente la
diente. Ni Moisés ni Josué están por encima condición de esclavos en Egipto y la situa-
de la Ley, sino a su servicio. ción de peregrinos por el desierto.
1.1 Según Nm 13,8.16, el nombre primero 1.12 Empalma con la narración de Nm 32
era Hosea, y Moisés "le cambió el nombre en y la referencia de Dt 3,18-20. La posesión de
Josué". Siervo del Señor es título honorífico de tierras en TransJordania, antes de la entrada
Moisés, véase Nm 11,11; 12,7.8; Dt34,5. formal en la tierra, tiene algo de primicias en
1.2 Tres datos que unifican: un pueblo, las que interviene Moisés, adelantándose de
un país, una frontera. La tierra don de Dios a algún modo al destino del pueblo. Esta es la
su pueblo, dato frecuente en el Deuterono- explicación de los que tienen que conciliar el
mio, por ejemplo, 1.25; 2,29; 3,20; etc. hecho de las tribus que habitan en Trans-
1.3 Véase Dt 1,6-8. El pisar es acto de jordania con la función de frontera del Jordán.
tomar posesión, que realiza el don de Dios. 1.13 Aunque ya ha comenzado la pose-
1.4 Como en Dt 11,24. Se trata del terri- sión, no pueden dar por comenzado el "des-
torio amplio, incluyendo los pueblos vasallos canso" que pone fin al nomadismo y a las
de David y Salomón hacia el nordeste. El batallas. Tal descanso ha de llegar simultá-
421 JOSUÉ 2,1

tierra. l4Vuestras mujeres, chi- sión de la tierra que el Señor, obedecimos a Moisés. Basta que
quillos y ganado pueden quedar- vuestro Dios, les va a dar; des- el Señor esté contigo como estu-
se en la tierra que os dio Moisés pués volveréis a la tierra de vo con él. I8E1 que se rebele y no
en TransJordania; pero vosotros, vuestra propiedad, la que Moi- obedezca tus ordenes, las que
los soldados, pasaréis el Jordán sés, siervo del Señor, os dio en sean, que muera. ¡Tú ten ánimo,
bien armados al frente de vues- TransJordania. sé valiente!
16
tros hermanos, para ayudarlos Ellos le respondieron:
l5 l7
hasta que el Señor les dé el -Haremos lo que nos orde- Los espías
descanso lo mismo que a voso- nes, iremos a donde nos mandes;
tros y también ellos tomen pose- te obedeceremos a ti igual que 2 'Josué, hijo de Nun, mandó en

neamente para todos, después que todos ha- referir la historia presente. Más probable es
yan luchado en la causa común. Más aún, los pensar que el autor coloca su historia en el
que han precedido en la ocupación irán por emplazamiento que en su propia época le
delante en la guerra. pareció más conveniente.
1,14 En orden de batalla, o sea, un cuer- El relato podría por sus elementos es-
po central flanqueado de dos alas, con van- quemáticos entrar en una antología de folclo-
guardia y retaguardia. Otros interpretan "bien re. Con la complicidad de un nativo, unos es-
armados". Véanse Ex 13,18 y Nm 32,17. pías se burlan del rey y de su policía. Relato
1,17-18 Es como un juramento de obe- útil en una serie de guerras, contado por los
diencia, expresado en tres breves sentencias vencedores, que van a disfrutar del engaño
y refrendado por la pena de muerte para la irónico antes de disfrutar de la victoria. Ese
desobediencia militar. Se basa en los tres tema genérico se especifica, porque el cóm-
elementos que ha enunciado el Señor: la plice nativo es una mujer; con ella puede
sucesión de Moisés, su asistencia personal, entrar en el relato o la emoción del amor o el
la respuesta de Josué. La valentía que Josué sabor de una mujer que se burla del rey,
reciba del Señor se comunicará a sus solda- nada menos. No basta: esa mujer es una
dos; su tarea no es sólo mandar, sino ante hostelera y prostituta: así entra el contraste
todo infundir una actitud; también en ello de su oficio y su apoyo a los invasores. Estos
hace de mediador. ingredientes hacen sabroso y razonablemen-
te original el relato. Pero ¿por qué se pone de
2 Quien entra en Palestina cruzando el parte de los visitantes, que son sus enemi-
Jordán por el sur, se encuentra en una llanu- gos? Aquí introduce el narrador la instancia
ra fértil, calurosa, plantada de palmeras; en teológica que aplasta un poco los valores
ella se levanta una ciudad con nombre de narrativos. La prostituta extranjera resulta
luna (yareh) o de viento (ruh): Jericó. Es lógi- una especie de profetisa iluminada que inter-
co considerar esta ciudad como la llave de preta correctamente y consecuentemente los
acceso que se ha de poseer antes de subir al hechos recientes y prevé con seguridad su
espinazo central. Un manantial abundante futuro inminente. Balaán era después de todo
asegura el agua para beber y regar; por eso un adivino transformado en profeta por el Se-
fue centro habitado desde el quinto milenio ñor; Rajab es una ramera que cumple un
antes de Cristo. La geografía no ha cambia- designio semejante. Ese testimonio de la ex-
do cuando el autor último compone su libro: tranjera y su conversión lo saborean los isra-
una entrada oriental, desde Moab, tiene que elitas más que el simple acierto literario.
encontrarse, ante todo, con Jericó. La historia de los exploradores es una
¿Responde la historia a la geografía? Las buena muestra literaria. Enviar exploradores
últimas excavaciones han mostrado que en el antes de aventurarse en terreno desconocido
siglo XIII a. C, época supuesta de la entrada es buena táctica militar, y ya lo practicó Moi-
de los israelitas, Jericó no tenía murallas, ni sés, según Nm 13-14 (otro ejemplo en Jue
siquiera estaba habitada desde la destrucción 17-18). La historia del presente capítulo tiene
un par de siglos antes. Es verdad que la fértil características propias.
llanura debió de invitar a nuevos moradores, Se distingue por la técnica narrativa de
quizá en otro lugar cercano; a éste se podría inversiones cronológicas, de datos que se
2,2 JOSUÉ 422

secreto dos espías desde Sittim* venido a reconocer todo el país. dias salieron en su busca por el
4
con el encargo de examinar el Ella, que había metido a los camino del Jordán, hacia los va-
país. Ellos se fueron, llegaron a dos hombres en un escondite, dos; en cuanto salieron, se cerra-
Jericó, entraron en casa de una respondió: ron las puertas de la villa.
8
prostituta llamada Rajab y se -Es cierto, vinieron aquí; pero Antes de que los espías se acos-
hospedaron allí. 2Pero llegó el yo no sabía de dónde eran. 5Y taran, Rajab subió donde ellos, a la
soplo al rey de Jericó: cuando se iban a cerrar las puertas azotea, 9y les dijo:
-¡Cuidado! Han llegado aquí al oscurecer, ellos se marcharon, -Sé que el Señor os ha entrega-
esta tarde unos israelitas a reco- no sé adonde. Si salís en seguida do el país, que nos ha caído enci-
nocer el país. tras ellos, los alcanzaréis. ma una ola de terror y que toda la
3 6
E1 rey de Jericó mandó decir Rajab había hecho subir a los gente de aquí tiembla ante voso-
a Rajab: espías a la azotea, y los había es- tros; '"porque hemos oído que el
-Saca a los hombres que han condido entre los haces de lino Señor secó el agua del Mar Rojo
entrado en tu casa, porque han que tenía apilados allí. 7Los guar- ante vosotros cuando os sacó de

adelantan y datos que se retrasan (nótese el 2.1 Prácticamente ésta es la primera ac-
uso del pluscuamperfecto). Con esta técnica ción militar que emprende Josué. El texto
puede el autor entrar rápidamente en acción hebreo dice "el país y Jericó". En cuanto al
y crear el interés, dejando para más tarde los verbo "hospedarse", su sentido normal es
diálogos; también consigue contrastar iróni- acostarse; en ese sentido sería una anticipa-
camente la acción de los policías y de los ción resumida de los hechos. * = Acacias.
exploradores. Al principio y al final una gran 2.2 La existencia de reyezuelos locales
densidad de verbos articula y apresura el concuerda con la situación de Palestina du-
planteamiento y el desenlace. rante el siglo XIII; pero ya hemos visto que no
La historia está contada aquí por motivos sucedía tal cosa en Jericó. La información
religiosos: el momento culminante es la con- suministrada al rey es muy exacta. Cosa fácil
fesión de la mujer cananea, que da al lector distinguir a los extranjeros, no tanto conocer
la interpretación teológica de los hechos sus intenciones.
pasados y del próximo futuro. Este recurso 2.3 El encargo se puede imaginar cuan-
enaltece el valor de la enseñanza, porque la do el rey lo da y cuando la policía lo comuni-
pronuncia una extranjera, una prostituta (el ca; el autor se salta el camino y la repetición.
libro de Judit explotará el recurso de la con- Esto deja tiempo para la acción de esconder
fesión del extranjero). En ei reconocimiento del verso siguiente.
de esta extranjera, el Señor ya está conquis- 2.4 El engaño es fácil, porque la mujer
tando supuestos enemigos, ya está presente presta sus servicios sin pedir informaciones;
en el territorio "enemigo"; es lógico que de por otra parte se muestra pronta a colaborar.
este reconocimiento se pase a la salvación 2.9 La confesión de Rajab se introduce
de la mujer y su familia. Primer caso de una con el verbo clásico de los salmos "sé", que
mujer cananea incorporada a la comunidad implica el reconocimiento religioso. Con el
de Israel (sin escrúpulos de impedimentos mismo tema de confesión se cierra. En me-
matrimoniales). dio, muy estilizadas, se enumeran las accio-
Por el triple aspecto de su fe, de su bue- nes históricas de ese Dios. Varios elementos
na acción, de su salvación, la figura de Rajab son típicos de la "guerra santa": la tierra
es conmemorada por Heb 11,31; Jac 2,25; entregada, el pánico; las últimas palabras de
Mt 1,5 (en la genealogía de Cristo); y los Pa- este verso recuerdan el cántico del Éxodo
dres han visto en ella una figura de la salva- (Ex 15,15-16); podría ser cita libre del autor,
ción de los gentiles, en su casa una figura de puesto que dicho cántico parece antiguo y
la Iglesia, fuera de la cual no hay salvación, bien conocido. La confesión está compuesta
en la cinta roja una figura de la sangre de en estilo elevado, incluyendo expresiones
Cristo como señal de salvación. litúrgicas; tres veces pronuncia el nombre del
En el actual libro de Josué, después de la Señor, Yahvé.
introducción solemne, cae bien esta historia 2.10 Los dos hechos seleccionados son
vivaz y entretenida. ominosos: el paso del Mar Rojo anuncia el
423 JOSUÉ 3,1

Egipto y lo que hicisteis con los estaba pegando a la muralla, l6y 2l


Rajab contestó:
dos reyes amorreos de Transjor- les dijo: -De acuerdo.
dania, que los exterminasteis; "al -Id al monte, para que no os Y los despidió. Se marcharon,
oírlo nos descorazonamos, y todos encuentren los que os andan bus- y ella ató a la ventana la cinta
se han quedado sin aliento ante cando, y quedaos allí escondidos roja.
22
vosotros; porque el Señor, vuestro tres días, hasta que ellos regresen; Se marcharon al monte, y es-
Dios, es Dios arriba en el cielo y luego seguís vuestro camino. tuvieron allí tres días, hasta que
abajo en la tierra. I2Ahora juradme 17
Contestaron: regresaron los que fueron en su
por el Señor que como os he sido -Nosotros respondemos de ese busca; por más que los buscaron
leal, vosotros lo seréis con mi fa- juramento que nos has exigido, por todo el camino, no dieron con
milia, y dadme una señal segura con esta condición, l8al entrar ellos. 23Los dos espías se vol-
l3
de que dejaréis con vida a mi nosotros en el país, ata esta cinta vieron monte abajo, cruzaron el
padre y a mi madre, a mis herma- roja a la ventana por la que nos río, llegaron hasta Josué y le con-
nos y hermanas y a todos los suyos descuelgas, y a tu padre y tu ma- taron todo lo que les había pasa-
y que nos libraréis de la matanza. dre, a tus hermanos y toda tu fa- do; 24le dijeron:
l4
Ellos le juraron: milia los reúnes aquí, en tu casa. -El Señor nos entrega todo el
I9
-¡Nuestra vida a cambio de la E1 que salga a la calle, será res- país. Toda la gente tiembla ante
vuestra, con tal que no nos de- ponsable de su muerte, no noso- nosotros.
nuncies! Cuando el Señor nos tros; nosotros seremos responsa-
entregue el país, te perdonaremos bles de la muerte de cualquiera Paso del Jordán
la vida. que esté contigo en tu casa si al- (Ex 14-15)
20
l5
Entonces ella se puso a des- guien lo toca. Pero si nos de-
colgarlos con una soga por la ven- nuncias, no respondemos del ju- 3 'Josué madrugó, levantó el
tana, porque la casa donde vivía ramento que nos has exigido. campamento de Sittim*, llegó

paso del Jordán, la suerte de los reyes trans- 2,18 Ex 12,13.


jordanos es un aviso para los reyes de Ca- 2,21 Heb 11,31; Sant 2,25.
naán. La fama de las acciones del Señor pre- 2,24 El informe resume las palabras de
cede a los israelitas: todos la han escuchado, Rajab. Los espías de hecho no han espiado
algunos la han comprendido. Compárese con el territorio, se han contentado con escuchar
las fórmulas de Dt 3,8; 4,47; Jos 24,12. un testimonio, en el cual han reconocido la
2,11 Cielo y tierra componen el universo: voz de Dios. Como si Rajab hubiera pronun-
el Señor es Dios celeste y también de la tie- ciado un oráculo.
rra, sin limitación. Véase la fórmula de Dt
1,28; 20,8 y la profesión de Dt 4,39. 3,1 El capítulo empalma con 1.10-11, sin
2,12-13 El juramento sella un pacto de apurar exactamente los tres días previstos.
lealtad mutua y tiene por objeto común salvar * = Acacias.
las vidas. La mujer está cumpliendo con su 3-4 Estos dos capítulos narran o descri-
parte, por eso tiene derecho a exigir la pro- ben o evocan un acontecimiento: el paso del
mesa jurada y una garantía o señal para el Jordán para entrar en la tierra prometida. Si
futuro. los tomamos como relato y los comparamos
2.14 Ellos añaden una cláusula restricti- con otros, p. ej., el capítulo precedente, nos
va al juramento, porque todavía no están a servirán como ejemplo de relato artificioso y
salvo. artificial, poco acertado. Sobre el arte narrativa
2.15 Hch9,25. han preponderado otros intereses y técnicas.
2,17-20 La función de estas palabras es Que haya repeticiones lo podemos acep-
completar el juramento, ofrecer la señal pedi- tar, si tienen una función. Aquí estorban el
da y dar instrucciones. Dentro de casa esta- proceso narrativo (4,11 y 4,16s). Hay ade-
rán a salvo, como los israelitas la noche últi- más incoherencias que hacen confusa la
ma de Egipto (Ex 12), protegidos por la señal descripción: la relación entre los doce hom-
en la puerta cuando pasaba el ángel extermi- bres y los sacerdotes (3,12s); las piedras eri-
nador; las condiciones están expresadas en gidas "en medio del río" y "en Guilgaf (4.
estilo estrictamente legal. 9.20); el orden de arengas y movimientos. El
3,2 JOSUÉ 424

hasta el Jordán con todos los is- de la alianza del Señor, nuestro ca habéis pasado por él.
5
raelitas y pernoctaron en la orilla Dios, llevada por los sacerdotes Josué ordenó al pueblo:
antes de cruzarlo. levitas, empezad a caminar desde -Purificaos, porque mañana el
2
A1 cabo de tres días, los al- vuestros puestos detrás de ella, Señor hará prodigios en medio
4
guaciles fueron por el campa- pero a una distancia del arca co- de vosotros.
mento, 3echando este pregón a la mo de mil metros; manteneos a 6
Y a los sacerdotes:
gente: distancia para ver el camino por -Levantad el arca de la alianza
-Cuando veáis moverse el arca donde tenéis que ir, porque nun- y pasad el río delante de la gente.

autor que ha dado la última mano a sus ma- ñas. Son doce como las tribus -clara simpli-
teriales se ha quedado atascado, como las ficación-; se erigen en tierra, quizá en traza
aguas del Jordán, y no milagrosamente. de cromlech (cfr. Ex 24,4 y Dt 27,2-4).
Hubo quien pretendió historificar el rela- El paso del Mar Rojo se conmemora con
to, despojándolo del aura milagrosa: se trata- un canto heroico, que recitarán generaciones
ría de un desprendimiento de tierras río arri- de israelitas; no se erige un obelisco en
ba. Otros reconstruyeron con algunos versos medio del agua. El autor de los capítulos pre-
entresacados un paso arriesgado por un sentes no ha sabido erigir un monumento
vado. Esa mezcla de apologética y raciona- poético al paso del Jordán.
lismo hoy no convence. Más razonable es Al rito de las piedras se vincula una expli-
otra explicación: el pueblo celebraba con una cación catequética, semejante a las de Ex
procesión festiva el recuerdo del paso, y 12,26; 13,14; Dt 6,20. Todo se hace remon-
algunos elementos de la fiesta son proyecta- tar a Josué, que es la personalidad dominan-
dos en el relato; pero ningún texto bíblico te. Dos veces, en posición central, presenta
menciona tal fiesta ni alude a ella. el autor a Josué como sucesor de Moisés. En
El autor quiere describir un hecho decisivo su discurso se escucha sin dificultad la voz
en su dimensión trascendente. Decisivo, por- del Deuteronomista.
que es la frontera de entrada en la tierra. Este capítulo está construido con la técni-
Trascendente, porque es Dios quien abre pro- ca "concéntrica", según el esquema A B C D E
digiosamente la puerta, o hace salvar el foso. D C B A. Al principio y al fin se encuentra la
El texto presenta este paso como parale- partida y la llegada con sendas referencias
lo del Mar Rojo y lo muestra con datos explí- geográficas; en posición segunda y penúltima,
citos: el jefe, las aguas, el paso de la multi- las instrucciones y la ejecución; después rigen
tud. Al mismo tiempo marca las diferencias: el movimiento los discursos: Josué al pueblo -
no es mar, sino río; no hay vara mágica ni Josué a los sacerdotes - el Señor a Josué -
orden a las aguas; en vez de masa, doce tri- Josué a los sacerdotes (dentro del discurso
bus disciplinadas; no hay enemigos a la es- del Señor) - Josué al pueblo. En el centro, co-
palda; la función de la nube la desempeña el mo hablante principal el Señor, pronunciando
arca; no es noche, sino día. Sobre todo, la las palabras claves. El verso 17 queda fuera
grandiosidad épica y la riqueza simbólica de del esquema, como pieza de enlace. El verso
Ex 14-15 dan paso a prescripciones y gestos 12 sirve para el enganche del tema de las pie-
rituales: purificación (Ex 19,10s; 1 Sm 16,15), dras, que desarrolla el capítulo siguiente.
procesión, etc. 3.2 Nm 10,35s; Dt 10,8.
La palabra clave es "pasar"; pero el cen- 3.3 El Arca es paladión bélico y contiene
tro de la atención lo ocupan el arca y las doce el documento de la alianza, es una especie
piedras. El arca entra en el agua, se detiene de santuario transportable. Toca a los levitas
mientras pasa el pueblo, sale, se pone en transportar el arca, según Dt 10,8.
cabeza. En cuanto a las piedras, no se acaba 3.4 La distancia suele tener sentido cúlti-
de ver su origen, función y destino en el rela- co. El autor, al transformar la rúbrica litúrgica
to: si estaban ya en el río esperando; si las en hecho histórico, asigna al arca la función
colocaron entonces para fabricar un vado; si de guía que tiene fuego y humo en algunas
las erigen en el agua, serían grandes, para narraciones del desierto; ya se ve que el arca
sobresalir; si cargan con ellas, serían peque- se presta menos a semejante función.
425 JOSUÉ 4,5

Levantaron el arca de la alianza uno de cada tribu). I3Y cuando l7


Los sacerdotes que llevaban
y marcharon delante de la gente. los pies de los sacerdotes que lle- el arca de la alianza del Señor
7
E1 Señor dijo a Josué: van el arca de la alianza del estaban quietos en el cauce seco,
-Hoy empezaré a engrande- dueño de toda la tierra pisen el firmes en medio del Jordán,
certe ante todo Israel, para que Jordán, la corriente del Jordán se mientras Israel iba pasando por
vean que estoy contigo como es- cortará: el agua que viene de el cauce seco, hasta que acaba-
tuve con Moisés. 8Tú ordena a arriba se detendrá formando un ron de pasar todos.
los sacerdotes portadores del ar- embalse.
ca de la alianza que cuando lle- l4
Cuando la gente levantó el
guen a la orilla se detengan en el campamento para pasar el Jor- 4 'Cuando todo el pueblo acabó
Jordán. dán, los sacerdotes que llevaban de pasar el Jordán, dijo el Señor
9
Josué dijo a los israelitas: el arca de la alianza caminaron a Josué:
-Acercaos aquí a escuchar las delante de la gente. I5Y al llegar 2
-Elegid doce hombres del pue-
palabras del Señor, vuestro al Jordán, en cuanto se mojaron blo, uno de cada tribu, 3y mandad-
Dios. ,0Así conoceréis que un los pies en el agua -el Jordán va les sacar de aquí, del medio del
Dios vivo está en medio de vo- hasta los bordes todo el tiempo Jordán, donde han pisado los
sotros, y que va a expulsar ante de la siega-, l6el agua que venía sacerdotes, doce piedras; que car-
vosotros a cananeos, hititas, he- de arriba se detuvo (creció for- guen con ellas y las coloquen en el
veos, fereceos, guirgaseos, amo- mando un embalse que llegaba sitio donde vais a pasar la noche.
rreos y jebuseos. "Mirad, el arca muy lejos, hasta Adán, un pue- 4
Josué llamó a los doce hom-
de la alianza del dueño de toda la blo cerca de Sartán) y el agua bres de Israel que había elegido,
tierra va a pasar el Jordán delan- que bajaba al mar del desierto, al uno de cada tribu, 5y les dijo:
te de vosotros. 12(Elegid doce Mar Muerto, se cortó del todo. -Pasad ante el arca del Señor,
hombres de las tribus de Israel, La gente pasó frente a Jericó. vuestro Dios, al medio del Jor-

3,9-13 Josué pronuncia estas palabras 3.16 Sorprende la mención geográfica


en nombre del Señor. En el milagro que va a tan exacta. Sartán se encuentra a unos 25 ki-
suceder se revelará al pueblo el "Dios vivo", lómetros al norte de Jericó, pero los mean-
que actúa para salvar la vida de su pueblos, dros del río multiplican la distancia recorrida.
que no es inerte como los ídolos, que es 3.17 El verso sirve para preparar el nue-
Señor de la vida. El título o sus derivaciones vo tema de las piedras. La última parte la re-
se lee en Sal 42,3, 84,3. coge el comienzo del capítulo siguiente, ade-
La lista completa de los siete nombres se lantando hechos.
lee en Dt 7,1; Jos 24,11 y Neh 9,8; en otros
textos faltan los guirgaseos. Los hititas son 4 Este capítulo es aún más complicado
restos dispersos del gran imperio de Asia que el anterior. Podemos aislar dos series
Menor; difíciles de identificar son los heveos contadas según el esquema "el Señor manda
(Gn 34,2; 2 Sm 24,7), fereceos (Gn 13,7; 34, a Josué - éste transmite la orden - ejecución":
30) y guirgaseos (Gn 10,16); los jebuseos la primera se refiere a los doce representantes
conservarán largo tiempo su capital de Jeru- de las tribus, la segunda a los sacerdotes, 1 -8
salén; amorreos es un nombre genérico que y 15-20; ambas hablan de la instrucción cate-
significa occidentales. quética sobre las piedras. Esta división permi-
3,5 Ex 19,1 Os; Nm 11,18. te ordenar así los actos: primero entra el arca
3,9 Sal 84,3; D t 7 , 1 . y se detiene en medio del río, va pasando todo
3.11 Dueño de toda la tierra es título que el pueblo, los doce sacan afuera las piedras,
se lee en el salmo de Dios rey (Sal 97,5). salen los sacerdotes con el arca.
3.12 Narrativamente este verso está fuera Entre las dos piezas indicadas se lee, en
de sitio, interrumpe la continuidad de 11 y 13. puesto central, la nota de Josué como conti-
3,15 Según el capítulo 5, estamos en vís- nuador de Moisés, una explicación sobre las
peras de Pascua; por tanto, todavía no ha lle- tribus de TransJordania (como en 1,12ss), y un
gado la cosecha; pero es cierto que en todo resumen de la actuación de los sacerdotes
ese tiempo el Jordán va lleno: véanse 1 Cr (10-11) que repite unos datos y adelanta otros.
12,15 y Eclo 24,26. 4,2 Ex 24,4.
4,6 JOSUÉ 426

dan, y cargad al hombro cada uno ron de hacer todo lo que Josué del Señor, nada más poner los
una piedra, una por cada tribu de mandó al pueblo por orden del pies en tierra, el agua del Jordán
Israel, 6para que queden como mo- Señor. La gente se dio prisa a volvió a su cauce y corrió como
numento entre vosotros. Cuando pasar. "Y cuando acabaron de antes, hasta los bordes.
19
os pregunten vuestros hijos el día pasar todos, pasó el arca del Se- E1 pueblo salió del Jordán el
de mañana qué son esas piedras, ñor, y los sacerdotes se pusieron día diez del mes primero y acam-
7
les diréis: «Es que el agua del a la cabeza del pueblo. 12Los de pó en Guilgal, al este de Jericó.
20
Jordán dejó de correr ante el arca Rubén, Gad y media tribu de Josué colocó en Guilgal aque-
de la alianza del Señor; cuando el Manases pasaron en orden de llas doce piedras sacadas del
arca atravesaba el Jordán, dejó de batalla al frente de los israelitas, Jordán, 2ly dijo a los israelitas:
correr el agua». Esas piedras se lo como les había mandado Moi- -Cuando el día de mañana os
recordarán perpetuamente a los sés. l3Unos cuarenta mil hom- pregunten vuestros hijos qué son
israelitas. bres equipados militarmente des- esas piedras, 22les diréis: «Israel
8
Los israelitas hicieron lo que filaron ante el Señor hacia el pasó el Jordán a pie enjuto. 23E1
mandó Josué: sacaron doce pie- páramo de Jericó. 14Aquel día el Señor, Dios vuestro, secó el agua
dras del medio del Jordán, como Señor engrandeció a Josué ante del Jordán ante vosotros hasta
había dicho el Señor a Josué, una todo Israel, para que lo respeta- que pasasteis, como hizo con el
por cada tribu de Israel; las lleva- ran como habían respetado a Mar Rojo, que lo secó ante noso-
ron hasta el sitio donde iban a Moisés mientras vivió. tros hasta que lo pasamos. 24Para
I5
pasar la noche y las colocaron allí. E1 Señor dijo a Josué: que todas las naciones del mun-
9 l6
Josué erigió doce piedras en -Manda a los sacerdotes por- do sepan que la mano del Señor
medio del Jordán, en el sitio don- tadores del arca de la Alianza es poderosa y vosotros respetéis
de se habían detenido los sacerdo- que salgan del Jordán. siempre al Señor, vuestro Dios».
l7
tes que llevaban el arca de la Josué les mandó:
alianza, y todavía hoy están allí. -Salid del Jordán.
l0 I8
Los sacerdotes que llevaban Y cuando salieron de en me- 5 'Cuando los reyes amorreos de
el arca estuvieron quietos en me- dio del Jordán los sacerdotes Cisjordania y los reyes cananeos
dio del Jordán hasta que termina- portadores del arca de la alianza de Occidente oyeron que el Señor

4,6-7 Las piedras servirán de memorial o 4,24 El paso del Jordán será revelación
recordatorio, es decir, un objeto que refresca también para otros pueblos, como la salida
la memoria de un hecho; su función se actua- de Egipto.
liza sobre todo en la conmemoración festiva
del hecho. Véase Ex 28,12 (las piedras pre- 5 Este capítulo es de gran densidad teo-
ciosas del pectoral, recordatorio de los israe- lógica. El autor final del texto quiere clausurar
litas ante el Señor); Nm 17,5 (las chapas como en espejo la empresa comenzada a la
hechas de los incensarios). salida de Egipto. Allí dominaban algunos he-
4.9 La noticia es extraña y difícil de expli- chos: la Pascua, que exige como prerrequisi-
car. El tiempo verbal no sigue la serie crono- to la circuncisión (a); el paso nocturno del
lógica. Además, unas piedras en el lecho del Señor y del exterminador (b); el paso del Mar
río no son visibles cuando éste vuelve a cre- Rojo (c); la salida (d). En Jos 2 hemos encon-
cer, o no resisten mucho tiempo el ímpetu de trado el paso del río (c) y la entrada en la tie-
la corriente. rra (d); en Jos 5 la circuncisión antes de la
4.10 El texto hebreo añade "todo lo que Pascua (a), la visión nocturna del ángel del
Moisés había mandado a Josué". Señor (b). Podemos fijarnos más en las co-
4.13 Uno de los pocos versos que dan rrespondencias.
carácter militar a la empresa. Desfilan ante el Tres aspectos o motivos literarios son co-
Señor para la guerra santa. Nm 22,23. munes a los episodios: semejanza, continui-
4.14 Recuerda sobre todo el final de Ex dad, novedad. Primer episodio del capítulo,
14 (paso del Mar Rojo), cuando el pueblo se la circuncisión: corresponde a la realizada en
fía de Moisés. Egipto según Ex: la norma de Ex 12,44-45.
4,19 Marzo-abril, el mes de la Pascua. Da- 50, realiza la continuidad a través de la nue-
tación artificial, impuesta por razones litúrgicas. va generación nacida en el desierto, inaugu-
427 JOSUÉ 5,9

había secado el agua del Jordán tivo de esta circuncisión fue que que el Señor había jurado a sus
ante los israelitas hasta que pasa- todos los varones que habían sa- padres que les daría, una tierra
ron, quedaron consternados y se lido de Egipto, como todos los que mana leche y miel.
7
desalentaron ante ellos. guerreros, habían muerto en el Dios les suscitó descendien-
desierto, en el camino desde tes; a éstos los circuncidó Josué,
Circuncisión Egipto. 5Todos los que salieron porque estaban sin circuncidar,
(Gn 17, 23-27; de Egipto estaban circuncidados, no los habían circuncidado du-
Ex 12,44-49) pero todos los nacidos en el rante el viaje. 8Cuando todos aca-
desierto, en el camino desde baron de circuncidarse, se queda-
2
En aquella ocasión dijo el Se- Egipto, estaban sin circuncidar. ron guardando reposo hasta que
6
ñor a Josué: Porque los israelitas anduvieron se curaron. 9Entonces el Señor
-Hazte cuchillos de pedernal, por el desierto cuarenta años, dijo a Josué:
siéntate y haz una nueva circun- hasta que la generación de gue- -Hoy os he quitado de encima
cisión de israelitas. rreros que habían salido de Egip- el oprobio de Egipto.
3
Josué hizo cuchillos de pe- to y que no obedecieron al Señor Y a aquel sitio le pusieron el
dernal y circuncidó a los israeli- se acabó, conforme a su jura- nombre de Guilgal, y todavía se
tas en Guibat Haaralot*. 4E1 mo- mento de que no verían la tierra llama así.

ra un tiempo de libertad del oprobio pasado. lestina estaba dividida en reinos pequeños.
El segundo episodio es la Pascua: co- No sabemos si cuenta a los filisteos como
rresponde a la Pascua inaugural de Egipto, cananeos o si piensa que todavía no se han
según Ex 12,1-14.43-50, realiza la continui- establecido en Palestina.
dad enlazando con el maná del desierto, 5,2-9 La circuncisión se presenta como
inaugura la etapa en que vivirán de los frutos rito antiguo: se hace con cuchillos de peder-
de la tierra entregada. Tercer episodio, la nal; el que circuncida se sienta, señal de que
aparición del ángel del Señor: corresponde a se trata de adultos. Se llama "nueva" o se-
la vez al paso nocturno del Señor según Ex gunda en relación a la realizada en Egipto
12,23.27, y a la visión de Moisés en el Horeb, antes de la salida (supuesta y no contada en
continúa la guía por el desierto, inaugura y las tradiciones que conocemos del éxodo).
sella la entrada en la tierra. Por la circuncisión el pueblo se consagra al
Denominador común del paso del Jor- Señor, ya no es un pueblo de esclavos en tie-
dán, circuncisión y Pascua es el carácter li- rra extranjera; por eso se puede decir que les
túrgico (algo semejante sucede en Ex 12). La han quitado el oprobio de Egipto. En Gn 17 el
presencia del ángel es como una consagra- autor sacerdotal (P) presenta la circuncisión
ción de la tierra. de Abrahán y su familia como señal de la
La voluntad constructiva domina sobre los alianza con el Señor; Ex 4,24-26 cuenta enig-
valores narrativos; si se pasa de la informa- máticamente la circuncisión del hijo de
ción, es para caer en el razonamiento. Pero la Moisés; Ex 12,44-49 impone la circuncisión
construcción tiene una grandeza impresionan- para poder comer la Pascua: "Ningún incir-
te. En Dt 29,1-3 el autor amonestaba por boca cunciso la comerá". El razonamiento del au-
de Moisés: "el Señor no os ha dado inteligen- tor recoge los hechos de Nm 13-14.
cia para entender ni ojos para ver ni oídos 5,3 * = Cerro de los Prepucios.
para escuchar, hasta hoy". En el presente ca- 5,9 Es solemne la fecha: como en Ex
pítulo madura plenamente esa comprensión 12,51 que remata el tema de la circuncisión.
de los sucesos que faltaba al principio. La etimología de Guilgal - c o m o tantas
5,1 El verso continúa las indicaciones de otras- es artificial y fabricada para la oca-
1,5 y 2,9-11.24, cierra el paso del Jordán, sión: gil significa hacer rodar o girar, remo-
como Ex 15,14-16 canta la impresión produ- ver. Es posible que en esta localidad se
cida por el paso del Mar Rojo. "Amorreos y practicase en tiempos antiguos el rito de la
cananeos" quiere englobar todos los habitan- circuncisión; también puede tratarse de una
tes de la montaña central y de la costa: efec- asociación artificial condicionada por razo-
tivamente, a la entrada de los israelitas, Pa- nes narrativas.
5,10 JOSUÉ 428

Pascua israelitas no volvieron a tener rándolo. Después le preguntó:


(Ex 12; 16) maná; aquel año comieron de los -¿Qué orden trae mi señor a su
frutos del país de Canaán. siervo?
l0 13 I5
Los israelitas estuvieron acam- Estando ya cerca de Jericó, E1 general del ejército del
pados en Guilgal y celebraron la Josué levantó la vista y vio a un Señor le contestó:
Pascua el catorce del mismo mes, hombre en pie frente a él con la -Descálzate, porque el sitio
por la tarde, en la llanura de Je- espada desenvainada en la mano. que pisas es sagrado.
ricó. ' 'A partir del día siguiente a Josué fue hacia él y le preguntó: Josué se descalzó.
la Pascua comieron de los pro- -¿Eres de los nuestros o del
ductos del país; el día de Pascua enemigo? Conquista de Jericó
14
comieron panes ázimos y grano Contestó: (Nm 10,1-10; Ap 8)
tostado. I2A partir del día siguien- -No. Soy el general del ejérci-
te, cuando comieron de los pro- to del Señor, y acabo de llegar. 6 'Jericó estaba cerrada a cal y
ductos del país, faltó el maná. Los Josué cayó rostro a tierra, ado- canto ante los israelitas. Nadie

5,10-12 El autor supone ya reunidas la dicen todo: la presencia del mensajero es el


fiesta pastoril del cordero y la fiesta agraria de mensaje (véase Is 52,6: "Por eso mi pueblo
los panes sin fermentar. La fórmula "el mismo reconocerá mi nombre, comprenderá aquel
día" aparece usada en Ex 12,17.41.51, y se día que era yo el que hablaba, y aquí estoy").
emplea en el calendario del Levítico, 23,14. La salvación del pueblo se realiza en dos
21.28.29.30. Sobre el maná véase Ex16. actos: salir de Egipto, entrar en la tierra; en
La Pascua es para Israel la fiesta de la forma activa, sacar y meter; los dos verbos
liberación. De aquí el empalme litúrgico, "el son correlativos y frecuentísimos en el An-
mismo día", entre la salida y la entrada. tiguo Testamento para describir la salvación.
5,13-15 El tercer episodio es el más suges- Ya hemos oído que "el ángel los sacó", y la
tivo. Por el tema y el tono puede recordar la promesa que el ángel los metería. Ahora se
lucha de Jacob con el ángel, Gn 32, o la visión cumple la promesa y se cierra la empresa
de David en la era de Arauná, 2 Sm 24. Más comenzada. Si el general del ejército del Se-
cerca está otra noche fatídica y salvadora, la ñor ha llegado, es que también ha llegado el
noche de la Pascua en Egipto, cuando el Señor ejército, es que la salvación se cumple. No
"pasó hiriendo a Egipto" y "no permitió al exter- hace falta decir más.
minador entrar para herir". El ángel es el Señor Con todo, una nueva referencia insiste
mismo que se presenta y se manifiesta, es en el paralelismo: las palabras que el Señor
también (más tarde) un enviado sobrehumano dijo a Moisés cuando se le apareció en el
del Señor. Josué no lo reconoce, y en vez de Sinaí (Ex 3,5) las repite ahora el ángel a Jo-
preguntar por el nombre, como Jacob, pregun- sué. La tierra en que se encuentran es terre-
ta en nombre del pueblo por su filiación. El no sagrado, es la tierra del Señor, que se la
ángel se presenta por su oficio: ejército del entrega a su pueblo; es como un santuario al
Señor son las huestes estelares en el cielo y que han de entrar descalzos. Será una entra-
también los batallones de Israel en la tierra, se- da litúrgica, más que militar.
gún Ex 12,17 ("este mismo día sacó el Señor a Josué comprende: se descalza por res-
sus legiones, de Egipto"), 12,51 ("aquel mismo peto a la tierra y adora a su Señor presente.
día el Señor sacó de Egipto a los israelitas, por En la persona de Josué todo el pueblo hace
escuadrones"). Además, el ángel ha guiado a su primer encuentro en la tierra prometida:
los israelitas por el desierto: Ex 14,19 (antes del con el Señor.
paso del Mar Rojo); 23,23 "mi ángel irá por
delante y te llevará a las tierras..."; 32,34 "mi
6 Llegamos quizá al capítulo más conoci-
ángel irá delante de ti"; 23,20; 33,2; Nm 20,16
do y pintado del libro, uno de los favoritos
"envió un ángel que nos sacase de Egipto".
para una mirada no crítica. Las trompetas
Después de identificarse, el ángel pro- que suenan y los muros que caen bastan
nuncia un mensaje densísimo: "He llegado" para producir una historia inolvidable. Lo
(que muchos comentadores consideran in- malo es cuando uno se pone a leer el capítu-
completo). Pero esas dos sílabas hebreas lo lo con mirada crítica; peor todavía si, suscita-
429 JOSUÉ 6,12

salía ni entraba. rá desde su puesto. marchaban delante de los sacer-


2 6
E1 Señor dijo a Josué: Josué, hijo de Nun, llamó a dotes que tocaban las trompas; el
3
-Mira, entrego en tu poder a los sacerdotes y les mandó: resto del ejército marchaba detrás
Jericó y su rey. Todos los solda- -Llevad el arca de la alianza, y del arca. Las trompas acompaña-
dos rodead la ciudad dando una que siete sacerdotes lleven siete ban la marcha). l0Josué había
vuelta alrededor, y así durante trompas delante del arca del Señor. dado esta orden a la tropa:
seis días. 4Siete sacerdotes lleva- 7
Y luego a la tropa: -No lancéis el alarido de gue-
rán siete trompas delante del arca; -Marchad a rodear la ciudad; rra, no alcéis la voz, no se os
al séptimo día daréis siete vueltas los que lleven armas pasen de- escape una palabra hasta el
a la ciudad, y los sacerdotes toca- lante del arca del Señor. momento en que yo os mande
rán las trompas, 5cuando den un 8
(Después de dar Josué estas gritar; entonces gritaréis.
toque prolongado, cuando oigáis órdenes a la tropa, siete sacerdo- "Dieron una vuelta a la ciu-
el sonido de la trompa, todo el tes, llevando siete trompas, se pu- dad con el arca del Señor y se
ejército lanzará el alarido de gue- sieron delante del Señor y empe- volvieron al campamento para
rra; se desplomarán las murallas zaron a tocar. El arca del Señor pasar la noche. l2Josué se levan-
de la ciudad, y cada uno la asalta- los seguía; 9Ios soldados armados tó de madrugada, y los sacerdo-

do el problema crítico, quiere leerlo como his- mal o los poderes del mundo; en las trompe-
toria de un hecho. tas, la predicación apostólica; en las siete
Ya hemos dicho que Jericó en aquella vueltas, diversas eras de la historia, con otros
época no tenía murallas ni estaba habitado: muchos detalles curiosos.
éste es un dato de la arqueología. Por su La narración está relativamente bien
parte, el análisis literario descubre en segui- construida, con algunas incoherencias que la
da muchos elementos litúrgicos en el pasaje; traducción castellana suaviza. Domina la téc-
tantos, que la trasposición litúrgica es casi la nica de mandato-ejecución, y se aprovecha
clave de lectura del pasaje. el mandato -parte oral- para engranar en él
Algo parecido a lo que sucedía con el pa- elementos subordinados. El texto está escri-
so del Jordán. También aquí el autor, más que to en una prosa muy rítmica, con varias fór-
narrar un hecho, parece describir una conme- mulas repetidas casi como estribillos.
moración festiva. El arca llevada en procesión, 6,2-5 El discurso del Señor adelanta casi
las vueltas en riguroso silencio, el toque de las todos los datos (menos la orden de silencio),
trompetas, los siete días son datos inconfundi- quitando interés a la narración. Las trompas
bles. Si se trata de una guerra santa, el adjeti- eran originariamente cuernos de carnero (yo-
vo ha devorado al sustantivo. bel), que después se emplearon para anun-
La versión litúrgica exalta el sentido teo- ciar el jubileo (yobel), y en otros usos litúrgi-
lógico del hecho, que Josué comenta. No son cos; más tarde se emplearon trompetas de
los hombres quienes luchan y vencen, sino el metal. El alarido es originariamente el grito
Señor presente en el arca. Suya es la ciudad de guerra (el alalazo de los griegos y el ulu-
enemiga y los que la habitan, suyos los tiem- lar de los romanos), que también pasa al
pos, él da consistencia a las piedras y de- culto como aclamación al Señor (traducido
rrumba las murallas. Al pueblo le toca obede- por "vitorear" en los salmos). El arca funciona
cer, seguir, esperar y ser testigo del hecho como paladión militar, dentro del nuevo con-
maravilloso; más tarde le tocará contarlo y texto litúrgico.
celebrarlo. El texto es una celebración. Si el 6,6-10 La disposición no es cronológica:
hecho no sucedió en Jericó, ni sucedió en Las armas tendrán primero una función litúr-
tales términos, sí es cierto que el Señor ven- gica, como en el salmo 149, y se emplearán
ció al enemigo y entregó la tierra a su pueblo. sólo dentro de la ciudad. La distribución de
Leído el capítulo en esta clave poética tropa y pueblo es procesional, no estratégica.
puede recobrar su sugestión incluso para El pueblo no armado desfila como si fuera la
una mente crítica. El carácter litúrgico del retaguardia de un ejército.
capítulo ha facilitado la lectura simbólica de 6,11-20 La ejecución se reparte en tres
los padres y autores medievales, que han tiempos (según técnica conocida); cada vez
visto en los muros de Jericó las fuerzas del más largos: el primer día, los cinco siguientes,
6,13 JOSUÉ 430

tes tomaron el arca del Señor. y cojáis algo de lo consagrado al dejaron fuera del campamento
l3
Siete sacerdotes, llevando siete exterminio; porque acarrearíais israelita.
24
trompas delante del arca del una desgracia haciendo execrable Incendiaron la ciudad y cuan-
l9
Señor, acompañaban la marcha el campamento de Israel. Toda to había en ella. Sólo la plata, el
con las trompas. 14Aquel segun- la plata y el oro y el ajuar de bron- oro y el ajuar de bronce y hierro lo
do día dieron una vuelta a la ciu- ce y hierro se consagran al Señor: destinaron al tesoro del Señor.
25
dad y se volvieron al campamen- irán a parar a su tesoro. Josué perdonó la vida a Ra-
to. Así hicieron seis días. I5E1 20
Sonaron las trompas. Al oír jab, la prostituta, a su familia y a
día séptimo, al despuntar el sol, el toque, lanzaron todos el alari- todo lo suyo. Rajab vivió en me-
madrugaron y dieron siete vuel- do de guerra. Las murallas se dio de Israel hasta hoy, por haber
tas a la ciudad, conforme al mis- desplomaron y el ejército dio el escondido a los emisarios que en-
mo ceremonial. La única dife- asalto a la ciudad, cada uno des- vió Josué a explorar Jericó.
26
rencia fue que el día séptimo die- de su puesto, y la conquistaron. En aquella ocasión juró Josué:
ron siete vueltas a la ciudad. 16A 2
'Consagraron al exterminio to- -¡Maldito de Dios el que ree-
la séptima vuelta, los sacerdotes do lo que había dentro: hombres difique esta ciudad! La vida del
tocaron las trompas y Josué y mujeres, muchachos y ancia- primogénito le cuesten los ci-
ordenó a la tropa: nos, vacas, ovejas y burros, todo mientos y la vida del benjamín
17
-¡ Gritad, que el Señor os en- lo pasaron a cuchillo. las puertas.
22 27
trega la ciudad! Esta ciudad, con Josué había encargado a los E1 Señor estuvo con Josué, y
todo lo que hay en ella, se consa- dos espías: su fama se divulgó por toda la
gra al exterminio en honor del -Id a casa de la prostituta y comarca.
Señor. Sólo han de quedar con vi- sacadla de allí con todo lo que
da la prostituta Rajab y todos los tenga, como le jurasteis. El sacrilegio de Acán
23
que estén con ella en casa, porque Los espías fueron y sacaron
escondió a nuestros emisarios. a Rajab, a su padre, madre y her- 7 'Pero los israelitas cometieron
l8
Cuidado, no se os vayan los ojos manos y todo lo que tenía, y los un pecado con lo consagrado.

el último. Al acercarse el final, un discurso de 6.24 También el incendio de ciudades


Josué retrasa el desenlace con instrucciones era práctica común, como ha comprobado la
detalladas. No están bien armonizadas las arqueología.
dos indicaciones: Josué da la orden de gri- 6.25 Mt 1,5 incluye a Rajab en la genea-
tar, es un toque especial el que sirve de logía de Cristo, como tatarabuela de David
señal. (naturalmente, es una composición artificial).
6,17-19 La ley del exterminio se lee en Lv 6.26 La maldición se cumple, según 1 Re
27,28-29 y Dt 20. Nm 21,2-3 habla de un voto 16,34 (reinado de Ajab, siglo IX). El dato no
que hace Israel. Prácticas semejantes eran concuerda con 2 Sm 10,5 ni con Jos 18,21.
comunes entre los antiguos y en la guerra
santa de los árabes. Dicha consagración se 7 Este capítulo se une al anterior como
practicaba sólo en casos extremos (como in- una continuación y una consecuencia; los
dica Dt 20) y tenía diversas cláusulas y gra- versos 17-19 lo preparan, con los dos verbos
dos. Las riquezas materiales se consagran al clave "dedicar al exterminio" (hrm) y acarrear
culto o se guardan en el tesoro del Señor; lo una desgracia ('kr). Seguimos en contexto de
que vive se mata en honor del Señor. De este guerra santa: si la narración no es rigurosa-
modo el pueblo no se aprovecha en nada de mente litúrgica, contiene varios elementos
la conquista, y no debe asaltar ciudades sólo cúlticos.
por ganancia. 7,1 El primer verso plantea los elementos
En otros casos sólo se daba muerte a los de la tragedia.
guerreros, los demás podían tomarse como a) Lo consagrado. La raíz hrm es el leit-
esclavos. Para nosotros esa práctica no tiene motiv de la narración, se repite ocho veces
justificación, ni como castigo (pues incluye en formas varias, unificando todo el proceso.
personas inocentes), ni como medio de inti- Se trata de parte del botín, que por ley de la
midación. Veremos en el capítulo siguiente el guerra santa, pertenece al Señor como cosa
desarrollo de este tema. sagrada (la raíz significa originariamente
431 JOSUÉ 7,10

Porque Acán, hijo de Carmí, de ataque, que ellos son pocos. cabeza. 7Josué oró:
4
Zabdí, de Zéraj, de la tribu de Entonces fueron hacia Ay -¡ Ay, Señor mío! ¿Para qué hi-
Judá, robó de lo consagrado. Y el unos tres mil del ejército; pero ciste pasar el Jordán a este pue-
Señor se encolerizó contra Israel. tuvieron que huir ante los de Ay, blo, para entregarnos después a
2 5
Josué envió gente desde Je- que les hicieron unas treinta y los amorreos y exterminarnos?
ricó hacia Ay, al este de Betel, seis bajas y los persiguieron ¡Ojalá nos hubiéramos quedado
con esta orden: desde las puertas de la villa hasta al otro lado del Jordán! 8¡Perdón,
-Id a reconocer la comarca. Hassebarim*, derrotándolos en Señor! ¿Qué voy a decir después
-Yueron, hicieron el reconoci- la cuesta. El valor del ejército se que Israel ha vuelto la espalda
miento y, al volver, dijeron a deshizo en agua. ante el enemigo? 9Lo oirán los
6
Josué: Josué se rasgó el manto, cayó cananeos y toda la gente del país,
-No hace falta que vaya toda rostro en tierra ante el arca del nos cercarán y borrarán nuestro
la tropa; bastan unos dos mil o Señor, y estuvo así hasta el atar- nombre de la tierra. ¿Y qué harás
tres mil para conquistar la villa. decer, junto con los concejales tú con tu nombre ilustre?
I0
No canses a toda la tropa en este de Israel, echándose polvo a la E1 Señor le respondió:

"apartar"). Dice la legislación (recogida pos- parece resultar inútil, el enemigo triunfa, Is-
teriormente): "Que no se te pegue a las ma- rael se desalienta, su nombre queda amena-
nos nada dedicado al exterminio" Dt 13,18; zado. La ira del Señor, que en la guerra santa
"Lo que uno ha separado como cosa dedica- se dirige contra el enemigo, se vuelve contra
da al Señor... no podrá ser vendido ni resca- su pueblo.
tado. Lo dedicado es propiedad sagrada del 7,3 El motivo "son pocos" no es típico de
Señor" Lv 27,28. Siendo cosa "sagrada", el la guerra santa; en el caso de Jericó no im-
que se la apropia comete "sacrilegio" o exe- portaba el número, porque los había vencido
cración, el objeto se convierte en "execra- ya el pánico o temor sagrado. Dos mil o tres
ción" del ambiente donde se encuentra. mil es una exageración posterior, dado el
"Consagrar, execrar, desecrar" son los mati- tamaño de las villas antiguas.
ces que el término va tomando en el curso de 7.5 * = Las Canteras, o bien "hasta des-
la narración. (Dt 7,26 lo aplica a los ídolos de baratarlos".
materiales preciosos, que se han de extermi- 7.6 Ritos penitenciales, como en Jon 3,6;
nar; añade la raíz emparentada w>b). Dn 9,3; Job 42,6; los ancianos forman el
b) La comunidad. El pecado de uno afec- senado del pueblo, véase Nm 11 y Dt 1.
ta a toda la comunidad de Israel, porque todo 7,7-9 Josué intercede por el pueblo, como
el ejército forma una unidad solidaria en la lo hizo Moisés (Ex 32; Nm 14). Su oración,
guerra santa. Continúa la ficción de un Israel aunque repite algunas razones, no alcanza la
completo, dividido en tribus, participando en altura de las de Moisés. El primer argumento
la conquista. "Todo Israel, los israelitas" par- es la continuidad de la obra salvadora, el
ticipan en el pecado, en las consecuencias, segundo es el peligro grave del pueblo, el ter-
en las suertes, en el castigo del culpable; y el cero es el honor y fama del Señor.
Señor lleva el título "Dios de Israel". Es frecuente la idea que el Señor actúa,
c) El culpable. Al dar desde el principio el salva, perdona, por el honor de su nombre;
nombre del causante, la ceremonia de las por ejemplo, los salmos invocan muchas ve-
suertes pierde interés narrativo. El nombre ces este argumento: 23,3; 25,11; 31,4; 54,3;
del culpable, por medio de una aliteración 79,9; 106,8; 109,21; 143,11. Aquí se añade
aproximada, se liga a una localidad, según otro aspecto: que, al desaparecer el nombre
costumbre frecuente en estas narraciones. El de Israel, queda comprometido el nombre del
verso primero se podría leer como uno de los Señor; porque a Israel toca invocar el nombre
títulos antiguos "de cómo los israelitas..." del Señor y darlo a conocer a otros pueblos.
d) La ira del Señor, provocada por el sa- La oración está compuesta en tres pre-
crilegio, se cierne sobre toda la narración y guntas y tiene un desarrollo bastante rítmico.
sobre todo Israel, hasta que se aplaca con la 7,10-15 A la oración responde un orácu-
ejecución final. Por esa ira el paso del Jordán lo que explica la causa y ofrece el remedio. Si
7,11 JOSUÉ 432

"-Anda, levántate. ¿Qué ha- Señor indique por sorteo se acer- fesión. Dime lo que has hecho,
ces ahí, caído rostro en tierra? cará por familias; la familia que no me ocultes nada.
20
Israel ha pecado, han quebranta- el Señor indique por sorteo se Acán respondió:
do el pacto que yo estipulé con acercará por individuos. I5E1 que -Es verdad, he pecado contra
ellos, han tomado de lo consa- sea sorprendido con algo consa- el Señor, Dios de Israel. He he-
grado, han robado, han disimula- grado, será quemado con todos cho esto y esto: 2ivi entre los
do escondiéndolo entre su ajuar. sus bienes, por haber quebranta- despojos un manto babilonio
l2
No podrán los israelitas resistir do el pacto del Señor y haber muy bueno, doscientas monedas
a sus enemigos, les volverán la cometido una infamia en Israel. de plata y una barra de oro de
l6
espalda, porque se han hecho Josué madrugó y mandó a medio kilo; se me fueron los ojos
execrables. No estaré más con los israelitas acercarse por tri- y lo agarré. Mira, está todo es-
vosotros mientras no extirpéis la bus. l7La suerte cayó en la tribu condido en un hoyo en medio de
execración de en medio de voso- de Judá. Se fue acercando la tri- mi tienda, el dinero debajo.
22
tros. ''Levántate, purifica al pue- bu de Judá por clanes, y la suer- Josué mandó a unos que fue-
blo, diles: Purificaos para maña- te cayó en el clan de Zéraj. Se ran corriendo a la tienda de
na, porque así dice el Señor, fue acercando el clan de Zéraj Acán: todo estaba allí escondido,
Dios de Israel: «¡Hay algo exe- por familias, y la suerte cayó en el dinero debajo. 23Lo sacaron de
crable dentro de ti, Israel! No la familia de Zabdí. l8Se fue la tienda, se lo llevaron a Josué y
podréis resistir a vuestros enemi- acercando la familia de Zabdí a los israelitas y lo depositaron
gos mientras no extirpéis la exe- por individuos, y la suerte cayó ante el Señor.
24
cración de en medio de voso- en Acán, hijo de Carmí, de Zab- Josué cogió a Acán, hijo de
tros». l4Por la mañana os acerca- dí, de Zéraj, de la tribu de Judá. Zéraj (con el dinero, el manto y
19
réis por tribus. La tribu que el Josué le dijo la barra de oro), a sus hijos e
Señor indique por sorteo se acer- -Hijo mío, glorifica al Señor, hijas, sus bueyes, burros y ove-
cará por clanes; el clan que el Dios de Israel, haciendo tu con- jas, y su tienda con todos sus bie-

Israel ha vuelto la espalda en la batalla, es sagrada (especie de ordalía); véase por


porque Israel ha pecado. En el discurso de ejemplo 1 Sm 10,20 (elección de Saúl). "Las
Dios se concentran las seis menciones que suertes se agitan en el regazo, pero el resul-
quedan del término hrm. Como el oráculo tado viene del Señor", dice Prov 16,33.
contiene la razón teológica de los hechos, 7,15 El pecado tiene doble dimensión:
está bastante desarrollado, con repeticiones contra el Señor -por quebrantar el pacto-,
y enumeraciones. Esta es la estructura: intro- contra la comunidad. Toda la familia sufre el
ducción (10), denuncia del pecado de Israel castigo, según la vieja costumbre, por ejem-
en seis verbos (11), consecuencias del peca- plo, Nm 16,27.
do y su duración (12); orden de convocar la 7,17 Prov 16,33.
asamblea y transmitir el oráculo del Señor, se 7,19 El hombre puede confesar dos co-
resumen sus dos cláusulas (13); hallazgo del sas: la bondad de Dios, la maldad propia: en
culpable por suerte (14), sentencia (15). ambas confesiones glorifica al Señor, porque
7.10 Dios responde a las preguntas de lo reconoce y proclama bueno y libre de cul-
Josué con otra pregunta. No basta la oración, pa. Acán es invitado a una confesión pública,
le toca actuar. ante Dios y la asamblea. Un caso semejante
7.11 Del pecado es responsable todo Is- en 1 Sm 14,43 (Saúl y Jonatán); también Sal
rael: los verbos están en plural o en singular 32,5.
colectivo; el pecado va contra la alianza. Los 7,20-21 Acán hace confesión plena, pri-
sinónimos dan énfasis. mero reconociendo el pecado, después des-
7.12 La execración es como un contagio cribiéndolo en particular. El proceso del pe-
que afecta a todos y hace incompatible la cado -ver, desear, tomar- se parece al de
presencia del Señor "en medio" de su pueblo. Gn 3 y 2 Sm 12.
Todo Israel queda comprometido a "extirpar" 7,24 * = La Desgracia.
ese contagio. 7,24-26 En la ejecución de la sentencia
7,13-14 Las suertes se suelen echar por hay algunas incoherencias, que la traducción
medio de los urim y tumim, en una ceremonia ha respetado: no hay razón para tomar los
433 JOSUÉ 8,11

6
nes. En compañía de todo Israel -No temas ni te acobardes. eIlos saldrán detrás, pensando
los subió al Valle de Acor*, 25y Vete con tu ejército a atacar Ay, que huimos como la primera vez,
Josué dijo: que yo te pongo en las manos a y así lograremos alejarlos del
-¡El Señor te haga sufrir hoy su rey, su gente, la villa y sus pueblo. 7Entonces salid de la em-
mismo la desgracia que nos has campos. 2Trata a la ciudad y a su boscada y apoderaos de la villa
acarreado! rey como trataste a Jericó y a su -el Señor os la entregará- 8y en
Todos los israelitas apedrea- rey. Sólo os llevaréis el botín y el cuanto la ocupéis, incendiadla.
ron a Acán. Luego lo quemaron ganado. Pon emboscadas al otro Haced lo que ha dicho el Señor.
y lo cubrieron de piedras. 26Des- lado del pueblo. Estas son mis órdenes.
3 9
pués levantaron encima un mon- Josué y su ejército prepararon Los despachó, y fueron a po-
tón de piedras, que todavía hoy el ataque de Ay. Josué escogió ner la emboscada entre Betel y
se conserva. Y el Señor aplacó el treinta mil soldados 4y los envió Ay, al oeste de Ay. Josué pasó
incendio de su ira. Por eso aquel durante la noche con estas ins- aquella noche entre la tropa. l0Se
sitio se llama hasta hoy Valle de trucciones: levantó temprano, pasó revista a
Acor. -Os emboscáis detrás del pue- la tropa y marchó contra Ay. El
blo, pero sin alejaros mucho, y iba en cabeza, con los ancianos
Conquista de Ay estáis alerta; 5yo y los míos nos de Israel. "Todos los soldados
(Eclo 46, 2) acercaremos. Cuando el enemigo que los acompañaban fueron
salga contra nosotros, como la acercándose a Ay, hasta llegar
8 'El Señor dijo a Josué: primera vez, huiremos ante ellos; frente a ella, y acamparon al nor-

objetos ya entregados al Señor, se habla de gráficos de detalle que no es fácil armonizar


apedrear a uno y de quemar todos. En la ni comprender. Detrás y delante pueden sig-
pena de lapidación interviene todo el pueblo. nificar en hebreo poniente y levante.
La asonancia entre Acán y Acor (desgracia) Los movimientos estratégicos de un ejér-
es débil y artificial; mencionan la renovación cito son un tema que los narradores bíblicos
de este valle Os 2,17 e Is 65,10. no dominan; de ordinario, cuando llegan al
desarrollo de la batalla, se contentan con la
información escueta "derrotaron". El capítulo
8 Unos 20 kilómetros al noroeste de Je- presente es relativamente acertado en este
ricó, sobre la montaña central, se encuentra punto, si le perdonamos algunas repeticiones
la localidad llamada Et Tell; tell significa ruina innecesarias y alguna insistencia inútil. Domi-
y suele designar esos montículos proceden- na la acción sobre las palabras (nada de in-
tes de la sedimentación de sucesivas ciuda- flujos litúrgicos).
des destruidas sobre el mismo lugar. Casi to- Dos veces habla el Señor brevemente,
dos los investigadores identifican ese Et Tell introduciendo dos claves teológicas; también
con la bíblica Ay, que también significa ruina, Josué habla poco, para dar instrucciones
y se encuentra a un par de kilómetros de Be- precisas.
tel (la árabe Beitin). El texto bíblico usa el ar- 8.1 Expiado el pecado de Acán, el ejérci-
tículo al nombrar la ciudad (ha'ay), y en el to está reconciliado con el Señor, vuelve en-
verso 28 dice que Josué la convirtió en Tell teramente la situación de la guerra santa. El
perpetuo. oráculo del Señor comienza con sus dos ele-
Pero resulta que, como Jericó, Ay no es- mentos tradicionales.
taba habitada en la época en que se supone 8.2 Esta vez, Dios cede al pueblo el botín
que los israelitas entraron en Palestina. Es de guerra. (En adelante la traducción espa-
posible que un episodio famoso de la con- ñola evita la repetición monótona del original
quista, una estratagema feliz, haya recibido de "ciudad" y "Ay", cuatro septenas la prime-
al poco tiempo una localización trasladada ra, y un número alfabético la segunda, un
por la sugestión del lugar; el autor habría res- total de cincuenta entre las dos).
petado la vieja narración y su localización 8,10 En la noche de la entrada, Josué
también antigua. Aparte la identificación ini- estaba solo cuando se encontró con el ángel:
cial, el texto contiene abundantes datos topo- 5,13-15.
8,12 JOSUÉ 434

te, dejando el valle entre ellos y -Extiende en dirección de Ay tas. Israel los derrotó hasta no
el pueblo. ,2(Josué había tomado la jabalina que llevas en la dejarles un superviviente ni un
unos cinco mil hombres y los mano, porque la entrego en tu fugitivo. 23A1 rey lo apresaron
había emboscado entre Betel l3y poder. vivo y se lo llevaron a Josué.
19 24
Ay, al oeste de la villa. El grue- Josué extendió en dirección Cuando los israelitas acaba-
so del ejército acampó al norte, de Ay la jabalina que llevaba en ron de matar a todos los de Ay
la retaguardia al oeste de la villa. la mano, y los de la emboscada que habían salido a campo abier-
Josué fue aquella noche hasta la salieron corriendo de sus posi- to en su persecución, haciéndo-
mitad del valle). ciones, entraron en la ciudad, la los caer a todos a filo de cuchi-
14
Cuando el rey de Ay lo des- ocuparon y la incendiaron en se- llo, hasta el último, se volvieron
cubrió, despertó a toda prisa a la guida. 20Los de Ay se volvieron contra Ay y pasaron a cuchillo a
gente y salió con su ejército a a mirar y vieron que subía de la sus habitantes. 25Las bajas de
presentar batalla a Israel, en la ciudad una humareda hasta el aquel día fueron doce mil entre
bajada frente al páramo, sin saber cielo y que no tenían escapatoria hombres y mujeres, toda gente
que detrás de Ay había una por ninguna parte, pues los que de Ay. 26Josué tuvo extendido el
emboscada. l5Josué y los israeli- habían huido hacia el páramo se brazo con la jabalina hasta que
tas cedieron ante ellos y empren- volvieron contra sus perseguido- exterminaron a todos los de Ay.
dieron la fuga camino del pára- res 2l(porque Josué y los israeli- 27
Los israelitas se llevaron sólo
mo. l6Los de Ay salieron gritan- tas, viendo que los de la embos- el ganado y el botín, como había
do tras ellos y persiguieron a Jo- cada habían incendiado la ciu- ordenado el Señor a Josué. 28Jo-
sué, alejándose de la ciudad; 17no dad, por la humareda que subía, sué incendió la ciudad, reducién-
quedó uno que no saliera en per- se dieron la vuelta y atacaron a dola a un montón de escombros,
secución de los israelitas; por per- los de Ay) 22y por su parte los de que dura hasta hoy. 29A1 rey de
seguirlos dejaron la ciudad des- la emboscada salieron de Ay a Ay lo ahorcó de un árbol y lo dejó
guarnecida. su encuentro, y así se vieron co- allí hasta la tarde; al ponerse el
I8
E1 Señor dijo a Josué: pados entre dos ejércitos israeli- sol mandó bajar del árbol el ca-

8,18 Otra vez ha de imitar a Moisés, co- a) Dt 11,26-30 se encuentra al final de la


mo en la batalla contra Amalee (Ex 17,12). sección parenética (cap 6-11), inmediatamen-
Es una señal que Josué da a sus soldados. te antes de la sección legal (12-26). Ahí lee-
8,26 Se trata del exterminio sagrado, co- mos: "Cuando el Señor tu Dios te introduzca
mo en el caso de Jericó. en la tierra donde vas para tomar posesión de
8,29 Según la ley de Dt 21,22-23. El ella, darás la bendición en el monte Garizín y
amontonar las piedras es una práctica que vol- la maldición en el monte Ebal. (Se encuentran
vemos a encontrar en 10,26-27 y en 2 Sm a la otra parte del Jordán... en la tierra de los
18,17. cananeos... frente a Guilgal, cerca de la enci-
8,29 Dt21,22s; 2 Sm 18,17. na de Moré)". Habla de bendiciones y maldi-
8,31-35 Estos cinco versos son en extre- ciones, como parte de la alianza; y señala con
mo importantes, aunque no sabemos por qué cierto afán de precisión la situación geográfi-
aparecen aquí, fuera de contexto. Geográfi- ca, suponiendo que Moisés habla en la cam-
camente, el campamento israelita se en- piña de Moab.
cuentra todavía en Guilgal al comenzar el b) Dt27,1-8 se encuentra inmediatamen-
capítulo siguiente. Y no se ha ha hablado de te detrás del cuerpo legal (12-26) y empalma
una campaña o una marcha que haya abier- con Dt 11 a la vez que introduce el texto difu-
to el camino desde Ay hasta Siquén (más de so de bendiciones y maldiciones (cap 27-28).
20 km.) Además, por el tema y por algunos Son de notar en este capítulo: las piedras
motivos está estrechamente vinculado al escritas (2.3), el altar de piedras no labradas
cap. 24. Tanto que algunos autores traspo- (5), los sacrificios (6-7), una fórmula de alian-
nen estos versos al cap. 24. Pero hay que za (9). Es decir, las bendiciones y maldicio-
tener en cuenta también Dt 11 y 27. Es sabi- nes que siguen son texto de un ritual de reno-
da la función programática del Dt para el vación de alianza.
escritor Deuteronomista, a quien solemos c) Por su parte, Dt 31,10-13 impone la
atribuir la composición final de Josué. lectura pública de la ley, por la fiesta de las
435 JOSUÉ 9,1

dáver, lo tiraron junto a la puerta piedras una copia de la Ley que Ley, bendiciones y maldiciones,
de la ciudad y lo cubrieron con un Moisés había escrito en presen- tal como está escrito en el libro
montón enorme de piedras, que se cia de los israelitas. 33Todo Is- de la Ley. 35De cuanto prescribió
conserva hasta hoy. rael, los concejales, los alguaci- Moisés no quedó ni una palabra
30
Entonces levantó Josué un les y los jueces estaban a ambos que Josué no leyera ante la
altar al Señor, Dios de Israel, en lados del arca, frente a los sacer- asamblea de Israel, incluidos ni-
el Monte Ebal, 3lcomo había dotes portadores del arca de la ños, mujeres y los extranjeros
mandado Moisés, siervo del Se- alianza del Señor; el extranjero que iban con ellos.
ñor, a los israelitas -está escrito lo mismo que el nativo: la mitad
en el libro de la Ley de Moisés-: hacia el Monte Garizín, la otra Los gabaonitas
un altar de piedras enteras, no mitad hacia el Monte Ebal, como
labradas a hierro, y ofrecieron había mandado Moisés, siervo 9 'Cuando se enteraron los reyes
sobre él holocaustos y sacrificios del Señor, cuando bendijo por de Cisjordania, de la montaña, la
de comunión. primera vez al pueblo israelita. Sefela y toda la costa mediterrá-
32 34
Allí escribió Josué sobre las Josué leyó todo el texto de la nea hasta el Líbano (hititas,

Chozas, en presencia del pueblo entero sin derecha e izquierda. De aquí proviene la re-
distinción. Con su calculado tejido narrativo, presentación de colocar los benditos a la dere-
el autor quiere decirnos que la entrada en la cha y los malditos a la izquierda (cfr. Mt 25,33).
tierra sucede según el programa, según las 8.34 Dt 11,26-30; 27-28; Dt 31,12.
instrucciones de Moisés. 8.35 El verso subraya la totalidad: totali-
Con todo, no apuremos la coherencia más dad del pueblo, lectura íntegra, cumplimiento
allá del autor o el texto. La conquista de Jericó de todo. Según la ficción, Josué no añade
y Ay por una parte han permitido la penetra- nada a la legislación de Moisés. Véase la
ción en el corazón de la tierra, por otra parte enumeración de Dt 31,12.
no alejan la fecha del cruce del Jordán. Res-
petemos su decisión de colocar esos versos 9 El episodio de los gabaonitas se pare-
aquí. También el éxodo comenzaba con una ce, en escala amplia, al de Rajab. Está domi-
pascua y culminaba con la alianza en el Sinaí. nado por la confesión de unos paganos, el
Ebal y Garizín son un poco el Sinaí dentro de juramento de los israelitas, y termina con la
Palestina, para usos litúrgicos. incorporación de un pueblo a la comunidad de
8.30 El monte Ebal se encuentra al lado Israel. Si Rajab representaba la incorporación
de Siquén, y es el más alto de Palestina. Na- de familias aisladas, los gabaonitas represen-
da dice el libro de una conquista militar de tan la incorporación de poblaciones enteras; y
este importante centro urbano; históricamen- así equilibran el aspecto militar de la ocupa-
te debió de tratarse de una incorporación ción de Palestina. Históricamente muchos in-
pacífica (véase Gn 34). Pero es el único caso dicios muestran que la ocupación del territorio
en que el Ebal asume esa función cúltica, cananeo fue más bien pacífica, comenzando
que de ordinario le está reservado al Garizín. por zonas despobladas y disponibles y exten-
Quizá haya una punta polémica contra los diendo y consolidando las relaciones con po-
samaritanos. blaciones que permanecieron en el territorio.
8.31 Sobre el altar: Ex 20,25; 1 Re 18,31 El libro de Josué ha querido dar relieve al as-
(implícitamente): el contacto metal-piedra pecto militar, seleccionando unos cuantos
profana. En Dt 27 se mencionan también los episodios y completándolos con construccio-
holocaustos. nes esquemáticas. Por esa tendencia "milita-
8.32 No se trata de las piedras del altar, rista" del libro, es más interesante el contras-
sino de estelas erigidas como réplica de las te pacífico del presente capítulo.
tablas o losas en que Moisés escribió la ley, Literariamente el relato extrae su sabor
Ex 24,4; 32,1 s; 34,1, y Dt 27,4-8. de un tema muy conocido en el folclore: el
8.33 Según Dt 10,1-5 el texto escrito de la burlador burlado o burla y respuesta. El gé-
ley se deposita en el arca. En la presente cere- nero está irónicamente representado por La-
monia el arca es el santuario portátil que cen- bán y trágicamente por Jacob. El narrador se
tra a la comunidad, creando los dos lados, complace en detallar los preparativos y el
9,2 JOSUÉ 436

amorreos, cananeos, fereceos, encima unos mantos viejos; todo de paz con vosotros?
heveos y jebuseos) 2se aliaron el pan que llevaban de comida era 8
Ellos contestaron a Josué:
para luchar contra Josué e Israel pan duro y desmigajado. -Somos vasallos tuyos.
6
bajo un mando único. Fueron al campamento de El insistió:
3
Los de Gabaón se enteraron de Guilgal y dijeron a Josué y a los -¿Quiénes sois y de dónde
lo que había hecho Josué con israelitas: venís?
Jericó y con Ay 4y actuaron por -Venimos de un país lejano. 9
Le respondieron:
su parte astutamente; fueron y Haced un tratado de paz con -Venimos de un país muy
tomaron provisiones, cargaron nosotros. lejano, por la fama del Señor, tu
7
los burros con alforjas viejas y Los israelitas respondieron a Dios; que bien hemos oído todo
pellejos de vino viejos, rotos y re- aquellos heveos: lo que hizo en Egipto, l0y a los
cosidos; 5se pusieron sandalias -A lo mejor vivís aquí cerca. dos reyes amorreos de Trans-
viejas y remendadas y se echaron ¿Cómo vamos a hacer un tratado jordania: Sijón, rey de Jesbón, y

funcionamiento del engaño, sin preocuparse alianzas parciales, que se repetirán hasta el
demasiado por la verosimilitud. tiempo de los Jueces.
Sobre ese tejido narrativo se sobrepone 9.3 Gabaón se encuentra a unos 12 kiló-
la visión religiosa y se hace sentir la preocu- metros al noroeste de Jerusalén. El nombre
pación programática del Deuteronomista. En es uno de los derivados de gb' (que significa
efecto (Dt 20,10.18) da instrucciones sobre el altura, loma, collado). Es una localidad im-
comportamiento con poblaciones paganas. portante todavía en tiempos de Salomón, y
Los gabaonitas eran heveos (v. 7): sólo estaba habitada en tiempos de la conquista,
por el estatuto de ciudad remota y con pacto de como han probado las excavaciones; del
vasallaje podían salvar la vida. Lo primero lo verso 17 se deduce que era la capital de una
consiguen con engaño y astucia (v. 4), lo se- tetrápolis. No dista mucho de Ay y Betel; por
gundo se lo aseguran con el juramento de los eso el dato de que se enteran, aunque sea
nuevos señores. Los jefes israelitas obran des- procedimiento convencional de enlace, no di-
consideradamente, "sin consultar al Señor" (v. suena en la composición del autor tardío.
14). Su pequeña venganza es someter a los 9.4 La astucia puede ser considerada
burladores a trabajos serviles. Así se cumple al como virtud sapiencial, Prov 1,4; es clave y
final lo establecido por la ley del Dt 20. como título de la narración. El autor se com-
El autor último parace utilizar una vieja place en los detalles minuciosos, repitiendo
tradición. El texto presenta repeticiones inne- cuatro veces el adjetivo "gastados" (en el
gables y algunas incoherencias: servirán a la texto hebreo).
comunidad (21), al templo (23), a ambos 9.6 Para llegar a Guilgal, donde se supone
(27); el relato habla de Gabaón, en el v. 17 se que Josué tiene su campamento general, bas-
mencionan cuatro ciudades, ¿una confedera- tan dos jornadas cómodas bajando hacia el
ción o tetrápolis?; actúan y deciden los ofi- valle del Jordán (unos 30 km.) Las negocia-
ciales (v. 14), los representantes o jefes (18. ciones comienzan en estilo lacónico. Al pedir
19.21), Josué (6.8.22-26). El papel de Josué una alianza se presentan como inferiores.
parece añadido (se podría eliminar sin dañar 9.7 El griego ha leído "hurritas" en vez de
el relato). Es como si el autor final o interme- heveos. La respuesta revela una conciencia
dio hubiera introducido la figura de Josué en de dueños del país y de incompatibilidad con
una narración precedente en que no figu- otras poblaciones; es decir, refleja la legisla-
raba. ción tardía recogida en Dt 7,1-6 y las distin-
9,1-2 La noticia sirve para introducir las ciones de Dt 20,9-18 entre ciudades lejanas
futuras campañas (cap. 10-11) y mostrar el y próximas.
carácter excepcional del presente episodio. 9.8 La nueva respuesta concreta los tér-
En la lista de pueblos faltan los guirgaseos. minos del pacto, un pacto de vasallaje que
La Sefela es la zona de colinas, intermedia pide protección a cambio del sometimiento.
entre la montaña central y la costa. Esa alian- 9,9-11 En la respuesta no identifican su
za de todos es una ficción no menos que la nombre, por si acaso; lo sustituyen con una
idea de un Israel único y total; se trata de confesión religiosa. Es del mismo género que
437 JOSUÉ 9,27

Og, rey de Basan, en Astarot. de que eran vecinos, que vivían les dijo:
"Nuestros ancianos y la gente allí cerca; l7porque los israelitas -¿Por qué nos engañasteis,
de nuestro país nos encargaron: levantaron el campamento y al diciendo que erais de muy lejos,
«Agarrad provisiones para el tercer día de marcha llegaron a siendo así que vivís cerca de
viaje y marchad a su encuentro a sus poblados: Gabaón, Quefira*, nosotros? 23Pues bien, ¡malditos
ofreceros como vasallos suyos». Beerot* y Quiriat Yearim*. l8No seáis! Seréis a perpetuidad leña-
Así pues, haced un tratado de los atacaron, porque los represen- dores y aguadores del templo de
paz con nosotros. l2Mirad nues- tantes de la asamblea les habían mi Dios.
24
tro pan: caliente lo tomamos en hecho un juramento por el Señor, Le contestaron:
casa el día que emprendimos el Dios de Israel; pero toda la asam- -Nosotros, servidores tuyos,
viaje hasta aquí, y ya lo veis, está blea murmuró contra sus repre- estábamos informados de lo que
duro y mohoso. l3Estos son los sentantes. el Señor, tu Dios, había dicho a
l9
pellejos de vino: los llenamos Entonces los jefes dieron ex- su siervo Moisés: que os daría
nuevos, y ahora están rotos. Es- plicaciones a la asamblea: todo el país, y a todos sus habi-
tos son nuestros mantos y las -Nosotros les hicimos un jura- tantes los aniquilaría ante voso-
sandalias, gastados por el largo mento por el Señor, Dios de Is- tros; entonces, temblando por
camino. rael; así que ahora no podemos nuestra vida, discurrimos aque-
l4
Entonces los oficiales de Jo- atacarlos. 20Pero vamos a hacer lo llo. 25Ahora estamos en tus ma-
sué tomaron de las provisiones siguiente: respetaremos sus vidas, nos: haz de nosotros lo que te
de los viajeros, sin consultar al y así no nos vendrá un castigo por parezca bien y justo.
Señor. I5Y Josué les firmó un quebrar el juramento que les hici- 26
Josué los trató como había
tratado de paz, comprometiéndo- mos. 2lQue queden con vida, pero dicho: los protegió de los israeli-
se a respetar sus vidas; así se lo que sean leñadores y aguadores tas para que no los mataran,
27
juraron también los representan- de toda la asamblea. pero los hizo aquel día leñado-
22
tes de la asamblea. Se acordó lo que habían pro- res y aguadores de la asamblea y
l6
Pero tres días después de ha- puesto los representantes. Josué del altar del Señor, hasta hoy,
ber pactado con ellos se enteraron mandó llamar a los gabaonitas y donde el Señor quisiera.

la de Rajab (2,9-11): capaz de impresionar a 9.17 * = Leona; Pozos; Villasotos.


los israelitas en la ficción narrativa, y apta 9.18 Se emplea el nombré sacro técnico
para halagar a los lectores u oyentes; al "asamblea".
mismo tiempo expresa la conciencia de un 9.19 El juramento tendrá consecuencias
Israel que se sabe portador del nombre del graves en tiempo de David, 2 Sm 21,1-11.
Señor en la historia, para sí y para otros pue- 9,21 Dt 29,10 registra a leñadores y
blos. Si no se mencionan los reyes de Ay y aguadores como oficios que desempeñan los
Jericó, es por el carácter convencional de la forasteros o emigrantes en Israel.
confesión, en la que Egipto y los dos reyes 9,22-23 El discurso de Josué tiene algo
transjordanos son datos obligados. Los viaje- de interrogatorio judicial y sentencia; la mal-
ros se presentan como enviados y autoriza- dición corrobora el castigo. Por la referencia
dos por su gobierno y su pueblo, plenipoten- al templo, algunos han querido identificar a
ciarios para pedir una alianza. los gabaonitas con los "donados" (netineos)
9.14 Parece tratarse de un comer y be- de Esd 2,43.50; 8,20; Neh 3,26.31; pero es-
ber en señal de alianza; pues para conven- tos textos son tardíos. El texto del v. 23 es
cerse de que el pan estaba duro, no hacía algo inseguro. Recuérdese la maldición de
falta probarlo, mientras que el vino no enve- Noé a Canaán, según Gn 9,25. Los gabaoni-
jece tan pronto en los odres. "Consultar al tas se consideran cananeos.
Señor": la misma fórmula se lee en Is 30,2, 9,25 Se entiende, dentro de las condicio-
atacando el pacto con Egipto. nes del pacto ya jurado. Jr 26,14.
9.15 Sólo se dice lo que ofrece Josué, no 9,27 La última cláusula es típica adición
lo que exige. De ordinario se pedía presta- de la escuela deuteronómica, que alude a la
ción militar y determinados tributos. centralización del culto en Jerusalén.
10,1 JOSUÉ 438

La campaña del Sur israelitas, 2se asustó enormemen- 4


-Venid con refuerzos para de-
te. Porque Gabaón era toda una rrotar a Gabaón, que ha hecho las
10 'Cuando Adonisedec, rey de ciudad, como una de las capitales paces con Josué y los israelitas.
5
Jerusalén, oyó que Josué había reales, mayor que Ay, y todos sus Entonces los cinco reyes alia-
tomado Ay y la había arrasado hombres eran valientes. dos -el de Jerusalén, el de He-
3
(con Ay y su rey hizo lo mismo Entonces envió este mensaje brón, el de Yarmut, el de Laquis
que con Jericó y su rey) y que los a Ohán, rey de Hebrón; a Piran, y el de Eglón- subieron con sus
de Gabaón habían hecho las rey de Yarmut; a Yafía, rey de ejércitos, acamparon frente a
paces con Israel y vivían con los Laquis, y a Debir, rey de Eglón*: Gabaón y la atacaron.

10 La alianza de paz suscita una coali- y una victoria inesperada de Israel pudo muy
ción militar, y así empalma lógicamente este bien suceder y conservarse en la tradición
capítulo con el anterior. Por otra parte, una épica del pueblo; atribuírselo a Josué, poco
coalición permite tratar simultáneamente una después de entrar en Palestina es una sim-
materia amplia. Después de la coalición he- plificación histórica típica de nuestro libro.
vea, que hace las paces, se forma la amo- Literariamente el capítulo está construido
rres, que declara la guerra. con bastante claridad: planteamiento (1-6),
Geográficamente tenemos una extensión batalla (7-14), los reyes en la cueva (15-27),
considerable de terreno, con ciudades impor- campaña contra las ciudades (28-39); los
tantes, de gran valor estratégico. Es una es- versos restantes son una recapitulación de
pecie de triángulo, con la base casi horizon- campañas en el sur. El estilo es diverso en
tal Eglón-Laquis-Hebrón un lado casi vertical cada sección.
paralelo al Mar Muerto, Jerusalén-Hebrón, y Teológicamente estamos ante un episo-
un lado oblicuo y algo curvo Jerusalén- dio de guerra santa, con las fórmulas con-
Yarmut-Eglón. En las cercanías de Yarmut centradas en la sección de la batalla. Josué
se encuentra Azeca, Maqueda y Libna, mien- ya no parece tener que apoyarse en el ejem-
tras que Bejorón, Ayalón y Guézer se plo y las órdenes de Moisés, sino que actúa
encuentran a occidente, casi a la altura de por cuenta propia y gana méritos personales.
Gabaón y Guilgal. En línea recta el triángulo Es un jefe militar que descuella sobre los
tendría unos 30, 35 y 50 kilómetros, pene- reyes de ciudades importantes.
trando en cuña hacia la costa. Pero la geo- 10.1 Jerusalén gozaba de una situación
grafía del capítulo presenta sus problemas: estratégica privilegiada y pertenecía a los
primero, porque la lista de ciudades al final jebuseos (David la conquistará). El nombre
difiere de la primera; segundo, porque Debir del rey es muy semejante a Melquisedec, el
es nombre de ciudad, como aparece en la que encontró a Abrahán, según Gn 14; vuel-
segunda lista, no es nombre de persona, co- ve a aparecer el nombre en Jue 1,1-8.
mo dice la primera. Algunos cambios se ex- 10.2 No se menciona un rey en Gabaón,
plicarían bien por razones estratégicas, qui- porque la organización de la tetrápolis era
tan rigidez al esquema y lo hacen más vero- más bien alianza de principados. Según este
símil; no se explica la confusión de Debir. verso, si los gabaonitas hicieron las paces
Históricamente una coalición de reyes con Josué, fue por cálculo y prudencia, no
locales contra el invasor es razonable; pero por cobardía. Se supone que los gabaonitas
no al comienzo de la penetración, sino cuan- prestarán ayuda militar a Josué; y la tetrápo-
do Israel comienza a establecerse, a someter lis está muy cerca de Jerusalén, formando un
territorios, a firmar alianzas. Algo semejante arco; si Josué, partiendo de Guilgal, continúa
sucederá un siglo más tarde, en tiempos de trazando un arco hacia el sur, puede consti-
Débora y Sisara (Jue 4-5); es menos verosí- tuir una seria amenaza para los jebuseos.
mil que sucediese en tiempo de Josué. La 10.3 Este tipo de coaliciones era común,
organización del país en ciudades-reinos dada la situación política de entonces; pare-
corresponde a la situación de Palestina en ce suponer que entre los cinco reyes ya exis-
aquellos siglos; varias de las ciudades cita- tían relaciones de amistad, incluso algún
das han sido excavadas con resultados posi- pacto de mutua ayuda, que el rey de Je-
tivos. En resumen, una coalición militar hostil rusalén -el más amenazado- puede invocar.
439 JOSUÉ 11,11
6 7
Los de Gabaón despacharon Entonces Josué subió desde de repente; ,0el Señor los desba-
emisarios a Josué, al campamen- Guilgal con todo su ejército, todos rató ante Israel, que les infligió
to de Guilgal, con este ruego: sus guerreros, 8y el Señor le dijo: una gran derrota junto a Gabaón,
-No dejes de la mano a tus va- -No les tengas miedo, que yo y los persiguió por la Cuesta de
sallos. Ven en seguida a salvar- te los entrego; ni uno de ellos Bejorón, destrozándolos hasta
nos. Ayúdanos, porque se han podrá resistirte. Azeca y Maqueda. "Y cuando
9
aliado contra nosotros los reyes Josué caminó toda la noche iban huyendo de los israelitas
amorreos de la montaña. desde Guilgal y cayó sobre ellos por la cuesta de Bejorón, el Se-

La coalición resulta mucho más poderosa armas, con acompañamiento estelar. En Ex


que el grupo heveo, pero el papel de atacan- 14 lucha el viento contra el agua; en Jue 4 se
tes fuera de sus bases resulta más peligroso. trata de una tormenta y aguacero que impide
* = Becerril. la maniobra de los carros, y que el poema
10,6 El mensaje supone que en la alian- canta en tonos exaltados: "Desde el cielo
za Josué se ha comprometido a prestar ayu- combatieron las estrellas"; en 1 Sm 7, Sa-
da militar. En todo caso, le conviene que sus muel ora a Dios y él envía truenos que des-
vasallos no sean derrotados. 1 Sm 11,3. baratan a los filisteos. Otros textos poéticos,
10.8 Es el típico oráculo de la guerra de teofanía; Hab 3 11; Is 13: oráculo contra
santa: Dios ha decidido ya las suertes. Babilonia. El motivo literario pasa después a
10.9 Supone una marcha de más de 30 textos escatológicos, como Is 34,4; Joel 3,4;
kilómetros con una fuerte subida; partiendo al 4,15. Es decir, la unión de tormenta y fenó-
oscurecer tendrían tiempo para algún des- menos celestes, o el paso de una a lo otro, es
canso intermedio y para prepararse antes del un hecho literario bien conocido.
asalto decisivo, que tuvo lugar muy de maña- También es sabido que los meteoros son
na (un día muy largo). armas del Señor: Eclo 39,29; Job 38,22-23;
10.10 Derrotadas en campo abierto, las véase también el texto tardío de Sab 5,17-23.
tropas aliadas huyen hacia poniente, y entre Una tormenta en aquellos tiempos podía tener
Bejorón de Arriba y Bejorón de Abajo tratan valor psicológico o valor táctico decisivos.
de abrirse camino hacia el sur por el valle de Tampoco es raro que el hombre en peli-
Ayalón, hacia sus ciudades (la más difícil de gro pida a Dios su intervención y éste res-
alcanzar de nuevo es Jerusalén). En este ponda con la teofanía: Samuel, en el texto
momento se precipita la tragedia. citado; David, en Sal 18. Nuestro autor consi-
10.11 -14 Es necesario tratar aparte estos dera el dato excepcional.
versos, tristemente célebres. El nombre de Estos datos resumidos permiten compren-
Galileo se cierne todavía sobre ellos. der e interpretar el pasaje sin mayores que-
El texto se compone de una cita poética braderos de cabeza. No siempre fue así, ni
confesada y otras frases en verso o prosa mucho menos. Ben Sira tomó el pasaje a la le-
muy rítmica. Un fenómeno literario semejan- tra en su canto a los varones ilustres de Israel.
te se encuentra en el paso del Mar Rojo (Ex Así han leído el texto los Padres y los
14 y 15) y en la batalla de Barac contra autores medievales, con mentalidad acrítica.
Sisara (Jue 4 y 5); es probable que la versión Lo malo fue cuando la mentalidad crítica que
poética sea más antigua y que de ella depen- se iba imponiendo tropezó con un dogmatis-
da de algún modo la versión, menos fantásti- mo ignorante y simplicista. La comisión que
ca, en prosa. Esta segunda no intenta renun- juzgó la obra de Galileo sentenció que su
ciar al elemento maravilloso que exalta la posición era "absurda filosóficamente y for-
poesía. Ni una ni otra se han de tomar como malmente herética porque contradice aser-
crónica puntual de hechos. ciones expresas de la Sagrada Escritura"; a
Los motivos literarios se encuentran en la segunda acusación ya había respondido
diversos textos sobre la guerra santa: una Galileo, aconsejado por teólogos o amigos
batalla, un día memorable, una tormenta, un más críticos. Pero no valió su esfuerzo y, lo
fenómeno celeste. O sea, se trata de un "día que un siglo antes pudo exponer Copérnico
del Señor", en que él mismo interviene contra en los jardines del Vaticano, entonces resul-
el ejército hostil, utilizando meteoros como tó condenado y así siguió por mucho tiempo.
10,12 JOSUÉ 440

ñor les lanzó desde el cielo un ha habido la retaguardia; no los dejéis llegar
pedrisco fuerte y mortífero en el un día como aquél, a sus poblados, porque el Señor,
camino hasta Azeca; murieron cuando el Señor obedeció vuestro Dios, os los entrega.
20
más por la granizada que por la a la voz de un hombre, Cuando Josué y los israelitas
espada de los israelitas. porque el Señor los derrotaron hasta acabar con
l2
Cuando el Señor entregó los luchaba por Israel». ellos -fue una gran derrota-, los
amorreos a los israelitas, aquel que lograron salvarse huyendo
15
día Josué habló al Señor y gritó Josué y los israelitas se vol- se refugiaron en sus plazas fuer-
en presencia de Israel: vieron al campamento de Guil- tes. 2lTodo el ejército volvió vic-
-¡Sol, quieto en Gabaón! ¡Y gal. l6Los cinco reyes lograron torioso al campamento de Josué,
tú, luna, en el valle de Ayalón*! huir y se escondieron en la cueva en Maqueda. Nadie soltó la len-
I3 gua contra los israelitas.
Y el sol quedó quieto y la de Maqueda.
17 22
luna inmóvil, hasta que se vengó Avisaron a Josué: Josué ordenó:
de los pueblos enemigos. -Los cinco reyes están escon- -Destapad la entrada de la
Así consta en el libro de didos en la cueva de Maqueda. cueva y sacadme a esos cinco
l8
Yasar*: Josué ordenó: reyes.
23
«El sol se detuvo -Rodad piedras grandes a la Cumpliendo sus órdenes, sa-
en medio del cielo entrada de la cueva y apostad allí caron de la cueva a los cinco
y tardó un día entero en ponerse. centinelas. 19Vosotros no dejéis reyes: el de Jerusalén, el de He-
l4
Ni antes ni después de perseguir al enemigo, atacadles brón, el de Yarmut, el de Laquis

Bajo Benedicto XIV (1740-58) la prohibición de cantares". No sabemos si se trata de la


no se urgía, en 1822 Pío Vil permitió publicar misma colección o de diversas; el texto he-
las tesis antes condenadas, en 1835 la edi- breo escribe la Vantes de la S, de modo que
ción del índice retiró las obras incriminadas. se lee "librito del justo": el comentario se fija
Hoy día estos sucesos son un recuerdo dolo- sólo en el sol, quieto y sin prisa por entrar.
roso, difícil de comprender; han de ser tam- Recuérdese Sal 19,6-7. Ecl 1,5 dice que el
bién un aviso contra los dogmatismo. sol "jadea por llegar a su puesto". * O: en el
10.11 Suena un juego de palabras, habba- libro de Yaser; cfr. 1 Re 8,53.
rad y bahered = con granizo, con espada. La 10,14 Otro modo de expresar la guerra
espada es arma humana, el granizo es arma santa; véanse Ex 14,14.25; Dt 1,30; 3,22; 2
divina, como de un hondero celeste. Funciona Cr 20,29; Sal 35,1.
además la oposición de arma de cerca, que se 10,16-27 El autor se complace en repetir
empuña, y arma arrojadiza desde lejos. "los cinco reyes", mencionando sus cinco ca-
10.12 * = Cervera. pitales, para subrayar una humillación total:
10,12a La introducción pone en paralelo huida, escondimiento, ejecución como crimi-
un hablar a Dios, quizá por invocación o nales, sepultura sin honores. En contraste
súplica, y un pronunciar en voz alta. Sólo nos resalta la victoria de Israel. Hasta se puede
da el texto de lo segundo, que no se dirige a escuchar cierto tono irónico en la huida de
Dios, sino que interpela a los astros. los reyes desamparados de tropa y escolta
10,12b Sol y luna representan una con- -como Sisara en Jue 4 - , en la encerrona en
centración celeste, una alianza de poderes la cueva, cárcel improvisada, en la impoten-
estelares. En el canto de Débora (Jue 5,20), cia de los reyes encerrados mientras fuera se
se dice "desde el cielo combatieron las estre- desarrolla la acción. El narrador retrasa hábil-
llas". Josué, jefe del ejército israelita, recaba mente el desenlace, prolongando así el
la alianza de los dos jefes de los escuadro- arresto de los reyes.
nes celestes. Su colaboración será simple- 10,16 No es cierta la localización de Ma-
mente la inmovilidad, decisiva para rematar queda; se encontraría cerca de Azeca. Las
la victoria. cuevas desempeñan un papel importante en
10.13 Nm 21,14 cita un "libro de las bata- las historias de Saúl y David.
llas del Señor"; 2 Sm 1,18 cita nuestro libro 10,21 Una expresión semejante se lee
sacando de él la elegía por Saúl y Jonatán; el también en Ex 11,7, referida a los israelitas
texto griego de 1 Re 8,53 menciona un "libro cuando iban a salir de Egipto.
441 JOSUÉ 11,1

y el de Eglón. 24Cuando se los ron a cuchillo a todos los habi- 38


Después se volvieron contra
presentaron, Josué convocó a to- tantes. No quedó en ella un su- Debir y la atacaron. 39Se apode-
dos los israelitas y dijo a sus ofi- perviviente; a su rey lo trató raron de ella, del rey y sus pobla-
ciales: Josué como al de Jericó. dos y los pasaron a cuchillo,
3l
-Acercaos a pisarles el cuello Desde Libna Josué y los is- consagrando al exterminio a to-
a esos reyes. raelitas pasaron a Laquis, acam- dos sus habitantes. No quedó un
Ellos se acercaron y pusieron paron frente a ella y la atacaron. superviviente; trataron a Debir y
32
el pie en el cuello de los reyes. E1 Señor se la entregó: toma- a su rey lo mismo que a Libna y
^El añadió: ron Laquis al segundo día y pa- a su rey.
40
-No temáis ni os acobardéis. saron a cuchillo a todos los habi- Así fue como conquistó Jo-
¡Animo, sed valientes!, que así tantes, lo mismo que habían he- sué toda la montaña, el Negueb y
tratará el Señor a todos los ene- cho en Libna. 33Horán, rey de la Sefela y las estribaciones de la
migos con los que vais a luchar. Guézer, subió en auxilio de La- sierra, con sus reyes. No quedó
26
Dicho esto, los ajustició y los quis, pero Josué lo derrotó a él y un superviviente. Consagraron al
colgó de cinco árboles; allí estu- a su ejército, sin dejarle un su- exterminio a todo ser viviente,
vieron colgados hasta la tarde. perviviente. como había mandado el Señor,
27
A la puesta del sol mandó bajar- 34
Desde Laquis Josué y los is- Dios de Israel. 4lJosué conquistó
los de los árboles y tirarlos a la raelitas pasaron a Eglón; acam- desde Cades Barnea hasta Gaza,
cueva donde se habían escondi- paron frente a ella y la atacaron. y todo el país de Gosén hasta
do; después colocaron grandes 35
La tomaron aquel mismo día y Gabaón. 42En una sola ofensiva
piedras a la entrada de la cueva, y la pasaron a cuchillo, consagran- se apoderó de todos aquellos
allí están todavía hoy. do al exterminio a todos sus reyes y sus tierras, porque el
28
Aquel día Josué tomó Ma- habitantes, lo mismo que habían Señor, Dios de Israel, combatía
queda. La pasó a cuchillo, consa- hecho con Laquis. por Israel. 43Josué y los israelitas
grando al exterminio a su rey y a 36
Desde Eglón pasaron a He- que iban con él se volvieron des-
todos sus habitantes. No quedó brón y la atacaron. 37La tomaron pués al campamento de Guilgal.
un superviviente; trató al rey de y pasaron a cuchillo a su rey y a
Maqueda como al de Jericó. toda la población. No quedó un La campaña del Norte
29
Desde Maqueda Josué y los superviviente, lo mismo que ha-
israelitas pasaron a Libna* y la bían hecho en Eglón; la consa- 11 'Cuando se enteró Yabín,
atacaron. 30E1 Señor les entregó graron al exterminio con todos rey de Jasor, mandó mensajeros
también Libna y a su rey, y pasa- sus habitantes. a Yobab, rey de Madón, al rey de

10,24-25 Es como un rito acompañado que en Hebrón se encuentre el rey (ya ajusti-
de su explicación. Al gesto simbólico de vic- ciado en Maqueda). El orden es extraño y no
toria alude Sal 110,1; y en el museo de El justificado estratégicamente.
Cairo se puede ver un escabel con cabezas 10,33 Guézer queda al NO de Ayalón, más
de enemigos pintadas. Lo que Josué reco- cerca de la costa; por eso se dice que sube.
mienda a sus oficiales es lo que el Señor le 10,40-42 La recapitulación repite algunas
ha dicho a él: 1,6.7.9. fórmulas y ensancha considerablemente la
1 0 , 2 6 * = Dt21,22s. extensión de las conquistas. El Negueb es el
10,27 Véase Dt 21,22-23. Una cueva con desierto meridional; en él se encuentra el oa-
la entrada a medio tapar, y unos árboles cerca, sis de Cades Barnea; Gaza queda a la altura
sirve para localizar el recuerdo de la victoria. de Laquis y Hebrón, junto a la costa, el
10,29 * = Alba. Alba está cerca de Aze- Gosén aquí mencionado está en la región de
ca, a poniente. Berseba. La amplificación llega al extremo.
10,28-39 Muertos los reyes, Josué se di- Compárese con la noticia de 11,18.
rige contra sus capitales y otras vecinas. El
fragmento utiliza una lista en parte nueva: 11,1-15 Geografía. Nos encontramos en
Maqueda, Libna, Laquis, Guézer, Eglon He- la zona septentrional de Palestina. Si toma-
brón, Debir. Es justo que falte Jerusalen; falta mos como orientación la línea del Jordán
también Yarmut. La exposición utiliza ocho desde el lago Hule hasta el sur del lago de
fórmulas repetidas con variantes. Es curioso Genesaret, encontramos a pocos kilómetros
11,2 JOSUÉ 442

Simerón, al de Axaf 2y a los re- ñana, a estas horas, a todos ellos era desde antiguo la capital de
yes del norte de la montaña y del los haré caer ante Israel; les des- aquellos reinos), "y pasó a cu-
páramo, al sur de Genesaret, de jarretarás los caballos y les que- chillo a todos sus habitantes,
la Sefela y del distrito de Dor, marás los carros. consagrándolos al exterminio;
junto al mar, 3a los cananeos de 7
Josué y sus soldados marcha- no quedó uno vivo. A Jasor la
levante y poniente, a los amorre- ron contra ellos hacia el arroyo incendió.
l2
os, hititas y fereceos, a los jebu- de Merón y cayeron sobre ellos Josué se apoderó de todas
seos de la montaña y a los ne- de repente. 8E1 Señor se los en- aquellas poblaciones y sus reyes;
veos al pie del Hermón, en la re- tregó a Israel, que los derrotó y los pasó acuchillo, consagrándo-
gión de Mispá*. 4Salieron con persiguió hasta la capital de Si- los al exterminio, como había
todos sus ejércitos, una tropa nu- dón, Misrepot Maym* y la parte ordenado Moisés, siervo del Se-
merosa como la arena de la pla- oriental del valle de Mispá. Los ñor. l3Pero no incendiaron los
ya, muchísimos caballos y ca- desbarataron hasta que no quedó israelitas las ciudades emplaza-
rros. 5Se aliaron todos aquellos un superviviente. das sobre montículos; la única
reyes, y todos juntos fueron a 9
Josué los trató como había di- excepción fue Jasor, incendiada
acampar cerca del arroyo de Me- cho el Señor: les desjarretó los por Josué. l4Se llevaron todo su
rón para luchar contra Israel. caballos y les quemó los carros. botín y el ganado; sólo pasaron a
6
E1 Señor dijo a Josué: l0
Luego se volvió, se apoderó de cuchillo a las personas, no dejan-
-No les tengas miedo, que ma- Jasor y ajustició a su rey (Jasor do una viva.

al suroeste de Hule la capital Jasor, un poco que dar a las palabras su sentido etimológico,
más al sur y al oeste la localidad de Merón, páramo o desierto, y zona de colinas.
por donde pasa el arroyo del mismo nombre, 11.3 La mención aparte de los cananeos
que desemboca en el lago Genesaret; a podría indicar un predominio de población
media altura de este lago, a pocos kilómetros cananea al norte; en cambio es raro encontrar
de la orilla se encuentra Madón. En la costa jebuseos al norte, siendo su pequeño territorio
se encuentra Dor, unos 20 kilómetros al sur un círculo en torno a Jerusalén. Mispa es
del Carmelo; unos 30 kilómetros al norte está nombre común a varias localidades, debido a
la localidad Misrefot Mayim (Las Burgas). sus condiciones geográficas. * = Atalaya.
Acsaf está un poco al NE de Jafa; Simerón 11.4 Expresión proverbial: Gn 22,17; 32,
en la llanura de Esdrelón, no lejos de Na- 13; Jue7,12; 1 Sm 13,5; Is 10,22; Sal 139,18.
zaret. Se aprecia cierta unidad geográfica al El elemento nuevo son los carros de comba-
este, con una expansión hacia la costa. te tirados por caballos; arma temida por los
Historia, Ya hemos visto que las coalicio- israelitas. Pero a Israel no se le permite ha-
nes son cosa verosímil. La arqueología ha con- cerse con esas armas: Dt 17,16, y el salmo
firmado la importancia de Jasor y su destruc- 20,8 dice: "Unos confían en sus carros, otros
ción en el siglo XIII. Una tradición antigua en su caballería; nosotros invocamos el nom-
recuerda la coalición septentrional y una derro- bre del Señor Dios nuestro". Una persecu-
ta por sorpresa. Pero es del todo inverosímil ción hasta Sidón, arriba en el Líbano, es exa-
que esto sucediera durante una primera pene- geración manifiesta.
tración de Israel, bajo el mando de Josué. 11.5 Sal 83.
Aspecto literario. Con un par de datos de 11.6 Dt 17,16.
la antigua tradición el autor posterior ha com- 11,8* = Caldas.
puesto su capítulo: introduciendo a Josué, 11,11 Salomón la reconstruyó y la hizo
ampliando la extensión, empleando fórmulas una de sus plazas fuertes, 1 Re 9,15.
que muestren el paralelismo con el capítulo 11,15-23 En está recapitulación, obra del
precedente. Así resulta una campaña sep- autor posterior, hay un claro esfuerzo de ge-
tentrional haciendo juego con la meridional; neralizar, que exagera el aspecto militar. Mu-
pero la del sur estaba justificada por la pene- chos indicios muestran que la ocupación de
tración de Israel, la del norte no está justifi- los israelitas fue en gran parte, pacífica; es
cada en su puesto actual. decir, comenzó por la montaña no ocupada y
11,2 La mención de un Negueb y una Se- se fue extendiendo paulatinamente; pero
fela en estas latitudes suena extraña. Habría también es cierto que su presencia provocó
443 JOSUÉ 11,23

,5
Lo que el Señor había ordena- todos sus reyes y los ajustició. do a Moisés.
l8 2l
do a su siervo Moisés, éste se lo Josué estuvo mucho tiempo Josué aniquiló a los enaqui-
ordenó a Josué y Josué lo cum- haciendo la guerra a todos aque- tas de la montaña, Hebrón, De-
plió; no descuidó nada de cuanto llos reyes. l9Ninguna ciudad hi- bir, Anab, los montes de Judá y
el Señor había ordenado a Moisés. zo las paces con los israelitas, a los montes de Israel. Los exter-
16
Así fue como se apoderó Jo- excepción de los heveos que vi- minó con sus poblaciones. 22No
sué de todo el país: de la monta- vían en Gabaón; todas las con- quedaron enaquitas en territorio
ña, el Negueb, la región de Go- quistaron con las armas, apor- de Israel; sólo en Gaza, Gat y
sén, la Sefela y el páramo, la que fue cosa de Dios endurecer Asdod quedaron algunos.
23
montaña de Israel y su llanura, sus corazones para que opusie- Josué se apoderó de todo el
l7
desde el Monte Jalac*, que su- ran resistencia a Israel, con in- país, como el Señor había dicho
be hacia Seír, hasta Baalgad, en tención de que Israel los exter- a Moisés. Y se lo dio a Israel en
el valle del Líbano, al pie del minara sin piedad, aniquilándo- heredad, repartiéndolo en lotes.
Monte Hermón. Se apoderó de los, como el Señor había ordena- El país quedó en paz.

recelos y ataques, de modo que los nuevos completa la primera. El endurecimiento es


colonizadores tuvieron que defenderse más progresivo y suele presuponer varios actos
de una vez con las armas. Así, entre alguna que han cuajado en una actitud. Se podría
campaña inicial y otras provocadas por la seguir preguntando: ¿por qué ha decidido
población local, Israel se fue imponiendo, Dios su destrucción? Otros textos responde-
hasta que asimiló o eliminó a las demás po- rán que por sus pecados y abominaciones.
blaciones. Para el autor esto era designio de En todo caso, sea el designio de Dios, sea
Dios, y para nosotros también (en sentido la capacidad humana de negarse, son dos rea-
simbólico): por Israel establecido en Pales- lidades terribles, que no deberíamos domes-
tina iba a caminar la historia de salvación. ticar o reducir a dimensiones humanas razo-
De hecho, más de una población siguió nables; es decir, al alcance de nuestra razón.
en convivencia pacífica con Israel; el autor 11,15 Josué sigue en la dimensión de
simplifica también este aspecto, exceptuan- ejecutor de órdenes, continuando la obra de
do sólo a los gabaonitas. Aquí ensaya una Moisés; a lo largo de la historia también Jo-
explicación teológica (como otras que sumi- sué ha recibido órdenes concretas del Señor,
nistrará a lo largo de su gran obra). Se trata se supone que actualizando las transmitidas
del endurecimiento o "empedernimiento". El por Moisés.
autor también simplifica los datos trazando el 11,16-17 La enumeración de los territo-
siguiente proceso: rios meridionales es más explícita. La monta-
1. Mandato de Dios a Moisés. ña de Seír es el territorio de Edom, al sur del
2. Endurecimiento de la población. Mar Muerto.
3. Resistencia a Israel. 11,17* = Pelado.
4. Derrota y destrucción. 11,18 Esta noticia contrarresta la impre-
Así se cierra un círculo férreo, en el que sión dejada por 10,42.
triunfa la soberanía de Dios en la historia; 11,20* = Ex 4,21.
Dios es autor de todo, también del endureci- 11,21-22 Los enaquitas son una raza de
miento humano, y lo hace con una finalidad gigantes que asoma repetidas veces a las
definida. De este modo hablan muchos tex- páginas del Antiguo Testamento: Nm 13,22.
tos del Antiguo Testamento; otros se fijan 28 (episodio de los exploradores); Dt 1,28;
más bien en la acción humana: se trata de 9,2. Otras tradiciones sobre su destrucción
una negativa sucesiva del hombre a la oferta se leen en Jos 14,12-15; 15,13, Jue 1,20.
o exigencia de Dios, que va creciendo en Sólo quedan en el territorio que pronto será
proceso dialéctico, hasta que el hombre cae filisteo.
víctima de su mismo endurecimiento, inca- 11,23 El verso es una síntesis de lo que
paz de romper su constricción. Esta segunda sigue. La fórmula final retornará en Jue 3.
visión acentúa la responsabilidad humana y 11.30; 5,31; etc.
12,1 JOSUÉ 444

12 'Reyes de TransJordania a más de medio Galaad, hasta la uno; l2rey de Eglón, uno; rey de
los que derrotaron los israelitas y frontera de Sijón, rey de Jesbón. Guézer, uno; l3rey de Debir,
6
de cuyas tierras se apoderaron, Moisés, siervo del Señor, y los uno; rey de Gueder*, uno; 14rey
desde el río Arnón hasta el israelitas los derrotaron, y Moi- de Jormá*, uno; rey de Arad,
monte Hermón, incluyendo toda sés, siervo del Señor, dio sus tie- uno; i5rey de Libna*, uno; rey de
la estepa oriental: rras en propiedad a los de Rubén, Adulan, uno; l6rey de Maqueda,
2
Sijón, rey amorreo con resi- Gad y media tribu de Manases. uno; rey de Betel, uno; 17rey de
7
dencia en Jesebón. Sus dominios Reyes de Cisjordania a los Tapuj*, uno; rey de Jéfer, uno;
l8
eran: desde Aroer, a orillas del que derrotaron Josué y los israe- rey de Afee*, uno; rey de Sa-
Arnón, desde el medio de la va- litas, desde Baalgad, en el valle rán, uno; l9rey de Madón, uno;
guada, la mitad de Galaad hasta del Líbano, hasta el Monte Ja- rey de Jasor, uno; 20rey de Sime-
el Yaboc, frontera de los amoni- lac*, que sube a Seír, cuyas tie- rón, uno; rey de Axaf, uno; 2lrey
tas, % estepa, desde la parte rras dio Josué en propiedad a las de Taanac, uno; rey de Meguido,
oriental del Mar de Galilea hasta tribus de Israel, repartiéndolas uno; 22rey de Cades, uno; rey de
la parte oriental del mar del de- en lotes; 8en la montaña, en la Yocneán del Carmelo, uno; 23rey
sierto, el Mar Muerto, hasta el Sefela, la estepa, en las estriba- de Dor, en el distrito de Dor,
camino de Bet Yesimot y las es- ciones de la sierra, el páramo y uno; rey de los pueblos de Ga-
tribaciones del Fasga, en el sur. el Negueb, donde estaban los lilea, uno; 24rey de Tirsá, uno.
4
Og, rey de Basan, de los últi- hititas, amorreos, cananeos, fe- Suma total: treinta y un reyes.
mos refaimitas, con residencia en receos, heveos y jebuseos: 9rey
Astarot y Edrey. 5Sus dominios de Jericó, uno; rey de Ay, junto REPARTO DE LA TIERRA
eran: el monte Hermón, Salea y a Betel, uno; I0rey de Jerusalén,
todo Basan hasta la frontera de uno; rey de Hebrón, uno; "rey 13 'Josué era viejo, de edad
los guesureos y mácateos, ade- de Yarmut, uno; rey de Laquis, avanzada, y el Señor le dijo:

12 Este capítulo ofrece un resumen, ce- bastante indigesto, ni siquiera agraciado con
rrando la primera parte del libro, dedicada a un poco de disposición esquemática. Esta
la conquista. Sobre TransJordania nos ofrece permitiría la consulta fácil, ya que los capítu-
la bina tradicional, con una descripción geo- los difícilmente invitan a la lectura.
gráfica más detallada. La parte de Cisjor- El que no tenga interés geográfico muy
dania nos ofrece una lista que tiene visos de intenso, el viajero de grupos turísticos, de Be-
ser antigua; más amplia y completa que los dekker o Guide Bleu, prescindirá de la confu-
datos hasta ahora suministrados en el libro. sa enumeración bíblica a favor de una selec-
Entre los nuevos nombres conviene subra- ción moderna bien dispuesta; el que se inte-
yar: El Cerco (Afee), escenario de luchas con resa por la geografía, encuentra en estos
los filisteos; Betel, las fortalezas de Meguido capítulos más problemas de estudio que res-
y Taanac asomadas a la llanura de Esdrelón; puestas claras. ¿ Qué hacer entonces con es-
Tirsá, la futura capital. tos capítulos? Podemos intentar descubrir
12,2 Nm 21,21-23. primero los materiales empleados por el
12,7 * = Pelado. autor y examinar después la intención de su
12,13* = La Cerca. composición.
12,14 * = Exterminio. Materiales, a) Al parecer, el autor usa
12,15* = Alba. una lista de fronteras y una lista de poblacio-
12,17* = El Manzano. nes. La primera intenta definir los límites de
12,18 * = El Cerco. Este es el escenario cada tribu; el trazado no es geométrico (co-
de luchas con los filisteos. mo el de Ezequiel 40ss), hay repeticiones e
incoherencias. Hace pensar en una lista anti-
REPARTO DE LA TIERRA gua, cuando las tribus se habían consolidado
en su diversidad dentro del territorio de Pa-
Comienza la segunda parte del libro, que lestina y todavía no eran una monarquía uni-
trata del reparto de la tierra. A una primera ficada. La lista expresa una conciencia de
lectura, un catálogo de nombres geográficos, unidad y totalidad, pretensión de derecho de
13,2 JOSUÉ 446

-Eres ya viejo, de edad avanza- principados filisteos (Gaza, As- Baalgad, al pie del Hermón, hasta
da, y queda aún mucha tierra por dod, Ascalón, Gat, Ecrón) y los el Paso de Jamat. 6Yo expulsaré
ocupar, 2toda la parte filistea y to- heveos 4del sur, todo el país cana- ante los israelitas a todos los habi-
do Guesur; 3desde el Sijor, en tie- neo, desde la Cueva de los Feni- tantes de la montaña, desde el
rra de Egipto, hasta el término de cios hasta Afee*, hasta la frontera Líbano hasta Misrepot Maym*, y
Ecrón, al norte, zona considerada de los amorreos; 5todo el país de a todos los fenicios. Tú tienes sólo
como cananea; más a los cinco Biblos y el Líbano oriental, desde que repartir por suertes a Israel su

propiedad más que el dominio actual del terri- decanta y cristaliza en esta visión ideal pro-
torio delimitado. Simeón todavía conserva su yectada en el pasado.
autonomía y Leví ya ha desaparecido como c) Se trata de una visión teológica, algo
tribu profana; el desdoblamiento de Manases idealizada respecto a la realidad, pero más
no turba el número de doce. profunda que la simple experiencia de cultivar
b) La segunda es una lista de poblacio- un campo. La concepción con su constelación
nes. La lista es detallada y parece aspirar a de términos técnicos pasa a la literatura profé-
ser completa en las tribus del sur, es frag- tica, en sentido propio y figurado, a las visio-
mentaria en las tribus del norte, falla en las nes escatológicas, y se conserva con gran vi-
tribus del centro. Esto hace pensar en una talidad en el Nuevo Testamento. De la traduc-
serie de listas, más o menos completas, me- ción griega de Irzg, klhros suerte, procede
jor o peor conservadas, que el autor ha com- nuestra palabra clero y sus derivados. Los ex-
puesto para formar una serie íntegra. Así se traños capítulos del libro de Josué suministran
explican algunas repeticiones e incoheren- un fondo realista a un aspecto importante de
cias. Es posible, y aun probable, que ya en la teología del Nuevo Testamento.
tiempos antiguos se hayan comenzado a El capítulo comienza, como es debido,
compilar dichas listas y que hayan ido cre- por las tribus de TransJordania, aunque ello
ciendo; por otra parte es muy fácil añadir obligue a repetir cosas de Nm 32.
nombres a una lista ya existente. ¿Cuándo 13,1 -7 Estos versos forman una introduc-
terminó este proceso de crecimiento? Es de ción compuesta: por una parte van los versos
suponer que la suerte del reino septentrional 1 y 7; entre ellos hay una inserción. El marco
fuese diversa de la del reino meridional; para habla de la vejez de Josué, de la que se
éste podríamos pensar en una época cerca- sigue la urgencia de completar su misión his-
na al destierro. tórica repartiendo la tierra. El dato de la vejez
En esta visión estilizada confluyen mu- concuerda con la nota de 11,18, y quizá con
chas experiencias posteriores y algo de la pre- 14,10, pues se puede suponer que Josué
dicación profética. Ante todo conviene compa- fuera coetáneo de Caleb. Como el tema de la
rar esta economía con la patriarcal. Abrahán, vejez se repite en 23,1, el reparto aparece
Isaac y Jacob se mueven con inmensos reba- como un bloque inserto en medio de dos noti-
ños, buscando pozos y zonas de pastos. Su cias iguales. Al introducir entre 1 y 7 los otros
riqueza no priva a otros, sino que acrece el versos, se subraya la urgencia de completar
valor de una tierra poco poblada. Cuando los el reparto de la tierra, aunque la conquista
israelitas se asientan en Palestina, sólo un todavía no haya terminado.
reparto equitativo puede asegurar el bienestar 13,2-3 Ya están presentes en la costa los
mínimo de todos. Ya no es bendición la rique- grandes rivales de Israel, que serán someti-
za individual, porque la acumulación de tierras dos en tiempo de David y se vengarán dando
y posesiones sólo se consigue a cuenta de los su nombre al país, Palestina. Al parecer pro-
demás, despojando o explotando. Sobre el ceden de Asia Menor, a través de Chipre, y
fondo de un reparto igualitario adquieren sen- están organizados en una pentápolis.
tido y fuerza relatos como el de Nabot (1 Re 13,4 * = El cerco.
21), el episodio de la viuda (2 Re 8,1-6), mu- 13,4-6 Los territorios del norte correspon-
chas denuncias proféticas, como la clásica de den al imperio de David y Salomón; es decir,
Is 5,8 o Miq 2,2. Este es el fondo del impor- se trata de reinos vasallos, no de territorio
tante Sal 37. Se puede invertir la explicación y nacional israelita.
decir que la triste experiencia histórica se 13,6* = Caldas.
447 JOSUÉ 14,1
I5
heredad, como te he mandado. A la tribu de Rubén le asignó Majnaym* hasta los términos de
7
Así pues, reparte esta tierra en Moisés, por clanes, una heredad Lodabar*. 27En el valle: Bet Ha-
heredad entre las nueves tribus y cuyo territorio era: l6desde Aroer ram* y Bet Nimrá*, Sucot* y Sa-
la media tribu de Manases. a la orilla del Arnón, con el pue- fón, lo que quedaba del reino de
blo que hay en mitad de la vagua- Sihón, rey de Jesbón. El Jordán
TransJordania da, toda la llanura de Madabá; servía de límite hasta la orilla del
l7
Jesbón y todos los pueblos de la Mar de Galilea en TransJordania.
28
SLa otra media tribu de Ma- llanura, Dibón y alturas de Baal, Esa fue, con pueblos y alquerí-
nases, los de Rubén y los de Gad Bet Baal, Maón, 18Yasá, Cade- as, la heredad de los gaditas, por
habían recibido ya la heredad mot, Mepaat*, l9Quiriataym*, clanes.
29
que les había asignado en Trans- Sibmá y Séret Sajar, en el monte A la media tribu de Manases
jordania Moisés, siervo del Se- y en el valle, 20Bet Fegor, las le había asignado Moisés, por
ñor: 9desde Aroer a la orilla del estribaciones del Fasga y Bet clanes, 30una heredad cuyo terri-
Amón, con el pueblo que hay en Yesimot: 2I todos los pueblos de torio comprendía desde Maja-
mitad de la vaguada, toda la lla- la llanura y todo el reino de Sijón, naim, todo Basan, todo el reino
nura de Mandaba hasta Dibón, rey amorreo que reinaba en Jes- de Og, rey de Basan, todas las
!0
y todas las ciudades de Sijón, bón, al que derrotó Moisés, con villas de Yair en Basan: sesenta
rey amorreo que reinaba en Jes- Eví, Requen, Sur, Hur y Reba, poblaciones. 3lMedio Galaad,
bón, hasta la frontera de los jefes madianitas vasallos de Sijón Astarot y Edrey, ciudades del
amonitas, "más Galaad, el terri- que vivían en el país. AI adivino reino de Og de Basan, les tocaron
torio de los guesureos y máca- Balaán, hijo de Beor, lo acuchi- a los mauiritas de Manases (me-
teos, todo el Hermón y todo el Ba- llaron los israelitas con los de- dia tribu de Manases), por clanes.
san hasta Salea, l2y todo el reino más. 23Así que el territorio de los 32
Esa fue la tierra que Moisés re-
de Og de Basan, que reinaba en rubenitas fue el Jordán y su ribe- partió en herencia en las etapas de
Astarot y Edrey, y era uno de los ra. Esa fue, con sus pueblos y al- Moab, en TransJordania, al este
últimos refaimitas a los que Moi- querías, la heredad de los rubeni- de Jericó. 33A la tribu de Leví no
sés derrotó y expulsó. l3(En cam- tas, repartida por clanes. le asignó heredad. El Señor, Dios
bio, los israelitas no pudieron ex- 24 de Israel, es su heredad, como les
A la tribu de Gad (a los gadi-
pulsar a guesureos y mácateos, tas) le asignó Moisés, por clanes, había prometido.
que han seguido viviendo en 25
una heredad cuyo territorio com-
medio de Israel hasta hoy). prendía: Jezer, todos los pueblos Introducción
14
Sólo a la tribu de Leví no le de Galaad, la mitad del país amo-
asignó Moisés una heredad; el nita, hasta Aroer, frente a Rabat, 14 'Herencia que el sacerdote
26
Señor, Dios de Israel, es su here- y a partir de Jesbón hasta Ramat Eleazar, Josué, hijo de Nun, y los
dad, como les había prometido. Hammispe* y Betonim, desde cabezas de familias de las tribus

13,11-13 Con los guesureos hará David 31,8, que implica a Balaán con los cinco re-
una alianza matrimonial (2 Sm 3,3); a los yes de la confederación madianita, como ins-
makateos los someterá como vasallos, 2 Sm tigadores del delito de Baal Fagor (Nm 3 1 ,
10,6-8. 16). Muy diversa es la figura de Balaán en
13,14 La noticia se repite en 13,33; 14,3- Nm 23-24, cantor por imposición divina de
4 y 18,7. Quiere decir que los levitas han de las glorias futuras de Israel.
vivir del culto, como explica Nm 18,20-32 y Dt 13.26 * = Altos de Atalaya; Los Castras;
10,8-9. El libro de Josué va cumpliendo lo Pocacosa.
que manda el Dt por mano del autor final. De 13.27 * = Casa Alta; Casapantera; Cabanas.
esta disposición se siguen obligaciones gra- 13,31 Sobre Maquir véase la genealogía
ves para los israelitas, como indican Dt 12, de Gn 50,23.
12; 14,27-29; 26,13. Con todo, hay que com- 13,33 Véase el v. 14 con su nota.
parar esta noticia con el cap. 21 del libro.
13.18 * = Fuenteclamor. 14,1-5 A la pareja Moisés-Aarón sucede
13.19 * = Dosvillas. la pareja Josué-Eleazar, en un intento de
13,21-22 La noticia coincide casi con Nm asociar el sacerdocio a la ceremonia trascen-
14,2 JOSUÉ 448

de Israel departieron entre los orden del Señor, te dio para mí para luchar y para emprender lo
israelitas en el país de Canaán, Moisés, hombre de Dios en Cades que sea. l2Así, pues, dame ese
echando suertes, como había or- Barnea. 7Cuarenta años tenía yo monte que prometió aquel día el
denado el Señor, por medio de cuando Moisés, siervo del Señor, Señor; tú lo oíste: que vivían aquí
Moisés, a las nueve tribus y me- me envió desde Cades Barnea a los enaquitas y qe sus ciudades
dia, 3porque Moisés ya había reconocer el país, y volví con una eran grandes y fortificadas. Ojalá
asignado heredad a dos tribus y información fidedigna. 8Los com- el Señor esté conmigo y logre ex-
media en TransJordania y a los pañeros que habían ido conmigo pulsarlos como él prometió.
l3
levitas no les asignó ninguna desanimaron a la gente; yo, en Entonces Josué lo bendijo y
entre las otras tribus 4(los descen- cambio, seguí plenamente al Se- dio Hebrón en heredad a Caleb,
dientes de José formaban dos tri- ñor, mi Dios, 9y Moisés juró hijo de Jefoné. l4Por eso Hebrón
bus: Manases y Efraín); a los le- aquel día: «La tierra que han pisa- pertenece por herencia a Caleb,
vitas no les asignaron un lote en do tus pies será tu heredad y la de hijo de Jefoné, el queniceo, hasta
el país, sino pueblos para habitar tus hijos por siempre, porque has el día de hoy, por haber seguido
y ejidos para sus ganados y reba- seguido plenamente al Señor, mi plenamente al Señor, Dios de
ños. 5Los israelitas hicieron el re- Dios». l0Pues bien, el Señor me Israel. l5Hebrón se llamaban anti-
parto de tierra como el Señor ha conservado la vida, como pro- guamente Quiriat Arbá, por el gi-
había mandado a Moisés. metió. Cuarenta y cinco años han gante enaquita.
pasado desde que el Señor se lo Y el país quedó en paz.
Caleb dijo a Moisés, cuando Israel anda-
(Nm 14) ba por el desierto; hoy cumplo Suerte de la tribu de Judá
6
Los de Judá se acercaron a ochenta y cinco años, "y todavía por clanes
Josué en Guilgal, y Caleb, hijo de estoy tan fuerte como el día en
Jefoné, el queniceo, le dijo: que me envió Moisés: me siento 15 'Quedaba hacia la frontera
-Ya sabes el encargo que, por ahora tan fuerte como entonces de Edom, al sur del desierto de

dental del reparto de la tierra. Nm 34,17-29 Le toca una localidad de gran resonancia his-
suministra una lista de los cabezas de fami- tórica: por la presencia de Abrahán (se iden-
lia, en la que no falta Caleb, por la tribu de tifica Hebrón con Mambré) y por la corona-
Judá. Tres veces se hace remontar la cere- ción de David como rey de todo Israel. En su
monia a un mandato de Moisés. discurso repite con insistencia los nombres
El número de las tribus constituye una del Señor y de Moisés.
preocupación. Tienen que ser doce en el re- 14,6 Dt 1,36.
parto; por eso, al quedar fuera Leví, se des- 14,10 Ello deja cinco años para la con-
dobla José en dos, según la tradición que quista de Palestina; pero tales números tie-
recoge Gn 48. nen traza de ser artificiales.
Por su carácter introductorio, estos ver- 14,13 Según Nm 13-14 Caleb era compa-
sos recogen tres de los términos clásicos del ñero de Josué, ahora Josué es su superior. No
reparto de la tierra: heredad, lote, suerte. está el sacerdote Eleazar para pronunciar la
El episodio de Caleb interrumpe la serie bendición. Josué bendice aquí y en 22,6s.
regular del reparto. Alude a los hechos narra- 14,15 No se ve la relación entre el nom-
dos en Nm 13-14, la exploración previa de la bre de la ciudad y el gigante. Como 'arba sig-
tierra; además se presenta como cumpli- nifica cuatro, el nombre de la ciudad pudo ser
miento de la orden de Moisés en Dt 1,36. Co- Cuatro Caminos o Cuatro Vientos o Villa
mo otros jefes antiguos, Caleb lleva nombre Cuadrada.
honorífico de animal: perro, animal valiente, La fórmula final puede indicar una pausa
no domesticado. Entre los exploradores él en la exposición o puede referirse al territorio
con Josué demostró su ánimo esforzado. Era de Caleb; en el segundo caso adelanta lo
miembro del clan queneceo, que, según Gn que Caleb pide en el v. 12.
36,11.15.42, pertenecía a los edomitas des-
cendientes de Esaú; ese clan probablemente 15 Es notable el detalle y abundancia
fue asimilado más tarde por la tribu de Judá. con que se presentan los dominios de la tribu
449 JOSUÉ 15,31

Sin*, en el extremo meridional. del valle de Refaín; 9Iuego torcía Sefer le doy por esposa a mi hija
2
Su límite sur partía de la punta desde la cima del monte hacia la Axá.
l7
del Mar Muerto, desde el cabo fuente del arroyo Neftoj y venía Otoniel, hijo de Quenaz,
que mira hacia el sur; 3salía a salir a los pueblos del monte pariente de Caleb, tomó la ciu-
luego frente a Maale Acrabbim*, Efrón, torcía por Baalá (o sea, dad, y Caleb le dio por esposa a
pasaba por Sin, subía al sur de Quiriat Yearim*), l0rodeaba su hija Axá. l8Cuando ella llegó,
Cades Barnea, 4pasaba Jesrón, desde Baalá por el oeste hacia Otoniel la instigó a pedirle un
subía a Adar, rodeaba Carca, los montes de Seír, y pasando la terreno a su padre; ella se bajó
pasaba después por Asmón* y vertiente norte de Har Yearim* del burro, y Caleb le preguntó:
venía a salir al río de Egipto, (o sea, Quislón*), bajaba a Bet -¿Qué te pasa?
para acabar en el mar: «Esa será Semes*, pasaba Timná, "salía a l9
Contestó:
vuestra frontera meridional». Yabneel y terminaba en el mar. -Hazme un regalo. La tierra
5 I2
Su límite oriental era el Mar E1 Mar Mediterráneo era el que me has dado es de secano,
Muerto, hastala desembocadura límite. dame alguna alberca.
del Jordán. Esos eran los límites del terri- Caleb le dio la alberca de arri-
6
Su límite norte iba desde el torio de la tribu de Judá, por cla- ba y la de abajo.
20
cabo que hay en la desemboca- nes. Esa fue la heredad de la tribu
dura del Jordán, subía a Bejoglá, de Judá, por clanes.
pasaba por encima de Bet Haara- Caleb y Otoniel
bá*, subía por la Piedra de Bo- (Jue 1,10-15) Poblaciones
hán, hijo de Rubén, 7hasta Debir, de la tribu de Judá
por el Valle de Acor*, dirigién- l3
Josué, siguiendo la orden del
dose luego hacia Guilgal, frente 2l
Señor, asignó a Caleb, hijo de En la frontera del sur, junto a
a Maale Adummim*, que queda Jefoné, un lote en medio de Ju- Edom: Cabseel, Eder*, Yagur,
22
al sur de la vaguada; pasaba jun- dá: Quiriat* Arbá (el padre de Quina*, Dimón, Adadá*, 23Ca-
to al arroyo de En Semes*, para Enac), o sea, Hebrón. l4CaIeb des, Jasor*, Yitnán, 24Zif, Telan,
acabar en En Roguel*; 8después expulsó de allí a los tres hijos de Baalot*, ^Jasor Jadatá*, Quiriat
subía por el valle de Ben Hin- Anac, descendientes de Enaq: Jesron* (o sea Jasor*), 26Amán,
nón, por la vertiente sur de los Sesay, Ajimán y Talmay. 15Des- Sema, Moladá, 27Jasar Gadda*,
jebuseos (o sea, Jerusalén); subía de allí subió contra los de Debir, Jesmón, Bet Pelet*, 28Jasar Sual*,
a la cima del monte que hay so- llamada antiguamente Quiriat el municipio de Berseba, Biziotía,
bre el valle Hinnón a poniente y Sefer*, l6y prometió: 29
Baala, Iyim*, Esen*, 30Eltolad,
que llega por el norte al extremo -Al que tome al asalto Quiriat Quesil, Jorma*, 3lSicelag, Mad-

de Judá; en ello influye la importancia capital ramo de la tribu o clan de Quenaz, incorporado
que dicha tribu adquirió en la historia poste- a Judá. El método de las suertes queda sus-
rior, por la dinastía y por su permanencia pendido también en esta anécdota, con la que
como reino meridional a la caída de Samaría. se justifican derechos de propiedad locales.
15,1-12 Las fronteras de Judá son gene- 15,13* = Villa.
rosas especialmente a occidente; con mucho 15,15 * = Villa del Escribano.
cuidado está delimitado el territorio circun- 15,21 * = Rebaño.
dante a Jerusalén, conquista de David. 15,22* = El Nido; Perpetua.
15,1 * = Espino. 15,23 Cades (qdsh) significa santo: po-
15.3 * = Cuesta de los Alacranes. dría hacer alusión a algún santuario o lugar
15.4 * = Fortaleza. sagrado primitivo. * = La Aldea.
15.6 * = Casasola. 15,24* = Dueñas.
15.7 * = La Desgracia; Cuestabermeja; 15,25 * = Aldeanueva; El Cortijo; La Al-
Fuentelsol; Fuente del Explorador. dea.
15.9 * = Villasotos. 15.28 * = Aldeaiazorra.
15.10 * = Montesotos; Simplón; Casalsol. 15.29 * = Las Ruinas; El Fuerte.
15,13-20 Esta anécdota continúa y com- 15.30 Eltolad podría significar el Dios de
pleta la noticia de 14,6-15, y se repite casi a la la generación o de la fecundidad. El primer
letra en Jue 1,11-15. Otoniel representa otro componente es 'el = Dios. * = Exterminio.
15,32 JOSUÉ 450

maná, Sansaná*, 32Lebaot*, Sil- alquerías, el municipio de Gaza y Yearim*), Raba*. Dos pueblos
jim*, En Rimón*. Veintinueve sus alquerías hasta el río de Egip- con sus alquerías.
6l
pueblos con sus alquerías. to. El Mediterráneo era el límite. En el páramo: Bet Haarabá*,
33
En la Sefela: Estaol, Sorá,
48
En la montaña: Samir*, Ya- Medín, Secacá*, 62Nibsán, Ir
Asená, 34Zanoj, En Gannim*, Ta- tir*, Socó*, 49Daná, Quiriat Sa- Hammélaj*, Engadí*. Seis pue-
puj* y Enam*, 35Yarmut, Adulan, na* (o sea, Debir), 50Enab*, Este- blos con sus alquerías.
Socó* y Azecá*, 36Saaraym*, mó, Anim, 5lGosén, Jalón, Guiló. 63
Pero la tribu de Judá no pudo
Adita, Aditaym, Guedera*, Ge- Once pueblos con sus alquerías. expulsar a los jebuseos que habi-
52
derotaym*. Catorce pueblos con Arab*, Ruma*, Eseán*, 53Ya- taban en Jerusalén; por eso han
sus alquerías. nim, Bet Tapuj*, Afee*, 54Jum- seguido viviendo en Jerusalén,
37
Sanán*, Jadasá*, Migdal tá*, Quiriat* Arba (o sea, He- en medio de Judá, hasta hoy.
Gad*, 38Dileán, Hammispé*, Yoc- brón) y Sior. Nueve pueblos con
tael, 39Laquis, Boscat, Eglón*, sus alquerías. Suerte de la tribu de José
40
Cabón, Lajmás, Quitlis, 4lGede- 55
Maón, Carmel*, Zif, Yuta,
56
rot*, Bet-Dagón*, Naamá*, Ma- Yezrael, Yocdeán, Zanoj, 16 'El límite iba desde el Jor-
57
quedá. Dieciséis pueblos con sus Caín*, Guibeá*, Timná. Diez dán, al este de Jericó, y subía
alquerías. pueblos con sus alquerías. desde Jericó a la montaña de Be-
42
Libna*, Éter, Asan*, 43Yip- 58
Jaljul*, Bet Sur*, Guedor*, tel. 2Saliendo de Betel (Luz*)
taj*, Esná, Nasib*, 44Queilá, Ac- 59
Maarat*, Bet Anot*, Eltecón. iba hasta la frontera de los arqui-
zib, Maresa. Nueve pueblos con Seis pueblos con sus alquerías. tas, en Atarot, 3bajaba por el
sus alquerías. 45E1 municipio de Tecua*, Efrata (o sea, Belén), oeste hasta la frontera de los ya-
Ecrón con sus alquerías. 46Y Fegor, Etam*, Quilón, Tatam, fletitas, hasta el término de Be-
desde Ecrón hasta el mar todas Sores, Querem*, Galim*, Beter, jorón de Abajo y Guézer, y ter-
las poblaciones que quedan al la- Manoc. Once pueblos con sus minaba en el mar. 4Esa fue la
do de Asdod, con sus alquerías. alquerías. heredad de Manases y Efraín,
47 60 hijos de José.
E1 municipio de Asdod y sus Quiriat Baal* (o sea, Quiriat

15,31 * = El Espinar; Leonas. breo. * = La Cueva; Casa Anot; Tecua; etc.


15,32 * = Canales; Fuengranada. añadido del griego, falta en hebreo; Aguilar;
15,34 1 = Fuentejardines; El manzano; Dos- La Viña; Escombrera.
fuentes. 15.60 Señor; es decir, ba'al, nombre de
15,35 El Seto; Cavada. la divinidad, pero también del jefe del lugar.
15,36 Dospuertas; La Cerca; Dostapias. * = Villaseñor; Villasotos; La Grande.
15,37 Gad es, entre otras cosas, el nom- 15.61 Sekaka (Vallada) es la misma for-
bre del dios de la fortuna. * = Ovejuna; La mación semántica que Ceuta (del latín Sep-
Nueva; Torregad. ta). * = Casasola; Vallada.
15,38* = El Otero.
15.62 * = Salinas; Fuentelchivo.
15,29 * = Becerril.
15,41 * = Las Tapias; Casaltrigo; Hermosa. 15.63 El v. 8 da la misma Identificación; en
15,42* = Alba; Humos. cambio 18,26 lo coloca en territorio de Ben-
15,43 * = Abridera; Castro. jamín. Como Dt 7,1 y 20,17 ordena la expul-
15,45-47 Es una región que pertenecía a sión de los jebuseos, en la lista de siete pue-
los filisteos. blos, la noticia de este verso, repetida en Jue
15.48 * = El Zarzal; Eminencia; El Seto. 1,21, es una excepción digna de notarse. Y la
15.49 * = Villa del Escribano. nota "hasta hoy" parece indicar que al menos
15,50* = La Uva. algunos siguieron viviendo sin asimilarse a los
15.52 * = Acecho; Callada; Puntal. israelitas aunque conviviendo con ellos.
15.53 * = Casalmanzano; El Cerco.
15.54 * = Lagartera; Villa. 16.2 * = Almendral.
15.55 * = La Vega. 16.3 Los yafletitas parecen ser una po-
15,57* = El Nido; La Loma. blación cananea no sometida. Yanoj (como
15.58 * = Tremedal; Casarroca; Cercado. yagur) podría ser abreviación de yanuh 'el =
15.59 Desde Tecua falta en el texto he- Repose Dios.
JOSUÉ 17,14

^Territorio de los efraimitas Galaad y Basan. 2A los otros tenecía a Manases, pero el po-
por clanes. El límite de su here- hijos de Manases les tocó por cla- blado, en el confín de Manases,
dad iba desde Atarot Adar, al es- nes (al clan de Abiezer, de Jélec, era de Efraín), 9y bajaba a la va-
te, hasta Bejorón de Arriba 6y de Asriel, de Siquén, de Jéfer, de guada de Cana*; los pueblos al
terminaba en el mar; desde Mic- Semidá, o sea, los hijos varones sur de la vaguada eran los pue-
metá, en el norte, daba un rodeo de Manases, hijo de José). 3Sal- blos que tenía Efraín en medio de
hacia el este de Taanat* de Silo, fajad, hijo de Jéfer, de Galaad, de Manases; Manases llegaba hasta
pasaba después al este de Yanoj; Maquir, de Manases, no tuvo la parte norte de la vaguada; su
T>ajaba desde allí a Atarot y Na- hijos varones, sino sólo hijas; se límite terminaba en el mar. 10Li-
ará*, llegaba a Jericó y termina- llamaban Majlá, Noá, Joglá, mitaban con el mar: al sur, Efraín,
ba en el Jordán. 8Desde Tapuj* Milcá y Tirsá. 4Estas se presenta- y al norte, Manases; éste limitaba
iba en dirección oeste por la ron al sacerdote Eleazar, a Josué, al norte con Aser, al este con
vaguada de Cana* y terminaba hijo de Nun, y a los represen- Isacar. "Manases tenía enclaves
en el mar. Esa fue la heredad de tantes de tribus, reclamando: en Isacar y Aser: el municipio de
la tribu de Efraín por clanes, -El Señor mandó a Moisés Beisán, el de Yiblán, los vecinos
9
además de los pueblos reserva- que nos diera una heredad entre del municipio de Dor, los del mu-
dos a los efraimitas en la heredad nuestros parientes. nicipio de Endor*, los del muni-
de Manases, pueblos con sus Entonces les dieron, según la cipio de Taanac y los del munici-
alquerías. l0Efraín no pudo ex- orden del Señor, una heredad en- pio de Meguido; tres cuartas par-
pulsar a los cananeos de Guézer; tre los parientes de su padre. 5Así, tes del distrito.
los cananeos siguieron viviendo le tocaron a Manases diez partes, l2
Pero Manases no logró desa-
en medio de Efraín, hasta hoy, además de Galaad y Basan, en lojar aquellas ciudades, y los
aunque sometidos a trabajos for- TransJordania, 6porque las hijas cananeos pudieron seguir en
zados. de Manases recibieron una here- aquella región. i:,Cuando los is-
dad entre sus parientes, mientras raelitas se hicieron fuertes, los so-
Suerte de la tribu de Manases, que el país de Galaad fue para los metieron a trabajos forzados,
primogénito de José otros hijos de Manases. aunque no llegaron a expulsarlos.
7 l4
E1 límite de Manases (vecino Los hijos de José reclamaron
17 'A Maquir, primogénito de de Aser) iba por Micmetá, frente ante Josué:
Manases, padre de Galaad, que a Siquén, seguía por el sur de En -¿Por qué nos has dado en he-
era hombre belicoso, le tocaron Tapuj*, (8la zona de Tapuj* per- redad sólo una suerte y una

16.6 * = Higuera. to de la tierra. Por otra parte, hemos visto


16.7 * = Zagala. (15,17-19) que la intervención de una mujer
16.8 * = El Manzano; Las Cañas. deja sustancialmente mejorado a Otoniel.
17.7 * = Fuentelmanzano.
17,3-4 El episodio recoge el final de 17.8 * = El Manzano.
Números, y muestra la importancia que el 17.9 * = Las Cañas.
autor asigna al reparto inicial y a su continu- 17,11 * = Fuendor.
lidad a través de las generaciones. El caso 17,12-13 Se trata de plazas fuertes de
de sola descendencia femenina plantea un excelentes condiciones estratégicas.
problema en que se definirán las prioridades. 17,14-18 La tribu de José, que se ha pre-
¿Heredan en tal caso las mujeres? -Sí. sentado dividida en Manases y Efraín en
¿Pueden ellas casarse libremente? -Sí. Pero páginas precedentes, se presenta aquí como
si se casan fuera de la tribu, han de renunciar unidad; lo cual muestra cómo el autor final
a la herencia paterna, para que ésta perma- trabaja con materiales heterogéneos. Que
nezca en la tribu. El reparto, en su calidad de sean muy numerosos responde a la realidad
propiedad hereditaria, crea el espacio de rai- histórica y es además una alusión a la etimo-
gambre de la tribu. Diverso es el caso de Rut, logía de Yosep = aumente, añada. Se en-
en que la propiedad arrastra consigo a la pro- cuentran estrechados entre dos barreras: por
pietaria viuda y sin hijas. La falta de hijos la parte del valle, por la barrera humana y
varones, que se suele considerar una des- militar de los cananeos, con los cuales no
gracia, no lo es en el gran proyecto de repar- pueden enfrentarse en batalla; por la parte
17,15 JOSUÉ 452

parte, cuando somos tantos, gra- ron allí la tienda del encuentro. jordania la heredad que les asig-
cias a Dios? El país les estaba sometido. nó Moisés, siervo del Señor).
l5 2 8
Josué les contestó: Pero quedaban siete tribus isra- Cuando aquellos hombres em-
-Si sois tantos, subid a los bos- elitas que no habían recibido aún prendían el camino para hacer el
ques e id talando la zona de los su heredad. 3Josué les dijo: mapa del país, Josué les ordenó:
fereceos y refaimitas, si es que os -¿Hasta cuándo vais a estar -Id a recorrer el país y trazad-
viene estrecha la sierra de Efraín. con los brazos cruzados, sin ir a me un mapa; cuando volváis, os
l6
Los de José replicaron: tomar posesión de la tierra que lo echaré a suertes ante el Señor,
-No nos basta la sierra. Por os ha dado el Señor, Dios de aquí en Silo.
otra parte, los cananeos que vi- vuestros padres? 4EIegid tres 9
Ellos marcharon y atravesa-
ven en el valle (los del municipio hombres de cada tribu; yo los ron el país, registrando por escri-
de Beisán y los del valle de Yez- mandaré a recorrer el país para to las poblaciones en siete lotes,
rael) tienen carros de hierro. que hagan un plano dividido por y se lo llevaron a Josué al cam-
l7
Josué contestó a los hijos de heredades, y ellos me traerán el pamento de Silo. l0Josué se lo
José, a Efraín y Manases: proyecto. 5Dividirán el país en echó a suertes en Silo, ante el Se-
l8
-Sois muchos y fuertes: no siete lotes. Judá seguirá en su te- ñor; allí distribuyó la tierra entre
tendréis una sola porción. Será rritorio, al sur, y la casa de José los israelitas, por lotes.
vuestra una montaña; es verdad en el suyo, al norte. 6Haced el "Salió la suerte de Benjamín,
que es boscosa, pero la talaréis y plano del país en siete lotes y por clanes. El territorio que le
sus confines serán vuestros. traedme el proyecto. Después os tocó está entre Judá y José. l2Su
Además expulsaréis a los cana- lo echaré a suertes aquí, ante el límite norte partía del Jordán,
neos, aunque tengan carros de Señor, nuestro Dios. 7(Los levi- subía por la vertiente norte de
hierro y sean poderosos. tas no tienen parte propia entre Jericó, luego el monte hacia el
vosotros; ser sacerdotes del Se- oeste y terminaba en el páramo
ñor es su heredad. Por su parte, de Betavén. l3De allí pasaba a
18 'La asamblea israelita en Gad, Rubén y media tribu de Luz* (es decir, Betel) por su ver-
Manases ya recibieron en Trans- tiente meridional, bajando des-
pleno se reunió en Silo e instala-

de la montaña, por la barrera de bosques na "la tienda del encuentro", designación típi-
inhabitables e incultivables. La respuesta de ca del autor sacerdotal (P).
Josué desmiente el método bélico de pene- Ante la inacción de siete tribus, Josué ha
tración y propone una conquista paciente de de tomar de nuevo la iniciativa para comple-
la naturaleza, roturando bosques. Quizá esta tar su misión. El viaje de los enviados no es
solución refleje la realidad histórica mejor de exploración, sino de registro. El dividir las
que otras versiones militares. Con todo, Jo- porciones primero y echarlas a suerte des-
sué se siente un poco profeta y promete tam- pués parece procedimiento imparcial; pero
bién que prevalecerán sobre los bien arma- sólo suponiendo que las tribus son iguales en
dos cananeos. El autor pudo estar pensando número. Otra consecuencia de la construc-
en la derrota de Yabín y Sisera (Jue 4-5), ción esquemática del libro.
cuando la supremacía de los carros resultó 18,1 Silo se encuentra en el corazón de
fatal. la tierra ocupada: el campamento militar de
Guilgal se ha trasladado al centro y ya tiene
18,1-10 Estos versos son una pausa que carácter poco militar.
divide el reparto en dos partes desiguales. 18,5 Judá y José al sur, vistos desde Si-
Observemos tres datos significativos. Primero, lo; pero en la relación mutua están bien loca-
que todo el territorio está sometido, no despo- lizados.
blado, no abandonado por los habitantes ante- 18.12 Betavén se convierte en nombre
riores; el dato pertenece a la simplificación despectivo para designar a Betel: de Casa de
esquemática del libro. Segundo, el campa- Dios se pasa a Casa de Nulidad. Pero es
mento militar se ha trasladado de Guilgal, en posible que en un tiempo existiese un san-
el sur, al corazón del país, a Silo, unos 20 km. tuario llamado Casa de Potencia, escrito con
al sur de Siquén, lugar del santuario del arca las mismas letras que Betavén.
hasta el tiempo de David. Tercero, se mencio- 18.13 * = Almendral.
453 JOSUÉ 19,21

pues a Atarot Adar por el monte zado de sus límites. Esa fue la heredad de la tribu
2l
que hay al sur de Bejorón de PobIaciones de la tribu de de Simeón, por clanes.
Abajo. l4Después torcía, dando Benjamín, por clanes: Jericó, Bet 9
La heredad de Simeón estaba
la vuelta por la parte oeste, hacia Joglá, Valle Quesís*, 22Bet Haa- enclavada en el lote de Judá,
el sur, desde el monte que está rabá, Semaraym*, Betel, 23Avín, porque a Judá le había tocado
frente a Bejorón, al sur, y termi- Zaca, Ofrá, 24Villardel Amonita, una parte demasiado grande; por
naba en Quiriat Baal* (o sea, Ofní, Guibeá*. Doce pueblos eso los de Simeón tenían su he-
Quiriat Yearim*), población que con sus alquerías. redad en medio de Judá.
pertenecía a Judá. Ese era el lími- 25 l0
Gabaón, Haramá*, Beerot*, En tercer lugar salió la suer-
26
te occidental. Mispá*, Quefirá*, Mosá, 27Re- te de Zabulón, por clanes. "Su
l5
Por el sur, desde el término de quen, Yirfel, Tárela, 28Sela Hae- límite llegaba hasta Sarid, subía
Quiriat Yearim, iba hacia la fuen- lep*, Jebús (o sea, Jerusalén), por el oeste a Maralá*, llegaba a
te del arroyo de Neftoj. ^Des- Guibeá, Quiriat Yearim. Catorce Dabeset* y a la vaguada frente a
pués, por la punta del monte que pueblos con sus alquerías. Yocneán, l2de Sarid volvía al es-
hay frente al valle de Hinnón, al Esa fue la heredad de Ben- te, hasta el término de Quislot
norte del valle de Refaín*, bajaba jamín, por clanes. Tabor, salía a Daberá y subía a
al valle de Hinnón por la vertien- Yapía*; l3de allí, siguiendo ha-
te sur de los jebuseos, hasta En cia el este, pasaba por Guitá-Je-
Roguel*; l7después torcía hacia el 19 'En segundo lugar salió la fer* hasta Itá Casín*, salía a Ri-
norte, llegaba a En Semes* y a los suerte de Simeón, por clanes. Su món* y torcía hacia Neá; l4des-
cerros que hay frente a Maalé heredad quedaba en medio de la pués daba la vuelta por el norte
Adumim*, bajaba a la Piedra de heredad de Judá. de Janatón, para terminar en el
Bohán, hijo de Rubén, l8pasaba 2
Les tocaron como heredad: valle de Yiptajel; l5Catat, Sime-
por la vertiente norte frente a Bet Berseba, Sema, Molada, 3Jasar rón, Yidalá y Belén. Doce pue-
Haarabá*, bajaba hacia la estepa, Suel*, Bala, Esem, 4Eltolad, Be- blos con sus alquerías.
l9
pasaba por la vertiente norte de tul, Jormá*, 5Sicelag, Bet Ham- 16
Esa fue la heredad de Za-
Bet* Joglá, terminando en el cabo markabot*, Jasar Susá*, 6Bet Le- bulón, por clanes, los pueblos
del Mar Muerto, el cabo norte, en baot*, Sarujén. Trece pueblos con con sus alquerías.
la desembocadura del Jordán. Ese sus alquerías. l7
En cuarto lugar salió la suer-
era el límite meridional. 7
En Rimón*, Éter, Asan*. Cua- te de la tribu de Isacar, por cla-
20
Por el este, el Jordán le ser- tro pueblos con sus alquerías. nes. 18Su territorio comprendía:
vía de límite. 8
Más todas las alquerías que Yezrael, Quesulot, Sunán, l9Ja-
Esa fue la heredad de Benja- hay en torno a esos pueblos hasta faraym*, Sión, Anajara, 20Hara-
mín, por clanes, siguiendo el tra- Baalat Beer* y Ramat del Negueb. bit*, Quisión*, Ebes, 2lYarmut,

18.14 * = Villaseñor; Villasotos. 19.3 * = Aldealazorra.


18.15 Neftoj parece corrupción del nom- 19.4 * = Exterminio.
bre dei faraón Memepta, ligado a una fuente 19.5 * = Casaloscarros; Aldealayegua.
bien conocida. 19.6 * = Casaleonas.
18.16 Repa'im es el nombre de una po- 19.7 Para llegar al número cuatro habría
blación autóctona. Más tarde se convierte que introducir el nombre Talca, que ofrece una
para los israelitas en algo parecido a nuestro traducción griega.
"las ánimas". * = Fuente del Explorador. 19.7 * = Fuengranada; Humos.
18.17 * = Fuentelsol; Cuestabermeja. 19.8 Según la escritura hebrea r'mt, po-
18.18 * = Casasola. dría significar búfala; según la identificación
18,19* = Casa. con rmt, significa más bien alta, altura.
18,21 * = Cortado; Lanera. 19,10* = Ama del Pozo.
18,24* = Loma. 19,11 * = La Tiembla; La Giba.
18,25-26 Reaparecen los nombres de la 19,12* = Fulgente.
tetrápolis hevea, protagonista del capítulo 9. 19,13 * = Lagar del Hoyo; Itá del Prínci-
18.25 * = La Lata; Pozos. pe; Granada.
18.26 * = Atalaya; Leona. 19.19 * = Doshoyos.
18,28 * = Costilla de Buey. 19.20 * = La Grande; Asperón.
19,22 JOSUÉ 454

En Ganim*, En Jada*, Bet Fa- de la tribu de Neftalí, por clanes. atacar a Lais; la conquistaron,
ses*; 22el límite llegaba al Tabor, 33
Su límite partía de Jélef, la pasaron a cuchillo a sus habitan-
Sajasín y Bet Semes* y termina- Encina de Sananín, Adama Ha- tes, tomaron posesión y se insta-
ba en el Jordán. Dieciséis pue- neqeb* y Yabneel, hasta Lacún, laron en ella, y la llamaron Dan,
blos con sus alquerías. y terminaba en el Jordán, 34vol- en recuerdo de su antepasado.
23 48
Esa fue la heredad de la tribu vía luego por el este, hacia Az- Esa fue la heredad de Dan,
de Isacar, por clanes, los pueblos not Tabor; de allí salía hacia Ju- por clanes, los pueblos con sus
con sus alquerías. coc y lindaba con Zabulón por el alquerías.
24 sur, con Aser al oeste y con el 49
En quinto lugar salió la suer- Así terminaron de repartir la
te de la tribu de Aser, por clanes. Jordán al este; 35comprendía las tierra por demarcaciones. Des-
25 plazas fuertes de Sidín, Ser, Ja-
Su territorio comprendía: Jel- pués los israelitas dieron a Josué,
cat*, Jalí, Beten, Axaf, 26Ala- mat*, Racat, Genesaret, 36Ada- hijo de Nun, una heredad en me-
mélec*, Amad y Misal*; el lími- má*, Haramá*, Jasor, 37Cades, dio de ellos. 50Siguiendo la or-
te occidental llegaba al Carmelo Edrey, En Jasor*, 38Yirón, Mig- den del Señor, le dieron el pue-
y Sijor Libnat*; 27volviendo al dalel, Jorén, Bet* Anat y Bet Se- blo que pidió: Timná Séraj, en la
este hacia Bet Dagón*, llegaba a mes*. Diecinueve pueblos con sierra de Efraín. Josué lo recons-
Zabulón y a la parte norte del sus alquerías. truyó y se instaló allí.
Valle de Yiptajel, a Bet Hae- 39
Esa fue la heredad de la tribu 5
'Esta fue la herencia que re-
mec* y Nehiel, saliendo por el de Neftalí, por clanes, los pue- partieron entre las tribus de Israel
norte a Cabul*, 28Abdón, Re- blos con sus alquerías. el sacerdote Eleazar, Josué, hijo
job*, Jamón*, Cana y Sidón 40
En séptimo lugar salió la de Nun, y los cabezas de familia,
capital; 29volvía hacia Rama y la suerte de la tribu de Dan, por cla- echando a suertes en Silo, en pre-
plaza fuerte de Tiro, volvía lue- nes. 4IE1 territorio de su heredad sencia del Señor, a la entrada de
go por Josa y terminaba en el comprendía: Sorá, Estaol, Ir Se- la tienda del encuentro. Así ter-
mar. Majaleb, Aczib, 30Aco, mes*, 42Salbín, Ayalón*, Yitlá, minaron de repartir el país.
Afee* y Rejob. Veintidós pue- 43
Elón*, Timná, Ecrón, 44Elte-
blos con sus alquerías. que, Gabatón, Baalá, 45Yehud, Ciudades de refugio
3
'Esa fue la heredad de la tribu Bene Barac*, Gat Rimón*, 46Río (Nm35;Dt 19)
de Aser, por clanes, los pueblos Yarqón* con el término frente a
con sus alquerías. Jafa. 47Pero a los danitas les venía 20 •El Señor dijo a Josué:
32 estrecho el territorio, y subieron a
En sexto lugar salió la suerte ^Di a los israelitas: Determinad

19.21 * = Fuentejardines; Fuenterrábida; 19.41 Quizá se veneraba antes la divini-


Casamolida. dad solar en Villasol. * = Villasol.
19.22 * = Casalsol. 19.42 * = Cervera.
19.25 * = La Finca. 19,43* = Robledo.
19.26 El hebreo lee sihor, que significa 19,45 Relámpagos o Hijos del Rayo. Ese
turbio y designa el río de Egipto, y podría nombre lleva el jefe de la coalición israelita ani-
usarse como genérico de río; algunos pien- mada por Débora, Barac; es el mismo nombre
san en dos ríos que se funden en una zona de Amílcar Barca (que, según algunos, da
pantanosa, serían el turbio y el claro. nombre a Barcelona, Barcino). El nombre po-
* = Encina del rey; Demanda; Río Blanco. dría referirse a la familia de un jefe famoso.
19.27 * = Casaltrigo; Casalvalle; Tierra- * = Relámpagos; Lagargranda.
baldía. 19,46* = Verde.
19.28 * = Plaza; Caldas. 19,47 Adelanta los acontecimientos de
19,30* = El Cerco. Jue 17-18.
19,33 * = Campo Horadado. 19.50 Es el lugar donde será enterrado
19.35 Dudosos los nombres de Sidín y (Jos 24,30).
Ser, que algunos consideran duplicado mal 19.51 Cierra en perfecta inclusión repitien-
escrito de Sidón y Tiro, v. 28. * = Caldas. do casi a la letra el verso inicial (Jos 18,1).
19.36 * = Campos; La Alta.
19.37 * = Fuentealdea. 20 El derecho de asilo es una costumbre
19.38 * = Casa; Casalsol. practicada y sancionada en muchos pueblos
. - • • ISACAR
Me mudo

M A N A S E S
Siguen
• ~- •
Guilgal
Siló # G A D
,., E F R A I M
Jericá
• • .. fBENfAMlN
jjerusalén
• •
Belén Qumrán

Amén
MOAB

CANAAN Y LAS DOCE


TRIBUS DE ISRAEL
Límites de las Tribus
20,3 JOSUÉ 456

las ciudades de refugio, de las que montes de Neftalí; Siquén, en la Nun, y a los cabezas de familia de
os habló Moisés, 3donde pueda serranía de Efraín; Villa Arbá (o las tribus de Israel, 2en Silo, en el
buscar asilo el que haya matado a sea, Hebrón), en la serranía de país de Canaán, y les dijeron:
alguien sin intención, que os sir- Judá. 8En TransJordania, al este -El Señor mandó, por medio
van de refugio contra el vengador de Jericó, sañalaron Beser Ba- de Moisés, que se nos dieran
de la sangre. 4Si busca asilo en una midbar*, en la llanura de la tribupueblos para vivir y ejidos para
de esas ciudades, se coloca en la de Rubén; Ramot de Galaad, en nuestros ganados.
3
plaza junto a la puerta de la ciudad la tribu de Gad, y Golán de Ba- Entonces los israelitas, si-
y expone su caso a los concejales, san, en la tribu de Manases. guiendo la orden del Señor, die-
9
éstos lo admitirán en la población Esas fueron las ciudades de- ron de sus heredades a los levitas
y le señalarán una casa para vivir signadas para los israelitas y los siguientes pueblos con sus
entre ellos. 5Si el vengador de la emigrantes que vivieran entre ejidos.
4
sangre llega en su persecución, no ellos, con el fin de que pudiera Se echó a suertes para el clan
le entregarán al homicida, porque encontrar asilo en ellas el homi- de Quehat; a los levitas descen-
mató involuntariamente, sin estar cida involuntario, librándose de dientes del sacerdote Aarón les
enemistado con el otro. 6Vivirá en morir a manos del vengador de tocaron trece pueblos de las tri-
aquella ciudad mientras no compa- la sangre, antes de comparecer bus de Judá, Simeón y Ben-
rezca a juicio ante la asamblea, ante la asamblea. jamín. 5A los otros hijos de Que-
hasta que muera el sumo sacerdote hat, por clanes, les tocaron en el
en funciones por entonces. Ciudades Ievítícas sorteo diez pueblos de las tribus
Después el asesino podrá volver a (Nm 35,1-8) de Efraín, Dan y la mitad de
su ciudad y a su casa, a la ciudad Manases. 6A los hijos de Guer-
de la que huyó. 21 'Los cabezas de familia de la són, por clanes, les tocaron en el
7
Entonces los israelitas aparta- tribu de Leví se acercaron al sa- sorteo diez pueblos de las tribus
ron Cades de Galilea, en los cerdote Eleazar, a Josué, hijo de de Isacar, Aser y Neftalí y de la

y en culturas diversas; de ordinario era privi- ticia (véase Sal 72); si fallan los hombres,
legio de los templos. La institución de pue- Dios mismo puede encargarse de hacer jus-
blos enteros con derecho de asilo parece ticia (véase el relato de Caín en Gn 4).
condicionada por la duración eventual de la La muerte del sumo sacerdote parece
estancia. Tres de las ciudades mencionadas: señalar un plazo de prescripción. En medio
Cades, como su nombre indica, Siquén y del reparto general de la tierra, este capítulo
Hebrón. desborda el tema y atestigua la preocupación
La legislación se encuentra primero en por la justicia en la convivencia ciudadana,
una ley breve de Ex 21,12.13: se refiere a particularmente en casos en que se juega la
casos de homicidio no culpable, y no señala vida de algunos miembros.
lugares. Segundo, en una amplia exposición 20,8 * = Fuerte del Páramo.
de Nm 35,9-24, que nos informa detallada-
mente sobre la práctica. Tercero, en Dt 19,1- 21 Este capítulo se presenta como eje-
13 que insiste también en la distinción homi- cución de la orden recogida en Nm 35,1-8.
cidio involuntario y culpable. Es cierto que la tribu de Leví no tuvo territo-
El "vengador de la sangre" es una figura rio propio, pero por eso le asignaron los emo-
jurídica particular del "goelato" = rescate, vin- lumentos del culto. "Ser sacerdotes del Señor
dicación. Rescate de propiedades familiares es su heredad", dice 18,7. Las seis villas de
hereditarias, rescate de familiares esclavos, refugio del capítulo precedente resultan ser
vindicación (siendo imposible el rescate) de también ciudades levíticas.
un familiar matado. Es una obligación de soli- Con esta ordenación, grupos de levitas
daridad y la ejecución es acto de justicia vin- quedaban dispersos por todo el territorio de
dicativa. Vige como norma ordinaria antes Israel. ¿Actuaban como centros religiosos?
del astablecimiento de tribunales competen- Alguno los ha comparado con los monaste-
tes. Caundo se instituyen éstos, el homicida rios medievales, en su función religiosa y co-
y el vengador quedan sometidos a su juris- lonizadora. Muy diversa la ordenación artifi-
dicción superior, garantía más segura de jus- cial que propone Ez 48.
457 JOSUÉ 22,1

mitad de Manases, en Basan. 7A de Efraín, Guézer y sus ejidos, la tribu de Rubén, en Trans-
22
los hijos de Merarí, por clanes, Yocmán y sus ejidos, Bejorón y jordania, con derecho de asilo
les tocaron doce pueblos de las sus ejidos; cuatro pueblos. 23De la para los homicidas: Béser* y sus
tribus de Rubén, Gad y Zabulón. tribu de Dan: Elteque y sus eji- ejidos, Yahas y sus ejidos, 37Que-
s
Los israelitas asignaron a los dos, Gabatón y sus ejidos, 24Aya- demot* y sus ejidos, Mepaat* y
levitas por sorteo aquellos pue- lón* y sus ejidos, Gat Rimón* y sus ejidos; cuatro pueblos. 38De
blos con sus ejidos, como había sus ejidos; cuatro pueblos. 25Y de la tribu de Gad, con derecho de
mandado el Señor a Moisés. media tribu de Manases: Taanac asilo para los homicidas: Altos
9 y sus ejidos, Rimón* y sus ejidos; de Galaad con sus ejidos, Maj-
De las tribus de Judá y Si-
meón les asignaron las poblacio- dos pueblos. naym* y sus ejidos, 39Jesbón y
26
nes que se indican a continua- Suma total de las poblacio- sus ejidos, Yazer y sus ejidos;
ción: l0a los levitas hijos de nes con sus ejidos para los clanes cuatro pueblos.
40
Aarón, de los clanes de Quehat, de los restantes hijos de Quehat, Suma total de poblaciones
("porque a ellos les tocó prime- diez. que tocaron por sorteo a los otros
27
ro la suerte), Villa Arbá (el padre Para los levitas hijos de clanes levíticos descendientes de
de Enac), o sea, Hebrón, en la Guersón y sus familias: de la Merarí, por clanes, doce pueblos.
4
sierra de Judá, con sus ejidos media tribu de Manases, con 'Suma total de poblaciones
alrededor; l2sus campos y alque- derecho de asilo para los homici- levíticas en medio del territorio
rías se los habían dado en pro- das, Golán de Basan y sus ejidos, propiedad de los israelitas, cua-
piedad a Caleb, hijo de Jefoné. Astarot y sus ejidos; dos pue- renta y ocho pueblos con sus eji-
i3
Con derecho de asilo para los blos. 28De la tribu de Isacar: dos. 42Cada uno de esos pueblos
homicidas les asignaron Hebrón Quisión* y sus ejidos, Deberat y se entiende con sus ejidos alrede-
y sus ejidos, Libna* y sus ejidos, sus ejidos, 29Yarmut y sus eji- dor; así todos los pueblos citados.
[4 43
Yatir y sus ejidos, Estemó y dos, En Ganim* y sus ejidos; De esta forma, la tierra que
sus ejidos, l5Jolón* y sus ejidos, cuatro pueblos. 30De la tribu de el Señor había prometido a sus
Debir y sus ejidos, l6Asén y sus Asen Misal* y sus ejidos, Ab- padres, se la entregó a Israel; los
ejidos, Yuta y sus ejidos, Bet dón y sus ejidos, 3lJelcá* y sus israelitas tomaron posesión y se
Semes* y sus ejidos. Nueve pue- ejidos, Rejob* y sus ejidos; cua- instalaron en ella. 44E1 Señor les
blos de las dos tribus dichas. tro pueblos. 32De la tribu de Nef- dio paz con todos los pueblos
l7
De la tribu de Benjamín: Ga- talí, con derecho de asilo para vecinos, exactamente como lo
baón y sus ejidos, Guibeá* y sus los homicidas: Cades de Galilea había jurado a sus padres; ni un
ejidos, l8Anatot y sus ejidos, Al- y sus ejidos, Jamat* de Dor y sus enemigo pudo resistirles; el Se-
món y sus ejidos; cuatro pueblos. ejidos, Población y sus ejidos; ñor les entregó todos sus enemi-
l9
Suma total de las poblaciones tres pueblos. gos. 45No dejó de cumplirse una
de los sacerdotes hijos de Aarón,
33
Suma total de las poblacio- palabra de todas las promesas
trece pueblos y sus ejidos. nes de los guersonitas, por cla- que había hecho el Señor a la
^A los restantes levitas des- nes, trece pueblos y sus ejidos. casa de Israel. Todo se cumplió.
34
cendientes de Quehat, de los cla- Para los otros clanes levíti-
nes de Quehat, les tocaron en cos descendientes de Merarí: de CONCLUSIÓN
suerte pueblos de la tribu de la tribu de Zabulón, Yocneán y
Efraín; 2lIes asignaron, con dere- sus ejidos, Carta* y sus ejidos, El altar de TransJordania
35
cho de asilo para los homicidas, Dimna y sus ejidos, Nahalal* y
Siquén y sus ejidos, en la serranía sus ejidos; cuatro pueblos. 36De 22 'Entonces Josué llamó a los

21,13* = Alba. 21,32* = Caldas.


21,15* = Arenal. 21,34* = Puebla.
21.16 * = Casalsol. 21,35 * = Abrevadero.
21.17 * = Loma. 21,36* = El Fuerte.
21.24 * = Cervera; Lagargranada. 21.37 * = La Antigua; Fuenteclamor.
21.25 * = Granada. 21.38 * = Los Castros.
21,28* = Asperón
21,29 * = Fuentejardines 22 El Jordán sigue siendo un problema
21,30* = Demanda. más teológico que geográfico en el libro. El
21,31 * = Finca; Plaza. tema se anunció ya en el primer capítulo, rea-
22,2 JOSUÉ 458

de Rubén, a los de Gad y a los de tra los mandatos y leyes que os con plata y oro, con bronce y
la media tribu de Manases, 2y les dio Moisés, siervo del Señor: hierro y ropa abundante. Repar-
dijo: amar al Señor, vuestro Dios, ca- tid con vuestros hermanos el bo-
-Obedecisteis las órdenes de minar por sus sendas, cumplir tín tomado al enemigo.
9
Moisés, siervo del Señor, y a mí sus mandamientos y adherirse a Los de Rubén, los de Gad y
también me habéis obedecido en él, sirviéndole con todo el cora- los de la media tribu de Manases
lo que os he mandado; 3no ha- zón y toda el alma. dejaron a los israelitas en Silo de
6
béis abandonado a vuestros her- Josué les echó la bendición y Canaán y emprendieron la mar-
manos desde hace muchos años; los despidió. Ellos marcharon a cha hacia el país de Galaad, la
habéis cumplido las órdenes que sus casas. tierra de su propiedad, que Moi-
os dio el Señor, vuestro Dios. 7
Moisés había dado tierras en sés les había entregado por orden
4
Pues bien, el Señor, vuestro Basan a media tribu de Manases; del Señor. l0Fueron a la zona del
Dios, ha dado ya el descanso a a la otra media tribu le dio Josué Jordán, en Canaán, y levantaron
vuestros hermanos, como les ha- tierras en medio de sus herma- allí un altar junto al Jordán, un
bía prometido. Así que vosotros nos, en Cisjordania. También a altar grande, bien visible.
marchaos a casa, a la tierra de éstos los despidió echándoles es- 1
'Los israelitas se enteraron de
vuestra propiedad, la que os dio ta bendición: que los de Rubén, los de Gad y los
Moisés, siervo del Señor, en 8
-Volved a casa llenos de ri- de la media tribu de Manases ha-
TransJordania. 5Cumplid a la le- quezas, con rebaños abundantes, bían levantado un altar frente al

pareció lógicamente en el paso del Jordán, laad = TransJordania. El verso es conclusivo


retornó en el reparto de la tierra y se cierra en ese remontarse a Moisés y a Dios, y po-
aquí. ¿Es el Jordán el límite teológico de la tie- dría ser el final de la historia.
rra prometida? ¿Es la TransJordania tierra ex- 22,10-12 El incidente del altar hace que
tranjera, "profana"? La referencia repetida a no sea el final. En rigor, éste es el tema del
Moisés da una primera respuesta: el reparto capítulo, como lo muestra la fórmula "levan-
que él hizo mantiene su valor jurídico y prue- tar un altar", repetida siete veces.
ba que aquéllos son territorios israelitas. El texto no deja claro si el altar se cons-
22,1 -6 Despedida y retorno. El fragmento truye en Cisjordania o en TransJordania - e n
insiste en "lo mandado" (tres veces el verbo y cualquier caso, se erige junto al Jordá-. Si es
dos veces el sustantivo): en el mandato se auténtica la indicación "en Canaán", según la
ponen en línea Moisés y Josué, remontándo- terminología establecida se trata de Cisjor-
se a Dios mismo; hasta ahora ha cumplido los dania; lo cual indicaría una cabeza de puen-
mandatos y deberá seguir cumpliéndolos. El te en territorio de Benjamín, vigilando uno de
cumplimiento de esos mandatos ha sido el los vados del Jordán (véase Jue 12,1-6); na-
mérito de las tribus transjordanas y será su da se ha dicho de tal enclave en el reparto. Si
tarea: el tema se repite en forma positiva y consideramos dicha nota como glosa inexac-
negativa, con diversos verbos. Josué pasa del ta, el altar se encontraría en TransJordania,
testimonio a la exhortación. La acumulación bien visible, por sus proporciones, desde el
de verbos expresando la fidelidad, en el v. 5, otro lado; casi un desafío para algunos que
es de estilo deuteronómico. se asoman a mirarlo.
22,7-9 Hay una enumeración septenaria Porque la narración presupone el princi-
de bienes requisados al enemigo entre los pio de un único altar central, por entonces en
cuales figura anacrónicamente el hierro. El Silo -al no hablar de Jerusalén ni emplear la
reparto del botín responde a la norma de Nm fórmula clásica "el lugar que elija el Señor", e
31, suponiendo que estos hermanos son sol- texto no supone la centralización cúltica de
dados de intendencia; pero podría tratarse de Josías-. Supuesto el único altar central, todc
los soldados de otras tribus que han participa- otro altar está erigido en honor y al servicie
do en la lucha; entonces el verso insinuaría un de otra divinidad, es, por tanto, idolatría
reparto equitativo entre los guerreros, por apostasía, constituye casus belli. Todo elle
encima de la suerte o habilidad de cada grupo. revela la idea de un Israel unificado fuerte-
22,9 La terminología está bien marcada: mente por el vínculo religioso: el pueblo lleva
país de Canaán = Cisjordania, país de Ga- el nombre de asamblea, comunidad (v. 12
459 JOSUÉ 22,21

país de Canaán, en la zona del Jor- Israel, apostatando hoy del Señor, una propiedad entre nosotros. Pero
dán, al margen del territorio israe- haciéndoos un altar, rebelándoos ¡no os rebeléis contra el Señor, no
lita, i2y reunieron la asamblea en contra el Señor? 17¡Como si no nos nos hagáis cómplices de vuestra
Silo, para ir a luchar contra ellos. bastara el crimen de Fegor, que no rebeldía levantando un altar aparte
l3
Les enviaron a Fineés, hijo hemos logrado borrar de nosotros del altar oficial del Señor, nuestro
del sacerdote Eleazar, l4con diez hasta hoy, y eso que vino un casti- Dios! 20Cuando Acán, hijo de
notables, uno por cada tribu de go a la comunidad del Señor! Zéraj, pecó con lo consagrado, él
Israel, cabezas de familia. l5Se I8
¡Vosotros habéis apostatado hoy pereció por su pecado; pero la ira
presentaron a los rubenitas, a los del Señor! Y por rebelaros voso- de Dios alcanzó a toda la comuni-
gaditas y a la media tribu de tros hoy contra el Señor, mañana dad de Israel, y eso que se trataba
Manases, del país de Galaad, y estará encolerizado contra toda la de uno sólo».
les dijeron: comunidad de Israel. l9Si la tierra 21
Los rubenitas, los gaditas y
l6 que os ha tocado está contaminada,
-Así dice la asamblea del Se- la media tribu de Manases res-
ñor: «¿Qué pecado es ése que ha- pasaos a la propiedad del Señor, en pondieron a los cabezas de fami-
béis cometido contra el Dios de la que está su santuario, y elegid lia de Israel:

16.17.18.20.30), título sacro dominante en está dedicado el altar, es bastante declarar el


documentos posteriores. hecho como apostasía y rebeldía. El nombre
La guerra sería una expedición punitiva de Yhwh (Señor) cerrando tres de las cuatro
entre hermanos, como la que narra Jue 20. cláusulas subraya con su rima el sentido.
Pero antes de pelear, tienen el buen sentido 22.17 Véase la narración en Nm 25. Allí
de parlamentar, lo cual permitirá al autor fa- se dice que Fineés expió por los israelitas y
bricar dos discursos en que se expone la teo- que había apartado la cólera del Señor. El
logía del problema. término hebreo para borrar el pecado ( t\\hr)
22,13-15 Este sacerdote, es nieto de Aa- es de estirpe cúltica: quiere decir que el deli-
rón, representa la tercera generación; el nom- to cometido en Belfegor -acoplarse sexual-
bre se perpetuará en la familia hasta tiempos mente con la divinidad- imposibilita a toda la
de Samuel. Dirige la embajada un sacerdote comunidad para el culto al Señor.
por tratarse de un asunto cúltico. El número 22.18 El verso central, en sus tres cláu-
diez supone que la media tribu de Manases de sulas, resume los elementos del discurso,
Cisjordania también está representada. apostasia, rebelión, ira de Dios.
22,16-20 El discurso de los delegados es 22.19 Sigue el lenguaje cúltico con el tér-
a la vez interrogatorio, acusación y exhorta- mino "contaminada" (tm'). La idea se puede
ción, y presenta una estructura coherente. El comprender leyendo Lv 24,30: los pueblos que
paralelismo estructural está subrayado por habitaban la tierra de Canaán han contamina-
varias repeticiones y correspondencias de do el territorio con sus abominables prácticas
frases y palabras. sexuales, por lo cual la tierra misma los vomi-
Punto teológico capital es la solidaridad o ta. La contaminación cúltica es algo que se
responsabilidad colectiva: Israel es una asam- agarra a la tierra como un contagio, y que no
olea unitaria, el delito de un grupo es delito de es fácil de extirpar. Por eso es concebible que
todos, el castigo alcanza a toda la comunidad, la tierra asignada por Moisés como tierra pro-
os dos casos citados lo prueban. El delito se metida, haga aparecer más tarde una contami-
define en términos consabidos y en términos nación arraigada, que incapacita para el culto
ooco frecuentes fuera de este pasaje: el prime- al Señor. En tal caso, mejor es abandonar esa
'o (m'l) es favorito de escritos emparentados tierra y pasar a otra consagrada por la presen-
con la escuela sacerdotal, el segundo "apos- cia del Señor en su santuario.
tasia" (shub me'ahare), y el tercero "rebelión" 22.20 El texto es dudoso, como muestran
imrd) son característicos de este capítulo. las traducciones antiguas. Según el capítulo
22,16 El título "Dios de Israel" tiene en 7, Acán muere con su familia, pero antes
este pasaje particular importancia, porque habían caído varios israelitas al asaltar Ay.
señala desde el principio la unidad religiosa 22,21-29 La respuesta rebate todos los
de todas las tribus y alude a la alianza. Es cargos explicando el sentido del altar. Para
¡ógico que los delegados no definan a quién más claridad lo harán en forma negativa y
22,22 JOSUÉ 460
22
-¡El Señor, Dios de los dio- sacrificios de comunión». Que el -Ahora sabemos que el Señor
ses; el Señor, Dios de los dioses, día de mañana no digan vuestros está entre nosotros, porque no
lo sabe bien, y que Israel lo sepa! hijos a los nuestros: «No tenéis habéis cometido ese pecado con-
Si ha habido rebelión o pecado parte con el Señor». 28Nos diji- tra él. Habéis librado a los israe-
contra el Señor, que nos castigue mos: «Si el día de mañana nos litas del castigo del Señor.
hoy mismo. 23Si hemos hecho un dicen algo a nosotros y a nues- 32
Luego el sacerdote Fineés,
altar para apostatar del Señor, tros sucesores, les diremos: "Fi- hijo de Eleazar, y los notables
para ofrecer en él holocaustos, jaos en la forma de ese altar del dejaron a los rubenitas, a los ga-
presentar ofrendas y hacer sacri- Señor que hicieron nuestros pa- ditas y a la media tribu de Ma-
ficios de comunión, que el Señor dres: no sirve para holocaustos nases en el país de Galaad, y se
nos pida cuentas. 24Pero no. Lo ni sacrificios de comunión, sino volvieron al país de Canaán, a
hicimos con esta preocupación: como testimonio 29
entre vosotros los israelitas, y les informaron de
el día de mañana vuestros hijos y nosotros"». Ni pensar en re- lo ocurrido. 33E1 informe con-
dirán a los nuestros: «¿Qué te- belarnos contra el Señor ni en venció a los israelitas. Bendi-
néis que ver vosotros con el apostatar hoy del Señor levan- jeron al Señor, Dios de Israel, y
Señor, Dios de Israel? ^El Señor tando un altar para ofrecer holo- no se habló más de subir contra
puso el Jordán como frontera caustos, presentar ofrendas y ellos en plan de guerra para aso-
entre nosotros y vosotros, los de sacrificios de comunión fuera lar la zona donde se habían ins-
Rubén y los de Gad. ¡No tenéis del altar del Señor, nuestro Dios, talado los rubenitas y los gaditas.
parte con el Señor!». Y así vues- que está en su santuario. 34
Estos llamaron a aquel altar
30
tros hijos alejarán a los nuestros Cuando el sacerdote Fineés, «Altar del Testimonio», expli-
26
del culto del Señor. Entonces los notables de la comunidad y cando:
nos dijimos: «Vamos a hacernos los cabezas de familia israelitas -Nos servirá de testimonio de
un altar no para ofrecer holo- que lo acompañaban oyeron la que el Señor es Dios.
caustos ni sacrificios de comu- explicación de los rubenitas, los
nión, 27sino como testimonio en- gaditas y la media tribu 3Ide Ma- Despedida de Josué
tre vosotros y nosotros con nues- nases, les pareció bien. Y Fi-
tros sucesores de que seguiremos neés, hijo del sacerdote Eleazar, 23 'Habían pasado muchos
dando culto al Señor en su tem- dijo a los rubenitas, a los gaditas y años desde que el Señor puso fin
plo con nuestros holocaustos y a la media tribu de Manases: a las hostilidades de Israel con

positiva, repitiéndolo. Si los delegados ha- de superar la barrera física del Jordán y la
bían repetido tantas veces el nombre del Se- barrera espiritual de una excomunión.
ñor, ellos los ganarán con largo margen. El Otro juego importante subraya el tema:
altar ha de ser signo y medio de unión, no de en hebreo suenan muy parecidas las dos fór-
separación, pues por él invocarán todas las mulas "vuestros hijos - nuestros hijos" y
tribus el nombre del Señor. "entre nosotros y vosotros" (banékem-bane-
La respuesta está también estructurada. nu, bénénu-bénekém). Esas dos fórmulas,
Un doble juramento la enmarca, 21-23 y 29. que llevan ya una inversión, se suceden en
E1 cuerpo está construido en un calculado rigurosa alternancia, tres veces pronuncia-
juego de previsiones condicionales del futuro, das por vosotros, tres veces por nosotros.
montadas sobre la repetición siete veces del 22,31 En su respuesta parecen recoger
verbo 'mr, que significa pensar y decir; se toda la tensión de los versos precedentes
podría esquematizar así "nos dijimos: si dicen resolviéndola en el enunciado "el Señor entre
- les diremos - y ya no dirán; nos dijimos: si nosotros".
dicen - les diremos"; en el original la serie 22,34 Falta el título del altar en el texto
resulta en movimiento alterno y disposición hebreo. Según Ex 17,15 Moisés erige un
quiástica. Según costumbre, la pieza central altar y lo llama "Señor, mi estandarte"; éste
es la clave: se trata de una doble negación, podría llamarse "Señor, nuestro testigo" o
equivalente a una robusta afirmación "no di- algo parecido.
rán: "no tenéis parte". Realmente de eso se
trata, de tener parte con las demás tribus, de 23 En la composición unificada de este
participar con ellas en el culto común al Señor, cuerpo histórico el autor va poniendo en boca
461 JOSUÉ 23,13

sus enemigos fronterizos. Josué ñor, vuestro Dios, os los quitará que nadie os haya resistido hasta
era ya de edad avanzada, 2y con- de delante y los desposeerá para hoy. l0Uno solo de vosotros
vocó a todo Israel, a los ancia- que poseáis sus tierras, como os puede perseguir a mil, porque el
nos, cabezas de familias, jueces prometió el Señor, vuestro Dios. Señor, vuestro Dios, lucha por
6
y alguaciles, y les dijo: »Animaos mucho a poner por vosotros, como os ha prometido.
3 1
-Yo ya soy viejo, de edad obra todo lo prescrito en el libro '»Poned toda el alma en amar
avanzada. Vosotros habéis visto de la Ley de Moisés, a no des- al Señor, vuestro Dios; l2pero si
cómo ha tratado el Señor, vues- viaros a derecha ni a izquierda, apostatáis y os unís a esos pue-
7 blos que quedan entre vosotros y
tro Dios, a todos esos pueblos a no mezclaros con esos pue-
ante vosotros; el Señor, vuestro blos que quedan entre vosotros. emparentáis con ellos, si os mez-
Dios, es quien peleó contra ellos. »No invoquéis a sus dioses, ni cláis con ellos y ellos con voso-
4
«Mirad: he sorteado como juréis por ellos, ni les deis culto, ni tros, 13estad seguros de que el
heredad para vuestras tribus a os postréis ante ellos; 8al contrario, Señor, vuestro Dios, no os los
todos esos pueblos que quedan seguid unidos a vuestro Dios co- volverá a quitar de delante; os
(aparte de los que aniquilé), des- mo habéis hecho hasta hoy. serán lazo y trampa, látigo en el
de el Jordán hasta el Medi- 9
»Así os ha quitado de delante costado y espinas en los ojos,
terráneo, en Occidente. 5E1 Se- pueblos grandes y fuertes, sin hasta que desaparezcáis de esa

de personajes ilustres sendos discursos de forma positiva; b) beneficios de Dios - res-


despedida antes de morir: empezó Moisés puesta del pueblo en forma positiva - en
dando ejemplo, le sigue Josué, continuará Sa- forma negativa. Marcan el paralelismo pala-
muel. Estos discursos tienen la función de bras repetidas: los verbos yrsh y shmr y la
recapitular los hechos precedentes y de abrir- partícula ki 'im; el cambio sucede en la fun-
se a la visión del futuro; están escritos en un ción de la partícula, que la primera vez equi-
estilo muy semejante, con variación temática. vale a "al contrario, sino...", la segunda vez
El presente discurso recoge de la vida de introduce una condicional "pero si...". Es
Josué dos temas: los pueblos de Canaán y la decir, la condicional introduce como hecho
tierra ocupada; habla de "esos pueblos, esa futuro posible - n o sólo como exhortación- la
tierra". El tema "esos pueblos" (hay que notar desobediencia, y desemboca en el final trági-
el énfasis del demostrativo repetido) va llevan- co de la pérdida de la tierra. El contraste está
do el hilo del desarrollo: Dios ha eliminado a subrayado con la repetición del verbo dbq (=
esos pueblos - yo os los he repartido - Dios pegarse, unirse) referido al Señor en v. 8, y a
seguirá eliminándolos - si emparentáis con los pueblos cananeos en v. 12.
ellos - no los eliminará. El tema de la tierra Algunas repeticiones retóricas y una fór-
(tres veces con el adjetivo "magnífica") suena mula poética realzan el estilo del pasaje.
con tono pesimista, como si la realidad del 23,3 Haber visto es función de testigos del
destierro pesara sobre las palabras colocadas Señor: es un eco inconfundible de las pala-
en boca de Josué, justificando desde tan larga bras de Moisés al transmitir la oferta de alian-
distancia lo acaecido. El autor dice a sus con- za, Ex 19,3. Lo que han visto es la interven-
temporáneos: ya Josué nos avisó que la tierra ción victoriosa del Señor en la guerra santa.
se podía perder, que había que conservarla 23.5 Esa acción tiene el carácter de cum-
guardando la alianza. En la dinámica del libro, plimiento de una promesa y prueba la fideli-
este discurso acompaña con resonancia omi- dad del Señor a su palabra.
nosa los últimos días de Josué. 23.6 Es precisamente la orden que ha re-
El discurso está dividido en dos partes cibido Josué al comienzo de su tarea, 1,7.
desiguales por la repetición enfática del yo: 23.7 La cuádruple prohibición es enfáti-
vejez y muerte (v. 2 y 14). La primera parte ca, deseando apartar toda relación con los
expone y amplifica el tema, la segunda avisa dioses extraños.
de la validez de esas palabras. 23,10 Véase la fórmula en Lv 26,8; Dt
23,3-13 Esta sección está construida en 32,30; Is 30,17; Sal 90,7.
forma de repetición paralela con una inver- 23,12 Véase la prohibición de emparentar
sión significativa: a) beneficios de Dios y res- en Dt 7,3 y el hecho narrado en Gn 34, que
puesta del pueblo en forma negativa - en emplean el mismo verbo (poco frecuente).
23,14 JOSUÉ 462

tierra magnífica que os ha dado sotros todas las bendiciones que lerizará contra vosotros, y seréis
el Señor, vuestro Dios. os anunció el Señor, vuestro expulsados inmediatamente de
l4
»Yo emprendo hoy el viaje Dios, lo mismo enviará el Señor la tierra magnífica que os ha
de todos. Reconoced de todo co- contra vosotros todas las maldi- dado».
razón y con toda el alma que no ciones, hasta exterminaros de
ha dejado de cumplirse una sola esta tierra magnífica que os ha Renovación de la alianza
de todas las promesas que os hizo dado el Señor, vuestro Dios. (Ex 19; 24; Dt 29-30)
l6
el Señor, vuestro Dios. Todas se »Si quebrantáis el pacto que
han cumplido, ni una sola ha de- el Señor, vuestro Dios, os dio, y 24 'Josué reunió a las tribus de
jado de cumplirse. l5Pues lo vais tras otros dioses rindiéndo- Israel en Siquén. Convocó a los
mismo que han venido sobre vo- les adoración, el Señor se enco- ancianos de Israel, a los cabezas

23,14-16 Como lo anterior estaba monta- metida. En nombre de Dios, como liturgo ofi-
do sobre la antítesis cumplimiento-incumpli- ciante, pronuncia el "prólogo histórico", es
miento, actitud fundamental del pueblo, lo que decir, la serie articulada de beneficios históri-
sigue está montado sobre la antítesis bendi- cos que el soberano ha otorgado a su pueblo
ción-maldición (palabra buena y mala), actitud y que van a justificar la alianza (v. 2-13). Sigue
del Señor respecto a su palabra. Como fue fiel un diálogo apretado y estilizado de Josué con
a las promesas, lo será a las amenazas, am- la asamblea para conseguir una aceptación
bas contenidas en la alianza, como paga a la de la alianza plenamente responsable y for-
fidelidad o infidelidad del pueblo. La genera- mulada con validez jurídica (14-24). Sigue el
ción del destierro, que lee estas palabras rito de conclusión de la alianza, simplificado
como pronunciadas por Josué, comprende (25-27). Finalmente Josué despide al pueblo
que no puede quejarse del Señor, que ha (28). No enumera explícitamente las estipula-
merecido el castigo. Pero también sabe, por ciones de la alianza, que son primero el decá-
otros profetas, que todavía quedan palabras logo y después un código y también las adi-
buenas, promesas del Señor. ciones de Moab; basta con hacer referencia
23,15 Dt 27-28. global a ellas (25-29). En cuanto a las bendi-
ciones y maldiciones, están aludidas y son el
24 Después del discurso de Josué, últi- tema del fragmento complementario, anticipa-
ma voluntad del jefe, que emprende "el viaje do en 8,30-35.
de todos", esperábamos la noticia de su El recuento de beneficios, que a primera
muerte y sepultura. Esta se retrasa para dar vista puede dar la impresión de una serie des-
paso a un acontecimiento capital: la renova- ligada, está cuidadosamente construido. El es-
ción de la alianza. Es patente la intención del quema fundamental de la salvación se expresa
autor último de marcar al final el paralelismo con la bina verbal salir-entrar o sacar-meter,
Moisés = Josué, paralelismo que asegura la según el sujeto de la acción sea el hombre o
sucesión. En dos puntos se respeta el para- Dios. Este esquema binario se hace ternario
lelismo: discurso de amonestación y ceremo- por la inserción de una etapa intermedia en el
nia de la alianza. En otros puntos falta la desierto, con los verbos caminar-conducir. La
correspondencia: Josué no compone un cán- versión presente dedica bastante espacio al
tico ni pronuncia bendiciones tribales, como sacar y al introducir y despacha en una frase
hizo Moisés (Dt 32 y 33). El autor no está en los cuarenta años del desierto: salir (5-7ab),
vena poética y considera suficientes los orá- desierto (7c), entrada (8-13).
culos tribales de Gn 49 y Dt 33. En compen- Novedad notable de este prólogo histórico
sación, dedica gran atención y cuidado a es remontarse a la etapa de los patriarcas. Así
componer la escena de la renovación de la presenta la-posesión como cumplimiento de la
alianza. Por ellos, este capítulo, completado promesa, y hace que todo arranque de una
con 8,30-35, nos ofrece un modelo muy inte- elección personal (v. 3).
resante que hay que estudiar junto a Ex Algunas repeticiones estilísticas marcan o
19-20 y 24. matizan en contrapunto la composición. El
Josué congrega al pueblo para una verbo yshb = habitar suena tres veces: en
acción litúrgica en el centro de la tierra pro- Mesopotamia (v. 2), en el desierto, uso ano-
463 JOSUÉ 24,8

de familia, jueces y alguaciles, y dencia dándole a Isaac. 4A Isaac vuestros padres con caballería y
se presentaron ante el Señor. le di Jacob y Esaú. A Esaú le di carros hasta el Mar Rojo; 7pero
2
Josué habló al pueblo: en propiedad la montaña de Seír, gritaron al Señor, y él puso una
-Así dice el Señor, Dios de Is- mientras que Jacob y sus hijos nube oscura entre vosotros y los
rael: «Al otro lado del río Eufra- bajaron a Egipto. egipcios; después desplomó so-
tes vivieron antaño vuestros 5
bre ellos el mar, anegándolos.
padres, Téraj, padre de Abrahán »Envié a Moisés y a Aarón Vuestros ojos vieron lo que hice
y de Najor, sirviendo a otros dio- para castigar a Egipto con los en Egipto. Después vivisteis en
ses. 3Tomé a Abrahán, vuestro portentos que hice, y después os el desierto muchos años. 8Os lle-
padre, del otro lado del río, lo saqué de allí. 6Saqué de Egipto a vé al país de los amorreos, que
conduje por todo el país de Ca- vuestros padres, y llegasteis al vivían en TransJordania; os ata-
naán y multipliqué su descen- mar. Los egipcios persiguieron a caron y os los entregué; os apo-

níalo (7c), en el país cananeo (13), y está evi- que sería coherente con la versión del Gé-
tado en Egipto (4). El verbo ntn = dar, se repi- nesis). Dios "lo hace caminar" por la tierra,
te seis veces, tres veces en la etapa patriar- prometida y no entregada todavía. El don por
cal, tres veces en la etapa final, de posesión el momento no era la tierra, sino un descen-
de la tierra; la simetría producirá algunas asi- diente legítimo, Isaac.
metrías significativas respecto al don; Dios 24.3 Gn 12.
es el dador. 24.4 Nuevos dones en que comienza a
Los numerosos verbos en primera perso- bifurcarse la historia. A Isaac Dios le "da" dos
na enuncian el protagonismo de Dios en la his- hijos, el menor antecede al mayor; a Esaú le
toria, del principio al final. Por eso disuenan los entrega una tierra; a Jacob nada, Esaú repo-
verbos con Yhwh sujeto en tercera persona, sa (es diversa la versión de Gn 27, 40) y se
como si fueran cita de otra versión litúrgica no sale de la historia dramática: no será actor ni
armonizada. Es un protagonismo que no anula testigo de ella. Jacob, en vez de recibir un
la intervención de personajes y fuerzas históri- don, tiene que emigrar a Egipto. En Egipto
cas: lo que sucede es que el Señor derrota a concluye la etapa patriarcal.
las hostiles, somete a las rivales, utiliza otras. 24,5-7b Desaparecen los cuatrocientos
Así se frustra la agresión bélica de varios pue- años oficiales de estancia en Egipto y se
blos, la persecución de los egipcios, la maldi- salta a la salida o liberación. Comienza con
ción intentada de Balaán, la barrera de las una "misión", con el verbo shlh, primera de
aguas. Es un cuadro dramático este prólogo, tres presencias.
no una enumeración monótona. Por su parte, La salida presenta algunas incoherencias
algunos verbos en segunda persona dirigidos gramaticales en cuanto a la persona que
a los israelitas, indican su participación activa actúa: vosotros / vuestros padres. "Os saqué a
en los sucesos, niegan enfáticamente su parti- vosotros... saqué a vuestros padres... vosotros
cipación en el don final. llegasteis... ellos gritaron... vosotros y los egip-
Hay que leer en voz alta, bien declama- cios... vuestros ojos vieron". En la incoherencia
dos estos versos libres. Varios siglos de his- gramatical se aprecia a primera vista cierta tor-
toria están abarcados en una visión unitaria peza narrativa; a segunda vista se aprecia la
de gran aliento: es la visión de una fe madu- voluntad de unificar litúrgicamente la genera-
ra que embalsa siglos de reflexión. ción de la salida y la de la entrada.
24,2 Dt 26,5-9. El largo merodear como beduinos o se-
24,2-4. Etapa patriarcal. Comienza la his- minómadas por desiertos y estepas no me-
toria en tiempos inmemoriales en Mesopo- recía la denominación "habitar". No creo que
tamia, donde se encontraban las raíces étni- se le haya escapado por descuido al autor.
cas del pueblo. En la perspectiva del capítu- Quizá ha querido equilibrar con un verbo
lo, los antepasados servían o daban culto a ponderoso la brevedad del espacio dedicado
"otros dioses". a la etapa reciente del desierto.
"Tomé" es verbo de elección. Todo se 24,6 Ex 14-15.
concentra en un sólo hombre, introducido 24,8-13 Llama la atención el espacio de-
con su segundo nombre, Abrahán (no Abrán, dicado a la etapa final. Comienza con un
24,9 JOSUÉ 464

l4
derasteis de sus territorios; y os ceos, cananeos, hititas, guirga- Pues bien, temed al Señor,
los quité de delante. seos, heveos y jebuseos, pero yo servidle con toda sinceridad; qui-
9
»Entonces Balac, hijo de Sipor, os los entregué; l2sembré el tad de en medio a los dioses a los
rey de Moab, atacó a Israel; man- pánico ante vosotros, y expulsas- que sirvieron vuestros padres al
dó llamar a Balaán, hijo de Beor, teis a los dos reyes amorreos no otro lado del río y en Egipto, y ser-
para que os maldijera; lopero yo con tu espada ni con tu arco; ,3y vid al Señor. l5Si os resulta duro
no quise oír a Balaán, que no tuvo os di una tierra por la que no servir al Señor, elegid hoy a quién
más remedio que bendeciros, y os habíais sudado, ciudades que no queréis servir: a los dioses que sir-
libré de sus manos. habíais construido y en las que vieron vuestros padres al otro lado
1 ahora vivís, viñedos y olivares del río o a los dioses de los amo-
' «Pasasteis el Jordán y llegas-
teis a Jericó. Los jefes de Jericó que no habíais plantado y de los rreos en cuyo país habitáis, que yo
os atacaron: los amorreos, fere- que ahora coméis». y mi casa serviremos al Señor.

resumen programático en el v. 8. La entrada rá fe, en el contexto presente se llama "servir


en la tierra resulta más belicosa que la salida, al Señor". Es el verbo clave del pasaje, se
a los dos lados del Jordán. repite catorce veces, dos veces siete, en
En TransJordania el episodio de Balaán puntos estratégicos.
ocupa el puesto tradicional de Sijón rey amo- En su primera intervención, más amplia,
rreo y Og rey de Basan. Por sus artes mági- Josué repite el verbo siete veces, culminando
cas es contrapartida de los magos de Egipto. en la última, en la que proclama como testimo-
Lógicamente, Balaán invoca a sus divinida- nio y ejemplo su adhesión al Señor. Las otras
des para maldecir a los intrusos; ilógicamen- siete veces se reparten en el resto del diálogo,
te el Señor no invocado dice "no quise escu- de modo que el pueblo repita tres veces su
charle". Porque impera otra lógica superior: decisión de servir al Señor. El movimiento se
sólo el Señor controla bendiciones y maldi- puede esquematizar así: no serviremos a otro
ciones y convierte a Balaán en oráculo suyo. Dios / serviremos al Señor; no podéis servir al
El paso del Jordán es simplemente men- Señor / si servís a otros Dioses; serviremos al
cionado, sin amplificación. En Cisjordania re- Señor / elegís servir al Señor / serviremos al
comienza la guerra. La versión militar se impo- Señor. También se repite catorce veces el
ne: en la conquista de Jericó contra la versión nombre del Señor, dominando el diálogo;
del cap. 6; en la acumulación enumerativa de mientras que el término dios se reparte entre
enemigos, incluso los "dos reyes amorreos", las otras divinidades y el Dios de Israel.
que pertenecen a TransJordania, que son Sijón 24.14 Comienza el diálogo con una partí-
y Og. Pero es una guerra santa, que no deci- cula enfática que expresa la consecuencia de
den las armas humanas, "espada y arco", sino lo dicho: pues bien, por tanto, por consi-
el "pánico" infundido por Dios. Pánico que ac- guiente. Y como el servicio es exclusivo, el
túa como contrapartida de las aguas que se pueblo ha de quitar de en medio las imáge-
desplomaron sobre los egipcios. nes de los demás dioses: compárese cor Gn
24,13 El don de la tierra subraya la gra- 35,2-4. Yhwh no acepta ser uno más de un
tuidad, con expresiones semejantes a las de panteón, ni siquiera acepta el primer puesto
Dt 6,10-11. En el momento inicial los israeli- de la serie; para Israel ha de ser el único.
tas no se fatigan, no construyen ni plantan, 24.15 Si esa condición resulta demasiado
encuentran casa y mesa puesta. Todo es exigente, el pueblo tendrá que hacer una nue-
gracia. va elección. No se suele decir que el pueblo
En la etapa próxima tendrán que añadir escoja al Señor, sino lo contrario. (Recuérdese
su esfuerzo. El verbo yshb = habitar cierra lo que dice Jesús a sus discípulos en Jn 15,
con pausa de reposo el gran prólogo his- 16). El verbo elegir introduce aquí el tema de la
tórico. libertad. La alianza se ha de aceptar con un
24,14-24. En este diálogo Josué va con- acto de libertad responsable, no indiferente. La
duciendo al pueblo hacia una aceptación "casa" de José puede ser la gran familia y pue-
consciente y responsable de la alianza. La de abarcar toda una tribu. Según Nm 13,16 y 1
aceptación radical y global, que es el funda- Cr 7,20-27, Josué pertenece a la tribu de
mento de la alianza y que en el NT se llama- Efraín y por él a la "casa de José".
465 JOSUÉ 24,22

I6
E1 pueblo respondió: mos. I8E1 Señor expulsó ante no- dioses extranjeros, se volverá
-¡Lejos de nosotros abandonar sotros a los pueblos amorreos contra vosotros, y después de ha-
al Señor para ir a servir a otros que habitaban el país. También beros tratado bien, os maltratará
dioses! l7Porque el Señor, nues- nosotros serviremos al Señor: ¡es y os aniquilará.
2,
tro Dios, es quien nos sacó a nuestro Dios! E1 pueblo respondió:
l9
nosotros y a nuestros padres de Josué dijo al pueblo: -¡No! Serviremos al Señor.
22
la esclavitud de Egipto, quien hi- -No podréis servir al Señor, Josué insistió:
zo ante nuestros ojos aquellos porque es un Dios santo, un Dios -Sois testigos contra vosotros
grandes prodigios, nos guardó en celoso. No perdonará vuestros mismos de que habéis elegido
todo nuestro peregrinar y entre delitos ni vuestros pecados. 20Si servir al Señor.
todos los pueblos que atravesa- abandonáis al Señor y servís a Respondieron:

24,16 La respuesta del pueblo es univo- zas internacionales se invocan como testigos
ca. "Lejos de nosotros" equivale a tachar de los dioses de ambas partes; aquí el mismo
blasfemia la propuesta, de apostasía, el no pueblo dará testimonio por sí en virtud de su
servir. "Abandonar" es lo contrario de servir; aceptación solemne y pública. En la alianza de
pero abandonar implica una situación prece- Moab Moisés invoca como testigos "cielo y tie-
dente de aceptación. No están ante una elec- rra" y deja como testigo el "código de la ley".
ción inicial, sino ante una renovación al co- (Dt 31,28-29). Aquí es testigo el pueblo y lo
mienzo de la nueva etapa. Podrían dar mar- será la piedra o estela erigida (v. 27).
cha atrás, podrían desprenderse del dios de El rito. No se describe con detalle el rito,
Egipto y el desierto. Pero de ningún modo que solía incluir un sacrificio: véase Ex 24,1 -
sería elección neutral, indiferente; sería acto 10. El texto de la alianza se escribe para su
formal de apostasía. La propuesta de Josué validez y se depone en el santuario para su
es retórica, es aclaratoria y urgente. Moisés conservación. La expresión "libro de la ley"
proponía al pueblo elegir entre "el bien y el = seper tórá se encuentra en Dt 28; 29 y 30;
mal, la bendición y la maldición, la muerte y también en Jos 8,31.34; 23,6.26; 2 Re 22,1;
la vida" (Dt 30,15.19). De modo semejante etc. Podría tratarse de un pergamino. Moi-
Josué propone al pueblo elegir entre el Señor sés escribió en losas de piedra, las llama-
y los otros dioses. das "tablas de la ley", confiriendo solemni-
24,17-18 "Nuestro Dios" equivale a profe- dad y duración lapidaria al protocolo. El tex-
sión de fe en el Dios de la alianza. El pueblo to no dice aquí que Josué grabe las estipu-
hace suyo el prólogo histórico resumiendo en laciones en la "gran piedra" erigida como
tres tiempos la historia de la liberación: salida estela. En 8,32 se dice que "escribió sobre
de Egipto como liberación de la esclavitud; las piedras una copia de la ley...". Una este-
camino por el desierto, que no es "habitar", la, con o sin inscripción, podía ser monu-
sino "caminar" (como corrigiendo a Josué); mento commemorativo de alianza, como in-
entrada en Canaán. dica Gn 31,31.
24,19-20 Josué parece complacerse en Es interesante la mención de un árbol sa-
poner dificultades al propósito del pueblo. Pri- grado junto al santuario. Israel acepta sin difi-
mero describe a un Dios trascendente y exi- cultad la costumbre cananea, no exenta de
gente, el Dios "celoso" que no admite rivales: peligros: véanse Gn 35,4 (los ídolos enterra-
Ex 20,1 34,14; Dt 4,24; 5,5; 6,15. Después dos junto a la encina de Siquén); 1 Cr 10,12;
alude a las bendiciones y maldiciones de la Ez 6,23. Esta noticia, la erección de una
alianza: quien elige a ese Dios y acepta su estela al parecer contra la prescripción de Dt
alianza, acepta en raíz las consecuencias de 16,22 y la concepción de que la piedra "ha
su respuesta. El tema del bien y del mal se oído" pueden sugerir una notable antigüedad
plantea aquí radicalmente, como en Dt 30. de la tradición aquí conservada. Siquén con
24.21 La respuesta del pueblo es más un santuario del Señor, una estela conme-
enérgica porque la conciencia de la respon- morativa y un árbol sagrado, lugar y recuerdo
sabilidad es más clara. de una renovación histórica de la alianza,
24.22 Josué insiste pidiendo una especie quizá lugar de otras renovaciones periódicas.
de juramento, un testimonio solemne. En alian- Y en la cercanía el Hebal y el Garizín, reso-
24,23 JOSUÉ 466
3
-¡Somos testigos! testigo contra nosotros, porque 'Israel sirvió al Señor mien-
23
-Pues bien, quitad de en ha oído todo lo que el Señor nos tras vivió Josué y los ancianos
medio los dioses extranjeros que ha dicho. Será testigo contra vo- que lo sobrevivieron y que ha-
conserváis y poneos de parte del sotros para que no podáis rene- bían visto las hazañas del Señor
Señor, Dios de Israel. gar de vuestro Dios. en favor de Israel.
24 28 32
E1 pueblo respondió: Luego despidió al pueblo, Los huesos de José, traídos
-Serviremos al Señor, nuestro cada cual a su heredad. por los israelitas de Egipto, los
Dios, y le obedeceremos. enterraron en Siquén, en el
25
Aquel día Josué selló el Muerte de Josué campo que había comprado Ja-
pacto con el pueblo y les dio le- cob a los hijos de Jamor, padre
29
yes y mandatos en Siquén. 26Es- Algún tiempo después murió de Siquén, por cien pesos, y que
cribió las cláusulas en el libro de Josué, hijo de Nun, siervo del pertenecía a los hijos de José.
33
la Ley de Dios, agarró una gran Señor, a la edad de ciento diez También murió Eleazar, hijo
piedra y la erigió allí, bajo la años. 30Lo enterraron en el tér- de Aarón. Lo enterraron en Gui-
encina del santuario del Señor, mino de su heredad, en Timná beá*, población de su hijo Fineés,
27
y dijo a todo el pueblo: Séraj, en la serranía de Efraín, al que la había recibido en propiedad
-Mirad esta piedra, que será norte del monte Gaas. en la serranía de Efraín.

nadores de maldiciones y bendiciones para 24,30 La traducción griega añade aquí


el pueblo. que enterraron con él los cuchillos de peder-
24,23 Gn 35,2. nal empleados para la circuncisión de los
24,25 Ex 15,25. israelitas.
24.28 Despachar a cada uno a a su here- 24.32 Véanse las noticias de Gn 50,25
dad significa una vez más que la tarea de (última voluntad de José); Ex 13,19 (Moisés
Josué está cumplida, que todas las familias toma los huesos de José); Gn 33,19 (compra
tienen su casa y su terreno donde habitar. del campo).
24.29 Al principio del libro Moisés era el 24.33 Con la muerte del sumo sacerdote
siervo del Señor, y Josué era sólo ministro de Eleazar y la de Josué termina la segunda ge-
Moisés. Al morir, Josué es canonizado o de- neración, aunque queden algunos ancianos
clarado "siervo del Señor", como homenaje a supervivientes. Loma de Fineés no entraba
una vida elegida y dedicada al cumplimiento en las localidades levíticas.
de una misión. * = Loma.
Jueces

INTRODUCCIÓN

Personajes

El título del libro es antiguo, pero no original. Mientras el libro de


Josué esta dominado por un protagonista que le da su nombre, este
otro está repartido entre muchos protagonistas sucesivos, acogidos a
un título común. Juez es título de oficio: hecho institucional y vitalicio,
bastante definido y homogéneo. En cambio, al leer el libro, tropezamos
con jefes militares, una profetisa, un extraño nazireo (o soldado con-
sagrado), un usurpador y varios jefes pacíficos poco definidos.
Podríamos agrupar a los personajes que intervienen militarmente
contra la opresión o la agresión extranjera. En otro grupo quedan los
restantes, registrados en forma de lista (10,1-5 y 12,8-15): Tola, Yaír,
Ibsán, Elón, Abdón. De éstos no se cuentan hazañas, no se les dedi-
can cantos épicos; sólo se consigna que ejercieron el cargo tantos años
(23, 22, 7,10, 8), murieron y fueron sepultados en su tierra. Figuran en
listas de fórmulas repetidas, con apariencia de lista oficial, conservada
quizá en archivos judiciales. Ni la fantasía poética ni intereses particu-
lares pueden haber inventado esas pálidas figuras; parecen responder
a una institución de la que el autor ha salvado una página.
Hasta qué punto esa página pertenece a los años oscuros antes
de la monarquía, es casi imposible rastrearlo. Las valoraciones están
en función de la imagen que uno se haga de aquella época. ¿Hubo
una administración judicial central y un lugar de culto común? La suce-
sión ¿es real o artificial? La suma de los años nos da setenta, número
redondo que no cubre el tiempo previsto.
¿Y qué tienen que ver con ellos los grandes jefes "salvadores"?
Estos no se suceden continuamente, sino que surgen cuando el es-
píritu del Señor los arrebata; no dirimen litigios, sino vencen al enemi-
go en campaña abierta o con estratagemas; rehusan un cargo vitalicio,
como Gedeón (8,22s) o mueren relativamente jóvenes, como Sansón.
Solemos llamar a éstos "jueces mayores" y a los funcionarios "jueces
menores". El sociólogo Max Weber llamó a los primeros jefes caris-
máticos, denominación que ha hecho fortuna.
INTRODUCCIÓN 468

¿Cómo se explica la unificación de materiales tan dispares?


También de los mayores se dice que "juzgaron a Israel"; pero eso se
dice en el marco narrativo, no en el relato. Hay uno que actúa primero
como salvador y entra después en la lista de funcionarios, es Jefté. En
el libro hace de puente entre ambos grupos.

Método del autor

Podemos imaginarlo así. Intenta llenar el vacío histórico que dis-


curre en Canaán antes de la monarquía. Para ello echa mano del
material antiguo a su disposición y lo encaja en un marco suyo. Los
materiales son cantares de gesta o romances tradicionales, transmiti-
dos quizá oralmente, y listas de funcionarios. Su marco es un patrón
común, no extraído de los relatos, sino fabricación teológica propia.
A los funcionarios no se les puede asignar el título de salvadores
ni la acción de salvar, que es acción divina; a los salvadores se les
puede añadir el título y la función de juzgar. El parentesco entre librar
al pueblo en la guerra y juzgarlo en la paz está bien documentado en
el Antiguo Testamento (1 Sm 8,20; Sal 45). Además, hacer justicia al
desvalido es salvarlo. Finalmente, juzgar era casi sinónimo de gober-
nar (Sal 96 y 98).
La sustancia de este libro son los relatos de salvación prodigiosa,
sobrehumana, no regida por el calendario. Los temas de salvar y juz-
gar avanzan paralelos y a veces se sobreponen, como muestra la tabla
siguiente:
Juzgar Salvar Ambos
Yaír Sangar Otoniel
Ibsán Ehud Jefté
Elón Gedeón Sansón
Abdón Tola Débora
La contaminación en el caso de Tola es sospechosa. En cambio,
2,16 realiza conscientemente la síntesis: "el Señor suscitaba jueces
que los libraban".
El autor unifica simplificando: todo Israel queda afectado, la etapa
entera queda cubierta. En ningún libro como en éste podemos apreciar
el método de trabajo del autor. Construye un esquema teológico articu-
lado, lo expone en abstracto, con un par de nombres lo ilustra, después
lo aplica a los relatos de modo que sus etapas encajen en el esquema.

Composición

Lo dicho hasta aquí vale para el bloque de capítulos 2-16. Por


delante hay un capítulo dedicado a la conquista por tribus. A manera de
apéndice siguen dos episodios tribales "cuando no había rey".
JUECES

La época de los Jueces

Admitida la historicidad sustancial, aunque sea exigua, entre el


asentamiento de las tribus y la monarquía transcurren unos dos siglos.
¿Como se organizaban las tribus en esa época? El libro nos presenta
varias tribus autónomas, unidas con vínculos de solidaridad, sin
gobierno central permanente. ¿Qué garantiza la unión?, ¿cómo fun-
ciona? Hay que buscar una institución jurídica que explique la tensión
de los datos transmitidos. En teoría la unidad puede ser natural, por
parentesco, y artificial, por convención o acuerdo. La artificial puede
ser ficción literaria o realidad. La imagen que ofrece el libro ¿se expli-
ca como pura ficción? Detrás de los datos ¿hubo una institución jurídi-
ca real? Los comentaristas responden con modelos.
a) El modelo de la anfictionía. Lo expuso M. Noth, aplicando al
mundo bíblico una institución que funcionó en Grecia y en Italia en la
antigüedad y que lleva el nombre técnico de anfictionía. Etimo-
lógicamente son anfictiones los que habitan unidos en torno a un cen-
tro. Históricamente eran grupos de seis o doce tribus autónomas cuyo
centro de unidad era un santuario. Allí celebraban reuniones periódi-
cas o extraordinarias, para resolver asuntos de interés común; allí se
conservaban textos escritos y tradiciones orales.
Noth encuentra en el texto bíblico datos que responden a dicha
ordenación jurídica; otros datos son interpretables a la luz de los pri-
meros. Hay doce tribus, un santuario central, una divinidad y un culto
común, reuniones especiales, delitos que afectan a todos, movilización
en caso de ataque externo.
b) El modelo de las sociedades segmentadas (descubiertas en
África). Son asociaciones formadas por grandes familias, agrupadas
en clanes, sin autoridad central, pero unidas por lazos de solidaridad
local o tribal. La falta de mando central se suple por la solidaridad en
varios planos o esferas: entre grupos real o convencionalmente empa-
rentados (antepasados comunes), entre grupos que habitan en un
territorio, entre grupos generacionales.
En el texto bíblico se encuentran esos dos factores conjugados:
ausencia de gobierno central y solidaridad fundada en parentesco
común.
c) Historicidad. El salto del modelo a la realidad es inseguro. El
modelo es un "como si". Los datos bíblicos, casuales y fragmentarios,
se pueden combinar en un esquema interpretativo; de lo cual no se
sigue la realidad histórica de la institución. Noth defendió la realidad
histórica de su modelo; otro tanto los propugnadores del nuevo mode-
lo. Hay razones para dudar cautelosamente.
El esquema jurídico es en buena parte mental y extrapolado. ¿No
será proyección de la vida de los judíos durante el destierro? En la
desgracia sintieron quizá, más que antes, los vínculos de solidaridad;
INTRODUCCIÓN 470

entonces apelaron a los orígenes recreando viejas leyendas.


Entonces el santuario de Jerusalén, perdido, era punto central de refe-
rencia; no había rey; el poder opresor de Babilonia recibiría su casti-
go. Jue 20-21 era parábola de la reconciliación necesaria de tribus
hermanas, esperanza de superación del cisma. Si todo esto es hipó-
tesis, no lo son menos los modelos.
El balance final es que no podemos reconstruir una historia del
período. Pero sí podemos saborear unos cuantos relatos magistrales.
Los Jueces apenas dejan huellas en el resto de la Biblia. Pro-
bablemente aluden a ellos: Is 1,26; Sal 106,34-43; 136,23-24; el
Eclesiástico les dedica tres versos entusiastas: Eclo 46,11-12. En el
NT una cita: Heb 11,32.
471 JUECES 1,8

Campañas de las tribus mano Simeón: zec logró escapar, pero lo persi-
(Jos 10) -Ven conmigo a la región que guieron, lo apresaron y le corta-
me ha tocado en suerte; lucha- ron los pulgares de manos y pies.
7
1 'Después que murió Josué, los remos contra los cananeos, y Adonibezec comentó:
israelitas consultaron al Señor: después iré yo contigo a la tuya. -Setenta reyes, amputados los
4
-¿Quién de nosotros subirá el Simeón fue con él. Judá su- pulgares de manos y pies, reco-
primero a luchar contra los cana- bió, y el Señor le entregó los gían las migajas que caían de mi
neos? cananeos y los fereceos: mataron mesa. Dios me paga mi merecido.
2
E1 Señor respondió: a diez mil hombres en Bézec. Lo llevaron a Jerusalén y allí
-Judá, que ya le he entregado 'Encontraron a Adonibezec*, lu- murió.
8
el país. charon con él y derrotaron a La tribu de Judá asedió Jeru-
^Entonces Judá dijo a su her- cananeos y fereceos. 6Adonibe- salén; la conquistaron, pasaron a

1 Tiene cierto parentesco con el libro de 1.1 Empalma con Jos 24,29-30; pero
Josué, incluso correspondencias literales, véase Jue 2,6-10. El verbo hebreo "subir"
según la siguiente lista: puede significar también ataque militar. Es
Josué Jueces normal consultar al Señor: 1,1 Sm 14,37; 22,
15,14-19 1,20.10b.11-15 10; 23,2; 30,8.
15,53 1,21 1.2 Respuesta típica de la guerra santa:
17,11-13 1,27-28 la suerte de la batalla está ya decidida.
16,10 1,29 1.3 La frase supone que ya se ha hecho
Además la noticia de 17b se parece a la el reparto, según Jos 15,1-12, pero compa-
de Nm 21,1-3, que es continuación de Nm rando Jos 19,1-8 (suerte de Simeón) con 15,
14,40-45. 26-32.42 (ciudades de Judá), se atenúa la
Las semejanzas hacen resaltar las diferen- distinción territorial. El verso lleva un ritmo
cias, incluso oposiciones. En Jos actuaba todo decreciente, 5 + 4 + 3, con rimas insistentes.
Israel, aquí tribus sueltas; allí se describía una
1,5-8 El episodio de Jerusalén es enig-
entrada desde oriente, aquí parecen subir
mático. Consta que Jerusalén se mantuvo
desde el sur; allí las noticias se diseminaban
como enclave independiente e inexpugnable
Dor el reparto de la tierra, aquí forman unidad
hasta que la conquistó David para hacerla su
aparte; allí Josué era el jefe, aquí ya ha muer-
capital. El verso 21 dirá expresamente que
to. En la lista de tribus faltan Leví y las orienta-
no pudieron conquistar Jerusalén.
es y echamos de menos a Isacar y Benjamín.
Es curiosa la colaboración de Simeón con Ju- El personaje que el texto hebreo llama
dá. bajo la dirección del segundo. Se lee una Adonibezec parece ser el mismo que Jos 10,
sta de fracasos que sugiere un proceso lento 1 llama Adonisedec, rey de Jerusalén y jefe
z-e penetración y ocupación. de una coalición meridional. El mismo com-
1,1-21 La tribu de Judá abre dominadora ponente se encuentra en el nombre del rey
e' capítulo, probablemente por ser la tribu de sacerdote de Jerusalén, Melquisedec, según
David. La primacía se atribuye a un oráculo Gn 14. La mutilación es castigo degradante,
39I Señor. La tribu de Simeón da la impresión que respeta la vida; en Jos 10,26 el rey de
de una tribu casi absorbida en lo político, co- Jerusalén muere colgado de un árbol.
T>O los clanes de Quenaz y Hobab el quenita. El número de setenta, por muy exagera-
La enumeración no evita repeticiones; la do que sea, da idea del tamaño de aquellos
nclusión con Jerusalén hace más extraña la reinos y la importancia de aquellos reyezue-
^oficia. He aquí el esquema: los de aldea.
Judá + Simeón Adonisedec Jerusalén "Pagar" en hebreo shlm consuena con el
Caleb + Otoniel Enaquitas Hebrón y Debir nombre de la ciudad; el hebreo bazaq signifi-
Hobab Amalee Arad ca relámpago, bezeq significa guijarro o mi-
Judá + Simeón Jormá ga; se prestaba al juego de palabras malicio-
Caleb Enaquitas Hebrón so. Se puede dar un salto mental desde este
Judá no pudo con verso al final de 2 Re.
Jerusalén 1,5 * = ¿O Adonisedec? cfr. 10,1.
1,9 JUECES 472

l6
cuchillo a sus habitantes y pren- La familia de Jobab, el que- reconocimiento en las cercanías
dieron fuego a la ciudad. 9Des- nita, suegro de Moisés, subió de Betel (llamada antiguamente
pués bajaron a luchar contra los desde la ciudad de Temarim*, Luz*); 24los centinelas vieron a
cananeos de la montaña, del Ne- junto con los de Judá, hasta el un hombre que salía de la ciudad
gueb y de la Sefela. desierto de Arad, y se establecie- y le dijeron:
l0
Judá marchó contra los ca- ron entre los amalecitas. -Enséñanos por dónde se entra
17
naneos de Hebrón (llamada anti- Judá fue con su hermano en la ciudad, y te perdonamos la
guamente Quiriat* Arbá), y de- Simeón y derrotó a los cananeos vida.
25
rrotó a Sesay, Ajimán y Talmay. de Safat; exterminaron la pobla- E1 hombre les enseñó por
"Desde allí marchó contra los ción y la llamaron Jormá*. ^Pe- dónde entrar en la ciudad, y la pa-
de Debir (llamada antiguamente ro no pudo apoderarse de Gaza y saron a cuchillo, excepto a aquel
Quiriat Sefer*), l2y prometió: su término, ni de Ascalón y su hombre y a su familia, a los que
-Al que tome al asalto Quiriat término, ni de Ecrón y su térmi- dejaron ir libres; 26el hombre emi-
Sefer, le doy por esposa a mi hija no; 19no logró expulsar a los ha- gró al país de los hititas y fundó
Axá. bitantes del valle, porque tenían una ciudad: la llamó Luz, nombre
l3 carros de hierro, pero el Señor que conserva hasta hoy.
Otoniel, hijo de Quenaz, pa-
estaba con Judá, y conquistó la 27
riente de Caleb (más joven que En cambio, Manases no lo-
él), tomó la ciudad, y Caleb le montaña. gró expulsar a los vecinos del
20
dio por esposa a su hija Axá. A Caleb, como dejó encar- municipio de Beisán, ni a los del
14
Cuando ella llegó, Otoniel la gado Moisés, le asignaron He- municipio de Taanac, ni a los del
instigó a pedirle un terreno a su brón, y expulsó de allí a los tres municipio de Dor, ni a los del
padre; ella se bajó del burro, y hijos de Enac. 2lPero la tribu de municipio de Yiblán, ni a los del
Caleb le preguntó: Judá no pudo expulsar a los je- municipio de Meguido. Los ca-
-¿Qué te pasa? buseos que habitaban Jerusalén; naneos siguieron en aquella re-
l5
Contestó: por eso han seguido viviendo gión. 28Sin embargo, cuando Is-
-Hazme un regalo. La tierra hasta hoy en Jerusalén, en medio rael se impuso, no llegó a ex-
que me has dado es de secano, de Judá. pulsarlos, pero los sometió a tra-
22 bajos forzados.
dame alguna alberca. Por su parte, la casa de José
29
Caleb le dio ia alberca de arri- subió hacia Betel -el Señor esta- Tampoco Efraín logró expul-
ba y la de abajo. ba con ellos-, 23e hicieron un sar a los cananeos de Guézer. Los

1,10-15 La anécdota sirve para justificar 1.19 Se refiere al valle que baja hacia el
una propiedad de familia o de clan en territo- mar. Véase 1 Re 20,23. El hierro es una no-
rio de Judá. * = Villa. vedad extraordinaria en aquella época.
1,11 * = Villa del Escribano. 1.20 Se refiere a Nm 14,24.
1.16 Es dudosa la lectura: en el texto 1,22-26 Se habla primero de la casa de
hebreo falta el nombre, que se suele suplir José, antes de distinguirla en sus dos tribus.
tomándolo de 4,11 comparado con Nm 10, Efraín y Manases. Betel era una ciudad im-
29. La ciudad es Jerico, en cuyas cercanías portante, llena de recuerdos patriarcales se-
tendrían sus tiendas estos beduinos. No gún el Génesis; su destino es semejante al
cambian su estilo de vida, por eso, en vez de de Jerico, pero sin arrasarla. La ciudad fue
ciudad, les asignan un desierto con sus un centro importante al dividirse la monar-
oasis. Los amalecitas son también beduinos, quía. Jos 12,16 menciona al rey de Betel en-
y poco amigos de Israel: Gn 36,12 (como tre los derrotados por Josué.
ramadeEdom); Ex 17,8-13; Dt 25,17-19; Jue 1,23 * = Almendral.
3,13; 6,3; 7,12; 1 Sm 15. * = Las Palmas. 1.27 Betsán controla un paso importante
1.17 En rigor, hrm podría significar zona del Jordán, Taanac y Meguido controlan gran
reservada o santuario (como el templo árabe parte de la llanura de Esdrelón. Jos 17,11-13.
Al Haram). * = Exterminio. Nm 14,40-45. 1.28 Suerte semejante a la de los gabao-
1.18 El texto hebreo lee en forma positi- nitas, Jos 10. Era la situación de los israelitas
va, pero es casi cierto que ha caído la nega- en Egipto, Ex 1.
ción, como indica la traducción griega; lo con- 1.29 Sobre Guézer véanse las noticias
firma el verso siguiente y Jos 13,3. de Jos 10,33 y 1 Re 9,16.
473 JUECES 2,10

cananeos siguieron en Guézer, en ña, sin dejarlos bajar al valle; así hecho? 3Por eso os digo: «No los
medio de los efraimitas. pudieron los amorreos seguir en expulsaré ante vosotros, serán
30
Tampoco Zabulón logró Har Jeres*, Ayalón* y Saalbín. enemigos vuestros, sus dioses
expulsar a los de Quitrón ni a los 35Pero la casa de José los tuvo en serán vuestra tentación».
4
de Nahalol*. Los cananeos si- un puño, sometiéndolos a traba- Cuando el ángel del Señor
guieron viviendo en medio de jos forzados. terminó de hablar contra los isra-
36
Zabulón, aunque sometidos a Las fronteras del territorio elitas, el pueblo se echó a llorar a
trabajos forzados. edomita iban desde Male Acra- gritos 5-por eso llamaron a aquel
31
Tampoco Aser logró expul- bbim hasta Hassela*, y seguían sitio Boquim*-. Luego ofrecie-
sar a los de Acó, ni a los de más arriba. ron sacrificios al Señor.
6
Sidón, ni a los de Majaleb, ni a Josué despidió al pueblo y los
los de Aczib, ni a los de Afee*, Liturgia penitencial israelitas marcharon cada cual a
ni a los de Rejob*, 32se instaló en (1 Sm 12) tomar posesión de su territorio.
7
medio de los cananeos que habi- Mientras vivió Josué y los
taban el país, porque no pudo 2 'El ángel del Señor subió de ancianos que le sobrevivieron y
expulsarlos. Guilgal a Betel y dijo: que habían visto las hazañas del
33
Tampoco Neftalí logró ex- -Yo os saqué de Egipto y os Señor a favor de Israel, los israe-
pulsar a los de Bet Semes* ni a traje al país que prometí con ju- litas sirvieron al Señor. 8Pero
los de Bet* Anat; se instaló en ramento a vuestros padres: «Ja- murió Josué, hijo de Nun, siervo
medio de los cananeos que habi- más quebrantaré mi pacto con del Señor, a la edad de ciento
taban el país, pero a los vecinos vosotros, 2a condición de que diez años, 9y lo enterraron en el
de Bet Semes y de Bet Anat los vosotros no pactéis con la gente término de su heredad, en Timná
sometió a trabajos forzados. de este país y de que destruyáis Séraj, en la serranía de Efraín, al
34
Los amorreos presionaron sus altares». Pero no me habéis norte del monte Gaas. l0Toda
sobre los danitas hacia la monta- obedecido. ¿Qué es lo que habéis aquella generación fue también a

1.30 * = Abrevadero. dice "costados": ¿aludiendo a Nm 33,55 o Jos


1.31 * = El Cerco; Plaza. 23,13? En lugar de la paz pretendida el casti-
1.33 * = Casalsol; Casa Anat. go introduce una situación ambigua de tenta-
1.34 Llama amorreos a los cananeos; ción y hostilidad: los dioses cananeos atraen,
supone que todavía no se han instalado allí las armas rechazan. A lo largo del libro retor-
los filisteos. Véanse los capítulos 13-16 nará alternativamente esta duplicidad.
(Sansón) y 17-18 (los danitas). * = Montesol; El pueblo responde con el llanto del arre-
Cervera. pentimiento y con sacrificios, que podrían ser
1,36* = La Peña. expiatorios.
2,5 * = El llanto.
2,1-5 Nos ofrecen una liturgia penitencial 2,6-9 Con alguna variante, repiten el
condensada. Seguirán otras en el libro: 6,8- final, Jos 24,28-31. Sirven para empalmar y
10 y 10,11-16. La presente parece querer ex- continuar.
plicar el fracaso en los intentos de desalojar 2,7 Jos 24,28-31.
la población cananea; coloca los sucesos 2,10 Con este verso pasa el autor a la
precedentes bajo el signo del castigo, del luto próxima etapa. Es artificial trazar una línea
(cfr. Ex 33,1-6). tan clara de separación de generaciones (pe-
El ángel del Señor es una manifestación ro véase Nm 14 y los esfuerzos de Moisés en
divina, por la cual habla el Señor en primera Dt 29,13-14). Además hay que contar con el
persona (cfr. cap. 6 y 13). Su discurso es principio de la tradición. Es una noticia sim-
más bien una minuta, que nos permite reco- plificada, de intención teológica.
nocer el esquema del género. El Señor se El marco y los relatos. Antes de los rela-
presenta a juicio como parte ofendida. En la tos individuales, una visión teológica de con-
denuncia menciona el beneficio inicial, los junto, compuesta de frases idénticas o seme-
compromisos de la alianza, la infracción. Si- jantes o de motivos con variación de fórmu-
gue la sentencia, que responde al delito. las. Un cuadro esquemático aclarará más
"Enemigos" es enmienda del hebreo, que que muchas explicaciones:
2,11 JUECES 474

reunirse con sus padres, y le si- ñor, Dios de sus padres, que los ban; los vendió a los enemigos
guió otra generación que no había sacado de Egipto, y se fue- de alrededor, y los israelitas no
conocía al Señor ni lo que había ron tras otros dioses, dioses de podían resistirles. l5En todo lo
hecho por Israel. las naciones vecinas, y los adora- que emprendían, la mano del Se-
ron, irritando al Señor. ' -'Aban- ñor se les ponía en contra, exac-
Gran Introducción donaron al Señor y dieron culto a tamente como él les había dicho
Baal y a Astarté. y jurado, llegando así a una
1 I4
'Los israelitas hicieron lo que E1 Señor se encolerizó con- situación desesperada.
l6
el Señor reprueba: dieron culto a tra Israel: los entregó a bandas Entonces el Señor hacía sur-
los ídolos, ' abandonaron al Se- de saqueadores, que los saquea- gir jueces, que los libraban de

a) pecado: de ordinario repetido lo es, ya que enuncian un sentido, una direc-


b) al Señor: lo abandonan, irritan, desobede- ción teológica. Además la repetición ordena-
cen da de constantes no turba el carácter lineal
c) a otros dioses: los siguen, les dan culto del acontecer.
d) castigo: Ira, entrega, vende, somete a otros Finalmente, Dios puede romper el círcu-
e) súplica: lo, como veremos. El libro no es una historia
f) un salvador: lugar del relato edificante ni una historia de tesis.
g) victoria
h) paz por X años 2,11-3,6 Hasta el v. 19 o el 21 propone
el autor el esquema desnudo, de fórmulas sin
a) 2,11 3,7 3,12 4,1 6,1 10,6 13,1 datos concretos; después añade algunas
b) 2,11 2,17 3,7 6,10 10,6 motivaciones y consecuencias. Es como una
c) 2,11 2,19 3,7 10,6 gran obertura que expone los temas o leit-
d) 2,14 2,21 3,8 3,12 4,2 6,1 10,7 13,1 motiv en su encadenamiento.
e) 2,16 3,9 3,15 4,3 6,6 10,10 Es el esquema expuesto más arriba, con
f) 2,18 3,9 3,15 tres peculiaridades significativas. Primera, fal-
g) 3,10 3,30 4,23 8,28 11,33 ta el clamor del pueblo, y así, el paso del cas-
h) 3,11 3,30 5,31 8,28 tigo a la gracia no sucede como respuesta,
Pecado y castigo tienden a ir juntos al sino por pura iniciativa de Dios. Segunda, la li-
comienzo, victoria y paz al final, la súplica se beración desemboca inmediatamente en nue-
puede retrasar. Las fórmulas componen un vo pecado y castigo, apuntando así la circula-
marco que queda fuera de la narración, sin mo- ridad. Tercera, una vez apuntado el círculo, el
dificarla, pero interpretándola. En términos na- texto se sale de él y se explaya en otras expli-
rrativos el libro es variado y ameno, en térmi- caciones menos esquemáticas.
nos teológicos el libro es regular y monótono. 2,11-13 El pecado es de idolatría. Los
La repetición del esquema da la impre- títulos del Señor agravan la culpa. En el cen-
sión de movimiento circular: ¿no contradice tro el tema dominante de los pueblos cana-
la visión cíclica al proceso lineal de la histo- neos con sus dioses.
ria? ¿Se extrae realmente el esquema de los 2.11 2 Re 17,7.
sucesos, o es fabricación superpuesta? La 2.12 2 Re 17,12.
tensión entre marco y narraciones es innega- 2,14-15 Castigo. Ira es la reacción perso-
ble. El autor ha respetado los relatos y sus nal del Señor y su sentencia. Entregar equi-
personajes, aunque su historia no encajase vale a invertir los factores de la guerra santa.
perfectamente en el molde previsto; porque Vender sugiere la esclavitud. Las iniciativas
no ha pretendido predicarnos una idea, sino de Israel, sobre todo las bélicas, fracasan. El
enseñarnos a meditar sobre unos sucesos. castigo estaba previsto en las maldiciones de
Nos enseña que Dios realiza su plan respe- la alianza.
tando el juego de las libertades humanas; por 2,14 Dt 28,25.32.
eso el autor respetó los relatos tradicionales. 2,16 Liberación: la situación desespera-
Pero ¿qué decir de la forma cíclica del da moviliza la iniciativa del Señor: Israel,
esquema?, ¿no es un girar sin sentido? No caído en esclavitud, sigue siendo su pueblo.
475 JUECES 3,8

las bandas de salteadores; l7pero con sus padres, y no han querido Líbano, desde la cordillera de
ni a los jueces hacían caso, sino obedecerme, 2I tampoco yo se- Baal Hermón hasta el Paso de
que se prostituían con otros dio- guiré quitándoles de delante a Jamat. 4Estas naciones sirvieron
ses, dándoles culto, desviándose ninguna de las naciones que Jo- para tentar a Israel, a ver si obe-
muy pronto de la senda por sué dejó al morir; 22tentaré con decía las órdenes del Señor, pro-
donde habían caminado sus pa- ellas a Israel, a ver si siguen o no mulgadas a sus padres por medio
dres, obedientes al Señor. No el camino del Señor, a ver si de Moisés.
5
hacían como ellos. caminan por él como sus padres. Así, pues, los israelitas vivie-
l8 23
Cuando el Señor hacía surgir Por eso dejó el Señor aque- ron en medio de cananeos, hiti-
jueces, el Señor estaba con el llas naciones, sin expulsarlas en tas, amorreos, fereceos, heveos y
juez, y mientras vivía el juez, los seguida, y no se las entregó a jebuseos. 6Tomaron sus hijas por
salvaba de sus enemigos, porque Josué. esposas, les entregaron las suyas
le daba lástima oírlos gemir bajo en matrimonio y dieron culto a
la tiranía de sus opresores. l9Pe- sus dioses.
ro en cuanto moría el juez, re- 3 'Lista de las naciones que dejó
caían y se portaban peor que sus el Señor para tentar a los israeli- Otoniel
padres, yendo tras otros dioses, tas que no habían conocido las
rindiéndoles adoración; no se guerras de Canaán 2(sólo para 7
Los israelitas hicieron lo que
apartaban de sus maldades ni de enseñar la estrategia militar a las el Señor reprueba: se olvidaron
su conducta obstinada. nuevas generaciones de los is- del Señor, su Dios, y dieron cul-
-°E1 Señor se encolerizó con- raelitas sin experiencia de la to a Baal y Astarté. sEntonces el
tra Israel y dijo: guerra): 3los cinco principados Señor se encolerizó contra Israel
-Ya que este pueblo ha viola- filisteos, todos los cananeos, y los vendió a Cusan Risatain,
do mi pacto, el que yo estipulé fenicios e hititas que habitan el rey de Aram Naharaym*. Los

2,17 Nuevo pecado: se cierra el círculo y ra respuesta ha sido el pecado del pueblo. La
recomienza. El primer verso es un enunciado nueva respuesta dice: Dios ha dejado esos
general que los dos siguientes matizan o pueblos para castigar los pecados, para en-
corrigen. El juez, terminada la liberación, te- trenar al pueblo, para ponerlo a prueba.
nía que instaurar una era de fidelidad al Acumula razones, como si una no basta-
Señor, según el modelo de la generación de ra. ¿Convencen o dejan dudas? Si Dios hu-
la alianza en el desierto; por el contrario, el biera acabado con los enemigos, no necesi-
pueblo desobedece y comete adulterio con taría entrenarlos para la guerra; y para probar
dioses extraños. al pueblo, ¿no bastaba la nueva situación de
2,18-19 Desdoblan el proceso en dos vida sedentaria? (cfr. Dt 8). El autor ve una
etapas: en vida del juez y a su muerte. El convergencia de las tres razones, que propo-
"gemido" equivale a una súplica (Ex 2,24; 6, ne bajo el triple epígrafe de la tentación o la
5). La muerte del juez es como la de Josué. prueba.
2,20-21 Castigo. Se repite el segundo
tiempo. El castigo está formulado como sen- 3,3 Los filisteos aparecen en el libro de
tencia judicial: denuncia del delito, anuncio Josué sólo en 13,2-3: en la sección del repar-
de la pena. Recoge los temas de la alianza, to, no en las batallas.
de los padres que pactaron, de la desobe- 3,5-6 Véanse Ex 34,16; Dt 7,3.
diencia. Así volvemos a la situación en que 3,7-13 Esperamos que comiencen las
se encontraba el pueblo a la muerte de Jo- narraciones, y nos encontramos con una es-
sué, como si la historia no progresara. A par- pecie de pantomima estilizada. Exceptuando
tir de ahí salimos del movimiento circular. dos nombres y una fecha, la supuesta narra-
2,22-3,6 El Señor había prometido entre- ción no es más que el desfile de fórmulas que
gar la entera tierra de Canaán a Israel, con- ya conocemos; esta vez todas, en perfecto
ducido por Josué. Frente a esa promesa se orden, sin faltar ninguna. Parece como si el
impone el hecho: en Canaán subsisten otros autor quisiera hacernos aprender de memo-
pueblos en paz o en guerra con Israel. ria el esquema.
¿Cómo resolver la contradicción? Una prime- 3,8 * = Siria Entremos.
3,9 JUECES 476

israelitas le estuvieron someti- tuvieron dieciocho años someti- rey, que estaba sentado en su
dos ocho años. 9Pero gritaron al dos a Eglón, rey de Moab. l5Pero galería privada de verano, y le
Señor, y el Señor hizo surgir un gritaron al Señor, y el Señor hizo dijo:
salvador que los salvara: Oto- surgir un salvador: Ehud, hijo de -Tengo que comunicaros un
niel, hijo de Quenaz, pariente de Guerá, benjaminita, impedido de oráculo divino.
Caleb, más joven que él. l0Vino la mano derecha; por su mano 21
Eglón se incorporó en el
sobre él el espíritu del Señor, enviaron los israelitas el tributo a trono, y Ehud echó la mano iz-
gobernó a Israel y salió a luchar; Eglón, rey de Moab. quierda al puñal, junto al muslo
l6
el Señor puso en sus manos a Ehud se había hecho un pu- derecho, lo agarró y se lo metió a
Cusan Risatain, rey de Aram ñal con hoja de doble filo, de un Eglón en la barriga: 22el mango
Naharaym, y Otoniel se le impu- palmo de largo, y se lo ciñó bajo entró tras la hoja y la grasa se
so. "El país estuvo en paz cua- el manto, junto al muslo dere- cerró sobre ella, porque Ehud no
renta años. Y murió Otoniel, hi- cho. l7Presentó el tributo a sacó el puñal del vientre. 23Lue-
jo de Quenaz. Eglón, rey de Moab, que era gor- go escapó por la puerta trasera,
dísimo, l8y al acabar de presen- salió al pórtico y dejó bien tran-
Ehud tar el tributo se marchó con el cadas las puertas de la galería.
24
séquito que lo había llevado. Mientras él salía, los criados
12 19
Los israelitas volvieron a Pero él se volvió desde Happe- entraban; miran, y se encuentran
hacer lo que el Señor reprueba. silim*, que está junto a Guilgal, trancadas las puertas de la gale-
Entonces el Señor fortaleció y le dijo a Eglón: ría. Comentaron:
contra Israel a Eglón, rey de -¡Majestad! Tengo que comu- -Seguro que está haciendo sus
Moab, porque hacían lo que el nicaros un mensaje secreto. necesidades en la habitación de
Señor reprueba. Eglón ordenó: verano.
l3 25
Eglón se alió con los amoni- -¡Silencio! Esperaron un rato, hasta el
tas y amalecitas, y fue y derrotó a Y salieron de su presencia to- aburrimiento; pero como nadie
Israel, conquistando la ciudad de dos los cortesanos. abría las puertas de la galería,
Temarim*. l4Los israelitas es- 20
Entonces Ehud se acercó al agarraron la llave, abrieron y mi-

3.9 A Otoniel el quenazita ya lo conoce- te); es decir, era un "miembro de la diestra"


mos, y su presencia aquí es por lo menos con la mano diestra impedida. Por su mano
sospechosa. Imposible identificar al rey ex- ("por su medio" anularía el juego) envían un
tranjero: su apellido o apodo significa "mal- tributo, veremos cuál, cuando su mano actúe.
dad" (remalo, recanalla), suena a deforma- 3,16 El puñal se lleva lógicamente a la
ción satírica. Su reino cae en la región de izquierda; allí lo buscan los que cachean.
Mesopotamia (Entremos), que habitan tribus 3,19 Quizá se tratase del grandes esta-
arameas. tuas, que denominaban la localidad. Como
3.10 Fuera de las fórmulas se menciona Moab queda en TransJordania, Ehud vuelve
por primera vez la acción del espíritu, que con su séquito hasta una localidad israelítica.
moverá a Gedeón, Jefté y Sansón, y dará pie Moab ocupaba las dos orillas del río. * = Los
para la denominación de jefes carismáticos. ídolos. Hab 2,20.
3,11-31 Ehud. Podemos distinguir fácil- 3,20-22 El asesinato está descrito en una
mente las fórmulas del marco, la narración del serie rápida de momentos, marcados en el
hecho, su extensión a todo Israel. Es un relato original con rimas y aliteraciones. Hay que
minúsculo y magistral. Los protagonistas: Ehud fijarse en esa mano certera. El tono es de
(con nombre de majestad o esplendor) y Eglón crueldad burlesca. Ehud anunciaba un orácu-
(con nombre de becerro); Ehud impedido de la lo de Dios, evitando el nombre de Yahvé. Se
mano derecha, Eglón gordísimo. cierra la grasa, se cierra la puerta, se guarda
3,13 * = Las Palmas. el secreto.
3,15 El tema de la mano: benjaminita sig- 3,23-25 La simultaneidad del salir y el
nifica en rigor meridional, pero en hebreo se entrar subrayan lo ridículo de la escena. El
presta a un juego de palabras, porque el sur descubrimiento está puntuado en el original
es la derecha (se orientan mirando al orien- con tres partículas "he aquí" (hinne): las puer-
477 JUECES 4,3

raron: su señor yacía en el suelo, vados del Jordán, cortando el pa- bueyes mató a trescientos filisteos,
muerto. 26Mientras ellos habían so a Moab; no dejaron pasar ni a y así también él salvó a Israel.
estado esperando, Ehud pudo uno. 29En aquella ocasión derro-
escapar hasta Happesilim y se taron a unos diez mil moabitas, Débora* y Barac
refugió en Seír. todos gente de armas; no escapó
27
En cuanto llegó, tocó a rebato ni uno.30Aquel día Moab quedó 4 'Después que murió Ehud, los
en la serranía de Efraín. Los is- sujeto bajo la mano de Israel. Y el israelitas volvieron a hacer lo que
raelitas bajaron de los montes, con país estuvo en paz ochenta años. el Señor reprueba, 2y el Señor los
él al frente. 28Ehud los arengó: vendió a Yabín, rey cananeo que
-¡Seguidme!, que el Señor ha Sangar reinaba en Jasor; el general de su
puesto en vuestro poder a Moab, ejército era Sisara, con residencia
3I
vuestro enemigo. A Ehud le sucedió Sangar, hi- en Jaróset Haggoyim*.
3
Bajaron tras él y ocuparon los jo de Anat. Con una aguijada de Los israelitas gritaron al Se-

tas cerradas, nadie abre, el señor caído. rros. Presentarán batalla en la llanura, donde
3.27 El mismo verbo hebreo se usa para su ejército tiene superioridad absoluta. In-
meter la espada y tocar la trompa. Con este cluso pueden contar con la indiferencia de
recurso se enlaza lo que sigue, una amplia- algunas tribus, que no se sientan directamen-
ción del hecho a otra tribu, con consecuen- te amenazadas. El ejército cananeo avanza
cias para todo Israel. por la llanura, los destacamentos israelitas se
3.28 Jue 7,24s. derraman desde el Tabor; de repente sobre-
3,31 El nombre de Sangar no parece is- viene una tormenta, un aguacero, y ios ca-
raelita. Anat es el nombre de una diosa cana- rros armados cananeos se vuelven su perdi-
nea. Su hazaña se parece a la de Sansón, ción. No pueden maniobrar, ni siquiera pue-
con la quijada, y las de Sama, soldado de den huir en las vías encharcadas; no pueden
David (2 Sm 23,11). Mientras los filisteos dis- subir a las montañas, que controlan los isra-
ponían de armas de hierro, Sangar se vale elitas. El general huye a pie y muere a manos
de una aguijada, probablemente rematada de una mujer beduina. Es una victoria decisi-
en punta metálica. El personaje reaparece en va que da a Israel el predominio sobre los
el canto de Débora. cananeos, une geográficamente a las tribus y
confirma su sentido de unidad.
4 Dos versiones, una en prosa narrativa, Los personajes de la historia se reducen
otra en verso épico, recogen el importante a cuatro. La primera bina lleva nombres sig-
acontecimiento de la victoria sobre los reyes nificativos: Débora (= abeja) es la mujer
cananeos aliados. Si el relato tiene base his- valiente y decidida, Barac (= rayo) es el hom-
tórica, habría que situarlo en la mitad del bre indeciso; la mujer es profetisa y posee la
siglo XII. En cualquier caso, el relato funcio- palabra de Dios, el hombre es militar y está
na situado en el cuadro que podemos re- desanimado. La segunda pareja la forman
construir con coherencia. Israel ya se ha es- Yael (= cabra montes, rebeco) y Sisara, un
tablecido firmemente en dos bloques dividi- general que era también rey.
dos por una franja central, y resultan una 4,1-3 La presencia de Yabín en esta na-
amenaza grave para las poblaciones y los rración es sospechosa: en Jos 11,1-9 es el
reinos locales. Si logran ocupar la fértil franja jefe de la coalición septentrional derrotada
central, pronto se harán los amos únicos del por Josué junto al arroyo de Merón; no apa-
territorio palestino; los reinos autóctonos que rece en el resto de la narración ni en el
todavía subsisten tendrán que someterse, poema; el verso 3 parece indicar que el opre-
desaparecer, ser absorbidos. En cambio, la sor es Sisara. Su residencia se encontraba
lanura central puede ser el punto de partida probablemente al oeste de la gran llanura,
de un ataque que mantenga separados los cerca del mar y del Carmelo; hasta allá no
dos grupos de tribus y ponga un freno a su habían llegado los filisteos.
afán expansionista. Varios reyes cananeos 4.1 * = Abeja. 2 Re 22,14.
forman una coalición, nombran un general y 4.2 * = de los Pueblos.
reúnen sus armas más avanzadas, los ca- 4.3 Jos 11,6; 17,18.
4,4 JUECES 478

ñor, porque Sisara tenía nove- pas, y te lo entregaré. a la Encina de Sananín, cerca de
8
cientos carros de hierro y llevaba Barac replicó: Cades).
l2
ya veinte años tiranizándolos. -Si vienes conmigo, voy; si no En cuanto avisaron a Sisara
4
Débora, profetisa, casada con vienes conmigo, no voy. que Barac, hijo de Abinoán, ha-
9
Lapidot, gobernaba por entonces Débora contestó: bía subido al Tabor, movilizó
a Israel. Tenía su tribunal bajo la -Bien. Iré contigo. Ahora que sus carros -novecientos carros
Palmera de Débora, entre Rama y no será tuya la gloria de esta de hierro- y toda su infantería, y
Betel, en la serranía de Efraín, y campaña que vas a emprender, avanzó desde Jaróset hasta el
los israelitas acudían a ella para porque a Sisara lo pondrá el Se- torrente Quisón.
l4
que decidiera sus asuntos. ñor en manos de una mujer. Débora dijo a Barac:
6
Débora mandó llamar a Ba- Luego se puso en camino para -¡Vamos! Que hoy mismo po-
rac*, hijo de Abinoán, de Cades reunirse con Barac, en Cades. ne el Señor a Sisara en tus manos.
10
de Neftalí, y le dijo: Barac movilizó en Cades a Za- ¡El Señor marcha delante de ti!
15
-Por orden del Señor, Dios de bulón y Neftalí; diez mil hom- Barac bajó del Tabor, y tras
Israel, ve a alistar gente y reúne bres lo siguieron, y también Dé- él sus diez mil hombres. Y el
en el Tabor diez mil hombres de bora subió con él. Señor desbarató a Sisara, a todos
Neftalí y Zabulón; 7que a Sisara, "(Jeber, el quenita, se había sus carros y todo su ejército ante
general del ejército de Yabín, yo separado de su tribu, de los des- Barac, tanto que Sisara tuvo que
te lo llevaré junto al torrente cendientes de Jobab, suegro de saltar de su carro de guerra y
Quisón, con sus carros y sus tro- Moisés, y había acampado junto huir a pie.

4,4-5 Su oficio principal es zanjar dispu- 4,6 * = Rayo.


tas, fallar pleitos; era el modo común de go- 4.10 Zabulón y Neftalí son dos tribus
bernar entonces. Su prestigio irradiaba des- septentrionales; nada dice el relato en prosa
de la zona central hacia otras tribus, inclui- de las otras tribus, tema importante del
das las del norte. Pero su autoridad para poema. Puede ser que las tribus septentrio-
convocar a Barac le viene de un oráculo del nales fueran menos temidas como menos
Señor, porque es profetisa. Barac debía de belicosas, los datos bíblicos dan preferencia
tener un cargo importante en las tribus del militar de ordinario a las tribus de la montaña
norte; lleva el mismo nombre que el general central o meridional; Taanac, Meguido y Bet-
cartaginés Amílcar Barca, mientras que el sán, fortalezas cananeas, custodiaban los
nombre de su padre "mi padre es hermoso" accesos desde el sur.
parece referirse al dios Tamuz o a su equi- 4.11 La noticia sirve para preparar los
valente fenicio. acontecimientos de la segunda parte. La lo-
4,6-9 El diálogo enfrenta dos caracteres. calidad lleva el nombre común Cades (= san-
El autor lo expresa con refinamiento estilísti- tuario), y se encontraba quizá entre Meguido
co: Débora habla en verso bastante regular, y Taanac. La tribu de los quenitas habitaba
comenzando con un mandato categórico en el Negueb, mientras que Heber había emi-
"ve"; Barac contesta poniendo condiciones, grado hacia el norte, continuando su vida de
repite cuatro veces el verbo ir, insistiendo en nómada.
la vocal i; es irónica la indecisión de este 4,14 La frase de Débora es oracular y
"Rayo"; para ir, Débora replica repitiendo el tiene un ritmo marcado con varias rimas. Sa-
verbo ir en forma categórica. lir delante es término militar; véase Ex 11,4,
"Poner en manos de" o "entregar" es una significa que el Señor será el general. La sali-
de las piezas de la guerra santa, forma parte da se podía realizar con el arca como pala-
del oráculo en que Dios da la seguridad de la dión militar; pero no es probable que Barac
victoria. El narrador va a jugar con la palabra pudiera contar con ella.
mano (aunque en modo diverso que en el 4,15-16 No se describe la batalla. Todo
relato de Ehud). "En manos de una mujer": el lo realiza el Señor con una acción típica de la
lector piensa que esa mujer será Débora, la guerra santa: sembrando el pánico, turban-
única mujer que ha aparecido hasta ahora en do, desbaratando (hmm). La acción se sepa-
la escena. ra en dos hilos simultáneos: mientras Sisara
479 JUECES 5,2

l6 20
Barac fue persiguiendo al Ella abrió el odre de la leche, Barac entró en la tienda: Sisa-
ejército y los carros hasta Jaróset le dio a beber y lo tapó. Sisara le ra yacía cadáver, con el clavo en
Haggoyim*. Todo el ejército de dijo: la sien.
23
Sisara cayó a filo de espada, no -Ponte a la entrada de la tien- Dios derrotó aquel día a Ya-
quedó ni uno. da, y si viene alguno y te pre- bín, rey cananeo, ante los is-
l7
Mientras tanto, Sisara había gunta si hay alguien, le dices que raelitas. 24Y éstos se fueron ha-
huido a pie hacia la tienda de nadie. ciendo cada vez más fuertes
2l
Yael, esposa de Jéber, el quenita, Pero Yael, esposa de Jéber, frente a Yabín, rey cananeo, has-
porque había buenas relaciones agarró un clavo de la tienda, aga- ta que lograron aniquinarlo.
entre Yabín, rey de Jasor, y la rró un martillo en la mano, se le
familia de Jéber, el quenita. acercó de puntillas y le hundió el Canto de victoria
l8
Yael salió a su encuentro y clavo en la sien, atravesándolo (Ex 15;Hab3)
lo invitó: hasta la tierra. Sisara, que dor-
-Pasa, señor; pasa, no temas. mía rendido, murió. 5 'Aquel día Débora y Barac,
l9 22
Sísara pasó a la tienda, y Barac, por su parte, iba en hijo de Abinoán, cantaron:
2
Yael lo tapó con una manta. persecución de Sisara. Yael le «Porque cuelgan
Sisara le pidió: salió al encuentro y le dijo: las melenas en Israel,
-Por favor, dame un poco de -Ven, te voy a enseñar al por los voluntarios del pueblo,
agua, que me muero de sed. hombre que buscas. ¡bendecid al Señor!

huye a pie, Barac persigue al ejército derrota- res de la antigüedad. Muchos indicios hacen
do. Es muy enfático ese huir "a pie" del ge- sospechar que este canto es antiguo.
neral que mandaba con sus carros. La técnica de composición es muy libre:
4.16 * = de los Pueblos. cuadros intensos y rápidos se yuxtaponen
4.17 El segundo acto cambia la escena: creando contrastes violentos, o se interrum-
en vez de campamento, tienda de campaña; pen con intermedios líricos, invocaciones o
en vez de batalla, buenas relaciones o paz. imprecaciones. Acción narrativa, diálogo, in-
4,18-20 La escena tiene resonancias cluso un desfile de tribus, se funden en el fer-
ambiguas. Que la mujer tome la iniciativa y vor del entusiasmo. El poeta convoca con su
salga al encuentro, que invite a pasar, que palabra a los personajes, se dirige en segun-
cubra al soldado; la invitación suena seducto- da persona a los de Israel, deja en tercera
ramente sura adoni sura 'elay 'al tir'a; y no persona al enemigo.
olvidemos la homofonía en hebreo de "dame En mirada amplia enfrenta a Israel con
de beber" y "dame un beso" (véanse Is 27,2- Canaán, juzgando a las tribus por su actitud
5 y el comienzo del Cantar de los Cantares). a la hora decisiva; pero en la batalla intervie-
Las últimas palabras de Sisara reducen la nen fuerzas cósmicas, las estrellas y el to-
dignidad del general a su pura dimensión rrente, como ejército del Señor. El poema
numana, el anónimo que desaparece: "Viene canta a Débora, bendice a Yael; pero sobre
alguno... hay alguien... nadie". todo bendice y alaba al Señor de las victorias
4,21 Con precisión de detalles, con rapi- de Israel.
dez en la sucesión y con sonoridad áspera El poema emplea un ritmo algo flexible,
describe el autor la acción de Yael. La mano se complace en repeticiones próximas según
de una mujer ha actuado. Jud 13,6-8. la fórmula abc-bcd o semejantes; sutiles re-
4,24 La conclusión sugiere que Yabín si- peticiones de palabras crean relaciones a
guió con poder y que la derrota fue el co- distancia, que escucha un oído entrenado. El
mienzo de su decadencia definitiva. Canaán poema tiene varios puntos de contacto con el
(kn'n) es asonante de derrotar (kn'). Sal 68, que parece ser arcaizante.
5.1 Él título es posterior y no responde al
5 El llamado "canto de Débora" es una contenido: en el poema el poeta se distingue
explosión lírica sin perder la cabeza. Que el expresamente de los protagonistas. Compáre-
autor haya utilizado material de otros es muy se con Ex 15,1.20-21.
posible, pero interesa menos, porque el resul- 5.2 El soltarse la melena podría estar en
tado se impone como un poema de los mejo- relación con el nazireato (Nm 6,1-21). Parece
5,3 JUECES 480

3
Oíd, reyes; príncipes, escuchad: hijo de Anat, ni un escudo
que voy a cantar, en tiempo de Yael, ni una lanza se veían
a cantar al Señor, los caminos no se usaban, entre cuarenta mil israelitas.
9
y a tocar para el Señor, las caravanas ¡Mi corazón
Dios de Israel. andaban por sendas tortuosas; por los capitanes de Israel,
7
"Señor, cuando salías de Seír ya no había aldeanos, por los voluntarios del pueblo!
avanzando no los había en Israel, ¡Bendecid al Señor!
l0
desde los campos de Edom, hasta que te pusiste en pie, Los que cabalgáis
la tierra temblaba, Débora; borricas pardas,
los cielos destilaban, te pusiste en pie, sentaos sobre albardas,
agua destilaban las nubes, madre de Israel. de camino, atended:
5 8 1
los montes se agitaban Se había escogido 'tocando trompetas,
ante el Señor, el de Sinaí; dioses nuevos: entre los abrevaderos,
ante el Señor, Dios de Israel. ya la guerra celebrad
6
En tiempo de Sanga, llegaba a las puertas; las victorias del Señor,

que algunos de estos consagrados eran mili- Sangar, incapaz de defender al pueblo, y
tares. Otros piensan en un simple gesto gue- Débora que se levanta y toma la iniciativa de
rrero. salvarlo. Al ponerse en pie va a movilizar a
5,3 Dirigiéndose a reyes, el poeta finge los israelitas, también en el poema.
una audiencia de extranjeros, a la vez que 5,8a Si leemos el texto hebreo como está
exalta la soberanía del Señor. -aceptando alguna anomalía de construc-
5,4-5 Según una tradición bien atestigua- ción-, el verso da la razón de aquel estado
da, el Señor habita en el sur, y de allí sale a de cosas: es un castigo por la idolatría, y el
luchar por su pueblo: Dt 33,2; Hab 3,3; Sal sujeto es Israel. Con la primera expresión
68,8-9. Seír es prácticamente sinónimo de hay que comparar Jos 24,15; con la segun-
Edom. Los versos pueden referirse a la gran da, Is 28,6.
salida del Señor sacando a su pueblo de 5,8b Recordando que Sangar luchó con
Egipto y a nuevas teofanías históricas; tam- una aguijada, esta noticia indica que Israel,
bién puede ligar poéticamente la teofania establecido ya como pueblo agrícola seden-
actual con la tradicional, en unidad de desig- tario, no disponía de armas. A lo mejor se ha-
nio histórico. En tiempos antiguos el Señor cía sentir ya lo que cuenta 1 Sm 13,19-22,
está vinculado al Sinaí, más tarde se vincula que los filisteos se reservaban la técnica de
al monte Sión, y desde Sión viene la teofania la elaboración del hierro, incluso de afilar los
(por ejemplo, Sal 50,2-3; Sal 76). La teofania instrumentos de labranza. Es la época en
incluye un aguacero y un terremoto, sea en que el uso del hierro se extiende, pero tarda
sentido propio, sea como impresión de sacu- en llegar a los israelitas; los filisteos lo han
dida por los violentos truenos; véase Sal 29. traído en sus barcos, los cananeos lo impor-
5,6 Ya hemos encontrado a este jefe de tan de Asia Menor. El número de cuarenta
nombre hitita (o luvio): en 3,31 aparecía co- mil parece redondeado, generosamente.
mo salvador de Israel, aquí define una época 5.9 Repitiendo parte del v. 2 este verso y
sombría. Más extraño es encontrar a Yael la estrofa que sigue introducen la segunda
definiendo una etapa. ¿Se tratará de una parte.
confusión con Yabín? 5.10 El camello, domesticado durante el
5,6-7 Los caminantes parecen ser mer- siglo XII, todavía no se había hecho común
caderes, quizá caravanas menores, que tie- en Israel, y menos el caballo de tiro. Ca-
nen que evitar las rutas normales por el peli- balgar en una borrica era ya señal de riqueza
gro de bandidos (véase Jue 9,25); se oponen o de honor; lo confirman las noticias sobre
a los campesinos, que habitan poblados los jueces menores en los próximos capítu-
abiertos y desguarnecidos. los. Más tarde se empleará la muía para es-
Madre de Israel suena a título honorífico, tos menesteres.
como se dice "padre de la patria". En el con- 5.11 Según la etimología, "victorias" son
texto actual se oye una oposición entre los actos por los que el Señor hace triunfar la
481 JUECES 5,22

l5
las victorias los príncipes de Isacar como Neftalí
de los aldeanos de Israel, con Débora; en sus campos elevados.
19
cuando el pueblo del Señor Isacar también con Barac; Llegaron los reyes al combate,
acudió a las puertas. los infantes destacados combatieron
l2
¡Despierta, despierta, Débora! al valle. los reyes de Canaán:
¡Despierta, despierta, Rubén entre las acequias* en Taanac,
entona un canto! decide cosas grandes. junto a las aguas de Meguido,
¡En pie, Barac! l6
-¿Qué haces sentado no ganaron
¡Toma tus cautivos, en los apriscos, ni una pieza de plata.
20
hijo de Abinoán! Desde el cielo
escuchando
'-'Superviviente, combatieron las estrellas,
la flauta de los pastores?
somete a los poderosos; desde sus órbitas
¡Rubén entre las acequias combatieron contra Sisara.
pueblo del Señor,
sométeme a los guerreros. decide cosas grandes! 2I
E1 torrente Quisón los arrolló,
17
l4
De Efraín, Galaad se ha quedado el torrente Quisón
que arraiga en Amalee, al otro lado del Jordán, les hizo frente,
siguiéndote Benjamín Dan sigue con sus barcos; el torrente
con sus familias; Aser se ha quedado pisoteó a los valientes.
a la orilla del mar 22
de Maquir Marti Meaban
bajaron los capitanes; y sigue en sus ensenadas. los cascos de los caballos
l8
de Zabulón los que empuñan Zabulón es un pueblo al galope,
el bastón de mando; que despreció la vida, al galope de los bridones.

causa del oprimido, defiende su derecho, le Tabor, donde Barac concentró sus tropas.
hace justicia. La victoria es también de los * = O: entre clanes.
aldeanos, del pueblo, por su decisión de de- 5.16 La referencia a Rubén es irónica. La
fenderse. Estos son los voluntarios del v. 9, tribu de pastores de TransJordania no hace cau-
ya que no bastaba el ejército regular. sa común con los campesinos del otro lado.
5,12-13 La invocación a los dos jefes y al Compárese con su actuación en Jos 1 y 22.
resto del pueblo está llena de aliteraciones, 5.17 Supone la migración de Dan, de la
además de las manifiestas repeticiones: dé- región vecina a los filisteos al extremo norte de
bora - dabberí, yorid (?) - sarid - addir. Canaán, capítulos 17-18. La destrucción de
5,14-18 En la lista de las tribus faltan las Lais parece que sucedió a finales del siglo XII,
meridionales Judá y Simeón; Maquir repre- que es una fecha posterior a los hechos del
senta a Manases occidental, Gad se llama presente capítulo. Los barcos estarían en rela-
Galaad, Zabulón se nombra dos veces; en ción con los fenicios o con alguno de los "pue-
total son diez. Dado que el poeta alaba y blos del mar", o con la tribu vecina, Aser.
reprueba, parece considerar su lista comple- 5,19-22 La batalla no está descrita. Unos
ta; por algún motivo las tribus del sur estaban datos objetivos se asocian a dos audaces
dispensadas. En la versión en prosa sólo se personificaciones cósmicas y a un rasgo im-
mencionaban Zabulón y Neftalí. Este recuen- presionista. Las estrellas forman el ejército
to y caracterización de tribus recuerda un del Señor, mientras que el torrente puede
poco Gn 49 y Dt 33, si bien la función es aquí recordar el Mar Rojo.
diversa. 5,19 El poema alude a una confedera-
5.14 Es extraño encontrar a Efraín entre ción cananea, que es lo más probable. Sólo
los amalecitas, beduinos que habitan la este- menciona el nombre de Sisara. La primera
pa del sur; el griego, suprimiendo una letra, aliteración une los dos nombres Canaán y
ha leído "en el valle", que es más aceptable, Taanac (kn'n t'nk). Otra aliteración recorre
aunque Efraín habitaba más bien una zona toda la estrofa: combatir-torrente-ganar-mar-
montañosa, "la serranía de Efraín". tillar (nlhm nhl Iqh hlm).
5.15 Es extraña la repetición de Isacar; 5,22 El galope es famoso como ejemplo
pero esta tribu residía en la llanura de Es- de onomatopeya: halemu 'iqqebe susim da-
drelón, y en su territorio estaba enclavado el harot daharot abbirayu.
5,23 JUECES 482

23
Maldecid a Meroz; maldecidla, machacándole el cráneo, y repartiendo el botín,
dice el mensajero del Señor; lo destrozó una muchacha o dos
maldecid a sus habitantes, atravesándole las sienes. para cada soldado,
27
porque no vinieron Se encorvó entre sus pies, paños de colores para Sisara,
en auxilio del Señor, cayó acostado; bordados y recamados
en auxilio del Señor se encorvó entre sus pies, cayó; para el cuello de las cautivas.
31
con sus tropas. encorvado, ¡Perezcan así,
24
¡ Bendita allí mismo cayó deshecho. Señor, tus enemigos!
28
entre las mujeres Yael, Desde la ventana, ¡Tus amigos sean fuertes
mujer de Jéber, el quenita, asomada, grita como el sol al salir!»
bendita la madre de Sisara Y el país estuvo en paz cua-
entre las que habitan en tiendas! por la celosía: renta años.
25
Agua le pidió, y le dio leche; -¿Por qué tarda en llegar
en taza de príncipes su carro, Gedeón
le ofreció nata. por qué se retrasan (Jue 13)
26
Con la izquierda los pasos de su tiro?
29
agarró el clavo, La más sabia de sus damas 6 'Los israelitas hicieron lo que
con la derecha le responde, el Señor reprueba, y el Señor los
el martillo del obrero, y ella se repite las palabras: entregó a Madián por siete años.
30 2
golpeó a Sisara, -Están agarrando E1 régimen de Madián fue tirá-

5,23 No sabemos dónde se encuentra sencia femenina: la reina, la dama, mucha-


ese poblado que ocupa un lugar tan promi- chas y vestidos; si bien los sueños de estas
nente en el poema. Esa maldición, que co- mujeres sean vanos. Para la imagen del sol
mienza con un oráculo y es coreada por el véase Sal 19,6.
pueblo, equivale a una excomunión o exclu- GEDEÓN
sión de la comunidad. El Señor hace leva y el
pueblo responde enviándole tropas auxiliares. Débora y Barac se enfrentaban con los
5,24-27 La versión poética omite el deta- señores cananeos que por tradición ocupa-
lle de la manta y el momento del sueño. Este ban Palestina; su victoria quebró definitiva-
martillar parece hacer eco a los cascos de los mente la resistencia de los precedentes po-
caballos del v. 22 (el mismo verbo en he- bladores. Gedeón se tiene que enfrentar con
breo). La acción de Yael se descompone en una agresión que viene del este. Parece que
momentos rápidos, y la muerte se alarga en la historia se complace en repetirse: los
frases de doble sentido. Es probable que el amorreos (= occidentales) fueron tribus se-
autor del libro de Judit se haya inspirado en míticas que invadieron la franja costera y se
esta escena. establecieron allí; también el cuerpo de los
5,26 Jud 16,9. israelitas venía del desierto y penetró cru-
5,28-30 Singular acierto del poeta es zando el Jordán, para desalojar lentamente
añadir, con montaje audaz, ese epílogo que a los precedentes ocupadores; una nueva
expresa patéticamente la ausencia del gene- marea se agita en el desierto oriental, en-
ral muerto. La madre de Sisara se opone a viando ondas sucesivas capaces de cubrir el
Débora, la madre de Israel; la dama de corte territorio y a sus nuevos ocupantes. ¿Les to-
crea en sus palabras una magnífica escena cará a los israelitas, hace poco asentados, la
inexistente; ¡qué irónico su título de sabia! suerte de los cananeos?, ¿los medirán con
5,31 Suena como invocación litúrgica. la misma medida?
Narración y poema se han complacido en La nueva ola introduce un factor nuevo,
desarrollar el motivo literario "victoria del revolucionario: el camello domesticado. Los
débil": Israel, aldeano, más débil que su ene- madianitas son una tribu nómada que se ha
migo bien armado; Débora, la mujer, más dedicado en parte al transporte de mercan-
débil que Barac; Yael frente al general. In- cías, el cual se realizaba antiguamente a lo-
cluso en el campo enemigo domina la pre- mos de asnos. Este sistema limita las rutas a
483 JUECES 6,9

nico. Para librarse de él, los isra- No dejaban nada con vida en ron al Señor. Y cuando los israe-
elitas tuvieron que valerse de las Israel, ni oveja, ni buey, ni asno; litas gritaron al Señor por causa
5
cuevas de los montes, las caver- porque venían con sus rebaños de Madián, 8el Señor les envió
nas y los refugios. y sus tiendas, numerosos como un profeta a decirles:
3
Cuando los israelitas sembra- langostas, hombres y camellos -Así dice el Señor, Dios de Is-
ban, los madianitas, los amaleci- sin número, e invadían la comar- rael: Yo os hice subir de Egipto,
tas y los orientales venían a hos- ca, asolándola. 6Con esto Israel os saqué de la esclavitud, 9os
tigarlos; 4acampaban frente a iba empobreciéndose por culpa libré de los egipcios y de todos
ellos y destruían todos los sem- de Madián. vuestros opresores, los expulsé
7
brados, hasta la entrada de Gaza. Entonces los israelitas grita- ante vosotros para entregaros sus

zonas con fuentes poco distantes. Durante el religioso de los hechos está explícito sobre
siglo XII se consuma y se difunde la domes- todo en los diálogos.
ticación del camello (los camellos de Gn Vamos a dividir este capítulo en una se-
37,25 son un anacronismo), con lo cual se rie de escenas o secciones: la situación (1-6),
abren nuevas rutas, se pueden cubrir mayo- requisitoria pro!ética (7-10), vocación del
res distancias y la velocidad de transporte se héroe (11-24), Dios pone a prueba a Gedeón
multiplica. El camello se demuestra útil para (25-32), situación (33-35), Gedeón pone a
otro tipo de actividad no menos lucrativa que prueba a Dios (36-40).
el transporte de mercancías, a saber, el robo 6,1 Según Gn 25,1-4, Madián es uno de
y pillaje. Un escuadrón de jinetes montados los hijos de Abrahán y de Quetura, mientras
en camellos pueden partir de lejos, irrumpir que Gn 37 los relaciona con los ismaelitas,
de improviso, escapar sin ser alcanzados. también descendientes de Abrahán. El re-
Los madianitas se alian con otros bedui- cuerdo de un parentesco ancestral parece
nos: con los amalecitas ya conocidos en Ex operar en estas noticias.
17,8-16, y otra tribu que lleva el nombre geo- 6.4 Gaza en aquella época estaba ya en
gráfico "orientales" (lo mismo que benjamini- poder de los filisteos; quizá el autor toma a
tas significa "meridionales"). Su camino de Gaza como denominación de los principa-
penetración es a través de los vados del Jor- dos, y parece pensar en una penetración
dán, frente a la llanura de Esdrelón al norte y también a lo largo de la costa.
quizá más al sur, frente a la sierra de Efrafn; 6.5 La comparación con la langosta, que
o bien penetraban por el norte y doblaban llega a hacerse tópica (Jr 46,23; Nah 3,15),
hacia el sur. Su táctica es refinada: dejan tra- es muy eficaz para describir el avance rapidí-
bajar a las poblaciones sedentarias y se pre- simo del ejército de camellos, los saltos, la
sentan a recoger las cosechas. Estos bedui- polvareda, su paso desolador.
nos con sus camellos pueden resultar tan 6,7-10 Segunda aparición y requisitoria
peligrosos como los cananeos con sus carros del libro. Su función estructural es semejante:
de combate. La táctica repetida año tras año 2,1-5 explica el fracaso descrito antes, como
amenaza matar de hambre y desesperación castigo por el pecado; lo mismo hace la pre-
a los pobres aldeanos israelitas. sente pieza. También el contenido es seme-
En este contexto histórico, así recons- jante: recuento de beneficios, que resumen en
truido o imaginado, actúa el nuevo héroe Ge- dos tiempos la salvación, y denuncia de la
deón Yerubaal. Comparados con los veinte desobediencia. En vez del ángel del Señor,
versos dedicados a Ehud (incluyendo marco habla un profeta anónimo (la requisitoria es
y ampliación), se aprecian los cien versos frecuente en la actividad profética); no se lee
que se lleva Gedeón en el libro. El material la respuesta del pueblo, que debía ser peni-
narrativo sobre el héroe procede de diversas tencia y confesión. Quizá falte esta conclusión
tradiciones, al principio orales: con ellas ha en vista de los sucesos de v. 25-32. El discur-
construido el autor último una narración arti- so del profeta es como un resumen esquemá-
culada en breves escenas bien encadena- tico: beneficio del Señor -título de la alianza-
das, bastante variadas, con justa proporción exigencia de culto exclusivo. El discurso está
entre acción y diálogo; la maestría narrativa en versos de cuatro o tres acentos.
alcanza aciertos excepcionales. El sentido 6,8 Jue 2,1-5.
6,10 JUECES 484

tierras, y os dije: l0«Yo soy el nosotros, ¿por qué nos ha venido y yo soy el más pequeño en la
Señor, Dios vuestro; no adoréis a encima todo esto? ¿Dónde han casa de mi padre.
I6
los dioses de los amorreos, en quedado aquellos prodigios que E1 Señor contestó:
cuyo país vais a vivir». Pero no nos contaban nuestros padres: -Yo estaré contigo, y derrota-
me habéis obedecido. «De Egipto nos sacó el Señor...»? rás a los madianitas como a un
"El ángel del Señor vino y se La verdad es que ahora el Señor solo hombre.
l7
sentó bajo la Encina de Ofrá, nos ha desamparado y nos ha Gedeón insistió:
propiedad de Joás, de Abiezer, entregado a los madianitas. -Si he alcanzado tu favor, da-
I4
mientras su hijo, Gedeón, estaba E1 Señor se volvió a él y le me una señal de que eres tú quien
trillando trigo a látigo en el la- dijo: habla conmigo. l8No te vayas de
gar, para esconderse de los ma- -Vete, y con tus propias fuer- aquí hasta que yo vuelva con una
dianitas. zas salva a Israel de los madiani- ofrenda y te la presente.
I2
E1 ángel del Señor se le apa- tas. Yo te envío. El Señor dijo:
l5
reció y le dijo: Gedeón replicó: -Aquí me quedaré hasta que
-El Señor está contigo, valiente. -Perdón, ¿cómo puedo yo li- vuelvas.
l3 l9
Gedeón respondió: brar a Israel? Precisamente mi Gedeón marchó a preparar
-Perdón; si el Señor está con familia es la menor de Manases, un cabrito y unos panes ázimos

6,11-24 Personajes. El ángel del Señor signo, Dios se lo concede: éstos son los posi-
es la aparición del Señor, por eso el texto bles elementos de un relato de vocación, y se
emplea dicha fórmula cuando aparece, se encuentran de modo diverso en cada caso.
sienta, actúa, mientras que dice simplemente 6,11 Ofrá de Manases se encuentra a
"el Señor" cuando habla. Ver la aparición del pocos kilómetros al sur del Tabor, muy ex-
Señor entraña peligro de muerte. Gedeón puesta a las incursiones madianitas. La en-
significa "el que arranca, tala, destroza"; Ye- cina o terebinto podría tener carácter sacro,
rubaal significa "defienda, pleitee Baal". El sobre todo considerada su cercanía a una
narrador dice que el segundo es un apodo, roca que hará de altar; el artículo distingue
pero es extraño que den un nombre teoforico esta encina entre otras.
de Baal al enemigo de Baal; algunos autores 6,12-16 Las palabras del Señor, con su
invierten la explicación del autor, diciendo insistencia en el valor y la fuerza, hacen des-
que Yerubaal es el nombre original -nombre cubrir al hombre su incapacidad para la mi-
baalista- y Gedeón es el apodo. Hay que sión. Esta lleva el verbo "salvar", el de los
notar que el padre lleva un nombre teoforico jueces mayores, y tiene por objeto todo Is-
yahvista, Joás. Abiezer (= mi padre auxilia) rael. La incapacidad humana, una vez confe-
es el nombre, también teoforico, de un clan sada, queda abolida por la presencia activa
de Manases, según Nm 26,30 y Jos 17,2. del Señor; "el Señor contigo" leemos dos ve-
El pasaje tiene un tono que recuerda ces, como saludo y como fundamento de la
intensamente las escenas patriarcales, espe- misión; y la objeción de Gedeón implica la
cialmente Gn 18: la divinidad asume figura misma idea, son inconciliables las desgracias
antropomórfica, si bien demuestra poder so- con esa presencia.
brehumano y se reserva la libertad de apare- Con gran claridad y con sentido teológico
cer y desaparecer. El hombre puede rogar, se plantea el motivo de la victoria del menor,
no mandar ni disponer. En Gn 18, la divinidad recurrente en el libro; su desarrollo vendrá en
aceptaba el banquete, aquí lo transforma en el capítulo siguiente. Pueden recordarse la
holocausto. elección de Saúl (1 Sm 9,21) y la de David (1
El diálogo, para lo que estila el Antiguo Sm 16).
Testamento, es bastante largo -cuatro do- 6.13 Sal 60,12.
bles intervenciones- y muy elaborado. Se 6.14 Ex 3,10.
coloca en el género de "vocación" y hay que 6.15 1 S m 9 , 2 1 .
estudiarlo en paralelo con la vocación de 6,17-21 Mientras Moisés pide un signo
Moisés, la de Jeremías, etc. Dios confía una que garantice la misión, Gedeón pide un
misión al hombre, el hombre se resiste, Dios signo que identifique al interlocutor; no vaya
le promete su ayuda, el hombre pide un a tratarse de un sueño o de una alucinación.
485 JUECES 6,27

con media fanega de harina; co- sumió. Y el ángel del Señor de- -Toma el buey de siete años
locó luego la carne en la cesta y sapareció. que tiene tu padre, derriba el altar
22
echó el caldo en el puchero; se lo Cuando Gedeón vio que se de tu padre dedicado a Baal y cor-
llevó al Señor y se lo ofreció trataba del ángel del Señor, ex- ta el árbol sagrado que está junto
bajo la encina. clamó: a él; 26levanta luego un altar al
20
E1 ángel del Señor le dijo: -¡ Ay Dios mío, que he visto al Señor, tu Dios, en la cima del ba-
-Toma la carne y los panes ángel del Señor cara a cara! rranco, con las piedras bien pues-
23
ázimos, colócalos sobre esta ro- Pero el Señor le dijo: tas; toma el buey y ofrécelo en
ca y derrama el caldo. -¡Paz, no temas, no morirás! sacrificio aprovechando la leña
2 24
'Así lo hizo. Entonces el án- Entonces Gedeón levantó del árbol ya cortado.
27
gel del Señor alargó la punta del allí un altar al Señor y le puso el Gedeón escogió a diez de sus
cayado que llevaba, tocó la carne nombre de «Señor de la Paz». criados e hizo lo que le había
25
y los panes, y se levantó de la Aquella noche habló el Se- mandado el Señor; pero no atre-
roca una llamarada que los con- ñor a Gedeón: viéndose a hacerlo de día por mie-

Quizá espera un signo relacionado con la mo no ve contradicción, antes bien, yuxtapo-


ofrenda; el de Moisés estará relacionado con ne los dos relatos de altares. Una vez que
el culto (E,Y 3,12). Lv 1-2 explica, perfecta- Gedeón se ha presentado como fiel yahvista,
mente, la diferencia entre ofrenda, holocaus- tendrá que demostrar su celo religioso en un
to y otros sacrificios; en las ofrendas no en- gesto osado.
tran los animales; nuestro texto puede repre- La acción cumplirá dos funciones: com-
sentar costumbres más antiguas, menos di- probará y templará al elegido, expiará por la
ferenciadas. La cantidad de comida es fa- comunidad. Lo primero se verá venciendo el
bulosa para un solo comensal. Caldo, cabrito miedo y afrontando a su propio clan. Lo se-
y pan estaban destinados a un banquete; el gundo lo hará cumpliendo la orden del Señor,
Señor pide que el caldo se ofrezca en liba- que también se lee en Dt 7,5.
ción, el resto arderá; no es normal que el pan La narración nos muestra sin comentarios
se queme en el sacrificio. una situación de sincretismo. En Ofrá, no tan
El fuego milagroso revela como signo al lejos de Siquén, hay un jefe de familia con
Señor: recuérdese a Moisés (Ex 3), Elias (1 Re nombre yahvista que posee un altar donde los
18) y Lv 9,24. El fuego del templo es sagrado vecinos dan culto a un dios cananeo de fecun-
oor su uso, éste lo es por su origen también. didad, mientras su hijo da culto a Yahvé (y no
6,22-23 Esto sucede fuera y después de sería el único). Precisamente este pecado de
¡a visión; por tanto, el oráculo del Señor está sincretismo es la causa de los males que el
visto como tantos otros en la literatura prote- pueblo sufre, como lo ha dicho el profeta al
i c a , como respuesta personal, interna. El sa- principio. Hay que expiar el pecado, como
udo normal, pronunciado por Dios mismo, se cuando el becerro de oro (Ex 32) o cuando la
mpone con su eficacia y evidencia. "Ver cara prostitución sacra de Belfegor (Nm 25); esta
a cara" es expresión gráfica, que también se vez el acto no será cruento, pero sí arriesga-
oodría traducir "en persona"; es privilegio de do. La acción tendrá algo de juicio de Dios,
-!ombres como Moisés, Ex 33.11. que sacará afuera las actitudes de muchos y
6,24 Construir un altar para conmemorar obligará a tomar partido: se destruye un altar y
n situ una visión es costumbre antigua: Gn se construye otro (recuérdese la destrucción
->2.7 (Abrahán); 26,25 (Isaac), 28,18 (Jacob de ídolos en Jos 24).
erige una estela); 35,1-7 (el altar en Betel). El 6.25 El texto hebreo, mal conservado,
-sombre del altar puede concretar el recuer- menciona dos bueyes. El árbol sagrado pue-
do, por ejemplo Ex 17,15 (Moisés después de ser un palo o maya plantado en tierra, co-
de vencer a Amalee); Gn 22,14 (Abrahán mo símbolo de la deidad femenina cananea.
después de sacrificar el carnero). 6.26 El destino del árbol, combustible del
6,25-32 La presencia de otro altar, tan sacrificio auténtico, simboliza el triunfo del
cerca en la narración y en la comarca, puede culto de Yahvé y expresa la fidelidad de los
nsinuar una tradición paralela. El autor últi- buenos yahvistas.
6,28 JUECES 486

do a sus familiares y a la gente del el sol. Si Baal es dios, que se de- la era esta zalea: 37si cae el rocío
pueblo, lo hizo por la noche. fienda a sí mismo, ya que han sobre la lana mientras todo el
28
Cuando los vecinos se levan- derribado su altar. suelo queda seco, me convence-
32
taron temprano, se encontraron Por eso aquel día pusieron a ré de que vas a salvar a Israel por
derruido el altar de Baal, cortado Gedeón el apodo de Yerubaal, mi medio, como aseguraste.
38
el árbol sagrado junto a él y sacri- comentando: Así sucedió. Al día siguiente
ficado el buey sobre el altar recién -¡Que Baal se defienda a sí mis- Gedeón madrugó, retorció la
construido. 29Se preguntaban: mo, ya que han derribado su altar! lana, exprimiéndole el rocío, y
-¿Quién habrá sido? 33
Los madianitas, los amaleci- llenó una cazuela de agua. 39En-
Indagaron, averiguaron y lle- tas y los orientales se aliaron, tonces Gedeón dijo a Dios:
garon a la conclusión: cruzaron el río y acamparon en -No te enfades conmigo si te
-Ha sido Gedeón, hijo de Joás. la llanura de Yezrael. hago otra propuesta; haré sólo otra
30 34
Entonces le dijeron a Joás: E1 espíritu del Señor se apo- vez la prueba con la zalea: que
-Sácanos a tu hijo, que muera; deró de Gedeón, que tocó a reba- sólo ella quede seca, y, en cambio,
porque ha derribado el altar de to, y Abiezer corrió a unírsele. caiga rocío sobre el suelo.
35 40
Baal y cortado el árbol sagrado Envió mensajeros a Manases, y Así lo hizo Dios aquella no-
que había junto a él. se le unió; luego a Aser, Zabulón che: sólo la zalea quedó seca,
3
'Joás respondió a todos los y Neftalí, y también ellos vinie- mientras que cayó rocío en todo
que le amenazaban: ron a unírsele. el suelo.
36
-¿Qué tenéis vosotros que de- Gedeón dijo a Dios:
fender a Baal? ¡Como si vosotros -Si realmente vas a salvar a
fuerais a salvarlo! El que lo de- Israel por mi medio, como ase- 7 'Yerubaal, es decir, Gedeón,
fienda, muera antes de que salga guraste, mira, voy a extender en madrugó con su gente y acampó

6,29-30 La acción del joven ha sido sa- 6,33-35 Estos versos podían constituir el
crilega y merece la muerte; de lo contrario comienzo de la historia, empalmando con el
Baal enviará una calamidad a la población. clamor de 1,6. En vez de una elección bien
6,31 -32 En la reacción de Joás no basta articulada, tendríamos la irrupción imprevista
el amor paterno (recuérdese el caso de Saúl e incontenible del espíritu, que impulsará a
y Jonatán en 1 Sm 14,30-45). Con la acción Jefté y a Sansón.
de su hijo ha descubierto la impotencia de La preocupación por determinar las tri-
Baal, ese dios que ha de ser defendido por bus que participan en la empresa puede ser
sus fieles y no puede defenderlos. El segun- antigua, como testimonia el canto de Débora;
do verbo es aún más enérgico: Dios ha de el modo sintáctico de introducirlas aquí se
salvar al hombre, no el hombre a Dios. Está presta a la manipulación posterior. Tenemos
claro que Baal no es Dios y que sus defen- la tribu propia y las tres septentrionales, sin
sores merecen la muerte, no el que destruyó Dan. La manera de responder a la llamada,
el altar -algunos dudan que esa amenaza de parece indicar un prestigio y una fama que no
muerte sea parte del texto antiguo-. Joás se se improvisan en un día. Zabulón y Neftalí
atreve incluso a desafiar a esa divinidad son las tribus sobresalientes en la batalla
públicamente: sus palabras equivalen a una contra los reyes cananeos, Aser se desen-
abjuración y piden otro tanto de sus vecinos. tendió. Puede extrañar la falta de Isacar, cu-
El apodo es en rigor una invocación yo territorio invaden los beduinos; a lo mejor
"Baal defienda", y tiene una correspondencia están demasiado controlados o intimadados
yahvista en Yehoyarib (1 Cr 9,10); se refiere por los enemigos.
en rigor a la defensa judicial. El autor da una 6,36-40 Nuevo signo. Antes quería Ge-
explicación maliciosa, usando ambiguamente deón identificar al que hablaba, ahora quiere
el sufijo de tercera persona "Baal se / lo de- estar seguro de su auxilio. Los antiguos se
fienda, ya que ha destruido su altar": la se- han fijado en el simbolismo del rocío fecun-
gunda lectura es el colmo de la burla. La tra- dador y el vellón.
dición posterior conocerá a Gedeón también
por este otro nombre, 1 Sm 12,11, deforma- 7 Una masa de beduinos belicosos es di-
do en Yeruboset, 2 Sm 11,21. fícil de afrontar en batalla abierta: saben con-
487 JUECES 7,11

junto a En Jarod*. El campa- diga que puede ir contigo, irá bebido lengüeteando os voy a
mento de Madián les quedaba al contigo; pero el que yo te diga salvar, entregando a Madián en
norte, junto a la colina de Moré, que no puede ir contigo, ése, que vuestro poder. Todos los demás
en el valle. no vaya. que se vuelvan a casa.
2 5 s
E1 Señor dijo a Gedeón: Gedeón mandó bajar a la Tomaron, pues, sus provisio-
-Llevas demasiada gente para tropa hacia la fuente, y el Señor nes y sus trompetas, y Gedeón
que yo os entregue Madián. No le dijo: despidió a los israelitas, cada
sea que luego Israel se me gloríe -Los que beban el agua len- uno a su casa, reteniendo consi-
diciendo: «Mi mano me ha dado güeteando, como los perros, go a los trescientos.
la victoria». 3Vas a echar este ponlos a un lado; los que se arro- 9
E1 campamento de Madián
pregón ante la tropa: «El que dillen para beber, ponlos al otro les quedaba abajo, en el valle. Y
tenga miedo o tiemble, que se lado. el Señor habló a Gedeón aquella
6
vuelva». Los que bebieron lengüetean- noche:
Se volvieron a casa veintidós do (llevándose el agua a la boca -Levántate, baja contra el
mil hombres, y se quedaron diez con la mano) fueron trescientos; campamento enemigo, que yo te
mil. los demás se arrodillaron para lo entrego. l0Si no te atreves, ba-
4 beber.
E1 Señor dijo a Gedeón: ja con tu escudero Fura hasta el
7
-Todavía es demasiada gente. E1 Señor dijo entonces a Ge- campamento. "Cuando oigas lo
Hazlos bajar a la fuente, y allí te deón: que dicen, te sentirás animado a
los seleccionaré. El que yo te -Con estos trescientos que han atacarlos.

traatacar o escurrirse velozmente. Es mejor hará la selección y no Gedeón por criterios


recurrir a una estratagema que los turbe y los de razón; no serán las cualidades mostradas
disperse: es lo que hará Gedeón. Para la estra- en el gesto, sino la palabra del Señor quien
tagema, un ejército numeroso puede ser un decida. Es algo como echar a suertes.
obstáculo; un grupo manejable de gente espa- 7,5 El verso continúa dejando la solución
bilada y ágil prestará mejores servicios. El suspensa. El modo de beber servirá para
idear y realizar la estratagema es lo que hizo hacer dos grupos desiguales, la elección de
famoso y cantado a Gedeón. El presente capí- Dios vendrá después. El modo de beber no
tulo lo contará en tres tiempos sugestivos. está bien definido en el texto, pues parece
7,1-8 El primer tiempo trata de la selec- confundir el lengüetear y el llevarse el agua a
ción de los guerreros para la estratagema. El la boca con la mano.
autor lo explota para proponer la paradoja del 7.7 Si alguna relación hay entre el modo de
auxilio divino, realizada en el motivo de la vic- beber y la elección es que el Señor ha elegido
toria del débil. El hombre se gloría frente a a los que se tumbaron para beber, a los que
Dios cuando se arroga el éxito, el triunfo, el hicieron como perros; pero basta pensar en la
mérito: Dt 8; Jr 48,42; 1 Cor 1,29; 3,21; 4,7. relación cuantitativa, el Señor ha escogido el
El final del v. 8 explica la situación estratégi- grupo más pequeño, para revelar su poder.
ca: la gente de Gedeón ocupa un puesto más 7.8 El comienzo del verso es dudoso: no
alto desde donde se puede ver el dilatado está claro el sujeto ni se ve la razón del dato.
campamento enemigo. Cambiando una consonante se leería "cánta-
7.1 El nombre de la fuente servirá para la ros" en vez de provisiones: Gedeón quiere
primera aliteración: los que tiemblan se reti- asegurarse un número abundante de cánta-
ran. * = Fuentemblor. ros y trompetas.
7.2 Esa expresión se reserva para el 7,9-15 El segundo tiempo tiene valor de
Señor: Is 59,16; 63,5, y es como la respues- signo, indicando que ha llegado el momento.
ta a 6,14. Véanse también Jr 17,14; Job 40, Todos reconocían el valor revelatorio de los
14 (irónico). sueños (recuérdense los de José); el pan de
7.3 Según la legislación de Dt 20,8 (cam- cebada representa al pueblo de agricultores,
biando el segundo verbo para obtener la ali- la tienda a los beduinos, también es signifi-
teración). El texto hebreo contiene una frase cativa la desproporción entre la hogaza y la
ininteligible sobre el "monte de Galaad". tienda bien sujeta con estacas y cuerdas.
7.4 Según el texto, es Dios mismo quien 7,11 2 Re 7,5.8.
7,12 JUECES 488

Gedeón y su escudero Fura ba- un cántaro vacío y una antorcha tó, y empezaron a gritar y a huir,
jaron hasta las avanzadas del cam- en el cántaro. l7Luego les dio es- 22mientras seguían sonando las
pamento. l2Madianitas, amale- tas instrucciones: trompetas. El Señor hizo que se
citas y orientales estaban tumba- -Fijaos en mí y haced lo mis- acuchillasen unos a otros en el
dos por el valle, numerosos como mo que yo. Cuando llegue a las campamento y que huyeran has-
langostas; sus camellos eran in- avanzadas del campamento, vo- ta Bet Hassittá*, en dirección a
contables, como la arena de la sotros haced lo que yo haga. Sartán, hasta las lindes de Abel
playa. 13A1 acercarse Gedeón, ca- l8
Yo tocaré la trompeta, y con- Mejolá*, frente a Tabat. Los
23

sualmente estaba uno contando un migo los de mi grupo; entonces israelitas de Neftalí, Aser y todo
sueño al compañero: también vosotros tocáis en torno Manases se unieron en persecu-
24
-Mira lo que he soñado: una al campamento y gritáis: ¡El Se- ción de Madián. Gedeón había
hogaza de pan de cebada venía ñor y Gedeón! enviado mensajeros que avisa-
rodando contra el campamento 19
Gedeón llegó con los cien ron en la serranía de Efraín:
de Madián, llegó a la tienda, la hombres de su grupo a las avan- -Bajad contra Madián. Ocu-
embistió, cayó sobre ella y la zadas del campamento, justamen- padles los vados del Jordán hasta
revolvió de arriba a abajo. te cuando empezaba el relevo de Bet Bará.
I4 25
E1 otro comentó: medianoche; en cuanto se hizo el Todo Efraín corrió a ocupar
-Eso significa la espada del is- cambio de guardia, Gedeón tocó los vados hasta Bet Bará, y apre-
raelita (de Gedeón, hijo de Joás): la trompeta y rompió el cántaro saron a dos jefes madianitas,
Dios ha puesto en sus manos a que llevaba en la mano. Oreb y Zeeb. A Oreb lo degolla-
20
Madián y todo el campamento. Entonces los tres grupos to- ron en Sur Oreb*, a Zeeb en
l5
Cuando Gedeón oyó el sue- caron las trompetas y rompieron Yequeb-Zeeb*. Siguieron en
ño y su interpretación, se pros- los cántaros; luego, empuñando persecución de los madianitas y
ternó. Luego volvió al campa- en la mano izquierda las antor- le llevaron a Gedeón, al otro
mento israelita y ordenó: chas y las trompetas con la dere- lado del Jordán, las cabezas de
-¡Arriba, que el Señor os en- cha para poder tocar, gritaron: Oreb y de Zeeb.
trega el campamento de Madián! -¡El Señor y Gedeón!
l6 21
Dividió a los trescientos Y se quedaron todos en su
hombres en tres cuerpos y entre- sitio alrededor del campamento. 8 'Pero los efraimitas se le que-
gó a cada soldado una trompeta, Todo el campamento se alboro- jaron:

7,16-22 La famosa estratagema es más cintura o al hombro. Podemos imaginarnos el


fácil de imaginar en su conjunto que en sus grito de guerra repetido rítmicamente por los
detalles. Los tres cuerpos de Gedeón avan- guerreros. El ejército enemigo intenta salvar-
zarán sigilosamente hasta rodear a Madián se en TransJordania, y en la persecución in-
por tres lados, dejando salida sólo hacia el tervienen los soldados que no servían para la
Jordán. Una vez situados, en el momento en estratagema nocturna.
que la nueva guardia se despereza del sueño 7,22 * = Casalacacia; Prado Bailen.
y se acostumbra a la oscuridad, Gedeón dará 7,24-25 y 8,1-3 La intervención de Efraín
la señal convenida. De repente los beduinos en este momento es difícil de explicar. Son ve-
se despertarán sobresaltados al estruendo rosímiles las tensiones entre tribus hermanas:
de trescientas trompetas, y al salir de las Efraín y Manases se consideran descendien-
tiendas verán el llamear de cientos de antor- tes de José. La anécdota ilustra por igual el en-
chas por tres lados del campamento. Tantas tusiasmo de Efraín y la habilidad de Gedeón.
luces y trompetas anuncian un ejército in- 7,25 No es raro entre los jefes antiguos
menso; turbados por el pánico y tropezando llevar nombres de animales (también los lle-
en la oscuridad, se precipitarán a salvar sus van Débora y Yael). El narrador parece insi-
cosas, a montar en sus camellos, y en la con- nuar que su muerte da nombre a dos lugares.
fusión se herirán unos a otros. * = Peñalcuervo; Lagar del Lobo (Oreb =
No es tan fácil imaginarse cómo sustentan cuervo; Zeeb - lobo).
los cántaros con las antorchas y cómo los
rompen. Para esta operación necesitan las 8,1 La reclamación de los efraimitas
dos manos; llevarían la trompeta colgando a la puede estar dictada por la codicia y no sólo
489 JUECES 8,18

-¿Qué es lo que has hecho no -¿Qué, tienes ya en el puño a turó a los dos reyes madianitas,
llamándonos cuando salías a Zébaj y a Salmuná para que Zébaj y Salmuná. El resto del
luchar contra Madián? demos de comer a tus soldados? ejército huyó a la desbandada.
2 7 l3
Y se lo reprochaban dura- Gedeón contestó: Gedeón, hijo de Joás, volvió
mente. El les respondió: -Cuando el Señor me entregue de la batalla por la Male de Je-
-¿Qué supone mi hazaña com- a Zébaj y a Salmuná cautivos, os res*. 14Echó mano a un mucha-
parada con la vuestra? Vale más trillaré las carnes con espinas y cho de Sucot, lo sometió a inte-
el rebusco de Efraín que toda la cardos del páramo. rrogatorio y el muchacho le dio
vendimia de Abiezer. 3A voso- 8
Desde allí subió a Penuel, y una lista de las autoridades y con-
tros os ha entregado el Señor los les pidió el mismo favor; pero cejales de l5Sucot, setenta y siete
jefes de Madián, Oreb y Zeeb. los de Penuel le respondieron lo personas. Entonces Gedeón fue a
¿Qué he podido yo hacer al lado mismo que los de Sucot. 9Y tam- los vecinos de Sucot y les dijo:
de esto? bién contestó a los de Penuel: -Aquí tenéis a Zébaj y a Sal-
Con esta respuesta se calmó la -Cuando vuelva victorioso, muná, por los que os burlasteis
cólera de los efraimitas contra derribaré esa torre. de mí, diciendo: «¿Qué, ya tie-
l0
Gedeón. Zébaj y Salmuná estaban en nes en el puño a Zébaj y a Sal-
4
Gedeón llegó al Jordán y lo Carcor con sus tropas, unos muná para que demos de comer
cruzó con sus trescientos hom- quince mil hombres. Era todo lo a tus soldados, que vienen ago-
bres, agotados y hambrientos. 5Y que quedaba de los soldados tados?»
l6
dijo a los vecinos de Sucot*: armados de espada de los orien- Agarró a los concejales de la
-Haced el favor de darme tales, pues las bajas habían sido ciudad y los desolló con espinas y
unas cuantas hogazas de pan ciento veinte mil. cardos del páramo. l7Derribó tam-
1
para la tropa que marcha conmi- 'Gedeón subió por la ruta de bién la torre de Penuel y pasó a
go, porque vienen agotados, y los beduinos, al este de Nóbaj y cuchillo a la población. l8Luego
voy persiguiendo a Zébaj y a Yogbohá, y atacó al enemigo preguntó a Zébaj y a Salmuná:
Saímuná, reyes madianitas. cuando menos lo esperaban, -¿Cómo eran los hombres que
6 l2
Las autoridades de Sucot le Zébaj y Salmuná lograron huir, matasteis en el Tabor?
respondieron: pero Gedeón los persiguió y cap- Respondieron:

por la honra, pues una victoria como aquella 8,5 Los nombres de los dos jefes suenan
permitía un sustancioso botín. a "Matanza" y "Refugio negado", lo que hace
8,2-3 Gedeón parece adaptar un prover- pensar en una deformación burlesca de nom-
bio, o forma proverbial, oponiendo a la tribu bres originales; el segundo podría ser teofóri-
de Efraín el clan de Abiezer. La frase se pres- co, compuesto de "refugio" y el nombre de su
ta a juegos de palabras, dadas las semejan- dios (hay un Mení, dios de la fortuna). * = Ca-
zas fonéticas de rebusco-hazañas-chiquillos banas. 1 Sm21,4.
Colelota-lilot-'olalim) de vendimia-fortaleza 8,7 El hebreo describe el suplicio del
(bas\r-basor). desollar con el verbo "trillar", que puede ser
8,4-12 Podría tratarse de otra campaña de una metáfora (cfr. Sal 129,3).
Gedeón en TransJordania, con un ejército ma- 8,13* = Cuesta del Sol.
yor. El narrador quiere presentarlo como un 8,14 El texto indica un conocimiento no-
explotar la victoria conseguida persiguiendo al table del arte de escribir en aquella época.
enemigo en su territorio. El camino es largo y Quizá sean siete jefes y setenta ancianos o
exige el paso del torrente Yaboc, junto a Pe- concejales.
nuel; Carcor podría estar cerca de la moderna 8,18-21 Este es un caso de venganza de
Aman; es lógico que los beduinos de camellos sangre, que era ejercicio de la justicia vindi-
no teman a esa distancia una incursión de los cativa en aquellos tiempos. Es ley aceptada
israelitas. La gente de Sukkot (= Cabanas) y de por tribus y pueblos diversos, y codificada en
Penuel pertenecía a la tribu de Gad. Su res- Nm 35 y Dt 19. Gedeón, el hermano, cede el
puesta significa desentenderse de la causa oficio a Yeter, el sobrino, como para entre-
común de Israel. Se diría que ellos no tienen narlo: ha de ser uno de la familia quien eje-
que sufrir el pillaje de los beduinos. cute la venganza. Los jefes enemigos prefie-
8,19 JUECES 490

22
-Parecidos a ti. Tenían aspec- Los israelitas dijeron a Ge- los anillos de oro que pidió
to de príncipes. deón: Gedeón fue diecinueve kilos de
,9
Gedeón exclamó: -Tú serás nuestro jefe, y des- oro, sin contar las lunetas, pen-
-¡Mis hermanos maternos! pués tu hijo y tu nieto, porque nos dientes y los vestidos de púrpura
¡Vive Dios, que si los hubierais has salvado de los madianitas. que llevaban los reyes madiani-
23 tas, más los collares de los came-
dejado vivos, yo no os mataría Gedeón les respondió:
ahora! -Ni yo ni mi hijo seremos llos. 27Con todo ello hizo Ge-
20 deón un efod, que colocó en la
Y ordenó a Yéter, su primo- vuestro jefe. Vuestro jefe será el
génito: Señor. ciudad de Ofrá. Con él se prosti-
24 tuyó todo Israel: fue la tentación
-Anda, mátalos. Y añadió:
Pero el muchacho no desenvai- -Os voy a pedir una cosa: dad- de Gedeón y su familia.
28
nó la espada, porque tenía miedo; me cada uno un anillo de vuestra Madián quedó sometido a
era todavía un muchacho. porción del botín (los vencidos los israelitas y ya no levantó
2
'Entonces Zébaj y Salmuná llevaban anillos de oro porque cabeza. Con eso el país estuvo
le pidieron: eran ismaelitas). en paz cuarenta años, mientras
25
-Anda, mátanos tú, que tú eres Con testaron: vivió Gedeón.
29
un valiente. -Con mucho gusto. Yerubaal, hijo de Joás, se
Gedeón fue y degolló a Zébaj El extendió su manto, y cada fue a vivir a su casa. 30Gedeón
y a Salmuná. Luego recogió las uno fue echando un anillo de su tuvo setenta hijos, pues tenía
lunetas de sus camellos. porción en el botín. 26E1 peso de muchas mujeres. 3lUna concubi-

ren morir a manos de Gedeón; será menos objeto de culto transportable y como un orna-
deshonra ser muertos por un valiente: véan- mento del sacerdote. Según la teoría más
se los casos de Abimelec (9,54) y de Saúl (1 probable hoy, sería un manto cónico (como
Sm31,4). los de nuestras Vírgenes) ricamente adorna-
8,20 Nm 35,19. do; con él se vestía la estatua de la divinidad
8,22-23 La primera parte del desenlace o bien se exponía sólo como símbolo de su
nos revela algo de los antiguos intentos de presencia; a imitación suya se hacía un orna-
institucionalizar el mando, al estilo de otros mento para el sacerdote (Ex 28,6-14). Según
países. Que el vencedor en la guerra se con- el juicio del narrador, ese efod es un objeto
vierta en "juez" de tribu o de la confederación idolátrico que extravía a "todo Israel"; eso
es cosa normal; aquí leemos dos innovacio- supondría que el santuario local de Ofrá se
nes. Primera, el cargo no es juzgar, sino go- vuelve centro de atracción. La noticia parece
bernar; parece implicar mayor poder, aun- posterior; sería antigua la referencia a la
que se evite el título de rey. Segundo, el car- familia.
go será hereditario, como se viene haciendo 8,28 La fórmula típica del marco narrati-
en el sacerdocio. Es de notar que los jueces vo sirve de conclusión a la historia de Ge-
menores no instalan a sus hijos en el cargo, deón liberador. Gedeón no recibe el título de
sino que éste va girando por tribus y locali- juez, como Otoniel, Jefté y Sansón. La me-
dades (tampoco lo hicieron Moisés o Josué). moria de su hazaña pervive también en la
Si el sujeto "los israelitas" es original, la pro- fórmula "el día de Madián" (Is 9,3); lo recor-
puesta introduce un cambio grave en la con- dará la carta a los Hebreos 11,32.
federación, favoreciendo a la tribu de Ma- 8,29-34 Estos versos preparan el capítu-
nases. Gedeón apela al principio teocrático y lo siguiente. Gedeón, como gran señor, tiene
rehusa categóricamente, en una frase enfá- varias mujeres legítimas, que le dan hijos
tica. El título se aplica al Señor: Sal 59, 14 pertenecientes a su familia y clan; también
(Jacob); 22,29 (las naciones); 2 Cr29,12 (los
tiene una concubina siquemita, que le da un
reyes).
hijo perteneciente al clan de la madre. El
8,24-27 Segunda parte del desenlace. nombre Abimelec es teofórico, invoca a su
Gedeón, en cambio, no renuncia a una parte Dios como padre y rey. Siendo el padre quien
escogida del botín, como si quisiera retirarse impone el nombre, ese hijo parece encarnar
a gozar del premio de su victoria. El efod la negativa de Gedeón a aceptar el mando
aparece en el Antiguo Testamento como un hereditario, y es una confesión teocrática.
491 JUECES 9,3

na que tenía en Siquén también librado del poder de todos los lo materno, lo siguiente:
le dio un hijo, al que puso por enemigos de alrededor. 35Y no se MDecid a los siquemitas: ¿Qué
nombre Abimelec. mostraron agradecidos a la fami- os conviene más, que os go-
32
Gedeón, hijo de Joás, murió lia de Yerubaal-Gedeón, como biernen setenta, es decir, todos los
en buena vejez, y lo enterraron merecía por todo lo que hizo por hijos de Yerubaal, o que os
en la sepultura de su padre, Joás, Israel. gobierne uno solo? Y no olvidéis
en Ofrá, de Abiezer. 33Pero en Abimelec que yo soy de vuestra sangre.
cuanto murió, otra vez los israe- 3
Sus tíos maternos lo comuni-
litas se prostituyeron con los ído- 9 'Abimelec, hijo de Yerubaal, caron a los siquemitas, y éstos se
los, eligiendo como dios suyo a fue a Siquén, a casa de sus tíos pusieron de parte de Abimelec,
Baal del Pacto, 34sin acordarse maternos, y les propuso a ellos y pensando:
del Señor, su Dios, que los había a todos los parientes de su abue- -¡Es pariente nuestro!

8.32 Heb 11,32. do cerca de Siquén una propiedad donde en-


8.33 La fórmula genérica de 2,19 se es- terrar los huesos de José. Leví como tribu se
pecifica con el nombre o título de la divinidad. dispersa, Simeón reaparece al sur, donde se
En rigor Baal del Pacto podía ser un título de funde con Judá. El capítulo presente supone
Yhwh, unido como soberano a su pueblo con una convivencia pacífica de poblaciones
un pacto. El capítulo siguiente nos saca de cananeas e israelitas en la comarca.
dudas: se trata de un dios cananeo venerado En la dinámica de la obra el capítulo sirve
en Siquén; pero no sabemos a qué pacto se de contraste, y su personaje de antagonista.
refiere. ¿Un pacto de convivencia con los is- Se elige a sí mismo, rompe la paz, pierde en
raelitas?, ¿un pacto con la misma divinidad?, vez de salvar. Su muerte violenta es como
¿simplemente el dios que garantiza los pac- una némesis que restablece el curso de la
tos humanos? historia. Literariamente es uno de los capítu-
8.34 El narrador juzga duramente el he- los más ricos. Tiene tipos mejor trazados, va-
cho, que equivale a olvidarse del Señor su riedad de escenas, intervención coral. Con
Dios y su liberador. Es decir, más bien apos- material heterogéneo el autor último ha sabi-
tasía que sincretismo. do componer un relato que se impone por su
8.35 Esta otra introducción confunde un belleza trágica.
poco los sucesos siguientes, al hacer a los Es extraño que el tema no haya sido ex-
israelitas culpables de deslealtad, sin distin- plotado por dramaturgos y compositores. Para
ciones. Es mucho generalizar. montar las piezas, el autor utiliza desde luego
el enlace normal: "le informaron, se enteró", tan
ABIMELEC frecuente en la narrativa hebrea; a esto añade
otras correspondencias sutiles que iremos
Como el último capítulo de Josué, éste notando. La historia es bastante "profana" en
nos traslada al corazón de Palestina, a Si- su desarrollo; es decir, Dios actúa en la pe-
quén, la ciudad situada entre el Ebal y el Ga- numbra o deja correrlos acontecimientos. Sólo
rizín, bien comunicada, medianamente de- a la mitad el autor atribuye a Dios el cambio
fendible; ciudad central, si miramos a Dan y radical de dirección, y al final reflexiona sobre
Berseba, al lago de Genesaret y al Mar esa acción como sacando la moraleja.
Muerto, al valle del Jordán y al de Sarón. 9,1-6 Se diría que en Siquén hay una po-
El libro de Josué no hace ninguna refe- blación mixta de cananeos e israelitas; la fa-
rencia a una conquista militar de Siquén, a milia materna de Abimelec sería cananea y el
pesar del afán del autor por enriquecer sus mensaje se dirige a los señores (¿propieta-
listas; la arqueología confirma ese silencio, rios?) de la ciudad. Abimelec apela a su pa-
pues no hubo destrucción de la ciudad hasta rentesco y propone un gobierno monárquico,
fines del siglo XII. También el Génesis habla sin emplear todavía el término de rey; a los
de una presencia de Jacob-Israel en la zona, siquemitas les impresiona el argumento del
que concluye violentamente por causa de parentesco, que equivale a un gobierno local,
Simeón y Lew', Gn 34; Jos 24,32 recoge una en vez del sometimiento a un poder externo,
tradición según la cual Jacob había compra- con el consiguiente pago de tributos.
9,4 JUECES 492

4 7
Le dieron setecientos gramos En cuanto se enteró Yotán, mecerme sobre los árboles?» ^En-
de plata del templo de Baal del fue, y en pie sobre la cumbre del tonces dijeron a la vid: «Ven a
Pacto, y con ese dinero Abime- monte Garizín, les gritó a voz en ser nuestro rey. l3Pero dijo la vid:
lec asalarió a unos cuantos deso- cuello: ¿Y voy a dejar mi mosto, que ale-
8
cupados y aventureros que se -¡ Oídme, vecinos de Siquén, gra a dioses y hombres, para ir a
pusieron a sus órdenes. 5Luego así Dios os escuche! Una vez mecerme sobre los árboles?» ' '•En-
fue a casa de su padre, a Ofrá, y fueron los árboles a elegirse rey, tonces dijeron todos a la zarza:
asesinó a sus hermanos, los hijos y dijeron al olivo: Sé nuestro rey. «Ven a ser nuestro rey». I5Y les
9
de Yerubaal, a setenta hombres Pero dijo el olivo: «¿Y voy a dijo la zarza: «Si de veras queréis
en la misma piedra. Sólo quedó dejar mi aceite, con el que engor- ungirme vuestro rey, venid a co-
Yotán, el hijo menor de Yeru- dan dioses y hombres, para ir a bijaros bajo mi sombra, y si no,
baal, que se había escondido. mecerme sobre los árboles?» salga fuego de la zarza y devore a
l0
6
Los de Siquén y todos los de Entonces dijeron a la higuera: los cedros del Líbano».
«Ven a ser nuestro rey». "Pero l6
Bet Millo* se reunieron para «Pues bien, ¿habéis procedi-
proclamar rey a Abimelec, junto dijo la higuera: «¿Y voy a dejar do sincera y lealmente procla-
a la encina de Siquén. mi dulce fruto sabroso para ir a mando rey a Abimelec? ¿Os ha-

9,4-5 En el templo se guardaba el tesoro Is 13,2; 40,9. Sus primeras palabras son un
religioso y también el civil. Los comienzos de nuevo alarde de aliteración.
Abimelec no difieren mucho de los de David. 9.8 El apólogo no parece de origen is-
Su ejército en cambio se parece bien poco a raelítico, ya que pone en bina complementa-
los voluntarios que han combatido bajo Barac ria a dioses y hombres. El estilo se basa en
o a los soldados de Gedeón; gente sin oficio la repetición sucesiva de fórmulas, al gusto
y sin escrúpulos, que aureolan a tal jefe. popular o infantil; el ritmo varía levemente
Desde el principio marca a Abimelec la rapi- algunas fórmulas; repetición y cambios pre-
dez en decidir y actuar. Esa piedra única paran y subrayan el elemento final. Olivo,
hace pensar en un lugar de ejecución, en un higuera y vid (o parra) son plantas básicas en
asesinato por orden y despiadado. la economía del país; con ellos contrasta la
9.6 * = El Terraplén podría ser un barrio nobleza de los cedros del Líbano (de buena
o una sección fortificada (una alcazaba). Es madera, pero sin frutos) y la mezquindad
notable la aliteración de este verso, montada dañina y peligrosa de la zarza.
sobre las consonantes de rey mlk. 9.9 El verbo /c¿>cr significa engordar, enri-
9,7-21 Yotán gritando desde la montaña quecer, sustentar, honrar. El aceite se usa
sagrada es la voz superviviente de Gedeón, también en el culto y para ungir reyes y sa-
es como la voz de la conciencia que acusa, cerdotes. La primera visita de los árboles es
casi voz profética. Natán, Isaías, Ezequiel para ungir al olivo: ¿hay ironía en la pro-
imitarán sus procedimientos oratorios. Yotán puesta?, ¿hay una alusión al primer intento
puede ser nombre teofórico que significa de ungir a Gedeón?
"Yhwh es perfecto", y tiene un extraño pare- 9,13 Alegrar o también festejar.
cido con huérfano yatom. No le quedan más 9,15 No carece de ironía que la zarza
armas que la voz y la palabra, pero su maldi- ofrezca su sombra, su asilo, a los árboles; en
ción será más fuerte que el valor y las armas cambio no extraña que sea causa de un in-
del hermanastro. No tiene personalidad inde- cendio forestal. El tema del fuego y las ramas
pendiente, aparece y desaparece de la narra- se materializa en 48-49; el tema de la sombra
ción, con la función exclusiva de pronunciar resuena con otra función en el v. 36. La pará-
ese discurso. Sus últimas palabras son como bola es ya bastante significativa: los nobles
una síntesis de las bendiciones y maldiciones cedros de Siquén han elegido rey a una
pronunciadas litúrgicamente en aquel lugar, zarza siniestra que será su ruina.
según Jos 8,30ss, con un acento enfático 9,16-20 Yotán aplica la parábola explo-
sobre la maldición. tando los últimos elementos en una perora-
9.7 Es un poco exagerado decir que des- ción elocuente y apasionada. En sus pala-
de la cumbre se hace oír; el efecto es más bras indica que también los siquemitas su-
bien exaltar su figura y su pulpito; recuérdese frían bajo los golpes de Madián.
493 JUECES 9,26

béis portado bien con Yerubaal y béis portado hoy sincera y leal- ciones entre Abimelec y los
su familia? ¿Os habéis portado mente con Yerubaal y su familia, siquemitas, que lo traicionaron.
24
con él como merecían los favo- celebradlo con Abimelec y que Así, el asesinato de los setenta
res que os hizo? I7-Mi padre lu- él lo celebre con vosotros; 20pero hijos de Yerubaal, la sangre de
chó por vosotros exponiéndose a si no es así, ¡salga de Abimelec sus hermanos, recayó sobre
la muerte y os libró del poder de fuego que devore a los de Siquén Abimelec, que los había asesina-
Madián-. i8Al contrario, os ha- y a los de Bet Millo, salga fuego do, y sobre los de Siquén, cóm-
béis sublevado hoy contra la de los de Siquén y de los de Bet plices del asesinato. 25Los de Si-
familia de mi padre, asesinando Millo que devore a Abimelec!» quén le pusieron emboscadas en
a sus hijos, setenta hombres, en 21
Luego Yotán emprendió la los puertos de la sierra y despo-
la misma piedra, y habéis nom- huida y marchó a Beer*; allí se jaban a los caminantes que pasa-
brado rey de los siquemitas a quedó por miedo a su hermano ban por allí. Abimelec se enteró.
26
Abimelec, hijo de una criada de Abimelec. Gaal, hijo de Obed, vino a
mi padre, con el pretexto de que 22
Abimelec gobernó a Israel Siquén con sus hermanos y se
es pariente vuestro. l9Si os ha- tres años. 23Dios enconó las rela- ganó la confianza de los sique-

Tratándose de una pequeña pieza de la esa comunicación y hace que las carava-
oratoria antigua, es interesante observar sus nas busquen rutas más seguras Si se trata
recursos: las preguntas retóricas, las condi- de grupos menores de caminantes, el daño
cionales, la fuerte antítesis entre dos con- sufrido crea enemistades y rencores de gru-
ductas, la ponderación de los hechos, la pe- po. De este modo comienza la tensión entre
riodización en grupos ternarios (habéis - ha- siquemitas y Abimelec. Este se entera, pero
béis - habéis / luchó - se expuso - salvó / difiere la acción.
sublevad - matado - nombrado rey), el mo- 9,27 2 Sm 16,10; 1 Re 21,10.
vimiento rítmico de contracción y expansión 9,26-41 El episodio de Gaal tiene las tra-
de la frase. zas de una inserción: la narración podría sos-
9.21 * = El Pozo. tenerse sin él, Gaal aparece y desaparece sin
9.22 La escueta noticia es problemáti- antecedentes ni consecuentes, es hasta ahora
ca, porque no explica su alcance y porque un desconocido, lo mismo que Zebul. Con to-
no sabemos si es histórica. El verbo emple- do, el episodio enriquece el relato con una
ado puede significar reinar en lenguaje se- figura interesante y con una escena sugestiva;
mítico oriental. Israel suele designar la con- al retrasar el desenlace, permite que crezca la
federación de tribus. tensión entre las dos partes.
9,23-24 El cambio de situación no se pro- El nombre del personaje, tal como lo da
duce por razones visibles, en un cauce narra- el texto actual, se traduce "Fastidio, hijo de
tivo lógico. Un poco ex machina el autor lo in- Esclavo". La raíz g'l significa también recha-
troduce con una reflexión teológica, redacta- zar, repudiar, abortar; 'ebed forma parte de
da en fórmulas muy intelectuales, con para- nombres teofóricos como Abdías, Abdula,
lelismos y desarrollo por sucesiva bifurca- Abdeel. Con el nombre juega el comienzo del
ción; el punto capital es que el castigo mutuo episodio, con el apellido el final.
pagará la mutua complicidad. Es significativo Gaal repite con variaciones los comien-
el subrayado del término hermanos: apelan- zos de su rival: convence a los siquemitas y
do a una hermandad: los siquemitas han los pone de su parte. Apela al honor de los
nombrado rey a Abimelec, y para ello han vecinos -Abimelec a la conveniencia-, se
ayudado a quebrantar otra hermandad más trae su familia -Abimelec impuso el mando
íntima; cómplices de un fratricidio, la sangre de uno-, se queda a residir en Siquén -Abi-
envenenará la amistad que fundó. melec reside fuera-. Gaal habla, mientras
El "mal espíritu" (que encona las relacio- Abimelec actúa. Muy pronto se verá que la
nes) se opone al espíritu que mueve a los táctica de Abimelec es superior; con todo, ya
héroes auténticos: Jefté y Sansón. no logrará sanar la división.
9,25 El movimiento de caravanas asegu- 9,26 La rapidez de su éxito parece indi-
ra el comercio exterior y rinde a quien cobra car que Gaal era también siquemita: lo con-
impuestos de tránsito; el bandidaje desarticu- firma el plural "nosotros" de su discurso.
9,27 JUECES 494

mitas. 27Salieron al campo, a la ces actúa, que es tu ocasión. huían hacia las puertas de la ciu-
vendimia, pisaron la uva y cele- 34
Abimelec se puso en marcha dad. 41 Abimelec se volvió a Aru-
braron la fiesta; fueron al templo de noche con su gente y se em- má, y Zebul desterró de Siquén a
de su dios y comieron y bebieron boscaron frente a Siquén, divi- Gaal y sus parientes.
42
entre maldiciones a Abimelec. didos en cuatro cuerpos. 35Gaal, A1 día siguiente, los de Si-
28
Gaal, hijo de Obed, les dijo: hijo de Obed, salió y se detuvo a quén se echaron al campo, y
-¿Quién es Abimelec y qué es las puertas de la ciudad, y Abi- Abimelec se enteró; 43tomó a su
Siquén para que seamos sus es- melec con su gente surgió de la gente, la dividió en tres cuerpos
clavos? ¡Un hijo de Yerubaal, y emboscada. 36Cuando Gaal los y se emboscó en el campo.
Zebul, su gobernador, que sirvie- vio, dijo a Zebul: Cuando los vio salir de la ciu-
ron en casa de Jamor, padre de -Mira, baja gente de las cum- dad, se lanzó al ataque y los des-
Siquén! ¿Por qué vamos a ser sus bres de los montes. trozó. 44Abimelec y los de su
esclavos? 29¡Ah, si yo tuviera Zebul contestó: grupo se abalanzaron contra la
poder sobre este pueblo! Quitaría -Las sombras de los montes ciudad y tomaron posiciones en
de en medio a Abimelec. Le diría: se te antojan hombres. las puertas, mientras los otros
«Refuerza tu ejército y sal». 37 dos grupos atacaban y derrota-
Pero Gaal insistió:
30
Zebul, gobernador de la ciu- -Baja gente de Tabbur Haa- ban a los del campo. 45Todo
dad, oyó el discurso de Gaal, hi- res*, y un grupo avanza por el aquel día estuvo Abimelec ata-
jo de Obed, y se encolerizó, 3,y camino de Elón Meonenim*. cando la ciudad; al fin la con-
mandó emisarios a Abimelec, 38
Entonces Zebul le dijo: quistó, pasó a cuchillo a todos
avisándole: -¿Dónde está esa boca que sus habitantes, la arrasó y la
-Mira, Gaal, hijo de Obed, ha decía: «¿Quién es Abimelec pa- sembró de sal.
46
venido con sus parientes a Si- ra que seamos sus esclavos?» A1 saberlo los de Torre Si-
quén y están soliviantando la ¡Esos son los que despreciabas! quén, se refugiaron en la cripta
ciudad contra ti. 32Ven de noche Sal ahora y lucha con ellos. del templo del dios del Pacto.
39 47
con tu gente y pon emboscadas Gaal salió al frente de los Abimelec se enteró de que es-
en el campo; 33por la mañana siquemitas y entabló batalla con taban reunidos los de Torre Si-
madrugas al salir el sol y atacas Abimelec. 40Abimelec lo persi- quén; 48subió al Har Salmón*
la ciudad. Gaal y los suyos sal- guió. Gaal emprendió la huida y con toda su gente, empuñó un
drán a presentarte batalla; enton- muchos cayeron muertos cuando hacha, cortó una rama de un ár-

9,27 El narrador tiene prisa en avanzar y campamentos y los va presentando en mira-


acumula ocho verbos en una frase. La fiesta da alterna, en rápido progreso; después, re-
de la vendimia era especialmente alegre, trasa el encuentro con un diálogo que revela
incluía sacrificios con banquete sagrado. En la cobardía del fanfarrón Gaal.
medio de la borrachera se sueltan las len- 9,37 * = Ombligo de la tierra: es el lugar
guas; maldecir al rey es delito de lesa majes- donde la tierra se une al cielo, y es el centro
tad, véanse Is8,21;2 Sm 16,10; 19,22; 1 Re religioso del orbe: Babilonia para los babilo-
21,10. nios, Roma para los romanos, etc.
9,28-29 Esta nueva pieza oratoria es * = Encina de los adivinos.
más bien un ejemplo minúsculo de demago- 9,39-40 Al llegar el encuentro de las dos
gia, con recursos simples, preguntas retóri- fuerzas, el autor nos defrauda. La victoria hu-
cas, admiraciones, triple repetición del verbo bo de ser parcial, cuando Gaal puede aban-
servir. En el v. 28 traducen otros "sirvan" en donar incólume la ciudad.
vez de "sirvieron". El "salir" es militar, y fun- 9,42 La salida de los siquemitas al cam-
ciona como palabra clave en el episodio po parece pacífica. Expulsado el principal
9,30 Zebul significa "príncipe". Repre- culpable, se creen quizá seguros. Para Abi-
sentaba en la ciudad al rey, que residía fuera. melec ha llegado el momento de la vengan-
No se atreve a intervenir personalmente, por- za. Sembró de sal según Dt 29,23.
que conoce la situación: las simpatías de que 9,46 Da la impresión que Torre-Siquén
goza Gaal. se encuentra separada de la capital, quizá
9,34-38 El autor se coloca a sí mismo y templo-fortaleza.
al lector en un puesto en que abarca los dos 9,48 * = Monte Umbrío.
495 JUECES 10,5

bol y se la echó al hombro, mien- aproximó a la puerta para pren- cayó la maldición de Yotán, hijo
tras decía a los suyos: derle fuego, pero una mujer le de Yerubaal.
-¡Aprisa, haced lo que me dejó caer sobre la cabeza una
veis hacer! piedra de moler y le partió el crá- JUECES MENORES (I)
49
Cada uno cortó una rama y neo. 54Abimelec llamó en segui- 10 A Abimelec le sucedió co-
siguieron a Abimelec. Apoyaron da a su escudero y le dijo: mo salvador de Israel Tola, hijo
las ramas sobre la cripta y pren- -Saca la espada y remátame, de Fuá, de Dodó, de la tribu de
dieron fuego al techo. Murieron que no se diga «lo mató una Isacar. Vivía en Samir*, en la se-
todos los de Torre Siquén, unos mujer». rranía de Efraín. 2Gobernó Israel
mil entre hombres y mujeres. Su escudero lo atravesó, y veintitrés años. Murió y lo ente-
50
Después Abimelec fue a Te- murió. rraron en Samir.
bes, la sitió y la conquistó. 5lEn 55
Al ver los israelitas que había 3
Le sucedió Yaír, el galadita,
medio de la villa había una torre muerto Abimelec, cada cual se que gobernó a Israel veintidós
fortificada, y allí se refugiaron fue a su casa. 56Así pagó Dios a años. 4Tuvo treinta hijos, que
todos los hombres y mujeres de Abimelec lo mal que se portó con montaban en treinta asnos y eran
la población, aseguraron por den- su padre, asesinando a sus setenta señores de treinta villas, llama-
tro los cerrojos y se subieron a la hermanos. 57Y todo el mal que das hasta hoy Villas de Yaír, en
azotea. 52Abimelec llegó junto a hicieron los de Siquén, Dios lo hi- Galaad. 5Yaír murió y lo enterra-
la torre, intentando asaltarla, 53se zo recaer sobre ellos. Sobre ellos ron en Camón.

9,48-49 A la letra, sale fuego de la zarza, dientes de Lot por turbias relaciones; Moisés
como decía el apólogo de Yotán. Y el Monte todavía no se los encuentra en su avance por
Umbrío (llamado así por su arbolado) ofrece TransJordania.
extraña sombra o refugio a la ciudad: Umbrío El presente episodio los muestra en un
es salmón aliterado con sombra sel. movimiento de expansión hacia occidente,
9,50 Tebes cae unos quince kilómetros al amenazando una de las tribus transjorda-
nordeste de Siquén. nas; cuando los amonitas logran establecer
9.54 1 Sm31,4. una cabeza de puente en Cisjordania, su
9.55 Se trata de aquellos Israelitas que presencia amenaza a otras tribus, lo cual
seguían a Abimelec en su lucha contra los significa de hecho una seria amenaza contra
cananeos de Siquén. la confederación. Esto basta al autor poste-
rior para generalizar el hecho, según su vi-
sión unificada y esquemática de los aconte-
JUECES MENORES I cimientos.
El episodio de Jefté se distingue en el
Aquí empieza la serie de seis jueces libro por su carácter "hablado"; la acción llega
"menores", de los cuales el tercero, Jefté, como resultado o consecuencia de un hablar
pertenece también a los "mayores". Varios de o parlamentar. Esto da coherencia al relato.
estos nombres aparecen en las genealogías Primero el pueblo parlamenta con el Señor
de Gn 46 y Nm 26. Tola representa la tribu de en una liturgia penitencial; después, los gala-
Isacar, y Yaír la de Gad, en TransJordania. ditas (o los gaditas habitantes en Galaad)
parlamentan con Jefté, para que asuma el
10,1 * = El Zarzal. mando militar; después, Jefté parlamenta
10,6-11,40 Los amonitas son un pueblo con los jefes amonitas, intentando salvar una
de origen nomádico, que se constituyen en paz justa. Así tenemos varios ejemplos del
reino, quizá muy avanzado el siglo XII, y han arte de la palabra, relativamente antiguos;
dejado su nombre a la moderna capital aunque probablemente son más tardíos que
Aman, en TransJordania. Su principal ocupa- otras partes del libro.
ción debió de ser un tiempo el servicio de las A manera de apéndices, el relato incor-
caravanas, actividad que recibe enorme im- pora dos tradiciones ricas en acción, más ca-
pulso con la domesticación del camello. Una racterísticas y más famosas en la literatura
vieja tradición, Gn 19,30-38, los considera europea: la hija de Jefté, la lucha con los
emparentados con los moabitas y descen- efraimitas, 11,34-40 y 12,1-6.
10,6 JUECES 496

Liturgia penitencial bién contra Judá, Benjamín y la os salven ellos en la hora del
6
tribu de Efraín; así que Israel lle- peligro!
Los israelitas volvieron a ha- gó a una situación desesperada. 15
Los israelitas insistieron:
cer lo que el Señor reprueba: die- '"Entonces los israelitas grita- -¡Hemos pecado! Haz de no-
ron culto a Baal y Astarté, a los ron al Señor: sotros lo que te parezca bien,
dioses de Siria, a los dioses de -¡Hemos pecado contra ti! pero líbranos hoy.
Fenicia, a los dioses de Moab, a Hemos abandonado al Señor, 16
Entonces quitaron de en
los dioses de los amonitas, a los nuestro Dios, para dar culto a los medio los dioses extranjeros y
dioses de los filisteos. Abando- baales. dieron culto al Señor, que cesó
naron al Señor, no le dieron culto. U
E1 Señor les respondió: en su cólera ante los sufrimien-
7
Entonces el Señor se encole- -Os he librado de los egipcios, tos de Israel.
17
rizó contra Israel y lo vendió a de los amorreos, de los amonitas Los amonitas, movilizados,
12
los filisteos y a los amonitas, y de los filisteos. Los fenicios, acamparon en Galaad. Los israe-
8 litas se movilizaron también y
que a partir de entonces opri- amalecitas y madianitas eran
mieron tiránicamente durante vuestros tiranos. Me gritasteis, y acamparon en Mispá*. l8La gen-
l3
dieciocho años a los israelitas de yo os salvé. Pero me habéis te decía:
TransJordania, enclave de Ga- abandonado, l4habéis dado culto a -El que empiece la guerra
laad en territorio amorreo. otros dioses. Por eso no volve- contra los amonitas será el cau-
9
Los amonitas pasaron el Jor- ré a salvaros. Id a gritar a los dio- dillo de los que vivimos en Ga-
dán con intención de luchar tam- ses que os habéis escogido. ¡Que laad.

10,6 Jue 2,1-5. que denuncia la gravedad de la recaída, que


10,6-8 Las fórmulas del marco se hinchan denuncia el juego cómodo de "volver a las
con afán enumerativo y van volviendo a las di- andadas" (precisamente el círculo que traza-
mensiones originales: primero, dioses de ba la "gran overtura").
cinco países; después, dos pueblos, finalmen- Los otros dioses son incapaces de salvar
te los amonitas. Siria y Fenicia están al nor- a Israel, mientras que la salvación define al
deste y noroeste, Amón y Moab al este, los Dios de Israel: "nuestro Dios es un Dios que
filisteos al oeste; con Edom al sur tendríamos salva" dice el salmo 68,21. La lista de siete
cerrado el círculo. Resulta extraño, aunque no pueblos parece haber sufrido manipulacio-
sea imposible, que los israelitas hubieran nes. A ello se debe la presencia de amonitas
adoptado los dioses filisteos. Tampoco parece y filisteos: del dominio fenicio no tenemos no-
probable, entonces, un dominio de los filisteos ticia, los amorreos pueden ser los dos reyes
en TransJordania -aunque tiempo más atrás de TransJordania, Sijón y Og.
hubiera una guarnición filistea en Betsán-. Se El rito de eliminar los ídolos repite el de
ve que el autor amplía, escribiendo una espe- Jos 24,23 y Gn 35,2.
cie de portada a los capítulos siguientes, in- 10.14 Jr 2,28.
cluidos los de Sansón: esto justifica el hablar 10.15 Jr 3,22-25.
de amonitas y filisteos. 10.17 Este verso adelanta acontecimien-
10,10-16 También la liturgia penitencial tos, pues el acampar frente a frente, supone
sirve de pórtico a las dos figuras siguientes. la existencia de un ejército con su jefe. Ade-
Es la tercera pieza de su género en el libro: más Galaad es toda una región, mientras que
el ángel del Señor en El Llanto (Boquín), Mispá es una localidad.
capítulo 2, el profeta del capítulo 6, y el Señor 10,17* = Atalaya.
aquí. La liturgia penitencial es diversa de 10.18 Si el sujeto es "la gente", el texto
otras: en vez del esquema normal, acusa- parece hablar de un estado de opinión: ante
ción-confesión, sigue un esquema propio, la amenaza presente y las futuras posibles,
confesión-acusación-confesión. De este Galaad necesita un jefe militar; incluso podría
modo las palabras de Dios adquieren una implicar que el auxilio de la confederación no
función de urgencia, de llamar a la seriedad funciona. En el texto hebreo hay una adición
en la conversión; son una negativa dialéctica que limita el sentido: "los jefes de Galaad".
497 JUECES 11,17
7 l2
Jefté Pero Jefté les respondió: Luego despachó unos emisa-
-Vosotros, que por odio me rios al rey de los amonitas con
11 'Jefté, el galadita, era todo echasteis de casa, ¿por qué venís esta embajada:
un guerrero, hijo de Galaad y de a mí ahora que os veis en aprieto? -¿Qué te he hecho yo para que
una prostituta. 2Galaad tuvo 8
Los concejales de Galaad le vengas contra mí, a hacer la gue-
otros hijos de su esposa legítima, contestaron: rra a mi país?
I3
y cuando llegaron a la mayoría -Así es. Ahora nos dirigimos E1 rey de los amonitas con-
de edad, echaron de casa a Jefté, a ti para que vengas con nosotros testó a los emisarios de Jefté:
diciéndole: a luchar contra los amonitas. -Israel, cuando venía de Egip-
-Tú no puedes heredar en casa Serás jefe nuestro, de todos los to, se apoderó de mi país, desde
de nuestro padre, porque eres que estamos en Galaad. el Arnón hasta el Yaboc y el Jor-
9
hijo de una mujer extraña. Jefté les dijo: dán; así que ahora devuélvemelo
3
Jefté marchó lejos de sus her- -¿De modo que me llamáis por las buenas.
14
manos y se estableció en el país para luchar contra los amonitas? Jefté envió una segunda
de Tob. Se le juntaron unos Pues si el Señor me los entrega, embajada al rey de los amonitas,
l5
cuantos desocupados, que hacían seré vuestro jefe. con esta respuesta:
l0
incursiones bajo su mando. Le respondieron: -Así dice Jefté: «Los israelitas
4
Algún tiempo después los -Que el Señor nos juzgue si no se apoderaron del país de
amonitas declararon la guerra a no hacemos lo que dices. Moab, ni del país de Arnón, ^si-
Israel. 5Los concejales de Galaad 1
'Jefté marchó con los conce- no que al venir de Egipto mar-
fueron al país de Tob a buscar a jales de Galaad. El pueblo lo charon por el desierto hasta el
Jefté, duplicándole: nombró jefe y caudillo, y Jefté Mar Rojo y llegaron a Cades.
-Ven a ser nuestro caudillo en juró el cargo ante el Señor, en l7Enviaron emisarios al rey de
:a euerra contra los amonitas. Mispá. Edom pidiéndole que les dejase

11,1-3 El nuevo héroe encarna el motivo quite y rehabilitación. La región donde actúa,
de la victoria del débil como variante particu- Tob = Bueno o Fértil, se encuentra, proba-
lar se trata de un bastardo desterrado que se blemente, en territorio de Edom, al sureste
vuelve jefe de bandidos. Es inevitable com- del Mar Muerto.
Dararlo con Abimelec y con la primera etapa 11,3 Jue 9,4.
de David. Si el nombre del padre coincide 11,4-11 Jefté conduce ahora las negocia-
con el de la región, el nombre del hijo apare- ciones desde una posición ventajosa. En la
ce como localidad en Jos 19,14. Jefté yiptah propuesta que le hacen, ¿no parece resonar
significa "abra", sin explicitar el nombre de la la historia de Yotán, de los árboles ofrecien-
divinidad -es fácil que la madre no fuera do el mando a la zarza? Sin usar el término,
sraelita- el nombre podría ser una invoca- la narración sugiere la conclusión de un
ción de la madre, pidiendo la fecundidad: pacto con juramentos mutuos.
*Dios abra mi seno", véase Is 66,9. El texto 11,13 Dt 2,16-25.
hebreo da la impresión de que los hijos legí- 11,12-13 Después de un contexto tan mili-
timos nacen más tarde y que Jefté durante tar, con los campamentos alineados, con la
cierto tiempo había sido considerado como el prisa de enviar al capitán a la batalla, no espe-
posible heredero. Expulsado y sin esperan- rábamos estas negociaciones diplomáticas,
za, su actividad como jefe de una cuadrilla elaboradas con tanto escrúpulo legal. Es un
podía ser asaltar caravanas o bien alquilar, Jefté inesperado y sorprendente. Cuando Is-
ocasionalmente, sus servicios a cualquier je- rael venía de Egipto, el territorio junto al Jor-
fe necesitado. dán, entre el Arnón y el Yaboc, pertenecía a
Todos los rasgos parecen escogidos Sijón, rey de Jesebón; Moab quedaba al sur
para subrayar su indignidad, no compensada del Arnón, los clanes amonitas se dispersaban
por el valor y la experiencia militar. Aquí, pre- al oriente. Según Nm 21,26, Sijón había arre-
cisamente, comienza a cambiar de dirección batado ese territorio al rey de Moab.
ia historia: al expulsarlo, sus hermanos han 11,15-27 En la segunda embajada Jefté
creado las bases de su carrera, de su des- introduce el relato de tres embajadas prece-
11,18 JUECES 498
27
atravesar el país, pero el rey de de Israel, que los derrotó y tomó »Así que yo no te he faltado.
Edom no hizo caso. Mandaron posesión de las tierras de los Eres tú quien me ofende decla-
también emisarios al rey de amorreos que habitaban aquella rándome la guerra. ¡Que el Se-
Moab y tampoco quiso. Enton- región. 22Tomaron posesión de ñor sentencie hoy como juez
ces los israelitas se instalaron en la demarcación de los amorreos, entre israelitas y amonitas!»
Cades. desde el Arnón hasta el Yaboc y 28
Pero el rey de los amonitas
l8
»Luego anduvieron por el desde el desierto hasta el Jordán. no quiso hacer caso al mensaje
23
desierto, bordeando Edom y »Pues bien, si el Señor, Dios de Jefté.
de Israel, expulsó a los amorreos 29
Moab; llegaron a la parte orien- E1 espíritu del Señor vino
tal de Moab y acamparon en la ante su pueblo, Israel, ¿tú ahora sobre Jefté, que atravesó Galaad
otra orilla del Arnón, sin violar quieres expulsarnos? 24Ya tienes y Manases, pasó a Mispá de
la frontera (pues el Arnón es la lo que te asignó tu dios Camós, Galaad, de allí marchó contra los
frontera de Moab). lo mismo que nosotros tenemos amonitas, 30e hizo un voto al
l9 lo que el Señor, nuestro Dios,
»Enviaron emisarios a Sijón, Señor:
rey de los amorreos, que reinaba nos ha asignado. 25Vamos a ver, 3I
-Si entregas a los amonitas
en Jesbón, pidiendo que les deja- ¿vales tú más que Balac, hijo de en mi poder, el primero que
se atravesar su territorio, de paso Sipor, rey de Moab? ¿Se atrevió salga a recibirme a la puerta de
hacia nuestra tierra; 20pero Sijón, él a pleitear con Israel? ¿Le mi casa, cuando vuelva victorio-
no fiándose de la petición de declaró la guerra? 26Cuando Is- so de la campaña contra los amo-
Israel de cruzar su frontera, reu- rael se instaló en el municipio de nitas, será para el Señor, y lo
nió sus tropas, acampó en Yasá y Jesbón y en el Aroer y en los ofreceré en holocausto.
presentó batalla a Israel. 2IE1 Se- pueblos que bordean el Arnón, 32
Luego marchó a la guerra
ñor, Dios de Israel, entregó a hace trescientos años, ¿por qué contra los amonitas. El Señor se
Sijón y todas sus tropas en poder entonces no los librasteis? los entregó: 33los derrotó desde

dentes: las tres son prueba de la voluntad 11,27 Las negociaciones toman la forma
pacífica de Israel, la tercera ha de servir de y términos de un pleito: protesta de inocen-
escarmiento a los amonitas. Los hechos na- cia, acusación formal y apelación a un tribu-
rrados se leen en Nm 20,14-21 (Edom); 2 1 , nal superior. Aquí Jefté renuncia a la diplo-
21-30; Dt 2,22-37; nada se dice de una macia y apela a su propio Dios, al Señor.
embajada a Moab. El hecho clásico de Moab Este juicio sucederá en la batalla que se ave-
es la intervención fallida de Balaán (véase cina, juicio de Dios que dará la victoria al ino-
cómo la recoge Josué en 24, 9-10), de la que cente. Jefté invoca al Señor como juez de la
hablará más adelante. historia; y el libro de los jueces se levanta a
11,19 Nm 21,21-26. una instancia definitiva. 1 Re 24,13.
11,23-24 Los mensajeros emplean un 11.30 Nm 30,1-10.
lenguaje diplomático, apelando a la creencia 11.31 Jefté promete al Señor un sacrificio
común que ve los diversos países como pro- humano, cosa no infrecuente en la época, pe-
piedad de dioses diversos, que los entregan ro prohibida a los israelitas: Dt 12,31; Lv
a sus pueblos. Camós es en rigor el nombre 18,21; 20,2; 2 Re 3,27; 17,31; Sal 107,38. Na-
del dios de Moab, el de los amonitas se suele turalmente hay que recordar Gn 22 (Isaac).
llamar Milcom; pero es posible que este se- Designando la víctima de ese modo, deja a
gundo sea más bien título "rey", y que origi- Dios la elección. El holocausto exige quemar
nariamente los dos pueblos emparentados la víctima después de matada. El narrador
compartieran la misma divinidad. En una vi- antiguo no parece condenar el voto. Ni Ben
sión más ortodoxa o más evolucionada, es el Sira, Eclo 46,11, ni Heb 11,32 hacen repro-
Señor quien reparte los territorios, como Dios ches o salvedades a Jefté; y la tradición anti-
universal (Dt 32,8; Jos 24,4). La victoria y la gua en general alaba y justifica su conducta.
ocupación durante cierto tiempo son pruebas 11,32-33 Aunque no se puede identificar
del acto divino de entrega, que el hombre no con seguridad la zona, parece que se trata
puede invalidar. de ciudades amonitas en la región suroeste
11,25 Nm22. de la actual Aman.
499 JUECES 12,4
37
Aroer hasta la entrada de Minit Y le pidió a su padre: Reyerta con los efraimitas
(veinte pueblos) y hasta Abel -Dame este permiso: déjame
Queramim*. Fue una gran derro- andar dos meses por los montes, 12 'Los efraimitas se amotina-
ta, y los amonitas quedaron suje- llorando con mis amigas, porque ron, cruzaron el Jordán hacia el
tos a Israel. quedaré virgen. norte y fueron a protestarle a
34 38
Jefté volvió a su casa de Su padre le dijo: Jefté:
Mispá. Y fue precisamente su hi- -Vete. -¿Por qué marchaste a la gue-
ja quien salió a recibirlo, con Y la dejó marchar dos meses, rra contra los amonitas y a noso-
panderos y danzas; su hija única, y anduvo con sus amigas por los tros no nos llamaste para que
pues Jefté no tenía más hijos o montes, llorando porque iba a fuéramos contigo?
hijas. 35En cuanto la vio, se ras- quedar virgen. 2
Jefté les respondió:
39
gó la túnica gritando: Acabado el plazo de los dos -Cuando yo andaba reñido con
-¡ Ay hija mía, qué desdichado meses, volvió a casa, y su padre los parientes y los amonitas me
soy! Tú eres mi desdicha, porque cumplió con ella el voto que presionaban, os pedí ayuda, y no
hice una promesa al Señor y no había hecho. La muchacha era me salvasteis. ^Entonces, viendo
puedo volverme atrás. virgen. que no había quien me salvara,
36 40
Ella le dijo: Así empezó en Israel la cos- me jugué la vida, marché contra
-Padre, si hiciste una promesa tumbre de que todos los años los amonitas, y el Señor me los
al Señor, cumple lo que prome- vayan las chicas israelitas a can- entregó. Por tanto, ¿a qué venís
tiste, ya que el Señor te ha per- tar elegías durante cuatro días a hoy a mí atacándome?
4
mitido vengarte de tus enemigos. la hija de Jefté, el galadita. Luego juntó a todos los de

11.33 * = Pradoviñas. de prejuicios religiosos? ¿Es una víctima ofre-


11.34 El verso supone que Jefté, antes cida al Señor de la vida y de la salvación, o a
de salir a la batalla, se había instalado con un dios de la guerra y de la muerte, un dios
todos los honores en Mispá; esto habría cruel que cobra las victorias en vidas inocen-
sucedido cuando juró su cargo. La hija sale tes y jóvenes? ¿Cuál es el sentido de este
conduciendo un grupo de danzantes, véase sacrificio? A lo mejor fue quedar como recuer-
Ex 15 (María) y 1 Sm 18,6. do de tiempos superados, como amonesta-
11.35 Prov 20,25. ción contra usos paganos; a lo mejor su sen-
11,37 El sentido más coherente con el tido es seguir denunciando la crueldad de los
conjunto de la narración es que la muchacha hombres que siguen ofreciendo víctimas hu-
llora el tener que morir sin haber sido esposa manas a sus ídolos seculares y crueles. La
y madre (véase Is 54,4); muchas madres, hija de Jefté y sus compañeras todavía siguen
jóvenes o no, morían entonces de sobreparto, vagando y llorando por los montes.
pero con el consuelo de dar vida a un hijo 11.39 2 Re 3,27.
(véanse por ejemplo Gn 35,16-18, 1 Sm4,19- 11.40 Eclo 46,11; Heb 11,32.
21); la hija de Jefté pasa sin dejar rastro vivo.
Queda su presencia literaria. El autor ha 12,1-6 Este episodio es otro testimonio de
operado con medios en extremo simples, las antiguas rivalidades entre tribus, que dura-
marcando un par de contrastes elementales. rán hasta bien asentada la monarquía. Parece
Jefté, que "era todo un guerrero", es al térmi- que a Efraín le toca llegar siempre tarde, como
no de su victoria un padre destrozado, que en el caso de Ehud, 3,27, en el de Gedeón, 8,1-
apenas puede expresarse, si no es repitien- 3, o no llegar, como sucede aquí. Y se muestra
do el mismo verbo y multiplicando irregular- muy celoso de su participación, sobre todo
mente la vocal i. La hija es una doncella que cuando ha visto la victoria. Estas tres historias
sale danzando al encuentro de su desgracia, parecen expresar cierto sentimiento de hostili-
y que pide una dilación de su sentencia sólo dad y burla hacia Efraín. No así el canto de
para llorar. Es un momento de la historia que Débora, donde Efraín abría la marcha.
logra conmovernos. 12,4 El texto hebreo añade "que decían:
Pero también nos turba. ¿Es esa mucha- ¡Escapados de Efraín es lo que sois vosotros!
cha una víctima de religiosidad auténtica, o ¡Galaad en medio de Efraín, en medio de
12,5 JUECES 500

7
Galaad y atacó a los de Efraín. Jefté gobernó a Israel seis enterraron en Ayalón*, en el te-
Los galaditas derrotaron a los años. Murió, y lo enterraron en rritorio de Zabulón.
efraimitas. 5Ocuparon los vados su pueblo de Galaad. l3
Después de él gobernó a Is-
del Jordán, cortándole el paso a rael Abdón, hijo de Hilel, natural
Efraín. Y cuando los efraimitas JUECES MENORES (II) del Piratón. J4Tuvo cuarenta hi-
fugitivos les pedían: «¡Dejadnos jos y treinta nietos, que monta-
pasar!», los galaditas pregunta- 8
Después de él gobernó a Israel ban sendos pollinos. Gobernó Is-
ban: «¿Eres de Efraín?»; el otro Ibsán, natural de Belén, ^uvo rael ocho años. l5Abdón, hijo de
respondía: «No»; 6y ellos le treinta hijos y treinta hijas. A sus Hilel, natural de Piratón, murió,
mandaban: «Di "cebada"». El hijas las casó fuera y a sus hijos y lo enterraron en Piratón, de la
decía «sebada», pues no sabía los casó con forasteras. Gobernó serranía de Efraín, en el término
pronunciar correctamente; en- a Israel siete años. l0Murió, y lo de Saalín.
tonces lo agarraban y lo degolla- enterraron en Belén.
ban junto a los vados del Jordán. "Después de él gobernó a Is- Sansón
Así murieron en aquella ocasión rael Elón, zabulonita. Gobernó a
cuarenta y dos mil efraimitas. Israel diez años. 12Murió, y lo 13 'Los israelitas volvieron a

Manases!". La frase repite cuatro palabras hacia la llanura del Sarón y hacia el mar por
que se leen más abajo y alude a otros moti- terrazas escalonadas, en continuidad des-
vos de rivalidad. cendente; por el contrario la zona de Judea
12.6 Hay aquí un testimonio curioso de las baja rápidamente, casi se precipita a valles y
antiguas diferencias dialectales, que también gargantas paralelas al mar, y vuelve a subir
podían dar origen a burlas maliciosas o crue- en un sistema de colinas de media altura
les. Aquí se trata de algo más que una burla, asomadas a la plana marítima. Esta zona de
pero los viejos narradores orales pudieron colinas se llama la Sefela; es decir, la Baja;
contarlo entre risas. En hebreo se trata de la se entiende, comparada con las montañas de
variación de la s inicial, que los efraimitas pro- Hebrón y Jerusalén. Por esa división, la Se-
nuncian s (el sonido inglés, sh; alemán, sen; fela tiene una vida independiente: es una
francés, ch, pronunciado como simple s mu- zona más suave de aspecto y clima, cruzada
da); la palabra hebrea es shibbolet (espiga). El por anchos valles perpendiculares, que al lle-
desenlace es trágico por tratarse de una tribu gar a la cadena central, se convierten en des-
de Israel, porque la victoria contra el extranje- filaderos. Por estos desfiladeros se penetra
ro ha provocado una división interior. El hecho difícilmente hacia el corazón de Judea, mien-
se presenta sin signos religiosos explícitos, tras que por los valles de la Sefela se baja
aunque la arrogancia es castigada y el héroe fácilmente a la Plana filístea, por donde pasa
es reivindicado. Una diferencia dialectal se la vía del mar.
hace símbolo de divisiones más profundas; la Esta zona apacible y expuesta le ha
pacífica espiga resulta fatal y produce una tocado en suerte a la tribu de Dan; y en una
cosecha de vidas junto al río divisorio. Y Jefté de sus cuencas más apacibles, formada por
sale aureolado de tragedia. la confluencia de varios valles o pasos, se
12.7 Seis años no es cifra convencional. encuentran Sorá y Estaol, los lugares donde,
12.8 Este Belén se encuentra probable- según la leyenda, nació y creció el héroe de
mente en zona fronteriza entre Zabulón y los danitas, Sansón; el rival de los filisteos
Aser. La tribu de Aser entraría así en la lista cuyo nombre sugiere una dedicación al Sol.
de los jueces. Los matrimonios de sus hijos e Los filisteos entran decididamente en es-
hijas con extranjeros podían obedecer a ra- cena en estos capítulos bíblicos y no la aban-
zones diplomáticas o de prestigio. donarán hasta los días de David. Un día serán
12,12 * = Cervera. la amenaza máxima de los israelitas; por ahora
son la molestia constante de los danitas.
SANSÓN Traían una cultura mediterránea desarro-
llada, sabían trabajar el hierro, durante cierto
La Sefela. La cadena central de Pales- tiempo debieron de controlar las vías maríti-
tina, en la extensión de Samaría, va bajando mas occidentales (antes de la expansión
501 JUECES 13,3
2
hacer lo que el Señor reprueba, y Había en Sorá un hombre de tenido hijos.
3
el Señor los entregó a los filiste- la tribu de Dan, llamado Manoj. E1 ángel del Señor se apare-
os por cuarenta años. Su mujer era estéril y no había ció a la mujer y le dijo:

fenicia). Se organizaban políticamente en be la bendición del Señor, y el espíritu de


una pentápolis, cuyos jefes llevaban el título Dios comienza a moverlo. ¿Cumple Sansón
de seranín (seran-im tyrann-os). Sus relacio- con los deberes de un consagrado y con el
nes con los vecinos danitas eran de paz ines- oficio de un salvador?
table; por su cultura y sus armas, llevaban las Más bien parece empeñarse en quebran-
de ganar. tar sus votos: bebiendo vino en los banque-
Rival de los filisteos no es la tribu entera, tes, comiendo miel contaminada por el con-
sino un héroe individual. A nivel de historia, tacto con un cadáver, uniéndose a mujeres
sus hazañas son travesuras, cosquillas o paganas, entregando su cabellera. Más que
punzadas a un enemigo superior. Muerto el un salvador parece un pecador que servirá de
héroe, los danitas tendrán que emigrar. Pero escarmiento, porque Dios no puede dejar im-
literariamente Sansón supera en fama al pune su sacrilegio. A Sansón lo mueve la
mismo Goliat. pasión con más fuerza que el espíritu de Dios.
El ciclo de Sansón. Esta denominación Como salvador tampoco encaja bien en
da idea del carácter compuesto de estos rela- la serie de "los débiles victoriosos". Dema-
tos y de su unidad de protagonista. Podemos siado fuerte y astuto para manifestar el poder
leer estas páginas con diversas actitudes, de Dios. Con todo, Sansón el fuerte se debi-
que no se excluyen. lita a sí mismo dilapidando sus fuerzas en
La primera será una lectura entretenida, aventuras guerreras y amorosas. Como gue-
por el placer de escuchar una buena narra- rrero es un individualista, incapaz de reclutar
ción. No importa que haya incoherencias o y guiar a los suyos a victorias sustanciales;
irregularidades entre las diversas piezas, como hombre, su debilidad son las mujeres,
•ncluso no es imposible que se le cuelguen al y también su perdición. Ya tenemos al débil
héroe triunfos ajenos -hoy no hay medio de que necesitábamos para salvar; pero, como
determinarle—. Los viejos narradores tenían resulta que es un pecador, infiel a sus com-
ingredientes abundantes para componer bue- promisos religiosos, el proceso de su acción
nos relatos: variedad de escenas y situacio- salvadora toma un curso paradójico. Por sus
nes, un héroe que junta fuerza y astucia, inge- pecados tiene que morir, como liberador tie-
nio y pasión, burlas que permiten reírse del ne que salvar: su muerte heroica será la con-
enemigo más poderoso, y la tragedia final. junción de las dos exigencias. Muere salvan-
Sin perder su viveza original, Sansón do, y su memoria es gloriosa.
asume un sentido simbólico para nosotros.
Sansón y Dalila, Hércules y Onfalia, la fuerza 13 Este es el relato de anunciación más
y el amor, el héroe ciego antes de ser cega- desarrollado del Antiguo Testamento. El
do, las vueltas monótonas del molino. Esta núcleo es realmente la fórmula clásica de
dimensión simbólica ha contribuido a la fama anunciación, dicha por el ángel del Señor y
y popularidad de estos relatos. repetida por la mujer; a partir de ella toma
A nosotros nos interesa, sobre todo, la cuerpo un relato de aparición.
'ectura religiosa del ciclo, sentido buscado ¿Quién se aparece? Cuando habla la
oor el autor último y presente de diversos mujer, es "un hombre de Dios" (que equivale
modos en los capítulos; por varios de sus a un profeta), "el que vino"; cuando habla el
elementos, por su inserción en el libro. El marido, también es un "hombre de Dios", "el
sentido religioso del personaje se propone que habló"; sólo al final lo llama "dios"; el
antes de que nazca, en su anunciación, que narrador lo llama casi siempre "el ángel del
ocupa un capítulo entero; elegido antes de Señor", y dice simplemente "el Señor" cuan-
nacer, como ninguno de los demás héroes do habla de la oración o del altar. Como
del libro, consagrado a Dios de por vida. Su ángel significa, en rigor, mensajero, podemos
consagración es un nazireato, que le impone resumir así: no se dice que el Señor se apa-
renuncias ascéticas y cúlticas. De joven reci- rezca, porque la aparición es como un salir
13,4 JUECES 502

8
-Eres estéril y no has tenido Manoj oró así al Señor: el niño y qué tiene que hacer?
hijos. 4Pero concebirás y darás a -Perdón, Señor: que vuelva ese I3
E1 ángel del Señor respon-
luz un hijo; ten cuidado de no be- hombre de Dios que enviaste y dió:
l4
ber vino ni licor, ni comer nada nos indique lo que hemos de ha- -Que se abstenga de todo lo
impuro, porque concebirás y da- cer con el niño una vez nacido. que le prohibí a tu mujer: que no
rás a luz un hijo. 5No pasará la 9
Dios escuchó la oración de tome mosto, que no beba vino ni
navaja por su cabeza, porque el Manoj, y el ángel de Dios volvió licores, ni coma cosa impura;
niño estará consagrado a Dios a aparecerse a la mujer mientras que lleve la vida que dispuse.
desde antes de nacer. El empeza- l5
estaba en el campo y su marido Manoj dijo al ángel del
rá a salvar a Israel de los filisteos. no estaba con ella. l0La mujer Señor:
6
La mujer fue a decirle a su corrió en seguida a avisar a su -No te marches, y te prepara-
marido: marido: remos un cabrito.
-Me ha visitado un hombre de -Se me ha aparecido aquel (No había caído en la cuenta
Dios que, por su aspecto terrible, hombre que me visitó el otro día. de que era el ángel del Señor).
1 ,6
parecía un mensajero divino; pero 'Manoj siguió a su mujer, fue Pero el ángel del Señor le
no le pregunté de dónde era ni él hacia el hombre y le preguntó: dijo:
me dijo su nombre. 7Sólo me dijo: -¿Eres tú el que habló con esta -Aunque me hagas quedar, no
«Concebirás y darás a luz un hijo; mujer? probaré tu comida. Si quieres
ten cuidado de no beber vino ni El respondió: ofrecer un sacrificio al Señor,
licor, ni comer nada impuro, por- -Sí. hazlo.
que el niño estará consagrado a ,2
Manoj insistió: l7
Manoj le preguntó:
Dios desde antes de nacer hasta el -Y una vez que se realice tu -¿Cómo te llamas, para que
día de su muerte». promesa, ¿qué vida debe llevar cuando se cumpla tu promesa te

de sí tomando figura, y por eso se emplea la 13,7 De ordinario el voto de nazireato era
perífrasis "el mensajero / ángel del Señor"; temporal, Nm 6, el caso de Sansón es extra-
para aparecer toma figura humana, por lo ordinario.
cual los hombres ven a un hombre que habla 13,11-18 En el diálogo hay un dato con-
como profeta, con aspecto de "mensajero di- creto, la dieta del niño; lo demás es negativo,
vino". Cuando esa figura desaparece su- misterioso. La primera identificación es vaga,
biendo en la llama del altar, los hombres des- el personaje rehusa el banquete y no dice su
cubren que era Dios mismo quien se mani- nombre, es evasivo y alusivo. Algo se insi-
festaba y hablaba. Estos datos completan los núa, que aún no se aclara. Se puede compa-
de la aparición a Gedeón en el capítulo 6. rar con la escena de Gedeón en el capítulo 6.
13,2 El tema de la esterilidad de la madre 13.15 Jue6,18s; Gn 18,6.
del héroe es común: Sara, Raquel, Ana. El 13.16 Hay sacrificios concebidos como
hijo es puro don de Dios. banquete, otros queman la víctima y se lla-
13,3-5 El esquema completo de anuncia- man holocaustos. El desconocido juega con
ción tiene las siguientes piezas: concepción y alusiones: como comida no acepta nada, co-
parto, nombre del niño y su explicación, una mo holocausto, el Señor lo aceptará.
dieta, historia futura del niño. Pueden verse 13,17-18 La pregunta por el nombre re-
los siguientes textos: Gn 16,11-12 (Ismael); cuerda las visiones de Jacob (Gn 32) y Moisés
Is 7,13-14 (el hijo de Acaz); el patrón pasa al (Ex 3). Sólo que Manoj considera todavía a su
Nuevo Testamento, donde lo utilizan Mateo y interlocutor como ser humano: quiere hacer un
Lucas, Mt 1,20-23; Le 1,11-20.26-37. Aquí homenaje o un obsequio al mensajero que le
falta el nombre, quizá porque Sansón no es trajo la gran noticia.
nombre teofórico (o alude a una divinidad La respuesta avanza por la línea de la alu-
pagana); en compensación se desarrolla el sión: es un adjetivo que se podría leer como
motivo de la dieta, de acuerdo con el destino nombre, "que es: misterioso"; la raíz hebrea
del héroe; es decir, ni a través de su madre significa lo que excede la mente humana, mis-
deberá tocar el vino la criatura. Su destino terioso, o la capacidad humana, milagroso, y
será "comenzar" lo que seguirán otros, Sa- de ordinario se predica de la divinidad (por
muel, Saúl y David. ejemplo, Is 9,5 Maravilla de Consejero; Sal
503 JUECES 14,1

2I
hagamos un obsequio? E1 ángel del Señor ya no se todo esto ni nos habría comuni-
I8
E1 ángel del Señor contestó: les apareció más. Manoj cayó en cado una cosa así.
-¿Por qué preguntas mi nom- 24
la cuenta de que aquél era el La mujer de Manoj dio a luz
bre? Es Misterioso. ángel del Señor, 22y comentó con un hijo y le puso de nombre
l9
Manoj tomó el cabrito y la su mujer: Sansón. El niño creció y el Señor
ofrenda y ofreció sobre la peña -¡Vamos a morir, porque he- lo bendijo. 25Y el espíritu del Se-
un sacrificio al Señor Misterioso. mos visto a Dios! ñor comenzó a agitarlo en Majné
:o 23
Al subir la llama del altar hacia Pero su mujer repuso: Dan*, entre Sorá y Estaol.
el cielo, el ángel del Señor subió -Si el Señor hubiera querido
también en la llama, ante Manoj matarnos no habría aceptado
y su mujer, que cayeron rostro a nuestro sacrificio y nuestra 14 •Sansón bajó a Timná y vio
tierra. ofrenda, no nos habría mostrado allí una muchacha filistea.

139,6). Al negarse a decir su nombre, apunta dote al padre; la fiesta podía durar al menos
hacia arriba. una semana, y los novios tenían sus respec-
13.18 Gn 32,10. tivos cortejos, en los cuales destacaba por su
13.19 Manoj recoge la sugerencia al ofre- papel el "amigo del novio" (especie de padri-
cer su sacrificio. En el título se contiene una no que lo arregla todo); la novia era llevada a
confesión: el Señor podrá hacer el milagro de casa del marido o de sus padres. Había una
dar un hijo a la mujer estéril, y hasta parece variante en la que la esposa quedaba en ca-
adelantar la acción de gracias por el beneficio. sa de sus padres, donde la visitaba el mari-
13,19-20 Los versos están marcados por do, y los hijos pertenecían al clan de ella.
el movimiento ascendente que expresa la Enigmas y apuestas podían ser uno de los
raíz 'ly (= subir), que designa también el entretenimientos de las fiestas.
sacrificio (= elevación): sube la víctima sobre En el relato, los enigmas o acertijos ad-
ía roca, sube la llama de sobre el altar hacia quieren una importancia decisiva, no sólo
el cielo, sube el ángel del Señor. En fuerte para influir en el curso de la acción, sino tam-
contraste, los esposos caen en tierra. bién para simbolizar los hechos. El verbo ngd
13.21 La desaparición final empalma en = informar (de un hecho, de una solución)
inclusión con la primera aparición (1,20). El sale catorce veces en forma negativa, positi-
"cayó en la cuenta" recoge y resuelve el "no va, de petición o de condición; nos dice, so-
nabía caído en la cuenta" del v. 16. bre todo, la reserva de Sansón que ha de ser
13.22 No se concede a los mortales ver conquistada, cosa que solamente la novia
a Dios, porque es una visión terrible que conseguirá.
-nata. Ex 33,20. El primer enigma y su respuesta parecen
13.23 La mujer impone la sensatez hu- contener alusiones sexuales: fuerza y dulzura,
mana por encima de una teología oficial, co- ¿qué más fuerte que el amor, qué más dulce
mo si le resultase más fácil entrar en el mun- que el amor? (y se podrían buscar alusiones
do de lo divino. más explícitas). El enigma resume en el relato
13,25 El espíritu del Señor es el elemen- el episodio del león; pero ¿por qué se introdu-
to dinámico que no dejará quietud al héroe, ce dicho episodio innecesario?
que lo moverá de modo imprevisible para que Si nos fijamos en la correspondencia del
cumpla su misión. * = Castrodán. león y de los enemigos muertos a manos de
Sansón, descubriremos un sentido que des-
14 La narración se centra en una boda borda a los comensales, incluido el héroe. La
ír
acasada, con el episodio de un león muerto fiera va a ser el pueblo hostil, al que ha de ata-
y un juego de enigmas; todo ello está bas- car Sansón con la sola fuerza de sus manos;
tante bien trabado y se articula en cinco o de ese pueblo vecino y enemigo sale algo
seis bajadas. dulce, que es la muchacha de Timná. Sansón
La boda normalmente se hacía por me- la recoge despreocupado. Pero una miel en
dio de los padres. Muchas veces ellos mis- contacto con el cadáver de la fiera está conta-
mos escogían la esposa, siempre pagaban la minada y puede ser fatal para el nazireo. Si el
14,2 JUECES 504

2
Cuando regresó les dijo a sus volvía para casarse con ella, se mujer de Sansón:
padres: desvió un poco para ver el león -Engaña a tu marido, a ver si
-He visto una muchacha filis- muerto, y encontró en el esque- nos enteramos de la solución,
tea en Timná. Pedídmela para leto un enjambre de abejas con que si no, te quemamos a ti y a la
esposa. miel; 9sacó el panal con la mano casa de tu padre. ¿O nos habéis
3
Sus padres le contestaron: y se lo fue comiendo por el ca- invitado para dejarnos sin nada?
,6
-¿Y no hay ninguna mujer en mino; cuando alcanzó a sus pa- Entonces la mujer de Sansón
tu parentela y en todo el pueblo dres, les dio miel, y la comieron, le fue llorando:
para que vayas a casarte con una pero no les dijo que la había re- -Ya me has aborrecido, ya no
chica de los filisteos, esos incir- cogido en el esqueleto del león. me quieres. A mis paisanos les
l0
cuncisos? Bajó a casa de la novia y has puesto el acertijo y a mí no
Pero Sansón insistió a su hubo allí un convite, como sue- me dices la solución.
padre: len hacer los mozos; ' 'y como le El le contestó:
-Pídemela para esposa, por- tenían miedo, le asignaron trein- -¡Conque no se la he dicho a
que ésa me gusta. ta compañeros que se cuidaran mi padre ni a mi madre y te la
4
(Su padre y su madre no sos- de él. voy a decir a ti!
l2 l7
pechaban que el Señor lo dispo- Sansón les dijo: Pero ella le estuvo llorando
nía así buscando un pretexto -Os voy a poner un acertijo; si los siete días del convite. Al fin,
contra los filisteos, que por en- me lo sacáis en estos siete días el día séptimo -tanto le importu-
tonces dominaban a Israel). del convite, os doy treinta sába- naba- le dijo la solución, y ella
5
Sansón bajó a Timná. Cuan- nas y treinta mudas; l3si no se la dijo a sus paisanos. i8Y
do llegaba cerca de las viñas de lográis sacarlo, me dais vosotros éstos dieron la respuesta a
Timná, le salió rugiendo un a mí treinta sábanas y treinta Sansón el día séptimo, antes de
leoncillo; 6el espíritu del Señor mudas. que entrase en la alcoba:
invadió a Sansón, que descuarti- Le contestaron: «¿Qué más dulce que la miel.
zó al león como quien descuarti- -A ver, di el acertijo. qué más fuerte que el león?».
I4
za un cabrito, y eso que no lleva- E1 dijo: Sansón repuso:
ba nada en la mano. Pero no se lo -Del que come salió comida, «Si no hubierais arado
contó a sus padres. del fuerte salió dulzura. con mi novilla,
7
Sansón habló con la mucha- Durante los tres primeros días no habríais acertado
cha, y le gustó. no pudieron dar con la solución. mi acertijo».
8 15 l9
Pasado algún tiempo, cuando Al cuarto día le dijeron a la Entonces lo invadió el espí-

relato presente no acaba en tragedia, en él 14,4 El paréntesis parece añadido por el


están sonando ya los motivos de otro episodio autor último, que además generaliza, según
semejante. El capítulo es casi como un ensayo costumbre. En aquel tiempo no todo Israel se
a escala reducida de lo que va a suceder. El encontraba bajo dominio filisteo.
relato tiene un tono bastante profano (salvo el 14,6 La presencia del espíritu en su lu-
paréntesis y la referencia al espíritu), y con- cha con la fiera da al acontecimiento un serv-
trasta fuertemente con la religiosidad del ca- tido particular; la fiera, particularmente el
pítulo precedente. león, es imagen frecuente del enemigo.
14.1 Timná se encuentra a pocos kilóme- 14,8-9 Muy seca tenía que estar la osa-
tros al sur de Sorá, todavía en la Sefela, en menta para que las abejas se alojasen er
una colina más baja; es ciudad fronteriza de ella; aun así, será un cadáver que contami-
poca importancia. Dt 7,3. naba. Por eso no dice a sus padre de dónde
14.2 Puede compararse con la historia procede la miel.
de Dina en Gn 34. 14.8 Nm 6,6.
14.3 El adjetivo "incircuncisos" retornará 14.9 Nm 5,2.
muchas veces con carácter despectivo y cier- 14,14 Gn 29,27.
ta connotación cúltica: son un pueblo profa- 14,19 La repetición de la frase liga enfá-
no, mientras que Sansón está especialmente ticamente esta escena con la del león, v. 6.
consagrado. Gn 24. Ascalón es una de las capitales filisteas.
505 JUECES 15,12

ritu del Señor, bajó a Ascalón, -Esta vez soy inocente del Luego se fue a vivir en la cueva
mató allí a treinta hombres, los daño que voy a hacer a los filis- del Sela Etam*.
9
desnudó y dio las mudas a los teos. Los filisteos fueron y acam-
4
que habían sacado el acertijo. Fue y atrapó trescientas zo- paron contra Judá, haciendo
Después, enfurecido, se volvió a rras; preparó teas, ató las zorras incursiones por la zona de Lejí*.
casa de su padre. 20Y su mujer rabo con rabo, con una tea entre l0
Judá protestó:
pasó a pertenecer a uno de los los dos rabos, -aprendió fuego a -¿A qué habéis venido contra
compañeros que habían cuidado las teas y soltó las zorras por las nosotros?
de él. mieses de los filisteos, incen- Los filisteos contestaron:
diando los haces, la mies sin -Venimos a capturar a Sansón
segar e incluso viñas y olivares. para devolverle lo que nos hizo.
6
15 'Algún tiempo después, Los filisteos preguntaron: "Entonces bajaron tres mil
cuando la siega del trigo, fue -¿Quién ha sido? judíos a la cueva de Sela Etam y
Sansón a visitar a su mujer, y le Les respondieron: dijeron a Sansón:
llevaba un cabrito. Pensó: -Sansón, el yerno del timnita, -Pero ¿no sabes que estamos
-Voy a llegarme a mi mujer, porque le quitó su mujer y se la bajo el dominio filisteo? ¿Por
en la alcoba. dio a un compañero. qué nos has hecho esto?
2
Pero su suegro no le dejó Entonces subieron los filisteos Les respondió:
entrar, diciendo: y prendieron fuego a la mujer y a -Les he pagado con la misma
-Yo estaba seguro de que la la casa de su padre. 7Sansón les moneda.
habías aborrecido, por eso se la dijo: ^Insistieron:
di a uno de tus compañeros. Pero -Por haber hecho eso, no pa- -Pues hemos venido para apre-
su hermana la pequeña es más raré hasta haberme vengado de sarte y entregarte a los filisteos.
guapa, acéptala en vez de la otra. vosotros. Sansón les dijo:
3 8
Sansón replicó: Y les sacudió una paliza. -Juradme que no me mataréis.

puerto de mar. La cólera de Sansón es la mueven grupos anónimos, sólo él tiene un


ruptura de hostilidades, motivada por la trai- nombre. Los enemigos de ayer parecen re-
ción. La miel resultó amarga. conciliados contra él. Sansón es un cazador
14,20 No se realiza la unión, cada uno de de raposas, que despacha como su ejército
!os dos retorna a su propio pueblo. personal, y se retira a donde habitan los bui-
tres. Le niegan su mujer y en la venganza se
15 Este relato está bien soldado con el la matan. Su arma será un hueso de animal,
anterior, por continuación y semejanza. Pero y para beber tendrá que gritar al Señor, cuyo
la narración se ensancha por la dialéctica de espíritu lo agita. ¡Qué diverso de los otros
la venganza. Los danitas son una tribu pe- héroes, Barac o Gedeón!
queña que separa a filisteos de judíos, como 15,1 Desde las alturas de la Sefela San-
la Sefela separa la plana marítima de la mon- són puede contemplar un paisaje escalonado
taña central; hasta ahora Sansón había ope- de olivares, viñedos y extensos campos de
rado dejando a sus espaldas la cadena mon- mieses en la Plana. Se le ha pasado la cóle-
tañosa donde reside la tribu grande de Judá, ra, siente la querencia de aquella muchacha
ahora se enciende la rivalidad, propagada filistea que todavía considera esposa suya.
por el fuego de Sansón. La tribu de Judá re- 15,5 Ex 22,5.
conoce al parecer un señorío moderado de 15,8a La expresión hebrea podría signifi-
los filisteos, quizá enviando algún tributo pa- car una llave en la pelea; pero el autor no
cífico, evitando motivos o pretextos de irrita- parece pensar en desafíos cuerpo a cuerpo.
ción. Pues los filisteos están mejor armados, A la letra suena "pierna sobre muslo".
mejor organizados y pueden apetecer una 15,8* = Peñalbuitre.
expansión hacia occidente. 15,9 * = Loma de la Quijada. Este nom-
En el proceso Sansón va creciendo en bre debe quizá su nombre al perfil que ofrece
fuerza y en soledad. Se retiran de la escena vista desde determinado sitio.
sus padres, no lo acompañan los de su tribu, 15,11 Los danitas que cuentan esta his-
lo persiguen los de Judá; en torno a él se toria sienten quizá animosidad contra la tribu
15,13 JUECES 506

l3 2
Le juraron: llamó a aquel sitio «Ramat Le- Corrió la voz entre los de Gaza:
-Sólo queremos apresarte y en- jí*». l8Pero sentía una sed enor- -¡Ha venido Sansón!
tregarte, no pretendemos matarte. me y gritó al Señor: Entonces lo cercaron y se
Entonces lo ataron con dos so- -Tú me has concedido esta apostaron junto a la puerta de la
gas nuevas y lo sacaron de la peña. gran victoria, ¡y ahora voy a mo- ciudad. Toda la noche estuvieron
,4
Cuando llegó a Lehi, los fi- rir de sed y a caer en manos de tranquilos, diciéndose:
listeos salieron a recibirlo con esos incircuncisos! -Al amanecer lo matamos.
l9 3
gran algazara; pero lo invadió el Entonces Dios abrió el pilón Sansón estuvo acostado hasta
espíritu del Señor, y las sogas de que hay en Lehi y brotó agua. medianoche; a medianoche se
sus brazos fueron como mecha Sansón bebió, recuperó las fuer- levantó, agarró las hojas de la
que se quema, y las ataduras de zas y revivió. Por eso a la fuente puerta de la ciudad con sus jam-
sus manos se deshicieron. ^En- de Lehi se la llama hasta hoy En bas, las arrancó con cerrojos y
tonces encontró una quijada de Haqqoré*. todo, se las cargó a la espalda y
asno reciente, le echó mano, la 20
Sansón gobernó a Israel du- las subió a la cima del monte,
empuñó y con ella mató a mil rante la dominación filistea vein- frente a Hebrón.
hombres. 16Después cantó: te años. 4
Más tarde se enamoró Sansón
«Con la quijada de un burro, de una mujer de Valle Sorec, lla-
zurra que zurro, Sansón y Dalila mada Dalila. 5Los príncipes filis-
con la quijada de un burro teos fueron a visitarla y le dije-
maté a mil hombres». 16 'Sansón fue a Gaza, vio allí ron:
I7
A1 terminar, tiró la quijada y una prostituta y entró en su casa. -Sedúcelo y averigua en qué

de Judá, que no los ayudó en sus momentos No sabemos por qué se menciona Hebrón a
difíciles. ¿No hubiera sido mejor enviar los 900 metros de desnivel y unos 60 kilómetros
tres mil hombres contra el enemigo común, el de distancia.
filisteo? El narrador no tiene miedo a los 16,4 Aquí empieza el episodio más famo-
números; una batida de tres mil contra uno. so de la historia de Sansón. Un poco pueden
15,13 En las sogas suena un motivo que haber influido en nuestra sensibilidad los
será central en el capítulo siguiente. nombres: Sansón y Dalila hacen una feliz pa-
15,17 * = Alto de la Quijada. reja fonética, reciamente masculino él, fina-
15.19 * = Fuente de la Perdiz, con toda mente femenina ella. Aunque a oídos hebre-
probabilidad. El narrador adapta la toponimia os el nombre Dalila les puede traer resonan-
a su intención narrativa, así el lugar recorda- cias de dll= exiguo, débil, o de zll= vil, libidi-
rá la hazaña de Sansón. noso. Dalila es además el único personaje
15.20 La fórmula tiene valor conclusivo con nombre en las andanzas de Sansón (sin
en los diversos episodios del libro, el número contar el padre).
veinte (mitad de cuarenta) es convencional. La historia está contada según las exigen-
Responde a una tradición que no conocía la cias de la narración popular. Estilizada en cua-
muerte heroica de Sansón, o a un autor que tro actos breves, construidos con piezas equi-
la consideró ignominiosa y la censuró. valentes y frases repetidas, preparando el últi-
mo, que se ensancha y trae el desenlace fatal.
16,1-3 Las puertas de una ciudad se ce- No se busca la verosimilitud realista, sino el
rraban de ordinario al anochecer. Sansón se efecto del movimiento y de los detalles. Los
ha metido en una trampa, y sus enemigos oyentes aceptan sin dificultad que nada me-
" pueden descansar despreocupados hasta el nos los cinco jefes de la pentápolis vayan a
alba, cuando se vuelven a abrir las puertas. entrevistar a la amante de Sansón y participen
Gaza era una de las capitales filisteas y su después en todas las incidencias; no pregun-
nombre significa La Fuerte. tan cómo se puede atar a un hombre sin que
El brevísimo relato se complace en alar- se despierte. Los oyentes conocen la historia,
gar el desenlace. Esas puertas son la protec- porque la han oído ya muchas veces, y ven
ción de la ciudad y el símbolo de su poder. cómo a la tercera llegan los filisteos a la cabe-
Sansón se contenta con una magnífica burla. llera prodigiosa de Sansón; saben que el se-
507 JUECES 16,23

está su gran fuerza y cómo nos en la alcoba). Pero él rompió las ré la fuerza, me quedaré débil y
apoderaríamos de él para sujetar- sogas de sus brazos, como si fue- seré como uno cualquiera.
lo y domarlo. Te daremos cada 18
ran un hilo. Dalila se dio cuenta de que
l3
uno mil cien siclos de plata. Dalila se le quejó: le había dicho su secreto, y
6
Dalila le dijo a Sansón: -Hasta ahora me has engaña- mandó llamar a los príncipes
-Anda, di me el secreto de tu do, me has dicho una mentira. filisteos:
gran fuerza y cómo se te podría Anda, dime cómo se te puede -Venid ahora, que me ha di-
sujetar y domar. sujetar. cho su secreto.
7 l9
Sansón le respondió: El respondió: Los príncipes fueron allá,
-Si me atan con siete cuerdas -Si trenzas las siete guedejas con el dinero. Dalila dejó que
humedecidas, sin dejarlas secar, de mi cabeza con la urdimbre y Sansón se durmiera en sus rodi-
perderé la fuerza y seré como las fijas con el batidor, perderé llas, y entonces llamó a un hom-
uno cualquiera. la fuerza y seré como uno cual- bre, que cortó las siete guedejas
8
Los príncipes filisteos le lle- quiera. de la cabeza de Sansón, y San-
l4
varon a Dalila siete cuerdas hu- Dalila lo dejó dormirse y le són empezó a debilitarse, su
medecidas, sin dejarlas secar, y trenzó las siete guedejas de la fuerza desapareció. 20Dalila gritó:
lo ató con ellas. 9Se apostaron al cabeza con la urdimbre y las fijó -¡Sansón, los filisteos!
acecho en la alcoba, y ella gritó: con el batidor, y le gritó: El despertó y se dijo:
-¡Sansón, los filisteos! -¡Sansón, los filisteos! -Saldré como otras veces y
El rompió las cuerdas como se El despertó y arrancó el bati- me los sacudiré de encima (sin
rompe un cordón de estopa cha- dor y la urdimbre. saber que el Señor lo había aban-
15
muscada, y no se supo el secreto Ella se le quejó: donado).
2l
de su fuerza. -¡Y luego dices que me quie- Los filisteos lo agarraron, le
l0
Dalila se le quejó: res, pero tu corazón no es mío! vaciaron los ojos y lo bajaron a
-Vaya, me has engañado; me Es la tercera vez que me engañas Gaza; lo ataron con cadenas y lo
has dicho una mentira. Anda, di- y no me dices el secreto de tu tenían moliendo grano en la cár-
me cómo se te puede sujetar. fuerza. cel. 22(Pero el pelo de la cabeza
16
"El respondió: Y como lo importunaba con le empezó a crecer después de
-Si me atan bien con sogas nue- sus quejas día tras día hasta cortado).
vas, sin estrenar, perderé la fuerza marearlo, l7Sansón, ya desespe- 23
Los príncipes filisteos se
y seré como uno cualquiera. rado, le dijo su secreto: reunieron para tener un gran
l2
Dalila tomó sogas nuevas y -Nunca ha pasado la navaja banquete en honor de su dios
lo ató con ellas. Y le gritó: por mi cabeza, porque estoy con- Dagón y hacer fiesta. Cantaban:
-¡Sansón, los filisteos! sagrado a Dios desde antes de «Nuestro dios nos ha entregado
-(Estaban apostados al acecho nacer. Si me corto el pelo perde- a Sansón, nuestro enemigo».

creto no debería ser creíble para los filisteos, y dado en la tela de Dalila es particularmente
aprecian así la percepción de la mujer que sugestiva.
reconoce la voz de la sinceridad. 16,17 Nm 6,5.
Sorec se encuentra en la Sefela, a poca 16.20 Es la primera vez que en la narra-
distancia de Sorá; es un valle que ha dado ción suena el nombre del Señor. Su aleja-
nombre a una cualidad especial de uvas. El miento es la medida teológica del hecho.
autor no identifica la nacionalidad de Dalila, Sansón ha caído en la inconsciencia y de ella
pero es justo inferir que es filistea. pasará a la ceguera.
16,9 Parece ser que los filisteos no salen 16.21 Probablemente se trataba de un
del escondrijo hasta la última vez. El número molino grande, en el que hace el trabajo de
siete, las cuerdas frescas o sin estrenar, indi- un animal, no del molino común de mano.
can que se trata de virtudes mágicas, no del 16,23 Dagón es dios del grano. El canto,
simple hecho de atarlo. o estribillo, se distingue por la acumulación
16,13 De este modo la melena de San- de rimas producidas por los sufijos. Como si
són queda entretejida en el telar donde tra- los filisteos cantasen en hebreo: es parte de
baja la mujer. La imagen del héroe tan enre- la convención narrativa.
16,25 JUECES 508

25
Cuando ya estaban alegres, todos los principes filisteos, y en Sansón al morir fueron más que
dijeron: la galería había unos tres mil los que mató en vida.
3l
-Sacad a Sansón, que nos di- trescientos hombres y mujeres, Luego bajaron sus parientes
vierta. viendo bailar a Sansón). y toda su familia, recogieron el
28
Sacaron a Sansón de la cárcel, y E1 gritó al Señor: cadáver y lo llevaron a enterrar
bailaba en su presencia. Luego lo -¡Señor, acuérdate de mí! Da- entre Sorá y Estaol, en la sepul-
plantaron entre las columnas. 24La me la fuerza al menos esta vez tura de su padre, Manoj.
gente al verlo alabó a su dios: para poder vengar en los filiste- Sansón había gobernado a Is-
«Nuestro dios nos ha entregado os, de un solo golpe, la pérdida rael veinte años.
a Sansón, nuestro enemigo, de los dos ojos.
29
que asolaba nuestros campos Palpó las dos columnas cen- LA CONFEDERACIÓN
y aumentaba trales, apoyó las manos contra ISRAELÍTICA
nuestros muertos»*. ellas, la derecha sobre una y la
26
Sansón rogó al lazarillo: izquierda sobre la otra, 30y al Mica, el ídolo y el levita
-Déjame tocar las columnas grito de «¡A morir con los filis-
que sostienen el edificio para teos!», abrió los brazos con fuer- 17 'Había un hombre en la
apoyarme en ellas. za, y el edificio se derrumbó so- serranía de Efraín llamado Mica.
27 bre los príncipes y sobre la gente 2a
(La sala estaba repleta de Un día dijo a su madre:
hombres y mujeres; estaban allí que estaba allí. Los que mató -Aquellos mil cien siclos que

* El v. 24 va detrás del v. 25. llos hechos son "premonárquicos", cuando ca-


16,25 Debemos imaginarnos un patio da uno "hacía lo que le parecía bien". El arte
con una galería superior apoyada en colum- narrativo no decae, antes alcanza una cumbre
nas, de modo que el público puede mirar en el capítulo 19.
desde arriba y desde abajo. El narrador pre- El que estos relatos formen parte del li-
para muy bien el desenlace acumulando de- bro de los jueces se debe a razones crono-
talles alegres: fiesta, banquete, cantos, es- lógicas, no literarias: podían muy bien formar
pectáculo, danza; es una ebriedad popular un libro aparte. En cambio, pensando en tér-
de triunfo con pretensiones religiosas. San- minos de confederación, este final del libro
són tiene que escucharlo todo. es muy interesante. También son preciosos
16,28 Es una oración en voz alta, en con- por la cantidad de informaciones que nos
trapunto con los cantos filisteos. El nombre suministran sobre la vida israelítica en tiem-
del Señor es invocado en la fiesta de Dagón, pos antiguos. El sentido religioso pertenece
y la contienda adquiere proporciones sobre- al cuerpo narrativo, no está confiado a mar-
humanas: dando la victoria a Sansón, Yahvé cos superpuestos.
derrota a Dagón. Es el primer encuentro en Según el v. 13, Mica es yahvista, lo cual
las páginas, bíblicas. hace pensar que el ídolo quería representar
16,29-30 Según la técnica normal, el au- al Señor. La tribu de Leví ya entonces había
tor alarga con una descripción precisa la perdido su ser profano, con territorio aparte,
escena final. La frase final, con la triple repe- y parece haberse convertido en especialista
tición del verbo morir, suena como el epitafio del culto.
literario de Sansón. El autor escoge como centro narrativo un
lugar anónimo en la serranía de Efraín: allá
17 Con la muerte de Sansón se acaba la convergen los personajes y se van atando
serie de jueces y héroes. Lo que sigue son los hilos del argumento. El estilo narrativo so-
asuntos de tribus o historias de levitas, según bresale por la vivacidad de los diálogos.
se mire. La primera sección (17-18), cuenta la 17,1 El nombre es teofórico yahvista y
migración de los danitas, personalizando el suena a desafío: "¿Quién como el Señor?"
hecho en la figura del levita errante. La segun- (recuérdese el nombre semejante mika'el =
da (19-21), cuenta una lucha de tribus provo- ¿Quién como Dios?).
cada por la injuria hecha a un levita. El que 17,2-3 El que no aparezca el padre po-
coleccionó las historias declaró que su punto dría indicar que ya ha muerto y que Mica es
de vista era la monarquía, desde el cual aque- ya el jefe de la familia; pero su madre ocupa
509 JUECES 18,1

te desaparecieron, por los que l0


tos y consagró sacerdote a uno Micá le dijo:
echaste una maldición en mi pre- de sus hijos. -Quédate conmigo, me servi-
6
sencia, mira, ese dinero lo tengo Por entonces no había rey en rás de capellán. Te daré diez
yo, lo tomé yo. 3bPero ahora te lo Israel. Cada uno hacía lo que le monedas al año, ropa y comida.
devuelvo. parecía bien. Y lo convenció.
2b 7
Su madre exclamó: Un joven de Belén de Judá "Así pues, el levita accedió a
-¡Dios te bendiga, hijo mío! (de la tribu de Judá), que era le- quedarse con él, y Mica lo trató
3
Trajo a su madre los mil cien vita y residía allí como emigran- como a un hijo. 12Lo consagró, y
siclos, y ella dijo: te, 8salió de Belén de Judá con el joven estuvo en casa de Mica
-Consagro este dinero mío al intención de establecerse donde como sacerdote. l3Micá pensó:
Señor, en favor de mi hijo, para pudiera; fue a la serranía de -Ahora estoy seguro de que el
hacer una estatua chapeada. Efraín, y, de camino, fue a dar a Señor me favorecerá, porque
4
Entonces entregó el dinero a casa de Mica. tengo a un levita de sacerdote.
9
su madre; ella tomó doscientos Este le preguntó:
siclos, se los llevó al platero, que -¿De dónde vienes? Los danitas
les hizo una estatua chapeada, y El levita respondió:
la pusieron en casa de Mica. -De Belén de Judá. Voy de 18 'Por entonces no había rey
5
Aquel Mica tenía una capi- camino, con intención de esta- en Israel. Entonces también la
lla, hizo un efod y unos amule- blecerme donde pueda. tribu de Dan andaba en busca de

todavía un lugar importante. La devolución recoge la historia se siente obligado a distan-


del dinero se articula en la maldición y bendi- ciarse de ellos, atribuyéndolos a la época
ción: al no encontrar su dinero, la madre pro- "premonárquica".
nuncia en voz alta una maldición, que persi- La hornacina de Mica se dice en hebreo
gue al culpable hasta cumplirse en él; tam- bet-'elohim, que suena muy parecido a betel;
bién el que sepa algo puede ser alcanzado como Betel y Dan fueron los dos centros del
por la maldición (véase el uso judicial en Lv culto cismático instituidos por Jeroboán, po-
5,1). Mica se siente amenazado y confiesa; dría haber en esta historia una alusión mali-
pero, antes de devolver el dinero, exige que ciosa; si la hay, a ambos centros, apenas es
[
a madre deshaga el poder de la maldición audible.
pronunciando la bendición opuesta. Enton- 17.6 Jue 21,25.
ces el hijo presenta la cantidad, y la madre, 17.7 Se insiste en el carácter errante o iti-
antes de tomarla, hace un voto de consagrar nerante del levita. Ateniéndonos al texto he-
oarte al Señor, por cuyo medio la ha reco- breo, el levita ya es forastero en el punto de
brado. La madre en el voto y el juramento se partida, Belén de Judá; pero las palabras he-
profesa yahvista. breas "forastero allí" se pueden leer como el
La cantidad de dinero es, ciertamente, no- nombre propio Guersón (gershom), de acuer-
table. En aquel tiempo el dinero se pesaba, no do con 18,30 y Ex 2,22; el levita aparece
se acuñaba; once kilos de plata es una canti- como descendiente de Moisés.
dad muy respetable (el sacerdote ganará cien 17,10-12 El sacerdote doméstico lleva el
gramos al año, además de comida y vestido). título hebreo "padre". Aunque el levita tenga
17.4 Probablemente se trata de una ima- el culto como profesión, el jefe de familia lo
gen chapeada de plata, representación hu- consagra sacerdote suyo.
mana o animal del Señor. 17,13 Se ha evitado el nombre del Señor
17.5 El efod, según conjeturas, era un al hablar de la capilla, de la imagen, del sa-
manto cónico ornamentado, que podía sim- cerdote; al final Mica vuelve a pronunciarlo.
oolizar la presencia de la divinidad sin ima-
gen... El sacerdocio aparece aquí como fun- 18,1 Véase el puesto de Dan en el repar-
ción doméstica, y el padre de familia tiene to de Josué, Jos 19,40-48. A Dan le tocó una
autoridad para investir o consagrar sacerdo- zona en el reparto, pero sólo pudo ocupar
te a un hijo. Estos usos contradicen la ley una parte y aún ésa no pudo mantenerla, por
mosaica o usos posteriores; por eso el que culpa de los filisteos. Subiendo hacia el norte,
18,2 JUECES 510

7
su heredad para establecerse, Los cinco hombres se pusie- mados de la tribu de Dan. ^Su-
porque aún no había recibido su ron en camino y llegaron a Lais. bieron y acamparon cerca de
heredad entre las tribus de Israel. Observaron a la gente que vivía Quiriat Yearim* de Judá; por eso
2
Los danitas enviaron a cinco en aquel pueblo: era gente con- aquel sitio se llama hasta hoy
de sus hombres, gente aguerrida, fiada, como suelen ser los feni- Majné Dan* (queda a poniente
de Sorá y Estaol, a explorar el cios; vivían tranquilos y seguros, de Quiriat Yearim). 13Desde allí
país, con el encargo de examinar nadie cometía acciones ignomi- pasaron la montaña de Efraín y
el país. Fueron a la serranía de niosas y estaban bien abasteci- llegaron cerca de la casa de Mica.
dos. Sidón les quedaba lejos y no l4
Efraín y llegaron a casa de Mica Los cinco exploradores del
para hacer noche allí. tenían relaciones con los sirios. país dijeron a sus paisanos:
3 8
Cuando estaban cerca de la Los exploradores volvieron a -Sabed que en esta casa hay
casa de Mica, reconocieron la Sorá y Estaol, a sus paisanos, un efod, unos amuletos y una
voz del levita y se acercaron. Le que les preguntaron: estatua chapeada. Vosotros ve-
preguntaron: -Hermanos, ¿qué noticias réis qué hacéis.
l5
-¿Quién te trajo acá? ¿Qué ha- traéis? Se desviaron hacia allá, lle-
9
ces aquí? ¿En qué te ocupas? Respondieron: garon a casa del levita y lo salu-
4
E1 les contó cómo lo había -¡Vamos, marchemos contra daron. l6Los seiscientos danitas
traído Mica, y añadió: ellos! Que hemos visto aquel armados se quedaron en guardia
-Me ha contratado como ca- país, y es de lo mejor. ¡Y os que- junto al portal de entrada, 17y los
pellán. dáis parados! No dudéis en mar- cinco exploradores del país se
5
Ellos le pidieron: char allá a apoderaros del país; adelantaron y se metieron dentro
10
-Consulta a Dios, a ver si va a que os vais a encontrar con una a tomar la estatua, el efod, los
salimos bien este viaje que esta- gente confiada, unos terrenos es- amuletos y al sacerdote, mien-
mos haciendo. paciosos que Dios os da, un sitio tras los seiscientos hombres ar-
6
E1 sacerdote les dio esta res- donde no escasean los productos mados estaban en guardia junto
puesta: del campo. al portal de entrada. l8Se metie-
-Id tranquilos. El Señor ve "Entonces emigraron de Sorá ron en la casa y tomaron el ídolo,
con buenos ojos vuestro viaje. y Estaol seiscientos hombres ar- el efod y las imágenes, pero el

encontrarán todos los territorios ocupados recido a los vecinos filisteos. Cerca de las
por otras tribus, hasta que llegan al extremo fuentes del Jordán, al pie del Hermón, fértil y
septentrional. apacible, se encuentra el lugar de la antigua
18.2 Se repite la exploración como en Lais, a la altura de Tiro, entre los fenicios y
Nm 13 y Jos 2. Podemos pensar que otras los árameos de Damasco; la continuación
tribus tuvieron que hacer su propia explora- meridional del Líbano y el Hermón la aislan
ción antes de avanzar. Lo nuevo de Dan es de peligros y contactos; hay que subir por el
que gran parte del territorio ya era israelita. valle del Jordán, pasando el lago Genesaret
18.3 No está claro si reconocen la voz de y el lago Hule, para alcanzarla.
la persona, viejo conocido, o si reconocen un 18,9-10 Más que un informe, traen una
acento peculiar; aunque Dan linda con Judá, arenga, en la que apelar a Dios es el princi-
Belén queda algo lejos. pal argumento.
18.5 1 Sm 23,9-12. 18.11 A esa cifra hay que añadir muje-
18.6 En su respuesta el levita habla en res, niños y personas incapaces de luchar.
nombre del Señor, comunicando el oráculo 18.12 * = Villasotos; Castrodán.
que ha obtenido quizá con el efod (1 Sm 23, 18,15-18 El relato no procede con clari-
9; 30,7) dad. Podemos imaginarnos una tapia y un
18.7 La descripción tiene la inmediatez portal que da a un patio o cercado; dentro de
de abundantes participios. En vez de "nadie él la casa de Mica, y la capilla separada o for-
cometía..." leen otros "no escasean los pro- mando parte del edificio. Los cinco conocidos
ductos del campo", armonizando con el v. 10; entran y saludan sin despertar sospechas;
pero hay que notar las diferencias del men- pero cuando comienzan a coger los objetos
saje. Se trata de un sitio ideal: un pueblo sagrados, el levita interviene. Entre tanto los
pacífico, honesto, rico, aislado, bien poco pa- soldados hacen guardia fuera, junto al portal,
511 JUECES 19,1
24
sacerdote les dijo: Micá contestó: lejos de Sidón y no tenían rela-
-¿Qué estáis haciendo? -Me habéis robado mi dios, ciones con los sirios. Estaba si-
19
Le contestaron: que me había hecho, y mi sacer- tuada en el valle que llaman Bet
-¡Tú, a callar! Calla la boca y dote y os vais sin dejarme nada, Rehob*. La reconstruyeron y se
vente con nosotros a ser nuestro ¿y todavía me decís que qué me instalaron en ella, 29llamándola
padre y sacerdote. ¿Qué te con- pasa? Dan, en recuerdo del patriarca
viene más: ser capellán en casa 25
Los danitas contestaron: hijo de Israel. Antiguamente se
de un particular o sacerdote de -¡Que no te oigamos más! No llamaba Lais.
una tribu y un clan israelita? 30
sea que nos calientes y caigamos Los danitas entronizaron el
20
A1 sacerdote le gustó. Re- sobre vosotros, y perezcas tú con ídolo. Y Jonatán, hijo de Guer-
cogió el efod, los amuletos y el los tuyos. són, hijo de Moisés, con sus hi-
ídolo y se fue con ellos. ^Em- 26 jos, fueron sacerdotes de la tribu
prendieron la marcha, colocando Y siguieron su camino. Mica de Dan hasta el destierro. 3lTodo
en cabeza a las mujeres y niños, tuvo miedo, porque eran más el tiempo que estuvo el templo
el ganado y sus enseres. 22Iban ya fuertes ellos, y se volvió a casa. de Dios en Silo tuvieron instala-
27
lejos de la casa, cuando Mica y Los danitas, con el ídolo que da entre ellos la estatua de Mica.
los suyos, dando la alarma, los había hecho Mica y con el sacer-
persiguieron de cerca. 23Como dote que tenía, fueron a Lais, a El crimen de Guibeá
venían gritando, los danitas mira- aquella gente tranquila y confia- (Gn 19)
ron atrás y preguntaron a Mica: da. Los pasaron a cuchillo e in-
-¿Qué te pasa, que has dado la cendiaron la villa. 28No hubo 19 'Por entonces no había rey
alarma? quien los librara, porque estaban en Israel. En la serranía de

mientras que el campamento queda a cierta las tribus: el delito cometido en una tribu afec-
distancia. Lo más significativo es la rapaci- ta a todos, el castigo es un acto colectivo, pe-
dad sin escrúpulos de estos danitas y la ro también es compartido el deseo de que no
venalidad del levita. se menoscabe la unión con la destrucción de
18,24 Para oídos hebreos la expresión una tribu. Como al fin predomina este deseo
'mi dios, que me había hecho" tiene un dejo salvador, la tragedia se abre a la esperanza.
irónico o blasfemo; ¿cómo puede el hombre La narración está construida en tres actos
hacerse un dios? también al sacerdote lo ha o cuadros bien diferenciables: el delito, la
hecho él, consagrándolo. "Sin dejarme na- lucha, la paz. De tal construcción surgen algu-
da": es posible que Mica sacase ganancias nas relaciones sugestivas: el arranque es una
de su sacerdote, si gente de las cercanías relación matrimonial intertribal que se quiebra
acudían para consultar el oráculo. y se recompone; de allí procede la gran ruptu-
18,28 * = Casagrande. ra entre las tribus, que al fin se recompone;
18.30 El hacer remontar el sacerdocio a la precisamente en un acto matrimonial colecti-
familia de Moisés parece originalmente un vo. La dieta en Atalaya decreta el castigo, la
intento de justificación; los escribas tardíos han fiesta en Silo sella la reconciliación.
cambiado el nombre de Moisés en Manases, El perfil estilístico de las escenas es vario.
metiendo una ene. Si ha durado hasta el des- El primer capítulo es una de las mejores na-
tierro, significa que empalma con la reforma rraciones que se leen en el Antiguo Testa-
asmática de Jeroboán; es decir, que el usur- mento, en cambio el segundo es confuso en
pador se apoya en un culto ya existente. su estado actual; el tercer capítulo es poco lla-
18.31 Quizá Silo sea un error, casual o in- mativo.
tencionado, en vez de Lais. En Silo estuvo el ar- En estas relaciones entre tribus -que ya
ca hasta que la capturaron los filisteos, 1 Sm 4. hemos encontrado varias veces a lo largo del
libro- tiene un papel decisivo un levita, es
GUERRA CIVIL decir uno perteneciente a la tribu sin tierra,
ligado por residencia a Efraín, por matrimonio
19-21 El protagonista de estos capítulos a Judá; entre Efraín y Judá se encuentra la
es realmente la confederación, y el asunto es tribu culpable, Benjamín. Las localidades sa-
interno. El espíritu de solidaridad vincula a cras del relato se encuentran en territorio de
19,2 JUECES 512

Efraín vivía un levita que tenía levita se quedó con él tres días, char; pero su suegro le insistió
una concubina de Belén de Judá. comiendo, bebiendo y durmiendo tanto, que cambió de parecer y
2
EUa !e fue infiel y se marchó a allí. 5A1 cuarto día madrugó y se se quedó allí.
8
casa de su padre, a Belén de Ju- preparó para marchar. Pero el A la mañana del quinto día
dá, y estuvo allí cuatro meses. 3Su padre de la chica le dijo: madrugó para marchar, y el
marido se puso en camino tras -Repon fuerzas, prueba un bo- padre de la chica le dijo:
ella, a ver si la convencía para cado y luego os vais. -Anda, repon fuerzas.
6
que volviese. Llevó consigo un Se sentaron a comer y beber Y se entretuvieron comiendo
criado y un par de burros. Llegó a juntos. Después el padre de la juntos, hasta avanzado el día.
9
casa de su suegro, y al verlo, el chica dijo al yerno: Cuando el levita se levantó
padre de la chica salió todo con- -Anda, quédate otro día, que para marchar con su mujer y el
tento a recibirlo. 4Su suegro, el te sentará bien. criado, el suegro, el padre de la
7
padre de la chica, lo retuvo, y el E1 levita se disponía a mar- chica, le dijo:

Efraín, Silo en el centro, Mispá y Betel en el 19,1 Las concubinas están admitidas en
confín meridional. También aparece Yabés la legislación. Es fácil que el levita tuviera
de Galaad, para que no falte una presencia una mujer de su misma tribu.
de TransJordania. 19,2-3 Así lee el texto hebreo, y habría
Belén de Judá, Benjamín como antago- sido causa de repudio si la legislación estric-
nista, Yabés de Galaad que no lucha contra ta estuviera entonces en vigor. Otras traduc-
Benjamín, Yebus = Jerusalén nos llevan sin ciones, empezando por las antiguas, hablan
querer a evocar la historia de David. ¿Se sólo de un enfado transitorio. Pero no está de
contarían estos sucesos "premonárquicos" más recordar a Oseas, que habla también de
en la patria del rey David? ¿Hubo un intento infidelidad y de "hablar al corazón" (la misma
posterior de ligarlos a su memoria? El texto fórmula que el v. 3). Tal como se lee el texto,
no ofrece más datos que esa acumulación de la iniciativa del marido es un acto de perdón
coincidencias. en busca de la reconciliación. En vez de
Por este capítulo podemos llegar a me- "llegó a casa de su suegro", el texto hebreo
dir la maestría de los antiguos narradores. dice "ella lo metió en casa de su padre". La
El proceso avanza linealmente alternando alegría del suegro puede tener un compo-
escenas de quietud y movimiento, lentas y nente de interés, porque una hija separada
rápidas; calibrando la mezcla de diálogo y así del marido es un problema doméstico.
acción. Nos hace pasar del tono gozoso al 19,4 Suena por primera vez el verbo lyn
temor, del encuentro sereno a la noche (pernoctar, quedarse), que será dominante
sombría. El narrador repite al principio para en la narración hasta el v. 20.
detener, al final lo sacrifica todo al dato es- 19,4-9 Estos relatos se recitaban y se
cueto, decisivo. Es como un milagro de con- escuchaban repetidas veces. Si al que los
tención: un par de rasgos recrean toda la oía por primera vez, lo vencía la curiosidad
escena, tensa de pasión, sin que la voz del por el desenlace, el oyente ya enterado apre-
narrador tiemble apenas. Si hay algo no ciaba valores más importantes. Así, sabido el
sentimental es ese descubrimiento del ca- desenlace, la insistencia del padre tiene algo
dáver y el descuartizarlo. Además, la veloci- de presentimiento; y como el hebreo "cobrar
dad arrolladura del final espanta, sin dar lu- fuerzas, sentar bien" emplea la palabra Ibb
gar a las lágrimas. (corazón, mente), el presentimiento queda
Motivo constante es la hospitalidad, sa- subrayado.
grada a los antiguos. Hospitalidad cordial en Produce un ritmo lento la repetición cinco
casa del suegro, no esperada de los jebuse- veces de "se levantó para irse". Es como una
os y negada por los de Loma, de nuevo hos- pereza narrativa, la acción no quiere despegar.
pitalidad generosa en la casa del forastero, y Nada más cotidiano y sin interés que este co-
el delito contra el huésped. mer y beber, y acostarse. "¿Qué va a salir de
La narración tiene evidentes puntos de aquí?" pregunta impaciente el que no conoce
contacto con la de Sodoma, Gn 19, y con la de la historia; "¡y pensar en lo que va a salir de
Saúl, 1 Sm 11; quizá aluda a ella Job 31,31-32. aquí!" comenta el que la conoce.
513 JUECES 19,25

-Mira, ya se hace tarde; pasa blo y se instaló en la plaza, pero Anda, no te quedes de noche en
aquí la noche, que te sentará nadie los invitó a su casa a pasar la plaza.
bien; mañana madrugas y haces 2l
la noche. Lo metió en su casa, echó
el camino a casa. 10Pero el levita l6
Ya de tarde llegó un viejo de pienso a los burros, los viajeros
no quiso quedarse y emprendió su labranza. Era oriundo de se lavaron los pies y se pusieron
el viaje; llegó a dar vista a Jebús Efraín, y, por tanto, emigrante a cenar.
(o sea, Jerusalén). Iba con los también él en Guibeá. Los del 22
Ya estaban animándose cuan-
dos burros aparejados, la mujer y pueblo eran benjaminitas. do los del pueblo, unos perverti-
el criado.' 'Llegaron cerca de Je- I7
E1 viejo alzó los ojos y vio al dos, rodearon la casa, y aporre-
bús ya atardecido, y le dice el viajero en la plaza del pueblo. Le ando la puerta, gritaron al viejo,
criado a su amo: preguntó: dueño de la casa:
-Podemos desviarnos hacia -¿Adonde vas y de dónde vie- -Saca al hombre que ha entra-
esa ciudad de los jebuseos y ha- nes? do en tu casa, que nos aprove-
l8
cer noche en ella. Le respondió: chemos de él.
l2 23
Pero el amo le respondió: -Vamos de paso, desde Belén E1 dueño de la casa salió
-No vamos a ir a una ciudad de Judá hasta la serranía de afuera y les rogó:
de extranjeros, de gente no israe- Efraín; yo soy de allí y vuelvo de -Por favor, hermanos, por
lita. Seguiremos hasta Guibeá*. Belén a mi casa; pero nadie me favor, no hagáis una barbaridad
13
Y añadió: invita a la suya, l9y eso que trai- con ese hombre, una vez que ha
-Vamos a acercarnos a uno de go paja y forraje para los burros, entrado en mi casa; no cometáis
esos lugares, y pasamos la noche y tengo comida para mí, para tu tal infamia. 24Mirad, tengo una
en Guibeá o en Rama. servidora y para el criado que hija soltera: os la voy a sacar, y
14 acompaña a tu servidor. No nos
Siguieron su camino, y la abusáis de ella y hacéis con ella
puesta del sol los pilló cerca de falta nada. lo que queráis; pero a ese hom-
Guibeá de Benjamín. l5Se diri- 20
E1 viejo le dijo: bre no se os ocurra hacerle tal
gieron allá para entrar a pasar la -¡Sé bien venido! Lo que te infamia.
25
noche. El levita entró en el pue- haga falta corre de mi cuenta. Como no querían hacerle

19,10-15 La distancia aproximada del ca- 19,21-22 El paralelismo con el comienzo


mino es de dos leguas hasta Jerusalén, y del capítulo va a preparar de cerca la trage-
otras dos hasta Loma, unas cuatro horas lar- dia. "Meter en casa, comer y beber, recobrar
gas de camino. Jebús es el nombre de la tri- fuerzas o sentirse bien (= hacer bien al cora-
bu, sólo aquí y en 1 Cr 11,4-5 recibe ese nom- zón)", hay que escucharlo como eco que ac-
bre la ciudad: hasta la conquista de David, fue tualiza el comienzo: otra vez el gozo de la
un enclave inexpugnable para los israelitas. hospitalidad, también en territorio desconoci-
Según la tradición recogida por Jr 31,15, do se encuentra un acogimiento como el del
Rama es el lugar donde murió Raquel al dar suegro. Simultáneamente se echa encima la
a luz a Benjamín (véase Gn 35); si los oyen- tragedia. Hay otra resonancia, la del verso 16
tes conocían esta tradición, la mención de (que suena clara en hebreo): "Los del pueblo
Rama despertaría resonancias sugestivas. eran benjaminitas", "los del pueblo eran unos
19.12 * = Loma. pervertidos" -bene yemini —bene beüya'al).
19.13 Rama (= El Alto) y Guibeá quedan 19,22-23 La palabra "casa", recinto sacro
a izquierda y derecha del caminante que de la hospitalidad, suena una y otra vez en
viene desde Jerusalén; los viajeros tiran a la breve espacio.
derecha, y no con buen agüero. 19.24 El anciano es un forastero que
19.15 La aldea era abierta, sin muralla ni hospeda a otro forastero, nada puede contra
puerta, y la plaza es el sitio de reunión, pa- la población local que rodea la casa amena-
tente a la curiosidad de todos. No hay excu- zando; antes que sacrificar a su huésped,
sa para esa falta grave de hospitalidad. Sólo prefiere sacrificar a su hija doncella. Como
otro forastero sabe comprender y compade- comida echada a las fieras para aplacarlas.
cerse. 19.25 Lo mismo intenta el levita con su
19.16 Job 31,31s. concubina, y con éxito. Recuérdese el expe-
19,26 JUECES 514

caso, el levita tomó a su mujer y los israelitas de Egipto hasta me, y abusaron de mi mujer, que
se la sacó afuera. Ellos se apro- hoy. Reflexionad sobre el asunto de resultas murió. 6Entonces tomé
vecharon de ella y la maltrataron y dad vuestro parecer. a la mujer, la despedacé y envié
toda la noche hasta la madruga- los trozos por toda la heredad de
da; cuando amanecía la soltaron. La guerra Israel, porque se había cometido
26
A1 rayar el día volvió la mu- un crimen infame en Israel. 7To-
jer y se desplomó ante la puerta 20 'Todos los israelitas, desde dos vosotros sois israelitas: deli-
de la casa donde se había hospe- Dan hasta Berseba, incluido el berad y tomad una decisión.
8
dado su marido; allí quedó hasta país de Galaad, fueron como un Todo el pueblo se puso en pie
que clareó. solo hombre a reunirse en asam- como un solo hombre, diciendo:
27
Su marido se levantó a la blea ante el Señor en Mispá. -Ninguno de nosotros marcha-
2
mañana, abrió la puerta de la ca- Asistieron a la asamblea del rá a su tienda ni se volverá a su
sa, y salía ya para seguir el viaje, Pueblo de Dios los dignatarios casa. 9Ahora vamos a actuar así
cuando encontró a la mujer caída del pueblo y todas las tribus de contra Guibeá: sortearemos los
a la puerta de la casa, las manos Israel: cuatrocientos mil solda- que han de atacarla; l0de todas las
sobre el umbral. 28Le dijo: dos armados de espada. tribus de Israel tomaremos diez
3
-Levántate, vamos. Los benjaminitas se entera- hombres de cada cien, cien de
Pero no respondía. Entonces la ron de que los israelitas habían cada mil, mil de cada diez mil,
recogió, la cargó sobre el burro y ido a Mispá. Los israelitas empe- para encargarse de la intendencia
emprendió el viaje hacia su pue- zaron: del ejército que vaya contra
blo. -Vosotros diréis cómo se co- Guibeá de Benjamín a castigar
29 como se merece esa infamia que
Cuando llegó a casa, agarró metió ese crimen.
un cuchillo, tomó el cadáver de 4
E1 levita, marido de la que han cometido en Israel.
su mujer, lo despedazó en doce había sido asesinada, respondió: "Todos los israelitas, como
trozos y los envió por todo Israel. -Mi mujer y yo llegamos a un solo hombre, se reunieron
30
Cuantos lo vieron comenta- Guibeá de Benjamín para pasar la contra la ciudad. l2Entonces las
ban: noche. 5Los del pueblo se le- tribus israelitas mandaron emi-
-Nunca ocurrió ni se vio cosa vantaron contra mí, rodearon la sarios a la tribu de Benjamín a
igual desde el día en que salieron casa de noche intentando matar- decirles:

diente de Abrahán en Egipto y en Canaán, (1-13) y la batalla (14-48). El autor insiste en


Gn 12 y 20; y, dejando la iniciativa a las muje- el carácter nacional del hecho: se trata de to-
res, el exponerse de Yael y de Judit. Los dos do Israel, de todas las tribus, de los israelitas,
hombres piensan que son recursos lícitos en el crimen ofende a todo Israel; significativa-
caso de legítima defensa. mente se oponen israelitas y benjaminitas o
19,26-27 Una pesada e insistente alitera- "hijos de Benjamín" a "hijos de Israel". En la
ción de sonidos pt / bt subraya con su música misma línea están los términos de reunión y
la escena. Pero lo visual es aquí más impor- asamblea (qahaly 'eda), pueblo de Dios, y la
tante. expresión "como un solo hombre".
19,28-29 De repente, el movimiento que La reunión es sagrada y se celebra en
se había detenido en los dos versos anterio- una localidad próxima a Loma, en territorio
res, se hace vertiginoso. La densidad de ver- de Efraín. Dada esta cercanía, los benjamini-
bos lo realiza. tas tenían que saberlo; además que los de
19,30 El texto griego trae las palabras co- Judá pasaban por el territorio benjaminita ca-
mo mensaje, que el levita pone en boca de mino de la asamblea general.
los mensajeros. Leyendo el texto hebreo es- 20,2 En todo el capítulo imperan los
cuchamos una respuesta coral al silencio te- números exagerados.
rrible del verso 28 "pero no respondía". La 20,4-7 En la narración resumida, el nom-
salida de Egipto, con lo que incluye, se con- bre de la ciudad culpable ocupa un puesto
sidera como el origen de la confederación. inicial enfático.
20,8-10 El comienzo de la respuesta
20 Este capítulo se puede dividir en dos también es muy rítmico, como si fuera una
partes: la dieta o asamblea de los israelitas fórmula en verso recitada a coro.
515 JUECES 20,30

l3
-¿Qué crimen es ese que se hacia Betel y consultaron a Dios: Benjamín aquel segundo día.
ha cometido entre vosotros? -¿Quién de nosotros irá el pri- 25Pero los de Benjamín salieron
¡Venga! Entregadnos a esos per- mero a la guerra contra los ben- a su encuentro desde Guibeá
vertidos de Guibeá, que los mate- jaminitas? aquel segundo día y dejaron ten-
mos y se borre así este crimen de El Señor respondió: didos en tierra otros dieciocho
en medio de Israel. -Judá. mil israelitas armados de espada.
l9 26
Pero los de Benjamín no qui- Los israelitas se levantaron Entonces subieron a Betel
sieron hacer caso de sus herma- temprano y acamparon frente a todos los israelitas, todo el ejér-
nos los israelitas. l4Desde sus Guibeá. 20Salieron al combate cito, a llorar allí, sentados ante el
ciudades se congregaron en Gui- contra Benjamín y formaron Señor. Ayunaron aquel día hasta
beá para ir a la guerra contra los frente a Guibeá. 21Pero los ben- la tarde, ofrecieron al Señor ho-
israelitas. l5De las ciudades de jaminitas salieron de Guibeá y locaustos y sacrificios de comu-
Benjamín se alistaron aquel día dejaron tendidos en tierra aquel nión 27y le consultaron (en aque-
veintiséis mil hombres armados día a veinte mil israelitas.* lla época estaba allí el arca de la
23
de espada, sin contar a los veci- Los israelitas fueron a Betel alianza 28y oficiaba Fineés, hijo
nos de Guibeá. l6En todo aquel a llorar ante el Señor hasta la de Eleazar, hijo de Aarón):
ejército se alistaron setecientos tarde. Le consultaron: -¿Volvemos a salir al comba-
hombres escogidos, zurdos, ca- -¿Volvemos a presentar bata- te contra nuestro hermano Ben-
paces de acertar con la honda a lla a nuestro hermano Benjamín? jamín, o desistimos?
un pelo sin fallar el tiro. El Señor respondió: El Señor respondió:
l7
Los israelitas, excluidos los -Atacadlo. -Atacad, que mañana os lo
22
benjaminitas, alistaron cuatro- Entonces se rehicieron, vol- entregaré.
29
cientos mil hombres armados de vieron a formar en orden de ba- Entonces pusieron embosca-
espada, todos ellos gente ague- talla en el mismo sitio que el día das en torno a Guibeá 30y mar-
rrida. l8Se pusieron en camino anterior y 24se acercaron a los de charon contra Benjamín el tercer

20,13 La ejecución de los culpables ha- La traducción sigue el orden del texto
bría solucionado pacíficamente el caso; pero actual, dado que no es posible reconstruir el
los benjaminitas se solidarizan con los culpa- original con suficiente probabilidad.
bles provocando el casus belli. Dt 17,12. 20,16 Como no se habla todavía de ar-
20,14-48 La batalla, tal como se encuen- cos y flechas, la honda se convierte en una
tra el texto actual, está mal contada, con re- ventaja importante en el armamento. Algunos
peticiones, vueltas atrás e incoherencias. Te- traducen "ambidextros" en vez de zurdos;
niendo en cuenta los hechos de Ay (Jos 7-8) tenemos el mismo juego de palabras que
es fácil reconstruir el esquema de los suce- encontrábamos en la figura de Ehud.
sos. Dos intentos de ataque frontal fracasan, 20,18 Consulta y respuesta suenan como
con pérdidas para los atacantes; a la tercera variante de 1,1-2; resulta patético oír que una
adoptan otra táctica, que es destacar una guerra civil comience con los términos de la
emboscada detrás de la ciudad, atacar, simu- conquista. Pero hay una diferencia significati-
lar la huida, para que el enemigo se aleje de va: en 1,2 el Señor promete entregar la tierra;
la ciudad; en ese momento los de la embos- esta cláusula falta en la primera consulta del
cada atacarán a la gente indefensa e incen- presente capítulo, y sólo se lee en la tercera
diarán algunas casas; a la señal de la huma- consulta, después del llanto primero, del llanto
reda, el grueso del ejército se volverá de re- segundo con ayuno y de los sacrificios.
pente, el enemigo intentará refugiarse en la 20,21 El v. 22 va detrás del v. 23.
ciudad; pero al ver la columna de humo, hu- 20,23 Jue 2,4.
yen hacia el campo; entonces los de la em- 20,26 Job 2,13.
boscada los atacan de flanco, mientras el 20.28 Si la noticia fuera original, el episo-
grueso los persigue y derrota. Esto se podía dio habría sucedido durante la generación que
haber contado con bastante sencillez, aun re- sucede a Josué, cosa del todo improbable y
conociendo la dificultad de manejar los tres que no está de acuerdo con el resto del libro.
hilos simultáneos de la acción. 20.29 Jos 8,3-25.
20,31 JUECES 516

día, formando frente a Guibeá de espada). pueblo los acometieron de flanco


36
como las otras veces. (Los benjaminitas se vieron y los dividieron, persiguiéndolos
3l
Los benjaminitas salieron a derrotados). Los israelitas retro- sin descanso; los persiguieron
su encuentro, alejándose del pue- cedieron ante Benjamín, contan- hasta llegar frente a Guibeá, a
blo, y como las otras veces, em- do con la emboscada que habían levante. 44Las bajas de Benjamín
pezaron a destrozar y herir por los tendido contra Guibeá. 37Los de fueron dieciocho mil hombres.
45
caminos, el que sube a Betel y el la emboscada asaltaron Guibeá En su huida se dirigieron
que va a Gabaón. Así mataron en rápidamente; fueron y pasaron a hacia el páramo, a Sela Harri-
campo abierto a unos treinta isra- cuchillo a toda la población. món*; pero los israelitas dieron
elitas, 32y comentaron: 38
Los israelitas habían conve- alcance a cinco mil por los cami-
-Ya están derrotados, como el nido con los de la emboscada en nos, los persiguieron de cerca,
primer día. que, cuando hicieran subir una hasta Guideán, y les mataron dos
Pero es que los israelitas ha- humareda desde el pueblo, 39ellos mil hombres. 46Las bajas de
bían convenido: se volverían en la batalla. Benjamín aquel día fueron vein-
-Emprenderemos la huida Los de Benjamín empezaron a ticinco mil hombres armados de
para alejarlos del pueblo hacia destrozar y herir a los israelitas, espada, todos gente de guerra.
47
los caminos. a unos treinta, y comentaron: En su huida, seiscientos hom-
33
(E1 grueso del ejército se -Ya están derrotados, como bres se dirigieron hacia el pára-
reorganizó en Baal Tamar*). Los en el primer combate. mo, a Sela Harrimón, y allí estu-
40
que estaban emboscados salie- Pero en aquel momento em- vieron cuatro meses.
48
ron de sus posiciones desde el pezó a subir la humareda desde el Los israelitas se volvieron
claro de Guibeá. pueblo. Los benjaminitas miraron contra los de Benjamín. Los pa-
34
(Diez mil hombres selectos atrás y vieron que el pueblo ente- saron a cuchillo, desde las perso-
de Israel llegaron delante de ro subía en llamas al cielo; nas hasta el ganado y todo lo que
4l
Guibeá, y se entabló un combate entonces los israelitas se vol- encontraban; todas las ciudades
reñido, sin que los benjaminitas vieron, y los de Benjamín que- que encontraron las incendiaron.
se dieran cuenta de que el desas- daron aterrorizados viendo que el
tre se les echaba encima. 35E1 desastre se les echaba encima, 42y La paz
Señor los castigó ante Israel: huyeron ante los israelitas, cami-
aquel día los israelitas hicieron a no del páramo, con el enemigo 21 'Los israelitas habían hecho
Benjamín veinticinco mil cien pisándoles los talones. este juramento en Mispá:
43
bajas, todos soldados armados Los que habían arrasado el -Ninguno de nosotros dará su

20,31 Dada la posición de la ciudad, los 20,43 También este verso es difícil. Otra
atacantes tienen que subir, los defensores traducción: "Los derrotaron y los persiguieron
tienen la ventaja de la altura; en un punto desde Nojá hasta avistar Guibeá".
cambia la dirección, y los israelitas comien- 20,45 Sela Harimmón se encuentra a po-
zan a ganar altura. ca distancia al nordeste del campo de bata-
20,33 * = La Palma. lla. El que seiscientos hombres encontraran
20,34-35 Este resumen genérico del ata- refugio seguro en aquel lugar benjaminita,
que y la victoria interrumpe la narración y pa- desmiente la amplitud de la batalla que
rece provenir de otro contexto. sugieren otros versos. "Dieron alcance": el
20,40 Reconstrucción hipotética: "Pero verbo hebreo ofrece la imagen de una rebus-
en aquel momento empezó a subir la huma- ca agrícola. Guideán: algunos lo leen como
reda del pueblo; entonces los israelitas se verbo "hasta desgajarlos". * = Peñagranada.
volvieron y los benjaminitas se desconcerta-
ron; miraron atrás y vieron que el pueblo en- 21 Ha terminado la batalla con una gran
tero subía en llamas al cielo, y viendo que el victoria. Extrañamente, los israelitas no la
desastre se les echaba encima, huyeron ante celebran con himnos, sino llorando ante el
los israelitas camino del páramo, con el ene- Señor, porque ha sido una victoria en una
migo pisándole los talones". guerra entre hermanos. El precio de castigar
20,42 "De flanco" o bien "cogiéndolos en- una culpa ha sido muy alto: una tribu "se ha
tre dos fuegos"; el texto hebreo es confuso. desgajado", que es como si hubiera quedado
517 JUECES 21,13

hija en matrimonio a un benja- Porque se habían juramentado filas, a la asamblea; 9al pasar re-
minita. solemnemente contra el que no vista a la tropa, vieron que allí no
2
Fueron a Betel y estuvieron se presentase ante el Señor en había nadie de Yabés de Galaad.
,0
allí sentados ante Dios hasta la Mispá, en estos términos: «Es Entonces la asamblea mandó
tarde, gritando y llorando incon- reo de muerte». allá doce mil soldados, con esta
solables, 3y decían: 6
Los israelitas sentían lástima orden:
-¿Por qué, Señor, Dios de Is- por su hermano Benjamín y -Id y pasad a cuchillo a Yabés
rael, ha pasado esto en Israel, comentaban: de Galaad, sin perdonar mujeres
7
que ha desaparecido hoy una -¡Una tribu se ha desgajado hoy ni niños. "Hacedlo de modo que
tribu de Israel? de Israel! ¿Cómo proveer de muje- exterminéis a todos los hombres
4
A1 día siguiente madrugaron, res a los supervivientes? Porque y a las mujeres casadas, dejando
construyeron allí un altar y ofre- nosotros nos hemos juramentado con vida a las solteras.
l2
cieron holocaustos y sacrificios por el Señor a no darles a nuestras Así lo hicieron. Y resultó
de comunión. 5Después pregun- hijas en matrimonio. 8¿Quién de las que en Yabés de Galaad había
taron: tribus de Israel no se presentó ante cuatrocientas muchachas jóve-
-¿Quién de entre todas las tri- el Señor en Mispá? nes no casadas, y las llevaron al
bus de Israel no acudió a la Resultó que ningún hombre de campamento de Silo, en tierra de
asamblea ante el Señor? Yabés de Galaad había venido a Canaán. l3Luego envió la asam-

fuera de la confederación; con lo cual, han semejantes entre las tribus: los levitas cuan-
quedado sólo once. El Señor "ha abierto bre- do el becerro de oro (Ex 32), Fineés cuando
cha" rompiendo la unidad y consistencia de la lo de Belfegor (Nm 25); sólo aquí encontra-
confederación. Por si fuera poco, el juramen- mos una reacción de dolor. Esa breve lamen-
to de no entregar mujeres, amenaza con ex- tación, que pide cuentas a Dios por lo suce-
tinguir a los que quedan de la tribu; lo que dido, es patética; la triple repetición de "Is-
está mandado por la ley respecto a mujeres rael" en tan poco espacio expresa la con-
extranjeras, está ahora prohibido por el jura- ciencia de unidad; también es expresiva la
mento, respecto a una tribu hermana. Por vaguedad "esto, una tribu", que no se atreve
eso domina el llanto, la queja al Señor, la a pronunciar los nombres; el Señor lleva aquí
compasión. Quizá sea casualidad (aunque a su título "Dios de Israel".
los hebreos les gustaban estos procedimien- 21.4 La liturgia penitencial se celebraba
tos numéricos): el nombre de Israel suena por la tarde, los sacrificios de comunión la
doce veces en el capítulo (prescindiendo del completan por la mañana. Así comienza la
colofón), la última vez cuando se ha recons- asamblea bajo el signo litúrgico.
tituido la unidad de la totalidad. 21.5 Jue 5,21.
Con todo, el castigo no ha terminado. 21.6 El original nos ofrece un par de ver-
Una ciudad importante de TransJordania sos muy elaborados: en el primero resalta la
(muy unida a Benjamín según las tradiciones colocación con la asonancia; a la letra sería
de Saúl y David) ha faltado a la solidaridad y "se dolían los hijos de Israel de Benjamín sus
los deberes de la confederación, y según la hermanos" (bene yisra'el -binyamin). En el
ley tiene que ser castigada. Su castigo es el segundo, la palabra tribu, que significa rama,
comienzo de la recuperación de Benjamín. El sirve para la metáfora de desgajar (véase Is
complemento es un curioso ejemplo de ca- 10,33).
suística, en un contexto pintoresco. 21,9 Yabés es sólo una población del te-
La narración no se puede comparar con rritorio de Galaad, importante por su situa-
las buenas del libro. Su punto de vista es la ción estratégica junto al Jordán, a la altura de
asamblea, donde se celebra una liturgia, se Beisán. En tiempos de Saúl juega un papel
delibera, se toman decisiones. La ejecución importante; no se nota que haya sido aniqui-
de las dos decisiones, versos 11 y 23, es lada poco antes.
demasiado breve. Así resalta la acción del 21,11 Nm 31,15-18.
centro, el saludo de paz de las tribus. 21,13 Nuevo mensaje después del fatídi-
21,2-3 Otros relatos hablan de castigos co de 20,12-13.
21,14 JUECES 518

blea una embajada a los benja- no podemos darles nuestras hijas manos a querellarse con vosotros,
minitas de Sela Harrimón, con en matrimonio. (Porque habían les diremos: «Compadeceos de
propuestas de paz. l4Los benja- jurado: ¡Maldito el que dé una ellos, que no las han raptado como
minitas volvieron, y les dieron mujer a Benjamín!). esclavas de guerra ni vosotros se
las mujeres que quedaban de l9
Entonces propusieron: las habéis dado; porque en ese
Yabés de Galaad, pero no hubo -Está la fiesta del Señor, que caso seríais culpables».
para todos. se celebra todos los años en Silo 23
Los benjaminitas lo hicieron
I5
E1 pueblo se compadeció de (al norte de Betel, al este del así, y de las danzantes que ha-
Benjamín, porque el Señor había camino que va de Betel a Si- bían raptado se quedaron con las
abierto una brecha en las tribus quén, al sur de Libna*). mujeres que necesitaban. Des-
israelitas. 16Los ancianos de la 20
Y dieron estas instrucciones pués se volvieron a su heredad,
asamblea se preguntaban: a los benjaminitas: reconstruyeron sus ciudades y
-¿Cómo proveer de mujeres a
21
-Venid a esconderos entre las las habitaron.
24
los supervivientes? Porque las viñas, y estad atentos: cuando sal- Los israelitas se repartieron,
mujeres de Benjamín han sido gan las muchachas de Silo a bailar cada uno a su tribu y su clan, y se
exterminadas. 17¡Que los super- en corro, salís vosotros de las vi- fueron de allí cada cual a su
vivientes de Benjamín tengan ñas, raptáis cada uno a una mucha- heredad. 25Por entonces no había
herederos y no se borre una tribu cha y os marcháis a vuestra tierra. rey en Israel; cada uno hacía lo
22 que le parecía bien.
de Israel! l8Claro que nosotros Si luego vienen sus padres o her-

21.14 El verbo volverse tiene gran reso- quisiera explicar los accesos a los participan-
nancia: es la vuelta y la conversión. No se tes, o como si el glosador quisiera identificar
dice adonde, pero se puede sobreentender a la ciudad destruida). * = Alba.
la confederación, al lugar sagrado, al Señor. 21,21 Ex 15,20; 1 Sm 18,6.
21.15 Israel, visto antes como un árbol, 21,23 Con la reconstitución de las fami-
toma aquí la imagen de una ciudad o una lias y la reconstrucción de las ciudades co-
muralla; véanse Ex 19,22.24; Sal 106,23. mienza la nueva etapa, en espera de la
21,19 Todo va a concluir durante una monarquía.
fiesta en honor del Señor, solemnidad alegre 21,25 Jue 17,6.
de todo el pueblo. (Parece como si el autor
1 y 2 Samuel

INTRODUCCIÓN

El libro de Samuel se llama así por uno de sus personajes deci-


sivos, no porque él sea el autor. Está artificialmente dividido en dos
partes, que se suelen llamar primero y segundo libro, las versiones
antiguas los llamaron primero y segundo libro de los reyes; en termi-
nología moderna los llamaríamos primera y segunda parte.

Tema

El tema central es el advenimiento de la monarquía bajo la guía


de Samuel como juez y profeta.
Samuel actúa como juez con residencia fija e itinerante. Siendo
de la tribu de Efraín, es respetado por las otras tribus. Por este capítu-
lo Samuel prolonga la serie de Débora, Gedeón, Jefté y Sansón, en
sus etapas no belicosas. Pero Samuel recibe una vocación nueva:
mediador de la palabra de Dios, profeta. Al autor le interesa mucho el
dato y proyecta esa vocación a la adolescencia de Samuel. En virtud
de dicha vocación, el muchacho se enfrenta con el sacerdote del san-
tuario central; más tarde introduce un cambio radical de régimen: unge
al primer rey, lo condena, unge al segundo, se retira, desaparece,
asoma un momento desde la tumba. Cuando muere, sucede el turno
de Gad y de Natán.
En otras palabras, el autor que escribe en tiempo de Josías, uno
de los reyes buenos, o el que escribe durante el destierro, nos hace
saber que la monarquía está sometida a la palabra profética. Es el
principio formulado en Dt 17-18, que seguirá actuando en los dos libros
de los Reyes.

La monarquía

Fue para los israelitas una experiencia bivalente, con más peso
en el platillo negativo de la balanza. Iluminado por la reforma forzosa
INTRODUCCIÓN 520

y forzada de Josías y por el resplandor sombrío del destierro, el autor


llega a un balance negativo: pocos monarcas respondieron a su misión
religiosa y política. En Judá y más aún en Israel. Aunque es verdad
que los hubo buenos: David, Josafat, Ezequías, Josías (cfr. Eclo 49,4).
Esa valoración ambigua se extiende a lo largo de la historia. El Deu-
teronomio democratiza muchas decisiones. Oseas es muy crítico sobre
los orígenes de la monarquía. Amos al norte y Jeremías al sur ilustran la
oposición de profetas a monarcas individuales (no a la institución).
Por otra parte, los salmos dan testimonio de una aceptación sin-
cera y hasta de un entusiasmo hiperbólico por la monarquía. Antes de
ser leídos en clave mesiánica, los salmos reales expresaron la espe-
ranza de justicia y paz, como bendición canalizada por el Ungido;
mientras que otros salmos exaltaban la realeza del Señor.
Pues bien, el autor proyecta la ambigüedad y las tensiones al
mismo origen de la monarquía -remontarse a los orígenes para expli-
car el presente o la historia, es hábito mental hebreo-. No queremos
afirmar que sea pura invención. Que frente a un cambio tan profundo
de régimen hubiera dos tendencias entre las tribus es bastante proba-
ble porque es lógico. En los tiempos difíciles de la amenaza filistea,
pudieron surgir entre las tribus dos tendencias opuestas: unos, con-
servadores, defensores de la autonomía tribal, satisfechos con la inter-
vención providencial de algunos héroes; otros, renovadores, más
conscientes de la amenaza continua y de las nuevas exigencias de los
tiempos. Pero aquí hablamos de la versión literaria de lo que haya de
histórico en los relatos.

Pro y contra

Explícita e implícitamente el libro nos hace presenciar o deducir


las dos tendencias. Es un acto de honradez del autor el haber conce-
dido la voz en sus páginas a los dos partidos
Así pues, los conservadores consideran la monarquía una veleidad
del pueblo, desconfiado, desleal a su Dios, deseoso de imitar a pueblos
vecinos. Cierto, Moab, Amón, Edom, Fenicia han tenido reyes antes que
Israel; por no hablar de los innumerables reyes cananeos, especie de
alcaldes o gobernadores de pequeñas ciudades estado. Frente a tal
deseo reacciona Samuel defendiendo la soberanía del Señor y acusan-
do al pueblo (véase cap. 8)
Los otros miran la monarquía como innovación providencial,
querida por Dios para enderezar por vías nuevas la historia de su pue-
blo. Respecto a los jueces, el rey aporta dos novedades: unificación
del poder y el principio dinástico. Lo primero es una necesidad, com-
probada por acontecimientos recientes (cfr Jue 17-21). Lo segundo es
garantía de continuidad: ¿por qué va a ser un atentado contra la sobe-
ranía del Señor?
521 1 y 2 SAMUEL

Sin enunciarlo como teoría, el libro nos lo hace comprender con-


tando. El primer rey fracasa, el segundo triunfa. Es el contraste que
ocupa gran parte de esta obra. La tribu de Efraín aporta el primer pro-
feta, la de Benjamín el primer rey, la de Judá el segundo y la dinastía
duradera.

Historias o historia

A primera vista creemos estar leyendo una obra de historiografía


antigua. Escrita con viveza, con realismo, con un aire de verosimilitud.
Es verdad que el libro tiene rasgos y escenas poco verosímiles, que
encierra incoherencias patentes, versiones no armonizadas. En con-
junto es más fuerte la sensación de verosimilitud, de coherencia huma-
na y política. Con todo, eso no basta para inferir la historicidad.
En primer lugar, el Deuteronomista tiene ideas bastante claras y
precisas, que orientan el relato en su conjunto. Los criterios del Deu-
teronomio y la situación histórica condicionan seriamente al autor. Su
historiografía es tendenciosa. En segundo lugar, estos libros de
Samuel son descaradamente favorables a David, contra Saúl, y por
tanto, no menos tendenciosos.
Con todo, hay que aligerar el peso de ambas afirmaciones. Porque
el autor último recoge y respeta muchas tradiciones, sin apenas interferir;
y cuando quiere dar su opinión, la pone en boca del algún personaje, y el
lector lo advierte. En los libros de Samuel, no disimula las debilidades, el
crimen de su protagonista, mientras que el antagonista alcanza grande-
za trágica.
De acuerdo con los datos a nuestra disposición, los juicios sobre
la historicidad son divergentes. Están los que conceden a la obra un
valor histórico muy limitado, los radicales que la declaran simple fic-
ción, y están los que reconocen a la obra una historicidad básica,
imposible de definir con precisión. En la última hipótesis ¿dónde y
cuándo hay que situarla?

Marco histórico

Con razonable probabilidad situamos los relatos en los siglos XI


y X. La batalla de Afee caería hacia el 1050; un par de decenios des-
pués la accesión de Saúl; en 1010 el reinado de David en Hebrón; la
accesión de Salomón el 971.
Es una etapa vacía o átona en la política de los imperios. En
Egipto, a la serie cada vez más débil de los Ramésidas ha sucedido la
dinastía XXI, que reina modestamente en Tanis, mientras en Tebas
gobierna de hecho una clase sacerdotal. En Mesopotamia, el final del
siglo XII registra un monarca importante, Nabucodonosor I, vencedor
definitivo de los elamitas y restaurador del reino. El comienzo del siglo
INTRODUCCIÓN 522

XI está dominado por el gran Tiglat Piléser I de Asiria, pacificador,


conquistador, gran cazador, fundador de una importante biblioteca,
creador de un parque botánico y zoológico. Después de él el imperio
decae. Las tribus nómadas siguen en fermento: primero son los
Ahlamu quienes hostigan a los asirios; después los árameos, que van
fundando y consolidando reinos en Siria oriental y llegan a usurpar el
trono de Babilonia.
En este largo compás de silencio pueden actuar como solistas
sobre el suelo de Palestina dos pueblos relativamente recientes en el
país: filisteos e israelitas.

Arte narrativa

Lo que llevamos dicho sobre la historicidad de estos libros es


hipotético. Lo que es indudable, indiscutible, es la maestría narrativa
de las páginas que siguen. Aquí alcanza la prosa hebrea una cumbre
clásica. Aquí el arte de contar se muestra inagotable en los argumen-
tos, intuidor de lo esencial, creador de escenas impresionantes e inol-
vidables, capaz de decir mucho en poco espacio y de sugerir más. Por
muy devoto o por muy crítico que sea, el lector no debe saltarse esta
etapa: la fruición de unos relatos magistrales.

Samuel

En su elogio de los antepasados, Ben Sira el Eclesiástico, traza


un perfil de Samuel en doce versos. Leemos:
46,13 consagrado como profeta del Señor,
Samuel, juez y sacerdote
Sacerdote, porque ofrecía sacrificios. Juez, de tipo institucional,
porque resuelve pleitos y casos, no empuña la espada ni el bastón de
mando. Cuando su judicatura intenta convertirse en asunto familiar,
por traspaso a los hijos, fracasa. Profeta, por recibir y trasmitir la pala-
bra de Dios. Hch 13,20s lo llama profeta; Heb 11,32 lo coloca en su
lista entre los Jueces y David.
Un monte en las cercanías de Jerusalén perpetúa su nombre:
Nebi Samwil. ¿No es Samuel como una montaña? Descollante, cer-
cano al cielo y bien plantado en tierra, solitario, invitador de tormentas,
recogiendo la primera luz de un nuevo sol y proyectando una ancha
sombra sobre la historia.
/ SAMUEL
Nacimiento de Samuel y Fineés. -Ana, ¿por qué lloras y no
4
Llegado el día de ofrecer el comes? ¿Por qué te afliges? ¿No
1 'Había un hombre sufita, sacrificio, repartía raciones a su te valgo yo más que diez hijos?
9
oriundo de Rama, en la serranía mujer Feniná para sus hijos e Entonces, después de la co-
de Efraín, llamado Elcaná, hijo hijas, -'mientras que a Ana le mida en Silo, mientras el sacer-
de Yeroján, hijo de Elihú, hijo de daba sólo una ración, y eso que dote Eli estaba sentado en su si-
^Toju, hijo de Suf, efraimita. la quería, pero el Señor la había lla, junto a la puerta del templo
Tenía dos mujeres: una se llama- hecho estéril. 6Su rival la insulta- del Señor, l0Ana se levantó, y
ba Ana y la otra Feniná. Feniná ba ensañándose con ella para con el alma llena de amargura se
tenía hijos y Ana no los tenía. mortificarla, porque el Señor la puso a rezar al Señor, llorando a
-'Aquel hombre solía subir todos había hecho estéril. 7Así hacía todo llorar. "Y añadió esta pro-
los años desde su pueblo para año tras año; siempre que subían mesa:
adorar y ofrecer sacrificios al Se- al templo del Señor, solía insul- -Señor de los ejércitos, si te
ñor de los ejércitos en Silo, tarla así. Una vez Ana lloraba y fijas en la humillación de tu sier-
donde estaban de sacerdotes del no comía. 8Y Elcaná, su marido, va y te acuerdas de mí, si no te
Señor los dos hijos de Eli: Jofní le dijo: olvidas de tu sierva y le das a tu

1 El nacimiento de Samuel entra en la celebrada con danzas. Su situación es geo-


categoría de nacimiento de héroes, como los gráficamente central. No están claras sus re-
de Isaac o Sansón. Con el primero comparte laciones con Siquén, donde se renovó la
otro elemento: el tema de las dos mujeres, alianza (Jos 24). El arca, que había sido pa-
como Sara y Agar, esposas de Abrahán (o ladión durante las campañas militares, tenía
Raquel y Lía, esposas de Jacob). La fecundi- ahora una morada estable, no sabemos si en
dad de una y la esterilidad de la otra subrayan forma de tienda, según la tradición del desier-
el carácter maravilloso del nacimiento: el naci- to, o en un edificio con patio y anejos, al esti-
do será hijo de la promesa y de la oración lo cananeo. En cualquier caso, disponía de
más que simple hijo de la carne. El Señor de altar y de un sacerdocio levítico. Los nom-
la vida demuestra su poder precisamente en bres de los hijos son egipcios, en concreto
la debilidad, otorgando con su palabra explíci- Pinehas (Fineés) es el nombre de un influ-
ta una fecundidad que el hombre iba a consi- yente virrey bajo el último Ramsés.
derar natural. Por eso ocupa en la narración 1,4-5 Se trata de sacrificios de comunión,
un puesto principal la oración de Ana; a ella y de cuya carne participaban los oferentes. En
al cumplimiento se subordina el resto de la este momento festivo y comunitario, Ana
narración, la peregrinación, el papel del siente más su soledad.
sacerdote, los reproches. Su marido la repro- 1,4 2 Sm 6,19.
cha cariñosamente, ella no responde, se diri- 1,6 Sobre las rivalidades de las mujeres
ge a Dios; el sacerdote la reprocha duramen- puede leerse Eclo 25,14-16.
te, y ella se explica. Una romería al principio y 1,7Gn30.
otra al final encierran el capítulo. 1,9 El sentarse en una silla es gesto de
1.1 Elcaná significa Dios crea o compra. dignidad. Desde la puerta del edificio o recin-
Según 1 Cr 6,34-38 (testigo más bien par- to donde se custodia el arca puede ver lo que
cial), Elcaná era de familia levítica y residen- sucede en el atrio donde se reúne la gente.
te en territorio de Efraín. 1,11 Es humillación no tener hijos, por-
1.2 Ana significa gracia, y Feniná co- que lo suelen considerar castigo de Dios por
rales. alguna culpa. Ana promete entregar al Señor
1.3 Silo fue durante bastante tiempo la el hijo que de él reciba, renunciando al dere-
ciudad central del culto. Según Jos 18,1 ya cho de rescate: Ex 12,13; 22,28, 34,19; Nm
hospedó el arca en tiempo de Josué; Jue 21 3,45-48. Sobre el nazireato véase Nm 6 y la
la presentaba como centro de una romería historia de Sansón.
1,12 1 SAMUEL 524

sierva un hijo varón, se lo entre- pre a esta sierva tuya. tu promesa.


24
go al Señor de por vida y no Luego se fue por su camino, Ana se quedó en casa y crió a
pasará la navaja por su cabeza. comió y no parecía la de antes. su hijo hasta que lo destetó.
l2 I9
Mientras ella rezaba y reza- A la mañana siguiente madru- Entonces subió con él al templo
ba al Señor, EIí observaba sus garon, adoraron al Señor y se del Señor de Silo, llevando un
labios. I3Y como Ana hablaba volvieron. Llegados a su casa de novillo de tres años, una fanega de
para sí, y no se oía su voz aunque Rama, Elcaná se unió a su mujer harina y un odre de vino. ^Cuan-
movía los labios, Eli la creyó Ana, y el Señor se acordó de do mataron el novillo, Ana pre-
borracha y l4le dijo: ella. 20Ana concibió, dio a luz un sentó el niño a Eli, 26diciendo:
-¿Hasta cuándo te va durar la hijo y le puso de nombre Sa- -Señor, por tu vida, yo soy la
borrachera? A ver si se te pasa el muel, diciendo: mujer que estuvo aquí, junto a ti,
efecto del vino. -¡Al Señor se lo pedí! rezando al Señor. 27Este niño es
15 2l
Ana respondió: Pasado un año, su marido, lo que yo pedía; el Señor me ha
-No es así, señor. Soy una mu- Elcaná, subió con toda la familia concedido mi petición. 28Por eso
jer que sufre. No he bebido vino para hacer el sacrificio anual al yo se lo cedo al Señor de por
ni licor, estaba desahogándome Señor y cumplir la promesa. vida, para que sea suyo.
ante el Señor. l6No creas que 22
Ana se excusó para no subir, Después se postraron ante el
esta sierva tuya es una descara- diciendo a su marido: Señor.
da; si he estado hablando hasta -Cuando destete al niño, en-
ahora, ha sido de pura congoja y tonces lo llevaré para presentár-
aflicción. selo al Señor y que se quede allí Canto de Ana
l7
Entonces Eli le dijo: para siempre. (Sal 113; Le 1,46-55)
23
-Vete en paz. Que el Dios de Su marido, Elcaná, le res-
Israel te conceda lo que le has pondió: 2 'Y Ana rezó esta oración:
pedido. -Haz lo que te parezca mejor; «Mi corazón se regocija
l8
Ana respondió: quédate hasta que lo destetes. Y por el Señor,
-Que puedas favorecer siem- que el Señor te conceda cumplir mi poder se exalta por Dios,

1,12-13 La oración solía hacerse en voz posee, el Señor se acuerda de ella; así ex-
alta o murmurando. Ana está concentrada en presa el autor la bendición de la fecundidad.
su interior, donde el Señor escucha. Algunos 1,20 Aquí es la mujer quien impone el
suponen que la fiesta anual correspondía al nombre. Pero la etimología no cuadra, no pa-
tiempo de la vendimia; véase el uso pagano sa de una asonancia; Samuel podría signifi-
de Jue 9; si en el templo se pasaba la copa car "nombre de Dios", su componente divino
(Sal 23), esto no bastaba para embriagar. no es Yahvé. "Pedido" se dice sha'ul, como
1,15 Desahogarse es en hebreo "derra- muestra el v. 28.
mar el alma", y es el mismo verbo usado 1,22 El período de la lactancia solía durar
para la libación (Ex 29,38-42; Nm 29,6.11). dos años, y al acabarlo, se celebraba una
Con la mención del vino, la respuesta resul- fiesta familiar: Gn 21,8.
ta ingeniosa. 1,27-28 Ultimo juego de palabras monta-
1.17 Las palabras de EIí se podrían do sobre la raíz pedir sh'l; el castellano la
entender también como futuro "dará" (aun- imita en parte con los verbos conceder-ce-
que lo corriente en semejantes oráculos es el der. Según la versión griega, el capítulo ter-
perfecto natan, también se usa el futuro: Sal mina "y lo dejó allí en presencia del Señor".
16,10; 29,11; 37,4; 85,13; etc.). La mujer to-
ma estas palabras como oráculo sacerdotal 2 En el capítulo no se lee -y se podía es-
que responde a su plegaria, y se siente segu- perar- un oráculo de anunciación pronunciado
ra y consolada. por el sacerdote (como en los casos de Ismael
1.18 Otro juego de Ana consiste en alu- y Sansón). Repitiendo 21 veces el nombre del
dir a su nombre, "favor, gracia", pidiendo el Señor, subraya el sentido religioso del hecho y
favor de EIí. articula la narración: siete veces la primera
1.19 En el momento en que el marido la parte, sobre la esterilidad, con la octava co-
525 1 SAMUEL 2,6

mi boca se ríe arrogancias, por el pan,


de mis enemigos, porque el Señor es mientras los hambrientos
porque celebro tu salvación. un Dios que sabe, engordan;
2
No hay santo como el Señor, él es quien pesa las acciones. la mujer estéril
no hay roca como 4
Se rompen los arcos da a luz siete hijos,
nuestro Dios. de los valientes, mientras la madre de muchos
3
No multipliquéis mientras los cobardes queda baldía.
6
discursos altivos, se ciñen de valor; E1 Señor da la muerte y la vida,
5
no echéis por la boca los hartos se contratan hunde en el abismo y levanta;

mienza la súplica, con la decimoquinta comien- gozo mayor (v. 1), que asume esa pequeña
za la vuelta de la mujer. Hacen eco las siete risa de triunfo sobre los enemigos.
presencias del verbo clave "pedir". ¿Y por qué pronuncia Ana este himno de
2,1 -10 En rigor este himno es un canto de victoria real? El autor que introdujo este him-
victoria pronunciado por un rey al volver de la no posterior en este sitio se dejó llevar quizá
batalla. Haría buena compañía a los salmos de la referencia a la fecunda y la estéril: Ana,
20 y 21 formando con ellos un tríptico. despreciada por su rival fecunda, ahora es
La victoria ha sido obra del Señor, que madre de un hijo que será famoso. También
actúa en la teofanía cósmica (v. 10a) y comu- la suya es una victoria que puede revelar o
nica su fuerza al rey (v. 10b). Por eso el rey conjurar el repertorio de las acciones sobera-
puede sentirse unido al Señor en el gozo por nas de Dios. Y quizá esa referencia al rey al
la victoria. Frente al poder de los enemigos, principio del libro contenga una sutil alusión a
apoyados en otras divinidades, el Señor ha ios futuros acontecimientos. El autor que
mostrado su santidad exclusiva, es decir, su inserta aquí este himno sabe muy bien que el
superioridad trascendente y su gobierno jus- hijo de Ana ha de ungir reyes.
to, y también su fortaleza protectora (v. 2). El himno abunda en reminiscencias de
En la victoria del débil se ha revelado la los salmos o coincidencias con ellos. El desa-
soberanía del Señor, que dirige eficazmente rrollo se basa en las oposiciones simétricas,
el curso de la historia. Esta se presenta a los regulares, de extremos, subrayadas con múl-
ojos como un columpio en que lo bajo sube y tiples efectos sonoros más llamativos que
o alto baja: valientes y cobardes, hartos y ingeniosos. Parece haber inspirado el Mag-
hambrientos, fecunda y estéril (vv. 4-7). Esta níficat.
alternancia extrema de las suertes no es la
siega fortuna que repite su eterno girar sin 2.1 El comienzo se destaca por su cons-
sentido. Es acción de Dios, que se enfrenta trucción: tres enunciados muy paralelos,
;on la responsabilidad humana: porque lo morfológicamente en tercera persona, de-
alto lleva el signo de la arrogancia (v. 3) y de sembocan violentamente en el hemistiquio
a maldad (v. 9), mientras que lo bajo repre- que hace explícito el diálogo: mente, poder
senta la humildad y amistad con Dios. El (cuerno), boca, yo-tú. La tercera pieza sirve
rambio de las suertes es la acción de quien para cerrar en inclusión el salmo, indicando
conoce exactamente las acciones humanas que el yo anónimo es el rey.
. 3) y puede juzgarlas con autoridad. La salvación equivale a la victoria, y así
La victoria de Dios desborda los límites se podría traducir. Véanse Sal 5,12; 9,2;
ze la historia y alcanza otras dos esferas: la 35,21.
rcsmica, ya que Dios afianzó el orbe (v. 8), y 2.2 Véanse Sal 95,1; 99.
~ límite definitivo del hombre, la frontera de 2.3 El texto hebreo parece burlarse del
a vida y la muerte (v. 6). La victoria del rey estilo de los arrogantes: al tarbu tedabberu
-= sido como el ángulo con que incide en la geboha geboha. Véanse Sal 75,6; 94,4.
-•s:oria un colosal triángulo: un acto breve y 2.5 Véase Sal 113,9.
- e i u d o sobre el que gravita la soberanía 2.6 En medio del himno suena esta con-
rascendente de Dios. Esto ha revelado la fesión central: aquí se exalta el Señor, más
- storia y esto canta el rey en tonalidad de que en su poderío cósmico. Porque la estéril
2,7 1 SAMUEL 526

7
da la pobreza y la riqueza, a sus contrarios, na ofrecía un sacrificio, mientras
el Señor humilla y enaltece. el Altísimo truena se guisaba la carne, venía el ayu-
8
E1 levanta del polvo desde el cielo, dante del sacerdote empuñando
al desvalido, el Señor juzga un tenedor, l4lo clavaba dentro
alza de la basura al pobre, hasta el confín de la tierra. de la olla o caldero o puchero o
para hacer que se siente El da autoridad a su rey, cazuela, y todo lo que engan-
entre príncipes exalta el poder de su Ungido». chaba el tenedor se lo llevaba al
y que herede un trono glorioso, sacerdote. Así hacían con todos
pues del Señor Samuel y Eli los israelitas que acudían a Silo.
l5
son los pilares de la tierra Incluso antes de quemar la
y sobre ellos afianzó el orbe. "Ana volvió a su casa de Ra- grasa, iba el ayudante del sacer-
9
E1 guarda los pasos ma, y el niño estaba al servicio dote y decía al que iba a ofrecer
de sus amigos del Señor, a las órdenes del sa- el sacrificio:
mientras los malvados cerdote Eli. 12En cambio, los hi- -Dame la carne para el asado
perecen en las tinieblas jos de Eli eran unos desalmados: del sacerdote. Tiene que ser cru-
l3
-porque el hombre no triunfa no respetaban al Señor ni las da, no te aceptaré carne cocida.
I6
por su fuerza-. obligaciones de los sacerdotes Y si el otro respondía:
10
E1 Señor desbarata con la gente. Cuando una perso- -Primero hay que quemar la

tiene una matriz muerta (Rom, 4,193, dar la El pecado de los hijos de Eli es triple:
fecundidad es hacer revivir. Véase Sal 30,4). contra el culto, contra las mujeres al servicio
Este verso con el siguiente, repitiendo el del santuario, contra su padre. Culto: una co-
nombre del Señor, le asigna siete participios sa es vivir del altar, lo cual está permitido y
comenzados por m-; auténtica concentración reglamentado (la legislación posterior de Lv
de predicados. 7,28-36 recoge tradiciones más antiguas;
2.7 Véase Sal 75,8. compárese también con Jue 17), otra cosa es
2.8 Véanse Sal 113,7 y 24,2; 75,4; 104,5. abusar de la ofrenda no respetándola y desa-
Lo cósmico aparece aquí con una estabilidad creditándola ante el pueblo. El segundo pe-
que contrasta con los cambios de la historia. cado también es abuso del cargo; desacredi-
2.9 Véase Jue 6,14; Sal 20,8; 21,2. ta y amenaza el servicio de las mujeres en el
2.10 Véase Sal 29; 72,8; 96,10. templo (del que hablan Ex 35,25ss; 38,8). El
2,11-36 Aquí comienza un montaje para- tercero es pecado de contumacia.
lelo que va oponiendo el crecer de Samuel al 2.11 Sobre los servicios complementa-
agravarse del pecado de los hijos de Eli, y rios en el santuario véase Nm 8,23-26, pos-
también del mismo Eli. Los miembros o pie- terior a la reforma del culto.
zas del montaje se reparten así: 2.12 "Respetar", conocer, reconocer al
2.11 Ministerio de Samuel Señor es en síntesis la actitud del hombre
2„12-17 Los hijos de Eli abusan de su religioso; mucho más debido al mediador del
cargo culto. Véanse Jr 2,8 (sacerdotes y doctores
2,18-21 Samuel crece y crece su familia de la ley); 4,22 (el pueblo); 9,2.5; 10,25 (ne-
2,22-25 Nuevo pecado de inmoralidad; re- gativo); 31,34 (nueva alianza); Os 2,22 (el
prensión y endurecimiento pueblo); 5,4. El autor juega burlescamente
2,26 Samuel sigue creciendo con el apellido de los jóvenes: bene 'eli-bene
2,27-36 Oráculo de un profeta a Eli beliya 'al.
3,1 ss Oráculo del Señor llamando a Sa- 2.13 Otros traducen comenzando frase
muel. en este verso: "Los sacerdotes procedían así
El crecimiento de Samuel es físico y con el pueblo". Esta lectura incluye una burla
espiritual, y es cauce de bendición para sus amarga, porque la palabra hebrea que desig-
padres en virtud de la renuncia, es una pre- na la costumbre, mishpates la palabra técni-
sencia silenciosa que condena a los minis- ca que designa el derecho y el deber del
tros del culto. No siendo de familia sacerdo- sacerdote. Sobre los sacrificios: Lv 1 -7.
tal, se ocupará de servicios secundarios en el 2.14 Los nombres de las vasijas son di-
templo. versos -quizá posteriores- en Ex 35,25ss.
527 1 SAMUEL 2,29

grasa, luego puedes llevarte lo hizo al Señor. Pero ellos no hacían caso a su
que se te antoje. Luego se volvían a casa. padre, porque el Señor había de-
21
Le replicaba: E1 Señor se cuidó de Ana, cidido que murieran.
26
-No. O me la das ahora o me que concibió y dio a luz tres ni- En cambio, el niño Samuel
la llevo por las malas. ños y dos niñas. El niño Samuel iba creciendo, y lo apreciaban el
l7
Aquel pecado de los ayudan- crecía en el templo del Señor. Señor y los hombres.
22 27
tes era grave a juicio del Señor, Elí era muy viejo. A veces Un profeta se presentó a Eli
porque desacreditaban las ofren- oía cómo trataban sus hijos a y le dijo:
das al Señor. todos los israelitas y que se acos- -Así dice el Señor: «Yo me re-
18
Por su parte, Samuel seguía taban con las mujeres que ser- velé a la familia de tu padre
al servicio del Señor y llevaba vían a la entrada de la tienda del cuando eran todavía esclavos del
puesto un roquete de lino. l9Su encuentro. 23Y les decía: Faraón en Egipto. 28Entre todas
madre solía hacerle una sotana, y -¿Por qué hacéis eso? La gen- las tribus de Israel me lo elegí
cada año se la llevaba cuando te me cuenta lo mal que os por- para que fuera sacerdote, subiera
subía con su marido a ofrecer el táis. 24No, hijos, no está bien lo a mi altar, quemara mi incienso
sacrificio anual. 20Y Eli echaba que me cuentan; estáis escanda- y llevara el efod en mi presencia,
la bendición a Elcaná y a su lizando al pueblo del Señor. 25Si y concedí a la familia de tu padre
mujer: un hombre ofende a otro, Dios participar en las oblaciones de
-El Señor te dé un descendien- puede hacer de arbitro; pero si los israelitas. 29¿Por qué habéis
te de esta mujer, en compensa- un hombre ofende al Señor, tratado con desprecio mi altar y
ción por el préstamo que ella ¿quién intercederá por él? las ofrendas que mandé hacer en

2,16 "Lo que se te antoje" en el original fórmula empleada es clásica: recuerda el


contiene una burla disimulada y cruel, porque beneficio de Dios, o sea la elección, de Aa-
la expresión significa desear y también tener rón, para subrayar por contraste el pecado;
apetito; compárese "dar la gana-tener gana". después denuncia el pecado concreto y con-
Compárese con la avidez en el desierto, con mina la pena; añade un signo que comprue-
el mismo verbo o raíz: Nm 11,31-34; Sal ba el oráculo.
106,14. El beneficio: supone ya establecida la
2,17-18 Repitiendo la fórmula "en pre- tradición que leemos en el Éxodo, de Aarón
sencia del Señor" (en la construcción origi- como sumo sacerdote. Revelación y elección
nal), el autor subraya el contraste de pecado se articulan como en Ez 1-2, o Is 6 o Ex 3
y servicio. (Moisés). Pecado: los hijos regatean a Dios
2,23-25 El argumento de Eli no está las ofrendas para engordar a costa del culto,
claro: en el paralelismo se repite el verbo el padre honra (kbd) a sus hijos más que a
ofender (pecar), se cambia Dios-Señor, arbi- Dios: lo que había de ser honrar a Dios se
trar interceder. Quizá se refiera a los sacrifi- convierte en su desprecio, el culto se profana
cios "por pecado", con los que el hombre ex- en manos de los sacerdotes. Castigo: enun-
pía ofensas contra el prójimo (Lv 5,20-26); si cia la ley general de la retribución y la aplica
se invalidan los ritos sacrificiales, como ha- al caso; el castigo responde al pecado: envi-
cen los jóvenes, se cierra el camino de la dia por envidia, debilidad por afán de engor-
reconciliación. Sólo la conversión radical po- dar, llanto por gloria. El signo se encuentra
drá restituir el valor del culto y su eficacia en la misma línea, porque en los dos hijos
expiatoria. comienza a ejecutarse la sentencia.
Eli es blando en la reprensión, no toma Finalmente -nos dice intencionadamente
otras medidas, y así se hace cómplice de sus el auto- la profecía introduce la elección de
hijos. Dios ha decidido su muerte por su con- una nueva dinastía sacerdotal, la dinastía sa-
tumacia: véanse Ex 10,1; Is 6,10.27-36. docita, con la consiguiente degradación de la
El autor principal del libro inserta aquí dinastía de Eli: véase el cumplimiento en 2
una profecía que adelanta un hecho, para ilu- Re 23. La adición de este elemento repite el
minar la historia próxima. El profeta (hombre esquema de Is 22,15-25 (el mayordomo de
de Dios, Jue 6,8 y 13,6) propone una profe- palacio).
cía y una reflexión teológica explicativa. La 2,26 Le 2,52.
2,30 1 SAMUEL 528

mi templo? ¿Por qué tienes más señal para ti lo que les va a pasar se había apagado la lámpara de
respeto a tus hijos que a mí, a tus dos hijos, Jofní y Fineés: Dios, y Samuel estaba acostado
cebándolos con las primicias de los dos morirán el mismo día. en el santuario del Señor, donde
mi pueblo, Israel, ante mis mis- 35
»Yo me nombraré un sacer- estaba el 4arca de Dios. El Señor
mos ojos? dote fiel, que hará lo que yo quie- llamó:
30
»Por eso -oráculo del Señor, ro y deseo; le daré una familia -¡Samuel, Samuel!
Dios de Israel-, aunque yo te estable y vivirá siempre en pre- Y éste respondió:
prometí que tu familia y la fami- sencia de mi ungido. 36Y los que -¡Aquí estoy!
5
lia de tu padre estarían siempre sobrevivan de tu familia vendrán Fue corriendo adonde estaba
en mi presencia, ahora -oráculo a prosternarse ante él para mendi- Eli, y le dijo:
del Señor- no será así. Porque gar algún dinero y una hogaza de -Aquí estoy; vengo porque me
yo honro a los que me honran y pan, rogándole: "Por favor, dame has llamado.
serán humillados los que me un empleo cualquiera como sa- Eli respondió:
desprecian. cerdote, para poder comer un -No te he llamado, vuelve a
3l pedazo de pan"».
»Mira, llegará un día en que acostarte.
6
arrancaré tus brotes y los de la Samuel fue a acostarse, y el
familia de tu padre, y nadie lle- Vocación de Samuel Señor lo llamó otra vez. Samuel
gará a viejo en tu familia. ^Mi- (Is6; Jr 1) se levantó, fue a donde estaba
rarás con envidia todo el bien Eli, y le dijo.
que voy a hacer; nadie llegará a 3 'El niño Samuel oficiaba ante -Aquí estoy; vengo porque me
viejo en tu familia. 33Y si dejo a el Señor con Eli. La palabra del has llamado.
alguno de los tuyos que sirva a Señor era rara en aquel tiempo y Eli respondió:
mi altar, se le consumirán los no abundaban las visiones. 2Un -No te he llamado, hijo; vuel-
ojos y se irá acabando; pero la día Eli estaba acostado en su ha- ve a acostarte.
mayor parte de tu familia morirá 7
bitación. Sus ojos empezaban a (Samuel no conocía todavía
a espada de hombres. 34Será una apagarse y no podía ver. 3Aún no al Señor; aún no se le había reve-

2,30 La expresión hebrea es casi un jura- do plenamente en la historia. Samuel será su


mento, califica de execrable lo que se recha- mediador: la misma palabra se crea este ins-
za; y tiene fuerza especial atribuido a Dios, trumento humano con su llamada. La triple
Gn 18,25. voz nocturna, además de ser un recurso na-
2,33 Véanse las maldiciones de Lv 26,16 rrativo popular, ilumina un contraste: hasta
y Dt 28,65. Los posesivos son dudosos: el ahora Samuel ha estado a las órdenes de Eli,
hebreo dice "tus ojos, te irás acabando". ha escuchado su voz; en adelante escuchará
2.35 El lenguaje es semejante al de la la voz del Señor, para cumplir y transmitir sus
promesa davídica (2 Sm 7); véase también 1 órdenes.
Re 11,38 (Salomón). Aquí está formulada, en 3,1 Visión y palabra pueden ser dos for-
la ficción de la profecía, la vinculación de la mas o dos componentes del saber profético:
familia sacerdotal a la dinastía de David. Am 7; Jr 1; etc. El profeta, hombre de la pala-
2.36 Es curioso que el verbo hebreo bra, se llamaba en otro tiempo "vidente".
(muy raro) de dar colocación, asociar, tenga 3,2-3 No pudiendo encargarse de la vigi-
aquí las mismas consonantes en otro orden lancia, el viejo Eli duerme en uno de los ane-
que el nombre de Fineés. jos, el joven Samuel duerme en el recinto pro-
Los cinco incisos (incluido 3,1) que ha- piamente dicho (tienda o edificio). El candela-
blan de Samuel lo presentan en presencia o bro de que habla Ex 25,31 -40; 27,21, era quizá
compañía del Señor. desarrollo de una institución más antigua.
3,4 Esta primera llamada equivale a una
3 Aunque el capítulo cuenta la vocación vocación, como Ex 3,4, aunque no incluya to-
profética de Samuel, su protagonista es la dos los elementos de una vocación profética.
palabra de Dios. Aparece negativamente en 3,7 Samuel todavía no tiene trato perso-
el v. 1, otra vez en relación con Samuel en el nal, familiar, con el Señor, como lo tienen los
v. 7 "aún no"; al final del capítulo ha penetra- profetas (Am 3); la palabra no se le ha revé-
529 1 SAMUEL 4,1

lado la palabra del Señor). retumbarán los oídos. l2Aquel día te castigue si me ocultas una
8
E1 Señor volvió a llamar por ejecutaré contra Eli y su familia palabra de todo lo que te ha
tercera vez. Samuel se levantó y todo lo que he anunciado sin que dicho.
fue a donde estaba Eli, y le dijo: falte nada. l3Comunícale que con- 18
Entonces Samuel le contó
-Aquí estoy; vengo porque me deno a su familia definitivamente, todo, sin ocultarle nada. Eli
has llamado. porque él sabía que sus hijos mal- comentó:
Eli comprendió entonces que decían a Dios y no les reprendió. -¡Es el Señor! Que haga lo
l4
era el Señor quien llamaba al Por eso juro a la familia de Eli que le parezca bien.
niño, 9y le dijo: que jamás se expiará su pecado, ni 19
Samuel crecía, y el Señor es-
-Anda, acuéstate. Y si te lla- con sacrificios ni con ofrendas. taba con él; ninguna de sus pala-
ma alguien, dices: «Habla, Se- l5
Samuel siguió acostado hasta bras dejó de cumplirse, 20y todo
ñor, que tu siervo escucha». la mañana siguiente, y entonces Israel, desde Dan hasta Berseba,
l0
Samuel fue y se acostó en su abrió las puertas del santuario. supo que Samuel era profeta
sitio. El Señor se presentó y lo l6
No se atrevía a contarle a Eli la acreditado ante el Señor. 2IE1 Se-
llamó como antes: visión, pero Eli lo llamó: ñor siguió manifestándose en
-¡Samuel, Samuel! -Samuel, hijo. Silo, donde se había revelado a
Samuel respondió: Respondió: Samuel.
-Habla, que tu siervo escucha. -Aquí estoy.
1 l7
'Y el Señor le dijo: Elí le preguntó:
-Mira, voy a hacer una cosa en -¿Qué es lo que te ha dicho? 4 'La palabra de Samuel se es-
Israel, que a los que la oigan les No me lo ocultes. Que el Señor cuchaba en todo Israel.

lado o manifestado personalmente, porque hablar del Señor forman la sustancia narrati-
hace falta una actualización con la fuerza del va de este pasaje: llamada que produce res-
Espíritu para que el hombre capte esa pala- puesta, y palabra que se cumplirá.
bra en su carácter único de palabra de Dios. 3,19-21 Al final el oficio profético de Sa-
3.10 El presentarse el Señor sería una muel está afirmado: el Señor está con él (Jr
visión (Job 4,16: visión de Elifaz): v. 15. 1), sus palabras son del Señor (también en
3.11 Con la vocación coincide el primer hebreo es ambiguo el posesivo sus), el pue-
oráculo, o bien éste da ocasión a la llamada. blo lo reconoce como tal. Israel está descrito
Es una sentencia pronunciada contra Eli por según los límites del reino unido bajo David.
el pecado de sus hijos y por su negligencia o Los versos resumen globalmente toda
tolerancia. El castigo será terrible escarmien- una etapa, pues por cierto tiempo Samuel de-
to para cuantos se enteren, se extenderá a saparece del escenario en el que va a actuar
toda la familia y sucesión, será inevitable. su palabra profética.
Como ha precedido la síntesis de 2,27-36, el 3.20 Jue 20,1.
oráculo presente no contiene datos concre- 3.21 La revelación del Señor hace eco al
tos: es posible que él autor del libro haya sus- v. 7, convirtiendo el hecho en línea divisoria:
traído datos al oráculo de Samuel para com- antes no, ahora sí. Al final del verso añaden
poner su oráculo; resumen puesto en boca algunas traducciones antiguas: "Eli estaba
de un profeta anónimo. muy viejo y sus hijos seguían empeorando su
3,14 Los sacrificios tienen valor expiato- conducta ante el Señor."
rio cuando el Señor los acepta; es decir, su En estos tres primeros capítulos la pre-
validez consiste en la aceptación divina. Los sencia del Señor es envolvente, casi absor-
mismos culpables han atentado contra la ins- bente; en adelante tomarán cuerpo los acon-
titución sacrificial. Sobre la fórmula véase Is tecimientos humanos.
22,14; 27,9.
3,16-18 La llamada de Eli es como un 4,1a Esta frase cierra el capítulo prece-
eco de la llamada del Señor: como en ésta dente con una visión unificada: Samuel es
dominaba el verbo llamar, aquí domina la raíz ahora un guía de todo Israel, quizá desde el
hablar-palabra; desde aquí su dominio se santuario central, como en otro tiempo Dé-
difunde a todo el capítulo. Así el llamar y bora bajo su encina (Jue 4).
4,2 1 SAMUEL 530

Victoria filistea murieron en el campo unos cua- el arca de la alianza del Señor de
tro mil hombres. 3La tropa vol- los ejércitos, entronizado sobre
Por entonces se reunieron los vió al campamento, y los conce- querubines. Los dos hijos de Eli,
filisteos para atacar a Israel. Los jales de Israel deliberaron: Jofní y Fineés, fueron con el arca
israelitas salieron a enfrentarse -¿Por qué el Señor nos ha he- de la alianza de Dios. 5Cuando el
con ellos y acamparon junto a cho sufrir hoy una derrota a ma- arca de la alianza del Señor llegó
Ebenezer*, mientras que los fi- nos de los filisteos? Vamos a al campamento, todo Israel lanzó
listeos acampaban en Afee*. Silo, a traer el arca de la alianza a pleno pulmón el alarido de
2
Los filisteos formaron en orden del Señor, para que esté entre guerra, y la tierra retembló. 6A1
de batalla frente a Israel. Enta- nosotros y nos salve del poder oír los filisteos el estruendo del
blada la lucha, Israel fue derrota- enemigo. alarido, se preguntaron:
do por los filisteos; de sus filas 4 -¿Qué significa ese alarido
Mandaron gente a Silo, a por

Protagonista de este capítulo es el arca, 4.3 Los israelitas pueden replegarse y


y seguirá con el mismo papel hasta el final reorganizarse en su campamento, regido por
del capítulo 6. Es otro modo de presencia del un consejo de ancianos - n o se mencionan
Señor, digamos, algo más institucional; aun- mandos militares-. Los ancianos consideran
que sin imagen, se puede localizar. Parece al Señor como causante de la derrota, quizá
entrar en contraste narrativo con la palabra, por su ausencia (cfr. Sal 60,12), por eso ha-
que irrumpe imprevisible; como si la palabra cen venir el arca, que es paladión de los isra-
empujase el arca, la expulsase del territorio elitas. Por el arca la divinidad guerrera está
para ocupar ella el centro. Es un drama enig- presente entre la tropa y actúa, salvando o
mático y significativo: abolida temporalmente dando la victoria. Silo se encontraba a poca
una presencia, el Señor se crea otra más distancia; es fácil que media jornada bastase
inmaterial, más penetrante. para transportar el arca. Era un objeto bas-
Con doce menciones, el arca es el centro tante pesado y se transportaba con barras
de todo: la primera derrota trae su recuerdo y (Ex 37,1-5).
la hace venir al campamento, ella es el mejor 4.4 El arca aparece con sus títulos: de la
botín, la noticia de su captura es el golpe de Alianza, porque contenía el documento del
gracia para Eli y golpe mortal para su nuera. tratado; del Señor de los Ejércitos, que es el
Los filisteos están bien establecidos en título cósmico y guerrero de su Dios, sus
dos puertos -desde ellos en el mar-, en la ejércitos son los astros y su pueblo; los que-
plana costera y han trepado un poco por la rubines son dos animales alados que susten-
Sefela. Ahora aspiran a extender su dominio tan un trono real o imaginario. Esta acumula-
por Palestina, penetrando hacia nordeste; ción podría ser posterior. Los dos sacerdotes
quizá cuentan con un punto de apoyo en custodian el arca y se espera que serán pro-
Beisán, junto al Jordán. Como son militar- tegidos por ella. Ex 37,1-5.
mente superiores, deciden exponerse en una 4.5 La llegada del arca es saludada con
batalla importante, antes que sus vecinos is- el "alarido", grito ritual, bélico y litúrgico.
raelitas se hagan demasiado numerosos y Práctica militar antigua (alalazo de los grie-
fuertes. Son las dos fuerzas jóvenes en el gos, ululatus de los romanos, alarido de los
territorio. Para Israel la migración forzada de musulmanes), con la que los guerreros se ex-
los danitas es un aviso. citan a sí mismos y aterrorizan al enemigo.
4,1 Los filisteos suben hacia la llanura de Por su carácter sacro ha de producir como
Sarón y desde allí por el curso del Río Verde una descarga de valentía religiosa en sus fie-
(Yarqon) a una localidad bien defendida; los les, y un terror pánico, irresistible en el ene-
israelitas se reúnen a cierta distancia. Al pa- migo. El temblor de la tierra describe la reso-
recer los filisteos toman la iniciativa, y la pri- nancia del grito, pero puede insinuar además
mera derrota es parcial. El autor cuenta sim- una reacción a la teofanía. Jos 6,5.20.
plemente sin explicar las causas: se podría 4,6-9 La reacción de los filisteos va pro-
ligar la desgracia con el delito de los sacer- gresando: primero sorpresa, después temor,
dotes, aunque el texto no lo dice explícita- después ánimo. La referencia a la victoria so-
mente. * = Piedrayuda; El Cerco. bre los egipcios puede ser simplemente un
531 1 SAMUEL 4,20

que retumba en el campamento capturada y los dos hijos de Eli, do del frente.
hebreo? Jofní y Fineés, murieron. Eli preguntó:
Entonces se enteraron de que -¿Qué ha ocurrido hijo?
17
el arca del Señor había llegado al Muerte de Eli E1 mensajero respondió:
campamento, 7y muertos de mie- -Israel ha huido ante los filis-
l2
do decían: Un benjaminita salió co- teos, ha sido una gran derrota pa-
-¡Ha llegado su Dios al cam- rriendo de las filas y llegó a Silo ra nuestro ejército; tus dos hijos,
pamento! ¡Ay de nosotros! Es la aquel mismo día, con la ropa Jofní y Fineés, han muerto, y el
primera vez que nos pasa esto. hecha jirones y polvo en la cabe- arca de Dios ha sido capturada.
s
¡Ay de nosotros! ¿Quién nos li- za. l3Cuando llegó, allí estaba Eli, l8
En cuanto mentó el arca de
brará de la mano de esos dioses sentado en su silla, junto a la puer- Dios, Eli cayó de la silla hacia
poderosos, los dioses que hirie- ta, oteando con ansia el camino, atrás, junto a la puerta; se rom-
ron a Egipto con toda clase de porque temblaba por el arca de pió la base del cráneo y murió.
calamidades y epidemias? '¡Va- Dios. Aquel hombre entró por el Era ya viejo y estaba torpe.
lor, filisteos! ¡Sed hombres y no pueblo dando la noticia, y toda la Había sido juez en Israel cuaren-
seréis esclavos de los hebreos, población se puso a gritar. i4Elí ta años.
como lo han sido ellos de noso- 19
oyó el griterío y preguntó: Su nuera, la mujer de Fineés,
tros! ¡Sed hombres y al ataque! -¿Qué alboroto es ése? estaba encinta y próxima a dar a
l0 15
Los filisteos se lanzaron a la Mientras tanto, el hombre luz. Cuando oyó la noticia de
lucha y derrotaron a los israeli- corría a dar la noticia a Eli. Eli que habían capturado el arca y
tas, que huyeron a la desbanda- había cumplido noventa y ocho que habían muerto su suegro y
da. Fue una derrota tremenda: años; tenía los ojos inmóviles, sin su marido, le sobrevinieron los
cayeron treinta mil de la infante- poder ver. 16E1 fugitivo le dijo: dolores, se encorvó y dio a luz.
20
ría israelita. ' 'El arca de Dios fue -Soy el hombre que ha llega- Estando para morir, las muje-

recurso del narrador para introducir el recuer- 4,18 La frase final lo coloca en la serie de
do de la gran liberación nacional, precisa- los jueces, juntando este cargo al de sumo
mente en boca de paganos, como en Jos sacerdote. No es imposible ni improbable
2.10 (Rajab). "Hebreos" es el nombre que que desde el santuario central se administra-
dan a los israelitas los extranjeros (por ejem- se justicia para toda la confederación; por
plo: Ex 1,16), y es quizá despectivo. En esta otra parte, la noticia es estereotipada y pare-
batalla está en juego el dominio, ser señores ce adición posterior, en vistas a la actividad
o vasallos. de Samuel.
4.10 Los gritos y discursos han durado 4,19-22 El nieto mayor, heredero de la fa-
narrativamente más que la batalla, la derrota, milia, llevará un nombre fatídico: durante toda
la fuga, la captura del arca, las muertes. El su vida recordará la tragedia del arca. La gloria
israelita no sabe describir una batalla, y com- del Señor, su presencia invisible y activa, pro-
pensa su incapacidad con la rapidez del ritmo tectora y exigente, puede abandonar al pueblo.
de los verbos No se puede controlar mecánicamente, no se
4.11 La derrota es desconcertante: el puede manipular la presencia del Señor.
Dios que salvó de Egipto, ¿no puede salvar Para los lectores que supieron del destie-
ahora?; el que salvó a otros, ¿no puede sal- rro, el episodio y el nombre suenan como pre-
varse ahora, presente en el arca? sentimiento simbólico, como sombra de la tre-
4,12-18 El acierto de esta minúscula es- menda tragedia que ellos vivieron. El profeta
cena reside en la alternancia de acción verbal Ezequiel contemplará en una visión el deste-
y descripción sustantiva. Se puede comparar rrarse voluntario de la Gloria poco antes de la
con 2 Sm 1 (muerte de Saúl), 2 Sm 18 (muer- catástrofe final (Ez 10). Otros pueblos -por
te de Absalón). ejemplo, Babilonia respecto a los elamitas-
4.12 Gestos rituales de duelo. 2 Sm 1,2. lamentarán el robo de una estatua, de una
4.13 Desde la puerta del santuario el an- imagen; un israelita llora por la Gloria. Pero la
ciano espía los ruidos del camino que pasa Gloria está todavía ligada a un objeto.
delante del recinto total del templo. 4,20 Gn 35,17.
4,21 1 SAMUEL 532

res que la atendían la animaban: arca de Dios. Dagón caído de bruces delante del
-No tengas miedo, que has arca del Señor, lo recogieron y lo
dado a luz un niño. El arca, en el templo colocaron en su sitio. 4A la maña-
2l
Pero ella no respondió ni de Dagón na siguiente se levantaron y en-
cayó en la cuenta. Al niño lo lla- contraron a Dagón caído de bru-
maron Icabod*, diciendo: 5 'Mientras tanto, los filisteos ces ante el arca del Señor, con la
-Está desterrada la gloria de capturaron el arca de Dios, y la cabeza y las manos cortadas enci-
Israel (aludían a la captura del llevaron desde Ebenezer* a As- ma del umbral; sólo le quedaba el
arca y a la muerte de su suegro y dod. 2Agarraron el arca de Dios, tronco. 5(Por eso se conserva has-
su marido). la metieron en el templo de Dagón ta hoy esta costumbre en Asdod:
22
Y repetían: y la colocaron junto a Dagón. 3A los sacerdotes y los que entran en
-Está desterrada la gloria de la mañana siguiente se levantaron el templo de Dagón no pisan el
Israel, porque han capturado el los asdodeos y encontraron a umbral).

4,21 * = Singloria. uno de tantos" (Sal 82). Una vez que ha termi-
nado con el dios, el Arca comienza a ejecutar
5 El Arca del Señor entra en territorio su sentencia contra los filisteos: en una pere-
enemigo: al parecer, vencida, conquistada; grinación movida por los mismos enemigos; la
en realidad, aceptando un desafío a nivel de epidemia (quizá de peste bubónica) se va
dioses. Y no sólo entra en territorio extranje- extendiendo por la Pentápolis; de la cual el
ro, sino que penetra en el santuario de la divi- autor menciona sólo tres ciudades, según
nidad rival. Penetra no vencedora, sino en conocido esquema narrativo. Sigue la ironía:
ademán de cautiva. Irónicamente, los filis- los mismos enemigos van transportando el
teos introducen a su enemigo. Arca fatídica, colaborando en la ejecución de
La lucha con otros dioses, ya planteada la propia sentencia. La epidemia revela la pre-
en Egipto y en Moab (episodio de Balaán), sencia numinosa del Señor, que produce
continuará en la tierra prometida, se consu- terror pánico entre los filisteos; un modo de
mará en territorio extranjero, en Babilonia (co- reconocimiento ofrecido al poderoso Dios de
mo canta Is 46 y todo Isaías II). El salmo 82 Israel. ¡Y pensar que ese dios parecía tan
canta el destronamiento de los otros dioses débil en el campo de batalla!
por mano del Señor. Para Israel a la larga El esquema narrativo es semejante a la
resulta más difícil resistir a la tentación de los captura de Sansón, el enemigo traído al pro-
dioses ajenos que a la agresión de los enemi- pio territorio, a la fiesta del dios, y que cau-
gos invasores; también a éstos los deja el sará la ruina de los filisteos.
Señor entrar en la tierra prometida, para derro-
tarlos "en sus montes". Ambas victorias son 5.1 Para oídos hebreos Asdod suena
necesarias para la salvación de Israel. bastante a devastación (verbo sdd): el Arca
De esta manera, el duelo Dagón-Yhwh es se desplaza desde Ayuda a Devastación.
preludio y símbolo de una hostilidad duradera * = Piedrayuda.
y de una victoria decisiva. El Señor no admite 5.2 Dagón parece ser una divinidad se-
otros dioses frente a sí (Ex 20,3; Dt 5,7: primer mítica del grano, adoptada por los filisteos al
mandamiento del decálogo), ahora le toca establecerse en territorio cananeo. Los mo-
estar junto a Dagón, en posición secundaria. vimientos del Arca son muy regulares.
No se sabe cómo, en el silencio de la noche 5.3 Is46,1s.
(como junto al Mar Rojo, Ex 14), sucede el pri- 5.4 El esquema narrativo normal pide
mer encuentro y la primera victoria; a la dos tiempos semejantes y un tercer tiempo
segunda noche sucede la victoria decisiva. Es decisivo. El autor se salta el segundo tiempo,
irónico que los devotos tengan que levantar y quizá respondiendo a los dos tiempos de la
colocar a su dios caído ('lienen pies y no victoria filistea con la captura del Arca a la
andan", Sal 115,7), y es significativo que el segunda. Es notable la sonoridad con que se
dios pierda manos o brazos demostrando su describe al dios caído ('aron-dagon, npl-lpn).
impotencia. La cabeza cortada significa la 5.5 Puede ser rito apotropaico, para evi-
muerte: "Aunque seáis dioses, moriréis como tar los espíritus que vigilan allí, o puede ser
533 1 SAMUEL 6,3

El arca, en territorio filisteo llegar, descargó el Señor la ma- había descargado allí con toda su
no sobre el pueblo, causando un fuerza. I2A los que no morían,
6
La mano del Señor descargó pánico terrible, porque hirió con les salían diviesos. Y el clamor
sobre los asdodeos, aterrorizándo- diviesos a toda la población, a del pueblo subía hasta el cielo.
los, e hirió con diviesos a la gente chicos y grandes.
de Asdod y su término. 7A1 ver lo 10
Entonces trasladaron el arca
que sucedía, los asdodeos dijeron: de Dios a Ecrón; pero cuando lle- 6 'El arca del Señor estuvo en
-No debe quedarse entre noso- gó allí, protestaron los ecronitas: país filisteo siete meses.
tros el arca del Dios de Israel, ¡Nos han traído el arca de Dios
porque su mano es dura con noso- para que nos mate a nosotros y a Devolución del arca
tros y con nuestro dios Dagón. nuestras familias!
8 2
Entonces mandaron convocar "Entonces mandaron convo- Los filisteos llamaron a los
en Asdod a los príncipes filisteos car a los príncipes filisteos, y les sacerdotes y adivinos y les con-
y les consultaron: dijeron: sultaron:
-¿Qué hacemos con el arca -Devolved a su sitio el arca -¿Qué hacemos con el arca
del Dios de Israel? del Dios de Israel; si no, nos va a del Señor? Indicadnos cómo la
Respondieron: matar a nosotros con nuestras podemos mandar a su sitio.
-Que se traslade a Gat. familias. Respondieron:
9
Llevaron a Gat el arca del Todo el pueblo tenía un pánico -Si queréis devolver el arca
Dios de Israel; pero nada más mortal, porque la mano de Dios del Dios de Israel, no la mandéis

rito de paso del mundo profano al sacro, re- será la curación, que probará el poder del
presentado en un salto. El autor liga la prác- Señor sobre la salud y la enfermedad; el se-
tica conocida con la historia del Arca. gundo signo será la reacción de las vacas,
5,6 Empieza la peregrinación, y el Arca que probará el poder del Señor sobre el reino
sigue cambiando de título, a lo largo del epi- animal. La alternativa de la mano del Señor
sodio (hasta 6,1 incluido): cuando es trasla- es un accidente casual.
dada por los filisteos, se llama "el Arca de La devolución del Arca va acompañada
Dios", los filisteos la llaman "el Arca del Dios de un don expiatorio, o compensación ritual,
de Israel", el narrador la llama "Arca del el cual a su vez expresa el acto interno de
Señor". La "mano del Señor" que hiere triun- reconocer la gloria del Señor y el propio pe-
fa de las manos cortadas de Dagón. cado. El Arca vuelve a entrar en territorio
5,9 Ex 9,8-12. israelita en una especie de procesión, con
filisteos por asistentes; la procesión concluye
6,1-18 Una vez que ha fracasado el dios en un sacrificio litúrgico un poco improvisado,
Dagón, los sacerdotes y adivinos tendrán en el que los filisteos hacen el gasto de vícti-
que salvarlo a él y a sus devotos. La delibe- mas y leña, mientras que una gran piedra se
ración se desarrolla en un estilo de calcula- ofrece como altar intacto. Este sacrificio, que
das condicionales. Desde luego hay que sol- presencian de lejos los filisteos, será la ex-
tar o enviar el Arca; además hay que apurar piación realizada.
el sentido de los hechos. El estilo narrativo se mantiene al mismo
La vuelta del Arca, lo recuerdan expresa- nivel de acierto con nuevos elementos de
mente los sacerdotes, se parece a la salida variedad: el estudio del caso, las instruccio-
de los hebreos de Egipto: los filisteos retie- nes minuciosas de los sacerdotes, por un
nen injustamente el Arca, el Señor los hiere lado; por otro, la descripción de las vacas (su
con una plaga, los filisteos se endurecen y, mugido llena el silencio del camino), el paso
en vez de soltarla, la van paseando por el suave de los filisteos a los israelitas, la retira-
territorio, la plaga recorre el territorio, los filis- da silenciosa de los primeros; y en toda la
teos deciden soltar el Arca cautiva. Hay va- narración, un tono irónico que se hace más
rios contactos de vocabulario entre las dos explícito en algún momento.
narraciones. 6,3 Sobre la "indemnización" como sacri-
El sentido de los hechos se aclarará en ficio "penitencial", véase Lv 5; 7 y 14. Se trata
una especie de juicio de Dios: el primer signo de exvotos al revés, se entregan antes de la
6,4 1 SAMUEL 534
vacía, sino pagando una indem- una cesta junto al arca los obje- mes, y se paró allí. Al lado había
nización. Entonces si os curáis, tos de oro que le pagáis como una gran piedra. Entonces la
sabremos por qué su mano no indemnización, y soltad el carro. gente hizo leña del carro y ofre-
nos dejaba en paz. 9
Observadlo bien: si tira hacia su ció las vacas en holocausto al
4
Les preguntaron: territorio y sube a Bet Semes*, Señor. "5(Los levitas habían des-
-¿Qué indemnización tene- es que ese Dios nos ha causado cargado el arca del Señor y la
mos que pagarles? esta terrible calamidad; en caso cesta con los objetos de oro y los
Respondieron: contrario, sabremos que no nos habían depositado sobre la pie-
-Cinco diviesos de oro y cinco ha herido su mano, sino que ha dra grande. Aquel día los de Bet
ratas de oro, uno por cada prínci- sido un accidente. Semes ofrecieron holocaustos y
pe filisteo, porque la misma pla- l0
Así lo hicieron. Agarraron sacrificios de comunión al Se-
ga la habéis sufrido vosotros y dos vacas que estaban criando y ñor). 16Los cinco príncipes filis-
ellos. 5Haced unas imágenes de las uncieron al carro, dejando los teos estuvieron observando, y el
los diviesos y de las ratas que terneros encerrados en el esta- mismo día se volvieron a Ecrón.
han asolado el país, y así recono- blo; "colocaron en el carro el
17
Lista de los diviesos de oro
ceréis la gloria del Dios de arca del Señor y la cesta con las que los filisteos pagaron como
Israel. A ver si el peso de su ma- ratas de oro y las imágenes de indemnización al Señor: uno por
no se aparta de vosotros, de los diviesos. l2Las vacas tiraron Asdod, uno por Gaza, uno por
vuestro país y de vuestro dios. derechas hacia el camino de Bet Ascalón, uno por Gat, uno por
6
No os pongáis tercos, como hi- Semes; caminaban mugiendo, Ecrón. 18Las ratas de oro eran
cieron los egipcios y el Faraón, y siempre por el mismo camino, por las ciudades de la Pentápolis
ese Dios los maltrató hasta que sin desviarse a derecha o izquier- íilistea, incluyendo plazas forti-
dejaron marchar a Israel.7 Ahora da. Los príncipes filisteos fueron ficadas y aldeas desguarnecidas.
haced un carro nuevo, tomad dos detrás, hasta el término de Bet Y la piedra grande donde deposi-
vacas que estén criando y nunca Semes. taron el arca del Señor se puede
hayan llevado el yugo y uncidlas ver hoy en el campo de Josué, el
al carro, dejando los terneros La gente de este pueblo estaba de Bet Semes.
encerrados en el establo. 8Des- segando el trigo en el valle; l3al-
19
zaron los ojos, y al ver el arca, se Los hijos de Jeconías, aunque
pués tomad el arca del Señor y
colocadla en el carro; poned en alegraron. I4E1 carro entró en el vieron el arca, no hicieron fiesta
campo de Josué, el de Bet Se- con los demás, y el Señor castigó

curación, recordando la enfermedad y sus 6,12 La localidad de Bet Semes (Casal-


propagadores. Lv 5. sol) aparece como zona fronteriza, y se en-
6.5 El narrador juega con la oposición cuentra a unos 35 kilómetros de la costa, de-
kbd-qll, ser pesado y ser ligero, y con el doble fendiendo un importante acceso hacia el inte-
sentido de kbd: "ser pesado" y "gloria" El rior. Esto significa una expansión filistea en
tema de la "mano pesada" ya sonaba en 5, territorio israelita, sin duda como consecuen-
6.11; el verbo se repite en el verso siguiente cia de su victoria reciente.
(ponerse terco = poner pesado el corazón). 6.14 1 Re 19-21; 2 Sm 24,22.
En el castigo han quedado unidos pueblo, 6.15 Este verso parece adición que pre-
tierra y dioses, y la triple rima lo subraya tende aclarar la forma de la ceremonia, según
sonoramente. Jos 7,19. usos posteriores: la dirigen los levitas, se ofre-
6.6 Ex 7,13; 8,19. cen holocaustos y sacrificios de comunión.
6.7 Es importante que todo sea nuevo, 6,19 Comienza la primera etapa del Arca
limpio de posible contaminación. El verso se en tierra israelita, primera etapa de una pere-
distingue por la acumulación del sonido ayn. grinación que durará muchos años y culmi-
6,9 Normalmente hay que esperar a que nará con su entrada en un templo propio en
las vacas vuelvan hacia el establo donde Jerusalén.
están los terneros. Al dios extranjero tocará El texto hebreo de este verso es muy
arrastrarlas hacia sí, si quiere hacerse con dudoso: sea porque no hicieron fiesta, sea
los dones; de lo contrario, todo volverá a por fisgar dentro, el arca despliega su poder
poder de los filisteos. Como se ve, el juicio de numinoso entre los vecinos (a lo mejor los
Dios es casi un desafío. * = Casalsol. alcanza la epidemia).
535 1 SAMUEL 7,10

a setenta hombres. 20E1 pueblo mucho tiempo, veinte años. 3To- -Hemos pecado contra el
hizo duelo, porque el Señor los do Israel añoraba al Señor. Sa- Señor.
había herido con gran castigo, y muel dijo a los israelitas: Samuel juzgó a los israelitas
los de Bet Semes decían: -Si os convertís al Señor de en Mispá.
7
-¿Quién podrá resistir al Se- todo corazón, quitad de en me- Los filisteos se enteraron de
ñor, a ese Dios santo? ¿Adonde dio los dioses extranjeros, Baal y que los israelitas se habían reuni-
podemos enviar el arca para des- Astarté, permaneced constantes do en Mispá, y los príncipes fi-
hacernos de ella? con el Señor, sirviéndole sólo a listeos subieron contra Israel. Al
21
Y mandaron este recado a él, y él os librará del poder fi- saberlo, a los israelitas les entró
listeo. miedo, 8y dijeron a Samuel:
Quiriat Yearim*:
4 -No calles, grita por nosotros
-Los filisteos han devuelto el Entonces los israelitas retira-
al Señor, nuestro Dios, para que
arca del Señor. Bajad a reco- ron las imágenes de Baal y As-
nos salve del poder filisteo.
gerla. tarté y sirvieron sólo al Señor. 9
5 Samuel agarró un cordero
Samuel ordenó: lechal y lo ofreció al Señor en
7 'Los de Quiriat Yearim fueron, -Reunid a todo Israel en Mis- holocausto; gritó al Señor en fa-
recogieron el arca y la llevaron a pá*, y rezaré por vosotros al vor de Israel, y el Señor le escu-
Guibeá* a casa de Abinadab, y Señor. chó. l0Mientras Samuel ofrecía
6
consagraron a su hijo Eleazar pa- Se reunieron en Mispá, saca- el holocausto, los filisteos se
ra que guardase el arca. ron agua y la derramaron ante el acercaron para dar la batalla a
2
Desde el día en que instalaron Señor; ayunaron aquel día y dije- Israel; pero el Señor mandó
el arca en Quiriat Yearim pasó ron: aquel día una gran tronada con-

6.20 Los vecinos, parecen imitar a los elementos típicos: lenguaje de sabor deute-
filisteos en deshacerse del arca. Sal 76,8. ronómico, el retirar los ídolos (Jos 24,23; Jue
6.21 Villasotos (Quiriat Yearim) se en- 10,16), el ayuno, la confesión del pecado.
cuentra a unos veinte kilómetros de distancia Son elementos nuevos el término de la la-
hacia el este. ¿Por qué no escogen uno de mentación inicial y el rito del agua.
los sitios tradicionales, Guilgal o Betel o Silo? Este rito parece tener valor de libación y
Puede ser que no lo permitieran los filisteos. ofrenda a la divinidad: el agua es don precio-
Véase Sal 132. * = Villasotos. so en aquellos climas, y si se saca de un po-
zo (como puede sugerir el verbo usado), se
7 Este capítulo suena como un sumario podría pensar en un pozo sagrado.
genérico, que sirve para colocar a Samuel en 7,5 * = Atalaya. 1 Sm 12,19.23.
¡a serie de los jueces y para preparar el adve- 7,7-9 El primer detalle es individual: si los
nimiento de la monarquía. Los motivos típi- filisteos tienen sometidos a los israelitas, es
cos del libro de los Jueces vuelven a sonar natural que sospechen de una concentración
reunidos, con algunos detalles nuevos. Lee- israelítica. La acción de Samuel es clamar,
mos una liturgia penitencial, una batalla vic- como en los salmos de lamentación pública,
toriosa, una noticia sobre la judicatura. interceder, función más bien profética, y sa-
Samuel había desaparecido en los capí- crificar, función sacerdotal. Esto indica el
tulos precedentes y ha estado en silencio deseo de sintetizar varios aspectos en la figu-
veinte años. Su última actuación había sido ra de Samuel y la falta de diferenciación rigu-
el oráculo comunicado a Eli, que incluía la rosa en las funciones.
próxima derrota. De repente reaparece y es 7,10-11 Batalla -si se puede llamar así-
para volver a hablar; su palabra introduce y victoria parecen hechas de reminiscencias:
una nueva etapa. Antes y después de la ba- por ejemplo, del paso del Mar Rojo. El acer-
talla recibe su título o actividad de juez. Juez carse del enemigo, el temor del pueblo, la
salvador por su intercesión. acción teofánica. El trueno es arma cósmica
7,1 * = Loma. del Señor, que infunde terror numinoso al
7,2-6 Liturgia penitencial: puede compa- enemigo (Sal 18,14; 29,3). Históricamente se
rarse con Jue 2,1-5; 6,7-10; 10,10-16 (espe- puede pensar en una victoria local y limitada,
cialmente el último texto). Contiene algunos que el autor convierte en caso típico y decisi-
7,11 1 SAMUEL 53o

17
tra los filisteos y los desbarató; el territorio israelita. Mientras vi- Luego volvía a Rama, donde
Israel los derrotó.' 'Los israelitas vió Samuel, la mano del Señor tenía su casa y solía ejercer sus
salieron de Mispá persiguiendo a pesó sobre ellos. l4Israel recon- funciones. Allí levantó un altar
los filisteos, y los fueron destro- quistó las ciudades que habían al Señor.
zando hasta más abajo de Bet- ocupado los filisteos; así, volvie-
Car*. l2Samuel cogió una piedra ron al poder de Israel desde Ecrón Los israelitas piden un rey.
y la plantó entre Mispá y Sen*, y a Gat y su territorio. Y hubo paz La monarquía
la llamó Ebenezer*, explicando: entre Israel y los amorreos.
,5
-Hasta aquí nos ayudó el Samuel fue juez de Israel 8 'Cuando Samuel llegó a viejo,
Señor. hasta su muerte. l6Todos los nombró a sus hijos jueces de
13
Los filisteos tuvieron que so- años visitaba Betel, Guilgal y Israel. 2E1 hijo mayor se llamaba
meterse, y no volvieron a invadir Mispá, y allí gobernaba a Israel. Joel y el segundo Abías; ejercían

vo; una victoria más parecida a las de Ehud despóticas. Samuel recita al pueblo lo que
o Gedeón que a la de Barac. significa tener un rey: esclavitud más que
7.11 * = Casalcordero. liberación. Recordemos que cuando el autor
7.12 Otros testimonios antiguos han quiere hablar, lo suele hacer por boca de al-
leído La Antigua en vez de Muela (yeshana- guno de sus protagonistas.
shen). De Eben Ezer (Piedrayuda) ya habló Pero ¿no exagera Samuel? Un mediador
en 4 , 1 . * = Muela; Piedrayuda. humano no desbanca la soberanía del Señor.
7,13-14 Esta generalización no corres- El rey es el defensor del pueblo frente a la
ponde a ningún hecho o situación de la vida prepotencia de los poderosos, es garante de
de Samuel. A lo más puede ser un modo hi- la justicia y defensor en la guerra. Eso justifi-
perbólico para hablar de una tregua que, por ca la otra postura, y los hechos lo comprue-
cierto tiempo, dejó tranquilos a los israelitas. ban. El libro cuenta que Samuel lo ungió, el
La vida de Samuel entra así en el esquema pueblo lo aclamó, el rey comenzó bien su
que antecede la serie de jueces (Jue 2,18). tarea salvadora.
Más comprensible es la última noticia, sea Para explicar la presencia de las dos visio-
que tomemos "amorreo" en sentido estricto, nes opuestas en el libro, algunos proponen
como habitantes de TransJordania, o en sen- una sucesión temporal. En tiempo de Salomón
tido lato, incluyendo a los cananeos de se redactó la versión positiva, favorable a Da-
Cisjordania. vid, prolongando la conciencia "premonárqui-
7,16 Las localidades se encuentran en ca" del final de Jueces. A medida que creció la
un área bastante restringida, y son puestos oposición de varios profetas a varios monar-
famosos desde la conquista. La condición cas, fue cuajando la postura hostil o crítica re-
de juez itinerante es una novedad curiosa. presentada en el libro por Samuel.
Con el altar erigido por Samuel, Rama podía En el capítulo 8 asistimos a la versión
convertirse en centro religioso de la comar- antimonárquica en forma dramática de diálo-
ca; además podía atender a las necesida- go. Para el pueblo, el rey representa gobier-
des de los que acudían allí con pleitos por no firme y defensa militar; para Samuel re-
resolver. presenta impuestos y servidumbre. El drama
consiste en que ambos tienen razón. La ver-
8 De la institución del régimen monárqui- dadera libertad y seguridad está en recono-
co nos da el libro dos versiones discordantes, cer y servir al Señor, que libera y no esclavi-
sin esforzarse por armonizarlas: una negativa za; sólo cuando el rey sea servidor del Señor
y otra positiva (véase la Introducción al libro). al servicio de la comunidad, protegerá sin
Samuel se opone a la petición del pue- esclavizar (cfr. Dt 17,14-20)
blo. Israel debe tener al Señor por único rey,
debe confiar en él en su vida política y militar, 8,1 El acto de Samuel es nuevo. Cuando
el profeta será el intermediario que hará co- Josué se siente viejo (Jos 23) exhorta al pue-
nocer en cada caso la voluntad de Dios diri- blo a la fidelidad, pero no se nombra un suce-
giendo la historia. Además, la monarquía se sor; los jueces menores no forman una dinas-
volverá contra el pueblo por sus exigencias tía familiar, sino que pertenecen incluso a
537 1 SAMUEL 8,16

el cargo en Berseba. 3Pero no se -Haz caso al pueblo en todo lo de su carroza; l2los empleará co-
comportaban como su padre; que te pidan. No te rechazan a ti, mo jefes y oficiales en su ejérci-
atentos sólo al provecho propio, sino a mí; no me quieren por rey. to, como aradores de sus campos
8
aceptaban sobornos y juzgaban Como me trataron desde el día y segadores de su cosecha, como
contra justicia. 4Entonces los que los saqué de Egipto, abando- fabricantes de armamentos y de
concejales de Israel se reunieron nándome para servir a otros dio- pertrechos para sus carros. I3A
y fueron a entrevistarse con Sa- ses, así te tratan a ti. 9Hazles ca- vuestras hijas se las llevará como
muel en Rama. 5Le dijeron: so; pero adviérteles bien claro, perfumistas, cocineras y repos-
-Mira, tú eres ya viejo y tus explícales los derechos del rey. teras. l4Vuestros campos, viñas
l0 y los mejores olivares os los qui-
hijos no se comportan como tú. Samuel comunicó la palabra
Nómbranos un rey que nos go- del Señor a la gente que le pedía tará para dárselos a sus mi-
bierne, como se hace en todas las un rey: nistros. 15De vuestro grano y
naciones. "-Estos son los derechos del vuestras viñas os exigirá diez-
6
A Samuel le disgustó que le rey que os regirá: a vuestros hi- mos, para dárselos a sus funcio-
pidieran ser gobernados por un jos los llevará para enrolarlos en narios y ministros. I6A vuestros
rey, y se puso a orar al Señor. 7E1 destacamentos de carros y caba- criados y criadas, vuestros mejo-
Señor le respondió: llería y para que vayan delante res burros y bueyes se los lleva-

diversas tribus; los jueces salvadores son pueblo -tres veces repite el mandato- pero
enviados individualmente por el Señor; Ge- en el pecado llevarán la penitencia. Con
deón rehusa fundar una dinastía. Samuel todo, antes de la decisión, el pueblo debe co-
nombra personalmente a sus dos hijos. nocer bien las condiciones; el diálogo quiere
8.2 Los nombres llevan el componente informar bien al pueblo antes de formalizar la
divino yo- -ya. Joel significa "el Señor es elección, y recuerda de lejos el diálogo de
Dios", Abías "el Señor es mi padre". Es extra- Josué con el pueblo en la renovación de la
ño desplazar su residencia al extremo meri- alianza (Jos 24).
dional del territorio; no sabemos las razones 8,9 El verso juega con la raíz común a
ni entendemos el significado. juzgar-gobernar y a derechos-estatuto (shpt):
8.3 El experimento falla. La corrupción el pueblo desea el gobierno de un rey, pero
administrativa es un delito condenado con el estatuto de un rey es...
mucha frecuencia: véase, por ejemplo, Ex 8,11-17 Esta descripción responde a lo
23,8; Dt 16,19. que sabemos por otros documentos anti-
8,5 Los ancianos hacen la síntesis de guos. Leído en contexto bíblico, suena como
juzgar y reinar. El término "juzgar" adquiere una legalización de lo que prohibe el décimo
poco a poco nuestro sentido más genérico de mandamiento (y en su forma antigua el sép-
gobernar; lo que hasta ahora ha hecho Sa- timo "no robar hombres"). Los verbos que
muel, lo hará en adelante el rey. definen la actividad real son quitar o llevarse,
8,6-8 El disgusto de Samuel parece tener diezmar, para sí y sus ministros; la lista de
algo de personal y no ser pura cuestión de bienes incluye los tres capítulos fundamenta-
principio: aunque sólo acusan a los hijos, les: familia, tierras, ganado. La abundante
rechazan la entera institución de los jueces. enumeración tiene aquí una función retórica,
Es una situación parecida a la de Moisés en lo mismo que otros recursos de estilo, como
sus tensiones con el pueblo, y la terminología anáforas, aliteraciones y rimas, la inversión
nos lo recuerda: véase Ex 16,8 (habla Moi- comenzando por el complemento; el posesi-
sés). El Señor corrige la visión personal de vo de tercera persona -ó (antiguo ahu) suena
Samuel: en rigor, lo que el pueblo rechaza es catorce veces repitiendo que todo es para él.
la soberanía directa del Señor; Samuel sólo Todo desemboca en la terrible frase final:
sufre de rechazo. Pero "no es el siervo mayor es la eterna tensión de los hombres entre
que el señor". El Señor conserva su sobera- libertad y autoridad, entre seguridad y escla-
nía, incluso frente a Samuel, y a él le toca vitud. Hay que recordar la historia de José
conceder o negar. Como otras veces, Dios culminando en Gn 47,25: "Nos has salvado la
concede la petición, manda a Samuel obede- vida... seremos siervos del Faraón".
cer o hacer caso a los representantes del 8,12 1 Re 9,15-23; 10,15.
8,17 1 SAMUEL 538

rá para usarlos en su hacienda. SAMUEL Y SAÚL de Sur", Saúl dijo al criado que
17
De vuestros rebaños os exigirá iba con él:
diezmos. ¡Y vosotros mismos 9 'Había un hombre de Guibeá* -Vamos a volvernos, no sea
seréis sus esclavos! l8Entonces de Benjamín llamado Quis, hijo que mi padre prescinda de las
gritaréis contra el rey que os ele- de Abiel, de Seror, de Becorá, de burras y empiece a preocuparse
gisteis, pero Dios no os respon- Afij, benjaminita, de buena posi- por nosotros.
derá. ción. 2Tenía un hijo que se lla- 5
Pero el criado repuso:
I9
E1 pueblo no quiso hacer ca- maba Saúl, un mozo bien planta- -Precisamente en ese pueblo
so a Samuel, e insistió: do; era el israelita más alto: so- hay un hombre de Dios de gran
20
-No importa. ¡Queremos un bresalía por encima de todos, de fama; lo que él dice sucede sin
rey! Así seremos nosotros como los hombros arriba. 3A su padre, falta. Vamos allá. A lo mejor nos
los demás pueblos. Que nuestro Quis, se le habían extraviado orienta sobre lo que andamos
rey nos gobierne y salga al frente unas burras, y dijo a su hijo Saúl: buscando.
7
de nosotros a luchar en la guerra. -Llévate a uno de los criados Saúl replicó:
2
'Samuel oyó lo que pedía el y vete a buscar las burras. -Y si vamos, ¿qué le llevamos
4
pueblo y se lo comunicó al Se- Cruzaron la serranía de Efraín a ese hombre? Porque no nos
ñor. 22E1 Señor le respondió: y atravesaron la comarca de Sa- queda pan en las alforjas y no te-
-Hazles caso y nómbrales un lisá, pero no las encontraron. nemos nada que llevarle a ese
rey. Atravesaron la comarca de Saa- profeta. ¿Qué nos queda?
8
Entonces Samuel dijo a los lín, y nada. Atravesaron la co- E1 criado respondió:
israelitas: marca de Benjamín, y tampoco. -Tengo aquí dos gramos y
5
-¡Cada uno a su pueblo! Cuando llegaron a la comarca medio de plata; se los daré al

8.17 Gn 47,25. 9 El relato de la elección y unción de Saúl


8.18 Con el verbo gritar añadido al servir nos traslada a un mundo de sencillez y vive-
entramos en otro esquema, bien sabido por za aldeana, en fuerte contraste con las deli-
el libro de los Jueces: el extranjero sometía a beraciones formales del capítulo precedente.
Israel, el cual gritaba al Señor; pero la histo- Las borricas perdidas, el estipendio para el
ria se quiebra, porque el Señor no responde- profeta, las aguadoras, el pemil en el ban-
rá. Es un poco como el argumento de Jue quete, la estera en la azotea, definen la tona-
10,14: si se empeñan en buscar la salvación lidad de la narración.
en un rey, que el rey los salve. En este mundo destaca la figura corpu-
8,19-20 El pueblo parece querer contra- lenta, ingenuamente ignorante, de Saúl, y el
rrestar el discurso de Samuel, oponiendo una saber milagroso de Samuel, que le permite
barrera de sufijos de primera persona de plu- adelantarse a los hechos y pronunciar pala-
ral: no para él, sino para nosotros, repite bras enigmáticas.
siete veces el sufijo. De nuevo se juntan los El argumento parece desenvolverse ca-
términos juzgar-rey, dando la victoria al se- sualmente, a fuerza de coincidencias; pero lo
gundo; todo el,capítulo ha orquestado el pa- fortuito humano encaja en un plan de Dios,
so, repitiendo doce veces la raíz mlk, contra que se cumple por etapas y se revela a Sa-
seis veces la de juez shpt. muel paso a paso.
8.21 Samuel sigue en su papel de media- 9,1 Es la tercera aparición de Benjamín.
dor, como Moisés (Ex 19,9). La primera es gloriosa, Ehud; la segunda
8.22 La ejecución de la orden del Señor ignominiosa, el crimen de Loma. La vincula-
queda en suspenso. Con la última frase Sa- ción a la tribu será importante, demasiado
muel disuelve la asamblea (Jos 24,28). En el importante en la historia futura; quizá era ine-
fondo, esta narración, bastante formalizada, vitable por entonces. * = Loma.
puede conservar el recuerdo de negociacio- 9,4 Empieza una articulación ternaria: las
nes entre los dos partidos: el renovador, re- tres comarcas cruzadas en vano; seguirán
presentado por los ancianos, y el conserva- tres diálogos, con el criado, con las aguado-
dor, representado por Samuel. El "juez" com- ras, con Samuel.
prende que hay que rendirse a los deseos del 9.7 Nm 22,7.
pueblo, aun previendo inconvenientes. 9.8 El v. 9 va detrás del v. 11.
539 1 SAMUEL 9,26

profeta y nos orientará*. blo, se encontró con ellos Samuel -¡Si yo soy de Benjamín, la
,0
Saúl comentó: según salía para subir al altozano. menor de las tribus de Israel! Y de
15
-Muy bien. ¡Hala, vamos! E1 día antes de llegar Saúl, el todas las familias de Benjamín,
1
'Y caminaron hacia el pueblo Señor había revelado a Samuel: mi familia es la menos importan-
l6
en donde estaba el profeta. Se- -Mañana te enviaré un hom- te. ¿Por qué me dices eso?
22
gún subían por la cuesta del pue- bre de la región de Benjamín, para Entonces Samuel tomó a
blo, encontraron a unas mucha- que lo unjas como jefe de mi pue- Saúl y a su criado, los metió en
chas que salían a por agua; les blo, Israel, y libre a mi pueblo de el comedor y los puso en la pre-
preguntaron: la dominación filistea; porque he sidencia de los convidados, unas
-¿Vive aquí el vidente? visto la aflicción de mi pueblo, treinta personas. 23Luego dijo al
9
(En Israel, antiguamente, el sus gritos han llegado hasta mí. cocinero:
l7
que iba a consultar a Dios, decía Cuando Samuel vio a Saúl, -Trae la ración que te encar-
así: «¡Vamos al vidente!», por- el Señor le avisó: gué, la que te dije que apartases.
24
que antes se llamaba vidente al -Ese es el hombre de quien te E1 cocinero sacó el pemil y
que hoy llamamos profeta). hablé; ése regirá a mi pueblo. la cola, y se lo sirvió a Saúl. Sa-
l2 l8
Ellas contestaron: Saúl se acercó a Samuel en muel dijo:
-Sí; se te ha adelantado. Pre- medio de la entrada y le dijo: -Ahí tienes lo que te reserva-
cisamente hoy ha llegado al pue- -Haz el favor de decirme ron; come, que te lo han guarda-
blo, porque el pueblo celebra dónde está la casa del vidente. do para esta ocasión, para que lo
l9
hoy un sacrificio en el altozano. Samuel le respondió: comas con los convidados.
I3 25
S¡ entráis en el pueblo, lo en- -Yo soy el vidente. Sube de- Así, pues, Saúl comió aquel
contraréis antes de que suba al lante de mí al altozano; hoy día con Samuel. Después baja-
altozano para el banquete; por- coméis conmigo y mañana te ron del altozano hasta el pueblo,
que no se pondrán a comer hasta dejaré marchar y te diré todo lo prepararon la cama a Saúl en la
que él llegue, pues a él le corres- que piensas. 20Por las burras que azotea y se acostó.
ponde bendecir el sacrificio, y se te perdieron hace tres días no
luego comen los convidados. Su- te preocupes, que ya aparecie- Unción de Saúl
bid ahora, que ahora precisa- ron. Además, ¿por quién suspira
mente lo encontraréis. todo Israel? Por ti y por la fami- 26
A1 despuntar el sol, Samuel
l4 lia de tu padre.
Subieron al pueblo. Y justa- fue a la azotea a llamarlo:
2
mente cuando entraban en el pue- 'Saúl respondió: -Levántate, que te despida.

9,11 Empieza otra característica narrati- "rey", sino nagid = jefe; será un salvador,
va, la simultaneidad que subraya el suceder- como los jueces.
se casual de los encuentros; dado el predo- 9.20 Con la información sobre las borri-
minio de pretéritos narrativos en la prosa he- cas demuestra Samuel su saber superior, al
brea, la presente construcción resalta. mismo tiempo minimiza este acontecimiento
9,12-13 Muchas aldeas tenían un altoza- y endereza la atención hacia lo que vendrá
no con un santuario local (como las ermitas mañana. Lo que Saúl piensa puede ser una
de nuestras aldeas), no siempre con edificio, indicación genérica o puede suponer en Saúl
pero sí con un árbol cobijando un altar. Allí se una preocupación por los sucesos de Israel.
celebraba el culto local, y la costumbre duró Ni ahora ni después especifica el autor. Al-
siglos. Parece tratarse aquí de un sacrificio gunos traducen la frase penúltima: "¿Para
de comunión, que concluye con un banquete quién serán los tesoros de Israel? -Para ti...";
sagrado para todos los oferentes o sus invi- o sea, las borricas son nada en comparación
tados. "Bendecir el sacrificio" es una termino- con las riquezas que le esperan.
logía no común. 9.21 A la objeción de Saúl no responde
9,16 Ex 3,8. con palabras Samuel; pero toma la iniciativa
9,16-17 Las dos palabras del Señor ga- en una serie de órdenes precisas. Jue 6,15.
rantizan la autenticidad del encuentro y ende- 9.22 Empiezan los privilegios de Saúl: la
rezan la acción del profeta. Dios dice tres presidencia del banquete, la mejor ración, el
veces "mi pueblo", no emplea el término sitio más fresco para dormir.
9,27 1 SAMUEL 540

27
Saúl se levantó, y los dos, él de vino; 4después de darte los conocían de antes y lo veían dan-
y Samuel, salieron de casa. buenos días, te entregarán dos zando con los profetas, comen-
Cuando habían bajado hasta las panes, y tú los aceptarás. 5Vete taban:
afueras, Samuel le dijo: luego a Guibeá* de Dios, donde -¿Qué le pasa al hijo de Quis?
-Di le al criado que vaya delan- está la guarnición filistea; al lle- ¡Hasta Saúl anda con los profe-
te; tú párate un momento y te gar al pueblo te toparás con un tas!
12
comunicaré la palabra de Dios. grupo de profetas que baja del Uno del pueblo replicó:
cerro en danza frenética, detrás -¡Pues a ver quién es el padre
de una banda de arpas y cítaras, de ésos!
10 'Tomó la aceitera, derramó panderos y flautas. 6Te invadirá (Así se hizo proverbial la fra-
aceite sobre la cabeza de Saúl y el espíritu del Señor, te converti- se: «¡Hasta Saúl anda con los
lo besó, diciendo: rás en otro hombre y te mezclarás profetas!»)
2
—¡El Señor te unge como jefe en su danza. 7Cuando te sucedan l3
Cuando se le pasó el frenesí.
de su heredad!* Hoy mismo, estas señales, hala, haz lo que se Saúl fue a su casa. '4Su tío les
cuando te separes de mí, te trope- te ofrezca, que Dios está contigo. preguntó:
8
zarás con dos hombres junto a la Baja por delante a Guilgal; yo -¿Dónde anduvisteis?
tumba de Raquel, en la linde de iré después a ofrecer holocaustos Saúl respondió:
Benjamín, que te dirán: «Apa- y sacrificios de comunión. Espe- -Buscando las burras. Como
recieron las burras que saliste a ra siete días, hasta que yo llegue vimos que no aparecían, fuimos
buscar; mira, tu padre ha olvida- y te diga lo que tienes que hacer. a ver a Samuel.
9 l5
do el asunto de las burras y está Cuando Saúl dio la vuelta y Su tío le dijo:
preocupado por vosotros, pen- se apartó de Samuel, Dios le -Anda, cuéntame qué os dijo
sando qué va a ser de su hijo». cambió el corazón, y todas aque- Samuel.
3 llas señales le sucedieron aquel l6
Sigue adelante y vete hasta la Respondió:
Encina del Tabor; allí te tropeza- mismo día. l0De allí fueron a -Nos anunció que habían apa-
rás con tres hombres que suben a Guibeá, y de pronto dieron con recido las burras.
visitar a Dios en Betel: uno con un grupo de profetas. El espíritu Pero lo que le había dicho Sa-
tres cabritos, otro con tres hoga- de Dios invadió a Saúl y se puso muel del asunto del reino no se
zas de pan y otro con un pellejo a danzar entre ellos. ' 'Los que lo lo dijo.

10,1 La unción es un rito sacramental: el pectáculo, Saúl sentirá como un contagio, o


aceite, que protege la piel y penetra y vigori- como la resonancia interna de quien también
za los tejidos, simboliza la penetración de está lleno del Señor. La gente no comprende
una fuerza divina que capacita al hombre la trasformación operada en Saúl; Samuel
para su misión específica. Hasta ahora, nin- sabe que Saúl es otro hombre.
guno de los jueces había sido ungido. El 10,5 * = Loma.
beso del profeta es el primer reconocimiento 10,8 Este verso intercalado prepara los
oficial de la consagración. acontecimientos de 13,7-15 y desentona un
10,2-7 Algunos signos externos compro- poco en la situación presente. Es una correc-
barán la trasformación operada por Dios. El ción añadida a lo anterior: aunque Saúl cuen-
primero cancela definitivamente el pequeño ta con el apoyo de Dios, sigue subordinado al
problema familiar de las borricas, problemas profeta, mediador de la palabra de Dios.
más serios le esperan al joven rey. El segun- 10,10 Jue 11,29; 14,19.
do indica un reconocimiento popular, todavía 10,12 La respuesta nos resulta algo ex-
inconsciente: parte de las ofrendas que lle- traña: quizá aluda al apellido "hijo de Quis",
van al templo se las ceden a Saúl; una parte indicando que tampoco los otros son profetas
menor, porque los chivos y el vino son para por herencia. (Siete veces suena la raíz nb'
el Señor. El tercero manifiesta la presencia en 9-12.)
de Dios en el elegido: una banda de "profe- 10,14 El tío tenía muchas veces una res-
tas", derviches al servicio del santuario local, ponsabilidad particular en la familia.
circulan entregados a manifestaciones or- 10,17-27 Nueva versión, que empalma
giásticas de entusiasmo religioso; ante el es- con los sucesos del capítulo 8, repitiendo, am-
541 1 SAMUEL 11,1

Elección del rey a suerte por clanes, y le tocó la suerte al Todos aclamaron:
clan de Matrí; luego hizo acer- -¡Viva el rey!
17 25
Samuel convocó al pueblo carse al clan de Matrí, por indi- Samuel explicó al pueblo los
ante el Señor, en Mispá, l8y dijo viduos, y le tocó la suerte a Saúl, derechos del rey, y los escribió
a los israelitas: hijo de Quis; lo buscaron y no lo en un libro, que colocó ante el
-Así dice el Señor, Dios de Is- encontraron. 22Consultaron de Señor. Luego despidió a la gen-
rael: «Yo saqué a Israel de Egip- nuevo al Señor: te, cada cual a su casa. 26Tam-
to, os libré de los egipcios y de -¿Ha venido aquí Saúl? bién Saúl marchó a su casa, a
todos los reyes que os opri- El Señor respondió: Guibeá. Con él fueron los mejo-
mían». l9Pero vosotros habéis -Está escondido entre el ba- res, a quienes Dios tocó el cora-
rechazado hoy a vuestro Dios, el gaje. zón. 27En cambio, los malvados
que os salvó de todas las desgra- 23
Fueron corriendo a sacarlo comentaron:
cias y peligros, y habéis dicho: de allí, y se presentó en medio de -¡Qué va a salvarnos ése!
«No importa, danos un rey». la gente: sobresalía por encima Lo despreciaron y no le ofre-
Pues bien, presentaos ante el Se- de todos, de los hombros arriba. cieron regalos. Saúl callaba.
ñor por tribus y por familias. 24
Entonces Samuel dijo a todo
20
Samuel hizo acercarse a las el pueblo: Saúl vence a los amonitas
tribus de Israel, y le tocó la suer- -¡Mirad a quién ha elegido el
te a la tribu de Benjamín. 2lHizo Señor! ¡No hay como él en todo 11 'El amonita Najas hizo una
acercarse a la tribu de Benjamín, el pueblo! incursión y acampó ante Yabés

pliando o resumiendo sus elementos. El dis- ve para preparar una aparición sensacional.
curso del Señor, de sabor deuteronómico, res- Dado que el verbo "encontrar" ha sido domi-
ponde a 8,7-8 (y a su modo también a 7,3-4 y nante en el relato anterior, parece significati-
a otros del libro de los Jueces); 20-24 encajan vo que ahora "no encuentren" a Saúl.
detrás de 8,22a como ejecución del mandato Consultar se dice en hebreo s'l, patente alite-
divino; 25 es resumen de lo que amplia Sa- ración con el nombre del elegido.
muel en 8,11-17, cumpliendo el mandato de 10.24 Parece resonar 9,2: por la descrip-
8,9; 25c repite 8,22c. Por otra parte, el pasaje ción física de Saúl y por la asonancia entre
tiene enlaces verbales con 9,1-10,16 que elegir y mozo (bakar bahur). 1 Re 1,34; 2 Re
podrían ser significativos. En contraste con el 11,12.
suceso privado y secreto del relato preceden- 10.25 Esta escritura tiene carácter oficial
te, la elección es aquí pública; la presencia y y valor jurídico; es como la constitución que
participación del "pueblo", de "todo el pueblo", define las relaciones entre el rey y su pueblo.
está bien marcada en las siete repeticiones de No debe sustituir al protocolo de la alianza,
la palabra (en el original). constitución del pueblo en relación con el
10,18-19 De mala gana -parece decir el Señor soberano.
autor- Dios accede, denunciando al mismo 10,27 Quizá un error en la lectura de una
tiempo que accede. De ordinario -podemos letra de la noticia cronológica que sigue ha
comentar- Dios respeta la libertad humana, originado aquí una frase de gran valor narra-
no impide sus decisiones, aunque pone en tivo "él callaba".
guardia, hasta colaborar con la ejecución de
los planes humanos. Dios presente, respe- 11 Yabés de Galaad se encuentra cerca
tuosamente. Ya en el Sinaí pidió el pueblo a de la orilla oriental del Jordán, y el reino de
Moisés que Dios no hablase directamente. los amonitas se extiende al sureste. Es decir,
¿Tiene el hombre que rechazar a Dios para Israel se encuentra de nuevo amenazada en
salvarse a sí mismo? su flanco oriental, como en tiempos de Jefté,
10,20 El método de las suertes sirve para algo lejos del corazón del país. Buen sitio
dejar la decisión en manos de Dios, que go- para poner a prueba la unidad del pueblo;
bierna las suertes: véase, por ejemplo, Jos 7. sobre todo teniendo en cuenta el frente occi-
10,22 El autor no dice si Saúl se escon- dental de los filisteos, más peligroso. Las
día por timidez o por cálculo; el detalle le sir- relaciones entre Yabés de Galaad y la tribu
11,2 1 SAMUEL 542

de Galaad. Los de Yabés le pi- -¿Qué le pasa a la gente, que laad: «Mañana, cuando caliente
dieron: está llorando? el sol, os llegará la salvación».
6
-Haz un pacto con nosotros y Le contaron la noticia que Los emisarios marcharon a
seremos tus vasallos. habían traído los de Yabés, y al comunicárselo a los de Yabés.
2
Pero Najas les dijo: oírlo Saúl, lo invadió el espíritu que se llenaron de alegría, l0 \
-Pactaré con vosotros a condi- de Dios; 7enfurecido, cogió la dijeron a Najas:
ción de sacaros el ojo derecho. pareja de bueyes, los descuartizó -Mañana nos rendiremos >
Así afrentaré a todo Israel. y los repartió por todo Israel, haréis de nosotros lo que mejor
3 aprovechando a los emisarios,
Los concejales de Yabés le os parezca.
pidieron: con este pregón: «Así acabará el "Al día siguiente Saúl distri-
-Danos siete días para que po- ganado del que no vaya a la gue- buyó la tropa en tres cuerpos:
damos mandar emisarios por todo rra con Saúl y Samuel». irrumpieron en el campamente
el territorio de Israel. Si no hay El temor del Señor cayó sobre enemigo al relevo de la madru-
quien nos salve, nos rendimos. la gente, y fueron a la guerra gada y estuvieron matando amo-
4
Los mensajeros llegaron a como un solo hombre. 8Saúl les nitas hasta que calentó el sol; los
Guibeá de Saúl, comunicaron la pasó revista en Bézec*: los de enemigos que quedaron vivos se
noticia al pueblo, y todos se echa- Israel eran trescientos mil y dispersaron, de forma que nc
ron a llorar a gritos. 5Pero, mira treinta mil los de Judá. 9Y dijo a iban dos juntos. l2Entonces el
por dónde, llegaba Saúl del los emisarios que habían venido: pueblo dijo a Samuel:
campo tras los bueyes y preguntó: -Decid a los de Yabés de Ga- -¡A ver, los que decían que

de Benjamín se han manifestado en la guerra 11.3 Las negociaciones son sorprenden-


civil de Jue 19-21. tes. Quizá Serpiente quiere ahorrarse el ries-
La función del nuevo rey es gobernar en go y las pérdidas de un ataque frontal y pre-
la paz y salvar en la guerra: se tiene que fiere intimidar a los cercados; quizá cuente
comprobar su capacidad y eficacia salvadora con la desunión de tribus y ciudades, y sabe
en una empresa, que atañe a una pequeña que nadie vendrá a socorrer a la insignifican-
localidad, pero compromete a todo Israel. El te aldea de TransJordania. Pero no cuenta
rey tiene que ser el polarizador, el que haga con el cambio de situación en Israel, y acep-
sentir la solidaridad de todo el pueblo, el que ta la propuesta saboreando por adelantado e
movilice las fuerzas de todos ante el peligro triunfo: el fracaso de los mensajeros será la
de algunos. última afrenta de Israel.
El autor puede unir hábilmente un frag- 11.4 Es una distancia de unos setenta
mento en el que Saúl reacciona como un juez kilómetros.
de la serie, sin prerrogativas reales, con otro 11.6 Como a Sansón, Jue 14,6-19; 15
fragmento que presupone al menos el nom- 14, como en el ensayo pacífico de 10,10.
bramiento real. 11.7 El gesto recuerda el del levita pi-
11.1 Los nombres son ominosos para diendo venganza, que provocó la guerra civil
oídos israelitas. Saúl = El Pedido, tiene que de Jue 19.
vencer a Serpiente. 11.8 Bézec (Centella) se encuentra cerca
No es raro entre los monarcas de enton- de la orilla occidental del Jordán, a unos vein-
ces llevar nombres de animales, quizá como te kilómetros de Yabés. Es curiosa la divisiór
nombre del reinado: Zorro, Oso, Carnero en Judá e Israel, y son exageradas las cifras
(recuérdense los animales emblemáticos de * = Centella.
las tribus en Gn 49). 11.9 Es clásico considerar la mañana co-
11.2 El pacto de vasallaje obliga sobre mo tiempo de gracia y salvación. La ventaja
todo a tributos y prestaciones personales, estratégica de Saúl tendrá así algo de rite
asegurando la soberanía. La respuesta del religioso. La fecha parece coincidir con e
amonita es de una crueldad inútil, expresa- séptimo día del plazo. Sal 46,6.
mente dirigida a la afrenta de todo Israel. 11,11 La táctica es conocida: Jue 7,16
Afrenta equivale a derrota y se opone a sal- (Gedeón); 9,42 (Abimelec). La marcha noc-
vación que es victoria: los dos polos de la turna desde Centella ha permitido llegar sir
narración. ser observados.
REINO DE SAÚL
(1030-1010)

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Socó ; Tirsá
Safón
Siquén

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Rabbath-
*•». b e n e - a m m o n
¿cr.* A y a l ó n Guilgal
° .* • Gabaón» • R a m á
• „ . . . * • Guibeá d e Saúl •Jesbón
\ s d o d *<-' ; Qutnat-Yeanm .••.
" • Bet Semes J Jcbús (Jerusalém
o, Gal *•*• Socó Belén
* Ascalón
Queilá

r^ r?<»i,í, í Laquis i Hebrón


Gaza A^_ b g l o n • ^ Engadi .
Debir
Z i k l a g »*
Gueder .•* Gosén Estemoa

• Sharuhen í Berseba
• Jormá
• • Arad

N\ *
11,13 1 SAMUEL 544

Saúl no reinaría! ¡Entregadlos, he dado un rey. 2Pues bien, ¡aquí frente a vosotros al Señor y a su
que los matamos! tenéis al rey! Yo estoy ya viejo y ungido: no me habéis sorprendi-
l3
Pero Saúl dijo: canoso, mientras a mis hijos los do con nada en la mano.
-Hoy no ha de morir nadie, tenéis entre vosotros. Yo he Respondieron:
porque hoy el Señor ha salvado a actuado a la vista de todos desde -Sean testigos.
Israel. mi juventud hasta ahora. 3Aquí 6
Samuel dijo al pueblo:
I4
Y Samuel dijo a todos: me tenéis, respondedme ante el -Es testigo el Señor, que en-
-Hala, vamos a Guilgal a Señor y su ungido: ¿A quién le vió a Moisés y a Aarón e hizo
inaugurar allí la monarquía. quité un buey? ¿A quién le quité subir de Egipto a vuestros pa-
15
Todos fueron a Guilgal y co- un burro? ¿A quién he hecho in- dres. 7Poneos en pie, que voy a
ronaron allí a Saúl ante el Señor; justicia? ¿A quién he vejado? querellarme con vosotros en pre-
ofrecieron al Señor sacrificios de ¿De quién he aceptado un sobor- sencia del Señor, repasando to-
comunión y celebraron allí una no para hacer la vista gorda? dos los beneficios que el Señor
gran fiesta Saúl y los israelitas. Decidlo y os lo devolveré. os hizo a vosotros y a vuestros
Respondieron: padres. 8Cuando Jacob fue con
Despedida de Samuel -No nos has hecho injusticia, sus hijos a Egipto, y los egipcios
ni nos has vejado, ni has acepta- los oprimieron, vuestros padres
12 'Samuel dijo a los israelitas: do soborno de nadie. gritaron al Señor, y el Señor en-
-Ya veis que os he hecho caso 'Samuel añadió: vió a Moisés y a Aarón para que
en todo lo que me pedisteis, y os -Yo tomo hoy por testigo sacaran de Egipto a vuestros pa-

11.13 En la conciencia de Saúl y del pue- pasado de Samuel y el futuro del rey, con la
blo, la salvación ha venido del Señor; la mo- misma repetición del verbo quitar. En vez de
narquía conserva el carácter de mediación "para hacer la vista gorda" leyó Ben Sira (49,
humana. 2 Sm 19,23. 19) y algunas traducciones antiguas: "¿... o un
11.14 Inaugurar o renovar solemnemen- par de sandalias? Respondedme."
te el nombramiento precedente. Con la victo- 12,5-6 Samuel toma dos testigos. Y ya
ria, Saúl se ha hecho acreedor al título. figura el rey como distinto del pueblo, en un
11.15 El último verso reúne en síntesis papel que mantendrá a lo largo del capítulo.
pacífica los tres miembros de la nueva orde- "Ungido" es título real clásico. En el testimo-
nación: el Señor, Saúl, Israel. nio del Señor ya asoma la visión histórica.
12,7 Requisitoria. Conocemos el género
12 Después de la primera victoria y de la en versiones amplias o reducidas. Funda-
inauguración solemne del reino, o sea, cuan- mentalmente se trata de un pleito de Dios
do Samuel reduce su autoridad, el autor del con su pueblo, con la mediación de un profe-
libro inserta una de sus recapitulaciones teo- ta o de un liturgo. El pleito va enderezado a
lógicas, puestas en boca de un personaje la confesión y conversión del pueblo, para
importante, como Jos 23. Por contener diálo- que se reconcilie con su Dios, es normal
go y acción litúrgica, este capítulo también hacer un recuento de beneficios, denunciar
está emparentado con Jos 24. los pecados, invitar a la penitencia amena-
El conjunto de la ceremonia consta de los zando y prometiendo; el Señor se puede pre-
siguientes elementos: juramento de inocencia sentar en una teofanía; el pueblo responde
(2-5); requisitoria (6-15); teofanía que la con- confesando el pecado y apelando a la mise-
firma (6-18); confesión del pecado (19); exhor- ricordia, directamente o por un intercesor.
tación conclusiva. Todo tiene un carácter de Ahora bien, Samuel llama a su actividad
presencia, incluso la vida pasada y la historia, "juzgar", el mismo verbo que enuncia la acti-
como la tiene Samuel y Saúl y el pueblo; pre- vidad del juez y gobernante. Si escoge este
sencia mutua y ante Dios (subrayada por par- término con preferencia a otros más frecuen-
tículas apropiadas, hinne, neged). tes o también posibles (rlb y ykh), es proba-
12,2-3 Juramento de inocencia. Contrasta blemente para unificar su actividad en un tér-
la integridad y desinterés de Samuel con las mino común.
futuras exigencias del rey (cfr. 8,10-18). La 12,8-15 En los versos 8-12 contrastan
misma fórmula, negada y afirmada, define el beneficios y pecados. Remontándose a Egip-
545 1 SAMUEL 12,20

dres y los establecieran en este siendo así que el Señor es vues- Pues voy a invocar al Señor para
lugar. 9Pero olvidaron al Señor, tro rey. 13Pues bien, ahí tenéis a! que envíe una tronada y un agua-
su Dios, y él los vendió a Sisara, rey que pedisteis y que habéis cero; así reconoceréis la grave
general del ejército de Yabín, elegido; ya veis que el Señor os maldad que cometisteis ante el
rey de Jasor, y a los filisteos y al ha dado un rey. 14Si respetáis al Señor pidiéndoos un rey.
rey de Moab, y tuvieron que lu- 18
Señor y le servís, si le obedecéis Samuel invocó al Señor, y el
char contra ellos. l0Entonces gri- y no os rebeláis contra sus man- Señor envió aquel día una trona-
taron al Señor: «Hemos pecado, datos, vosotros y el rey que reine da y un aguacero. l9Todo el pue-
porque hemos abandonado al Se- sobre vosotros viviréis siendo blo, lleno de miedo ante el Señor
ñor, para servir a Baal y Astarté; fieles al Señor, vuestro Dios. y ante Samuel, dijo a Samuel:
l5
líbranos del poder de nuestros Pero si no obedecéis al Señor y -Reza al Señor, tu Dios, para
enemigos y te serviremos». "El os rebeláis contra sus mandatos, que tus siervos no mueran, por-
Señor envió a Yerubaal, a Barac, el Señor descargará la mano que a todos nuestros pecados he-
a Jefté y a Sansón, y os libró del sobre vosotros y sobre vuestro mos añadido la maldad de pedir-
poder de vuestros vecinos, y pu- rey, hasta destruiros. l6Ahora nos un rey.
disteis vivir tranquilos. l2Pero preparaos a asistir al prodigio 20
Samuel les contestó:
cuando visteis que os atacaba el que el Señor va a realizar ante -No temáis. Ya que habéis co-
rey amonita Serpiente, me pedis- vuestros ojos. l7Estamos en la metido esta maldad, al menos en
teis que os nombrara un rey, siega del trigo, ¿no es cierto? adelante no os apartéis del Se-

to, Samuel puede proponer una especie de marcados: si-si no, obedecer-no rebelarse,
ciclo en que la historia se repite, y se repiten no obedecer-rebelarse; en la primera condi-
los actos con sólo una variación de términos: cional se echan por delante los verbos usua-
gritaron - envió - sacaron - se establecieron les "temer-servir". El Señor va figurando en
/ gritaron - envió - libraron - se establecieron su voz, su boca (obediencia, mandato), su
(correspondencias del original, que la traduc- mano (que castiga). Un mismo destino unirá
ción no puede reproducir a la letra). La pri- al pueblo y a su rey, porque lo decisivo es
mera serie recuerda la primera liberación, de obedecer al Señor -al pueblo no se le incul-
Egipto a Canán; luego viene el pecado de ca la sumisión al rey, sino al Señor-.
olvido y el castigo con la terminología típica 12,11 Jue 11,13-16.
de Jueces; luego comienza la segunda serie. 12.13 Sal 93,1; 99,1.
En este momento cambia la dirección de los 12.14 Dt 27-28.
acontecimientos. Al presentarse un peligro 12,16-19 La teofanía precede a la requi-
semejante a los anteriores, lo lógico era sitoria en el Sal 50, precede y acompaña a la
aceptar a Samuel como salvador; en cambio proclamación de la ley en Ex 19-20; aquí si-
el pueblo pide un rey. gue, en términos que recuerdan el Sinaí (Ex
Tenemos, pues, una tercera motivación: 19,10-19; 20,18-21), y viene a subrayar el
primero era la mala conducta de los hijos de discurso de Samuel, sobre todo las amena-
Samuel, después parece ser la amenaza filis- zas. Es decir, una función opuesta a la de la
tea, aquí es el ataque amonita (que según los tormenta contra los filisteos en 7,10.
capítulos anteriores es posterior a la elección). 12,18 Ex 9.
Con todo, más grave que el desprecio de 12,20 El verbo "temer", "tener miedo"
Samuel es el desprecio del Señor, verdadero despliega en el contexto su doble sentido: el
rey de Israel. Sus beneficios se llamaban en pueblo debe "temer" al Señor (v. 14), tiene
v. 7 sidqot, o sea "victorias" (a favor de Israel miedo por la tormenta, no debe temer. Así se
= beneficios), "actos de justicia". Por ellas forma en el pueblo una actitud de respeto y
adquiere derechos sobre el pueblo, será ino- confianza hacia el Señor, que definirá su vida
cente frente a él, mientras que el pueblo será religiosa. Las palabras que siguen contienen
pecador (v. 10 y 19). implícito el perdón y exhortan de nuevo. Aun-
Los versos 14-15 son la peroración en que el pueblo se arrepiente, la monarquía
forma clásica (véanse p. ej. Sal 50,22-23; Is queda establecida. El autor proyecta en es-
1,19-20 en condicionales). La peroración se tas frases la experiencia de muchas genera-
concentra en quiasmos y paralelismos muy ciones de israelitas con sus reyes. Dt 6,4.
12,21 1 SAMUEL 546

ñor; servid al Señor de todo co- cho, respetad al Señor y servidlo natán en Guibeá* de Benjamín.
razón, 2lno sigáis a los ídolos, sinceramente y de todo corazón. Al resto del ejército lo licenció.
25 3
que ni auxilian ni liberan, porque Pero si obráis mal, pereceréis, Jonatán derrotó a la guarni-
son puro vacío. 22Por el honor de vosotros con vuestro rey. ción filistea que había en Gui-
tu Nombre ilustre, el Señor no beá. Los filisteos supieron que
rechazará a su pueblo, porque el Amenaza filistea los hebreos se habían sublevado.
Señor se ha dignado hacer de Saúl tocó a rebato por todo el
vosotros su pueblo. 23Por mi 13 'Saúl tenía...* años cuando país. 4Entonces los israelitas su-
parte, líbreme Dios de pecar empezó a reinar, y reinó sobre pieron que Saúl había derrotado
contra el Señor dejando de rezar Israel veintidós años. a una guarnición enemiga y que
por vosotros. 24Yo os enseñaré el Seleccionó a tres mil hom- se habían roto las hostilidades
camino recto y bueno, puesto bres de Israel: dos mil estaban con los filisteos, y se reunieron
que habéis visto los grandes be- con él en Micmás y la montaña con Saúl en Guilgal. 5Los filis-
neficios que el Señor os ha he- de Betel, y mil estaban con Jo- teos se concentraron para la gue-

12.21 Sal 115. tas, lejanos, al otro lado del Jordán, otra cosa
12.22 No es la bondad del pueblo, ni si- los filisteos, metidos en el corazón del país.
quiera su arrepentimiento, lo que justifica la A Saúl se le pide algo más: la prueba de la
elección y la gracia divina. Por sola gracia fe, que toma la forma de paciencia. Y esta vir-
han sido elegidos, y la elección no queda tud no parece fácil para el impulsivo monarca,
abolida. Ez 36,22. feliz en las decisiones rápidas. La norma gene-
12.23 En su papel de intercesor, Samuel ral "haz lo que se te ofrezca" (10,7) queda sus-
continúa la gran tradición de Moisés (Ex 32; pendida por la orden explícita "espera siete
Nm 14). días" (10,8): ¿podrá Saúl con ella?
12,25 Dt 11,16s. Los hechos se desenvuelven en el cam-
pamento de Guilgal, cerca del Jordán y en el
13 Después de la victoria en Transjor- espinazo montañoso e irregular de Benjamín.
dania, Saúl ha de enfrentarse con el peligro Loma de Saúl es una altura dominadora (839
filisteo dentro de casa. La situación parece ser m), hacia el NE se descubre otra Loma (713
ésta: los filisteos tienen sometidos a los israe- m), lugar de una guarnición filistea; allí se
' litas como vasallos no muy convencidos. Para despeña el monte en un desfiladero y enfren-
asegurar su dominio emplean sobre todo dos te surge la altura de Micmás (607 m.), que
medidas militares: pequeñas guarniciones vigila y defiende el paso de sur a norte.
destacadas en puntos estratégicos, desarme 13.1 * El texto hebreo está mutilado.
sistemático de los israelitas. Los filisteos ha- 13.2 Si licencia el grueso del ejército des-
bían traído consigo la técnica del hierro cuan- pués de la campaña contra los amonitas, es
do desembarcaron en Palestina, y se adelan- que no intentaba por el momento presentar
taron notablemente a Israel en la "edad de hie- batalla a los filisteos. Los tres mil hombres,
rro". La situación entre ambos pueblos es como ejército permanente, servían para
inestable, tensa, y en un momento se pueden afrontar imprevistos y ganar tiempo. Es una
romper las hostilidades. Saúl necesita valor, novedad incluso respecto a las bandas de
rapidez y prudencia. La última cualidad parece Abimelec y de Jefté. Para convocar más tro-
faltar a su hijo Jonatán, la nueva figura que pas se toca a rebato, como hizo Ehud (Jue
penetra violentamente en escena, y que dará 3,27), o Gedeón (Jue 6,34). * = Loma.
que hacer a su padre. 13,3-4 Guilgal, con el Jordán a la espal-
En Israel la monarquía, tan deseada por da, es un buen puesto para concentrarse. En
muchos - n o por todos-, no ha arraigado del caso adverso, es fácil cruzar los vados y sal-
todo. A una victoria sucede el entusiasmo, al varse al otro lado; en caso favorable es un
peligro sucede el desánimo. Lo han experi- tradicional punto de partida.
mentado otros antes, sobre todo Moisés: 13,5-8 El autor presenta vigorosamente el
cuando el nuevo curso de liberación impone drama de Saúl, como queriendo justificarlo.
sacrificios duros, los esclavos prefieren su Cómo se complace en subrayar el contraste:
segura esclavitud. Una cosa son los amoni- la gran concentración filistea -muchos sustan-
547 1 SAMUEL 13,22

rra contra Israel: tres mil carros, -¿Qué has hecho? Saúl y Jonatán
seis mil jinetes e infantería nu- Contestó:
merosa como la arena de la l6
-Vi que la gente se me disper- Saúl, su hijo Jonatán y sus
playa, y fueron a acampar junto saba y tú no venías en el plazo tropas se establecieron en Gui-
a Micmás, al este de Betavén. señalado, y los filisteos se con- beá de Benjamín; por su parte,
5
A1 verse en peligro ante el avan- centraban frente a Micmás, l2y los filisteos acamparon junto a
ce filisteo, los israelitas fueron a me dije: Ahora bajarán los filis- Micmás. l7Del campamento fi-
esconderse en las cuevas, los teos contra mí a Guilgal, sin que listeo salió una fuerza de choque
agujeros, las peñas, los refugios yo haya aplacado al Señor, y me dividida en tres columnas; una se
y los aljibes. 7Muchos pasaron el atreví a ofrecer el holocausto. dirigió a Ofrá, hacia la zona de
Jordán hacia Gad y Galaad. Saúl 13
Samuel le dijo: Sual*; l8otra se dirigió a Be-
seguía en Guilgal, mientras la -¡Estás loco! Si hubieras jorón, y la tercera se dirigió a la
gente, atemorizada, se le marcha- cumplido la orden del Señor, tu colina que domina el valle Se-
ba. 8Aguardó siete días, hasta el Dios, él consolidaría tu reino boín, hacia la estepa.
plazo señalado por Samuel; pero sobre Israel para siempre. l4En I9
Por entonces no se encontraba
Samuel no llegó a Guilgal, y la cambio, ahora tu reino no dura- un herrero en tierra de Israel, por-
gente se le dispersaba. 9Entonces rá. El Señor se ha buscado un que el plan de los filisteos era que
Saúl ordenó: hombre a su gusto y lo ha nom- los hebreos no se forjaran espadas
-Traedme las víctimas del ho- brado jefe de su pueblo, porque ni lanzas. 20Todos los israelitas
locausto y de los sacrificios de tú no has sabido cumplir la or- tenían que bajar al país filisteo
comunión. den del Señor. para aguzar su reja, su azada, su
Y ofreció el holocausto. l5
Samuel se volvió de Guilgal hacha y su hoz. 2lPor aguzar una
por su camino. El resto del ejér- reja o una azada les cobraban
Samuel condena a Saúl cito subió tras Saúl al encuentro medio peso, y dos tercios de peso
del enemigo y llegaron desde por un hacha o una aguijada. 22Así
10 sucedió que, a la hora de la bata-
Apenas había terminado, Guilgal a Guibeá de Benjamín.
cuando se presentó Samuel. Saúl Saúl revistó las tropas que se- lla, en todo el ejército de Saúl no
salió a su encuentro y lo saludó. guían con él: unos seiscientos había más espada ni lanza que las
"Pero Samuel le dijo: hombres. de Saúl y su hijo Jonatán.

tivos y verbos de batalla- frente a la dispersión de Dios. La sentencia de Samuel parece


israelita -muchos sustantivos con verbos de adelantar acontecimientos, especialmente el
huida, presencia y escondimiento-. En medio desenlace del capítulo 15. Explícitamente no
de este doble movimiento, Saúl cada vez más se rechaza la dinastía, porque el principio
solo, esperando en Dios que no responde, dinástico no ha sido formulado aún (como
aguardando al profeta que no viene. sucedió en el caso de Gedeón); las palabras
Betavén, como suena, significa Casa de de Samuel no excluyen la posibilidad de que
Vanidad (es decir, del ídolo), y es denomina- Dios elija al hijo de Saúl; pero a la luz de la
ción polémica posterior de Betel; cambiando historia posterior, vemos que el autor se re-
las vocales sería Casa de Abundancia. fiere a David sin nombrarlo.
13.8 1 Mac9,5s. 13,13 Sal 89,21.
13.9 Puede ser que al sacrificio acompa- 13,15 Al marcharse Samuel, nos da la
ñase la consulta del oráculo. El holocausto impresión de que con él se aleja Dios de Saúl;
servía para expiar, los sacrificios de comu- sin embargo, el capítulo siguiente traerá una
nión para reconciliarse con Dios. No le esta- nueva victoria; nueva prueba de que la sen-
ba prohibido al rey sacrificar, todavía no era tencia de Samuel es una anticipación. Saúl
acción exclusiva del sacerdote; la acción de hasta ahora no ha vencido a los filisteos.
Saúl habría sido loable si no hubiera media- 13,17 Según el original, se trata de "los
do una orden del Señor. devastadores", o, como pronunciaría el cas-
13,10-14 Samuel aparece a media cere- tellano antiguo, "gastadores".
monia. Saúl resume perfectamente la situa- * = La Zorra.
ción; pero sus razones, humanamente tan 13,21 El texto hebreo es muy dudoso, las
convincentes, se estrellan frente a la orden traducciones son conjeturales.
13,23 1 SAMUEL 548

23
Un destacamento filisteo sa- lados de la cañada que Jonatán vosotros!», nos quedamos quie-
lió hacia la cañada de Micmás. intentaba pasar para llegar al tos donde estamos, sin subir
destacamento filisteo había dos hacia ellos. l0Pero si nos dicen:
Hazaña de Jonatán salientes rocosos: uno se llama- «¡Subid acá!», subiremos, por-
ba Bosés* y el otro Sene*. 5Uno que el Señor nos los entrega; ésta
14 'Un día Jonatán, hijo de se erguía hacia el norte, frente a será la contraseña.
Saúl, dijo a su escudero: Micmás, y el otro hacia el sur, "El destacamento filisteo los
frente a Guibeá. descubrió, y comentaron:
-Vamos a pasar hasta el desta- 6
Jonatán dijo a su escudero: -Mirad, unos hebreos que sa-
camento filisteo, al otro lado de -Vamos a pasar hacia el des-
la cañada. len de las cuevas donde se ha-
tacamento de esos incircuncisos; bían escondido.
Pero no se lo dijo a su padre. a lo mejor el Señor nos da la vic- l2
2 Luego dijeron a Jonatán y a
Saúl estaba entonces en las toria; no le cuesta salvar con su escudero:
afueras de Guibeá*, bajo el grana- muchos o con pocos. -Subid acá, que os contamos
do de la era. Su tropa eran unos 7
E1 escudero respondió: una cosa.
seiscientos hombres. 3Ajías, hijo -Haz lo que quieras; estoy a Jonatán ordenó entonces a su
de Ajitub, hermano de Icabod*, tu disposición. escudero:
8
hijo de Fineés, hijo de Eli, sacer- Jonatán dijo: -Sube detrás de mí, que el
dote del Señor en Silo, llevaba un -Mira, vamos a pasar hasta Señor se los entrega a Israel.
efod. esos hombres; nos descubrirán. l3
Jonatán subió gateando, se-
4 9
La tropa no se dio cuenta de Si nos dicen: «¡Alto! ¡No os guido de su escudero; los filis-
que Jonatán se alejaba. A ambos mováis hasta que vayamos a teos caían ante Jonatán, y su

14 Este capítulo está bien compuesto, escondidos acuden; al final de esta expan-
salvo la escena de los versos 31-34. Es sión bélica, la frase culminante: "El Señor
manifiesta la intención de exaltar la figura de salvó aquel día a Israel".
Jonatán, mientras que el papel de Saúl es 14,2* = Loma.
menos feliz. Los filisteos se encuentran en 14.3 "Llevar el efod" equivale a ser sumo
una altura escarpada, que desaconseja un sacerdote; no está claro si se trata del vesti-
ataque frontal; precisamente de esta cir- do que lleva o del objeto de culto que sirve
cunstancia se aprovecha el joven príncipe para la consulta (ejemplo de lo primero 1 Sm
para un ataque por sorpresa; su hazaña 2,28; 22,18; de lo segundo 1 Sm 23,9; 30,7);
desencadena una batalla de cierta amplitud el verbo usado hace pensar en la segunda
y una victoria importante para los israelitas. acepción (véase el v. 18). Ajías continúa to-
Jonatán se atreve a criticar una decisión de davía la dinastía de Eli: 4,19-22.
su padre y se gana el favor del pueblo: es el * = Sin gloria.
héroe de la jornada. El que ha escrito y el 14.4 * = El Brillante; La Espina.
que ha conservado esta narración detallada 14,6 Jonatán invoca un principio clásico:
llevaban en el corazón el recuerdo del joven Jue 7,4-7.
malogrado. 14.10 Después de invocar el auxilio de
La narración se distingue por lo bien pla- Dios, se atreve a pedir una señal del cielo, de
neada. Mientras otras suelen ir dando infor- la que serán mediadores los mismos enemi-
maciones a medida que lo pide el desarrollo, gos. Es una situación irónica subrayada por
ésta adelanta los elementos esenciales de la el doble sentido del verbo 'ly, subir-atacar.
situación. Más que otras, nos da a conocer el 14.11 Probablemente se muestran de-
modo de los hechos. El enlace visual de las sarmados, con las armas escondidas, como
escenas (v. 16) es menos común y más efi- un par de israelitas extraviados o fugitivos. El
caz que el frecuente enlace "se enteró"; a comentario de los filisteos es despectivo: la
partir de él, en olas sucesivas y alternas se denominación "hebreos", la alusión a la co-
va extendiendo la batalla, según el siguiente bardía.
esquema: desbandada filistea - Saúl investi- 14.12 Al cumplirse el signo convenido, Jo-
ga - crece el tumulto filisteo Saúl ataca - natán se identifica con todo Israel, emplean-
pánico filisteo - los prófugos se pasan, los do una fórmula de la guerra santa.
549 1 SAMUEL 14,33

escudero, detrás, los iba rema- reunió y se lanzó al combate; los juramento. 27Jonatán no había
tando. l4Fue la primera victoria filisteos se acuchillaban unos a oído el juramento impuesto al
de Jonatán y su escudero: unos otros, en medio de una confusión pueblo por su padre, y alargó la
veinte hombres, como en medio enorme. 2IY los hebreos movi- punta del palo que llevaba en la
surco de tierra arada. ''Temieron lizados hacía tiempo por los mano, lo hundió en el panal de
los filisteos del campamento y filisteos, y que habían subido miel, se lo llevó a la boca y le
toda la tropa. Temieron también con ellos al campamento, se pa- brillaron los ojos. 28Uno de la
los de la guarnición y la fuerza saron a los israelitas de Saúl y tropa dijo:
de choque. La tierra tembló: hu- Jonatán. 22Todos los israelitas -Tu padre nos echó un jura-
bo un pánico sobrehumano. que se habían escondido en la mento maldiciendo al que proba-
16
Desde Guibeá de Benjamín serranía de Efraín oyeron que los se hoy un bocado, y eso que la
vieron los centinelas de Saúl que filisteos iban huyendo, y se jun- tropa está agotada.
taron también en su persecución. 29
el ejército enemigo huía a la des- Jonatán exclamó:
23
bandada. l7Entonces Saúl orde- E1 Señor salvó aquel día a Is- -¡Mi padre ha traído la des-
nó a los suyos: rael. La lucha llegó hasta Be- gracia al país! Mirad cómo me
-Pasad revista, a ver quién se tavén. 24Los que seguían a Saúl brillan los ojos, sólo por haber
ha separado de los nuestros. eran unos dos mil nombres. La chupado esta poca miel. 30Si la
Pasaron revista, y faltaban Jo- lucha se extendió por toda la tropa hubiera comido hoy de los
natán y su escudero. serranía de Efraín. despojos ganados al enemigo, la
l8
Saúl ordenó a Ajías: Saúl cometió aquel día un grave derrota de los filisteos sería hoy
-Acercarme el efod. (Porque error, conjurando a la tropa: mucho mayor.
3
Ajías era el que llevaba entonces -Maldito el que pruebe un bo- 'Aquel día destrozaron a los
el efod en Israel). cado antes de la tarde, mientras filisteos desde Micmás hasta
l9
Mientras Saúl hablaba al sa- me vengo de mis enemigos. Ayalón*, y el ejército acabó ago-
cerdote, el tumulto del campa- 25
Nadie probó bocado. Por el tado. 32Entonces echaron mano
mento filisteo iba en aumento. suelo había unos panales*, 26y el de los despojos y agarraron ove-
Saúl dijo al sacerdote: ejército se acercó a los panales, jas, vacas y terneros, los degolla-
-Retira la mano. que destilaban miel, pero nadie ron en el suelo y los comieron
20
Todo el ejército de Saúl se se la llevó a la boca, por miedo al con la sangre. 33Avisaron a Saúl:

14,14-15 La victoria es en realidad mo- (shegaga) es una inadvertencia, algo que


desta, sólo notable por la desproporción de afecta al causante y que se convierte en pe-
fuerzas; sus consecuencias van a ser graves, cado formal cuando, cayendo en la cuenta,
porque aquella guarnición parecía inexpug- no lo remedia; véanse Lv 4 y 5; Nm 15. Por
nable. En una visión épica, hasta la tierra se un afán de piedad inoportuna está a punto de
resiente del temor pánico que infunde la divi- provocar una desgracia. Porque el juramento
nidad. Véanse Is 5,25; Am 8,8; etc. es activo, equivale a un ayuno ofrecido con
14,18 El texto, hebreo contiene una co- una imprecación. La maldición alcanza a
rrección posterior: arca en vez de efod. Saúl cualquiera - n o a todo el ejército en bloque-,
quiere consultar las suertes antes de ordenar en principio no hace falta que se descubra y
un ataque, pero no puede terminar. Hay que se juzgue al culpable; éste puede incurrir en
salvar a Jonatán y aprovechar la confusión la maldición sin saberlo. Saúl parece fatal-
del enemigo. 1 Sm 30,7s. mente destinado a equivocarse en asuntos
14,20 Son datos típicos de la guerra litúrgicos.
santa: Jue 7,22; 2 Cr 20,23. 21 El detalle indi-, 14,25 El texto hebreo está mal conserva-
ca que los israelitas estaban sometidos a do; seguimos una reconstrucción probable.
prestaciones militares al servicio de los filis- 14,27 El verso es notable por la plastici-
teos. Es una medida de doble filo. dad y por el estrechamiento rítmico de la
14,24 La narración marcha hacia atrás acción: 5 + 5 + 4 + 3 + 2.
para introducir un episodio importante. He- 14,31 * = Cervera. Lv 17.
mos traducido el texto griego de este verso, 14,32-34 Sobre la prohibición léase Lv 17.
mal conservado en hebreo. El error de Saúl El breve episodio, en el lugar en que se en-
14,34 1 SAMUEL 550

38
-Mira que la tropa está pecan- Aquel día no obtuvo res- Jonatán le contó:
do contra el Señor, tomando la puesta. Entonces ordenó: -Probé un poco de miel con la
sangre. -Acercaos todos los jefes del punta del palo que llevaba en la
Saúl respondió: pueblo, para ver quién ha come- mano. ¡Y ahora me toca morir!
-Rodad aquí una piedra gran- tido hoy este pecado. 39Porque, 44
Saúl le dijo:
de. ¡vive el Señor, salvador de Is- -¡Que Dios me castigue si no
34
Luego ordenó: rael!, aunque sea mi hijo Jona- mueres, Jonatán!
45
-Id por entre la gente y decid- tán, morirá sin remedio. Pero la tropa dijo a Saúl:
40
les que cada uno me traiga su Nadie le respondió. Enton- -¿Cómo va a morir Jonatán.
toro y su oveja; los degolláis ces se dirigió a todo Israel: que ha dado esta gran victoria a
aquí y los coméis; pero no pe- -Vosotros poneos de un lado y Israel? ¡De ningún modo! ¡Vive
quéis contra el Señor tomando la yo con mi hijo lonatán nos pon- Dios!, que no caerá a tierra ni un
sangre. dremos al otro. pelo de su cabeza; que su hazaña
Cada uno llevó lo que tenía, y Le respondieron: de hoy la ha hecho ayudado por
Saúl degolló allí los animales. -Haz lo que te parezca bien. Dios.
35 4l 46
Levantó un altar al Señor (fue Entonces Saúl consultó al Así salvaron la vida a Jo-
el primero que levantó), 36y des- Señor, Dios de Israel: natán. Saúl dejó de perseguir a
pués dijo: -¿Por qué no respondes hoy a los filisteos, y éstos volvieron a
-Bajaremos tras los filisteos tu siervo? Señor, Dios de Israel, sus casas.
47
de noche, a saquearlos hasta el si somos culpables yo o mi hijo Después de ser proclamado
amanecer, sin dejarles uno vivo. Jonatán, salga cara; si es culpa- rey de Israel, Saúl luchó contra
Le contestaron: ble tu pueblo Israel, salga cruz. todos sus enemigos de alrededor:
42
-Haz lo que te parezca bien. Cayó la suerte en lonatán y Moab, los amonitas, Edom, el rey
El sacerdote ordenó: Saúl, y la tropa quedó libre. de Soba, los filisteos, y vencía en
-Vamos a acercarnos a con- Entonces dijo Saúl: todas sus campañas, 48haciendo
sultar a Dios. -Echad a suertes entre mi hijo proezas; derrotó a Amalee y libró
37 a Israel de sus opresores.
Saúl consultó a Dios: Jonatán y yo.
43 49
-¿Puedo bajar tras los filis- Le tocó a Jonatán. Y Saúl le Sus hijos fueron: Jonatán.
teos? ¿Los entregarás en poder preguntó: Isbaal, Malquisúa. De sus dos hi-
de Israel? -Dime lo que has hecho. jas, la mayor se llamaba Merab:

cuentra, retrasa el desenlace de la maldición. 'om ta'amti... hamma fíe... me'at... 'amut).
Un punto de enlace con lo que precede es el 14.45 La tropa rompe su silencio omino-
hambre de la tropa al terminar la jornada. so en una especie de rebelión democrática.
14,35 Quizá se trate de un altar conme- Si el amor paterno queda satisfecho, la auto-
morativo. ridad real comienza a resquebrajarse. Las
14,37-39 Saúl se encuentra copado entre palabras suenan con tono amenazador, miti-
dos silencios: el de Dios, que no responde y gado por la razón religiosa con que conclu-
el del pueblo, que parece saber y ocultar al- yen. Si Dios estaba con él, no debe morir. La
go. El segundo silencio parece desaprobar el suerte, más que designar a un culpable, ha
nuevo juramento de Saúl, expresión de una designado al héroe.
religiosidad desatinada. Por lo demás, el 14.46 La derrota de los filisteos no ha
movimiento del diálogo es notable en toda la sido definitiva ni las pérdidas han sido dema-
sección 36-44, con un número de interlocuto- siado graves. Pero su prestigio ha bajado er
res poco frecuente. la medida en que ha subido la confianza de
14,38 1 Sm 28,6. los israelitas.
14.41 El texto hebreo está incompleto; la 14,47-52 Sumario del reinado de SaC
traducción griega completa lo que falta. Se antes de los sucesos trágicos del capít„ :
trata de las famosas suertes con dos objetos siguiente. Nos da una visión muy positiva ZÍ
llamados urim y tummim. sus éxitos militares. Parece un poco exage-
14.42 Jos 7,16-18. rado el recuento de victorias, sobre todc ;
14.43 La intensidad de la respuesta está Soba es la región cercana al Antilíbano p:
marcada por el tejido de las aliteraciones (ta blada de árameos; por otra parte, si el aL::
551 1 SAMUEL 15,3

la pequeña, Mical. 50Su mujer se liente y aguerrido que veía, Saúl Señor. Así dice el Señor de los
llamaba Ajinoán, hija de Aji- lo enrolaba en su ejército. ejércitos: «Voy a tomar cuentas a
maas. El general de su ejército se Amalee de lo que hizo contra
llamaba Abner, hijo de Ner, tío Saúl Israel, atacándolo cuando subía
de Saúl. -^Quis, padre de Saúl, y es rechazado de Egipto. Ahora ve y atácalo;
3
Ner, padre de Abner, eran hijos entrega al exterminio todos sus
de Abiel. 15 'Samuel dijo a Saúl: haberes, y a él no lo perdones;
52
Durante todo el reinado de -El Señor me envió para un- mata a hombres y mujeres, niños
Saúl hubo guerra abierta contra girte rey de su pueblo Israel. 2Por de pecho y chiquillos, toros, ove-
los filisteos. A todo mozo va- tanto, escucha las palabras del jas, camellos y burros».

último ha respetado aquí esta lista tan favo- comprenderlo. Lo más que se nos ocurre es
rable a un personaje que él no aprueba, se esto: el Señor elige un pueblo, con sus cos-
puede pensar que la consideró autorizada. tumbres e instituciones, para conducirlo len-
14,52 Esta nota define mejor el reinado tamente a niveles más altos y puros. El Se-
de Saúl y nos habla de una institución militar ñor de la vida, que no anula sin más la mor-
nueva, el ejército permanente. talidad infantil, que castiga a los padres en
los hijos hasta la cuarta generación, que no
15 En este capítulo se consuma el recha- impide los accidentes mortales ni las catás-
zo de Saúl. Seguirá actuando como rey, pero trofes naturales, acepta provisoriamente una
su reino comienza a dividirse y no pasará a institución guerrera que causa la muerte de
un sucesor de la familia. Es fácil de entender inocentes. El autor sagrado trasforma esa
la sentencia de Samuel: "Porque has recha- aceptación genérica en un mandato concreto
zado al Señor, el Señor te rechaza." Es difícil y formal al contar la historia. Por lo demás,
de comprender la causa de tan dura conde- que Saúl no acabó con los amalecitas lo
na. ¿Es justo acabar con todo un pueblo, in- demuestra su presencia en tiempos posterio-
cluidas mujeres y niños, y esto por un crimen res: 1 Sm 27,8; 30,2 (cfr. 1 Cr 4,43); aunque
cometido hace siglos? sí es cierto que Amalee desaparece como
Cuando las guerras son productivas, pueblo autónomo.
porque terminan en saqueo, porque dan mu- Pero no intentemos disimular el estupor
jeres y niños para el trabajo y la esclavitud, ni reprimir la protesta. Este capítulo turba a
un pueblo puede sentirse tentado a declarar un cristiano repetidas veces; esa turbación
la guerra nada más por interés: tal guerra es un componente de su sentido que nos
sería un acto de bandidaje legalizado. obliga a preguntar.
Cuando está prohibida toda clase de saqueo, 15,1 Samuel se presenta con autoridad
la guerra no será tentación, sólo se empren- profética, definiendo las coordenadas del ca-
derá en legítima defensa. Este resultado pítulo: el Ungido ha de estar a disposición de
secundario de la ley del exterminio total es su Soberano, y esa misión genérica se con-
bueno; pero ¿justifica dicho exterminio? Y si creta ahora en una orden específica. Desde
la guerra tiene por finalidad ejecutar una sen- el principio sabemos que está en juego para
tencia, ¿por qué han de pagar justos por Saúl seguir sus propios planes políticos o
pecadores? Y si admitimos que accidental- aceptar sin reserva el plan de Dios.
mente los inocentes sufran no como culpa- 15,2-3 La misión concreta es ejecutar, co-
bles castigados, sino como miembros de un mo verdugo, una sentencia pronunciada por el
cuerpo social de cuya suerte participan, ¿por Señor contra un delito antiguo de Amalee. En
qué, concluida la guerra, se ha de ejecutar el la acción injusta y agresiva contra un pueblo
exterminio total? pacífico y desprovisto, Amalee ha decidido su
Este es el problema que nos plantea el suerte: Ex 17,8-16; Dt 25,17-19. Parecía que
presente capítulo y otros semejantes del AT. la historia lo olvidaba, pero el Señor sabe
A la luz de la enseñanza de Cristo, el man- esperar (Is 18). Sobre el exterminio sagrado
dato de Samuel nos desconcierta, nos repug- véase el comentario a Jue 7-8. El verdugo de
na. Mirado como etapa superada en la histo- Dios no tiene derecho a perdonar por razones
ria de la revelación, todavía no acabamos de personales. Amalee en esta época ya se ha
15,4 1 SAMUEL 552

4 I0 l6
Saúl convocó al ejército y le E1 Señor dirigió la palabra a Samuel replicó:
pasó revista en Telan: doscientos Samuel: -Pues déjame que te cuente lo
1
mil de infantería y diez mil de '-Me pesa haber hecho rey a que el Señor me ha dicho esta
caballería. 5Marchó a las ciuda- Saúl, porque ha apostatado de mí noche.
des amalecitas y puso embosca- y no cumple mis órdenes. Contestó Saúl:
das en la vaguada. 6A los queni- l2
Samuel se entristeció y se -Dímelo:
l7
tas les envió este mensaje: pasó la noche gritando al Señor. Samuel dijo:
-Vosotros salid del territorio Por la mañana madrugó y fue a -Aunque te creas pequeño,
amalecita y bajad. Os portasteis encontrar a Saúl; pero le dijeron eres la cabeza de las tribus de Is-
muy bien con los israelitas cuan- que se había ido a Carmel*, rael, porque el Señor te ha nom-
do subían de Egipto y yo no donde había erigido una estela, y brado rey de Israel. I8E1 Señor te
quiero mezclaros con Amalee. después, dando un rodeo, había envió a esta campaña con orden
7
Los quenitas se apartaron de bajado a Guilgal. i3Samue! se de exterminar a esos pecadores
los amalecitas. Saúl derrotó a los presentó a Saúl, y éste le dijo: amalecitas, combatiendo hasta
amalecitas, desde Telan, según se -El Señor te bendiga. He cum- acabar con ellos. l9¿Por qué no
va a Sur*, en la frontera de Egip- plido el encargo del Señor. has obedecido al Señor? ¿Por
to. sCapturó vivo a Agag, rey de l4
Samuel le preguntó: qué has echado mano a los des-
Amalee, pero a su ejército lo pasó -¿Y qué son esos balidos que pojos, haciendo lo que el Señor
a cuchillo. 9Saúl y su ejército per- oigo y esos mugidos que siento? reprueba?
l5 20
donaron la vida a Agag, a las Saúl contestó: Saúl replicó:
mejores ovejas y vacas, al ganado -Los han traído de Amalee. La -Pero ¡si he obedecido al Se-
bien cebado, a los corderos y a tropa ha dejado con vida a las ñor! He hecho la campaña a la
todo lo que valía la pena, sin que- mejores ovejas y vacas, para ofre- que me envió, he traído a Agag.
rer exterminarlo; en cambio, ex- cérselas en sacrificio al Señor. El rey de Amalee, y he exterminado
terminaron lo que no valía nada. resto lo hemos exterminado. a los amalecitas. 21Si la tropa to-

provisto de camellos amaestrados, como 15.11 Véase Gn 6,7. Los gritos de Samuel
Amón y otras tribus caravaneras. parecen de súplica por el hombre que él ha
15,4 Telan se encuentra probablemente ungido; como profeta cumple con el oficio de
en la región meridional de Judá, cerca de los interceder, esperando quizá que a la mañana
amalecitas del desierto meridional. llegue el "tiempo de gracia" y Dios perdone.
15,6 La excepción de los quenitas re- Pero en toda la noche no recibe el oráculo so-
cuerda la de Lot cuando la catástrofe de So- licitado, y tiene que partir.
doma. Sobre las relaciones amistosas de los 15.12 Se trata de una estela conmemora-
quenitas con los israelitas véanse Nm 10,29- tiva de la victoria. * = La Vega.
32; Jue 1,16; 4,11. 15.13 Saúl dice lo contrario que el Señor
15,7* = La Muralla. en el v. 11: ¿es embuste, o inconsciencia?
15,9 El término hebreo del exterminio sa- 15,15 Saúl empieza a sentirse atrapado en
grado es herem (de la misma raíz es el árabe el interrogatorio e intenta justificarse. El exter-
harén); el sustantivo y el verbo se repiten minio sagrado era una consagración de las vi-
siete veces, definiendo el pasaje. das al Señor, equivalía a un sacrificio en el con-
Otra vez sale el verbo "perdonar" (aho- texto casi litúrgico de la guerra santa; por tanto,
rrar, guardar, hml). ¿Y perdonar será un deli- no tenía sentido sustraer lo consagrado para
to imperdonable? Es que la acción militar la volver a sacrificarlo. Por tercera vez se usa el
ha convertido el pueblo en acto de codicia y verbo perdonar, dejar con vida.
pillaje, mientras que el rey Saúl perdona la 15,17-19 Según el esquema conocido de
vida al otro rey, quizá por miras políticas. ¿Y la denuncia profética, con elementos de inte-
no parecen más útiles y humanas esas razo- rrogatorio judicial. El que ha nombrado rey a
nes económicas y políticas? Poco se saca Saúl puede darle órdenes y exigirle cuentas.
con destruir; pero ¿no es destruir el valor útil Un rey por la gracia de Yhwh que no obedece
ofrecer un holocausto a Dios? a Yhwh no puede apoyarse en ofrendas a
Dt 13, 16-18. Yhwh.
553 1 SAMUEL 16,1

mó del botín ovejas y vacas, lo ber rechazado la palabra del -Ahora pasa la amargura de la
mejor de lo destinado al extermi- Señor, el Señor te rechaza como muerte.
33
nio, lo hizo para ofrecérselas en rey de Israel. Samuel le dijo:
27
sacrificio al Señor, tu Dios, en Samuel dio media vuelta -Tu espada dejó a muchas ma-
Guilgal. para marcharse. Saúl le agarró la dres sin hijos; entre todas queda-
"Samuel contestó: orla del manto, que se rasgó, 28y rá sin hijos tu madre.
34
-¿Quiere el Señor sacrificios y Samuel le dijo: Y lo descuartizó en Guilgal,
holocaustos o quiere que obe- -El Señor te arranca hoy el en presencia del Señor. Luego se
dezcan al Señor? Obedecer vale reino y se lo entrega a otro más volvió a Rama, y Saúl volvió a
más que un sacrificio; ser dócil, digno que tú. 29E1 Campeón de su casa de Guibeá* de Saúl.
más que grasa de carneros. 23Pe- Israel no miente ni se arrepiente, 35
Samuel no volvió a ver a Saúl
cado de adivinos es la rebeldía, porque no es un hombre para mientras vivió. Pero hizo duelo
crimen de idolatría es la obstina- arrepentirse. por él, porque el Señor se había
ción. Por haber rechazado al Se- 3
°Saúl le dijo: arrepentido de haber hecho a
ñor, el Señor te rechaza hoy co- -Cierto, he pecado; pero esta Saúl rey de Israel.
mo rey. vez salva mi honor ante los con-
24
Entonces Saúl dijo a Sa- cejales del pueblo y ante Israel. SAÚL Y DAVID
muel: Vuelve conmigo para que haga
-He pecado, he quebrantado la adoración al Señor, tu Dios. David, ungido rey
3
el mandato de Dios y tu palabra; 'Samuel volvió con Saúl y (1 Sm9-10)
tuve miedo a la tropa y les hice éste hizo la adoración al Señor.
caso. 25Pero ahora perdona mi 32
Entonces Samuel ordenó: 16 'El Señor dijo a Samuel:
pecado, te lo ruego; vuelve con- -Acercadme a Agag, rey de -¿Hasta cuándo vas a estar la
migo y adoraré al Señor. Amalee. mentándote por Saúl, si yo lo he
26
Samuel le contestó: Agag se acercó temblando, y rechazado como rey de Israel?
-No volveré contigo. Por ha- dijo: Llena la cuerna de aceite y vete,

15,22-23 El oráculo propone un principio donar, a petición de Moisés? (Ex, 32,14); y


general, sobre el sentido y valor de los sacri- Oseas dice: "No volveré a destruir a Efraín,
ficios, que reaparece en el AT con variacio- que soy Dios y no hombre" (Os 11,9). Sa-
nes; se puede aplicar al culto. Pueden con- muel habla más bien del caso actual, en el
sultarse los pasajes clásicos: Sal 50; Is 1; que Dios ha pronunciado la sentencia final.
Eclo 34-35. Del principio general fluye la sen- Con todo, esta sentencia permitirá a Saúl
tencia condenatoria: puede haber un culto vivir y morir como rey; lo castigará "en sus
que sea apostasía, una piedad que sea re- hijos", no dejando que continúen su dinastía.
chazar al Señor. 15,32 Si Agag hubiera quedado con vida,
15,24-25 Finalmente Saúl confiesa el pe- acarrearía una execración al pueblo. Algunos
cado y pide perdón, como se hace en la litur- traducen de otro modo el texto hebreo dudo-
gia penitencial (p. ej. Sal 51). También el so: "Se acercó alegre y dijo: Ya ha pasado la
Faraón dijo "he pecado", y fue en vano (Ex amargura de la muerte".
9,27). 15,34* = Loma.
15,24 2 Sm 12,13.
15,27 El signo, que otras veces ratifica la 16 David es una de las grandes figuras
certeza de una profecía, ahora lo provoca el de la historia de Israel, figura a la vez militar,
mismo Saúl, en su esfuerzo desesperado por política y religiosa. Es el comienzo de una
retener al hombre de Dios, y con él el favor nueva elección, de una institución salvadora
de Dios. Es un gesto de ironía trágica. 1 Re estable; su recuerdo será terreno en que se
11,30. descubra y madure la esperanza mesiánica.
15,29 Samuel parece enunciar otro prin- Por eso David es una figura exaltada e
cipio. ¿No contradice a los versos 11 y 35? idealizada, formada por la historia y la leyen-
Como si Dios se arrepintiese del beneficio y da, por la memoria y la fantasía, sin que sea
no de la«ondena. ¿No se arrepintió para per- hoy posible separar con rigor sus componen-
16,2 1 SAMUEL 554

por encargo mío, a Jesé, el de -¿Cómo voy a ir? Si se entera que vas a hacer un sacrificio al
Belén, porque entre sus hijos me Saúl, me mata. Señor. 3Convidas a Jesé al sacri-
he elegido un rey. El Señor le dijo: ficio, y yo te indicaré lo que tie-
2
Samuel contestó: -Llevas una novilla y dices nes que hacer; me ungirás al que

tes. Probablemente muy pronto se empeza- blemente vino a sancionar un proceso ya


ron a formar tradiciones diversas de su vida y adelantado, se coloca en la primera juventud
hazañas, que el autor de nuestro libro no pu- o adolescencia de David, en la primera pági-
do descartar ni consiguió armonizar. El David na de su historia El Señor toma la iniciativa,
guerrero y el David músico producen dos ver- Samuel es el ejecutor oficial, el pueblo no
siones de su llegada a la corte de Saúl; el cuenta. Comparémosla con la elección de
David pastor y el capitán se armonizan en Saúl: iniciativa de los israelitas, viciada desde
etapas sucesivas. el comienzo, aceptada por Dios como conce-
A estos hilos narrativos, sueltos o trenza- sión tolerante. En el caso de David el Señor
dos, se fueron superponiendo nuevas varia- ha aceptado el principio monárquico y lo to-
ciones o complementos, según las condicio- ma en sus propias manos. El contraste está
nes históricas de los sucesores y según la ligeramente marcado con la presentación del
reflexión teológica de la escuela que elabora- primer eliminado: Eliab era de buena apa-
ba los textos ya existentes. Así encontramos riencia y gran estatura -como Saúl-, por den-
un David teólogo que, en medio de la acción tro no era como el Señor quería -también
narrativa, revela en sabios discursos el senti- como Saúl-.
do religioso de los sucesos. En el descubrimiento del elegido, el autor
Detrás de simplificaciones de una mirada utiliza el conocido motivo del hermano menor
distante, por entre la ornamentación épica o que se antepone a sus hermanos, tan común
lírica, se entrevé una vida azarosa que desem- en el folclore. En el desarrollo emplea una
boca en el trono y en una dinastía estable. Ese variante de la articulación conocida: una se-
proceso piensan los autores, ha sido asumido rie de tres, el resto hasta siete, el último. Al
y dirigido por Dios para salvar a su pueblo. Por mismo género narrativo pertenece la frase
eso es legítimo enmarcar la maraña de los su- repetida como un estribillo.
cesos con dos narraciones iluminadoras: la 16.1 Los verbos rechazar y elegir (m's y
elección inicial de Dios, incluida la unción anti- bhr) se oponen: en 10,24 Samuel ha dicho
cipada, y la profecía de Natán refrendando la que el Señor eligió a Saúl, en otras dos oca-
nueva monarquía. Esta manera de proyectar siones dice que ha sido el pueblo. En este
hacia el pasado y hacia el futuro muestran la primer verso se emplea el verbo r'h ver, fijar-
visión superior de los autores bíblicos, su tran- se en, elegir. Toda la historia dramática que
quila certeza al interpretar los hechos. En sus se va a contar está concentrada en esa sim-
palabras se revela la salvación que se fue rea- ple oposición, ofrecida como palabra inicial y
lizando en los hechos. activa de Dios. Al lector se le da como clave
Sobre los valores artísticos de las períco- de lectura teológica; ¿cuándo lo llegó a com-
pas se destaca el juego contrastado de los prender Samuel?
personajes: Saúl, antagonista indeciso y arbi- La función profética de ungir reyes se
trario, lentamente devorado por la envidia y la prolongará en otros, como Ajías de Silo y
sospecha; Jonatán, dividido entre la piedad Eliseo. Sal 89,21.
filial y la amistad. Entre tanto Samuel se retira 16.2 Belén poseía su santuario y su altar,
discretamente, para que sus personajes ocu- antes de la centralización del culto. La obje-
pen todo el escenario. Hay que leer primero ción del profeta indica que ya Saúl sospe-
esta historia seguida, hasta la muerte de Saúl, chaba; el hecho es posterior.
antes de releer con atención sus episodios. 16.3 El procedimiento de decir las cosas
16,1-13 Es doctrina clásica que David ha a medias, para no descubrirlo todo desde el
sido elegido expresamente por el Señor. La principio, es común en la narración bíblica
primera aparición de David en el libro encaja (Gn 12 y 22, Abrahán; Nm 22, Balaán). Tiene
ya en esta doctrina, gracias al recurso litera- función narrativa y además reserva la iniciati-
rio de la anticipación: la unción, que proba- va a Dios, que se declara por etapas.
555 1 SAMUEL 16,16

yo te diga. hizo pasar ante Samuel, y Sa- entrar: era de buen color, de her-
4
Samuel hizo lo que le mandó muel le dijo: mosos ojos y buen tipo. En-
el Señor. Cuando llegó a Belén, -Tampoco a éste lo ha elegido tonces el Señor dijo a Samuel:
los ancianos del pueblo fueron el Señor. -Anda, úngelo, porque es éste.
ansiosos a su encuentro: 9 l3
Jesé hizo pasar a Sama, y Sa- Samuel tomó la cuerna de
-¿Vienes en son de paz? muel dijo: aceite y lo ungió en medio de sus
•''Respondió: -Tampoco a éste lo ha elegido hermanos. En aquel momento
-Sí, vengo a hacer un sacrifi- el Señor. invadió a David el espíritu del
l0
cio al Señor. Purificaos y venid Jesé hizo pasar a siete hijos su- Señor, y estuvo con él en adelan-
conmigo al sacrificio. yos ante Samuel, y Samuel le dijo: te. Samuel emprendió la vuelta a
6
Purificó a Jesé y a sus hijos y -Tampoco a éstos los ha elegi- Rama.
los convidó al sacrificio. Cuando do el Señor.
1
llegó, vio a Eliab, y pensó: 'Luego preguntó a Jesé: David,
-Seguro, el Señor tiene delan- -¿Se acabaron los muchachos? en la corte de Saúl
te a su ungido. Jesé respondió:
14
Tero el Señor le dijo: -Queda el pequeño, que preci- E1 espíritu del Señor se había
-No te fijes en las apariencias samente está cuidando las ovejas. apartado de Saúl, y lo agitaba un
ni en su buena estatura. Lo re- Samuel dijo: mal espíritu enviado por el Se-
chazo. Porque Dios no ve como -Manda a por él, que no nos ñor. l5Sus cortesanos le dijeron:
los hombres, que ven la aparien- sentaremos a la mesa mientras -Ahora te agita un mal espíri-
cia. El Señor ve el corazón. no llegue. tu. 16Da una orden, y nosotros,
8 12
Jesé llamó a Abinadab y lo Jesé mandó a por él y lo hizo tus siervos, buscaremos a uno

16.4 El viaje a Belén no desdice del juez cia, la robustez, en David la belleza; (Goliat las
itinerante que conocemos por 7,16, aunque considera incompatibles: capítulo 17).
Belén quede algo lejos de su ciudad (unos 50 16,12-13 La elección es estable: el espí-
kilómetros). El término "ansiosos" es fuerte, ritu, que irrumpe ocasionalmente en los jue-
algo más que un simple temor reverencial. ces, se queda en David. Además, este "espí-
Implica que el profeta podía venir a denunciar ritu" cumple una función narrativa secunda-
y condenar con palabra eficaz. ria, en contraste con el "mal espíritu" de Saúl
16.5 La purificación incluía ritos de conti- (v. 4).
nencia y lavatorios para conseguir la pureza 16,14-23 Lo que ha anunciado Samuel en
cúltica (Lv 7,19). El sacrificio, pretexto frente 15,18 se empieza a cumplir: el espíritu ha
a Saúl, se va a convertir en marco litúrgico de penetrado en David y ha abandonado a Saúl.
la elección. El paso del espíritu del Señor y la venida del
16.6 Los dos primeros nombres significan: mal espíritu son el puente narrativo para reali-
"Mi dios es padre", "mi padre es príncipe" (no zar el primer encuentro de David con Saúl; es
tiene el componente -Ya, Yo- de Yahvé). decir, el primero según una de las versiones,
16.7 Juega con el verbo ver (= elegir) del v. la pacífica. El puente no puede anular ni disi-
1: Dios "se ha fijado en uno", Samuel se fija en mular la discrepancia entre las tres perícopas
otro, -"apariencia" se forma de la misma raíz-. iniciales: la unción de David (16,1-13), David
Compárese la oposición con la de Is 55,8. cantor (14-23), el vencedor de Goliat (17).
16.11 Narrativamente está muy marcada 16,14 En términos psicológicos, ese
la separación de David. Su oficio pastoril es "espíritu malo" es un primer ataque o síntoma
un dato importante de la tradición (por ejem- del mal que aquejará en adelante a Saúl, y
plo: Sal 78,70-72). Sin él no se celebrará el que irá creciendo: fuertes depresiones y ata-
banquete sacrificial. ques violentos de ira (maníaco depresivo).
16.12 Se diría que el narrador se está fi- 16,16 Es interesante leer en un texto tan
jando en las apariencias. La belleza de David antiguo un testimonio sobre el valor terapéu-
puede pertenecer, al menos en parte, a la figu- tico de la música, capaz de serenar el ánimo,
ra idealizada del monarca; es fácil que tenga con poder sobre los malos espíritus. Sobre el
fundamento histórico. En todo caso, es de no- uso de la música para profetizar, véase 2 Re
tar que en Saúl y Eliab resaltaba la corpulen- 3,13.
16,17 ] SAMUEL 556

19
que sepa tocar la cítara; cuando Saúl mandó emisarios a Jesé -Que se quede David a mi ser-
te sobrevenga el ataque del mal con esta orden: vicio, porque me gusta.
espíritu, él tocará, y se te pasará. -Envíame a tu hijo David, el 23
Cuando el mal espíritu ata-
17
Saúl ordenó: que está con el rebaño. caba a Saúl, David tomaba el ar-
-Buscadme un buen músico y 20
Jesé tomó cinco panes, un pa y tocaba. Saúl se sentía alivia-
traédmelo. pellejo de vino y un cabrito, y se do y se le pasaba el ataque del
l8
Entonces uno de los cortesa- los mandó a Saúl por medio de mal espíritu.
nos dijo:
David. 2lDavid llegó a palacio y
-Yo conozco a un hijo de Jesé,
se presentó a Saúl; al rey le David y Goliat
el de Belén, que sabe tocar y es
causó muy buena impresión, y lo (Eclo 47, 3-6)
un muchacho muy valioso, buen
hizo su escudero.
guerrero, habla muy bien, es de 22
buena presencia y el Señor está Saú] mandó este recado a 17 'Los filisteos reunieron su
con él. Jesé: ejército para la guerra; se con-

16.17 La figura de un David músico está lanza era de hierro-, el desafío, el duelo sin-
muy arraigada en la tradición, especialmente gular, son detalles más frecuentes en la Mia-
en la tradición cúltica de las Crónicas. da que en la Biblia.
16.18 Al narrador le parece poco esta Salvo una incoherencia al final y un in-
habilidad musical, y por boca de un criado tento de armonización en 12-15, la narración
pronuncia el elogio complexivo del joven: as- está bien construida y equilibrada. Entre un
pecto físico, valor militar, temperamento ar- prólogo y un epílogo, 1-3 y 55-58, discurre el
tístico, protección del Señor. El joven músico relato en una serie de escenas compuestas
es un ideal humano en la boca del siervo; his- variablemente de acción (A), o descripción (D)
tóricamente es innegable que David poseyó y palabra (P). El esquema es el siguiente:
un atractivo humano extraordinario. Lo de ha- a) D.P.A. 4-7.8-10.11: el campamento;
blar muy bien, puede referirse a cualidades solo de Goliat; efecto en los israelitas.
de narrador de historias, cosa que se podía b) A.P.A. 12-15.17-19.20-22: David es
hacer con acompañamiento musical. enviado por su padre.
16,21 "Escudero" es en rigor un cargo c) A.P. 23-24.25-30: David en el campa-
militar; pero no los veremos salir juntos a la mento, diálogos.
guerra; no sabemos si era cargo puramente d) A.P.A.P. 31.32-37.38-39a.39b: David
honorífico en la corte. El ascenso rápido de ante Saúl; (flash back).
David es todo obra de Saúl. e) A.P.A. 40-42.43-47.48-51 a: pelea sin-
gular.
17 La historia de David y Goliat presenta f) A. 51b-54: victoria general; desenlace.
sus dificultades. Primero, el relato desconoce El v. 16 es como una pieza de montaje: la
todo lo precedente, Saúl no conoce todavía a figura del gigante proyecta su sombra sobre la
David; segundo, según 2 Sm 21,19, es Elja- aldea; el v. 54 adelanta hechos y sirve para
nán de Belén, uno de los campeones de cerrar en inclusión con la figura de Goliat.
David, quien mata al filisteo Goliat de Gat; se También se puede notar la presencia al-
podría pensar en una victoria de David sobre terna de la multitud en las escenas primera,
un soldado filisteo que la tradición ha confun- tercera y última, como fondo de escenas con
dido con otro. Por otra parte, la victoria sobre dos personajes: David con su padre, David
Goliat se supone en 19,5; 21,10; 22,10.13. con Saúl, David con Goliat.
A pesar de las dificultades, el autor del Junto a la construcción tenemos que
libro tenía razón al conservar este capítulo: considerar a los personajes. De las dos mul-
es una narración clásica. Clásica porque se titudes presentadas al principio se destacan
ha incorporado a la tradición occidental, co- dos solistas: Goliat y David; lo cual significa
mo una de las páginas favoritas del AT. Y si que Saúl está relegado a la multitud de Is-
queremos, también por su indudable paren- rael, con la que se confunde en el miedo (v.
tesco con la épica homérica. La armadura del 11). Si Saúl se destaca en la escena cuarta
gigante, toda en bronce -sólo la punta de la (en la tienda real), su papel es negativo; lo
557 1 SAMUEL 17,3
3
centraron en Soco* de Judá y tas se reunieron y acamparon en Los filisteos tenían sus posicio-
acamparon entre Soco y Azeca*, el valle de Ela*, y formaron para nes en un monte y los israelitas
en Fesdamín. 2Saúl y los israeli- la batalla contra los filisteos. en el otro, con el valle en medio.

más que hace es "enviar", lo mismo que diálogo con Saúl, David ha argumentado en
había hecho Jesé; ni siquiera sus armas ser- calidad de pastor: tales son sus victorias y sus
virán vicariamente; en la persecución final armas; el flash back exalta su experiencia y
desaparece Saúl, sólo se destaca David. valentía de pastor, en fuerte contraste con Go-
Lo lógico es que Saúl hubiera salido a liat "guerrero desde mozo".
responder al desafio de Goliat: éste se llama La escena culminante lleva el contraste
a sí mismo "el filisteo", a Saúl le tocaría ser el al extremo: guerrero frente a pastor. Lo ob-
israelita. Más aún, Goliat lo llama indirecta- serva Goliat, lo sabe David, lo muestra el
mente amo de esclavos. Retirado Saúl, que- narrador concentrándose con precisión des-
dan Goliat y David reservados para el com- criptiva en la piedra y la honda. En la escena
bate singular, representantes de los dos pue- final David se presenta como el hijo de Jesé,
blos y ejércitos. el pastor con la cabeza cortada del guerrero.
Hay otra oposición que recorre todo el El motivo del pastor tiene dos comple-
relato y es más significativa: el contraste del mentos: uno es la insistencia en que es pe-
guerrero y del pastor. La figura pastoril de queño, joven (v. 14.28.33.43.55.56); segun-
David es el leitmotiv del episodio. Las dos pri- do, el más pequeño cuenta con el apoyo del
meras escenas plantean la oposición: irrum- Señor. Así encontramos el motivo clásico del
pe en escena el "guerrero": estatura procer, menor-mayor, en su versión teológica.
armadura completa, desafío; a distancia y en Ahora bien, el esquema del pastor se
segundo plano aparece el hijo menor de Jesé destaca con valor simbólico. El pastor cuida
recibiendo órdenes paternas; los tres herma- de sus ovejas, las defiende de las fieras; el
nos mayores han ido a la guerra, él se ha rey debería cuidar de su pueblo, defendién-
quedado con el rebaño; irá al campamento dolo del enemigo; rey / pastor, pueblo / reba-
por breve tiempo como recadero, para volver ño, enemigo / fieras. Saúl no es capaz de
a su oficio (lo subraya el v. 15); si va al cam- cumplir su oficio, David lo cumple, mostrando
pamento militar es para preguntar cómo es- su capacidad de reinar. El pastor asume el
tán (en hebreo: por su paz); las últimas pala- cuidado del pueblo (incluido el rey) y lo
bras del padre (v. 19) subrayan el dato: los defiende del enemigo / fiera. Hasta el final,
hermanos con Saúl y todos los israelitas es- pastor. Sólo en el capítulo próximo lo nom-
tán en el frente. Cuando David se marcha, brará Saúl capitán. Externamente los suce-
encarga el rebaño a un guardián. sos son casuales, parece que es Saúl quien
En la tercera escena David anda como hace la promoción; en realidad, es el Señor
perdido en el campamento, recogiendo noti- mismo quien "de andar tras las ovejas lo llevó
cias de oídas: "Pregunta a sus hermanos", a pastorear a su pueblo, Jacob" (Sal 78,71).
"oye al filisteo", "pregunta a la gente". Eliab 17.1 Casi a mitad de camino entre Belén
se encarga de recordarle a su hermano su y la costa, en un puesto que controla uno de
verdadero oficio de pastor, y David se defien- los accesos al interior. Entre varias eminen-
de arguyendo que no ha hecho nada, han cias se forma una especie de circo por cuyo
sido sólo palabras. costado discurre un arroyo. La última locali-
Paradójicamente, será Saúl quien comien- dad, tal como está escrita en el texto hebreo,
ce a transformar al pastor en guerrero. La cuar- significaría "término de la sangre".
ta escena prepara y retrasa el cambio. En pri- * = Vallado; Cavada.
mer lugar, Saúl intenta disuadir al mozo, es 17.2 * = Encina.
decir, quiere relegarlo a la masa indiferenciada 17,3-7 Goliat es un buen nombre filisteo:
de los israelitas; después cede e intenta trans- Walyata-Alyata. Según el texto hebreo, sólo
formarlo en guerrero: es un intento exterior, de el metal de la lanza era de hierro. Cosa
sólo traje y armas, y fracasa; David sale a la extraña, siendo así que los filisteos apoyaban
pelea, pero está claro que sale en pura calidad su superioridad en el monopolio del hierro.
de pastor, las armas reales no le sirven. En el Goliat parece un héroe de otro tiempo, o usa
17,4 1 SAMUEL 558

4
Del ejército filisteo se adelan- siguiendo a Saúl; se llamaban peón, el filisteo llamado Goliat,
tó un campeón, llamado Goliat, Eliab el primero, Abinadab el se- oriundo de Gat, subió de las filas
oriundo de Gat, de casi tres me- gundo y Sama el tercero. l4Da- del ejército filisteo y empezó a
tros de alto. 5Llevaba un casco de vid era el más pequeño. Los tres decir aquello. David lo oyó; los
bronce en la cabeza, una cota de mayores habían seguido a Saúl; israelitas, 24al ver a aquel hom-
l5
malla de bronce que pesaba David iba y venía del frente a bre huyeron aterrados. 25Uno
medio quintal, 6grebas de bronce Belén, para guardar el rebaño de dijo:
en las piernas y una jabalina de su padre. -¿Habéis visto a ese hombre
bronce a la espalda; 7el asta de su I6
E1 filisteo se aproximaba y que sube? ¡Pues sube a desafiar a
lanza era como la percha de un se plantaba allí mañana y tarde; Israel! Al que lo venza, el rey lo
tejedor y su hierro pesaba seis llevaba ya haciéndolo cuarenta colmará de riquezas, le dará su
kilos. Su escudero caminaba de- días. hija y librará de impuestos a la
lante de él. 8Goliat se detuvo y ,7
Jesé dijo a su hijo David: familia de su padre en Israel.
gritó a las filas de Israel: 26
-Toma media fanega de grano David preguntó a los que
-¡No hace falta que salgáis tostado y estos diez panes, y llé- estaban con él:
formados a luchar! Yo soy el fi- vaselos corriendo a tus hermanos -¿Qué le darán al que venza a
listeo, vosotros los esclavos de al frente, l8y estos diez quesos ese filisteo y salve la honra de
Saúl. Elegios uno que baje hasta llévaselos al comandante. Mira a Israel? Porque, ¿quién es ese fi-
mí; 9si es capaz de pelear conmi- ver cómo están tus hermanos y listeo incircunciso para desafiar
go y me vence, seremos esclavos toma el recibo que te den. 19Saúl, al ejército del Dios vivo?
27
vuestros; pero si yo le puedo y lo tus hermanos y los soldados de Los soldados le repitieron lo
venzo, seréis esclavos nuestros y Israel están en el valle de Ela, mismo:
nos serviréis. luchando contra los filisteos. -Al que le venza le darán este
I0 20
Y siguió: David madrugó, dejó el re- premio.
28
-¡Yo desafío hoy al ejército de baño al cuidado del rabadán, Eliab, el hermano mayor, lo
Israel! ¡Echadme uno, y luchare- cargó y se marchó, según el en- oyó hablar con los soldados y se
mos mano a mano! cargo de Jesé. 2lCuando llegaba le enfadó:
1
'Saúl y los israelitas oyeron el al cercado de los carros, los sol- -¿Por qué has venido? ¿A
desafío de aquel filisteo y se lle- dados salían a formar, lanzando quién dejaste aquellas cuatro
naron de miedo. el alarido de guerra. Israelitas y ovejas en el páramo? Ya sé que
l2
David era hijo de un efrateo filisteos formaron frente a frente. eres un presumido y qué es lo
22
de Belén de Judá, llamado Jesé, David dejó su carga al cuidado que pretendes: a lo que has veni-
que tenía ocho hijos, y cuando de los de intendencia, corrió ha- do es a contemplar la batalla.
29
reinaba Saúl era ya viejo, de cia las filas y preguntó a sus her- David respondió:
edad avanzada; 13sus tres hijos manos qué tal estaban. 23Mien- -¿Qué he hecho yo ahora? Es-
mayores habían ido a la guerra tras hablaba con ellos, un cam- taba preguntando.

una armadura heredada. Todavía no se men- honra) y el sustantivo "deshonra": con su de-
ciona su espada. safío Goliat coloca a Israel en situación des-
17,4 Nm 13,33. honrosa, de derrota práctica; sólo aceptando
17,8-9 Goliat se burla del régimen mo- el desafío y venciendo se devolverá el honor
nárquico, que esclaviza los hombres a un de Israel. Por encima del duelo humano, un
rey. En su desafío propone jugarse quién hombre contra un ejército, se alza el capitán
será vasallo de quién. celeste del ejército israelita, el verdadero de-
17,12-15 Con tanto detalle parece como safiado e injuriado por el "incircunciso". El
si quisiera retrasar los hechos. Para más de- título no coincide con el clásico "Señor de los
talles de la genealogía de David hay que con- Ejércitos" (Yhwh Sabaot), pero es equivalen-
sultar el final del libro de Rut. te. Aquí es donde comienza a emerger el Da-
17,17 Gn37,13s. vid teólogo, que comprende y explica el sen-
17,21 1 Sm 4,5. tido de todos los hechos en su profundidad
17,25-26 De la misma raíz vienen el ver- auténtica.
bo que traducimos por "desafiar" (salvar la 17,26 Jos 3,10.
559 1 SAMUEL 17,48
30
Se volvió hacia otro y pre- huestes del Dios vivo. vengas a mí con un palo?
37 44
guntó: Y añadió: Luego maldijo a David invo-
-¿Qué es lo que dicen? -El Señor, que me ha librado cando a sus dioses, y le dijo:
Los soldados le respondieron de las garras del león y de las -Ven acá, y echaré tu carne a
lo mismo que antes. garras del oso, me librará de las las aves del cielo y a las fieras
3
'Cuando se corrió lo que de- manos de ese filisteo. del campo.
45
cía David, se lo contaron a Saúl, Entonces Saúl le dijo: Pero David le contestó:
que lo mandó llamar. -Anda con Dios. -Tú vienes hacia mí armado de
32 38
David dijo a Saúl: Luego vistió a David con su espada, lanza y jabalina; yo voy
-Majestad, no os desaniméis. uniforme, le puso un casco de hacia ti en nombre del Señor de
Este servidor tuyo irá a luchar bronce en la cabeza, le puso una los ejércitos, Dios de las huestes
con ese filisteo. loriga, 39y le ciñó su espada so- de Israel, a las que has desafiado.
33 46
Pero Saúl respondió: bre el uniforme. David intentó Hoy te entregará el Señor en mis
-No podrás acercarte a ese fi- en vano caminar, porque no esta- manos, te venceré, te arrancaré la
listeo para luchar con él, porque ba entrenado, y dijo a Saúl: cabeza de los hombros y echaré tu
eres un muchacho, y él es un -Con esto no puedo caminar, cadáver y los del campamento
guerrero desde mozo. porque no estoy entrenado. filisteo a las aves del cielo y a las
34 40 fieras de la tierra, y todo el mundo
David le replicó: Entonces se quitó todo de en-
-Tu servidor es pastor de las cima, agarró el cayado, escogió reconocerá que hay un Dios en
ovejas de mi padre, y si viene un cinco cantos del arroyo, se los Israel, 47y todos los aquí reunidos
león o un oso y se lleva una oveja echó al zurrón, empuñó la honda reconocerán que el Señor da la
del rebaño, 35salgo tras él, lo apa- y se acercó al filisteo. 4lEste, pre- victoria sin necesidad de espadas
leo y se la quito de la boca, y si cedido de su escudero, iba avan- ni lanzas, porque ésta es una gue-
me ataca, lo agarro por la melena zando acercándose a David; 42lo rra del Señor, y él os entregará en
y lo golpeo hasta matarlo. 36Tu miró de arriba abajo y lo despre- nuestro poder.
ció, porque era un muchacho de 48
servidor ha matado leones y osos; Cuando el filisteo se puso en
ese filisteo incircunciso será uno buen color y guapo, 43y le gritó: marcha y se acercaba en direc-
más, porque ha desafiado a las -¿Soy yo un perro para que ción de David, éste salió de la

17,32 No carece de ironía el presentar al 17.43 "Perro", en sentido despectivo; los


joven pastor animando al rey: ¿es presun- pastores todavía no usaban perros domesti-
ción, o ingenuidad? La respuesta de Saúl lo cados. La aliteración usada por el gigante
toma en el segundo sentido. parece querer transformar el palo deshonro-
17,34-36 Con una velocísima acumula- so en maldición (keleb = perro, maqqel =
ción de verbos de acción resume el joven sus palo, qalal= maldecir); en sus sonidos resue-
hazañas contra las fieras; se diría un nuevo na la sonoridad del llamativo verso 40.
Sansón, que luchó con leones y filisteos. 17.44 Frase estereotipada: 1 Re 14,11;
17,37 El epifonema suena casi como es- 16,4; 21,24; Jr 7,33. Es quedar sin sepultura.
tribillo de un posible salmo, de marcado para- 17,45-47 El discurso de David es una
lelismo. confesión teológica que reconoce al Señor
17,38-39 La armadura de Saúl resulta como protagonista. Rítmicamente, a las tres
más modesta que la de Goliat, aunque pro- armas del filisteo se opone el Señor con su
bablemente más elaborada que la de sus sol- nombre y títulos. La intervención divina lleva-
dados. Por la relación personal de vestidos y rá a un reconocimiento universal y local. Está
armadura con sus dueños, las armas reales claro quiénes son los dos rivales del duelo,
tenían que comunicar al joven un suplemen- en el que David es modesto representante,
to de vigor. Al primer "no podrás" del rey res- ejecutor de lo ya consumado.
ponde David "con esto no puedo", lo cual pre- 17.45 Sal 20,8.
para por contraste el verso siguiente. 17.46 2 Re 19,19.
17,40 Los preparativos se describen con 17.47 2 Cr 20,15.
minucia, como las armas de Goliat al princi- 17,48-49 Quizá el filisteo no conociese la
pio; y las marcadas aliteraciones dan fuerte honda como arma de combate y se figura
resalte a este verso. que David viene desarmado. El necesita
17,49 1 SAMUEL 560

56
formación y corrió velozmente Gat y hasta las puertas de Ecrón; E1 rey le dijo:
en dirección del filisteo; 49echó los filisteos cayeron heridos por -Pregunta de quién es hijo el
mano al zurrón, sacó una piedra, el camino de Saaraym* hasta muchacho.
disparó la honda y le pegó al Gat y Ecrón. í3Los israelitas de- 57
Cuando David volvió de ma-
filisteo en la frente: la piedra se jaron de perseguir a los filisteos tar al filisteo, Abner lo llevó a
le clavó en la frente, y cayó de y se volvieron para saquearles el presentárselo a Saúl, con la ca-
bruces en tierra. 50Así venció campamento. 54David agarró la beza del filisteo en la mano.
David al filisteo, con la honda y 58
cabeza del filisteo y la llevó a Saúl le preguntó:
una piedra; lo mató de un golpe, Jerusalén, las armas las guardó -¿De quién eres hijo, mu-
sin empuñar espada. 5lDavid en su tienda. chacho?
corrió y se paró junto al filisteo, 55
Cuando Saúl vio a David sa- David respondió:
le agarró la espada, la desenvai- lir al encuentro del filisteo, pre- -De tu servidor Jesé, el de
nó y lo remató, cortándole la guntó a Abner, general del ejér- Belén.
cabeza. Los filisteos, al ver que cito:
había muerto su campeón, huye- -Abner, ¿de quién es hijo ese Envidia de Saúl
ron. 52Entonces los soldados de muchacho?
Israel y Judá, en pie, lanzaron el Abner respondió: 18 'Cuando David acabó de
alarido de guerra y persiguieron -Por vuestra vida, majestad, hablar con Saúl, Jonatán se enca-
a los filisteos hasta la entrada de no lo sé. riñó con David; lo quiso como a sí

acercarse, al menos a tiro seguro de jabalina, Abner es tío de Saúl y su primer general.
mientras que a David le ayuda mantener una La escena concluye propiamente en 18,2.
cierta distancia; por eso resulta extraño que
corra hacia él. Quizá se pudiera traducir 18 Este capítulo reúne noticias y episo-
"corrió hacia las filas, al acercarse el filisteo". dios diversos ligados por dos temas contra-
17,49-51 Los versos 49 y 51 emplean la puestos: el éxito creciente de David y el te-
técnica conocida de articular la acción en mor creciente de Saúl. La oposición produce
momentos precisos y rápidos, con acumula- un movimiento dialéctico, porque precisa-
ción verbal; el verso 50, en cambio, es como mente el temor de Saúl provoca el éxito de
un comentario que hace coro al principio de David y viceversa. Unidad artística y simplifi-
que "el Señor da la victoria sin espada". cada de un proceso.
También expresa la oposición guerrero-pas- El éxito de David es general y rápido: el
tor explicada más arriba. hijo del rey se encariña con él, la hija del rey
17.51 Jdt 13,8. se enamora de él, cae bien en la tropa, lo esti-
17,52-53 La distancia entre Judá e Israel man los ministros, lo quieren Judá e Israel;
será más tarde decisiva, pero ya tenía funda- triunfa en la guerra, escapa de un atentado;
mento entonces: David y Saúl la representan finalmente, el Señor está con él. Por su parte
a su manera. La derrota filistea es en buena Saúl, a raíz del triunfo sobre Goliat, se irrita,
parte cuestión de prestigio, una huida des- después teme, siente pánico, atenta contra su
honrosa, un revés sin muchas pérdidas. vida, se vuelve enemigo permanente suyo.
17.52 * = Dospuertas. Así es muy pronto David amado de todos
17,54 Naturalmente la noticia no encaja: odiado del rey ('oheb 'oyeb). Y en la actitud
porque Jerusalén todavía no ha sido con- frente a él deciden los otros su suerte.
quistada, y cuando la conquistó David, de No es este capítulo modelo de imparciali-
aquella cabeza quedaría la calavera y el dad. Por algo temía Saúl: el principio monár-
casco. El sentido en el contexto es simple- quico era reciente en Israel y el principio di-
mente el de un trofeo de guerra. Jdt 13,15. nástico aún no había cuajado; si Saúl había
17,55-58 Este epílogo no va de acuerdo sido aceptado por sus victorias militares, aho-
con la narración, y sirve más bien para intro- ra había otro que lo ganaba en ese terreno; el
ducir el capítulo siguiente empalmándolo con pueblo podía muy bien elegirse otro monarca.
el 17. El procedimiento de volver hacia atrás Además Saúl ya había tomado posición contra
es normal, pero es inexplicable la ignorancia él. A estas razones objetivas se unió el proce-
de Saúl. so patológico que sufrió el rey.
561 1 SAMUEL 18,23

mismo. 2Saúl retuvo entonces a Saúl el ataque del mal espíritu, y Porque pensó:
David y no lo dejó volver a casa andaba frenético por palacio, «Es mejor que lo maten los
de su padre. 3Jonatán y David hi- mientras David tocaba el arpa filisteos y no yo».
cieron un pacto, porque Jonatán lo l8
como de costumbre. "Saúl lle- David respondió:
quería como a sí mismo; 4se quitó vaba la lanza en el manto y la -¿Quién soy yo y quiénes mis
el manto que llevaba y se lo dio a arrojó, intentando clavar a David hermanos -la familia de mi
David, y también su ropa, la espa- en la pared, pero David la esqui- padre- en Israel para llegar a
da, el arco y el cinto. 5David tenía vó dos veces. yerno del rey?
I2 l9
tal éxito en todas las incursiones A Saúl le entró miedo de Da- Pero cuando llegó el mo-
que le encargaba Saúl, que el rey vid, porque el Señor estaba con mento de entregarle a David por
lo puso al frente de los soldados, y él y se había apartado de Saúl. esposa a Merab, hija de Saúl, se
l3
cayó bien entre la tropa, e incluso Entonces alejó a David nom- la dieron a Adriel, el de Mejolá*.
entre los ministros de Saúl. 20
brándolo comandante, y hacía Mical, hija de Saúl, estaba ena-
6
Cuando volvieron de la gue- expediciones al frente de las tro- morada de David. Se lo comuni-
rra, después de haber matado pas. I4Y todas sus campañas le caron a Saúl y le pareció bien,
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David al filisteo, las mujeres de salían bien, porque el Señor esta- 'porque calculó:
todas las poblaciones de Israel ba con él. -Se la daré como cebo, para
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salieron a cantar y recibir con Saúl vio que a David le sa- que caiga en poder de los filisteos.
bailes al rey Saúl, al son alegre lían las cosas muy bien, y le en- Y renovó su propuesta a David:
de panderos y sonajas. 7Y canta- tró pánico. 16Todo Israel y Judá -Hoy puedes ser mi yerno.
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ban a coro esta copla: querían a David, porque los Luego dijo a sus ministros:
«Saúl mató a mil, guiaba en sus expediciones. -Hablad a David confiden-
David a diez mil» cialmente: «Mira, el rey te apre-
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A Saúl le sentó mal aquella David, yerno de Saúl cia y todos sus ministros te quie-
copla, y comentó enfurecido: ren; acepta ser yerno suyo».
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-¡Diez mil a David y a mí mil! Una vez dijo Saúl a David: Los ministros de Saúl insinua-
¡Ya sólo le falta ser rey! -Mira, te doy por esposa a mi ron esto a David, y él respondió:
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Y a partir de aquel día Saúl le hija mayor, Merab, a condición -¡Pues no es nada ser yerno
tomó ojeriza a David. de que te portes como un valien- del rey! Yo soy un plebeyo sin
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A1 día siguiente le vino a te y pelees las batallas del Señor. medios.

18,1-3 Jonatán se siente atraído por David Señor se aparta de Saúl", Saúl "aparta de sí"
y se liga con el vínculo de la "camaradería" en a David: va agravando su soledad. 1 Sm
sentido antiguo: unión con compromisos mu- 19,9s.
tuos que sella el cambio ritual de traje y armas 18,16 1 Sm8,20.
(de la que hay ejemplos en la literatura clási- 18,17-27 El episodio del matrimonio con la
ca). Amistad reglamentada de compañeros de hija del rey sigue el esquema de las dos her-
armas: ha quedado atrás el David pastor. manas, la mayor y la menor (recuérdense Lía
18,3 Prov 17,17. y Raquel, Sansón). En ambos casos, según el
18.5 El verso resume un proceso de as- narrador, Saúl utiliza a su hija para deshacer-
censo militar que pudo ser rápido. En el se de David, con perversa crueldad para con
verso siguiente remontamos a hechos ante- ambos.
riores. El rey había prometido "su hija" (17,25:
18.6 Sobre esa costumbre véanse Ex 15 suponemos que es la mayor), ahora se la
(María), Jue 11,34 (la hija de Jefté). debe por la victoria sobre el filisteo; la nueva
18.10 En hebreo está muy marcado el exigencia es ya una primera negativa.
contraste: la cítara en mano de David, la lan- 18,18 La respuesta de David, más que
za en mano de Saúl. Un episodio semejante una excusa para no aceptar, es un modo cor-
en 19,9ss. Con frecuencia veremos a Saúl tés y modesto de aceptar, exaltando la cali-
con su lanza: 20,24; 26,7; 2 Sm 1,6. dad de la oferta. Así resulta de lo que sigue.
18.11 "Arrojó", o bien blandió en gesto 18,19* = Bailen.
amenazador, que David comprende. "El 18,23 Eclo 13,2-7.
18,24 1 SAMUEL 562
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Los ministros comunicaron a rada de él. 29Así creció el miedo 4
Así, pues, Jonatán habló a su
Saúl lo que había respondido que tenía a David, y fue su ene- padre, Saúl, en favor de David:
David, 2íy Saúl les dijo: migo de por vida. 30Los genera- -¡Que el rey no ofenda a su
-Habladle así: «Al rey no le les filisteos salían a hacer incur- siervo David! El no te ha ofendi-
interesa el dinero; se contenta con siones, y siempre que salían, do, y lo que él hace es en tu pro-
cien prepucios de filisteos, como David tenía más éxito que los vecho; 5se jugó la vida cuando
venganza contra sus enemigos». oficiales de Saúl. Su nombre se mató al filisteo, y el Señor dio a
(Pensando que haría caer a David hizo muy famoso. Israel una gran victoria; bien que
en poder de los filisteos). te alegraste al verlo. ¡No vayas a
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Entonces los ministros de Saúl y Jonatán pecar derramando sangre ino-
Saúl comunicaron a David esta (Eclo 6,14-17) cente, matando a David sin mo-
propuesta, y le pareció una condi- tivo!
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ción justa para ser yerno del rey. 19 'Delante de su hijo Jonatán Saúl hizo caso a Jonatán, y
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Y no había expirado el plazo, y de sus ministros, Saúl habló de juró:
cuando David emprendió la mar- matar a David. Jonatán, hijo de -¡Vive Dios, no morirá!
cha con su gente, mató a dos- Saúl, quería mucho a David, 2y 7
Jonatán llamó a David y le
cientos filisteos y llevó al rey el le avisó: contó la conversación; luego lo
número completo de prepucios, -Mi padre, Saúl, te busca para llevó a donde Saúl, y David si-
para que lo aceptara como yerno. matarte. Estáte atento mañana y guió en palacio como antes.
Entonces Saúl le dio a su hija escóndete en sitio seguro; 3yo 8
Se reanudó la guerra y David
Mical por esposa. saldré e iré al lado de mi padre al salió a luchar contra los filisteos;
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Saúl cayó en la cuenta de que campo donde tú estés; le hablaré les infligió tal derrota, que huye-
el Señor estaba con David y de de ti, y si saco algo en limpio, te ron ante él.
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que su hija Mical estaba enamo- lo comunicaré. Saúl estaba sentado en su pa-

18,25 El precio significa la muerte atesti- David. Esta disposición no puede considerar-
guada de cien filisteos. Tiene especial valor se como puramente cronológica; obedece
aplicado a los "incircuncisos" filisteos; otros más bien a intenciones temáticas. En los dos
pueblos cortaban a los caídos el miembro viril. últimos episodios se escucha un tono irónico,
18,28 La asistencia del Señor a David pro- casi burlesco: Saúl se vuelve figura trágico-
voca en Saúl un miedo sacro, que no logra ra- cómica: la piedad y el respeto por el rey se la
cionalizar y desemboca en hostilidad. Entra el cede el narrador al mismo David, y sólo se
rey en una situación ambigua, entre los impul- contagiará de ellas al final. Los episodios son
sos agresivos y el terror insuperable. minúsculos, no permiten un desarrollo narra-
tivo rico; su mérito está en la invención del
19 El autor sigue enhebrando episodios tema (o selección, en términos de historia), y
diversos, o repetidos, en el hilo de su narra- en la agudeza del desenlace.
ción. El hilo conductor de la hostilidad de 19,1-7 Primer episodio. Intercesión de
Saúl y la repetida liberación de David por Jonatán. Su recurso es la palabra, natural-
intercesión de Jonatán, por habilidad del mente