Vous êtes sur la page 1sur 21

Apuntes de Psicología

Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Occidental,


C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja
2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. Universidad de Cádiz, Universidad de Huelva y
ISSN 0213-3334 Universidad de Sevilla

Psicoterapia psicoanalítica de pareja: teoría


y práctica clínica
Carles PEREZ TESTOR
Josep Antoni CASTILLO GARAYOA
Monserrat DAVINS PUJOLS
Universidad “Ramon Llull”. Barcelona

Resumen
Se revisan las principales aportaciones teóricas y técnicas realizadas en el ámbito de
la psicoterapia psicoanalítica de pareja, así como la evidencia empírica sobre la eficacia
y efectividad de dicho tratamiento. Desde la perspectiva teórica, el presente trabajo se
centra en las modalidades psicoanalíticas de pareja que se nutren fundamentalmente
de la escuela de las relaciones objetales, a partir de sus ramificaciones británica y
norteamericana, así como de la teoría del apego. La relación de pareja, como cualquier
vínculo, tiene su raíz en las experiencias relacionales que se han ido sucediendo desde la
infancia. Se discute la importancia de la identificación proyectiva como mecanismo de
defensa clave para la normalidad o psicopatología de la relación. Respecto al abordaje
clínico de los conflictos de pareja, la psicoterapia psicoanalítica subraya la importancia
de diagnosticar con precisión dichos conflictos, de entender los patrones relacionales
inconscientes repetitivos que se activan en la pareja. La clarificación e interpretación
de esos patrones y la regulación de las intensas emociones que se suscitan, constituirán
dos aspectos fundamentales del tratamiento. En la última parte de este trabajo, se sin-
tetiza nuestra experiencia de trabajo con parejas en la Unidad de Pareja y Familia de la
Fundació Vidal i Barraquer.
Palabras clave: psicoterapia de pareja, teoría, clínica.

Abstract
The main theoretical and technical contributions in the realm of couples psycho-
therapy are surveyed, as is the empirical evidence on the efficacy and effectiveness of
this treatment. From the theoretical perspective, this study focuses on the modalities
of couples psychotherapy that primarily draw from the school of object relations in its
British and American branches, as well as attachment theory. Couple relationships, just
like any affective ties, are rooted in relationship experiences since childhood. This article
discusses the importance of projective identification as a crucial defence mechanism for
the normality or psychopathology of the relationship. With regard to the clinical appro-

Dirección de los autores: Facultat de Psicologia, Ciències de l'Educació i de l'Esport. Blanquerna. c/Císter, 34. 08022
Barcelona. Correo electrónico: carlespt@fvb.es

Recibido: abril 2009. Aceptado: junio 2009.


Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 197
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

ach to couple conflicts, psychoanalytical psychotherapy underscores the importance


of accurately diagnosing these conflicts, of understanding the unconscious, repetitive
relationship patterns that are activated in the couple. Clarifying and interpreting these
patterns and regulating the intense emotions that they arouse are two fundamental aspects
of the treatment. In the last section of this study, our work experience with couples in the
Couple and Family Unit of the Vidal i Barraquer Foundation is summarised.
Key words: Couple Psychotherapy, Theory, Clinical Application.

Los humanos, en general, tenemos conducen a diferentes matices técnicos.


grandes expectativas puestas en la relación Seguramente las más conocidas son las vin-
de pareja. Siempre ha sido importante, fuera culadas a la escuela inglesa con el referente
por el tema de asegurar la reproducción de del The Tavistock Marital Studies Institute,
la especie, por la supervivencia física, o por de Henry V. Dicks y Guillermo Teruel,
obtener beneficios económicos o de estatus actualmente Tavistock Centre for Couple
social, aunque desde la historia y la antropo- Relationships (TCCR), con Susanna Abse,
logía se nos ha mostrado que la importancia David Hewison, Christopher F. Clulow, etc.
de la familia durante siglos, ha sido superior Otra escuela reconocida sería la francesa con
al concepto de pareja. En las últimas décadas, autores de referencia como Didier Anzieu,
en la sociedad occidental, ha aparecido un Paul-Claude Racamier, René Kaes, Alberto
claro sesgo por el interés hacia la relación de Eiguer, André Ruffiot, Jean G. Lemaire, Jean
pareja y esas expectativas que han aparecido Pierre Caillot. Y finalmente la escuela argen-
tienen mucho que ver con el amor: queremos tina con autores de referencia como Enrique
enamorarnos, sentir la pasión. Lo que no Pichon Rivière, José Bleger, Jorge García
esperamos es el conflicto, pero la relación de Badaracco, Isidoro Berenstein, Janine Puget,
pareja es un campo ideal para la intimidad, Ana Packiarz, Roberto Losso, Sonia Klei-
para la reciprocidad, para la sexualidad, y man, Ezequiel Jaroslavsky, Hector Krakov,
también para el conflicto. Buena parte de los etc. Como es de suponer con tantos autores,
pacientes que consultan a profesionales de la dentro de lo que hemos llamado “escuela” po-
salud mental lo hacen en relación a conflictos dríamos describir importantes diferencias en
de pareja. Y también, claro, aunque en menor las aplicaciones técnicas, pero creemos que
medida, son las propias parejas las que bus- entre estas escuelas aparecen más aspectos
can ayuda. El psicoanálisis ha desarrollado que las unen que no que las separan.
teorías y técnicas para comprender y tratar los Además de estas tres escuelas, podríamos
conflictos de pareja. A ellos dedicaremos las destacar también a distintos grupos italianos
próximas páginas, que acabaremos con una como los de Roma, Milán o Nápoles, con au-
síntesis de nuestro trabajo con parejas en la tores como Anna M. Nicolo, Vittorio Cigoli,
Unidad de Pareja y Familia de la Fundació Ondina Greco, Gemma Trapanese, Giulio
Vidal i Barraquer (Barcelona). C. Zavattini, Daniela Lucarelli, Gabriela
Tavazza, etc., algunos de ellos organizadores
Diversidad de enfoques teóricos de la primera reunión en Nápoles de la que
surgió la actual Asociación Internacional de
En la terapia psicoanalítica de pareja Psicoanálisis de Pareja y Familia que preside
conviven diversas tradiciones teóricas, que Alberto Eiguer. Tampoco podemos olvidar-

198 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

nos por la importancia de sus aportaciones ataque, la culpabilización del otro, la envidia,
del grupo de Washington, con David Scharff o el aislamiento y la distancia emocional. La
y Jill Savege. Todos estos autores y tantos psicoterapia intentaría favorecer el paso a
otros, aportaron y aportan, teorías y técnicas la posición depresiva, donde predomina la
para comprender desde el psicoanálisis el asunción de las propias responsabilidades,
sufrimiento de las parejas. la gratitud hacia el otro y el deseo de cuidar
Nosotros en este trabajo, nos centra- y reparar.
remos en dos principales líneas teóricas de En la línea iniciada por Klein, aunque
la psicoterapia psicoanalítica de pareja: la con notables cambios teóricos, Fairbairn
teoría de las relaciones objetales y la teoría destaca la búsqueda del objeto como motiva-
del apego. ción humana básica, mientras que Winnicott
Los psicoterapeutas de pareja que fun- destaca el papel del contexto interpersonal
damentan su trabajo en las teorías de las en el que los humanos nos desarrollamos,
relaciones objetales se subdividen en los que en especial de un ambiente de contención,
siguen la tradición de la escuela británica seguridad y protección. El modelo de Bion
(Klein, Fairbairn, Erickson, Dicks, Winni- “continente-contenido” también subraya la
cott y Bion), y de la escuela norteamericana importancia de los elementos de contención
(Jacobson, Sandler y Kernberg); las apor- para mitigar las ansiedades persecutorias que
taciones teóricas de Margaret Mahler, por promueven distorsión de la comunicación
último, constituyen también una referencia y un alto nivel de hostilidad. A menudo las
importante para algunos psicoterapeutas de parejas se involucran en procesos relacio-
pareja (Spaulding, 1997; Perez-Testor, 2001; nales donde se ve al otro como alguien que
Waska, 2008). rechaza, que siempre quiere ser superior,
La escuela británica de las relaciones que reprocha, mientras que uno mismo se
objetales se desarrolla a partir de Melanie considera víctima inocente. El objeto que
Klein. La inicial perspectiva psicoanalítica contiene permite el desarrollo de procesos
del individuo como generador de pulsiones de aprendizaje y conocimiento, siempre que
que deben descargarse, da paso a un mayor esté receptivo, abierto a nuevas experiencias,
peso del objeto, de la relación con el otro, y dispuesto a acoger con calidez y empatía lo
de los movimientos inconscientes intrapsí- que proviene del otro. El crecimiento pasa
quicos (disociación, proyección) con que se por reconocer la dependencia mutua para
intenta establecer o mantener el vínculo. En promover bienestar y amor, en dos seres
este contexto, la identificación proyectiva, que a su vez son independientes, con límites
mecanismo de defensa postulado por Klein, claros entre sí. Estos son los procesos que el
ayuda a entender muchos de los conflictos terapeuta -como veremos- intenta promover
de pareja: aspectos de mí mismo que consi- en la pareja.
dero “malos”, amenazantes, son escindidos En conjunto, la escuela británica de las
inconscientemente de mí y proyectados en relaciones objetales plantea que el objetivo
el otro, identificando entonces a ese otro humano fundamental es establecer una rela-
(por ejemplo, la pareja) con eso “malo”. Ahí ción significativa con los demás, de manera
se generaría el funcionamiento propio de que la experiencia y la personalidad quedan
la posición esquizo-paranoide, donde pre- organizadas alrededor de esas relaciones. Al
domina el sentimiento de ser rechazado, el igual que sucederá en la teoría del apego,
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 199
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

el amor en la pareja se contempla como un los fenómenos de discontinuidad y disocia-


vínculo análogo al que se establece entre el ción del self (el self extraño) y la necesidad
niño o la niña y su madre/padre, aunque en de “externalizar” lo que no ha sido elaborado
este caso la relación sería simétrica y ambos por los individuos (Santona y Zavattini, 2005;
miembros de la pareja deberían generar ese Orbach, 2007).
espacio transicional (en términos de Win- En una tercera línea teórica psicoanalíti-
nicott) de cuidado y apoyo. David Scharff y ca adscrita a las relaciones de objeto, Marga-
Jill Savege Scharff son dos autores actuales ret Mahler es otra de las autoras inspiradoras
de esta tradición. importantes, por ejemplo para terapeutas de
La línea teórica norteamericana de las pareja como Bader y Pearson (Spaulding,
relaciones de objeto se decantaría más hacia 1997). El concepto de simbiosis es central
la importancia del yo en la vida psíquica y en en la teoría de Mahler, para describir un
las relaciones interpersonales. Siegel es uno modo de relación en que la diferenciación
de los psicoterapeutas de pareja representa- entre uno y otro no existe, así como para
tivos de esta tradición, y explica el conflicto describir una fantasía de fusión con el otro. El
de pareja en términos del mundo represen- desarrollo psicológico comporta el proceso
tacional que se va generando a partir del de diferenciación, a partir de esa situación
desarrollo temprano. Son las interacciones simbiótica inicial, que sería normal en el
vividas en los primeros años de vida las que inicio de la vida.
generan facilidad o dificultad para diferenciar Aunque influida por otras disciplinas
lo que está en uno o lo que está en los otros, (etología, evolución, psicología cognitiva),
lo interno y lo externo. En la diferenciación la teoría del apego forma parte de las teorías
self / no self se fundamenta la salud o la pa- de base psicoanalítica (Marrone, 2001) o, al
tología de la relación de pareja. Siegel -sin- menos, presenta convergencias evidentes con
tetizado en Spaulding (1997)- plantea cuatro ella (Fonagy, 2001). Cabe destacar también
niveles de desarrollo, en función de dicha su estrecha conexión con las neurociencias
diferenciación: confusión entre uno mismo (Goldstein y Thau, 2004). Como señala Clu-
y el otro (estructura esquizoide), separación low (2003), para la comprensión del desarro-
entre uno mismo y el otro pero sin integrar llo y de la cultura humana, la teoría del apego
las experiencias, de manera que persiste la tiene en cuenta los procesos inconscientes,
polarización en buenas y malas experiencias los mecanismos de defensa, la formación de
(estructura borderline), disociación basada en un mundo interno de relaciones de objeto y la
la idealización y la devaluación (estructura influencia mutua entre todo ello y el ambiente
narcisista) y, por último, la constancia del self social del individuo. El apego sería uno de los
y del objeto, con una imagen más realista y tres sistemas conductuales innatos determi-
compensada de uno mismo y del otro. nantes para la relación de pareja: los otros dos
Desde este enfoque, se considera la rela- son la sexualidad y la capacidad de cuidar y
ción en la pareja como la ocasión de redefinir apoyar al otro. El apego adulto se configura
y reestructurar la identidad del self. En otros a partir de las experiencias que cada persona
términos, la relación de pareja puede ser una ha vivido en su familia de origen, especial-
oportunidad de desarrollo para revisar los mente a partir del grado de sensibilidad de las
modelos internos de trabajo o puede al con- figuras de apego (padres) a sus necesidades
trario contribuir negativamente a perpetuar afectivas. Cada tipo de apego comporta un

200 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

tipo de expectativas, creencias y objetivos relaciones de pareja tienden a ser estables,


respecto a la relación con los demás (véase un armónicas, con un buen nivel de confianza e
resumen en Castillo y Medina, 2007). intimidad. En la relación de apego inseguro,
Hazan y Shaver (1987) fueron los pri- por contra, el apego puede ser unidireccional
meros que conceptualizaron la pareja adulta y rígido, con la pareja compitiendo con el otro
como una relación de apego. Los distintos por el cuidado, negando la necesidad de ser
tipos de apego que ellos plantean (seguro, cuidado o situándose en un rol cuasi-parental,
ambivalente y evitativo) pueden entender- donde uno cuida y el otro es cuidado (Clulow,
se a partir de las respuestas a la pregunta 2003). Las personas con apego preocupado
“¿puedo contar con que mi pareja estará viven con más ansiedad sus relaciones de
ahí si la necesito?”. Una respuesta afirma- pareja, y pueden mostrar un estilo de relación
tiva, “sí”, correspondería al apego seguro: más obsesivo y dependiente. Las personas
hay confianza en el otro, comunicación y con apego evitativo muestran menor interés
una relación flexible de cooperación. La res- por las relaciones de pareja, son menos pro-
puesta “quizás” sería propia de las personas clives a la intimidad, más distantes. El miedo
con apego ambivalente, que mantienen una al rechazo induce a distanciase a las personas
actitud vigilante, que tienen miedo a perder de apego temeroso.
al otro y necesitan reasegurar constantemente La investigación sobre apego pone de
la relación, a través de la adhesión y/o de la manifiesto que cuando en la mujer predomina
ira. Las personas con apego evitativo respon- la ansiedad y en el marido la evitación (éste
den “no” y, en consecuencia, desconfían, sería el estereotipo en parejas heterosexuales,
evitan la proximidad y niegan la necesidad probablemente también presente en parejas
de vincularse. homosexuales), aparecerán conflictos que
Las dimensiones ansiedad y evitación será complejo tratar en terapia (Schachner,
dan lugar a otra tipología de apego adulto Shaver y Mikulincer, 2005). Si predomina la
(Bartholomew, 1990; Bartholomew y Ho- ansiedad en ambos miembros de la pareja, el
rowitz, 1991): apego seguro, caracterizado funcionamiento de ésta tenderá a ser pobre,
por baja ansiedad y baja evitación (proxi- pudiendo estar presente la manipulación y
midad) en las relaciones interpersonales, la coerción, el sentimiento de incompren-
preocupado (alta ansiedad, baja evitación), sión. La agresión es más frecuente por parte
temeroso (alta ansiedad, alta evitación) y del miembro de la pareja ansioso, hacia el
distante-evitativo (baja ansiedad, alta evi- miembro evitativo: el miedo al abandono
tación). de uno y el miedo a la intimidad del otro, se
La conducta de apego se activa ante la exacerban mutuamente. El mecanismo de
percepción de amenaza, la cual a su vez es defensa de la proyección (al que después nos
producto de procesos subjetivos e intersub- referiremos de nuevo) es más frecuente en
jetivos, individuales y propios del tipo de personas evitativas, que proyectan en el otro
relación que se ha establecido en la pareja. rasgos rechazados de sí mismo.
En una relación de pareja caracterizada por Para Clulow (2009) es especialmente
el apego seguro, cada miembro de la pareja importante considerar que los problemas
puede moverse de manera flexible y apropia- que presenta la pareja son síntomas de una
da entre la posición de dependencia hacia la dificultad relacional: no hay un individuo
pareja y de que el otro dependa de él/ella. Las deprimido, desconfiado, violento, sino una
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 201
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

relación de pareja deprimida, desconfiada o do proceso de separación e individuación,


violenta. Es importante también valorar la que comportará también la capacidad de estar
capacidad que la pareja tiene para facilitar solo. Por tanto, la capacidad de estar con los
un movimiento sensible y flexible de entrada demás tiene la misma raíz que la capacidad de
y salida de la implicación interpersonal, que estar solo/a. En palabras de Clulow (2003):
permita a cada miembro de la pareja tolerar
sentimientos de exclusión que pueden sus- “El sentimiento de seguridad de un
citarse cuando se tienen hijos, sin temor a individuo es producto de sus relaciones
perder al otro. La capacidad para regular el sociales; el desarrollo de relaciones
afecto en las relaciones con los demás, es uno sociales es producto del sentimiento
de los elementos clave de la teoría. de seguridad de los individuos. En este
En síntesis, pues, desde la teoría del aspecto radica la paradoja de la relación
apego, el conflicto se entiende a partir de que de pareja: la implicación íntima con otros
falla la necesidad de un vínculo seguro: ello es una precondición para desarrollar la
genera ansiedad y depresión. El aislamiento, capacidad de estar solo; la capacidad
la desconexión y la separación generan dolor de estar solo es una precondición para
y miedo, a partir de los cuales pueden surgir desarrollar la capacidad de intimar con
respuestas de lucha, huidas o frialdad. La los demás.” (pág. 270).
necesidad de dependencia puede ser efectiva
o no, pero nunca es patológica (Johnson, Cada miembro de la pareja contribuye
2003). a generar una relación que tendrá una per-
sonalidad propia. En muchas ocasiones esa
Intimidad, mecanismos de defensa y “personalidad” será suficientemente sana,
“personalidad” de la pareja pero en otras aparecerá el conflicto. Desde
un punto de vista psicoanalítico, el tipo y
Para el psicoanálisis, y más allá de él, la la intensidad de los mecanismos de defensa
intimidad es una necesidad humana básica que genere la pareja serán definitorios de su
y ocupa un lugar central en la relación de mayor o menor salud/psicopatología.
pareja. Siguiendo la definición de Hatfield La disociación es uno de los mecanismos
(recogida por Alperin, 2006), la intimidad de defensa fundamentales en la concepción
es un proceso en el que una díada intenta psicoanalítica de la personalidad, y como
moverse hacia una completa comunicación tal afecta también a la relación de pareja. La
de afectos, pensamientos y conductas. La disociación -dicho de manera simplificada-
capacidad para intimar se inicia en la primera comporta una polarización de la experiencia
infancia, a partir de las primeras relaciones psíquica, que queda organizada en represen-
interpersonales que experimenta el bebé con taciones del self y de los demás positivas
sus cuidadores, con su madre y/o su padre, (bienestar, armonía con el otro, afirmación)
sintiéndose comprendido y compartiendo y negativas (ira, agresividad, amenaza). La
sentimientos positivos. A partir de ahí se fun- disociación, pues, separa “lo bueno” y “lo
damenta la capacidad para la empatía, para malo”, en un intento de preservar lo primero
sintonizar con el otro y para la reciprocidad, de lo segundo. En el ámbito interpersonal,
aspectos claves para las relaciones futuras. ello tiende a conducir a procesos de idealiza-
Todos esos procesos requieren de un adecua- ción y decepción. La disociación es un meca-

202 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

nismo de defensa asociado especialmente a cas, han prestado especial atención a dichos
las experiencias traumáticas infantiles y a la patrones (Scheinkman y Fishbane, 2004; Jaén
desregulación de las emociones, aspecto que y Garrido, 2005).
contribuye a generar conflictos en la relación Dicks es uno de los teóricos más impor-
de pareja: así, algunas personas perciben y tantes del psicoanálisis de pareja. Dicks se
procesan con especial sensibilidad aspectos refiere a la complementariedad inconsciente
de amenaza o humillación en las relaciones que se establece entre los miembros de la pa-
interpersonales, basándose en percepciones reja, aspecto que constituye la personalidad
de expresiones faciales, actitudes o tonos conjunta (Dicks, 1970). Los límites entre
de voz (Siegel, 2008). Evidentemente, esa uno mismo y el otro pueden ser difusos. El
especial sensibilidad puede conducir a una término “colusión”, centrado en la relación
relación de pareja inestable y turbulenta, de pareja por Dicks (1970) y desarrollado por
marcada por el pesimismo, estado de ánimo Willi (1978, 2004) y también por nosotros
también característico de las personas y (Perez Testor, 2006), es otra forma de definir
de las parejas en las que la disociación es esa complementariedad inconsciente, el pro-
intensa. ceso de proyección e identificación proyecti-
Si predomina la identificación proyectiva va que se establece en la pareja. Otros autores
también se genera un importante obstáculo se han referido a esta complementariedad
para la intimidad. La identificación proyec- con otros términos como por ejemplo zócalo
tiva es un mecanismo de defensa por el cual inconsciente en Puget y Berenstein, (1988),
cada miembro de la pareja proyecta en el otro o el objeto dominante interno de Guillermo
aspectos propios que generan ansiedad, sen- Teruel (Teruel, 1974), el de conyugalidad de
timientos de amenaza. Pueden ser aspectos Anna Mª Nicolò Corigliano (Nicolò, 1995) o
agresivos de uno mismo, percibidos como el “patto segreto” (pacto secreto) de Vittorio
“malos” o “peligrosos”, que generan que Cigoli y Eugenia Scabini (Scabini y Cigoli,
el otro sea percibido como amenazante y, 2000).
en muchas ocasiones, que fuerzan a actuar Volveremos a Dicks y a Willi más ade-
de manera que se corrobore la certeza de lante, pues constituyen dos referentes teó-
lo proyectado. Eso “malo” que se disocia ricos para nuestro trabajo clínico. Hasta el
y proyecta en el otro tiene su raíz en las momento hemos repasado someramente di-
experiencias relacionales infantiles: en este ferentes aportaciones teóricas que sustentan
sentido, podemos afirmar que la relación de la práctica de la psicoterapia psicoanalítica de
pareja empieza en la infancia de cada persona pareja. Veamos ahora aspectos más específi-
que la compone. cos de esta modalidad de tratamiento.
El diagnóstico y el tratamiento de los
conflictos de pareja han estado claramente Psicoterapia psicoanalítica de pareja:
centrados en el trabajo sobre patrones con- objetivos y encuadre
flictivos de relación, caracterizados por el
uso rígido y masivo de esos mecanismos de Cualquiera que sea el ámbito y la moda-
defensa que acabamos de describir. Autores lidad, el objetivo central de un tratamiento
psicoanalíticos como Catherall, Dicks, Feld- psicoanalítico es conseguir insight y modi-
man, Framo, Scharff o Wachtel, así como de ficar conflictos inconscientes y dinámicas
prácticamente todas las orientaciones teóri- relacionales que generan sufrimiento. El
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 203
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

trabajo psicoanalítico consiste en explorar, encuadrándose a continuación la psicoterapia


clarificar e interpretar fantasías, deseos, propiamente dicha.
temores, defensas y demás procesos que En un tratamiento psicoanalítico están-
afectan a las relaciones con uno mismo y con dar, se presta atención -obviamente- a los
los demás. En la psicoterapia de pareja, el componentes inconscientes de la relación, a
trabajo se centrará en la contribución de cada las situaciones que generan afectos intensos,
miembro, y -especialmente- en la dinámica a las relaciones con las familias de origen,
de la relación entre ambos, perfilando una y a los aspectos transferenciales y contra-
otra vez la distinción entre la realidad externa transferenciales, a la interpretación de los
y la visión inconsciente que cada miembro de patrones defensivos utilizados por la pareja
la pareja tiene de esa realidad. En general, la y a confrontar las ansiedades básicas (a ser
estimulación del funcionamiento reflexivo de abandonado, dañado, dominado) que están
la pareja es otro de los objetivos fundamen- presenten en la relación.
tales del tratamiento. El mecanismo de cambio que se intenta
Para Scharff y Scharff (2008), los obje- potenciar, como en todo tratamiento psicoana-
tivos fundamentales serían: lítico, es la capacidad de insight y -a partir de
ahí- de contener las proyecciones, percibien-
- Reconocer y elaborar las identificaciones do al otro de manera más precisa y realista.
proyectivas e introyectivas mutuas de la Se busca promover nuevas experiencias con
pareja. el otro, de manera que pueda reorganizarse la
- Mejorar la capacidad de la pareja para relación. Por tanto, un criterio de indicación
proporcionarse mutuamente apego y importante para el tratamiento psicoanalítico
autonomía, así como la capacidad de es que la pareja disponga de capacidad y de
progreso. disponibilidad para observarse a sí misma,
- Recuperar la capacidad de comunicación para adentrarse en la comprensión de sus
inconsciente, que permitirá el desarrollo experiencias emocionales.
de la empatía, la intimidad y la sexualidad.
- Promover la individuación y la diferen- Psicoterapia psicoanalítica de pareja:
ciación entre los miembros de la pareja. técnica y eficacia
- Facilitar que la pareja recobre la confianza
en sus posibilidades de crecimiento. Desde una perspectiva psicoanalítica,
los aspectos claves de cualquier psicoterapia
Salvar la relación de pareja, pues, no es son, como señalábamos, la escucha, tener en
objetivo del tratamiento, de manera que la cuenta los aspectos inconscientes, interpretar,
psicoterapia puede conducir a reconocer in- desarrollar insight y tener presente la trans-
compatibilidades insalvables y a separarse. ferencia y la contratransferencia.
Una psicoterapia psicoanalítica de pa- El terapeuta muestra interés y una actitud
reja acostumbra a estructurarse en sesiones reflexiva y respetuosa hacia cada miembro
semanales de 60 minutos. Puede tener una de la pareja y a cómo ésta se relaciona. Esa
duración variable, breve o prolongada, aun- actitud actúa como un modelo que puede ser
que en general no más allá de dos años, en internalizado por la pareja, contrarrestando
función de las necesidades de la pareja. Las la culpabilización mutua, las actuaciones
primeras sesiones se dedican al diagnóstico, (acting-out) y la identificación proyectiva

204 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

masiva que presentan muchas de las parejas puede generar hiperactivación de la ansiedad,
que consultan, aspectos todos ellos que ero- más necesidad de distancia, generándose
sionan la capacidad de pensar. así círculos de potenciación del conflicto.
Es fundamental que el terapeuta anime a El terapeuta debe promover seguridad,
cada miembro de la pareja a examinar su con- lo cual facilita que reaparezca la empatía, el
tribución a las ansiedades del otro y a la dis- apoyo y la disponibilidad a cambiar las im-
función global de la pareja. De esta manera, presiones negativas sobre el otro. La terapia
el terapeuta -en términos kleinianos- estimula debe constituir un espacio seguro en el que
la posición depresiva (Waska, 2008). cada miembro de la pareja, con ayuda del
En los últimos años han cobrado fuerza terapeuta, pueda explorar sus estilos de apego
en la teoría psicoanalítica los planteamientos particulares, que se activan en la relación, y
intersubjetivos, que también han llegado a la pueda aprender sobre las señales verbales y
terapia de pareja (Livingston, 2009). La em- no verbales asociadas a las emociones propias
patía del terapeuta juega un papel central en la y del otro. Facilitando la generación de ese
técnica, enfatizándose la necesidad de com- espacio de seguridad, el terapeuta facilita
prender la experiencia subjetiva y afectiva también el procesamiento, la regulación y la
del paciente. Desde esta perspectiva también integración de las emociones que se activan en
se aboga por estimular las experiencias de la relación de pareja (Bowlby, 1988; Johnson,
vulnerabilidad, entendida como un proceso 2003, 2004).
en el que las barreras rígidas se ablandan Un aspecto específico del tratamiento
y el paciente está más abierto y disponible psicoanalítico de pareja sería el promover la
para nuevas experiencias. La atmósfera de observación de las dinámicas transferencia-
seguridad, a la que enseguida volveremos a les que se generan entre cada miembro de la
referirnos, es esencial para potenciar dichas pareja y el/la terapeuta. Así, un miembro de
experiencias. la pareja observa la exploración y elaboración
En la relación terapéutica, la intimidad que el otro miembro de la pareja realiza de sus
aparece a partir de que el terapeuta pueda fantasías y procesos transferenciales con el
mostrarse suficientemente empático, a partir terapeuta, cómo se hace cargo de sus propios
de que contribuya a que el paciente compren- conflictos en lugar de disociarlos, negarlos
da sus aspectos conscientes e inconscientes o proyectarlos en la pareja. Es un elemento
y se sienta seguro al comunicarse con el esencial del tratamiento, pues, implicarse en
terapeuta (Alperin, 2006). procesos de auto-reflexión y observar cómo
Desde la perspectiva del apego, la capa- el otro miembro de la pareja también lo hace,
cidad de cuidar al otro juega un rol central interiorizando una función que permitirá que
para la calidad de la relación de pareja. Si en aflore un nuevo modelo relacional. Sin em-
uno de los miembros de la pareja predomina bargo, en estos momentos no hay un acuerdo
la ansiedad, el terapeuta deberá tener presente pleno entre los terapeutas psicoanalíticos
sus necesidades de apoyo y afecto, que espe- sobre el papel que juegan las interpretaciones
rará recibir tanto de la pareja como del propio transferenciales en el tratamiento en general;
terapeuta. Por el contrario, el trabajo con per- tampoco en el tratamiento psicoanalítico de
sonas evitativas ha de contemplar sus dificul- pareja (Spaulding, 1997).
tades para dar apoyo: la ansiedad de la pareja Al igual que en los tratamientos indivi-
promueve distanciamiento, lo cual a su vez duales, también en la terapia psicoanalítica
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 205
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

de pareja la contratransferencia juegan un La investigación empírica en tratamien-


papel relevante: las reacciones emocionales tos de pareja está muy poco desarrollada. En
del terapeuta permiten aproximarse a la la revisión exhaustiva de Wright, Sabourin,
comprensión de la dinámica relacional que Mondor, Mcduff, y Mamodhoussen (2007),
se ha establecido entre la pareja, así como a incluyendo estudios publicados hasta 2004,
la relación que ésta tiene con el profesional se hallaron cincuenta estudios. La mayoría de
(transferencia). El terapeuta adopta una éstos correspondían a terapias cognitivo-con-
actitud de escucha no directiva, imparcial, ductuales de pareja. La terapia de pareja cen-
se exploran sentimientos, sueños, fantasías, trada en las emociones (basada en el apego)
así como aspectos de la historia familiar que y la terapia psicoanalítica también cuentan
puedan estar relacionados con la relación de con cierto apoyo empírico (Snyder y Wills,
pareja actual. 1989; Snyder, Wills y Grady-Fletcher, 1991;
El terapeuta de pareja de orientación psi- Perez Testor, Perez Testor, Salamero, Castillo
coanalítica interpreta la dinámica relacional y Davins, 2008). Cabe destacar la baja tasa de
que se establece en la pareja. La clarificación divorcio observada en el estudio de Snyder,
sobre los mecanismos de defensa que utiliza Wills y Grady-Fletcher (1991) entre las pare-
la pareja será un elemento básico en el trata- jas que realizaron psicoterapia psicoanalítica
miento psicoanalítico. Así, el terapeuta inda- (3%), en comparación con las que realizaron
ga y ayuda a la pareja a observar la presencia terapia conductual (38%). El seguimiento de
de aspectos propios de la disociación, por los dichas parejas fue largo: 4 años. Mientras que
cuales todo lo bueno recae en un miembro de en el tratamiento conductual se trabajaban
la pareja y todo lo malo en el otro; el terapeuta habilidades de comunicación y de resolu-
ayuda a entender cómo los sentimientos y ción de problemas, así como de mejora de la
la comunicación quedan afectados por esa relación, la psicoterapia psicoanalítica enfa-
disociación. Otro papel fundamental del tizaba la interpretación de dinamismos intra
terapeuta será ayudar a contener los inten- e interpersonales subyacentes que generaban
sos sentimientos que se generan, así como conflictos, interacciones colusivas, expecta-
clarificar las conexiones entre el conflicto tivas incongruentes y patrones relacionales
actual y experiencias relacionales previas desadaptativos.
(Siegel, 2008). Veamos en el próximo apartado, ya para
La tarea terapéutica propone un conti- finalizar, cómo algunos aspectos teóricos y
nente a los sentimientos de fracaso y también técnicos revisados hasta ahora se concretan
apoyo y reconocimiento a las capacidades de en nuestra experiencia de trabajo clínico con
la pareja. El terapeuta de pareja reactiva un parejas.
proceso que puede calificarse de simbólico
(Nicolò, 1999). La puesta en marcha de un La experiencia de la Unidad de Pareja y
trabajo de simbolización es indispensable Familia de la Fundació Vidal i Barraquer
para la evolución del sufrimiento conyugal de Barcelona
(Ruffiot, 1981). La terapia psicoanalítica se
detiene cuando la propia pareja, al sentirse ca- La descripción de la psicoterapia de
paz de regular por ella misma sus conflictos, pareja que especificamos a continuación
está en condiciones de reinstalar tal como le hace referencia al tratamiento de orientación
parezca el futuro del vínculo (Tavazza, 2006). psicoanalítica que se realiza en la Unidad

206 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

Asistencial de Pareja y Familia del Centro - Generar un cambio terapéutico en la rela-


Médico y Psicológico de la Fundació Vidal ción que permita movilizar la colusión.
i Barraquer de Barcelona descrito de forma - Alcanzar un buen conocimiento de sí
mas amplia en otros trabajos (Perez Testor, mismo por parte de cada miembro de la
2006). pareja para poder entender cómo actúa
El objetivo principal del tratamiento de en su relación.
pareja es generar un cambio terapéutico en la - Aceptar y comprender al cónyuge tal
relación. Cuando la pareja decide consultar cómo es.
y pedir ayuda a un terapeuta es porque, en - Mantener expectativas próximas a la
principio, desea mejorar la relación y no es realidad respecto a cada uno y a la propia
capaz de resolver la situación por sí sola. relación.
Generalmente la conducta de cada miembro - Permitir y respetar las áreas personales.
que forma la pareja puede desencadenar - Detectar e interpretar el elemento pa-
reacciones en el otro y éstas a su vez generar tógeno compartido por la pareja que
nuevas conductas que pueden entrar en una denominamos colusión.
espiral de conflicto creciente sin salida apa-
rente. Estas condiciones pueden modificar Marco de trabajo
negativamente la relación y a cada uno de
sus miembros. Para que se produzca un cam- Aunque el marco de trabajo contiene
bio efectivo y cortar el efecto de espiral, es aspectos externos, es conveniente, que se in-
esencial que los dos consultantes entiendan terioricen de manera que exista un verdadero
que es imprescindible su participación en el marco terapéutico interno que permita supe-
trabajo común que se les propone de forma rar los imprevistos y los obstáculos que pue-
voluntaria y sin presiones externas. dan presentarse en el curso del tratamiento.
El terapeuta ofrece un espacio donde se
facilita la interacción entre los dos cónyuges, Setting
propone un trabajo de investigación que pro-
porciona comprensión a los conflictos de la La distribución del espacio del terapeuta
relación y con ello puede ayudar a descubrir y la pareja, en nuestra unidad, acostumbra a
aspectos de la pareja que hasta el momento ser triangular. Un solo terapeuta se ocupa de
podían haber sido ignorados o encubiertos. los dos cónyuges, que se sientan de modo que
Desde esta perspectiva la terapia puede cum- ambos quedan frente al terapeuta. La ventaja
plir diversas funciones: mejorar la relación de de ésta situación es que no hay predominio
pareja, apreciar aspectos individuales de cada del terapeuta sobre la pareja consultante y
miembro, tomar conciencia de las dificulta- cada uno puede visualizar por un igual a
des y valorar si el cambio es posible o no. los otros dos miembros. Algunos terapeutas
Un buen tratamiento de pareja puede de nuestra unidad realizan tratamientos en
terminar con una mejora de la relación o con foursome (entrevista a cuatro). La entrevista
una separación aceptada por los dos miem- a cuatro consiste en atender a la pareja que
bros de la pareja que evite la repetición de sus consulta por parte de dos terapeutas que se
conductas inadecuadas con futuras parejas. constituyen como una pareja terapéutica. En
Los objetivos de nuestra psicoterapia esta situación el espacio pasa de ser triangular
psicoanalítica de pareja son: a cuadrado.
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 207
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

Ritmo de trabajo mentalmente de pareja, que ambos miembros


estén de acuerdo en realizar la terapia, que
De forma resumida y generalizada, la sepan distinguir entre mejora de la comu-
información que recibe la pareja sobre los nicación y mantenimiento de una vida en
aspectos aparentemente más externos sería: común, y que el terapeuta pueda intervenir
libremente sin verse molestado por demasia-
• Frecuencia: las sesiones se realizarán das contradicciones entre las dos condiciones
semanalmente. precedentes.
• Duración: cada sesión será de 60 minutos. Los límites podrían ser que uno de los
• Honorarios: se especificará el precio de la miembros venga forzado por la insistencia
sesión y se acordará la conducta a seguir del otro y después de algunas entrevistas la
si no acuden a la entrevista. situación no haya cambiado; que la nueva
• Vacaciones: se detallarán los días en que comprensión que adquiere cada persona en la
no se realiza terapia. terapia puede ser utilizada patológicamente;
• Momento de finalizar el tratamiento: si que los cónyuges presenten un frente unido
se prevé que el tratamiento será breve que frustre los esfuerzos del terapeuta por
puede acordarse el final de tratamiento al efectuar un cambio o que el terapeuta con-
empezar, o dejarlo abierto a un acuerdo sidere que puede ser mas conveniente una
posterior. terapia individual.
• Atención individualizada: el terapeuta de
pareja no les atenderá individualmente, Inicio de la sesión
ya que cualquier intervención individual
interferiría en tratamiento de la pareja. Es conveniente dar tiempo y espacio para
que sea la pareja quien tome la iniciativa. En
Características y particularidades del el caso que ninguno de los dos componentes
tratamiento conjunto tome la palabra el terapeuta debería intentar
que el silencio no durase demasiado tiempo.
Una vez empieza el tratamiento es pri- En el caso de que el terapeuta deba interve-
mordial que el terapeuta tenga claros los ob- nir, puede empezar planteando cuestiones
jetivos, que sepa donde quiere ir y cuente con acerca de lo que les impide expresar sus
un esquema mental flexible y adaptable a las dificultades...
necesidades de cada momento. Es primordial Si el terapeuta por su impaciencia empie-
que sepa escuchar y entender lo que la pareja za proponiendo un tema, obligará a responder
aporta a cada sesión, sus dificultades y sus an- la pregunta que él propone, forzando a hablar
siedades. El terapeuta debe intentar favorecer de una cuestión que por sí solos no hubieran
la comunicación entre cónyuges para poder tratado y no favorecerá que emerja la angustia
llegar a conclusiones y realizar pactos. que provocaba el silencio.
Es relevante que el terapeuta tenga en
Indicaciones y límites para realizar terapia cuenta la comunicación verbal y no verbal,
de pareja como los gestos o la mirada, pero es aconse-
jable no hacer mención de la comunicación
Podríamos resumir las indicaciones en: no verbal ya que los pacientes lo pueden vivir
que presenten un problema que sea funda- de forma persecutoria.

208 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

Delimitación de las áreas de discusión caso de trabajar en foursome la pareja de


terapeutas evidentemente ofrece un modelo
La psicoterapia de pareja es una terapia de relación.
focal, se trabaja la relación de pareja o díada
como unidad, aquí y ahora, por lo que es Utilización de la contratransferencia
aconsejable delimitar los temas que van di-
rectamente ligados a la relación, intentando El terapeuta ha de ser capaz de reconocer
evitar los temas individuales. Esto no quiere si puede hacerse cargo del caso o no. Cuan-
decir que no se han de percibir los cambios do decide aceptar el tratamiento es porque
que van ocurriendo a cada cónyuge. En el considera que podrá configurar una relación
caso de que surja un tema individual, es con- de trabajo favorable. Debe aceptar a los dos
veniente reconducir el tema, de manera que miembros de la pareja en su totalidad sin
puedan participar los dos. Es fundamental ejercer juicios de valor hacia uno u otro e
que el terapeuta tenga en cuenta que todo co- intentar conocer profundamente los conflic-
mentario se puede encaminar hacia la pareja tos de la relación, pero no participar en ello.
y dé la oportunidad a los dos miembros de Es inadecuado interpretar la transferencia
poder participar. Si un cónyuge habla de su de uno de los miembros de la pareja, ya que
trabajo, aunque en principio es una cuestión el otro puede sentirse excluido. Por ello, es
individual puede ser una manera de iniciar fundamental que el terapeuta tenga en cuenta
un tema concreto para llegar a entender que el foco es la relación y las transferencias,
conjuntamente cómo lo conciben los dos ansiedades y defensas que se han de interpre-
consultantes y cómo afecta en la relación. tar son las de la pareja.
Toda sesión de terapia de pareja tiene Ciertos problemas específicos de la per-
como finalidad aumentar la comprensión so- sonalidad del terapeuta pueden entorpecer
bre sí mismos y su relación. Es fundamental la relación que mantiene con los consultan-
que el terapeuta ofrezca instrumentos sobre tes ya que no hay ningún terapeuta que no
la comprensión de lo que les está pasando y experimente emociones hacia cada uno de
favorezca la capacidad de pacto entre ellos los miembros de la pareja y éstas dependen
dos. Sería adecuado que aprendieran a poner de la experiencia personal de cada especia-
límites y a desmitificar el miedo a discutir. lista; debe estar alerta escuchando a los dos
Si se enfadan, lo importante es que después cónyuges y escuchándose a sí mismo para
sepan aceptar los errores, ya que es la base entender la causa de sus sentimientos que
para poder reparar. aparecen cuando se halla frente a ellos; debe
de ser capaz de discriminar entre comunica-
Establecimiento de la relación de trabajo ción y obstaculización y diferenciar entre los
sentimientos específicos provocados por su
Consideramos tan importante lo que dice relación in situ con la pareja y sus sentimien-
el terapeuta como la manera de expresarlo. tos personales.
Aunque no se pretende que el terapeuta sea un
modelo para el paciente, realmente le ofrece El interés por la pareja
un modelo de diálogo o relación. Cuando el
terapeuta dialoga con la mujer o el hombre El principio fundamental es que ha de
está ofreciendo un modelo de diálogo. En prevalecer el absoluto respeto del terapeuta
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 209
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

hacia los dos miembros de la pareja. Este individual o conjunta de sostener sus propias
interés y respeto empieza por cumplir los opiniones incluso en los casos en los que
horarios acordados ya que el terapeuta no de- la evidencia parece ser contraria, ayudan a
bería hacer esperar, debería prestar atención que el vínculo entre pareja y terapeuta sea
a las explicaciones de ambos, esforzarse por una verdadera relación terapéutica donde
recordar los detalles, mirar de forma equitati- cada uno puede desarrollar la función que
va a ambos miembros de la pareja, etc. Todo le corresponde.
ello es una demostración del interés por la
pareja. El terapeuta debe mostrarse flexible Empatía
y tolerante. Debe aceptar la libre expresión.
En ningún caso debe manifestar sus opinio- Empatía es la capacidad de entender lo
nes personales, demostrar impaciencia, o que el otro siente. Dicha capacidad permite al
desaprobar las confidencias que le realizan. terapeuta concebir los sentimientos y deseos
Ha de procurar transmitir, con su actitud, que de los dos miembros de la pareja, lo cual no
a pesar de la asimetría terapéutica, ni él es quiere decir que experimente las mismas vi-
superior, ni los miembros de la pareja son in- vencias; los entiende, pero no se siente como
feriores por el hecho de que vengan a solicitar ellos. Al transmitir ésta capacidad, la pareja
ayuda y él sea el encargado de proporcionar- suele sentirse comprendida.
la. Ha de dar a entender implícitamente que Es importante advertir que el concepto
valora la sinceridad y valentía que supone el de empatía es contrario al concepto de indi-
reconocimiento de las propias dificultades y ferente, frío y distante, conceptos que a veces
el afán por vencerlas y superarlas. pueden crear desconcierto y confundirse
A partir de la tolerancia y aceptación por con neutralidad y anonimato. Una actitud
parte del terapeuta se mejoran las condiciones exageradamente indefinida y desprovista de
para soportar las ansiedades que irán presen- sensibilidad, por parte del terapeuta, puede
tándose a medida que avanza la terapia y se ser interpretada como inaccesible, que no es
moviliza la colusión. capaz de comprender su relación.

Neutralidad Intervenciones del terapeuta

La neutralidad es fundamental. Una Las intervenciones del terapeuta son


de sus primordiales finalidades es no per- fundamentales en todo proceso terapéutico.
turbar el desarrollo de la transferencia. El Generalmente cuando la pareja decide acudir
terapeuta ha de permanecer consciente de al tratamiento es porque lleva algún tiempo
que sus creencias no son mejores ni peores intentando solucionar los conflictos, no sabe
que los de cualquiera de los dos miembros encontrar las respuestas apropiadas y repite
de la pareja y evitará emitir juicios. Los dos conductas inadecuadas. Las intervenciones
cónyuges han de sentirse equilibradamente del terapeuta permiten romper dichas con-
comprendidos y aceptados por el terapeuta ductas y abrir nuevas perspectivas.
para proporcionar la comprensión y comu- El trabajo del terapeuta de pareja se
nicación necesarias para el buen desarrollo concretaría en tres ámbitos: 1) actitud de
de la terapia. El reconocimiento del derecho disponibilidad y atención; 2) silencio, y 3)
que tienen los dos consultantes de forma intervenciones verbales.

210 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

Actitud de disponibilidad y atención adecuadamente. El terapeuta puede utilizar


la confrontación para que la pareja profun-
El espacio y la situación que se concede dice en torno a algo de lo que en realidad es
a los dos cónyuges para comunicarse en un consciente, pero sobre lo que no ha podido,
ambiente tolerante, con disponibilidad y o no ha querido, reflexionar suficientemente
atención por parte del terapeuta, introdu- y permanece relegado en un segundo plano.
ce respuestas nuevas en el contexto de la Aunque la confrontación puede referirse a
pareja. innumerables aspectos de la comunicación o
comportamiento de la pareja, algunos de ellos
Silencio son esencialmente idóneos como instrumento
terapéutico. Se suele utilizar para poner de
El terapeuta debería guardar silencio al relieve omisiones o repeticiones importantes
principio de la sesión con el propósito de no de los consultantes así como aquellas partes
perder la información que nos transmite la de la narración de la pareja que se apartan de
pareja espontáneamente. Ante los problemas la realidad de forma notoria y excesivamente
de contratransferencia, el terapeuta puede destacada como para ser pasadas por alto.
llegar a sentirse incapaz de tolerar el silen- Siguiendo a Coderch (1987), la con-
cio y reaccionar interviniendo verbalmente frontación se suele utilizar en las siguientes
de forma precipitada como respuesta a su circunstancias:
ansiedad.
El silencio puede ser una forma de inter- - Cuando el relato de los consultantes
vención, ya que es un tipo de comunicación. presenta lagunas, omisiones o contra-
Puede ser interpretado positivamente cuando dicciones importantes.
se entiende como atención, disponibilidad, - Cuando el terapeuta juzga conveniente
comprensión, respeto a la intimidad e incluso hacer resaltar algunos aspectos de la
libertad, pero también puede ser utilizado comunicación a los que no han prestado
como comportamiento destructivo y revelar suficiente atención.
frustración e irritación. - Cuando es necesario para señalar alte-
raciones de las pautas descritas en el
Intervenciones verbales marco de trabajo, tales como, faltar a las
sesiones, llegar tarde...
Con las intervenciones verbales el tera-
peuta estimula la capacidad de la pareja para Una característica de la confrontación es
observar de forma diferente su conducta y fo- que siempre es directiva, ya que se asigna,
mentar una nueva comprensión de su mundo directamente a la pareja, un tema de comuni-
interno. Las tres intervenciones principales cación. De hecho se les dice que se detengan
son la confrontación, la clarificación y la y presten atención sobre su conducta, ya que
interpretación. al terapeuta le parece importante. Entonces,
es posible despertar el interés por comprender
Confrontación. La confrontación se utiliza aquello que se oculta bajo unas conductas
para dirigir la atención de la pareja hacia y a su vez, preparar el camino para poder
aspectos de su comportamiento o de sus clarificar las distintas situaciones que se van
verbalizaciones de los que no se ha percatado presentando.
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 211
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

Clarificación. En la clarificación el terapeuta V. Dicks (1970), Guillermo Teruel (1974),


resume, sintetiza y devuelve en forma de Jean G. Lemaire (1998) y Anna Mª Nicolò
extracto la comunicación mantenida entre (1999).
pareja y terapeuta que ayuda a entender su A partir de Coderch (1995) y del trabajo
relación. Una característica de la clarificación que se realiza en nuestra Unidad describi-
es que no se introducen ideas o sentimientos remos la interpretación en psicoterapia de
que no se hayan expresado. pareja.
Podemos distinguir tres formas princi- Interpretar en el sentido estricto de la
pales de clarificación: síntesis, retorno de los palabra es, única y exclusivamente, mostrar
sentimientos y elucidación. a la pareja aquello que desconoce de sí mis-
ma, tanto desde un punto de vista conceptual
- Síntesis: es el resumen de lo expresado como operativo. Lo más significativo es
verbalmente por los cónyuges. La sín- la toma de conciencia de los consultantes
tesis se dirige a organizar el material de respecto las contradicciones y frustraciones
la comunicación que muchas veces se sentidas o provocadas.
presenta de forma desordenada. La pareja Muchas veces se describe a la pareja
puede llegar a pensar que el terapeuta les como el grupo más pequeño formado por
comunica algo nuevo y en realidad les de- dos personas y se la trata como tal. Es indu-
vuelve su relato organizado y sintetizado. dable que la pareja configura un grupo, pero
- Retorno de los sentimientos: su objetivo uno muy particular, diferente de los grupos
es detectar cuales son los sentimientos y artificiales que emprenden un tratamiento;
comunicarlo. Se trata de una intervención su particularidad fundamental se debe a su
más dinámica que la síntesis ya que el formación espontánea, establecida en función
terapeuta da la oportunidad de aceptar de las afinidades procedentes de las bases
o rechazar su versión y de ésta manera pulsionales más profundas del ser y como
estimula las perspectivas mentales que hemos explicado a partir de su estilo de vin-
muchas veces pueden haber quedado culación pueden configurar uno o varios tipos
encubiertas. de colusión. La asociación móvil y dinámica
- Elucidación: el objetivo es sacar a la luz de defensas inconscientes personales de cada
elementos que no surgen directamente compañero, se coordinan adoptando la forma
en las palabras de los cónyuges pero de resistencia que surge espontáneamente en
que son deducibles. La elucidación está la sesión. Generalmente se avanza gradual-
más próxima a la interpretación que a la mente en las intervenciones del terapeuta,
síntesis y al retorno de los sentimientos donde el análisis de las defensas y ansiedades
ya que es susceptible de ser rechazada. de uno, a menudo es llevado al análisis de las
defensas y ansiedades del otro, en un movi-
Interpretación. Revisando la literatura espe- miento en general alternativo. El terapeuta
cializada sobre interpretación hemos podido intenta interpretar la colusión mostrando las
constatar que se trata de un concepto difícil defensas y ansiedades que han llevado a for-
de operativizar y los trabajos que se refieren a mar este tipo específico de objeto dominante
la construcción de la intervención terapéutica interno. La reacción global de la pareja, habi-
en terapia de pareja son escasos. Destacaría- tualmente, nos confirma si la interpretación
mos en nuestro ámbito mas próximo a Henry ha sido correcta y oportuna. Las respuestas

212 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

por la intervención del terapeuta pueden frecuentes las de carácter extratransferencial.


provenir de uno u otro cónyuge y frecuen- Éstas son interpretaciones que se expresan y
temente ambos reaccionan ofreciendo cada ponen de manifiesto en la vida cotidiana de
uno un rico material asociativo. Cuando esto la pareja y que fuera de la sesión impregnan
ocurre consideramos que la interpretación es cualquier acontecimiento y relación.
susceptible de tener un efecto terapéutico. Lo más aconsejable técnicamente es que,
Las bases teóricas y la intencionalidad tras cada interpretación extratransferencial,
de las interpretaciones corresponden por un el terapeuta intente buscar e interpretar los
igual a las interpretaciones que llamamos motivos y fantasías inconscientes que han
transferenciales como a las interpretaciones llevado a la pareja a traer a la sesión determi-
conocidas como extratransferenciales. En nados hechos y situaciones, procediendo por
ambas se trata de un esfuerzo por mostrar a consiguiente, a la interpretación propiamente
la pareja aquello que desconoce de sí misma, transferencial.
por descubrir y poner a la luz aquellas partes Aunque una de las finalidades es no
de su mundo mental que se hallan reprimidas perturbar el desarrollo de la transferencia, la
o disociadas, a fin de que pueda recuperarlas reserva y el anonimato del analista tiene unos
y reintegrarlas en el conjunto de su sistema límites. Todo analista muestra suficientes ras-
psíquico. La única diferencia radica en el gos de su personalidad para influir de alguna
hecho de que así como en las interpretacio- manera en el despliegue de la transferencia
nes transferenciales intentamos alcanzar y favorecer la aparición de ciertos elementos
ésta finalidad mostrando el entramado de su por encima de otros, aunque siempre apare-
mundo interno, que la pareja externaliza en cen en el curso de una terapia los factores más
su relación con el terapeuta, en las interpreta- centrales y decisivos de la vida psíquica de
ciones extratransferenciales damos a conocer los pacientes. Y también sucede lo contrario,
esta misma trama afectiva y pulsional del que algunos componentes del mundo interno
mundo interno poniendo en relieve cómo de la pareja dejan de mostrarse en la trans-
se externaliza en las relaciones con aquellos ferencia debido a que no se les brinda una
con quienes convive y con el mundo externo realidad presente que les permita expresarse
en general. De forma más resumida, en las en la transferencia. En cambio, es posible que
relaciones extratransferenciales el terapeuta puedan hacerlo en diversas oportunidades de
expone a la pareja las fantasías inconscien- su vida, fuera de la sesión, cuando, por las
tes que subyacen, en cada momento, a su circunstancias que sean, ciertos contenidos
estilo de vida, a su comportamiento y a su psíquicos inconscientes son reactivados.
manera de vincularse con los otros. No hay Cada pareja responde a los acontecimien-
experiencias totales y exclusivamente nuevas tos de su vida de acuerdo con sus peculiares
únicamente determinadas por las condiciones pautas de carácter, las cuales no siempre se
externas, sino que en todas ellas se infiltran, presentan en la transferencia terapéutica, y, si
en mayor o menor medida, las primitivas no son interpretadas, es posible que los con-
relaciones objetales internas que perviven en flictos, ansiedades y defensas que han dado
el inconsciente durante toda la vida. origen a las mismas permanezcan ocultas e
En psicoterapia de pareja se intenta in- inmodificadas. La transferencia está presente
terpretar el “aquí y ahora” de lo que ocurre en todas y cada una de las relaciones humanas
en la sesión, siendo las interpretaciones más que cada miembro de la pareja mantiene
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 213
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

en su vida, antes, durante y después de la terapéutica constante con el cónyuge que se


terapia, y si no se interpreta, las fantasías in- halla más capacitado para comprender su
conscientes que se manifiestan no pueden ser fondo inconsciente común.
recuperadas. El mundo interno de la pareja
nunca aparece por completo en la transferen- El tratamiento de pareja tiene caracterís-
cia. Elementos del mismo, tanto los más pa- ticas propias y en consecuencia, dificultades
tológicos como los pertenecientes a las partes concretas. La dificultad más grande es el
más sanas de la personalidad pueden ser des- control de la contratransferencia. La forma
plazados, disociados y representados fuera que se manifiesta es clara para los terapeutas
de la sesión terapéutica (Perez Testor, 2006). que se han enfrentado a ella. Se traduce a
La dificultad del terapeuta para inter- menudo en una gran fatiga que habitualmente
pretar, teniendo en cuenta que la situación decrece con la experiencia. Si toda psicotera-
es triangular, es encontrar el momento y la pia implica observar en varios planos, como
forma adecuada de la interpretación que debe los diferentes niveles de profundidad en que
ser conjunta, ya que uno de los dos miem- puede comprenderse lo que dice el paciente,
bros puede sentirse atacado o puede intentar o los distintos movimientos transferenciales
establecer una alianza individual con el tera- y contratransferenciales, en la psicoterapia
peuta. El terapeuta debe percibir éste tipo de de pareja no supone desdoblar los planos de
movimiento transferencial, tenerlo presente observación, sino multiplicarlos. Por ello, la
y solo utilizar la interpretación cuando pueda intensidad de las relaciones contratransferen-
ser conjunta. ciales es un factor importante en la dificultad
Una de las dificultades del tratamiento de ofrecida por la entrevista conjunta, sobretodo
pareja consiste en la imposibilidad de hallar cuando se trata de psicoterapia de pareja.
criterios absolutos que delimiten con claridad Estas dificultades se traducen en la fatiga
diferentes categorías de casos; el grado de que experimenta el terapeuta y en la necesi-
profundidad de las interpretaciones, la conve- dad de una sólida formación, una supervisión
niencia o no de continuar formulándolas y, en permanente y gran experiencia para poder
consecuencia, la duración de la terapia, solo superar dichas dificultades.
puede evolucionar gradualmente. La decisión
de proseguir, o, por el contrario, de limitar el Conclusión
tratamiento, debe tomarse en la evaluación de
las ventajas e inconvenientes que tendría el Hemos revisado las principales apor-
profundizar en las interpretaciones. taciones teóricas y técnicas realizadas en el
Puede ocurrir que la agudeza compren- ámbito de la psicoterapia psicoanalítica de
siva se haga de forma espontánea, siguiendo pareja, así como la evidencia empírica sobre
un ritmo más o menos rápido que es conve- la eficacia y efectividad de dicho tratamien-
niente limitar ya que una mayor capacidad de to. Nos hemos centrado en las modalidades
insight de uno, puede convertirse en un arma psicoanalíticas de pareja que se nutren funda-
a utilizar contra el otro si las intervenciones mentalmente de la escuela de las relaciones
del terapeuta no le ponen límites. Se impone objetales, a partir de sus ramificaciones britá-
ajustar el ritmo de progresión al del más lento nica y norteamericana, así como de la teoría
o frágil de ambos cónyuges. En este caso si no del apego. Y, por último, hemos presentado la
se pusieran límites, se produciría una alianza psicoterapia psicoanalítica de pareja que rea-

214 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

lizamos en la Fundación Vidal i Barraquer, Coderch, J. (1995). La interpretación en


un tratamiento focal que trabaja sobre el in- psicoanálisis. Fundamentos y teoría de
consciente común de los dos cónyuges. No es la técnica. Barcelona: Herder.
un tratamiento rápido y fácil de realizar dado Dicks, H.V. (1970). Tensiones matrimoniales.
que exige una sólida formación del terapeuta, Buenos Aires: Hormé.
pero es un tratamiento capaz de movilizar la Fonagy, P. (2001). Teoría del apego y psi-
colusión de la pareja y dar la oportunidad de coanálisis. Barcelona: Espax.
generar cambios en su relación. Goldstein, S. y Thau, S. (2004). Integrating
attachment theory and neuroscience in
Referencias couple therapy. International Journal of
Applied Psychoanalytic Studies, 1 (3),
Alperin, R.M. (2006). Impediments to inti- 214-223.
macy. Clinical Social Work Journal, 34 Hazan, C. y Shaver, P. (1987). Romantic love
(4), 559-572. conceptualized as an attachment process.
Bartholomew, K. (1990). Avoidance of inti- Journal of Personality and Social Psy-
macy: an attachment perspective. Journal chology, 52, 511-524.
of Social and Personal Relationships, Jaén, P. y Garrido, M. (2005). Psicoterapia
7, 147-178. de parejas. Madrid: Editorial CCS
Bartholomew, K. y Horowitz, L.M. (1991). Johnson, S.M. (2003). Attachment theory:
Attachment styles among young adults: a A guide for couple therapy. En S.M.
study of a four-category model. Journal Johnson, y V.E. Whiffen (Eds.), Attach-
Personality and Social Psychology, 61, ment processes in couple and family
226-244. therapy (págs. 103-123). Nueva York:
Bowlby, J. (1988). Una base segura: aplica- Guilford.
ciones clínicas de una teoría del apego. Johnson, S.M. (2004). Attachment theory: A
Barcelona: Paidós, 1989. guide for healing couple relationships.
Castillo, J.A. y Medina, P. (2007). Maltrato en En V.S. Rholes y J.A. Simpson (Eds.),
la relación de pareja: apego, intimidad y Adult attachment: Theory, research, and
cambios sociales. En A. Talarn (Comp.), clinical implications (págs. 367-387).
Globalización y salud mental (págs. 393- Nueva York: Guilford.
416). Barcelona: Herder. Lemaire, J.G. (1998). Les mots du couple.
Clulow, C. (2003). An attachment perspective París: Editions Payot.
on reunions in couple psychoanalytic Livingston, M. (2009). Sustained empathic
psychotherapy. Journal of Applied Psy- focus and its application in the treatment
choanalytic Studies, 5 (3), 269-281. of couples. Clinical Social Work Journal.
Clulow, C. (2009). Intergenerational path- DOI 10.1007/s10615-009-0206-4.
ways linking attachment security in Marrone, M. (2001). La teoría del apego: un
parents and outcomes in children: a clini- enfoque actual. Madrid: Psimática.
cal commentary. Attachment & Human Nicolò, A.M. (1995). Capacidad de reparación
Development, 11 (1), 111-117. y parentalidad. En M. Garrido y A. Espina
Coderch, J. (1987). Teoría y técnica de la (Comps.), Terapia familiar: aportaciones
psicoterapia psicoanalítica. Barcelona: psicoanalíticas y transgeneracionales.
Herder. Madrid: Fundamentos.
Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 215
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

Nicolò, A.M. (1999). Curare la relazione: Whiffen (Eds.), Attachment processes in


saggi sulla psicoanalisi e la coppia. couple and family therapy (págs. 18-42).
Milán: Franco Angeli. Nueva York: Guilford.
Orbach, S. (2007). Separated attachments Scharff, J.S. y Scharff, D.E. (2008). Object
and sexual aliveness: How changing relations couple therapy. En A.S. Gur-
attachment patterns can enhance inti- man (Ed.), Clinical handbook of couple
macy. Attachment. New directions in therapy, 4th Ed. (págs. 167-195). Nueva
psychotherapy and relational psychoa- York: Guilford.
nalysis, 1, 8-17. Scheinkman, M. y Fishbane, M. (2004). The
Perez-Testor, C. (2001). El modelo psicoa- Vulnerability Cycle: Working with im-
nalítico. En C. Perez-Testor (Comp.), passes in couple therapy. Family Process,
La familia: nuevas aportaciones (págs. 43 (3), 279–299,
33-46). Barcelona: Edebé. Siegel, J.P. (2008). Splitting as a focus of
Perez-Testor, C. y Perez Testor, S. (2006). couples treatment. Journal of Contempo-
Tratamiento de los trastornos de pareja. rary Psychotherapy, 38, 161-168.
En C. Perez-Testor (Comp.) Parejas en Snyder, D.K. y Wills, R.M. (1989). Behavioral
conflicto (págs. 209-231). Barcelona: versus insight-oriented marital therapy:
Paidós. Effects on individual and interspousal
Perez-Testor, C.; Perez Testor, S.; Salamero, functioning. Journal of Consulting and
M.; Castillo, JA. y Davins, M. (2008). Clinical Psychology, 57 (1), 39-46.
Evaluación de la Efectividad de la Snyder, D.K., Wills, R.M., y Grady-Fletcher,
Psicoterapia Psicoanalítica de Pareja A. (1991). Long-Term Effectiveness
(PPP). Psicoanálisis & Intersubjetividad, of Behavioral Versus Insight-Oriented
(http://www.intersubjetividad.com.ar/ Marital Therapy: A 4-Year Follow-Up
website/articulo.asp?id=200&idd=3) Study. Journal of Consulting and Clinical
Puget, J. y Berenstein, I. (1988). Psicoaná- Psychology, 59 (1), 138-141.
lisis de la pareja matrimonial. Buenos Spaulding, E.C. (1997). Three object relations
Aires: Paidós. models of couple treatment. Clinical So-
Ruffiot, A., Eiguer, A., Litovsky, D., Liendo, cial Work Journal, 25 (2), 137-161.
E.C., Gear, M.C. y Perrot, J. (1981). Tavazza, G. (2006). La funzione genitoriale
La thérapie familiale psychanalytique. tra stabilità e cambiamento. (Publicado
París: Dunod. en italiano en el sitio web del Centro
Santona, A. y Zavattini, G.C. (2005). Ni avec Psicoanalítico de Florencia, de la Socie-
toi, ni sans toi: collusion et accordage dad Psicoanalítica Italiana, http://www.
affective dans le couple. Le divan fami- spiweb.it/).
lial, 14, 39-47. Teruel, G. (1974). Diagnóstico y tratamiento
Scabini, E. y Cigoli, V. (2000). Il famigliare: de parejas en conflicto: psicopatología
Legami, simboli e transizioni. Milán: del proceso matrimonial. Buenos Aires:
Raffaello Cortina Editore. Paidós.
Schachner, D.A., Shaver, P.R. y Mikulincer, Waska, R. (2008). A Kleinian view of psy-
M. (2005). Adult attachment theory, psy- choanalytic couples therapy: Part 1.
chodynamics, and couple relationships: Psychoanalytic Psychotherapy, 22 (2),
an overview. En S.M. Johnson y V.E. 100-117.

216 Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217.
C. Perez Testor, J.A. Castillo y M. Davins Psicoterapia psicoanalítica de pareja

Willi, J. (1978). La pareja humana: relación Wright, J., Sabourin, S., Mondor, J., Mcduff,
y conflicto. Madrid: Morata. P. y Mamodhoussen, S. (2007). The clini-
Willi, J. (2004). Psicología del amor: el cal representativeness of couple therapy
crecimiento personal en la relación de outcome research. Family Process, 46
pareja. Barcelona: Herder. (3), 301-316.

Apuntes de Psicología, 2009, Vol. 27, número 2-3, págs. 197-217. 217