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CATEDRA DE LA PAZ: ECOPEDAGOGÍA O ESTUDIO DE LA CARTA DE LA

TIERRA, PROPUESTA PEDAGÓGICA EN LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA RURAL


URAMA

GIOVANY ALBERTO COLORADO RESTREPO

Trabajo de grado para obtener créditos educativos

LUIS CARLOS CORREA TAMAYO

Subdirector de extensión pedagógica

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA LATINOAMERICANA

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

DEPARTAMENTO DE EXTENSIÓN PEDAGÓGICA

MEDELLÍN 2018
Tabla de contenido

1. Presentación ………………………………………………………………………3

2. Justificación ……………………………………………………………………... 4

3. Objetivo general ……………………………………………………………….... 8

4. Objetivos específicos ………………………………………………………….. 8

5. Marco legal …………………………………………………………………….. 9

6. Marco teórico ………………………………………………………………….. 12

6.1. Enfoque pedagógico…………………………………………………………... 15

7. Marco contextual ……………………………………………………………… 16

7.1. Descripción de la institución …………………………………………………. 17

7.2. Misión ………………………………………………………………………… 17

7.3. Visión ………………………………………………………………………… 17

8. Marco conceptual …………………………………………………………….. 18

8.1. Ecopedagogía ……………………………………………………………….. 18

8.2. La carta de la tierra …………………………………………………………. 19

8.3. Desarrollo sostenible ………………………………………………………... 19

8.4. Competencias pro ambientales ……………………………………………… 21

9. Contenidos temáticos ………………………………………………………… 22

10. Metodología ………………………………………………………………….. 25

11. Estrategias de evaluación …………………………………………………….. 28

Bibliografía…………………………………………………………………………… 29
Catedra de la paz: Ecopedagogía o estudio de La Carta de la Tierra, propuesta

pedagógica en la Institución Educativa Rural Urama

1. Presentación

El propósito de integrar la catedra de la paz en el plan de estudios de la institución, tiene

el compromiso de contribuir a la formación de un ciudadano planetario, para que desarrolle

las competencias ciudadanas que requiere el mundo globalizado y alcanzar, quizás la

fraternidad, el amor, y la preocupación por el cuidado del hogar de todos: la Tierra.

Razón por la cual, la IER Urama pretende con esta propuesta desarrollar curricularmente

la Carta de la Tierra, documento impulsado por movimientos sociales de todo el mundo, en

la Cumbre de Río de Janeiro, que con sus cuatro ejes: respeto y cuidado por la comunidad

de vida, integridad ecológica, justicia social y económica; democracia, no violencia y paz,

orientan las actividades de los asentamientos humanos hacia el desarrollo sostenible.

De tal manera, se desarrolla el concepto de ecopedagogía como una nueva manera

educativa para adquirir competencias en favor del ambiente. El estado de crisis que

envuelve el planeta en términos de contaminación, desastres naturales, conflictos de guerra,

hambrunas y catástrofes, situación emergente del planeta, promueve a buscar soluciones

innovadoras. La educación es fundamental en el acometido de lograrlo.

Un pleno estudio de la carta de la tierra pondría a los educadores en terreno para llevar

el desarrollo de la ecopedagogía en las aulas de clase. El cuidado del ecosistema nos

llevaría hacia el desarrollo sostenible ya que se degradaría menos los recursos naturales

tendiendo a su conservación y mejoramiento de la calidad de vida.

La idea de la ecopedagogía involucra la tierra y todos los seres vivos que rodean al

hombre como ser viviente y al mundo que los abarca a todos en la complejidad de sus
relaciones. Pretende, influenciar sobre los estilos vida, hábitos de consumo,

desacostumbrar, modificar pensamientos, darle sentido a la vida por lo que adquiere un

carácter de utopía, pues se antoja tal propósito como una acción temeraria, tal vez, un salto

al vacío.

La ecopedagogía orienta hacia el desarrollo sostenible, por tanto, a influenciar en las

estructuras sociales, económicas y culturales de las personas con el fin de generar cambios

favorables al ambiente, no solo preservando la convivencia, sino promoviendo el bien vivir

y fomentando cultura de paz. Por ello, desde su estudio y enseñanza, se plantea la paz, no

como un estado inmaculado, e inmune de todo conflicto, es más bien, una aceptación del

conflicto y su resolución abandonando formas violentas.

Por otro lado, La ecopedagogía va más allá de formular acciones de reciclaje, de

reducción de la basura, o de cuidado por el medio ambiente, involucra posturas éticas y

políticas para enfrentar el problema que evite caer en el abismo.

A pesar de que la Carta de la Tierra fue acordada en la cumbre de Río de Janeiro en

1992, su estudio y difusión en la educación ha sido tímida y no ha habido decisión política

para elaborar un ejercicio de desarrollo curricular pleno, por lo que el presente trabajo, no

comporta, igualmente un diseño curricular detallado, es un aporte inicial desde la

institución y se espera que se irá construyendo con la práctica misma y la ejecución de

proyectos con el enfoque pedagógico ya expuesto.

2. Justificación

El llamado progreso y desarrollo de las naciones, las bases económicas sobre las cuales

hacen asiento: la producción y el consumismo, los avances tecnológicos y la globalización,


han acelerado la degradación de los ecosistemas, del hábitat, el desgaste de la tierra al

fundirse y agotarse los recursos naturales que antes se creían inagotables. El planeta entero

se encuentra en crisis,

Vivimos una emergencia planetaria, con enormes problemas relacionados entre sí:

la contaminación y degradación de los ecosistemas, el agotamiento de recursos, el

crecimiento incontrolado de la población mundial, desequilibrios insostenibles,

conflictos bélicos atroces e incomprensibles en nuestro grado de civilización,

pérdida de la diversidad biológica, lingüística y cultural… (Mallart, 2016, p. 1)

Por tanto, una aureola de fracaso y frustración se cierne sobre las cabezas no para

santificarlas sino para menoscabar los espíritus, puesto que ya no basta satisfacer las

necesidades básicas de salud, alimentación, vivienda o educación, es necesario más,

siempre algo más, para las almas ambiciosas de paraísos, o para los cuerpos acostumbrados

a estilos de vida suntuosos, estereotipos de un mundo consumista y dispuesto a todo para

satisfacer el inmediato deseo.

La calidad de vida llega a confundirse con el confort, la solvencia económica, un

ranking social semejante al status y el espíritu queda relegado a un puesto secundario con la

etiqueta de “hobby”, hedonismo vulgar y reflejo de un entendimiento equivocado de la

felicidad, puesto que el sistema social de mercado señala estilos de vida acorde a la

economía vigente e impulsa a los seres humanos a convivir violentamente y sin

consideración al medio en que se habita.

Esta situación emergente del planeta lleva irremediablemente a buscar soluciones de

fondo y modificar estilos de vida. La educación es fundamental en el acometido de lograrlo,

para plantear soluciones a la situación del momento y formar al ciudadano planetario


pensado desde la localidad hacia la globalidad, ya que el único lugar que convoca es la

Tierra, el hogar que nutre con sus cuatro elementos (tierra, mar, aire, fuego) la vitalidad y el

entusiasmo del devenir histórico y la responsabilidad de sentirse ser vivo entre millones.

La necesidad de la educación ambiental, una pedagogía para la tierra (ecopedagogía) es

impulsada por el límite del desastre ecológico que el desarrollo técnico y tecnológico y la

vida económica y social lleva a cuesta. La idolatría por el dinero que va más allá de la

satisfacción de nuestras necesidades y una desvalorización de la ética por la vida misma.

La ecopedagogía cuenta con la temática de los principios y valores de la Carta de la

Tierra para incorporarlos en el currículo de la educación para desarrollar los temas que

realmente son importantes para la vida de los seres humanos y para la salud del planeta.

En la era en que vivimos, necesitamos una ecopedagogía y una ecoeducación.

Necesitamos una pedagogía de la Tierra precisamente porque sin ésta para reeducar

a los hombres y mujeres, ya no podremos hablar de la Tierra como un hogar, como

una madriguera para el “hombre-animal”, como lo dice Paulo Freire. Sin la

proliferación de una educación sostenible, la Tierra se percibirá tan sólo como el

espacio para nuestro sustento y para el dominio técnico y tecnológico, el objeto de

nuestra investigación, de nuestros ensayos y, a veces, de nuestra contemplación.

Pero no será un espacio viviente, un espacio que nos dé “consuelo” y que exige de

nosotros “cuidado”. (Antunes y Gadotti, 2006, p. 141)

Para ello, la comunidad internacional plantea el desarrollo sostenible como la llave

que posibilite el cuidado del ambiente, la tierra misma, antes que se destruya toda forma de

vida incluyendo la de los seres humanos, al tiempo que se pueda resolver las necesidades
presentes preservando la naturaleza para garantizar el cubrimiento de las necesidades

futuras. Así es promulgado el desarrollo sostenible por la ley:

como aquel que conduce al crecimiento económico, la elevación de la calidad de la

vida y al bienestar social, sin agotar la base de recursos naturales renovables en que

se sustenta, ni deteriorar el ambiente o el derecho de las generaciones futuras a

utilizarlo para la satisfacción de sus propias necesidades, de acuerdo con el artículo

3 de la Ley 99 de 1993 (Ley 1038, literal c.)

Saber que compartimos las mismas necesidades y hacemos parte de la comunidad global

con un espacio común, estimula la solidaridad y la participación en las soluciones a los

problemas que aquejan la casa, el hogar, la Tierra.

Es precisamente entender la posición secundaria en materia del desarrollo humano

sostenible que debe ocupar los seres humanos y dejar en primer lugar a la tierra pues es el

escenario en el cual es posible desarrollar la existencia. La tierra como el escenario que está

por encima de los argumentos y sus actores. La madre tierra, un ser vivo que acoge y a la

cual se le debe la existencia y por tal motivo venerarla.

Comprendiendo este entorno se puede sugerir o disponer estrategias educativas para

resolver los problemas ambientales de la localidad. Comenzar a tener una conciencia de

vida, es poner consciente cada una de las acciones, en otras palabras, es vivir un estado de

poesía, el aquí y el ahora, volver a la maravilla del mundo, con el cúmulo de fenómenos y

circunstancias influyentes.
3. Objetivo general

Implementar la ecopedagogía como catedra de la paz e instrumento educativo de

sensibilización y apropiación de La Carta de la Tierra para el desarrollo sostenible en la

IER Urama.

4. Objetivos específicos

- Ayudar a las personas y a los grupos sociales a que adquieran mayor sensibilidad y

conciencia del medioambiente en general y de los problemas conexos

- Adquirir la ciudadanía planetaria a través del estudio y conocimiento de la Carta de

la Tierra, sus implicaciones en el cuidado del medio ambiente y el devenir histórico

para el desarrollo sostenible

- Adquirir conciencia ecológica y sensibilidad frente a los problemas causados a la

naturaleza.

- Participar individual y colectivamente en la solución de problemas actuales y

posibles de la localidad que trascienda en la globalidad.

- Crear espacios de reflexión sobre conductas sociales de vida, hábitos de consumo

fomentando una cultura en favor del medio ambiente y su problemática.

- Mitigar el daño ambiental mediante sencillas formas de comportamiento cotidiano

y social.

- Mejorar las relaciones humanas en los asentamientos humanos y con el medio

natural que sirve de hogar, la tierra


5. Marco legal

- Constitución Política de Colombia, en sus artículos 22 y 41 que refieren la paz

como un derecho y un deber obligatorio y el estudio de la constitución y la

instrucción cívica fomentando la participación y la democracia, respectivamente.

Además, el artículo 67, que hace referencia a la enseñanza de la protección del

ambiente, la ecología y la preservación de los recursos naturales.

- Ley General de Educación (Ley 115/94), en el artículo 5 (fines de la educación),

numeral 10: La adquisición de una conciencia para la conservación, protección y

mejoramiento del medio ambiente, de la calidad de la vida, del uso racional de los

recursos naturales, de la prevención de desastres, dentro de una cultura ecológica y

del riesgo y la defensa del patrimonio cultural de la Nación. Mientras el artículo 14,

sobre la enseñanza obligatoria, dicta cumplir con el literal d: La educación para la

justicia, la paz, la democracia, la solidaridad, la confraternidad, el cooperativismo y,

en general, la formación en los valores humanos, y (…). El artículo 77, reconoce la

autonomía de las instituciones educativas para organizar las áreas fundamentales de

conocimientos definidas para cada nivel, introducir asignaturas optativas dentro de

las áreas establecidas en la ley, adaptar algunas áreas a las necesidades y

características regionales, adoptar métodos de enseñanza dentro de los límites

fijados por la ley y el proyecto educativo institucional. En el artículo 78, el

Ministerio de Educación Nacional diseña los lineamientos generales de los procesos

curriculares en la educación preescolar, básica y media y, conforme a lo anterior,

adopta Estándares Básicos de Competencias que aportan a la formación de una


ciudadanía para la participación democrática, la convivencia pacífica y el

reconocimiento y respeto de la diversidad;

- Ley 1620 de 2013, que tiene varios objetivos, entre el que se destaca en su artículo

4.3: Fomentar y fortalecer la educación en y para la paz, las competencias

ciudadanas, el desarrollo de la identidad, la participación, la responsabilidad

democrática, la valoración de las diferencias y el cumplimiento de la ley, para la

formación de sujetos activos de derechos;

- Ley 1732, septiembre 01 de 2014, por la cual se establece la Cátedra de la Paz en

todas las instituciones educativas del país; Artículo 1°. Con el fin de garantizar la

creación y el fortalecimiento de una cultura de paz en Colombia, establézcase la

Cátedra de la Paz en todas las instituciones educativas de preescolar, básica y media

como una asignatura independiente. Parágrafo 2°. La Cátedra de la Paz tendrá como

objetivo crear y consolidar un espacio para el aprendizaje, la reflexión y el diálogo

sobre la cultura de la paz y el desarrollo sostenible que contribuya al bienestar

general y el mejoramiento de la calidad de vida de la población. Artículo 3°. El

desarrollo de la Cátedra de la Paz se ceñirá a un pensum académico flexible, el cual

será el punto de partida para que cada institución educativa lo adapte de acuerdo con

las circunstancias académicas y de tiempo, modo y lugar que sean pertinentes.

- Decreto 1038, mayo 25 de 2015. Por el cual se reglamenta la Cátedra de la Paz,

Artículo 1°. Cátedra de la Paz. La Cátedra de la Paz será obligatoria en todos los

establecimientos educativos de preescolar, básica y media de carácter oficial y

privado, en los estrictos y precisos términos de la Ley 1732 de 2014 y de este

decreto. Artículo 2°. Objetivos. La Cátedra de la Paz deberá fomentar el proceso de


apropiación de conocimientos y competencias relacionados con el territorio, la

cultura, el contexto económico y social y la memoria histórica, con el propósito de

reconstruir el tejido social, promover la prosperidad general y garantizar la

efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución.

Serán objetivos fundamentales de la Cátedra de la Paz, contribuir al aprendizaje, la

reflexión y al diálogo sobre los siguientes temas: a) Cultura de la paz: se entiende

como el sentido y vivencia de los valores ciudadanos, los Derechos Humanos, el

Derecho Internacional Humanitario, la participación democrática, la prevención de

la violencia y la resolución pacífica de los conflictos; b) Educación para la paz: se

entiende como la apropiación de conocimientos y competencias ciudadanas para la

convivencia pacífica, la participación democrática, la construcción de equidad, el

respeto por la pluralidad, los Derechos Humanos y el Derecho Internacional

Humanitario; c) Desarrollo sostenible: se entiende como aquel que conduce al

crecimiento económico, la elevación de la calidad de la vida y al bienestar social,

sin agotar la base de recursos naturales renovables en que se sustenta, ni deteriorar

el ambiente o el derecho de las generaciones futuras a utilizarlo para la satisfacción

de sus propias necesidades, de acuerdo con el artículo 3° de la Ley 99 de 1993.

Artículo 3°. Implementación. Los establecimientos educativos de preescolar, básica

y media deberán incorporar la asignatura de la Cátedra de la Paz dentro del Plan de

Estudios antes del 31 de diciembre de 2015, para lo cual deberán adscribirla dentro

de alguna de las siguientes áreas fundamentales, establecidas en el artículo 23 de la

Ley 115 de 1994:

- Ciencias Sociales, Historia, Geografía, Constitución Política y Democracia;


- Ciencias Naturales y Educación Ambiental, o

- Educación Ética y en Valores Humanos. Parágrafo. Los establecimientos

educativos de preescolar, básica y media podrán aprovechar las áreas transversales

para incorporar contenidos de la cultura de la paz y el desarrollo sostenible.

Artículo 4°. Estructura y contenido. Literales b, c, f, j, k, l

b) Uso sostenible de los recursos naturales;

c) Protección de las riquezas culturales y naturales de la Nación.;

f) Diversidad y pluralidad;

j) Proyectos de impacto social;

k) Historia de los acuerdos de paz nacionales e internacionales;

l) Proyectos de vida y prevención de riesgos.

Se hace énfasis especial en el literal j, proyectos de impacto social que se dedica

específicamente en proyecto de reciclaje y tratamiento de residuos sólidos dada la

problemática de la comunidad.

6. Marco teórico

La comprensión del mundo desde una visión ecológico debe generar modus vivendi

cordiales y respetuosos provocando cuidado por la tierra coadyuvando a la protección del

medio ambiente. El ambiente está por encima de los seres vivos que lo integran, es su

fundamento y razón de ser, por lo tanto, existen relaciones recíprocas entre el ambiente y

los seres que lo habitan.

Las relaciones con el medio provocan en los humanos comportamientos de distinta

índole y para la seguridad o comodidad de vida o diversión, se violenta el ambiente, se es


intolerante con la diferencia sin medir las consecuencias. Por estas razones se han

extinguido especies, devastado bosques para realizar asentamientos humanos, aumentado

basureros por exageración en el consumo.

Abordar lo ambiental y la relación con el medio desde una cultura de paz y una

educación para el ambiente o ecopedagogía, donde el aprovechamiento de los recursos

naturales se realice equilibrada y sosteniblemente, entonces, es prioridad, incluir en la

ecología clásica al hombre al mismo nivel de los seres vivos (flora y fauna) y referirnos a la

ecología humana como una ecosociología; el hombre en la relación con el medio social, la

sociedad, la comunidad, la ciudad con el ambiente natural.

Del antropocentrismo al ecocentrismo, una visión de respeto y lugar que ocupa el

humano en el ecosistema, en relación con los otros seres vivos. La ecología profunda

aborda lo trascendental en la coexistencia de los seres y su ambiente, el colosal ser viviente

llamado Tierra.

La idea de incorporar la Carta de la Tierra en un currículo como ecopedagogía sería

el marco desde el cual se oriente su enseñanza y aprendizaje.

La pacicultura, como alternativa de vida, se apoya epistemológicamente desde la

ecopedagogía o pedagogía de la tierra que, desde su planteamiento como

“Pedagogía para el Desarrollo Sostenible”, se viene erigiendo como un movimiento

pedagógico (porque a su vez puede ser un movimiento político y social que impulsa

realizar cambios a las estructuras económica, social y cultural) y enfoque curricular

(frente a la necesidad de reestructurar el sistema de enseñanza, la concepción de

contenidos y elaboración de libros didácticos en un currículo que incorpore los

valores y principios que defiende la Carta de la Tierra) que podría superar el


enceguecimiento social generado por la ecología superficial (GADOTTI, 2001,

ANTUNES; GADOTTI, 2006),. Se propone como una pedagogía democrática y de

comprensión, centrada en el significado de la vida cotidiana, donde las relaciones

humano-ambiente suceden más en el ámbito emocional que en el consciente.

(Vargas, 2015, p.189)

La ecopedagía da sentido a la vida y alienta la esperanza de reconciliarnos con el

entorno, es un impulso vital, y fortalece los lazos que conectan las relaciones humanas y

vivientes, es un reinventarse el mundo y tener una concepción distinta y salvadora de la

Tierra y por tanto de las especies vivas que la habitan.

La ecopedagogía sin equívocos sugiere un romanticismo anacrónico y lejos de poderse

llevar a cabo sino con la acción, mediante la participación social y democrática. Pero de

romántico tiene la aceptación de la esperanza, el abandono de la idea apocalíptica del

mundo, el reconocimiento del sí mismo entre seres vivos, el lugar que se tiene en el

ecosistema. Poner en práctica una visión nueva de la ecología integral a través de la

educación para la paz y la pedagogía de la Tierra.

Una mirada abarcadora y total del planeta y las leyes naturales, el compromiso de

respetar esas dinámicas, asumir los conflictos como un escenario ineludible pero

enriquecedor para mejorar la convivencia y sentir que somos seres vivos para la paz y la

armonía planetaria, entendiendo que el lugar es aquí, el momento ahora para actuar

conforme a las circunstancias y la vida social humana, de acuerdo a la ecología profunda y

práctica de las costumbres en pro del ambiente, en favor de la madre Tierra.


6.1. Enfoque pedagógico.

Para abordar la problemática social se institucionaliza un proyecto ambicioso de

reciclaje para mitigar la problemática ambiental de la localidad, por lo que el enfoque

pedagógico va orientado a desarrollarse en la práctica con la ecopedagogía.

Una de las tantas críticas a la educación cuando idolatra la inteligencia racional en todas

las cosas y deja de lado las posibles dimensiones exploratorias del ser es abordada con la

propuesta. La poesía de la vida, el mundo creativo en la acción cotidiana, nos dará la

oportunidad de recrear el mundo y maravillarnos con él. Educar con sentido implica una

valoración semántica sobre lo que hacemos en las aulas de clase, aprendizajes que den

cuenta de y por la vida.

La ecopedagogía va más allá de formular acciones de reciclaje, de reducción de la

basura, o de cuidado por el medio ambiente, involucra posturas éticas, políticas,

psicológicas, obviamente pedagógicas para enfrentar el problema y darle solución, cambiar

de mentalidad, modos vivendi, de desaprender, volver los pasos atrás o por lo menos

detenernos para pensar y repensar el mundo de nuevo, recrearlo y ello implica anular de un

tajo los vicios y el consumismo frenético en el que estamos inmersos. Cambiar de

paradigma involucra cambio de pensamiento y de acciones, el nacimiento de un nuevo ser

planetario, pero regresando al origen, una nueva educación, cual es planteada la

ecopedagogía, de ahí que constituya un movimiento no sólo pedagógico sino, además,

social y político.

Así, la Institución Educativa Rural Urama contribuirá a solucionar la problemática

educativa, a satisfacer las necesidades y las expectativas de los estudiantes y padres de

familia a través de estrategias pedagógicas, realización de proyectos y programas como:


- Proyectos pedagógicos productivos agrícolas

- La catedra de la paz: ecopedagogía

- Proyecto escolar de investigación ecológicos y de desarrollo sostenible

7. Marco contextual

La comunidad escolar se encuentra situada en la ruralidad del municipio de Dabeiba,

exactamente en el corregimiento de San José de Urama, su economía es agrícola y pecuaria.

Es evidente un alto descuido estatal en la prestación de servicios de salud, bienestar social,

por lo que se encuentran ausentes entidades del estado como el ICBF, la comisaría de

familia, fiscalía o defensoría del pueblo; el servicio de transporte consta de un viaje por día

en las conocidas escaleras, transporte mixto de carga por vías carreteables de difícil acceso

y de alto riesgo de accidentalidad. Es una comunidad campesina con fuertes secuelas

marcadas por la violencia. El desarrollo académico es bajo de acuerdo a las pruebas

externas y el personal docente es de gran movilidad. Los procesos sociales y democráticos

presentan debilidad y es notorio el bajo liderazgo de participación con el fin de solucionar

las problemáticas de la comunidad.

La problemática de mayor relevancia es la ambiental, bien porque existe un inadecuado

manejo de los residuos sólidos orgánicos e inorgánicos, o porque existen basureros con

tendencia de crecimiento en la zona urbana con las consabidas consecuencias de

contaminación, además, de problemas de tratamiento potable del agua.

La agricultura y la pecuaria renglones de desarrollo que sustentan la economía de la

región hacen uso de químicos, nombrados por los campesinos como venenos para mejorar

la producción y combatir las plagas propias de cada uno de los cultivos.


Se demuestra la necesidad de una intervención desde la educación para que con el

enfoque pedagógico propuesto se pueda responder a posibles soluciones de las

problemáticas que aquejan la región y contribuir al desarrollo sostenible, la paz y la calidad

de vida.

7.1. Descripción de la institución

La Institución Educativa Rural Urama es una entidad de carácter oficial dedicada a la


formación integral de niños jóvenes de adultos desde el grado de transición hasta la media
académica, es decir, educación formal. El proyecto educativo institucional da respuesta a
los requisitos legales de la ley 115 del 8 de febrero de 1994, en el artículo 73, el decreto
1860 de agosto 3 de 1994 artículos 14 y 15. Tan sólo en el año 2015 fue restructurada
oficialmente y se anexaron más sedes a las existentes mediante resolución N° 132636 de
Noviembre18 de 2014. Hace parte de las 5 instituciones educativas oficiales del Municipio
de Dabeiba, Antioquia y una de las 3 rurales que existen. Está ubicada en el corregimiento
de San José de Urama.

7.2. Misión.

Impartir educación formal a estudiantes campesinos en el territorio rural desde prescolar

al grado once, mediante el conocimiento académico de las ciencias con base en la

investigación, el fortalecimiento de los valores, la convivencia y la paz, el arte, el

emprendimiento, el respeto por el medio ambiente, aportando al desarrollo económico y

social del país.

7.3. Visión.

En el año 2022, la IER URAMA será referente de calidad en educación formal y técnica

agropecuaria en el municipio de Dabeiba, promotora de proyectos de investigación y

emprendimiento, respetando el medio ambiente y el cuidado de la tierra, conviviendo en


paz y armonía para contribuir al desarrollo cultural, artístico, económico y social de la

región.

8. Marco conceptual

8.1. Ecopedagogía.

Una pedagogía centrada en la vida, costumbres, estilos y formas de convivir, en relación

con los seres vivos y con el ambiente mismo. La ecopedagogía tiene que atender

diversidades, convergencias de varias disciplinas: sociales, biológicas, éticas, económicas,

culturales. La carta de la tierra en todos sus principios ha tenido consideraciones de los

cuales se desprende la epistemología para recuperarla. En términos de Antunes y Gadotti

(2006):

la ecopedagogía es una pedagogía que se centra en la vida: incluye a personas,

culturas, modus vivendi, respeto por la identidad, y la diversidad. Entiende al ser

humano en evolución como un ser “incompleto, sin terminar e interminable”, como

lo explica Paulo Freire: un ser en constante desarrollo, que interactúa con los demás

y con el mundo. La pedagogía que prevalece se centra en la tradición, en aquello

que ya ha concluido, en lo que oprime a los estudiantes por la forma en que se le

somete a prueba. Con la ecopedagogía, los educadores deben dar la bienvenida a los

estudiantes. Esa bienvenida y cuidado son la base para la educación sobre la

sostenibilidad. (p. 143)

La ecopedagogía no es una actividad para recoger basuras, para reverdecer únicamente,

es para prevenir, para impregnar de sentido y valor la existencia y las relaciones con la

naturaleza y con la sociedad, es una ética para vivir y progresar socialmente con calidad y

equilibrio.
La ecopedagogía parece ubicarnos en la vida de todos los seres vivos tomando

conciencia del papel que ocupamos en el planeta y tener muy presente las acciones

realizadas individual y colectivamente. También, saber que los seres vivientes tienen

derecho a ejercer su vitalidad y a reclamar su hábitat, y, no pretender que el mundo

pertenece solamente a los humanos, por tanto, puede hacer lo que quiera su entorno

(antropocentrismo).

8.2. La carta de la tierra

La carta de la tierra es una acción conjunta para encontrar esos valores básicos sobre los

cuales pudo realizarse un acuerdo y un avance para preservar y mantener la existencia de la

humanidad sobre la tierra. Es una preocupación para toda la conservación de la tierra, en

tanto constituye nuestro hogar.

Un trabajo que compromete la idea solidaria de ayudarnos entre sí, lo que implica

desmontar la ideología y los procedimientos y los caminos elegidos para llegar a donde

estamos, una especie de inteligencia de corazón.

La responsabilidad la tiene cada comunidad cuando comprenda que debe realmente

unirse en espíritu y conciencia casi divina y de adoración hacia la tierra.

8.3. Desarrollo sostenible

El tema de la sostenibilidad debe ocupar como antaño lo hizo la ética de Carreño en la

biblia del comportamiento social, este libro sería la ecopedagogía o pedagogía de la tierra.

Desarrollo sostenible, satisfacer las necesidades presentes, evitando el agotamiento de

los recursos utilizados y se posibilite su uso para las generaciones venideras. El cuidado del

ecosistema llevaría hacia el desarrollo sostenible ya que se degradaría menos los recursos

naturales tendiendo a su conservación y mejoramiento de la calidad de vida.


La participación de todos para intervenir en la problemática global desde la localidad, de

la pequeña aldea a la aldea planetaria, promoviendo mejores prácticas de vida y relaciones

cordiales con la naturaleza y los medios de producción económicos que satisfacen las

necesidades de tal manera que se alcance un desarrollo sostenible.

Contenidos específicos que conllevarían a pensar en un currículo, los temas propios de

lo que se denomina el triángulo de la sostenibilidad: naturaleza (ecosistema), sociedad

(comunidad), economía (desarrollo)

La ecopedagogía es una mediación para el cambio estructural de pensamiento, de

hábitos de vida y formas de sostenibilidad de las economías y las sociedades, por medio de

ella se difunde la pedagogía del desarrollo sostenible por lo que se deben reestructurar las

economías, las sociedades y la cultura y, pensarlas localmente, pero con la mirada puesta

mundialmente en los conflictos y el cambio climático, además de poner en reflexión la ética

por la vida y el medio ambiente.

La ecopedagogía y desarrollo sostenible son términos que comparten referencias,

cualquiera de ellos responde a influenciar en las estructuras sociales, económicas y

culturales de las personas con el fin de generar cambios favorables al ambiente, no solo

preservando la convivencia y la paz, sino promoviendo el bien vivir y fomentando cultura

de paz.

Al desarrollar la competencia ambiental se desarrolla la competencia ciudadana y por

tanto en ciudadanos planetarios, puesto que estaríamos actuando en pro de los seres vivos

que habitan en la totalidad del planeta al hacerlo desde la localidad misma, contribuyendo

al desarrollo sostenible.
8.4. Competencias pro ambientales

El entendimiento de competencia desde el lenguaje cotidiano para referirnos a la

confrontación, disputa para obtener un lugar privilegiado en una escala de valor material,

espiritual o de cualquier índole es una concepción aceptada colectivamente, pero es

individualista, positivista y antropocentrista, contrario a la idea del ecocentrismo que

precisa el desarrollo sostenible.

Desde la pedagogía se aclara que la competencia involucra el saber (cognitivo), el saber

hacer (habilidades), el saber ser (comportamientos) (MEN, 2004) y agregamos por

extensión al propósito de educación para la paz y la democracia, el saber convivir (Vargas,

2015).

Se completa la facultad de la competencia con la observación de saber convivir con los

demás seres vivos, armoniosa y pacíficamente al compartir el ambiente; de tal manera que

se respetan los recursos naturales en lo que se constituye una sostenibilidad ambiental que

favorece las futuras generaciones.

Adquirir las competencias proambientales posibilita un desarrollo sostenible y la

generación de ambientes y culturas de paz.

Quiere decir que estas competencias son cotidianas, por tanto, sencillas pero que para

realizarlas se necesita reconocerlas, habitarlas, hacerlas habituales. Ponerlas en contexto,

sería posible que se reflejarán en un comportamiento ecológico, sostenible y pacífico.

Es en este sentido y en estas dimensiones que debemos significar la competencia y las

encontramos planteadas dentro de algunos principios por Vargas (2015) en los cuales están

incluidas las competencias proambientales como uno de ellos, y por los cuales se puede
comprender que la ecopedagogía sin equivocos sugiere un romanticismo anacrónico y lejos

de poderse llevar a cabo sin la acción participación social y democrática. Pero de romántico

tiene la aceptación de la esperanza, el abandono apocalíptico del mundo, el reconomiento

del ser vivo entre seres vivos, el lugar que ocupa el ser humano en el ecosistema:

PRINCIPIOS PARA EL DESARROLLO DE UNA CULTURA DE PAZ CON EL

AMBIENTE

Para poder proyectar en la sociedad el verdadero sentido de la ecología profunda y

de la ecología integral no como fenómeno esencialmente idílico y romántico sino

como una propuesta de acción social, transformación pacicultora y ecopedagógica,

que contribuya realmente a la construcción de una cultura de paz con el ambiente, a

continuación se presentan algunos principios que podrían tenerse en cuenta: a)

autoreconocimiento como ser de paz y ecosistémico, b) mantenimiento de una

visión compleja y sistémica del ambiente; c) abortar la idea catastrófica del

ambiente; d) promoción de una ética y pedagogía del cuidado de la Tierra; e)

cambio de mirada y desaprendizaje de los comportamientos antiecológicos; f)

aplicación de competencias proambientales cotidianamente. (p. 190)

9. Contenidos temáticos.

La carta de la tierra se constituye en el temario fundamental para desarrollar el currículo

de acuerdo al desarrollo sostenible planteado a nivel mundial. Se dejan, entonces,

esbozados cuatro ejes fundamentales que, a su vez, desarrollan cuatro principios cada uno

para que desde la educación se realicen mediaciones pedagógicas que sumándose al

enfoque se refleje la esencia ecopedagógica de los movimientos sociales.


La 32ª Conferencia General de la UNESCO (2003) reconoció que la Carta de la Tierra

es una guía ética para el desarrollo sostenible. Los principios en los que se basa se resumen

en estos cuatro puntos:

• Respeto y cuidado por la comunidad de vida.

• Integridad ecológica.

• Justicia social y económica.

• Democracia, no violencia y paz.

A continuación se transcribe los 4 ejes fundamentales desarrollando cada uno 4

principios, sin embargo, se pone especial énfasis en el principio 14 como referente al tema

educativo de manera explícita:

LA CARTA DE LA TIERRA

I. RESPETO Y CUIDADO DE LA COMUNIDAD DE LA VIDA

1. Respetar la Tierra y la vida en toda su diversidad

2. Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.

3. Construir sociedades democráticas que sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas

4. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones

presentes y futuras.

II. INTEGRIDAD ECOLÓGICA

5. Proteger y restaurar la integridad de los sistemas ecológicos de la Tierra, con especial

preocupación por la diversidad biológica y los procesos naturales que sustentan la vida.

6. Evitar dañar como el mejor método de protección ambiental y cuando el conocimiento

sea limitado, proceder con precaución.


7. Adoptar patrones de producción, consumo y reproducción que salvaguarden las

capacidades regenerativas de la Tierra, los derechos humanos y el bienestar comunitario.

8. Impulsar el estudio de la sostenibilidad ecológica y promover el intercambio abierto y la

extensa aplicación del conocimiento adquirido

III. JUSTICIA SOCIAL Y ECONÓMICA

9. Erradicar la pobreza como un imperativo ético, social y ambiental

10. Asegurar que las actividades e instituciones económicas, a todo nivel, promuevan el

desarrollo humano de forma equitativa y sostenible.

11. Afirmar la igualdad y equidad de género como prerrequisitos para el desarrollo

sostenible y asegurar el acceso universal a la educación, el cuidado de la salud y la

oportunidad económica.

12. Defender el derecho de todos, sin discriminación, a un entorno natural y social que

apoye la dignidad humana, la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a

los derechos de los pueblos indígenas y las minorías.

IV. DEMOCRACIA, NO VIOLENCIA Y PAZ

13. Fortalecer las instituciones democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y

rendimiento de cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de

decisiones y acceso a la justicia

14. Integrar en la educación formal y en el aprendizaje a lo largo de la vida, las

habilidades, el conocimiento y los valores necesarios para un modo de vida sostenible.

a. Brindar a todos, especialmente a los niños y los jóvenes, oportunidades educativas que

les capaciten para contribuir activamente al desarrollo sostenible.


b. Promover la contribución de las artes y de las humanidades, al igual que de las ciencias,

para la educación sobre la sostenibilidad.

c. Intensificar el papel de los medios masivos de comunicación en la toma de conciencia

sobre los retos ecológicos y sociales.

d. Reconocer la importancia de la educación moral y espiritual para una vida sostenible.

15. Tratar a todos los seres vivientes con respeto y consideración

16. Promover una cultura de tolerancia, no violencia y paz.

10. Metodología

El enfoque pedagógico inicialmente planteado facilita una idea metodológica de trabajo,

ya que la problemática de la comunidad en el tema ambiental es evidente por la existencia

del basurero, en el pleno corazón del asentamiento humano, en el desconocimiento de

acciones pertinentes al desarrollo de competencias ambientales y de reciclaje y un descuido

estatal por solucionar la situación problema.

En relación a las acciones de corte ecológico deben seguirse 3 pasos: diagnosticar,

desaprender-desacostumbrarse y emprender las acciones con decisión (Vargas, 2015).

Sea esta la oportunidad de involucrar en el complejo andamiaje educativo: la

investigación acción con fines pedagógicos, un cuidado casi obsesivo por la protección del

medio ambiente y del espacio que habitamos, que conduzca a mejorar la calidad de vida y

el bien vivir en la comunidad.

Por lo tanto, paralelamente se estará desarrollando un proyecto de impacto social con el

reciclaje como tema, para que la comunidad, diagnostique su problemática y se capacite en


lo concerniente para encontrar soluciones que respondan a la satisfacción de las

necesidades.

Adquirir las competencias proambientales posibilita un desarrollo sostenible y la

generación de ambientes y culturas de paz. Quiere decir que estas competencias son

cotidianas, por tanto, sencillas, pero que para realizarlas se necesita reconocerlas,

habitarlas, hacerlas habituales. Ponerlas en contexto, sería posible que se reflejarán en un

comportamiento ecológico, sostenible y pacífico.

Una metodología para adquirir conciencia, la dialógica, reflexiva, mítica y poética.

Llevar a los escenarios del aula de clase las discusiones, el poder de maravillarnos con la

vida a través del arte, el canto, la música, la danza y la poesía.

Mallart (2016) recomienda a los profesores conocer La Carta de la Tierra para llevarla a

las aulas y develar su espíritu y contenido, realizar en las aulas lectura colectiva,

parafrasearla de acuerdo a las edades de los alumnos y ponerla en discusión mediante la

reflexión y el debate. Involucrar el trabajo de los estudiantes en un ejercicio democrático

con la transdisciplinariedad necesaria en el tema ecológico, por ejemplo, con la asistencia

de las ciencias naturales y medio ambiente. Además, propone este autor, realizar un

acuerdo local basado en un pensamiento global, un ejercicio democrático de participación

de los miembros que conforman la comunidad que diagnóstica y define los temas

ecológicos que deben favorecerlos.

La participación de todos para intervenir en la problemática global desde la localidad, de

la pequeña aldea a la aldea planetaria, promoviendo mejores prácticas de vida y relaciones

cordiales con la naturaleza y los medios de producción económicos que satisfacen las

necesidades de tal manera que se alcance un desarrollo sostenible. Solucionar problemas


ambientales desde las aulas, currículos teóricos, pero sobre todo prácticos. Procesos

educativos relacionados con acciones concretas de preservación del medio ambiente,

tratamiento de basuras, control energético, reducción de la contaminación, uso de productos

biológicos promovidos por las instituciones educativas desde los niveles más bajos

(Sarmiento, 2013).

En este sentido tomar la realidad y estudiarla para aprender, es decir, proceder a la

inversa de lo que hacemos en las aulas de clase: partir de abstracciones para llegar a

realidades, preferible sería partir de las realidades. Una disposición favorable para la

ecopedagogía se encuentra en los métodos científicos de investigación, que indaga en la

realidad el problema para buscarle solución.

La mediación pedagógica consiste en promover y acompañar. Esto hace parte de lo que

podríamos llamar una educación personalizada que considera en toda la dimensión la

“otredad”. Los educandos como constructores de aprendizajes y sin silenciar sus saberes,

brindando autonomía y personalidad.

Es una de las tantas críticas a la educación cuando idolatra la inteligencia racional en

todas las cosas y deja de lado las posibles dimensiones exploratorias del ser. La poesía de la

vida, el mundo creativo en la acción cotidiana, nos dará la oportunidad de recrear el mundo

y maravillarnos con él. Educar con sentido implica una valoración semántica sobre lo que

hacemos en las aulas de clase, aprendizajes que den cuenta de y por la vida. De esta

manera, el educando va desarrollando su relación con el mundo desde su propia cultura

para abrirse a la universalidad de los pueblos (Zingaretti, 2008).


11. Estrategias de evaluación

El sistema de evaluación institucional (SIE), proporciona los criterios propios de

evaluación y da cuenta de los avances en el aprendizaje de los estudiantes en consonancia

con el decreto 1290 del MEN. Razón por la cual las acciones educativas y los procesos de

formación en ecopedagogía se enmarcan en dicho sistema evaluativo.

La metodología propuesta de acercamiento al desarrollo sostenible por medio del

estudio de la carta de la tierra con acciones concretas y significativas, mediante el proyecto

de reciclaje para la formación del ciudadano planetario, con competencias proambientales,

permite que la evaluación esté acompañada de la práctica. El modelo constructivista de la

institución exige de una elaboración permanente y un ejercicio cotidiano de actividades pro

ambientalista de fácil registro.

El proyecto paralelo al área de reciclaje desde las aulas, primer herramienta evaluativa,

exige el seguimiento de procesos antes descritos: etapa de diagnóstico (herramientas como

talleres, cuestionarios, encuestas, notas de observación), aprendizaje y desaprendizajes

(autoevaluación), y, por último, emprender acciones (productos y adquisición de

competencias) para dar cuenta, no sólo de los aprendizajes individuales, sino además, del

trabajo en equipo, ya que llevar a cabo la realización del proyecto ambiental de reciclaje

involucra la participación y la integración de voluntades y el desarrollo de roles específicos.

Precisamente el abarcar un fenómeno de estudio, complejo o no, es factible de que

escapen observaciones, análisis, reflexiones que pueden encontrarse en la mente y en la

praxis de un par que las puede compartir con los demás. El trabajo en solitario es menos

enriquecedor.
Es vital contar con un proyecto debidamente estructurado en que cada integrante del

equipo se sienta identificado y posibilite la interacción, el respeto, intercambio y

participación, con lo cual cada uno se sentiría parte fundamental y motivado porque su

actuar es significativo y de valor dentro del grupo. Todos los integrantes deben tener claro

su accionar, el desempeño que realizan y las responsabilidades que le competen. El

proyecto debe responder a una visión de futuro compartida, a una planificación organizada

en que cada uno entienda qué y cómo debe realizar su labor.

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