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Vigencia del pragmatismo filosófico en nuestros días

El ser humano ha orientado su indagación hacia cada rincón de la realidad,

desde el inicio de su existencia se ha dedicado en gran parte de cubrir un vacío

que posee de forma innata, las respuestas a sus dudas. En cada interrogante,

en cada instante sorprendente que ha experimentado el hombre ha inclinado su

duda hacia la creación o descubrimiento de una disciplina que se enfoca a cada

tipo de problemática que surge en su sorprender cuando contempla algo de la

totalidad de lo real, es decir, la disciplinas filosóficas. Estos conjuntos de saberes

que poseían una direccionalidad exclusiva a un problema específico, surgieron

según el contexto, coyuntura, o conformidad de sociedad en la que se

desenvolvió el individuo. En la antigua Grecia, las diferentes problemáticas

políticas y jurídicas que suscitaron en aquella época, estimularon el nacer de la

preocupación por la naturaleza del hombre en sus aspectos sociales,

cognoscitivos, perfeccionamiento, ocio, el concepto del hombre libre, del hombre

esclavo, etc., creando así lo que conocemos hoy como la Antropología filosófica,

de igual forma en la edad moderna con la revolución francesa, la aparición del

liberalismo, y otras más terminó reforzando lo que ahora conocemos como

Gnoseología o también conocida como la “problemática del conocimiento”.

En cada época la filosofía por medio de sus disciplinas ha trabajado

problemáticas del conocimiento, de la belleza, de la moral, del conocimiento

científico, problemática del ser y de los valores, etc. Cada conjunto de

conocimiento que se ha centrado en una problemática que al inicio de los

tiempos sirvió a nivel propedéutico para poder auxiliar algunas ciencias,

humanidades, artes etc. La gnoseología como disciplina filosófica apoyo en gran

calidad de fuentes a la psicología, que hoy en día les debe bastante a filósofos
del conocimiento como platón, Aristóteles, Los sofistas, Kant entre otros. De igual

manera la Física, matemática, geometría entre otros fue muy bien impulsada en

sus inicios con las problemáticas filosóficas que trabajaron muchos filósofos

como Tales de Mileto, Pitágoras, Rene Descartes, Venn Euler, es decir, la

filosofía se dividió en grandes disciplinas que de forma indirecta alimentaron el

conocimiento científico gracias a su contemplación de la realidad en la que se

desenvolvió y originaron que estas ciencias puedan obtener una direccionalidad

científica, La filosofía actuó como Madre o cuna de todas las ciencia, ante el

estudio de una realidad, dio de lactar a cada ciencia para que se fortalezca y

pueda aplicar un conjunto de conocimientos sobre una determinada materia.

Ya desde la revolución industrial el conocimiento se ha pragmatizado

esencialmente a lo que el mercado necesita, a nivel social, económico, político,

todo jira y se ve influenciado según lo que la industria involucre, y ello implica

también el conocimiento que las ciencias y humanidades de nuestra actualidad

necesitan para que la prevalencia del sistema actual, que se rige a nivel global.

La era en la que nos desenvolvemos es también conocida como la era del

conocimiento y de la informática donde todo conocer y saber está expuesto a la

recepción mundial por medio de la diversidad de la información por la redes

informáticas como el internet, la tv satelital etc. Con ello pareciese que la filosofía

ha dejado de perpetuar ese impulso que las ciencias y humanidades en un

momento dependieron de forma inminente de dicho saber reflexivo que les

estimulaba al escudriñamiento y la problemática que cada conjunto de

conocimientos sistematizados como las ciencias, necesitaba para que su

direccionalidad pueda seguir puliéndose como en sus orígenes. Hoy en día cada

ciencia demuestra un avance totalmente diferente eh independiente a la


manipulación filosófica que esta involucre, creando así la idea, y porque no

decirlo también, la práctica de que la filosofía a su modo de aplicarse en la

actualidad, termina optando un carácter obsoleto que no apoya el bienestar de

las ciencias y las humanidades como en algún momento estás dependieron en

un nivel significativo. La actualidad ha demostrado en su versatilidad y agresiva

aceleración informática que el conocimiento filosófico se ha vuelto una

cronología histórica que sirve como un museo de pensamientos que en un

momento orientaron la versatilidad cognoscitiva que el hombre necesito para que

pudieran madurar a nivel científico muchas ciencias y humanidades.

Hoy en día se lleva a cabo una gran polémica sobre si la filosofía debería ser

parte de un régimen pedagógico, tanto en la escuela como en la los centros de

estudios superiores, institutos o universidades. Dicha polémica implica si la

filosofía posee un nivel pragmático que sirva en nuestros días al conocimiento

científico y a la preparación educativa que necesita el estudiante tanto de

pregrado como de postgrado. Para la comunidad Filosófica en defensa de la

filosofía menciona que la filosofía genera el nivel crítico constructivo del

conocimiento, no cayendo en la dogmática gnoseológica sino que implique un

nivel juicioso del saber científico para que dialécticamente esta pueda como diría

Karl Popper en su teoría del falsa sionismo, contradecir constantemente para

mantener viva la dinámica del saber y su crítica constante que haga que este no

se estanque sino que sea transcendental. Por el lado de la visión pragmática se

menciona que la filosofía en la actualidad solo posee una cualidad más histórica

que critica, puesto que solo trabaja temas filosóficos de la antigüedad que hoy

por hoy no beneficia de alguna forma a las ciencias, puesto que el contexto de

hoy no lo amerita, y genera un grado de obsolescencia a la dinámica científica.


Esto último representa un problema perceptivo a nivel de técnica, que muchas

de las veces la comunidad científica categoriza como “ciencia”. Debemos tener

en cuenta que el conocimiento científico necesita de una política que sepa

dinamizar, filtrar y regular el saber para poder tutelarlo a nivel científico, es decir,

necesitar una herramienta que nos diga, cuando es o no es un conocimiento

científico? ¿De qué forma se dinamiza la ciencia? ¿Cuándo es ciencia? ¿Cuándo

un conocimiento se vuelve científico? ¿Qué métodos usa la ciencia? Para esta

problemática, para esta política científica la filosofía entrego a la ciencia a modo

de usufructo, la disciplina filosófica conocida como EPISTEMOLOGÌA, que es la

disciplina que estudia el problema del conocimiento científico, y es de la que

ninguna ciencia, escapa por más pragmatismo que suscite la deficiencia y

obsolescencia de la filosofía en sí. Pareciese contradictorio mencionar que es la

filosofía una herramienta obsoleta que en nuestros días no aporta nada a la

ciencia y su dinámica, cuando las ciencias para su constante avancen, aplica

investigaciones científicas que poseen la estructura y sistema científico que la

epistemología les provee. Podríamos acaso mencionar que la Epistemología se

ha desligado de la filosofía, para volverse más herramienta de la Ciencia? Pero

esta disciplina filosófica encargada del problema científico necesita consigo una

constante alimentación que pueda reforzarla inmunológicamente ante los

problemas que nuestra sociedad actual necesita y aquellos refuerzos que la

epistemología necesita son provistos tanto de la ciencia, como la de la filosofía.

Cada ciencia necesita de la investigación, porque el conocimiento científico

posee una característica peculiar, que es la dinámica, un dialéctica que conforma

su razón de ser, investigación que da lugar a una tesis, la cual con el paso de

otras investigaciones producen una antítesis, que posteriormente se termina


consiguiendo una síntesis, que a su vez, retorna a una naturaleza de tesis y así

el ciclo científico continua.

Partiendo de estas condiciones en la que se relacionan de forma tan inminente

la filosofía, la ciencia, la investigación y el pragmatismo que nos ha hecho olvidar

que en todo momento de la historia y de las investigaciones científicas, se ha

terminado haciendo filosofía, y que es la filosofía dentro de las ciencias, el motor

que lo impulsa a trascender cognoscitivamente a las problemáticas que la

realidad nos presenta.

El problema suscita en que el Conocimiento filosófico se ha expresado de forma

“tácita” que ha generado una apreciación falsa, de que la filosofía no está ya

presente ni posee utilidad para nuestras actuales ciencias. Además teniendo en

cuenta que las ciencias se han vuelto más técnicas que epistemológicas por la

falta de investigación que existe, creando de esa forma una neblina de utilidad

pragmática que no nos permita ver cuánto auxilio nos otorga el conocimiento y

los saberes que solo la filosofía nos otorga.

La filosofía existe como una ingeniería cognoscitiva que permite problematizar

los conocimientos a fin de profundizar y analizar segmentos por segmentos que

las ciencias por si solas no podrían realizar de modo sistemático, y así se ha

suscitado a través de la historia. El saber filosófico actuó como un propulsor que

inicialmente dio origen a las ciencias que hoy conocemos.

Como se ha mencionado antes, el conocimiento filosófico actúa como una

ingeniería gnoseológica, es decir, presenta una capacidad que permite al filósofo

a modo de técnica, la facilidad de problematizar todo, aun a la misma ciencia,

basándose en las distintas disciplinas, enfoque, paradigmas, métodos, axiomas


que la filosofía posee consigo. Es por ello que actualmente la filosofía debería

continuar con lo que inicialmente trabajo con las ciencias, es decir, darles de

lactar con esa misma problematización con las que las ciencias nacieron, para

que de ese modo la dinámica científica en cada conjunto de conocimientos que

trabajan una materia, no se vean afectadas por un pragmatismo técnico que

compete a las necesidades de nuestra actualidad.

El filósofo de nuestros días no debe delimitarse a seguir cerrado en su esfera

egoísta de solo hacer “Filosofía” y problematizarse solo en las disciplinas que

consigo llevan. Sino que el conocimiento científico debe seguir ampliándose en

auxilio de otras ciencias que lo necesitan, y para ello es menester el estudio del

filósofo no solo en la filosofía, sino también a nivel profesional en un conjunto de

conocimientos en otra materia, que le permita aplicar toda esa ingeniera que es

la filosofía, en una ciencia para que así está última pueda ser lo más explotada

posible a nivel científico. La cronología de varias ciencias posee dentro de sí,

aportes científicos que fueron realizados por estudiosos de dichas materias, pero

que también fueron filósofos, como el caso de Euler y su aporte a las

matemáticas, Hans Kelsen que fue jurista y filósofo del derecho, dando unos de

los más grandes aportes que el Derecho hoy y siempre se lo deberá, Marx que

también fue filósofo y economista dio grandes aportes a la económica y también

a la filosofía, Noam Chomsky como filósofo y Lingüista, Ludwig Wittgenstein

como filósofo y lógico, entre otros grandes personajes que a modo filosófico, en

sus respectivas ciencias de profesión, aplicaron dicha problematización logrando

grandes avances para el conocimiento científico.

Entonces hay una vigencia del conocimiento filosófico a nivel pragmático en

nuestros días? La respuesta que a modo de lo expuesto cabe mencionar, es que


el conocimiento filosófico, nunca dejará de estar presente en el conocimiento

científico, que a nivel actual se ha enfatizado más por la composición técnica que

científica. La primacía de la filosofía en la ciencia estará vinculada de forma

pragmática ya sea directamente por aquellos científicos que también fueron

filósofos y aplicaron la problematización de los problemas de la filosofía dentro

de la ciencia en la que ellos se desenvolvieron y lograron grandes avances

científico filosóficos, como indirectamente aquellos científicos que usan la

epistemología a nivel de investigación científica en sus propias ramas y ciencias.

La filosofía debe ser aplicándose tanto en las escuelas, como universidades pero

a modo panorámico, no como una cronología histórica sobre “historia de las

ideas de la filosofía” sino como mecanismo de aplicación para que las ciencias

puedan optar por un papel más científico, que técnico. Todas las ciencias a nivel

de investigación deberían seguir una instrucción filosófica, muy fuera de lo que

la epistemología les provee con sus tratados científicos, es por ello que tanto

ciencia como filosofía necesitan estar cohesionados a nivel académico, como los

filósofos necesitan salir de su burbuja filosófica y estudiar alguna materia

científica para aplicar el conocimiento filosófico en aquellas ciencias, como

grandes figuras lo han realizado en el pasado.