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ASPECTOS CLÍNICOS DE GLOCONEOGENESIS Y CONTROL DE LA

GLUCOSA EN LA SANGRE
Cuando se supera el umbral renal para la glucosa se produce glucosuria
Cuando la glucosa aumenta en sangre hasta cifras relativamente altas, los riñones
también ejercen un efecto regulador. Los glomérulos filtran de manera continua la
glucosa, pero en circunstancias normales se resorbe por completo en túbulos
renales mediante transporte activo y sus capacidades del sistema tubular para
resorber glucosa es limitada a un índice de 2mmol/min, y en la hiperglucemia (como
ocurre en la diabetes mellitus mal controlada), el filtrado glomerular puede contener
más glucosa que la que es posible resorber, lo que da por resultado glucosuria. Esta
última sobreviene cuando la concentración de glucosa en sangre venosa excede
alrededor de 10mmol/L; esto se llama umbral renal para la glucosa.
La hiperglucemia puede aparecer durante el embarazo y en el recién nacido
Durante la gestación, el consumo de glucosa por el feto aumenta, y hay riesgo de
hipoglucemia materna y quizá fetal, en particular si hay intervalos prolongados entre
las comidas o por la noche. En los prematuros con peso bajo al nacer, son
susceptible a la hipoglucemia, por poseer poco tejido adiposo para que se
proporcione ácidos grasos libres, las enzimas del gluconeogénesis de cualquier
modo depende de un aporte de los ácidos grasos libres para obtener energía. Hay
poco glicerol, que por lo normal se liberaría a partir del tejido adiposo, disponible
para gluconeogénesis.
Al medir la tolerancia a la glucosa es posible determinar la capacidad del
cuerpo para utilizarla.
La tolerancia a la glucosa es la capacidad para regular su concentración después
de la administración de una dosis de prueba de glucosa así mismo la tolerancia a la
glucosa se ve afecta a la diabetes mellitus tipo 2, (N Y DDM) como resultado la
sensibilidad alterada de los tejidos a la acción de la insulina.
 La resistencia a la insulina relacionada con obesidad (y en particular con la
obesidad abdominal) que conduce a la aparición de hiperlipidemia, y luego a
aterosclerosis y cardiopatía coronaria, así como a la diabetes lo manifiesta,
se conoce como el síndrome metabólico.
 La tolerancia a la glucosa también esta alterada en situaciones en las cuales
hay daño del hígado, en algunas infecciones y en respuesta a algunos
fármacos, así como en circunstancias que llevan a hiperactividad de la
hipófisis o corteza suprarrenal debido al antagonismo de las hormonas
secretadas por estas glándulas a la acción de la insulina.
ASPECTOS CLÍNICOS DE LA VÍA PENTOSA
El deterioro de la vía de la pentosa fosfato conduce a hemolisis
Los defectos genéticos de la glucosa 6-fosfato, y deshidrogenasa deterioro
consiguiente de la generación de NADPH, son frecuentes en poblaciones de origen
mediterráneo y afrocaribeño.
 El gen está en cromosoma X, de modo que los afectados son principalmente
los varones, alrededor de 400 millones de personas portan un gen mutado
para la glucosa 6-fosfato deshidrogenasa, lo que hace que sea el defecto
genético más frecuente, pero la mayoría es asintomática.
 En algunas poblaciones, la deficiencia de la glucosa 6-fosfatasa es
suficientemente común como para que se considere un polimorfismo
genético.
 La distribución de genes mutantes corre parejas con la del paludismo, lo que
sugiere que ser heterocigoto confiere resistencia contra el paludismo lo que
sugiere que ser heterocigoto confiere resistencia contra el paludismo. El
defecto manifiesta como lisis de eritrocitos (anemia hemolítica) cuando los
pacientes susceptibles quedan sujetos a estrés oxidativo.
La alteración de la vía del ácido uránico se produce por defectos enzimáticos
y por algunos medicamentos.
La enfermedad hereditaria benigna pentosuria esencial, aparecen cantidades
considerables de L-xilolusa en la orina, debido a falta de la enzima necesaria para
reducir L-xilulosa. Aunque la pentusoria es benigna y no genera consecuencias
clínicas, la xilulosa es una azúcar reductora y puede dar resultados positivos falsos
cuando se mide la glucosa orinaría usando reactivo cobre alcalinos. Diversos
fármacos aumentan el índice al cual la glucosa entre a la vía del ácido uronico.
Cargar el hígado con fructosa puede potenciar la hipertriacilglicerolemia,
hipercolesterolemia e hiperuricemia
En el hígado, la fructosa incremente la síntesis de ácidos grasos y triacilglicerol, y
la secreción de VLDL, lo que da pie a hipertriacilglicerolemia e incremento del
colesterol LDL que en potencia es aterogenico, esta se debe a que la fructosa entra
al glucolisis por medio de la fructocinasa, y la fructosa 1- fosfato resultante sortea el
paso regulador catalizada por la fosfofructocinasa. Más aun la carga aguda del
hígado con fructosa, como llega a suceder con la administración por vía intravenosa
lenta o luego de ingestiones muy alta de fructosa, causa secuestro de fosfato
inorgánico en la fructosa 1. Fosfato y síntesis disminuida de ATP.
Los defectos del metabolismo de la fructosa suscitan enfermedad
Una falta de fructucinasa hepática genera fructosoria esencial, una enfermedad
benigna y asintomática. la falta de aldolasa B, que divide a la fructosa un 1-fosfato,
lleva a intolerancia hereditaria a la fructosa, caracterizada por hipoglucemia
profunda y vomito después del consumo de fructosa (o de sacarosa, que da fructosa
en el momento de la digestión).
Las dietas con bajo contenido de fructosa, sorbitol y sacarosa son beneficios para
ambas enfermedades. Una consecuencia de la tolerancia hereditaria a la fructosa,
1,6 – bisfosfatasa es la hipoglucemia inducida por fructosa a pesar de la presencia
de reservas altas de glucógeno, debido a que la fructosa 1- fosfato y 1,6 bifosfato
inhiben de modo alosterico el glucógeno fosforilasa hepática.