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La lógica matemática ha tratado método de la "relación de nombre". tión de los universales es compleja, de
el asunto con frecuencia. A Frege se NOMINALISMO. En la llamada suerte que no es fácil adscribir dicho
debe ya la famosa distinción "disputa de los universales" (véase autor determinadamente a una posi-
el sentido (Sinn) y lo denominado o durante la Edad Me- ción nominalista stricto sensu.
con la in- dia, el nominalismo, nomina- Desde el punto de vista filosófico,
dicación de que puede haber más lista o "vía nominal" consistió grosso el nominalismo medieval tiene antece-
de una denominación para el mismo modo en afirmar lo siguiente: las es- dentes en posiciones adoptadas por
Nos hemos referido a este pecies y los géneros y, en general, los filósofos antiguos. Así, algunos auto-
punto en varios artículos (véase prin- universales no son realidades anterio- res escépticos pueden ser considera-
cipalmente CONNOTACIÓN, DENOTA- res a las cosas, según sostenía el rea- dos como nominalistas. Además, en el
CIÓN). En la literatura lógica con- lismo (v.) o "platonismo", ni realida- modo como Porfirio planteó para la
temporánea es usual introducir la des en las cosas, según mantuvieron Edad Media la cuestión de los uni-
doctrina del nombre en relación con los llamados oportunamente "concep- versales (v.), se ve claramente que
la distinción entre el uso y la men- tualismo" (v.) y "realismo modera- una de las posibles era la
ción. Nos hemos referido a este pun- do", o sino que son luego llamada "nominalista" o por lo
to no sólo en mención (v. ), sino solamente nombres ( nomina ) o térmi- menos "conceptualista": es la posición
también en (v.). Esta nos, vocablos por medio de que Porfirio describe al decir que los
doctrina tiene un precedente en la los cuales se designan colecciones de géneros y las especies pueden ser pre-
teoría escolástica de las individuos. Según el nominalismo, por sentados como "simples concepciones
con la diferen- tanto, solamente existen entidades in- del espíritu". Sin embargo, sólo en la
cia de que en la doctrina medie- dividuales; los universales no son en- Edad Media y luego en las épocas
la jerarquía de lenguajes no era tidades existentes, sino únicamente moderna y contemporánea el nomina-
infinita. términos en el lenguaje. lismo ha ocupado un lugar central en
Entre los lógicos y semánticos que Esta de la posición no- la serie de actitudes posibles acerca
han el problema del nom- minalista no tiene en cuenta los diver- de la naturaleza de los universales.
bre merece especial mención Rudolf sos matices de la "vía nominal" du- A los nominalistas se opusieron so-
Carnap. En and rante la Edad Media ni tampoco las bre todo los realistas, como San An-
(Cap. dicho autor ha analizado por las cuales algunos filóso- selmo, que calificaba a los primeros
el método de la "relación de nom- fos adoptaron dicha "vía". En gene- de "dialécticos de nuestra época". En
bre". Se trata, a su entender, de un ral, suele de dos períodos de efecto, los realistas no podían admitir
método alternativo de análisis semán- florecimiento del nominalismo en la que un universal fuera solamente una
tico más usual que el método de la Edad Media: uno, en el siglo en el y que ésta pudiera ser definida,
extensión y la intensión. Tal método que se distinguió Roscelino de según hizo como et
consiste en considerar expresiones co- piègne, y otro, en el siglo en el como un "soni-
mo nombres de entidades que se distinguió En ambos do y percusión sensible del aire". No
o abstractas) según tres principios: casos, la posición nominalista podían admitir, en suma, que un
(1) cada nombre tiene exactamente raíces filosóficas. En los dos casos, versal fuera solamente un
un nominatum; (2) Cualquier enun- además, pero especialmente en el úl- un "soplo" (de la voz), un "sonido
ciado (o, mejor, sentencia) habla timo, se adoptaba esta posición por- proferido". En rigor, si un universal
acerca de los nombres que aparecen que se suponía que admitir universa- fuera lo sería
en él; (3) Si un nombre que aparece les en la mente de Dios era una realidad física. En tal caso, los
en una sentencia verdadera es susti- limitar de algún modo la omnipoten- nombres serían un "algo", una "cosa",
tuido por otro nombre con el mismo cia y admitir universales (ideas, res, y como tal habría que decir algo
nominatum, la sentencia sigue siendo formas) en las cosas era suponer que de ella. Lo que pudiera decirse de los
verdadera. Carnap analiza los proble- las cosas tienen, o pueden tener, sonidos como res sería dicho por me-
mas que ofrece la duplicación inne- o modelos propios, con lo cual tam- dio de un "universal", el cual estaría
cesaria de los nombres manifestada bién se limita la omnipotencia divina. por lo menos "en los sonidos" en
en algunos sistemas donde se usan Pero dentro de estas analogías cuanto "instituciones de la naturale-
nombres distintos para propiedades diferencias. Dilthey ha indicado que za". Con ello el nominalismo carece-
y para las correspondientes clases. la diferencia principal entre las dos ría de base. Estas objeciones (o, más
Según dicho autor, un nombre para corrientes nominalistas medievales exactamente, este tipo de
la propiedad Humano y un nombre consiste en que en Occam el nomina- de autores realistas o, por lo menos,
distinto para la clase Humano no lismo está vivificado por el volunta- no nominalistas, obligaron a los parti-
sólo tienen la misma extensión, sino rismo, cosa que, según dicho autor, darios de la vía nominal a precisar el
también la misma intensión. Un nom- no sucede en Roscelino. Algunos au- significado de su posición. No pode-
bre para una clase debe, pues, ser tores, por lo demás (como Paul Vig- mos extendernos aquí sobre las sutiles
introducido mediante una regla que manifiestan que el primer cla- distinciones presentadas al efecto, y
se refiera exactamente a una propie- ro tipo de nominalismo medieval no menos todavía sobre las razones
dad. Según Carnap, la de se halla en Roscelino, sino en Abelar- frecuencia, que lle-
Frege antes apuntada entre el sen- do pero ya hemos visto en el varon a unos u a otros a adoptar tal
tido y lo denominado o nominatum artículo correspondiente que la posi- o cual versión de la posición nomina-
es una forma particular del citado ción de Abelardo respecto a la cues- lista. Indicaremos simplemente lo si-
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con el fin de mantenerse en limitan a significarlas. Pero pueden entidades abstractas (ideas, universa-
sus posiciones, el nominalista tiene admitirse otras versiones del nomina- les), y que sólo existen entidades
que poner en claro lo que entiende lismo de la Edad Media y, sobre to- concretas Las diferen-
por nomen, vox, etc. Si insiste en que do, puede acentuarse más o menos, cias aparecen cuando se trata de in-
un nomen es una realidad física, en- en el nominalismo, el convencionalis- dicar qué función tienen las supuestas
tonces tiene que adoptar una posición mo, el terminismo, etc. entidades abstractas.
que se dio oportunamente con el Es frecuente leer que la filosofía Varias tendencias filosóficas con-
nombre de (v. ) y que moderna ha sido fundamentalmente temporáneas han sido explícitamente
se ha manifestado contemporánea- nominalista. Así, por ejemplo, Jac- nominalistas. Tal ha sucedido, por
mente el nombre de ques Maritain ha escrito que una gran ejemplo, con diversas formas de neo-
( v. Pero entonces se plantea cantidad de tendencias —neokantia- (v.) y también con varias
la cuestión de cómo reconocer bajo nos, neopositivistas, idealistas, prag- especies de intuicionismo e
términos o "inscripciones" el matistas, neospinozistas, neomísticos, Nos limitaremos aquí a al-
mismo nombre. Algunos autores han etc., son nominalistas y "desco- gunos ejemplos.
hablado al efecto de o nocen a fondo el valor de lo abstracto, Ernst von ha
"semejanza", pero otros han indicado de esa inmaterialidad más dura que defendido el nominalismo (Cfr. obra
que un nombre o voz puede expre- las cosas, aunque impalpable e inima- en en a la teo-
sarse o por escrito) en di- ginable, que el espíritu busca en el ría de los universales de Husserl. Este
ferentes tiempos y espacios y seguir corazón de las cosas", de modo que autor mantenía que las teorías sobre
siendo, sin embargo, el mismo nombre abrazan el nominalismo porque "te- los objetos universales han estado do-
o voz a causa de la permanencia de niendo el gusto de real, carecen del minadas por tres falsas concepciones:
su Para un nominalista sentido del ser" (Degrés du primero, por la hipóstasis metafísica
esta significación no puede derivarse 5 Maritain se funda para ello en de lo universal (realismo en sentido
de las cosas, como si ellas mismas lle- la idea de que la mayor parte de los segundo, por la hipósta-
varan su significación; deberá origi- filósofos modernos se adhieren a una sis psicológica de lo universal (rea-
narse, pues, por medio de una "con- cierta teoría de la abstracción (véase lismo ; tercero, por el
vención". Pero, en todo caso, no es lo Y Aunque equívoco del nominalismo, "que en
mismo ser un nominalista de tipo ter- hay algo de verdad en esta tesis de sus diferentes formas cree poder in-
o inscripcionista que un Maritain, estimamos que es excesiva- terpretar lo universal por lo que res-
nominalista del tipo que podríamos mente general. En efecto, si nos ate- pecta al objeto y al acto mental,
llamar "conceptualista" ( admitiendo nemos a una concepción un poco es- convirtiéndolo en particular". Áster
que lo que caracteriza por lo pronto a tricta del nominalismo, no podremos rechaza estas críticas de Husserl y
un concepto es su En decir que la filosofía moderna (o mo- mantiene que la universalidad concre-
todos los casos los nominalistas afir- derna y contemporánea) haya sido ta de las esencias de que Husserl ha-
man que los nombres no se hallan fundamentalmente nominalista. Es bla es sólo una ficción. Nelson Good-
extra (ya sea en las cosas harto dudoso, por ejemplo, que hayan man (v.) y W. van Quine (v.) han
mismas, ya en un universo indepen- nominalistas autores como Spino- defendido lo que han llamado un
diente de nombres y za o Hegel. Desde luego, no lo ha "nominalismo constructivo". Estos au-
sino ín anima. Pero el matiz de nomi- sido Husserl. El propio Locke no fue tores manifiestan "no creer en entida-
nalismo adoptado depende del modo nominalista, sino más bien conceptua- des abstractas", pero reconocen que
como se entienda este estar anima. lista y hasta realista moderado. No- esta declaración de principios es de-
Esto explica que, como ya indicaba minalistas han sido, en cambio, auto- masiado vaga y es menester precisar-
Victor Cousin en su introducción a su res como Hobbes, Berkeley y Con- la. Nelson Goodman sobre todo ha
edición de escritos de Abelardo aun cuando cada uno de ellos precisado y elaborado la mencionada
pág. el lo lo haya sido en diversa proporción y doctrina como doctrina según la cual
menos el haya oscilado por motivos distintos. Así, Hobbes y "el mundo es un mundo de indivi-
de continuo entre un Condillac fueron prácticamente duos". "El nominalismo, tal como lo
(que, a su vez, se aproxima al realis- en tanto que Berkeley concibo . no equi-
mo moderado) y un terminismo o no- negaba que pudiera hablarse con sen- vale a la exclusión de entidades abs-
minalismo sensu. Al final de la tido de ideas abstractas, pero admitía tractas, espíritus, insinuaciones de
Edad Media el nominalismo que se las "ideas generales". Por otro lado, inmortalidad o nada de este tipo; re-
impuso fue el expresado por Hobbes y Condillac basaban su no- quiere únicamente que cuanto es
(véase GUILLERMO DE OCCAM), lla- minalismo en una cierta idea de la admitido como una entidad, sea con-
mado por ello el princeps nominalium, ciencia y del lenguaje científico, en cebido como un individuo. Un deter-
y por la schola nominalium, llamada tanto que Berkeley fundaba su nomi- minado filósofo, nominalista o no,
asimismo "terminismo". Este nomina- nalismo en supuestos teológicos simi- puede imponer requisitos muy estric-
lismo consiste grosso modo en soste- lares a los de Occam. Según hemos tos sobre lo que va a admitir como
ner que los signos tienen como fun- indicado en el artículo UNIVERSALES, entidad. Mas por razonables que sean,
ción el es decir, el puede hablarse de un nominalismo y por más íntimamente ligados que
"estar en el lugar de" las cosas desig- moderado, de uno exagerado y de uno se hallen al nominalismo tradicional,
nadas, de modo que los signos no son absoluto. Todas estas especies de no- los citados requisitos son, a mi en-
propiamente de las cosas, sino que se minalismo afirman que no existen tender, enteramente independientes
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del nominalismo. Tal como lo descri- zar ninguna verdad absoluta y, de Theories of 1962 [Wijsgeri-
bo, el nominalismo exige sólo que to- consiguiente, permite la tolerancia. ge teksten en studies, ed. C. J. de
das las entidades admitidas, sean lo De este modo, Pribram la Vogel y K. — Sobre el
que fueren, sean tratadas como indi- crisis de la cultura occidental no nominalismo moderno: H. Spitzer,
viduos" (véase art. de N. Goodman Nominalismus und Realismus in der
como una "falta de sino como neusten deutschen mit
en op. cit. pág. 17). signi- un "exceso de fe". Todo dogmatis- ihres Verhältnis zur
fica negarse a concebir nada como mo es, así, enemigo del nomina- modernen Naturwissenschaft,
una clase, y también negar que dos lismo, el cual representa la forma A. von Meinong, tomo I (Zur Ge-
entidades distintas estén hechas de de pensar correspondiente al empi- chichte und Kritik des modernen
las mismas entidades. "En el mundo rismo, al antiabsolutismo y, de un minalismus, 1877), de los
del nominalismo, si comenzamos con modo general, a la aspiración a la dien. — K. Grube, Ueber den Nomi-
cualesquiera dos entidades distintas y libertad. nalismus in der neueren
seccionamos cada una de ellas tanto Las formas de nominalismo antes und Philosophie, 1890
como queramos (tomando partes, par- descritas son por lo común de carácter (Dis.) el libro antes citado de A.
tes de partes, llegamos siempre "epistemológico"; se refieren a juicios — El libro de E. von
a alguna entidad que se halla conte- de carácter cognoscitivo más bien que Aster a que se ha hecho referencia en
nida en una, pero no en otra de nues- el texto del artículo es: Prinzipien der
a juicios de carácter valorativo. Sin Erkenntnislehre. Versuch einer Neu-
tras dos entidades originales. En el embargo, estos últimos están asimismo begründung des Nominalismus,
mundo del platónico, por el contrario, de algún modo implicados en toda — El articulo de Nelson Goodman y
hay por lo menos dos distintas entida- concepción nominalista. Puede, de to- W. van Quine es: "Steps a
des que podemos seccionar del modo dos modos, hablarse de un nominalis- Jour-
indicado (tomando miembros, mo relativo a valores que ha nal of Logic, XII
bros de miembros, de modo que llamado "nominalismo ético": es el 105-22. — El de Nelson Goodman
lleguemos exactamente a las mismas nominalismo expresado, por ejemplo, es: "A World of Individuais", en I.
entidades" (op. 19). El en el emotivismo ). Contra tal M. A. Church, N. Good-
"principio nominalismo" puede man, The Problem of Universals. A.
nominalismo en la Symposium, 1956, págs. 15-31. —
ser por ello: "ninguna distinción de forma que ha adoptado en el relati- Véase, además, Uuno Unter-
entidades sin distinción de conteni- vismo se dirige Scheler (Der suchungen zur symbolischen Logik.
do"; es decir, "para un sistema nomi- in der Ethik, Parte II, Kritik des Nominalismus und Grund-
nalista no hay dos cosas distintas que cap. l, § alegando que supone, a legung der logistischen Zeichentheorie
tengan los mismos átomos; cosas dis- su entender erróneamente, que no hay 1935 [Acta
tintas pueden ser engendradas sólo a experiencias morales peculiares y que ca Fennica]. — R. M. Martin, "A
base de diferentes átomos; todas las todo juicio de valor es una mera apre- Note on Syntax", Jour-
no identidades entre cosas, son réduc- nal of Symbolic Logic, XIV
ciación "subjetiva" incapaz de apre- 266-87. — "A Note on No-
tibles a no identidades entre sus áto- hender nada en la realidad moral. minalism and
mos" [entendiendo por algo Sobre el nominalismo medieval: Journal of Symbolic Logic, XIV
así como "elemento Paul art. en (1949), Para la concepción
cit., pág. El nominalismo sigue el Dictionnaire de Théologie catholi- nominalista del mundo: K. Pribram,
por ello estrictamente la regla que, de of 1950.
non neces- t. XI, col. 717-784; del mismo Vig-
naux, el opúsculo Nominalisme au
a diferencia del platonismo siècle, 1948 [Conférence Al- Algunas veces se ha usado
(realismo), que multiplica, o tiende a bert Le — Canella, para designar la ciencia de las leyes
multiplicar, las entidades prodigiosa- nominalismo e el sentido jurídico de
mente, y, en rigor, ad 1908. — J. Der Nominalis- "nomología" equivale en este caso a
Una explícita concepción nomina- mus in der Frühscholastik, 1910. "ciencia del Derecho" y especialmen-
lista del mundo ha sido defendida A. Zur Geschichte des te a la parte más general de tal cien-
vigorosamente por Karl Pribram en Terminismus, 1911 Condil- cia. (v.) distinguió entre "no-
el libro mencionado en la bibliogra- F. Mauthner]. mología" y entendien-
fía de este artículo. Pribram afirma, Paul "Zur do por la primera la ciencia de las
der mittelalterlichen Scholastik. Die
en efecto, que hay cuatro grandes soziologische Bedeutung des Nomina- leyes morales, y por la segunda la
concepciones del mundo o, mejor (en der So- ciencia del origen o génesis de dichas
dicho, cuatro grandes "formas de Erinnerungsaufgabe für Max leyes. Husserl empleó en las Logische
pensamiento". Éstas son: la concep- Weber, ed. W. vol. II, 1923). Untersuchungen el término 'noología'
ción universalista tipo de los — H. Carré, arid y específicamente la expresión
escolásticos medievales); la concep- 1946. — H. Veatch, gía para designar la mate-
ción dialéctica tipo de los and 1954. — mática general o universal. El mismo
la concepción (del Heiko A. The of autor usó en Formale und transzen-
tipo de los fascistas o, en general, Theology: Gabriel and dentale Logik las expresiones
Late Nominalism, 1963.
de los y la concep- Textos de lógica medieval: L. M. de nomológicas' y
ción nominalista. Según Pribram, sólo Rijk, Lógica Modernorum. A. Contri- para designar respectivamente las
esta última corresponde a una so- bution to the of ciencias y el sistema de índole deduc-
ciedad libre, pues no pretende alean- nist Logic, I (On thé Century tiva. Según Husserl, los matemáticos
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