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LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO EN LA ECONOMÍA

La mayoría de las economías actuales se enmarcan en el sistema capitalista, y el mercado es su


principal instrumento de asignación de los recursos, dando respuesta a las tres cuestiones básicas de
qué, cómo y para quién producir. Pero en estas sociedades el sector público también tiene un
importante protagonismo y está muy presente en la economía. De ahí que se denominen a estos
sistemas de "economía mixta".

La intervención del Estado siempre ha tenido lugar en el funcionamiento de las economías


capitalistas, pero su grado de importancia ha variado a lo largo del tiempo.

Desde el comienzo de la revolución industrial a finales del siglo XVIII hasta la Primera Guerra Mundial,
imperó el liberalismo económico heredero de A. Smith, partidario de la no intervención del Estado
según el lema "Laissez-faire, laissez-passer, le monde va de lui même" (Dejad hacer, dejad pasar, el
mundo funciona solo).

Pero incluso en esta época de dominio ideológico del liberalismo económico el Estado jugaba un
papel en la economía, principalmente como guardián del orden social, garantizando mediante el
sistema institucional y jurídico la libertad para realizar contratos y la propiedad privada de los medios
de producción, básicos para que el sistema capitalista funcione.

Además, desde los inicios del sistema capitalista, el Estado ha actuado como corrector de los fallos y
limitaciones del mercado más destacados:

 Atendiendo las necesidades básicas colectivas, que el sector privado no satisface


suficientemente, mediante la prestación de servicios públicos tales como sanidad, seguridad,
justicia, educación, infraestructuras, etc.
 Controlando las actividades económicas que se configuran como monopolios naturales
(suministros de agua y energía, ferrocarriles, correos, etc.), para evitar que caigan en manos
de empresas privadas que las utilicen en su propio beneficio.

Por otra parte, la desigualdad en el reparto inicial de la propiedad y el propio funcionamiento del
sistema capitalista, que agranda esa desigualdad al transformar la riqueza en renta, ha sido siempre
objeto de críticas desde los movimientos sociales y los sindicatos, que han exigido al Estado medidas
correctoras de esta situación, con el fin de lograr una mayor equidad social.

A partir de la Primera Guerra Mundial, con el triunfo de la revolución socialista en Rusia en 1917, en
todas las economías capitalistas se empezó a plantear la necesidad de una mayor intervención estatal
en la vida económica. La Gran Depresión de los años treinta, generada por la crisis de 1929, tuvo un
fuerte impacto en este proceso, poniendo en duda las bondades del mercado como mecanismo para
garantizar el uso eficiente de los recursos.
La profunda depresión económica y la falta de confianza en los mercados favoreció un cambio en el
pensamiento económico, que planteó la necesidad de una mayor intervención del Estado en los
asuntos económicos. El resultado de este proceso fue un gran protagonismo del Estado, que asumió
la dirección y la organización de la economía durante las décadas de crecimiento económico tras la
Segunda Guerra Mundial.

La llamada crisis económica del petróleo, en los años setenta del siglo XX, frenó el crecimiento y
propició una vuelta a los planteamientos liberales. Los países dominantes, Estados Unidos y Reino
Unido, abanderaron la defensa del mercado como único mecanismo equilibrador de la economía,
rechazando la intervención estatal más allá de su papel como guardián del orden social.

A partir de los años ochenta del siglo XX y hasta la actualidad, todos los países económicamente
desarrollados han seguido, en menor o mayor medida, un proceso de privatizaciones y desregulación
de los mercados a nivel mundial, según los principios liberales.

Aunque la participación del Estado en la economía es común a todos los países capitalistas, existen
diferencias entre ellos respecto al peso del sector público en la vida económica.

El mercado organiza la producción y distribución de bienes y servicios mediante el mecanismo de la


formación de los precios a través de la oferta y la demanda. Los consumidores y las empresas
expresan sus preferencias mediante sus decisiones de compra y de venta de determinados bienes y
servicios según sus precios. Los posibles desajustes se eliminan variando los precios hasta llegar a un
equilibrio que cumpla las expectativas de ambas partes, demanda y oferta. Este mecanismo es
eficiente porque garantiza que lo que se produce es lo que quieren los consumidores, y además se
realiza con el menor coste posible. El problema es que este mecanismo no siempre funciona
correctamente, apareciendo los denominados fallos del mercado, que pueden resumirse así:

Los ciclos económicos. El sistema capitalista no consigue un crecimiento económico estable. Por el
contrario, las crisis periódicas generan inestabilidad y desconfianza en el futuro, con graves
consecuencias para todos los agentes económicos.

 Los bienes públicos. El mercado es ágil para responder a la demanda de bienes privados, pero
no es capaz de suministrar la cantidad de bienes públicos que la sociedad necesita.
 Las externalidades. Numerosas actividades económicas generan efectos externos en la
sociedad y en el medio ambiente, que el mercado no puede controlar.
 La ausencia de competencia. Las empresas capitalistas, en busca de un beneficio creciente,
tienden a apoderarse del mercado mediante la formación de monopolios o de acuerdos
oligopólicos para subir los precios o reducir la producción, situaciones ineficientes que
perjudican a la sociedad.
 La equidad social. El mercado genera una distribución de la renta muy desigual, quedando
marginados los más débiles.
2.

El estado interviene en la economía, básicamente, porque el mercado no es capaz, por sí solo, de


sostener el óptimo funcionamiento económico, ni de resolver los problemas causados por el mismo
mercado.

Keat y Young (p.647) plantean cinco funciones primordiales que el gobierno puede llevar a cabo en
una economía de mercado:

En primer lugar, proporciona un marco legal y social dentro del cual los participantes en el mercado
compran y venden bienes y servicios producidos con los recursos escasos de la economía.

En segundo término, el gobierno lucha por mantener la competencia en los mercados de bienes y
servicios al tratar de asegurar que ningún vendedor domine el mercado de una forma inequitativa.

En tercer lugar, el gobierno puede decidir jugar un papel en la redistribución del ingreso y la riqueza,
ya sea a través del sistema fiscal (particularmente a través de impuestos sobre la renta o el ingreso),
o bien, a través de diferentes tipos de subsidios gubernamentales y subvenciones para grupos de
Interés especial.

La cuarta función del gobierno, relacionada con el mercado, es la reasignación de recursos. De


acuerdo con la teoría económica, la falta de buena asignación de recursos se presenta cuando un
mercado tiene ciertas externalidades o efectos indirectos. Es decir, algunos de los beneficios o costos
asociados con la producción o consumo de un producto en particular se acumulan con otras partes
diferentes de los compradores o vendedores de un producto.

La quinta función principal del gobierno en una economía de mercado es la estabilización de la.
economía agregada. La economía de mercado es propensa a los altibajos de la actividad económica.
Los gobiernos pueden emplear políticas fiscales y monetarias para lidiar con los problemas de
desempleo e inflación, lo que generalmente ocurre en diferentes etapas del ciclo.

García-Durán (p.145), por su parte, expone dos tipos generales de intervención económica del Estado:

a. Intervención DIRECTA, es decir, el Estado actúa directamente como sujeto económico, con
tres formas fundamentales: las empresas públicas, la posible nacionalización de empresas o
actividades, y la planificación; aunque ésta, en una economía de mercado tiende a ser, por
todo lo expuesto, indicativa no imperativa, es decir, que los diferentes sujetos económicos
no están obligados a cumplir las indicaciones del Plan Económico. Si no, estaríamos en un
sistema económico de planificación central.

b. Intervención INDIRECTA o POLÍTICA ECONÓMICA, que es la forma más importante de


intervención en la economía de mercado. El Estado adopta medidas a partir de las cuales se
espera forzar un determinado comportamiento de los sujetos económicos, pero sin que
éstos estén obligados a dicho comportamiento, tan sólo inducidos a ello. Un ejemplo del que
ya hemos hablado: la devaluación de la moneda. Con ella veíamos que se pretendía
incrementar las exportaciones, pues éstas resultarán más baratas a los compradores
extranjeros: nada obliga, sin embargo, a las empresas a vender más afuera; podrán hacerlo,
tendrán las condiciones para ello, pero no están obligadas.

3.

Variables de actuación del Estado.

Las actuaciones de política económica del Estado inciden sobre un amplio número de variables y
relaciones económicas, tales como la producción, los precios, el empleo, los beneficios, el dinero, el
comercio exterior o la distribución de la renta.

Esta variedad se pone de manifiesto si se tienen en cuenta las formas o áreas de intervención, que
se resumen en:

Regulación para la defensa y promoción de la competencia perfecta frente al monopolio, que


comprende básicamente regulación de prácticas no competitivas, monopolios naturales y el Estado
como empresario en condiciones no monopolísticas.

Regulación económica: comprende la fijación de precios en casos de monopolios naturales y en otros


muchos, y regulación comercial internacional (arancelaria).

Regulación social: ordenación del medio ambiente (contaminación, salud, seguridad e higiene,
protección del consumidor, control del acceso a la actividad mediante licencias o figuras afines
(colegios profesionales, actividad bancaria, etc).

Suministro de bienes públicos y su financiación: gastos e ingresos públicos.

Actuación redistributiva estatal: redistribución a través del gasto público (pensiones asistenciales y no
asistenciales, salud, educación), a través de ingresos públicos (progresividad impositiva),
redistribución mediante regulación (salarios mínimos, alquileres de viviendas, etc).

Regulación del sistema no económico: derecho de contratos, derecho de la propiedad, derecho penal,
derecho procesal, etc.

Intervenciones macroeconómicas: a través de la política fiscal, monetaria y de comercio exterior.

Existen por tanto tres grandes ámbitos de intervención:

La producción de bienes y servicios por parte del Estado.

La regulación de la actividad económica y social (marco normativo).

La intervención sobre las grandes macromagnitudeseconómicas para influir en el crecimiento


económico, la estabilidad de precios y el equilibrio exterior.

Posicionamientos respecto a la intervención.

Intervención ajustada a los monopolios naturales y por el consumo indivisible de algunos bienes (los
primeros tienen costes decrecientes y los segundos coste marginal igual a cero). En el caso de los
bienes de consumo indivisible, el Estado no puede recuperar el coste de los mismos a través de un
precio, puesto que no pueden venderse, y sólo cabe la recuperación a través de la vía impositiva.

Intervención justificativa por la Economía de Bienestar: se interviene para solucionar los fallos de
mercado que impiden alcanzar soluciones de intercambio óptimo paretianas (se llega a soluciones
de bienestar colectivo). Así desde los 60 y 70 los Estados han desarrollado una amplia intervención
basada en la provisión de bienes públicos y políticas redistributivas.

Posicionamientos más críticos (neoliberales): la intervención estatal es una consecuencia de la


tendencia a la baja de los beneficios privados, y que obliga a la intervención en ciertos sectores que
no son rentables (como la sanidad, la educación, administración civil, etc). Hay incluso una posición
más crítica que aboga por la no intervención del Estado por considerar que dichas actuaciones en el
mercado son menos eficientes y que frenan la libertad de intercambio y la eficiencia del sistema
económico.

FALLOS DEL MERCADO: EXTERNALIDADES

Cuando un mercado produce efectos a otros sujetos que no son los compradores y vendedores que
actúan en él, a estos efectos colaterales les llamamos externalidades.

Hay cuatro posibles tipos de externalidades:

 Externalidades negativas en la producción: Las externalidades negativas en la producción son


muy comunes. Algunos ejemplos son el ruido de aviones y camiones, ríos y lagos
contaminados, la destrucción del hábitat de los animales, y la contaminación en el aire en las
grandes ciudades.

 Externalidades positivas en la producción: Las externalidades positivas en la producción son


menos comunes que las externalidades negativas. Dos ejemplos son la producción de miel y
de frutas.
 Externalidades negativas en el consumo: Las externalidades negativas en el consumo son
parte de nuestro diario vivir. El fumado en área reducidas expone la salud de los demás a un
riesgo; las fiestas ruidosas o los autos ruidosos molestan a los demás.

 Externalidades positivas en el consumo: Externalidades positivas en el consumo también son


comunes. Cuando usted se vacuna contra la gripe, todos los demás con quienes usted se
relaciona obtienen beneficios, o también cuando el propietario de un edificio histórico lo
restaura, todos los demás disfrutan al observarlo.

LOS BIENES PÚBLICOS Y LOS RECURSOS COMUNES

Estos bienes de uso gratuito se pueden agrupar en dos grandes categorías:

a) Bienes públicos. Son de libre acceso para todo el mundo (no se puede restringir su uso) y son
ilimitados (su uso por una persona no limita el uso por otros interesados).
Por ejemplo, las playas, los ríos, el aire, la defensa nacional, la seguridad ciudadana.

b) Recursos comunes. Son de libre acceso (no se puede restringir su uso) pero son limitados (su
uso por una persona se limita el uso por otros interesados).
Por ejemplo, la pesca, la caza, los servicios de urgencia de un hospital.

Los recursos comunes, al igual que los bienes públicos, son de libre acceso y su uso es gratuito, pero
se diferencian en que su utilización por una persona reduce las posibilidades de uso por las demás.

El problema es que al ser gratuitos se tiende a utilizarlos mas de lo conveniente, impidiendo su uso
por terceras personas que pudieran tener mayor necesidad.
DEMANDA

Demanda: conjunto de bienes o servicios que los consumidores están dispuestos a adquirir a cada
nivel de precios, manteniéndose constantes el resto de las variables, también se define como petición
de compra de un título, divisa o servicio.

 Demanda Agregada. Consumo e inversión globales, es decir, total del gasto en bienes y
servicios de una economía en un determinado período de tiempo.

 Demanda Derivada. La que es consecuencia de otra demanda. Así, la demanda de capitales y


de mano de obra depende de la demanda final de bienes y servicios.

 Demanda Elástica. Característica que tienen aquellos bienes cuya demanda se modifica de
forma sustancial como consecuencia de cambios en el precio de dicho bien o cambios en la
renta de los consumidores.

 Demanda Inelástica. Demanda que se caracteriza porque la variación en el precio de un bien


determinado apenas afecta a la variación de la cantidad demandada de ese bien, de forma
que queda manifiesta la rigidez de su demanda. En ocasiones esta relación es incluso
inexistente, y entonces se habla de total rigidez de la demanda.

 Demanda Exterior. Demanda de un país de bienes o servicios producidos en el extranjero.

 Demanda Interna. Suma del consumo privado y del consumo público de bienes y servicios
producidos en el propio país.

 Demanda Monetaria. Función que expresa la cantidad de riqueza que las personas y las
empresas guardan en forma de dinero, renunciando así a gastarlo en bienes y servicios o a
invertirlo en otros activos.

POLÍTICA ECONÓMICA

Se entiende como “el conjunto de instrumentos, procedimientos y medidas que se aplican en un


sistema político para controlar el crecimiento económico”. Cada país establece determinadas
políticas para lograr sus metas, sus objetivos y sus planes estratégicos, para ello requiere de un plan
económico para posicionarse en el mercado internacional. El encargado de implementar estas
medidas es el “Poder Ejecutivo mediante los órganos fiscales y administrativos, los cuales establecen
las líneas que deben seguirse”. Es importante destacar que existen instrumentos más fuertes que
otros, no obstante, todos son parte de un mismo proceso. El objetivo primario es el control de la
economía, y el gobierno central actúa con base en el análisis de las variables. Además, existe una
interdependencia entre todos los actores y estrategias. Algunos ejemplos básicos del manejo de la
política económica son: el empleo y la generación de nuevas empresas en la economía. Este es un
tema central del gobierno, por lo que la demanda de empleo es una variable constante de parte de
los ciudadanos.

Tipos
 Política monetaria. Se refiere, como ya explicamos en un Concepto anterior, al conjunto de
medidas que toma la autoridad monetaria de cada país con el objetivo de lograr la estabilidad
de los precios a través de variaciones en la cantidad de dinero en circulación. En los países
de la zona euro, es el Banco Central Europeo (BCE) quién desde el enero de 1999 asume las
funciones relacionadas con la política monetaria.

 Política fiscal. Es el conjunto de medidas e instrumentos que utiliza el Estado para recaudar
los ingresos necesarios para la realización de las funciones del sector público. Su fin no es
otro que aumentar o disminuir la actividad económica, principalmente mediante la
recaudación de impuestos y la aplicación del gasto público. Por tanto, las dos variables clave
de la política fiscal, que puede ser tanto expansiva como restrictiva, son los ingresos públicos
y los gastos públicos. Dada su complejidad, me comprometo a realizar más adelante un post
explicándola con todo lujo de detalles.

 Política exterior. Se refiere a la intervención que realizan los gobiernos para regular las
transacciones con otros países. Algunos ejemplos de política económica son la fijación del
tipo de cambio de la moneda respecto a las monedas de otros países, el fomento de las
exportaciones o las limitaciones a las importaciones. Los países que pertenecen a la Unión
Europea han visto reducida sus competencias en esta materia ya que la mayoría de las
decisiones sobre política exterior son adoptadas por Bruselas.

 Política de rentas. Su fin es lograr la estabilidad de los precios controlando la inflación. De


esta forma, se trata de evitar que los precios se disparen. En este sentido, los Estados también
pueden regular los salarios de los funcionarios y de las empresas privadas si consideran que
así pueden mantener estables los precios del conjunto de la economía.
Los 5 objetivos de la política económica

 Crecimiento y desarrollo económico

Que consiste básicamente en lograr tasas de crecimiento de la producción satisfactorias, incluyendo


cambios estructurales continuos en el tejido productivo.

 Pleno empleo

Donde garantizar la creación neta de puestos de trabajo para proporcionar un nivel de vida razonable
para todos los miembros capacitados de la fuerza laboral disponible, reducir y prevenir el desempleo
cíclico a corto plazo, eliminar el desempleo estructural y otras formas de desempleo persistente a
largo plazo.
 Estabilidad de precios

La cual consiste en el mantenimiento del nivel general de precios o una tasa de inflación reducida.

 Distribución de la renta y la riqueza

Buscando una reducción progresiva de las diferencias entre los niveles de ingresos personales, la
concentración de la riqueza y la provisión de bienes públicos.

 Equilibrio de la balanza de pagos

Pretendiendo reducir el déficit exterior a medio plazo, mantener un nivel de reservas de divisas y la
solvencia frente al exterior.

Generalmente se reconocen distintas áreas de la política económica. Dos de las principales son:

 La política fiscal

 La política monetaria

La política fiscal consiste en las variaciones que un gobierno efectúa en sus ingresos y gastos públicos,
con la finalidad primordial de influir en el nivel de actividad económica.

Mientras que la política monetaria es la manipulación de las variables financieras por parte del banco
central con el propósito de lograr el pleno empleo, la máxima producción, la estabilidad de los precios
y el equilibrio de la balanza de pagos.

Cada una de estas áreas provee al gobierno de distintos instrumentos de política fiscal y monetaria.

Elaboración
PLANIFICACIÓN ECONÓMICA

En su forma más general, la defensa intelectual de la planificación económica consiste en que llevar
a cabo decisiones y acciones sociales conscientes permite un uso más efectivo de los recursos
productivos de la sociedad, según las preferencias individual y colectivamente determinadas. Es una
condición necesaria para que la gente sea capaz de controlar individual y colectivamente sus vidas,
para ejercer el autogobierno. Así pues, la planificación permite la maximización de la libertad, en
contraposición con el automatismo derrochador y destructivo del mercado no regulado, en el que
los individuos y las comunidades son zarandeados por fuerzas impersonales y coercitivas que están
más allá de su control.

PLANEACIÓN ECNÓMICA

Según Mantener (1967) es la selección cuidadosa de fines y medios para alcanzarlos. Para Calderón
(1998), se puede explicar cómo una intervención del Estado dirigida a ordenar el desarrollo de la
actividad económica y social, mediante la escogencia de un conjunto de alternativas para realizar los
objetivos y las metas deseadas, con el mínimo de costo social, a través de programas y proyectos,
tomando en consideración tanto los recursos como los medios disponibles. El Foro Nacional por
Colombia la define como el asunto consistente en “generar un proceso sistemático para el futuro
que, además de posibilitar una cultura metódica para articular el presente con el futuro, a partir del
pasado y su realidad, permite trazar lineamientos tendientes al desarrollo socioeconómico, cultural
y ambiental de la sociedad” Según la anterior definición, la planeación se realiza para el hoy y el
mañana, pero teniendo en cuenta lo que ha sucedido en el pasado, y de esta forma, no se concibe
un gobierno sin realizarla, debido a que el hecho de no programar lo que se llevará a cabo en el futuro
implica algo así como “un gobierno del día a día”, es decir, dedicarse a resolver lo que es más urgente
pero tal vez sin pensar en lo realmente importante.

TIPOS DE BURÓCRATAS

 Trepador: Se caracteriza por su fuerte ambición intentando maximizar su autointerés.


Pretende aumentar, como sea, su poder, prestigio, rentas monetarias y en especie.
 Conservador: Sus valores preferidos son la seguridad y el mantenimiento. Su miedo a perder
en rango, prestigio o remuneración le lleva a adoptar posturas antagónicas ante cualquier
cambio.
 Celote: Persigue con la máxima dedicación lo que entiende como interés público.
 Defensor de la función pública: Son burócratas optimistas e innovadores que pretenden
aumentar sus funciones. Para estas personas tiene gran importancia la integración en los
grupos (no son capaces de ser “héroes solidarios” como los celotes).
 Hombre de Estado: Se caracterizan por su impersonalidad, sometiéndose a los implacables
designios de la cadena de mando en la que están inmersos.
DESPLAZAMIENTOS DE LA CURVA DE DEMANDA

La forma de la curva de demanda de todos los bienes y servicios normales es siempre decreciente
como consecuencia de la ley universal de que a precios más bajos los consumidores demandarán más
cantidad del producto. También es normal que presenten una curvatura convexa hacia el origen por
razones que veremos más adelante, al estudiar la elasticidad de la demanda. La "curva" de demanda
que representamos en el gráfico interactivo adjunto es una línea recta, para simplificar.
Cada bien tendrá su curva de demanda característica, más o menos inclinada, más o menos convexa.
Además, la posición de la curva, más alta, más baja, desplazada hacia la izquierda o hacia la derecha,
dependerá de varios factores:

 la mayor o menor renta que perciban los consumidores

 los gustos y las modas

 los precios de otros bienes relacionados

 las expectativas o previsiones sobre el futuro

Si crece la renta de los consumidores, la demanda estará aumentando, lo que provocará


el desplazamiento hacia la derecha de la curva de demanda ya que a igual precio la cantidad
demandada será mayor. Por el contrario, si la renta del país decrece, la demanda disminuirá y la curva
de demanda se desplazará hacia la izquierda.

De igual forma la curva se desplazará hacia la derecha si la demanda aumenta por un cambio positivo
en los gustos o la moda o por que aumenten los precios de los productos que lo pueden sustituir.

Obsérvese, sin embargo, que el abaratamiento del propio producto no produce desplazamiento de
la curva ya que la curva está indicando precisamente las cantidades demandadas a cualquier precio.
Si los factores citados son constantes, entonces la curva de demanda no se moverá y podremos medir
exactamente el efecto de las variaciones en los precios sobre las cantidades demandadas, que se
representarán mediante movimientos a lo largo de la curva.

DESPLAZAMIENTOS DE LA CURVA DE OFERTA

La forma de la curva de oferta de todos los bienes y servicios normales es siempre creciente como
consecuencia de que los precios más altos permiten obtener más beneficios. Siempre habrá más
productores dispuestos a producir más trigo cuando el precio de éste suba. Habitualmente la curva
de oferta es convexa hacia el eje de abscisas (las cantidades) y cóncava hacia el de ordenadas (los
precios) por razones que veremos más adelante al estudiar la elasticidad. La "curva" de oferta que
representamos en el gráfico interactivo adjunto es una línea recta, para simplificar.

Cada bien tendrá su curva de demanda característica, más o menos inclinada, más o menos convexa.
Además, la posición de la curva, más alta, más baja, desplazada hacia la izquierda o hacia la derecha,
dependerá de varios factores:

 los precios de los factores productivos


 la tecnología

 las expectativas o previsiones sobre el futuro

Si disminuye el precio de los factores productivos o avanza el conocimiento y la tecnología, o mejoran


las expectativas empresariales, la curva de oferta se desplazará hacia la derecha, es decir, al mismo
precio, para todos los precios, se producirá más cantidad.

Obsérvese, sin embargo, que las variaciones en el precio del producto no provocan desplazamiento
de la curva ya que la curva está indicando precisamente las cantidades ofrecidas a cualquier precio.
Si los factores citados son constantes, entonces la curva de oferta no se moverá y podremos medir
exactamente el efecto de las variaciones en los precios sobre las cantidades ofrecidas, que se
representarán mediante movimientos a lo largo de la curva.