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Logística inversa

en la gestión de la cadena de suministro

Domingo Cabeza
Colección: Biblioteca de Logística
Director: David Soler

Logística inversa en la gestión de la cadena de suministro


1.ª edición, 2012

© 2012, Domingo Cabeza


© de esta edición, incluido el diseño de la cubierta: ICG Marge, SL
© de las fotografías de la portada: a) Paul Prescott; b) www. blueterabyte.com; c) Joan Arribas Armengol,
Formació i Treball, Fundació Privada; d) EGD, Shutterstock.com

Edita
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Tel. +34-932 449 130 - Fax +34-932 310 865 - www.marge.es

Gestión editorial: Hèctor Soler, Anna Palacios


Edición: Kike Juanico, Rosa Serra
Colaboración editorial: Míriam López
Compaginación: Mercedes Lara
Impresión: Més Gran Serveis Gràfics i Digitals, SL, Santa Coloma de Cervelló (Barcelona)

ISBN: 978-84-15340-58-4
Depósito Legal: B-10.080-2012

Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta edición, incluido el diseño de la cubierta,
puede ser reproducida, almacenada, transmitida, distribuida, utilizada, comunicada públicamente
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por la ley. Diríjase a Cedro (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita
fotocopiar, escanear o hacer copias digitales de algún fragmento de esta obra.
Índice

El autor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11

Prólogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13

Presentación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15

Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19

PRIMERA PARTE
Conceptos y bases teóricas

Capítulo 1
¿Qué es la logística inversa? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
Ciclo de vida de un producto. Paradigma de la logística inversa . . . . . . . 26
Los seis caminos de la logística inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
La regla de las tres erres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35

Capítulo 2
DAFO de la logística inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39
Razones para la aparición de la logística inversa . . . . . . . . . . . . . . . 41
Barreras a la logística inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44
Los siete «pecados capitales» de la logística inversa . . . . . . . . . . . . . 45
Procesos propios de la logística inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46
El rediseño de la logística inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
Actores económicos de la logística inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48
10 Índice

Capítulo 3
Gestión de la cadena de suministro inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
Logística inversa y cadenas de valor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 61

Capítulo 4
Logística inversa y reciclaje por sectores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
Envases y embalajes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
Vehículos fuera de uso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
Residuos de construcción y demolición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 73
Envases de productos fitosanitarios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74
Medicamentos y productos farmacéuticos. . . . . . . . . . . . . . . . . . 75

Capítulo 5
Logística inversa y reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos . . . . . . 79
La experiencia de la Fundación Ecotic . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89

SEGUNDA PARTE
Casos y experiencias prácticas

Caso Toys One


Logística inversa para el comercio minorista . . . . . . . . . . . . . . . . . 115

Caso Siwur
Gestión de la cadena de suministro inversa . . . . . . . . . . . . . . . . . 123

Caso Tazzos
Creación de una cadena de valor en logística inversa . . . . . . . . . . . . 131

Caso Taladrinas
Cómo implementar sistemas de logística inversa internamente
en una empresa industrial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 137

Caso Transportes O3
Cómo aprovechar los conceptos de logística inversa en el sector servicios . 141

Conclusiones, recomendaciones y reflexiones finales . . . . . . . . . . . . 147

Bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149
El autor

Domingo Cabeza Nieto

Nacido en Sevilla en 1960, es ingeniero en Mecánica por la


Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Se ha especiali-
zado en metalografía y física de sólidos en la Escuela Superior
de Ingenieros Industriales de Vigo y posee dos posgrados, Di-
rección de producción y operaciones, por Esade, y Dirección
de empresas, por el Iese. Es destacable su especialización en
logística integral, también por Esade.
Ha ocupado diversos puestos directivos en empresas na-
cionales, internacionales y multinacionales en el área de ope-
raciones, industrial, logística-gestión de la cadena de suministro y, más recientemente,
en el ámbito de la logística inversa.
Desde 2007 compagina su actividad profesional con la de profesor titular de la Fun-
dación Icil, donde imparte clases en los programas de máster y posgrado.
En 2008 fue calificado tecnólogo-investigador por el Ministerio de Ciencia e In-
novación por sus trabajos en la industrialización, pionera en Europa, de los plásticos
biodegradables.
Prólogo

Cuando me propusieron participar mediante unas líneas en este libro, pensé que se
me planteaba un gran desafío. Y es que resulta un difícil reto intentar plasmar en unas
breves palabras la enorme tarea que ha significado hacer realidad el proyecto de la
Fundación Ecotic, así como transmitir al lector las incontables actividades que hemos
venido desempeñando a lo largo de estos seis años.
La Fundación Ecotic nació de una visión, del objetivo común asumido por un grupo
de empresas del sector de la electrónica de consumo, compartido por todas y cada una de
las personas que formamos inicialmente parte de esta entidad: cumplir con la ley, con
la responsabilidad del productor y con la defensa del medio ambiente y el desarrollo
sostenible. Para ello, nos planteamos la creación de un sistema integrado de gestión
(SIG) que permitiera dar una óptima respuesta a la correcta gestión de los residuos
de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE). El apoyo de algunas de las principales
empresas del sector de la electrónica de consumo constituyó el impulso necesario para
convertir este sueño en realidad.
Partíamos de una base de negocio diferente al habitual de venta de productos o servi-
cios. Más bien se parecía a una empresa de servicios, con la salvedad de que esta prestación
consistía en retirar, transportar, reutilizar o reciclar un equipo eléctrico o electrónico ya
fuera de uso, con su correspondiente financiación. Se tuvo que organizar la operativa de
logística de recogida desde los puntos habilitados para tal fin por los municipios o los
establecimientos comerciales, con lo que se puso en marcha un aspecto de la logística
inversa: el aprovechamiento de unos flujos de ida para transportar el residuo a la vuelta.
Con el desempeño de nuestras funciones hemos aprendido mucho: mejorando
nuestras actividades, procesos y sistemas, y aprendiendo de los demás y de nosotros
mismos, de nuestros aciertos y errores. Todavía se me antoja cercano aquel 7 de marzo
de 2005, cuando empezamos nuestra andadura en el entonces desconocido mundo del
reciclaje de estos residuos.
Sin embargo, cuando miro atrás y veo todo lo que hemos conseguido, debo dar
gracias por haber logrado promover algo que nos ha diferenciado desde nuestro origen:
14 Prólogo

el compromiso. Compromiso con la perfecta gestión de los RAEE, velando por el apro-
vechamiento y la racionalización de las materias recuperadas para convertirlas de nuevo
en recursos. Compromiso con el hecho de querer ser el socio estratégico de nuestros
colaboradores, mediante una gestión transparente y eficaz basada en la experiencia, la
habilidad, la innovación y la sensibilidad hacia el medio ambiente. Y compromiso con
la ética, el trabajo bien hecho y la capacidad de colaboración de un equipo humano
excepcional. Todo ello es lo que hace de la Fundación Ecotic una entidad consolidada,
única y diferente.
A lo largo de nuestra todavía breve pero intensa historia, además de los aspectos
inherentes al desempeño de nuestra actividad con relación a la gestión de residuos, nos
hemos planteado nuevos retos que van más allá de nuestros objetivos fundacionales,
nuevas metas que alcanzar que nos han impulsado a trabajar de forma incansable en
todo aquello relacionado con la difusión del mensaje de la sostenibilidad ante las ad-
ministraciones, el mundo de la empresa y la sociedad en su conjunto. Para ello, hemos
llevado a cabo numerosas campañas de comunicación y sensibilización, y hemos par-
ticipado en un sinfín de iniciativas con otras entidades que han querido colaborar con
nosotros en un amplio espectro de proyectos.
Independientemente de aquello en lo que nos embarquemos, siempre hemos queri-
do dotar a nuestras acciones de un planteamiento innovador, imprimirles un estilo pro-
pio que permita identificar el sello Ecotic en todo aquello que emprendemos. Por ello
me atrevo a afirmar que nuestra entidad ha hecho algo más que gestionar la recogida y el
tratamiento de los residuos: ha dado un plus de calidad y seriedad a la gestión realizada.
Deseo que el lector encuentre en las páginas venideras un ameno recorrido por
este mundo que a nosotros se nos antoja apasionante, y que comparta nuestra visión
de la importancia de la labor de todos los actores relacionados con la recuperación y
la valorización de materiales para la salvaguarda de los cada vez más escasos recursos
naturales. Y, si al menos una parte de este libro sirve para iniciar o mejorar un proyecto,
nos daremos por bien satisfechos.
De los residuos hemos creado recursos de los que tan necesitados estamos. Y segui-
remos trabajando para ello, porque tenemos el firme convencimiento de que las plantas
de reciclaje tienen grandes probabilidades de convertirse, si no lo son ya, en las nuevas
minas del siglo xxi.

Joan Riba
Director general de la Fundación Ecotic
Presentación

Mi amigo Domingo Cabeza ha insistido mucho en que escriba para él esta presentación
de su libro sobre logística inversa, no sé si por nuestra relación personal o por la profe-
sional en el seno de la fundación.
Domingo y yo somos miembros de la Fundación Icil, entidad referente del cono-
cimiento logístico (o, como se denomina actualmente, de la supply chain) y en la que
estamos integrados todos los que sentimos una común pasión por la logística.
Domingo Cabeza forma parte del Comité de Expertos de la fundación e imparte
excelentemente la docencia en los numerosos cursos de máster que ofrece la Funda-
ción Icil, indiscutible referente nacional en la formación relacionada con la cadena de
suministro. En dichos másteres, como norma para conseguir que no solo se expongan
técnicas mediante su formulación teórica, sino que se analice cómo se aplican y qué
dificultades presenta su implantación, la actividad docente es responsabilidad exclusiva
de profesionales en activo que experimentan diariamente la materia que explican o de
referentes incuestionables en ella. Domingo tiene la particularidad de reunir ambas
características.
El libro trata sobre una temática que, lenta pero inexorablemente, adquiere espe-
cial importancia en las empresas y que, de ser un «enojoso problema» a comienzos del
siglo xxi, se ha convertido en una clara «herramienta de competitividad».
La gestión de la logística inversa, conocida internacionalmente como reverse supply
chain management (RSCM), cubre todo el amplio abanico del flujo de productos y
complementos que se inicia después de la entrega del suministro primario y que, cono-
cido tradicionalmente por el nombre de devoluciones, ampara la optimización de este
flujo inverso de productos y embalajes analizando todas las posibilidades: reutilización
en la supply chain, reparación, restauración, remanufactura parcial, reciclado de materias
primas o eliminación definitiva, decidiendo en cada caso qué es lo que hay que aplicar,
cómo y cuándo.
Como se ha indicado, comprendido en el concepto de logística inversa se encuentra
la eliminación de residuos, actividad que se ha estructurado en función de la legislación
16 Presentación

medioambiental y que la Fundación Ecotic, copatrocinadora de este libro, describe


copiosamente en la documentación que aporta.
En el resto de los procesos que incluye la logística inversa, los ciclos de vida de los
productos, cada vez más cortos; el exceso de oferta y la demanda caprichosa que ello pro-
voca, y la ya citada legislación medioambiental que hemos generado han incrementado
y complicado en la primera década del siglo xxi este flujo «inverso». La crisis económica
desatada en 2008 ha incrementado exponencialmente este flujo, motivo por el cual,
en la mayoría de los casos, como se ha indicado, este ha dejado de ser un «enojo» y ha
constituido un «problema» de importancia creciente.
Como muy bien se explica en esta obra, las circunstancias y características que pre-
senta el flujo en la logística inversa son completamente diferentes de las de la logística
directa o primaria; en consecuencia, las estrategias y técnicas por implantar para opti-
mizar el flujo inverso poco o nada tienen que ver con las convencionales.
La problemática que presenta la RSCM podría definirse como de economía de es-
cala con volúmenes mucho más pequeños que surgen de orígenes dispersos, por lo que
conseguir costes semejantes a los de la logística directa parece imposible y el importe
económico que supone para las empresas ya es considerable.
Sin embargo, curiosamente, la necesidad de reducir el coste en la casuística de la
logística inversa ha sido una de las circunstancias que han provocado con más fuerza
el surgimiento de las estrategias fundamentales para competir en la logística directa.
Se trata de la colaboración con los integrantes de la propia cadena de suministro, con
prestatarios de nuevos servicios logísticos, con terceros y hasta con empresas de la com-
petencia, en la que la sinergia que crea la colaboración es más ventajosa.
Desde finales de la década de 1980, la logística ha cobrado especial importancia. La
revolución que suponía concentrar la totalidad de la responsabilidad del suministro y
del coste global en un único cometido fue el primer paso, denominado logística integral,
de progreso de la función. El siguiente avance, acontecido a principios del siglo xxi,
consistió en comprender que no importa analizar lo que «nuestra» empresa desembolsa
por un producto, sino su coste integral desde que nace en un proceso productivo hasta
que muere al integrarse en otro o consumirse, independientemente de que lo fabri-
quemos o lo consumamos. Esta toma de conciencia supuso el nacimiento de la supply
chain management, en el que proveedores y clientes empezaron a trabajar en relaciones
win-win. Luego, cinco años más tarde, un tercer paso nos permitió descubrir que para
llegar rápido al mercado no solo es importante «nuestra» velocidad de reacción, sino
que necesitamos que toda la cadena de suministro reaccione con una determinada
velocidad, con lo que la competencia se sitúa más entre cadenas que entre empresas.
En el momento de edición de este libro, no sé si estamos inmersos en una crisis
profunda y larga o en un cambio de modelo económico, pero tampoco veo demasiadas
diferencias entre ambos. Pero sí creo que, como consecuencia de ello, las empresas se
verán obligadas a reducir drásticamente el precio de sus productos y, obviamente, de-
berán realizar una también extrema disminución de costes.
Presentación 17

Para conseguirlo, cuentan con dos alternativas: diseñar y desarrollar productos intrín-
secamente más económicos o reducir de manera significativa sus costes, esencialmente
los logísticos de adquisición de materiales y productos, fabricación y distribución física.
No cabe duda de que con los métodos convencionales (eficiencia productiva, nego-
ciación con proveedores, implantación de nuevos modelos de distribución, etc.) no se
alcanzarán los objetivos de reducción de coste necesarios.
En estas circunstancias, el problema de la logística directa presenta un paralelismo
con la cuestión fundamental de la ya no despreciable logística inversa: hay que reducir
costes empleando métodos nunca antes utilizados, y hemos aprendido en la aplicación
del RSCM que los beneficios de una colaboración son muy considerables.
Naturalmente, la colaboración en el marco de la logística inversa rompe muchos me-
nos tabús que en la logística directa, y esto permite experimentar y comprobar sus ven-
tajas más fácilmente, pero todos de la misma manera: nosotros, proveedores, clientes,
terceros y competencia, debemos analizar y comprobar las posibilidades y ventajas que
nos puede aportar una colaboración en logística inversa; aquellos que consigan realizar
esta colaboración en su logística alcanzarán un factor de competitividad excepcional.
Por todo ello, amigo lector, le recomiendo encarecidamente la lectura de este libro,
en el que no solo encontrará conceptos, sino que podrá analizar, a lo largo de varios
casos prácticos de experiencias reales, qué soluciones se encontraron y cómo se im-
plantaron. Le pido que lo lea con una mentalidad abierta, sin centrarse en los detalles
y tratando de extender los conceptos asimilados a un amplio entorno en el que puede y
debe incluir la logística directa.
Si lee esta obra, deduzco que está interesado en la logística o supply chain. En tal
caso, le invito a unirse a nosotros, a los más de mil profesionales que hoy formamos la
Fundación Icil, para que juntos podamos impulsar el objetivo de nuestra fundación:
la logística.
Le esperamos.

Luis E. Doménech
Vice presidente ejecutivo de la Fundación Icil
Capítulo 1
¿Qué es la logística inversa?

En primer lugar, detengámonos en la definición de «logística» que propuso la Funda-


ción Icil en el año 2003:

La logística es la estrategia que permite en cada caso cumplir los requisitos


que pide el cliente con la máxima seguridad y la combinación óptima de
costes, recursos y existencias en estrecha colaboración con los integrantes
de la cadena de suministro global.

Veamos ahora cómo algunos autores definen lo que se entiende por «logística in-
versa»:

El proceso de planificar, implementar y controlar eficientemente el flujo


efectivo de materias primas, inventario semiprocesado, bienes termina-
dos e información referida a estos, desde el punto de consumo al punto
de origen, con la finalidad de obtener valor o su correcta descomposición.
Rogers & Tibben-Lembke, 1998

La logística inversa es un proceso mediante el cual las empresas pueden


llegar a ser más eficientes medioambientalmente por medio del reciclaje,
la reutilización y la reducción de la cantidad del material que utilizan.
Carter & Ellram, 1998

Todas estas descripciones, sin dejar de ser ciertas, adolecen de la falta del sentido
último de maximización del valor económico de la logística inversa, por lo que el autor
se permite aportar la definición siguiente al entender que encaja de modo más preciso
con la tesis de este libro:
26 Capítulo 1

La logística inversa abarca el conjunto de actividades logísticas de recogida,


desmontaje y desmembramiento de productos ya usados o sus componen-
tes, así como de materiales de distinto tipo y naturaleza con el objeto de
maximizar el aprovechamiento de su valor, en sentido amplio de su uso
sostenible y, en último caso, su destrucción.

Veamos cuáles son las palabras clave:

– Recogida.
– Maximización del valor.
– Uso sostenible.

Ciclo de vida de un producto. Paradigma de la logística inversa

Detengámonos aquí brevemente y analicemos en detalle el esquema de la figura 1,


referente al ciclo de vida de un producto.
El ciclo de vida de un producto nace con su diseño, de acuerdo con la utilidad final
de dicho producto, con sus objetivos económicos y de rentabilidad y, por supuesto,
con el mayor o menor acierto en su presentación para el cliente y, por último, para el
consumidor final.

Diseño del producto

Final de vida Materias primas

Ciclo de vida
de un producto

Adquisición y uso Producción

Mercadotecnia
y distribución

Figura 1. Ciclo de vida de un producto.


¿Qué es la logística inversa? 27

Las materias primas son, por definición, los constituyentes principales del producto
y de su funcionalidad, resistencia, etc. La producción es la acción industrial mediante
la cual se transforma la materia prima en un producto acabado, de modo que el diseño
operativo del proceso productivo condiciona su rentabilidad en la mayoría de los ca-
sos. La mercadotecnia (marketing) y la distribución son las fases mediante las cuales el
producto llega como tal a los clientes y, en último caso, consumidores finales. La fase
de adquisición y uso es, dentro del ciclo de vida del producto, el momento en el que
el consumidor interactúa directamente con este. La fase de final del ciclo de vida, a la
que hasta la aparición de la logística inversa se daba una importancia relativa, es por
definición aquella en la que el producto como tal deja de existir.
Pues bien, todo esto es conocido y las distintas disciplinas de la dirección y gestión
de empresa han profundizado en su conocimiento y su eficiencia; no obstante, en las
últimas décadas, debido a razones medioambientales, de concienciación social sobre
el medio ambiente y, en definitiva, de sostenibilidad económica de las empresas (y, en
último término, de los países), ha aparecido un nuevo paradigma en el mencionado
ciclo de vida del producto, que se muestra en la figura 2.
Según este nuevo paradigma, «quien produce el artículo es responsable de los im-
pactos de su ciclo de vida». Esta nueva perspectiva ha implicado un profundo cambio,
de tal manera que cada uno de los eslabones del ciclo de vida del producto tiene muy
en cuenta su impacto medioambiental y, por extensión, es la empresa productora la
última responsable.

Diseño del producto

Final de vida Materias primas

Ciclo de vida
de un producto

Adquisición y uso Producción

Extensión
de la responsabilidad
Mercadotecnia
del productor hacia
y distribución
los impactos del ciclo de vida
Figura 2. Ciclo de vida de un producto. Responsabilidad del productor.
28 Capítulo 1

En una simplificación no exenta de sentido, se podría decir que «quien contamina paga».
Veamos en detalle los cambios que este nuevo paradigma ha propiciado en cada uno
de los eslabones fundamentales del ciclo de vida del producto.
El diseño ha de llegar más allá y debe contemplar elementos menos contaminantes
o directamente no contaminantes y reciclables, y también la reducción de la variación
de materiales; debe simplificar el número de composiciones y facilitar el desmontaje,
así como una configuración dirigida a la reutilización del producto.
Las materias primas han de focalizarse en reducir el impacto en el medio ambiente,
en incorporar en su base materiales procedentes del reciclado de estos y en su simpli-
ficación y estandarización. La fase de producción debe ahora hacer hincapié no solo
en la utilidad del producto en sí, sino también, muy especialmente, en el envase y el
embalaje que lo acompañan. Es notorio el impacto medioambiental de dichos envases
y embalajes, sobre todo en el caso de los de difícil eliminación o reciclaje.
Ahora, la mercadotecnia y la distribución deben tener muy en cuenta:

– El impacto social positivo que posee un producto no contaminante o que impacta


en un grado mínimo en el medio ambiente.
– Los nuevos estándares de embalajes y su optimización.

La fase de adquisición y uso, en la que el consumidor interactúa con el producto,


está afectada por una conciencia creciente de respeto por el medio ambiente, lo que
incluye aspectos relacionados con su clasificación al final de su vida útil. En esta última
fase de la vida del producto, se debe destacar el admirable cambio experimentado y
todavía por experimentar en la sociedad, y en las empresas en particular, si se compara
con lo que ocurría en el mundo occidental, sin ir más lejos, en la década de 1980. Es
precisamente en esta fase en la que la logística inversa ha entrado de lleno para gestionar
eficazmente los productos que alcanzan dicho estado.
Han aparecido empresas que actúan como operadores de logística inversa para los
residuos sólidos urbanos y para los residuos industriales, recicladores, etc., que no solo
resuelven un problema ecológico, sino que con su actividad aportan valor e incremen-
tan el producto interior bruto (PIB) de cada país.

Los seis caminos de la logística inversa

En la figura 3 se describe un esquema básico de los flujos en logística directa.


En la logística directa, el flujo de materiales y productos se desplaza del proveedor al
cliente, mientras que el flujo de información (demanda) circula desde el origen de este
(cliente) hasta donde se satisface.
De forma más simplificada si cabe, en el caso de una empresa industrial, el flujo de
materiales en logística directa se puede representar mediante el esquema de la figura 4.
¿Qué es la logística inversa? 29

Flujo de materiales y productos

Proveedor del cliente Operador logístico Almacén del cliente final

Flujo de información
Figura 3. Flujo básico de logística directa.

En la figura 4 se aprecia que los materiales fluyen en su transformación desde la


materia prima hasta el producto acabado, pasando por las distintas etapas del proceso
operativo: fabricación de partes (subconjuntos), ensamblaje de módulos, ensamblaje
del producto final y puesta a disposición en la fase de almacenaje, y distribución física
(transporte). El producto, en síntesis, se desplaza desde el proveedor hasta el cliente
final.
En la logística inversa, el flujo es algo más complejo. Podemos observarlo en los
siguientes esquemas, en los que se representan los distintos flujos o «caminos» que se
pueden originar según la tipología del producto y el mayor o menor grado de posicio-
namiento dentro de su vida útil (ciclo de vida y final de vida).

• Camino 1. Reutilización o reventa


Consiste en recuperar el producto para darle un nuevo uso, dado que este man-
tiene su forma y posee un nulo o escaso deterioro. En este caso, el producto es
sometido a operaciones de limpieza y mantenimiento que permiten aprovecharlo
en su totalidad, aunque existan mínimas diferencias con productos similares pero
nuevos.

Materia Producto
prima acabado

Fabricación Ensamblaje Ensamblaje Almacenaje


de partes de módulos de productos y distribución

Proveedor Cliente
Figura 4. Esquema básico de logística directa.
30 Capítulo 1

Materia Producto
prima acabado

Fabricación Ensamblaje Ensamblaje Almacenaje


de partes de módulos de productos y distribución

Proveedor Cliente

Reutilización
o reventa

Figura 5. Camino 1 de la logística inversa: reutilización o reventa.

• Camino 2. Reparación
En este caso, el producto usado es sometido a reparación para ponerlo de nuevo
en funcionamiento. Estas operaciones se pueden llevar a cabo en el domicilio
del cliente o en los talleres de servicio técnico del proveedor. La reparación nace
generalmente de la necesidad de sustituir alguna pieza o componente que haya
alcanzado el fin de su vida útil. Son ejemplos de este tipo de productos los peque-
ños electrodomésticos, las lavadoras, las secadoras, etc.

• Camino 3. Restauración
Consiste en devolver el valor al producto usado mediante la utilización de nuevas
tecnologías que permitan ampliar su vida útil. Esta operación suele llevarse a cabo
en el caso de la aviación civil y militar, por ejemplo.

Servicio
posventa
Materia Reparación Producto
prima acabado

Fabricación Ensamblaje Ensamblaje Almacenaje


de partes de módulos de productos y distribución

Proveedor Cliente
Figura 6. Camino 2 de la logística inversa: reparación.
¿Qué es la logística inversa? 31

Materia Producto
prima acabado

Fabricación Ensamblaje Ensamblaje Almacenaje


de partes de módulos de productos y distribución

Proveedor Cliente

Restauración

Figura 7. Camino 3 de la logística inversa: restauración.

• Camino 4. Refabricación y canibalización


Refabricación. Los componentes sometidos a este tipo de recuperación tienen un
grado de descomposición medio-alto y ofrecen a las empresas un beneficio sig-
nificativo, ya que al emplearlos en la remanufactura de un producto original se
consiguen costes de fabricación en muchos casos cercanos al 50 % de los de un
componente nuevo. De este caso son ejemplos la industria del automóvil, la elec-
trónica, la telefonía móvil, etc.
Canibalización. Se conocen así aquellas operaciones de gestión de productos fuera
de uso (en el final de su vida útil) en las que solo se recupera una parte mínima de
los componentes que posteriormente se utilizarán en el proceso de fabricación.
Estas partes, como los componentes electrónicos, por ejemplo, se destinan a ope-
raciones de reparación, restauración y refabricación.

Materia Producto
prima acabado

Fabricación Ensamblaje Ensamblaje Almacenaje


de partes de módulos de productos y distribución

Proveedor Cliente

Refabricación
y canibalización

Figura 8. Camino 4 de la logística inversa: refabricación y canibalización.


32 Capítulo 1

Materia Producto
prima acabado

Fabricación Ensamblaje Ensamblaje Almacenaje


de partes de módulos de productos y distribución

Proveedor Cliente

Reciclaje Gestor
de residuos
Figura 9. Camino 5 de la logística inversa: reciclaje.

• Camino 5. Reciclaje
Mediante el reciclaje se busca la recuperación del material residual de un produc-
to para reutilizarlo como materia prima en la elaboración de uno nuevo, el cual
puede alcanzar los niveles de calidad de un producto original mediante el uso
de tecnologías cada vez más avanzadas. Es un procedimiento que permite el
aprovechamiento de residuos, con lo que se reducen el volumen de desechos y la
necesidad de utilizar otras materias primas, lo que redunda en ahorro de energía
y de recursos naturales. Además, el reciclaje contribuye de manera muy efectiva
al incremento del PIB y, por extensión, del empleo. Un estudio de la Asociación
de Recicladores de Plástico de Europa (EuPR) determina que se podrían crear
50.000 nuevos puestos de trabajo en la Unión Europea si no se exportasen y se
tratasen adecuadamente in situ por operadores logísticos las dos terceras partes de
los residuos plásticos generados en el seno de la Unión.1

• Camino 6. Vertedero e incineración


Vertedero controlado. Opción que pone punto final al ciclo de vida de un producto.
Se emplea en caso de que el producto no pueda ser acondicionado o utilizado de
ninguna otra manera. Tiene lugar en grandes extensiones de terreno, donde se ex-
cava y se rellena alternando capas de basura y de tierra que se compactan. Se debe
elegir una zona geológica y topográficamente adecuada para evitar la contamina-
ción en la superficie y en las aguas subterráneas. Debido a que la descomposición
anaeróbica de los desechos orgánicos genera gases, el relleno sanitario debe tener
buena ventilación para evitar explosiones. También conviene destacar el aprove-
chamiento de los residuos como biomasa que genere gas combustible.

1
Plásticos y caucho, 658 (2011), pág. 6.
¿Qué es la logística inversa? 33

Materia Producto
prima acabado

Fabricación Ensamblaje Ensamblaje Almacenaje


de partes de módulos de productos y distribución

Proveedor Cliente

Vertedero
e incineración
Figura 10. Camino 6 de la logística inversa: vertedero e incineración.

Incineración. Consiste en un proceso de combustión controlada a altas tempera-


turas, que transforma la fracción orgánica de los residuos en materiales inertes
(cenizas) y gases. A lo largo del proceso de incineración se obtiene gran cantidad
de calor que puede ser aprovechado para la calefacción en ciudades o para ge-
nerar energía eléctrica. Si bien no se trata de un sistema de eliminación total, sí
determina una importante reducción de peso (70 %) y volumen (80-90 %) de
las basuras originales.

Como vemos, existen diferencias notables entre las distintas opciones que ofrece la
logística inversa, con seis caminos o flujos diferentes frente al único que posee la logís-
tica directa, que se origina en el proveedor y termina en el cliente final, pasando por los
sucesivos eslabones de la cadena de suministro.
La logística inversa se enfrenta así a la gestión diferenciada de cada uno de sus cami-
nos, que se resumen en la tabla 1.
Se puede considerar que la diferenciación fundamental entre la estimación y el con-
secuente modelo de actuación entre logística directa e inversa en numerosos sectores de
actividad económica se halla en la demanda. La afirmación de que «nadie planifica las
mermas y los rechazos» es en muchos casos una verdad contundente.
Las plantas petroquímicas de fabricación de resina plástica, por ejemplo, no pueden
predecir con exactitud la cantidad de no calidad y de mermas del proceso que se produ-
cen en el período de un mes. Como máximo, pueden acercarse a gestionar sus residuos
y mermas sobre la base de una serie cronológica histórica.
Igualmente, una cadena de distribución de juguetes y disfraces infantiles que opere
en el canal del comercio minorista puede estimar mediante series cronológicas his-
tóricas que las devoluciones de distinto tipo y naturaleza se van a concentrar un mes
después de la finalización de la campaña navideña, pero le será muy difícil prever la
tipología de artículo que será devuelto, su estado, su nivel de deterioro, etc.
34 Capítulo 1

Logística directa Logística inversa

Estimación de demanda relativamente cierta Estimación de demanda más compleja


Transporte de uno a muchos, generalmente Transporte de muchos a uno, generalmente
Calidad del producto uniforme Calidad del producto no uniforme
Envase uniforme del producto Envase a menudo dañado o inexistente
Precio relativamente uniforme Precio en función de muchos factores
Reconocida importancia a la rapidez de entrega Poca importancia, en general, de la rapidez de
entrega
Costos definidos y monitorizados por sistemas Costos menos visibles y rara vez contabilizados
de contabilidad
Gestión de inventario relativamente sencilla Gestión de inventario muy compleja
Ciclo de vida del producto gestionable Ciclo de vida del producto más complejo
Métodos de marketing bien conocidos Marketing complejo por varios factores

Tabla 1. Diferencias entre logística directa e inversa. Aspectos esenciales.

Asimismo, una empresa de estampación textil no puede conocer las mermas de pro-
ceso que sufrirá, los problemas de tinte, hilatura, confección, etc., que le obligarán a di-
señar una estrategia de recogida o eliminación en cantidades de muy difícil predicción.
Una máxima de la logística directa en cuanto a la predicción de la demanda y su
estimación reza así: «planificar no es adivinar el futuro, sino reducir su incertidumbre».
En cambio, en logística inversa debemos «vivir con la incertidumbre», factor que puede
resultar determinante en el modelo de gestión de logística inversa que se deba diseñar
para maximizar sus beneficios.
La modelización y la estructuración del transporte también son factores de la cade-
na de suministro significativamente distintos cuando se trata de logística inversa. En
logística directa, en especial cuando el diseño del transporte termina en la capilaridad
(en el comercio minorista, por ejemplo), el modelo de red de transporte es en esencia
de uno a muchos. En logística inversa, en cambio, habitualmente y en la mayoría de
los sectores la modelización es de muchos a uno, ya sea este un reciclador, un operador
logístico o, incluso, el propio productor.
Se ha avanzado mucho sobre el concepto de calidad en la gestión empresarial. La
calidad es una condición necesaria para estar presente en el mercado. Se busca la uni-
formidad de la calidad del producto para la utilización diseñada, y los déficits de calidad
se gestionan en el marco de parámetros y protocolos bien definidos, como las normas
ISO 9000 y otras. Sin embargo, el concepto de calidad dentro de la logística inversa,
¿cómo se gestiona?
¿Qué es la logística inversa? 35

¿Cómo gestionar una calidad que en la logística inversa es no uniforme, es decir,


cuando la calidad del producto está mermada en sí misma y no obedece a los criterios de
producción que dieron origen al producto objeto de retorno? En este punto, la clasifica-
ción por tipologías y calidades diferenciadas es la herramienta de gestión que se utiliza
en la logística inversa, y, como se puede apreciar, dista mucho de los procedimientos
habituales de la logística directa.
Con todo, debemos señalar que son perfectamente útiles todas y cada una de las bases
que sustentan los protocolos ISO 9000 en lo que a logística inversa se refiere, pero deben
diseñarse atendiendo a la disparidad y a la no uniformidad de los productos objeto de esta.
En cuanto al envase y embalaje, las diferencias entre las logísticas directa e inversa
son evidentes. En la logística directa asistimos a la uniformidad, la homogeneización, la
estandarización, el marcaje y la identificación, que son algunos de los avances que han
tenido lugar en la logística directa, con la consecuente reducción de sus costes. Basta
con pensar en los protocolos EAN (European Article Numbering), en la normalización
de los europalés, etc., que han proliferado en la práctica totalidad de la generación de
productos y en su puesta a disposición en el mercado.
La logística inversa se enfrenta a situaciones en las que a menudo el envase o el em-
balaje está dañado o, lo que es peor, es inexistente. La gestión y los procedimientos de
identificación son muy complejos y, por consiguiente, costosos.
En la logística directa, el precio del producto, que al fin y al cabo fija el mercado,
está influenciado por elementos clásicos en la gestión empresarial y, hasta cierto punto,
se puede considerar uniforme para un período más o menos corto, ya que, como reflejo
del valor del producto, su precio es determinante. En cambio, en la logística inversa,
el precio no refleja de la misma manera el valor del artículo. La pregunta es evidente:
¿qué valor tienen los retornos, los residuos, las mermas, las no calidades, etc., los cuales
constituyen la mayoría de los productos objeto de la logística inversa? La respuesta
puede parecer simplista, que no simple: depende. Depende del estado del producto, de
sus posibilidades de reutilización, de los costes repercutidos en su procesamiento, del
precio de referencia que tenga al ser nuevo, de sus posibilidades y estado de reciclaje,
y de un largo etcétera que evidencia que el precio que se fija en logística inversa está
subordinado a múltiples factores.

La regla de las tres erres

La sencilla regla de las tres erres indica el proceso mental y de negocio sobre los hábitos
de consumo particular y de las propias empresas que ha de ser la guía para minimizar
el impacto de los residuos en el medio ambiente:

• Reducir la producción de los objetos que sean susceptibles de convertirse en resi-


duos. La reducción puede darse tanto en el consumo de bienes como de energía,
36 Capítulo 1

puesto que debemos tener presente que la producción de energía genera desechos
(nucleares, CO2, etc.).

• Reutilizar los productos para poder concederles una segunda vida útil, sea con el
mismo uso o con otro distinto. Pequeñas acciones cotidianas como utilizar las dos
caras de una hoja de papel son importantes para consolidar los aspectos relacio-
nados con la reutilización.

• Reciclar engloba el conjunto de acciones y procesos dirigidos a la recogida y el tra-


tamiento de los residuos, para poder reintroducirlos en una nueva cadena de valor.
Elementos cotidianos como botellas de vidrio o tetrabrik, o plásticos y metales
que se funden para formar parte de nuevos productos son ejemplos de procesos
de reciclaje.

En logística directa, la rapidez en las entregas es un elemento crucial y un factor de


ventaja competitiva relevante, que ha conferido a los operadores logísticos una incues-
tionable importancia en la cadena de suministro. Este hecho, sin embargo, es menos
exigente en logística inversa y mucho menos determinante en el éxito de su gestión.
El coste y el mapa de costes en logística directa están claramente dibujados y
monitorizados en la mayoría de las organizaciones, más todavía si cabe allí donde la
crisis económica desatada en 2008 ha exigido un concienzudo análisis de cada uno
de los factores de gasto. Los costes inversos son bastante menos visibles y su con-
tabilización requiere un sistema de gestión distinto. Los costes relacionados con la
logística inversa se sitúan en muchas empresas en el «punto redondo» de las mermas,
en el que no se les confiere la importancia que en realidad tienen y suelen pasar «más
desapercibidos».
La gestión de los inventarios dispone en la logística directa de unos modelos y au-
tomatismos de los que carece, en general, la logística inversa. Basta con pensar en la
dificultad de homogeneización, estandarización e identificación de los productos una
vez que han agotado su vida útil.
El ciclo de vida de un producto en la logística directa está gestionado y monitorizado
en todas y cada una de sus etapas. Esa es la práctica común en todos los sectores de
actividad. Sin embargo, cuando se trata de monitorizar el ciclo de vida de un producto
que se halla en un flujo de logística inversa, el procedimiento se revela bastante más
difícil de llevar a cabo. Como hemos mencionado, el estado de deterioro, la inexistencia
de identificación y la falta de estandarización en cuanto a la forma, entre otros factores,
hacen que el necesario análisis resulte notablemente más complejo y, por economía de
medios, menos preciso.
Por último, las técnicas de mercadotecnia como elemento potenciador del producto
en la cadena de suministro y en la puesta a disposición del mercado son, en la logís-
tica directa, un factor clave para su éxito comercial. Por el contrario, apenas se hace
¿Qué es la logística inversa? 37

Logística
inversa

Costes

Figura 11. Concepto de la logística inversa: conversión de gastos en ingresos.

referencia a la relevancia de la logística inversa más allá de las campañas institucionales


relacionadas con el medio ambiente.
Como se ha podido apreciar en este capítulo, las diferencias entre logística directa e
inversa son mucho más precisas y significativas, en cuanto a su origen y sus estrategias
de gestión, que la afirmación que algunos no iniciados en la materia manifiestan erró-
neamente en ocasiones: «la logística inversa es lo mismo que la directa, pero al revés».
Contrariamente a lo expresado en dicha afirmación, la logística inversa persigue
convertir gastos en ingresos y ser un centro de beneficio para las organizaciones.