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Revista Latinoamericana de Psicoanálisis – Vol.

7 año 2006

Alrededor de la Formación

Dr. Leonardo Francischelli

Con los temas complejos del siglo XXI, quizás tengamos que re-pensar nuestros
tradicionales modelos de formación de las nuevas generaciones de analistas.
Aunque hayamos avanzado mucho en materia de democracia interna, hoy ya no
decimos que nuestros postulantes se encuentran en regresión como hace no mucho
tiempo.
Hoy no infantilizamos nuestros herederos como lo hacíamos entonces. Además de
este progreso, hemos avanzado nuestras ideas sobre algunos mecanismos, como
substitución de la clase tradicional por seminarios donde el grupo es chico, limitado pero
con obligaciones importantes cuanto al compromiso de participación viva de todos sus
integrantes.
Sin embargo, quizás tuviéramos que revisar, volver a pensar en el tema del
análisis didáctica particularmente bajo el vértice de que es el analista que decide el alta
del candidato.
Si esto es verdad, que en la mayoría de nuestras instituciones procedemos así,
que la decisión del alta pasa por la palabra del analista, esto, de por sí, determina alguna
clase de problemas.
Seguramente, a nuestro entender, el más grave es que el candidato queda preso a
esta palabra de su analista didáctico, en la medida que su alta viene dictaminada por el
analista.
Si esto es así, el certificado de garantía viene por intermedio del analista mientras
que el candidato se acomoda a esta situación.
Lo que deseamos decir para compartir con los colegas es que deberíamos
encorajar nuestras instituciones respecto a que el proceso del alta compromete el deseo
del analizante, es decir, el que debe instrumentar su propia alta es el candidato, a medida
que asumirá de este modo su deseo y así se acercará de una forma profunda, con su
autodeterminación y el compromiso que esto dimensiona. Mientras que, si depende de la
palabra o voluntad del analista, su compromiso con su verdad deseante será de un nivel
de muy poco comprometimiento.
Revista Latinoamericana de Psicoanálisis – Vol. 7 año 2006

En función y en razón de estas ideas es que proponemos ese debate para una
fecunda discusión entre nosotros. Obviamente, desde que ese tema sea como nosotros lo
interpretamos, es decir, en nuestro medio quien da el alta es el analista.
Por otro lado, como han dicho nuestros candidatos, ganadores del premio
Sigmund Freud, FEPAL 2006, hay la necesidad de cuarto eje de la formación
representado por la institución psicoanalítica materializada en el Instituto de Psicoanálisis.
Aleone bien¿ cómo deberá proceder la institución psicoanalítica, operando como el
cuarto eje de la formación?
¿Desarrollando ideales? Seguramente no. Al contrario, mirando las dificultades
clínicas que nos depara el siglo XXI como un gran desafío hacia la eficacia del método
que heredamos de Freud para los nuestros tiempos.
Será con desarrollos nuevos, como lo hizo Freud en el viraje del siglo XIX al XX,
creando nuevos conceptos para tratar las neurosis que escapaban al campo médico.
Hoy, como entonces, ya mejor instrumentados por los cien años de psicoanálisis,
podremos acrecentar al método nuevas ideas, conceptos, a fin de mejor elaborar la
eficacia de nuestra técnica para la clínica del siglo XXI.