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oa ENCUENTRO CON JULIO CARO BAROJA por Baltasar Porcel lo Care Basia haadquitido, comoantropdtoge Sobladoen histotiador, una alta catogorla Jnternacionalmenta reconocida,alaque contnibuye—y de manera tanto ‘nsdita, pais de listo, chaqueterase Inquisiderescommo os cetnuestro~ eu exigent ‘mdepondoncia moral Eshoy, on Espana, tuna de lageacamae voces xistentasdo la cconcieneia libre En la ‘otomratia, con | Baltagar Poroel -Hace muchos afios que pinta usted, “ZY de nuestro tiempo, del siglo xx avan- zado, qué pintares le han interesado, si es everdad? ‘onia Te ha interesadin alma? Si. Primero, habia dibujado bastante, un dibujo documental, esquematico y del natu- ral, para todos estos libros y articules que he hecho sobre la tecnologia popular, ma- quinarias antiguas, la casa en Navarra y de- més. Pero, claro, de chico habia visto pintar ‘a mi tio Ricardo y luego, en el instituto, hice un poco de dibujo imaginative. ¥ ahora, ya bastante mayor, resulta que algo que me distrae mucho del trabajo es pintar cosas de mi pura imaginacién, no del natu- ral. Las formas que se van dando con el dt- uj y los colores, Ja fantasia que le va uno ‘metiondo, constituyen una especie de eva- si6n de 10 cotidiano y metodolégico, Bea imaginacién suya tiene un poco de modernisia, con los castillas, la vivacidad ‘cromatica, —Ultimamente se ha abusado de lo real, que es demasiado fotografico y al fin monévono, Ahi tiene la telovisi6n, Y lo abstracto no mo llega a entrotener. Pienso quo entre ambos hay unos enormes margones de posibilidados de combinar ideas, formas, sentimiontos tris- tes, alegres 0 humoristicos. Y sobre osto doja uno correr el lépia y ol pincel, siondo lo da ‘menos el resultado, la calidad. EI movimiento que alcanzan sus esconas populares me recuerdan las «Aucas» de Xa- vier Nogués, qué sé yo, otra vez ol arte de los inicios de siglo. —Alguna vez me han dicho, como simple ‘observacién, que no hay cofrelacién entze el ‘arécter mio y lo que pinto. Claro, hago es- tas cosas de historia, de antropologia, de et- nografia, apagadas de color, metédicas, en cierto modo asi como faltas de vitalidad Pero se trata de un trabajo profesional, mientras que los ejercicios de pintuza me complementan evadiéndome, con ellos tengo una personalidad de uso privado. =No obstante, ha realizado algunas exposi- ciones, Recuerdo una de Madrid, Si... ¥ esto me ha tnritado hasta cierto punto, aunque también tiene su parte posi- iva... Hice la primera en San Sebastian. Los cuadros no estaban a unos precios altos, nt mucho menos, peto el caso es que se ven- ié todo y Jo que no habia ganado con diez © con veinte Libros Io gané con la exposi- con, Y eso me dio un poco de asco, porque se dice uno: el es{uezo intalectual, la obra en la que sé mete mucho empefo, no tiene mds que un eco relativo y apenas percepti- ble, y en cambio una exposicioncita de pin- ura y ya ve. “He tenido una idea como sacralizada de le pintura y un gusto mucho mas amplio que ‘en misica, con la cual disfruto en intensi- dad, pero limitada a unos nombres, a unas formas. En pintuia, lo mismo me gusta un primitivo flamenco, una tabla gétiea, que un cuadro impresionista. Luego, en lo modemo, después de esa pintura académica y realista de comienzos de siglo, que me aburria, yo arranqué un poco de Ia visién un poco’ som- ria de mi tfo Ricardo. Aunque no he se- guido nunca por esa linea, me interesaba (esa manera lirica de hacer las cosas. Y tamn- ién los pintores de imaginacién fuerte, todo esto del surrealismo, Aunque no el abstiacto puro. Me gusta més un cuadro de Dall que otto de Miré. Pero ésta es una apreciacién meramente subjetiva, Y no cabe duda de que en el siglo xx ha habido en pintura una cantidad grande de ensayos que rompen el esquema de lo antiguo. ~Si. Sin embargo, la variedad del arte con- tempordneo no es superior, en contra de lo que suele decirse, 2 1a dol arte anterior. La diferencia que hay entro un Giotto y un Tintoretto es tanta o mayor quo Ia oxistente centro un Picasso y trointa més. Claro que no, éstos de ahora son mucho ‘mas monétonos! Porque Pantoja de la Cruz, 1 Greco, Brueghel, los venecianos, siendo tan diferentes eran contempordneos, Lo an- tiguo no era tan homogéneo come lo de ahora, se ha desaprovechado Ja ensefianza milltiple que va desde la pintura eipeia a la impresionista, —De Ricardo Baroja se ha atirmado siempre que era un pintor sombrio, y lo es en cierta medida, pero encuentro que posee una luz interior muy célida. ~Bnofecto, Hablan de que no era colorsta, 1per® hay nos colores que no gon los Fumino- 508