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MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN

CURSO : PROSPECTIVA ECONÓMICA EMPRESARIAL

TEMA : ¿QUÉ DEBEMOS HACER PARA REDUCIR LA


BRECHA ENTRE LA POBLACIÓN URBANA Y RURAL EN
PERÚ?

CATEDRÁTICO: DR. PEDRO PARCO

ESTUDIANTES:
 AQUINO TACZA, JOEL
 BRAVO RICSE, ITALA
 CASTILLA CAPARACHIN, JULIANA
 CORNELIO VILCA, RONALD
 PRADO TRAVEZAÑO, LUIS
 ROJAS LAZO, CRISTHIAN

HUANCAYO - 2018
TEMA:

¿QUÉ DEBEMOS HACER PARA REDUCIR


LA BRECHA ENTRE LA POBLACIÓN
URBANA Y RURAL?
INTRODUCCIÓN

La brecha urbana es una de las mayores paradojas, algunos dirían escándalo,


del siglo XXI. Al fin y al cabo, las ciudades tienen todo lo que se llama "ventajas
urbanas", es decir, numerosas oportunidades que, de los servicios básicos a la
sanidad, la enseñanza, los servicios públicos y un empleo remunerado, nunca
han sido tan propicias al desarrollo humano.

Sin embargo, es muy frecuente que las ciudades también concentren unas
grandes desigualdades inaceptables cuando esas oportunidades eluden a
grandes sectores de la población.

La igualdad de acceso a los servicios y oportunidades urbanos está limitada a


menudo por todo tipo de obstáculos invisibles, pero los resultados son muy
visibles.

Tomemos, por ejemplo, en muchos países el número creciente de


urbanizaciones privadas que impiden entrar a los desfavorecidos. Cuando
paseamos por las calles de la capital de un país en vías de desarrollo, podemos
ver la parte de atrás de las limpísimas y equipadísimas sedes locales
de empresas multinacionales frente a una hilera de tiendecitas, que atienden a
los residentes de bajos ingresos.

La mayoría de las veces, el bacheado camino de barro que pasa por ser una
calle lleva a un tugurio, la más cruel de las brechas urbanas. La otra paradoja, o
escándalo, de las sociedades del siglo XXI es que las oportunidades que
acompañan a la "ventaja urbana" están a menudo vetadas para las mujeres, los
niños y los jóvenes, que desempeñarán un papel esencial en nuestro futuro
colectivo. Las constantes privaciones que caracterizan al lado oscuro de la
brecha urbana, independientemente del sustento, la salud y el desarrollo
personal, tienen consecuencias tangibles en el cuerpo y la mente y aturden física
y mentalmente a millones de personas de las generaciones actuales y futuras.
Aunque sólo sean económicas, las marcadas desigualdades dan un aspecto
paradójico a la brecha urbana. Las zonas comerciales y residenciales
acomodadas suelen prosperar gracias a los numerosos contactos
internacionales que tienen con la exclusiva red de ciudades "globales" que
dominan la economía mundial. La prosperidad resultante es lo que atrae a los
campesinos e inmigrantes pobres hacia las zonas urbanas, con la esperanza de
obtener lo que consideran que les corresponde.

Lo más triste es que, por falta de calificaciones u oportunidades, quedan


confinados en general en una tierra de nadie informal barriobajera que parece
una imagen en negativo de la productividad, la tecnología y los contactos
comerciales de la radiante economía oficial.

Casi han pasado 18 años del siglo XXI y la brecha urbana se ha vuelto tan grande
que sus principales factores determinantes son, a su vez, más fáciles de
identificar. Del mismo modo que los tugurios y las viviendas que no cumplen las
normas mínimas son subproductos de políticas catastrales e inmobiliarias
ineptas, la economía informal es vástago de una reglamentación inadecuada.

La actual brecha urbana es esencialmente fruto de la parcialidad y la ineptitud


de los tres principales sectores de gobierno, central, regional y municipal.

Ese éxito está notablemente sesgado hacia las economías emergentes más
avanzadas, mientras que los países más pobres no lo han hecho tan bien y por
ello no debemos estar satisfechos, según estas tendencias, se prevé que la
población urbana seguirá aumentando y ahondando más las brechas si no se
toman medidas durante los desde la actualidad proyectándonos a los próximos
años.

PLANTEAMIENTO DE LA PROBLEMÁTICA
LA POBLACIÓN PERUANA

La dinámica poblacional constituye una de las dimensiones principales de los


desafíos económicos y de las características sociales de un país. Por un lado,
los procesos demográficos determinan el tamaño y la estructura por edades y
sexo de la población total y su evolución, condicionando, así, la composición de
la fuerza laboral y los factores asociados a la productividad y niveles de ingresos.
Adicionalmente, las variables demográficas, influenciadas por la heterogeneidad
inherente a los distintos ámbitos geográficos y culturales, resultan clave en la
determinación de la realidad social de un país, al asociarse estrechamente a las
cifras de pobreza, iniquidad, exclusión social y medio ambiente.

De esta manera, la demografía se relaciona íntimamente con el concepto de


desarrollo, tanto económico como social. En este sentido, posee especial
relevancia en el caso peruano, donde los niveles de desarrollo son insuficientes
para garantizar las condiciones mínimas de vida a una parte considerable de la
población.

En el transcurso de los próximos años, la dinámica poblacional generará diversos


desafíos para el país, en particular para los formuladores de política. En el
presente trabajo se realiza una breve revisión de la situación demográfica futura,
enfatizando los principales retos y tendencias poblacionales, con el propósito de
incentivar esfuerzos para analizar la problemática demográfica actual y de
aportar a una adecuada formulación de las políticas públicas que considere las
características particulares de las diferentes realidades del país.

LA DINÁMICA DEMOGRÁFICA
La tasa de crecimiento de la población, como bien se sabe, se determina por la
conjunción de tres factores: la natalidad, la mortalidad y los saldos migratorios.
En el caso peruano, sin embargo, la evolución de las cifras recientes de
crecimiento demográfico obedece principalmente a los cambios en materia de
natalidad, influidos fundamentalmente por el descenso en la fecundidad de las
últimas décadas.

Es decir, pese a que la cantidad de hijos por mujer disminuyó, la mayor cantidad
de personas en edad reproductiva, resultante de la explosión demográfica que
se dio entre 1960 y 1980, determina que la población seguirá creciendo en
términos absolutos hasta la tercera década de este siglo. El crecimiento absoluto
recién ha empezado a disminuir en esta década. Según proyecciones del INEI,
el Perú albergará a 33,7 millones de habitantes en el año 2020 y la población
podría estabilizarse en alrededor de 35 millones, hacia el año 2025.
La población peruana está en plena transición demográfica, debido a la
disminución de la mortalidad y la fecundidad, lo que influirá en la estructura de
edades del país en los próximos años. Para ilustrar esta situación, resulta
esencial hacer hincapié en la noción de inter temporalidad de los eventos
demográficos de un determinado momento.
DIFERENCIAS EN LOS ÁMBITOS URBANO Y RURAL

La población peruana es mayoritariamente urbana desde fines de 1960, debido


a la concentración de la inversión privada y pública en las ciudades, especial
especialmente en Lima, lo que ha incentivado movimientos migratorios hacia
estas zonas urbanas, en búsqueda de una mejor calidad de vida de parte de la
población dedicada fundamentalmente a actividades tradicionales en las zonas
rurales. Al año 2000, la proporción urbana es del 72% (18,6 millones) y la rural
del 28% (7,1 millones). Si bien en los últimos cinco años la población urbana
creció casi dos veces más rápido que la rural, no es cierto que, en su conjunto,
la población rural haya disminuido; solo crece lentamente. Asimismo, mientras
que la población urbana alberga a más mujeres que hombres, la rural posee una
mayor proporción de hombres.
FUERZA LABORAL Y EMPLEO

En el Perú existen tres factores demográficos principales, que han dado forma a
la actual distribución de edades y principales tendencias laborales del país. En
primer lugar, la ampliación de la brecha entre las tasas de natalidad y mortalidad
que se dio entre las décadas de 1960 y 1980 -conocida como la explosión
demográfica- fue la que determinó la aparición de cohortes significativamente
más grandes, que actualmente desempeñan un papel protagónico en el campo
laboral.

En segundo término, la incorporación de la mujer en la fuerza laboral, como


consecuencia de los prolongados períodos de recesión económica y la mejora
en los niveles educativos de la mujer, ha generado un importante impacto sobre
el tamaño de la población Formulación del problema económicamente activa y,
a su vez, ha generado cambios en las preferencias reproductivas de las familias.

Finalmente, la distribución de la población y la consecuente reorganización de


recursos y actividades radican, en parte, en los procesos migratorios desde las
zonas rurales hacia las ciudades, determinando importantes diferencias entre
ambos ámbitos. En estas condiciones, la fuerza laboral ha tenido y tendrá un
rápido crecimiento por el incremento de la población en edad de trabajar (PET)
y la mayor tasa de actividad femenina, particularmente en las zonas urbanas.

En el Perú, si no se contempla a la luz de factores de demanda de trabajo que


impiden un acercamiento a una situación de equilibrio en el mercado laboral. La
creciente demanda laboral, sumada al estancamiento productivo de los últimos
años y los insuficientes niveles de absorción de mano de obra por parte del
sector formal, son los determinantes del desempleo y, particularmente, de los
alarmantes niveles de subempleo existentes. Actualmente, las condiciones
laborales son precarias, especialmente debido al subempleo por ingresos. Se
estima que un 75% de la PEA desempeña trabajos de baja productividad e
ingresos.
TENDENCIAS QUE INFLUYEN EN LA BRECHA RURAL – URBANA EN EL
PERU:

INCREMENTO DE LA POBLACIÓN

En 2030, la población mundial superará los 8 mil millones 551 mil personas; un
incremento en más de 2 mil 400 millones de personas con respecto a la
población mundial estimada para el 2000.
POBLACIÓN PERUANA

Fuente: Naciones Unidas, 2017

Al 2050 la población en el Perú se situará en 41 millones 620 mil personas.

INCREMENTO DE LAS MEGACIUDADES

El proceso de urbanización impulsará un escenario al 2030 donde el 27% de la


población mundial (2 mil 292 millones de personas) residirá en una ciudad de al
menos un millón de habitantes. Además, 730 millones de personas (8,7% de la
población mundial) vivirán en ciudades con al menos 10 millones de habitantes.
En ese año, el número de megaciudades8 en el mundo se habrá incrementado
a 41; la gran mayoría de ellas se situará en el hemisferio sur.

La información disponible de la División de Población de las Naciones Unidas


señala que, en 2018, 4,2 miles de millones de personas residen en zonas
urbanas (lo cual equivale al 56% de la población mundial). Las regiones más
urbanizadas son América del Norte (con un 82% de su población viviendo en
áreas urbanas en 2018), América Latina y el Caribe (81%), Europa (74%) y
Oceanía (68%); además, el nivel de urbanización en Asia se aproxima al 50% de
la población total. Por el contrario, en África solo el 43% de su población reside
en áreas urbanas.
De acuerdo con Naciones Unidas, todas las regiones del mundo experimentarán
un incremento en la urbanización. En tal sentido, hacia 2030 el 60% de la
población mundial residirá en zonas urbanas; en Norteamérica, esta proporción
se situará en 84,2%; en América Latina y el Caribe, en 83%; en Europa, en 77%;
en Asia, en 56,3%; y en África, en 47,1%.
Por otro lado, se observa que la gran mayoría de las ciudades en el mundo
poseen menos de 5 millones de habitantes. En 2016, se registraron 436 ciudades
que albergan entre uno y cinco millones de habitantes; por otro lado, se
registraron 551 ciudades donde habitan entre 500 mil y 1 millón de habitantes.
Hacia 2030, el número de ciudades que albergan entre 1 y 5 millones de
habitantes se situará en 559 ciudades; igualmente, 731 ciudades tendrán una
población de entre 500 mil y 1 millón de habitantes. Cabe destacar que el 80%
de este incremento ocurrirá en el África; en tanto que el 30%, en Asia.
En 1990 menos del 2,5% de la población mundial vivía en ciudades pobladas por
10 millones de habitantes. Hacia 2016 se contabilizaron 31 megaciudades9 en
el mundo; 24 de ellas ubicadas en regiones menos desarrolladas o en el “sur
global”, 6 ubicadas en China y 5 en la India (ver Figura 15).
En 2030, el 8,7% de la población mundial residirá en una de las 41
megaciudades que se registrarán ese momento. La mayoría de las
megaciudades estarán ubicadas en el hemisferio sur; además, 10 ciudades
ubicadas en países en desarrollo se habrán convertido en megaciudades (United
Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division, 2018).
Es importante señalar que América Latina y el Caribe es la región con la mayor
proporción de población residente en megaciudades; en 2016, el 12,7% de la
población de dicha región se concentraba en cinco ciudades con más de 10
millones de habitantes; asimismo, de acuerdo con las proyecciones de las
Naciones Unidas, en 2030 dicha proporción será del 14,3%.

PERSISTENTE DESIGUALDAD DE GÉNERO

De acuerdo a las tendencias actuales, el cierre de la brecha existente entre


hombres y mujeres en materia de logros educativos, salud y supervivencia,
oportunidades económicas y empoderamiento político tomará 100 años. En
América Latina y el Caribe, llevará 79 años.

La desigualdad entre hombres y mujeres es una de las principales barreras para


el desarrollo humano. Los obstáculos que, específicamente, deben enfrentar las
mujeres en la actualidad se manifiestan al intentar trabajar fuera del hogar,
acceder a educación (especialmente del nivel secundario), expresar sus
preocupaciones en los escenarios políticos, influir en las políticas y recibir los
beneficios de una atención médica accesible y de alta calidad (PNUD, 2016).

El análisis regional señala que en América Latina 18 países avanzaron en la


reducción de inequidades de género; sin embargo, 6 retrocedieron
principalmente en aspectos vinculados con la participación política de las
mujeres. No obstante, destacan los casos de Perú y Uruguay, quienes han
mostrado los mejores resultados en el cierre de la brecha total, donde registran
un significativo avance de 3%.
Perú muestra un progreso importante en la capacidad política, pero también en
la vida económica y oportunidades; esto se debe principalmente a los ingresos
obtenidos por las mujeres y a la paridad de género en los puestos de
legisladores, funcionarios y gerentes. No obstante, mantiene una de las más
amplias disparidades en salud y supervivencia de la región.

PREVALENCIA DE LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS DEGENERATIVAS


COMO PRINCIPALES CAUSAS DE MUERTE

Se prevé que las cuatro principales causas de muerte a nivel mundial en 2030
serán enfermedades coronarias (cardiopatía isquémica), accidentes
cerebrovasculares (infarto cerebral o derrame cerebral), enfermedad pulmonar
obstructiva crónica e infecciones respiratorias agudas (principalmente
neumonía). La prevalencia de estas enfermedades tendrá repercusiones sobre
el encarecimiento de la salud en el mundo, así como en la inversión pública en
materia de salud.

El análisis por regiones señala que al 2030 las tres principales causas de muerte
en África serán VIH/Sida (10.8%), infecciones respiratorias (9.6%) e infartos
cerebrales (7.1%), en América serán las enfermedades coronarias (12.7%),
infartos cerebrales (6.8%) y la diabetes (6.5%), en el Sudeste Asiático serán las
enfermeades coronarias (13.8%), infartos cerebrales (12.7%) y las
enfermedades pulmonares obstructivas crónicas (11.3%), en Europa las
infecciones coronarias (20.5%), los infartos cerebrales (13%) y el cánceres de
pulmón, tráquea y bronquios (4.7%);y en el Pacífico los infartos cerebrales
(18.7%), infecciones coronarias (13.9%) y las enfermedades pulmonares
obstructivas crónicas (8.4%).

MAYOR BIENESTAR EN LAS FAMILIAS COMO PRINCIPAL EFECTO DE LA


EDUCACIÓN DE LAS MADRES

Un mayor y mejor nivel educativo principalmente de las mujeres tiene impactos


positivos en la salud de sus hijos, así como en el empoderamiento económico y
en el bienestar de sus familias. Si se logra la educación universal de las mujeres
en edad de procrear en el primer ciclo de secundaria, se reduciría la mortalidad
de niños y niñas menores de cinco años de edad. Dicho indicador se ubicaría en
68 muertes por cada 1000 nacidos vivos en 2030 y pasaría a 51 muertes en el
2050.

ELEVADA INFORMALIDAD Y PRECARIEDAD DEL EMPLEO

a futuro persistirá un déficit en la calidad del empleo, situación que podría verse
impulsada por la automatización de los trabajos y su incidencia en las nuevas
formas y calidad de los empleos.

MEJORA DE LA CALIDAD DE LA INVERSIÓN

el mundo ha mejorado en 0,42 unidades, al aumentar de 3,71 en 2007 a 4,12 en


2018. el país que alcanzó el máximo puntaje fue hong kong (6,70), mientras que
el de menor puntaje fue malawi (1,79).

Dentro de latinoamérica, los países de la alianza del pacífico también han


presentado mejoras. en el periodo 2017-2018, el perú obtuvo 3,77 puntos (igual
que colombia), mientras que en 2008 obtuvo 2,56 (0,30 unidades por debajo de
colombia). ello representó un avance de 1,21 unidades. por su parte, chile
alcanzó el máximo puntaje de la región al obtener 4,78 puntos en 2017, logrando
un avance de 0,22 unidades con respecto al 2008. finalmente, méxico se
posicionó con 4,30 unidades en el periodo 2017-2018, alcanzando un avance de
0,76 unidades con respecto al 2008.

INCREMENTO DE ACTITUDES EMPRENDEDORAS EN ECONOMÍAS


EMERGENTES Y EN VÍAS DE DESARROLLO
La cuarta revolución industrial propiciará un incremento de los modelos de
emprendimiento impulsados por la innovación. Si bien América Latina y
Norteamérica son las regiones con mayores iniciativas de emprendimiento, la
primera se enfrenta a las dificultades de no tener un ecosistema efectivo y eficaz
con reglas e incentivos que favorezcan la sostenibilidad y el crecimiento de sus
emprendimientos.

En el periodo 2002-2017, se registró un incremento de intenciones


emprendedoras29 principalmente en países emergentes y en desarrollo (ver
Figura 52), no obstante que dicho incremento ocurrió de forma desigual. En tal
sentido, en 2017 se evidenció que en países como Chile, Colombia, Perú, Arabia
Saudita, Egipto e Indonesia más del 30% de la población entre 18 y 64 años de
edad son empresarios o pretenden iniciar un negocio en los próximos tres años.

PREVALENCIA DE CASOS DE CORRUPCIÓN

Hacia 2045, es probable que la percepción de los ciudadanos con respecto a la


corrupción se extienda, debido principalmente a la ocurrencia de prácticas
indebidas de financiación que involucran a corporaciones multinacionales,
partidos políticos y estamentos del Gobierno.

En América Latina, los recientes juicios por casos de corrupción a gran escala
pusieron en evidencia élites corruptas de la región y sus redes59. En Brasil, el
escándalo Lava Jato, que involucra a políticos y empresarios, ha desembocado
en una multa multimillonaria para la compañía constructora Odebrecht y otros.
Asimismo, en Guatemala, las elecciones de 2015 llevaron al poder a un
presidente con un amplio apoyo popular, después de intensas protestas públicas
por un escándalo de corrupción que involucraba a su predecesor. Sin embargo,
la nueva administración pronto se vio empañada por casos de corrupción en los
que, presuntamente, están involucrados familiares del actual presidente y el
vicepresidente (Transparency International, 2017).
En el Perú, la mayoría de las personas sostienen que la corrupción aumentó y
que el Gobierno tiene un desempeño deficiente en la lucha contra este problema.
Además, el 39% de las personas reconocen haber pagado un soborno al acceder
a servicios básicos (salud y educación principalmente), menos de la mitad de los
ciudadanos sostienen que denunciar la corrupción es socialmente aceptable
(Transparency International, 2017).

PÉRDIDA DE LOS BOSQUES TROPICALES Y BIODIVERSIDAD

El 57% de las especies de árboles del bosque amazónico estarán en estado de


amenaza en 2050.
Los bosques son importantes fuentes de carbono, regulan el clima, protegen el
suelo, proveen productos y servicios, y son hábitat de una gran cantidad de
especies de animales y plantas. Además, son territorios de pueblos indígenas,
para quienes los bosques son aún más importantes porque encuentran en ellos
sus medios de subsistencia.

El territorio peruano alberga 71,8% de muestras representativas de las zonas de


vida del planeta, y la superficie de sus bosques es una de las mayores del
mundo. Sin embargo, se evidencia una tendencia al incremento del número de
especies en la categoría de amenaza; al comparar las listas de 1999, 2004 y
2014, se encuentra que las aves y los anfibios las lideran. La flora peruana
también evidencia una lista de 194 especies en peligro crítico. Esto, sumado a la
deforestación y los escenarios de cambio climático para los próximos años,
magnificará el impacto sobre la biodiversidad y los ecosistemas, sobre todo en
las vertientes occidentales, las laderas de los valles interandinos y las vertientes
orientales andinas, lo que incrementará la vulnerabilidad (Minam, 2014).

AUMENTO DE LA FRECUENCIA DE EVENTOS CLIMÁTICOS EXTREMOS

Debido al calentamiento promedio, en el futuro habrá mayor frecuencia de


eventos cálidos extremos. Ello significa que, aun si las fluctuaciones cálidas
durante El Niño se mantuvieran iguales, en el futuro se alcanzaría mayores
temperaturas durante estos eventos.

Las pérdidas económicas debido a los peligros relacionados con el agua han
aumentado considerablemente en la última década. Desde 1992, las
inundaciones, sequías y tormentas han afectado a 4200 millones de personas
(el 95% de todas las personas afectadas por todos los desastres) y han
ocasionado 1,3 mil millones de dólares en daños (el 63% de todos los daños).
Los modelos climáticos proyectan sólidas diferencias en las características
climáticas regionales entre el calentamiento actual y global de 1,5 °C, y entre un
calentamiento entre 1,5 °C y 2 °C, siendo lo más resaltante el aumento en
eventos extremos como fuertes precipitaciones en algunas regiones, déficits de
precipitaciones en algunas otras y probabilidades de sequías (IPCC, 2018).
El Niño y La Niña, como se conoce al calentamiento y enfriamiento anómalo,
respectivamente, en el océano Pacífico tropical, forman parte del fenómeno
conocido como El Niño-Oscilación Sur (ENOS) y son la principal causa de las
variaciones interanuales del clima en nuestro planeta.

DEGRADACIÓN DE LOS SUELOS

La pérdida de carbono orgánico del suelo altera el ciclo de carbono112, y


provoca la degradación de la tierra. Expertos de la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza (IUCN) estiman que desde el siglo XIX se han
perdido dos tercios de todas las reservas terrestres de carbono de los suelos.

De acuerdo con el Programa del Medio Ambiente de las Naciones Unidas


(UNEP, 2013) la cuarta parte de los suelos están degradados, debido a la
agricultura y silvicultura intensiva. En todo el mundo, la degradación de los suelos
está obligando a las personas a dejar sus hogares y sus medios de vida. Ya más
de 500 millones de hectáreas de tierra de cultivo –un área más grande que la
mitad del tamaño de China– han sido completamente abandonadas debido a la
sequía, la desertificación y la mala administración de la tierra (UNEP, 2017).

El Perú no es ajeno a este proceso de degradación de los suelos. De hecho, el


40% de su superficie es considerada árida, ocupando el tercer lugar en América
del Sur, después de Argentina y Brasil. Además, Perú junto con Chile son los
únicos dos países de la región que tienen áreas extremadamente áridas. El total
de las zonas áridas solo reciben 2% de las lluvias que caen en el país (Minam,
2012).
Considerando las áreas naturales del país, las principales causas de la
desertificación son, en la costa, la salinización del suelo, la erosión hídrica y
eólica y la contaminación de suelos por relaves mineros; en la sierra, la erosión
hídrica y eólica, además de la compactación por sobrepastoreo y la
contaminación; y en la selva, la erosión hídrica. Asimismo, contribuyen a ello
tanto la presión de factores naturales, incluyendo el cambio climático, como
socioeconómicos (entre ellos, las prácticas agropecuarias inadecuadas, las
actividades extractivas, el cambio de uso del suelo) (CEPES, 2015).

PROPUESTAS QUE AYUDARIA EN LA MEJORA PARA REDUCIR LA


BRECHA EN EL SECTOR EDUCACION

Las malas condiciones de infraestructura y las largas travesías para llegar a clase,
son algunos de los ejemplos de las inequidades de la educación peruana en el
mundo rural campesino. Por años las organizaciones sociales han alzado su voz
para concretar estrategias que garanticen una buena cobertura, calidad y
pertinencia de la educación desde la primera infancia hasta la educación superior
en el campo.

La geografía difícil, la población dispersa y el conflicto armado han incidido sobre


el devenir educativo del sector rural y para el Ministerio, estas condiciones no han
permitido que el sistema educativo responda con suficiencia en las necesidades
de la región, dando como resultado “una baja tasa de cobertura y de calidad en
todos los niveles de educación, así como una desarticulación con el sistema
productivo regional”, aseguran.

Para atender la demanda educativa de los hijos de estas familias, el Ministerio


de Educación, desde hace mucho tiempo, con bastante improvisación y sin un
adecuado diagnóstico, ha autorizado el funcionamiento de escuelas unidocentes
y multigrados en primaria, y desde hace poco más de tres décadas
aproximadamente, escuelas iniciales y colegios secundarios en los caseríos y
comunidades con mayor población estudiantil.
Según estudios realizados, la ruralidad de nuestra educación alcanza a más del
80%, por lo tanto, la demanda de atención es muy fuerte. En estos contextos, la
cobertura de matrícula en inicial sólo alcanza al 71%. La de primaria es bastante
alta, bordea el 94%. La de secundaria no llega al 60%. En Educación Básica
Especial (EBE) y Educación Básica Alternativa (EBA) no se brinda el servicio.
Hay también un alto porcentajes de docentes intitulados y los titulados, no han
sido formados para trabajar allí. Ni qué decir de la infraestructura educativa.
A pesar de los intentos del Ministerio de Educación de diseñar programas para
atender las áreas rurales, con muy poca pertinencia en nuestro caso, aún
carecemos de una política educativa a nivel nacional o regional para la atención
específica con programas coherentes con las características propias y
diferenciales de nuestra zona rural, elaborados con la necesaria
fundamentación, en función a nuestras necesidades.
En el diagnóstico que se hizo para diseñar los lineamientos para la construcción
del Proyecto Educativo Regional (2003), en el referido al “Desarrollo de la
Educación Rural”, se afirma lo siguiente: la construcción de centros educativos
responden a diseños y material de procedencia urbana, dirigida a aplacar las
exigencias comunales. Las escuelas rurales vienen funcionando con roles y
finalidades impuestas, razón por la cual no han respondido a las reales
necesidades de desarrollo rural de nuestra región. Las normas que las rigen son
las mismas que se aplican en las escuelas urbanas, a pesar de las profundas
diferencias que hay entre unas y otras. El currículo y el deficiente material
educativo con que cuentan estas escuelas, son incompatibles con las respuestas
que requieren los pueblos rurales, aunque sí funcionan como eficaces
instrumentos de dominación ideológica e imposición cultural. Finalmente, los
horarios, los calendarios y la dinámica institucional que caracterizan a la actual
educación rural, expresan una total incongruencia con el entorno cultural,
ecológico y económico. Yo estoy absolutamente de acuerdo con esto.
En el tema de formación de los maestros en inicio, antes la UNAP y el ISPPL
para realizar sus prácticas pre-profesionales, enviaban a sus estudiantes a las
comunidades y escuelas rurales. En cierto modo, esto corroboraba con su
formación, porque permitía al futuro maestro interrelacionarse con las
características de estas escuelas rurales y con la práctica pedagógica que se
daba en las mismas. Le permitía conocer las características de la planificación
curricular para atender estudiantes de diversas edades y grados en una sola
aula. Le ponía en alerta sobre la necesidad de trabajar estrategias simultáneas
y diferenciadas y atención directa e indirecta con sus alumnos. Le permitía tener
contacto con los materiales del contexto que se utilizan en ese tipo de aulas, ante
la no pertinencia de los que distribuye el MINEDU. En resumen, le permitía
convivir con la comunidad y conocer su problemática, en donde el maestro debe
poner en práctica, habilidades de liderazgo para conducir su escuela en una
perfecta armonía con los padres y madres de familia, que conlleve al éxito. En la
actualidad, ninguna de estas instituciones de formación magisterial hace esto.
Antes, el Ministerio de Educación ponía al alcance de los maestros rurales la
Estructura Curricular Básica para Escuelas Unidocentes y Multigrados; ahora,
pone al alcance de todos un Diseño Curricular Nacional, instrumento único para
planificar (ahora confuso para los maestros), sin tener en cuenta que nuestras
realidades son diferentes. Se ha cortado abruptamente la construcción de un
Marco Curricular Nacional, que hubiera permitido definir los aprendizajes
fundamentales, las competencias, las capacidades y los campos temáticos, para
que, sobre esa base, las regiones construyan sus currículos regionales. Eso
hubiera hecho posible, que tengamos elementos comunes que unifiquen al
sistema y al mismo tiempo, las regiones puedan insertar aspectos
relacionados a sus características geográficas, lingüísticas, culturales y
económico-productivas en el trabajo docente.
Ante tanta incertidumbre… ¿Qué podemos hacer? Hay muchas propuestas que
se pueden implementar. Esto no solamente depende de una decisión política,
sino de un sustento presupuestal acorde con lo que se quiere hacer en materia
educativa en la región. Está bien claro para todos que no podemos estar
pensando e implementando sólo lo que el MINEDU nos trae como: “Todos con
Punche al Colegio”, “Día del Logro”, “Los 08 Compromisos de Gestión”,
“Estrategia Nacional Soporte Pedagógico” y “Aprende Saludable” que son de
cumplimiento obligatorio, pero no impiden que, cada región, pueda implementar
políticas o programas `propios que nos ayuden a mejorar.
Podemos empezar implementando nuestro Calendario Escolar Alternativo,
promoviendo la participación de las comunidades en la gestión educativa;
reformulando los diseños y la construcción de locales escolares en función a
nuestras características climáticas; trabajando el diseño de un Sistema Regional
de Formación Magisterial en Inicio y en Servicio; reestructurando nuestro
currículo regional, tomando como referencia lo avanzado en la cuarta versión del
Marco Curricular Nacional y un tratamiento para el magisterio loretano que
comprenda incentivos, capacitación específica y servicios diversos que le
beneficien y le brinden las facilidades para desempeñarse dignamente. El
profesor Ramírez explica que “la diferencia entre un docente rural y urbano es el
de trabajo, las condiciones y su material de apoyo, que nos toca volvernos
recursivos, que nos toca situar los saberes y nos toca compartir lo poco que
tenemos con nuestros alumnos”.
CONCLUSIONES Y PROPUESTA

Las tendencias globales tienen relación con la brecha existente entre la brecha
Rural y Urbana en el Perú.
Por lo tanto, concluimos que la manera en que las autoridades públicas realizan
su cometido es tan importante como lo que consiguen. Los gobiernos deben
fortalecer las instituciones existentes, o crear otras nuevas. Su eficacia también
depende de los vínculos y alianzas que deben establecerse rutinariamente entre
los tres sectores de gobierno, en aras de la sostenibilidad, una mejor
coordinación y la distribución de recursos independientemente de las tendencias
o discrepancias políticas. Una evaluación realista de los activos específicos y
oportunidades potenciales debe dar lugar a una "visión" global sostenida para
cualquier ciudad, una visión que corresponda a las esperanzas de toda la
población. La concretización progresiva de esta visión entraña la redistribución
más equitativa necesaria para reducir la brecha urbana.

Esa redistribución sostenible no puede ser simplemente económica: integrar a


los pobres y marginalizados en la vida urbana normal obliga a redistribuir también
las oportunidades. De este modo se mejora la calidad de vida, el capital humano
y la integración política y cultural. También se consiguen ciudades más limpias y
ecológicas, que se convierten en lugares propicios a los negocios para todos. La
experiencia ha demostrado que la falta de planificación integradora acaba
convirtiéndose en planificación de problemas. La visión sostenible del futuro de
cualquier ciudad no puede ser más que integradora, no divisiva.