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1 11 1 10:-:AUOAD Y CAM I'OS DE REFEREI\Cli\

cia se diera por supuesta fuera del texto singular al cua l 11<1. La teoría no separa la proyección lictiva y la imagina-
muchos textos pueden remitirse 12 . Incluso cuando se intro- < 1Ú11 de los lectores de la naturaleza cle l lcngu~j e que le sirve
duce una nueva teoría, los textos posteriores que se ocu- de intermediario. Ni tampoco abandona a la primera por
pen de la misma se re ferirán al mismo Campo construido (,, '>cguncla.
y su re fere ntes, tal y como hizo el prime r texto, si bien
desarro llándose }' reorganilándose constantemente (v.gr.
en e l caso del Psicoanálisis, e l Existencialismo o la Física ( ' \ \IJ>OS 01:. REFERE!'\CIA EXTER;'>;QS
l':uclear).
Además, la ciencia)' la filosofía carecen d e las propie- 25. Si los te xtos literarios con stituyeran simpl e m e nte
dades con comitantes del CRI literario, estando como está Campos d e Referencia I nternos, se parados del mundo,
configurado d e acue rdo con el mundo «reaJ ,., sus aspectos podríamos llamarlos «ficciones» y limitar nuestro análisis a
<<Concretos» y la mulúdimensionaJidad (en el sentido emplea- ~u estructura interna. Esto, sin embargo. no es toda la his-
do en el úmc ro 14). El mito y la historiografía pueden toria. Las obras literarias no son por lo general «mundos
compartir algunos d e estos rasgos con la literatura, sin que, lictivos» puros y sus textos no están corn puestos de meras
sin embargo, se sometan a la pretensión de un Campo exte- proposiciones «ficlivas» o de un lengu<Ue << fi ctivo» puro. Los
rior a l del texto singular. sig n ificados dentro ele los textos li terarios se re lacio n an no
sólo con e l C R Interno (el cual, en efecto, es privalivo de
24. La vent<0a de acogernos a la teoría del CR Interno los mismos) sino también con CRs Externos. Esta natu rale-
en lugar de emplear términos tales como <<Mtmdo>> ( <<mtmclo l.a bipolar de la referencia literaria es un rasgo esen cial de
fictivo >> o «mund o posible»), con «objetos••, «personajes•• y la literatura.
«hechos» existe ntes en e l mismo, es doble: a) Se crea un Lo s CamjJos de Referencia Externa (CREX) son todos aque-
vínculo directo entre el <<m undo>> proyectado (o «inte ncio- llos CRs exteriores a un texto dado: e l mundo real e n e l
nal>•) y la referencia ling üística, y por consiguiente, entre la tiempo y en el espacio, la H istoria , u n a teoría filosófica,
ontología de la literatura y e l análisis d e l lenguaje. b) 1 o se co ncep ciones ideológicas, los conceptos d e la naturaleza
da por supuesta la existencia concreta de objetos, persona- humana, otros textos. U n texto literario puede o bien refe-
jes, h echos, ideas o actitudes, sino m eramente d e marcos rirse directamente a r·eferentes procedemes d e dichos CRs
ele refere ncia de dichas clases, a las cuales el lenguaje del Externos o bien invocarlos. E~ categoría incluye no sólo
texto se remite o puede re mitirse, por parte ele diversos referentes externos eviden tes, como nombres d e lugares y
hablantes y desde diversos puntos de \;sta. Estos m1S no on calles, h echos y fechas históricos o figuras históricas reales,
necesariamente estables, pueden e t· construidos y rccons- sino también alirmaciones diversas relativas a la naturaleza
u·uiclos, la evide ncia lingüística puede ser complementaria humana, la sociedad, la tecnología, el carácter nacional, la
o con trad ictoria, incompleta o falsa, incierta o inconexa, psicología, la religión, etc.
etc. Por consigui e nte, los d ebates actuales sobre interpre-
tación y deconstrucción no se ven cancelados por esta teo- 26. Puede verse un ejemplo tomado de u11a novela realista
en el inicio de Le cousin Pons, ele Balnc:
Esw curstiún se com p lica cuando los escritores se valen de los mi~­
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rnos pcrsomljcs o lwchc)S en v<J.-ias obras !iteradas, co mo si los dispusieran Vc rs u·o is heures d e l'aprcs-midi , clans le m o is d'octobre
e n un continuo hiporé 1ic.:o, un «super-Campo» (v.gr. la «Comedia Hunuma,. d e l'année 1844, un hommc agé d'unc soixantttÍIII' d 'annécs,
d e Ballac). Pero aquf no se lrma de un a serie a mpliable de textos, a la mais a qui tout le monde cCn donn é p lus qu e rct áge, a llaitlc
cual alguien pu tdc ;u'iad iJ mús, como puede ocu rrir e n el caso de un a long du bouleV"ard des ltaliens, le ncz. a la piSIC, les levrcs pape-
rama de la cirncia. lardes, comme un negocian! qui vicnt de con chtrt' une excc-