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Teresa Blanch - Anna Gasol

ilustrado por Patricia Geis


Teresa Blanch - Anna Gasol

ilustrado por Patricia Geis


Índice

Prólogo 9

1 Agencia de detectives Mouse Mascarpone 11

2 Tooth Fairy y la A.R.D.L. 24

3 Los Duendecillos Detectores de Dientes 36

4 Los Espíritus Cazadientes 45


© Del texto: 2014, Anna Gasol – Teresa Blanch
© Diseño e ilustración: 2014, Patricia Geis
© De esta edición: 2014, FDI World Dental Federation 5 El ungüento de la eterna juventud 56
Avenue Louis Casai 51
PO Box 3
1216 Genève-Cointrin Diez pasos para mejorar y proteger las Sonrisas 71
Switzerland
Efectos sonoros por www.freesfx.co.uk
Producción y desarrollo del libro electrónico y del audiolibro por Mediúscula S.L. Saludables en el Día Mundial de la Salud Bucodental
Coordinación editorial: Buildingbooks S.L.
Coordinación general: Apple Tree Communications S.L.
Primera edición: marzo 2014
ISBN: 978-2-9700934-4-2

Cualquier tipo de reproducción, distribución, comunicación pública


o transformación de esta obra queda rigurosamente prohibida y estará sometida
a las sanciones establecidas por la ley.
Yaya Touré Prólogo
Manchester City FC. Como futbolista, todas las miradas del mundo están puestas sobre mí.
Se centran especialmente en mis pies, pero también se fijan en mi cara:
Selección Nacional cuando aprieto los dientes en momentos de frustración o cuando sonrío
de Costa de Marfil. de oreja a oreja después de un gran partido. Y, cuando se fijan en mi
rostro, ven mis dientes: blancos, brillantes y sanos.
Mejor jugador
africano del año Cuido mucho mis dientes. Quiero mantener mi boca sana, así que cada
2011, 2012, 2013. día dedico unos minutos a lavármelos a fondo. Es parte de mi rutina
diaria y me lo tomo muy en serio, ¡y tú también deberías hacerlo!

Tus dientes son muy valiosos. Una vez se han caído los de leche,
los nuevos tienen que durar toda la vida. Por este motivo, estoy muy
contento de apoyar a FDI World Dental Federation. A ellos les gustaría
ver bocas sanas en todo el mundo, igual que a mí.

El 20 de marzo es el Día Mundial de la Salud Bucodental, una


oportunidad para todos, no importa dónde vivas, ni tu género, ni tu edad
para celebrar sonrisas saludables. Con motivo de esta celebración, me
siento orgulloso de presentar este libro, hecho especialmente para ti.
Trata sobre los dientes de leche, un ladrón y un ratón muy listo. ¡Espero
que te guste y que no pares de sonreír!

Yaya Touré

8 9
1
Agencia de detectives Mouse Mascarpone

El señor Plum bostezó y se frotó los ojos por debajo de sus


gruesas gafas. Echó un vistazo al reloj de pulsera y salió de detrás
Cerrado del mostrador.

–Por hoy es suficiente –se dijo–. ¡Hora de cerrar!

Así pues, colgó el cartel de cerrado en la puerta de Plum &


Cake , una de las pastelerías más concurridas de todo el condado.
Con paso lento se dirigió a la trastienda y subió las empinadas
escaleras que conducían a su vivienda en el piso superior.

10 11
–¡Cuida de la tienda, CAKE ! –ordenó a su gato antes de entrar En el interior reinaba el silencio.
en el apartamento. Un silencio que no iba a durar demasiado…

CAKE abrió los ojos y se relamió los bigotes. Empezaba su Toc toc toc
dura jornada de trabajo. Las farolas de la calle y el destello fugaz
de los faros de algún que otro coche alumbraban la tienda. De un brinco, CAKE subió al escaparate
y se paseó entre los espléndidos pasteles
del señor Plum . ¿Qué era este ruido?

Toc toc toc


Sí, estaba seguro. Alguien golpeaba el cristal del escaparate.
CAKE escudriñó el gran vidrio con la mirada. ¡Entonces la
vio! Era Molly , el hada que vivía en el árbol del parque que se
encontraba enfrente de la pastelería. Naturalmente, los golpecitos
provenían de su varita mágica.

CAKE la observó con curiosidad. Molly se sostenía en el aire


moviendo incansablemente sus finas alitas, mientras gesticulaba
con las manos.

Toc toc toc

12 13
Mascarpone, el gran detective roedor, acababa de salir
Golpeó de nuevo con más fuerza. Pero esta vez miró a Cake de su ratonera y se disponía a encaramarse al mostrador
fijamente a los ojos y sus labios indicaron con claridad:
de la tienda. Mientras, el hada continuaba infatigable
gesticulando frente al escaparate en su intento por llamar
–¡Á-BRE-ME! la atención de CAKE para que la dejara entrar. Algo inútil
por el momento porque el gato estaba al acecho, concentrado
en su presa. Esta noche Mascarpone no se le iba a escapar.
El gato negó con la cabeza. Tal gesto enfureció al hada que agitó
inútilmente su varita mágica. Era como si la varita solamente
sirviera para golpear el cristal.
1, 2, 3, CAKE saltó sobre el ratón, lo agarró entre
sus zarpas y lo levantó por la cola.
Un ruido en uno de los estantes de
–¡Bájame! –ordenó Mascarpone.
la pastelería hizo volver la cabeza a Cake
que saltó al suelo de inmediato.
Cake , satisfecho, se tumbó
panza arriba y comenzó a
–exclamó
columpiar al ratón por encima
una voz.
de su boca abierta.

14 15
El gato se relamió los bigotes y asintió. Molly tuvo la
sensación de que Cake no era del todo sincero.
Del exterior llegó un chillido aterrador. Sobresaltó
de tal manera a CAKE que Mascarpone acabó de bruces en el –Tenemos que hablar –prosiguió el hada.
suelo.
–¡Claro! –asintió Mascarpone–. Dime…
–¡Casi me rompo un diente! –exclamó el ratón que tenía
la impresión de que se le movía uno–. Déjate de juegos y ayuda a –Aquí no… –Molly señaló a Cake y luego susurró al oído del
entrar a Molly . detective–. No me fío de él.

Con ojos lastimeros, CAKE empujó la puerta de la gatera con El gato permanecía tumbado con las orejas totalmente erguidas.
una de sus patas para dejar paso al hada.
Así pues, el ratón y el hada subieron a un estante y
–¡Ya era hora! Me habéis dado un susto desaparecieron por el agujero que había detrás de una vieja caja
de muerte… ¡Pensaba que iba a devorarte! de galletas de latón, hasta el despacho de Mascarpone.
–exclamó Molly mirando a Mascarpone.

–Solo jugaba –explicó


el ratón–. ¿Verdad, Cake ?

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–Veamos –dijo Mascarpone, una vez que estuvieron dentro. –La A.R.D.L. está formada por personajes muy importantes
y poderosos. Son los responsables de recolectar los primeros
–He recibido un correo urgente de mi prima Tooth Fairy . dientes de leche que les caen a los niños y las niñas del mundo
–comenzó el hada–. Se encuentra en un grave aprieto y nos –explicó Molly .
pide ayuda. Tooth ha sido elegida presidenta de la A.R.D.L. y…
–¿Y qué hacen con los dientes? –se interesó Mascarpone.
-¿A.R.D.L.? –preguntó Mascarpone.
–Los guardan en frascos especiales, los etiquetan con el
–La Asociación de Recolectores de Dientes de Leche nombre del propietario y la fecha de la caída y los depositan
–explicó Molly –. Ya sabes… en el Gran Almacén –susurró Molly mirando a ambos lados,
temerosa de que pudieran oírla–. Nadie sabe a ciencia cierta
Mascarpone negó con la cabeza. dónde se encuentra ese lugar.

–¿Cómo? ¿Nunca se te ha caído un diente? –Molly no


podía creerlo.

–Creo que después del porrazo de hoy, se me caerá uno…


–respondió–. Por lo pronto, tendrás que ponerme al día sobre esa
Asociación.

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–¿Y en qué podemos ayudar nosotros? Molly se encogió de hombros.

–Verás… Como te decía, me ha escrito mi prima. Desde hace –Eso es lo que tenemos que averiguar. La cúpula de la
una semana, están ocurriendo cosas extrañas. Cuando un miembro A.R.D.L. cree que eres el único detective capaz de resolver el
de la Asociación acude a su tradicional cita de recogida de caso… –Molly se sonrojó y añadió–: Con mi inestimable ayuda,
dientes de leche, ¡se da con un canto en los dientes! claro.
El hada zarandeó la varita mágica para dar un golpe de efecto
Mascarpone se
a sus palabras con un chorro de estrellitas de colores, pero en su
sapo
incorporó en su butaca y
lugar apareció un .
abrió los ojos de par en par:

–Que no hay ni rastro


de dientes… –Molly tragó
saliva–. Es como si alguien
se les adelantara y se los –¡Vuelvo a tenerla
llevara. Los miembros estropeada! –masculló
de la Asociación están Molly , agitó de nuevo
desconcertados. la varita en dirección al
sapo, pero escapó por la
–¿Por qué tendrían puerta y se plantó sobre el
que llevárselos? –insinuó mostrador–. ¿Qué propones
Mascarpone. que hagamos?

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Mascarpone estaba en pie preparando sus enseres de –Al número 1 de Seam Avenue, por favor –solicitó Molly .
detective en una mochila.
El trayecto era largo. El Taxi suspiró y picoteó unos restos de
–Partir de inmediato –aseguró Mascarpone. pan del suelo. Luego reculó y tomó carrerilla hasta conseguir
elevarse.
–Me refiero al sapo –insistió el hada, pero su amigo ya estaba
cruzando el umbral de la puerta de la ratonera y se dirigía decidido Cake con el pobre sapo entre sus garras, los vio alejarse
hacia la gatera de la tienda. sobre las copas de los árboles del parque.

–Cake, abre la puerta –ordenó al gato que estaba distraído


observando al pobre sapo.

-¡Espérame! –exclamó el hada, no sin antes


probar la varita–. Sapo, sapito, conviértete en… en…

Pero al ver al ratón desaparecer detrás del vaivén de la gatera,


corrió tras él.

–¿La señora Tooth te ha dicho adónde tenemos que ir?

Molly asintió. Silbó con todas sus fuerzas y al cabo de unos


segundos, aterrizaba frente a ellos un Taxi Paloma.

22 23
Tooth Fairy los reconoció enseguida y se apresuró a abrir la
puerta trasera haciéndoles señas para que se acercaran.

–¡Tooth! –exclamó Molly dando vueltas alrededor del ratón.

–¿Quieres parar quieta? –pidió Mascarpone, algo


mareado después del vuelo.
2
Cuando estuvieron frente a Tooth Fairy, Mascarpone la
Tooth Fairy y la A.R.D.L.
observó con curiosidad. Tenía cierto parecido con Molly , pero
parecía mayor y se la veía preocupada.
Tooth Fairy vivía en Thread Button, una tiendecita de hilos
–¡Cuánto tiempo sin verte, querida! Tooth Fairy abrazó a su
y botones poco frecuentada. Era bien entrada la noche cuando
prima y luego saludó al ratón–. Pasad, por favor. Os estábamos
escuchó unos susurros en la calle. El hada corrió discretamente
esperando.
el visillo de la ventana y miró al exterior. En medio
de la penumbra de la callejuela descubrió dos –¿Quiénes? –preguntó Mascarpone al darse
siluetas que descendían de un Taxi. cuenta de que hablaba en plural.

–¿Estás segura de que vive en Londres? –Ni idea –aseguró Molly pensativa.

–¡Claro! –Molly no tenía la menor duda. Había Efectivamente, el hada no estaba sola. Lo
pasado parte de su infancia en aquel lugar. comprobaron en el instante en que entraron en el salón.

24 25
Bettina .
–Tomad asiento –solicitó LA PetitE Souris se frotó la punta de la nariz llamando la
Tooth Fairy y se dirigió atención de
al detective y a Molly –. Os
presentaré a algunos de mis –preguntó el hada de las trenzas.
colegas y miembros de la
A.R.D.L. Los mellizos italianos Topolino y Topino, –Tienes una pequeña mancha de barro en la punta de la nariz
acompañados de su prima Fatina . A su lado, RATONCITO –dijo LA PetitE Souris .

Bettina sonrojándose.
PÉrez , responsable de una gran parte de los países
hispanohablantes y Ratón de los dientes, encargado de México, –¡Oh, vaya! –exclamó

Bettina
Chile y Perú. La que está sentada en el taburete es LA PetitE

Bettina
Souris, llegada de Francia. Y el hada de las trenzas es ,
recién incorporada a nuestra asociación. Por cierto ,
¿de dónde has dicho que vienes?

–¡Oh!… ¡Qué más da! Lo importante es que haga bien mi


trabajo, ¿verdad? ¡Ja, ja, ja! –el hada estalló en una sonora
carcajada ante la mirada perpleja de los presentes, y prosiguió–:
Me encargo de coordinar a las Tooth Fairy Dreams, las pequeñas
hadas que entran en los sueños de los niños y las niñas. Me
advierten de cuando se mueven los dientes y además las instruyo
para que transmitan en sueños la importancia de una buena
higiene bucal.

26 27
Tooth Fairy , con semblante serio, apretó el botón de un Y por tanto, en el almacén, no hay nuevas entradas de dientes.
mando a distancia. En una de las paredes del salón se proyectó la Los frascos llegan debidamente etiquetados, aunque sin dientes.
imagen de un almacén repleto de estantes con frascos de cristal Se han dado casos en Oceanía, Europa y América –a Tooth Fairy
perfectamente alineados y ordenados. se le llenaron los ojos de lágrimas antes de continuar–. Es urgente
descubrir qué está sucediendo para que no desaparezcan más
–El Gran Almacén –señaló Tooth Fairy –. Situado en dientes.
un lugar secreto del cual solamente conocemos su localización
algunos de los aquí presentes. Topolino tomó el relevo:

–¡A mí me encantaría saberlo! –suspiró Bettina –. Es un –Supongo que sabéis que


nuestro trabajo consiste en
lugar tan interesante…
llevarnos los dientes que se les
caen a los niños y las niñas…
–Todo a su debido tiempo, querida –dijo Tooth Fairy –.
Hace poco que has empezado.

Mascarpone se puso en pie para observar detenidamente


aquel montón de frascos. Efectivamente, como le había explicado
su ayudante Molly , cada uno llevaba en la etiqueta un nombre y
una fecha.

–La razón por la que os hemos llamado es la siguiente: desde


hace una semana, desaparecen los dientes de los niños y las niñas.

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–Aunque la tradición no es la misma en todas partes Mascarpone movió los bigotes. Era un gesto que lo
–apostilló Tooth Fairy suspirando–. En algunos países de caracterizaba cuando estaba concentrado.
África, por ejemplo, se baila con los dientes y se tiran al suelo
o se envuelven en grasa de oveja para que los nuevos salgan –Interesante… –masculló Mascarpone.
más fuertes. Y nuestros Duendecillos Detectores
de Dientes se encargan de recuperarlos y los mandan al –Resolveremos el
misterio –aseguró Molly .
Gran Almacén.
Bettina
Los miembros de la A.R.D.L. aplaudieron entusiasmados.
–Pero en Europa La única que no dio muestras de alegría fue , detalle
los niños depositan los que no pasó desapercibido a Mascarpone.
dientes debajo de la
almohada y les dejamos En ese instante, sonaron unos
un regalo –continuó pitidos que los sobresaltaron.
Topolino. Todos sacaron sus localizadores
y leyeron las pantallas.
–En América
también… –el Ratón –Disculpad –dijo
de los dientes, que Ratoncito Pérez –. Son
hasta entonces había avisos de dientes caídos en las
permanecido en silencio, zonas de mi responsabilidad.
también quiso aportar Debo irme, el trabajo me
su granito de arena. reclama.

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–¡Perfecto! –exclamó Mascarpone. Era la –¿Veis? ¡El diente! ¡No está! –advirtió desesperado.
ocasión ideal para empezar a buscar pistas–. Vamos contigo.
–Dame la lupa –ordenó Mascarpone a su ayudante.
–Entonces, seguidme –dijo Pérez y salió a la calle donde lo –¿Y si son los propios niños los que esconden los
esperaba su gaviotaspeed–. ¡Subid y ajustaros los cinturones! dientes? –sugirió Molly –. A veces son algo traviesos.

Algo más tarde, aparecieron en el interior de una habitación –¿Romperían la magia de tan importante acontecimiento?
en la que un niño dormía plácidamente. –intervino Pérez negando con la cabeza–. ¡Imposible!

–No hagáis ruido –susurró Pérez –. El diente debería Mascarpone escudriñó la habitación ayudado por la luz
estar debajo de la almohada. que emitía la varita de Molly .

–¡Aquí huele a calcetín viejo y a huevo podrido! –comentó


Molly .

–¡Ssshhh! –exclamó el detective con los ojos clavados en los


movimientos de Ratoncito .

En ese instante, Pérez palideció.

–¿Qué pasa? –preguntó Molly .

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–Daos prisa –advirtió Pérez , mientras depositaba una Sobre la funda de la almohada había más huellas, esta vez
moneda debajo de la almohada–. Debemos ir a otra casa. de dedos… ¡también enormes!

–¡Cáspita! –exclamó de repente el hada–. Menudo –¡Nos vamos! –exclamó Pérez .


pie tiene este niño ¡Fijaos en las huellas de barro que llegan hasta
su cama! Mascarpone y Molly subieron a la gaviotaspeed, no sin
antes sacar otra instantánea de las huellas de la almohada, y
–Mmm… –Mascarpone las miró con detenimiento. Luego acompañaron a Pérez a una nueva casa.
sacó su cámara e hizo una foto–. Esas huellas no pertenecen a un
niño. Más bien me recuerdan a las de…

Pérez lo interrumpió:

–¡Se nos acaba el tiempo!

Rápidamente, Mascarpone se dirigió


hacia la cama.

–¡Alumbra aquí, Molly !

34 35
–Pronto amanecerá –lo interrumpió Bettina –. Debo irme
a casa a descansar.

El resto de asistentes a la reunión también se despidieron y


uno tras otro abandonaron Thread Button cabizbajos para regresar
a sus hogares.

3 El detective los vio alejarse, oculto tras el visillo de la


ventana, luego se volvió hacia Tooth Fairy :
Los Duendecillos Detectores de Dientes
–Hemos encontrado huellas por todas partes.

–¿Y bien? –quiso saber Tooth Fairy cuando –¿Huellas? ¿Qué tipo de huellas? –Tooth Fairy parecía
regresaron. sorprendida.

–De b a r r o –se
–Nada –respondió Pérez –. Ni un solo diente.
adelantó Molly –. ¡Y todas las
habitaciones en las que hemos
Un murmullo de recorrió el salón del hada.
estado olían FATAL !
–De todas formas, tenemos una prueba que quizá…
Mascarpone sacó
–comenzó a decir Mascarpone.
la cámara y mostró las
instantáneas al hada.

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–¡C ual
qui era d i r í a q u
e es
u n g i g a n t e –exclamó
! Tooth Fairy. Cuando por fin se durmió, Bettina se le apareció en
sueños. Pero no se parecía a la dulce hada que acababa de
Mascarpone asintió. conocer. Había algo malicioso en su mirada y le susurraba al
oído.
–De momento, es lo único que tenemos –dijo entre bostezos
y decidió que era hora de acostarse un rato– y suponemos que su
propietario es el encargado de llevarse los dientes.

–No olvides ese olor fétido que deja a su paso –insistió Mascarpone se
Molly , pero el detective ya se había tumbado en el sofá y había incorporó sobresaltado.
cerrado los ojos.
–¿Qué sucede?
Tooth Fairy y Molly
permanecieron en el salón
Molly y Tooth Fairy
tomando zarzaparrilla y galletas
estaban de pie frente a él.
hasta el amanecer. ¡Tenían tantas
cosas que contarse!
–Nos vamos –dijeron–.
Los Duendecillos
Mientras, Mascarpone no
Detectores de
dejaba de darle vueltas al caso
Dientes han pedido que
de la desaparición de los dientes
acudamos en su ayuda.
de leche. Había algo que no
encajaba… ¿qué era?

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–¡Oh, no! ¡No me digas que la desaparición de dientes se
Dicho esto, Tooth Fairy agitó la varita y sin darle tiempo a
ha extendido! –Tooth Fairy se temía lo peor.
reaccionar, los tres comenzaron a dar vueltas y más vueltas, como
si fueran peonzas, hasta desaparecer y llegar a…
-Sí… –se lamentó el duendecillo.
-¡África! –exclamó Tooth Fairy. –¿No podría ser que vuestros detectores no funcionen?
–intervino Molly .
Mascarpone cayó desplomado al suelo:
–¡Ah, no! Son muy eficaces –respondió otro duendecillo
–¡Menudo mareo!
algo ofendido por la pregunta.
Molly sonrió.
–¿Dónde ha sucedido exactamente? –se interesó Mascarpone.
Estaban en el interior de una
especie de habitáculo de dimensiones
reducidas, rodeados de una
cincuentena de duendecillos que
los observaban sin apenas pestañear.

–¡Por fin! –exclamó uno


de ellos que se proclamó portavoz
con un frasco de cristal vacío en las
manos–. Si te cuento qué ha ocurrido,
Tooth ...

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–¡Sí! –dijeron todos los duendecillos a la vez–. Unas
–En todo el continente –aseguró el duendecillo portavoz.
huellas ENORMES .
–En mi zona –un duendecillo de ojos verdes se puso en
–¿Huellas de barro de un tamaño fuera de lo común?
pie–, los niños y las niñas danzan alrededor de unos círculos que
trazan con los dientes y con unas piedras en el puño piden que los
Todos asintieron.
nuevos dientes crezcan rectos.
Mascarpone y Molly intercambiaron una mirada de
Otro de los duendecillos pidió la palabra:
complicidad.
–En la mía, los entierran bajo la arena para que los lagartos no
los encuentren.

Los duendecillos comenzaron a alborotarse. Todos


querían dar su opinión y explicar la tradición de la zona que tenían
a su cargo.

–¡Silencio! –intervino Tooth Fairy–. Sé que todos


queréis intervenir, pero debéis hacerlo con un poco de orden.
Los bigotes de Mascarpone comenzaron a moverse
nerviosamente.

–quiso saber.

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–Está bien –prosiguió Tooth Fairy –. Por el momento,
actuaremos con total normalidad. Ya sabéis, en cuanto recibáis un
aviso en el localizador, iréis a por el diente. Recordad etiquetar
los frascos, como habéis hecho hasta ahora. Mientras, el señor
Mascarpone y Molly se afanarán por descubrir al ladrón.

Tooth Fairy se volvió hacia el detective:


4
–Porque, ya podemos hablar de un ladrón de dientes, ¿verdad?
Los Espíritus Cazadientes

Mascarpone asintió. Los duendes comenzaron a


dispersarse y desaparecieron con paso lento y cansado. –se quejaban los
Espíritus Cazadientes sin dejar de mencionar la extraña aparición
Sin embargo, las malas noticias todavía no habían llegado a de unas huellas gigantes.
su fin. El localizador de Tooth Fairy no dejaba de quejarse y
recibía miles de mensajes de sus ayudantes de todo el mundo. En esta ocasión, por respeto a los Espíritus , los participantes
en la reunión permanecieron suspendidos en el aire, mientras las
–Los problemas crecen, ¡ Asia nos espera! –decidió
Tooth Fairy y levantó su varita para iniciar un nuevo viaje.
dos hadas agarraban a Mascarpone de las patas delanteras,
puesto que no tenía poderes para volar.

–Me quedaría más tranquilo si pudiera mantener las patas en


el suelo –se lamentó el ratón.

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–Van ataviados con unas redes unidas a unos largos palos que
les permiten cazar los dientes al vuelo –explicó Tooth Fairy .

–En esta zona de Asia , los niños y las niñas tienen la


costumbre de lanzarlos al aire –explicó uno de los Espíritus .

–Si se les cae un diente de la mandíbula superior, lo lanzan


hacia abajo –prosiguió otro espíritu .

–Pero si es de la mandíbula inferior –dijo otro–, tiran el diente


hacia arriba.
–Acabarías con tortícolis de tanto mirar hacia arriba –advirtió
–Es para que los nuevos dientes crezcan fuertes y sanos
Molly .
–terminó de explicar Tooth Fairy .
–Si bajáramos todos, no habría problema. No estoy nada
–Todo eso me parece muy interesante, pero… –Mascarpone
cómodo –insistió.
estaba completamente pálido–. ¡No soporto las alturas!
–¡Oh, imposible! Los Espíritus Cazadientes jamás descienden Las dos hadas descendieron y cumplieron su deseo. Una vez
al suelo –explicó el hada.
en tierra firme, el detective respiró aliviado.
–¿Y cómo recogen los dientes? –quiso saber Mascarpone.

46 47
–Bien… Si algo está claro, es que el ladrón tiene una gran –Es completamente imposible. Solo los miembros de
facilidad para trasladarse de un continente a otro –reflexionó el la A.R.D.L. y nuestros ayudantes poseen un terminal. Es la
detective–. Su rapidez me asombra en gran manera. única manera de estar en contacto y saber exactamente donde
hay niños y niñas a los que hay que recoger los dientes.
Los localizadores de los Espíritus no dejaban de sonar.
El detective no les quitaba ojo. Los bigotes de Mascarpone se movían a una velocidad
tremenda. Hizo un gesto a Molly para que se le acercara.
–Y hay otra cosa que no acabo de entender… –continuó
Mascarpone–. ¿Cómo se sabe cuándo cae un diente y dónde –Me temo que el ladrón de dientes tiene un contacto
hay que ir? dentro de la A.R.D.L. que le pasa las informaciones
–susurró.
–Con un terminal de
localizador –sentenció
–¿Estás seguro? –Molly no daba crédito a sus oídos.
Tooth Fairy .
–Sí. Pero de momento, ni una palabra a tu prima.
Molly abrió los ojos
de par en par:
Los Espíritus Cazadientes se habían dispersado. Tooth
Fairy parecía agotada. Lo cierto es que las dos hadas no
–¡Eso significa que
habían tenido tiempo ni de echar una cabezadita.
el ladrón posee uno!
–exclamó–. ¿Cómo lo
–Tendríamos que regresar a Seam Avenue –propuso
habrá conseguido?
el hada–. Nos irá bien descansar un poco.

48 49
–Esto… –la idea de viajar según la magia de las hadas le hizo Mientras conversaban, antes de que el detective pudiera decir
erizar la piel–. ¿No podríamos regresar en un medio de transporte esta boca es mía, las dos hadas lo agarraron de nuevo por las
más… ejem… más tranquilo? patas delanteras y comenzaron a dar vueltas y más vueltas hasta
regresar a Thread Button. En el instante en que entraron dejaron
–No hay nada más eficaz que la magia de nuestras varitas al mareado Mascarpone en la butaca orejera que había cerca
–aseguró Tooth Fairy –. Esta vez, podemos utilizar la tuya, de la chimenea.
querida.
–¡Quizá en otra
–¿Lo ves? –sonrió M o l l y – cortísimo
. Un trayecto
.

ocasión! –exclamó Molly , –Voy a tumbarme un rato. Estoy agotada. No tengo fuerzas ni
mostrándosela–. Últimamente para controlar los avisos que llegan al localizador. Lo único que
me da algunos quebraderos de sé es que el Gran Almacén sigue llenándose de frascos vacíos.
cabeza. –se disculpó Tooth Fairy y desapareció.
El detective aprovechó la ausencia del
–Veo que es de lo más
hada para sacar las pruebas de su mochila.
fashion –observó el hada–.
Molly empezaba a caerse de sueño y
Estas varitas modernas tienen
apenas podía mantener los ojos abiertos.
que recargarse cada día, de lo
contrario… ¡pueden llegar a
–No puedes dormirte ahora –advirtió
provocar desastres
Mascarpone algo inquieto.
increíbles! En este aspecto
soy muy clásica, prefiero las
–¿Por qué?
varitas de toda la vida.

50 51
–Tenemos trabajo –dijo el detective–. Las huellas que hemos
encontrado pueden pertenecer a un par de presuntos ladrones.

–¿Ah, sí? –el hada andaba algo perdida.

–¡Claro! Necesito que uses tu magia para


proyectar dos imágenes: la del Gigante
de las Montañas y la de Trol
Tristón.

El hada hizo lo que su amigo le pedía.


Agitó su varita en dirección a la pared y,
¡aparecieron corazones de colores!
–¡Brrr! Me entran escalofríos solo con ver a este par…
–¡Glups! –Molly enrojeció avergonzada–.
Voy a intentarlo de nuevo.
Mascarpone, ajeno a los comentarios de su ayudante,
señaló los zapatos de Gigante.
Zarandeó de nuevo la varita y… ¡Allí
estaban! ¡Gigante y Trol!
–¡Va calzado! ¡Por lo tanto, no es él! –en el rostro del ratón
se dibujó una sonrisa–. Las huellas coinciden con el pie de
–¡Qué interesante! –dijo Mascarpone
Trol... Siempre sucio de barro. ¡Tenemos al ladrón!
levantándose de la butaca.

52 53
–¡Ya sabía yo que ese olor a calcetines viejos y huevos Detrás de los cristales estaba Trol Tristón,
podridos me recordaba a alguien! –dijo Molly entusiasmada. observando su propia imagen que Molly había proyectado en la
pared del salón. Al verse descubierto, dio media vuelta y corrió
Inesperadamente, Mascarpone acercó un dedo a sus labios avenida abajo. No se dio cuenta de que con las prisas había
para indicar al hada que bajara la voz. olvidado algo muy
importante bajo la ventana,
–¿Qué ocurre? –preguntó Molly sorprendida. ¡un pesado saco repleto

–No te muevas –susurró señalando hacia la ventana–. Tengo


dedientes de
leche! El trabajo de toda
la sensación de que nos observan. una noche.

Molly tragó saliva.


Aquello empezaba a ponerse
peligroso .

Mascarpone corrió
hacia la ventana y corrió
el visillo.

–¡ A a a a h h h !
–Molly ahogó un chillido.

54 55
5

El ungüento de la eterna juventud

Trol Tristón había sido muy torpe. Molly


estaba entusiasmada y convencida de que el caso estaba resuelto.

–comentaba revoloteando –¿Trol Tristón? –exclamó el hada enojada


alrededor del salón. No sospechaba que el destino todavía les al saber la identidad del ladrón–. ¿Para qué querrá los dientes de
deparaba alguna que otra s or p r es a . leche? ¡No tiene dos dedos de frente!

Cuando Tooth Fairy descubrió el saco, no podía dar crédito Mascarpone permanecía en silencio, pensativo y
a sus ojos. moviendo los bigotes pausadamente. Por fin, se decidió a hablar:

–Es hora de reunir a los miembros de la A.R.D.L.

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Tooth Fairy mandó un –Todavía falta alguien –advirtió Mascarpone que llevaba
mensaje a los miembros de la la batuta esta vez.
Asociación y los convocó con
urgencia al 1 de Seam Avenue. Los asistentes se miraron con ojos interrogantes y un
A medida que llegaban, iban murmullo se extendió por todo el salón. ¿Quién? ¿Quién?
tomando asiento con expresión
de expectación en sus rostros. –Disculpad… –dijo una voz tras ellos–. Llego tarde.
La inesperada reunión los había
pillado por sorpresa. En esta
ocasión, Tooth Fairy también
Bettina , el hada de las trenzas,
acababa de entrar en el salón. Se abrió paso,
mandó llamar al portavoz de los
sonriente, y se acercó a la ventana.
Duendes Detectores de
Dientes y al representante
–Querida, no te preocupes –sonrió Tooth
de los Espíritus Cazadientes .
Fairy –. Tenemos muy buenas noticias.
Todos, sin excepción, acudieron
a la cita.
–¿Ah, sí? –la sonrisa pareció borrarse
de su rostro.
–¿Podemos empezar?
–preguntó Tooth Fairy .
–Ya sabemos quién es el ladrón de
dientes –aclaró Mascarpone e hizo
una señal a Molly para que proyectara
la imagen en la pared.

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Los presentes dejaron escapar una exclamación de sorpresa. patoso e incapaz de tomar decisiones. ¿Alguien de vosotros
Y para mayor golpe de efecto, Tooth Fairy vertió unos cuantos lo cree capaz de cometer tan atroz fechoría por sí mismo?
dientes de leche sobre una mesa camilla del salón.
–¡No! –exclamaron convencidos los miembros de la A.R.D.L.
Bettina ofendida.
Sorprendimos a Trol espiándonos por la ventana
–aclaró Molly –. Al verse descubierto comenzó a correr y, con las –¡Claro que sí! –replicó
prisas, dejó olvidado su botín.
– ¡Zoquete! –gritó Bettina De nuevo, todos se volvieron hacia ella.
con voz grave.
–Creo más bien –prosiguió Mascarpone– que alguien
pasaba información a Trol sobre dónde debía recoger los
Todos se volvieron hacia ella.
dientes.
–Perdón –se disculpó y tras carraspear,
–¡No puede ser! –exclamó Ratoncito Pérez –. Sin un
recuperó su dulce voz–. Este Trol es
localizador es imposible saberlo.
un patoso. Quiero decir… ¡menos mal que
tenemos al ladrón!
–¡Efectivamente! Trol sabía exactamente adónde ir
porque… –Mascarpone hizo una pausa y miró a Molly –,
Mascarpone prosiguió:
alguien de la propia A.R.D.L. le daba la dirección.
–Como muy bien dice Bettina –y
–¿Estás diciendo que hay un topo dentro de nuestra
le dirigió una mirada de complicidad–,
Asociación? –Tooth Fairy palideció.
Trol Tristón es realmente

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Bettina intentaba abrir la ventana. Le parecía que –¡Yo no huelo a eso! –se quejó Bettina
con voz grave–.
la temperatura del salón había subido y que el calor era ¡ Trol Tristón es quien huele mal! Le insistí en que
insoportable. se aseara para no dejar rastro…

–Necesito un poco de aire –dijo el hada de las trenzas en un –Su extraña aparición en uno de mis sueños, su prisa

Bettina
intento de salir. por marcharse, su falta de entusiasmo al vernos –continuó
Mascarpone–, señalaban a como posible topo.
Pero Mascarpone continuó, sin hacerle
Además, es la única que baraja de primera mano la información
caso.
sobre la evolución de los dientes de los niños, incluso antes que
–Uno de vosotros ha estado pasando
cualquiera de vosotros. De ahí que Trol siempre llegara antes
¡Bettina!
información a Trol. ¿Adivináis quién?
que nadie.
Bettina
–el detective tomó aire–: –Debo irme –insistió
nerviosa–. Es
–¡Eso no es posible!—exclamó Tooth Fairy la hora… Es la hora… Debo
observándola–. ¿Cómo…? descansar y…

–Ella misma me dio la primera pista –advirtió –Pero, hay algo que
el detective con una sonrisa–. Relacioné la no acabo de entender

Bettina
mancha de su nariz con el barro de las huellas… –se lamentó el detective
mirando a –.
–No olvides el pestazo a calcetines viejos ¿Por qué Trol tenía
y huevos podridos –lo interrumpió Molly ese afán por robar los
satisfecha. dientes de leche?

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El hada presentaba un aspecto lamentable. Su pelo trenzado En cuanto a Trol Tristón, decidió regresar
se volvía blanco por momentos y en el rostro comenzaban a en busca del saco de dientes, sin pensar que estaba a punto de
marcársele unas arrugas profundas. Su color de piel ahora era de amanecer. Todo el mundo sabe que cuando un trol se expone
un amarillo verdoso y en su espalda aparecía una enorme joroba. unos minutos al sol, se convierte en piedra. Y evidentemente,
su torpeza lo convirtió en una estatua en medio de Seam Avenue.

Bettina
–¡Los robaba para mí! ¡Con mi magia le hacía recorrer el
mundo en busca de dientes! –gruñó totalmente –¡Otro caso resuelto! –exclamó Mascarpone cuando

Bettina
irreconocible–. Los dientes de leche triturados son un ungüento cruzó la puerta de la gatera de Plum & Cake en compañía de
perfecto para mantenerse eternamente joven. Hay que ponérselo Molly –. ¡Quién iba a imaginar que era una falsa
todos los días a la misma hora… ¡Y es la hora! hada!

Bettina
Esas fueron las últimas –¡Oh, no! –exclamó
palabras de , antes de Molly señalando su boca.
desintegrarse por completo.
–¿Qué ocurre?
Los miembros de la A.R.D.L.
permanecieron boquiabiertos –¡Tu diente! ¡Se acaba
durante unos largos minutos. de caer! –exclamó el hada
Luego, decidieron olvidar el con una sonrisa–. Vas a
incidente y poner manos a la tener que depositarlo bajo
obra. Debían guardar los dientes tu almohada ¡Quién sabe!
recuperados en sus respectivos
frascos.

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A la mañana siguiente, Mascarpone tuvo una agradable
sorpresa. El diente había desaparecido de debajo de su almohada,
pero en su lugar había una moneda reluciente.

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4 Mastica chicle sin azúcar
después de las comidas y

1 Cepíllate los dientes al


menos dos veces al día.
meriendas si estás fuera.

5especial
Prevén la caries con un enjuague
para niños después del
cepillado.

2 Utiliza una cantidad


pequeña de pasta dental
fluorada.

3de tomar
Recuerda la importancia
bebidas y productos
saludables que tengan poco
azúcar.

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6 Avisa a tus padres si
te duele la boca.
8cuando
Proteje tus dientes
practiques deporte.

7 Visita al dentista una vez


al año. ¡Ayuda a mantener tus
dientes sanos!
9 Dile a tus padres que te
enseñen a usar el hilo dental
y a cepillarte los dientes
correctamente.

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10 ¡Disfruta de tu sonrisa!

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Mascarpone vive en Plum & Cake, una prestigiosa
pastelería regentada por el señor Plum y su gato Cake.
Pero en el establecimiento también vive el perspicaz
detective Mascarpone. En uno de los árboles del
parque que hay frente a la pastelería, vive la
despistada ayudante del detective, el hada Molly.
Cuando Molly recibe un e-mail de su prima
Tooth Fairy pidiéndoles ayuda en el caso del
robo de los dientes de leche, el detective
y Molly se ponen manos a la obra
para resolver un caso que los llevará
por distintos lugares del planeta.

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