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Comprender los Medios de Comunicación: Las

Extensiones del Ser Humano


Marshall McLuhan
En la obra de McLuhan de 1964 hace un estudio acerca de cómo los medios
cambian la forma en que el ser humano se relaciona, y no precisamente solo los
medios de comunicación, sino también el hogar, la vestimenta, el coche, etc. En
general las ideas que predominan a lo largo de toda la obra, son ideas que después
son plasmadas de manera individual en su obra de 1967 El medio es el mensaje.
Las tecnologías que llegan a nosotros conllevan a una forma en especifico de
relacionarnos con ellas, las cuales alteran nuestra vida sensible o la forma en que
apreciamos la realidad, pues McLuhan determina que las tecnologías, como se cree
de manera común, no son solo formas que utilizamos para mejorar nuestra calidad
de vida y la utilizamos a nuestra complacencia, si no que nuestra forma de
relacionarnos y nuestra voluntad cambia con ellas. Una nueva tecnología cambia
nuestros horizontes de lo que podemos hacer y por lo tanto de lo que queremos
hacer (cómo, cuándo y en que rapidez). McLuhan entonces reafirma a los medios
como una extensión del ser humano, debido a que su uso nos permite
relacionarnos de manera diferente con la realidad, como los sentidos. Sin embargo,
así como son una extensión, también se vuelven amputaciones; de acuerdo con el
autor, toda tecnología nos lleva hacia una dirección diferente, pero esta no es
necesariamente buena o nos ayudará a superarnos (al contrario de lo que Marx
postula), por lo tanto por todo beneficio, hay un precio que pagar, o dicho de otro
modo, hay algo que sacrificar por adquirir ciertos beneficios.
Alrededor de todo medio hay una gramática acerca de se uso, es decir, los
efectos sociales que son consecuencia de su uso, que es lo que McLuhan se dedica a
desenvolver uno por uno. Las ideas de McLuhan complican su entendimiento
puesto a como han cambiado los tiempos y las tecnologías desde que Comprender
los Medios de Comunicación fue escrito, hay puntos que ya no pueden aplicarse,
sin embargo hay ideas generales que aun están presentes. Bajo una mirada
conservadora, McLuhan puede ser malinterpretado como un desertor de las nuevas
tecnologías, pero la preocupación del autor es la rapidez con la que los medios nos
están cambiando como humanidad, hasta un punto en que parece imposible
declinarnos a dichos cambios, y somos arrastrados con ellos. Es sumamente
interesante los puntos que toca McLuhan acerca de los cambios que tienen los
medios sobre nosotros y no somos conscientes de ellos, y esto es acerca de lo que el
autor nos intenta alertar: ser conscientes de cómo los medios nos “extienden” y
como nos “amputan”.

El Coche: La novia mecánica


En los 60s, así como ahora el, coche según McLuhan, se volvió una prenda de
vestir sin la cual nos sentimos inseguros, desnudos e incompletos en el conjunto
urbano; es un accesorio de lujo que no cualquiera puede adquirir y ha acelerado a
la sociedad. A lo largo de la historia del diseño del automóvil, se ha buscado hacer
los automóviles cada vez más pequeños (McLuhan y la sociedad de su tiempo
estarían sorprendidos de los tamaños de los automóviles compactos del día de hoy
como el Mini Cooper) y de acuerdo con el autor el sentido espacial del ser humano
a cambiado incrementando nuestra sentido de individualidad, a cambio de la
posibilidad de transportarnos más rápido y darnos la oportunidad de viajar; el
coche se volvió el caparazón del humano que lo protegía del exterior. Es obvio que
con la implementación del automóvil, surgió la necesidad de carreteras, calles
diseñadas para el transito vehicular y peatonal, reglamento para la convivencia
vehicular, indicaciones y señalética, etc. La vida urbana de la gran ciudad cambió y
como menciona el autor, la ciudad paso de ser un lugar ideal para criar a los hijos a
una urbe de gran conmoción que destruyó el entorno relajado. Aceleró la forma en
que nos movíamos y por lo tanto la velocidad en la que la vida se movía y la manera
en que nos relacionamos unos con otros: a medida que la ciudad se fue llenando de
desconocidos móviles, el vecino de al lado se convirtió en un desconocido.
Otro punto importante que toca McLuhan en este capitulo es el mecanismo y
la automatización: desde la revolución industrial nació una configuración orgánica
de los elementos, hasta llegar a los seres humanos. Se espera que la realidad, la
manera en que vivimos y nos relacionamos, sea equivalente a la forma de
producción: de manera lineal y sin presentar problemas. La automatización intentó
homogeneizar a la sociedad, gracias a la televisión norte americanizar la vida.
Crear una sociedad igualitaria, haciendo de los individuos seres semejantes que
pueden tener tratos iguales sin importar las necesidades particulares de cada uno.

La Publicidad: Seguir al nivel del vecino


En este apartado McLuhan hace un análisis de cómo la publicidad afecta a nuestra
inconsciencia. La publicidad tiene un carácter gráfico que es diferente a cualquier
medio que, según el autor, necesita de la experiencia del público, se estudia la
respuesta de los individuos y se proyecta en iconos que fuera de un contexto
parecerían cómicos o inaplicables, pero trabajan en nuestro inconsciente. Todo lo
que se quiere decir en la publicidad es comprimido en un anuncio conformado por
iconos, lo cual atribuye a una producción en masa y a la automatización: se
homogeniza al publico al cual se dirige la publicidad, para que una mayor cantidad
consuma lo que se vende. La información comprimida refleja y apoya a la
necesidad de vivir cada vez más rápidamente.
El tema de la publicidad es grande y puede abarcar aun más, McLuhan lo
hace con su obra prima: La novia mecánica. Sin embargo en este corto capitulo se
pude rescatar como la publicidad vende formas de vida que cambian nuestra
percepción de la realidad y aumenta la cultura de consumo. Representa también
como la publicidad necesita de un estudio de mercado extenso y cuidadoso que se
reduce a símbolos y formas que deben de liberar el mensaje adecuado para tener la
respuesta esperada.

La Televisión: El gigante tímido


Es complicado aplicar este capitulo a la actualidad por la constante queja de
McLuhan respecto a la baja calidad de la imagen televisiva, que hoy en día se
traduce a pantallas planas de alta definición con estéreos, creando una gramática
totalmente diferente a la televisión de cajón en blanco y negro o en colore apagados
de la época. Sin embargo el autor hace hincapié en el papel de la televisión como un
medio frio: la televisión no puede abordar temas calientes, debido a la alta
participación de la audiencia, así que prefiere mantenerse alejado de los temas que
puedan crear conmoción, y prefiere productos que puedan tocar a un amplio
publico sin causar molestias o rechazo, en otras palabras favorece a la
homogenización de las masas: la televisión es un medio frio y participativo.
Cuando se lo calienta con dramatizaciones y añadidos, no funciona tan bien
porque hay menos oportunidades de participación. En la actualidad los
contenidos han cambiado, pero aun se mantiene como medio frio, manteniendo los
temas acalorados en horarios o canales poco accesibles para los televidentes en
general. Algo lo cual no es mencionado abiertamente por McLuhan, pero se lee
entre líneas, es el poder de manipulación de la población a través de este medio:
gracias a la escenificación y el control se puede mantener a la población como un
espectador pasivo, mientras se le hace creer que es un espectador participativo. La
televisión, al igual que el coche, cambió la percepción del tiempo y del espacio del
ser humano.
En general en este capitulo vemos bien explicado el fenómeno de la
hibridación mediática que surgió con la televisión. A finales de los años 60 se
consideraba que había 78 millones de televisiones en Estados Unidos y 200
millones en todo el mundo1, ya habían pasado 3 décadas desde la aparición de la
televisión sin embargo las imágenes seguían careciendo de calidad. La gramática de
la televisión seguía siendo comparada con la del cine y la radio, la única forma en
que se podía interpretar la televisión era comparándola con los otros dos medios,
McLuhan lo hace haciendo la comparación entre el trato de las estrellas del cine y
su transición a la televisión. Pero el autor también puede visualizar medianamente
el papel de la televisión como unificador y alentador a la participación del
televidente y manteniendo su intimidad.
Como extensión del ser humano la televisión mantiene los sentidos del tacto,
la vista y el oído, pero gracias a las nuevas tecnologías, se añade el gusto y el olfato
debido a la alta calidad de las imágenes que permitió a su vez un avance en la
imagen en conjunto con la publicidad.
McLuhan hace un desenvolvimiento de cómo la televisión afecto la manera
en que nos relacionamos, percibimos imágenes, los contenidos que se presentan, la
identidad de los actores y personajes, la educación y la política; y pudo avecinar la
forma de manipulación debido al cambio en nuestras conductas.

1http://tv.toptenreviews.com/standard/television-through-the-decades-and-the-ways-it-
changed-our-world.htm